Introducción
as dos fuerzas fundamentales que son responsables del trabajo de todos los equipos eléctricos y
electrónicos son la fuerza eléctrica y la magnética. Los imanes o los efectos magnéticos, se utilizan
hoy en día en casi la totalidad de los circuitos electrónicos. Aunque la mayoría de los aparatos que
utilizan las fuerzas magnéticas son de origen relativamente reciente, los aspectos más
fundamentales del magnetismo son tan antiguos como la historia misma.
La capacidad de algunas materias de atraer limaduras de hierro, es el efecto más familiar del
campo magnético. Esta propiedad se denomina magnetismo, y a la materia que la realiza imán. Las
reglas y leyes del magnetismo, son muy semejantes a las de las cargas eléctricas ya estudiadas
anteriormente. Los materiales que son atraídos por un imán se les denomina materiales
magnéticos. Ejemplos de materiales magnéticos son: el hierro, níquel, acero y cobalto. Un imán
puede atraer a un material magnético, por contacto a distancia o a través de un material no
magnético.
Antecedentes históricos
Desde hace muchos siglos, se conoce la propiedad de algunas piedras (trozos de mineral de hierro)
de atraer pequeñas limaduras de hierro. Debido a que las mejores de estas piedras se encontraban
cerca de Magnesia en Asia Menor, los griegos la denominaron magnetita. El apelativo de
"magnético" derivó del nombre de este material debido a sus especiales características.
La magnetita es un imán natural conocido desde tiempos remotos"
Los antiguos chinos observaron que cuando estas piedras eran suspendidas, o flotaban sobre una
sustancia ligera en un recipiente con agua, tendrían siempre a adoptar la posición norte-sur.
Seguramente los navegantes chinos, usaron trozos de imán sobre madera flotando en un
recipiente con agua, como aguja de navegar rudimentaria.
Hoy se sabe que la magnetita no es más que mineral de hierro, que en su estado natural posee
propiedades magnéticas. Por esta razón a la magnetita se le denomina imán natural. Los imanes
naturales no tienen valor como tal, ya que es posible producir imanes artificiales con mejores
cualidades.
Clasificación de los imanes
Los imanes se clasifican en naturales y artificiales. De los naturales la magnetita es el más
importante. Los artificiales pueden a su vez dividirse en permanentes y temporales.
Los imanes artificiales pueden fabricarse colocando una barra de hierro, acero u otra aleación en
el interior de una bobina por la que circula corriente continua. De este método se tratará más
adelante cuando se estudie el electromagnetismo. También puede imantarse la misma barra
frotando contra otro imán, de esta forma la barra adquiere sus mismas propiedades magnéticas.
Como se ha dicho, los imanes artificiales se pueden clasificar en permanentes o temporales,
dependiendo de que se retengan o no las propiedades magnéticas una vez desaparecida la fuerza
magnetizante. El acero y algunas aleaciones son muy difíciles de magnetizar, y se dice que tienen
baja permeabilidad a causa de que las líneas magnéticas no los penetran fácilmente, o no se
distribuyen rápidamente a a través del acero. Sin embargo, una vez magnetizados retienen una
gran parte de la fuerza magnética y son por eso llamados imanes permanentes. Imanes
permanentes muy fuertes fabricados con aleaciones de aluminio, níquel y cobalto, se utilizan en el
magnetrón, válvula que ha hecho posible el radar.
Sustancias que son fáciles de magnetizar, como el hierro dulce, tienen alta permeabilidad. Tales
sustancias retienen una parte muy pequeña del magnetismo una vez desparecida la fuerza
magnetizante, y por ello se denominan imanes temporales. El magnetismo que queda en un imán
temporal, cuando desaparece la fuerza que lo produce, se denomina magnetismo remanente, o
residual.
Polos y campos magnéticos
os efectos del magnetismo no se distribuyen por igual
en toda la superficie del imán. Los extremos del imán son los
puntos de máxima atracción y se denominan polos
magnéticos. Cada imán tiene dos polos magnéticos, el norte y
el sur.
