Biblioteca de “ LA HOMEOPATIA”
Cómo se Debe Repertoriar
un C aso para Encontrar
EL SIMILIMUM
POR
E. B. NASH, M. D.
AUTOR DE
“ Característicos^ sobre Terapéutica Homeopática”
“ Característicos sobre la Fiebre Tifoidea”
“Característicos Regionales”
“Característicos pahi el Uso del Azufre”
TRADUCCION D E L . ARRIAGA
B. JAIN PUBLISHERS (P) LTD.
An ISO 9001 : 2000 Certified Company
USA— Europe— India
PROLOGO
Se me ha interrogado acerca de mi método
de elegir un remedio. Esto librito es la res
puesta. No es un secreto, pero se consigue esta
elección con más dificultad y trabajo, de lo que
muchos se imaginan.
Con frecuencia he recibido cartas en las
que se me consulta sobre algunos casos tan mal
y pobremente descritos, que nadie podría hacer
una prescripción segura. Otras voces el trabajo
había sido hecho tan bien, que he podido ayudar
a curar el caso, y muchas veces he ayudado al
medico a conservar su paciente, que habría bus
cado su consuelo en otra parte.
D r. E. B. N a s h .
Port Dickmson, N. Y.
Cómo se debe examinar un caso
para encontrar el similimum
Muchos de los fracasos sufridos al elegir, el
remedio adecuado para la enfermedad, se de
ben a lo indebido del método usado para anali
zar el caso. Como fácilmente se comprenderá,
podemos reconocer a una persona examinando
sus manos, o bien sus manos y pies y cubrir el
caso con un remedio apropiado para estos pocos
síntomas, habiendo otros muchos para llegar a
obtener un cyadro completo.
Muchas veces en un caso medio expuesto,
se abandonan muchos de los síntomas que son
más importantes para la selección exacta del
remedio. Esto es más especialmente cierto en el
método homeopático para prescribir. Es muy
natural en un paciente el pensar que si nos dice
que tiene resfrío, indigestión o reumatismo, se
remos más capaces de prescribirle con acierto,
y extraño es decirlo, me he encontrado más de
un médico que parecía no tener más conoci
mientos de Homeopatía que estos, 'y probarlo
haciendo preguntas como “Doctor, cuál es el
14 E. B. NASH
mejor remedio que tiene Ud para la difteria,
o reumatismo, etc.” .
No hay por supuesto más que una sola res
puesta para tal pregunta, desde un punto de
vista homeopático, es decir, el mencionar el re
medio indicado.
El Dr. Constantino Lippe me refirió una
vez algo sobre un caso de angina crónica pe
riódica ya de muchos años de duración que pue
de servir de ejemplo para esto. El médico de
cabecera de una enferma de Nueva York, ha
bía fracasado varias veces en su curación y por
fin le dijo que el único recurso era “ renegar y
aguantarse” , porque no había otro remedio. La
paciente le suplicó que le permitiera recurrir al
Dr. Lippe cuando le viniera otro ataque. Su
Dr. se lo concedió, diciéndole que deseaba saber
qué era lo que la Homeopatía podría hacer en
ese caso.
El Dr. Lippe ‘‘llegó, vió y venció” hacien
do abortar el ataque con una dosis de Mercu-
rius vivus, que era el remedio claramente indi
cado. Cuando el otro Dr. vino para saber el
resultado quedó, como era natural maravillado
y prontamente acudió al Dr. Lippe con la acos
tumbrada pregunta de un Dr. alópata": “ ¿Cuál
es el remedio de Ud. para las anginas?”
COMO SE DEBE REPERTORIAR UN CASO 15
“Yo no tengo remedio para anginas” .
“ Pero Ud. hizo con Mrs. L. lo que yo no
pude hacer; ¿qué le dio Ud.?”
“Oh, yo le he dado Mercurius, pero tal vez
en el próximo ataque no necesite lo mismo. Y
entonces el Dr. comenzó a explicar al alópata
el arte de prescribir, pero éste dijo con un sus
piro:
“ Soy demasiado viejo para meterme en
todo eso” .
La Homeopatía asegura poder encontrar
el remedio de acuerdo con una ley tan invaria
ble como la de gravitación, y los infinitos re
sultados clínicos han probado que esta seguri
dad está bien fundada.
