PARADIGMA CONSTRUCTIVISTA
Se destaca a finales de las décadas de los años
veinte.
ORIGEN Esta teoría fue desarrollada por psicólogo,
epistemólogo y biólogo Jean Piaget.
REPRESENTANTES Jean Piaget
Lev Vygotsky
David Ausubel
Jean Piaget
(PARADIGMA PSICOGENÉTICO
CONSTRUCTIVISTA)
También se la conoce como evolutiva debido a
que se trata de un proceso paulatino y
progresivo que avanza, conforme el niño
madura física y psicológicamente.
La teoría sostiene que este proceso de
maduración biológica conlleva al desarrollo de
estructuras cognitivas, cada vez más complejas;
lo cual facilita una mayor relación con el
ambiente en el que se desenvuelve el individuo
y, en consecuencia, un mayor aprendizaje que
contribuye a una mejor adaptación.
El aprendizaje se realiza gracias a la interacción
de dos procesos: asimilación y acomodación.
El primero se refiere al contacto que el individuo
tiene con los objetos del mundo a su alrededor;
de cuyas características, la persona se apropia
en su proceso de aprendizaje.
El segundo se refiere a lo que sucede con los
aspectos asimilados: son integrados en la red
cognitiva del sujeto, contribuyen a la
construcción de nuevas estructuras de
pensamientos e ideas; que, a su vez, favorecen
una mejor adaptación al medio.
Cuando se ha logrado la integración, aparece
un nuevo proceso de equilibrio gracias al cual el
individuo utiliza lo que ha aprendido para
mejorar su desempeño en el medio que le
rodea.
Lev Vygotsky
(PARADIGMA SOCIOCULTURAL)
Esta teoría sostiene que el aprendizaje es el
resultado de la interacción del individuo con el
medio. Cada persona adquiere la clara
conciencia de quién es y aprende el uso de
símbolos que contribuyen al desarrollo de un
pensamiento cada vez más complejo, en la
sociedad de la que forma parte.
Para Vygotsky, es esencial lo que ha
denominado como la zona de desarrollo
próximo; es decir, la distancia entre lo que una
persona puede aprender por sí misma y lo que
podría aprender con la ayuda un experto en el
tema. Es, en esta zona en donde se produce el
aprendizaje de nuevas habilidades, que el ser
humano pone a prueba en diversos contextos.
David Ausubel
(APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO DE
AUSUBEL)
Afirma que el sujeto relaciona las ideas nuevas
que recibe con aquellas que ya tenía
previamente, de cuya combinación surge una
significación única y personal. Este proceso se
realiza mediante la combinación de tres
aspectos esenciales: lógicos, cognitivos y
afectivos.
El aspecto lógico implica que el material que va
a ser aprendido debe tener una cierta
coherencia interna que favorezca su
aprendizaje. El aspecto cognitivo toma en
cuenta el desarrollo de habilidades de
pensamiento y de procesamiento de la
información. Finalmente, el aspecto afectivo
tiene en cuenta las condiciones emocionales,
tanto de los estudiantes como del docente, que
favorecen o entorpecen el proceso de
formación.
METODOLOGÍA El constructivismo se centra en la persona, en la
realización de nuevas construcciones mentales a
partir de las experiencias previas, por lo que
propone que la construcción mental ocurre
cuando el sujeto interactúa con el objeto de
conocimiento (Piaget), cuando dicha interacción
la realiza en interacción con otros (Vygotsky) y
cuando el objeto es significativo para el sujeto
(Ausubel).
Es una epistemología acerca de la naturaleza del
aprendizaje, por ende, el conocimiento no surge
de la imposición de otras personas, sino que se
forma en el interior del individuo y de las
relaciones e intercambios que este tiene con su
entorno.
El alumno tiene el papel protagónico en su
proceso de aprendizaje, mediante su
participación y la colaboración con sus
compañeros.
