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La locura y el arte en psiquiatría

La historia describe el trabajo de la psiquiatra Nise de Silveira en Brasil en la década de 1940. Encontró que los pacientes psiquiátricos eran tratados inhumanamente con electrochoques y terapias de insulina. Ella introdujo el arte terapia para dar a los pacientes una forma de expresión y motivación para la rehabilitación. Sus métodos humanizados mostraron que los pacientes tenían la capacidad para nuevas oportunidades.

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La locura y el arte en psiquiatría

La historia describe el trabajo de la psiquiatra Nise de Silveira en Brasil en la década de 1940. Encontró que los pacientes psiquiátricos eran tratados inhumanamente con electrochoques y terapias de insulina. Ella introdujo el arte terapia para dar a los pacientes una forma de expresión y motivación para la rehabilitación. Sus métodos humanizados mostraron que los pacientes tenían la capacidad para nuevas oportunidades.

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El corazón de la locura realizada en 2015, se refiere a la experiencia de una

médica psiquiatra llamada Nise de Silveira. Todo comienza en la década del 40


cuando ella decide volver al servicio público trabajando en una clínica
psiquiátrica en Río de Janeiro, Brasil. Después de haber sido denunciada
políticamente por poseer libros marxistas, acusada de militante comunista lo
que la llevó a estar presa.
Cuando llega al hospital se encuentra con tratamientos hacia los pacientes
reflejados en una psiquiatría organicista los cuales se centraban en
electrochoques, terapias con insulinas acompañado de otros fármacos. Los
pacientes eran tratados como locos, cuando ellos se ponían agresivos recibían
castigos terribles a los que Nise, desde sus comienzos nunca estuvo de
acuerdo. Estaban en una época en donde los médicos no se preocupaban por
entender que trauma tenían o que les sucedía en su personalidad a estos
enfermos mentales. No les daban el lugar de escucha que merecían, solo se
enfocan en diagnosticarlos según sus síntomas sin importar la psicología del
paciente.
La institución del manicomio nace para encerrar a lo irracional de la
sociedad, a personas no productivas colocándolas en un estado antisocial,
teniendo como finalidad la cura del enfermo mental. Actualmente la
marginalidad es muy alta, por eso aparecen nuevas formas de control social
donde la violencia y represión ya no son necesarias. En 1963 la ley Kennedy,
decretó el primer paso del fin de los manicomios. En Inglaterra nace el
concepto de comunidad terapéutica donde funciona sobre principios
compartidos pudiendo lograr la cura de enfermedades, el enfermo mental se
había transformado en un enfermo informal, disminuyó el número de internos,
pero esto duró poco y los manicomios comenzaron a llenarse haciéndose
evidente que el manicomio solo servía para controlar el internado.
En el transcurso en el cual, el manicomio se humanizaba, a los psiquiatras
les parecía ya una organización totalmente inútil, llegando a la conclusión de
que continuaba la no finalidad de curar sino de controlar. Se dieron cuenta de
que si seguían con la lógica de la comunidad terapéutica, la cual era ser un
medio de control social y una forma de tolerancia represiva, podía tratar de
humanizar al manicomio.
Hoy en Italia el concepto de peligrosidad se sustituyó por organizaciones
médicas y sociales que tengan el poder de responder a las necesidades reales
de la gente.
La medicina se transforma en una ciencia de la normalidad, el médico
comienza a constituirse en un agente central de enfermedades, y en la
producción de individuos sanos. Se convierte en el experto consejero familiar y
el hospital como un lugar de distinción y visibilidad de las personas con la
expectativa de la cura.
Cómo vimos en la película, los colegas de Nise con sus métodos de
tratamiento mediante electrochoques (que todavía son utilizados pero con

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menos agresión) no tenían noción, o la intención de preocuparse por dar
cuenta del daño que provocaba al enfermo. Hasta los sometían a
intervenciones quirúrgicas de la destrucción del centro cerebral emocional.
Nise comparte ciertos pensamientos con el autor Yago Di Nella, ya que
ambos piensan que un buen manicomio es aquel que retiene en buen estado a
alguien. Que lo mantiene vivo. Un mal manicomio es aquel en el cual se
mueren. Pero en ambas visiones no se encuentra el derecho a la vida, es decir
que la persona deje de estar ahí.
Lo que Nise quiere lograr es que al cliente se lo trate como un sujeto, que
pueda llegar a tomar decisiones con respecto a su tratamiento, que no se lo
elimine en carácter de sujeto.
A su vez Pichón Riviere establecía una idea que la dictadura borró en
nuestra cultura, la cual decía: “sólo se enferma de una cosa. Que sólo se
enferma…” Con esto quiere decir que no hay enfermedades corporales o
mentales, enfermedades del alma o del cuerpo. Aquello que una persona
produce es patología o sufrimiento. Que la “elección” de enfermedad, tendrá
que ver con la historia y con el contexto cultural en el cual esa persona se
desarrolla. El trataba enfermedades del cuerpo mediante las terapias anímicas.
Y otras veces trataba padecimientos estrictamente psicológicos, en su
manifestación sintomal, mediante actividades clínicas sobre el cuerpo. Por
ejemplo: un torneo de fútbol en el que participaban profesionales, enfermeros y
pacientes en equipos mixtos. Pichón Riviere decía que a las pocas semanas de
introducir estos dispositivos, el estado psicológico de los pacientes tendía a
mejorar ostensiblemente y eso se pudo observar en la película con los métodos
que introdujo Nise.
Haciendo referencia al arte que es un productor de preceptos y de afectos, que
crea con la materia prima de las percepciones y las sensaciones así como de
las afecciones. Tales preceptos y afectos son la “obra” de Arte, son el “ser” de
lo artístico. El arte es cura, se vincula con lo terapéutico en el sentido que le
permite al sujeto realizar un movimiento de reapropiación subjetiva de los
afectos que lo recorren, la producción artística en el campo de la rehabilitación
psicosocial permite materializar impulsos y sentimientos que se crean y a su
vez reelaborar el vínculo social, reconocer las relaciones con el otro,
reconfigurar vínculos.
Lo que hace la Dra, Nise es integrar trabajos manuales como el arte de pintar
buscando una motivacion de rehabilitación de los pacientes, Sus fundamentos
principales iban abocados al fortalecimiento del ego, el relacionamiento con el
medio social y la posibilidad de expresión. La idea era dar cabida a que los
síntomas emergieran para luego despotencializarlos, le resultaba importante
que los mismos comenzaran desde un nivel no verbal. Para ella la creatividad
es un catalizador y por intermedio de esta las sensaciones, emociones y
pensamientos se reconocen entre sí, se asocian y los conflictos internos
adquieren forma.

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Con este modo de tratar a los enfermos mentales ella trata de demostrar que
estos pacientes tienen la potencia y capacidad para nuevas oportunidades. Al
principio no sabía cómo afrontar la situación, pero llega a desterrar y oponerse
a los métodos de tratamientos de esa época. Dejándose llevar por su
capacidad de observación y permitiendo que otras personas sensibles se
acerquen a ella y a sus pacientes, conformando un equipo humano y
profesional que se compromete con las difíciles tareas, equipo que se refuerza
mutuamente hasta descubrir en ellos y en sus obras, significados ocultos y
poderosos que nadie sospechaba que existían, Precisamente, el proceso que
va ocurriendo es uno de descubrimientos en todos los sentidos, tanto para los
pacientes como para los seres sensibles que los observan y que les permiten
expresarse, siendo testigos de una serie de transformación que se
convierten,en creatividad y de belleza.

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