0% encontró este documento útil (0 votos)
206 vistas9 páginas

PDF

Cargado por

ivanalberthassan
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
206 vistas9 páginas

PDF

Cargado por

ivanalberthassan
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
Gt CORTE SUPREMA, SALA PENAL TRANSITORIA DE JUSTICIA R.N.N.° 1964-2014 DE LA REPUBLICA LMA La tesis incriminatoria se acredité de modo suficiente sobre la base de prueba material ‘Sumilla. La validez de Ia incriminacién se corroboré con la contlvencia de prueba material que acredité el grado de responsabilidad de los procesados. Lima, veinticinco de agosto de dos mil quince VISTO: el recurso de nulidad interpuesto por el procesado Luis Alberto Ninantay de la Vega, contra la sentencia de folios mil doscientos sesenta, del catorce de enero de dos mil catorce; que lo condend como autor del delito contra la Vida, el Cuerpo y la Salud-homicidio calificado, en perjuicio de Genaro Burgos Ortiz; a veintidés afios de pena privativa de libertad; y fijé en trescientos mil nuevos soles el monto que por concepto de reparacién civil debera pagar a favor del agraviado. De conformidad con lo opinado por el sefior Fiscal Supremo en lo Penal. Interviene como ponente el sefior juez supremo Principe Trujillo. CONSIDERANDO. PRIMERO. En su recurso formalizado de folios mil doscientos ochenta y seis, el procesado Luis Alberto Ninantay de la Vega sostuvo que: i) No existe prueba de cargo objetiva en su contra; pues se actuaron las declaraciones inconsistentes de los testigos Henry Rubén Condori Llanca (moze del restaurante Chelita) y Hugo Aguilar Arce. il) El haber recibido llamadas de otro celular no Io involucra netting, 7 CORTE SUPREMA SALA PENAL TRANSITORIA DE JUSTICIA R. N.N.° 1964-2014 DE LA REPUBLICA LMA en el hecho delictivo. ill) Finalmente, aduce que el agraviado tuvo otros enemigos que pudieron haberlo asesinado. SEGUNDO. Conforme con Ia acusacién fiscal, de folios novecientos ochenta y uno, se imputa a Luis Alberto Ninantay de la Vega (en coordinacién con el procesado ausente Milton Diaz Diaz) el delito de homicidio calificado -en calidad de cémplice primario-, en agravio de Genaro Burgos Ortiz. Los hechos ocurrieron el veintiséis de julio de dos mil once, a las diecisiete horas con treinta minutos, cuando el agraviado con el procesado se encontraban en la cevicheria Chelita, ubicada en Ia calle Polo Jiménez, en EI Agustino. El agravi ido se ubicé en una de las mesas del segundo ambiente, lugar en el que esperé a Milton Diaz Diaz, esto con Ia finalidad de recibir un adelanto por sus servicios como detective privado. Ya dentro del local, y luego de unos minutos, ingresaron dos sujetos no \dentificados y le dispararon en dos oportunidades, lo que le causé muerte. Después de consumados los hechos, el procesado Ninantay de la Vega salié raudamente del local, detras de los sicarios. TERCERO. La sentencia penal constituye la decisién definitiva de una cuestién criminal, acto complejo que contiene un juicio de reproche o de ausencia del mismo, sobre la base de hechos que deben ser determinados juridicaments es por eso que debe fundarse en una actividad probatoria suficiente que permita al juzgador la creacién de la verdad juridica y establecer Vélidamente los niveles de imputacién; por lo que debido a su importancia, su contenido debe resultar exhaustivo, claro y coherente, por lo que es obligacién fundamental del Organo 2 CORTE SUPREMA SALA PENAL TRANSITORIA a DE JUSTICIA R.N.N.