VARIEDADES EN COMUNICACIÓN 79
EXPRESIÓN DEL
Luis Cumpa González
Arquitecto por la Universidad
Ricardo Palma. Profesor
GRAFITI EN EL
Investigador por la Universidad
Nacional de San Marcos y
UNIFE. Estudios de Postgrado en
Comunicación por la U.N.M.S.M
ESPACIO URBANO Este estudio ha sido realizado en
colaboración con los miembros
del equipo de investigación de la
DE LIMA
Universidad Nacional Mayor de
San Marcos: Mg. Juan Gargurevich
Regal, Lic. Fernando Parodi
Gastañeta; estudiantes: Tatiana
Azucena Huamantuma, Oscar
Graffiti Expression in Marín Dávila y César Zevallos
the Urban Area of Lima Gutiérrez.
RESUMEN
Este estudio desarrolla un recorrido por el escenario urbano de cinco lugares de Lima con
por lo menos dos características socioeconómicas y contextos culturales distintos. Aborda
inicialmente los orígenes, tipos y formas expresivas del grafiti, el significado de esta expresión
en los distintos escenarios. Desarrolla los elementos básicos de la comunicación: el texto y la
imagen como componentes básicos de su lenguaje gráfico. La identificación de la escritura y
la pintura como los enlaces de su futura derivación a un lenguaje plástico – estético, elementos
que progresivamente han ido convirtiéndose en el hilo conductor de la configuración estética
de esta expresión. El hecho de que estas expresiones se presenten en escenarios socioeco-
nómicos contrastados implica, por lo menos, una reflexión que conduzca a la búsqueda de
significados más allá de lo visual. Voltear la mirada a distritos de clase social muy diferencia-
das y espacios culturalmente diversos ha permitido una observación menos subjetiva de este
fenómeno visual.
Palabras clave: Grafiti, semiótica, intervenciones urbanas, expresiones visuales.
ABSTRACT
This study develops a journey along the urban scenario of five places in Lima with at least
two different socioeconomic characteristics and cultural contexts. Initially, it deals with the
origins, types and expressive forms of graffiti, as well as with the meaning of this expression
in different scenarios. It develops the basic elements of communication: text and image as
basic components of its graphic language. The identification of writing and painting as the
links of their future reference to a plastic and aesthetic language, elements that have gradua-
80 lly become the common thread of the aesthetic configuration of this expression. The fact that
these expressions exist in contrasting socioeconomic scenarios implies, at least, a reflection
leading to the search for meanings beyond the visuals. Turning eyes to other districts, with
very distinct social class and diverse cultural spaces has allowed a less subjective observation
of this visual phenomenon.
Keywords: Graffiti, semiotics, urban interventions, visual expressions.
Introducción individual o socialmente esta condición.
Pero también es lienzo la pared interveni-
LUIS CUMPA GONZÁLEZ
Resulta importante constatar que el grafi- da sin consentimiento, produciéndose una
ti, una expresión cuyo desarrollo parte desde confrontación sórdida entre el atrevimiento
una manifestación gráfica elemental, anóni- fugaz que permite la oscuridad y la reacción
ma, contestataria; ha ido afirmando progre- del ciudadano afectado.
sivamente un carácter estético, visible, y Instrumento en mano, alguien se dispone
en ciertos momentos armonizados con el a buscar dónde dejar su huella.
interés público, manifestándose esto último Fue en Roma donde se registró la presen-
en la cesión de espacios públicos o privados cia de gráficos e inscripciones, específi-
para ser intervenidos ya no de manera fugaz camente, en las paredes de la ciudad de
y anónima sino planificada y con autores Pompeya1 los que fueron denominados con
conocidos. la palabra graffiti.
Esta separación de los dos grandes momen- Sin embargo, para otros autores, el térmi-
tos de la evolución de la expresión del grafi- no ha sido modificado “eliminando la doble f
tero explica la relación entre el tipo de grafiti y pluralizar la palabra agregando una s, para
y su carácter estético: desde la firma hasta concordar la gramática con la razón misma
las formas más complejas desde el punto de de la rebeldía implícita en la acción misma
vista de la composición, desde el carácter y que nombra el vocablo”2
contenido contestatario hasta la acogida de Necesidad de expresión no es suficiente
elementos de identidad o compromisos socia- para explicar el uso libre del espacio. Sí, por
les de interés público. la necesidad de llamar la atención mediante
Este estudio se planteó en un escenario la irrupción en el lugar prohibido sea por la
urbano, y el registro fotográfico de los grafi- norma del ordenamiento de la ciudad o por la
tis se hizo en lugares públicos de la ciudad: existencia de la propiedad individual.
