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Zoom Comentario 26.06

Este texto trata sobre los efectos de la pandemia en las personas mayores, partiendo de una experiencia personal del autor con la muerte de su abuela. Se mezcla la narración en pretérito perfecto y la descripción en imperfecto con una reflexión sobre las consecuencias del coronavirus en los ancianos y su fallecimiento en soledad. Abunda el uso de la primera persona para acercarse al lector y expresar subjetividad.

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Zoom Comentario 26.06

Este texto trata sobre los efectos de la pandemia en las personas mayores, partiendo de una experiencia personal del autor con la muerte de su abuela. Se mezcla la narración en pretérito perfecto y la descripción en imperfecto con una reflexión sobre las consecuencias del coronavirus en los ancianos y su fallecimiento en soledad. Abunda el uso de la primera persona para acercarse al lector y expresar subjetividad.

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C.

O
LENGUA AL DÍA

El mejor día de 2020 fue el día que murió mi abuela. Si Michi Panero salió a la calle a gritar “éramos tan felices” cuando se
enteró de la muerte de su padre, yo debería salir ahora gritando “éramos tan felices” pensando en el funeral de ella. Pero
entonces no lo sabía.

Una de las propiedades de la pandemia es la distorsión de la realidad hasta hacer temblar, y derrumbar, creencias
fundamentales, como el recuerdo triste de un luto. Mi abuela murió el 21 de enero tras un célebre amago un año antes,
cuando se dejó ir en el hospital sin querer comer y todos nos despedimos de ella, resignados, mientras contábamos por ahí
que no haríamos nada esos días, abortando planes ya cerrados. Recibimos pésames y palabras de cariño. Al final mi abuela no
murió y a mí se me caía la cara de vergüenza. Volví a Madrid y, en una estrategia imperdonable, no dije nada; nunca dejes de
desmentir la muerte de alguien que no ha muerto: es casi seguro que lo volverá a hacer.

Vivió un año más, vio mucho a sus nietos, vio televisión a todas horas, salía de vez en cuando a tomar el sol (yo le pedía que
no se dejase ver). Era una mujer, en los términos de pragmatismo económico que imperan en varios países del norte de
Europa, improductiva. No se valía por sí misma, tenía 86 años, llevaba 20 sin caminar y siempre tenía que estar alguien con
ella. En los términos sociales que imperan en el Norte, en el Sur y en todas partes, era una señora mayor cuya presencia
aseguraba quiénes éramos y de dónde veníamos, la última de su generación aquí, alguien que recordaba lo que nadie podía
recordar. No queda ya en nuestra familia alguien que haya vivido una guerra y una posguerra. Para muchas casas la
desaparición de su último abuelo es la desaparición de la última persona de la familia que pasó hambre, con lo arriesgado que
es eso. Hay lugares del planeta en los que la muerte del único anciano es la muerte de una lengua y una CULTURA. Cuando
escucho de una persona decir que su abuelo hizo mucho por ella, pienso en cómo sabe que no lo sigue haciendo ahora, o
incluso después.

Al DESDÉN de Gobiernos que calculan, asumiéndolos, números de muertos con menos dolor que números de parados, se les
responde desde España, Italia o Portugal con la DEUDA que tenemos con nuestros mayores, a sus servicios prestados, a todo
aquello que fueron e hicieron por nosotros. Pero se elude el presente de tal forma que pareciera que su sanación fuese una
forma de HOMENAJE, no una NECESIDAD. Da la falsa impresión de que curarlos se debe al resultado de una facturación previa,
un detallado cálculo moral para llegar a la conclusión de que, efectivamente, merecen ser intubados. Hay cosas en la vida que
se tienen que hacer porque sí; hay cosas en la vida que tener que defenderlas ya debería dar vergüenza.

