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Somos

Este poema recopilatorio trata sobre temas existenciales y sociales desde una perspectiva crítica y reflexiva. Aborda conceptos como la fe, la tecnología, la educación y el paso del tiempo, cuestionando verdades establecidas.

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somos AÑO 7 – N° 7

-O-

Félix Sánchez Durán


Sánchez Durán, Félix
Somos / Félix Sánchez Durán. - 1a ed . - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Félix
Sánchez Durán ; Mónica Graciela Ferrero ; María Daniela Hartmann, 2020.
Libro digital, EPUB

Archivo Digital: descarga y online


ISBN 978-987-86-5222-1

1. Poesía Argentina. 2. Poesía Latinoamericana. 3. Literatura Contemporánea. I.


Título.
CDD A861
AGRADECIMIENTOS

Agradezco enormemente a María Daniela Hartmann (mi compañera)


y a Mónica Graciela Ferrero (mi suegra), por su continuo
acompañamiento, las sugerencias realizadas, las críticas tenaces,
las correcciones pertinentes y el trabajo aportado. ¡MUCHAS
GRACIAS!

Agradezco también a lxs lectorxs que pasaron por el blog “Poesía


para la nueva juventud militante”
([Link] y dejaron sus huellas.
Desacralizar el lenguaje
Desacralisar el lenguaje
Desacralisar el lenguage
Democratizar el lenguaje
Desakralizar el lenguage
Cambiar el mundo
I.

Somos como aquellas gotas de lluvia


Que caen redondas a la tierra
Buscando desesperadamente los surcos
Que las lleven, deprisa, al mar.
Nunca como esas gotas de lluvia
Que chocan contra las ventanas
Y frenéticamente zigzaguean
Dejando sus marcas
Para ser leídas
Cuando deje de llover.
II.

Somos como el perro


Que va en busca del hueso
Que no ha enterrado,
Esquivando
Las falsas pistas,
Los olores rancios.

Somos como el perro


Que cuando ha encontrado el hueso
Y lo lleva orgulloso a su dueño
Como muestra de gratitud,
Recibe un golpe en el hocico
Con el diario enrollado.
Hemos ensuciado la alfombra,
Es lo único que ha importado.

Somos como el perro


Que ha vuelto a enterrarlo
Sin haberlo disfrutado.
III.

Somos como la publicidad


En la programación del universo...
Queremos que nos compren, nos vendemos
Pero la mayoría de los dioses
Se ha levantado para dirigirse
Hacia la heladera
IV.

Espejos rotos

Los ladrones
ven ladrones
en todas partes
Creen que todos
son de su calaña

Los monstruos
ven monstruos
a diestra y siniestra
y actúan como monstruos
para combatir a los monstruos
que creen encontrar
en su aberrante
y grotesco
camino
a la nada

Los ventajistas
ven ventajistas
por todos lados
y actúan ventajosamente
antes que actúen
los ventajistas
Sólo los pesimistas
no vemos pesimistas
por doquiera
Vemos
crédulos
ingenuos optimistas
cínicos monstruosos
ventajistas
a todo momento
V.

Crecer
(poema inconcluso)

dejé de creer
en unicornios y dragones
cuando tenía cuatro

a los cinco
dejé de creer
en papá noel
y los reyes magos

a los siete
dejé de creer
en la inmortalidad
de las personas

a los ocho
dejé de creer
que rezar
servía para algo

a los doce
dejé de creer
en dios
aunque me lo reservé
por si acaso
a los trece
dejé de creer
que la policía
estaba para cuidar
y proteger

a los catorce
dejé de creer
que era una bendición
para mis padres

a los quince
dejé de creer
que la sangre
tiraba más
que la amistad

a los diecisiete
dejé de creer en mí
y en la dicha
de la vida

a los dieciocho
dejé de creer
en la disciplina militar

a los diecinueve
dejé de creer
en las normas
y la justicia

a los veinte
dejé de creer
en la historia oficial
a los veintiuno
dejé de creer
en la inocencia
del emisario

a los veintiuno
también
dejé de creer
en vivir
sólo el momento

a los veintidós
dejé de creer
en el amor
eterno

a los veinticinco
dejé de creer
en la humanidad
pero aprendí a amar

a los treinta y tantos


dejé de creer
en las reglas ortográficas
y gramaticales

a los treinta y tantos


dejé de creer
en la perfección
a los treinta y tantos
también
descubrí
que debía seguir
aprendiendo a ser
mejor persona y padre

a los cuarenta
comencé a creer
que crecer
era empezar a descreer
de las certezas
VI.

aquellos años

aprendimos a mirar
en la oscuridad
y a limpiarnos la cara
con los salivazos de la vida /
toda risa en nosotros
fue sarcástica
y toda experiencia traumática,
vital
VII.

