Literatura 5to año
El género NO FICCIÓN
El género híbrido llamado “No ficción” es un cruce entre Literatura y Periodismo. Se caracteriza
por basarse en hechos reales, documentados histórica y periodísticamente, que son reconstruidos y
renarrados con algunos recursos de la Literatura para hacer el relato de este hecho más atractivo y
potenciar sus posibilidades estéticas. Así que si bien cuenta hechos reales, estos están levemente
ficcionalizados desde su tratamiento. ¿Qué significaría eso? Lo siguiente:
Se altera muchas veces el orden cronológico, típico del discurso histórico y periodístico, para
darle suspenso a la trama de los hechos, e incluso se recorta la información y se ordena a
conveniencia del efecto que se quiere causar.
Se reponen hipotéticamente (no confirmados) datos que podrían constituir líneas de posibilidad
dentro de los hechos, pero que al no estar confirmadas, no pueden ser tomadas por reales.
Se reponen posibles diálogos de los personajes, que si bien podrían haber ocurrido, no están
documentados, por lo tanto son ficción.
Se reponen sentimientos, ideas, pareceres de los personajes que si bien podrían haber sido así,
no están documentados ni corroborados.
Se entrelazan opiniones personales del narrador-periodista, que mira el hecho desde su
perspectiva y le imprime su propia subjetividad y posición (qué emociones-sensaciones le produce,
su popia ideología, su propia historia personal e incluso la historia de la investigación, etc.). Al ser
un relato subjetivo de los hechos, aunque estos sean reales, entra en una zona cuestionable que lo
aleja de la “verdad objetiva” pretendida del Periodismo (realidad), y lo acerca más al discurso
agradable o persuasivo de la Literatura (ficción).
El género nace a mediados de los ‘50s en Estados Unidos, con el libro “A sangre fría”, de Truman
Capote, escritor y periodista. Esa es la versión oficial en el ámbito mundial de la Literatura, aunque
hay una línea de críticos que sostiene que no fue él el primero. Podemos identificar también un
antecedente cercano del género, en el creador del género policial Edgar Allan Poe, con un relato
muy famoso: “El misterio de Marie Roget”, publicado en 1842-43, basado en un caso real que Poe
ficcionaliza, transformándolo en un policial clásico, estilo con el que dará origen al género. Poe
también escribía para los periódicos, sin embargo su obra se inscribe claramente en el ámbito
literario, y se separa bastante de la rigurosidad de los hechos, en contraposición a lo que hace
Capote y todos los periodistas/literatos de la no ficción.
Sin embargo, como hemos visto, Capote comienza a escribir su novela en 1959, apenas dos años
después que Walsh, y la publica en 1966. Esto nos lleva a pensar que Rodolfo Walsh, que escribe
“Operación masacre” en 1957, sería el legítimo inventor del género. Este tipo de fenómenos se
entienden en la Literatura como cierta coyuntura mundial y epocal que permite el surgimiento de
mismas corrientes o géneros casi en simultáneo en diferentes lugares. El lugar de la prensa por estos
años y los casos destapados de la violencia institucional propiciaron la aparición del género en
ambos países, casi al mismo tiempo.
En la actualidad, la novela “Chicas muertas”, de Selva Almada, ha sido un boom dentro del género,
un poco por su temática: los femicidios, otro poco porque se trata de una voz femenina dentro del
periodismo literario, y por último porque el libro está realmente muy bien construido dentro del
género y Almada logra darle un matiz muy interesante a un tema tan áspero y tan doloroso que nos
atraviesa como sociedad, sin caer en amarillismos, ni en un discurso de militancia extrema.
¿Cuáles son entonces los recursos con los que se contruye el género y cómo podemos hacerlo?
1era fase: El proceso de la investigación
1)El periodista comienza la fase de investigación: Documentos oficiales: actas jurídicas y policiales,
informes periciales, etc.; periódicos de la época; testimonios de la época y actuales si hay actores
del hecho vivos; publicaciones oficiales de instituciones reconocidas relacionadas al hecho;
documentación e información personal de los involucrados; registros estadísticos; fotografías, etc.
