DISPLASIA DE CADERA
Displasia de cadera es el término médico para una cavidad de la cadera que no
cubre completamente la parte de la cabeza del fémur superior. Esto permite que la
articulación de la cadera presente una luxación (Dislocación completa que se
produce cuando un hueso se sale de su articulación.) parcial o completa. La
mayoría de las personas con displasia de cadera nacen con el trastorno.
Se produce en uno de cada 1,000 nacimientos con vida. La articulación de la
cadera se forma como una articulación de bola y cotilo. En la DDC, el cotilo puede
ser poco profundo, lo que permite que la "bola" del hueso del muslo, también
conocida como cabeza femoral, se deslice hacia adentro y hacia afuera del cotilo.
La "bola" puede salirse de forma parcial o total del cotilo.
Si la displasia de cadera se diagnostica durante la infancia temprana, el problema
se suele corregir con un dispositivo de inmovilización suave.
Los casos más leves de displasia de cadera podrían no mostrar síntomas hasta
que una persona alcance la adolescencia o la adultez. La displasia de cadera
puede dañar el cartílago que recubre la articulación, y también puede lastimar el
cartílago suave (labrum) que rodea la cavidad de la articulación de la cadera. Esto
se denomina desgarro del labrum de la cadera.
Los huesos que forman la cadera con el femur y la pelvis.
En niños mayores y jóvenes adultos, es posible que se necesite una cirugía para
mover los huesos en las posiciones adecuadas para lograr un movimiento articular
suave.
SINTOMAS
Los signos y síntomas varían según el grupo etario. En los bebés, puedes
observar que una pierna es más larga que la otra. Una vez que el niño comienza a
caminar, puede desarrollar renguera. Al cambiar los pañales, puedes notar que un
lado de la cadera es más flexible que el otro.
La displasia de cadera puede presentarse como una condición «silenciosa», lo
que dificulta más su diagnóstico. Los bebés con displasia de cadera no presentan
dolor y por lo general, esta no les impide aprender a caminar a una edad normal.
Algunos de los síntomas son:
ASIMETRIA
Unos pliegues glúteos asimétricos pueden ser un signo de displasia de una de las
caderas. Una asimetría de los pliegues cutáneos a nivel del muslo raramente
indica una displasia de cadera a menos de que esté asociada a unos pliegues
glúteos asimétricos.
IMAGEN 1: Pliegues glúteos de este bebé son desiguales (véase líneas amarillas).
El pliegue glúteo derecho es más bajo que el izquierdo.
IMAGEN 2: Pliegues glúteos de este bebé son aún (tenga en cuenta las líneas
verdes).Sin embargo pliegues del muslo de este bebé son desiguales (tenga en
cuenta las líneas amarillas).El muslo izquierdo es suave, pero el muslo derecho
presenta dos pliegues.
Cuando un bebé tiene una cadera dislocada por varios meses, sus caderas
pierden progresivamente los arcos de movilidad y la pierna impresiona ser más
corta debido a que la cadera ha migrado hacia arriba.
Imagen 3: Fémur derecho de este bebé (hueso del muslo) parece ser menor
(corta) que la derecha.
Chasquido de cadera
Qué es un click de cadera?
Los clicks de las caderas se refieren a sonidos tipo “click” o “pop” que se
presentan mientras se están examinando las caderas de los bebés.
Si su bebé presenta un click de cadera no necesariamente significa que tenga
displasia de la cadera. Mientras que hay bebés con clicks que si sufren de
displasia de cadera, existen bebés con clicks que tienen unas caderas normales.
Por qué una cadera normal puede tener un click?
Existen diversos ligamentos alrededor de la articulación de la cadera que pueden
provocar un sonido en ciertas posiciones por una variedad de razones mientras los
bebés se desarrollan.
El click de cadera es sólo un signo de que un bebé podría presentar displasia de la
cadera. Es necesario realizar más valoraciones y estudios para determinar la
causa del click.
Entonces, ¿qué significa un click en la cadera?
Todo bebé que presente un click en sus caderas debe de ser evaluado por
displasia de la cadera. Es importante que todos los bebés sean examinados
regularmente durante el primer año de vida. Existen casos documentados en los
cuales las caderas se encontraban normales al nacimiento, pero posteriormente
se dislocaron durante los primeros meses de vida.
Aún con un examen físico cuidadoso, la displasia de cadera puede ser difícil de
detectar en un recién nacido. Generalmente se necesita de estudios
complementarios como el ultrasonido y las radiografías para diagnosticar o
descartar la displasia de cadera.
