Isis: Diosa Egipcia y su Culto
Isis: Diosa Egipcia y su Culto
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Isis
en jeroglífico
Q1 X1
H8 B1
Isis es una de las principales diosas de la religión del Antiguo Egipto, cuyo culto se extendió por
todo el mundo grecorromano. Aparece por primera vez durante el Imperio Antiguo (c. 2686-2181
a. C.) como uno de los principales personajes del mito de Osiris, en el que resucita a su esposo
asesinado, el divino rey Osiris, y engendra y protege a su heredero, Horus. Se creía que ayudaba a
los muertos a entrar en la otra vida como había ayudado a Osiris y se la consideraba la madre
divina del faraón, a quien se le identificaba con el dios Horus. Su ayuda materna fue invocada en
encantamientos de curación para beneficiar a la gente común. En un principio desempeñó un
papel limitado en los rituales reales y en los ritos de los templos egipcios, aunque fue más
prominente en los ritos funerarios y en los textos mágicos. Por lo general, el arte la retrataba
como una mujer que lucía en su cabeza un jeroglífico en forma de trono. Durante el Imperio
Nuevo (c. 1550-1070 a. C.), al asumir rasgos que originalmente pertenecían a Hathor, la diosa
predominante de épocas anteriores, Isis llegó a ser retratada con el tocado de Hathor: un disco
solar entre los cuernos de una vaca.
En el primer milenio antes de Cristo, Osiris e Isis se convirtieron en las deidades egipcias más
adoradas, e Isis asumió características de muchas otras diosas. Los gobernantes de Egipto y su
vecino del sur, Nubia, comenzaron a construir templos dedicados principalmente a Isis y su templo
en File era un centro religioso para egipcios y nubios por igual. Su poder mágico era mayor que el
de todos los demás dioses y se decía que protegía al reino de sus enemigos, gobernaba los cielos y
el mundo natural y tenía poder sobre el propio destino.
Durante el período helenístico (323-30 a. C.), cuando Egipto fue gobernado y colonizado por los
griegos, era adorada por los griegos y los egipcios, junto con un nuevo dios, Serapis. Su culto se
difundió por todo el mundo mediterráneo. Los devotos griegos de Isis le atribuyeron
características tomadas de las deidades griegas, como la invención del matrimonio y la protección
de los barcos en el mar y mantuvo fuertes vínculos con Egipto y otras deidades egipcias que eran
populares en el mundo helénico, como Osiris y Harpócrates. Como la cultura helenística fue
absorbida por Roma en el siglo I a. C., el culto a Isis pasó a formar parte de la religión romana. Sus
devotos constituían una pequeña proporción de la población del imperio romano, pero se
encontraban en todo su territorio. Sus seguidores desarrollaron fiestas propias como la Navigium
Isidis, así como ceremonias de iniciación parecidas a las de otros cultos mistéricos grecorromanos.
Algunos de sus devotos decían que abarcaba todos los poderes divinos femeninos del mundo.
Su culto terminó con el ascenso del cristianismo en los siglos IV y V d. C. y puede haber influido en
las creencias y prácticas cristianas, como la veneración a María, pero la evidencia de esta
influencia es ambigua y a menudo controvertida. Isis sigue manifestándose en la cultura
occidental, particularmente en el esoterismo y el neopaganismo, a menudo como personificación
de la naturaleza o como el aspecto femenino de la divinidad.
