CONCLUSIÓN
La cultura en el departamento de Ancash es fruto de siglos de intercambio y
asimilación de tradiciones españolas que con el tiempo se fueron amalgamando
con las andinas, creando una identidad regional particular y diferente. Las
costumbres en el Callejón de Huaylas son tal vez la prueba de este sincretismo
que ha dado vida al sentir y vivir ancashinos. La tradición folclórica del
departamento es particularmente rica con infinidad de variantes locales, aunque
conservando una cierta unidad regional. Los bailes son numerosos y muchos
están asociados con celebraciones particulares. Entre los más conocidos están la
danza de los negritos y el huaylas. Las celebraciones y devociones religiosas son
la expresión de un pueblo profundamente creyente. Entre las más conocidas están
el Señor de la Soledad y la Virgen del Carmen. La artesanía destaca sobre todo
por su producción textil, aunque también se realizan labores en otros materiales
como cuero o madera. Por último, la región posee una rica tradición culinaria,
expresión del mestizaje entre lo hispano y lo andino. Algunos de los platos
principales son el picante de cuy, la sopa de trigo y el puchero.
Entre las bebidas típicas se encuentran la chicha de jora, el shura cahuita (chicha
de aguardiente), el néctar de melocotón (“mata gato”) y el calientito (caliche).
Otros platos populares son el charqui de chancho, cuchicanca (chancho asado al
horno), tamales, janca charqui, llunca con gallina, pecan caldo, pachamanca y
chicharrón con mote. Complementando esta variedad de platos tradicionales se
encuentran el queso mantecoso, quesillo, jamón, la mantequilla, miel de abeja, el
manjar blanco de Caraz, dulce de sidras, membrillo, las humitas y la chicha de
maní; además, hay diversidad de frutas: capulí, lúcuma, granadilla, chirimoya,
guayaba y tuna.
Ancash es muy variada, comprende áreas de influencia de las
civilizaciones Caral-Supe en la costa, y Chavín de Huántar en la parte sierra.
Conserva diversas tradiciones, especialmente en la música, el folclor y las fiestas
costumbristas. Hacia el sétimo milenio a. C., ya habían cultivado y domesticado
los primeros frijoles, pallares, ajíes, ollucos y frutos andinos.
Los pobladores en aquel entonces tuvieron pues una dieta bastante variada
basada en los recursos naturales de la región que les permitió además, conocer
plantas para elaborar diversos utensilios. El asentamiento humano más antiguo de
los conocidos en el Perú, fechado hacia mediados del octavo milenio a. C., se
encuentra en Ancash, en el distrito de Shupluy.
Los chavines excelente constructores y agricultores, elaborar una serie de
mecanismo con el fin de fortalecer la actividad agrícola, construyeron grandes
canales deregadío y produjeron maíz gran escala utilizaron el telar, elaborando
diversos vestidos de algodón con adornos de lana.
Además, se distinguieron por la tallas de símbolos y esculturas de figura
zoomórficas en piedra, ornando grandes fortalezas y templos, como el Templo de
Chavín, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. Ancash fue
fundada el 12 de Junio de 1835.