Marinus Van Reymerswaele
Reimerswaal (Países Bajos), ca. 1489 - Goes (Países Bajos), ca. 1546
Se sabe muy poco de su formación y su biografía, aunque se cree que comenzó su carrera
artística en Amberes. Antes de 1531 regresó a Zeelanda, su ciudad de origen, y posteriormente
se estableció en Goes, donde se le menciona por última vez en 1546. Como muchos pintores
contemporáneos, se especializó en temas tanto religiosos como profanos que copió y
desarrolló en múltiples pinturas. Entre los temas religiosos podemos destacar la
representación de "San Jerónimo", donde se aprecia una clara influencia de la pintura del
mismo tema de Alberto Durero de 1521 (Museo Nacional de Arte Antiga, Lisboa), y "La
vocación de san Mateo". En cuanto a los asuntos civiles, destacan sus retratos de grandes
comerciantes y de la alta burguesía mercantil, de los que llega a realizar auténticas sátiras.
La crítica a la avaricia y a la codicia de forma caricaturesca es una constante de estas
pinturas. Los temas repetidos son "El recaudador de impuestos" y una composición conocida
como "El cambista y su mujer". Este último puede interpretarse, teniendo en cuenta las
inscripciones presentes en los cuadros, como agentes de la administración y gestión
económica municipal. Ambos están directamente relacionados con obras del mismo tema de
Quintin Massys y de la que se conocen numerosas versiones. El llamado cambista se remonta a
una importante obra firmada por Massys en 1514 en el Louvre de París. Hay variantes de
Marinus en Madrid, Florencia, Dresde, Múnich, San Petersburgo y Estocolmo. También existen
varias versiones de “Los recaudadores de impuestos”, siendo la mejor de Marinus la del
Louvre, aunque también hay variantes autógrafas en Amberes, San Petersburgo y Varsovia.
Estos nuevos temas en la pintura del género relacionados con el mundo financiero gozaron de
gran éxito en España y en Italia, lo que explica que se importaran con frecuencia.
-Ha sido identificado como Marino di Sirissea o Marinus de Seeu, pintor oriundo de
Reymerswaele, mencionado por los biógrafos Guicciardini y Karel van Mander. También
podría ser el mismo artista zelandés que, en 1509, se registró en el gremio de San Lucas
de Amberes como aprendiz de vidriero con el nombre de Moryn Claessone, caso en el que
su fecha de nacimiento debería establecerse hacia 1490. Su padre fue probablemente
Claes van Ziericsee, un pintor registrado en este gremio en 1475.
Marinus van Reymerswaele pertenece, junto con los seguidores de Quentin Metsys, al
grupo de artistas que se especializaron en escenas de género. Sus composiciones más
repetidas fueron las dedicadas a los recaudadores de impuestos, cambistas y
comerciantes. Entre sus obras más importantes se encuentra El cambista y su mujer,
conservada en el Museo Nacional del Prado en Madrid, de la que se conocen varias
versiones, y Los recaudadores de impuestos de la National Gallery de Londres, con más
de veinticinco variaciones del tema, algunas de ellas de la mano de sus colaboradores y
aprendices. Estas composiciones, tratadas todas ellas de forma satírica, suponen una
denuncia de la corrupción y de la avaricia humana. Marinus también se dedicó a temas
religiosos; su primer San Jerónimo (Madrid, Museo Nacional del Prado), data de 1521, y
fue probablemente el primer artista neerlandés en introducir el tema de la vocación de san
Mateo, tratado desde la usura, convirtiéndose, más adelante, en su tema más popular. Su
estilo minucioso y realista muestra influencias de Metsys, de Alberto Durero y de las
caricaturas de Leonardo da Vinci.
Todavía permanece abierta la cuestión sobre su posible identificación con el «Marinus
Claesson, nativo de Romerswael», que fue juzgado en la ciudad de Middelburg el 23 de
junio de 1567, sentenciado por su participación en la revuelta iconoclasta de
Westmonsterkerk en 1566.
