Ingreso, Consumo, Ahorro e Inversión
Ingreso, Consumo, Ahorro e Inversión, son las actividades principales que todos desarrollamos
en el día a día, es decir que aunque muchos las realicen inconscientemente, tenemos que tener
presente y muy en claro que a través de ellas estamos tomando decisiones financieras todos los
días.
Por lo general el Ingreso proviene de una sola fuente (habitualmente nuestro trabajo que
insume la mayor parte de nuestro día). Es curioso ya que una de las enseñanzas más importantes
en Finanzas es la diversificación, y muchos la conocen, y la practican para evitar correr riesgos,
pero a la hora de buscar fuentes de ingreso no lo hacen. Con esto quiero decir que tener una
sola fuente de ingresos es un riesgo elevado y que muchas veces condiciona y hasta esclaviza
las perspectivas futuras de nuestro crecimiento económico.
Las actividades de Consumo son variadas y diversificadas, ya que dependiendo del estilo de
vida particular de cada agente, pueden nuclearse en consumos básicos (alimento, educación,
vivienda, salud, etc.) pueden concentrarse en otras actividades reservadas a aquellos que tienen
mayores capacidades adquisitivas, como son los bienes de lujos (viajes, o compra de bienes
durables, como pueden ser autos, inmuebles, terrenos, etc.) Lo importante a tener en cuenta es
no caer en la trampa del Consumismo, y en no desarrollar esta actividad más allá de la medida
de nuestras posibilidades. Es decir, básicamente ¡no gastar lo que no se tiene! Mucha gente se
endeuda a través de préstamos con Bancos, tarjetas de créditos, o con otros tipos de
financiamiento para realizar actividades de Consumo. Siempre hay que tener en cuenta que esto
tiene su costo, y si este es mayor a nuestro beneficio, no estamos siendo financieramente
correctos. Lamentablemente cuando se entra en un círculo vicioso en esta práctica, no se
puede sostener en el largo plazo y nos condenaremos a vivir atados a deudas y con muy pocas
posibilidades de conseguir nuestro objetivo que es alcanzar la libertad financiera.
Indirectamente cuando tomemos el control de nuestros gastos (Consumo), estaremos
controlando la cantidad de Ahorro disponible. Nunca tenemos que perder de vista que la
actividad de Ahorrar se hace por un objetivo, meta, o como se quiera denominar. La idea es
poder cumplirlas a través de una planificación, que insisto es la actividad que debemos realizar.
Básicamente la realidad es que el Ahorro hay que preservarlo en el tiempo, es decir custodiar
su valor, ya que como es evidente el dinero en sí pierde su valor a través del tiempo (dedicaré
un post a hablar de esta característica que tiene el dinero).
Para poder cumplir la finalidad del Ahorro, que es poder acumular poder de compra en un futuro
(ya sea para tener seguridad financiera, consumo futuro, o probablemente para dejar una
herencia) es sumamente necesario resguardar el valor del patrimonio que estemos ahorrando.
Para poder lograr este objetivo es imperioso familiarizarse con la actividad de Inversión.
Invertir en el campo de Finanzas no es más ni menos que hacer trabajar el dinero para que
pueda crear valor o al menos no perderlo (muchas veces se piensa que cuando no se puede
garantizar la conservación del valor por la fuerte devaluación de un billete no es productivo
invertir). Con respecto a eso, siempre digo que la peor decisión es no hacer nada, ya que
perderíamos el 100% del valor a través de la devaluación y del paso lineal del tiempo. En cambio
aunque sea una tasa que nos reditúe un porcentaje ya estaremos consiguiendo un mejor trato
para el dinero, y por lo tanto para el objetivo de nuestro ahorro.
Existen diversas formas de maximizar y potenciar nuestros Ingresos, ser un consumidor
inteligente y no recaer en actividades consumistas que son innecesarias, poder potenciar nuestra
capacidad de Ahorro con el objetivo de fundamental de lograr acumular poder de compra, que
vamos a instrumentar a través de las técnicas de Inversión (a desarrollar paso a paso a través
de los post a medida que vayamos avanzando en el proceso de aprendizaje).
Les dejo un saludo a todos, y cualquier consulta, aporte, o lo que crean pertinente a este tema
será agradecido que los hagan llegar a través de los comentarios en este blog.
Diferencia entre ahorro e inversión
Muchas veces se utiliza el ahorro y la inversión como sinónimos. Sin embargo, aunque están
fuertemente relacionados, en realidad son muy diferentes. La diferencia entre los dos conceptos,
fundamentalmente, es el destino del dinero. El punto común entre ambos es que no podemos
disponer de nuestro dinero en ese instante.
Por un lado, llamamos ahorro a aquél dinero que guardamos para poder disponer de él en el
futuro. Renunciamos a gastarlo en el presente, poniéndolo en un lugar seguro y sin riesgo, pero
que suele generar intereses. Estamos ahorrando cuando mantenemos nuestro dinero en
efectivo, cuando lo mantenemos en una cuenta bancaria o cuando lo guardamos en un depósito,
por ejemplo.
Por otro lado, llamamos inversión a aquél dinero que renunciamos a gastar en el presente para
que en el futuro nos aporte un dinero extra. Asociamos la inversión con la compra de un bien o
un activo financiero, con la esperanza de obtener una ganancia. Esta ganancia extra que nos
aporta la inversión con respecto al ahorro se debe a que con la inversión estamos arriesgando
nuestro dinero, y por ello recibimos una compensación. Podemos invertir nuestro dinero en un
sinfín de cosas, desde algo inmaterial como la educación hasta activos financieros como las
acciones, los bonos o los fondos de inversión.
Por tanto, la diferencia principal entre el ahorro y la inversión es que con la inversión, en vez de
guardar el dinero, renuncias a él para que te dé una rentabilidad, es decir, para sacar provecho
de ese dinero e incrementar su valor.
Por tanto, económicamente hablando, si tenemos una determinada cantidad de dinero y
decidimos ahorrarlo en vez de invertirlo, estamos dejando de ganar dinero, pues estamos
renunciando a un dinero extra que tendríamos si eligiéramos invertir. Sin embargo, la
rentabilidad de la inversión es incierta y en algunos casos se corren riesgos de perderlo.
Con la inversión debemos tener en cuenta tres factores: riesgo, liquidez y tiempo. Los tres
factores tienen directa relación con la rentabilidad. Cuanto mayor sea el riesgo de perder el
dinero invertido, mayor será la rentabilidad que esperamos de esa inversión. Por otro lado, las
inversiones a largo plazo son más rentables porque renunciamos más tiempo a tenerlo disponible
para nosotros.
Para elegir la mejor opción necesitamos tener en cuenta nuestras preferencias. Con el ahorro
tenemos el mismo dinero siempre pero lo disponemos cuando queramos y con la inversión,
tenemos que esperar para poder disponer de nuestro dinero pero finalizado ese período
tendremos más dinero del que teníamos en un principio, además, la inversión conlleva cierto
riesgo de pérdida de dinero.