Dolor
Generalmente los bebés y los infantes con displasia de cadera no presentan dolor,
pero el dolor es el síntoma más frecuente durante la adolescencia y los adultos
jóvenes.
Lordosis
Al iniciar la marcha los signos físicos más comúnmente encontrados son una
discrepancia de longitud de las extremidades inferiores o una cojera exagerada e
indolora (que no causa dolor). Si las dos caderas se encuentran dislocadas,
cuando el bebé empieza a caminar puede encontrarse una marcha cojeante con
una lordosis (curvatura de la espalda baja) exagerada.
En adolescentes y adultos jóvenes, la displasia puede ocasionar complicaciones
dolorosas, como artrosis (Enfermedad crónica degenerativa que produce la
alteración destructiva de los cartílagos de las articulaciones.) o desgarro del
labrum de la cadera. Esto puede causar dolor en la ingle asociado a la actividad.
En algunos casos, puedes experimentar una sensación de inestabilidad en la
cadera.
Causas
En el momento del parto, la articulación de la cadera está formada por un cartílago
blando que gradualmente se endurece hasta formar el hueso. La parte cóncava y
la convexa de la articulación necesitan encajar bien, ya que actúan como moldes
una para la otra. Si la parte convexa no se asienta firmemente en la cóncava, esta
no se formará completamente alrededor de la parte convexa y no se volverá lo
suficientemente profunda.
Durante el último mes antes del parto, el espacio dentro del útero puede tornarse
tan reducido que la parte convexa de la articulación de la cadera se sale de la
posición correcta, lo que hace que la parte cóncava no sea tan profunda. Los
factores que pueden reducir la cantidad de espacio en el útero incluyen los
siguientes:
Primer embarazo
Bebé grande
Presentación de nalgas
La displasia de cadera se considera "herencia multifactorial". Multifactorial
significa que el defecto congénito puede ser causado por muchos factores.
Estos factores por lo general son genéticos y ambientales.
A menudo, uno de los sexos (masculino o femenino) se ve afectado con
mayor frecuencia que el otro en lo que concierne a los rasgos
multifactoriales. Parece haber un "umbral de manifestación" diferente, lo
que significa que un sexo tiene mayor probabilidad que el otro de
manifestar el problema. Por ejemplo, la displasia de cadera es más común
en las mujeres que en los hombres.
Una de las influencias del ambiente que se cree que contribuye a la
displasia de la cadera es la respuesta del bebé a las hormonas de la madre
durante el embarazo. Un útero estrecho que no permite el movimiento fetal
o un parto de nalgas también pueden causar displasia de cadera. La cadera
izquierda suele resultar más afectada que la derecha por la posición del feto
dentro del útero.
Factores de riesgo
La displasia de la cadera tiende a transmitirse de forma hereditaria y es más
común en las mujeres. El riesgo de padecer displasia de la cadera también es
mayor en bebés que nacen en posición podálica (de nalgas) o con deformidades
en los pies.
Los bebés primogénitos tienen mayor riesgo, ya que el útero es pequeño y el
espacio para que el bebé se mueva es limitado, por lo que afecta el desarrollo de
la cadera. Otros factores de riesgo pueden incluir los siguientes:
Antecedentes familiares de displasia del desarrollo de la cadera o de
ligamentos muy flexibles.
La posición del bebé dentro del útero, en especial con presentación de
nalgas.
Asociaciones con otros problemas ortopédicos, como el metatarsus
adductus (es una deformidad frecuente en el pie que se manifiesta desde el
nacimiento) , la malformación de pie zambo, patologías congénitas y otros
síndromes.
Complicaciones
Más adelante en la vida, la displasia de cadera puede dañar el cartílago blando
(labrum) que bordea la cavidad de la articulación de la cadera. Esto se denomina
«desgarro del labrum de la cadera». La displasia de cadera también puede
provocar que las articulaciones sean más propensas a desarrollar artrosis. Esto se
produce porque hay más contacto que ejerce presión sobre una superficie menor
de la cavidad. Con el tiempo, esto desgasta el cartílago blando de los huesos que
los ayuda a deslizarse unos con otros cuando la articulación se mueve.
Desgarro del labrum
El labrum es el anillo del cartílago, que se encuentra en el exterior de la
articulación de la cadera. Funciona como “pegamento” entre el fémur y el
acetábulo.
El labrum tiene como función de sello y evita que el líquido sinovial se salga de
dentro de la articulación hacia afuera, Cuando se produce un desgarro ese vacio
que mantiene el liquido se pierde y la articulación se lubrica peor, por lo que
aparece la artrosis.
