CASO SISNERO
Mirta Sisnero y la Fundación Entre Mujeres realizaron una acción de amparo individual y colectiva contra la
autoridad Metropolitana de Transporte de Salta Y las siete empresas de colectivos de Salta porque le
negaban a la Sra Sisnero la posibilidad de trabajar como chofer de colectivos, aunque cumplía con todos los
requisitos necesarios para ese puesto. Alegaron violación de los derechos la igualdad y a la no
discriminación. Presentaron al juez la nómina de empleados de cada empresa, donde se veía que no había ninguna
mujer contratada en ninguna de las empresas.
- La Cámara de Apelaciones Civil y Comercial de Salta, hizo lugar a la demanda.
- Las empresas apelaron y la Corte de Justicia de Salta revocó el pronunciamiento porque creía que para
que sea un caso de discriminación, Sisnero tenía que demostrar que cumplia con los requisitos necesarios
para ser chofer y que las empresas habían preferido a un hombre por el solo hecho de ser hombre. Sin
embargo, dejó en claro en el fallo que existían “síntomas discriminatorios en la sociedad”.
Las actoras interponen el recurso extraordinario federal que fue denegado y luego interponen queja por
recurso extraordinario denegado.
- El caso llegó el 20 de mayo de 2014, a la Corte Suprema que aplica la doctrina del tratamiento
desigual, haciendo lugar al amparo que hizo la actora y la Fundación Entre Mujeres. Se tuvo en cuenta la
nomina de conductores donde no hay choferes mujeres en ninguna de las 7 empresas. También que la
postulante había solicitado empleo y después de esto las empresas contrataron nuevamente a varones. La Corte
revocó la sentencia y ordenó dictar un fallo acorde a la discriminación probada.
- La Corte de Salta esta vez llega al mismo fallo que la Corte Suprema haciendo lugar al reclamo de Sisnero
y al reclamo colectivo. Ya que considera que es una discriminación hacia la mujer. Ordena medidas de
acción positiva para cambiar la situación y que haya oportunidades para las mujeres. Establece un cupo
mínimo del 30% de mujeres en plantas de choferes.
Este caso se relaciona con la doctrina de Roberto Saba. Primero en el caso particular de Sisnero se viola el
derecho a la igualdad como no discriminación porque el hecho de ser mujer la deja a Sisnero sin poder
trabajar como chofer de colectivo aunque cumplió con todos los requisitos para poder obtener el trabajo. Por
otro lado en el hecho grupal se viola la igualdad como no sometimiento por la falta de contratación de
choferes mujeres en el transporte público de Salta. Las empresas demandadas siguen contratando varones
y excluyen sistematicamente al grupo de las mujeres de esta profesión.
Con respecto a los dictámenes, quizás la Corte Suprema podría haber sido más concretas sobre cómo
solucionar el problema. Al ser una discriminación contra un grupo excluido y minoritario, el remedio debería
tener acciones positivas para reparar a todo el grupo. Y si bien cuando vuelve a Salta, la Corte de Salta
establece un cupo mínimo del 30% como medida positiva para reparar a todo el grupo, me parece que esto
no alcanza para que sea real la igualdad de trato y oportunidades por las que lucha el colectivo de mujeres.
Lo ideal sería el 50% de participación efectiva.