° 1964-2014 DE LA REPUBLICA LIMA Jurisdiccional motivarla debidamente —contorme con Io dispuesto en la Constitucion Politica del Estado, en su articuio ciento treinta y nueve, inciso quinto; en concordancia con el articulo doce, del Texto Unico Ordenado de la Ley Organica del Poder Judiciat; esto es, analizar y evaluar todas las pruebas y diligencias actuadas con relacién a la imputacién que eeeteeeaa se formula contra el agente, asi como precisar, ademés, los fundamentos de derecho que avalan las conclusiones a las que se llegue con tal evaluacién; asimismo, los fines del proceso exigen que se recabe la prueba concreta e indubitable de la real participacién del encausado en el evento criminal que se le imputa Por todo esto, la libre apreciacién razonada de la prueba, sustento del articulo doscientos ochenta y tres del Codigo de Procedimientos Penales, reconoce al jez la potestad de otorgar el ‘alor correspondiente a las pruebas, sin directivas legales que lo redeterminen. Se trata, en suma, de criterios que permiten iYasladar las exigencias de racionalidad a la ponderacién de la rueba por el 6rgano jurisdiccional en un caso concreto. CUARTO. En este contexto, se observa que el encausado alega inocencia, para lo cual sefiala que se le involucra en los hechos sin prueba idénea alguna que sustente Ia imputacién en su contra; sin embargo, se aprecia en autos que el Tribunal Superior efectué un valide acopio de érganos de prueba de cardcter esencial, asi como determiné Ia existencia de una serie de indicios razonables de Ia participacién delictiva del encausado en calidad de autor, con lo que cumplié con verificar, de modo efectivo, la garantia de defensa procesal y el valor de la justicia material, que exige el debido esclarecimiento de los hechos. Por ello, la Sala Penal como causa de muerte: arma de fuego penetrante en la cabeza" refrendadas con el informe pericial de balistica forense numero setecientos cuarenta y uno, de folios ciento cuarenta y uno, que CORTE SUPREMA SALA PENAL TRANSITORIA DE JUSTICIA R.N.N.° 1964-2014 DE LA REPUBLICA LMA Superior sustenté la sentencia en la verdad procesal licitamente obtenida (que se inserta, a su vez, en el derecho al debido proceso). QUINTO. En cuanto a Ia materialidad del delito que se imputa al procesado, esta es indiscutible, pues conforme se observa en el Acta de Levantamiento del Cadaver, de folios ochenta y dos, que registra el nivel y magnitud de las heridas presentadas en el cadaver de! occiso Genaro Burgos Ortiz; y el certificado de necropsia del agraviado, de folios ciento cincuenta, que establece “Traumatismo cefdlico por proyectil de conclusiones \consigna igualmente los dos casquillos de bala, encontrados en la scena del crimen. XTO. En cuanto a la responsabilidad penal que alcanza al encausado frente al hecho investigado; cabe anotar que si bien la materialidad del delito se encuentra plenamente acreditada en autos, como se concluyé en el considerando precedente; sin embargo, ante la negativa reiterada del procesado, resulta necesario verificar si el hecho incriminador le es imputable penalmente. Por esto, la hipétesis esgrimida por el acusader debe ser confirmada o desbaratada en atencién a Ia suficiente y necesaria actividad probatoria, directa o indirecta, recabada y presente en autos. SEPTIMO. Compulsados los agravios esgrimidos por la defensa técnica del procesado, dentro del contexto probatorio y lo L Og, | CORTESUPREMA SALA PENAL TRANSITORIA DE JUSTICIA R.N.N. 1964-2014 DE LA REPUBLICA UMA actuado en el juicio oral, se aprecia que el Colegiado Superior valoré la prueba de cargo en forma légica y congruente, y concluyé, de manera inobjetable, en la responsabilidad penal que le comesponde al encausado por los hechos materia de la acusacién fiscal; por lo que validamente (a pesar de su negativa de haber cometido el delito que se le imputa) se revirlid la presuncién de inocencia que le amparaba desde el inicio del proceso, sobre la base de las siguientes pruebas: i) El Acta de Reconocimiento Fotografico ~f 3s Noventa y ocho- que se efectuara a Hugo Espiritu Arce Aguilar (comenzal), quien reconociéd al procesado como el acompafiante del agraviado