MANÁ DE ALIENTO PARA EL
CRISTIANO
Una guía para contrarrestar el
desánimo
LUIS ROMAN
Título: Mana de Aliento para el cristiano
Segunda Edición: marzo 15, 2019
Primera Edición Publicada: noviembre 13, 2018
Autor: Luis Roman
Editor: Julie Linares
Todos los derechos reservados: Copyright 2018 Luis Roman
ASIN: B07KJPD7B2
ISBN-10: 1731340206
ISBN-13: 978-1731340207
Publicado Independiente
Cualquier forma de reproducción, distribución o transformación
de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus
titulares.
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Tabla de Contenido
* Introducción
* Capitulo 1: El Encuentro con Cristo
* Capitulo 2: Ya no va ser igual
* Capitulo 3: La fe no está en los sentidos (no se trata de sentir)
* Capitulo 4: Tú no puedes hacerlo solo (menosprecio)
* Capitulo 5: No es quien eres sino con quién andas
* Capitulo 6: ¿Dónde están las bendiciones?
* Capitulo 7: No siempre es un trabajo en equipo
* Capitulo 8: La oración
* Capitulo 9: No te conformes
* Capitulo 10: Aún no es tarde
* Capitulo 11: Entrégale todo a Jesus
* Bibliografía
* Sobre el Autor
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Introducción
E ste libro ha sido escrito para aquellos que creen en Dios,
que conocen a Jesus y han sido confirmados por el Espíritu
Santo como cristianos y seguidores de Cristo. También es
para aquellos que han servido al mundo como buenos cristianos
en su Iglesia, desde su casa o en sus lugares de trabajo y han
llegado a un callejón sin salida donde ya no encuentran ese deseo
de continuar trabajando por el reino de Dios aquí en la tierra. Es
para aquellos que tal vez han cuestionado su Fe y se preguntan si
realmente vale la pena seguir a nuestro Señor.
En un mundo pos cristiano, donde Dios ocupa el último lugar,
todos nos vemos atacados una y otra vez por las tentaciones y por
las pasiones que este mundo nos ofrece. Este libro quiere ser un
recordatorio de que hay una llama que arde o que ardió en tu
corazón. También quiere ser el instrumento que utilice nuestro
Señor para darte el aliento y el ánimo que necesitas para poder
continuar. Tal vez este libro te prepare, si es que en estos
momentos te sientes muy bien con Dios para esos desiertos y
pruebas que están por venir, donde tu fe tendrá que resistir contra
el fuego del pecado y del mal.
Estas páginas también ayudaran aquellos que continúan la batalla
y el camino del Señor, pero no pueden ver los frutos en su camino
hacia la santidad. Estas páginas contienen herramientas para
poder revelar o descubrir las trampas del maligno y como este ha
hecho que no te sientas digno de servirle al Señor o que no quieras
continuar.
El motivo de este libro es de brindar aliento a ese ejercito de
santos que se encuentra en tribulación o en batalla y que tan
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desesperadamente necesita este mundo modernista en el que
vivimos, donde lo material y esta vida terrenal es lo más
importante. Es para aquellos que se sienten traicionados por
todos, a veces hasta por la Iglesia, pero aman al Señor.
Dios derramaras sus gracias; espero que te dispongas a recibirlas.
En Cristo, Luis Roman
Santa Maria ora pro nobis
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Capítulo 1: El encuentro con Cristo
E l verdadero encuentro con Cristo fue ese momento cuando
tú aceptaste en tu mente y corazón a Cristo como tu
salvador. Muchos cristianos piensan que fue el día de su
Bautismo, pero en esencia lo que sucedió en el día de tu Bautismo
es que fuiste insertado en el cuerpo místico de Cristo, pero no
necesariamente quiere decir que has tenido un encuentro personal
con EL. Lamentablemente muchos de lo que han sido Bautizados,
conscientes o inconscientes deciden alejarse del camino de
nuestro Señor. Así que no podemos decir que el encuentro con
Cristo siempre sucede el día del Bautismo. El Bautismo ese signo
visible de lo que ha acontecido que no podemos ver con los ojos
pero que nos hace miembros de la Iglesia o sea del cuerpo de
Cristo.
El encuentro con nuestro Señor es ese momento en donde todo
cambió para siempre y por siempre. Pudo haber sido el día de tu
Bautismo, si fuiste Bautizado en tu adultez o fue ese día que por
la gracia de Dios finalmente se te abrieron tus ojos y comenzaste
a ver lo que no podías ver, fue ese día donde comenzaste a
caminar después de haber estado paralitico por muchos años, fue
ese día donde tu cuerpo y todo tu ser quedo limpio de la lepra del
pecado e innegablemente tiene que haber sido aquél día donde tus
pecados murieron con Cristo en la Cruz y tu vida fue elevada con
Cristo resucitado. Esto no significa que no has pecado después de
haber vivido este encuentro con el Señor, pero en definitiva no te
has apartado de Él. Después de ese día siempre vas a buscar el
perdón y la reconciliación con el Señor. Tal vez este gran
momento sucedió hace poco tiempo o aconteció hace muchos
años. Durante un retiro, o una celebración litúrgica o en un grupo
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de oración. Lo importante es que no lo olvides y lo tengas
presente no solo en tu memoria sino en tu corazón.
Una de la historia de conversión más compartida y hablada en los
últimos 2,000 años es la conversión de san Pablo y como se
encontró con nuestro Señor Jesucristo. Aquí está el testimonio de
este hecho relatado por el mismo san Pablo (Hecho de los
apóstoles 22:3-16)
"«Yo soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero educado en esta
ciudad, instruido a los pies de Gamaliel en la exacta observancia
de la Ley de nuestros padres; estaba lleno de celo por Dios, como
lo estáis todos vosotros el día de hoy. Yo perseguí a muerte a este
Camino, encadenando y arrojando a la cárcel a hombres y
mujeres, como puede atestiguármelo el Sumo Sacerdote y todo el
Consejo de ancianos. De ellos recibí también cartas para los
hermanos de Damasco y me puse en camino con intención de
traer también encadenados a Jerusalén a todos los que allí había,
para que fueran castigados. «Pero yendo de camino, estando ya
cerca de Damasco, hacia el mediodía, me envolvió de repente
una gran luz venida del cielo; caí al suelo y oí una voz que me
decía: "Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues?" Yo respondí:
"¿Quién eres, Señor?" Y él a mí: "Yo soy Jesús Nazoreo, a quien
tú persigues.”. Los que estaban vieron la luz, pero no oyeron la
voz del que me hablaba. Yo dije: "¿Qué he de hacer, Señor?" Y
el Señor me respondió: "Levántate y vete a Damasco; allí se te
dirá todo lo que está establecido que hagas." Como yo no veía,
a causa del resplandor de aquella luz, conducido de la mano por
mis compañeros llegué a Damasco. «Un tal Ananías, hombre
piadoso según la Ley, bien acreditado por todos los judíos que
habitaban allí, vino a verme, y presentándose ante mí me dijo:
"Saúl, hermano, recobra la vista." Y en aquel momento le pude
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ver. Él me dijo: "El Dios de nuestros padres te ha destinado para
que conozcas su voluntad, veas al Justo y escuches la voz de sus
labios, pues le has de ser testigo ante todos los hombres de lo que
has visto y oído. Y ahora, ¿qué esperas? Levántate, recibe el
bautismo y lava tus pecados invocando su nombre.""
Tristemente puede ser que tu vida ha vuelto a lo que eras antes de
haber conocido a Cristo, o tal vez para tu fortuna sigues
perseverado en la fe como san Pablo lo hizo. Hoy tienes que
mirarte a ti mismo y contestarte esta pregunta. ¿Soy un discípulo
de Cristo?
Un verdadero encuentro con el Señor debe llevarte al discipulado.
Cuando nuestro Señor fue arrestado; fue uno de los momentos
donde se puede apreciar de qué manera también podemos
reaccionar nosotros como discípulos de Cristo, sin importar los
momentos vividos y el tiempo que hemos estado en compañía de
nuestro Señor. En otras palabras, sin importar todos los años que
llevas en la Iglesia.
"Entonces les dice Jesús: «Todos vosotros vais a escandalizaros
de mí esta noche, porque está escrito: Heriré al pastor y se
dispersarán las ovejas del rebaño. Mas después de mi
resurrección, iré delante de vosotros a Galilea.» Pedro intervino
y le dijo: «Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me
escandalizaré.» Jesús le dijo: «Yo te aseguro: esta misma noche,
antes que el gallo cante, me habrás negado tres veces.» Dícele
Pedro: «Aunque tenga que morir contigo, yo no te negaré.» Y lo
mismo dijeron también todos los discípulos. Entonces va Jesús
con ellos a una propiedad llamada Getsemaní, y dice a los
discípulos: «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar.» Y tomando
consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir
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tristeza y angustia. Entonces les dice: «Mi alma está triste hasta
el punto de morir; quedaos aquí y velad conmigo.» Y
adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así:
«Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea
como yo quiero, sino como quieras tú.» Viene entonces donde los
discípulos y los encuentra dormidos; y dice a Pedro: «¿Conque
no habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad, para
que no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la
carne es débil.» Y alejándose de nuevo, por segunda vez oró así:
«Padre mío, si esta copa no puede pasar sin que yo la beba,
hágase tu voluntad.» Volvió otra vez y los encontró dormidos,
pues sus ojos estaban cargados. Los dejó y se fue a orar por
tercera vez, repitiendo las mismas palabras. Viene entonces
donde los discípulos y les dice: «Ahora ya podéis dormir y
descansar. Mirad, ha llegado la hora en que el Hijo del hombre
va a ser entregado en manos de pecadores. ¡Levantaos!,
¡vámonos! Mirad que el que me va a entregar está cerca.».
Todavía estaba hablando, cuando llegó Judas, uno de los Doce,
acompañado de un grupo numeroso con espadas y palos, de parte
de los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. El que le iba
a entregar les había dado esta señal: «Aquel a quien yo dé un
beso, ése es; prendedle.» Y al instante se acercó a Jesús y le dijo:
«¡Salve, Rabbí!», y le dio un beso. Jesús le dijo: «Amigo, ¡a lo
que estás aquí!» Entonces aquéllos se acercaron, echaron mano
a Jesús y le prendieron. En aquel momento dijo Jesús a la gente:
«¿Cómo contra un salteador habéis salido a prenderme con
espadas y palos? Todos los días me sentaba en el Templo para
enseñar, y no me detuvisteis. 56. Pero todo esto ha sucedido para
que se cumplan las Escrituras de los profetas.» Entonces los
discípulos le abandonaron todos y huyeron."
Mateo 26:31-50, 55-56
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Jesús les hace saber a sus discípulos; incluyéndote ti hoy, que ÉL
conoce los corazones de sus discípulos y les dice que las ovejas
se van a dispersar. Jesús fue acusado, atacado, despreciado,
burlado, menospreciado y puesto en prisión como si fuera un
criminal. Hoy no es diferente. ¿Cuántas veces escuchamos
ataques verbales contra Jesús y su Iglesia? ¿Cuántas veces hemos
sentido el temor de ser rechazado, marginado, burlado y que no
nos tomen en cuenta por ser discípulos de Cristo? ¿Cuál ha sido
tu reacción en esos momentos de prueba? Probablemente también
saliste corriendo.
La profecía dice (Zacarías 13:7) Hiere al pastor y se dispersaran
las ovejas. ¡Es una reacción muy humana! Cuando sientes miedo,
buscas por protección y no ser lastimado. Así que corres, lloras y
te escondes. Esto es lo que has hecho porque, aunque lo quieras
negar Jesús no vive en ti completamente.
Observa a Adam y Eva ¿qué hicieron después de haber rechazado
los mandatos de Dios y de haber hecho lo contrario a lo
establecido por El? Ellos se escondieron y cubrieron su desnudez.
Con actitudes y decisiones nos cubrimos para no tener que
defender a nuestro Señor y para que no nos desprecien. Nos
cubrimos con las cosas del mundo, para poder pertenecer a todos
los grupos posibles, para que nos reconozcan como parte de ellos.
Así que cubrimos lo que somos o sea que cubrimos nuestro
cristianismo. ¿Cuántas veces te ha dado vergüenza hablar del
Señor? Tal vez frente a tus amigos, o familiares. Al igual que
Pedro que negó al Señor; así mismo también nosotros negamos al
Señor delante de los que no son creyentes. También negamos al
Señor cuando no le damos a Él la gloria por todo lo que hemos
conseguido. Al no darle la gloria a Él y creemos que fue nuestra
alta autoestima y el poder de nuestra mente y nuestro
conocimiento, estamos también negando al Señor. Con estas
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actitudes y forma de vivir, el hombre nuevo que había en nosotros
después de ese primer encuentro, comenzó a desaparecer.
Al igual que los discípulos de Jesús ¿Cuántas veces te has
dormido delante del Señor? Has dejado de cumplir las promesas
que le ofreciste al Señor. Ya no tienes deseos de ir a la Iglesia y
mucho menos de hacer oración. ¡Andas dormido! Nuestro Señor
hoy te pregunta y te cuestiona:
¿No has podido velar ni siquiera una hora?
Entonces para cuando lleguen los malhechores, tú no vas a saber
qué hacer. Cuando vengan las tentaciones, a hacer las cosas que
van en contra de lo que el Señor te ha enseñado, vas a caer
miserablemente. ¿Sabes por qué? Porque no has orado al Padre.
Al igual que Judas, vas a tener otras prioridades, el trabajo, los
amigos, la familia, los estudios, el descanso etc… y por ultimo
Dios. De esta manera; tú has entregado todos los regalos que Dios
te ha brindado al pecado.
¿Cuáles son tus prioridades? ¿Realmente Dios es primero en tu
vida?
El trabajo, los amigos, la familia, los estudios y el poder
descansar son cosas buenas y también son regalos de Dios, pero
no debes de olvidarte de quien te ha dado lo que tienes. Dios debe
de ser la prioridad. Si todos estos regalos de Dios comienzan a
separarte del camino del Señor, entonces tú los has convertidos
en algo que no es bueno.
¿Cuántas veces has dejado de asistir a la Iglesia? ¿Cuántos días
han pasado que no has hablado con tu Padre del Cielo?
Puede ser que tus respuestas te están dejando saber que tu corazón
no está dirigido completamente a Dios. No basta con cumplir los
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mandamientos y decir ¡Señor! ¡Señor! El mismo Jesús lo dice;
que no todo el que le llame Señor entrara en el reino de los cielos
(Mateo 7: 21-23) y también le dice al joven rico quien cumplía
con todos los mandatos del Señor; “vende todo y sígueme”
(Mateo 19: 16-30). ¿Cuál es la prioridad en tu vida? ¿Quieres
obtener la vida eterna? ¿Te preocupa que irá a pasar contigo
después de la muerte?
El encuentro que tuviste, que vas a tener y que vas a seguir
teniendo con nuestro Señor debe de ser como haber encontrado
un tesoro escondido.
"Jesús les dijo: “El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro
escondido en un campo que, al encontrarlo un hombre, vuelve a
esconderlo y, por la alegría que le da, va, vende todo lo que tiene
y compra el campo aquel.»" Mateo 6:33.
De esta manera es que debes atesorar ese encuentro que tuviste
con Dios. El solo hecho de haber escuchado la palabra del Señor
por primera vez; ese pudo haber sido tu primer encuentro con
Jesús. No quiero que estés pensando en algo sobrenatural. Si ya
conoces de Jesús puedes decir que has tenido un encuentro con
El. Te aseguro que si estas tibio en tu vida espiritual y sigues
buscando de Dios muy pronto vas a reencontrarte con El. No
olvides que aun si tomaras la decisión de no seguir buscando del
Señor, el día de tu muerte te vas a encontrar con El. ¡Esto te lo
puedo asegurar!
Te pregunto: ¿Quiere estar listo para ese momento? Entonces,
atesora estas palabras que estas recibiendo hoy, atesora todos los
regalos e herramientas que se te han sido otorgadas. Protege con
toda tu fuerza este tesoro. No deje que nadie te lo quite, se
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perseverante y no te detengas. El Señor está contigo y te va a dar
las fuerzas necesarias.
Mateo 6:33 Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todo
eso se os dará por añadidura."
Pedro después de haber tenido un encuentro con Cristo en la
barca, cuando aún era pescador, lo dejo todo y siguió a Jesús por
tres años. Luego de muchas experiencias con el Señor y al verlo
arrestado por las autoridades cometió uno de los pecados más
grande, que fue el negar a nuestro Dios y Señor. Me gustaría
recordarte que no lo negó una sola vez, sino que lo hizo tres veces.
Después de lo sucedido, las Sagradas Escrituras nos dicen que
Pedro lloró amargamente y sabemos que buscó el perdón de parte
del Señor. En compañía de Jesús resucitado el apóstol san Juan
nos cuenta como sucedió esto:
"Después de haber comido, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón
de Juan, ¿me amas más que éstos?» Le dice él: «Sí, Señor, tú
sabes que te quiero.» Le dice Jesús: «Apacienta mis corderos.
“Vuelve a decirle por segunda vez: «Simón de Juan, ¿me amas?»
Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Le dice Jesús:
«Apacienta mis ovejas.» Le dice por tercera vez: «Simón de
Juan, ¿me quieres?» Se entristeció Pedro de que le preguntase
por tercera vez: «¿Me quieres?» y le dijo: «Señor, tú lo sabes
todo; tú sabes que te quiero.» Le dice Jesús: «Apacienta mis
ovejas" Juan 21:15-17
Observa como Jesús le pregunta a Pedro tres veces si lo ama. No
olvides que Pedro lo negó tres veces y ahora Jesús le da la
oportunidad a Pedro de poder expresar ese amor por El tres veces.
¡Que hermoso es nuestro Señor con quienes lo buscan y se
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arrepienten de sus errores! Jesús le está dando la oportunidad a
Pedro de arreglar lo que él había destruido. Luego de cada
arrepentimiento o cada suplica por el perdón de cada una de las
veces que negó al Señor; Jesús le da la oportunidad de ser su
servidor una vez más. Sabemos que, en el caso de Pedro, el Señor
le concedió la autoridad de apacentar a su Iglesia. Nuestro Señor
también le da un consejo y ese consejo son las palabras
“sígueme”. Y tú y yo sabemos que san Pedro cumplió su misión
de seguirlo y de apacentar su Iglesia hasta el martirio.
Judas en contraste con Pedro, no tuvo el coraje y la valentía de
acercarse al Señor y al darse cuenta de su pecado decidió cometer
suicidio. Muchos se han entregado a la tristeza y a la desesperanza
después de haber conocido a Cristo y haberle fallado.
Hoy quiero recordarte que ya conoces a Jesús y tú lo necesitas a
Él. Jesús es Dios así que El no necesita nada, pero es su deseo que
tú y yo seamos parte del plan de salvación para la humanidad.
Con esta idea lo que te quiero decir es que no se trata de encontrar
a nuestro Señor sino de dejarnos encontrar por El. En la Biblia
podemos ver un Dios que busca a la humanidad y lo hace de
diferentes maneras y formas. Dios te ha estado buscando porque
te ama. Te ama como nadie te amara jamás. Te ama como tú
jamás podrás amar. El amor de Dios es un misterio que se puede
ver, hablar, sentir y percibir, pero que no se puede explicar. Todo
ha sido previsto por El, para que hoy escuchara su voz a través de
estas páginas. ¡Déjate amar por El! Hoy estas teniendo un
encuentro con el Señor de Señores. Hoy es el primer día del resto
de tu vida.
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Capítulo 2: Ya no va a ser igual
C
uando estamos comenzado a conocer a Dios; justo
después de habernos encontrado realmente con Cristo,
todo es nuevo y alegre. Cada día descubrimos algún pasaje
de la Biblia que nos dice lo que queremos escuchar. Queremos
estar en oración todo el día y participar en la Iglesia en todas las
actividades ¿Recuerdas ese momento donde sentiste el amor de
Dios como nunca lo habías sentido? Tal vez tuvo lugar en un
retiro espiritual, o en un congreso o en una reunión en la Iglesia o
grupo cristiano. Estoy seguro que quisieras volver a ese momento.
Lamentablemente es imposible volver al pasado y te has dado
cuenta, de que ya no es igual.
Una frase muy popular entre cristianos, es que esta carrera no se
trata de velocidad sino de persistencia o resistencia. Cualquier
disciplina, sea de negocios, académica o deportiva requiere
persistencia. Para poder ser perseverantes debemos tener un
compromiso real. Debes de encontrar ese motivo por el cual te
quedas despierto hasta muy tarde, o te hace levantarte temprano
y te mueve hacer cosas que no hacías antes.
Un deportista que quiere ganar la medalla de oro. Tiene de
motivador la medalla de oro. Se levanta todos los días temprano
a entrenar y practica toda clase de ejercicios que le puedan dar las
fuerzas y las destrezas para poder ser mejor atleta. Este
compromiso de ganar la medalla de oro, le da las fuerzas para
practicar y ejercitarse una y otra vez; aunque no tenga deseos o,
aunque se sienta cansado y simplemente quiera tomarse un día de
descanso. El tener presente en su mente y corazón el premio que
va a recibir, lo hace moverse más allá de sus fuerzas. Se podría
decir que se obliga a hacer lo que quiere hacer. No tan solo esto
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es cierto, sino que también el deportista se somete a reglas y
disciplinas, para poder alcanzar la meta. Las reglas van hacer que
el deportista pueda competir libremente. Que pueda
desempeñarse a toda capacitad en el deporte. Si el deportista
decide no someterse a las reglas del deporte, su desempeño va ser
pobre y probablemente va terminar expulsado del torneo. Por otra
parte, las disciplinas van hacer de este deportista un mejor atleta.
