Emojis, ¿un avance o una involución del lenguaje?
Hace unos años, enviábamos mensajes o correos electrónicos (incluso hay quien recuerda enviar cartas) y nos
despedíamos con un ''adiós'', ''a ver cuando nos vemos'' o ''¡besos!''. Ahora no pasa un día sin que atiborremos
nuestras conversaciones con los populares emojis y cerremos las conversaciones con ellos.
¿Un avance o una involución del lenguaje?
Agnese Sampietro, doctora en Lingüística por la Universidad de Valencia y autora de una tesis sobre el uso, la
difusión y el impacto de los emojis, en la que analizó mensajes de WhatsApp de 120 personas, señala que ''el 8% de
los datos de esos mensajes son emoticonos, y están presentes sobre todo en conversaciones de carácter informal''.
Si no le importa, vuelva a echar un ojo a sus conversaciones del móvil. Realmente, ¿los emojis sustituyen palabras y
empobrecen el lenguaje (más allá de sustituir palabras como ''adiós'' o ''besos'')? ''No empobrecen, sino que
permiten aportar información emocional'', comenta Eulàlia Hernàndez Encuentra, profesora de la Universitat Oberta
de Catalunya y directora del grupo de investigación PSiNET (Psicología, Salud y Red). Cuando hablamos cara a cara,
damos color emocional a nuestra conversación con gestos, miradas, cierto tono de voz
Agnese Sampietro expresa: ''Mucha gente opina que los emoticonos sustituyen el lenguaje y, por tanto, lo empobre-
cen. Pero mis investigaciones dicen que nada de eso. No suelen sustituir términos, sino que se emplean
para enriquecer la conversación verbal.
En realidad, no es la primera vez que en la comunicación escrita el ser humano se vale de dibujos. Los pictogramas
(como los de hombres cazando animales) dieron lugar al nacimiento de la comunicación escrita durante el neolítico.
Y también tenemos logogramas, que son símbolos que representan una palabra (como el símbolo % para
''porcentaje''), e ideogramas, que según el Diccionario de la Lengua Española son una ''imagen convencional o
símbolo que representa un ser o una idea, pero no palabras o frases fijas que los signifiquen'', como el símbolo para
representar al sexo [Link] información sin emoción informa menos y, además, la emoción ayuda a suavizar la
información. No es lo mismo decirle a un amigo: ''Quedamos a las siete en el bar'', que ''Hola!!! (emoji de saludo),
nos vemos en el bar a las siete, ciaooo!!! (emoji de cerveza)''. Misma información, pero nos gusta más el contenido
emocional.
El éxito de los emojis se debe a que permiten enviar besos sin darlos, decir te quiero sin decirlo, mostrar tristeza sin
llorar. Tienen más potencia emocional que los textos y permiten salvar la distancia y la frialdad que podría tener la
conversación mediante mensajes de texto.
También los emojis ayudan a colorear emocionalmente las conversaciones, otro de los factores que explican su
éxito es que, en general, son fácilmente reconocibles. Una carita que envía besos es eso, una carita que envía besos.
''Como el pulgar hacia arriba, que es tan convencional que nos permite ahorrarnos la parte escrita –señala
Sampietro–. Aunque son aislados los casos en los que el emoji sustituye palabras, porque en general se emplean
para añadir información emocional''.
Aunque, como señala Eulàlia Hernàndez, no estamos exentos de confusiones. Los emojis son un invento
relativamente nuevo, y su uso aún se está ajustando a las convenciones. ''Su significado tiene que ver mucho con el
contexto y con la personas que los intercambian'', dice esta experta. Pero no van a sustituir el lenguaje escrito,
porque con ellos no se puede explicar el pasado, ni explicar ideas e historias tan complejas como con palabras.
Napoleón no hubiera podido explicar sus planes de conquista de Europa con emojis, pero sí podría haber
conquistado a Josefina enviándole caritas sonrientes y corazones