colegios, puentes, vía expresa, estaciones de Para un grafitero, cualquier superficie
transporte, centros arqueológicos así como es buena para expresar esas libertades: una
en algunos lugares privados: viviendas y pared abandonada, la banca de un parque,
centros laborales, además de un ingrediente el servicio higiénico público, el tronco de un
diferenciador como es la ubicación de estos árbol, la ventana de la casa de un vecino, la
lugares en distritos de carácter socioeconómi- carpeta de un salón de clases, la superficie
co distinto como Cercado de Lima, Miraflores de un automóvil, el asiento de un autobús, la
y un Centro Arqueológico. vereda con el cemento fresco.
El sentido de territorialidad expresado con
La presencia del grafiti la marca repetida en determinados entornos,
como manifestación de posesión, expresión
Las paredes se convierten en los lienzos de poder aunque la presencia de ese rastro
donde se manifiesta un grado de organi- sea efímera.
zación de la ciudad. El espacio abandona- La acción oculta, anónima permite liber-
do es el lienzo disponible y va advirtiendo tad plena en la expresión del mensaje. Para
1
LELIA GANDARA. Graffiti. Eudeba. Buenos Aires. 2005. P 11
2
ARMANDO SILVA. Atmósferas ciudadanas: grafiti, arte público, nichos estéticos. Editorial Quipus, Ciespal.
Ecuador. 2014. p24
algunos, la forma no es lo más importante, la tendencia del contestatario a la intervención 81
tampoco la ortografía, simplemente dejar de objetos y lugares más relevantes. Es una
el rastro; para otros se trata de expresiones afrenta a la norma, un llamado involuntario,
estéticas. inconsciente, a exigir el orden y la atención
La irreverencia en las expresiones escri- a su condición de marginalidad o de libertad
tas contrasta con la búsqueda de expresio- en el caso de las expresiones estéticas.
nes gráficas con sentido estético, aun cuando
en algunos casos incorporan un carácter de Contexto expresivo del grafiti
denuncia.
Sin embargo, las expresiones escritas, Una consideración previa para este
EXPRESIÓN DEL GRAFITI EN EL ESPACIO URBANO DE LIMA
principalmente “las firmas”, son expresadas estudio: se menciona que el grafiti es parte de
con caligrafías moduladas buscando una un conjunto de expresiones artísticas3 origina-
identidad, una diferenciación, no solo en el das en Nueva York (Sur del Bronx y Harlem)
aspecto estético sino como una manera de denominada hip hop compuesta básicamente
separar los territorios, aun cuando esto solo por latinos y afroamericanos en la década del
dure el tiempo que el soporte lo permita. 70. El rap, el turntablism, el breaking y el graffi-
Se trata de marcar los espacios con la firma. ti son las expresiones oral, auditiva, física y
Ahí donde no hay presencia de propiedad visual, respectivamente. Lo mencionado es
hay vulnerabilidad del espacio. No es necesa- una suerte de antecedente de lo multimedial,
riamente propio de las zonas marginales de la la integración de formas expresivas diversas.
ciudad. Basta que exista un lugar desprotegi- Posiblemente, esta convergencia esté relacio-
do para ser intervenido. nada con la necesidad de protección como
grupo social compacto, unido frente a la
marginación. La convergencia real del grafi-
tero, el bailarin y el músico como expresiones
de identidad de una clase social propician un
lenguaje unitario verbal, visual, sonoro, una
performance reconocible.
Connotación Social del grafiti
Dos aspectos hay que considerar aquí: el
Vista general de fachada en av, Colonial, carácter rebelde de la acción en la medida que
cuadra 4. expresa la búsqueda del autorreconocimiento,
de la autovaloración a partir de vivir, aunque
sea fugazmente, un momento de posesión del
espacio. La condición anónima de esa manifes-
tación permite la irreverencia, la verbalización
llevada al extremo y algunas con pretensiones
literarias en espacios más o menos cerrados.
El otro aspecto es el estético. A diferencia
de lo anterior, la expresión de lo anónimo en
espacios abiertos manifiesta connotaciones
aparentemente más pensadas y muchas reali-
Detalle del grafiti zadas con criterios más estéticos y un sentido
social más explícito. Hay un cuidado de la
También es llamado de atención, alerta. forma, el color, la caligrafía y el contenido. Se
Donde hay una firma aparecen otras. El da un cierto consentimiento social que permi-
parabrisas del auto con polvo es útil para te una realización no fugaz con temáticas
escribir, lugar de primeros entrenamientos que buscan una armonía urbana sin dejar de
del futuro grafitero. Progresivamente afirma plasmar el mensaje social.