Entre las disciplinas están; una rutina de ejercicios, una dieta
balanceada, descanso y las practicas diarias. Sin seguir las reglas
del juego y sin tener la disciplina, jamás el deportista va alcanzar
su meta.
Tomando esto en cuenta, notaras que la vida o la rutina del
deportista no es la misma de antes. Tuvo que hacer ajuste en su
agenda diaria para poder competir por la medalla. Puede ser que
el deportista tenga pensamientos de nostalgia por la forma en que
su vida ha cambiado, pero si mantiene su vista en la meta podrá
continuar con menores problemas. Por otro lado, si el deportista
comienza a hacer lo que hacía antes y se olvida de su nuevo rol,
como campeón de oro, dejando de cumplir con las reglas y con
las disciplinas que había aprendido en el terreno de juego; no va
a poder ser igual tampoco. Su desempeño va ser malo y su
frustración va aumentar al darse cuenta que no puede competir
como antes.
Lo mismo te ha sucedido a ti. Quieres servirle al Señor, tienes la
mejor intención de hacerlo, pero no has cambiando tu estilo de
vida. No has cambiando tu manera de pensar, mirar y de hacer las
cosas en tu vida. Tú quieres que todo siga igual como ayer, pero
teniendo a Dios ahora en tu vida. Déjame recordarte, que quien
ha tenido un encuentro con Dios no puede seguir igual y su estilo
de vida tampoco puede ser el mismo de ayer. No te estoy
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hablando solamente de tu corazón y de tus sentimientos. Tú debes
de cambiar tu persona y tu forma de vivir radicalmente.
¿Recuerdas cuando los Reyes magos fueron a ver a Jesús al
pesebre? Después de adorarlo, la Sagrada Escrituras nos dicen
que no volvieron por el mismo camino. Así debe de suceder con
tu vida. Ya no va hacer igual, debes de cambiar tu forma de vivir,
porque no importa que practiques la oración o vayas a la Iglesia;
si no dejas las cosas de antes, va a ser peor. Cuando tuviste ese
primer encuentro fue algo hermoso, pero ahora debes de seguir el
nuevo camino que nuestro Señor te mostró el día que te
encontraste con Él. El problema estriba, en que no has dejado las
cosas que hacías antes y ahora como servidor del Señor, después
de un tiempo, ya no sientes lo mismo que sentías cada vez que
participas en la Iglesia o en el grupo de la comunidad. Te estas
cuestionando porque Dios no te deja sentir lo mismo otra vez, sin
darte cuenta, que tu falta de compromiso por seguir los mandatos
del Señor, están bloqueando o no permiten todo el crecimiento
que Dios tiene para ti.
¡Claro que ya no es igual y nunca va a ser igual!
Cuando nuestro Señor se transfiguro delante de Pedro, Santiago
y Juan sucedió una sola vez. Fue un suceso hermoso e impactante
para estos discípulos del Señor. Pedro quería quedarse en ese
lugar, pero nuestro Señor los llevo a Jerusalén. Me gustaría
recordarte, que cuando fueron a Jerusalén fue para que nuestro
Señor fuera entregado a los bandidos, fuera juzgado y condenado
a muerte.
El encuentro que tuviste con El Señor, ya lo viviste y debe de
permanecer para siempre en tu corazón. Ese día descubriste cuán
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grande es nuestro Dios, a través de su Espíritu Santo. No quiere
decir que no vas a tener más experiencia y regalos hermosos de
parte de Dios, pero no debe de ser el tener estas experiencias el
motivo para querer seguir al Señor.
Ya lo encontraste, ahora no te alejes de Él. Debes de repetirte a ti
mismo la idea de que no va a ser como antes. Acepta está realidad
y podrás ver con mayor claridad el plan que el Señor tiene para ti.
Un solo milagro fue suficiente, para cientos de personas que se
encontraron con nuestro Señor, cuando El habitó entre nosotros.
El ciego, el paralitico, la resurrección de Lázaro, todos estos
milagros pasaron una sola vez en la vida de estos individuos y fue
suficientes para cambiar su manera de pensar y de ver las cosas.
Más importante aún, fue suficiente para ellos poder darse cuenta
que el milagro más grande de sus vidas había sido no la sanación
física, sino el haberse renovado con el Señor.
Al comienzo señalé, que un compromiso real no es basado en los
sentimientos o en lo que se siente. Debes de entender que vas a
vivir días que te vas a sentir cansado. En otros días van a haber
tentaciones a no hacer lo que está en el plan, o simplemente no
vas a tener los deseos de seguir. En esos momentos es cuando
tienes que levantarte y hacer oración, ir a la reunión, no faltar a la
Iglesia...etc. Luego de que te hayas puesto en acción, Dios te va
dar las fuerzas para seguir.
La Oración la debes hacer todos los días. La fuerza del cristiano
está en el comunicarse con nuestro Señor. En muchos momentos
de su vida en la tierra, Jesús oró al Padre. Jesús en muchas
ocasiones se iba a solas para poder hablar con Dios. Imagínate
cuanto más tú necesitas la oración. Recuerda que la carne es débil;
debido a que Adam pecó con la carne fue que perdió la gracia de
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Dios y nosotros hemos heredado estas tendencias en la carne
también. Ellas nos llevan hacia la comodidad, el placer, los
gustos, el ego y la autoeficacia. Tu eres un ser espiritual y
humano. Ambos aspectos son parte de tu ser. Ambas dimensiones
de tu ser, deben trabajar hacia el mismo fin y no en contra, como
si fuera una guerra de poder. Tu cuerpo fue creado por Dios y los
deseos que sientes no son pecados. El que sienta deseos de
descansar no es un pecado, pero el que descanses en exceso y
dejes de trabajar, sí es un pecado (la pereza).
Debes de hacer oración todos los días, aunque no sientas el deseo.
Esta es la única forma de poder fortalecer el espíritu y por
consecuencia fortalecer la carne, para que no caigas en la
tentación. En el evangelio de Lucas 22: 39-41 no dice; Salió y,
como de costumbre, fue al monte de los Olivos, y los discípulos
le siguieron. Llegado al lugar les dijo: «Pedid que no caigáis en
tentación.” Y se apartó de ellos como un tiro de piedra, y puesto
de rodillas oraba.
La oración diaria no es opcional. ¿Cómo quieres que Dios te des
las fuerzas que necesitas sino se las pides? Oh y créeme que
necesitas las fuerzas de Él.
Los cristianos sabemos y reconocemos que solos no podemos.
Sabemos que nuestros esfuerzos no van a ser suficiente. ¡Solo con
la fuerza del Espíritu Santo de Dios podremos vencer! Pero para
poder obtener esa fuerza que viene de Dios, para que no caigamos
en tentación, necesitamos pedir a nuestro Señor.
¿Acaso cuando te reportas a trabajar no le hablas a tu jefe?
¿Verdad que tienes que cumplir con la asistencia en tus días de
trabajo, aunque no tengas deseos de hacerlo? Debes de comenzar
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a ser puntual con tus oraciones y nunca olvides las palabras de
nuestro Señor:
“Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre
sea glorificado en el Hijo." Juan 14:13
Mira las caídas del Salvador de camino al Calvario. Jesús cayó al
suelo, cansado, maltratado, triste y casi muerto por el dolor, pero
se levantó, porque tenía que terminar con amor la misión que el
Padre le había encomendado. Jesús tenía sus fuerzas dirigidas a
la meta, con sus acciones, por el camino de la vía dolorosa
mantuvo al Padre con Él. Con las palabras que dijo a su Madre y
a las mujeres, brindó tranquilidad a muchos, con la humildad de
permitir que el Cirineo lo ayudara, nos enseñó a tener en cuenta a
otros y con las oraciones al Padre, perdonó a sus agresores. Jesús
actuó como debemos actuar cuando somos uno con el Padre.
Jesús siendo la luz del mundo nunca dejo de brillar. Su luz brilló
hasta en los momentos de mayor soledad, tristeza, oscuridad y
dolor del Universo.
En la carrera profesional, muchos dicen que el secreto para
obtener una promoción o un ascenso es el actuar como si ya
ocuparas el cargo que te interesa desempeñar. En la vida espiritual
es igual. Nosotros estamos llamados a ser santos y Jesús nos pide
que seamos santos. Recuerda que la santidad se hace aquí en la
tierra.
La vida eterna e un sentido es tu premio. Tu premio es el poder
vivir con nuestro Señor por la eternidad. Estoy comparando la
vida eterna con un premio, pero realmente es mucho más; la vida
eterna es para lo que has nacido y es la razón de vivir en este
mundo. Jesús te tiene preparado un lugar para ti (Juan 14:2). En
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este lugar, vas a ser uno con Él, como Él es uno con el Padre (Juan
14:11). Debes de comenzar a actuar como miembro del cuerpo
místico de Cristo y revestíos del hombre nuevo, que se va
renovando hasta alcanzar un conocimiento perfecto, según la
imagen de su creador (Colosenses 3:10)
Para poder llevar esta vestimenta, que a través del Bautismo nos
hizo uno en Cristo, convirtiéndonos en miembros de su cuerpo en
quien Él es la cabeza; debes de mantenerte en Gracia. Debes de
seguir sus palabras y sus mandatos. Debes de pertenecer a su
Iglesia. El Señor se describe a sí mismo como el buen Pastor y un
pastor solo tienen un rebaño, no tiene muchos. Además, el rebaño
está compuesto por más de una oveja. El camino del pueblo de
Dios siempre ha sido en comunidad. Observa toda la historia de
Israel y medita en la vida de Jesús. Jesús estableció su comunidad
en los doce apóstoles. Esta comunidad ha continuado y continuara
hasta el fin de los tiempos. Lo que te quiero decir, es que no estás
solo y no estoy hablando de Cristo caminando contigo, sino de su
pueblo también. No te alejes de aquellos que le sirven al Señor,
no te alejes de los que el Espíritu Santo utiliza y sigue utilizando
para hablarte. Tú sabes quienes son y debes de crear lazos con
ellos. El éxito en la vida terrenal depende muchas veces de quien
está o es parte de tu grupo social. En la vida espiritual es similar.
No te estoy hablando de rechazar a personas que no siguen al
Señor. Jamás te pediría algo así. Esto es contrario a los que Jesús
nos enseñó, pero si te puedo decir, que es necesaria la buena
compañía de personas que conozcan al Señor y sus palabras. Estas
personas pueden proveerte un buen consejo, que te mueva hacer
más por las cosas de Dios.
Ten muchos amigos, pero para aconsejarte escoge uno entre mil
(Eclessiatico6:6)
21
Nunca olvides que por el Bautismo eres hijo de Dios, hermano de
Jesucristo, miembro de su Iglesia (su cuerpo) y templo del
Espíritu Santo. Nunca olvides que en Cristo todas las cosas son
posibles y que no hay pecado o pruebas que no puedas superar.
Jesús te prometió, que va estar contigo siempre. Nunca olvides
que no estás solo y que esos días en los cuales no sientes los
ánimos y los deseos que quisieras sentir, es cuando más Jesús está
cerca de tu vida. Respira y deja escapar el aire. ¡Jesús esta justo
aquí contigo, ahora mismo!
San Pablo decía que en su debilidad Jesús era más fuerte. “Por
eso acepto con gusto lo que me toca me toca sufrir por Cristo:
enfermedades, humillaciones, necesidades, persecuciones y
angustia. Pues si me siento débil, entonces es cuando soy fuerte”
(2 Corintios 12:10).
¡Así que levántate!
Las manos del Señor están extendidas. ¿Que estas esperado?
Acepta la misión que te ha dado y reconoce tu identidad de
cristiano. Comienza actuar como un discípulo de Él. Ojalá que
hoy, tu vida y tus acciones irradien a un Cristo que está en tu
corazón y que no siempre se va a sentir igual.
Nunca olvides que a Cristo hay que vivirlo; no se trata solo de
sentirlo. Esta peregrinación con el Señor, comenzó con un
encuentro, luego vinieron los sentimientos, creció el compromiso
y de ahora en adelante vas a vivirlo. Vive. ¡Vive!!! ¡Vas a ver que
ya no es igual que ayer, porque hoy es y puede ser mucho mejor!
22
Hoy no es mejor porque te sientes bien o mal, sino porque sigues
caminando con y hacia Dios, sin importar las circunstancias. Dios
está en tu interior. Desde el exterior pueden venir problemas y
preocupaciones, pero Él está en tu corazón y puede hacer que tu
carga sea más ligera, sin hacerte olvidar que sigue siendo una
carga o sea una Cruz (Mateo 11:30). Acepta tu Cruz, así como
Jesús aceptó la de Él. ¡Ya no es igual!
23
Capítulo 3: La fe no está en los sentidos (no se trata de sentir)
E stoy seguro que has escuchado las historias de grandes
personajes que a pesar de los obstáculos, que se colocaban
en sus caminos, nunca dejaron de caminar y de trabajar
por sus proyectos. Estas personas deben de haber tenido días muy
buenos y otros no tan buenos. Podemos mirar la situación de Noé
y la construcción del Arca. Noé resistió toda la gente que se
burlaban de él y no le creían. También, tuvo que hacer entender a
su familia con su propio ejemplo. Gracias a su perseverancia y
por tener una verdadera fe en Dios, logró salvarse y salvar a su
familia con él. En otras palabras, Noé cumplió la misión que Dios
tenia para él.
La situación de Noé, nos demuestra que no siempre vamos a
sentirnos con apoyo de los demás y que muchas veces el seguir
los planes del Señor puede ser motivo de burla para los demás.
Lo más común es ver la falta de apoyo y de compañía de la
familia, cuando se desea hacer oración, leer la palabra de Dios y
asistir a la Iglesia. Nosotros en nuestro caminar como cristianos,
vamos a tener días donde va a parecer que Dios ya no está con
nosotros, tal vez porque las cosas no están saliendo bien o porque
nos sentimos tristes, pero debemos de recordar sus promesas y
creer que nuestro Señor siempre ha cumplido su palabra.
El problema estriba cuando necesitamos el sentir algo para saber
que Dios es real. Estoy más que seguro que le has pedido a Dios
que te envíe una señal o que realice algo, para poder saber cuál es
el plan que tiene para ti. Si observamos la vida de Jesús, podemos
ver decenas de momentos donde la gente creían en El y
glorificaban a Dios; pero también podemos ver decenas de
24
momentos donde Jesús fue rechazado, donde lo querían apedrear,
muchas veces fue cuestionado por sus acciones y se burlaron de
Él. En sus últimos días de su vida en la Tierra, Jesús fue acusado
de blasfemia, fue traicionado, engañado y abandonado por sus
propios discípulos. Él fue hasta sentenciado a morir en una cruz,
porque esto y todo lo demás debía suceder, debido a que era la
misión que el Padre le había encomendado.
Quiero que medites en lo que acabo de explicar sobre la vida de
Jesús. ¿Realmente necesitas sentir algo bonito para poder
continuar? Es un descaro y un abuso el que tú quieras que el Señor
te siga dando sensaciones y regalos hermosos, para entonces
poder continuar con lo que se supone que tu realice como su
discípulo. Tal vez no lo haces conscientemente, pero el que no lo
hagas con toda conciencia no significa que no te hace daño a ti
mismo. Si bebes veneno de un envase que no está etiquetado
como “veneno”, te vas a envenenar como si lo hubiese tomado
con toda la intención de envenenarte. El que tengas en
consideración que es lo que estas sintiendo en el corazón o como
va tu día, o como van las cosas, para entonces decidir si hay la
posibilidad de continuar con la labor del Señor es como negociar
con EL.
El Mesías vino para servir y no para servirse (Marcos 10:45).
Jesús vino para cumplir la misión que el Padre le había
encomendado. La misión era ser el Cordero de Dios que quita los
pecados del mundo. En otras palabras, su misión era morir por tus
pecados y los míos. El castigo que tú merece por tus actitudes y
tu falta de caridad con lo demás y falta de compromiso con Dios,
ya lo pagó Jesús en la cruz.
25
Pero, tú sigues negociando con El y en vez de actuar a imitación
del Salvador que nos trajo la salvación por medio de la obediencia
al Padre; prefieres hacer como Adam que comió de la fruta que le
iba dar a sentir muchas cosas que él no conocía.
Por culpa del pecado te sientes atraído a querer sentir algún
beneficio o recompensa por lo que haces en la Iglesia, en tu casa
y con tu vida. La mayoría de las veces necesitas sentirte
reconocido y elogiado después de haber realizado la tarea.
Por culpa del pecado de Adam y Eva (desobediencia) entró la
muerte al mundo. La muerte triunfó sobre Adam y Eva y por
consecuencia también sobre toda su descendencia. Ni la muerte,
ni la tristeza, ni la falta de ánimo vienen de Dios.
Nunca olvides; que Dios siempre está contigo y que el Espíritu
Santo habita en tu corazón. A pesar de esto, tú vas a seguir
sintiendo todas las cosas que son y vienen del mundo porque
vives en él. Debo de decirte, que vas a sentir las tentaciones del
mundo con más fuerza cuando quieras hacer las cosas de Dios;
porque estas caminando contra las corrientes del mundo en el que
vives. Esto no quiere decir que porque eres cristiano las cosas van
a ser más difícil para ti; sino que como estas viviendo tu vida de
una manera totalmente diferente a como el resto de los habitantes
del mundo viven; vas a comenzar a ver cosas que antes no veías
o no tenían importancia. Posiblemente has comenzado a darte
cuenta que algunas acciones que tu hacías en el pasado, te alejan
de Dios.
Así que depender de los sentimientos y de las sensaciones para
entonces actuar y hacer lo que Dios nos pide, es un error
gravísimo. El tener que sentir bonito para entonces creer que la
26
presencia de Dios se ha manifestado, es una consecuencia de la
poca fe que hay en el corazón. Tu fe, debería estar basada en el
hecho de que, a diferencia de Adam y Eva; que por su
desobediencia perdieron su vida y como consecuencia obtuvieron
la muerte; Jesús por su obediencia al Padre, venció la muerte y te
restauro la vida eterna.
El mundo va a seguir igual sin importar si tú andas con Dios o si
no andas con El. Tú como cristianos tienes a tu alcance al Rey de
reyes, al Señor de señores. No puedes decir que nos tienes lo
necesario para la misión que se te ha sido encomendada. Hay una
frase muy popular en ingles que dice “no pain no gain” “no dolor
no ganancia” y se aplica principalmente a cuando la persona está
comenzando una rutina de ejercicios. Necesariamente cuando la
persona está en una rutina de levantado de pesas. Tal vez lo sabes,
pero después de una hora de levantados de pesas, vas a comenzar
a sentir dolor en los músculos ejercitados. Esto es bueno y
necesario para el desarrollo de los músculos. El dolor es señal de
que los músculos se están reparando. Cuando haces ejercicios
pones tensión en los músculos, ocasionando pequeños desgarres
en las fibras de los mismos. A medida que los músculos sanan, se
vuelven más fuerte y hasta pueden comenzar a crecer y a
expandirse. Si combinas esto con descanso y una dieta alta en
proteína, vas a comenzar a desarrollar músculos y a fortalecer tu
cuerpo. Como puedes ver, no es un proceso placentero y no se
siente bonito.
San Pablo nos dice en su carta a los Romanos 5: 1-5. Habiendo,
pues, recibido de la fe nuestra justificación, estamos en paz con
Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido
también, mediante la fe, el acceso a esta gracia en la cual nos
hallamos, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
27
Más aún; nos gloriamos hasta en las tribulaciones, sabiendo que
la tribulación engendra la paciencia; la paciencia, virtud
probada; la virtud probada, esperanza, y la esperanza no falla,
porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones
por el Espíritu Santo que nos ha sido dado."
San Pablo nos dice que él se gloria o que siente gran alegría,
podríamos decir; porque por nuestro Señor Jesucristo y mediante
la fe ha encontrado acceso a la gracia, que solo viene de Dios y
eso le da esperanza. Pero él continua y dice; que se gloria más aun
en las tribulaciones. Tribulaciones significa dolores, malos ratos,
debilidades, tentaciones, desprecios, en otras palabras, no son las
cosas bonitas que nos da el diario vivir. Esto no quiere decir que
san Pablo le gusta el dolor, estar en tentación y pasarla mal, pero
como él tiene su mirada en Cristo él puede darse cuenta que a
través de esto dolores él se hace más fuerte.
¿Cuantas veces le has pedido a Dios el poder actuar como actuó
Cristo? ¿Cuántas veces le has pedido a Cristo el tener la gracia de
actuar como El? Si quieres ser como Jesucristo; debes de seguirlo
por todo el camino. No podemos escoger solo momentos donde
todo es bonito y alegre. También al igual que Jesus, tenemos que
cargar nuestra cruz. El camino del cristiano siempre está lleno de
momentos hermoso, muchos regalos de parte de Dios y sobretodo
de herramientas que nos acercan a nuestro Padre celestial.
