Capítulo 10.
Herbicidas
J.C. Caseley
Introducción
El enfoque principal del presente libro es sobre los métodos no químicos de manejo de
malezas, pero en muchas situaciones los herbicidas ofrecen los medios más efectivos
para el control de éstas.
En los países industrializados los herbicidas se aplican sobre el 85-100% de todos los
cultivos principales. Así, para el Reino Unido Green et al. (1987) estiman que una libra
esterlina gastada en pesticidas genera un ingreso adicional de cinco libras. Más
recientemente, este margen se habría reducido con la reducción de los subsidios de la
Comunidad Europea (CE), pero la producción agrícola en los países industrializados
continuará dependiendo grandemente del uso de los herbicidas.
En países menos desarrollados, el precio relativamente bajo obtenido por los productos
agrícolas en los mercados mundiales y el bajo costo de la mano de obra reducen los
beneficios económicos del uso de herbicidas. Finney (1988) predijo que la necesidad de
la intensificación de la agricultura, como consecuencia del alto nivel de crecimiento de
la población, aumentará el uso de herbicidas. El también indicó que en los [Link]. los
precios de los herbicidas cayeron entre 1985-1987 debido principalmente al incremento
de la competencia por la distribución del mercado y al vencimiento de patentes. La
India y la República Popular de China están incluídos entre los primeros 12 países por
ventas de herbicidas y ambos países están fabricando y exportando herbicidas que ya
tienen patente vencida. Los precios reducidos y la producción local estimularán el uso
de herbicidas en los países menos desarrollados.
Usados juiciosamente, dentro de un sistema integrado de manejo de malezas, los
herbicidas son de uso seguro para el agricultor y de riesgo mínimo para el medio
ambiente. Desde nuestro punto de vista, los herbicidas jugarán un papel cada vez más
importante en el manejo de malezas en los países en desarrollo en un futuro predecible.
Las secciones de este libro sobre malezas y cultivos individuales ofrecen detalles sobre
la integración de los herbicidas en los sistemas de producción de los cultivos. El
objetivo de este Capítulo es de apoyar a estas secciones con información sobre el modo
de acción, propiedades, y aplicación de los herbicidas, que contribuirá a su uso práctico,
seguro y efectivo.
Antecedentes
Las sales inorgánicas, tales como sulfato de cobre, se usaron para el control de malezas
de hoja ancha en cereales hacia fines del siglo 19, pero el primer herbicida orgánico:
DNOC (dinitro-ortocresol), no fue introducido hasta 1932. El uso extensivo de
herbicidas de dosis relativamente bajas (1-2 kg i.a./ha) comenzó en 1945 con el
lanzamiento de los herbicidas reguladores de crecimiento 2, 4-D y MCPA. El éxito de
éstos condujo a una intensificación de la investigación y las inversiones, lo cual, a su
vez, produjo nuevos grupos de herbicidas y compuestos en desarrollo. Se han
descubierto nuevos grupos de herbicidas mediante la selección al azar en el invernadero
y la subsiguiente modificación química (Tabla 1).
Tabla 1. Numero de herbicidas por grupos que han surgido de toxíforos
individuales (según Parry 1989).
descubrimiento del 1er herbicida Grupo de número actual de herbicidas
en el grupo herbicidas en el grupo
1945 fenoxiacéticos 17
1954 carbamatos 16
1956 triazinas 29
1965 dinitroanilinas 22
1970 difeniléteres 29
1980 sulfonilureas 16
En la edición de Weed Abstracts de mayo de 1993 se relacionan más de 300
ingredientes activos y alrededor de 200 están comercialmente disponibles, a escala
mundial, aunque no todos se venden en todos los países. Algunos de los compuestos
relacionados no ha sido comercializados por motivos económicos, ambientales o
toxicológicos, mientras que otros se han retirado o no se han vuelto a registrar. Por
ejemplo, el herbicida barban, para avena silvestre, ha sido sustituído por herbicidas más
efectivos, mientras que el 2, 4, 5-T se ha retirado de muchos mercados debido a la
toxicidad de un contaminante, la dioxina, encontrado en algunas muestras.
Registro y aprobación
Los países industrializados y muchos en desarrollo actualmente desarrollan esquemas de
registro para los plaguicidas, y, organizaciones internacionales, tales como el Grupo
Internacional de Asociaciones Nacionales de Fabricantes de Agroquímicos, la
Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización para la Agricultura y la
Alimentación (FAO) de las Naciones Unidas, han elaborado guías detalladas de los
datos que se exigen para el registro, incluyendo la toxicología, la posible acumulación
en el suelo y en las cadenas alimenticias y los tiempos de su descomposición.
Toxicología. Antes de que un nuevo herbicida pueda venderse en cualquier país, tienen
que suministrarse datos adecuados que demuestren que es seguro para que sea
manipulado por el operador, y que los consumidores de los cultivos tratados no están
bajo riesgo. Las toxicidades relativas se pueden comparar en forma de DL 50 oral o
dérmica aguda para ratas (dosis ingerida o absorbida a través de la piel que es letal en el
50% de un grupo de animales uniformes). Mientras que la DL50 aguda para ratas es util
para establecer comparaciones generales entre compuestos, es ampliamente aceptado
que presenta limitaciones y, por lo tanto, no se puede asumir que una alta (segura) LD 50
para ratas sea segura para los humanos. Consecuentemente, también se realizan pruebas
toxicológicas con otros mamíferos, incluyendo perros y primates. Con pocas
excepciones, tal como paraquat, la mayoría de los herbicidas son de muy baja toxicidad
(ver Tabla 2), presentando muchos compuestos valores de DL50 superiores a productos
comunmente consumidos, incluyendo aspirina, cafeína y sal común. La formulación de
un herbicida puede afectar su DL50. Así, bromoxynil es más toxico que bromoxynil
octanoato.
Una parte de los herbicidas que se aplican al cultivo, o al suelo en el que está creciendo,
puede estar presente en la parte cosechada del cultivo, que puede ser consumido
directamente o a través de productos animales. Se determinan los residuos del herbicida
original y sus metabolitos en los cultivos y, basado en datos de estudios a largo plazo de
alimentación animal, se estima el "nivel el nivel en que no se observa efecto alguno"
(NOEL). Este se utiliza para derivar una "ingestión diaria aceptable" (ADI). Basado en
estos datos de residuos, se establecen restricciones sobre qué cultivos que pueden ser
tratados y sobre intervalos mínimos entre tratamiento y cosecha. En muchos países
existe legislación para controlar los niveles máximos de residuos (MRL) de plaguicidas
en alimentos humanos y animales, así como en los cultivos. Los herbicidas son los
plaguicidas más usados en la Comunidad Europea, pero menos del 10% de los
plaguicidas incluídos en la legislación sobre MRL son herbicidas. Esto refleja la baja
toxicidad para los mamíferos de la mayoría de los herbicidas (Tabla 2), que son
relativamente específicos en su acción a los procesos vegetales (Tabla 6). Los
herbicidas son propensos a la descomposición en los microbios, plantas y animales y no
son comunes los problemas de residuos de herbicidas si se utilizan de acuerdo a las
instrucciones de las etiquetas.
Tabla 2. Toxicidad en los mamíferos de herbicidas representativos y productos
químicos de referencia comunes en orden decreciente de DL50. oral aguda para
ratas -mg/kg de peso corporal (adaptado de Worthington y Hance 1991 y Graham-
Bryce 1989)
Herbicida DL50 Herbicida DL50
Toxicidad alta*
Paraquat 120 Endotal amina 206
Bromoxynil 190 Diquat 231
Bromoxynil octonoato to 365 Cyanazina 288
Toxicidad moderada*
Diclofop-metil 563-693 Propanil 1870
2, 4-D sal sódica 666-805 Glufosinato 2000
2, 4-D isopropil 700 Fenoxaprop-etil 2357
CDAA 750 Metolachlor 2828
MCPA 800 Atrazina 3080
Metribuzin 1090 Diuron 3328
EPTC 1652 Fluazifop-butyl 3330
Alachlor 1800 Aciflurofen 3460
Baja toxicidad*
Asulam >5000 Imazethapyr >5000
Dalapon >5000 Simazina >5000
Glifosato >5000 Sulfometuron-metil >5000
Productos químicos comunes DL50 Toxicidad*
Nicotina 50 Muy alta
Cafeína 200 Alta
Aspirina 1750 Moderada
Sal común 3000 Moderada
* Adaptado de guías de la Agencia de Protección del Medio Ambiente de EE. UU..
Organismos no objeto de la aplicación, suelo y agua. Además de determinar los
posibles efectos adversos sobre los humanos, el registro exige estudios toxicológicos
sobre ciertas especies de aves, peces e invertebrados. Estos estudios tienden a realizarse
en sistemas dinámicos de laboratorio, con algún seguimiento en estudios de campo.
Estos incluyen pruebas de alimentación de toxicidad aguda y evaluaciones del efecto del
herbicida sobre la reproducción. También se incluyen los efectos sobre lombrices de
tierra y sobre la microflora.
El destino y la persistencia del herbicida en el suelo, su potencial para contaminar las
aguas superficiales y subterráneas, son de importancia clave en relación con la
fitotoxicicidad para los cultivos subsiguientes y para la calidad del agua de beber. Los
estudios de laboratorio aportan información básica, incluyendo solubilidad en agua, así
como las propiedades de adsorción/desorción, lixiviación, velocodad de hidrólisis y de
degradación microbiana en el suelo.
Los estudios de campo son esenciales para las instrucciones de las etiquetas, ya que la
actividad, persistencia y movilidad del herbicida son afectados por factores climáticos,
edáficos y agronómicos.
Conclusiones. El proceso de registro va dirigido a asegurar que los herbicidas, usados
de acuerdo a las instrucciones de las etiquetas, sean relativamente seguros para el
usuario, para los organismos no objeto de la aplicación y para el medio ambiente. Sin
embargo, todos los herbicidas son venenosos en alguna medida y tienen que ser
almacenados, manipulados y usados cuidadosamente. Para más información vea el
"Código Internacional de Conducta sobre la Distribución y Uso de Plaguicidas", FAO,
Roma.
Nombres de herbicidas
Las etiquetas de herbicidas comerciales comunmente relacionan tres nombres, que se
ilustran aquí con referencia a glifosato:-
1. El nombre químico describe la composición química del compuesto, por ejemplo: N-
(fosfonometil) glicina.
2. El nombre común "glifosato" está aprobado por autoridades apropiadas, incluyendo
el Instituto Británico de Estándares (BSI), la Sociedad Americana de Ciencia de
Malezas (WSSA) y la Sociedad Internacional para la Estandarización (ISO). A veces se
aprueba por diferentes autoridades más de un nombre, por ej. "endotal" (BSI) y
"endotall" (WSSA).
3. El nombre comercial "Roundup" se usa con los propósitos de mercadeo y registro de
la patente del producto. La compañía que desarrolló el producto tiene el uso exclusivo
del mismo durante los 17 años que siguen a la aprobación de la patente.
La compañía Monsanto tiene varios nombres comerciales para el glifosato en
dependencia de la formulación y el uso. "Roundup" y "Sting" contienen,
respectivamente, 360 y 240 g e.a.*/l de la sal mono (isopropilamonio) de glifosato, más
tensoactivo o surfactante.
* e.a. equivalente ácido (ver Formulaciones y mezclas)
En este libro se usan los nombres comunes aprobados por BSI, WSSA o ISO.
Clasificación de los herbicidas. Existen varias formas de clasificar los herbicidas,
incluyendo como se usan, sus propiedades químicas y su modo de acción.
Método de uso. Los herbicidas se pueden aplicar al follaje o al suelo. Los que se
aplican al follaje y afectan solamente la parte tratada se describen como herbicidas de
contacto, mientras que aquellos que se trasladan mera del follaje tratado hacia un punto
de acción en otro lugar de la planta se denominan herbicidas sistémicos. Los herbicidas
de aplicación al suelo que generalmente afectan la germinación de las malezas, tienen
que persistir por algún tiempo para ser efectivos y se denominan herbicidas residuales.
Algunos herbicidas residuales tienen acción de contacto y afectan las raíces y los tallos
en la medida en que emergen de la semilla, mientras que otros entran en la raíz y las
partes subterráneas de la planta y se translocan a su punto de acción.
Tanto el tratamiento foliar como el tratamiento al suelo se describen en función del
momento de aplicación y del desarrollo del cultivo.
Los tratamientos de pre-plantación se aplican antes de la plantación del cultivo.
Los tratamientos de Pre-plantación incorporada se refieren solamente a herbicidas
activos en al suelo, aplicados antes de la plantación del cultivo y de la emergencia de las
malezas e incorporados al suelo mediante labranza poco profunda.
Los tratamientos de pre-emergencia se realizan siempre antes de la emergencia de las
malezas. Esto pueden o no ser antes de la emergencia del cultivo.
Los tratamientos de post-emergencia se aplican después que el cultivo y
(generalmente) las malezas han emergido, pero en cultivos trasplantados el herbicida
puede aplicarse antes de la emergencia de las malezas.
Las aspersiones Post dirigidas se aplican después de la emergencia de las malezas y los
cultivos, pero evitando el contacto del asperjado con los últimos.
Selectividad. La selectividad del cultivo y el espectro de control de malezas se usan a
menudo en la clasificación de herbicidas, por ej., herbicidas para cereales y herbicidas
para malezas de hoja ancha.
La clasificación mediante la descripción de las propiedades químicas y el modo de
acción brinda un fundamento para comprender el comportamiento y la sintomatología
en la planta de los herbicidas y en el presente capítulo se utiliza este enfoque (Tablas 6 y
7).
Formulación, mezclas y coadyuvantes
Formulación. Los herbicidas se fabrican en forma relativamente pura, que sa denomina
herbicida de grado técnico. Este puede ser sólido o líquido, y raramente es adecuado
para ser usado así en el campo. Por ejemplo, el herbicida para avena silvestre
difenzoquat se fabrica en la forma de sulfato de metilo y es fácilmente soluble en agua
(765 g/1), pero la solución acuosa de difenzoquat no tiene actividad herbicida a menos
que se agregue un tensoactivo o surfactante no-iónico a la solución. El tensoactivo o
surfactante facilita la retención y penetración del herbicida y se incorpora en el producto
comercial, que es un concentrado soluble. El producto formulado de todos los
herbicidas aplicados mediante asperjadoras tiene que ser soluble o miscible, en un
vehículo conveniente, que es generalmente agua. Además de presentar buenos
resultados en el campo, tiene que ser estable durante el transporte y almacenaje y ser
capaz de soportar situaciones climáticas extremas.
Al igual que los concentrados solubles, se formulan compuestos solubles en agua en
forma de granulados dispersables en agua, que contienen sólidos molidos finamente
combinados con agentes de suspensión y dispersantes (tensoactivos o tensoactivo o
surfactantes). Se pueden echar directamente en el tanque de la asperjadora y verter
limpiamente desde el envase (por ej., metsulfuron-metil).
En el caso de compuestos con baja solubilidad, el ingrediente activo puede molerse
hasta convertirlo en un polvo, mezclarlo con un portador inerte y un tensoactivo o
surfactante y ser vendido como un polvo humedecible o humectable (por ej., ver
formulaciones de simazina). Este tipo de formulación comunmente se mezcla con una
pequeña cantidad de agua para formar una mezcla pastosa, antes de echarlo en el tanque
de la asperjadora. Los polvos humedecibles han sido desplazados en gran medida por
los concentrados suspensibles, también conocidos como "flowables", en los cuales el
ingrediente activo finamente molido se mezcla con tensoactivos y, en algunos
productos, con otros solventes no tóxicos. Este tipo de formulación es más fácil y
seguro de manipular que el polvo humedecible y se mezcla más fácilmente con el agua
en el tanque de la asperjadora.