3
https://es.wikipedia.org/wiki/Hip_hop recuperado 05/11/2016
82 La decisión de las instituciones por generar sentación icónica o figurativa o a través de un
una relación armoniosa con estos grupos, signo o un conjunto de signos que represen-
algunas veces ha propiciado acciones dotan- tan esa imagen. Esto también está relaciona-
do de espacios para estas expresiones. Esto do con el posicionamiento que ha tenido el
ha conllevado una discusión sobre el carácter autor para que esa expresión tenga la reper-
contestatatrio del grafiti. En cualquier caso, cusión que se espera. Debe admitirse que, por
bajo el auspicio formal se ha intervenido el lo general, son los grafitis de carácter social y
espacio sabiendo de lo efímero de su existen- político los que mayor impacto causan a nivel
cia, aspecto que define la naturaleza del mundial.
grafiti. Naturaleza que evoluciona de acuer- Se podría afirmar en este tramo que este
LUIS CUMPA GONZÁLEZ
do con el itinerario histórico de la cultura de tipo de grafiti más bien tiene un carácter
las sociedades, materializadas, en este caso, funcional, aun cuando la imagen, siendo
principalmente en las ciudades. polisémica, pretende comunicar de manera
precisa lo que su autor imagina, a diferencia
del grafiti de carácter artístico pese a la inten-
cionalidad también de sus autores. Curiosa-
mente, el texto podría resultar más artístico si
su contenido trasunta lo descriptivo y literal.
Una frase poética ya se convierte en una
expresión polisémica a pesar de la literalidad
de su escritura, pues su interpretación puede
ser diversa según el entorno cultural que lo
descodifica.
Armando Silva4 hace una clasificación que
Grafiti en la fachada del Centro Cultural se acerca a esta referencia de líneas arriba,
de España cuatro formas de expresión basadas en el
texto e imagen: grafitis que utilizan códigos
Texto e imagen verbales (texto), grafitis en los que “las
palabras rivalizan con las imágenes y existe una
La escritura tiene un significado monosé- relativa igualdad de ambiente estético y lingüís-
mico, significa lo que dice, y, aunque es preci- tico” (texto e imagen), grafitis de “conforma-
so, ese significado requiere la codificación ción icónica…programada para producir un efecto
para quienes no hablan determinada lengua, estético” (solo imágenes) y grafitis “pobre en
es decir, es entendida solo por quienes hablan movimiento” (imagen de la imagen), es decir,
ese idioma, salvo aquellas palabras o frases una especie de instalación producto del azar,
que tienen carácter universal, aun así es muy de carácter fortuito y que deja para una lectu-
restringida considerando escrituras como la ra infinita ofreciendo al fotógrafo la posibili-
china, rusa o india de manera que su impacto dad de perennizar la escena.
es bastante local.
En cambio, la imagen, cuyo carácter es Tipos de grafitis
polisémico, tiene más probabilidades de
poder ser entendible por un público más Existe una clasificación básica para ordenar
amplio. Paradójicamente, esta polisemia se una cierta manera de ver los grafitis5:
convierte en su fortaleza cuando de univer-
salizar su circulación se trata. Sin embargo, “Sketches” (o bocetos), “Plantillismo”,
también requiere una codificación previa, una “TAGS” (o firmas), “Stickers” (pegatinas),
asociación entre un hecho de conocimiento “Piezas” (son muros pintados entre varios)
amplio, de impacto mundial y la imagen que “Palancazo” (activan la emergencia de un tren
representa aquello sea a través de su repre- para que se detenga y poder pintarlos con
4
Ídem. p.64
5
http://perlegrino.marianistas.org/wp-content/uploads/2007/05/el-graffiti-como-arte-de-expresion-callejero.pdf
recuperado 8/11/2016
graffitis). Las clasificaciones son diversas y élite como una forma de reclamo de esa inclu- 83
pueden servir como referencias para un tipo sión esperada.
de estudio del tema; sin embargo, Silva6 ofrece
un ordenamiento basado en la naturaleza del
fenómeno (que él denomina, “valencias”):
marginal, anónimo, espontáneo, escénico,
precario, veloz, y fugaz. Este ordenamiento
permite asignarle intensidad a la obra ya que
incorpora otros dos aspectos propios de un
hecho comunicacional: el tiempo y el espacio.