El nombre de la enfermedad podrá tal vez
prestar la ayuda de traer a la memoria la lista
de remedios que se han encontrado como efica
ces, pero la sintomatología del caso en general
y sobre todo aquéllos sintonías que son caracte
rísticos y especiales y están de acuerdo con el
remedio que en su patogenesia los posea, deben
decidir por u n o de la clase que sea el verdadero
similimum.
Tal vez alguno objetará que no puede es
perar el encontrarse un caso como este. La vida
es demasiado corta. Yo contestaré:
16 £. B. NASH
“ Entonces Ud. esperará su remedio, y la
vida puede ser demasiado corta para esto/’
Por supuesto que el alivio puede venir (no
gracias a nosotros), pero la cura jamás.
Entonces, sí es cierto el Slmilia Similibus
Curantur, es de la mayor importancia el tomar
en cucnta el conjunto tota! de los síntomas del
caso.
¿Por dónde comenzaremos?
Situación
En la mayoría de los casos el mismo en
fermo fijará la situación del mal sin necesidad
de que.se le pregunte y dirá:
“Doctor, mi cabeza me molesta.”
El mal puede ser una cefalalgia, vértigo
o erupción. Podrá estar situado en el pecho co
mo una pneumonía, pleuresía, pericarditis o
trastornos orgánicos del corazón; puede el mal
alojarse en el abdomen, en la región del estó
mago, hígado, riñones u órganos pelvianos.
En todos estos casos, el enfermo localizará
el dolor u otro sufrimiento y podremos, si es po
sible, interpretar con la luz de nuestros cono
cimientos como médicos, trayendo al mismo
tiempo a la mente los remedios que produzcan
dolí tres y sufrimientos semejantes y localizados
en la misma región. Si no nos vienen a la me
moria tendremos que echarnos en su busca re
curriendo a nuestros repertorios o a la materia
médica.
Por ejemplo, ¿hay un dolor en la región
20 E. B. NASH
derecha y superior del pecho? Arsenicum obra
rá en él característicamente.
¿Hacia la mitad del lado derecho? Bella-
donna, Sanguinariat Cale area ostrearum.
¿En la parte inferior del lado derecho?
Chelidonium, Kali carbonicum, Mercurius.
¿ En la parte superior del lado izquierdo?
Myrtus, Pix liquida, Theridion, Sulphur, Tu-
berculinum, etc.
¿Parte inferior izquierda? Natrum sulphu-
ricum, Phosphorus.
He citado aquí unos cuantos remedios que
tienen una afinidad particular por la situación
en el pecho, que casi en todos los casos está en
rélación con las afecciones pulmonares, por lo
que un examen posterior nos descubrirá el re
medio más-adecuado. Si estos dolores en la re
gión del pecho se presentan a lo largo de los
mismos pulmones, podrán estar indicados Bryo-
nia, Squilla o Sulphur para los trastornos pleu-
ríticos; Arnica, Cimicifuga, Ranunculus o Rhus
toxicodendron para la pleurodinia reumática ó
reumatismo intercostal.
No es él objeto de este escrito el señalar
las distinciones entre los remedios, pues el caso
con sus manifestaciones locales, concomitantes
y modalidades puede sugerirlas, sino grabar en
COMO SE DEBE REPERTORIAR UN CASO 21
nuestra mente la importancia que debemos con
ceder a la situación.
Alguien seguramente hará la objeción de
que en ciertos casos la enfermedad o sufrimien
to no se localiza. Cuando al paciente se le pre
gunte dónde se localiza su dolor o sufrimiento
contestará:
“En todas partes. Yo me siento mal de
todo el cuerpo; débil, adolorido, lastimado, y
trémulo.”
Este caso puede ser el de una tifoidea inci
piente, para la que el Gelsemium o la Baptisia
convendrán, o bien la postración puede prove
nir de alguna pérdida como por hemorragia,
leucorrea o pérdida de sémen y se necesitarán
remedios como China, Phosphoric acid, Na-
trum muriaticum, Kali corbonicum o Stannum,
etc.
En todo caso y aunque la molestia no se
localice en determinada parte u órgano (algu
nos la colocarían en el rango de sensación) yo
creo que se le puede colocar bajo el dominio
de situación, como la ausencia de dolor se pue
de colocar bajo el de sensación. Está situada
en todas partes, no en determinada, está bajo
el dominio de situación de un modo negativo
pero significativo.