Todo lo que pueda servir para reconstruir el hecho, las posibles causas y sus consecuencias.
2)Una vez recabada toda la información se procede a ordenar cronológicamente toda la
documentación. Luego se reconstruyen cronológicamente los hechos. Siempre se sostiene la
linealidad del tiempo, para atender al patrón: causas, hecho, consecuencias.
3)Una vez que se tiene el esquema cronológico del hecho reconstruido, se observa, atento a la
mirada personal del escritor y el efecto que se quiere lograr, qué hechos son relevantes, qué
documentos los respaldarán, y qué es necesario omitir o descartar para relatar la historia. Una vez
hecho el recorte, estamos listos para pasar a la fase 2.
2da fase: El proceso de la escritura
4)El primer paso de esta fase es ver por dónde me conviene empezar a contar la historia, que no
debe corresponderse necesariamente con el orden cronológico. Conviene pensar cierto orden
expositivo, pero atendiendo a los momentos de tensión para generar suspenso, sobre todo pensando
en la resolución del caso, si es que la hubo, y qué pondremos como información final, para que sea
el golpe de gracia que necesita el lector.
5)Una vez que di un nuevo orden a los hechos para ser contados, debo ver qué información será
necesaria reponer: diálogos, reconstrucciones de vidas personales en el pasado, recreación de
escenas para mostrar sentimientos o ideas de los actores del hecho, descripciones que sirvan para
generar ambiente, escenas que sirvan para enlazar hechos, etc. Es decir, todo elemento ficcional que
deba agregar para compensar o estetizar los hechos reales.
Si voy a intercalarlo con la historia personal de la investigación, elijo una perspectiva desde donde
pueda ir narrando los hechos, enlazados con el proceso mismo de la investigación periodística.
6)Comenzamos con la escritura propiamente dicha, narrando los hechos en el orden dispuesto,
señalando fuentes y datos precisos, para lograr credibilidad. Mostrar los documentos respaldatorios,
referir esas fuentes, y hasta comentar si el acceso a esas fuentes nos dio un dato importante, es un
punto clave para sostener el costado real y periodístico de los hechos.
7)Incluimos en nuestra narración las recreaciones o elaboraciones ficcionales, y agregamos,
además, recursos literarios como un estilo lingüístico acorde al efecto que quiero generar (si
cercanía y confianza, o más objetividad y frialdad, o crueldad, etc.) y metáforas e imágenes que
enriquezcan el texto y le hagan sentir al lector que eso que se cuenta tiene un vuelo estético que lo
invite al disfrute en la lectura y a la reflexión profunda. Los recursos literarios generan impacto
emocional en el lector.
8)Es importante pensar bien el título: tiene que reflejar la esencia de eso que quiere transmitirse.
Hasta aquí el proceso de escritura de la no ficción. Lo que nos queda es una invitación a leer
“Operación masacre”, quien quiere y puede completa, es una obra brillante; quien no, al menos
algunos pasajes que aquí consignaré para que puedan observar estos pasos que he comentado.
Es importante que lean, ya que pronto ustedes mismos deberán seguir estos pasos para armar un
relato de no ficción de algún hecho histórico que les asignaremos con el Profe de Historia.
Por ahora, lean este apartado teórico, y lean también los pasajes del pdf que señalaré a continuación.
La clase que viene les subiré la consigna que realizarán para ambas materias, mientras avanzan en
los contenidos de Revolución Libertadora.
A) Revisen las partes y el nombre que les pone, y luego cómo se llaman los capítulos. Pueden hacer
esto mirando el índice. De esta manera verán cómo ordenó los hechos para contarlos.
B)Lean el Prólogo. Allí verán cómo elige comenzar a contar desde su mirada de periodista, es decir:
cómo llega él a la investigación. Fíjense que lo hace de una manera muy personal, relatando
circunstancias con datos precisos y reconstruyendo una situación personal.