Los materiales (esferos, cartulinas, papelotes,
MATERIALES QUE etc.), los físicos (aulas, patios, etc.), los
tecnológicos (proyectores, sistemas de
UTILIZAN amplificación, computadoras, etc.) y
especialmente, los financieros.
CONCEPCIÓN DE LA La concentración de la enseñanza se
ENSEÑANZA caracteriza por:
Se centra en apoyar a la actividad
constructiva del aprendiz a través de la
aplicación de mecanismos estructurales por
parte de los alumnos.
La enseñanza desde este enfoque no centra
su esfuerzo en los contenidos, sino en el
estudiante, lo cual significa un cambio
conceptual en la educación tradicional.
Fomenta un enfoque activo de la enseñanza
a través del cual construyen significados a
partir de la experiencia que tienen en el
mundo social y físico que los rodea.
Enseñar no es transferir información sino
crear las posibilidades para construir
conocimiento.
La enseñanza bajo el constructivismo se
concibe como un proceso a través del cual se
ayuda, apoya y dirige al estudiante en la
construcción del conocimiento; se trata de ir
de lo simple (conocimiento intuitivo) a lo
complejo (conocimiento formal, científico).
Se basa en la interrelación de los procesos
de desarrollo y aprendizaje que ocurre en los
alumnos y su marco curricular permite el
desarrollo de conceptos en todos los ámbitos
específicos de las materias.
El constructivismo requiere que la enseñanza
y las experiencias de aprendizaje se
estructuren para desafiar el pensamiento de
los estudiantes, de esa manera aumentar su
capacidad de construir conocimientos
nuevos.
El constructivismo busca ayudar a los
estudiantes a internalizar, reacomodar, o
transformar la información nueva. Esta
transformación ocurre a través de la creación
de nuevos aprendizajes y provoca el
surgimiento de nuevas estructuras cognitivas
que permiten enfrentarse a situaciones
iguales o parecidas en la realidad.
Percibe la educación como un proceso
gradual, activo, continuo e integral que gira
alrededor del educando y le permite
desarrollar su potencial físico, psicológico,
intelectual y afectivo para influir
positivamente como persona y como
integrante de su sociedad a nivel local,
nacional e internacional.
Se estimula el recopilar información de
diversas fuentes primarias y secundarias,
como mapas, encuestas, observación directa,
libros, películas, persona.
Se fomenta que lean materiales de diversas
fuentes para obtener información y por
placer, y comprendan lo que se ha leído,
puedan hacer inferencias y lleguen a
conclusiones, museos y tecnologías de la
información y las comunicaciones.
Requiere un programa que ayude a los
alumnos a participar de forma activa y
responsable en un mundo cambiante y cada
vez más interrelacionado. Aprender a
aprender y a evaluar la información
críticamente es tan importante como
aprender el contenido de las propias
disciplinas.
En un ambiente constructivista, se impulsa la
autonomía e iniciativa del alumno, se busca
utilizar fuentes primarias en conjunto con
materiales físicos, interactivos y
manipulables, y tiene como eje fundamental
la indagación.
El proceso de enseñanza trata de establecer
lo que se pretende que los estudiantes
alcancen al culminar el proceso de formación.
La enseñanza constructivista está basada en
la indagación, la reflexión y la participación
activa de los alumnos.
Adaptar el programa de estudios para
considerar las suposiciones de los
estudiantes.
Para el constructivismo la educación es un
proceso gradual, activo, continuo e integral
que gira alrededor del educando y le permite
desarrollar su potencial físico, psicológico,
intelectual y afectivo para influir
positivamente como persona y como
integrante de su sociedad a nivel local,
nacional e internacional.
La enseñanza constructivista en vez de
informar el error, reta a los estudiantes a
descubrir por sí mismos la información
correcta.
El programa de estudios se enfoca en los
conceptos importantes.
