Nicolás Gómez
Dávila
AFORISMO POÉTICOS:
1. Los preceptos estéticos, lejos de aportar soluciones técnicas, suministran un ingrediente
más al problema que sólo el talento del artista resuelve.
2. Rehuir metáforas inconscientes es la norma elemental del estilo claro y puro.
3. Sólo el ritmo salva de su imbecilidad natía la emoción poética.
4. Cada género de poesía visa una receptividad distinta: vibración emotiva, vigilancia
intelectual, percepción atenta, sensibilidad ética, etc. Olvidarlo es decretar el terror en las
letras.
5. La poesía que desdeña la musicalidad poética se petrifica en un cementerio de imágenes.
6. Gran parte de la poesía moderna se resigna a parecer simplemente traducida.
7. Los poetas cargan la mayoría de sus poemas con pólvora mojada.
8. Hay poemas que es necesario acariciar lentamente para que se entreguen.
9. El poeta que pretende hacer de su poema algo más que un poema merece desconfianza.
10.La poesía lírica sobrevive sola, porque el corazón humano es el único rincón del mundo
que la razón no se atreve a invadir.
11.Basta el impacto de un verso para hacer estallar los detritos que sepultan el alma.
Eugenio Montejo
LA POESÍA
La poesía cruza la tierra sola,
apoya su voz en el dolor del mundo
y nada pide
ni siquiera palabras.
Llega de lejos y sin hora, nunca avisa;
tiene la llave de la puerta.
Al entrar siempre se detiene a mirarnos.
Después abre su mano y nos entrega
una flor o un guijarro, algo secreto,
pero tan intenso que el corazón palpita
demasiado veloz. Y despertamos.
Hugo Friedrich
Sobre la ética moderna: Montaigne compone una ética moderna definida por el ejercicio de su
pensamiento autocrítico que acompañado de un método filosófico aborda la construcción de sí
mismo como una manera filosófica. Las reflexiones intentan responder simultáneamente a dos
cuestiones: ¿cómo le es posible proveerse de una ética que le permita una existencia ordenada
y sensata, cuando la condición humana está signada por el desorden y la extravagancia?,
¿cómo le es posible fundar una ética moderna —antes que Descartes— con una posición
escéptica?
Johann Wolfgang
von Goethe
AMOR SIN DESCANSO
¡A través de la lluvia, de la nieve,
A través de la tempestad voy!
Entre las cuevas centelleantes,
Sobre las brumosas olas voy,
¡Siempre adelante, siempre!
La paz, el descanso, han volado.
Rápido entre la tristeza
Deseo ser masacrado,
Que toda la simpleza
Sostenida en la vida
Sea la adicción de un anhelo,
Donde el corazón siente por el corazón,
Pareciendo que ambos arden,
Pareciendo que ambos sienten.
¿Cómo voy a volar?
¡Vanos fueron todos los enfrentamientos!
Brillante corona de la vida,
Turbulenta dicha…
¡Amor, tu eres esto!
Paul Valéry
LO SIENTO, AMOR, PERO NO…
Lo siento, amor, pero no, no son flores,
rosas no son, ni crespos crisantemos,
son versos que imaginan que me amas,
versos sin más, tontos como las lágrimas.
Lo siento, amor, no son flores, tampoco
claros diamantes ni piedras de color
para entibiarse con tu dulce calor;
son versos que a tu paso voy sembrando.
Los voy robando a esa punzante pena,
pena por ti que siempre hacia la noche,
no importa dónde esté, festivo el rostro,
se hinca en mi ser y lo hace estremecerse…
Ah si pudieran, tan pronto como se hacen,
huir de mi cabeza hacia tu corazón…
Thomas Stearns Eliot
“OJOS QUE VI CON LÁGRIMAS”
Ojos que vi con lágrimas la última vez
a través de la separación
aquí en el otro reino de la muerte
la dorada visión reaparece
veo los ojos, pero no las lágrimas
esta es mi aflicción.
Esta es mi aflicción:
ojos que no volveré a ver
ojos de decisión
ojos que no veré a no ser
a la puerta del otro reino de la muerte
donde, como en éste
los ojos perduran un poco de tiempo
un poco de tiempo duran más que las lágrimas
y nos miran con burla.
Octavio Paz
SILENCIO
Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.
Pablo Neruda
FAREWELL
DESDE EL FONDO de ti, y arrodillado,
un niño triste, como yo, nos mira.
Por esa vida que arderá en sus venas
tendrían que amarrarse nuestras vidas.
Por esas manos, hijas de tus manos,
tendrían que matar las manos mías.
Por sus ojos abiertos en la tierra
veré en los tuyos lágrimas un día.
Manuel Carneiro de Sousa Bandeira Filho
EPÍGRAFE
Soy bien nacido,
de niño,
fui como los demás, feliz.
Después; vino el mal destino
y lo que quiso hizo de mí.
Vino el mal genio de la vida,
rompió mi corazón.
Se llevó todo y vencida,
rugió como un huracán.
Turbó, partió, abatió.