Índice
1 En Egipto y Nubia
1.2 Funciones
1.3 Iconografía
1.4 Culto
2 En el mundo grecorromano
2.1 Expansión
2.2 Funciones
2.4 Iconografía
2.5 Adoración
2.5.4 Iniciación
2.5.5 Fiestas
5 Véase también
6 Notas y referencias
7 Bibliografía
8 Bibliografía adicional
9 Enlaces externos
En Egipto y Nubia
Nombre y orígenes
Mientras que algunas deidades egipcias se remontan al período predinástico tardío (antes de 3100
a. C.), ni Isis ni su esposo Osiris fueron mencionados explícitamente antes de la dinastía V (c. 2494-
2345 a. C.).23 Una inscripción que puede hacer referencia a Isis data del período del reinado de
Nyuserra - Iny4 y aparece de forma destacada en los Textos de las Pirámides, que comenzaron a
escribirse al final de la dinastía y cuyo contenido puede haberse desarrollado mucho antes.5
Varios pasajes de estos textos la vinculan con la región del delta del Nilo cerca de Behbeit el-Hagar
y Sebennitos y su culto puede que se haya originado allí.6n 1
Muchos expertos se han centrado en su nombre para tratar de determinar sus orígenes. Su
nombre egipcio era Ȝs.t (Aset, Iset, Eset, Ese),n 2 lo que dio lugar a la forma copta ⲎⲤⲈ (Ēse) y a su
nombre en griego antiguo, Ίσις (Isis), transcripción en alfabeto latino en el que se basa su teónimo
moderno. El nombre jeroglífico incorpora el signo de un trono, que Isis también porta en la cabeza
como signo de su identidad. El símbolo sirve como un fonograma, deletreando los sonidos st en su
nombre, pero también puede que representara un vínculo con los tronos reales. El término egipcio
para un trono también era st y puede haber compartido una etimología común con el nombre de
Isis. Por ello, el egiptólogo alemán Kurt Sethe sugirió que originalmente era una personificación de
los tronos.12 El holandés Henri Frankfort coincide con esa opinión, al entender que el trono era
considerado la madre del rey y por lo tanto una diosa, debido a su poder para convertir a un
hombre en rey.13 Sin embargo otros estudiosos, como los alemanes Jürgen Osing y Klaus P.
Kuhlmann, han cuestionado esta interpretación, debido a las diferencias entre el nombre de Isis y
la palabra trono,12 o a la falta de pruebas de que el trono haya sido deificado.14
Funciones
El ciclo del mito sobre la muerte y resurrección de Osiris se recogió por primera vez en los Textos
de las Pirámides y se convirtió en el más elaborado e influyente de la mitología egipcia.15 Isis
juega un papel más activo en este mito que los demás protagonistas, por lo que a medida que se
desarrolla en la literatura desde el Imperio Nuevo (c. 1550-1070 a. C.) hasta el período ptolomaico
(305-30 a. C.), se convierte en el personaje literario más complejo de todas las deidades
egipcias.16 Al mismo tiempo, asimiló características de muchas otras diosas, ampliando su
significancia mucho más allá del mito de Osiris.17
Esposa y doliente
Isis es parte de la Enéada de Heliópolis, una familia de nueve dioses descendientes del dios
creador, Atum o Ra. Junto a sus hermanos, Osiris, Seth y Neftis, son la última generación de la
Enéada, nacidos de Geb, dios de la tierra, y Nut, diosa del cielo. El dios creador, el gobernante
original del mundo, transmite su autoridad a través de las generaciones masculinas de la Enéada,
para que Osiris se convierta en rey. Isis, que es la esposa y hermana de Osiris, es su reina.18
Seth mata a Osiris y, en algunas versiones del relato, desmembra su cadáver. Isis y Neftis, junto
con otras deidades como Anubis, buscan los trozos del cuerpo de su hermano y lo recomponen.