Los profesores deben plantear problemas de
importancia incipiente para los estudiantes,
en los que la importancia ya sea evidente o
se manifieste a través de la mediación del
profesor.
Un docente puede estructurar lecciones que
desafíen los conceptos preexistentes de los
alumnos.
Las actividades deben ser relevantes para
que estimulen el interés de los estudiantes y
ayuden a descubrir de qué manera los
problemas afectan su vida.
Los ambientes constructivistas son diseñados
para que se produzca un aprendizaje
estructural significativo y profundo, no una
comprensión superficial.
Importa la adquisición de conocimientos y el
desarrollo de habilidades y actitudes.
Parte de las ideas y esquemas previos del
alumno.
La enseñanza es indirecta.
El proceso de enseñanza debe orientarse a
aculturar a los estudiantes por medio de
prácticas auténticas (cotidianas,
significativas, relevantes en su cultura)
apoyadas en procesos de interacción social
similares al aprendizaje artesanal.
La enseñanza debe ser apropiada al nivel de
desarrollo del alumno.
El constructivismo en el ámbito educativo
propone un paradigma en donde el proceso
de enseñanza y aprendizaje se percibe y se
lleva a cabo como un proceso dinámico,
participativo e interactivo del sujeto, de modo
que el conocimiento sea una auténtica
construcción operada por la persona que
aprende.
Para la elaboración y operativización de un
plan de estudios se debe de tener presente la
característica de la flexibilidad que se define
como la posibilidad de conceptualizar y
relacionarse de manera dinámica y
transformada con el conocimiento.
CONCEPTUALIZACIÓN La concepción del rol del alumno:
DEL ALUMNO
El protagonista es el estudiante que asume el
protagonismo en su proceso de aprendizaje,
mediante su participación y la colaboración
con sus compañeros.
Es el propio alumno quien habrá de lograr la
transferencia de lo teórico hacia ámbitos
prácticos, situados en contextos reales.
Para el constructivismo las personas son
aprendices activos y desarrollan el
conocimiento por sí mismas.
El alumno es el responsable activo y último,
de su propio proceso de aprendizaje, es
quien construye (o más bien reconstruye) los
saberes de grupo cultural.
La actividad mental constructiva del alumno
se aplica a contenidos que poseen ya un
grado considerable de elaboración.
Desarrollan su curiosidad natural. Adquieren
las habilidades necesarias para indagar y
realizar investigaciones, y demuestran
autonomía en su aprendizaje. Disfrutan
aprendiendo y mantendrán estas ansias de
aprender durante el resto de su vida.
Aplican por su propia iniciativa sus
habilidades intelectuales de manera crítica y
creativa para reconocer y abordar problemas
complejos, y para tomar decisiones
razonadas y éticas.
Comprenden y expresan ideas e información
con confianza y creatividad en diversas
lenguas, lenguajes y formas de
comunicación. Están bien dispuestos a
colaborar con otro y lo hacen de forma eficaz.
Actúan con integridad y honradez, poseen un
profundo sentido de la equidad, la justicia y el
respeto por la dignidad de las personas, los
grupos y las comunidades. Asumen la
responsabilidad de sus propios actos y las
consecuencias derivadas de ellos.
Entienden y aprecian su propia cultura e
historia personal, y están abiertos a las
perspectivas, valores y tradiciones de otras
personas y comunidades. Están habituados a
buscar y considerar distintos puntos de vista
y dispuestos a aprender de la experiencia.
Muestran empatía, sensibilidad y respeto por
las necesidades y sentimientos de los demás.
Se comprometen personalmente a ayudar a
los demás y actúan con el propósito de influir
positivamente en la vida de las personas y el
medio ambiente.
Abordan situaciones desconocidas e inciertas
con sensatez y determinación y su espíritu
independiente les permite explorar nuevos
roles, ideas y estrategias. Defiende aquello
en lo que creen con elocuencia y valor.
