PALTA:
La palta es un fruto milenario cuyo origen se remonta en América Central y México (país de donde
obtiene su nombre derivado de aguacate). Científicamente se le conoce como Persea Gratíssima o
Americana, planta dicotiledónea del Orden de las Ranales y de la familia de las Lauráceas.
Actualmente es un cultivo en expansión ya que su fruto tiene la peculiaridad de poseer valiosísimas
propiedades alimenticias, destacándose su alta concentración de proteínas y aceites insaturados y
la ausencia de colesterol. Geográficamente la expansión comprende numerosos países tropicales
del mundo, dónde se destacan diferentes variedades de frutos, a su vez obtenidos de 3 diferentes
razas de palta, como la Mexicana, la Guatemalteca y la Antillana.
La composición química de todas ellas es similar como así también su biodisponibilidad nutricional
y es aquí donde se destaca este vegetal, con relación a todo lo conocido, ya que su fácil
preparación y su estado natural sin necesidad de cocción hacen que permanezcan intactas todas
las concentraciones de vitaminas , minerales y nutrientes que posee.
Cada porción de palta equivale en calorías a 50 gramos de pan, a un plato de fideos, a un plato de
ensalada de tomate y zanahoria con aceite, o a un huevo relleno, pero en ninguno de los ejemplos
mencionados se alcanza el valor bioenergético de éste vegetal, especialmente en lo que se refiere
a las proteínas, las vitaminas y los minerales.
Asimismo, todo el aceite que contiene la palta es perfectamente asimilable, no contiene colesterol y
por el contrario, la ingestión regular de palta favorece el balance positivo entre el llamado
"colesterol bueno" (HDL) y el llamado "colesterol malo" (LDL). Este hecho se ve reforzado
notablemente por el alto contenido de potasio y el bajo contenido de sodio de la palta, como así
también por su contenido de ácido ascórbico, cobre, manganeso, magnesio, hierro y también
calcio. La palta contiene todas las vitaminas liposolubles en cantidades muy significativas respecto
de los requerimientos diarios de las mismas, lo cual la transforma en un alimento de altísimo valor
biológico. Esto representa un hecho trascendente desde el punto de vista nutricional ya que en
general, los alimentos que poseen una proporción de vitaminas y minerales equivalentes, tienen
colesterol en su composición. Lo mismo ocurre cuando se balancea cantidad y calidad de unas
vitaminas y minerales en detrimento de otros, al preparar una dieta, el colesterol y los ácidos
grasos saturados están siempre presentes.