Los ingredientes activos insolubles en agua, especialmente aquellos que son de
aplicación foliar, se pueden disolver en un solvente orgánico, como el xileno, y mezclar
con tensoactivos para formar un concentrado emulsionable. Estos se dispersan en agua
para formar emulsiones oleosasen agua, las cuales tiene una apariencia lechosa típica
(por ej.: fluazifop-butil).
Por motivos de seguridad del operador y de impacto ambiental, se están sustituyendo
los solventes orgánicos sintéticos por concentrados emulsionables basados en aceite
vegetal y por novedosas formulaciones basadas en agua, como los "sistemas de
estructurados de tensoactivo o surfactante".
Mientras que la mayoría de los herbicidas se formulan para ser aplicados mediante
asperjadora con agua como vehículo, un limitado número de ingredientes activos se
aplican como formulaciones secas, en forma de granulados. Estos son partículas
pequeñas, generalmente de menos de 10 mm3 de tamaño, y, típicamente contienen
concentraciones de ingrediente activo entre 2% y 20%. Comunmente se usa un
aplicador de granulados tirado por tractor o de tipo mochila, pero algunos granulados
son apropiados para ser dispersados manualmente y son utiles en fincas pequeñas,
donde no hay equipos de aplicación disponibles.
La formulación de herbicidas volátiles como granulados retarda la pérdida del
ingrediente activo como gas (por ej., triallate). Los herbicidas volátiles aplicados en
agua como vehículo requieren de su incorporación al suelo para lograr una actividad
aceptable.
Varios herbicidas (por ej., 2, 4-D) son ácidos débiles y reaccionan con bases para
formar sales y con alcoholes para formar ésteres. Las sales son solubles en agua,
insolubles en aceite y tienen baja volatilidad, mientras que los ésteres son insolubles en
agua, solubles en aceite y tienden a tener alta volatilidad. Los ésteres generalmente
tienen una actividad herbicida superior a las sales, pero su alta volatilidad puede
provocar daños a plantas que se encuentran fuera del área a tratar. Los ésteres de la
mayoría de otros grupos de herbicidas, incluyendo los ésteres de ácido
ariloxifenoxialcanoico (por ej. fenoxaprop-etil) no son volátiles.
El contenido de ingrediente activo (i.a.) se expresa sobre la etiqueta del producto como
g i.a./peso o volumen del producto y/o como % i.a. p/p (peso del i.a. como % del peso
de i.a. + portador + formulantes). A menudo se describe el i.a. de las formulaciones de
éster y sal de ácidos débiles como e.a. (equivalente ácido), ya que el ácido es el
ingrediente fitotóxico liberado en la planta.
Mezclas. Mientras que algunos productos son formulaciones de un solo ingrediente
activo (por ej., glifosato), la mayoría de los productos formulados son mezclas de dos o
más ingredientes activos. Las mezclas aumentan el espectro de malezas controladas y/o
combinan la actividad de contacto o sistémica con la residual (por ej., 2, 4-D más
atrazina). En los productos formulados, los componentes de la mezcla han sido
evaluados por su compatibilidad física y química en el tanque de aspersión, por efectos
adversos sobre la fitotoxicidad contra las malezas y por su selectividad en los cultivos.
Las mezclas de tanques consisten en la unión en el tanque de aspersión de dos o más
productos herbicidas formulados independientemente y otros plaguicidas. Los
beneficios de las mezclas de tanque son los ahorros que se pueden hacer en el tiempo
consumido para la aplicación y menor cantidad necesaria del vehículo del asperjado
(agua). Además, a menudo dosis reducidas de los herbicidas individuales son efectivas.
Sin embargo, algunas mezclas han resultado antagónicas. Así, la actividad graminicida
de haloxyfop-metil contra Sorghum halepense (L.) Pers. es antagonizada por acifluorfen
y bentazon, mientras que los herbicidas fenoxi reducen el control de Avena fatua L. por
diclofop-metil. Algunas mezclas de tanque aumentan la fitotoxicidad y pueden dañar al
cultivo: por ejemplo, los insecticidas organofosforados y carbamáticos bloquean el
metabolismo de propanil en arroz. Es de la mayor importancia cumplir las instrucciones
de las etiquetas con respecto a las mezclas de tanque, y si se contemplan mezclas "no
incluídas en la etiqueta", se debe evaluar su efectividad y seguridad para el cultivo antes
de su uso rutinario. Como regla general, surgen más problemas con las mezclas de
tanque de herbicidas de aplicación foliar que con los de aplicación al suelo.
Coadyuvantes. Los productos herbicidas comunmente contienen tensoactivos o
surfactantes y otros componentes para asegurar buenas características de almacenaje y
facilitar su mezcla con el agua en el tanque de la asperjadora. Estos formulantes también
ayudan a la retención sobre y la penetración dentro de las malezas objeto de la
aplicación. Para ciertas malezas y bajo determinadas condiciones climáticas, se puede
aumentar la acción del herbicida mediante tensoactivos o tensoactivo o surfactantes o
coadyuvantes oleosos, que se mezclan en el tanque con el herbicida.
Las moléculas de los tensoactivos o surfactantes tienen dos partes diferenciadas. El
extremo lipofílico generalmente está compuesto de estructuras en forma de largas
cadenas hidrocarbonadas o de anillos benzénicos y posee baja solubilidad en agua y alta
solubilidad en aceite. La parte hidrofílica tiene una fuerte afinidad por el agua. Existen
tres tipos principales de tensoactivos o surfactantes, determinados por la estructura
química de la porción hidrofílica de la molécula. Los amónicos y catiónicos se ionizan
en agua para formar sustancias cargadas negativa y positivamente, respectivamente. Los
tensoactivos más ampliamente usados son los no iónicos, que son fáciles de usar y no
son afectados por aguas duras. Los tensoactivos disminuyen la tensión superficial de las
gótulas del asperjado y aumentan su cobertura sobre la superficie del follaje.
Comunmente concentraciones de los tensoactivos o surfactantes de alrededor de 0.1%
del volumen del vehículo optimizan la retención y cobertura de las gotas del asperjado,
pero la máxima acción del herbicida a menudo se alcanza con mayores concentraciones.
La actividad de difenzoquat contra. Avena fatua se maximiza a 0.5% de tensoactivo no
iónico, óxido de alquil-fenol-etileno "Agral". El incremento de la actividad está
asociada a una mejor penetración del ingrediente activo. Cuando se usa una dosis
reducida de un producto, se reduce la concentración del ingrediente activo y de los
formulantes en la solución de aspersión y, a menudo es necesario, especialmente con
graminicidas, agregar tensoactivo o coadyuvante oleoso para asegurar una adecuada
retención, cobertura y penetración.
Los aceites vegetales contienen de 1 a 2% de tensoactivos o surfactantes y los
concentrados de aceite vegetal contienen 15-20% de éstos y se usan a alrededor de 5 y
de 1% del volumen de aspersión, respectivamente. Los componentes oleosos pueden ser
de origen mineral o vegetal. Ellos son, a menudo, los mejores coadyuvantes para
herbicidas con baja solubilidad en agua, y se usan, por ej., con graminicidas, como
fluazifop-butil, y con herbicidas de acción en el suelo, como diuron, para mejorar su
actividad foliar.
A veces se logra un incremento de la actividad del herbicida mediante la adición de
fertilizante. Suwunnamek y Parker (1975) encontraron que sulfato de amonio mejoró
significativamente la fitotoxicidad de glifosato contra Cyperus rotundus L.
Un coadyuvante inadecuado puede provocar la pérdida de la actividad fitotóxica y/o
daños al cultivo, y por lo tanto, sólo deben usarse los coadyuvantes recomendados en la
etiqueta del producto para cada herbicida, maleza y situación de cultivo, o por un asesor
local experto. Se recomienda enfáticamente la evaluación de los coadyuvantes bajo
condiciones locales. Vea a Holloway (1993) por una amplia reseña sobre formulaciones
y coadyuvantes.
Aplicación
Introducción. Los herbicidas generalmente se aplican en solución o suspensión acuosa,
como una nube de gótulas dirigida hacia el objetivo de la aplicación. La concentración
del ingrediente activo en la solución de aspersión varía típicamente desde 0.1 a 10% y el
volumen de aplicación desde 100 hasta 400 1/ha, dependiendo del producto y del
método de aplicación. Sin embargo, con la aplicación mediante discos giratorios, a
veces se usan volúmenes de hasta 10 1/ha y concentraciones de hasta 50%.
Características de la aspersión. Dos de los factores más importantes que determinan la
efectividad de la aspersión son el rango o espectro de tamaño de las gótulas y la
cobertura del objetivo por el asperjado (Tabla 3).
Las gotas pequeñas producen muy buena cobertura y se adhieren bien a superficies que
son difíciles de mojar, como las hojas cerosas de gramíneas, pero están expuestas a la
deriva (arrastre) y se evaporan rápidamente, especialmente a baja humedad relativa. Las
gotas mayores tienden a rebotar y desprenderse de superficies "difíciles de mojar", pero,
en este caso la deriva y la evaporación son un problema menor. Gótulas menores de 100
m de diámetro caen con relativa lentitud y, por lo tanto, son arrastradas por el viento y
pueden causar daños severos a los cultivos susceptibles adyacentes y a la vegetación no
objeto de la aplicación. No existe un tamaño de gótula ideal para controlar las malezas
en el campo, ya que diferentes especies varían en las características de tamaño, hábitos,
ángulo de la hoja, superficie foliar y en su posición en la copa. Para lograr una buena
cobertura de estos objetivos diversos es mejor un amplio rango o espectro de tamaños
de gótulas y la correcta selección de las boquillas de aspersión generalmente cumple
este requisito.
Tabla 3. Densidad de gótulas cuando se asperja un litro uniformemente sobre 1 ha
(según Matthews 1992).
Diámetro de gótula m Numero de gótulas/cm2
20 2387
50 153
100 19
200 2.4
400 0.3
Asperjadoras de tipo mochila. El equipo más extensamente usado para aplicar
herbicidas es la asperjadora de tipo mochila, accionada por palanca. Está consiste de un
tanque plástico, o menos comunmente de metal, que se situará de forma erecta sobre el
suelo para su llenado y que se ajusta cómodamente sobre la espalda del operador. La
capacidad del tanque típicamente varía de 10 a 20 litros, pero el peso total de la mochila
llena no debe exceder de 20 kg.
Para facilitar el llenado y la limpieza, el tanque debe tener una apertura amplia (90-100
mm de diámetro), que a menudo tiene acoplado un filtro grueso. La tapa debe tener un
ajuste hermético y debe poseer un respiradero, con una válvula para evitar goteo del
líquido de aspersión.
Las mochilas accionadas por palanca las llevan por encima o por debajo del brazo. Las
primeras son más fáciles de operar cuando se camina a través de vegetación alta, que se
cruza sobre el entresurco, pero su uso es muy fatigoso y son más comunes las palancas
debajo del brazo. La palanca acciona una bomba de tipo diafragma o de pistón. Las
primeras son preferidas para bombear materiales abrasivos, como los polvos
humedecibles, y las últimas se recomiendan para aspersiones de alta presión.
La bomba de diafragma accionada por palanca es más usada para aplicación de
herbicidas y típicamente es operada a presiones entre 100 y 300 K Pa (1 y 3 bar). Para
mantener la presión de operación en la cámara la palanca debe ser accionada
regularmente (aproximadamente 30 brazadas/minuto), pero si se usa un aguilón (boom)
multiboquillas o una boquilla de alta entrega de líquido se debe aumentar la frecuencia
del bombeo. Se mantiene una presión constante dentro de la cámara de presión mediante
una válvula de escape de presión, que en algunas mochilas se puede ajustar cuando se
requieren presiones de aspersión alternativas.
Otro tipo de asperjadora de mochila es la de compresión o neumática, en la cual se
presuriza el tanque con una bomba de aire antes de la aplicación. Se deja un espacio de
aproximadamente 25-35% de espacio de aire sobre el líquido y la bomba de aire, a
menudo, se acopla a la tapa. Las desventajas de este tipo de aspersión incluyen: la caída
de la presión en la medida que el líquido se va distribuyendo y que se tiene que tener
gran cuidado al desenrroscar la tapa para aliviar la presión interna del tanque.
Selección de boquillas. Las funciones de la boquilla son las de dividir el líquido en
gótulas, formar el patrón de aspersión y controlar el flujo del líquido. Las boquillas
pueden ser: de abanico (fan-jet), de cono y de inundación o de impacto (flood-jet). Las
boquillas de abanico y de inundación (flood-jet) son las más usadas para aplicación de
herbicidas. El patrón producido por una boquilla de abanico tiene un borde ahusado
(adelgazado) formado por el líquido al ser forzado a través de un orificio elíptico (Fig.
1). La desintegración aleatoria de la lámina de aspersión que surge del orificio de la
boquilla produce un amplio espectro de gótulas. Se obtiene una distribución uniforme
cuando se usa más de una boquilla, mediante el traslape o superposición de las bordes
adelgazados de las boquillas individuales.
El patrón no uniforme de la boquilla de abanico plano la hace inadecuada para ser usada
de forma independiente. Con asperjadoras accionadas manualmente, a menudo se usan
las boquillas de punta de "aspersión uniforme" (even spray), las cuales producen una
distribución uniforme del líquido a través de su patrón de depósito (Fig. 1). Este tipo de
boquilla es especialmente adecuada para aplicaciones en bandas. Las boquillas de
inundación, también conocidas como deflectoras o de yunque (flood-jet), poseen una
aspersión plana de ángulo ancho, que resulta de un chorro recto chocando sobre una
superficie deflectora (Fig. 1). Generalmente producen una aspersión gruesa con un
depósito bastante uniforme, y con un bajo riesgo de deriva. Estas boquillas están
diseñadas para trabajar a presiones bajas (100 K Pa) y solamente se pueden acoplar a
asperjadoras con válvula aliviadora de presión. Las boquillas de cono, usadas con
asperjadoras de mochila producen un patrón de depósito de aspersión de cono hueco y
generalmente son operadas a presiones más altas que las boquillas de abanico plano o de
tipo deflectoras (de inundación o flood-jet). Se usan principalmente con fungicidas e
insecticidas.
Fig. 1. Boquillas de abanico y de inundación (según El Manual de selectión de
boquillas de BCPC, 1988 (Anon. 1988). Boquilla de inundación
Fig. 1. Boquillas de abanico y de inundación (según El Manual de selectión de
boquillas de BCPC, 1988 (Anon. 1988). Boquillas de abanico plano
La calidad de la aspersión, o rango de tamaño de gotas, se hace más fina en la medida
que el tamaño del orificio de la boquilla de abanico se reduce, y aumentan el ángulo de
la boquilla y la presión de aplicación. Inversamente, la calidad de la aspersión se hace
más gruesa en la medida que se aumenta el diámetro de orificio y se reducen el ángulo
de la boquilla y la presión de aplicación.
Los espectros de gótulas comúnmente se describen mediante el diámetro de la mediana
del volumen (DMV), calculado matematicamente, que da un diámetro único. Las
boquillas se clasifican, de acuerdo con su calidad de aspersión (DMV) en las categorías
de "finas", "medias" y "gruesas" para usos normales, y "muy finas" y "muy gruesas"
para usos especiales, por ejemplo, máquinas nebulizadoras y fertilizadoras,
respectivamente. En la Tabla 4 se muestran algunas caracteristicas de diferentes
calidades de aspersión.
Tabla 4. Efectos de la calidad de la aspersión sobre la retención, la deriva y el uso.