La vocación de san Mateo, hacia 1530
Pintor neerlandés identificado con Marino di Sirissea o Marinus de Seeu, que toma el nombre
de su ciudad natal Reymerswaele. Fue seguidor de Quentin Metsys y se especializó en escenas
de género. En su producción aúna las influencias de Metsys y la de Alberto Durero en su
realismo y atención a los detalles, con la de Leonardo da Vinci en ciertos aspectos
caricaturescos de sus obras. En esta tabla el artista escenifica La vocación de san Mateo, que
junto con las escenas de comerciantes y cambistas se cuentan entre las representaciones
favoritas del artista. Los protagonistas de esta escena, Jesús y san Mateo, se sitúan en primer
plano destacando sus manos, pintadas de manera exquisita y muy cuidadosa, como es habitual
en las pinturas de Reymerswaele. El espacio donde se nos muestran estas figuras está repleto
de documentos apilados sobre el mostrador, que hacen referencia al oficio del santo antes de
su conversión y que nos remiten a las escenas de género y más concretamente al bodegón.
De Marinus van Reymerswaele quedan bastantes lagunas por completar, empezando por la
identidad del artista, que se ha vinculado con la de «Moryn Claessone Zeelander», nombre que
aparece registrado en el gremio de San Lucas, junto al pintor «Simon», con quien parece se
inició en el oficio. También existe otra referencia que se ha relacionado con la figura del pintor:
la de Marinus Claessoon, oriundo de «Romerswael », que fue condenado el 23 de junio de
1567 en Middelburg, por participar en las revueltas religiosas de 1566. Pocas más son las
noticias que existen sobre este original artista de repertorio reducido. En la pintura de
Reymerswaele se dan cita una serie de influencias procedentes de su entorno más inmediato y
que tienen su origen en la figura de Quentin Metsys, así como en otras más lejanas que
llegaron través de los trabajos de Leonardo da Vinci y de Durero. Sus óleos se han considerado
un antecedente importante para la pintura denominada de género, que triunfará en la
siguiente centuria y a la que Marinus aportará unos interiores donde objetos, como los
papeles, documentos, libros y otros utensilios de escritorio, serán un gratificante referente
para los bodegones.
Los temas que Marinus trató a lo largo de su carrera fueron muy pocos: san Jerónimo en su
estudio, la vocación de san Mateo, así como escenas donde aparecen cambistas o
prestamistas, composiciones de las que se conocen varias versiones y episodios que
indudablemente dan pie a la creación de unos interiores detallados que el pintor cubrió de
enseres.
La vocación de san Mateo fue una de las imágenes con más fortuna dentro de la iconografía
del evangelista, ya que la puesta en escena, en relación con su oficio, ofrecía a los pintores un
amplio abanico de posibilidades que hicieron que este tema perdiera casi su aspecto religioso
para transformarse en una escena de género. Entre los primeros artistas que trataron el
asunto se encuentra Carpaccio, que ya en 1502 dejó un buen testimonio en la iglesia de San
Giorgio dei Schiavoni, en Venecia. Sin embargo, esta llamada, concebida en un exterior, ante
un mostrador, fuera de la tienda, poco tiene que ver con la interpretación que Marinus hace
del pasaje. El pintor, en esta tabla del Museo, compone la escena con los personajes
principales. San Mateo, a la derecha, parece que ha aceptado ya la llamada, pues coge
apresuradamente un sofisticado sombrero y se precipita hacia la encimera. Jesús, con una
actitud más sosegada, permanece de pie, girando su cabeza hacia el futuro evangelista. El
interior que se desarrolla en el lateral derecho de la obra es un almacén de documentos,
especialmente la hornacina posterior, donde los papeles, en legajos, se amontonan en los
anaqueles. Marinus, además, trae estos objetos a los primeros planos, donde las hojas y los
pergaminos aparecen encuadernados. Otra de las particularidades de este artista, y que se
repetirá sistemáticamente en sus pinturas, es la construcción e importancia que concede a las
manos. Aquí ocupan un lugar destacado, ya que presta una atención particular a los gestos,
pero además están bien dibujadas, son de proporciones elegantes y sus dedos, finos, son
extremadamente alargados. Estas manos en otras composiciones llegaran a transformarse casi
en garras. De La vocación de san Mateo se conocen varias versiones repartidas entre varios
museos.
REYMERSWAELE, Marinus van, St Jeroni, 1547
També van augmentant quadres amb satires moralitzadores. El naixement de les pintures de
gènere.
Hi ha controeversia sobre els seus origens i intenció. Quentin Matsys.
A banda de tractarse d’un tema de rupture am bels temes habituals religiosos, mitologics,
estilisticament es una manera de fer different a la dels romanistes flamencs.
Insisteixen en els detalls laboriosos. Prefereixen els acabats impecables semblants als esmalts.