No se trata de fe

Te diré que a Dios


Le gusta, como a todo niño travieso
Escupir desde las alturas
A quienes pasan por la calle

Te diré que le gusta hacerlo


El día de descanso
A todos aquellos
Que a misa van

Me dirás que eso no es cierto


Que lo que digo es un sacrilegio
Que me he ganado el infierno
Pero el domingo
Camino a misa
Caminarás bajo los balcones, cubierto
VIII.

No se trata de teorías

Una teoría
que hace agua,
en el desierto,
siempre es bienvenida.
IX.

A los miserables

Hay quienes del árbol caído


Hacen mástil de navío
Y recorren los mares del mundo

Hay quienes del árbol caído


Hacen pequeñas canoas
Y suben los ríos buscando peces

Hay quienes del árbol caído


Hacen guitarras
Y cantan día y noche al amor

Hay quienes del árbol caído


Hacen refugio, hogar,
Ruedas, carretas, utensilios

Hay quienes del árbol caído


Sólo saben hacer leña

Y hay quienes del árbol caído


Desdeñan
Y cortan el árbol que a su lado
Aún está de pie
X.

No se trata de libros

creíamos que no había nada peor


que juzgar un libro por su portada
creímos aprender la lección
pero entonces comenzamos a juzgar
los libros por su tamaño

creíamos que no había nada peor


que juzgar un libro por su tamaño
creímos aprender la lección
pero entonces comenzamos a juzgar
los libros por el tamaño
de nuestra estantería

nunca nunca aprendimos la lección


XI.

No se trata de tecnología

cada vez hacemos pantallas más grandes


mejoramos la calidad de la imagen
subimos gigas de fotos que no vemos
a nubes que apenas comprendemos
pero a las que confiamos nuestras vidas
memorias convertidas
en almacenamiento
XII.

Lejos del día


La noche nos parece menos noche
Lejos del día
La noche parece alumbrar
Lejos del día
Comenzamos a llamar día
A la mismísima noche
Y luz
A la mismísima oscuridad
XIII.

no quiero dormirme
temo a las pesadillas
y a todo aquello
que no puedo controlar

no quiero despertar
temo a la realidad
y a todo aquello
que me puede controlar
XIV.

A veces el silencio
Debe ser dicho al oído
En secreto

El silencio conoce más que el grito


En el silencio está la verdad
(En el grito, la realidad)

Lo callado...
Eso tan inoportuno
Que puede cambiar la Historia
XV.

"Pobres viejitos"

Un solo farol
Iluminaba al anciano
Pero miles de sombras tenía.
Podría ya no tener dientes
Pero seguía esbozando
Una miserable y escalofriante
Sonrisa.
XVI.

quisiera llegar a viejo


con el dormir profundo
que hoy tengo

que nada interrumpa


mis sueños
XVII.

hay gentío que duerme


con los ojos abiertos
y que opta por cerrarlos
una vez despierto
XVIII.

No se trata de instrucción

aprendí a escribir "libertad"


sentado derechito y puntual
en un pupitre clavado al suelo
pelo corto, camisa adentro

me enseñaron a escribir "igualdad"


desde una tarima, un pedestal
al frente del aula
XIX.

Destierro

he olvidado mi patria
he olvidado mis lagos
y sus frías aguas...
¿frías, tibias, cálidas?

he olvidado el sabor de mis ríos


el beso de sus peces
el aroma del aire fresco por las mañanas
he olvidado los senderos escondidos
que sólo los paisanos conocíamos
he olvidado mi patria

no he olvidado mi destierro
no he olvidado las alambradas
que cercaron los lagos
con banderas extrañas
y guardias armados
no he olvidado el cianuro en el agua
no he olvidado el glifosato en los cuerpos
tan sólo he olvidado mi patria
XX.

No se trata de una llamada telefónica

sonó el teléfono
atendimos
número equivocado
y aunque sabíamos que estaba equivocado
la segura voz del otro lado
nos hizo desistir de nosotros mismos
y cumplir otro papel
otro libreto:
reíamos
rememoramos anécdotas
en que no estuvimos
y nos despedimos
afectuosamente

sonó el teléfono nuevamente


atendimos
era nuestra madre:
"número equivocado"
XXI.

Ha pasado tiempo

un ratón
hoy también es un aparato
que acompaña la pecé

un gato,
un accesorio del auto

revolucionaria,
es la tecnología

la patria,
otro nombre que se le da
a la propiedad privada
XXII.