Calidad de Tamaño de Retención sobre superficies Usado para Peligro de
aspersión gota* m foliares difíciles de mojar deriva
Fina 101-200 buena buen cobertura medio
Media 201-300 buena mayoría de los bajo
productos
gruesa >300 moderada herbicidas de muy bajo
suelo
* diámetro de la mediana de volumen de las gotas
Las boquillas se fabrican de bronce, plástico, acero inóxidable o cerámica y este orden,
de formas ascendente, refleja su costo y resistencia al desgaste. El riesgo de tupiciones
se reduce acoplando filtros de malla fina (300 m de apertura) en el cuerpo de la
boquilla. Estas se deben inspeccionar regularmente por su desgaste y se deben sustituir
al menos anualmente.
Las lanzas manuales incluyen un mecanismo de gatillo y un filtro y, en algunos casos
una pieza en forma de T, para acoplar una válvula de presión, especialmente util en una
asperjadora de compresión, que alerte al operador cuando se produce una caída de la
presión. En dependencia del uso pretendido la lanza puede acoplarse a una sola boquilla
o a un aguilón (boom) portando tres o cuatro boquillas.
Calibración de asperjadoras de tipo mochila. Es imprescindible calibrar la
asperjadora antes de usarla, usando agua limpia como solución de aspersión. Se deben
determinar tres factores básicos al calibrar la asperjadora: la velocidad de traslado, el
caudal de la boquilla (según tipo y presión de aplicación) y el ancho de la estela.
La velocidad de traslado se debe determinar sobre una superficie con vegetación similar
a la que será tratada. Una velocidad típica de caminar asperjando es de 1 m/seg o 3.5
kph. El caudal de la boquilla se debe determinar recogiendo y midiendo el volumen de
líquido de aspersión emitido en 1 minuto. Cuando se usan asperjadoras accionadas por
palanca, ésta se debe accionar uniformemente, con brazadas completas, con el fin de
mantener una presión lo más uniforme posible. Sí tiene acoplada válvula de regulación
de presión, ésta se de colocar en un valor adecuado para la boquilla.
El ancho de estela es la distancia de aspersión efectiva cubierta por la boquilla o aguilón
(boom) acoplado. El ancho de aspersión de una sola boquilla de abanico (fan-jet) es
típicamente estrecha, mientras que con una sola boquilla de inundación o deflectora
(flood-jet) se obtiene un ancho de estela mayor. Habiendo determinado el caudal de la
boquilla en litros/minuto, conociendo el ancho de estela y la velocidad de traslado, se
puede calcular el volumen de aplicación (o solución final) por unidad de área.
Este valor se multiplida por 10 000 para obtener 1/ha.
Así, con un ancho de estela de 1 m, una velocidad de traslado de 60 m/min y un caudal
de boquilla de 0.6 1/min, el volumen de aspersión por hectárea es:
Si el volumen de aplicación (solución final) es inadecuado, se pueden hacer ajustes
pequeños variando la velocidad de traslado y/o la presión. Ajustes mayores exigen
cambio de boquillas.
Para calcular la cantidad de producto comercial a echar en el tanque de la asperjadora,
tome la dosis recomendada de la etiqueta del producto (1/o kg/ha) y multiplique por el
volumen del tanque de la asperjadora (o por el volumen de aspersión necesario si es
menor que un tanque lleno). Este valor se divide entre el volumen de aplicación en 1/ha
(ver arriba),
por ejemplo, si la dosis del herbicida es de 2.5 1/ha de producto comercial, la capacidad
del tanque es de 20 l y el volumen de aplicación es de 1001/ha, el volumen de producto
comercial a echar en el tanque es:
Asi, se deben añadir 0.5 1 del producto a 19.5 1 de agua en el tanque de la asperjadora.
Muchas recomendaciones de herbicidas se ofrecen en dosis de ingrediente activo por
hectarea. En los cálculos anteriores, se debe multiplicar la dosis de ingrediente activo
por:
para obtener el peso o volumen de producto comercial requerido.
Mezclado de la solución de aspersión y llenado de la asperjadora. Los lugares de
mezclado deben estar bien alejados de las vías o cuerpos de agua y otras áreas
ambientalmente sensibles.
Lea la etiqueta del producto
Use ropa protectora adecuada
Agite en envase del producto solamente si así lo indica la etiqueta. Vierta y mida
cuidadosamente la cantidad calculada.
Llene el tanque de la asperjadora hasta la mitad con agua limpia. Agregue el producto
medido. Enjuague el recipiente de medición y vierta éstos en el tanque. Ajuste la tapa de
la asperjadora y agite suavemente la asperjadora para mezclar su contenido. Retire la
tapa, rellene con agua hasta el nivel correcto y mezcle de nuevo.
Deseche los envases vacíos con seguridad y, si es posible, devuélvalos a los
suministradores.
Aspersión. Mantenga la lanza a la altura correcta sobre el objetivo para lograr el ancho
de estela requerida y un depósito uniforme. Evite asperjar cuando la velocidad del
viento esté por encima de 6 kph, ya que la deriva puede ser un problema. Además, un
aire muy quieto y condiciones soleadas pueden producir corrientes de convección que
pueden causar deriva en direcciones inpredecibles. Se puede reducir la deriva mediante
una menor altura de las boquillas, menor presión y boquillas mayores.
El equipo de aplicación de disco giratorio o de gótulas controladas crea una fuerza
centrífuga que divide el líquido en gótulas en la periferia del disco, que a menudo es
aserrado para mejorar la uniformidad de la formación de gotas. El disco a menudo es
accionado por un motor movido por baterías, pero algunos algunos son movidos por una
bomba de aire manual. El líquido es llevado y depositado sobre el disco por gravedad y
se aplican de 10 a 501/ha como una aspersión de media a gruesa. El volumen bajo de
líquido de aspersión es especialmente útil donde el suministro o transporte del agua sea
un problema. Otra ventaja del aplicador de disco giratorio es que el caudal del flujo y la
velocidad del disco determinan el tamaño de las gótulas y, cuando se ajustan
correctamente, los tamaños de las gótulas quedan en un rango estrecho de tamaños,
permitiendo minimizar la deriva.
El mayor uso de los equipos de aplicación de disco giratorio o de gótulas controladas ha
sido para aplicación de insecticidas y fungicidas, con tamaños de gótulas en el rango de
50 -150 m. Para herbicidas son comunes tamaños mayores de gótulas, de 200 - 300 m
are common.
El asperjado proveniente de disco giratorio es menos fácil de ver que el de boquillas
hidráulicas y se debe tener cuidado para evitar contaminar al operador y para asperjar en
el área objeto de la aplicación. Algunos modelos son frágiles y la duración de las
baterías y el mantenimiento han causado problemas. Algunas formulaciones de
herbicidas, hechas especialmente para aplicación mediante discos, contienen un
pigmento blanco, el dióxido de titanio, que hace más visible el asperjado y su estela.
Otros tipos de equipos de aplicación. Los equipos de aplicación de granulados están
compuestos por una tolva, un mecanismo de medición y un dispositivo de distribución.
Para tratamientos por manchones de las malezas se sostiene manualmente la tolva y el
gatillo permite que un pequeño volumen de gránulos caiga a través de un tubo rígido
que los descarga sobre las malezas. Para la aplicación de los granulados en bandas el
dispositivo medidor comunmente consiste en un rotor acanalado o estriado accionado
por una rueda terrestre motriz. Los gránulos caen por gravedad en los canales o estrías y
se descargan a través de los tubos de distribución. Este tipo de dispositivo se puede
acoplar a una sembradora. Para distribución total (al voleo, sobre todo el área) los
gránulos se proyectan sobre una boquilla de impacto y se dispersan mediante una
corriente de aire producida por un ventilador accionado por motor. Algunos herbicidas
granulados se pueden aplicar a mano.
"Frotadores", "rodillos", "mechas" y "sogas" de malezas. En estos dispositivos una
solución moderadamente concentrada de herbicida alimenta una superficie absorbente,
la cual es frotada o rodada sobre la maleza objeto de control. Solamente se trata un área
limitada de la maleza, por lo que esta técnica solamente se puede usar con herbicidas
fácilmente translocables, como glifosato. El tratamiento puede ser selectivo donde las
malezas sean más altas que el cultivo. El traslado del ingrediente activo al objetivo es
muy efectivo, pero existen pocos herbicidas adecuados y limitadas situaciones
cultivo/malezas para esta técnica. Bajo condiciones de baja humedad los equipos de
aplicación tienden a secarse y también se contaminan con polvo y material vegetal que
limita su efectividad.
Una regadera podría ser el único equipo disponible para aplicación de herbicidas en
algunas fincas o predios pequeños, pero cuando se le acopla una roseta fina se puede
usar para aplicar herbicidas.
La calibración de estos equipos de aplicación lleva los mismos criterios descritos para
las asperjadoras de mochila, o sea, la velocidad de traslado, el caudal del herbicida y el
ancho de estela.
Aspersión segura. La mayoría de las técnicas de aplicación entregan solamente una
pequeña proporción del herbicida a la maleza objeto de la aplicación, mientras que el
resto queda disponible a especies no objeto de la aplicación, que se encuentran en el
medio y/o para contaminar las aguas superficiales o subterráneas.
Para una aplicación segura y efectiva el operador de la asperjadora (agricultor) debe
aplicar la dosis adecuada de herbicida en el volumen de agua adecuado, usando una
correcta calidad de aspersión, en el momento óptimo.
Para más información sobre todos los aspectos de la tecnología de aplicación vea a
Matthews (1992).
Dosis reducidas y control integrado mecánico y químico
Por razones económicas y ambientales, los agricultores de países industrializados están
tratando de lograr un efectivo control de las malezas con uso reducido de herbicidas.
Algunas de las técnicas pueden ser aplicables, si no se usan ya, al control de malezas en
países en desarrollo.
Las dosis recomendadas en las etiquetas se escogen para ofrecer una destrucción
confiable de las malezas y selectividad del cultivo bajo una amplia variedad de
condiciones de suelo y clima y en un rango de estadios de desarrollo. Sin embargo, la
investigación y la experiencia práctica demuestran que en estadios tempranos de
desarrollo y bajo condiciones adecuadas de suelo y de clima las dosis de muchos
herbicidas se pueden reducir hasta un 50% sin disminución en la eficacia (Kudsk 1989).
Cuando se trata una población mixta de malezas la dosis la determina la especie menos
susceptible. Metsulfuron controla Papaver rhoeas L. y Stellaria media (L.) Cyr. al 10%
de la dosis recomendada, pero se requiere la dosis completa para Galium aparine L..
Fluoxypyr es especialmente efectivo contra G. aparine y una mezcla de los dos
herbicidas asegura el control de un grupo de malezas a dosis muy bajas (Caseley et al,
1993).
La aplicación a manchones de malezas en lugar del tratamiento de campos enteros
permite considerables ahorros. Por ejemplo, los manchones de Cirsiun arvense (L.)
Scop. se pueden tratar con glifosato en trigo o cebada como un tratamiento pre-cosecha.
Mochileros con lanzas manuales ofrecen un buen sistema para la aplicación por
manchones, ya que el operador puede seleccionar el objetivo.
La combinación la labranza mecánica con el tratamiento de herbicidas puede reducir
sustancialmente el uso de herbicidas. Esto se logra comunmente mediante la aspersión
en bandas sobre los surcos plantados y las labores de cultivo mecánico del área entre
surcos.
Después de las labranzas, las malezas desenraizadas o enterradas a menudo desarrollan
nuevas raíces o tallos, respectivamente, lo cual les permite recuperarse. Esto es
especialmente un problema bajo condiciones de suelo húmedo. El pre-tratamiento con
dosis sub-letales (1-20% de las recomendadas) de herbicidas que inhiben el crecimiento,
como las sulfonilureas, evita el nuevo enraizamiento y la recuperación de las malezas
que han sido cultivadas (Caseley et al 1993). Este tipo de herbicida también se podría
usar para regular el crecimiento de plantas de cobertura del suelo con el fin de reducir la
competencia con el cultivo.
Revisión sobre la acción de los herbicidas
Introducción
Esta sección brinda una revisión sobre la acción de los herbicidas. Para más información
vea a Hance y Holly (1990) y Devine et al. (1993).
Los herbicidas destruyen las malezas interfiriendo los procesos bioquímicos, como la
fotosíntesis, que tiene lugar en el simplasto o sistema vivo de la planta. Para que la
acción del herbicida tenga lugar deberá haber suficiente cantidad de ingrediente activo
del compuesto para que éste entre en la maleza y sea transportado hada el lugar de
acción adecuado. En la Fig. 1 se muestran algunos de los principales pasos en la acción
de los herbicidas y los factores que lo afectan.
Intercepción y retención del asperjado
Algunos herbicidas, como glifosato (un compuesto sistémico con movilidad a través del
floema) y paraquat (un herbicida de contacto), entran en la planta exclusivamente a
través de las partes aéreas. Sin embargo, muchos herbicidas que se aplican después de la
emergencia de las malezas tienen, tanto actividad foliar como a través del suelo.
Chlorsulfuron entra a la planta principalmente a través de la parte aérea, pero también a
través de las raíces y su actividad en el suelo controla a las malezas que germinan
después de la aplicación. El éxito de estos tratamientos foliares post-emergentes está en
dependencia que suficientes gotas del asperjado sean interceptadas y retenidas sobre el
follaje. El hábito de crecimiento plano de muchas plantas de hoja ancha ofrece una
buena proyección para las gotas de la aspersión, mientras que el de las hojas erectas y
estrechas de las gramíneas suele ser peor. El ángulo de las hojas también afecta la
retención del asperjado. Por lo general hay mayores pérdidas en un follaje más erecto,
especialmente cuando se asperjan gotas grandes.
Figura 1. Factores que afectan las etapas de la actividad de los herbicidas
En la medida en que las plantas crecen, su área foliar aumenta. Las gramíneas, en
especial, se convierten en mejores objetos para las gotas de aspersión en la medida que
la orientación de sus hojas se aplana y se desarrollen tallos adventicios. Por esta razón
muchos graminicidas post-emergentes se aplican a partir del estadio de desarrollo de
dos hojas en lo sucesivo. Sin embargo, la demora de la aspersión con el objeto de
optimizar la retención no debe ser la única consideración, ya que las plantas más adultas
pueden necesitar una dosis mayor de herbicida para un control efectivo y la eliminación
tardía de la maleza puede traer como consecuencia una competencia severa con el
cultivo.
La naturaleza de la superficie foliar es otro factor importante que determina la retención
del herbicida. La forma y disposición de las partículas de cera sobre las hojas de muchas
gramíneas ([Link]. Avena spp.) produce una superficie áspera que repele el agua, por lo
que las gotas grandes del asperjado tienden a rebotar o escurrir fuera de las hojas.
Las condiciones climáticas, bajo las que ha crecido la planta antes de la aspersión,
afectan la intercepción y retención del asperjado. Las plantas que han estado sometidas
a condiciones adversas de sequía o a condiciones frías, tienen hojas más pequeñas,
usualmente cubiertas con cantidades considerables de cera epicuticular, que interceptan
y retienen menos herbicida que las plantas que crecen bajo condiciones cálidas y
húmedas. El efecto de la precipitación depende de su momento e intensidad. Una
cubierta de rocío al momento de la aspersión puede aumentar la intercepción foliar
mediante la alteración del ángulo de la hoja. Lluvias intensas poco tiempo después de la
aplicación pueden lavar el herbicida de la hoja. Los compuestos solubles en agua, como
glifosato, son menos "resistentes al lavado por lluvias inmediatamente después de la
aplicación" que los herbicidas lipofílicos, como diclofop-metil, que se formulan como
emulsiones.