El acetábulo (hueso de la pelvis)
Diagnóstico
Durante las consultas pediátricas de control, los médicos suelen controlar si hay
displasia de cadera; para ello, mueven las piernas del bebé en varias posiciones
que ayudan a indicar si la articulación de la cadera encaja bien.
Los casos leves de displasia de cadera pueden ser difíciles de diagnosticar y no
suelen causar problemas hasta que eres un adulto joven. Si el médico sospecha la
presencia de displasia de cadera, puede sugerir pruebas de diagnóstico por
imágenes, como radiografías o ecografías.
Cómo se diagnostica la DDC?
La displasia del desarrollo de la cadera a veces se nota en el nacimiento. El
pediatra o especialista en neonatos examina al bebé en el hospital para detectar la
posible existencia de este problema de cadera antes del alta. Sin embargo, es
posible que la DDC se detecte recién en evaluaciones posteriores. El proveedor
de atención médica de su bebé puede diagnosticar displasia del desarrollo de la
cadera mediante un examen clínico. Durante el examen, el proveedor de atención
médica obtendrá la historia clínica completa del embarazo y nacimiento de su hijo,
y le preguntará si otro familiar padece DDC.
Los procedimientos de diagnóstico pueden incluir los siguientes:
Radiografía. Es una prueba de diagnóstico que utiliza rayos de energía
electromagnética invisibles para generar imágenes de tejidos internos, huesos y
órganos en una placa radiográfica.
BEBES
Esta radiografía muestra la cadera derecha dislocada.
Displasia de cadera en un adulto 29 años Adulto normal
Ecografía (también denominada sonografía). Se trata de una técnica de
diagnóstico por imágenes que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia y una
computadora para crear imágenes de vasos sanguíneos, tejidos y órganos. Las
ecografías se utilizan para ver el funcionamiento de los órganos internos y evaluar
el flujo sanguíneo a través de varios vasos.
El parato mostrara los angulos, estos angulos nos permitirán dar un diagnostico ya
que si se miden cada uno de los angulos se determinara si hay alguna alteración
en la cadera.
Tratamiento
El tratamiento de la displasia de cadera depende de la edad del paciente y del
grado de daño en la cadera. Los bebés generalmente se tratan con un dispositivo
de inmovilización blando, llamado arnés de Pavlik, que mantiene la parte de la
cabeza de la articulación firme en su cavidad durante varios meses. Esto ayuda a
que la cavidad se amolde a la forma de la cabeza.
El dispositivo de inmovilización no funciona bien para los bebés mayores
de 6 meses de edad. En su lugar, el médico necesita colocar los huesos de la
articulación de la cadera en la posición correcta, y luego sujetarlos en ese lugar
durante varios meses con un yeso. A veces es necesario realizar una cirugía para
que la articulación se encaje correctamente.
Si la displasia es más grave, también se puede corregir la posición de la cavidad
de la cadera. Durante una osteotomía periacetabular, la cavidad se separa de la
pelvis y luego se vuelve a colocar para que se adapte mejor a la cabeza.
La cirugía de reemplazo de cadera puede ser una opción para las personas
mayores cuya displasia ha dañado con seriedad la cadera con el paso del tiempo,
lo cual provoca una artritis debilitante.
Arnés de Pavlik
Usualmente la cadera dislocada en un recién nacido logra reintroducirse dentro del
acetábulo fácilmente debido a que las hormonas maternas que ayudan con la
relajación de los ligamentos se encuentran aún dentro del bebé. Las caderas
dislocadas o inestables en los recién nacidos generalmente pueden ser
mantenidas en una posición adecuada mediante la utilización de una férula o
arnés que mantiene las piernas fijas en una posición determinada mientras que el
acetábulo y los ligamentos se estabilizan.
Existe una gran variedad de dispositivos para tal fin, pero los más comúnmente
utilizados son el Arnés de Pavlik y una serie de dispositivos llamados férulas de
abducción. La escogencia del dispositivo a utilizar depende de las necesidades de
la familia y de la experiencia del médico tratante.
La mayoría de doctores recomiendan utilizar el dispositivo durante las 24 horas
por un período entre 6 y 12 semanas, pero algunos doctores permiten retirarlo
para el baño y los cambios de pañales siempre que se logre mantener las piernas
del bebé abiertas y las caderas dirigidas hacia el acetábulo. Una vez que las
caderas se estabilizan, el arnés o la férula se utiliza por algunas horas al día,
usualmente por las noches, por otras 4 a 6 semanas.
1 a 6 meses de edad
Si la cadera está completamente dislocada y rígida en una posición dislocada, el
Arnés de Pavlik algunas veces puede lograr la reducción de la cadera dentro del
acetábulo en un período de 2 a 4 semanas. Este tiempo con el Arnés hace que los
músculos y tendones se relajen gradualmente permitiendo que la cadera se
deslice dentro del acetábulo. Es importante utilizar el Arnés durante las 24 horas
del día para que sea efectivo el tratamiento.