Cualquier bendición que nuestro Dios te conceda, no debe de ser
para tu satisfacción, sino para poder brindar amor a otros a través
de estos bienes y para glorificar el nombre de Dios; pero no debes
de olvidar que el camino del cristiano también trae desprecios,
calumnias, tentaciones, burlas, persecución, exclusión y dolor.
Así que, como cristiano, no todo va hacer bonito; sino que vas a
tener la fuerza sobrenatural de Dios, que te va a servir de ayuda
28
para poder vivir como un Cristo vivo, sin importar las
circunstancias exteriores. Es por esto que el verdadero cristiano
no tiene vicios, porque nada de lo que entra al cuerpo o realiza el
cuerpo lo satisface o le brinda felicidad, como lo hace Dios. Si tu
felicidad depende de tomarte varios tragos (alcohol) los fines de
semanas, entonces vas a repetir esta acción una y otra vez y
posiblemente te llevara a comenzar a tomar tragos también los
otros días de la semana. Cuando en tu corazón no habita Jesús por
completo, van a ver hay espacio para caer en las tentaciones. Es
una batalla que debes de pelear y no va a ser placentera, pero te
aseguro que saldrás victorioso, si te sometes a la obediencia a
Dios. La verdadera felicidad que lleva a la verdadera libertad,
consiste en vivir la vida como fue prevista vivirla por el Creador.
Los mandamientos no son una lista de prohibiciones, sino que son
una guía, de cómo vivir correctamente esta vida, para así poder
alcanzar la vida eterna o sea la santidad.
Si me preguntas si mi vida siguiendo al Señor es bonita, te
contestaría que sí y si me preguntas; si mi vida siguiendo al Señor
es difícil, te contestaría que sí. La vida del cristiano es hermosa.
El cristiano no solo tiene momentos de alegría, sino que es feliz
todo el tiempo. El saber y creer con todo el corazón, alma y mente
que Dios tiene el control en toda situación te brinda el descanso y
la tranquilidad que vas a necesitar para poder continuar. Además,
cuando actúas correctamente tienes paz. Vas a poder ir a la cama
sin preocupaciones porque no has engañado a nadie y realizaste
todo lo que se te había encomendado. Tendrás tranquilidad
porque has tratado a todos como quieres que te traten a ti.
Tu fe cristiana debe de ser tu estilo de vida y no solo unas
creencias y prácticas que realizas en tu tiempo libre o en tu
intimidad. Debes de ser cristiano todo el tiempo. No seas cristiano
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tan solo en la Iglesia o cuando estas en compañía de hermanos de
la Iglesia. Debes de ser cristiano al dormir, al despertar, al comer,
al trabajar, al hablar, al mirar, al escuchar, al divertirte, al
descansar, en todo momento. Debes de ser cristiano con todos y
en todo. Tu amor debe ser completo para tu familia, tus padres,
tus hijos, tus amigos, compañeros de trabajo, con el chofer, el que
camina a tu lado, el que espera en la línea, la mesera, el gerente
de la tienda, tu jefe etc. pero más aún debe de ser cristiano con tus
enemigos, con los que te tienen envidia, con lo que te tratan mal,
con lo necesitados, con los tristes, con lo que necesitan compañía,
con el adicto a drogas, al alcohol, etc. En otras palabras, debemos
der cristiano todo el tiempo y con todos.
" Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende,
amenaza, exhorta con toda paciencia y doctrina.” 2 Timoteo 4:2
En esta carta San Pablo está exhortando a Timoteo a evangelizar
a tiempo y destiempo. En otras palabras, san Pablo exhorta a
Timoteo, que es el sacerdote y el pastor de esta comunidad a
evangelizar a todos y con todo. Debemos tomar seriamente las
palabras de san Pablo no olvidemos que él era el obispo de todas
las comunidades fundadas por él y Timoteo era el encargado en
otras palabras el sacerdote de esta comunidad. Leyendo el texto
de esta carta, la exhortación de san Pablo a Timoteo no está
pidiéndole que todo el tiempo este predicando con palabras.
Tenemos que ser realistas quien podría estar 24 horas del día, los
siete días de la semana hablando y hablando sin parar. Nadie
podría hacer algo así, pero como seguidor de Cristo; Timoteo
pudo proclamar la palabra con insistencia a través de sus
decisiones, actos, pensamientos, su forma de vivir (su testimonio)
y de tratar a los demás. Así que como puedes ver, Timoteo no
podía ser un cristiano solo los domingos. Esto le hubiese hecho
30
mucho daño a su comunidad, pero también le hubiese hecho daño
a Él.
Como cristiano comprometido no te puedes conformar con asistir
solo los domingos a la Iglesia. ¿Cómo vas a entender porque
tenemos que dedicarle el domingo al Señor? ¿Cómo vas a
entender el porqué de la comunidad y de su Iglesia? ¿Cómo vas
a aprender de su palabra y que significa para ti y para los tuyos,
si solo le dedicas un día a la semana? ¿Te imaginas que Dios
dedicara solo un día para ti todas las semanas? Hazte parte de
algún ministerio o grupo dedicado a un apostolado en específico
(visitas a enfermos / cárceles/ retiros/ recolección de alimento/
etc.), tal vez podría considerar el estudio de la Biblia o la
adoración eucarística. Todos estos grupos son excelentes recursos
para brindar a Cristo a otros, pero también para recibir a Cristo en
tu corazón. Sumado a tu tiempo personal con Jesús, todos los días
vas a poder vivir tu cristianismo con la fuerza que viene del
Espíritu Santo.
Los primeros cristianos y todos los santos fueron personas que
dedicaron su vida al Señor. El ser cristianos no se trata de solo un
día o algunas horas. Ser cristiano es un estilo de vida y un estilo
de vida es un modo de vivir. Así que la vida está llena de
sentimientos y emociones, pero no se vive la vida solo con los
sentimientos, sino que se vive con las acciones.
¿Acaso vas a trabajar solo cuando se siente bonito? ¡No! Tengo
la seguridad de que vas todos los días que sea necesario para así
poder cumplir con todas las responsabilidades y recibir una paga
por ello. La paga es para poder conseguir todo lo necesario para
poder vivir. Así que podemos decir, que, sino asistes a tu lugar de
trabajo, tu vida está en peligro. Tengo la seguridad de que esto lo
31
sabes y por eso, aunque no te sientas bien o no tengas deseo de ir
a trabajar, haces el esfuerzo y vas a tu lugar de trabajo. Así que el
tener un trabajo y el cumplir con todas las responsabilidades que
conlleva el puesto que tienes en tu empresa no se trata de
sentimiento y mucho menos de emociones, sino que es un
compromiso. ¿Por qué no tienes un compromiso con Cristo?
Si no estás asistiendo a la Iglesia, no estás haciendo actos de
caridad, tampoco estás leyendo la Biblia y no estas participando
en los grupos o actividades de la Iglesia, quiere decir que no tienes
un compromiso. Podrás decir, pero es que yo amo al Señor y yo
tengo mucha fe, pero si el tiempo que dedicas al Señor es bien
mínimo, por no decir ninguno, esta afirmación no es cierta. Tal
vez sí amas al Señor; y sabes en tu corazón, que debes de seguirlo,
pero no has estado caminando.
Hasta que no comiences a caminar, o sea, hasta que no comiences
a actuar en tu vida, le está dejando ver al Señor que estás muy
ocupado y que otras cosas son prioridad o que son mas
importante.
"Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá a uno y
amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro.
No podéis servir a Dios y al Dinero. «Por eso os digo: No andéis
preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro
cuerpo, con qué os vestiréis. ¿No vale más la vida que el
alimento, y el cuerpo más que el vestido?" Mateo 6: 24-25
Jesús te pregunta hoy ¿No vale más la vida que el alimento? ¿No
vale más la vida eterna que las cosas de este mundo?
Probablemente le estas dedicando más de tu tiempo, esfuerzo,
dinero y de tú vida a cosas que no son importantes y que no te
32
ayudan a obtener la vida eterna. No te estoy diciendo que no sigas
con tu carrera profesional, o que no dediques tiempo a tu familia
o practicar ese deporte que tanto te gusta. Solo ten en cuenta y
asegúrate que no sean motivos para alejarte del camino del Señor.
A satanás no le interesa que tú le rindas pleitesía o que lo adores.
Al diablo lo que le interesa, es que tú no tengas tiempo para el
Señor. Si tú no te acercas a Dios todos los días, es bien probable
que termines malgastando tu vida en las cosas del mundo.
Recuerda que los días se convierten en semanas y las semanas en
meses y los meses en años y los años en décadas y así se te escapa
la vida sin haber encontrado al Señor o peor aún lo encontraste,
pero no continuaste con El.
¿Cuánto tiempo has perdido? ¿Cuántas cosas se han arruinado?
¿Cuánto te hace falta estar con el Señor?
Haz el compromiso hoy de seguir a Dios, de seguir a su hijo
Jesucristo y de dejarte guiar por el Espíritu Santo, sin importar la
circunstancia. ¡Sin importar como te sientas hoy (triste o alegre);
sin importar si esta soleado o lluvioso! Esta va hacer la decisión
más grande de tu vida. En el segundo en que comiences a vivir tu
vida dirigida a Dios y asumas tu rol de hijo de Dios las cosas van
a cambiar para bien. Esta decisión la vas a tener que tomar todos
los días de tu vida. Nunca olvides que los santos se hicieron santos
en la tierra.
33
Capítulo 4: Tú no puedes hacerlo solo (menosprecio)
E n nuestra sociedad actual se predica y se enseña que todo
es posible con determinación. Que tenemos que tener una
meta y un plan, y todos nuestros sueños se harán realidad.
Se nos dice que debemos de creer en nosotros mismos y que nada
es imposible. Se nos invita a tener sueños y a creer que todo es
posible.
Todas estas ideas que se describen en el párrafo anterior son
contrarias a lo que el cristianismo nos invita a creer y son
contrarias al ejemplo enseñado por Jesús.
"No temas, pues yo estoy contigo; no mires con desconfianza,
pues yo soy tu Dios; yo te he dado fuerzas, he sido tu auxilio, y
con mi diestra victoriosa te he sostenido." Isaías 41:10
Observa como el Señor tu Dios te dice hoy; “yo te he dado
fuerzas”. Así que independientemente de los conocimientos que
apliques y de todas las cosas que puedas hacer, tu Dios es el que
te ha dado las fuerzas.
"¿Acaso no lo sabes, o no lo has oído? Yahvé es un Dios eterno
que ha creado hasta los extremos del mundo. No se cansa ni se
fatiga y su inteligencia no tiene límites. Él da la fuerza al que está
cansado y robustece al que está débil. Mientras los jóvenes se
cansan y se fatigan y hasta pueden llegar a caerse; los que en Él
confían recuperan fuerzas, y les crecen alas como de águilas.
Correrán sin fatigarse y andarán sin cansarse.»" Isaías 40: 28-31
San Pablo solía decir “Todo lo puedo en Cristo que me
fortalece”. Filipenses 4:13
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Lo que nos dicen las Sagradas Escrituras, es que Dios es la fuente
de toda fuerza, coraje y valentía que necesitamos para vivir. Los
seres humanos han encontrado miles de otras formas de conseguir
la fuerza que necesitan temporeramente; pero estos caminos son
una trampa y con el pasar del tiempo terminaran agotados,
cansado y agobiados.
Observa como dice el Señor, que los jóvenes se cansan o en otras
palabras se agotan. En este caso en particular, podríamos decir,
que una persona joven es aquella que tiene todo a su favor y a su
alcance. Tiene la salud, la velocidad, la agilidad y la energía física
para hacer prácticamente lo que quiera. Así que podemos definir,
que la juventud es ese momento donde tienes alternativas a tu
disposición y tienes las capacidades para poder ejecutarlas.
Contrario a todo lo que acabamos de describir, las Sagradas
Escrituras nos dicen que los jóvenes se cansan. ¿No es
exactamente lo que vemos hoy? Tenemos una juventud, que en
su gran mayoría solo piensan en los bienes materiales y sus
fuerzas vienen y están enfocadas, en alcanzar el puesto más
importante en la empresa, o el poder vender ese producto y
obtener grandes riquezas. Tal vez las fuerzas de algunos jóvenes
están en sentirse reconocido por los demás. Solo desean tener esa
alegría de haber superado a los demás. Para muchos es así. La
vida es una competencia.
Esta es la trampa en la que un cristiano no debe caer. Si tus fuerzas
dependen de los resultados que obtengas y estos resultados son
pasajeros, jamás vas a estar satisfecho. Siempre vas a querer más
y nunca te vas a sentir feliz. Todo lo que en la Tierra existe, es
pasajero. Todo lo que existe en esta vida, es pasajero. No debes
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poner tu confianza y tus fuerzas en cosas pasajeras. El prepararse
para un trabajo o empleo o el tener estudios universitarios o asistir
a adiestramientos, no son cosas malas o innecesarias. El que tus
talentos o tu trabajo sean reconocidos por otros tampoco es malo.
Lo esencial y lo importante, es que todos estos bienes materiales,
no sean el centro de tu vida. Tu felicidad no puede depender de
haber realizado u obtenido, estos bienes materiales. Recuerda que
la creación y todo lo que existe en ella, sin incluir al prójimo, se
hizo para tu servicio y no para que tu fueras esclavo de ella.
Tus fuerzas para poder continuar caminando en este camino que
llamamos vida, deben de venir de las siguientes dos verdades:
La primera es saber y creer que todo es un regalo de Dios.
La segunda verdad es que Dios te observa todo el tiempo.
No actúes como si no te estuvieran mirando.
Hoy vas a comenzar a entender estas dos verdades y nunca te van
a faltar las fuerzas para continuar. El que quieras o no quieras
creer estas verdades, van hacer una gran diferencia en tu vida;
pero el que creas o no creas en ellas, no impactará la naturaleza
misma de estas verdades.
Estas verdades te van a manifestar la luz que necesitas, para que
encuentres las fuerzas necesarias, para continuar siendo un
verdadero cristiano; un verdadero discípulo que al igual que su
Padre en el cielo, trabaja en tiempo y en destiempo. No olvides
que vas a necesitar de la fuerza que viene de Dios, para poder ser
un verdadero discípulo y un servidor de Cristo, no tan solo en la
Iglesia; sino en cada instante de tu vida.
La primera verdad es saber y creer que todo es un regalo de Dios.
La esencia de esta verdad estriba, en reconocer que Dios es el
36
creador del cielo y la tierra, que Él es el principio y el fin y que
sin Dios no hubiera nada. Para poder vivir esta verdad, debes de
renunciar a darte crédito o gloria por los logros y metas
alcanzados. Aunque parezca que todo el esfuerzo ha sido hecho
por ti, y que todo el conocimiento lo obtuviste tú, a través de todos
los adiestramientos y los trabajos que has completado, ha sido, al
contrario. Es gracias a Dios que lo conseguiste. Requiere
humildad, el poder tener esta actitud todo el tiempo, a cada
minuto y a cada hora. Demanda también el ser agradecido o el dar
gracias por todo lo que tienes, vives y observas cada día.
Dios es todo poderoso y no necesita de nada y de nadie. Espero
que estés de acuerdo con esta afirmación, porque si piensas que
Dios necesita de ti, entonces tienes un problema grave. Entiende
esto hoy; Dios no necesita nada de nosotros. No podemos ser tan
orgullosos de pensar que somos tan importantes, que Dios
necesita de nosotros para poder hacer su obra. Al contrario,
nosotros necesitamos de Él para todo y todo el tiempo. Prueba de
esto es tu vida o tu existencia. Dios no necesita que tú existas,
pero Él así lo quiso, porque te ama. En otras palabras, Dios te creo
por amor y te demuestra ese amor a cada segundo, permitiéndote
vivir.
Cuenta conmigo los próximos cinco segundos…1, 2, 3, 4, 5…
Dios acaba de mostrarte que quiere que estés vivo, no una sola
vez, sino que cinco veces. El pensar que Dios es todopoderoso,
implica creer que todo pudiera desaparecer en un instante en este
momento, si El así lo dispusiera; pero no ha sido así. Dios no
necesita de tu existencia, pero quiere que existas.
¡Qué diferencia tan grande el entender que Dios quiere que tú
existas!
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Por supuesto, como fue por amor que te creó, por amor también
va a comunicarse contigo. Por amor va a mostrarte lo que es
bueno y malo; y por amor Él quiere que tú tengas participación
en el plan de salvación. Observemos a nuestros primeros Padres,
Adam y Eva. Dios les obsequio todo y les confirió total dominio
de toda la creación. Dios los hizo con libertad de elección o libre
albedrió, para escoger y decidir en sus vidas, porque Dios no hace
esclavo a nadie. La malicia, el doble sentido de las cosas, los
celos, el odio etc…en fin, el pecado no existía. Así que, como a
un niño pequeño se le permite aprender a caminar en el suelo,
donde hay tantos peligros, así a Adam y a Eva se les permitió
vivir en un paraíso, con el peligro de comer del fruto del
conocimiento y entrar en la desobediencia de lo que ciegamente
Dios ya les había dado. Justo después que comieron del fruto; las
Sagradas Escrituras nos dicen que se le abrieron los ojos y se
dieron cuenta que estaban desnudos. Sus deseos y posibilidades
de poder ser como Dios crecieron en sus mentes y por esto la
muerte se hizo parte de su ser. Delante del fruto prohibido, estaba
la oportunidad para Adam y Eva de libremente renunciar a los
deseos que no están dirigidos a Dios, pero Adam y Eva cayeron
en la trampa.
En contraste con Adam nuestro señor Jesucristo renunció a su
vida de rey. Renuncio a una vida que El merecía y le respondía y
lo hizo así para que la gloria y toda la atención estuvieran
enfocadas y dirigidas solo a Dios. Lo que Adam no pudo proteger
y cuidar Jesús lo tuvo que reparar y hacer de nuevo. Por eso tú
debes de hacer la misma elección y renunciar a tus deseos.
¡Permite que la voluntad de Dios se manifieste en tu vida!
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El vivir una fe ciega, no significa que no sabes lo que estás
haciendo, sino que otro guía tus pasos. Al igual que un ciego que
necesita de la sabiduría y la asistencia del otro, que puede ver; así
tú necesitas guiarte por Cristo. A Adam y a Eva se le abrieron los
ojos humanos, siguiendo ese trayecto que los llevó al pecado; en
vez de dejarse guiar por el Señor y conservar su libertad, se
volvieron esclavos de sus deseos y debilidades. La creación no es
mala, se hizo para nosotros y no nosotros para ella. Por culpa de
Adam y Eva, la humanidad quedo esclavizada por la muerte.
Gracias a nuestro Señor Jesucristo, a través de su humildad de no
buscar el ser exaltado por encima del Padre y por su obediencia;
Dios mismo le concedió el nombre que va por encima de todo
nombre. Así que, venciendo la muerte, nos devolvió la
oportunidad una vez más; de poder rechazar el fruto prohibido o
sea el pecado y obtener lo que Adam y Eva rechazaron por su
orgullo y desobediencia. ¡La vida eterna!
Dios nos ha dado también un fruto que es su hijo nuestro Señor
Jesucristo, en su cuerpo y sangre que nos dá las fuerzas
espirituales que necesitamos para controlar las debilidades de la
carne.
Así que todo viene de Dios; hasta el Salvador nuestro no fue un
hombre solamente, sino que fue Jesús que es Dios y hombre. Así
que comienza a dar gracias a Dios por todo lo que tienes y por los
que te rodean. Recuerda que no hay necesidad de que existas, pero
el que estés vivo, es señal de que Dios te quiere vivo en este
momento y en este instante de la historia de la humanidad. Si
comienzas a darle el crédito o sea la gloria a Dios, por todo lo que
te llega, te conceden, realizas y obtienes, vas a comenzar a darte
cuenta que tus esfuerzos no fueran nada, si no fuera por EL.
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Trabaja fuerte y haz todo lo correcto en tu lugar de trabajo, de
estudio y con tu familia. El que creas que todo viene de Dios, no
significa que vas a quedarte sentado esperando a que las cosas
sucedan, sin tener que hacer el mínimo esfuerzo; pero cuando
estés trabajando o realizando esa tarea importante, nunca olvides
que, si no fuera por la voluntad de Dios Todopoderoso, tu
existencia sería nada.
La segunda verdad que siempre debes de tener presente y que se
nos olvida; sobre todo cuando caemos en el pecado o cuando
posponemos el tiempo de oración y de estar con Dios, es que el
Señor siempre nos está mirando. Esta idea no debe de introducir
miedo en nuestras vidas, porque sabemos que Dios es nuestro
padre, pero si debemos tenerla presente, para que así podamos dar
lo mejor de nuestro ser, al Señor en todo momento. San Pablo nos
dice lo siguiente:
"Todo cuanto hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y
no para los hombres, conscientes de que el Señor os dará la
herencia en recompensa. El Amo a quien servís es Cristo."