Penetración foliar
La principal barrera para la absorción de los herbicidas es la cutícula, que cubre todas
las superficies aéreas y minimiza las pérdidas de agua de la planta. La capa externa
consiste en cera cuticular con extrusiones de cera epicuticular, que varía en forma con la
edad de la hoja y con la especie. Las ceras son no-polares, afines al aceite en su
naturaleza y repelen al agua. Debajo de la cera cuticular está la capa de cutina, que es
más hidrofílica que las ceras. Los agentes tensoactivos y otros aditivos de las
formulaciones de herbicidas juegan un papel importante en la retención y penetración
del herbicida a través de las cutículas cerosas. Los lugares preferenciales de entrada de
los herbicidas son las células de protección de los estomas, los pelos y los nervios
foliares en las especies de hoja ancha. Los estomas penetran la superficie foliar, pero la
mayoría de los agentes tensoactivos no son capaces de reducir la tensión superficial de
las soluciones acuosas lo suficientemente como para permitir la entrada de los
herbicidas a través de los estomas. Se exceptúan los tensoactivos a base de organo-
silicona.
La velocidad de penetración es directamente proporcional a la concentración externa del
herbicida y a la velocidad de su movimiento desde la superficie interna de la cutícula
hacia el apoplasto.
Los herbicidas solubles en aceite penetran fácilmente la cutícula a través de sus
componentes lipofílicos bajo un amplio rango de condiciones climáticas y vegetales,
mientras que los compuestos solubles en agua tienden a penetrar más lentamente, por lo
que requieren de tensoactivos y de una cutícula hidratada para su penetración. Así, la
absorción de herbicidas hidrosolubles aumenta por la alta humedad relativa, adecuada
humedad del suelo y temperaturas cálidas (Devine 1988). El rocío o lluvias ligeras (<
0.5 mm/h) pueden aumentar la absorción del herbicida mediante al disolver nuevamente
los depósitos del compuesto seco o cristalizado y pueden facilitar la redistribución del
herbicida sobre la superficie de la planta, así como su deposito. Por ejemplo, en las
gramíneas, la superficie adaxial de la vaina foliar sólo está cubierta ligeramente con
cera, la humedad es alta y aquí la absorción es más rápida que sobre las superficies de
las láminas foliares (Coupland et al 1978).
Disponibilidad y destino de los herbicidas en el suelo
El éxito de un tratamiento de herbicida aplicado al suelo depende de la entrada de
concentraciones tóxicas del producto en las raíces o la parte aérea de las malezas. Esto
está determinado por la duración de la exposición al herbicida y su concentración en las
fases líquida o gaseosa. Los factores que influyen sobre la efectividad de los herbicidas
de activos en el suelo son la adsorción, el movimiento y la degradación, pero se debe
enfatizar que estos son factores interactuantes. Además, las propiedades químicas y
físicas del herbicida también son aquí de importancia clave.
Adsorción. El herbicida al entrar en contacto con el suelo se fracciona y pasa a las fases
sólida, líquida y gaseosa. Solo el que llega a las últimas dos fases estará disponible para
su absorción por la planta. El grado de adsorción sobre las partículas de suelo depende
de su textura, el tipo de arcilla, el contenido de materia orgánica y la humedad del suelo.
Los suelos arenosos tienen partículas relativamente grandes con un área superficial
pequeña para la adsorción. Las arcillas tienen grandes áreas de superficie y alta
capacidad para adsorber los herbicidas, siendo la montmorilonita más adsortiva que la
ilita o la caolinita. La materia orgánica es regularmente el factor más importante que
determina la adsorción. De esta forma, algunos tipos de herbicidas, como las triazinas,
no están disponibles a las plantas en suelos con un alto contenido de materia orgánica.
Las dosis de los herbicidas activos en el suelo comúnmente se ajustan de acuerdo al
contenido de materia orgánica del suelo.
El agua compite con los herbicidas por los sitios de adsorción, por lo que en suelos
húmedos queda una mayor proporción del herbicida en las fases acuosas o gaseosas que
en suelos secos. En el caso de herbicidas volátiles, con baja solubilidad en agua, como
EPTC, la adsorción sobre los coloides es importante para su retención en el suelo, por lo
que la aplicación sobre suelo húmedo conduce a mayores pérdidas hacia la atmósfera.
Los herbicidas con presiones de vapor mayores a 15 m Pa, incluyendo triallate,
trifluralin, vernolate, butylate y EPTC son comúnmente incorporados mecánicamente al
suelo inmediatamente después de la aplicación para reducir las pérdidas de vapor.
CDAA y propachlor también tiene altas presiones de vapor, pero no requieren
incorporación mecánica, ya que son relativamente solubles en agua y penetran en el
suelo con la lluvia o la irrigación. En el caso de herbicidas, como simazina, que se une
fuertemente a los coloides del suelo, su aplicación sobre suelos húmedos resulta en una
menor adsorción y mayor disponibilidad para su absorción por las plantas que su
aplicación sobre suelo seco.
Los herbicidas cargados positivamente, como paraquat, no tienen actividad en el suelo,
ya que quedan fijados fuertemente por los coloides de suelo cargados negativamente.
Los herbicidas que son ácidos o bases débiles se ionizan sólo parcialmente. A valores de
pH bajos (< 5.0) las triazinas se cargan positivamente y quedan fuertemente unidas a los
coloides del suelo, pero bajo condiciones neutras o alcalinas quedan más disponibles en
la solución del suelo. Bajo estas condiciones se comportan como moléculas descargadas
y la fuerza de enlace dependerá de propiedades como la solubilidad en agua y la presión
de vapor.
Los herbicidas de un grupo químico dado tienden a adsorberse al suelo en relación
inversa a su solubilidad en el agua. La distribución de los herbicidas entre los coloides
del suelo y el agua regularmente se describe mediante el coeficiente de adsorción Kd, el
cual se define como:
Los valores Kd son mayores para los herbicidas fuertemente adsorbidos.
Movimiento. Independientemente de la incorporación mecánica de los herbicidas, el
contacto con las raíces y partes subterráneas de las plantas depende del movimiento
vertical en profundidad del herbicida en el perfil del suelo después de lluvias o
irrigación. La cantidad de herbicida que se lixivia a través del suelo depende de su
solubilidad y persistencia, del volumen de agua que esté pasando a través del suelo y de
la relación de adsorción entre el herbicida y el suelo (Kd). A través de los macrosporos,
tales como las quebraduras y las galerías hechas por lombrices de tierra, se produce un
movimiento más rápido en profundidad del perfil de suelo, donde el herbicida se
transporta tanto en solución como unido a partículas finas de suelo.
Cuando la evapotranspiración sobrepasa al movimiento del agua hacía abajo en el perfil
del suelo, el herbicida en solución se mueve por capilaridad hacia la superficie del
suelo. Este proceso ha conducido a daños por residuos de herbicidas en los cultivos
subsiguientes en rotación, sobre todo con compuestos solubles en agua, relativamente
móviles, tales como chlorsulfuron.
Durante lluvias intensas se produce el movimiento lateral del herbicida en solución y
del que se encuentra unido a las partículas de suelo. Este se puede lavar mediante
arrastre en la superficie del suelo, cuya cantidad dependerá de varios factores, como: la
pendiente del lugar, el tipo de suelo, la cobertura del suelo, la intensidad y duración de
la lluvia, las propiedades químicas y físicas del herbicida. El arrastre superficial es una
de las causas principales de la contaminación de las aguas superficiales con herbicidas,
que también puede producir una disminución de la eficacia del herbicida.
Degradación. La degradación de los herbicidas puede ser física, química y biológica.
Compuestos como trifluralin son susceptibles a la degradación mediante la radiación
UV y por esta razón requieren de incorporación mecánica. Algunos herbicidas, como
metsulfuron, sufren fácilmente hidrólisis, especialmente a pH bajo.
Las enzimas microbianas (intra y extra-celulares) son responsables de la degradación de
muchos compuestos y el uso continuado de algunas clases de plaguicidas, tales como
los tiolcarbamatos, conduce a un incremento de la población de organismos degradantes
de los herbicidas y a aumentar el nivel de pérdidas de éstos. Tanto los cultivos como las
malezas absorben los herbicidas y comúnmente aquellos tolerantes los metabolizan (vea
Metabolismo).
Para una información más completa sobre los tópicos abordados en esta sección vea a
Hance (1980), Moyer (1987) y Walker (1987).
Translocación del herbicida
Después de la penetración en las hojas y la absorción por las raíces, muchos herbicidas
se mueven hacia otras partes de la planta en el apoplasto y el simplasto.
El apoplasto es una red interconectada de tejido no vivo, que incluye las paredes
celulares y el xilema conductor del agua. Este está limitado externamente por la cutícula
e internamente por la membrana más externa de la célula, el plasmolema. Los
herbicidas que entran en la raíz ([Link]. atrazina), se mueven en el xilema con la corriente
transpiratoria y siguen el movimiento del agua hasta las puntas de las hojas en las
monocotiledóneas, o hasta sus márgenes, en las dicotiledóneas. Los herbicidas se
acumulan donde se pierde el agua por evaporación y ésto generalmente se refleja en la
cronología y localización de los síntomas fitotóxicos.
La pérdida de agua desde una planta está determinada por la luz, la temperatura, la
velocidad del viento y la humedad, así como por la disponibilidad de agua en el suelo.
Sin embargo, en la medida en que el agua del suelo se hace menos disponible, otros
factores pueden desplazar a aquellos más elementales que controlan la transpiración.
Bajo condiciones adversas de humedad de suelo puede ocurrir una inversión de la
corriente transpiratoria, por lo que el agua presente en las hojas será absorbida y
conducida hacia las raíces. Bajo estas condiciones, se ha observado que diquat, aplicado
al follaje de la papa como desecante, produce pudrición del extremo del tubérculo
(Headford y Douglas 1967).
Un herbicida absorbido por las raíces y distribuído normalmente en el sistema del
xilema, será transportado principalmente hacia las hojas abiertas, lo cual es un patrón
ideal de distribución para cualquier compuesto inhibidor de la fotosíntesis. Por otra
parte, a menos que tenga lugar alguna redistribución posterior dentro de la planta, este
patrón no es adecuado para herbicidas, cuyo modo de acción esté asociado con los
procesos de crecimiento. En tales casos, se debe producir una redistribución del
compuesto hacia los ápices de crecimiento, proceso que involucra también al simplasto.
Este último es un sistema vivo interconectado de células vegetales, que incluye al
floema, que contiene el citoplasma metabólicamente activo, limitado en su parte externa
por el plasmolema y por la parte interna de la membrana vacuolar, el tonoplasto. Este
contiene organelos, como los cloroplastos y los mitocondrios. Los puntos de acción de
todos los herbicidas están localizados en el simplasto.
Los azúcares producidos por la fotosíntesis en los tejidos verdes de las plantas (fuentes)
son conducidos en el simplasto hacia las regiones, donde tiene lugar el crecimiento y el
almacenamiento. En la mayoría de las circunstancias los herbicidas se mueven fuera de
la hoja tratada solo a través del floema y los herbicidas o componentes de formulación
que interfieran con el transporte en el floema limitan la translocación del herbicida.
Usualmente el lento desarrollo de los síntomas fitotóxicos, como se observa por ejemplo
con glifosato, está asociado a una translocación más efectiva del herbicida. La fuerza de
la actividad de fuentes individuales cambian durante el año en respuesta a la
senescencia de las hojas y a cambios en el desarrollo de la planta, como la floración, la
formación de semillas y el desarrollo de órganos de almacenamiento. Las hojas muy
jóvenes se comportan como depósitos, por lo que resultan ser pobres objetivos para la
aplicación de herbicidas sistémicos. Las hojas que completan su desarrollo sobre plantas
jóvenes tienden a exportar azúcares (y herbicidas) principalmente hacia el ápice del
tallo. En la medida que la planta crece, el patrón de exportación se dirige más hacia las
raíces y los órganos subterráneos. Es en esta etapa que la aplicación del herbicida
generalmente produce buen control sobre especies perennes, como Imperata cylindrica
(L.) Raeuschel.
Además del estadio de desarrollo de la planta, los factores del ambiente también afectan
el flujo de azúcares en el floema. Factores adversos que disminuyen la velocidad de
crecimiento de la planta, como las bajas temperaturas y la sequía, reducen el potencial
de eliminación o depósito, por lo que menos herbicida tiende a ser translocado. Otros
factores, como la baja intensidad de luminosidad, limitan la producción de azúcares en
las hojas y reducendo la actividad de generación, con lo que pueden perjudicar la acción
de herbicidas sistémicos. Por estas razones, normalmente se recomienda que los
herbicidas sistémicos se deben aplicar cuando las malezas están en una fase de
crecimiento activo.
Metabolismo
El metabolismo de los herbicidas en las plantas constituye el mecanismo más
importante de selectividad de los herbicidas entre malezas y cultivos o entre malezas
susceptibles y tolerantes. Las plantas tolerantes detoxifican al herbicida con suficiente
rapidez como para evitar que cantidades fitotóxicas del ingrediente activo se acumulen
en el simplasto. El metabolismo de los herbicidas involucra transformaciones que
aumentan la solubilidad en agua y esto regularmente es seguido por la conjugación con
azúcares o aminoácidos. Bentazon tiene un margen de selectividad de 200 veces entre el
arroz y Cyperus serotinus Rottb., debido a su rápida hidroxilación, seguida de su
conjugación con glucosa en el arroz (Mine et al 1975). El margen de selectividad de
muchos herbicidas, como isoproturon en trigo, es mucho más estrecho y la seguridad
del cultivo está fuertemente influída por la variedad, el estadio de desarrollo y las
condiciones climáticas.
La selectividad de algunos herbicidas, como los tiolcarbamatos y las sulfonilureas, se
puede aumentar en cultivos gramíneos mediante el uso de sustancias protectoras, que
promueven la degradación y conjugación del herbicida en el cultivo, pero no en las
malezas. Las sustancias protectoras se usan como coberturas de semillas o en mezclas
con el herbicida. Actualmente existen 15 combinaciones de herbicida/sustancia
protectora en el mercado y en la Tabla 5 se muestran algunos representantes para los
principales cultivos.
Tabla 5. Ejemplos de combinaciones herbicida/sustancia protectora y sus usos,
(según Komives 1992).
Cultivo Herbicida Sustancia Protect. Aplicación
Maíz EPTC dichlormid mezcla de tanque
Trigo fenoxaprop-etil fenclorazole-etil mezla de tanque
Arroz bensulfuron-metil dimepiperato mezcla de tanque
Sorgo metolachlor cyometrinil cobertura de semilla
En contraste con las sustancias protectoras, ciertos compuestos sinérgicos aumentan la
actividad herbicida mediante la prevención de su metabolismo. Así, aminotriazole se
inactiva en algunas malezas por condensación con serina, cuya reacción es inhibida por
el tiocianato de amonio, que se incorpora en varias formulaciones de este herbicida.
La inhibición del metabolismo de los herbicidas es deseable en las malezas, pero se
debe tener cuidado de no dañar los cultivos. El control de malezas en arroz con propanil
puede causar severa fitotoxicidad en el cultivo si se aplican insecticidas carbamicos u
organofosforados inmediatamente antes o con el herbicida. Los insecticidas inhiben la
hidrólisis del propanil por la aril acrilamilasa, que es la principal vía de detoxificación
que aporta tolerancia a este herbicida en el arroz (Matsunaka 1968).
El metabolismo, que confiere tolerancia a los herbicidas en los cultivos, también se
presenta en malezas. Por ejemplo, la acción débil de metribuzin contra Ipomoea
hederacea (L.) Jacq. es debida a una rápida desanimación. El uso repetido de herbicidas
con similar composición química puede conducir a la selección de biotipos resistentes a
los mísmos, con mayor capacidad para degradarlos, como Alopecurus myosuroides
Huds. resistente a isoproturon (Moss y Cussans 1991).
Se ha estimado que menos del 1% del herbicida que llega a la superficie de la planta
interactúa en el punto de acción, por lo que para muchos herbicidas y especies, el
metabolismo es la principal causa de pérdidas del ingrediente activo.