Entiende la importancia del equilibrio físico,
mental y emocional para lograr el bienestar
personal propio y el de los demás.
Evalúan detenidamente su propio aprendizaje
y experiencias. Son capaces de reconocer y
comprender sus cualidades y limitaciones
para de este modo contribuir a su aprendizaje
y desarrollo personal.
Participar activamente en las actividades
propuestas.
Propone y defiende ideas.
Acepta e integra las ideas de otros.
Propone soluciones.
Revisa, modifica, enriquece y reconstruye sus
conocimientos; reelabora en forma constante
sus propias representaciones o modelos de la
realidad; utiliza y transfiere lo aprendido a
otras situaciones.
El sujeto posee estructuras mentales previas
que se modifican a través del proceso de
adaptación.
Sujeto cognoscente, internaliza el
conocimiento y lo autorregula.
Ente social, protagonista y producto de
múltiples interacciones sociales. Creador de
su zona de competencia.
Trabaja cooperativamente y que asume la
responsabilidad de su proceso de
aprendizaje.
Actitud potencialmente significativa.
Predisposición para aprender.
Es un ser social, producto y protagonista de
múltiples interacciones sociales.
Sujeto activo que aprende, establece
relaciones y crea significados a partir de los
contenidos que explora.
Demostrar autoconfianza es decir sentirse
capaz de lograr algo por su propio esfuerzo y
confiar en sus capacidades; desarrollar
autoconfianza requiere también desarrollar
capacidad de autocontrol ante diversas
situaciones que surgen en el proceso de
aprendizaje.
CONCEPCIÓN DEL La concepción del rol docente:
DOCENTE
La función del docente es encaminar los
procesos de construcción del alumno con el
saber colectivo culturalmente organizado.
Ofrece a los alumnos la oportunidad y la
facultad de actuar, tomar decisiones sobre
sus acciones y reflexionar sobre ellas.
Su gran labor estriba en encontrar las
fórmulas que ayuden al grupo en general y a
todos y cada uno en particular, a contribuir su
aprendizaje, enseñándoles a pensar y a
pensar sobre el pensar (metacognición).
La autoridad se comparte; todo es
cuestionable.
Un buen docente es capaz de organizar sus
actividades de tal forma que se promocione el
aprendizaje para todos los involucrados en el
proceso.
Fomentan la reflexión en la experiencia.
Acepta e impulsa la autonomía e iniciativa del
alumno.
Desafía la indagación haciendo preguntas
que necesitan respuestas muy bien
reflexionadas y desafía también a que se
hagan preguntas entre ellos.
Cumplen un papel fundamental es el
encargado de entregarle el aprendizaje al
alumno.
Fomentar el aprendizaje significativo.
Fomenta el desarrollo del aprendizaje
colaborativo a través de actividades grupales.
Diseñan los cursos basados en problemas
abiertos.
Incrementan la motivación presentando
problemas reales.
Busca mejorar la iniciativa de los alumnos y
motivarlos.
Anima a los alumnos a tomar conciencia de
sus propios procesos y estrategias mentales
y de esta manera desarrollar su
conocimiento.
Orienta y guía la actividad mental
constructiva de sus alumnos.
Motiva el aprendizaje y propicia que sus
alumnos aprendan.
Mediador en el encuentro del alumno con el
conocimiento.
Motivar, acoger y orientar.
Estimular el respeto mutuo.
Promover el uso del lenguaje (oral y escrito).
Promover el pensamiento crítico.
Proponer conflictos cognitivos.
Favorecer la adquisición de destrezas
sociales.
Validar los conocimientos previos de los
alumnos.
Valorar las experiencias previas de los
alumnos.
Formar alumnos con habilidades
psicomotrices, afectivas y cognitivas que les
permitan desarrollar el pensamiento crítico
apoyados en una sólida conciencia de sus
valores.