Mi abuela fue enterrada con su velatorio y su funeral llenos de gente que la quiso. No faltó ni la tía abuela de 90 años que se
acercó a preguntarme si ya había escrito la “nota” en el periódico, porque yo fui corresponsal de ese pueblo y en los pueblos
un periodista es un campanario. No me quiero ni imaginar a mi abuela dependiente y al borde de la muerte estos días viendo
la televisión sola y aislada. Tuvimos la suerte que le está faltando a miles de personas. El día que la enterramos fue un gran día
pero no lo sabíamos y nadie, nunca, debería saber algo así. Para atenderla ni siquiera tuvo que arriesgar su salud el puñado de
mileuristas que hoy está en los hospitales salvando el mundo, otra vez, sin cobrar horas extra.

OJETIVIDAD = FUNCIÓN REFERENCIAL DEL LENGUAJE = EXPOSICIÓN

- modo indicativo: dice, tienen, debe, responde


- oraciones enunciativas: El mejor día de 2020 fue el día que murió mi abuela
- oraciones copulativas: es la desaparición, es casi seguro
- adjetivos especificativos: pragmatismo económico, término social
- imprecisión del sujeto:
- formas no personales del verbo: infinitivos: querer, atender, temblar, derrumbar
gerundios: pensando, gritando, asumiendo…
participios: llenos de gente…
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C.O
LENGUA AL DÍA

- oraciones impersonales: hay lugares, hay cosas…


- pasiva: perifrástica: fue enterrada / refleja: se tiene que hacer...
- justificación de la narración: pretérito perfecto simple: fue, salió, dejó, volví…
- justificación de la descripción: pretérito imperfecto: salía, valía, recordaba

CLARIDAD Y PRECISIÓN = COHESIÓN (COHERENCIA)

- repeticiones: morir y su familia léxica: muerte


- campos semánticos: muerte (funeral, dolor, pésame, velatorio..), lugares (norte, sur, España, Italia, …)
- sinónimos: mayor y anciano, mujer y señora, muerte y desaparición
- antónimos: vivir y morir, ahora y después
- sustantivos abstractos: desdén, homenaje, necesidad, dolor, impresión…
- conectores: contraargumentivos (pero)
- anáforas: curarlos: los = nuestros mayores, defenderlas: las = cosas en la vida
- catáforas: le están faltando: le = a miles de personas, asumiéndolos: los = número de muertos
- paralelismos (aquí porque indican progresión temática o en recursos retóricos) = hay cosas en la vida… hay cosas en la
vida…, en los términos…. en los términos…

SUBJETIVIDAD (O MODALIZACIÓN ) = FUNCIONES APELATIVA Y EXPRESIVA = ARGUMENTACIÓN

- 1ª persona: singular con pronombres personales (yo, me, mí), adejtivos posesivos (mi abuela), desinencias (pienso)
- plural: pronombres personales (nosotros, nos) adejtivos posesivos (nuestros mayores), desinencias
(despedimos)
- adjetivos valorativos: estrategia imperdonable, mujer improductiva…
- perífrasis modales: debería salir, tenía que estar, podía recordar…
- adverbios modalizadores o cuantificadores: efectivamente, tal…
- afirmaciones categóricas: porque sí
- sintaxis compleja: abundan las subordinadas
- verbos de pensamiento o volitivos: pienso, quiero
- cercanía con el lector y lenguaje coloquial: Michi Panero…, se me caía la cara de vergüenza, un puñado de mileuristas,

- ironía: nunca dejes de desmentir la muerte de alguien que no ha muerto: es casi seguro que lo volverá a hacer.
- apelación directa al lector: nunca dejes

RECURSOS RETÓRICOS = SUBJETIVIDAD = FUNCIÓN POÉTICA

- paralelismos
- metáforas: se dejó ir en el hospital, un periodista es un campanario
- metonimia: para muchas casas, la desaparición de un abuelo…

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C.O
LENGUA AL DÍA

TEMA: los efectos de la pandemia en las personas mayores

COMENTARIO:

En este texto el autor parte de una experiencia personal y por ello utiliza la narración en pretérito perfecto (fue, salió) junto a
la descripción en el pasado con el pretérito imperfecto (valía, recordaba). Esta vivencia se mezcla con un hecho objetivo, las
consecuencias del coronavirus en los ancianos y su indigna muerte en soledad; para ello, el autor utiliza el modo indicativo (
dice, debe), oraciones copulativas (es casi seguro, era la desaparición,) y la modalidad enunciativa. Además, hay imprecisión
del sujeto pues abundan los infinitivos (temblar, derrumbar…) junto a oraciones impersonales (hay cosas) o voz pasiva (fue
enterrada). Aparecen también adjetivos especificativos (término social, pragmatismo económico). Todo ello ejemplifica la
función referencial del lenguaje.

Por otro lado, es un texto perfectamente cohesionado pues es claro y preciso. Esta claridad se consigue a través de
repeticiones (morir), SN complejos (la falsa impresión de que…), sinónimos (mayor y anciano, mujer y señora) o antónimos
(morir y vivir). La progresión temática se observa en el uso de campos semánticos relacionados con la muerte (dolor, funeral,
velatiorio…) y los lugares (España, Italia…) así como en la utilización de paralelismos (hay cosas…hay cosas) o las referencias
catafóricas (asumiéndolos, donde el pronmbre equvale al SN número de muertos) o anáfóricas (curarlos, donde el pronombre
se refiere a nuestros mayores). Abundan los sustantivos abstractos pues se plantea una reflexión (dolor, desdén, impresión).
Por útlimo, la aparición de conectores garantiza la cohesión, como es el empleo del contraargumentativo “pero”.

Sin embargo, es un texto modalizado pues es claramente subjetivo. Las funciones expresiva y apelativas son evidente como se
muestra en el uso de la primera persona a través de desinencias, pronombres y adjetivos posesivos tanto del singular (yo
pienso, mi abuela) como del plural (nosotros, nuestros mayores, depedimos). Esta persona del plural sirve al autor tanto para
referirse a su familia como para acercarse al lector a través del plural inclusivo. También hay apelación directa al receptor a
través de la 2ª persona (nunca dejes). Por otro lado, hay adjetivos valorativos (estrategia imperdonable), perífrasis modales
(debería salir, podía recordar) y adverbios modalizadores o cuantificadores (efectivamente, tal) que, junto a la afirmación
categórica (porque sí), manifiestan la presencia del autor en el texto. La sintaxis es compleja al predominar las subordinadas, y
se utilizan muchos verbos tanto de pensamiento (pienso) como volitivos (quiero). Finalmente, al ser un artículo de opinión, el
emisor muestra cercanía con el lector tanto aludiendo a un mundo compartido ( Michi Panero…) como usando lenguaje
coloquial (se me caía la cara de vergüenza) o ironía.

La función poética también está presente en el texto pues el autor incluye metáforas (el periodista es un campanario, se dejó
ir en el hospital), paralelismos o metonimias (Para muchas casas la desaparición de su último abuelo…).

JUSTIFICACIÓN DEL TEXTO: es un fragmento periodístico que contiene rasgos de objetividad, claridad y precisión, subjetividad

y algún recurso retórico. Por tanto, es un artículo de opinión donde el autor parte de una experiencia personal para
argumentar, dando su opinión y haciendo una crítica sobre la mala gestión de la pandemia.

RESUMEN

La pandemia ha supuesto la muerte de muchos ancianos de nuestro país, personas que han superado hechos terribles de
nuestra historia como una guerra y sus consecuencias. Lo más triste es que el Gobierno los ha tratado como números e incluso
han dudado en darles asistencia dada la edad. El virus ha hecho que los ancianos mueran solos y, muchas veces, sin un
entierro. Aquellos que perdieron a sus familiares antes de esta crisis pueden sentirse afortunados pues pudieron
acompañarlos hasta el final.

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