EXPRESIÓN DEL GRAFITI EN EL ESPACIO URBANO DE LIMA
El contexto y la circunstancia espacial y tempo-
ral permiten dotar de energía a lo realizado. Grafiti de firmas en las paredes del Colegio
Cada una de estas “valencias” son produc- Bartolomé Herrera.
tos de “imperativos”: comunicacionales (lo
marginal), ideológicos (lo anónimo), psicológicos Cientos de grafiteros diariamente incursio-
(lo espontáneo), estéticos (lo escénico), económicos nan en las paredes, puertas, postes, anuncios,
(lo precario), físicos (lo veloz) y sociales (lo fugaz). buses, señales de tránsito, para hacerse sentir
Este ordenamiento tiene la virtud de dar como ciudadanos olvidados hasta tener la
sentido a la forma cómo un grafiti puede oportunidad de estar al otro lado: rechazar lo
devenir en arte una vez que ha cruzado los que antes ellos hacían. Tal vez alguno vuelve
límites de las “condiciones ideológicas y subje- en su versión artística. Ha cruzado la línea
tivas a las que se enfrenta por naturaleza social”, contestataria ideológica para envolverse en
diríamos: al dejar de ser funcional. “…tal libera- una expresión más amplia: la estética.
ción puede conducir a la liberación del grafiti, para
que tal figuración entre a formar parte de otra clase
de enunciados como, por ejemplo, el arte urbano”.
Escritura y pintura
Cuando Antoni Tapies es influido por la
estética del ideograma oriental y lo convierte
en elemento expresivo de su pintura, estaría-
mos siendo testigos de cómo los signos se
convierten en trazos, pinceladas que forman
parte de un lenguaje que está más allá de lo
literal y que se han transformado en estructu-
ras formales propias, ahora ya del artista. Y
no pertenecen a un segmento de la sociedad,
han sido dadas a la humanidad entera.
Es la contribución de la escritura al arte.
Pero este proceso es largo. El grafiti hace su
tarea al incursionar en el espacio público,
al ponerse cerca del transeúnte, al permitir
su existencia a través del hombre sencillo,
al reconocer la fugacidad de su nobleza, la
valentía de sus significados y otras virtudes
nacidas en la espontaneidad. En cierto modo,
es el lindero de la ruptura de la elitización
de la expresión visual al poder expresarse y
mostrarse en su propio entorno social urbano Grafitis en el distrito de Barranco, Lima,
y ocasionalmente llevarlo a escenarios de la Perú. Foto: Tatiana Huamantuma.
6
Ídem. P30, 31
84 Emisor, medio, receptor. Funcionalidad. ra involuntaria, ocasional y algunas veces
obligada debido al grado de sensibilidad de
El grafitero, el soporte y el transeúnte. El la acción en el momento de la percepción.
primero totalmente móvil: biológicamente, Un paradero es un lugar de percepciones
socialmente, ideológicamente, geográfica- obligadas porque el tiempo de espera permi-
mente, lo que hace fascinante estudiarlo por te un consumo pasivo del escenario urbano.
la diversidad de expresiones nacidas de esas Por otro lado, mientras se está viajando la
condiciones. Una de esas condiciones evolu- observación de ese espacio urbano también
cionadas es su capacidad de poder graficar, es casual, efímero, móvil y repetitivo, por la
ir más allá de la escritura al descubrir que la frecuencia de los viajes.
LUIS CUMPA GONZÁLEZ
imagen es más universal, como lo concebía No existe una comunicación transitiva y
la ciencia en épocas de Galileo “… la imagen por tanto no se produce la funcionalidad. No
como argumento, prueba y fuente de conocimien- hay retroalimentación directa.
to y sabiduría. Fue a través de sus dibujos que Precisamente en este limbo se plantea el
pudo llegar a las personas que confiaban más en la tránsito de la expresión hacia el campo de su
imagen que en la palabra”7 valoración artística, por lo menos en su carác-
En este esquema clásico de la comunicación ter de libre interpretación y contemplación.