Quemó sin razón, duelo,
¡Ah, qué dolor!
Lastimado y solo,
¡Solo!,mi corazón ardió:
Ardió en gritos dementes
en su pasión sombría...
y de esas horas ardientes
quedó esta ceniza fría.
Herbert Read
HIJA DEL VIENTO
Felices aquellos que alivian
el sufrimiento con la oración.
Felices aquellos que confían en que Dios
los ayude a salir adelante.
Ellos pueden esperar con paciencia el final.
Pero nosotros que hemos puesto nuestra fe
en la bondad del hombre
y ahora vemos la imagen del hombre degradada
inferior al lobo o al cerdo.
¿Dónde buscaremos consuelo?
Giuseppe Ungaretti
CIELO DESPEJADO
Bois de Courton, Julio 1918
Después de la creciente
niebla
una
por una
las estrellas
se quitan el velo.
Respiro
el aire fresco
que el color del cielo
me ofrece.
Sé, soy
una pasajera
imagen
atrapada en un círculo
inmortal.
Martín Heidegger
EL SALTO
Toma, arroja y abriga
Y el salto sea
Desde el más amplio recuerdo
Hacia un infundado circuito:
Lleva en ti
Lo uno, ¿quién?
¿Quién es el hombre?
Di sin cesar
Lo uno, ¿qué?
¿Qué es el ser?
No desdeñas nunca
Lo uno, ¿cómo?
¿Cómo es su alianza?
Hombre, verdad, ser
Replican desde el ascenso
Su esencia para el rehúso,
En el que se prestan.
Charles Baudelaire
EL ENEMIGO
Mi juventud no fue sino un gran temporal
Atravesado, a rachas, por soles cegadores;
Hicieron tal destrozo los vientos y aguaceros
Que apenas, en mi huerto, queda un fruto en sazón.
He alcanzado el otoño total del pensamiento,
Y es necesario ahora usar pala y rastrillo
Para poner a flote las anegadas tierras
Donde se abrieron huecos, inmensos como tumbas.
¿Quién sabe si los nuevos brotes en los que sueño,
Hallarán en mi suelo, yermo como una playa,
El místico alimento que les daría vigor?
-¡Oh dolor! ¡Oh dolor! Devora vida el Tiempo,
Y el oscuro enemigo que nos roe el corazón,
Crece y se fortifica con nuestra propia sangre.
Constantino Cavafis
LA
CIUDAD
Dijiste: «Marcharé a otra tierra, marcharé a otro mar.
Habrá de hallarse en algún sitio una ciudad mejor.
Mas cada intento mío está condenado al error;
sepulto —como muerto— el corazón.
Y cuánto va a durar mi mente en esta confusión.
Dondequiera que mire, que vuelva mis ojos,
solo veo aquí de mi vida los despojos,
y tantos años que pasé y perdí en este lugar».
Lugares nuevos no hallarás, no hallarás otros mares.
La ciudad irá tras de ti. En sus calles pasearás,
las mismas, y en los mismos barrios envejecerás,
se te verá en estas casas acabarte.
Y siempre llegarás a esta ciudad. Para otra parte
—no esperes— no hay barco ya, ni senda para ti.
Lo mismo que tu vida la perdiste aquí,
en esta esquina, la perdiste en todos los lugares.
Fernando Pessoa
AUTOPSICOGRAFÍA
El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
que hasta finge que es dolor
el dolor que de veras siente.
Y quienes leen lo que escribe,
sienten, en el dolor leído,
no los dos que el poeta vive
sino aquél que no han tenido.
Y así va por su camino,
distrayendo a la razón,
ese tren sin real destino
que se llama corazón.
Stéphane Mallarmé
CANSADO DEL AMARGO REPOSO
Cansado del amargo reposo donde ofende
mi pereza una gloria por la que huí antaño
de la infancia adorable de los bosques de
rosas
bajo azul natural, cansado siete veces
del exigente pacto de cavar por velada
nueva fosa en la tierra frígida y avarienta
de mi propio cerebro,
de la esterilidad cruel sepulturero.
-¿Qué decirle a esta Aurora, oh Sueños,
visitado
por las rosas, con miedo de las lívidas, cuando
junte el extenso osario los vacuos agujeros?
Renunciar quiero al Arte voraz de un cruel
país
y sonriente para los caducos reproches
que me hacen mis amigos, el pasado y el
genio,
y mi lámpara que conoce mi agonía,
imitar al sutil chino de fino y límpido
corazón cuyo albo éxtasis está en pintar el fin,
sobre tazas de nieve de una arrobada luna,
de una flor peregrina que perfuma su vida
transparente, la flor que sintió cuando niño
a la azul filigrana del alma injertándosele.
Para la muerte como solo sueño del sabio,
sereno, escogeré un juvenil paisaje
que he de pintar aún, distraído, en las tazas.
Un pálido y delgado trazo de azul sería
un lago, entre el cielo de nuda porcelana,
nítida media luna perdida en blanca nube
baña su quieto cuerno en las heladas aguas
no lejos de tres juncos, pestañas de esmeralda