Sus esfuerzos son el mítico prototipo de la momificación y otras prácticas funerarias del antiguo
Egipto. Según algunos textos, también deben proteger el cuerpo de Osiris de más profanaciones
por parte de Set o sus sirvientes. Sus esfuerzos son el mítico prototipo de la momificación y otros
ritos funerarios del Antiguo Egipto.19 Según algunos textos, también deben proteger el cuerpo de
Osiris de más profanaciones por parte de Set o sus sirvientes.20 Isis es la personificación de una
viuda de luto. El amor y el dolor de Neftis y ella por su hermano ayudan a devolverle la vida, junto
con la recitación de palabras mágicas por parte de Isis.21 Algunos textos funerarios recogen sus
palabras en las que expresa su dolor por la muerte de Osiris, su deseo sexual por él, e incluso la ira
que él le ha dejado. Todas estas emociones juegan un papel en su renacer, ya que tienen la
intención de incitarlo a la acción.22 Finalmente, Isis devuelve el aliento y la vida al cuerpo de Osiris
y copula con él, concibiendo a su hijo, Horus.19 A partir de este momento, Osiris solo vive en la
duat, o inframundo. Además al engendrar un hijo y un heredero para vengar su muerte y llevar a
cabo ritos funerarios por él, Isis se ha asegurado de que su marido perdurará en la otra vida.23
Su papel en las creencias de la vida después de la muerte estaba basado en las de este mito.
Ayudaba a restaurar la integridad de las almas de los seres humanos fallecidos, como lo había
hecho con Osiris. Al igual que otras diosas, como Hathor, también actuó como madre de los
difuntos, proporcionando protección y alimento.24 Así, al igual que Hathor, a veces adoptó la
forma de Amentit, la diosa de Occidente, que acogía al alma fallecida en la otra vida como si fuera
su hijo.25 Pero durante gran parte de la historia egipcia, se creía que las deidades masculinas
como Osiris proporcionaban los poderes regenerativos, incluida la potencia sexual, que eran
cruciales para el renacimiento. Se creía que Isis sólo contribuía estimulando este poder.24 Los
poderes divinos femeninos se hicieron más importantes en las creencias de la vida después de la
muerte en el Imperio Nuevo.26 Varios textos funerarios ptolemaicos enfatizan que Isis desempeñó
un papel activo en la concepción de Horus estimulando sexualmente a su marido inerte;27 algunas
decoraciones de tumbas del período romano en Egipto la situaban en un papel central en la vida
después de la muerte,28 y un texto funerario de la época sugiere que se creía que las mujeres se
unían a las personas que acompañaran la comitiva de Isis y de Neftis en la otra vida.29
Diosa madre
Es tratada como la madre de Horus incluso en las primeras copias de los Textos de las
Pirámides.30 Sin embargo, hay indicios de que Hathor fue considerada originalmente como su
madre,31 y otras tradiciones consideran que una forma más antigua de Horus es el hijo de Nut y
hermano de Isis y Osiris.32 Puede que Isis solo se convirtiera en la madre de Horus cuando el mito
de Osiris tomó forma durante el Imperio Antiguo,31 pero a través de su relación con él llegó a ser
vista como el paradigma de la devoción maternal.33
En la forma desarrollada del mito, Isis da a luz a Horus, después de un prolongado embarazo y un
parto difícil, en los matorrales de papiros del delta del Nilo. A medida que su hijo crece, debe
protegerlo de Seth y de muchos otros peligros: serpientes, escorpiones y enfermedades.34 En
algunos textos viaja entre humanos y debe buscar su ayuda; según una de estas historias, siete
deidades escorpión menores viajan con ella para protegerla y se vengarán de una mujer rica que
se ha negado a ayudarla picando su hijo, haciendo necesario que la diosa cure al niño inocente.35
Su reputación como deidad compasiva, dispuesta a aliviar el sufrimiento humano, contribuyó en
gran medida a su notoriedad.36
Continuará ayudando a su hijo cuando desafía a Seth a reclamar la realeza que ha usurpado,37
aunque madre e hijo a veces son representados en conflicto, como cuando Horus decapita a Isis y
reemplaza su cabeza por la de una vaca, un mito fundacional sobre el origen del tocado de cuerno
de vaca que luce Isis.38
Su faceta maternal se extendió también a otras deidades. Los Textos de los sarcófagos del Imperio