indicado líneas arriba, el protagonista de esta
expresión, pese a ser efímero en su accionar, La interpretación sígnica del grafiti
adquiere la potencia que le otorga su anonima-
to y espontaneidad, pero sobre todo el carác- Armando Silva observa el carácter triádico
ter de su mensaje, algunas veces contestata- del signo: real, imaginado y simbólico. En el
rio y, otras, la manifestación de un estado de proceso de comunicación, el grafiti tiene una
libertad plena y de apropiación del territorio descodificación múltiple: la de los identifica-
mientras dura la presencia de su intervención. dos con ese carácter contestatario del autor
El carácter funcional de la comunicación solo y la de los “afectados” tanto de los propieta-
está identificado por el autor de esa acción rios de los lugares donde se ha realizado la
quien ha de interiorizar el efecto de su acción intervención como de los administradores de
en la medida que esta no sea sustituida por la ciudad. Pero ¿qué es lo real? para el grafi-
otra acción si acaso antes no es borrada. tero corresponde a su propia intencionalidad
La pared o la carrocería de un vehículo es icónica, es decir, a la representación formal de
el medio de transmisión de sus acciones. La esta acción y no necesariamente sintoniza con
visibilidad, nitidez y nivel de detalle tienen la percepción del observador, a quienes les
que ver con esas condiciones de la acción: corresponde, de acuerdo con Silva, lo imagi-
velocidad, dimensión, detalle, legibilidad. “El nado pero una imaginación diversa. Ocurre lo
medio es el mensaje” decía Mc Luhan y esto mismo con el carácter simbólico de la desco-
se hace ostensible en el soporte utilizado: la dificación. En cierto modo, hay una ruptura
pared abandonada, el objeto intervenido (un del carácter triádico de este tipo de mensajes.
vehículo, una puerta, un monumento) expre- Al parecer, empieza a emerger una valoración
san desde ya el carácter contestatario de esta artística del grafiti. Debemos convenir en que
expresión, aunque el contenido del mensaje el grafiti se aleja de la comunicación funcional
solo sea el mensaje de afecto a otra persona. cuando deja de articularse a través de la tríada
“…los soportes ‘sufren’ las intervenciones por el peirceana9 acercándose de esta manera al
acto del grafiti …espacios de vivencias de constan- carácter estético de la representación, aunque
te renovación”8 no lo haga intencionalmente con este fin10.
El descodificador, el transeúnte o el propie- El carácter contestatario de la expresión
tario del predio intervenido tienen una lectu- del grafitero se asocia a su condición anóni-
7
ELSIE MC PHAIL FANGER. Desplazamientos de la imagen. Siglo XXI. México. 2013.p.7
8
RUSSI DUARTE, Pedro. Semióticas urbanas. Ediciones La Crujía. Buenos Aires. 2012 p20
9
Silva Armando. (2013) Los imaginarios como hecho estético. En Semióticas urbanas, espacios simbólicos. La
crijía. Argentina. P. 11
10
Gandara, Lelia. (2005). Graffiti. Eudeba. Buenos Aires.
ma, cuando alguna institución u organiza- do con un tácito reconocimiento del espacio 85
ción ofrece auspiciar su acción, el conteni- “delimitado” por el grafitero que llegó antes.
do cambia, es natural, no podría ser de otra En este caso, el mural no es exactamen-
manera. Por aquí va la polémica sobre lo te una intervención espontánea sino una
público o clandestino del accionar del grafite- obra realizada en base a un consentimiento
ro. Incluso, si consideramos la caracterización formal donde ha habido un proyecto previo,
de Silva: fugacidad, espontaneidad, precarie- bosquejos, ampliaciones, uso de instrumen-
dad y el escenario; cambia totalmente y crea tos, herramientas e insumos que implicaba la
condiciones para una expresión con resulta- exigencia de tiempos más o menos extendi-
dos que se alejan del espíritu que identifica dos para plasmar las figuras como andamia-
EXPRESIÓN DEL GRAFITI EN EL ESPACIO URBANO DE LIMA
al grafitero. jes, elementos para realizar trazos amplios,
pegamentos, verificaciones e intervención
El caso urbano de Lima de otras personas que auxiliaban el trabajo
del artista. Por otro lado, se deduce que la
Hemos registrado el tratamiento del utilización de grandes cantidades de cerámi-
espacio urbano de cinco lugares de la ciudad: ca obligaba a un proceso de gestión para su
adquisición. Lo que queremos decir es que
- El tramo de la vía expresa del Paseo de la la espontaneidad, inmediatez, fugacidad,
República que corresponde al distrito de etc, características del grafiti, no son las que
Miraflores, corresponden a este tipo de trabajo artístico.