Colosenses 3:23-24
¿No crees que si todo lo que has logrado en tu carrera profesional
lo hubieses hecho consciente de que es para el servicio al Señor,
hubieses hecho mejor trabajo?
Así que, comenzando hoy, asegurarte de entregar lo mejor de ti,
en todo lo que hagas y así será una ofrenda para el Señor. En el
mundo hay miles de libros y teorías que van a tratar de explicarte
el cómo tener esa motivación o como obtener las fuerza para
realizar las ocupaciones y obtener los mejores resultados en cada
situación. Tal vez te funcionen o te han funcionado por un tiempo,
40
pero lo que estas teorías no quieren tomar en cuenta, es que el ser
humano por sus propias fuerzas no puede sustentar unas
disciplinas y técnicas; si lo que lo estimula a moverse es solo ese
bien que se busca. Muchas veces haz perdido la fe, tal vez por lo
que está sucediendo en el ambiente, este hecho va afectar en como
tomas tus decisiones y diriges tu vida. La luz que guía tus pasos,
no puede ser solo el destino a donde te diriges.
Estoy seguro que reconoces que hay muchas maneras de poder
hacer dinero. Algunas de estas requieren un mayor esfuerzo
físico. Se puede obtener dinero en las ventas de algún bien o
servicio o se puede obtener trabajando para una empresa o para
una persona. También puedes obtener ese dinero que tanto
quieres de otras formas no muy buenas, que pueden atentar al bien
de otros y van en contra de las leyes de la sociedad. Así que no
solo se trata de caminar todo el trayecto y llegar al destino, sino
que también la elección de los medios utilizados para completar
la trayectoria. ¿Cuánto has crecido o cuanto ha sido destruido en
el trayecto de tu vida? ¿Cuántos daños le has causados a otros? El
bien no justifica los medios.
Como cristiano conoces que Jesús es el Señor y Rey de reyes que
siempre estas contigo. El saber y creer con todo tu ser que no estás
solo, te va dar el ánimo para seguir. El tener presente que Él te
observa, no tan solo te va a dar el ánimo de hacer las cosas
correctamente, sino que vas a querer hacer todas esas otras cosas
(oración, leer la Biblia, ir a la reunión, visitar un enfermo, ayudar
a una persona), aunque el cansancio y la tristeza traten de
detenerte. Si hasta el día de hoy la pereza, el cansancio, la tristeza,
los demás, otros compromisos y la falta de tiempo te han privado
de estar cerca de Dios, entonces no has creído que Él te está
mirando y está contigo todo el tiempo. El beneficio de vivir tu
41
vida de esta manera, es que una cosa te ayuda con otra cosa. Me
refiero, por ejemplo, a que, si comienzas hacer oración diaria y
no fallas, con este compromiso y le dedicas un tiempo a Dios
todos los días, vas a ver los beneficios y frutos de la oración
diaria. Entre ellos están el poder tener paz interior y tomar
mejores decisiones, debido a que has estado en compañía de nada
más y nada menos que de nuestro Señor Jesús. Por consecuencia,
vas a obtener las fuerzas que necesitas para continuar. Así que no
olvides que tu solo no puedes, que es una gran mentira lo que el
mundo nos dice; que con solo proponernos una meta todo es
posible. Es por culpa de esta mentira, que muchos han sido
víctima del suicidio, porque entregaron sus vidas a cosas
pasajeras. En estas páginas te has dado cuenta, que tú conoces y
sabes lo que tienes que hacer con tu vida y hacia donde debes
dirigir tus fuerzas.
Dios se podría comparar con un imán. No olvidemos que cuando
un objeto de metal está muy distante no es atraído por el imán.
Para poder colocar el objeto cerca del imán, se requiere esfuerzo
y tiempo, pero después que está cerca del imán, es como si el
objeto comenzara a moverse por sí mismo hacia el imán. Tú y yo
sabemos que después de que el objeto está cerca del imán, ya no
es el objeto quien se mueve hacia el imán, sino que es el imán
mismo que lo atrae hacia él.
Así que mientras más cerca estemos de Dios, más fuerza
tendremos, no porque seamos mejore o porque seamos más
fuertes, sino porque Él ha comenzado a habitar en nosotros. ¡Ya
no eres tú, sino que es EL quien vive y actúa en ti! (Gálatas 2:20)
42
Capítulo 5: No es quien eres, sino con quién andas
n dicho o un decir muy popular dice; “dime con quién
U andas y te diré quién eres”. El significado de esta frase
nos da a entender, que tu personalidad tiene muchas
similitudes con la de las personas que inviertes mayor tiempo. Por
ejemplo, si observamos los diversos grupos que comparten el
tiempo juntos, notaremos que, en la mayoría de los casos, el
tiempo que pasan juntos es debido a las características y rasgos
que tiene en común. Por ejemplo, el idioma y la nacionalidad o
un interés común, podría ser el gusto por el mismo tipo de
comida, preferencias, creencias religiosas, deportes, vínculo
familiar etc.
Así que si puedes ser atraído por lo que es muy similar a ti
mismo… ¿no sería prudente tomar esto en cuenta para reconocer
como eres realmente? ¿Necesitas un cambio en tu manera de
pensar, vivir y actuar?
Una forma de poder saberlo es observar a quienes te rodean. Yo
diría que deberías enfocarte en tus amistades y no en tu familia.
Tu familia no fue escogida por ti; pero tus amistades han sido
incluidas en tu diario vivir, por intereses y cosas que tú y ellos
tienen en común. Observa y analiza qué tienen en común contigo
tus amistades.
También quiero que tengas en cuenta que tus amigos y amigas
han sido atraídos por ti mismo, hacia a tu persona, porque
comparten algún interés en común. Observa que tú eres atraído
por ellos, pero también tus amistades son atraídas hacia ti, por las
mismas circunstancias y características que tiene en común.
43
Cuando conociste a Cristo muchas cosas cambiaron en tu ser y en
tu vida. Esto como consecuencia de haberlo conocido a Él y de
haber escuchado sus palabras. Dejaste en el pasado hábitos y
costumbres. Como resultado también algunas de tus amistades tal
vez se distanciaron de ti. Otros miembros del grupo de amigos,
han querido saber las razones de tu cambio de vida y por último,
algunos han continuado insistiendo en que vuelvas hacer las cosas
que hacías antes de conocer a Cristo.
Si te has mantenido firme en la oración y has continuado
participando en tu parroquia o Iglesia, probablemente alguno de
tus amigos y familiares te ha seguido tus pasos y también se ha
acercado a Jesús. Otros, tal vez ya no pasan tiempo contigo,
porque ya no tienen los mismos intereses, y por último y tal vez
afortunadamente, has podido cultivar nuevas amistades, que
comparten tu fe cristiana. Así que la clave está en mantenerte
firme en los compromisos que has hechos con el Señor. Estas
nuevas amistades que has encontrado en la Iglesia, son las que en
muchas ocasiones te van a dar el ánimo que necesitas. Asegúrate
de tener uno o dos amigos(as) que realmente estén firmes en la fe.
Busca a aquellos que, por su forma de hablar, actuar y pensar te
acercan a Jesús. Cada momento que pases con ellos vas a
aprender sobre el Señor y vas a crecer en tu vida espiritual. Si
continúas firme en la fe y buscas de estos individuos que te
pueden ayudar, yo te aseguro que vas a comenzar a tener más y
más amigos que son discípulos del Señor.
Ten muchos amigos, pero para aconsejarte escoge uno entre mil.
(Eclesiástico 6:6)
Así que eres con quién andas y con quién andas, va a ser parte
determinante en quién eres o en quien te puedes convertir. Por tus
44
amistades que no quieren aceptar al Señor, debes de hacer oración
y mostrarles que Dios existe a través de tus actitudes y acciones.
No te olvides de ellos; pero tampoco olvides, que el aceptar a
nuestro Señor como salvador, es una decisión que cada uno debe
tomar por individual. Lo importante es que no te dejes influenciar
o afectar por ellos. Que sus comentarios o invitaciones, no te
hagan disminuir los deseos de servirle al Señor.
Lamentablemente a muchos cristianos, en su comienzo por el
camino del Señor, o tal vez después de un tiempo de haber estado
caminando con Él, comienzan a seguir de nuevo, a los que se
encuentran en las cosas del mundo. Tú no quieres caer en esa
trampa y si te encuentras en ella, o haz caído en múltiples
ocasiones, tienes que ser radical con tu decisión de cortar o de
dejar, a aquellos que lamentablemente te alejan del Señor.
"«Por todo aquel que se declare por mí ante los hombres, yo
también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos;
pero a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también
ante mi Padre que está en los cielos. «No penséis que he venido
a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada. Sí,
he venido a enfrentar al hombre con su padre, a la hija con su
madre, a la nuera con su suegra; y enemigos de cada cual serán
los que conviven con él. «El que ama a su padre o a su madre
más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija
más que a mí, no es digno de mí." Mateo 10:32-37
"Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas,
padre, madre, hijos o hacienda por mi nombre, recibirá el ciento
por uno y heredará vida eterna." Mateo 19:29
45
Jesús dijo que amaras a tus enemigos o, en otras palabras, que
debes de amar a todos sin importar su condición. Esto es
exactamente lo que un seguidor de Cristo debe de hacer, pero para
amar a una persona, no quiere decir, que vas hacer todo lo que te
pidan; especialmente si atenta contra los mandamientos del
Señor. Así que debes de examinar y no caer en esta otra trampa,
en la cual nos excusamos de lo que hacemos, porque lo hacemos
por amor. Recuerda que el fin no justifica los medios. Amar a una
persona es mucho más que compartir o decirles cosas bonitas.
Amar también es corregir y aconsejar. Amar es también
preocuparnos por el estado del alma de nuestro prójimo. Un buen
padre o una buena madre, siempre corrige a sus hijos cuando han
cometido un error y esta corrección no se hace para hacerlos sentir
mal o para demostrarle la autoridad, que ellos como padres
poseen; sino que se hace para que eso hijos no vuelvan a cometer
el mismo error o equivocación en el futuro y sean buenas
personas. El que se enseñe la disciplina y lo que es correcto, a los
demás, hace de quien lo aprende un mejor ser humano y si se le
enseña a la luz de Cristo, se le da la oportunidad al individuo, de
poder ser un verdadero cristiano. Así que el rechazar a tus
amistades, en ciertas ocasiones, porque quieren que participes en
actividades que no son buenas para tu ser y mucho menos para tu
alma, no significa que no estés amando a estos viejos amigos o
tal vez familiares.
"El segundo (mandamiento) es semejante a éste: Amarás a tu
prójimo como a ti mismo." Mateo 22:39
No podemos dar de lo que no tenemos. No podemos ofrecer de lo
que carecemos. Si no tienes o no te brindas amor a ti mismo o sea
a tu persona; ¿cómo pretendes dar amor a otros? Debes de amarte
a ti mismo primero, para así poder amar a los demás. Amar es
46
proteger, cuidar, guardar, respetar y defender. Si realmente amas
todo tu ser; que me gustaría recordarte, que se te fue dado y
entregado por Dios para que lo cuides; entonces lo debes de
proteger, cuidar, guardar, respetar y defender. Nunca olvides que
va a conllevar tomar grandes decisiones, para que así puedas
continuar en tu caminar como cristiano. Muchas de las veces, que
no has sentido el ánimo y las fuerzas para continuar, en tu vida
junto con Jesus y sucumbiste en el pecado y en la traición hacia
Él, tal vez, fue motivado por una amistad o algún familiar que,
por sus comentarios, te hicieron sentir muy mal y causó dudas
sobre tu fe. En vez de que ese familiar o uno de estos amigos te
brindara el apoyo que necesitabas, aunque ellos no entendieran tu
fe, tomaron la decisión de buscar otras alternativas, para que tu
no comenzaras o continuaras en los caminos del Señor. Recuerda,
estas personas tal vez tienen la mejor intención contigo, pero ellos
todavía no conocen a quien tú conoces y no han visto lo que tú
has visto. Sírvete de su ignorancia y ceguera, para que así tomes
las fuerzas necesarias y con tus obras y manera de vivir, te
conviertas en inspiración para ellos y remedio para su ceguera e
ignorancia. Por supuesto que la gloria, sea siempre para Dios.
Dijo Moisés a Dios: ¿Quién soy yo para ir a Faraón y sacar de
Egipto a los israelitas?» Respondió: «Yo estaré contigo y esta
será para ti la señal de que yo te envío: Cuando hayas sacado al
pueblo de Egipto daréis culto a Dios en este monte.»" Éxodo
3:11-12
"Dijo el filisteo(Goliat) a David: «¿Acaso soy un perro, pues
vienes contra mí con palos?» Y maldijo a David el filisteo por sus
dioses, y dijo el filisteo a David: «Ven hacia mí y daré tu carne a
las aves del cielo y a las fieras del campo.» Dijo David al filisteo:
«Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo voy
47
contra ti en nombre de Yahveh Sebaot, Dios de los ejércitos de
Israel, a los que has desafiado. Hoy mismo te entrega Yahveh en
mis manos, te mataré y te cortaré la cabeza y entregaré hoy
mismo tu cadáver y los cadáveres del ejército filisteo a las aves
del cielo y a las fieras de la tierra, y sabrá toda la tierra que hay
Dios para Israel. Y toda esta asamblea sabrá que no por la
espada ni por la lanza salva Yahveh, porque de Yahveh es el
combate y os entrega en nuestras manos.» Se levantó el filisteo y
fue acercándose al encuentro de David; se apresuró David, salió
de las filas y corrió al encuentro del filisteo. Metió su mano David
en su zurrón, sacó de él una piedra, la lanzó con la honda e hirió
al filisteo en la frente; la piedra se clavó en su frente y cayó de
bruces en tierra. Y venció David al filisteo con la honda y la
piedra; hirió al filisteo y le mató sin tener espada en su mano” 1
Samuel 17: 43-50
En ambas ocasiones ambos protagonistas andaban con el Señor.
Así que las palabras y los signos que Moisés necesitaba y que
iban a permitirle liberar al pueblo de Israel de Egipto, fueron
proporcionadas por Dios. En el caso del joven David, el Señor le
entregó la victoria en sus manos a él, que no tenía, ni la más
mínima posibilidad de ganarle al mejor guerrero del ejercito
enemigo; quien a su vez, era grande en estatura, fuerza y
capacidad.
Te repito: ¡No es quien eres, sino con quién andas! No olvides
que andas con el Gigante de gigantes. No olvides que vas
caminando con el Rey de reyes, el Señor de señores, el principio
y el fin. Cuando dices palabras de alabanzas al Señor y le hablas
con el corazón, no existe nada que te detenga, por qué es esto lo
que el Señor espera y desea de ti. Él quiere que tú seas como su
hijo Jesucristo. Dios deseas que tú lo sigas, sin importar las
48
consecuencias y en retorno, todo te será entregado. Cuando Dios
creó a la humanidad a semejanza de Él, lo hizo para que todo
estuviera en total dominio de ella. Todo lo creado, fue creado por
amor y por amor se nos fue confiado. Así que Dios, es la persona
que más fe tiene en ti. La fe de nuestro Padre es tan grande; que
envió a su único hijo, para que no nos perdiéramos (Juan 3:16).
El entrego la vida de su hijo, por nuestros pecados. No hay amor
más grande, que él que da la vida por los que ama, y eso
exactamente es lo que hizo Jesús (Dios hecho hombre). No
pienses por un segundo que a Jesus le quitaron la vida. ¡No!
Nuestro Señor la entregó, porque nadie se la puede quitar sin su
autoridad (Juan 10:18). Él es Dios, y nadie tiene autoridad sobre
Dios. Cuando nuestro Señor se encontraba en la Cruz, ofreciendo
el Sacrificio, digno para Dios por la eternidad y para así poder
obtener nuestra comunión con Él, dijo las siguientes palabras;
“Padre en tus manos encomiendo mi espíritu”.
Así que Jesús entregó su vida. No olvides que, en el altar de la
cruz, Jesús es la víctima, pero también, Él es el sacerdote que
ofrece el sacrificio. El sacerdote es quien debe de quitar la vida a
la víctima y El cumplió con esto. La víctima, que es Dios mismo,
quien es puro amor, es la victima perfecta por la cual ya no se
necesitan más sacrificios y el sacerdote, quien es Dios y quien
derrotó a la muerte, el Domingo subsiguiente, después de ese
triste viernes de pascua, es eterno. También proporcionando por
este hecho un sacerdocio eterno, perpetuo y perfecto. Por eso
nuestros sacerdotes, no son sacerdotes por sus propios méritos,
sino que son una extensión y un signo visible del sacerdocio de
Cristo, que es el único válido y necesario.
49
No tengas dudas y miedos, sobre si eres capaz de poder llevar la
misión de Cristo en la tierra, porque no eres tú, sino que es Él
quien vive en ti y actúa en ti.
"Más cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué vais
a hablar. Lo que tengáis que hablar se os comunicará en aquel
momento. Porque no seréis vosotros los que hablaréis, sino el
Espíritu de vuestro Padre el que hablará en vosotros." Mateo, 10
:19-20
En los momentos de desesperación y de desánimo, en los
momentos donde sientes que no eres lo suficiente, para servirle a
Dios, en los momentos donde has cometido una falla y te sientes
culpable una y otra vez, en los momentos donde la burla y los
comentarios de los otros te tienen dominado; en ese momento en
el nombre de Jesús, alaba a Dios, ora y habla con EL.
"No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a
vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que
vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al
Padre en mi nombre os lo conceda." Juan, 15:16
Ahora que entiendes y sabes que no es tu voluntad, sino que se
trata de hacer la voluntad del Señor y también has descubierto,
que tú no eres el protagonista y mucho menos el héroe, sino que,
este lugar le pertenece a Jesús; has comprendido también, que
Jesús vive y vivirá en ti, siempre que te encuentres en gracia y
que es Él, quien obra y realiza lo imposible a través de ti. La gloria
y el crédito siempre es para Él, nunca debe de ser para ti.
Recuerda que la única manera de andar o caminar con el Gigante,
o sea con Dios, es siguiendo sus consejos y mandatos. El plan de
50
Dios para ti, es que seas discípulos de su hijo, para que puedas
estar en Él y que, a través del Espíritu Santo, sus obras se vean en
tu forma de vivir. El Espíritu Santo es la misma persona de Dios,
que quiere utilizar tu existencia por amor a ti y por amor a toda la
humanidad.
Son buenas noticias el tener el conocimiento de que hay una vida
después de esta vida terrenal y que el Creador; que no está sujeto
a su creación y que tampoco es el ser más grande entre todos los
seres, sino que es la esencia misma de todo lo que existe; te ha
estado buscando, llamando y cuidando desde que estabas en el
vientre de tu madre.
“Antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocía, y
antes que nacieses, te tenía consagrado: yo profeta de las
naciones te constituí" Jeremías, 1:5
Jeremías y tú son ambos importantes para el Señor. Jeremías tal
vez tenía una misión diferente a la tuya, pero tienen en común el
destino eterno. Así que, si el Señor conocía a Jeremías desde ante
que naciera, también te conocía a ti. Él ya sabía de tus fortalezas
y también de tus debilidades y tomando en cuenta todo lo que tú
eres, te consagro para una misión especial e importante aquí en la
tierra.
Tal vez la misión que el Señor tiene para ti, es que seas un
excelente Padre o una excelente Madre; siendo portador de las
gracias divinas, para que tus hijos descubran por primera vez el
amor de Dios a través de tu persona. Tal vez tu misión es en ese
grupo de la Iglesia que eres miembro y es que, a través de tu
testimonio, de tus palabras y acciones muchos puedan ver las
grandezas del Señor. Tal vez tu misión también se extienda a tu
51
lugar de trabajo, donde en muchos corazones hay oscuridad y la
luz de Dios, que quiere habitar en ti, podría brindarles alegría y
esperanza a tus compañeros de empleo. Tal vez la misión que
Dios te ha encomendado en esto instantes es que, leyendo estas
páginas, entiendas que con la ayuda del Espíritu Santo y tu
sometimiento a su Santa Voluntad, estarán comenzando grandes
cosas en tu vida. Grandes cosas, como el que te perdones a ti
mismo o el que las cadenas del pasado; que no te permiten seguir,
se rompan y que esa pereza o pesadez que tienes y que no te deja
vivir la alegría, que todo cristiano tiene en un corazón, habitado
por el Espíritu de Dios, se vaya y termine de una vez y por todas
y así puedas vivir con ánimo y jubilo tu vida de hijo de Dios.
"«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.»
“Lucas 1:38
Debes de tomar la decisión; si de hacer tu voluntad o la voluntad
de Dios. Es una decisión que realmente no es difícil de hacer,
porque es muy obvio e indiscutible que la voluntad de Dios es lo
que te llevará al destino eterno y te brindará, no la alegría del
mundo, sino que te brindará ese jubilo, que viene de adentro y no
de las cosas exteriores. Recuerda que no es quien eres, sino con
quién andas. El único camino disponible que podemos caminar
con Dios es en Él y con Él, ese es el camino de la voluntad divina.
Estoy seguro que has tratado otros caminos y aunque nuestro
Señor en su misericordia, siempre te ha acompañado, gracias a Él
te has dado cuenta, de que estos caminos son como ir en círculos.