Medio (c. 2055-1650 a. C.) relatan que los llamados «Cuatro hijos de Horus», deidades funerarias
que se creía protegían los órganos internos de los difuntos, eran los descendientes de Isis y la
forma más antigua de Horus.39 En la misma época, Horus se sincretizó con el dios de la fertilidad
Min, por lo que Isis era considerada como la madre de Min.40 Una forma de este dios conocida
como Kamutef, «toro de su madre», que representaba la regeneración cíclica de los dioses y de la
realeza, se decía que fecundaba a su madre para engendrarse a sí mismo,41 por lo que Isis
también era considerada como consorte de Min.42 La misma ideología de la realeza puede estar
detrás de una tradición, que se encuentra en algunos textos, de que Horus violó a Isis.4344 Amón,
la deidad egipcia más importante durante los imperios Medio y Nuevo, también asumió la figura
de Kamutef, y cuando estaba en esta forma, Isis actuaba a menudo como su consorte.42 Apis, un
toro que fue adorado como un dios viviente en Menfis, se decía que era el hijo de Isis, engendrado
por una forma de Osiris conocida como Osiris-Apis. La madre de cada toro Apis era conocida como
la «vaca Isis».45
Un relato en el Papiro Westcar del Imperio Medio la incluye entre un grupo de diosas que sirven
como matronas durante el parto de tres futuros reyes.46 Desempeña un papel similar en los
textos del Imperio Nuevo que describen los nacimientos divinamente decretados de los faraones
reinantes.47
En el Papiro Westcar, Isis pronuncia los nombres de los tres niños cuando nacen. La egiptóloga
estadounidense Barbara S. Lesko ve esta historia como una señal de que tenía el poder de predecir
o influenciar eventos futuros, como otras deidades que presidían el nacimiento,46 como Shai y
Renenutet.48 Textos de épocas mucho más tardías denominan explícitamente a Isis «dueña de la
vida, gobernante de la suerte y del destino»46 e indican que tiene control sobre Shai y Renenutet,
tal y como se decía que otros grandes dioses como Amón lo hacían en épocas anteriores de la
historia egipcia. Al gobernar estas deidades, Isis determinaba la duración y calidad de las vidas
humanas.48
Horus se equiparaba con cada faraón vivo y Osiris con los predecesores fallecidos. Isis era por lo
tanto la madre y esposa mitológica de los reyes. En los Textos de las Pirámides su importancia
primordial para el rey era ser una de las deidades que le protegían y le ayudaban en la otra vida.
Su protagonismo en la ideología real se acrecentó en el Imperio Nuevo.49 A partir de entonces en
los relieves de los templos se muestra al rey lactando del pecho de Isis; su leche no solo sanaba a
su hijo, sino que simbolizaba su derecho divino a gobernar.50 La ideología real enfatizaba cada vez
más la importancia de las reinas como equivalentes terrenales de las diosas que servían como
esposas del faraón y como madres de sus herederos. Inicialmente la más importante de estas
diosas fue Hathor, una equivalente femenina de Ra y Horus, cuyos atributos se incorporaron en el
arte en las coronas de las reinas. Pero debido a sus propios vínculos mitológicos con la realeza, a
Isis también se le asignaron los mismos títulos y vestimentas que a las reinas humanas.51
Sus acciones para proteger a Osiris de Seth se convirtieron en parte de un aspecto más belicoso de
su personalidad.52 Los textos funerarios del Imperio Nuevo la representan en la barca de Ra
mientras navega por el inframundo, actuando como una de las varias deidades que someten al
archienemigo de Ra, Apep.53 Los reyes también invocaron su poder mágico protector contra los
enemigos humanos. En su templo ptolemaico de File, situado cerca de la frontera con los pueblos
nubios que invadieron Egipto, se la describió como la protectora de toda la nación, más eficaz en
la batalla que «millones de soldados», apoyando a los reyes ptolemaicos y a los emperadores
romanos en sus esfuerzos por someter a los enemigos de Egipto.52
También era conocida por su poder mágico, que le permitió revivir a Osiris y proteger y curar a
Horus, y por su astucia.54 Por sus conocimientos mágicos, se decía que era «más inteligente que
un millón de dioses».5556 En varios episodios de la historia de la dinastía XX Los conflictos de
Horus y Seth, utiliza estas habilidades para superar a Seth durante el enfrentamiento con su hijo.