durante el tiempo que estuvo dentro del local y luego salié detras de los asesinos. ii) La declaracién del precitado testigo, quien desde su mesa puedo observar como el rocesado huyd detrds de los asesinos materiales luego de que stos le dispararan al agraviado; asimismo, lo describe fisicamente éase folios cuarenta y cuatro). ili) El Acta de Reconocimiento togrGfico -véase folios ciento uno- realizada al testigo Rubén Condori Llanca, quien identifica al procesado como Ia persona que estuvo con el agraviado; asimismo, sefialé que pudo ver que el encausado salié detrés de los sicarios. A ello se le suma su declaracién inserta a folios cuarenta y uno, quien en su condicién de mozo de Ia cevicheria Chelita pudo apreciar lo sucedido (ver folios cuorenta y uno}. Estos testimonios son fundamentales para el esclarecimiento y comprobacién de los hechos, pues se trata de dos personas que presenciaron el ataque llevado a cabo en contra del agraviado, y la posterior huida de! procesado. Ademés, la base probatoria se concreta con |a testimonial de la cényuge del occiso Luisa Teresa Barrionuevo Mostacero (a nivel preliminer, sumarial y en el plenario, véanse folios setenta y cinco, setecientos dieciocho y ow Y CORTE SUPREMA SALA PENAL TRANSITORIA DE JUSTICIA R.N.N.° 1964-2014 DE LA REPUBLICA LMA mil ciento dieciocho), quien afirmé que el dia de los hechos el occiso le comenté que se iba a encontrar con los procesados, debido a gue Milton Diaz Diaz le iba a entregar un adelanto de dinero por el trabajo que realizaba. iv) El Contrato de Servicios entre el agraviado y Milton Diaz Diaz; a favor de quien prestaria sus servicios de detective privado con Ia finalidad de ubicar a Wilbert Genaro Villafuerte Mogollén, debido a que este le pidié a la familia Diaz Diaz sesenta mil délares americanos para apoyarlos en el saneamiento de su proceso judicial por el delito de trdfico ilicito de drogas; sin embargo, no cumplié con hacerlo {ver folios doscientos cincuenta_y siete). v) El levantamiento del secreto de las comunicaciones al procesado Luis Alberto Ninantay de la Vega, en donde se observa que mantuvo constante comunicacién con un numero desconocido, de lo que se infiere que fue de los sicarios (véase folios doscientos sesenta). Conclusion a la que se arriba debido a jue las Comunicaciones con este nimero fueron permanentes, \cluso, hasta minutos antes de que entren al local los sicarios. vi) El Acta de Apertura de Visualizacién de Memoria del equipo celular del procesado, de folios ciento veintidés. Todo lo cual conlleva a la acreditacién de la complicidad del recurrente en la comision del hecho. OCTAVO. A todo Io anterior se suma el indicio de mala justificacién esbozado por el procesado, quien a nivel preliminar, sumarial y en el plenario -véanse folios treinta y tres, quinientos ochenta y nueve y quinientos noventa y tres-, afirmé que no comunicé lo ocurrido a los familiares del occiso debido a que se sentia nervioso; asimismo, que si bien mantenian una amistad de muchos afios, solo trataban temas de negocios. Niega haber contactado al procesado Milton Diaz Diaz ott, Z. oa CORTE SUPREMA SALA PENAL TRANSITORIA DE JUSTICIA R.N.N.° 1964-2014 DE LA REPUBLICA LIMA con el agraviado; asimismo, haber salido junto con los sicarios, por cuanto se qued6 dos minutos més. Afirmé conocer a Milton Diaz Diaz: sin embargo, perdieron contacto por muchos afios. A nivel sumarial, afirmé que salié un minuto después de que lo hicieran los sicarios, y debido a sus nervios caminé como cuatro cuadras, aproximadamente, para luego coger un taxi con direccién a la avenida La Molina y luego a su domicilio. Por lo que analizados los actuados se comprueba que existe comunidad de pruebas directas que acreditan, de modo suficiente, la muerte del agraviado y la vinculacién del imputado con el hecho criminal, de