Si se suspende un imán por el centro de tal forma que pueda
girar libremente, un polo siempre apuntará al norte terrestre
y el otro siempre al sur. El motivo, es que nuestro planeta se
comporta como un gigantesco imán, y según la ley de la
atracción y repulsión del magnetismo, que es similar a la de
los campos electrostáticos, los polos de distinto signo se
atraen y los de igual signo se repelen. Por ello el polo norte
de un imán intenta siempre buscar la atracción del polo sur
magnético de la Tierra alineándose con él, el cual se
encuentra cercano al polo norte geográfico.
Hay que aclarar, que el norte y el sur magnético de la Tierra
están invertidos con relación al norte y sur geográfico.
Además, cuando el imán apunta hacia el norte de la Tierra (el
sur magnético), en realidad no coincide exactamente con el
norte geográfico, es decir, existe un ángulo entre el lugar
hacia el que apunta el imán y el eje de rotación de la Tierra.
Este ángulo varia anualmente, y también es diferente según
el lugar de la tierra en donde ser realice la medición, por ello
existen tablas de corrección anual para los navegantes que
aún utilizan el método de situación por aguja magnética.
Además, conforme nos acercamos a los polos terrestres la
brújula deja de ser efectiva, ya que las líneas de fuerza del
imán se orientan cada vez más verticalmente con respecto a
la superficie de la Tierra. Si nos situamos con un imán sobre
el mismo polo norte terrestre, la aguja deja de orientarse.
Líneas de fuerza de un imán
Alrededor de un imán existe un campo magnético. Este
campo consiste en líneas de fuerza imaginarias a lo largo de
las cuales la fuerza magnética actúa (el campo magnético es
análogoal campo electrostático de un cuerpo cargado, ya
estudiado anteriormente). Las líneas de fuerza salen del polo
norte y entran en el polo sur, cerrándose hacia el norte por el
interior del imán, formando así un lazo.
Alrededor de un imán existe un campo magnético en forma de líneas
de fuerza, que partiendo del polo norte regresan a éste por el interior
del imán a través del polo sur.
La ilustración de la figura anterior podemos visualizar en la
práctica: si situamos un imán debajo de un cristal y
esparcimos limaduras de hierro sobre éste, observaríamos
que las limaduras se sitúan siguiendo el camino de las líneas
de fuerza, alineándose con ellas.
Cuando el campo magnético es muy intenso, las líneas de fuerza están
más juntas
Faraday fue el primer científico que vio el campo magnético
como un estado de tensión, y constituido por líneas de fuerza
uniformemente repartidas. El número de líneas de fuerza por
unidad de superficie se denomina densidad de flujo. Cuanto
mayor sea la intensidad del campo magnético mas juntas se
situarán las líneas de fuerza.
Teoría del magnetismo
Teoría de los dominios
a teoría del magnetismo más aceptada hoy en día es
la teoría de los dominios. En forma muy simple esta teoría
puede establecerse como sigue:
En una sustancia magnética, los imanes atómicos producidos
por efecto de los electrones planetarios alrededor del núcleo,
tienen una fuerte tendencia a alinearse juntos en grupos de
muchos millones de átomos. Esto sucede bajo la influencia de
un campo magnético exterior. Ese grupo de átomos que
tienen sus polos orientados en la misma dirección se le
denomina dominio.
Ilustración de los dominios en una sustancia desmagnetizada
(izquierda) y otra magnetizada (derecha)
Por lo tanto, a lo largo de cada dominio se produce un intenso
campo magnético. Los dominios están normalmente colocados
de cualquier forma (aleatoriamente), y en ese estado no
existe campo magnético externo, ya que la sustancia en
conjunto está desmagnetizada. Cada pequeño dominio está
magnetizado hasta la saturación, y la presencia de un campo
magnético externo no modifica el magnetismo inherente a
cada dominio individual.
Sin embargo, si un campo externo, que es gradualmente
aumentado, se le aplica a la sustancia magnética, los
dominios se orientarán siguiendo la dirección del campo
externo.