22 E. B. NASH
Ya hemos tenido un buen principio al exa
minar un caso, demos ahora otro paso más con
siderando la
Sensación
¿ Dónde está situada la enfermedad? ¿ Que
hay cerca de ella? ¿Es tal vez dolor, frialdad,
calor o ardor, sudor, calambres, vacuidad, ple
nitud, o cualquiera otra sensación anormal?
Descríbala tan claramente como sea posible.
¿Es un dolor o sensación quemante? Apis
mollifica; Belladanna; Arsenicum; Cantharis;
Capsicum; Phosphorus o Sulphur están igual
mente bien indicados.
¿Es un dolor punzante? Entonces Bryonia
Kali Carbonicum y Squilla vienen a la mente.
¿Sensación de plenitud? Aesculus; China;
Licopodium o Carbo veg.; especialmente si la
sensación es en el abdomen, pelvis o ano.
¿La sensación es de vacuidad o hundi
miento? Cocculus; Ignatia; Phosphorus; Sepia
o Sulphur.
¿Constricción? Cactus grandiflora; Na-
trum muriaticum; etc.
¿Calambres? Cuprum; Colocynthis Mag
nesia phosphorica.
¿Hay l a n g u i d e z ? Ignatia; Hepar sulphu-
ris; Nux moschata; Nux vómica; Sulphur.
26 E. B. N A S H
¿ E n t o r p e c i m i e n t o ? Aconitum; Lycopo-
dium; Platina; Rhus toxicodendron; Sécale,
que serán remedios prominentes.
Y así podríamos seguir mencionando más
y más sensaciones que han sido observadas en
las llamadas enfermedades, y en las patogene
sias de los medicamentos. Todas estas sensacio
nes tienen un valor inestimable para el médico
homeópata, cuando trata de prescribir una me
dicina, sensaciones que se presentan en casi to
dos los estados anormales a que está sujeta la
humanidad.
No menos importante que la situación y la
sensación es la
Modalidad
¿Qué produce, agravación o mejoría?
Primero véamos en cuanto a la hora. ¿To
dos los síntomas se empeoran en la m a ñ a n a ?
Recuérdese especialmente a Nux vómica; Na-
trum; muriaticum; Podophyllum, etc.
¿Se agravan antes de medio día? Los mis
mos remedios. ¿Después de medio día? Bellado-
nna; Lycopodium; Apis mellifica.
¿Se empeoraron en la tarde? Aconitum;
Pulsatilla, etc. ¿En la noche? Arsenicum; Mer-
curius; Rhus toxicodendron.
¿Después de media noche? Arsenicum (1
a 3 A. M .); Kali carbonicum (3 A. M .); Rhus
toxicodendron.
En cuanto a las circunstancias:
Agravación por el movimiento indica me
dicinas como Bryonia, Nux vom. y Arscnicum.
¿Mejoría por movimiento? Rhus toxicoden
dron; Pulsatilla; Ferrum; Lycopodium.
Agravación al subir. Arsénico; Calcaren
ostrearum; Por el tiempo húmedo, Dulcamara;
Rhus toxicodendron; Natrum sulphuris; Nux
30 E. B. NASH
moschata; Rhododendron, Por el tiempo seco.
Hepar sulphuris; Causticum; Nux vómica. Me
joría por aplicaciones calientes, Arsenicum;
Magnesium phosphoricum.
Por aplicaciones frías, Apis mell; Pulsa-
tilla.
Agravación por el aire frío, Hepar sulphu
ris; Arsenicum; Nux vómica; Silícea.
Agravación por el a i r e o p o r e l t i e m p o c a
l i e n t e s , Antimonium crudum; Bryonia; Pul-
satilla.
Agravación d e s p u é s d e c o m e r , N u x vó
mica; Bryonia; Pulsatilla; Arsenicum.
Mejoría por lo mismo, Iodium; Chelido-
nium; Anacardium; Petroleum.
Agravación después de tomar a l i m e n t o s
g r a s o s o s , Pulsatilla, Carbo vegetabilis.
Molestan y se desean a l i m e n t o s g r a s o
s o s , Nux vómica; y Nitric acidum.