Contribuir a mejorar su labor participando con
otros profesionales en la concepción y
elaboración de nuevos instrumentos,
materiales y recursos didácticos para ampliar
y mejorar las competencias profesionales,
mantener relaciones con el entorno socio-
profesional de forma sistemática y periódica
para su actualización y perfeccionamiento
docente.
CONCEPCIÓN DEL La concepción del aprendizaje:
APRENDIZAJE
El constructivismo sostiene que el
aprendizaje es esencialmente activo, ya que
cada información es asimilada y depositada
en una red de conocimientos y experiencias
que existen previamente en el sujeto, el
aprendizaje no es ni pasivo ni objetivo, por el
contrario, es un proceso subjetivo que cada
persona va modificando constantemente a la
luz de sus experiencias
El aprendizaje es un proceso constructivo
interno, autoestructurante.
El grado de aprendizaje depende del nivel de
desarrollo cognitivo.
El punto de partida de todo aprendizaje son
los conocimientos previos.
El aprendizaje es un proceso de
(re)construcción de saberes culturales.
El aprendizaje se facilita gracias a la
mediación o interacción con los otros.
El conocimiento se construye a través de un
proceso activo del sujeto.
El aprendizaje implica un proceso de
reorganización interna de esquemas.
El aprendizaje se produce cuando entra en
conflicto lo que el alumno ya sabe con lo que
debería saber.
El ambiente constructivista en el aprendizaje
provee a las personas del contacto con
múltiples representaciones de la realidad.
El aprendizaje constructivista resalta tareas
auténticas de una manera significativa en el
contexto en lugar de instrucciones abstractas
fuera del contexto.
El aprendizaje constructivista proporciona
entornos de aprendizaje como entornos de la
vida diaria o casos basados en el aprendizaje
en lugar de una secuencia predeterminada
de instrucciones.
Los entornos de aprendizaje constructivista
fomentan la reflexión en la experiencia
Los entornos de aprendizaje constructivista
permiten el contexto y el contenido
dependiente de la construcción del
conocimiento.
Los entornos de aprendizaje constructivista
apoyan la «construcción colaborativa del
aprendizaje, a través de la negociación
social, no de la competición entre los
estudiantes para obtener apreciación y
conocimiento».
Estructurar el aprendizaje en torno a
conceptos primordiales.
Evaluar el aprendizaje de los estudiantes en
el contexto de la enseñanza.
El aprendizaje sé debe estructurar en torno a
conceptos primordiales. Esto significa que los
profesores diseñan actividades en torno a
conjuntos conceptuales de preguntas y
problemas, de manera que las ideas se
presenten de forma integral en vez de aislada
Aprender en un ambiente constructivista no
significa permitir que los estudiantes hagan lo
que quieran; este tipo de ambientes deben
crear experiencias estimulantes que
fomenten el aprendizaje.
Exploran conceptos, ideas y cuestiones de
importancia local y mundial y, al hacerlo,
adquieren conocimientos y profundizan su
comprensión de una amplia y equilibrada
gama de disciplinas.
Relevantes, significativos y perdurables.
el aprendizaje se trata de un proceso de
desarrollo de habilidades cognitivas y
afectivas, alcanzadas en ciertos niveles de
maduración.
El aprendizaje es una construcción
idiosincrásica: es decir, está condicionado
por el conjunto de características físicas,
sociales, culturales, incluso económicas y
políticas del sujeto que aprende.
El aprendizaje se organiza alrededor de
problemas holísticos. Es decir, se analizan y
resuelven ciertas situaciones expresadas en
problemas, casos o proyectos.
El punto de partida de todo aprendizaje son
los conocimientos y experiencias previas.
Aprendizaje en función de la maduración
individual.
Los problemas forman el foco de
organización y estímulo para el aprendizaje.
El aprendizaje se obtiene e la interacción con
la realidad mediante la asimilación y
acomodación para modificar la estructura
cognitiva del estudiante.