- La fachada de un edificio público como Decíamos que la intervención en algunas
el colegio Bartolomé Herrera en la av. La zonas del mural original ha ocasionado la
Marina, superposición arbitraria, consciente, de
- El muro de la huaca Mateo Salado en el la intervención del grafitero dejando una
distrito de Pueblo Libre, lectura muy clara del acto contestatario
- La fachada del colegio público Nuestra en un espacio de la ciudad muy expuesto
Señora de Guadalupe y públicamente. Esta intervención de alto
- Un espacio privado en la av. Oscar R. contraste no solo visual sino social cobra
Benavides. el interés por lo menos sociológico para
poder explicarlo. El carácter contestatario
La vía expresa Paseo de la República. de estas intervenciones adquiere interés
El contexto socioeconómico de esta vía porque Miraflores está identificado como
corresponde a una zona de clase media alta un espacio urbano de una clase media alta,
(cdras. 45 a 55 aprox.) Las paredes inicial- aunque en los últimos años eso ha venido
mente fueron tratadas con la realización de modificándose. Sin embargo, simbólica-
un mural en base a la técnica del mosaico mente sigue siendo un espacio de contras-
que, en este caso, consiste en la aplicación de tación en distintos niveles: socioeconómico,
trozos de cerámica de diversos colores sobre político, ideológico, donde, por otro lado,
la pared. El diseño de las figuras desarrolla- existe una actividad cultural dinamizada
das fueron concebidas por el artista plástico por una clase social que puede consumir
Ricardo Wiesse. El paso del tiempo y la falta una oferta cuyos costos no están al alcance
de conservación de la zona han ocasionado del promedio del público masivo principal-
el desprendimiento progresivo de las piezas mente el teatro, el cine y algunos conciertos
dejando zonas expuestas hasta convertir- musicales en locales de reducida capacidad.
se en algunos casos a pequeños indicios de Este escenario de dos tipos de expresión
que en algún momento hubo algún mural en la escala urbana presentada es lo que hace
ahí. Estos espacios expuestos fueron inter- apetitoso para cualquiera que pretenda visibi-
venidos por los grafiteros hasta, en algunos lizar sus propuestas, sobre todo para aquellos
casos, invadir el propio mosaico, es decir, que buscan distanciarse de la oficialidad y
pintar sobre el propio mural. Esto último dejar la huella contestataria añadida, en este
es un aspecto que nos interesa, en este caso, caso, parece ser, a la contrastación no solo
poner de relieve. El grafitero normalmente técnica sino también social. Una suerte de
respeta una intervención anterior de acuer- nueva contrastación histórica: de la llamada
86 “falsa dicotomía: Bellas Artes y Artes Aplicadas”11 No dejan de tener interés estas expresiones
planteada por Dondis y esta que se empieza si hacemos, tal vez, un ejercicio de asociación
a visibilizar cuando el grafiti adquiere carac- entre lo que significa “la escuela de forma-
terísticas estéticas que buscan un reconoci- ción del grafitero” en estos espacios donde
miento en esta categoría. también son escuelas de formación básica
para el futuro ciudadano profesional. Los
Análisis Visual caminos que recorrerán en el futuro pueden
estar signados también desde estos lugares.
LUIS CUMPA GONZÁLEZ
El colegio Bartolomé Herrera en la av. La
Marina. Esta edificación se encuentra en una
zona urbana de clase social media y media
baja. Socialmente algo más homogénea. Dado
el contexto no solo urbano y el tipo de edifica- El colegio público Nuestra Señora de
ción podemos advertir que las intervenciones Guadalupe. Este edificio está ubicado en el
son más del tipo informal incipiente expresa- centro de Lima, un espacio de clase socioe-
das, parece ser, por los estudiantes de forma- conómica media baja, en un contexto urbano
ción media escolar. El registro de “firmas” en de carácter comercial, de gestión y habitacio-
las paredes como una forma de apropiación nal. La dinámica comercial es alta en horarios
de los espacios por parte de grupos que se muy extendidos en horas de la noche y
van gestando al interior del centro educati- con una alta densidad comercial informal
vo llevan sus intenciones hegemónicas a ser sobre todo en la avenida Venezuela. La alta
visibilizadas en estos espacios. Esta forma de confluencia de personas en la zona debido a
expresión en base a las “firmas” es repetitivo la ubicación de paraderos del transporte de
en lugares similares. No existe una intencio- carácter metropolitano y de centros comer-
nalidad estética clara salvo el de diferenciar- ciales del mismo tipo hacen de estos espacios
se, por el contenido, de otros grupos. El trazo lugares con cierto dramatismo alimentados
elemental, irreverente, repetitivo y de poca por la sensación de inseguridad de la ciudad.