Leyes de atracción y repulsión
Cuando dos imanes se colocan con sus polos iguales
enfrentados ambos se repelen, es decir, el polo norte de uno
repele al polo del otro, y lo mismo sucede con los polos sur.
En cambio, los polos opuestos se atraen. De ello se deducen
dos leyes:
1. Los polos de igual signo se repelen
2. Los polos de distinto signo se atraen.
Estas leyes son idénticas a las de atracción y repulsión de los
cuerpos cargados eléctricamente, ya estudiados en el
apartado de electrostática.
Los polos de distinto signo se atraen, mientras que los de igual signo se
repelen
Una tercera ley de la acción magnética establece que la fuerza
de atracción o repulsión entre dos polos magnéticos es
directamente proporcional al cuadrado de la distancia que
separa las cargas magnéticas.
La mayoría de los equipos utilizan imanes en forma de
herradura, debido a que al estar los dos polos más cercanos
dan un campo mucho más intenso que el que daría una barra
del mismo material.
No se conoce ningún aislante de líneas magnéticas. Se ha
comprobado que las líneas de flujo pasan a través de todos
los materiales. Sin embargo, lo hacen más fácilmente por
unos que por otros. Esto hace posible concentrar las líneas de
fuerza donde sea necesario, o hacerles evitar una zona o
instrumento mediante pantallas magnéticas.
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Física
ELECTRICIDAD
Magnetismo y electromagnetismo - 4ª parte
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Efectos electromagnéticos en un conductor
n 1819, el físico danés Oersted descubrió que entre el
magnetismo y la electricidad había una relación
perfectamente definida. Encontró que toda corriente eléctrica
va acompañada de ciertos efectos magnéticos que obedecen a
leyes determinadas.
Hans Cristian Oersted (1777-1851)
Por medio de la experimentación, Oersted comprobó que un
hilo que conduce una corriente eléctrica está rodeado de un
campo magnético. Si este campo se aplicase a una aguja
magnética se orientaría en forma similar a como lo haría un
imán permanente.
El descubrimiento de este efecto electromagnético no era un
tema menor, aunque en aquel momento no se intuyera la
gran trascendencia que tendría en un futuro. Sería el físico
alemán Heinrich Hertz (1857-94), célebre por sus
investigaciones relativas a la propagación de las ondas
electromagnéticas, el que pondría los cimientos de la
radiocomunicación, y en los cuales se fundó la telegrafía sin
hilos.
Más tarde, de la mano de Guglielmo Marconi (1874-1937)
vendría la primera aplicación práctica de las experiencias de
Hertz con las ondas electromagnéticas, al inventar el primer
aparato transmisor de señales telegráficas sin hilos.
Campo magnético alrededor de un conductor
Siempre que hay un flujo de corriente a través de un
conductor existe un campo magnético en torno a él, y la
dirección de este campo depende del sentido de la corriente
eléctrica.
Cuando la corriente circula de izquierda a derecha, el sentido
del campo magnético es contrario a las agujas del reloj. Si el
sentido del flujo de la corriente se invierte, el sentido del
campo magnético también se invierte.
El sentido del campo magnético es contrario a las agujas del reloj
cuando la corriente circula de izquierda a derecha, y viceversa
Si realizásemos un corte transversal del conductor y
pudiésemos observar el campo magnético que lo rodea desde
esa perspectiva, veríamos la forma que adopta el campo
magnético a todo lo largo del conductor. En la ilustración, el
círculo central es el conductor y los círculos con flechas
indican el sentido de la líneas de fuerza; el punto del círculo
central significa que la corriente va en dirección a usted,
mientras que la cruz significa que la corriente viene desde
usted.
Corte transversal de un conductor. La cruz central indica que la
corriente entra en el conductor desde la posición en que se encuentra
usted; por su parte, el punto indica que la corriente sale en dirección
hacia usted
El campo magnético producido por una corriente eléctrica,
siempre forma ángulo recto con la corriente que lo produce. El
campo magnético tiene dirección e intensidad, y sus líneas de
fuerza están concentradas cerca del conductor, diminuyendo
a medida que la distancia al conductor aumenta. En realidad,
el campo magnético de un conductor no se limita a un solo
plano, sino que se extiende a lo largo de toda su longitud.