Todos estos síntomas y otros muchos pue
den ser clasificados bajo el encabezamiento de
lo que algunos llaman g e n e r a l e s ; habiendo
otra clase que es llamada p a r t i c u l a r e s porque
se refiere a regiones u órganos particulares, co
mo
D i a r r e a agravada en la m a ñ a n a , Sulphur;
COMO SE DEBE REPERTORIAR UN CASO 31
Bryonia; Podophyllum; Natrurn sulphuricum;
Rumex.
Agravada e n l a n o c h e , Arsenicum; Chi
na; Mercurius; Rumex.
A f e c c i o n e s d e l p e c h o agravadas al estar
acosijado, Psorinum; Laurocerasus.
Mejoradas con estar sentado, Arsenicum;
Kali carbonicum.
A f e c c i o n e s d e l a n o empeoradas después
de defecar, Msculus; A l o e ; Muriatic Acid;
Nitric acid; Sulphur.
Existen otros síntomas tanto generales co
mo particulares tan valiosos, que nos demues
tran que la importancia que- tienen las modali
dades es tanta, como las que ofrecen la situación
y la sensación.
Tratar de enumerarlos todos aquí, sería re
producir una gran parte del Manual de Boen-
ninghausen y todos los repertorios existentes.
No tenemos espacio para mencionar algu
nos de los muchos c o n c o m i t a n t e s (otra de las
divisiones de Boenninghausen), que son no me
nos importantes al reconocer un caso, pero lle
garemos a las
Causas
aparentes de las condiciones de enfermedad.
Boenninghausen incluye éstas bajo el nom
bre de modalidades, pero, según mi opinión de
ben considerarse aparte, puesto que igualan en
importancia a las tres condiciones ya señaladas.
Así por jemplo:
¿Fue la causa el e s p a n t o ?
Se vienen a la mente los siguientes reme
dios. Aconitum; Gelsemium Ignatia; Opium;
Lycopodium y Veratrum álbum.
¿Fue la e x p o s i c i ó n a la humedad del aire?
Dulcamara; Rhus toxicodendron; Natrum sul-
phuricum; Nux moschata; ¿ A l a i r e s e c o y
f r í o ? Aconitum; Bryonia; Hepar sulphuris;
Causticum.
¿Fue un b a ñ o f r í o ? Antimonium crudum;
Rhus toxicodendron; Sulphur.
¿La causa es la s u p r e s i ó n de alguna
e r u p c i ó n ? Sulphur, Psorinum, u otro de los re
medios antipsóricos.
¿Se debe la enfermedad a una gonorrea
mal tratada o s u p r i m i d a ? Thuja; Medorrhi-
36 E. B. N A S H
num, etc. Guiándome siempre por los síntomas
una vez curé un caso de reumatismo crónico,
restableciendo la secreción gonorreica, que ha
bía sido suprimida con tratamientos locales, ha
cía 20 años.
El remedio elegido fue Pulsatilla, y su elec
ción fue hecha según la totalidad de los sínto
mas, menos el de la previa gonorrea que no me
era conocido.
El haberlo sabido, hubiera sido una indica
ción más.
¿Es debida la enfermedad a la s u p r e s i ó n
d e u n a f i e b r e i n t e r m i t e n t e por la acción
de la Quinina? (Este es un pecado muy común
en la práctica de la escuela antigua). En este
caso nuestro remedio estará entre Ipecac, Arseni
cum, Natrum muriaticum, Ferrum y otros, se
gún las indicaciones (siempre atendiendo a las
indicaciones).
La sífilis es también causa de muchas en
fermedades y mercurius y sus preparaciones es
tarán indicadas.
Todos estos padecimientos y entre ellos de
una manera prominente están los causados por
el abuso de drogas usadas en la escuela antigua,
así como por las medicinas de patente como
COMO SE DEBE REPERTORIAR UN CASO 37
Quinina, Yoduro de Potasio, Nitrato de Plata,
Mercurio, Bromuros, Estricnina, Alquitrán, etc.
Es un hecho lamentable (ya sea que lo co
nozcamos o no) que más quehacer tenemos con
remendar a las destruidas víctimas de la escue
la antigua, droguistas y propietarios de medici
nas, que con las enfermedades naturales.
Los más sabios de entre ellos, conociendo
el daño que han hecho y el que son capaces de
hacer, han tomado el partido de abandonar la
medicina, llevando sus esfuerzos hacia el lado
de la salubridad y la cirugía.
Este es el mejor camino que pueden seguir,
pero como nosotros poseemos una ley que nos
sirve de guía para curar, podemos seguir uno
mejor.