“La primera noticia sobre los fusilamientos clandestinos de junio de 1956 me llegó en
forma casual, a fines de ese año, en un café de La Plata donde se jugaba al ajedrez, se
hablaba más de Keres o Nimzovitch que de Aramburu y Rojas, y la única maniobra militar
que gozaba de algún renombre era el ataque a la bayoneta de Schlechter en la apertura
siciliana.”
Observen también el uso del ordenamiento del tiempo: seis meses antes, un año después, etc.
Observen el cuarto párrafo del Prólogo. Fíjense que allí aparece concentrada en esas líneas el primer
impacto al lector, que resume su línea ideológica, y que apela a la complicidad del lector, aquí
vemos la subjetividad de la mirdada del periodista:
“Tampoco olvido que, pegado a la persiana, oí morir a un conscripto en la calle y ese
hombre no dijo: ‘Viva la patria’ sino que dijo: ‘No me dejen solo, hijos de puta’”
C) Observen en el primer capítulo de la primera parte cómo comienza la descripción de uno de los
actores de hecho, Nicolás Carranza:
“Nicolás Carranza no era un hombre feliz, esa noche del 9 de junio de 1956. Al amparo de
las sombras acababa de entrar en su casa, y es posible que algo lo mordiera por dentro.
Nunca lo sabremos del todo. Muchos pensamientos duros el hombre se lleva a la tumba, y
en la tumba de Nicolás Carranza ya está reseca la tierra.”
¿Cómo podría él tener certeza de que no era feliz? Lo supone por los datos que tiene, por cómo
imagina que habrá sido la secuencia. “Es posible que se mordiera por dentro”, Walsh hipotetiza, eso
es ficcionalizar, pero lo hace sobre la base de un relato colmado de datos veraces, que nos hacen ver
como creíbles sus hipótesis, y eso además, nos instala en cierta emocionalidad del personaje.
Fíjense la forma metafórica que usa para decir que la muerte de ese hombre ha sido olvidada: “en la
tumba de Nicolás Carranza ya está reseca la tierra”. Una metáfora cruel y potente. Esto le da la
estética literaria.
En el siguiente episodio, se habla de Gariboti, y enlaza su historia con la de Carranza, ya que este va
a buscar al primero para ir al lugar que los llevará a la muerte. En el relato podemos ver cómo se
usa, además de la analepsis, la prolepsis. Este manejo del tiempo del relato hacia el pasado y hacia
el futuro ayuda a crear tensión, indignación, suspenso, etc. El orden en el que se da la información
es muy importante:
“Ya casi ha terminado de cenar Francisco Garibotti –un bife con huevos fritos comió esa
noche– cuando llaman a la puerta.
Es don Carranza.
¿Qué viene a hacer Nicolás Carranza?
–Vino a sacármelo. Para que me lo devolvieran muerto –recordará Florinda Allende con
rencor en la voz.”
El narrador periodista cuenta la escena, y cómo irrumpe Carranza. Luego pregunta qué fue a hacer
Carranza, y responde con el testimonio que dará la esposa de Gariboti tiempo después,
adelantándonos de esta manera, que Gariboti morirá. Aquí podemos ver el uso de la prolepsis. Ese
“Gariboti es hombre muerto” que nos pone ante los ojos, es puesto en medio de una escena familiar
amorosa, para que como lectores, nos duela más. Si no nos lo recordara allí mismo su viuda, esa
emoción de injusticia e indignación no se haría tan presente en nosotros.
HASTA AQUÍ: Lectura de Prólogo, Parte I: “1. Carranza”; “2. Garibotti”
D) Cuando empieza a contar los hechos (presentados ya los actores), verán que se usan horarios
(importantísimos para seguir la razón de por qué Walsh denuncia la ilegalidad y abuso de poder), se
citan documentos (p.e.: comunicado oficial), pero además, se reconstruyen diálogos que no están
documentados pero que son verosímiles para esa situación (p.e.: interrogatorios). Les recomiendo
leer de la Parte II: “19. Que nadie se equivoque” y “20. ¡Fusilarlos!”. Aquí vemos
perfectamente la mezcla entre realidad documentada periodísticamente y la ficcionalización.