Campo magnético alrededor de conductores paralelos
Corrientes directas
Los campos magnéticos producidos por corrientes eléctricas
en conductores paralelos causarán atracciones o repulsiones
dependientes de la dirección en que fluya la corriente en cada
conductor. En siguiente ilustración puede observarse el efecto
de dos corrientes paralelas que fluyen en la misma dirección.
Corrientes paralelas directas producen campos electromagnéticos que
se atraen
En la zona ente los conductores, las líneas de fuerza se
oponen, causando la debilitación del campo. En la zona de
fuera de los conductores, el campo se refuerza. A causa de la
debilitación del campo, las líneas de fuerza tienden a abrazar
a ambos conductores y éstos se atraen uno al otro. Por lo
tanto, se puede establecer que las corrientes paralelas
fluyendo en la misma dirección producen campos
electromagnéticos que se atraen.
Corrientes opuestas
En la siguiente ilustración puede observarse el efecto de dos
corrientes paralelas que fluyen en direcciones opuestas. La
dirección de las líneas de fuerza indican que los campos
magnéticos en la zona entre los dos conductores se ayudan el
uno al otro. Ya que ahora esta parte interior del campo
magnético está reforzado en relación con la parte externa de
los conductores, tenderá a separarlos, por ello las líneas
concéntricas están más juntas entre sí en la parte interior que
la exterior. Por lo tanto, podemos establecer, que corrientes
paralelas, fluyendo en direcciones opuestas, producen campos
electromagnéticos que se repelen.
Corrientes paralelas opuestas producen campos electromagnéticos que
se repelen
Regla de la mano izquierda para un conductor
La relación entre la dirección de las líneas de fuerza del
campo y la corriente en el conductor, viene determinada por
la regla de la mano izquierda para un conductor. Esta regla se
basa en la teoría electrónica del flujo de corriente de negativo
a positivo, y se la emplea para determinar el sentido de las
líneas de fuerza de un campo electromagnético.
Para aplicar la regla, se toma el conductor con la mano
izquierda, con el pulgar extendido en la dirección en que fluye
la corriente. En esta posición, la extensión de los dedos indica
la dirección del campo magnético, que como se ha dicho, es
contraria a las agujas del reloj cuando la corriente entra
desde izquierda a derecha.
Efectos electromagnéticos en una bobina
os efectos electromagnéticos sobre un conductor, o
conductores paralelos, ya descritos en apartados estudiados
anteriormente, tienen su extensión en los conductores que
adoptan formas diferentes a una línea recta.
Así, cuando un conductor es enrollado sobre alguna forma
tubular con objeto de darle sentido circular (espira), o sobre
algún material con propiedades magnéticas, las líneas de
fuerza siguen reglas similares a las de un conductor lineal,
pero sufren modificaciones provocadas por los diferentes
parámetros que intervienen, tales como el número de espiras,
el material utilizado como núcleo, la distancia entre espiras,
intensidad de la corriente aplicada, etc.
Además, el estudio de todos estos efectos es importantísimo
en electrónica, pues de la aplicación práctica de esas
características surgen los circuitos resonantes para
osciladores, sintonizadores de emisoras de radio o televisión,
temporizadores, etc. De ahí el gran interés que supone el
estudio y comprensión de las propiedades electromagnéticas
de las bobinas.
Campo magnético alrededor de una espira de hilo
Si formamos una espira con un conductor recto, las mismas
líneas de fuerza rodearán al conductor, de la misma forma
que cuando era recto. Todas las líneas de fuerza entran por
un lado de la espira y salen por el otro.
Un conductor en forma de espira se comporta como un pequeño imán,
con su polo norte y sur
Por lo tanto, la espira actúa como un imán con un polo norte
en un lado y un polo sur en el otro. El norte estará en el lado
en que las líneas de fuerza salen de la espira, y el sur en el
lado en que entran en ella.
