LOS BABALAWOS DESOBEDIENTES
Olofin se sentía mal de salud y llamó a los babalawos para que lo
registraran con sus medios de adivinación.
Los babalawos vieron que era necesario hacerle Ifá a Olofin para
que mejorara. Pero de inmediato surgió una discusión entre
ellos. “Si ya es rey, ¿para qué quiere más corona?”, afirmó el
más viejo de los presentes. Como los demás estuvieron de
acuerdo, decidieron no darle a conocer la letra a Olofin y
decirle otra cosa.
Cuando se dirigían a casa de Olofin, Eleguá que había oído toda
su discusión, silbó. Los babalawos lo mandaron a callar, pero ya
Olofin había oído el aviso y esperó tranquilamente.
Los olúos le dieron su falso veredicto a Olofin. Este los miró y
les dijo:
–Si ustedes no me son fieles a mí, que soy la suprema autoridad,
entonces ¿a quién le pueden ser fieles?
Todos perdieron la cabeza por querer engañar a Olofin.