UNIVERSIDAD PERUANA DE CIENCIAS APLICADAS
FACULTAD DE ADMINISTRACIÓN Y NEGOCIOS INTERNACIONALES
CICLO: 2020-01
MUNDO CONTEMPORÁNEO
SECCIÓN: NS1H
DESIGUALDAD ECONÓMICA EN LATINOAMÉRICA DURANTE EL PERIODO:
2004-2014
INFORME ESCRITO
PROFESORA DEL CURSO: Brenda Yahaira Gonzales Saravia
TRABAJO PRESENTADO POR:
José Millard James Marino Pinado
Código: 20201A380
FECHA DE ENTREGA:
13/05/2020
UPC SAN MIGUEL, MAYO DE 2020
1. DESIGUALDAD ECONÓMICA EN EL PERÚ DURANTE EL PERIODO: 2004-
2014
La desigualdad económica es la diferencia en cómo se distribuyen los activos, el
bienestar o los ingresos entre la población (OECD, 2015b), es decir, es la dispersión
que existe en la distribución de ingreso, consumo o algún otro indicador de bienestar
(Litchfield, 1999).
La desigualdad es distinta a la pobreza. La desigualdad hace referencia a la
variación de los estándares de vida de la población, independientemente de si dicha
población está o no en pobreza (McKay, 2002). De hecho, puede existir desigualdad
sin pobreza, y pobreza sin desigualdad.
América Latina es la región más desigual del mundo en términos económicos, lo
que tiende a producir y reproducir situaciones adversas para la mayoría de sus
habitantes y para sus sociedades a pesar del singular crecimiento que la región ha
experimentado durante el periodo 2004-2014. Por ejemplo, “Latinoamerica es 19%
más desigual que el África, 37 más desigual que el este asiático y 65% más
desigual que los países desarrollados”.
Esta informacion produce que, de un tiempo a esta parte, intelectuales, tecnicos y
profesionales de distintas áreas del conocimiento cuestionen esta situación y las
consecuencias que trae consigo, e igualmente, que diversas instituciones de
Latinoamerica y otras regiones, así como organizaciones internacionales, afirmen
con exactitud que el meollo de los problemas que azotan la región radica en la
elevada desigualdad que guarda la distribución de los recursos y las oportunidades
sociales.
Todos los estudios indican que los agudos índices de desigualdad económica se
acompañan con elevados niveles de pobreza y deterioro ambiental, y determinan
que enormes sectores participen solo de manera restringida en el mercado y en los
servicios calificados como públicos; que estas limitaciones bloqueen el desarrollo
del capital humano, el crecimiento económico y la movilidad social; y, por otro lado,
refuerzan las escisiones sociales y la fragmentación de las instituciones, lo que
contribuye a consolidar la histórica segmentación y heterogeneidad de América
Latina.
Asimismo, dichos estudios confirman que tal situación responde y refuerza la
debilidad institucional de la región, manifiesta en la captura del Estado por grupos
privados, legales e ilegales, en la extendida corrupción y la impune transgresión de
la ley, que agravan la desconfianza interpersonal, la delincuencia y la inseguridad
ciudadana, situaciones que culminan en la privatización del poder y, en el peor de
los casos, en la quiebra de la autoridad del Estado.
En resumen, esos diversos análisis concluyen que las extremas desigualdades y los
elevados niveles de pobreza que presenta América Latina generan consecuencias
perversas para los individuos y las colectividades con el consiguiente deterioro de la
cohesión social.
Así las cosas, no es de extrañar que amplios sectores de la población critiquen el
desempeño de las autoridades y las instituciones, al tiempo que reclaman al Estado
acciones efectivas que permitan su inclusión en la política y en el mercado, como
una manera de hacerse escuchar y de influir en las decisiones gubernamentales y
en las relaciones económicas. De ahí las reiteradas propuestas para formular y
suscribir un nuevo contrato social que propicie el desarrollo de relaciones sociales
menos desiguales que las existentes y que fomente sentimientos de pertenencia a
una misma comunidad de iguales.
Este aparente consenso sobre la presencia de intolerables desigualdades y la
necesidad de reducirlas, o hasta de eliminarlas, se ha formado durante las últimas
décadas y se ha incorporado recientemente en la agenda política; anteriormente, los
individuos y las organizaciones que las denunciaban y buscaban corregirlas,
juntamente con las discriminaciones sociales y culturales que acompañan tales
situaciones, eran reprimidos por regímenes oligárquicos, cuyos voceros no tenían
reparos en justificar dichas reacciones alegando que las demandas reformistas
amenazaban destruir las jerarquías sociales y raciales que fundamentaban la civi-
lización occidental y cristiana.