El aprendizaje es, por tanto, un proceso
interno que consiste en relacionar la nueva
información con las representaciones
preexistentes, lo que da lugar a la revisión,
modificación, reorganización y diferenciación
de esas representaciones.
El aprendizaje de los saberes y formas
culturales incluidos en el currículum debe
potenciar simultáneamente el proceso de
socialización y el de construcción de la
identidad personal.
El aprendizaje es una integración,
modificación, establecimiento de relaciones y
coordinación entre esquemas de
conocimientos previos; es una construcción
personal del alumno que realiza con el apoyo
del maestro en su papel de orientador y
promotor de dicha construcción.
El aprendizaje constructivo supone un
proceso mental por el que se adquiere un
nuevo conocimiento aunado a la adquisición
de una nueva “competencia” que le da la
posibilidad de generalizar y por ende aplicar
el nuevo conocimiento a otra situación nueva.
El aprendizaje tiene componentes o aspectos
formales, como se revisó anteriormente, a la
vez toma en cuenta aspectos afectivos y
relacionales desde una visión integral durante
el proceso de enseñanza donde se
construyen conceptos emocionales y de
relación.
El aprendizaje se relaciona con el nivel de
competencia intelectual de desarrollo en un
momento determinado, es decir, la naturaleza
y número de sus esquemas y la forma de
relación y coordinación entre sí.
El alumno aprende contenidos (motivación
extrínseca) y a la vez aprende cuanto es
capaz de aprender (motivación intrínseca),
por lo que cuando no logra el aprendizaje de
contenidos esto afecta su autoconcepto; es
importante que el alumno esté motivado
intrínsecamente, que se perciba competente
en la realización de una determinada tarea.
El constructivismo enfatiza que para que se
produzca aprendizaje, el conocimiento debe
ser construido o reconstruido por el propio
sujeto que aprende a través de la acción,
esto significa que el aprendizaje no es
aquello que simplemente se pueda transmitir.
Así pues, aunque el aprendizaje pueda
facilitarse, cada estudiante reconstruye su
propia experiencia interna, el aprendizaje no
se puede medir de manera estándar, por ser
único en cada uno de los sujetos
destinatarios de mismo.
CONCEPCIÓN DE LA La concepción de la evaluación:
EVALUACIÓN
Los enfoques constructivistas orientan
diferentes estrategias de evaluación.
Privilegian el papel activo del alumno como
creador de significado, la naturaleza
autoorganizada y de evolución progresiva de
las estructuras del conocimiento, es decir
abordan la evaluación formativa.
La evaluación, por tanto, debe estar orientada
a evaluar los procesos personales de
construcción personal del conocimiento.
La evaluación formativa se entiende como un
refuerzo que ayuda al alumno a reconstruir el
tema de evaluación y como parte del proceso
generador de cambio que puede ser utilizado
y dirigido a promover la construcción del
conocimiento.
Toda evaluación del proceso formativo es
esencial para así obtener información
valiosa sobre la ejecución del mismo y el
cumplimiento de los objetivos.
En el enfoque constructivista, se centra la
atención en el nivel de análisis, por lo
tanto, las capacidades del alumno para
clasificar comparar y sistematizar son
claves para la evaluación formativa.
Esta forma de evaluación obtiene de los
alumnos un conjunto de construcciones
personales y únicas con las que
estructuran su propio conocimiento,
mientras que la evaluación tradicional sitúa
a los alumnos en un conjunto de
construcciones validadas externamente.
La evaluación se sustenta en algunos
principios básicos de los cuales se deriva
la necesidad de evaluar
La evaluación es una herramienta
ventajosa para el desarrollo de la
capacidad crítica y autocrítica de las
personas, quienes deben aprender a
realizarlas, recibirlas y manejarlas
adecuadamente. De esta manera, el
equipo de formación necesita valorar el
programa didáctico del proceso formativo
para poder realizar ajustes tanto internos
como externos durante el desarrollo del
curso y/o una vez que éste haya finalizado.