Tu voluntad jamás podrá darte la libertad que solo podrás obtener,
si te haces esclavo(a) del Señor. Tal vez tomar la decisión no es
difícil, porque nuestro corazón arde al escuchar de Dios y
sabemos que este camino, es el camino que debemos recorrer.
52
Pero hemos caído en el pecado y tenemos actitudes y hábitos que
nos van a tratar de alejar de este camino. Nuestro Señor Jesús nos
dijo, que entráramos por la puerta angosta, que cargáramos
nuestra cruz y que abandonáramos nuestros bienes materiales y
personales (familia). Estas palabras son duras, pero son la esencia
de nuestra existencia. Nosotros existimos y fuimos creados para
conocer, amar y servir a Dios. Toda nuestra vida dedicada a
nuestro Dios, se nos será devuelta en gracias y bendiciones. Esto
es así, porque el Señor nuestro Dios no necesita nada de nosotros
y gracias a su amor, todo lo que le ofrecemos, se nos entrega de
vuelta glorificado y en gracias mayores. Debes de comenzar hoy
mismo a entregarte verdaderamente al Señor. Deja que se haga su
voluntad en tu vida y no resistas lo que el Señor tiene para ti. Haz
mucha oración y estudia sus palabras, para que así lo conozcas
cada día más. Haz el bien a los demás y a través del servicio y de
tus acciones, deja que la luz de Cristo se vea y sea evidente. Te
aseguro que cuando mires hacia atrás de darás cuenta, que ya has
caminado con el Señor, que te estas pareciendo a Cristo y que ya
no eres el mismo de ayer.
53
Capítulo 6: ¿Dónde están las bendiciones?
O
bservando a tu alrededor, posiblemente tendrás la
impresión o sentimiento, de que aquellos que caminan
por los caminos del pecado, del mundo y de la oscuridad,
tienen mayor satisfacción y reciben en su vida centenares de
regalos y que tú, que has estado caminando con el Señor, por tanto
tiempo, has sufrido demasiado. Y te preguntas: ¿Dónde están las
bendiciones?
«Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a
vosotros. Su fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero,
como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del
mundo, por eso os odia el mundo." Juan 15:18-19
Las palabras del Nuestro Señor nos dicen, que el mundo nos odia
y estas son palabras graves. Porque el odio es todo lo contrario al
amor y sabemos que no hay amor más grande que él que da la
vida por sus amigos; así que no hay odio más grande que él que
quita la vida a sus amigos por salvar la suya. Si el mundo te odia,
significa que está dispuesto a quitarte la vida por mantener la de
ellos. El término “mundo” significa ideologías, ideas,
organizaciones, procesos, gobiernos, grupos, empresas, lugares,
políticas, las modas, algunas leyes humanas etc.
Estas viviendo en un mundo donde el aborto es legal, donde las
parejas del mismo sexo pueden contraer matrimonio, donde es un
derecho para el enfermo pedir el suicidio asistido, donde se le
brindan a los jóvenes todos los recursos (condones/
anticonceptivos) para tener relaciones sexuales y se les exhorta a
tener el supuesto sexo seguro. Estas viviendo en una época donde
los matrimonios no quieren tener hijos, pero desean tener una vida
54
sexual activa, y entonces recurren a los anticonceptivos y a todos
los métodos quirúrgicos para evitar tener hijos. Estas viviendo en
el mundo de la pornografía y de ser sexy. Es un mundo donde las
modas, las vestimentas, la industria del entretenimiento te exhorta
a mostrar tu sexualidad y a tener una vida sexual sin límites,
donde todo está permitido.
“Ahora bien, las obras de la carne son conocidas: fornicación,
impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, odios, discordia,
celos, iras, rencillas, divisiones, disensiones, envidias,
embriagueces, orgías y cosas semejantes, sobre las cuales os
prevengo, como ya os previne, que quienes hacen tales cosas no
heredarán el Reino de Dios. En cambio, el fruto del Espíritu es
amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad,
mansedumbre, dominio de sí; contra tales cosas no hay ley. Pues
los que son de Cristo Jesús, han crucificado la carne con sus
pasiones y sus apetencias. Si vivimos según el Espíritu, obremos
también según el Espíritu. No busquemos la gloria vana
provocándonos los unos a los otros y envidiándonos
mutuamente." Gálatas 5:19-26
"La noche está avanzada. El día se avecina. Despojémonos, pues,
de las obras de las tinieblas y revistámonos de las armas de la
luz. Como en pleno día, procedamos con decoro: nada de
comilonas y borracheras; nada de lujurias y desenfrenos; nada
de rivalidades y envidias. Revestíos más bien del Señor Jesucristo
y no os preocupéis de la carne para satisfacer sus
concupiscencias." Romanos 13:12-14
El verdadero cristiano va caminando en contra de las corrientes
del mundo. Sus actitudes, modo de pensar y su manera de tomar
de decisiones, pueden ser para muchos en algunas ocasiones
55
extraña y difícil de entender. El problema está cuando a nosotros
se nos hace imposible tener actitudes, pensar y tomar decisiones
como el Señor nos lo pide, porque se nos hace extraño y no lo
podemos entender. Es por esto que estamos llamado siempre a
pedirle al Señor que envié su Espíritu Santo, a darnos el auxilio
que necesitamos y es por esto, además, que debemos de estudiar
sobre Él sin cesar. Debemos de estar en oración todo el tiempo y
leer las sagradas escrituras todos los días.
Pregúntate si realmente entiendes el significado de la palabra
bendición. Una bendición es un bienestar, o un bien material.
También puede ser el permiso o el apoyo de parte de una persona.
Por ejemplo, cuando el padre de la novia le da la bendición al
futuro yerno, para que tome la mano de su hija como esposa. En
otras palabras, bendición es algo bueno o favorable. Las
bendiciones de Dios, son bendiciones que nos llevan y nos
acercan a Él.
Tengo la certeza de que has tenido decenas de experiencias,
donde el Señor te ha dado la bendición, de tener salud, conseguir
ese trabajo, ayudar a tus seres queridos, sacarte de esa situación
difícil y muchas otras cosas más. Me alegro que por lo menos te
recuerdes de algunas y te exhorto a que nunca las olvides. Estas
experiencias han puesto al descubierto el amor de Dios en tu vida.
Son bendiciones materiales y se hicieron realidad en esta vida,
para que conocieras la gloria y el poder de Dios que sobrepasa
todo conocimiento y entendimiento.
“Bendito sea aquel que fía (confía) en Yahveh, pues no
defraudará Yahveh su confianza. Es como árbol plantado a las
orillas del agua, que a la orilla de la corriente echa sus raíces.
No temerá cuando viene el calor, y estará su follaje frondoso; en
56
año de sequía no se inquieta ni se retrae de dar fruto" Jeremías
17: 7-8
Estos versículos nos muestran claramente, que quien deposita su
confianza en Dios nuestro Señor, será bendito y será fuerte.
También nos muestran que lo necesario estará disponible para
nuestro uso, pero también nos hace ver que vendrán sequias, pero
como nuestra fortaleza no depende de nosotros, sino del Señor,
no nos inquietaremos y seguiremos dando frutos sin importar lo
que esté sucediendo alrededor.
Jesús nos dice lo mismo en los siguientes versículos:
"Todo el que venga a mí y oiga mis palabras y las ponga en
práctica, os voy a mostrar a quién es semejante: Es semejante a
un hombre que, al edificar una casa, cavó profundamente y puso
los cimientos sobre roca. Al sobrevenir una inundación, rompió
el torrente contra aquella casa, pero no pudo destruirla por estar
bien edificada. Pero el que haya oído y no haya puesto en
práctica, es semejante a un hombre que edificó una casa sobre
tierra, sin cimientos, contra la que rompió el torrente y al instante
se desplomó y fue grande la ruina de aquella casa.»" Lucas 6:
47-49
Así que debemos de tener la confianza puesta en Dios,
escuchando y poniendo en práctica sus palabras. Tu vida estará
llena de bendiciones si haces esto, porque el Señor así lo ha
prometido. El poder cumplir con todo lo pedido y aconsejado, no
siempre va hacer fácil, pero con Dios nada es imposible,
especialmente si se trata de la salvación de nuestra vida. A Dios
lo que más le interesa es tu salvación. Por favor ten esto presente
todo el tiempo. Muchos hemos encontrado al Señor porque
buscábamos las cosas que no eran importante. Muchos hemos
57
comenzado a caminar el camino con el Señor buscando, bienestar,
riquezas, éxito, comodidades, felicidad, alegría, paz, unidad,
acogida, amor y otras cosas más. Pero no estábamos buscando la
santidad o sea el entrar a la casa del Padre, cuando esta vida, aquí
en la tierra se termine. Muchos en la búsqueda del milagro y tal
vez después de haber presenciado algún hecho en sus vidas, abren
los ojos y se dan cuenta que es mucho más profundo lo que el
Señor quiere que busquemos; pero otros desafortunadamente se
desilusionan, porque quieren tener un milagro todos los días. Lo
que los satisface es el sentirse bien y cuando llegan los problemas,
no pueden entender porque y se preguntan en dónde están las
bendiciones.
En el ámbito deportivo podemos observar cientos de historias,
principalmente de los campeones olímpicos o los ganadores de la
copa o la medalla de oro, donde se observa los sacrificios y los
obstáculos, que tuvieron que sobrepasar para poder obtener la
victoria. Todos conocemos las imágenes en los medios de
comunicación, de estos hombres y mujeres en la meta
completamente cansados, golpeados, sin aire y en algunos casos
hasta moribundos, pero con una sonrisa. Están sonriendo porque
llegaron a la meta. Si solo le prestas atención a los golpes
recibidos, a las noches largas, a las largas rutinas de ejercicios y
las dietas estrictas, no podríamos entender, porque una persona se
sometería a tanto sacrificios o porque esta persona continuaría
recorriendo este camino, si está viviendo una vida muy dura; pero
cuando nos damos cuenta, de que esta persona tiene sus ojos
puestos en la meta y quiere estar preparada para ese momento,
entonces podemos entender que todo estos sacrificios y pruebas
realmente fueron parte de la bendición que estaba por llegar, si se
mantenía con consistencia en el camino.
58
Lo mismo nos sucedes a los cristianos. La meta no está en este
mundo, pero la carrera la corremos aquí y ahora. Vamos a tener
que sufrir y pasar muchos momentos desagradables, pero también
vamos a tener momentos en los cuales, vamos a sentir al Señor
grandemente. Recuerda que el alcanzar la Santidad es mucho más
que un premio, es para lo que fuimos creados. Ser Santo es la
culminación de nuestro crecimiento y desarrollo como seres
creados a imagen y semejanza de Dios.
"Por lo demás, sabemos que en todas las cosas interviene Dios
para bien de los que le aman" Romanos 8:28
Así que no tengas la mínima duda, de que el Señor está contigo y
comienza a caminar con y junto a Él hoy mismo. Nunca se te
ocurra medir las bendiciones del Señor verificando tu cuenta de
banco o contabilizando si tus deseos humanos se han hecho
realidad. El Señor tiene mejores planes para ti y a lo que tú llamas
bendiciones, en algunas ocasiones, pueden ser piedras que no te
permitirán acercarte a Jesús. Dios en su sabiduría no quiere que
te alejes del camino que te llevara hacia El o sea hacia la eterna
bendición. Tú sabes quién es Dios y cuán grande es su poder y
por las razones que sean o por las circunstancias que has estado
viviendo, te has alejado de Él o tal vez no estas lejos de Él, pero
no has permitido al Espíritu Santo obrar en tu vida, para acercarte
cada día más a Dios.
Hoy es el día que vas a levantarte y vas a darte cuenta realmente
que los días soleados son perfectos para caminar y trabajar para
el Señor, pero también lo son, los días lluviosos. Sin importar las
circunstancias y sin usar medidas y condiciones humanas para
medir cuanto te ha dado el Señor, seguirás trabajando para ÉL,
por el resto de tu estadía en la tierra. Después del sacrificio de
59
Jesús en la cruz y el amor incondicional que Dios tiene para ti; la
bendición más importante que se te ha concedido, es el título de
ser hijo de Dios. Esto ha sido posible a través del Bautismo y por
consecuencias puedes participar plenamente en el cuerpo de
Cristo (su Iglesia). Los sufrimientos te van hacer crecer y
fortalecer tu espíritu y las alegrías, te van a brindar un preámbulo
de la meta a la que te diriges.
Quisiera compartir contigo una herramienta que me ha ayudado
mucho, cuando he querido que Dios me ayude aún más con sus
bendiciones o cosas buenas para mi vida terrenal. Esta
herramienta me ha ayudado a darme cuenta de que no merezco
nada más y que Dios ya lo entregó todo por mí. Lo que quiero que
hagas en eso momentos de desánimo y que no sientes el aliento
de parte de Jesús es que observes un crucifijo o una pintura de
Jesús crucificado y te des cuenta que El entrego su vida por ti.
Que descarados somos al pedirle al Señor que nos concedas más
favores o bendiciones, cuando Él ya nos entregó a su único Hijo
para la salvación de nuestras almas. Jesús es el regalo más grande
que la humanidad ha recibido por parte de Dios. Él mismo se hizo
hombre y sufrió por nosotros para que su sacrificio pudiera saldar;
si lo podemos poner en estas palabras, la deuda que teníamos.
Cuando Dios se hizo humano en la persona de Jesús y sin perder
su humanidad, gracias a la obediencia que tuvo hacia su Padre,
sufrió un alto precio y por esto, nos concedió la vida eterna. La
prueba de que la humanidad ha sido restaurada y que la muerte ha
sido derrotada, fue vista por muchos testigos el tercer día después
de la muerte de Nuestro Señor en la Cruz. Cristo resucitado es
nuestra esperanza. En el podrás encontrar el aliento y el ánimo
que necesitas. ¡No hay resurrección sin la Cruz!
60
La humanidad que había caído en el pecado, no tan solo ha sido
restaurada, sino que ha sido elevada por Dios mismo para que
tengamos la posibilidad de la vida eterna o sea de nunca morir.
Así que claro que debemos hacerle peticiones al Señor y pedirle
por nuestros bienes espirituales y materiales, por nuestros
conocidos, familiares y por el mundo entero, pero no deberíamos
estar pidiendo recompensas o beneficios adicionales por ser
discípulos de Él. Cuando tengamos el impulso de tentar a nuestro
Señor, pidiéndole una prueba o una señal después de haberlo
conocido, ruégale, que por el contrario te ayude a tener la fuerza,
para aceptar su voluntad, para que así, su plan se cumpla en ti y
que no por tus méritos, si no por los del mismo Jesús, puedas vivir
en comunión con Él por la eternidad.
"Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el
Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos
poseerán en herencia la tierra.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia,
porque ellos serán saciados. Bienaventurados los
misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a
Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán
llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por
causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan
con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa.
Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande
en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los
profetas anteriores a vosotros" Mateo 5: 3-12
61
En las famosas y muy promovidas bienaventuranzas, podemos
observar todo lo que hemos discutido en este capítulo y como para
Jesús se hacen realidad las bendiciones eternas.
En algunas traducciones de los textos sagrados, la palabra
bienaventurados es sustituida por bendecidos, felices o alegres.
Al ver las distintas traducciones, podemos entender a quienes las
escrituras nos quieren mostrar y esto son a los bienaventurados o
sea a los bendecidos y sus características.
¿Te gustaría ser uno de ellos?
Estos individuos son los que tienen la mirada fija en Dios y no en
las cosas del mundo. La vida de un cristiano no es basada en los
sufrimientos y tampoco es basada en las alegrías. La vida de un
cristiano es una batalla constante contra el pecado y no existe
recompensa o victoria aquí en la tierra, que pueda satisfacer
nuestro corazón vacío, que no sea el poder encontrarnos con Él
en la otra vida. El poder de Dios se ha manifestado en tu vida en
la manera en que has dejado de ser la persona que eras en el
pasado.
¿Cuantos vicios y actitudes has dejado y cuantas otras cosas has
comenzado a hacer que no hacías antes de haber conocido a
Cristo? Todas estas cosas son bendiciones. El amor de tu familia,
el de los hermanos en la Iglesia y todo lo que has aprendido por
parte del Señor, aunque pienses que no sabes nada, son
bendiciones que no se comparan al lugar que nos tiene preparado
el Señor.
"En la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, os lo
habría dicho; porque voy a prepararos un lugar. Y cuando haya
ido y os haya preparado un lugar, volveré y os tomaré conmigo,
para que donde esté yo estéis también vosotros." Juan 14:2-3
62
Jesus está por venir no te detenga.
63
Capítulo 7: No es un trabajo en equipo
E l camino necesita ser andado porque existe un destino, de
lo contrario, el camino no existiría. Este camino debe ser
recorrido, seguido y sobretodo caminado por cada uno de
nosotros. Es una misión, un deber y un regalo que se nos ha dado
que debemos realizar como individuos y miembros de la
comunidad del pueblo de Dios. Es un viaje que no podemos hacer
solo, vamos a necesitar de nuestras familias, seres queridos,
amistades etc. La compañía o el estar con otros seres humanos,
caminando hacia la misma dirección, nos va a dar el ánimo para
seguir, especialmente en eso días donde hay muchos obstáculos
en el camino. Este tema ya lo discutimos en los capítulos
anteriores.
En este capítulo vamos a ver, que aunque el camino debe ser
recorrido en comunidad, debemos entender de que no es un
trabajo en equipo. No podemos confundir que la vida del
organismo que llamamos Iglesia y la labor de evangelización que
hagamos, es un trabajo equipo. El Espíritu Santo les ha dado a
todos sus miembros diferentes dones, para que así la Iglesia,
trabajando como un solo organismo, pueda llevar el mensaje de
la buena noticia a todos los rincones del mundo. Esto a través de
diferentes medios, misiones y apostolados.
En el ámbito deportivo podemos ver cientos de ejemplos de cómo
los miembros de un equipo trabajan en unidad y armonía, porque
son parte de un solo organismo, pero para alcanzar esta perfecta
unidad como grupo deben de estar preparados como individuos.
Esta parte de la carrera o competencia no es un esfuerzo en
equipo, es individual.
64
Cada individuo debe de cumplir con su rutina de ejercicio, tener
una dieta balanceada, descansar y mantener una disciplina, que lo
lleve a ser uno de los miembros del equipo debidamente
preparado. El equipo puede tener la intención y el deseo de que
determinado individuo pertenezca a su equipo, pero si el
individuo no tiene el conocimiento, destreza y la disciplina que
tiene el resto del equipo, va a ser imposible para el individuo
poder ser parte de este cuerpo u organismo.
Este principio se aplica también al individuo; quien puede tener
la mejor intención de lograr las mimas metas y el deseo de ser
parte del equipo, pero si no está preparado como individuo, no va
poder realizar su parte, porque no tiene las destrezas,
conocimientos y disciplina que los otros miembros del equipo
tienen.
Hay un decir muy popular que dice que una cadena es tan fuerte
como el eslabón más débil. Por esta razón en los equipos
deportivos, empresariales, de producción y también en el pueblo
de Dios, se buscan a los miembros más débiles de la comunidad
y se le brinda toda la ayuda posible, porque el equipo o en este
caso el pueblo de Dios, es un solo organismo y si uno sufre todos
sufren, si uno se encuentra alegre y feliz todos se alegran con él.
Nunca olvidemos que somos un solo cuerpo y en Cristo somos el
pueblo santo de Dios.
La Iglesia es santa, porque la cabeza (Jesús) es santa. Un equipo
de baloncesto es y será siempre un equipo de baloncesto, no por
sus miembros, sino por su misma razón de existir. Sin importar si
algunos de sus jugadores no contribuyen adecuadamente, el
organismo y su naturaleza no cambian. El cuerpo de Cristo o sea
la Iglesia que es una y es universal no cambia su naturaleza,
65
porque ella está formada en Cristo, por Cristo y para Cristo. Cristo
es eterno y Él mismo dijo, todo pasará, pero su palabra no pasará.
Cuando nuestro cuerpo se enferma, porque alguna de sus partes o
miembro no funciona a su mayor capacidad, no deja de ser tu
cuerpo. ¿Verdad? Así mismo es el Cuerpo místico de Cristo.
Jesús no quiere que en su cuerpo haya partes enfermas y Él va
hacer todo para ayudar a su cuerpo, pero cada parte o miembro
tiene que hacer su parte, para que así se cumpla Su voluntad.
Así que el miembro más débil, va a necesitar de los miembros
más fuertes, pero depende del mismo individuo; en otras palabras,
es decisión del individuo mismo, que se someta a las reglas,
normas, disciplinas y siga los consejos del equipo, para que pueda
alcanzar sus metas como individuo y por consecuencia el equipo
alcance la suya. Así el individuo como miembro del organismo
será parte activa de la misión del equipo o sea del cuerpo.
La ayuda que es indispensable y que se necesita para poder ser un
miembro activo y que brinde frutos, es la del Espíritu Santo. El
Espíritu de Dios, te puede dar la confianza, el conocimiento, la
fuerza, el entendimiento, el discernimiento, la dirección, la
alegría y todo lo que necesitas, para que puedas seguir caminando
como miembro de la Iglesia hacia la Santidad.