En una ocasión se transforma en una joven que le dice a Seth que está envuelta en una disputa de
sucesión similar a la usurpación de la corona de Osiris por parte de Seth. Cuando Seth califica esta
situación de injusta, Isis se burla de él, diciendo que se ha juzgado a sí mismo como culpable.56 En
textos posteriores utiliza sus poderes de transformación para luchar y destruir a Seth y a sus
seguidores.54
Muchas historias sobre Isis aparecen como historiola, prólogos de textos mágicos que describen
acontecimientos míticos relacionados con el objetivo que el hechizo pretende alcanzar.16 En un
hechizo, crea una serpiente que muerde a Ra, que es mayor y más viejo que ella, y lo enferma con
su veneno. Le ofrece curarlo si él le dice su secreto nombre verdadero, un elemento de
conocimiento que lleva consigo un poder incomparable; tras una intensa coerción, Ra le dice su
nombre, que ella transmite a Horus, reforzando su autoridad real.56 La historia puede entenderse
como un relato para explicar el origen de por qué la habilidad mágica de Isis supera a la de otros
dioses, pero como utiliza la magia para someter a Ra, esta historia parece considerar como si
tuviera esas habilidades incluso antes de conocer su nombre.57
En los tiempos ptolemaicos la esfera de influencia de Isis podía incluir todo el cosmos.64 Como la
deidad que protegía a Egipto y apoyaba a su rey, tenía poder sobre todas las naciones, y como
proveedora de lluvia, revitalizaba el mundo natural.65 El himno de File que inicialmente llama a su
gobernante del cielo continúa expandiendo su autoridad, así que en su apogeo su dominio abarca
el cielo, la tierra y la duat. Dice que su poder sobre la naturaleza alimenta a los humanos, a los
benditos muertos y a los dioses.64 Otros himnos en lengua griega del Egipto ptolemaico la
designan como «la bella esencia de todos los dioses».66 En el transcurso de la historia egipcia,
muchas deidades, mayores y menores, han sido descritas en términos similares. Amón fue descrito
más comúnmente de este modo en el Imperio Nuevo, mientras que en el Egipto romano estos
términos tendían a aplicarse a Isis.67 Estos textos no niegan la existencia de otros dioses, sino que
los tratan como aspectos de la deidad suprema.68
En los períodos tardío, ptolemaico y romano, muchos templos incluían un mito de la creación que
adaptaba ideas ancestrales sobre la creación para conferir los principales papeles a las deidades
locales.69 En File se describe a Isis como la creadora de la misma forma que los textos más
antiguos hablan de la obra del dios Ptah,64 de quien se decía que diseñó el mundo con su
intelecto y lo esculpió para que existiera.70 Como él, Isis formó el cosmos «a partir de lo que su
corazón concibió y sus manos crearon».64
Como otros dioses a lo largo de la historia egipcia, adoptó muchas formas en sus centros de culto
individuales y cada centro de culto enfatizaba diferentes aspectos de su carácter. Los cultos locales
de Isis se centraban en los rasgos distintivos de su deidad más que en su universalidad, mientras
que algunos himnos egipcios a Isis tratan a otras diosas en centros de culto de todo Egipto y el
Mediterráneo como manifestaciones de ella. Un texto en el templo de Isis en Dendera dice «en
cada nomo es ella quien está en cada pueblo, en cada nomo con su hijo Horus».71
Iconografía
En el arte egipcio se la representaba generalmente como una mujer con los atributos típicos de
una diosa: un vestido envolvente, un bastón de papiro en una mano y un signo de anj en la otra.
