Adolf Loos
Nacio en 1870, en Brunn, Viena. Estudia en la escuela de Artes y Oficios Rama de Arquitectura en
Reichenberg, Bohemia. En 1893 embarca para visitar la exposición Universal de Chicago y
permanece tres años en EE.UU
En 1896 regresó para establecerse en Viena donde fue conocido como escritor, publicando
especialmente en la “Neue Freie Presse”, donde repetidas veces se reveló contra la
ornamentación sobrepuesta y decorativa, considerándola inútil.
La mayoría de las viviendas de Loos quedan definidas por tres conceptos arquitectónicos:
Raumplan (cada espacio interior posee unas dimensiones propias relacionadas con el carácter y el
uso que se le dará, de forma que se crean células con alturas diferentes, pero conectadas entre sí,
logrando cierta autonomía entre éstas, pero manteniendo relaciones visuales y funcionales. De
ese modo, no hay una altura de techo constante y las pequeñas diferencias de nivel se salvan con
escalones que comunican las zonas funcionalmente complementarias) o Arquitectura de la Planta
Espacial, Teoría del Aterrazamiento y Teoría del Revestimiento
Escribe “Ornamento y Delito”. Su arquitectura era blanca. Sus obras eran volúmenes con partes
sustraídas, dentro de una matriz cubica. No usa ejes de simetría y las ventanas las ubica y diseña
según las funciones, no según la esteticidad.
Casa Tristan Tzara
Loos recreó una arquitectura minimalista para un autor dadaísta, movimiento que se caracteriza
por revelarse o burlarse del artista burgués y su arte. El arquitecto aplica su concepto de
arquitectua espacial, el Concepto Raumplan, “cada espacio interior posee unas dimensiones
propias.”
Su fachada de 5 plantas está dividida en dos partes, la inferior acabada en piedra se extiende a dos
niveles y la superior revocada en blanco. Estos grandes muros que se curvan levemente hacia el
interior, tienen ventanas relativamente pequeñas que le dan una presencia escultural. En las dos
partes se alinean dos enormes entrantes, como excavados en la piedra, que ayudan a otorgar al
proyecto un efecto casi monumental. La continuidad del muro de piedra que se convierte en la
fachada del jardín consigue crear el efecto de continuidad.
Casa Steiner
Es un edificio radicalmente desordenado, con una composición de los huecos simétrica en la
fachada del jardín, cuyos volúmenes se articulan mediante dos cuerpos salientes que delimitan
una pared central.
En cuanto al interior, Loos funda el proyecto en un principio de economía y de proporción, que
parte de la consideración de que los espacios de planta grande requieren una altura mayor que los
locales contiguos con dimensiones pequeñas. No es posible cubrir con un solo techo espacios de
alturas diferentes. Así, Loos encaja los ambientes uno sobre otro con distintas cotas en vertical,
cada volumen tiene las dimensiones justas para satisfacer su propia función, hasta que el conjunto
de los espacios internos encuentran su conclusión bajo un techo plano unitario. Lleva a cabo de
esta manera una economía espacial notable.
La simetría, la carencia total de ornamentación y los volúmenes netos definen la propuesta. Una
arquitectura basada en la economía y en el rigor de la propuesta funcional. El aporte significativo
se encuentra en el interior, en donde el carácter de los espacios se destaca a través de las diversas
alturas. Se obliga a un ensamblaje preciso de volúmenes y a la propuesta de un espacio racional