Podríamos enumerar otras muchas causas
bajo este encabezamiento, pero el homeópata
experto no olvidará ninguna de ellas al exami
nar su caso de enfermedad. Ahora, aunque algo
tarde, no dejaremos de llamar la atención hacia
otra cosa digna de tomarse en cuenta, a saber:
Constitución y temperamento
m u ch o s hubieran mencionado éste al prin
cipio y es verdad que la “ personalidad” del
enfermo 110 puede ser ignorada y que sus en
fermedades presentan con frecuencia síntomas
que encuentran su semejante en cierta clase de
medicinas.
El Dr. T. I. Brown, uno de hvrmcjorcs y
más acertados para prescribir, acostumbraba
decir que si se encontraba con un temperamen
to puro de Pulsatilla, casi siempre se encon
traba los síntomas y condiciones correspondien
tes.
Esto es mucho decir, pudiendo suceder que
estuviera indicada Nux vómica en un sujeto de
Pulsatilla.
Estas son excepciones que comprueban la
regla.
Sulphur raras veces estará indicado para
42 E. B. NASH
un temperamento de Calcarea ostrearum y vice
versa.
Iodium, Lycopodium y Nitric acidum son
tres de los remedios que con frecuencia convie
nen a las personas morenas de costumbres fru
gales, estando así mismo indicados para los su
jetos sanguíneos, nerviosos y biliosos. No sólo es
verdad esto en cuanto a la elección del remedio,
sino que lo es también en la experimentación
de las medicinas.
Los sujetos más sensibles a la acción cura
tiva de algunos remedios, son también los más
susceptibles a sus efectos patogenéticos.
Hay médicos que se fijan mucho en esta
consideración al examinar el caso y caen en la
rutina, y otros la descuidan enteramente. Existe
un punto en que los extremos se tocan y se for
ma el círculo.
La constitución y el temperamento forman
parte indudablemente de la totalidad del caso.
Este método de examinar el caso es el adop-
COMO SE DEBE REPERTORIAR UN CASO 43
tado por Boeninghausen, quien lo dio a conocer
en su célebre Manual de Terapéutica.
Se usa también otro procedimiento emplea
do por algunos de nuestros mejores médicos,
buen procedimiento también, que ¡lustraré con
un caso tomado según él.
Los síntomas se agrupan bajo dos encabe
zamientos:
44 E . -B . NASH
SINTOMAS GENERALES ENCONTRADOS
POR EL PACIENTE
1. Agravación por el ejercicio físico.
2. Propensión a resfriarse.
3. Los esfuerzos que se hacen para pensar,
producen ofuscamiento en la mente.
4. Se ofende con facilidad por lo que ha
cen o dicen los demás.
5. Se preocupa mucho por los disgustos
domésticos.
6. Consecuencias de un pesar de larga
duración.
7. Ella no puede pensar o recordar con
facilidad.
8. Accesos de tristeza de varios días de
duración.
9. Ha perdido toda ambición.
10. Difícilmente habla, aunque se le dirija
la palabra.
COMO SE DEBE REPERTORIAR UN CASO 45
SINTOMAS GENERALES ENCONTRADOS
É N T D S REPERTORIOS
1. Agravado por el ejercicio físico.
2. Propensión a resfriarse.
3. Agravación con el ejercicio mental.
4. Sensible.
5. Se preocupa por acontecimientos des
agradables ya pasados.
6. Trastornos ocasionados por un pesar.
7. Debilidad de la memoria.
8. Tristeza y depresión mental.
9. Falta de ambición.
10. Aversión a hablar.
46 E. B. N A S H
11. Temor de morirse si se queda solo.
12. Tiembla cuando está cansado o exci
tado.
13. Siente que va a enloquecer.
14. Peor después de comer dulces.
15. Siempre débil como consecuencia de
la escarlatina.
16. Se siente muy cansado.
17. Postración nerviosa.
18. El acostarse mejora.
19. Se siente mal y cansado en la mañana.
20. Mucha dificultad para la menstrua
ción.
21. Menstruación profusa.
22. La menstruación se prolonga dema
siado.
23. La menstruación se anticipa dema
siado.