El poder llegar a ser santo y poder ser ciudadanos del reino de
Dios por toda la eternidad es la misión que tenemos aquí en la
tierra. Como miembros de la comunidad de nuestro Señor
Jesucristo, hemos sido enviados a evangelizar a otros; así que no
podemos llegar solitario a la entrada de este hermoso lugar. Estoy
seguro que se nos va a preguntar, en la entrada, a cuanto hemos
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traído hacia al Señor. Recuerda que sin el Espíritu Santo es
imposible poder traer más personas hacia a Él.
Ahora quisiera hablarte directamente, para que puedas entender
lo siguiente. Estas luchando contra fuerzas sobrenaturales para
alcanzar una vida sobrenatural y eterna que sobrepasa tu actual
estado, aquí en la tierra. Lo sobrenatural no se puede alcanzar
solamente con tu esfuerzo humano y natural, aquí en la tierra.
Necesitas de la ayuda de Dios. Ni por un segundo pienses, que
con tus propias fuerzas vas a poder llegar al cielo. La santidad es
un regalo, que se nos ha dado a todos los cristianos; pero para
poder desenvolver el empaque, necesitamos de la ayuda del
Espíritu Santo. Tienes que tener una rutina o una agenda de
oración para todos los días. Si pasan los días y no dedicas ni
siquiera cinco minutos, a la oración mental y a hablar con tu
Señor, sobretodo compartirle lo que te causa alegría,
preocupación y tal vez tristeza, vas a estar en graves problemas.
Recuerda que la carne es débil y las tentaciones en la que tal vez
haz caído; la mayoría de la población actual, que no son
miembros de la Iglesia, las catalogan como buenas o sea que no
tienen nada de malo; por ejemplo, la pornografía, masturbación,
homosexualidad, adulterio, lujuria, borracheras, fiestas excesivas,
pereza o descanso excesivo, dinero, fama y poder.
Como ya sabes la sexualidad es un regalo de Dios, pero con la
fuerza del Espíritu Santo, es que podemos ser fieles a una sola
mujer, ser castos hasta el matrimonio, sin tener que recurrir a
aberraciones no naturales como la masturbación o juguetes
sexuales. Todo lo que en la naturaleza existe y ella nos ofrece, es
bueno. No tiene nada de malo tomarse una copa de vino o una
cerveza para celebrar alguna ocasión, pero no es apropiado y es
pecado el caer en una borrachera, la cual te puede llevar a cometer
67
errores mayores. El celebrar las buenas noticias no es tampoco
una ofensa a Dios, pero el vivir la vida como si fuera una fiesta y
un carnaval que nunca termina, es muy irresponsable.
El permanecer en total descanso por tiempos prolongados, es un
problema también. Muchas veces has tenidos el pensamiento de
que no tienes tiempo para las cosas del Señor o para poder realizar
ese proyecto que te gustaría hacer. Hoy quiero que hagas un
ejercicio y observes cuanto tiempo le dedicas a dormir. Los
expertos dicen que debemos dormir de 6 a 8 horas diarias, pero
yo te puedo decir por mi experiencia, que los días que no tengo
que reportarme a trabajar es posible que duerma hasta 10 horas.
Estas son 2 horas que jamás voy a recuperar y que podría haber
utilizado para fortaléceme en el espíritu (haciendo oración,
leyendo la Biblia o un libro, escuchando a un predicador,
asistiendo a la Iglesia). Pregúntate cuanto tiempo has perdido y
comienza hoy mismo hacer los cambios, para que tu vida
espiritual sea más productiva. El dinero es necesario y debemos
proveer para nosotros mismo y para nuestras familias, pero
siempre recuerda que Dios debe ser el centro de tu vida y si por
alguna razón tu trabajo te está alejando del Señor, observa con
mucho cuidado tu situación.
Primero analiza que tipo de trabajo realizas ¿es un trabajo
honesto? ¿Tienes que mentir? Etc… Segundo ¿estoy trabajando
horas extras? ¿Realmente necesito dedicarle tanto tiempo a mi
trabajo? Tercero ¿Cuánto tiempo consumo para llegar a mi lugar
de trabajo? ¿Trabajo muy distante de mi casa? ¿Será posible
mudarme más cerca de mi trabajo? ¿Podre encontrar un trabajo
más cerca de donde vivo?
68
"Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino
contra los Principados, contra las Potestades, contra los
Dominadores de este mundo tenebroso, contra los Espíritus del
Mal que están en las alturas. Por eso, tomad las armas de Dios,
para que podáis resistir en el día malo, y después de haber
vencido todo, manteneros firmes." Efesios 6: 12-13
San Pablo nos dice muy claro que esta batalla es por la salvación.
“Pues la carne tiene apetencias contrarias al espíritu, y el
espíritu contrarias a la carne, como que son entre sí antagónicos,
de forma que no hacéis lo que quisierais. Pero, si sois conducidos
por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Ahora bien, las obras de la
carne son conocidas: fornicación, impureza, libertinaje,
idolatría, hechicería, odios, discordia, celos, iras, rencillas,
divisiones, disensiones, envidias, embriagueces, orgías y cosas
semejantes, sobre las cuales os prevengo, como ya os previne,
que quienes hacen tales cosas no heredarán el Reino de Dios. En
cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia,
afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí;
contra tales cosas no hay ley. Pues los que son de Cristo Jesús,
han crucificado la carne con sus pasiones y sus apetencias. Si
vivimos según el Espíritu, obremos también según el Espíritu."
Gálatas 5: 17-25
Esta batalla es una guerra o una lucha entre la carne y el espíritu.
Debes de recordar que fuimos creados por Dios y que Él, por su
santa voluntad, nos creó carne y espíritu. La carne no es mala
como tampoco el espíritu. Así como caemos en el pecado, por la
carne y le hacemos daño a nuestro espíritu, así mismo con la carne
podemos hacer el bien y fortalecer nuestro espíritu. La carne y el
69
espíritu no fueron creados para que uno de ellos tenga total
dominio del otro, sino para manifestar la voluntad de Dios.
Observa el momento en que Dios se manifiesta a Moisés en el
arbusto ardiendo en llamas de fuego. Las escrituras nos dicen que
las llamas de fuego no consumían el arbusto. Aquí podemos ver
como la creación de nuestro Dios no está en competencia con su
voluntad, sino, que, al estar a su servicio, alcanza su total
propósito y gracias a la creación, nuestro Dios se nos puede
manifestar a través de ella.
Observa el día de Pentecostés, cuando los discípulos se
encontraban en oración con la Madre De Jesús. El Espíritu Santo
vino en forma de lenguas de fuego y así valiéndose de su
naturaleza humana, los utilizo como instrumentos de su voluntad.
Medita en la propia persona y naturaleza de nuestro Salvador.
Nuestro Señor Jesucristo fue y es completamente hombre y
completamente Dios. Su naturaleza humana no competía con la
humana o la divina contra la humana. En Él podemos observar la
perfecta armonía, que debemos tener en nosotros.
Lamentablemente nuestra carne hace lo que quiere y nuestro
espíritu es débil. Recuerda, Dios no es lo opuesto a este mundo
creado. Este mundo es reflejo de su naturaleza espiritual. En el
libro del Génesis se nos dice; que Dios al observar todo lo creado,
antes de que el pecado entrara a la creación, le pareció que todo
era bueno. Nosotros lo seres humanos hemos tomado el camino
equivocado y es por esto que el mundo, no se encuentra en el
orden de Dios. Tu espíritu y tu carne son buenos, pero deben de
permanecer en el orden de Dios. La carne no puede y no debe de
dominar el espíritu y el espíritu necesita de la carne de acuerdo al
orden de Dios para crecer. Con la carne puedes y debes orar, hacer
70
el bien (los mandatos de Dios), alabar a Dios, proclamar su
palabra (testimonio/ verbal) y ser instrumento de su voluntad. No
olvides las palabras de Jesús: “Velad y orad, para que no caigáis
en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil.»"
Mateo 26:41
San Pablo nos da los siguientes consejos:
“Orad constantemente. En todo dad gracias, pues esto es lo que
Dios, en Cristo Jesús, quiere de vosotros. No extingáis el
Espíritu; no despreciéis las profecías; examinadlo todo y
quedaos con lo bueno. Absteneos de todo género de mal. Que El,
el Dios de la paz, os santifique plenamente, y que todo vuestro
ser, el espíritu, el alma y el cuerpo, se conserve sin mancha hasta
la Venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama y
es él quien lo hará. Hermanos, orad también por nosotros." I
Tesalonicenses 5: 17-25
Así que puedes darte cuenta, que es un camino en comunidad, que
debe ser andado por ti mismo. Nadie lo va hacer por ti, pero sin
la comunidad o la compañía de otros, jamás vas a poder llegar a
la meta. Las fuerzas que vas a necesitar, para luchar en contra de
las fuerzas de este mundo y sus ideas, las vas a obtener en la
oración, en la lectura de las Sagradas Escrituras y en la asistencia
a la Iglesia a celebrar la Santa Misa, como mínimo los domingos.
Busca de algún grupo en tu parroquia o comunidad, para que así
puedas poner todos tus talentos a la disposición del Señor. Si
perteneces algún grupo, mantente firme y no te alejes de esa
comunidad. Satanás quiere que te alejes de todo lo que te pueda
llevar a Dios. La tentación de ver todo lo malo que hay en la
Iglesia y en sus miembros, va a aumentar cada vez que te acerques
71
más al Señor. El mundo es muy atractivo y como hablamos
anteriormente, nosotros no podemos servir a dos señores.
Tenemos que estar calientes en el Señor, pero no tibios. El Señor
mismo nos dice que detesta a los tibios.
"Conozco tu conducta: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras
frío o caliente! Ahora bien, puesto que eres tibio, y no frío ni
caliente, voy a vomitarte de mi boca." Apocalipsis 3:15-16.
No es un trabajo en equipo, pero no es un trabajo que puedes hacer
solo. Cuando tengas la oportunidad lee el libro de los Hechos de
los Apóstoles y observarás como los discípulos siempre
evangelizaban en comunidad; pero también vas a observar como
sus acciones, testimonio y decisiones como individuos, también
fueron parte de su caminar aquí en la tierra.
Mi intención en este capítulo es abrirte los ojos para que no te
quedes esperando a que la Iglesia, el sacerdote y la comunidad lo
hagan por ti. O peor aún que porque no te sientes parte o miembro
activo de estos grupos o comunidades en la Iglesia, entonces los
vuelvas a ellos responsables, de que no puedas acercarte al Señor
completamente.
Hoy vas a dejar de señalar a otros, como la razón por la cual no
estas sirviéndole al Señor, como se te ha pedido.
Hoy vas a reafirmar tu naturaleza de hijo de Dios gracias al
Bautismo en Cristo Jesús, y vas a permitir que sea el Espíritu
Santo quien te brinde la fuerza para seguir.
Hoy vas a comenzar a seguir el manual (la Biblia) y todos sus
consejos (los fáciles y los difíciles de aceptar).
Hoy vas a vestirte con la armadura del cristiano y vas a salir a dar
la batalla.
72
"Revestíos de las armas de Dios para poder resistir a las
acechanzas del Diablo. Porque nuestra lucha no es contra la
carne y la sangre, sino contra los Principados, contra las
Potestades, contra los Dominadores de este mundo tenebroso,
contra los Espíritus del Mal que están en las alturas. Por eso,
tomad las armas de Dios, para que podáis resistir en el día malo,
y después de haber vencido todo, manteneros firmes. ¡En pie!,
pues; ceñida vuestra cintura con la Verdad y revestidos de la
Justicia como coraza, calzados los pies con el Celo por el
Evangelio de la Paz, embrazando siempre el escudo de la Fe,
para que podáis apagar con él todos los encendidos dardos del
Maligno. Tomad, también, el yelmo de la salvación y la espada
del Espíritu, que es la Palabra de Dios; siempre en oración y
súplica, orando en toda ocasión en el Espíritu, velando juntos con
perseverancia e intercediendo por todos los santos," Efesios, 6
11-18
73
Capítulo 8: La Oración
A
si como el cuerpo necesita alimentarse, así también el
espíritu necesita alimento espiritual. En el libro de
Deuteronomio 8:3 se nos recuerda que no solo de pan
vive el hombre y nuestro Señor Jesús nos muestra cómo se puede
superar la tentación al recordar esta verdad en el momento en que
Satanás se atrevió a tentarlo; "Está escrito: No sólo de pan vive el
hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios." Mateo
4:4.
La palabra de Dios se encuentra en las Sagradas Escrituras.
También podemos observar reflejos de ella en la evangelización,
que realiza la Santa Iglesia, en la vida de los santos y en nuestra
oración diaria. Este capítulo se lo quiero dedicar a esta última, a
la oración diaria. Quiero hablarte de lo importante y crucial que
es la oración diaria en la vida del cristiano. Comencemos con
hacernos un examen y observar cuanto tiempo dedicamos a la
oración.
¿Usualmente en que momentos del día haces oración? ¿Al
levantarte de la cama en la mañana, al final del día o en la tarde?
¿Haces oración antes de comer? ¿Cuántos minutos u horas les
dedicas a estar en silencio?
La oración debe de ser ese momento, en que tú a solas hablas con
el Señor. Quisiera aclarar, que en este capítulo no voy hablar de
la oración en pareja o la oración en comunidad la cual es
extremadamente poderosa. Quiero hablar de la oración que
hacemos en nuestra soledad, en lo secreto con nuestro Señor.
Siguiendo el ejemplo de nuestro Mesías, podemos observar que
en su vida Jesús se alejó de la cuidad o del ruido para orar a solas
74
con su Padre, en muchísimas ocasiones. Posiblemente para pedir
por nosotros, para dar gracias y sobre todo para escuchar la voz
del Padre.
La oración debe ser una conversación. Conversación que
debemos tener con nuestro Padre del cielo todos los días. Como
ya sabes, una conversación debe ser de dos partes interesadas en
comunicarse. No estamos teniendo una conversación si somos
nosotros los únicos que hablamos. Hay múltiples métodos de
oración, maneras y estilos de comunicarnos con El. Lo esencial
es que apartemos un tiempo para hacer esta oración profunda que
nos va a llevar a comunicarnos con el Padre Celestial. No me
refiero a la oración que hacemos antes de comer o justo antes de
comenzar a conducir nuestros vehículos, la cual también es muy
importante; sino que me refiero a la oración donde te has situado
en un lugar donde hay silencio y no hay interrupciones.
En mi experiencia hay dos momentos que son perfectos para la
oración; en la mañana bien temprana o antes de retirarnos a
descansar, a dormir. Cada persona tiene situaciones diferentes y
su agenda de tareas diarias es variada. Te quiero exhortar a que
busques un momento y lugar donde puedas estar tranquilo sin
interrupciones, por lo menos por 10 minutos todos los días. Este
tiempo va hacer el tiempo más hermoso de tu día. Además de ser
el momento en que te vas a poder comunicar con Dios, vas a poder
también escuchar su voz. Escuchar la voz de Dios es lo que
muchos cristianos nunca alcanzan a hacer. Todos hemos caído en
la costumbre de darle gracias, hacer nuestras peticiones y pedir
perdón y no darle la oportunidad a Él de hablarnos. Para poder
escuchar su voz debemos de estar en silencio y meditar en su
presencia, en sus promesas y en sus palabras. Por esto es
recomendable comenzar nuestra oración leyendo un pasaje de la
75
Biblia o rezando una oración como el “Padre Nuestro”, por
ejemplo. De esta forma comenzamos a ponernos en disposición
de oración. Es difícil a veces porque nuestra mente siempre está
llena de pensamientos y andamos preocupados con todo lo que
estas sucediendo en nuestras vidas y cuando queremos hacer
oración, lo único que tenemos en nuestra mente son todas estas
preocupaciones.
Justo después de hacer la lectura o rezar la oración/ devoción.
Háblale con tu corazón de todo lo que te preocupa, lo que te causa
alegría, lo que has hecho bien y mal, lo que quisieras que fuera y
todas esas cosas que mantienen tu mente ocupada. No olvides
también darle gracias por todo lo que tienes. Agradece porque
estas vivo, porque tienes familias, amigos etc. Haciendo esto vas
comenzar a dejar todo esto en las manos de Él y podrás tener una
mejor disposición a estar en silencio. En el silencio, Dios nos
habla, nos toca y nos hace sentir de manera particular su amor, su
encanto y nos renueva, pasa así volver a nuestra vida ordinaria
con las fuerzas necesarias para seguir.
Al igual que cuando tenemos una conversación con alguien en la
cual ambos expresan lo que sienten y lo que desean, el uno al otro.
Asimismo, debe ser la conversación diaria con Dios todos los
días. Mientras estas en silencio ubica tu atención en la presencia
del Señor y si sientes el decir algo, puedes decirlo, pero recuerda
que quieres escuchar la voz del Señor.
Quisiera compartir una experiencia personal de como la oración
me ha ayudado a sobrepasar etapas en mi vida y ha sido mi guía,
para poder tomar decisiones con discernimiento y sabiduría. Hace
ya un tiempo tuve que buscar un nuevo trabajo, debido a que la
empresa para la que estaba trabajando, decidió cerrar sus
76
operaciones. El anuncio fue hecho con meses de anticipación. Lo
cual me hizo sentirme agradecido, porque así tendría la
oportunidad de buscar otra posición en una empresa para cuando
definitivamente, ya no estuviera empleado. Recuerdo haberle
dado las gracias al Señor por permitirme saber con anticipación
que iba a perder mi trabajo. Como todos sabemos no todas las
grandes empresas hacen un anuncio de este tipo con anterioridad
(6 meses). Le exprese al Señor mi preocupación también, ya que
yo soy el único proveedor en mi casa. Mi esposa y yo tomamos
la decisión de criar y cuidar a nuestros hijos en nuestra casa. Así
que mi esposa renuncio a su trabajo y para cuando el anuncio se
hizo público, hacían ya 2 años de ser yo el único, trabajando en
mi casa.
Cuando comenzaron a pasar los meses después del anuncio del
cierre de operaciones, fue cuando la prueba y los problemas
comenzaron. Cada día era una batalla en mi interior, con el
desánimo que sentía de tener que ir a mi lugar de trabajo, porque,
aunque la compañía seguía pagándome el mismo salario, para mí
ya no tenía sentido. Esto lo comencé a sentir yo, pero al igual que
a mí, lo comenzaron a sentir todos los miembros de mi equipo de
trabajo. Al transcurrir las semanas se nos hacía cada vez más
difícil mantener el rendimiento y la productividad del equipo. Las
órdenes de los clientes, debían ser completadas sin importar la
situación que nos había tocado vivir. ¡Estos días fueron muy
difíciles! Fueron días donde estuve envuelto en muchas
conversaciones con algunos miembros del equipo y no todas ellas
fueron agradables. Todos teníamos sentimientos encontrados de
no querer perder el trabajo todavía, pero a la misma vez
queríamos que llegara nuestro último día de trabajo de una vez y
por todas.
77
La compañía nos ofreció un paquete muy generoso, así que
ninguno de los miembros de mi equipo renuncio antes de la fecha
prevista. El tiempo pasó y todo lo que se tenía que haber
completado se hizo. La búsqueda de trabajo no es un proceso
divertido. No podría precisar cuántas aplicaciones completé y
cuantas entrevistas por teléfonos tuve que realizar. Si recuerdo
haber tenido cuatro entrevistas en persona. Casi ya al final de mí
termino con la compañía por fin recibí una oferta de trabajo y esta
cumplía con los requisitos, que estaba buscando. Solo tuve que
negociar unos detalles y fueron aprobados por ellos.
Durante todos estos meses yo estuve en oración. Algunos días
expresaba mis alegrías al Señor, pero en otros días expresaba mis
tristezas y frustraciones con todo lo que estaba sucediendo.
Además, de haber tenido que estar desempeñando mis tareas,
también estuve en la búsqueda de trabajo simultáneamente. Así
que mis oraciones también estaban enfocadas en este proceso y
en mi actual trabajo. Le expresaba al Señor con alegría las buenas
noticias, cuando me llamaban para una entrevista o me escribían
un email interesados en mi hoja de vida (resume). Otras veces
expresaba mi tristeza y mi decepción cuando luego de haber
tenido una entrevista por teléfono, no volvía a escuchar o recibir
comunicación de parte del entrevistador.
También comenzaba a tener dudas, de si volvería a encontrar una
oportunidad igual o mejor que la que había tenido con mi
empleador actual. Hubo momentos en los cuales dudabas si mis
acciones del pasado fueron correctas y si tal vez había terminado
en esta situación por mis propios errores. Todo esto y más, se lo
manifestaba al Señor con mis propias palabras y con mi corazón
en la mano. Muchas veces encontraba tranquilidad instantánea.
Le hablaba a mi Señor del problema y al mismo tiempo el Señor
78
me consolaba. En otras ocasiones, era como hablarle al aire, yo le
expresaba todo lo que sentía y al final me sentía igual o hasta peor
después de la oración. Entonces fue donde comenzaron los
pensamientos encontrados a circular en mi cabeza, sobre mi fe y
la vida que llevo, si soy digno y las dudas sobre mi vocación y mi
misión con la Iglesia y con mi familia.