Puntos de acción de los herbicidas
La mayoría de los grupos de herbicidas afectan, bien la fotosíntesis o la división celular
y el crecimiento, pero algunos herbicidas parecen afectar más de un punto (Tabla 6).
Así, bromoxynil nitrilo inhibe la fotosíntesis y desacopla la fosforilación oxidativa. Los
herbicidas de un mismo grupo químico generalmente tienen el mismo sitio de acción,
pero esto no siempre es así. Por ejemplo, la anilida propanil inhibe la fotosíntesis,
mientras que otro miembro de este grupo, diflufenican, inhibe la biosíntesis de
carotenoides.
Herbicidas que interfieren con la fotosíntesis. Alrededor del 35% de todos los
herbicidas disponibles comercialmente interfieren con la fotosíntesis, que es el proceso
involucrado en la conversión de energía luminosa en energía química, para así producir
la liberación de oxígeno y la transformación del CO2 en azúcares.
Herbicidas del Fotosistema 1 (FS1) (Tablas 6 y 7). Estos son los compuestos
bipiridílicos, diquat y paraquat, que desvían el flujo de electrones en el extremo
terminal del Fotosistema 1. La acción de estos herbicidas es, por lo tanto, dependiente
de la luz para promover el flujo de electrones y del oxígeno para producir el superóxido
fitotóxico, peróxido de hidrógeno, y el altamente dañino radical libre: hidroxil.
Estos radicales fitotóxicos interactúan rápidamente con los lípidos de las membranas y
con los aminoácidos de las proteínas y ácidos nucléicos enzimáticos, produciendo
rápida filtración de las membranas y destrucción del tejido foliar, lo que da una
apariencia de mojado por agua, que es seguida de necrosis y desecación.
Inhibidores del Fotosistema 2 (FS2) (Tablas 6 y 7). Estos bloquean el transporte de
electrones mediante la interacción con un polipéptido en la membrana de los
cloroplastos. La especificidad de este sitio de acción requiere del elemento estructural
-CO-N< o
-N = C-N< para la acción inhibitoria y éstos se encuentran en la mayoría de los
herbicidas de este grupo (Tabla 7).
Cuando la clorofila absorbe la energía luminosa para activar el flujo de electrones desde
el agua, ésta se excita hasta un denominado "estado de singlete" (1C1). Si la energía de
excitación no es utilizada porque el flujo de electrones está detenido, puede excitar al
oxígeno a un "estado de singlete" (1O2). Esta forma altamente dañina de oxígeno puede
interactuar con los lípidos, proteínas, ácidos nucléicos y otras moléculas celulares para
causar la desorganización celular y, como consecuencia, la muerte de la planta. Esto se
refleja en la aparición de síntomas fitotóxicos, como la clorosis y la necrosis.
TABLA 6. Grupos de herbicidas y sus puntos de acción.
Tabla 7. Grupos de herbicidas y ejemplos de estructuras.
Inhibidores de la biosíntesis de pigmentos. La biosíntesis de la clorofila está
íntimamente relacionada con el desarrollo de una estructura tilacoidea funcional en el
tejido foliar verde y las clorofilas son esenciales para absorber la luz. Además de la
absorción de la luz, los carotenoides son agentes protectores importantes para reprimir
los dañinos oxígeno singlete (¹O2) y clorofila tripleta (³Cl), producidos por el exceso de
energía de excitación, que es especialmente importante a altas intensidades luminosas.
Como regla general, los herbicidas que bloquean la síntesis de pigmentos producen
blanqueado o decoloración.
Inhibidores de la biosíntesis de clorofila (Tablas 6 y 7). Se considera que los difenil-
etéres interactúan con la ácido -aminolevulínico (ALA) deshidrogenasa y otras
enzimas en la senda de la biosíntesis de la clorofila, lo que causa una acumulación
anormal de tetrapirrol. Esto produce una acumulación de precursores incapaces de
traspasar la energía luminosa absorbida a los centros de reacción del fotosistema. Se
producen grandes cantidades de 1O2 que reaccionan con los lípidos, proteínas y ácidos
nucléicos, que causa la destrucción de las membranas y una rápida decoloración. Estos
precursores, como ALA y tetrapirrol, se denominan fotosensitizadores. La clorofila
también es un fotosensitizador, pero esta disipa la energía de excitación a través de la
vía de transporte de electrones.
Inhibidores de la biosíntesis de carotenoides (Tablas 6 y 7). Norflurazon y diflufenican
inhiben las "reacciones de desaturación" en la biosíntesis de carotenoides, mientras que
el amitrol bloquea otra etapa no identificada en esta senda. En ausencia de la represión
del ³Cl y el 1O2 por el caroteno, los pigmentos de clorofila se blanquean. Este síntoma es
especialmente evidente en tejidos recien desarrollados.
Inhibición de la síntesis de lípidos (Tablas 6 y 7). Los ácidos grasos y los ácidos
grasos de cadena larga son necesarios en la formación de los componentes lípidos de las
membranas y ceras cuticulares, respectivamente. Los herbicidas
ariloxifenoxipropiónicos y las oximas inhiben la enzima inicial en la biosíntesis de los
ácidos grasos, la acetil Coenzima A carboxilasa, mientras se estima, que los
tiolcarbamatos bloquean la formación de ácidos grasos de cadenas muy largas,
posteriormente en esta senda. La falta de producción de ácidos grasos conduce
rapidamente al desorden de las membranas, lo cual se refleja en el cese de la división
celular y la necrosis del tejido meristemático. A dosis sub-letales, se producen hojas con
poca cera cuticular, lo que puede afectar su respuesta a los plaguicidas y patógenos.
Solamente las especies gramíneas son afectadas por los herbicidas de ésteres de ácidos
ariloxifenoxi-alcanoicos y oximas, cuyo mecanismo de selectividad ha sido discutido
por Owen (1991).
Inhibición de la division celular (Tablas 6 y 7). Varias clases de herbicidas, como las
dinitro-anilinas y los carbamatos, inhiben la división celular mediante su interacción con
los microtúbulos. La formación de microtúbulos del huso mitótico es una condición
para la separación de nuevos cromosomas. Las puntas de las raíces expuestas a
dínitroanilinas y carbamatos se abultan, la mitosis se detiene y un reducido número de
microtúbulos usualmente se observan.
Herbicidas que imitan al ácido indolacético (AIA) (Tablas 6 y 7). Casi 50 años
después de la introducción de los primeros herbicidas del "tipo auxina u hormonales",
su sitio de acción permanece desconocido. No obstante, está ampliamente aceptado que
estos actúan como si fueran auxinas persistentes que previenen las fluctuaciones
normales de los niveles de la auxina natural, ácido indolacético (ALA), que son
necesarias para un crecimiento ordenado. El exceso de ALA se degrada rapidamente en
la planta, pero los reguladores sintéticos del crecimiento, como 2, 4-D, no son afectados
por los sistemas regulatorios endógenos y, como consecuencia, se desorganiza el
crecimiento.
El tratamiento de una planta de hoja ancha en rápido crecimiento puede producir
alteración epinástica en unos minutos y el crecimiento puede cesar en unas horas.
Después de un período de días, el ácido nucleico y las proteínas se acumulan en el tejido
basal inmaduro, como los peciolos, donde la proliferación anormal de células da origen
a tumores, callos y raíces adventícias. Mientras tanto, los ápices normales son
desprovistos de ácido nucleico y proteínas, por lo que el crecimiento se detiene. La
proliferación de tejido vascular evita las funciones normales de translocación, las raíces
dejan de absorber agua y nutrientes y finalmente la planta muere. El incremento del
nivel de etileno puede estar relacionado con los efectos epinásticos observados en las
plantas tratadas. El fundamento de la tolerancia de las gramíneas y la susceptibilidad de
las plantas de hoja ancha no se comprende desde el punto de vista fisiológico.
Inhibidores de la biosíntesis de aminoácidos. Los aminoácidos son componentes
esenciales de las proteínas. El bloqueo de la síntesis de aminoácidos afecta la biosíntesis
enzimática y el metabolismo vegetal en general. Los denominados "aminoácidos
esenciales" solamente se encuentran en plantas y microorganismos, por lo que los
herbicidas que inhiben su biosíntesis tienden a ser de baja toxicidad para los mamíferos.
Sin embargo, bialafos y glufosinato, herbicidas que inhiben la síntesis de glutamina, un
aminoácido importante en los animales, son también de baja toxicidad para mamíferos.
Los microorganismos se han usado ampliamente para evaluar y dilucidar el modo de
acción de los herbicidas que inhiben la biosíntesis de los aminoácidos. Las técnicas de
biología molecular han permitido el clonaje y sobreproducción de enzimas, que son
puntos de acción de los herbicidas, lo que ha facilitado realizar estudios in vitro de la
acción de estos compuestoss. Durante los últimos 20 años, nuevos grupos de herbicidas
han sido descubiertos, los que interactúan con las sendas de biosíntesis de tres tipos de
aminoácidos: los aromáticos, los de cadena ramificada y la glutamina.
Inhibición de la biosíntesis de aminoácidos aromáticos (Tablas 6 y 7). Glifosato inhibe
la vía shikimato y es el único herbicida comercializado que afecta la biosíntesis de los
aminoácidos aromáticos. Se trata de uno de los herbicidas más móviles por el floema y
es especialmente efectivo contra las malezas perennes, al acumularse en el tejido
meristemático de los tallos, raíces y órganos de almacenamiento. Como resultado, la
división celular y el crecimiento se detienen y una semana o más después, el follaje se
toma clorótico.
Inhibición de la síntesis de glutamato (Tablas 6 y 7). El amoniaco se asimila dentro de
los aminoácidos a través de la vía del ciclo de la glutamato- intetasa.
Los inhibidores de la enzima glutamina sintetasa (GS) están estructurados de modo
análogo al ácido glutámico y se cree que ellos se fijan irreversiblemente al sitio
catalítico de la enzima, lo cual produce una rápida acumulación de niveles altos de
amoniaco y un agotamiento de la glutamina y de varios otros aminoácidos en las
plantas. Estos efectos están acompañados de una rápida declinación de la fijación
fotosintética de CO2 y son seguidos por clorosis y desecación de los tejidos de las
plantas.
Dos herbicidas comerciales inhiben la glutamina sintetasa: glufosinato y bialafos. Este
último es producido por Streptomyces hygroscopicus y es un pro-herbicida que requiere
someterse a hidrólisis en la planta hasta el inhibidor de la GS, glufosinato. Ambos
herbicidas no son selectivos.
Se han producido cultivos transgénicos resistentes a bialafos y a glufosinato.
Inhibición de la síntesis de aminoácidos de cadena ramificada (Tablas 6 y 7). La
acetohidroxi-sintetasa ácida es el primer paso de una senda combinada responsable de la
biosíntesis de valina, leucina e isoleusina. Esta enzima se inhibe por varios tipos
diferenciados de herbicidas, dentro de las cuales están las sulfonilureas y las
imidazolinonas como las más extensamente desarrolladas y comercializadas.
Después de un tratamiento al follaje de plántulas de maíz con chlorsulfuron, el
crecimiento de las hojas y la síntesis de ADN se detuvieron dos y diez horas después,
respectivamente. La actividad meristemática de los tallos y de las raíces se detuvo
rápidamente, pero sobre las hojas maduras solamente se desarrolló clorosis después de
varios días. Cultivos transgénicos resistentes a las sulfonilureas y a las imidazolinonas
han sido ya producidos.
Selectividad
Los tratamientos selectivos destruyen las malezas con poco o ningún daño al cultivo. La
selectividad puede ser a causa de las propiedades del herbicida, de atributos de la planta,
del momento de la aplicación del herbicida, de la técnica de aplicación o una
combinación de estos factores. Los tratamientos no selectivos o totales persiguen
destruír todas las especies presentes y se usan antes de la siembra del cultivo,
inmediatamente antes de la cosecha o en áreas no cultivables. Sin embargo, con
frecuencia se observan respuestas diferentes de distintas especies a bajas dosis de los
herbicidas.
Selectividad herbicida/cultivo. Un herbicida "selectivo" puede ser aplicado a toda el
área cultivable para el control de las malezas, con efecto mínimo sobre el cultivo. Esta
fítotoxicidad diferenciada entre las especies de cultivo y de malezas es el resultado de
uno o más de los siguientes factores: intercepción, retención, penetración, movilidad,
metabolismo y actividad en el punto de acción del herbicida. Ya hemos discutido el
papel de cada uno de estos pasos en la actividad herbicida y su potencial para influir
sobre la selectividad. El metabolismo del herbicida es el mecanismo de selectividad más
generalizado, el cual es dependiente de la dosis en uso. Atrazina a 2-3 kg i.a./ha es
selectiva en maíz, pero a 9 kg i.a./ha es un herbicida total. Un grupo de herbicidas que
son ésteres, como imazamethabenz-metil, son inactivos a menos que sean hidrolizados a
ácidos, que son más móviles en el floema que los ésteres. En el trigo tolerante, la des-
esterifícación es relativamente lenta, pero en las susceptibles Avena spp., el ácido
fitotóxico se forma rápidamente. Este tipo de herbicida es a veces conocido como un
sustrato suicida. El mayor margen de selectividad se encuentra en herbicidas que son
incapaces de interactuar en el punto de acción del cultivo. Los ésteres ariloxi-
fenoxialcanoicos, como fluazifop-butil, inhiben la acetil co-enzima A en gramíneas,
pero en plantas de hoja ancha la topografía del nicho objeto evita la acción y no se
produce efecto herbicida.
Los mecanismos de selectividad de los herbicidas arriba descritos para cultivos, también
se detectan en especies de malezas que no mueren con el tratamiento. El desarrollo de
biotipos resistentes a herbicidas de especies de malezas se puede reducir mediante la
rotación del uso de herbicidas con diferente composición química y modo de acción. La
rotación de cultivos, que permita la introducción de otros herbicidas y otras prácticas
culturales, como el cultivo mecánico, pueden contribuír a retrasar o evitar el
surgimiento de poblaciones de malezas resistentes a herbicidas.
Tanto las técnicas convencionales de mejoramiento genético vegetal como las de
biología molecular se han usado para aportar resistencia a las plantas cultivables, para
así explotar el incremento del metabolismo, la modificación de los nichos- objeto de
acción y la sobre-abundancia de la enzima objeto. Esto permite que herbicidas no
selectivos, como glifosato y glufosinato, sean usados en cultivos como soya y papa, para
así aumentar el grupo de cultivos en los cuales se pueden usar herbicidas como las
sulfonilureas y las imidazolinonas. Este desarrollo aumenta las opciones de uso de
herbicidas, seguros para el operador y benignos en el ambiente, así como disponibles
para su inclusión en programas de manejo integrado de malezas.
Momento de aplicación. Tratamientos no selectivos, como glifosato, son ampliamente
usados para destruir malezas y plantas de cultivo indeseables, antes de las labranzas y la
plantación en los sistemas de labranza mínima. Glifosato también se puede usar en
cereales como tratamiento inmediatamente anterior a la cosecha para el control de
malezas perennes. Herbicidas de contacto, como paraquat, se pueden usar después de la
plantación, por ejemplo en papa, con hasta un 10% de emergencia de la planta
cultivable.
Los herbicidas no selectivos también se pueden aplicar cuando los cultivos perennes
están latentes, como glifosato en espárrago.
Para muchos cultivos la selectividad es dependiente del estadio de desarrollo. 2, 4-D
daña al trigo si se aplica antes del estadio de desarrollo de cuatro hojas o después de la
formación de nudos. En este caso la fitotoxicidad herbicida está asociada a una rápida
actividad meristemática.
