LUCHEMOS CONTRA EL OTRO VIRUS: LA
CORRUPCIÓN
FORTALECIENDO EL BIEN COMÚN PARA
UNA CONVIVENCIA DEMOCRÁTICA EN
TIEMPOS DE PANDEMIA COVID-19
INTRODUCCION
El Perú es uno de los países de Latinoamérica que está siendo duramente golpeado por
la pandemia COVID-19, nos encontramos atravesando una situación de emergencia
sanitaria donde como ciudadanas/os debemos estar unidos, apoyarnos, ser solidarios
unos con otros y juntos salir de esta situación, sin embargo, en medio de un virus que
afecta nuestra salud hay otro virus que nos afecta aún más y es la corrupción que
carcome la sociedad y por ende el bien común. Por ello es importante que como
ciudadanas/os conozcamos cuáles son las instituciones públicas que están en nuestro
entorno que pueden brindarnos ayuda y protección. Las acciones dirigidas a la
población, para afrontar la pandemia del COVID-19, son canalizadas por el Estado a
través de las instituciones públicas, las que establecen normas y actúan ante diferentes
necesidades de la población. Si trabajamos en equipo, con igualdad, equidad,
transparencia, con una cultura de legalidad podremos ganar este partido limpiamente,
todos hay que sumarse por un mejor futuro.
ARGUMENTOS
Si bien es cierto hay circunstancias en que las crisis sacan lo mejor de las personas, pero
muchas veces, también lo peor. Desde que se declaró la emergencia sanitaria y el
aislamiento social obligatorio en nuestro país a causa de la pandemia del COVID-19, los
peruanos hemos sido testigos de admirables muestras de solidaridad y sacrificio, así
como del compromiso real por el bienestar de nuestros compatriotas, especialmente de
los más vulnerables.
Pero, lamentablemente, también se ha descubierto que personas sin escrúpulos buscan
aprovecharse de la situación. El asunto se torna más grave y vil cuando se revela que
quienes están involucrados son las mismas autoridades o funcionarios que traicionan la
confianza que la ciudadanía entregó en sus manos. La corrupción es tan dañina como
una infección masiva y hasta ahora no se encuentra vacuna para prevenirla o erradicarla.
El corrupto siempre buscará un espacio donde actuar y aprovecharse. No tiene
escrúpulos ni remordimientos. Por ello es necesario que el Estado en su conjunto y la
población en general nos mantengamos vigilantes ante cualquier hecho de inmoralidad
que pueda desarrollarse.
Ahora bien, según la Constitución Política del Perú señala en el artículo 44°. Son
deberes primordiales del Estado: defender la soberanía nacional; garantizar la plena
vigencia de los derechos humanos; proteger a la población de las amenazas contra su
seguridad; y promover el bienestar general que se fundamenta en la justicia y en el
desarrollo integral y equilibrado de la Nación. Por ello el presidente Martín Vizcarra ha
asegurado que desde el gobierno no se escatimará esfuerzo alguno para castigar al
funcionario público que se quiera aprovechar de la necesidad de la gente.
Con esa misma perspectiva, el Congreso de la República ha aprobado el proyecto de ley
que le remitió el Poder Ejecutivo para que la Contraloría General realice un control
concurrente durante la emergencia sanitaria, para garantizar la transparencia de los actos
que se realice, especialmente de las adquisiciones.
Un arma para fortalecer el bien común es instaurar una cultura de la legalidad para ello
es necesario conocer las normas y las instituciones democráticas, así como entender las
razones de su importancia, además de estar dispuestos a respetarlas. Implica, por
supuesto, conocer y respetar los derechos de las personas, norma fundamental de toda
sociedad democrática.
Sin democracia no podemos tratar de realizarnos individualmente ni lograremos dejar
atrás la desigualdad y los privilegios. Tampoco podremos ser agentes activos de la
promoción y el resguardo tanto de la legalidad como de los procedimientos que
garantizan que las instituciones cumplan su labor con transparencia y corrección.
Asimismo, se suma al esfuerzo el papel de los medios de comunicación que canalizan y
hacen públicas las denuncias, tal como viene suscitando. Es el momento de que los
sectores público y privado trabajen de la mano para atender las necesidades de la
población en un momento tan crítico como el actual y para cuidar el destino y el buen
uso de los millones de soles que se han destinado para la emergencia sanitaria, apoyar a
las familias más necesitadas especialmente en el cuidado de su salud y alimentación y el
soporte de la actividad económica.
Además, como parte de las acciones anticorrupción durante el estado de emergencia,
Proética ha dispuesto un canal de orientación legal gratuito para que los ciudadanos y
ciudadanas denuncien actos de corrupción referidas a las medidas económicas
dispuestas por el gobierno para combatir al COVID-19. El Área Legal Anticorrupción o
ALAC es la oficina responsable de Proética que brinda orientación y asesoría legal a la
ciudadanía para la presentación de denuncias de corrupción ante las instituciones
públicas correspondientes. También realiza seguimiento a los casos de corrupción
emblemáticos que involucren a altos funcionarios del Estado y/o violaciones a los
derechos humanos. De ese modo la ONG Proética, centraliza la información en un
portal digital, de modo que se vea la ejecución presupuestaria diaria y la llegada de
recursos, ya sea a través de donaciones de gobiernos o de empresas. Asimismo, tener la
máxima transparencia en las compras públicas, dando cuenta de los contratistas e incluir
cláusulas anticorrupción en los contratos que se suscriban y sancionar con severidad a
quienes infrinjan las normas.
Por parte del sector empresarial deben reafirmar el compromiso de velar porque las
empresas actúen dentro de la ley que cumplan con los requisitos que se establecen en las
compras estatales y que contribuyan con los enormes esfuerzos que se hacen por atender
la crisis sanitaria. De ese modo todos sumamos esfuerzos y podremos combatir el virus
de la pandemia por ende el virus de la corrupción. “El Perú primero”.
CONCLUSIÓN
En conclusión, la pandemia, junto a sociedades con debilitamiento democrático, crean la
tormenta perfecta para la corrupción. En tiempo de emergencia, los riesgos aumentan
exponencialmente porque se relajan los controles y se piensa que bajo esta situación
todo vale. Si algo muestra la pandemia es que la transparencia es más relevante que
nunca, pues cada centavo cuenta y puede significar la vida de una persona. El dinero
malgastado deja de ir a una mascarilla, una cama de hospital o un ventilador.
Y así como indica el presidente Martín Vizcarra “Actos de corrupción en estos tiempos
son imperdonables, vamos a castigar la corrupción ejemplarmente, no podemos ignorar
el gran esfuerzo de médicos, enfermeros, policías, de los integrantes de las fuerzas
armadas trabajadores en los campos, los pescadores, los que limpian las calles. Tanta
gente que trabaja, los culpables serán castigados”.
Entonces como ciudadanas/os tenemos deberes sagrados que cumplir hasta quemar el
virus de la corrupción, debemos estar vigilantes que cumplan cabalmente sus funciones
las instituciones públicas, y a su vez estas tienen el deber de atender las necesidades de
su población y salir victoriosos de este gran partido que estamos jugando, sudemos la
camiseta limpiamente con transparencia, trabajemos en equipo, la unión hace la fuerza,
juntos lo lograremos por un mejor futuro que dibujaremos con igualdad, equidad,
justicia, tolerancia y solidaridad, todo sea el bien común del pueblo peruano.
Estudiante : Jhanira Alondra AQUINO ESPINOZA
Grado : 5°
Sección : “A”
Área : Desarrollo Personal Ciudadanía y Cívica