¿Sabes que tuve que hacer después de haber obtenido más
problemas y tener más dudas después de haberle orado al Señor
por tantas horas en múltiples ocasiones y en diferentes días?
Comencé a orar más y más. No me detuve, porque el mismo
Espíritu de Dios y lo que me habían enseñado en la Iglesia, decía
que la Fe es más grande que todo y que nada es imposible, si mi
Señor está a mi lado. Como voy alejarme o guardar distancia de
quien me puede proveer, lo que realmente es bueno para mí. Así
que, aunque no entendía por qué estaban pasando las cosas que
estaban pasando, yo sabía que, si me mantenía fiel al Señor, en
espíritu y verdad, Él no me iba fallar.
Así que continúe asistiendo a los grupos y a los retiros. Continúe
con mi oración diaria y con la lectura de la Palabra todos los días.
No hay mejor remedio para olvidar los problemas, que sumergirse
en la dulzura de la palabra de Dios. Lo más importante que hice
para orarle a Dios y mostrarle que lo amaba fue el continuar
siendo el esposo que necesita mi esposa y el Padre que necesitan
mis hijos sin importar la batalla interna, que había dentro de mi
corazón. No estoy diciendo que fue fácil pero no fue imposible.
¿Sabes por qué?
Porque Él lo hizo por mí.
79
Capítulo 9: No te conformes
D espués de que el ser humano le dio la espalda a Dios.
Dios tuvo la opción de destruir lo creado y comenzar una
nueva creación. Lo que nos debería a llevar a pensar en
qué clase de Dios tendríamos, que destruye lo que no hace o sigue
lo que Él le ha encomendado. Podríamos también tener una
teología fundada en el miedo, donde Dios, el que destruyo la
creación completa, porque cayó en el pecado podría hacer lo
mismo una y otra vez, porque Dios no se merece que su propia
creación le haga daño. ¿Te imaginas algo así?
¡Bendito sea el nombre de Jesus porque no es así!
Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje:
él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar. Génesis
3:15
Estas palabras fueran pronunciadas por Dios después que vio que
su creación había caído en el pecado por culpa de la tentación.
Ellos fueron tentados por el Diablo, él fue parte de los Ángeles de
Dios, pero que también cayó en el pecado. Observa como estas
palabras profetizan los evangelios, al decirnos que del linaje de la
mujer vendrá Uno, que te pisará la cabeza. Ya nuestro Dios tenía
en su plan escoger a la Santa María; por eso Satanás la odia tanto;
no solo por ser la escogida de Dios, sino porque su linaje o sea el
Mesías pisará su cabeza. Así que Dios no pudo conformarse con
ver a su creación auto destruirse, o con tener que destruirla y
comenzar de nuevo, sino que dispuso un plan de rescate en
acción, para que valiéndose de lo que ya estaba predestinando por
Él se pudiera salvar el género humano.
80
Dios no quiso crear a sus hijos sin libertad. Quisiera precisar que
la libertad de poder decidir fue concedida por Dios y no fue
obtenida al momento en que Adam y Eva desobedecieron a Dios.
Si fuera de esta manera, entonces ellos no hubiesen podido caer
en la tentación de la serpiente, porque no hubiesen tenido la
capacidad de elegir. Lo que sucedió después de comer del fruto
prohibido, es que los seres humanos han puesto su intelecto en el
centro de la creación, en el lugar que le corresponde a Dios y por
ende, ellos se han atrevido a determinar que es bueno y que es
malo. Por esto es que el pecado es la causa de las enfermedades,
guerras, división, escasez, hambre, dolor, soledad, matanzas, la
muerte y la tristeza. Debido a que el hombre quiso tomar del fruto,
que solo le pertenece a Dios y por tratar de ser como Él, la
humanidad quedo perdida. A pesar de que el Hijo Del Hombre ya
murió y resucitó para liberarnos, gran parte de la sociedad sigue
dándole la espalda a Dios y por consecuencia se siguen viendo las
consecuencias del veneno del pecado en todas partes.
Así como Dios no pudo conformarse con la situación de su
creación y no escogió el camino más rápido o más fácil. Así
mismo debemos ser tu y yo a ejemplo de nuestro Padre del cielo.
Siguiendo también los pasos de su Hijo, aquí en la tierra y
movidos por el Espíritu Santo, que nos mostrará las verdades que
no podemos entender y sobre todo nos dará las fuerzas para
continuar.
El camino del cristiano debe de ser un camino hacia la perfección.
Vivimos en una sociedad donde se nos dice que nadie es perfecto,
y que nunca alcanzaremos la perfección. Entonces si esto es así
porque Jesus nos hizo la siguiente exhortación:
81
"Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre
celestial." Mateo 5:48
No podemos olvidar que somos pecadores y caemos en el pecado
por la carne y las presiones de este mundo; el cual se encuentra
caído en el pecado. A pesar de esto, el cristiano está llamado a
tomar las decisiones como su Padre que está en el cielo las
tomaría. ¡Sí!… tu y yo estamos llamado a ser perfectos. A seguir
los pasos de nuestro Señor Jesucristo, quien es el mismo Dios en
la tierra. Por supuesto que, si nos encomendamos solamente a
nuestras fuerzas, vamos a tomar no tan solo una, sino que cientos
de decisiones erróneas, que le harán daño a nuestras vidas, a la
vida de otros y a las de nuestros seres queridos.
Así que no te puedes conformar con vivir un cristianismo
mediocre; el cual acepta y permite todo, porque no hay nada que
se pueda hacer.
“Dios te ama como eres… sigue pecando” se han atrevido a decir
algunos líderes cristianos. Nuestro Señor Jesucristo siempre fue
muy fuerte con los que lo llamaban Señor, pero no escuchaban
sus palabras. Fue muy duros con los líderes de la ley y los
fariseos, porque ellos estaban encargados del pueblo de Dios.
Ellos estaban sentados en la cátedra de Moisés. Lo triste de estos
líderes religiosos es que se convirtieron en políticos, estaban más
preocupados por la relación con los romanos y por las leyes
humanas, que por las relaciones con Dios.
Fue tanto así, que ya se habían preconcebido una imagen del
Mesías. Un Mesías que los librarías de la opresión y haría de los
judíos los reyes del mundo. Una imagen del Mesías en la cual
iban a tener riquezas y bienes materiales. Los maestros de la ley
82
tenían la verdad y hasta la predicaban correctamente, pero no la
vivían con el corazón. Solo la vivían con el exterior. Para Dios,
nuestras obras exteriores son importantes. No podemos demostrar
nuestra fe si no hacemos el bien con todos, pero solo hacer el bien
por compromiso o para que me vean o por cumplir un precepto,
no es amor.
Es por esto que el diezmo no se practicaba en las primeras
comunidades cristianas y tampoco en la Iglesia universal hoy en
día, porque sustituye o remplaza, lo que se debe de entregar con
el corazón, por una ley, requisito o costumbre. En este error fue
que cayeron los líderes judíos de la época de Jesus. Debemos de
tener mucho cuidado cuando se afirma que los judíos son los
abuelos de los cristianos, porque esta aseveración no es
totalmente correcta. Los apóstoles incluyendo Jesucristo, fueron
judíos y el cristianismo tiene bases judías, porque cumple con
todo lo que esperaban los judíos. Debemos de saber y entender
que el cristianismo es el cumplimiento de todas las promesas
judías. El cristianismo es la continuación del judaísmo. Cuando
un judío se convierte al cristianismo, no está cambiando de
religión, sino que ha decidido seguir el camino al que estaba
destinado por Dios. La gran mayoría de los cristianos en la
historia de la Iglesia no fueron judíos, pero al conocer su fe,
muchos se han dado cuenta que hay mucho judaísmo en nuestra
manera de encontrarnos con el Señor.
¿Qué tipo de cristianismo vives? ¿El que se puede ver desde el
exterior o el que habita en el corazón? Trata de escoger uno.
No sé cuál es tu respuesta, pero si piensas que es el cristianismo
exterior; ese que podemos ver porque asistes a la Iglesia, o porque
haces tus oraciones diarias. El cristianismo que vemos por la
83
forma en que te viste y por el tiempo que le dedicas a la lectura
de las Sagradas Escrituras, déjame decirte que espero que todos
estos actos exteriores los hagas con el corazón.
Jesucristo decía: "No es lo que entra en la boca lo que contamina
al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina
al hombre" Mateo 15:11.
Estas palabras nos dicen, que lo que tiene nuestro corazón es lo
que vamos a demostrar por afuera. Así que espero que todo lo que
haces para el Señor, lo hagas de todo corazón y lo hagas por amor.
Lo que se lleva en el corazón es extremadamente importante y
debe ser en donde el Señor te brinda la fuerza para hacer tus
acciones exteriores.
Quisiera decirte que debes de seguir actuando con tu exterior
como si fueras otro Cristo. Jesus es el mejor modelo de
inspiración para la humanidad. Jesus entregó lo que pocos
entregan. Él fue al lugar donde nadie quiso ir y entregó su vida no
para El, sino por ti y por mí. No hizo su voluntad, sino que hizo
la voluntad del Padre. Nuestro Señor se hizo pobre, siendo Él la
riqueza más grande que existe. Se hizo alimento, siendo Él
alimento bajado del cielo y fue perfecto como su Padre que está
en el cielo. Así que debemos de seguir su ejemplo
completamente. Jesús siempre se dispuso a cumplir con las
tradiciones judías y nunca criticó a los fariseos por seguir sus
prácticas, sino que critico su corazón y su hipocresía.
Así que como cristiano estas llamado a ser un Cristo vivo y de la
única forma que se demuestra es con tus acciones de afuera, con
tus ofrendas, con el tiempo que le dedicas a las cosas del Señor.
Van haber momento en los cuales no vas a tener muchos deseos
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de seguir, pero debes de recordar que no se trata de sentir, sino de
amar. Debes de actuar como Jesus, con todo el amor posible hacia
Dios y hacia tu prójimo, sin importar si hoy no tienes deseos de
amar o no sientes que vale la pena. No te conformes y no dejes
que tu egoísmo, que tu mente y tus caprichos corporales controlen
lo que debes de hacer con amor, aunque te duela.
Si tu respuesta a la pregunta anterior, por el contrario, fue que
vives un cristianismo con el corazón, déjame decirte que esta es
la base para un cambio de vida, pero ese cambio debe de ser real
o sea que debe de ser palpable. Se debe de ver y observar que
vives tu cristianismo con el corazón, por la forma en que oras,
asistes y sirves a la Iglesia. Se debe de ver que vives tu
cristianismo con el corazón, cuando te preocupas por el mínimo
detalle de cada evento, que se realiza para el Señor. Sera visto
también, en cada obra de misericordia y de caridad que haces en
tu casa con tus familiares, hijos, cónyuge y amistades. El que
vivas tu cristianismo con el corazón, no es sufriente. Una fe sin
obra es una fe muerta. Una fe que no da frutos es una fe sin vida.
Los frutos son todo lo que haces; en otras palabras, son las cosas
que se pueden ver, sentir, escuchar y percibir por otros. Así que
no es solo hacer una obra buena, como hacer una donación
monetaria a una persona en necesidad, o ayudar un grupo u
organización; sino que también amar con el corazón, debe de ser,
el poder seguir los mandatos del Señor a tiempo y destiempo. Es
buscar de Él y de su palabra. No podemos servir a dos señores.
Las acciones cuentan.
Así que si respondiste a la pregunta de qué tipo de cristianismo
vives, con la respuesta con el cristianismo interior (del corazón)
o con el exterior (con las obras), estuviste equivocado. Tenemos
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que ser cristianos que vivimos nuestra fe con todo nuestro ser.
Debemos vivir nuestra fe con el corazón y debemos de vivir
nuestra fe con todas las obras y prácticas que nos propone la
Iglesia. El cristiano es un servidor del Señor, dentro de su ser y
fuera de su ser. El verdadero cristiano da testimonio de su fe, con
el interior y con el exterior de su vida. Así que ambos son
importantes y son parte de tu ser (interior y exterior)
Así que no te conformes, si perteneces al grupo aquel o al
movimiento ese, porque el Señor además de que tu decidas ayudar
en la viña, necesita que lo hagas también con el corazón. No por
compromiso y mucho menos para que los demás puedan verte,
sino porque es para el Señor.
El cristiano no puede ser mediocre en nada de lo que realiza. Así
sea religioso o espiritual, o tenga que ver con las tareas y
compromisos diarios. El cristiano siempre busca superar y hacer
mejor las cosas. El cristiano siempre busca ser eficiente y
productivo. Nunca deja para mañana lo que puede hacer hoy.
Siempre es proactivo y no trabaja por reacción, sino que se
adelanta a las circunstancias y siempre está preparado. Le dedica
el tiempo necesario a la educación, para poder desempeñar una
mejor labor como empleado, gerente, dueño de negocio, en su
casa, como esposo, padre, hijo y hermano.
También estudia lo necesario para así poder ser mejor y busca la
perfección en el ámbito espiritual y en su vida de oración. El
cristiano no se conforma, con nada que ya se ha cumplido, sino
que sigue luchando y buscando mejorar. Todo esto lo consigue
por que lo hace por su Señor y para el Señor. Todo lo que hace el
cristiano tiene sentido y fuerza porque es por Cristo y para Cristo.
Por eso la vida del cristiano sin importar lo que esté sucediendo a
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su alrededor, o sin importar las circunstancia siempre está llena
de oportunidades y esperanza, porque es la única forma de
complacer al Rey. Lo más hermoso es que el cristiano, por ser
bautizado, no lo hace por ser esclavo o por obligación, sino que
lo hace por el honor de ser uno de los hijos del Padre y hermano
de Jesucristo. También lo hace para así tener la oportunidad de
caminar y vivir esta peregrinación de regreso a casa, en
comunidad como pueblo, como una sola Iglesia como un solo
cuerpo en Cristo.
¿Podrás hacer más por El?
¿Qué has dejado de hacer por El?
¿Qué no estás haciendo por el Señor?
¿Sabías que El hizo todo por ti?
¿Sabías que Él lo entrego todo por Ti?
¿Cuánto de ti mismo le estas entregando a Él? ¿Cuánto piensas
que deberías entregarle?
Definitivamente no nos podemos conformar. Así como no hay
nada en esta vida que pueda llenar nuestra alma, como solo Él
puede llenarla; así mismo no hay nada que podamos hacer que
realmente se iguale a lo que Él ha hecho por nosotros. Por eso es
que nunca puedes decir, que has hecho mucho o que ya es
suficiente.
Porque realmente podrías vivir una vida perfecta y esta no sería
suficiente tampoco. Solo hay una forma, podríamos decir de
multiplicar o aumentar todos tus actos y hacerlos valiosos y
agradable al Señor y esto es el obrar en el nombre de Jesus. Vivir
como El y hacer todo por EL. Nuestra humanidad jamás será
suficiente, pero en unidad al cuerpo y sangre de nuestro Señor, sí
alcanza el valor que solo nuestro Señor le puede proveer. Es por
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esto que nos reunimos todos los Domingos y nos unimos al único
y perpetuo sacrificio de la Cruz. Por eso es extremadamente
importante, que te mantengas unido a Jesus. Sin Él no vas a poder
continuar, y sin Él tampoco tendría valor. Ama como nos ama
Dios. Soporta, como nos soporta Dios. No te conformes como
Dios tampoco se conformó. No te detengas, sigue el camino, no
te detengas, animo, que el Señor está contigo.
88
Capítulo 10: No es tarde
¿ Que has hecho con el tiempo que se te ha dado aquí en la
tierra? Es la pregunta, que posiblemente resuena en tu
pensamiento en estos instantes. ¿Porque no he comenzado a
vivir como un verdadero hijo de Dios?
Las circunstancias y todo lo que ha pasado durante el tiempo que
has vivido, incluyendo ese segundo que acaba de pasar, no deben
de convertirse en excusas y tampoco en motivos, para pensar que
ya es muy tarde. Independientemente de que estemos hablando de
años y décadas o de la cantidad del tiempo vivido, lo más que
importa es lo que vas hacer de ahora en adelante con el tiempo
que te queda. Solo Dios conoce cuanto tiempo tienes y te aseguro
que Él, te ha dado y te seguirá dando el tiempo que necesitas. El
problema estriba en cuál es la definición para nosotros o para ti
de lo que es necesario, y de cuánto tiempo necesitas.
Este libro ha sido escrito para darte ánimo, porque el mundo y
sobre todo nuestro Señor Jesucristo necesita más discípulos, que
muestren con su testimonio que Él existe y que anuncien la Buena
Noticia. Hoy más que nunca el mundo se encuentra en una
oscuridad y en mucha confusión, pero no es tarde para ti y
tampoco para el resto de almas que viven aquí en la tierra. Lo más
importante es que no te quedes sin hacer nada, en un solo lugar,
¿esperando? ¿esperando que???
Debes de salir inmediatamente y reconciliarte con el Señor. Ve a
tu parroquia y haz todo lo que tengas que hacer, para arreglar tu
vida sacramental. Esto es necesario, si es que realmente amas a
Dios. La Iglesia Universal de Cristo (católica en griego
katholikós) tiene la autoridad dada por nuestro Señor Jesucristo,
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para atar y desatar (Mateo 18:18). Arregla todo con su reino ya
establecido aquí en la tierra, a través de su Iglesia. Haz un
compromiso con EL, háblale con tu corazón y escucha lo que Él
té tiene que decir. No te olvides de la parábola del hijo prodigo y
como el regresó a su casa y cambió su forma de ser, después de
haber realizado un acto de arrepentimiento, que lo llevo a la
conversión. Tú conoces al Señor; pero nunca pienses que lo
realizado ya es suficiente. Nunca olvides que Él es el Alfa y el
Omega, el principio y el final y que no hay manera de conocerlo
por completo. Tu vida entera no bastaría, ni bastara, para ver y
conocer todas las grandezas y maravillas del Señor.
Así que no es tarde. No es tarde para hacer esa llamada o
encontrarte con tus padres, hijos, familiares o amigos y pedir
perdón por todo el mal que le haz hechos. Ya es hora de
arrepentirte de todo corazón y realmente tratar de arreglar las
cosas con todos los que han sido lastimados por ti. Tal vez al
comienzo, sus reacciones no sean muy agradables, pero lo
importante es que tú les ofrezcas tus sinceras disculpas.
También es momento de perdonar, porque nunca es tarde. Fue
mucho el daño que él o ella te hicieron y realmente parece que no
merecen el perdón tuyo, pero si Dios; que provee todo para todos
y es el perfecto Rey, está dispuesto a perdonarlos, como tú no lo
vas hacer también. Recuerda las palabras del “Padre Nuestro” y
perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que
nos ofenden (Mateo 6:12). Nuestro Dios espera lo mejor de
nosotros, por eso nuestro Dios perdonara tus pecados, así como
tu perdonaste las faltas, injurias, daños, injusticias, violaciones,
falta de respetos, insultos, abusos, burlas, tropiezos, maldiciones,
robos, engaños, mentiras, golpes, matanzas, destrucción,
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atropellos, falta de caridad, desamor, odio, acusaciones,
hipocresía, infidelidad, falta de interés, cometidos contra ti.
El pedir y dar perdón no va a hacer fácil, pero es necesario y no
es negociable. Si no te atreves a hacer esto, jamás vas poder ser
un verdadero discípulo de Cristo. ¿Te recuerdas cuando hablamos
de como ya habías servido al Señor o que te dedicabas a la oración
en tu pasado y que, por alguna razón desconocida, nunca te
sentías bien o dejaste de seguir el camino del Señor? Esta puede
ser la razón por la cual te encuentras desanimado y te siente como
si el Señor no estuviera contigo todo el tiempo. Debes de romper
con estas cadenas y con este peso que llevas encima, que es
innecesario.
Primero confiesa tu pecado al Señor con la ayuda del santo
sacramento de la penitencia o reconciliación, y luego arregla las
cosas con todos a los que les debes y con los que te deben. No
sabes como el Señor va a comenzar a manifestarse en tu vida.
Proverbios 28:13. Al que encubre sus faltas, no le saldrá bien; el
que las confiesa y abandona, obtendrá piedad."
En un sentido, a estos actos es a los que el Señor se refiere, cuando
dijo que debemos de dejar todo para poderlo seguirle. Si algunos
a los que les debes o que te deben a ti un perdón o una disculpa,
ha fallecido, pídele a Jesus por ellos y por su alma. No hay mejor
manera de arreglar las cosas con alguien que ha fallecido, que
mostrar ese arrepentimiento y amor a los que todavía viven y que
fueron cercanos a esa persona cuando vivía.
Me gustaría recordarte también, que algunas veces el Señor se
deja sentir de unas maneras fuertes y palpable y en otras ocasiones
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no se deja sentir tan notoriamente. Solo Dios sabe lo que llevas
en tu corazón y como Padre nuestro, nos brinda lo que
necesitamos en el momento perfecto. Esto es así porque Él es
perfecto y santo. Nunca olvides que el Señor no deja de brindarte
regalos y darte su amor. En los momentos que pareciera, que no
está cerca, El sigue a tu lado, brindándote esos sentimientos de
abandono y soledad, que te harán fuerte y te ayudaran apreciar su
compañía en el futuro.