Aplicación dirigida. El contacto de la aspersión con el cultivo se puede evitar, bien
dirigiendo la aspersión sobre el objeto de interés a controlar o mediante el uso de
pantallas. De esta forma, se pueden usar herbicidas que normalmente son fitotóxicos a
los cultivos. Esta técnica se usa extensamente en árboles, arbustos frutales y viñedos.
Sin embargo, con tratamientos post-emergentes, como glifosato, se debe tener gran
cuidado de evitar la deriva de la aspersión.
Protección en profundidad. La profundidad de ubicación de las raíces, especialmente
de cultivos perennes, contribuye a la selectividad. Ciertos herbicidas, como simazina,
permanecen en la capa superficial del suelo y pueden ser usados en cultivos susceptibles
de raíces ubicadas profundamente, como los árboles frutales. El mismo principio se
aplica a otras situaciones. Los cultivos anuales se pueden sembrar debajo de la capa de
suelo alcanzada por el herbicida, con lo que se evita su absorción por las raíces, como
en el trigo tratado en pre-emergencia con tri-allate.
En la mayoría de las situaciones la selectividad es relativa y depende de varios
mecanismos. Esta es usualmente afectada por la variedad del cultivo, el tipo de suelo,
las condiciones climáticas, la dosis del herbicida, su formulación y aplicación. Debido a
las complejas interacciones involucradas en la selectividad, es importante evaluar los
nuevos herbicidas sobre las nuevas variedades de los cultivos bajo condiciones locales
antes de su uso en el campo.
Caracterización de los principales grupos de herbicidas
Desviadores del fotosistema 1: Bipiridilos
Características generales. Diquat y paraquat son herbicidas de contacto, no
selectivos, de acción rápida, con una limitada movilidad en el apoplasto. Estos son
menos móviles cuando se aplican bajo radiación solar intensa y en los trópicos se
obtiene un control más prolongado de las perennes mediante aplicación al atardecer.
Dosis muy bajas de bromacil o diuron, que bloquean el flujo de electrones en el
fotosistema (FS) 2, previenen una rápida acción de los bipiridilos bajo radiación solar
intensa, lo que sinergiza la actividad de diquat y paraquat (Headford 1967). Ambos
herbicidas penetran al follaje muy rápidamente y son resistentes a la lluvia dentro de 10
minutos después de la aplicación en la mayoría de las situaciones. Los bipiridilos son
cationes que se fijan fuertemente a los coloides del suelo, por lo que no manifiestan
actividad a través del mísmo.
Diquat y paraquat se usan en sistemas de labranza mínima para el control de malezas
antes o después de la plantación, pero generalmente antes de un 10% de emergencia del
cultivo. Estos se aplican como aspersiones dirigidas o protegidas con pantallas en
muchos cultivos perennes templados y tropicales. Ambos se usan como desecantes para
facilitar las cosechas y diquat se puede usar en ciertas situaciones de malezas acuáticas.
Paraquat tiende a ser más activo contra gramíneas y diquat contra especies de hoja
ancha.
Problemas. Paraquat posee una alta toxicidad para los mamíferos (DL50 oral para ratas
es de 120 mg de ión paraquat/kg de peso corporal) y su uso ha sido prohibido en un
grupo de países. Para reducir el riesgo de ingestión accidental comúnmente se formula
con un agente emético y un tinte de coloración brillante. El concentrado se debe
almacenar y manipular con gran cuidado y la solución diluída se debe aplicar con
seguridad, siempre siguiendo las instrucciones de la etiqueta y usando ropa protectora.
La toxicidad para mamíferos de diquat es menor (DL50 oral para ratas es de 230 mg de
ión diquat/kg de peso corporal) y cuando se diluye para control de malezas acuáticas
tiene una toxicidad inferior, tanto para los peces como para los mamíferos.
El uso repetido de los bipiridilos en cultivos perennes ha conducido al desarrollo de
biotipos tolerantes de 13 especies de malezas (LeBaron 1991).
Inhibidores del fotosistema 2: Triazinas
Características generales. Las triazinas tienen relativamente baja solubilidad en agua y
se formulan como polvos humedecibles, concentrados suspensibles y granulados. Su
volatilidad y fotodescomposición son bajos, siendo estables sobre las superficies de las
plantas y el suelo. Comúnmente se aplican al suelo, donde son absorbidos por las raíces
y, en menor medida, por las partes subterráneas de la planta, donde se mueven con la
corriente transpiratoria del apoplasto. Generalmente requieren de lluvia o irrigación para
su movilidad enel suelo y son más efectivas cuando se aplican sobre suelo húmedo
comparado con suelo seco. Cuando se aplican con coadyuvantes, la mayoría de las
triazinas pueden ser absorbidas foliarmente. Estos herbicidas son activos contra un
amplio espectro de malezas de hoja ancha y gramíneas. La selectividad puede deberse a
la protección en profundidad, ya que el herbicida puede permanecer por encima de las
raíces del cultivo; al metabolismo del herbicida en el cultivo o a una combinación de
ambos. La movilidad hacia abajo en el suelo depende de las propiedades químicas del
herbicida, como son la solubilidad en agua, la capacidad para ser adsorbido por los
coloides del suelo y las propiedades del suelo, tales como el contenido de materia
orgánica, de arcilla y de agua.
Con la excepción de cyanazina, la toxicidad para mamíferos es baja (Tabla 2).
La afinidad de atrazina para ser adsorbida por los coloides del suelo es de moderada a
alta por lo que las dosis se deben ajustar según el tipo de suelo. En suelos de alto
contenido de materia orgánica, este herbicida solo debe usarse en post-emergencia. Su
efecto generalmente brinda control de las malezas durante todo el ciclo del cultivo.
Atrazina es el inhibidor del Fotosistema 2 más extensamente usado. Su uso se extiende
a más de 7 millones de ha de maíz a nivel mundial anualmente. Sorgo, caña de azúcar y
piña son otros cultivos beneficiados con este herbicida. Generalmente se aplica en PPI,
en pre y post-emergencia temprana (acompañado de un coadyuvante oleoso) y controla
muchas especies anuales gramíneas y de hoja ancha, pero su efecto es pobre sobre
Digitaria spp., Panicum dichotomíflorum Michx. A dosis altas se utiliza para el control
total de malezas en áreas no cultivables.
Cianazina se enlaza con menor fuerza a los coloides del suelo que la atrazina y la
tolerancia del maíz es limitada en suelos degradados, con bajo contenido de materia
orgánica. Es más activa contra gramíneas problemáticas que atrazina, pero más débil
contra Amaranthus spp. y Abutilon theophrasti Medic.. Se aplica como PPI, en pre y
postemergencia temprana en maíz y, en menor grado, en colza y trigo. En el maíz, su
vida corta en el suelo, de 7-10 semanas, le convierten en una opción ideal para
reemplazar a atrazina y simazina, sobre todo cuando le seguirán cultivos susceptibles a
estos herbicidas en la rotación.
Metribuzin. Esta triazina asimétrica posee una alta solubilidad en agua (1200 ppm), es
relativamente móvil en el suelo, donde persiste durante todo el ciclo de desarrollo de la
mayoría de los cultivos anuales. Metribuzin se usa en PPI y pre-emergencia para
eliminar malezas de hoja ancha y gramíneas en soya, papa, tomate, alfalfa y caña de
azúcar. También se usa en post-emergencia temprana en papa y tomate.
Prometrina se fija fuertemente a los coloides del suelo, con muy limitada movilidad y
persistencia en el suelo: de 1 a 3 meses. Se usa en PPI y pre-emergencia para el control
de malezas gramíneas y de hoja ancha en algodón.
Propazina. El comportamiento en el suelo es como el de prometrina, excepto que
persiste durante 12-18 meses. Se usa en PPI y pre-emergencia para el control de
malezas gramíneas y de hoja ancha en sorgo.
Simazina se fija fuertemete a los coloides del suelo, con limitada movilidad en el suelo
y sus dosis se ajustan de acuerdo con el contenido de materia orgánica y de arcilla del
suelo. Simazina brinda control de malezas durante la mayor parte del ciclo de desarrollo
de los cultivos y sus residuos pueden dañar a cultivos susceptibles subsiguientes en la
rotación, este herbicida no se absorbe foliarmente, solo lo hace a través de las raíces y se
aplica en pre-emergencia o en post-emergencia de las malezas en combinación con un
herbicida de contacto, como paraquat. Simazina controla malezas anuales de hoja ancha
y gramíneas, incluyendo a algunas especies tolerantes a atrazina. Simazina se usa en PPI
y pre-emergencia en maíz y en cultivos perennes establecidos, [Link]. alfalfa, caña de
azúcar y especies leñosas. Se usa a dosis altas para el control total de malezas en áreas
no cultivables.
Problemas. En climas áridos y en suelos de pH altos, la residualidad y el daño a los
cultivos subsiguientes pueden ser un problema, sobre todo con atrazina y simazina.
La contaminación de las aguas superficiales y subterráneas con atrazina y, en menor
grado, por simazina, ha conducido a la prohibición o a restricciones de su uso en
algunos países, especialmente para el control total de malezas en áreas no cultivables,
donde suelen aplicarse a dosis superiores a 9 kg de i.a./ha. El uso repetido de triazinas,
especialmente en maíz y sorgo, ha conducido al desarrollo de biotipos resistentes de 40
especies de malezas de hoja ancha con puntos de acción de tipo Fotosístema 2
modificado, así como 17 especies gramíneas, en los que la resistencia se debe
principalmente a un aumento del metabolismo del herbicida (LeBaron 1991).
Inhibidores del fotosistema 2: Ureas sustituidas y uracilos
Características generales. La mayoría de las ureas sustituídas tienen muchas
características en común con las triazinas, pero su persistencia en el suelo, a dosis
selectivas en los cultivos, tiende a ser menor (3 a 6 meses). Su solubilidad en agua y
adsorción a los coloides del suelo están influídos por el número de átomos de cloro en la
molécula. Fenuron no tiene cloro alguno, por lo que es soluble en agua y fácilmente
lixiviable en el suelo, mientras que diuron, con dos átomos de cloro, se fija fuertemente
a los coloides y se puede usar en cultivos de con raíces profundas e incapaces de
metabolizar al herbicida. El espectro de selectividad basado en el metabolismo es
amplio, tales como chlorotoluron e isoproturon en trigo y cebada; diuron y fluometuron
en algodón y linuron en papa. La actividad foliar se aumenta con el uso de tensoactivos.
La mayoría de las ureas no son selectivas a dosis altas y pueden usarse para el control
de vegetación en general, donde la persistencia debe ser de hasta dos años.
Los uracilos tienen propiedades similares a las ureas sustituídas, pero tienden a ser
lixiviados más fácilmente y son menos selectivos. Estos se usan principalmente en
cultivos perennes, como cítricos y para el control total de malezas, especialmente de
especies perennes con raíces profundas.
Diuron se fija fuertemente a los coloides del suelo y resiste la lixiviación, por lo que se
puede usar en cultivos de raíces profundas, como caña de azúcar, piña y cítricos. Este
herbicida controla malezas gramíneas y de hoja ancha, se aplica en pre-plantación o pre-
emergencia en el algodón. Se usa extensamente, a dosis altas, para el control total de
malezas.
Isoproturon tiene limitada movilidad en el suelo y se usa para el control de malezas de
hoja ancha y también gramíneas en pre y post-emergencia temprana en trigo, cebada y
centeno. Su selectividad es limitada en algunas variedades.
Linuron se fija fuertemente a la materia orgánica, pero menos a las arcillas y su dosis
de uso se ajusta de acuerdo al contenido de materia orgánica del suelo. Lluvias intensas
son necesarias para lograr su actividad en el suelo. Linuron se usa en pre-emergencia en
maíz, sorgo, zanahoria, nabo, acelga, papa y soya. Posee más actividad foliar que el
diuron y su actividad pos-emergente se eleva con el uso de tensoactivos. Sin embargo,
se debe aplicar de forma dirigida para mantener la selectividad en maíz, sorgo, algodón
y soya. La zanahoria y la acelga toleran aplicaciones sobre todo el área de linuron, pero
sin añadir coadyuvante.
Linuron se usa con tensoactivo o en mezcla con glifosato o paraquat sobre malezas
emergidas antes de la plantación de soya en lechos de siembra preparados por labranza
mínima o convencional.
Fluometuron es muy similar a linuron, pero solo persiste en el suelo por alrededor de
dos meses. Se usa en pre y post-emergencia en algodón y caña de azúcar.
Terbacil, un herbicida uracilo, tiene una solubilidad en agua de 710 ppm y es
relativamente móvil en el suelo, donde persiste hasta un año después de la aplicación
con dosis altas. Se usa para controlar gramíneas anuales y perennes en cítricos y otros
cultivos arbóreos, donde la selectividad dependerá de la profundidad de las raíces del
cultivo. A dosis bajas controla selectivamente malezas anuales en alfalfa y es altamente
selectivo en menta y menta piperita. El control post-emergente de malezas es superior
con el uso de tensoactivos.
Problemas. Contaminación del agua subterránea ha tenido lugar cuando se ha usado
intensiva y repetidamente ([Link]. isoproturon en el norte de Europa). Resistencia a las
ureas sustituídas de una especie gramínea y cinco de hoja ancha, así como a bromacil de
dos especies de hoja ancha ha sido objeto de comunicación (LeBaron 1991).
Inhibidores del fotosistema 2: Miscelaneos de acción foliar.
Bentazon es un herbicida de contacto que controla muchas malezas gramíneas,
ciperáceas y de hoja ancha en soya, frijol mungo y guisantes. Es más efectivo sobre
malezas en rápido crecimiento, en estadios jóvenes y su actividad se aumenta con la
adción de tensoactivos o concentrados de aceite vegetal. No tiene actividad en el suelo y
se degrada por los microorganismos del suelo en 1-2 meses.
Bromoxynil, un herbicida del grupo de los nitrilos, se usa en post-emergencia en trigo,
cebada, avena, y centeno para controlar malezas anuales de hoja ancha, especialmente
aquellas especies no controladas por 2, 4-D, MCPA ni mecoprop, con los cuales
regularmente se suele mezclar. Bromoxynil tiene una toxicidad para mamíferos
relativamente alta y su uso está restringido en muchos países.
Propanil, un herbicida del grupo de las anilidas, se usa en post-emergencia para el
control de Echinochloa spp. y otras malezas gramíneas en arroz. Es un herbicida de
contacto que se degrada rápidamente en la planta y en el suelo. El uso repetido de
propanil ha conducido a la selección de algunos biotipos resistentes de Echinochloa
colona (L.) Link (Garro et al 1991).
Inhibidores de la síntesis de clorofila: Difenil éteres
Características generales. Estos compuestos tienen poca solubilidad en agua, se fijan
fuertemente a los coloides del suelo y no se lixivian. Tienen una persistencia en el suelo
relativamente corta, de uno a tres meses y se usan en pre y post-emergencia para
controlar principalmente malezas anuales de hoja ancha. La luz es requisito para su
actividad y los síntomas de decoloración sólo son evidentes después de la emergencia
de las plántulas y de su aplicación al suelo. Estos compuestos tienden a ser susceptibles
a la fotodegradación y, aplicados en pre-emergencia, requieren de abundante lluvia para
su incorporación en el suelo. La incorporación mecánica generalmente produce una
excesiva dilución. Estos herbicidas poseen acción post-emergente de contacto y su
selectividad se debe al metabolismo de las plantas, una restringida absorción o su
ubicación. Se usan en un rango amplio de cultivos, como maíz, arroz, soya, algodón,
hortalizas y frutales.
Acifluorfen se usa principalmente como tratamiento de contacto, de pos-emergencia
temprana, contra malezas jóvenes en crecimiento activo, así como algunas gramíneas en
soya y cacahuete.