COMO SE DEBE REPERTORÍAR UN CASO 47
11. Temor a la soledad.
12. Temblor externo.
13. Temor de volverse loeo.
14. Agravado por comer dulces.
15. Después de la escarlatina.
16. Agotamiento.
17. Debilidad nerviosa.
18. Mejoría con acostarse.
19. Agravación en la mañana.
20. Menstruación dolorosa.
21. Menstruación profusa.
22. Menstruación prolongada.
23. La menstruación es demasiado antici
pada.
48 E. B. N A S H
PARTICULARES
1. Dolor ardoroso en la región frontal.
2. Enrojecimiento de la nariz.
3. Secreción nasal de mucosidades san
guinolentas.
4. La nariz está llena de costras.
5. Hay manchas morenas en la cara.
6. Gusto sucio en la boca durante la ma
ñana.
7. No puede aguantar nada al derredor
de la garganta.
8. Agrios en el estómago.
9. Tiene acedías.
10. Sensación de tener una piedra en el
estómago.
11. Gases en el estómago.
12. Los excrementos expelidos parcialmen
te retroceden.
COMO SE DEBE REPERTORIAR UN CASO 49
PARTICULARES
1. Dolor ardoroso en la frente.
2. Enrojecimiento de la nariz.
3. Secreción sanguinolenta por la nariz.
4. Costras en la nariz.
5. Manchas morenas en la cara.
6. Mal sabor en la boca.
7. La garganta está sensible al más ligero
tacto.
8. Eructos agrios.
9. Pirosis.
10. Sensación de tener una piedra en el
estómago.
11. Flatulencia en el estómago.
12. Los excrementos retroceden.
50 E. B. N A S H
13. Dolores vivos y punzantes en el recto.
14. Cuando no hay constipación los ex
crementos salen como disparados.
15. El deseo de orinar debe ser inmedia
tamente satisfecho, porque la orina no puede
retenerse.
16. Resfriados de forma crupal.
17. Los cabellos se ponen grises.
18. Sensación de peso en el pecho.
19. Parece que algo la ahoga al toser.
20. Cuando se ofende por algo se pone ex
citado y el corazón le palpita.
21. Curvatura de la espina.
22. La espina está extremadamente sensi
ble al tacto exteriormente.
23. Deseo repentino de alimento, deseo que
es preciso satisfacer.
24. Palpitaciones ocasionadas por acostarse
sobre el lado izquierdo.
COMO SE DEBE REPERTORIAR UN CASO 51
13. Dolores vivos y punzantes en el recto.
14. La defecación es como un disparo.
15. Necesita satisfacer inmediatamente el
deseo de orinar, porque la orina no puede re
tenerse.
16. Crup.
17. Los cabellos se ponen grises.
18. Pesadez en el pecho.
19. Siente ahogarse al toser.
20. Excitación emocional y palpitación.
21. Curvatura de la espina.
22. Dolores en el dorso, en la espina.
23. Apetito voraz.
24. Palpitaciones al acostarse sobre el lado
izquierdo.
52 E. B. NASH
25. La parte superior de la espina está
tiesa.
26. Siente mejoría con frotarse.
27. Ardor en la espalda.
COMO SE DEBE REPERTORIAR UN CASO 53
25. Rigidez en la región cervical.
26. El entorpecimiento se mejora con fro
tarse.
27. Calor en la espalda.
54 E. B. NASH
Este fue el Caso, que ya tenía años de du
ración.
Antes de repertoriarlo predije que Phos
phorus era el Temedio adecuado.
Fue repertoriado por otro médico y cuan
do ella manifestó los Generales me vino a ver
sonriéndose y me enseñó el resultado:
Natrum muriaticum, 44; Pulsatilla, 39;
Phosphorus, 38; Nux vómica, 33; Calcarea os-
trearum, 38. Sulphur, 37; Lachesis, 32; Mercu-
rius, 32.
“ ¿Qué hay respecto a Phosphorus?’, dijo.
“ Que hagan el repertorio de lo demás” ,
contesté.
Los particulares dieron:
Phosphorus, 41; Nux vómica, 39; Sulphur,
37; Lachesis, 33; Pulsatilla, 31; Lycopodium,
27; Arsenicum, 27; Mercurius, 28; Calcarea,
25; Natrum muriaticum, 24.