El imán formado así es muy débil, pero puede aumentarse la
potencia del campo magnético arrollando varias espiras para
formar una bobina, como se explica a continuación.
Campo magnético en una bobina
Cuando varias espiras se arrollan para formar una bobina, y la
corriente pasa a través del conductor, el campo magnético de
cada espira enlaza con el de la siguiente, tal como se muestra
en la ilustración.
El campo magnético producido entre dos espiras es similar al
producido entre dos conductores paralelos cuyas corrientes
fluyen en la misma dirección. La influencia combinada de
todas las vueltas produce dos campos paralelos de dos polos,
semejantes al de un imán permanente en forma de barra.
Tendrá todas las propiedades de un imán permanente en
tanto la corriente esté fluyendo.
La líneas de fuerza combinadas a lo largo de todas las espiras,
producen dos campos paralelos con dos polos, cuya disposición es
similar a la de un imán permanente en barra.
Una inversión en la corriente en el conductor provoca la
inversión de la dirección del campo magnético que ella
produce. Por lo tanto, la inversión de la corriente produce la
inversión de los polos del campo.
Como se ha dicho, aumentando el número de espiras
arrolladas (vueltas del conductor), se aumenta el número de
líneas de fuerza, y por tanto actúa como un imán más fuerte.
Igualmente, el aumento de la corriente que circula por el
cable de la bobina, así como la ductilidad del núcleo, también
incrementan la fuerza del campo magnético. Por ello, los
potentes electroimanes utilizan bobinas de muchas vueltas
con núcleos de hierro para aumentar la densidad del flujo,
además de soportar toda la corriente que permita el calibre
del hilo conductor.
La construcción y disposición física de los componentes del
electroimán también son importantes para mejorar el
rendimiento. Así, si se dispone el núcleo en forma de
herradura, y se utilizan dos bobinas en cada extremo con el
cable de ambas arrollado en la misma dirección, los polos
magnéticos resultantes serán de distinto signo, y por tanto se
atraerán, consiguiéndose una mayor concentración de las
líneas de fuerza, que se moverán entre el espacio vacío de
ambos polos y por el interior del núcleo. Cuanto más pequeño
sea el espacio de aire que hay entre los polos mayor será la
densidad de flujo entre ellos.
La disposición en forma de herradura y el arrollado del cable en la
dirección correcta, permite una mayor concentración de las líneas de
fuerza
Si el arrollado del cable en ambos extremos del núcleo no se
realizara en la dirección correcta (con las vueltas siempre en
la misma dirección), los polos de los campos magnéticos
serían del mismo signo, produciendo repulsión entre ellos. En
esta situación el campo magnético entre polos quedaría
anulado, y por tanto el electroimán no tendría flujo de líneas
de fuerza en el espacio vacío.
La unidad de medida para comparación entre bobinas con
núcleos similares es el amperio-vuelta. Es una unidad
producto de multiplicar la intensidad de corriente en amperios
por el número de vueltas de la bobina.
Regla de la mano izquierda para bobinas
Cuando se conoce la dirección en que circula la corriente, la
polaridad del campo magnético se puede determinar
mediante la regla de la mano izquierda para bobinas. Si se
toma la bobina con la mano izquierda y los dedos que la
envuelven señalan la dirección del flujo de corriente, el pulgar
apunta hacia el polo norte, tal como se indica en la
ilustración.
La fuerza o intensidad del campo de una bobina depende del
número de factores. Los principales son:
1. El número de vueltas del conductor
2. El tipo de material del núcleo
3. La relación entre la longitud de la bobina y su anchura
4. La cantidad de corriente que circula por la bobina
El primero de los tres factores es invariable, pues viene fijado
en la fabricación de la bobina. El último factor es el que se
aplica a los aparatos de medida. La cantidad de corriente que
fluye por la bobina es medida por la fuerza del campo
magnético producido.