escala revela un carácter casi anecdótico de la En este contexto, a las expresiones plasmadas
intervención, casi a sabiendas que en el corto en las paredes de esta edificación, similar a
plazo ha de ser borrada por el mantenimiento las del colegio Bartolomé Herrera, pueden ser
que se hace regularmente a dichos edificios. añadidas las realizadas por otros grafiteros no
11
DONIS DONDIS. La sintaxis de la imagen. G. Gili. Barcelona. 1995. p.15
necesariamente vinculados al centro educati- 87
vo. Esto puede corroborarse con el contenido
de algunas expresiones que manifiestan ideas
más de carácter personal como escribir pensa-
mientos poéticos o de quejas espontáneas de
carácter ideológico. A diferencia de lo visto en
el colegio Bartolomé Herrera, en este lugar,
las expresiones son más elaboradas, sin dejar
de ser fugaces, y es que el contexto urbano da Densidad de grafitis en la pared.
cierta permisividad para realizar con cierto
EXPRESIÓN DEL GRAFITI EN EL ESPACIO URBANO DE LIMA
detalle la intervención, algo así como un nivel
más desarrollado de la expresión. La repeti-
ción de este nivel de acabado manifiesta que
existe esa permisividad y la “exposición” de
las distintas “firmas” tratadas en el acabado
con una cierta homogeneidad así lo revelan. Disminución progresiva de los grafitis al
La “congestión” de los campos de la pared, la acercarse a la vía principal.
inundación de expresiones, abigarradas una
tras otra, manifiestan la lucha por ganar un
espacio aunque notándose que, pese a ello, cada
uno “respeta” el lugar ya ganado por el otro.
Fachada del centro educativo.
Calle lateral sin grafitis.
Algo interesante se nota en esta edifi-
cación: conforme las expresiones se van La Huaca Mateo Salado. El contexto
acercando a la avenida principal (av. Alfon- urbano de este lugar es de clase social media
so Ugarte), más cerca del lugar visible, las y media baja, con componente altamente
intervenciones disminuyen, reducen su habitacional y baja densidad comercial. El
tamaño, son más fugaces y progresivamente entorno con una diversidad donde conflu-
van desapareciendo al llegar a la esquina. El yen: colegio privado, zona habitacional de
carácter clandestino se pone de manifiesto clase media y actividad informal, aunque
con claridad en este escenario cuando vemos bastante localizada, de servicio mecánico
que en la fachada principal prácticamente no para automóviles. La propia Huaca ha sido
existen pintas. Lo que sí aparece es la inter- puesta en valor y protegida con cercos que
vención de la fachada de manera oficial con han permitido controlar las intervenciones
baners transitorios, pero intervención al fin, de grafiteros en las zonas arqueológicas. Sin
que producen cierto nivel de contaminación embargo, aún se encuentran las pintas reali-
visual. Y finalmente, este degradado de la zadas en los restos arqueológicos que nos
intervención de las fachadas por los grafite- permiten hacer una lectura de las mismas; en
ros desaparece totalmente en la calle lateral, este caso, nuestra lectura es desde el punto de
la explicación es muy sencilla: al frente está vista de la intervención en lugares como este
ubicado el edificio de Seguridad del Estado, donde se manifiesta la inexistente diferencia-
un lugar que representa el orden y, precisa- ción, por parte del grafitero, de lo que signi-
mente, lo contrario a lo que el pensamiento ficó intervenir en estos lugares. Está claro
espontáneo, por decir lo menos, de este tipo que el deterioro de las ciudades es produci-
de expresiones urbanas. do por los propios ciudadanos en un proceso
88 natural de la evolución de las mismas y que, está desprotegido o abandonado: una pared,
en condiciones esperadas, también entran en una puerta o ventana al menor descuido es
procesos de renovación o restauración según intervenida una y otra vez y algunas veces
sea el caso, pero todo esto en el ámbito de la sin la necesaria clandestinidad, simplemente
gestión formal de la ciudad. En este caso, la a manera de manifestación incontenible reali-
intervención, espontánea, informal ha condu- zada casi automáticamente.
cido a este resultado. Consideramos que las Con mayor razón, los espacios explícita-
intervenciones han ido desconociendo el mente desechables son propicios para estas
valor y significado de estos vestigios, pero expresiones como formas de estocada final de
hay una lectura complementaria a esto: la lo que será el pasado, una especie de epita-
LUIS CUMPA GONZÁLEZ
respuesta del estado y que la sola existencia fio transitorio a lo que fue abandonado para
de estas manifestaciones en este lugar es un dar lugar, en este caso, al edificio nuevo. Una
indicador de la necesidad de iniciativas en especie de exigencia social, de aviso que ahí se
el campo educativo, entre otros, como bien producirá un cambio drástico de la ciudad a
se está observando con la recuperación del diferencia de otras zonas de la ciudad donde
complejo en general. las nuevas construcciones, incluso sabiendo
que habrá una nueva edificación que mejora-
rá el escenario urbano, las constructoras se
ven obligadas a poner cercos transitorios con
cierta decoración “decente” mientras dura la
construcción de la obra.