RESU M EN
Phosphorus, 79; Nux vómica, 77; Sulphur;
COMO SE DEBE REPERTORIAR UN CASO 55
74; Pulsatilla, 70 Natrum muriaticum, 68; La
chesis, 65; Calcare a, 63, Mercurium, 60. (1)
No pretendo que siempre podré predecir
con acierto el remedio más adecuado. Recuerdo
otro caso de Phosphorus en el que predije que
Calcarea ostrearum sería el remedio y el resul
tado del “ repertorio” lo colocó en segundo lu
gar.
Este caso a que me refiero fue el de una
enfermedad del corazón por la que un médico
se vio obligado a dejar la práctica. Phosphorus
lo restableció, poniéndolo en estado de volver a
ejercer.
Para los médicos competentes y experimen
tados, un caso repertoriado puede manifestarse
tan claro en sus síntomas característicos y pecu
liares, que les ponga al frente las indicaciones
seguras para la elección del remedio; pero hay
algunos tan complicados, que nos obligan a ha-
(1) Después Je terminado este trabajo, encontré que los
sirte primeros remedios pueden tomarse para una comparación
posterior. No solamente la totalidad de los síntomas sino aque
llos que Ies son característicos y peculiares (véase Organos, pá
rrafo 151)* deben considerarse. Por ejemplo: si con los dos
remedios, Nux y Phosphorus, en el caso anterior, Phosphorus
tiene cinco característicos, mientras Nux posee dies A este úl
timo remedio se le dará la preferencia, y el examen posterior
de la patogenesia, verificado y sin verificar, se tendrá en cuenta.
Aquí es donde el juicio y habilidad del hombre de larga expe
nene ia y práctica en el arte de prescribir, llega a ser inapre
ciable.
56 E. B. NASH
cer de ellos un largo y difícil estudio. Esto sucede
generalmente en las enfermedades crónicas<
Un antiguo proverbio (sancionado por
Hannemann).,.dice que las enfermedades agu
das tienden generalmente a curarse; las crónicas
nunca. Hay mucha verdad en esta frase.
Solamente los verdaderos homeópatas son
capaces de trabajar con éxito en tales casos.
El primer estudio de un caso muy difícil,
para señalar con él el cambio que debe seguirse
para el tratamiento, vale de 25 a 100 pesos.
Es muy raro que un caso se presente con tal
claridad que una sola medicina baste para cu
rarlo ; siempre es necesaria una sucesión de me
dicamentos, siendo muy útiles las llamadas rela
ciones complementarias de unos remedios con
otros, para una acertada y provechosa aplica
ción.
Algunos dirán que no pueden comprome
terse a pagar tal cantidad por un solo estudio
del caso. Bien, es probable que éstos pagarán
más que los otros por un estudio hecho repeti
das veces, porque no estuvo bien hecho desde
un principio; y lo que es peor todavía podemos
asegurar que no tendrán ninguna probabilidad
de obtener cura. Muchas personas pasan su vida
COMO SE DEBE REPERTORIAR UN CASO 57
enfermizos; paliando síntomas o manifestaciones
temporales de enfermedad, y habrían podido ser
sanos y felices, si las hubieran tomado en cuenta
desde un principio.
Es seguramente una ventaja pecuniaria pa
ra un médico, el hacer esta especie de compos
turas sin lograr una curación y ganar unos do-
láres. Es para él, o para algún compañero mé
dico una “ganga” para toda la vida.
Si por acaso uno de los pacientes se cansa
o se fastidia y recurre al Dr. A. otro de los
clientes del Dr. A. recurrirá a él y ásí va y vie
ne el buen trabajo. Los médicos son los únicos
profesionistas de quienes se espera que hagan
un trabajo importante por los mismos honora
rios que por un trabajo insignificante.
No se les permite cobrar más por curar una
tisis pulmonar, u otra enfermedad crónica que
necesite una semana de trabajo para lograr éxi
to, que por un simple caso de indigestión oca
sionada por comer demasiado, caso que por sí
solo se hubiera curado.
El médico no puede, obrando en justicia
consigo mismo y en justicia con la familia que
de él depende, gastar el tiempo necesario para
58 E. B. NASH
ello. La paga es la misma. Así es que el médico
se desanima porque no es bien retribuido su tra
bajo y en el enfermo porque no se mejora.
Los mayores charlatanes del mundo se en
riquecen mucho más que cualquier instruido,
apto y concienzudo médico con el uso del
“ Grand elleptical Asiatical panticurial nervous
cordials” , preconizado para curar todas las en
fermedades a que está sujeta la humanidad.
