Ying yang
«Yin» redirige aquí. Para otras acepciones, véase Yin (desambiguación).
Yin y yang
El taijitu, la forma más conocida de representar el concepto
del yin y el yang (yīnyáng).
Chino tradicional 陰陽
Chino simplificado 阴阳
Pinyin yīnyáng
Coreano hangul 음양
Coreano hanja 陰陽
Coreano romanizado oficial eumyang
Coreano romanizado ŭmyang
McCune-Reischauer
Vietnamita Âm-Dương
Japonés kana いんよう/おんみょう
Japonés kanji 陰陽
Japonés romanizado in'yō/onmyō
Tailandés หยิน หยาง o อิม เอีย
้ ง
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El yin y el yang (chino estándar 陰|陽 yīnyáng 'oscuro-brillante') son dos conceptos
del taoísmo, que son usados para representar o referirse a la dualidad que esta filosofía
atribuye a todo lo existente en el universo. Describe las dos fuerzas fundamentales opuestas y
complementarias, que se encuentran en todas las cosas. El yin es el principio femenino, la
tierra, la oscuridad, la pasividad y la absorción. El yang es el principio masculino, el cielo, la
luz, la actividad y la penetración.1
Según esta idea, cada ser, objeto o pensamiento posee un complemento del que depende
para su existencia y que a su vez existe dentro de él mismo. De esto se deduce que nada
existe en estado puro ni tampoco en absoluta quietud, sino en una continua transformación.
Además, cualquier idea puede ser vista como su contraria si se la mira desde otro punto de
vista. En este sentido, la categorización solo lo sería por conveniencia. Estas dos fuerzas, yin
y yang, serían la fase siguiente después del tao, principio generador de todas las cosas, del
cual surgen.
Esta doctrina es fundamental dentro de la medicina china tradicional.
Origen[editar]
El significado originario de los términos yīn (陰) y yáng (陽) no se conoce con exactitud.
El carácter chino tradicional de yīn (traducido frecuente como ‘oscuro, sombrío’), representa la
parte norte, nubosa, de una montaña, mientras que en el simplificado (阴) aparece el carácter
de ‘luna’ (月,yuè). El carácter tradicional de yáng representa el lado sur, soleado, de una
montaña; en el simplificado (阳) aparece ‘sol’ (日, rì). Así parece estar de acuerdo el
filósofo Wing-Tsit Chan que asocia a tales términos los fenómenos naturales de la nubosidad
que cubre al sol y al brillo del mismo astro.2 Por su parte, Mircea Eliade cita a Marcel Granet al
afirmar que el término yīn se encuentra relacionado con el tiempo frío, lo cubierto y lo interior;
y yáng sugiere las ideas de lo soleado y el calor.3
Estos conceptos seguramente tienen sus orígenes en las antiguas religiones agrarias. La
representación de pares de fuerzas antagónicas complementarias se encuentra atestiguada
desde la época de bronce en la antigua China, correspondiendo a los hallazgos arqueológicos
de la dinastía Shang.4
A decir de Suzuki, el dualismo básico fue el primer esbozo de filosofía china cuya antigüedad
se encuentra señalada por su inclusión en el antiguo libro oracular I Ching cuyos textos más
antiguos se remontan al segundo milenio antes de Cristo y el cual basa muchos de
sus aforismos sobre la base de la oposición de conceptos antagónicos: fuerza-debilidad, alto-
bajo, rigidez-flexibilidad, etcétera, representados por una línea continua (masculino) y una
trunca (femenino) que forman los triagramas para la adivinación.5
Aunque el concepto del yīn (陰) y yáng (陽) existe en el confucionismo, es especialmente
importante dentro del taoísmo. En el Dao de jing los términos aparecen solamente una vez (en
el capítulo 42), pero todo el libro está lleno de otros conceptos que lo explican. Los
hexagramas del I ching también están basados en esta doctrina.
Principios