Son especialistes en una tecnica quasid e miniaturista i no de grans decoracions com els
romanistes.
La majoria veurem que son figures de mig cos vistes de prop en interiors que apareixen plens
d’objectes i que podem apreciar els detalls fets amb lupa.
Les figures tenen figures contortes a vegades. Hi ha una satira, mena d’humor agre o sardonic
que veurem també en ambients una mica desagradables o descuidats.
-Va neixer a un poblet de Zelanda, treballaria a Anvers. Coses inquietants a les seves obres. Un
dels temes mes populars va fer el de St Jeroni.
Un dels sants preferits tant pels catolics com pels protestants.
Apareixia com l’arquetipus d’humanista
Sembla mes un predicador fanatic, mes que un tranquil humanista estudios. Hi ha tots els
atributs habituals pero`` no veiem la calma d’un estudi intim I calid com a Durer.
No es tant la personificació de la vida contemplativa sino mes aviat la del profeta de la fi del
mon tant com ell miraa mb aquesta mirada tant dura. Com obre aquests llavis prims com si
hagues de condemnar als fidels,a mb aquest gent amenaçador que senyala la calavera que
esta al damuntla biblia oberta justament amb la iluminació del judici final.
Recorda mes al quadre que va fer sobre St Jeroni de DURER, del vell que va retratar.
Van apareixent atributs de natrua morta que esdevenen elements del genere que mes tard es
coneixera com a vanitas, amb els misatges del memento mori, el temps que fuig, la calvera.
Comença a haver mlt d’interes a aquests objectes en aquests interiors plens de significant
symbolic.
També cal destacar el virtuosisme en els detalls, minuciositats d’aquests objectes.
-També es conegut per les composicions de taxadors i banquers, que es un tema que inciava
Matsys. Ell va fer molts, tindria un certx exit.
Representació de figures de mig cos dins del seu taller I absorts en aquestes tasques de contar
diners I monedes.
Normalment I a un component satiric, però alguns interpreten que seria un retrat de la parella
del banquer i la seva dona. Els voldria mostrar en una actitud honesta, mes amable. La majoria
de les seves obres sobre aquest tema més aviat son sarcastiques, contundents en la critica a la
avaricia d’aquest ofici. L’artista sempre pren un esquema fet popular. Les actituds, vestits. Ha
desaparegut detalls com el mirall, de Matsys per engrandir o completer el tema.
S’han intensificat les expressions facials.
Sembla que sels vulgui retratar amablement, tot I que serien bastant odiats.
No sembla que glorifiquii la profesió la majoria d’elles actitud critica, sardonica pero altres
semblen retrats d’aquests banquers.
Tema Sobre l’educació de St Mateu. Tema biblic que pren un nou gir.
Marinus a banda de tractar aquests temes, ens interesa veure com es fixa molt en els objectes,
mena de natura morta que acompanya les seves composicions.
-REYMERSWAELE, Marinus van, (seguidor), Els canvistes, 1548 ca.
En un interior, dos hombres sentados a una mesa llevan las cuentas municipales, tal y como se
desprende de las anotaciones en el libro sobre el que escribe uno de ellos, probablemente, el
recaudador de impuestos o tesorero de la ciudad. Una serie de objetos habituales en obras de
este tipo han sido pintados con detalle pormenorizado, como las monedas de diversa
procedencia que se amontonan sobre la mesa. En el libro se lee la fecha 1548, lo que ha
permitido datar la obra.
Inspirado en modelos del pintor Quentin Metsys, Marinus repitió esta composición, con
algunas variantes, en diversas ocasiones. Además, se conocen numerosas versiones de otros
artistas, como la que nos ocupa, lo que da idea del interés que suscitó el tema. Por otra parte,
pone de relieve la importancia adquirida por nuevas profesiones –recaudadores de impuestos,
banqueros, prestamistas y usureros– surgidas durante el siglo XVI a partir del desarrollo del
comercio y del auge de la burguesía. Estas pinturas presentan una intención moralizante al
abordar el tema con una actitud crítica ante la codicia, lo que se manifiesta aquí en el rostro
del personaje que señala las monedas, que, en otras versiones, presenta una expresión
caricaturesca. En este cuadro los personajes están tratados de manera realista y sus
expresiones son equilibradas, más próximas a los modelos originales de Metsys que a los de
Marinus, que resultan más angulosos y de gestos exacerbados.
REYMERSWAELE, Marinus van, La vocació de sant Mateu , Ca. 1530 . Thyssen, Madrid
Pintor neerlandés identificado con Marino di Sirissea o Marinus de Seeu, que toma el nombre
de su ciudad natal Reymerswaele. Fue seguidor de Quentin Metsys y se especializó en escenas
de género. En su producción aúna las influencias de Metsys y la de Alberto Durero en su
realismo y atención a los detalles, con la de Leonardo da Vinci en ciertos aspectos
caricaturescos de sus obras. En esta tabla el artista escenifica La vocación de san Mateo, que
junto con las escenas de comerciantes y cambistas se cuentan entre las representaciones
favoritas del artista. Los protagonistas de esta escena, Jesús y san Mateo, se sitúan en primer
plano destacando sus manos, pintadas de manera exquisita y muy cuidadosa, como es
habitual en las pinturas de Reymerswaele. El espacio donde se nos muestran estas figuras está
repleto de documentos apilados sobre el mostrador, que hacen referencia al oficio del santo
antes de su conversión y que nos remiten a las escenas de género y más concretamente al
bodegón.
De Marinus van Reymerswaele quedan bastantes lagunas por completar, empezando por la
identidad del artista, que se ha vinculado con la de «Moryn Claessone Zeelander», nombre que
aparece registrado en el gremio de San Lucas, junto al pintor «Simon», con quien parece se
inició en el oficio. También existe otra referencia que se ha relacionado con la figura del pintor:
la de Marinus Claessoon, oriundo de «Romerswael », que fue condenado el 23 de junio de
1567 en Middelburg, por participar en las revueltas religiosas de 1566. Pocas más son las
noticias que existen sobre este original artista de repertorio reducido. En la pintura de
Reymerswaele se dan cita una serie de influencias procedentes de su entorno más inmediato y
que tienen su origen en la figura de Quentin Metsys, así como en otras más lejanas que
llegaron través de los trabajos de Leonardo da Vinci y de Durero. Sus óleos se han considerado
un antecedente importante para la pintura denominada de género, que triunfará en la
siguiente centuria y a la que Marinus aportará unos interiores donde objetos, como los
papeles, documentos, libros y otros utensilios de escritorio, serán un gratificante referente
para los bodegones.
Los temas que Marinus trató a lo largo de su carrera fueron muy pocos: san Jerónimo en su
estudio, la vocación de san Mateo, así como escenas donde aparecen cambistas o
prestamistas, composiciones de las que se conocen varias versiones y episodios que
indudablemente dan pie a la creación de unos interiores detallados que el pintor cubrió de
enseres.
La vocación de san Mateo fue una de las imágenes con más fortuna dentro de la iconografía
del evangelista, ya que la puesta en escena, en relación con su oficio, ofrecía a los pintores un
amplio abanico de posibilidades que hicieron que este tema perdiera casi su aspecto religioso
para transformarse en una escena de género. Entre los primeros artistas que trataron el
asunto se encuentra Carpaccio, que ya en 1502 dejó un buen testimonio en la iglesia de San
Giorgio dei Schiavoni, en Venecia. Sin embargo, esta llamada, concebida en un exterior, ante
un mostrador, fuera de la tienda, poco tiene que ver con la interpretación que Marinus hace
del pasaje. El pintor, en esta tabla del Museo, compone la escena con los personajes
principales. San Mateo, a la derecha, parece que ha aceptado ya la llamada, pues coge
apresuradamente un sofisticado sombrero y se precipita hacia la encimera. Jesús, con una
actitud más sosegada, permanece de pie, girando su cabeza hacia el futuro evangelista. El
interior que se desarrolla en el lateral derecho de la obra es un almacén de documentos,
especialmente la hornacina posterior, donde los papeles, en legajos, se amontonan en los
anaqueles. Marinus, además, trae estos objetos a los primeros planos, donde las hojas y los
pergaminos aparecen encuadernados. Otra de las particularidades de este artista, y que se
repetirá sistemáticamente en sus pinturas, es la construcción e importancia que concede a las
manos. Aquí ocupan un lugar destacado, ya que presta una atención particular a los gestos,
pero además están bien dibujadas, son de proporciones elegantes y sus dedos, finos, son
extremadamente alargados. Estas manos en otras composiciones llegaran a transformarse casi
en garras. De La vocación de san Mateo se conocen varias versiones repartidas entre varios
museos.