No es tarde para comenzar a vivir tu vida nueva. Que sentimiento
tan grande, es el saber que hoy comienza tu vida nueva. Hay una
frase famosa que dice, que lo mejor que hizo Dios fue un día tras
otros y en un sentido es verdad, pero a la mima vez no tenemos la
certeza, de que vamos a estar aquí mañana. Lo que, si me llama
la atención de la frase, es que no debemos desperdiciar nuestros
días en los problemas y en las penas y no debemos tratar de
arreglar todo en un instante. Lo que si debemos de tener es fe y
esperanza, de que el Señor proveerá las herramientas, para poder
cumplir la misión, que él nos ha dado y no debemos olvidar que
no es tarde para comenzar, pero si se nos está gastando el tiempo.
El ser humano está lleno de hábitos y conductas aprendidas.
Algunas de estas conductas, son aprendidas con conciencia y
otras por costumbres. Algunas buenas y otras malas. ¿Cuánta de
estas conductas te acercan al Señor?
No es tarde para seguir haciendo y posiblemente aumentar las
veces, que haces estas conductas o hábitos que te acercan más a
Dios. Por ejemplo, puede ser que siempre haces una oración al
levantarte. Pues ahora, haz oración al levantarte y también al salir
de la casa, o entre comidas, si no lo estás haciendo. Haciendo el
mismo habito, pero aumentando los momentos y las veces, podrás
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acercaste más al Señor y al mismo tiempo podrás fortalecer este
habito. Otro beneficio es que al ocupar tiempo con el habito que
te acerca a Dios, menos tiempo tendrás para hacer las conductas
que te alejan del Él.
Es posible que sientas que ya has fracasado y que ya no hay forma
de poder arreglar, lo que no has podido hacer bien. Me gustaría
recordarte que luego de un fracaso, se debe renunciar a
lamentarse; en cambio se debe comenzar a arrepentirse. La
palabra arrepentimiento en griego significa cambiar de
mentalidad, ver las cosas desde otra perspectiva y cambiar de
dirección. Hay que dejar de lamentarse e iniciar el proceso de
arrepentimiento.
2 Corintios 7:10 "En efecto, la tristeza según Dios produce firme
arrepentimiento para la salvación; más la tristeza del mundo
produce la muerte."
La tristeza guiada por Dios, motiva un cambio. Produce un
cambio de corazón. Nos motiva a actuar y a cambiar. Mientras
que la tristeza del mundo, es depresiva y conduce a la muerte.
Una de las emociones más devastadoras es la autocompasión.
Nunca se aprende nada en un entorno de depresión y
autocompasión.
Casi todas las historias de éxitos humanos se inician con fracasos.
¡De los errores se aprende! Algunas lecciones solo se aprenden
de esa manera. Debes de darte cuenta, que, aunque parezca que
es el final, realmente este es el comienzo de tu historia. Nunca es
demasiado tarde. Ahora es el momento, en donde vas a utilizar
toda la tristeza de todo lo que aparenta no tener arreglo, como
causa y motivo para hallar la necesidad que tienes de tener a Dios
93
más cerca en tu vida. Si algo tienes muy claro es como son las
cosas sin Dios. ¿Por cuánto tiempo vas a continuar así?
El demonio está pensando que ha ganado la batalla, porque estas
con la cabeza baja. Se ríe y se burla de ti, aunque tal vez tú ni lo
sabes. Él tiene la certeza de que tú, como un soldado de Cristo,
acabas de rendirte. Tu cabeza baja está enviando el mensaje de
triunfo del pecado y la comodidad. Está enviando el mensaje de
que vas a vivir para el éxito en este mundo y que no vale la pena
seguir esta religión o culto de más de 2,000 años. Ahora, todas las
piezas del rompecabezas comienzan a ponerse en su sitio y
comienza a tener forma tu vida. Satanás brinca de la alegría. Está
tan contento, que parece que puede volar como lo hacía en el
pasado; antes de renegar de Dios y desobedecer sus mandatos.
Después de un profundo silencio, que tal vez ha durado unos
segundos, tal vez minutos, horas, meses o años se ha escuchado
un AMEN saliendo de tu boca.
¡Incrédulo el demonio abre sus ojos y para su sorpresa, tu mano
derecha se encuentra en la frente, en la parte alta de tu cara y se
escucha tu voz diciendo, en el nombre del Padre y lentamente tu
mano comienza a bajar hasta tu vientre y se escucha más fuerte tu
voz diciendo y del Hijo, y con un poco más de velocidad tu mano
va de izquierda a derecha, desde el hombro izquierdo hasta el
derecho y dices a alta voz y del Espíritu Santo, AMEN!
Una luz acaba de cubrir tu ser y el poder del Altísimo te
acompaña, porque has tomado la decisión con la cabeza baja y
con humildad, de permitirle a Dios que sea el arquitecto de tu
vida. Este momento ha durado segundos, tal vez horas, meses o
años, pero ha sucedido. Esta decisión sin tomar en cuenta cuanto
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tiempo ha pasado o número de errores cometido, es un sí a Dios
por completo.
¿Lo descrito anteriormente acaba de suceder o está por suceder?
Solo tú sabes la respuesta. Este capítulo, es para dejarte saber que
nunca es tarde y que Dios espera por ti. Al igual que con las metas
humanas, que no importa cuando comenzamos, sino que lo
importante es persistir, aprender, luchar y tener la disciplina para
lograr, lo que se quiere; así también es la vida espiritual. Nunca
es tarde, pero el tiempo pasa y la vida terrenal no es muy extensa.
No sabemos el lugar ni la hora que nuestro Señor Jesucristo nos
va a llamar pasar a través de la muerte. ¿Estarás listo?
Tenemos que vivir cada día como el ultimo, pero sin
preocuparnos y teniendo la fe de un mañana que está por venir.
El Señor se encargará de tus cosas, si tú te ocupas de las que son
de Él. Lo irónico de esta idea es que no hay nada mejor para el
ser humano, que dedicar su vida, su familia, su trabajo y todo a
Dios. Lo hablamos en los primeros capítulos cuando
mencionábamos, que hay que seguir el manual del fabricante para
poder completar el proyecto que fue diseñado por El. Dedica tu
vida a la oración y al estudio de su palabra y verás cómo vas a
comenzar a vivir tu vida de acuerdo al manual del fabricante. Te
aseguro, pero sobretodo, te lo promete el mismo Señor Jesucristo,
que encontraras la felicidad aquí en la tierra y más aún, allá en el
cielo.
Les he dicho todas estas cosas para que mi alegría esté en ustedes
y su alegría sea completa.
Juan 15:11
95
Capítulo 11: Entrégale todo a Jesus
S
abemos que Dios es todo poderoso y que no necesita nada.
Entendemos que no había necesidad para nuestra
existencia. ¡Pero existimos! Esto es evidencia de que Dios
existe, de que nos ama y de que tiene un plan para nosotros.
Cuando Dios se hizo hombre en la persona de Cristo; para que así
pudiéramos tener una imagen de Él, fue para acercarse más a su
creación. Es tan intensa la unión que Jesus quiere tener con su
pueblo, que Él se hace llamar el esposo, y sabemos que la
escritura es muy explícita al decirnos que la novia es la Iglesia.
Es hermoso como hasta en el lenguaje podemos ver como la
palabra Dios es masculino e Iglesia es femenina. Todo refleja
estas verdades que no podemos negar. El sol (masculino) y la luna
(femenina), El árbol (masculino) y las hojas (femenina), La noche
(femenina) y el Día (masculino).
Jesús les dijo: «Pueden acaso los invitados a la boda ponerse
tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les
será arrebatado el novio; entonces ayunarán Mateo 9:15
Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia
y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, purificándola
mediante el baño del agua, en virtud de la palabra, y
presentársela resplandeciente a sí mismo; sin que tenga mancha
ni arruga ni cosa parecida, sino que sea santa e inmaculada. Así
deben amar los maridos a sus mujeres como a sus propios
cuerpos. El que ama a su mujer se ama a sí mismo. Porque nadie
aborreció jamás su propia carne; antes bien, la alimenta y la
cuida con cariño, lo mismo que Cristo a la Iglesia, pues somos
miembros de su Cuerpo. Efesio 5:25-30
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Alegrémonos y regocijémonos y démosle gloria, porque han
llegado las bodas del Cordero, y su Esposa se ha engalanado y
se le ha concedido vestirse de lino deslumbrante de blancura - el
lino son las buenas acciones de los santos Luego me dice:
«Escribe: Dichosos los invitados al banquete de bodas del
Cordero.» Me dijo, además: «Estas son palabras verdaderas de
Dios.» Apocalipsis 19:7-9
Luego vi un cielo nuevo y una tierra nueva - porque el primer
cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar no existe ya. Y
vi la Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de
junto a Dios, engalanada como una novia ataviada para su
esposo. Apocalipsis 21:1-2
Jesucristo quiere ser uno contigo, como así son el hombre y la
mujer en el santo matrimonio, que dejan de ser dos para
convertirse en una sola carne. Esto sucede en cada Misa cuando
recibes el Santo Sacramento del Altar. Jesus se hace uno contigo,
como así Él es uno con el Padre y el Espíritu Santo. Este regalo
no lo merecemos, pero las gracias que El mismo nos regala, nos
hacen templo del Espíritu Santo y nos permiten poder disfrutar,
vivir y palpar esto misterios (sacramentum).
“Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.” Mateo
22:14.
No significa que por que seas cristiano y practiques la fe católica;
que nos dejó Jesus y que fue transmitida de generación en
generación, desde los apóstoles hasta el día de hoy, serás participe
de estos misterios aquí en la tierra y allá en el cielo. Es por esto
que quise compartirte este versículo, porque son muchos los
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llamados y pocos los escogidos. Son miles las almas que caminan
con la Iglesia y caminan con ella por muchas razones. Son miles
las almas que escuchan de Cristo y participan de su fiesta. Son
miles las almas, que se han sentado y se sientan a comer en la
mesa de nuestro Señor. Son miles las almas que lo llaman Señor,
Señor y claman su nombre en voz alta.
Uno le dijo: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?» Él les dijo:
Luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo,
muchos pretenderán entrar y no podrán. Cuando el dueño de la
casa se levante y cierre la puerta, os pondréis los que estéis fuera
a llamar a la puerta, diciendo: "¡Señor, ábrenos!" Y os
responderá: "No sé de dónde sois. “Entonces empezaréis a decir:
"Hemos comido y bebido contigo, y has enseñado en nuestras
plazas”; y os volverá a decir: "No sé de dónde sois. ¡Retiraos de
mí, todos los agentes de injusticia!" Allí será el llanto y el
rechinar de dientes, cuando veáis a Abraham, Isaac y Jacob y a
todos los profetas en el Reino de Dios, mientras a vosotros os
echan fuera. San Lucas 13:23-28
Debes de entregarles todo a nuestro Señor Jesucristo. Entrégale
lo que tienes que es bueno y da fruto, pero también todo lo que es
malo y no funciona. Todas las cosas que te hacen pecar. Tus
decisiones, tus virtudes y defectos, tu familia, tus bienes
materiales, tus pasiones, tus gustos, tus pensamientos y opiniones.
¡En fin, todo!
Entregarle todo a Cristo significa; dejar de ser yo y ser para Él.
Es permitirle a Él que crezca y yo hacerme pequeño. Debemos
hacernos tan pequeños como un niño o como una semilla.
Un niño se deja manejar por sus padres y confían totalmente en
ellos. Le tiene respeto y obedece sus consejos. Un niño no tiene
98
grandes planes, agendas e intereses. Un niño no está buscando
deliberadamente su beneficio. Al igual que el niño la semilla es
fácil de manejar, no tiene voluntad propia y necesita del
sembrador para poder germinar. Ella toma y utiliza todo lo que el
sembrador le provee. En manos del sembrador la semilla siendo
pequeña obtiene la posibilidad de creer y dar frutos.
Jesús le respondió: «En verdad, en verdad te digo: el que no
nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios. Dícele Nicodemo:
¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar
otra vez en el seno de su madre y nacer? Respondió Jesús: «En
verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu
no puede entrar en el Reino de Dios. Lo nacido de la carne, es
carne; lo nacido del Espíritu, es espíritu. No te asombres de que
te haya dicho: Tenéis que nacer de lo alto. El viento sopla donde
quiere, y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va.
Así es todo el que nace del Espíritu. Juan 3-3-8
Juan el Bautista les dijo: Es preciso que él crezca y que yo
disminuya. Juan 3:30
Ya lo sabes y lo entiendes; poner todo en las manos de Dios no es
tan sencillo como parece. La vida de oración que tengamos y la
comunicación que hagamos con nuestro Señor es crucial, para así
poder hacer su voluntad. El entregarle todo al Señor no significa
que no vas hacer nada y vas a esperar a que las situaciones se
resuelvan por sí misma. Entregar todo a Jesus es actuar y hacer lo
que es correcto sin procrastinar. Es tener la confianza de que ÉL
té guía y por medio de Él, tienes la fuerza para poder manejar
cualquier circunstancia. Entregar las cosas a Él es tener esa
certeza que te va a brindar paciencia, paz y calma en los
99
momentos donde todo parece fuera de control. Entregar a todo al
Señor es dejar que se haga su voluntad y no la mía.
¡Esto sí que esta difícil!
Lo que sucede es que afirmamos que le hemos entregado nuestra
vida y todo lo que tenemos al Señor, pero realmente no lo hemos
hecho.
Por ejemplo: ¿Cuantas veces has tomado una decisión y luego de
tomarla le has pedido a Dios que te ayude?
Posiblemente me vas a decir que todo el tiempo, pues déjame
decirte que esto es exactamente lo que no debes hacer. Entregar
nuestras vidas a Dios es dejarlo a Él que decida por nosotros. Es
permitirle al Señor llevar el plan que tiene para nosotros. Como
dije anteriormente la vida de oración es crucial y el mantenerte en
gracia es imprescindible para que así puedas escuchar su voz. El
Señor nos habla muchas veces al corazón o a través de un
pensamiento. Muchas veces utilizas personas y sucesos que pasan
en nuestras vidas, para dejarnos saber qué es lo que desea de
nosotros. Aquí es donde la Fe juega un papel muy importante. La
persona de fe no está preocupada y mucho menos tiene miedo por
lo que será o por lo que vendrá, porque sabe con certeza que todo
está en las manos del Señor y todo va a estar bien. Hay miles de
cristianos que no entienden esto y viven sus vidas sin aliento y sin
animo.
Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os
darán por añadidura. Así que no os preocupéis del mañana: el
mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con
su propio mal. Mateo 6:33-34
100
Por lo demás, sabemos que en todas las cosas interviene Dios
para bien de los que le aman; de aquellos que han sido llamados
según su designio. Romanos 8:28
Usualmente hacemos lo contrario, primeros decidimos nuestros
planes y luego le exigimos al Señor que nos ayude, porque ese es
su deber. Si vemos que Él no nos ayuda, pues nos desanimamos
y comenzamos a dejar todo lo relacionado con Él y con sus
mandatos. Esto es exactamente lo que Satanás deseas que hagas.
¿Te das cuentas que mala es tu situación? No tan solo no estás
haciendo la voluntad del Señor, sino que estás haciendo lo que el
Maligno deseas que hagas.
Lo más importante es tu relación con Dios. El primer
mandamiento es amaras a Dios sobre todas las cosas y un solo
Dios tendrá. Solo cuando tenemos una relación con Jesucristo,
podemos saber lo que El desea de nosotros. Cuando vivimos
nuestras vidas en acorde a lo que Él nos ha enseñado, hacemos
disponible todo lo necesario, para que su gracia se manifieste por
completo en nuestras vidas. Esto sucede cuando pedimos por su
consejo y por la fuerza del Espíritu Santo comenzamos a caminar
el camino que ya el Buen Pastor tenía preparado para nosotros.
Todo comienzan con la oración. La oración es el primer paso de
entrega al Señor. Cada vez que comienzas a hablar con Él, asistes
a la Santa Misa y haces oración con tus hermanos y conocidos de
la Iglesia, estás haciendo un acto de Fe y de entrega al Señor.
Todo debe de ir de la mano o en acorde con tu testimonio y tu
forma de vivir. Si estás haciendo todo esto en la Iglesia y en tus
momentos de soledad, pero no amas al hermano, no cuidas por
los que están contigo y tienes situaciones sin resolver y sin aclarar
101
(malos entendidos), entonces no podrás escuchar su voz. El
mismo Jesus dice que sus ovejas lo reconocen y conocen su voz.
Debes de estar alerta y escuchar su voz. No olvides que muchos
de los mensajes que van a venir de parte de Él, tal vez no van
hacer de tu agrado y algunos otros van a requerir de la Fe que
tengas en Dios, para esperar o seguir, lo que tienes que hacer sin
importar si es difícil cumplir lo encomendado. El Señor da
misiones diarias, semanales, mensuales y de toda la vida. No
tengas dudas; Él te va a mantener ocupado.
¿Recuerdas cuando hablamos de los hábitos? Cuando estas
entregados al Señor, tu tiempo va a ser ocupado por Sus cosas, lo
que significa que tendrás menos tiempo para caer en la tentación
o fallarle en las distracciones de este mundo.
Al entregarte completamente a Él, encontraras fuerzas y dones
que nos sabias que poseías. El Espíritu Santo te darás palabras,
cuando las necesites. Te dará luz y la forma de mirar donde todo
está oscuro y te llenará de valentía para hacer lo que no deseas
hacer. También te dará paciencia, paz, calma, alegría, amor,
caridad, persistencia, esperanza, y la fe para poder continuar el
camino.
¡Deja de ser tú, para que Él sea en ti un Cristo vivo!
Entonces dijo Jesús a sus discípulos: Si alguno quiere venir en
pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque
quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida
por mí, la encontrará. Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar
el mundo entero, si arruina su vida? Mateo 16:24-26
102
Jesus nos lo dice muy claro; aquel que quiera salvar o mantener
su vida la perderá. Tienes que negarte a ti mismo y comenzar a
ser un Cristo vivo.
¿Qué significa esto?
Significa pensar, observar, hablar, actuar y vivir como Él. Cada
minuto, hora y día que permaneces en su gracia, vas haciéndote
más como Él. En otras palabras, lo que debemos hacer es imitar
al Señor en todo. Esto es vivir en santidad.
¿Va a ser fácil?
No va a ser fácil, pero nada es imposible en Cristo, que te
fortalece. Es una batalla que vale la pena pelear. El mundo
necesita personas como tú, que den testimonio de que Dios existe,
que envió a su Hijo al mundo y que por amor murió en la Cruz.
Que proclamen que al tercer día resucitó y que se encuentra
reinando al lado del Padre. Que gracias a Él contamos con el
Espíritu Santo, que dirige a su Iglesia y nos levanta y guía para
poder seguir el camino a la perfección o de santidad.
Van haber derrotas, pero también habrá victorias. Van haber
caídas y también momentos para levantarnos. Te van a crucificar,
pero de seguro, que resucitas en Cristo. Todo en Cristo es posible,
porque Él así lo ha querido. La mejor inversión o apuesta que
puedes hacer es darle toda tu vida por completo a Él. Haz todo lo
que tengas que hacer, para dejar las cosas que te alejan de su
camino y para arreglar los conflictos y situaciones con los demás.
Comienza hoy a ser tú mismo. Hoy es el día que dejándolo todo
por Él, recibirás todo de parte de Él.
No habrá espacio para el desánimo. ¡Dios te bendiga!
103
Bibliografía:
La Biblia de Jerusalén
https://www.bibliacatolica.com.br/la-biblia-de-
jerusalen/genesis/1/
Catecismo de la Iglesia Catolica (1992)
New Advent Summa Thelogiae
http://newadvent.org/summa/
Catecismo Mayor San Pio X (1905)
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Sobre el Autor
Luis Roman es un católico comprometido, felizmente casado y
es padre de 2 varones y 2 niñas. Tiene un grado universitario a
nivel de bachillerato y una maestría en Administración De
Empresa y Gerencia Estratégica. En los últimos 15 años se ha
dedicado a la gerencia de manejo y dirección de múltiples Centros
de Distribución envolviendo actividades de recibo, envió y
cuidado de inventario.
Además, tiene siete certificados con el New Saint Thomas
Institute en Filosofía y Teología Católica con concentración en
Apologética y en Pensamiento Tomístico. Los certificados son
los siguientes:
Certificate of Catholic Philosophy and Thomistic Studies
Certificate Catholic Theology
Certificate of Catholic Apologetics
Catholic Church History: Patristics
Catholic Church History: Medieval
Catholic Church History: Modern
Certificate of Catholic Studies New Testament
Su Blog (Conoce, Ama y Vive Tu Fe) es seguido por miles de
católicos. www.conoceamayvivetufe.com.
También Luis conduce un Podcast llamado Conoce Ama Y Vive
Tu Fe http://conoceamayvivetufe.com/buzzsprout-com-202359/.
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La misión de Conoce, Ama Y Vive Tu Fe es compartir las
riquezas y bellezas de la fe cristiana católica y fomentar un
encuentro con Jesus y su Iglesia.
¡Solo se puede amar lo que se conoce y solo se puede vivir lo
que se ama!
Puedes contactar a Luis Roman por
email:
[email protected]106