Niños maleducados

De pequeño
escuchaba historias, cuentos,
acerca de la importancia
de alimentarse de forma sana.
El niño debía comer
aun contra su voluntad,
contra toda rabieta,
respetar las cuatro comidas,
variar su dieta,
frutas, verduras también.
El niño que no lo hacía
estaba en falta,
no se portaba bien.

Ya mayorcito,
descubrí indignado
cuantos niños maleducados
hay.
XXIII.

Mapa

La cara de un niño
Al recibir un juguete
La cara de una niña
Ante un plato vacío
La cara de una niña
Ante un abrazo familiar
La cara de un niño
Ante una indagatoria policial
La cara de un niño
Ante una limosna
La cara de una niña
Soñando bajo un techo
La cara de une niñe
Ante un nuevo Derecho

No hay sur ni norte


Este u oeste
No hay escala
No hay relieve
Tan sólo hay caras
Nada más se necesita
XIV.

Adorables

los documentales
de la vida silvestre
nos muestran
que también el león
que también la hiena
que también el tiburón
pueden ser adorables
mientras devoran
a sus presas

la analogía posterior
es culpa nuestra
XXV.

Fábula trunca
(del pequeño pájaro y del árbol)

Aquellos seres agraciados


Con la esclavitud de los otros
Aquellos que todo lo tienen
Y hacen gala del despojo y del esfuerzo
Aquellos son como el pájaro pequeño
Que posado en la rama
Cree estar sosteniendo todo el árbol

Lo grandioso es también
Que el pájaro pequeño
Ha convencido al árbol
De aquello
Y teme el árbol
Que el pequeño pájaro
Se vaya volando
XXVI.

batalla perdida

llegó el peón
al otro extremo
del tablero
y gritó "chinchón"
XXVII.

Catástrofe

La catástrofe
ha sido anunciada:
un meteorito impactará
contra la Tierra.

Nadie abandona su puesto de trabajo:


perder la rutina
es más aterrador
que perder la vida.
XXVIII.

una pesadilla

soñó un hombre
vasta tierra hacia el horizonte
sin alambrados
sin estancias opulentas
sin peones de campo
sin capataces
sin propietarios

un sueño

soñó un hombre
vasta tierra hacia el horizonte
sin alambrados
sin estancias opulentas
sin peones de campo
sin capataces
sin propietarios
XXIX.

La palabra justa

Malo sería
prolongar en demasía
la agonía,

aplazar la salvación,
la redención...
Malo sería

andar con bonitos rodeos


cuando está por arrollarte
la vida.

Cuando el peligro aceche


preferiré al intelectual preciso,
al poeta de pocas palabras,

que a quien se centre en la maravilla


de la palabra escrita
mientras ocurre la desgracia.
XXX.

Sentidos

Dicen que cuando alguien queda ciego,


los demás sentidos: oído, olfato… se agudizan.
Que al quedar sordo, se aprende a leer los labios,
la postura corporal, la gestualidad.
¿Qué debemos perder para que aflore nuestra empatía?
XXXI.

Sobre conjuntos e intersecciones

Aquellas personas a quienes no molesta el ruido


Sino los festejos
Aquellas personas a quienes no molesta la miseria
Sino la inseguridad
Aquellas personas a quienes no molesta la indigencia
Sino el olor
Aquellas personas a quienes no molesta la idea
Sino el orador
Aquellas personas a quienes no molesta la caca de perro
Sino pisarla
Aquellas personas a quienes no disgusta el gatillo fácil
Sino el llanto de una madre
Aquellas personas a quienes no disgustan las catástrofes
[humanitarias
Sino la interrupción de la programación
Aquellas personas
No
XXXII.

dichosas aquellas personas

dichosas aquellas personas


que poseen
la moneda
que expía culpas
dichosas aquellas personas
que conocen las oraciones
que limpian el alma
dichosas aquellas personas
cuyos párpados
borran la cruda realidad
dichosas aquellas...
yo no soy una
de ellas
XXXIII.

Cae la rosa del rosal


Sobre una charca
Y una onda
En el agua
Baila

¡Vamos! Aletea una mariposa


En algún lugar del mundo
Y en otro lugar del mundo
Un maremoto azota

Pero cae un pibe


Por una bala policial
En su espalda
Y nada
Nada de nada
XXXIV.