2. LAS IDEAS DE GIDDENS SOBRE LA DESIGUALDAD ECONÓMICA EN LA
MODERNIDAD
Las desigualdades, entendidas como sistema de conflicto entramado en lo
económico y social implica el pensar la cuestión del empobrecimiento de la
condición humana determinada por contextos histórico-sociales específicos,
encajados en tiempo y espacio, es decir coherentes con el tiempo real, a la vez que
como procesos de historicidad o con capacidad reflexiva por parte de los sujetos
sociales que le producen en la esfera de la vida cotidiana. Quizá esto mismo sea
convergente con una noción de condición humana: acción social en el tiempo y el
espacio histórico.
Las desigualdades son fenómenos múltiples, es decir, que aparecen como bucles
problemáticos en diversos momentos analíticos: en lo estructural (al nivel de la
economía), en lo individual (pulsiones), al nivel de la acción social, al nivel de lo
superestructural (leyes). En donde las relaciones entre formas de exclusión son
descentradas, es decir, no tienen un orden progresivo o jerárquico, sino que
aparecen de acuerdo a un devenir social, de acuerdo a una deriva histórico-social,
la cual en ocasiones pueden estar en lo más profundo, en lo subterráneo, de lo
social. Donde las implicaciones de las formas de la desigualdad pueden dar pasos
hacia mutaciones de lo social a nivel de lo imaginario social o de lo estructural,
entendido esto último más como reglas de estructuración, según la idea de Giddens
en su teoría de la estructuración social.
3. LAS IDEAS DE BAUMAN SOBRE LA DESIGUALDAD ECONÓMICA EN LA
MODERNIDAD
Bauman en su célebre libro propio cerebro, su talento, sus esfuerzos ni su
dedicación. El hijo de un abogado de una gran compañía tenía veinti- siete veces
más probabilidades que el hijo de un operario empleado de forma intermitente
(ambos sentados en el mismo pupitre en la misma clase, haciéndolo igual de bien,
estudiando con la misma dedicación y teniendo el mismo coeficiente de inteligencia)
de recibir a los cuaren- ta años un salario que lo situará entre el 10 por ciento más
rico del país. Su compañero de clase sólo tenía una posi- bilidad entre ocho de
ganar un salario medio. Menos de tres décadas después, en 2007, las cosas han
empeorado muchísimo: la brecha se ha ampliado y profundizado, lo que hace que
sea mucho más difícil salvarla. Un estudio de la Oficina del Presupuesto del
Congreso estadouni- dense mostró que la riqueza del 1 por ciento más rico de la
población norteamericana sumaba 16,8 miles de millo- nes de dólares, 2.000
millones más que toda la riqueza del 90 por ciento más pobre de la población.
Según el Center for American Progress, durante estas tres décadas la ren- ta media
del 50 por ciento más pobre de la población es- tadounidense creció un 6 por ciento,
mientras que la ren- ta del 1 por ciento más rico creció un 229 por ciento
que el futuro de un niño estaba claramente determinado por sus cir-
cunstancias sociales, por su lugar geográfico de nacimien- to y por la
situación social de sus padres, y no por su
4. CÓMO SE MANIFIESTAN LAS 3 FUENTES DEL DINAMISMO DE LA
MODERNIDAD DE GIDDENS EN LA DESIGUALDAD ECONÓMICA?:
4.1 CÓMO SE MANIFIESTA LA SEPARACIÓN ESPACIO-TIEMPO?
4.2 CÓMO SE MANIFIESTA EL DESANCLAJE?
4.3 CÓMO SE MANIFIESTA LA REFLEXIVIDAD DEL CONOCIMIENTO?
5. COMO SE MANIFIESTA LAS IDEAS DE BAUMAN EN LA SITUACIÓN ELEGIDA?
5.1 CÓMO SE MANIFIESTAN LAS CARACTERÍSTICAS DE LA MODERNIDAD
LÍQUIDA?
5.2 CÓMO SE MANIFIESTA LA LICUEFACCIÓN?
6. CONCLUSIONES DE SU TRABAJO
7. REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA