Marco teórico
El maltrato infantil ha sido una de las problemáticas más significativas a
nivel mundial a través de la historia, ya que ha afectado la calidad de vida de
un gran porcentaje de la población infantil. Durante los últimos años, ha
adquirido mayor relevancia, convirtiéndose en un tema de interés por parte
de estamentos gubernamentales, no gubernamentales, educativos y de
salud; los cuales, por medio de investigaciones, han buscado profundizarlo,
definirlo, clasificarlo, diagnosticarlo y solucionarlo.
En este momento, el maltrato infantil es considerado como una de estas
problemáticas, entorpeciendo la integridad del menor en los diferentes
ambientes en los que interactúa (familia, escuela y sociedad). En este
instante se han incrementado los abusos en contra de los menores a causa
del aislamiento social que se viene presentando en el mundo ocasionado
por el covid 19 ; El 20 de noviembre de 1959, la Organización de las
Naciones Unidas (ONU) realizó una convención con el fin de establecer una
serie de medidas que constituyen el marco fundamental, a partir del cual los
gobiernos desarrollan políticas para brindar, garantizar, proteger y asistir a
los niños durante su pleno desarrollo en ambientes caracterizados por el
amor, la felicidad y la comprensión. La constitución reconoce en la niñez
derechos fundamentales (Arts. 42, 44 y 63): la integridad física y moral, la
salud, la seguridad social, la alimentación equilibrada, tener una familia sin
ser separado de ella, el cuidado, el amor, la educación, la recreación y libre
expresión de su opinión garantizando su protección contra toda forma de
abandono, violencia física y moral, secuestro, venta, abuso sexual,
explotación laboral o económica y trabajos riesgosos que afecten su
desarrollo armónico e integral.
UNICEF. Convención sobre los derechos de los niños. Bogotá D.C., 2005.
A raíz del elevado número de casos de lesiones físicas en niños atendidos
por el personal médico en la década de los ochenta en el Hospital
Universitario de la Misericordia, se inició en la Universidad Nacional de
Colombia un proceso de investigación dada la incoherencia entre la versión
de los padres, motivos de consulta y diagnósticos médicos; con el propósito
de identificar el posible problema por el que estaba atravesando la niñez
colombiana.
El informe elaborado por el Instituto de Medicina legal y Ciencias Forenses 13
en el año 2005, señala que durante este año en Colombia fueron
denunciados 61.482 casos de violencia intrafamiliar, siendo el 16.6%
(12.525) de maltrato a menores,
Una de las principales causas del maltrato infantil están asociadas a
patrones de autoridad – sometimiento, modelos dictadores, concepción de
formación como relación de poder, castigo legitimizado como mecanismo de
educación y disciplina. Esta problemática tiende a aumentar por situaciones
económicas difíciles, relaciones familiares inestables, consumo de alcohol y
sustancias psicoactivas, paternidad y maternidad temprana, no deseada,
inmadurez emocional y problemas para establecer vínculos afectivos.
De los casos de maltrato que fueron denunciados y registrados según el
género, se evidenció que los niños menores de 9 años son maltratados con
mayor frecuencia (49.5%) que las niñas; no obstante, a medida que
aumenta la edad esta relación se invierte, es decir, se incrementa el
maltrato hacia las niñas (52.8%) de edades entre 10 - 14 años.
Se ha indicado también que la desorganización familiar puede ser un factor
desencadenante. de maltrato: diferentes autores han observado, por
ejemplo, que los niños maltratados provienen principalmente de familias
uniparentales (Smith, Hanson y Noble, 1974; Gaines y cols., 1978; Kerr,
Bogues y Kerr, 1978). Por otra parte, otros autores (Green, Gaines y
Sandgrund, 1974; Hunter y cols., 1978; Green, 1979; Strauss, 1979; Perry,
Wells y Doran, 1983; Sack y cols., 1985) señalan en las familias
maltratadoras un mayor índice de conflictos conyugales, menos cohesión
familiar, menos expresividad de parte de los miembros de la familia y una
ansiedad mayor, aún en aquellas familias donde se encontraban presentes
ambos padres.
Diferentes investigadores han constatado también que los padres de los
niños maltratados son personas extremadamente aisladas, que tienen
dificultades para establecer y mantener relaciones interpersonales positivas
con vecinos y con sus familiares de origen; la consecuencia evidente de
esta dificultad es una disminución en los recursos y apoyos sociales con los
que en caso de necesidad contarían (Delataglia, 1976; Vesterdal, 1960).
Por su parte las madres maltratadoras se mostraban más preocupadas por
sus hijos (dirigiendo más contactos visuales hacia ellos que hada el entorno)
pero respondían menos a sus iniciativas de interacción (Hyman, Parr y
Browne, 1979) Y mostraban en general, una falta de sensibilidad y de
reciprocidad en sus interacciones con ellos (Gaunsbauer, Mrazek y Harrnon,
1981). Por su parte Fontana y Robison (1984), observando madres
maltratan tes e hijos en diferentes situaciones, encontraron que las madres
establecían contacto visual con los niños con menor frecuencia, y cuando lo
hacían, el tiempo de duración del contacto era menor. Comparadas con
madres no maltratadoras estas mujeres iniciaban más contactos sociales
que los que respondían, se mostraban más "intrusívas" (interrumpiendo,
forzando físicamente y distrayendo al niño) y hablaban y actuaban más,
especialmente para dar órdenes y dirigir la actividad del niño.
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Actualmente el maltrato y abuso a las niñas y niños ha pasado de ser una práctica
cotidiana en los hogares a convertirse en un problema de salud pública a nivel
mundial, ha crecido de forma alarmante, sin respetar color, raza, religión o clase
social, resultando con graves consecuencias que repercuten duran toda la vida en sus
víctimas; lo que ha provocado que existan innumerables adultos con una historia de
maltrato infantil y quienes corren mayor riesgo de repetir patrones de violencia de una
generación a otra (Miranda, 2007).
El concepto de maltrato infantil es relativamente reciente, el primer término descrito
fue el de “síndrome del niño golpeado”, realizado por Tardieu en 1868, luego de
realizar las autopsias de 32 niños golpeados y quemados. Posteriormente Caffey
(1946) describió la presencia de hematomas subdurales asociados con alteraciones
radiológicas de los huesos largos en los pequeños
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El maltrato infantil se presenta en todos los lugares de la geografía
nacional, en las áreas urbanas y rurales. Es considerado un problema de
salud pública por los índices que ha alcanzado y a razón de los daños
que ocasiona tanto a corto como a largo plazo, en la reducción de la
productividad y en la disminución en la tasa de años de vida saludable
que presenta la población. Los estudios sobre factores de riesgo, ha
evidenciado Ramírez (1996, 1998, 2000, 2002, 2005) a través de
diversos estudios, que estos plantean que es el resultado de la
interacción de variables de diversa índole, que son de carácter individual,
social y cultural. De igual manera, es considerado un fenómeno
psicosocial porque su impacto no se presenta exclusivamente en el
niño/a que lo padece sino en la familia, en la comunidad y en la sociedad
en general (Ramírez (2002); Ramírez y Navarrete, (2004); Ramírez y col.
(2005)).
Desde la puesta en marcha de la Convención Internacional de los
Derechos de los niños/as, (1990), Colombia ha venido haciendo
esfuerzos en materia de legislación y por lo tanto, en protección de niños
y niñas. La necesidad de prevenir las acciones de violencia y crueldad
contra los niños y las niñas es cada día más evidente, no solo por los
datos derivados de los sistemas formales de información sino por
aquellos reportados diariamente por los medios de comunicación.
La tarea de investigación científica en un país como Colombia es
compleja en la me- dida en que los recursos destinados para la misma
son insuficientes y, por otro lado, por la imposibilidad de obtener
información precisa. Existen dos grandes fuentes de variabilidad, la
carencia de instrumentos confiables y la dificultad en la consecución de
muestras en el caso de las investigaciones de corte cuantitativo. Y en el
caso de las investigaciones cualitativas el tiempo y los costos de las
mismas son los obstáculos para lograr los resultados esperados. No
obstante, lo anterior, y tratando de minimizar los errores producidos por
las fuentes mencionadas, se tienen algunas evidencias que permiten
analizar y contrastar los hallazgos en referencia a este tema.
Walker, Bonner y Kaufman (1988), consideran que la definición de mal- trato
infantil no sólo debe incluir el físico sino emocional, abuso sexual y
abandono. Para estos autores el maltrato físico es definido en función de las
heridas que se propician al menor que quedan como marcas de la lesión y
que son observables luego de 48 horas de haberse dado la situación de
violencia.
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Hasta el momento, se ha planteado que no todos los individuos atraviesan
de la misma manera las adversidades psicosociales. Algunos, aún pasando
por experiencias devastadoras, no presentan secuelas graves,
desenvolviéndose satisfactoriamente en el entorno. Otros, presentan
secuelas en diferentes áreas del desarrollo. Esta observación nos lleva a
considerar la relación existente entre los conceptos de riesgo y protección,
de vulnerabilidad y resiliencia. Para Cassol y De Antoni (2006), el riesgo
implica condiciones que, cuando están presentes, facilitan la aparición de
resultados negativos e indeseables para el desenvolvimiento humano, tales
como problemas físicos, emocionales y sociales. Tradicionalmente, los
factores de riesgo son los responsables de acentuar los problemas o las
deficiencias, y son definidos en forma estática como eventos estresores.
Actualmente, la resiliencia y los factores protectores se analizan como
procesos o mecanismos.
Cichetti, Rogosch, Lynch y Holt (1993) sostienen que no todos los niños son
afectados del mismo modo por estas experiencias de maltrato infantil, pues
éstas dependen de la edad y período de desarrollo que viva el/la niño/a, así
como a los contextos y formas de maltrato que reciba. En esta línea, Luthar
et al. (2000) plantean que pueden existir variaciones en el funcionamiento
de los individuos expuestos al alto riesgo, quienes pueden manifestar
competencia en algunas áreas y exhibir algunas dificultades en otras. Es
preciso que exista coherencia a lo largo de dominios de ajuste similares. Por
ejemplo, si un niño expuesto a alto riesgo muestra un buen funcionamiento
académico también debería tener un buen ajuste en su conducta escolar.
Hasta hace pocos años existían estudios aislados relativos a las
competencias de los niños sometidos a riesgo por maltrato familiar. Para
Luthar (1991), el funcionamiento competente puede ocurrir aún en presencia
de dificultades emocionales, tales como algunos signos de depresión y
ansiedad. Por ello, este autor expresa que es preciso mantener distinciones
entre el funcionamiento competente y la presencia de problemas
emocionales dentro de un nivel de buena adaptación infantil, examinando
los recursos internos que han sido hallados como compensadores o
moderadores de la adaptación. En relación con lo descrito, Milling Kinard
(1998) explica que cuando se indaga la resiliencia en el ámbito del maltrato
infantil, es fundamental definir operacionalmente cuál es el significado de la
misma para ese contexto en particular. Es preciso aclarar que es improbable
construir una sola definición de resiliencia en el maltrato infantil, ya que ésta
depende de cuáles eran las competencias del niño previas al maltrato, cómo
fue el tipo de maltrato, qué grado de severidad y cronicidad y qué otros
factores estaban asociados, los cuales no siempre son conocidos. Cicchetti
y Rogosch (1997), observaron un impacto diferencial del tipo maltrato (físico,
emocional y sexual) en el funcionamiento de los niños, observando que
estas tipologías causaban mayor deterioro que el maltrato por negligencia u
abandono. Estos autores suponen que las acciones más activas de maltrato
podrían ejercer mayor deterioro que las omisiones de atención o la falta de
necesidades básicas, a pesar de no encontrar relaciones directas con los
subtipos de maltrato. Esto indicaría que la naturaleza de la adversidad es
muy variable. Muchas veces un sólo factor no contribuye a determinar la
mala adaptación, sino que es el conjunto de factores, tanto de riesgo como
protectores, los que ejercen influencia en el individuo.
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Mi emi este lo hizo un amigo ….que para anexarlo
MARCO TEORICO SEGUNDA VERSION
Dentro del desarrollo y la consecución de soporte de investigación del documento en progreso, se
propende por discernir aspectos de relevancia frente al maltrato en NNA. A lo largo de la historia,
se describe como un fenómeno social de crecimiento debido a los diversos agravantes de
consecuencia que suscita la implicación de una actualidad en progreso de maltrato y detrimento
de los derechos que atañen el grado de protección primordial de la familia.
En coherencia, se busca analizar los diferentes aspectos de relevancia acorde al maltrato de NNA,
exteriorizando las premisas que surgen de organizaciones y autores a nivel nacional como
internacional explicando las diversas formas de agravio en contra de los NNA, por consiguiente,
se centra algunas de las categorías descritas y suscitadas en el marco normativo, maltrato
emocional, maltrato físico, abuso sexual, trabajo forzado, negligencia educativa, finalmente el
referente que atañe la importancia de población vulnerable incluso desee violencia de genero.
En esta misma dirección, se soporta una investigación desde el maltrato de NNA al interior filial de
la familia como marco de construcción social, siendo uno de los contextos en que la primera
infancia tiene mayor riesgo de sufrir maltrato o violencia, de esta manera de hace alusión al marco
legislativo o normativo de protección a la infancia y adolescencia.
El maltrato de niños, niñas y adolescentes, esta dado a una trayectoria del tiempo, siendo el trato
degradante aun antiguo en la humanidad. Mas aun, cuando en la calidad del derecho romano el
antiguo “Páter Familiae” se constituía como el propietario de los hijos, facultado libremente de
decidir sobre derechos fundamentales y a su vez entorno al destino, como resultado tenia derecho
a decidir sobre la vida, vender a los hijos, exponerlos a la esclavitud, abandono, cederlo en
garantía y como trato degradante de la misma humanidad del ser humano la muerte o el castigo
físico.
Acorde al contexto literario y de análisis investigativo, los niños eran utilizados como objeto de
sacrificio en mención de honor a los dioses Loredo, (1994), de igual manera se consideraba el
principio de disciplina la agresión, con el objetivo de educar como método de enseñanza. Por otro
lado, en el siglo XIX cuando el menor sufría maltrato en contra de su dignidad humana se comenzó
a brindar atención médica y jurídica. A nivel internacional, en EE. UU. Nueva York reconoce en
primera medida el maltrato infantil. De manera puntual el caso de Mary Ellen, la niña maltratada
de forma física y psicológica quien de manera razonable recibe apoyo y mereciendo defensa de su
integridad física y psicológica, “El maltrato infantil: un problema mundial Santana, (1) Sánchez, (1)
Herrera (2)”.
En cuanto a la concepción y el concepto de maltrato, desde el contexto crítico entendido en la
actualidad surge en la década de los 50 del siglo anterior. Cada una de las acciones e
investigaciones toman dirección en el instante 20 de noviembre de 1959, Asamblea General de
Naciones Unidas aprueba la Declaración de los Derechos del Niño. Tiempo después, la Convención
de los Derechos de los Niños de Naciones Unidas legisla y describe en el artículo 19 acorde al
numeral primero: 1. “Los Estados Partes adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas,
sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso
físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual,
mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de
cualquier otra persona que lo tenga a su cargo”… No obstante, se conceptualiza el maltrato infantil
como toda intimidación de abuso y perjuicio tanto físico como mental, tratos degradantes como
negligentes violación de la dignidad humana, explotación y demás aspectos que entrelacen todo
factor de riesgo a la protección del menor en todo momento que este bajo el cuidado de quien
ostente la patria de potestad o custodia en garantía de los derechos. “OMS (World Health
Organization and International Society for Prevention of Child Abuse and Neglect, 2006)”.
Para simplificar el concepto, acorde a los principales organismos nacionales e internacionales:
Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, 2006): “Las menores víctimas del maltrato y
el abandono son aquel segmento de la población conformado por niños, niñas y jóvenes hasta los
18 años que sufren ocasional o habitualmente actos de violencia física, sexual o emocional, sea en
el grupo familiar o en las instituciones sociales. El maltrato puede ser ejecutado por omisión,
supresión o transgresión de los derechos individuales y colectivos e incluye el abandono completo
o parcial”.