He aquí la razón de por que hay poco es
tímulo para el médico y menos esperanza para
las víctimas. Clarividentes, Indios ignorantes,
charlatanes y curanderos de todas formas y va
riedades “pregonan sus mercancías”, y el verda
dero médico contempla todo esto disgustado, pe
ro sin poderlo evitar.
El común de las gentes tan ignorante en
medicina como esos que se le imponen, nece
sita ser engañado y lo es.
Si nos oponemos nos sale al encuentro esta
pesadez “ Ustedes se apuran porque necesitan
el dinero que en el negocio hay en juego”. ¿Y
qué es lo que buscan los charlatanes y embus
teros?
En cambio existe también el lado brillan
te del cuadro, hay personas, y en buen número,
que creen en el médico instruido, como creen en
COMO SE DEBE REPERTORIAR UN CASO 59
el hombre instruido, en cualquier otra profe
sión. Saben apreciar el estudio, tiempo, pacien
cia y molestias del médico honrado que trabaja
para ellos y están prontos a pagarle. Si no fuera
esto, la práctica de la medicina, medicina cien
tífica, sería un arte muerto.
P. S.—Al revisar lo anterior, me veo preci
sado a añadir que para que no se nos tache de
ser poco competentes, sobre todo en patología,
lo que ayude al diagnóstico, pronóstico, higiene,
y las pruebas palpables de la enfermedad, ya
bacteriológica, ya química, etc., no deben des
atenderse. La orina, el esputo, la sangre, las se
creciones, etc., proporcionan datos importantes.
En lo tocante a prescribir, debemos recor
dar la enseñanza de Chas. G. Raue, eminente
como patologista y como acertado para pres
cribir.
Decía: “Los síntomas que nos llevan a ha
cer la elección del remedio están con frecuen
cia al lado de las que nos llevan a hacer la pa
tología del caso” . Todo el que prescriba de
acuerdo con el similia similibus curantur com
prenderá esto.
Una vez más necesitamos llamar la aten
ción sobre el valor de la Homeopatía en cuan
to a la profilaxia.
60 E. B. N A S H
Un médico eminente fue preguntado:
“ ¿Cuál es el debido tiempo para comenzar el
tratamiento de la tuberculosis?”
“ El de los. abuelos” , fue la respuesta.
Que la debilidad de los padres prosigue
en sus hijos hasta la tercera y cuarta genera
ción, es cosa que está fuera de duda, y el debi
do tratamiento y cuidado que se tenga con la
madre y el niño desde antes del nacimiento,
acompañarán al hombre y a la mujer en la ni-
ñeZj la pubertad, etc., y serán más importantes
de lo que generalmente se conoce. Todo esto
es del exclusivo dominio de la medicina homeo
pática.
INDICE
Pág.
Abuso de drogas de la escuela antigua 36
Angina 1-A
Causas 33
Constitución 39
Charlatanes, etc. 58
Enfermedades crónicas 56
Generales 44-45
Homeopatía. Pobre concepción de la 13
Indicaciones por causas 33-34
Indicaciones por modalidad 27-28
Indicaciones por sensación 31
Indicaciones» por situación 17-18
Indicaciones por temperamento 39-40
Lippe, Dr. 14
Modalidad 27
Nombre de las enfermedades. El 15
Particulares 48-49
Precio del verdadero examen homeopático 56
Preguntas de un alópata 10
Profilaxia 60
Prólogo 7
Sensaciones 23
Similia similibus curantur 16
Similimum. Cómo encontrar el 11
Síntomas generales» encontrados por el paciente
y en los repertorios 44-45
Situación 17
Temperamento 39-40
Homeopatía | Organon, Filosofía y Metodología
Se me ha interrogado acerca de mi método de
elegir un remedio. Este Librito es la respuesta. No
es un secreto, pero se cónsigue esta elección con
más dificultad y trabajo, de lo que muchos se
imaginan.
Con frecuencia he recibido cartas en la| que se
me consulta sobre algunos caspa* tan mal y
pobremente descritos,, que nadie podría hacer
una pef¿r¡pcito$j£qura. Otras veces el trabajo
habías sido hecho tan bien, que he podido ayudar
a curar el caso, y muchas veces he ayudado al
médico á conservar su paciente, que habría
buscado su consuelo en otra parte.
B. Jaih Libros en Español .
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