Para que la evaluación sea efectiva, debe
estar apoyada en criterios, indicadores y
datos que permitan objetivar el proceso
final de la toma de decisiones y ser
capaces de emitir un juicio de valor mucho
más claro y preciso, tanto sobre el proceso
global de formación como sobre el
aprendizaje que se ha suscitado.
La evaluación es auténtica, ya que se
entrelaza con la enseñanza e incluye las
observaciones del profesor y los portafolios
de los alumnos.
La evaluación incluye métodos para
supervisar y valorar el aprendizaje del
estudiante. Se pueden utilizar distintas
formas de evaluación y realizar las
evaluaciones de forma privada. La
evaluación está vinculada a la planeación,
para esto es necesario que los docentes se
capaciten
La evaluación aporta insumos sobre las
áreas a perfeccionarse, así como también
sobre la forma de hacerlo.
La evaluación debe estar orientada a
evaluar los procesos personales de
construcción personal del conocimiento.
La función de la evaluación está
directamente relacionada con las distintas
interpretaciones que el niño va
construyendo en relación con
determinados contenidos escolares, cómo
es su progreso en la reconstrucción o
construcción de los distintos saberes
socioculturales.
La evaluación se centra más en los
procesos relativos a los estados de
conocimiento, hipótesis e interpretaciones
logrados por el niño, en cómo y en qué
medida se van aproximando a los saberes
según una interpretación aceptada
socialmente y menos en los productos.
El aprendizaje depende de las
motivaciones, intereses y predisposición
del estudiante.
La evaluación es uno de los elementos
más importantes de la currícula, que
promueve y verifica la calidad en el
proceso de enseñanza y aprendizaje, por
medio de la comprobación del logro de los
propósitos educativos.
La evaluación es intencional, planeada y
centrada en obtener información para
orientar, regular y mejorar el proceso de
enseñanza y aprendizaje, a efecto de
promover el desarrollo de competencias
en los estudiantes.
La información obtenida ofrece
retroalimentación oportuna al docente,
quien puede tomar decisiones sobre el
proceso de formación, ya sea para
modificarlo o cambiarlo totalmente.
Técnicas de evaluación constructivista:
Diario reflexivo.
Portafolio
Bitácora
Mapa conceptual
Autoevaluación
Ensayos
Monografía
Provee retroalimentación continua al
estudiante sobre su nivel de trabajo durante
el proceso de enseñanza-aprendizaje y
facilita el logro de los objetivos educativos.
Promueve el aprendizaje a través de
retroalimentación, reflexión y autoevaluación.
La evaluación en este marco tiene la
intención de dar a los estudiantes una
oportunidad para seguir aprendiendo; esto
exige que el profesor reconozca las
diferencias individuales y de desarrollo de
intereses, capacidades, destrezas,
habilidades y actitudes. Así, la evaluación
debe partir verificando lo que los alumnos ya
saben (evaluación diagnóstica).
La evaluación constructivista mide:
Los conocimientos adquiridos y la capacidad
de los alumnos para aplicarlos en
situaciones variadas.
El desarrollo de destreza, habilidades y
cambio de actitudes.
Si los alumnos son capaces de establecer
una relación con el conocimiento que difiere
de la que demanda el profesor.
Si los alumnos contribuyen a aportar un
nuevo significado al conocimiento, alterando
incluso la dinámica de la interacción
establecida por el docente en el aula.
La validez de construcción debe verificar si se
está evaluando lo que realmente se espera
que los alumnos construyan, lo que implica
una clara definición de capacidades; una
declaración explícita de las normas, que
deben ser justas para los alumnos; una clara
definición de criterios de evaluación, cuando
será considerada una construcción buena,
mala o regular; e instrucciones comprensibles
para la comunicación de los aprendizajes.