Organización Mundial de la Salud (OMS, 2002): “Cualquier forma de daño físico y/o emocional,
abuso sexual, negligencia o cualquier forma de trato negligente, comercial u explotación, que
resulta en el daño actual o potencial a la salud, sobrevivencia o desarrollo de la dignidad, en el
contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder”. –
Convención de los Derechos de los Niños de Naciones Unidas (CDN, 1989): “Toda violencia,
perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, mientras
que el niño se encuentre bajo la custodia de sus padres, de un tutor o de cualquier otra persona
que le tenga a su cargo”.
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales (2006): “Acción, omisión o trato negligente, no
accidental, que priva al niño o la niña de sus derechos y su bienestar, que amenaza y/o interfiere
su ordenado desarrollo físico, psíquico y/o social y cuyos autores pueden ser personas,
instituciones o la propia sociedad”.
El maltrato de NNA se constituye en todo momento un reto del área de la psicología, en
consecuencia, se trata de un proceso te intervención en salud pública de cada uno de los entes
interinstitucionales en garantía del estado la cual interaccionan en la dinámica de análisis
interdisciplinar del fenómeno social, siendo este un factor multicausal que en primer nivel de
riesgo involucra variedad de factores psicosociales, culturales, familiares, propósito lineal de
conocimiento, abordaje, intervención, promoción e integral de toda inconstante multidisciplinar.
Con respecto al maltrato de NNA en función de su natural acción como desarrollo violento de una
conducta o comportamiento social, se sitúa en un espacio de complejidad; por ende, la
clasificación mínima de variables que hacen parte de la tipología de violencia. Por consiguiente,
una de las variables entre ellas violencia interpersonal, la cual es ejercida dentro de un grupo
determinado de personas hace parte dentro de los factores de afectación al maltrato infantil a
partir de violencia familiar e intrafamiliar a casusa de diversos efectos culturales, sociales,
políticos, de creencia religiosa incluso la ausencia de bienes necesarios para garantizar un mínimo
vital, desencadenando como resultado necesidades básicas de subsistencia. De ahí, las
dimensiones dentro de un conjunto de factores excesivos del maltrato infantil, explotación,
trabajo forzado, abusos físicos, abusos sexuales, conductas reprochables de maltrato emocional y
psicológico, desatención o abandono de custodia y o responsabilidad.
¿Disciplina o castigo? Organización Mundial de la Salud, (2009) “Las estrategias de disciplina
positiva reconocen el valor personal de cada niño. Su finalidad es reforzar su fe en sí mismo y su
capacidad para comportarse adecuadamente y para entablar relaciones positivas” (Pag 12) … En
concordancia con la anterior premisa, las diferentes conductas y comportamientos al entorno
familiar y social ha tenido un aumento de agresión, valiendo el castigo físico como método de
enseñanza, la cual implica la ausencia de criterios validos de autocontrol e inteligencia emocional
quizá cognitiva la falta de autosuficiencia positiva, la disciplina establece el vínculo de normas y
limites filiales acorde al desarrollo y crecimiento del NNA.
Referencias bibliográficas
Alexander B y Alison P Organización Mundial de la Salud, (2009). Prevención del maltrato infantil:
Qué hacer, y cómo obtener evidencias. Alemania
Convención sobre los Derechos del Niño. Adoptada y abierta a la firma y ratificación por la
Asamblea General en su resolución 44/25, de 20 de noviembre de 1989. Recuperado de
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Loredo A., Trejo J., Bustos V. Maltrato al menor. Consideraciones clínicas sobre maltrato físico,
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Revista Colombiana de Bioética, 12 (2), 90-100. ISSN: 1900-6896. Disponible en:
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Visitación Fernández Fernández (2014). Maltrato infantil: Un estudio empírico sobre variables
psicopatológicas en menores tutelados. Tesis doctoral. Departamento de Personalidad, Evaluación
y Tratamiento Psicológicos. Universidad De Murcia