Una vez que el Arnés es ajustado adecuadamente, es necesario revalorar al bebé
cada una o dos semanas para reajustarlo y evaluar el progreso de la reducción.
Esto es evaluado por el doctor mediante la exploración de las caderas y en la
mayoría de los casos con la utilización del ultrasonido. Ocasionalmente, se
utilizarán las radiografías como ayuda para determinar si el tratamiento está
funcionando o no.
Una vez que la cadera está reducida dentro del acetábulo, se continua
Arnes de Palvick
Para el tratamiento de esta patología en un bebé, lo más efectivo es el uso del
arnés, que mantendrá las piernas del niño separadas.
Para muchos padres puede resultar un proceso angustioso el hecho de que su
bebé tenga que utilizar el arnés de Pavlik, pues le están viendo prácticamente
aprisionado entre esas cintas. Sin embargo, cabe recordar que éstas no producen
dolor y en niños de tres meses de edad, que han llevado este dispositivo incluso
desde su segundo día de vida, los médicos han notado mejoras de hasta un 70%,
ayudándoles a mantener la cadera en su posición.
YESO EN ESPINGA
Un yeso en espiga de cadera es un yeso largo que comienza en el pecho. Puede
cubrir una pierna o un pie, o ambas piernas con o sin los pies. Este yeso ayuda a
mantener inmóvil el cuerpo de su niño para que los huesos y los tendones puedan
sanar, o bien para que los médicos puedan corregir un problema.
Tratamiento para la DDC
El proveedor de atención médica de su hijo determinará el tratamiento específico
para la DDC según lo siguiente:
La edad gestacional, salud general e historia clínica de su bebé
La magnitud de la afección
La tolerancia de su bebé a medicamentos específicos, procedimientos o
terapias
Las expectativas de la evolución de la afección
Su opinión o preferencia
El objetivo del tratamiento es colocar la cabeza del fémur en el cotilo de la cadera
para que esta pueda desarrollarse normalmente.
Existen diferentes tratamientos para los bebés, entre los cuales se incluyen los
siguientes:
Dispositivo de posicionamiento no quirúrgico o colocación de un
arnés de Pavlik. El arnés de Pavlik se usa en bebés de hasta 6 meses de edad
para mantener la cadera en su lugar y a la vez permitir que las piernas se muevan
un poco. El proveedor de atención médica de su bebé coloca el arnés, que suele
usarse durante uno a dos meses. Durante este tiempo, se examina al bebé a
menudo para comprobar que el arnés calce correctamente y para revisar la
cadera. Al finalizar el tratamiento, se toman radiografías (o ecografías) para
verificar la ubicación de la cadera. El arnés de Pavlik permite obtener muy buenos
resultados, pero en ocasiones puede persistir una luxación parcial o total.
Haga clic en la imagen para ampliarla.
Yeso. Si continúa habiendo luxación parcial o total de cadera, es posible
que se necesite yeso o cirugía.
Cirugía. Si los demás métodos fallan o si la DDC se diagnostica desde los
seis meses hasta los dos años de edad, es posible que sea necesaria una cirugía
para volver a colocar la cadera en su lugar de forma manual, lo que se conoce
como "reducción cerrada". Los niños mayores de dos años pueden necesitar una
"cirugía abierta" para volver a alinear la cadera, seguida de un yeso en espiga. Si
da resultado, se coloca un yeso especial (denominado yeso en espiga) al bebé
con el fin de mantener la cadera en su lugar. El yeso en espiga se usa durante
aproximadamente tres a seis meses. El yeso se cambia periódicamente para
ajustarlo al crecimiento del bebé. También para garantizar que mantenga su
rigidez, ya que puede ablandarse con el uso diario.
El yeso permanece en la cadera hasta que esta vuelve a su ubicación normal.
Después del yeso, puede ser necesario un elemento ortopédico especial o
fisioterapia para fortalecer los músculos alrededor de la cadera y las piernas.
¿Qué es un yeso en espiga pelvipédico corto?
El yeso en espiga pelvipédico corto se aplica desde el pecho hasta los muslos o
rodillas. Este tipo de yeso se usa para mantener la cadera en su lugar después de
la cirugía, a fin de permitir la consolidación.
¿Cómo se descubre la enfermedad?
Primero realizamos la maniobra de Ortolani (figura), que consiste en intentar
colocar en su sitio una cadera que está luxada. Si notamos el resalte de que la
hemos reducido, concluimos que el niño tenía la cadera luxada.