Bifenox es activo bajo un amplio rango de condiciones climáticas y se usa en pre-
emergencia para controlar principalmente malezas de hoja ancha en soya y sorgo
granífero.
Oxyfluorfen se usa en pre-emergencia en soya, cacahuete y arroz y en post-emergencia
dirigida en soya, maíz, algodón, frutales y nueces.
Inhibidores de la síntesis de carotenoides.
Características generales. Estos compuestos, de varias familias químicas, que incluye
la piridazinona, norflurazon; la anilida, diflufenican y el compuesto amitrol, bloquean la
síntesis de carotenoides. Todos causan decoloración de las partes aéreas nuevas del tallo
emergente.
Amitrol. Este herbicida no es selectivo, de aplicación foliar, se mueve en el apoplasto y
en el simplasto, se usa para controlar malezas anuales y perennes en áreas no
cultivables. La muerte de la planta se produce lentamente y su actividad se eleva con la
adición de tiocianato de amonio, lo cual reduce el metabolismo de amitrol en la planta.
El herbicida persiste en el suelo de 2 a 4 semanas.
Diflufenican se aplica en pre o post-emergencia temprana en trigo y cebada para
controlar especies de hoja ancha. Este se fija fuertemente a los coloides del suelo y se
lixivia moderamente. Se usa ampliamente en mezcla con isoproturon.
Norflurazon también se fija fuertemente a los coloides del suelo y se lixivia
moderamente. La dosis se ajusta de acuerdo al contenido de materia orgánica y de
arcilla del suelo. El herbicida se disipa mediante volatilización, fotodescomposición y
degradación microbiana, pero puede persistir en el suelo hasta un año. Se aplica en PPI
o pre-emergencia para controlar gramíneas, ciperáceas y algunas malezas de hoja ancha
en alfalfa, algodón, cacahuete, soya, frutales y viña.
Inhibidores de la biosíntesis de lípidos: Derivados clorados de
ácidos alcanoicos.
Características generales. Dalapon y TCA son compuestos de vieja promoción,
usados a dosis relativamente altas, para controlar gramíneas anuales e inhibir las
perennes. Ambos se lixivian fácilmente en el suelo, donde persisten de uno a tres meses.
Dalapon se aplica al follaje, pero también se absorbe en la planta por las raíces, donde
se mueve a través del apoplasto y el simplasto. Se usa como tratamiento foliar previo a
la siembra de un amplio grupo de cultivos de plantación y hortalizas, así como aspersión
dirigida en frutales. Se usa a dosis altas para el control de gramíneas en áreas no
cultivables. Los cultivos que crecen sobre suelo tratado con dalapon o TCA pueden
sufrir reducción de la cera cuticular y entonces ser más susceptibles a herbicidas de
aplicación foliar.
Inhibidores de la biosíntesis de lípidos: Oximas
Características generales. Los herbicidas de esta familia se conocen comúnmente
como "dims" e incluyen a alloxydim, clethodim, cycloxydim, sethoxydim y
tralkoxydim. Todos se aplican en post-emergencia, controlan muchas gramíneas
anuales y perennes en la mayoría de los cultivos de hoja ancha. La absorción foliar es
relativamente rápida con resistencia a las lluvias que ocurren una hora después de la
aplicación. La persistencia en el suelo es relativamente corta, pero poco después de la
aplicación del herbicida las gramíneas en germinación son controladas. La selectividad
se debe a la ausencia de acción del herbicida en el punto de acción en los cultivos de
hoja ancha. El metabolismo tiende a ser rápido en los cultivos y en el suelo.
Tralkoxydim es selectivo en trigo y cebada, controla Avena fatua L., Setaria viridis L.
Beauv, Lolium spp. y otras malezas gramíneas en cereales.
Problemas. Se han informado poblaciones de Loiíum rigidum Gaudich. resistentes a
herbicidas oximas y con resistencia cruzada a los herbicidas ariloxifenoxi-alcanoicos
(Heap 1991). Estos herbicidas son antagonistas de los del "tipo hormonal". El control de
Poa spp. es usualmente débil.
Inhibidores de la biosíntesis de lípidos: Ésteres de ácidos ariloxi-
fenoxialcanoicos.
Características generales. Los herbicidas de esta familia química se conocen
comúnmente como los "fops", como diclofop-metil, fluazifop-butil, fenoxaprop-etil,
fenthiaprop-etil, haloxyfop-metil y quizalofop-etil. Ellos comparten muchas
características comunes con las oximas, que incluye la selectividad en cultivos de hoja
ancha. Los herbicidas individualmente difieren en las dosis requeridas para destruír
especies de gramíneas específicas. El primer "fop" comercializado, diclofop-metil, se
usa a una dosis diez veces mayor que la de fenoxaprop-etil para el control de Avena spp.
Además de la selectividad en cultivos de hoja ancha, fenoxaprop-etil está aprobado para
su uso en trigo y arroz. Para lograr un buen margen de selectividad en el trigo, éste se
formula con una sustancia protectora: fenchlorazol, y clodinafop-propargyl con la
protectora cloquintocet.
Problemas. Igual que las oximas.
Inhibidores de la biosíntesis de lípidos: Tiolcarbamatos
Características generales. Estos herbicidas de aplicación al suelo tienen alta presión de
vapor y deben ser incorporados al suelo inmediatamente después de la aplicación para
evitar la pérdida de vapor. Las malezas anuales gramíneas y algunas de hoja ancha son
controladas, mientras que algunas gramíneas perennes son inhibidas. Los meristemos de
los tallos se inhiben y las hojas emergentes de plántulas de gramíneas se enrollan,
surgen débiles y toman una coloración verde- oscura, que indica la ausencia de cera
epicuticular. Las especies de hoja ancha susceptibles también emergen, pero no se
desarrollan más allá del estadio de plántulas. EPTC, butylate y vernolate tienen un
margen de selectividad estrecho en maíz a dosis altas requeridas para eliminar
gramíneas perennes. Debido a esto se recomienda el uso de formulaciones que poseen
una sustancia protectora incorporada. Estos herbicidas se metabolizan rápidamente en
las plantas y en el suelo, con una persistencia de alrededor de uno a tres meses.
EPTC se halla disponible como concentrado emulsionable y como granulado. Es uno
de los herbicidas más volátiles (presión de vapor de 4.5 Pa), por lo que debe ser
incorporado en el suelo. Se aplica sobre suelo seco para su inmediata incorporación
mecánica. Alternativamente, como su solubilidad en agua es de 370 ppm, se puede usar
el riego por aspersión para introducir el producto químico en el suelo. EPTC se fija
débilmente a los coloides del suelo y abundantes lluvias pueden lixiviarlo fuera de la
zona de germinación de las semillas. Su persistencia en el suelo es de dos a seis
semanas. Se usa en PPI en un grupo amplio de cultivos, como maíz, leguminosas de
semilla pequeña, frijoles, lino, papa, cártamo y girasol. Se aplica en post-emergencia
para limpiar el suelo cultivado en frijoles, papa y cítricos establecidos. Las
formulaciones que contienen la sustancia protectora, dichlormid, se pueden usar a dosis
más altas en maíz para el control de gramíneas perennes y ciperáceas, las que se
controlan mejor cuando los rizomas y tubérculos son fragmentados mediante la labranza
para estimular la emergencia de las yemas.
Butylate. Este tiolcarbamato se usa en maíz y su acción es similar a EPTC, excepto que
se lixivia menos en el suelo.
Pebulate se lixivia menos que EPTC y se usa antes del trasplante en tabaco, y en PPI y
después del trasplante, incorporado, en tomates.
Triallate tiene baja solubilidad en agua, limitada lixiviación en el suelo y persiste hasta
seis semanas. Se usa en PPI para el control de avena silvestre, muchas gramíneas
anuales y algunas malezas de hoja ancha en trigo, cebada, guisantes, frijoles y lentejas.
Además de la formulación de concentrado emulsionable para incorporación al suelo,
existen granulados que no requieren incorporación.
Vernolate persiste en el suelo durante alrededor de dos semanas y se usa en PPI en
maíz, soya y cacahuete.
Problemas. Los microorganismos del suelo que descomponen los tiolcarbamatos se
multiplican en el suelo tratado, por lo que tratamientos sucesivos pueden tener una
menor vida media, lo cual reduce su eficacia en el control de malezas. Algunas
formulaciones de estos herbicidas incorporan un inhibidor microbiano para extender la
persistencia en el suelo. Este problema puede ser resuelto, preferiblemente, mediante el
uso de otros herbicidas con diferente composición química, durante dos o más años.
Inhibidores de la división celular: Cloroacetamidas.
Características generales. Estos herbicidas de aplicación al suelo controlan gramíneas
anuales en germinación y algunas malezas de hoja ancha en un amplio grupo de
cultivos. En las plántulas en germinación se absorben fácilmente por la parte aérea y las
raíces, pero su movilidad dentro de la planta es limitada. La actividad meristemática se
detiene en las puntas de las raíces y tallos, mientras que en las gramíneas generalmente
se inhibe la emergencia de las hojas a partir de la vaina foliar, por lo que las malezas no
emergen.
Alachlor es relativamente no-volátil, ligeramente soluble en agua y tiene una baja a
moderada afinidad por los coloides del suelo. Se requiere su incorporación al suelo bajo
condiciones secas para el control de Cyperus esculentus L.. Alachlor se metaboliza
rápidamente en los cultivos y persiste en el suelo de 6 a 15 semanas. Se usa en PPI en
maíz, soya y cacahuete y en pre-emergencia en estos cultivos más frijol, algodón y
papa.
Butachlor tiene una baja solubilidad en agua, se fija fuertemente a los coloides del
suelo y requiere de la incorporación bajo condiciones secas. Se usa en PPI y en pre-
emergencia de las malezas en arroz de siembra directa o trasplantado, y persiste en el
suelo de 5 a 12 semanas.
CDAA. Este compuesto relativamente volátil, normalmente no requiere incorporación
al suelo, ya que tiene una solubilidad en agua de 2000 ppm y se introduce fácilmente en
el suelo mediante la lluvia. No se fija fuertemente a los coloides del suelo y es efectivo
en suelos de alto contenido de materia orgánica y arcilla, aún bajo condiciones secas.
Persiste en el suelo alrededor de 4 a 9 semanas. Los cultivos en los que se usa en pre-
emergencia son: maíz, sorgo, soya, patata dulce, caña de azúcar, frijoles, guisantes o
arvejas, repollo, tomate y cebolla. Es extremadamente irritante a la piel y los ojos.
Metolachlor tiene usos similares a alachlor, pero es más movil en el suelo y se puede
usar en el sorgo granífero con una sustancia protectora.
Propachlor es efectivo en suelos de alto contenido de materia orgánica y bajo
condiciones secas. Se usa en pre-emergencia en maíz, sorgo granífero, soya, repollo y
cebolla.
Inhibidores de la división celular: Dinitroanilinas
Características generales. Estos herbicidas de aplicación al suelo controlan plántulas
gramíneas y algunas especies de hoja ancha en un amplio grupo de cultivos. Todos
tienen baja solubilidad en agua y se adsorben a los coloides del suelo. Varían en
volatilidad y susceptibilidad a la fotodegradación desde trifluralin, que requiere de la
incorporación al suelo, hasta oryzalin, que puede permanecer sobre la superficie del
suelo sin pérdidas apreciables de eficacia. Las dinitroanilinas que no se incorporan
mecánicamente requieren de lluvia para su lixiviación hacia la zona de germinación de
las semillas en el suelo. Ninguno de estos herbicidas tiene actividad foliar, pero se
absorben fácilmente por las raíces de las plántulas en germinación e inhiben el
crecimiento de la raíz, a la vez que interfiren con la mitosis. Las plántulas tratadas
desarrollan un abultamiento de la punta de las raíces y el desarrollo de raíces laterales
también es inhibido. Inicialmente las plantas tienden a desarrollarse, pero la falta de
desarrollo radical conduce a la muerte. La selectividad se logra mediante la ubicación
del herbicida en el suelo, como una incorporación poco profunda por encima de un
cultivo sembrado profundamente, así como mediante el metabolismo del herbicida en la
planta. Las dinitroanilinas brindan un período largo de control.
Trifluralin. Para evitar degradación por volatilización y radiación UV, trifluralin
generalmente se incorpora mecánicamente en el suelo, pero en países fríos, donde
prevalece la neblina y las lluvias frecuentes, la aplicación superficial es satisfactoria, por
lo que se utiliza de esta manera en cereales en el norte de Europa. En un amplio grupo
de cultivos, como frijoles, soya, algodón, zanahoria, repollo, guisantes, cártamo y
girasol se aplica en PPI. En algodón, papa y caña de azúcar se usa después de la
plantación en pre-emergencia incorporada. También se utiliza en post-emergencia
dirigida de los cultivos y pre-emergencia incorporada de las malezas, en maíz, algodón,
cucurbitaceas, tomate, caña de azucar y frutales. Dosis dobles se usan a veces en
algodón y soya para el control de Sorghum halepense. Los residuos en el suelo,
especialmente después de usar dosis elevadas, pueden dañar los cultivos subsiguientes
en rotación, trifluralin es tóxico a los peces cuando se aplica directamente al agua, pero
la incorporación al suelo no representa riesgos cuando se usa de acuerdo a las
recomendaciones de la etiqueta.
Benefín se usa en pre o post-plantación incorporada en lechuga, cacahuete, leguminosas
de grano pequeño y tabaco trasplantado.
Oryzalin es más lixiviable que trifluralin y se usa en pre-emergencia en soya y algodón;
en pre-emergencia dirigida en frutales y viñas.
Pendimetalin no es fácilmente lixiviable y sus usos incluyen la aplicación PPI en
algodón y soya; en pre-emergencia en maíz, especialmente para el control de
Rottboellia cochinchinensis (Lour.), en trigo, cebada y girasol.
Inhibidores de la división celular: Carbamatos.
Características generales. Los herbicidas carbamicos tienen corta persistencia en el
suelo por lo que propham y chlorpropham, de aplicación al suelo, son usados en climas
más fríos, donde la degradación en el suelo es más lenta. Estoa controlan plántulas
anuales gramíneas y de hoja ancha. Asulam se absorbe en la planta a través de las partes
aéreas y las raíces. Su mayor uso es en post-emergencia.
Asulam. Este carbamato se aplica en post-emergencia para el control de gramíneas
anuales y perennes, así como para controlar el helecho Pteridium aquilinum L.. Su
translocación tiene lugar en el apoplasto y el simplasto. Se usa en caña de azúcar, lino,
alfalfa y áreas de bosques.
Propham es más volátil y lixiviable que chlorpropham y se usa bajo condiciones frías,
donde persiste en el suelo durante 5-20 días. Se usa en PPI y pre-emergencia en alfalfa,
trébol, lechuga, guisantes, lentejas, remolacha azucarera y gramíneas perennes
establecidas.
Herbicidas de tipo auxina: Acidos ariloxi-alcanoicos
Características generales. Estos herbicidas se introdujeron a mediados de los años
cuarenta y son los más extensamente usados a nivel mundial. Son aplicados
principalmente al follaje, pero también pueden ser absorbidos por las raíces, mientras
que el ingrediente activo se transloca a través del apoplasto y el simplasto. Estos
herbicidas controlan muchas malezas de hoja ancha en cultivos gramíneos, como maíz,
sorgo, trigo, cebada, avena, centeno, arroz, caña de azúcar y pastos. También se usan
para controlar plantas leñosas de hoja ancha en áreas cultivadas y no cultivadas, plantas
acuáticas en algunas situaciones. Estos compuestos son degradados por los
microorganismos del suelo y tienen una persistencia relativamente breve en el suelo. A
continuación del tratamiento en plantas susceptibles, se produce epinastia, seguida de
torción de la planta dentro de pocas horas, pero la muerte puede demorar varias
semanas. Existen muchas formulaciones de estos herbicidas, sea solos o en mezclas con
otros herbicidas.