todo lo cual se determina vélidamente que el procesado pacté una cita entre el occiso y Milton Diaz Diaz, en la que este Ultimo le entregaria una suma dineraria, ya en el lugar ingresaron unos sujetos que dispararon contra el agraviado; por lo que el procesado Luis Alberto Vega Ninantay asumié la ‘ondicién de cémplice necesario, pues presté las facilidades xante y expost para la realizacién tipica y, posteriormente, huyd del lugar detras de los atacantes, mas atin si en su contra existen indicios de conducta anterior, como de conducta posterior, asi como de mala justificacién. Ademés, en autos no se acredité, de modo alguno, que existiera enemistad 0 encono entre los testigos y los acusados que invaliden el testimonio. NOVENO. Para Ia dosificacién punitiva 0 los efectos de imponer una sancién penal, debe tenerse en cuenta que el legislador establecié las clases de pena y el quantum de estas, y si bien, no de una manera y absolut sin embargo, sefialé los criterios necesarios para que el juzgador pueda individualizaria y concretarla judicialmente. Para eso debe observarse, ademas, el 7 a Pe CORTE SUPREMA SALA PENAL TRANSITORIA DE JUSTICIA R.N.N.° 1964-2014 DE LA REPUBLICA, LMA Principio de proporcionalidad, que conduce a establecer el dafio y la trascendencia de la accién desarrollada por el agente culpable bajo el criterio de Ia individualizacién, por lo que debe cuantificar la gravedad del delito, sy modo de ejecucién, el peligro ocasionado y la personalidad o capacidad del presunto autor, que comprende la edad, educacién, condicién econémica y medio social (contorme con lo dispuesto por el articulo cuarenta y seis del Cédigo Penal) Asi entonces, resalta la gravedad de los hechos, que convierte en deleznable la conducte ilicita realizada por el encausado. Por consiguiente, Ia pena impuesta al recurrente se encuentra conforme a derecho; pues la sancién penal respeté la pena bésica al momento de los hechos, asi como la gravedad y el grado de participacién en el hecho imputado; por lo que fue emitida conforme a ley. Por lo expuesto, y los demds agravios invocados, rientados a reclamar su inocencia, de modo alguno desvirtéan los rgumentos probatorios esbozados en los fundamentos juridicos lve anteceden y, por lo tanto, no resultan atendibles. DECIMO. Por Uitimo, la reparacién civil se rige por el principio del dajio causado, cuya unidad procesal -civil y penat protege el bien juridico en su totalidad, asi como a la victima, y debe guardar proporcién con el dafio causado, sin que en la concrecién de su monto deban advertise las posibilidades econémicas del responsable o su situacién personal, en tanto que esta se orienta a reparar e indemnizar al agraviado o a sus herederos legales (como en este caso) por el dafio generado por la conducta del responsable. En ese sentido, se advierte que el monto por concepto de reparacién debe estar en funcién al dafio ¥Y CORTE SUPREMA SALA PENAL TRANSITORIA ae DE JUSTICIA R. N.N.° 1964-2014 DE LA REPUBLICA uMA ocasionado por un delito tan grave como Ia privacién de la vida de un ser humano, por lo que el monto fijado en la recurrida fue dictado conforme a Ley. DECISION Por estos fundamentos, declararon: NO HABER NULIDAD en la sentencia de folios mil doscientos sesenta, del catorce de enero de dos mil catorce: que condené a Luis Alberto Ninantay de la Vega como autor del delito contra la Vida, el Cuerpo y la Salud-homicidio calificado, en perjuicio de Genaro Burgos Ortiz; a veintidés afios de pena privativa de libertad: y fjé en trescientos mil nuevos soles el monto que por dencepto de reparacién civil deberdé pagar a favor del agraviado. YYos devolvieron. S.S. SAN MARTIN CASTRO PRADO SALDARRIAGA. SALAS ARENAS BARRIOS ALVARA\ 7 Y PRINCIPE TRUJILLO, fy / / Ve. SE PUBLICO CONFORME A LEY PI/marg 1 Pransttoria

También podría gustarte