Religión como papel importate en la sociedad.
Para el análisis socio-científico el concepto de religión es un concepto histórico y por eso
mismo social. La religión juega un papel importante en la sociedad, en las políticas de los
gobiernos y en la vida de las personas. De acuerdo a Durkeim (1915:38), las religiones
representan sistemas coordinados de creencias y prácticas específicas que definen lo
sagrado - esto es, prescriben un orden sobre ciertos fenómenos o elementos cuya existencia
tiene lugar en un más allá, fuera de la vida ordinaria. Lo que se define como sagrado es a
menudo colocado en un plano inaccesible o prohibido – de allí se engendran creencias y
prácticas que se enlazan unas con otras formando una comunidad moral única, llamada una
Iglesia. Una Iglesia consiste de un conjunto de creencias específicas las cuales son
enunciadas por sus líderes y aceptadas por sus adherentes que en su totalidad se reconocen
como una religión. El propósito de las religiones es reglamentar la relación de sus
adherentes con lo que se define como sagrado y con un contexto espiritual, a menudo
representado por uno o varios dioses. Las religiones, en sus esfuerzos para organizar los
fenómenos que definen en sus manifiestos, se apoyan en dos nociones fundamentales:
creencias y ritos. Las creencias consisten en representaciones que contienen valores
morales, y a menudo están asociadas con imágenes místicas o con seres que existen más
allá del mundo natural y de la experiencia humana. Los ritos son modalidades de acción
expresadas en ceremonias - a veces de gran complejidad - en las cuales los elementos que
forman la base de las creencias son sublimados. Textos sagrados, muchos de los cuales se
van revisando a través del tiempo, definen lo que se establece como creencias y los ritos
que deben ser utilizados en definidas ocasiones. Por ejemplo, en la Iglesia Católica una
creencia importante es la inmaculada concepción de Jesús por la Virgen María. Los ritos de
bautizo, matrimonio o defunción son característicos de muchas religiones con variantes de
acuerdo a sus respectivas creencias. Las principales religiones comprenden cinco billones
de adherentes en el mundo actual. Un tercio de la población es cristiana, 20 por ciento
islámica, y un 13 por ciento hindú. Estas religiones contribuyen a definir, dentro de las
sociedades o comunidades en que ellas operan, los términos que separan lo sagrado de lo
profano, en otras palabras, el bien del mal. En general las religiones son importantes
sistemas sociales, con complejas jerarquías, cuyos propósitos están orientados a celebrar la
dignidad y capacidad del individuo y a estimular un sentido de unidad y comunidad. Esto es
sin duda uno de los aspectos más positivos de las religiones. La gran mayoría de las
religiones también adoptan códigos morales y sistemas de valores que deben ser observados
por sus adherentes. Entre los objetivos de estos códigos están guías para las conductas en
materias que incluyen el ejercicio de la sexualidad, formación de familia, roles de género,
anticoncepción y aborto. Todas las religiones tienen normas detalladas que definen lo que
es aceptable o condenable en estas áreas (McQuillan, 2004:27). También a través de sus
instituciones y de sus representantes, las religiones influyen en forma importante sobre las
políticas públicas, expresando o imponiendo posiciones que a menudo tienen resultados
negativos sobre los derechos humanos, principalmente los derechos de la mujer.