Construcción en av. José Pardo, Miraflores,
Lima, Perú.
Lugar privado en av. Colonial. El contexto
urbano corresponde a zona de clase socioeco- En este caso, no hay esa necesidad, tampo-
nómica media baja y baja, con alta densidad co la exigencia de la autoridad y los cambios
comercial y de servicios. La función habita- se dan por la inercia de la dinámica social, tal
cional se encuentra en proceso de expansión vez por ahí está la explicación a este espíritu
notándose en la progresiva realización de de búsqueda de expresión libre en el imagi-
proyectos habitacionales que se viene produ- nario ciudadano pero concreta en el caso del
ciendo en la ciudad con cambios de uso de grafitero.
los espacios. La zona industrial de esta parte
de la ciudad ha empezado a ser influenciado
por este cambio de uso. El proceso tomará
todavía muchos años, pero es inexorable.
Dentro de este contexto, las manifestaciones
de grafitis son abundantes y diversas en esta
zona. El carácter marginal de algunas zonas
podría explicar el espíritu contestatario, por
decirlo de alguna manera, de las pintas, en el
sentido de que ya no se selecciona, parece ser,
una pared en específico sino que cualquier Cerco de un edificio en construcción en
espacio es suficiente cuando se observa que av. Colonial, Cercado de Lima.
campo del arte sino también en la afirmación 89
de nuevos elementos de identidad.
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EXPRESIÓN DEL GRAFITI EN EL ESPACIO URBANO DE LIMA
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Conclusiones
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Podemos concluir que los contextos María. (2014) Semióticas gráficas. La crujía.
urbanos inciden en el tipo de expresiones Buenos Aires.
tanto en el aspecto de las formas y en el tipo
de contenidos. El espíritu de quienes realizan Flores Vázquez, Juan Pablo. (2004). El graffiti,
estas acciones tiene componentes contestata- su contexto y su historia. En El graffiti estén-
rios en el sentido de respuestas a la forma cómo cil como expresión posmoderna. México:
se gestiona la ciudad aunque estas respuestas Universidad de Puebla.
son intuitivas y espontáneas. Por otro lado, la
correlación entre condición socioeconómica y Fontanille, Jacques. (2006) Semiótica del discurso.
la manifestación de los grafiteros está basada Fondo editorial Universidad de Lima. Perú.
en la búsqueda del equilibrio social.
Se puede afirmar que las manifestaciones Gandara, Lelia. (2005) Graffiti. Eudeba.
del grafiti aún tienen el carácter clandestino Buenos Aires.
que expresa la necesidad de inclusión en los
distintos niveles sociales. Kimberly, Elam. (2003) Geometría del Diseño.
Existe pues, una tarea importante desde el Trillas. México.
campo educativo con respecto a la incorpora-
ción del conocimiento y reconocimiento de los Mc PhailFanger, Elsie. (2013) Desplazamientos
valores y de los símbolos de la identidad social. de la imagen. Siglo XXI. México.
Perspectivas Ortiz Ruiz, Felipe Andrés. (2009). Del muro al
pizarrón, una mirada al graffiti chileno. Chile:
Es necesario incorporar en el currículo Universidad de Chile.
de formación básica el estudio de este tema
como parte de la cultura y su significado Pardo Neyla y Rosales, Horacio. (2013). Semió-
donde los estudiantes se consideren parte de ticas urbanas. La crujía. Argentina.
la dinámica social. El estado debe reconocer
estas expresiones y canalizarlas desde una Los tatuajes de la ciudad. Grafiti en Lima.
visión horizontal integrándolas al quehacer (2010). Contracultura. Lima.
cultural. La divulgación de estas expresio-
nes como parte del proceso evolutivo de la Silva, Armando. (2014) Atmósferas ciudadanas:
estética contemporánea puede ser la base de grafiti, arte público, nichos estéticos. Editorial
nuevas visiones de la creación no solo en el Quipus, Ciespal. Ecuador.
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te-de-expresion-callejero.pdf recuperado
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LUIS CUMPA GONZÁLEZ
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