Samuel
Simanca
Unas amigas ovejas comían pasto y meneaban el
cuerpo de la alegría que sentían.
La mayoría de ovejas eran blancas, pero entre tantas
una resaltaba. ¡Una totalmente morada!
2
Cada vez que la ovejita se acercaba para comer junto a
las otras, estas inmediatamente se apartaban y la
dejaban solita. Ella se entristecía y se echaba a llorar.
Un día se decidió por irse lejos a hacer otras amigas que
la aceptaran.
3
En el camino se encontró con dos ovejas amarillas, cinco
negras, una rosada y dos azules. ¿Cuántas era? ¡diez
ovejas! Todas se querían mutuamente y pastaban con
alegría finalmente.
4
DESDE 3 AÑOS