No se trata de pájaros

Tenemos por costumbre


Con nuestro hijo
Alimentar a los pájaros
Con alpiste
Al salir del jardín

Aún no sabe
Que en otras partes del mundo
Los pájaros se alimentan
Con hijos e hijas
Que destroza un misil

Cuando crezca
Tal vez quiera / Ojalá quiera
Dejar de alimentar
A los pájaros
XXXV.

regaba las piedras del jardín


hablaba con los viejos cuadros
acariciaba sus pantuflas
y cuando nos convencíamos
de que estaba completamente loca
nos decía con una sonrisa burlona:
sin redistribución de la riqueza
no hay patria posible
XXXVI.

Inocencia

El padre levantó cariñosamente al hijo


Y le dijo:
"¡Escuchá! Ese es el canto hermoso de los pájaros".
Y entrecerrando sus ojos
Se dirigió danzante a la cocina
Disfrutando del concierto
A degustar su desayuno.

El hijo,
Inocentemente niño,
Se asomó por su ventana
Del tercer piso de la casa
Y contestó
Una pregunta jamás enunciada:
"No son pájaros, papá;
Son obreros gritando
Que les devuelvas sus trabajos".
XXXVII.

frío/noche/calle/desamparo/niña-madre/basura/cena/neón/
[McDonalds
busco Mi pañuelo y lo llevo a Mis ojos
y seco lo vuelvo a guardar
XXXVIII.

convergencia

si contarte mis penas


te hace daño
si contarte mis fracasos
si contarte mis dolencias
si contarte mis desvelos...
tampoco podré contarte mis sueños
porque eso, ¿dónde nos deja?
XXXIX.

horizonte

debe ser grato contar con un horizonte soleado


distinguir nítidamente el contorno del paisaje
nuestros horizontes no tienen contornos claros
y sin embargo hacia allá vamos
XL.

abajo y arriba del ring

dedicado a quienes
buscan en el boxeo
y el deporte en general
una oportunidad de vida digna

los verdaderos guerreros


no luchan en cuadriláteros
pelean en líneas rectas
pelean en segmentos
un paso al costado es mortal

los verdaderos guerreros


no tienen tantas opciones
pelean a sabiendas
de que el destino no suele cambiar

para los verdaderos guerreros


los cuadriláteros
son un mundo de posibilidades
XLI.

Historia Universal

a la memoria de Osvaldo Bayer

los bronces
no enferman
con la lluvia

pero una vez que caen


les es más difícil
levantarse
XLII.

Cuando los muros del sentido común


Cárcel inmaculada
Son derribados
Huyen el visionario, el revolucionario
El intelectual, el poeta y el loco
Pero al ver al pueblo atónito
Sin poder escapar
Vuelven todos
Salvo el loco
XLIII.

Cadáver o rey

el próximo
que nos escupa la cara
que nos diga qué hacer
será cadáver
o será rey

el pueblo dirá
XLIV.

pregúntale al oprimido
por el color del cielo
y te dirá que es verde

pregúntale por el color de tus ojos


y no sabrá responderte
más que el color de tus zapatos

ofrécele descanso
a la sombra de un árbol
y te mirará espantado
XLV.

De lágrimas

cuando el acaudalado
ha comprado un yate
en lo más profundo del desierto
sólo el ingenuo ríe
huye el avivado
porque sabe
que del llanto del pueblo
surgirá el río
por el que navegará
el lujoso barco
XLVI.

Cuarentena

Puedo imaginar a las hormigas


En búsqueda desesperada de lonas
Y canastos de picnic

Puedo imaginar a las palomas


Esperando las migajas
Que pacientes ancianas supieran arrojarles

Puedo imaginar a las ratas


Y a las cucarachas
Deteniéndose impunes en las veredas
A observar tan desolador panorama

Puedo imaginar a las cotorras


Invadiendo los patios de las escuelas
Y llenando de murmullo las aulas abandonadas

Puedo imaginar a los perros callejeros


Desorientados sin tener a quién seguir
En búsqueda de afecto

No puedo imaginar a quienes no tienen techo


Ni siquiera el derecho
De formar parte de las estadísticas

Puedo imaginar al caracol


Y al alguacil, victoriosos
En el cruce de avenidas
Puedo imaginar a las mariposas suspendidas
Sobre las flores del cantero
Sin tener ningún apuro

No puedo imaginar a la humanidad


Sin su halo de prepotencia y egoísmo...

Puedo imaginar a los animales


Heredándolo todo
Mañana mismo
XLVII.

El después...

A veces creo
Q la única forma
Q tendremos
De no mear fuera del tarro
Es no habiendo tarro

Pero seguramente
Encontraremos
Una nueva forma
De cagarla
Olímpicamente
XLVIII.

cuando la noche vuelva


-porque siempre vuelve-
prenderemos velas,
lámparas...
todo aquello inflamable
será faro
JULIO
2020

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