2,4-D, primer herbicida "fenoxi" introducido, es disponible en formulaciones de sal
amina, éster y granulado (vea formulación de herbicida). Las dosis requeridas para
controlar plántulas de malezas de hoja ancha son selectivas en granos pequeños, maíz y
sorgo de grano, pero el cultivo debe tener al menos cuatro hojas para evitar la
fitotoxicidad del herbicida. Fitotoxicidad en el cultivo puede tener lugar con la
aplicación de las dosis requeridas para controlar malezas de alto porte, anuales y
perennes. Generalmente la actividad a través del suelo es menor que la que se logra
mediante la aplicación foliar. No obstante 2, 4-D se usa en pre-emergencia, después de
la siembra y antes de la emergencia del maíz, en suelos de alto contenido de materia
orgánica. La deriva de las gotas de la aspersión y los vapores pueden dañar especies
susceptibles no objeto de la aplicación. Los problemas de deriva de vapores son
mayores con los ésteres, que deben ser sustituídos por sales amina o sódica cuando
estén presentes especies susceptibles no objeto del tratamiento.
2, 4-DB solamente se aplica en post-emergencia y es selectivo en plántulas o cultivos
establecidos de leguminosas.
Dichiorprop brinda un mejor control en comparación con 2, 4-D de algunas malezas,
como Stellaria medía y Polygonum spp.. Es selectivo en post-emergencia en trigo,
cebada y avena y se usa para el control de malezas arbustivas en áreas no cultivables.
MCPA se usa en post-emergencia y es más selectivo que 2, 4-D a dosis equivalentes en
cereales, leguminosas y lino. Persiste en suelo cálido y húmedo durante un mes
aproximadamente y hasta seis meses en situaciones secas.
MCPB, comparado con el MCPA, es más selectivo en cereales y es particularmente
selectivo en leguminosas, como guisantes y trébol. MCPB brinda buen control de
Cirsium arvense.
Mecoprop se aplica en post-emergencia en trigo, cebada y avena. Controla
efectivamente muchas malezas problemáticas de hoja ancha, como Galium aparine,
Stellaria media y Potygonum spp.
Herbicidas de tipo auxina: Acidos aril-carboxílicos
Características generales. Estos herbicidas se formulan como sales aminas, de amonio
o potásicas y se absorben en la planta a través del follaje y las raíces, produciendo
síntomas similares a los ácidos ariloxi-alcanoicos. No son adsorbidos por los coloides
del suelo y son móviles en el suelo. Todos, excepto chloramben y chlorthal-dimetil, se
usan en pos-emergencia, aunque poseen actividad en el suelo. Comúnmente se usan en
mezclas con otros herbicidas.
Dicamba es útil para controlar algunas especies anuales y perennes de hoja ancha no
controladas por los herbicidas ariloxi-alcanoicos, en maíz, sorgo granífero, cereales de
grano pequeño, caña de azúcar y espárrago. También se usa en el control de especies de
arbustos leñosos, enredaderas en pastos y sabanas. Se degrada rápidamente en el suelo.
Muchos cultivos de hoja ancha, como soya, algodón, viñas y árboles frutales, son
altamente susceptibles a la deriva de gotas y vapores de dicamba, que tiende a ser más
fitotóxico que de 2, 4-D y otros herbicidas ariloxi-alcanoicos.
2, 3, 6 TBA se usa en combinación con otros herbicidas de tipo auxina en el control de
malezas anuales y perennes de hoja ancha, como Convolvulus spp. Se usa sólo como
tratamiento sobre manchas de malezas perennes y especies leñosas. Tiene larga
persistencia en el suelo, desde pocos meses hasta más de un año, dependiendo del suelo
y las condiciones climáticas. Los residuos permanecen en la paja de los cereales, la cual
no se puede usar en compostes ni como acolchado en cultivos susceptibles.
Chloramben se aplica al suelo y tiene limitada movilidad en las plantas, donde inhibe
el desarrollo de las raíces de las plántulas. Se mueve fácilmente y es lixiviado en el
suelo, donde persiste de 6 a 10 semanas. Se usa en PPI y en pre-emergencia en maíz,
soya, cacahuete, cucurbitáceas, pimiento y girasol.
Chlorpyralid. Este herbicida de aplicación pos-emergente es efectivo contra malezas
difíciles de controlar, como Cirsium arvense, en áreas de cereales de grano pequeño. Se
usa en mezclas en cereales de grano pequeño, así como sólo en cruciferas, remolacha y
lino.
Herbicidas de tipo auxina: Acidos quinolino carboxílicos
Quinmerac tiene actividad pre y post-emergente contra varias malezas importantes de
hoja ancha, como Galium aparine, Veronica hederaefolia L. y Lamium purpureum L..
A las dosis de uso en trigo, cebada, colza y remolacha azucarera, se fija moderadamente
a los coloides del suelo, donde persiste hasta seis meses. Se absorbe en la planta a través
de la parte aérea y las raíces, produciendo los síntomas clásicos de tipo auxina.
Quinclorac, por el contrario, se usa para el control post-emergente de Echinochloa spp.
en arroz de siembra directa o trasplantado.
Inhibidores de la síntesis de aminoácidos aromáticos: Glifosato
Características generales. A pesar de la intensa investigación, glifosato es el único
herbicida que bloquea la síntesis de aminoácidos aromáticos y es el herbicida de
postemergencia no selectivo más extensamente usado. Comúnmente es disponible en
formulaciones líquidas solubles de la sal isopropilamina que contienen diferentes
tensoactivos y cantidades de ingrediente activo. Glifosato solamente entra en la planta a
través de los tejidos verdes de las plantas para moverse en el apoplasto y en el simplasto
rápidamente hacia los meristemos, donde detiene el crecimiento, apareciendo los
síntomas foliares de clorosis y necrosis entre pocos días y una semana. Se fija
moderadamente a los coloides del suelo y se degrada microbiológicamente en un plazo
de uno a cuatro meses. Controla la mayoría de las malezas anuales y perennes, así como
algunas especies leñosas. El momento de la aplicación es importante para el control de
las malezas perennes, ya que el control de las yemas en los propágulos subterráneos
dependerá de que glifosato se mueva con los productos de la fotosíntesis desde el follaje
hacia los órganos de almacenamiento. Como regla general, se aplica sobre especies
perennes en crecimiento activo, con varias hojas recien abiertas, pero antes de la
floración. Se usa extensamente antes de la plantación del cultivo, pero de existir
malezas perennes, se deberá dejar de tres a cuatro días entre la aplicación y la labranza
para permitir el máximo de acción sistémica del herbicida. Glifosato se usa de esta
forma para casi todos los cultivos anuales y en los sistemas de labranza mínima. En
algunos países se aplica para controlar focos aislados de malezas perennes,
inmediatamente antes de la cosecha, en cereales de grano pequeño. Se usa en aspersión
dirigida o con pantalla en muchos cultivos perennes. La ubicación selectiva del
herbicida se logra mediante tratamientos dirigidos sobre los focos y mediante el uso de
tubos con cordones, brochas, rodillos, mojadores por frotación y otros dispositivos. Se
usa extensamente en áreas no cultivadas para el control total de malezas y es de uso
seguro en lugares cercanos al agua.
Problemas. Glifosato penetra el follaje con relativa lentitud y es vulnerable al lavado
por lluvia. Normalmente se requiere un período de seis horas sin lluvia después de la
aspersión para asegurar un efecto fítotóxico óptimo. Con dosis reducidas se requerirá un
período más largo sin lluvia. Cuando las dosis son reducidas es importante agregar un
agente tensoactivo apropiado. En los cultivos perennes se debe tener cuidado de evitar
el contacto de la aspersión con los tejidos verdes de la planta, ya que aún a dosis muy
bajas el desarrollo de los tallos y flores será afectado por vía sistémica. Bajo
condiciones húmedas, las posturas para el trasplante y las plántulas de semillas son
dañadas a veces por el contacto con el follaje de malezas tratadas con glifosato. Para
información detallada sobre el modo de acción y uso de este importante herbicida vea a
Grossbard y Atkinson (1985).
Inhibidores de la síntesis de glutamina: Glufosinato
Glufosinato-amónico es un herbicida de post-emergencia, no selectivo, que se absorbe
por el follaje, pero tiene acción sistémica limitada. Se usa después de la cosecha para el
control de malezas, en áreas de barbecho y como aspersión dirigida en algunos cultivos
perennes. Se usa como desecante para facilitar la cosecha en colza y algunas variedades
de papa. Es resistente a las lluvias después de cuatro a seis horas.
Bialaphos se metaboliza a glufosinato en la planta y tiene características similares.
Inhibidores de la síntesis de aminoácidos de cadena ramificada:
Sulfonilureas.
Características generales. Estos herbicidas desarrollados durante los años ochenta
inhiben la acetolactato sintetasa y tienen dosis de aplicación muy bajas: de 2 a 75 g
i.a./ha. Se ha detectado selectividad basada en una rápida inactivación metabólica en
varios cultivos, como trigo, cebada, maíz, arroz, soya y colza. Las sulfonilureas tienen
muy baja toxicidad para los mamíferos, bajo riesgo al ambiente, se hidrolizan y se
degradan por los microorganismos del suelo. Estos herbicidas son ácidos débiles y se
ionizan a pH alto; la forma neutra es más lipofílica y menos soluble en agua que la
forma amónica. La solubilidad en agua del chlorosulfuron aumenta desde 60 ppm a pH
5 hasta 7000 ppm a pH 7. A pH bajo tienden a fijarse más fuertemente a los coloides del
suelo y a ser menos móviles. La hidrólisis de estos herbicidas es mucho más rápida a pH
bajo que a pH alto y la vida media por hidrólisis de metsulfurón-metil es de 2.1 días a
pH 5 y de 33 días a pH 7. Así, la degradación microbiana es más importante a pH neutro
y alcalino. Las sulfonilureas se absorben bien a través de las hojas y las raíces, se
mueven fácilmente en el apoplasto y el simplasto para acumularse en los meristemos. A
sólo pocas horas de la aplicación el crecimiento de los tallos y raíces se detiene, pero los
síntomas fitotóxicos, como la clorosis del follaje, se desarrollan en un plazo de cuatro a
diez días después de la aplicación. Se aplican en pre y post-emergencia para controlar
varias malezas de hoja ancha y algunas gramíneas. La actividad residual depende del pH
del suelo y de las características de los compuestos individualmente. El modo de acción,
la selectividad en los cultivos y el comportamiento en el suelo de las sulfonilureas han
sido analizados por Brown (1990). Varias nuevas sulfonilureas, con selectividad en un
mayor número de cultivos, están cercanos a su comercialización.
Bensulfuron-metil. Este herbicida es usado a veces en mezcla con una sustancia
protectora, dimepiperato, para el control principalmente de malezas de hoja ancha y de
algunas ciperáceas en arroz.
Chlorimuron se usa para controlar muchas malezas de hoja ancha y ciperáceas en soya.
Chlorsulfurón es activo, principalmente, contra malezas de hoja ancha y algunas
gramíneas en trigo, cebada y lino. Es una de las sulfonilureas más persistentes en el
suelo. Controla ciertas malezas perennes, como Cirsium arvense.
Metsulfuron-metil, usado principalmente en trigo, cebada, avena y maíz, tiene una
persistencia más corta en el suelo y se usa como alternativa preferencial al chlorsulfuron
en muchas situaciones.
Primisulfuron-metil se usa para controlar Sorghum spp. y Elytrigia repens (L.) Nevski
en post-emergencia en maíz. También elimina a un número de malezas de hoja ancha.
Es moderadamente persistente y el riesgo de daños por residualidad a los cultivos
subsiguientes es bajo.
Sulfometuron-metil es un herbicida no selectivo usado en áreas no cultivadas.
Thifensulfuron tiene una persistencia en el suelo relativamente corta y muy bajo riesgo
de problemas de daños por residualidad en el suelo. Controla malezas de hoja ancha en
soya, trigo y cebada. En cereales de grano pequeño a menudo se usa en combinación
con metsulfuron-metil.
Trisulfuron tiene selectividad en los cultivos y actividad de control de malezas bastante
similar a metsulfuron. Se usa en pre y post-emergencia para el control de malezas de
hoja ancha, como Viola tricolor, L. en cereales de grano pequeño.
Problemas. La persistencia en el suelo depende del compuesto específico, del pH del
suelo, la temperatura y del momento de aplicación. Bajo condiciones de alto pH,
temperaturas frías y abundante lluvia, donde la lixiviación en el suelo excede la
evapotranspiración, algunas sulfonilureas, como chlorsulfuron, pueden persistir en el
suelo y afectar el cultivo subsiguiente en rotación, de ser éste último muy susceptible.
Por ejemplo, la remolacha azucarera es dañada por 0.1 ppb de chlorsulfuron, mientras
que el arroz y el sorgo son afectados por la misma concentración de chlorimuron. Por lo
tanto, se deben seguir las recomendaciones sobre rotación de cultivos indicadas en las
etiquetas de los envases. Alternativamente, existen sulfonilureas disponibles para
cultivos de cereales, con persistencia en el suelo bastante breve. Debido a esta alta
residualidad, es importante lavar minuciosamente las asperjadoras con el uso de un
agente de lavado de alto pH para aumentar la solubilidad del compuesto. Varios biotipos
de malezas, resistentes a las sulfonilureas han sido identificados, en algunos casos, con
resistencia cruzada a las imidazolinonas. La resistencia se debe a una modificación del
punto de acción (Thill et al. 1991).
Inhibidores de aminoácidos de cadena ramificada: Imidazolinonas.
Características generales. Las imidazolinonas, aunque químicamente diferentes de las
sulfonilureas, comparten el mismo sitio de acción y muchas propiedades, como es el
comportamiento en el suelo y muy baja toxicidad en los mamíferos. Estos herbicidas se
absorben foliarmente y a través del suelo. Poseen actividad residual. Para una reseña
detallada sobre los herbicidas imidazolinonas vea a Shaner y O'Connor (1991).
Imazapyr. Este es un herbicida de amplio espectro que controla la mayoría de las
malezas gramíneas y de hoja ancha anuales y perennes, incluyendo arbustos leñosos y
árboles decíduos en áreas no cultivables. Se usa también en algunos cultivos de
plantación, como caña de azúcar, caucho y palma de aceite. A las dosis usadas en áreas
no cultivadas, puede persistir en el suelo durante más de un año.
Imazamethabenz-metil controla Avena spp., Apera spica-venti, varias gramíneas y
especies de hoja ancha en cebada y trigo. Se aplica en post-emergencia y tiene actividad
en el suelo, por lo que controla las malezas que germinan después de su aplicación.
Imazaquin se usa en soya y se aplica en PPI, pre y post-emergencia para controlar
muchas malezas de hoja ancha y Setaria spp. Se metaboliza rápidamente en la soya. Es
persistente en el suelo y en la etiqueta están indicadas las restricciones sobre la rotación
de varios cultivos susceptibles, como maíz y sorgo.
Imazethapyr también se usa ampliamente en soya y otras leguminosas, como
cacahuete, guisantes, frijol y alfalfa. Un extenso número de malezas son controladas,
como muchas gramíneas. Restricciones rotacionales se aplican a varios cultivos, como
sorgo, algodón y arroz.
Los problemas son en general similares a los asociados a las sulfonilureas.
La información en esta sección está basada en información del Manual de Herbicidas de
la Sociedad de Ciencia de Malezas de [Link]. (Herbicide Handbook of the WSSA), 6ta.
edición, 1989 (Anon.1989); El Manual de Plaguicidas (The Pesticide Manual) 9na.
edición, 1991 (Worthington y Hance 1991) y literatura de firmas productoras.
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