Después realizamos la maniobra de Barlow (figura), que consiste en intentar luxar
una cadera que está en su sitio. Si notamos el resalte de que la hemos luxado,
concluimos que el niño tiene la cadera luxable.
No todas las caderas luxadas pueden reducirse con estas maniobras. Por ello,
valoramos también la abducción de cadera, es decir, cuanto abre o separa las
piernas. Si existe una asimetría importante, podemos pensar que la cadera que
se abre menos pueda tener una luxación.
Existen otras maniobras exploratorias más complejas que el ortopeda pediátrico
puede practicar en caso de duda.
La asimetría en los pliegues del muslo no se considera que tenga relación con la
displasia de cadera.
Maniobra de ortolani: al realizarla introducimos la cadera luxada en el cótilo.
Maniobra de Barlow: al realizarla luxamos la cadera que estaba previamente en el
cótilo.
Siempre que la exploración es patológica o siempre que existan tres o más
factores de riesgo en un recién nacido, exploramos la cadera mediante una
ecografía. La última revisión (2015) de la Academia Americana de Cirujanos
Ortopédicos recomienda también realizar una ecografía en todos los niños
menores de 6 meses que presenten uno o más de los siguientes factores de
riesgo: presentación de nalgas, antecedente familiar de displasia de cadera o
inestabilidad clínica en la exploración.
La displasia de cadera del adulto (DCA) es una entidad clínica que es el
resultado de la anomalía en el desarrollo del techo del acetábulo o de las secuelas
de un tratamiento fallido para corregirlo.
Si la cabeza del fémur no queda completamente cubierta por el acetábulo, tiende a
escaparse hacia fuera.
Esta situación hace que la cadera se desgaste más rápidamente de lo que se
considera normal con la edad.
Por lo general el problema se presenta en adultos jóvenes, que pueden tener o no
antecedentes de haber sido tratados por una enfermedad de la cadera en la
infancia.
¿Cuáles son los síntomas habituales?
Dependiendo del grado de afectación, presentan dolor progresivo que aumenta
con la actividad, sobre todo con los movimientos de hiperextensión y rotación
lateral de la cadera.
Cuando hay lesiones intraarticulares (en especial del labrum), causa dolor el llevar
la pierna a una flexión forzada con rotación interna y aducción. Frecuentemente
hay dolor inguinal después de realizar una práctica deportiva, de haber
permanecido de pie en forma prolongada o efectuado caminatas largas.
Si no se tratan a tiempo con operaciones correctoras, desarrollarán un desgaste
de la articulación que conocemos como artrosis.
El dolor de cadera por displasia usualmente está asociado con la actividad. Lo
más común es un dolor profundo en la cara anterior de la ingle, aunque también
es común el dolor en la cara lateral o posterior de la cadera en la displasia de
cadera. Al inicio los síntomas pueden ser ocasionales y de una intensidad leve.
Pero con el paso del tiempo, usualmente aumenta su frecuencia y su intensidad.
Cojera
Una vez que los síntomas de la displasia se hacen más severos, puede aparecer
una leve cojera. La causa más común de la cojera es el dolor. Una cojera indolora
puede ser causada por debilidad muscular, una limitación en la flexibilidad de la
articulación de la cadera o una deformidad ósea.
Una cojera no necesariamente indica displasia de cadera porque, al igual que el
dolor de la cadera, puede estar relacionada con muchas patologías de la cadera.
¿Cómo se diagnostica?
Con una radiografía se puede identificar la displasia de cadera por un acetábulo
poco profundo. También, en ocasiones un clic, pop o una marcha cojeante pueden
llevar al diagnóstico de displasia de cadera. También puede ser descubierta
incidentalmente mediante una radiografía solicitada por otra razón. Una displasia
de cadera indolora puede ser secundaria una displasia en la infancia.
Generalmente la cirugía está recomendada sólo si la cadera es dolorosa. La
cadera displásica eventualmente se desgastará y se tornará dolorosa, pero puede
ser difícil predecir cuándo ocurrirá. Las modificaciones en el estilo de vida y el
bajar de peso pueden reducir el desgaste y el daño de la articulación.
¿Cómo la tratamos?
Osteotomía Periacetabular (PAO)
Esta cirugía implica realizar una serie de cortes en la pelvis alrededor de la
articulación de la cadera, recolocándola en una mejor posición para soportar el
estrés de caminar. Luego de que la cadera es reposicionada, es sujetada con
tornillos hasta que el hueso sane. Una vez que esto sucede, los tornillos pueden
ser removidos, aunque esto usualmente no es necesario.