Su tocado original era el signo del trono que se usaba para escribir su nombre. Aparece a menudo
junto a Neftis, sobre todo cuando llora la muerte de Osiris, sosteniéndolo en su trono, o
protegiendo los sarcófagos de los muertos. En estas situaciones, a menudo sus brazos se cruzan
sobre sus rostros, en un gesto de luto, o se extienden alrededor de Osiris o de los difuntos como
signo de su papel protector.72 En estas circunstancias generalmente se representaban como
milanos o mujeres con alas de milanos. Esta forma puede estar inspirada en una similitud entre las
llamadas de los milanos y los gritos de las mujeres que lloran,73 o en una metáfora que compara
la búsqueda de carroña de estas aves con la búsqueda de su hermano muerto por parte de las
diosas.72 A veces aparecía con otras formas animales: como cerda, representando su carácter
maternal; como vaca, sobre todo cuando estaba ligada a Apis; o como escorpión.72 También
adoptó la forma de un árbol o de una mujer que emerge de un árbol, ofreciendo a veces alimento
y agua a las almas fallecidas. Esta forma aludía a la alimentación materna que ella
proporcionaba.74
Comenzando en el Imperio Nuevo, gracias a los estrechos vínculos entre Isis y Hathor, asumió los
atributos de la otra diosa, como un sistro y un tocado de cuernos de vaca que contenía un disco
solar. A veces se combinaban los dos tocados, de forma que el glifo del trono se situaba sobre el
disco solar.72 En la misma época comenzó a luicir los emblemas de una reina humana, como la
corona en forma de buitre en la cabeza y el uræus real, o cobra alzada, en la frente.51 En los
tiempos ptolemaicos y romanos, sus estatuas y figuras a menudo la mostraban en un estilo
escultórico griego, con atributos tomados de la tradición egipcia y griega.7576 Algunas de estas
imágenes reflejaban su vinculación con otras diosas de maneras novedosas. Isis-Thermuthis, una
combinación de Isis y Renenutet que representaba la fertilidad agrícola, fue mostrada en este
estilo como una mujer con la parte inferior del cuerpo de una serpiente. Estatuillas de una mujer
que lleva un elaborado tocado y muestra sus genitales pueden representar a Isis-Afrodita.77n 3
El tyet, un símbolo en forma de bucle similar a la del anj, estaba considerado como el emblema
particular de Isis al menos desde la época del Imperio Nuevo, aunque ya existía mucho antes.79 A
menudo estaba confeccionado con jaspe rojo y se asimilaba con la sangre de Isis. Utilizado como
amuleto funerario, se creía que confería su protección al portador.80
Galería
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Culto
A principios del primer milenio a. C. se observa un mayor interés en la tríada familiar de Osiris, Isis
y Horus y un espectacular crecimiento en la popularidad de Isis. En el siglo IV a. C. Nectanebo I, de
la dinastía XXX la declaró como su deidad patrona, vinculándola más estrechamente al poder
político.84 El Reino de Kush, que gobernó Nubia desde el siglo VIII a. C. hasta el siglo IV d. C.,
asimiló y adaptó la ideología egipcia relativa a la realeza. Equiparaba a Isis con la kandake, la reina
o la reina madre del rey kushita.85
Los reyes griegos de la dinastía ptolemaica, que gobernaron Egipto como faraones desde el año
305 hasta el 30 a. C., desarrollaron una ideología que los vinculaba tanto con los dioses egipcios
como con los griegos, para fortalecer su derecho al trono ante sus súbditos griegos y egipcios.
Durante siglos, los colonos griegos y los visitantes a Egipto habían establecido paralelismos entre
las deidades egipcias y las suyas propias, en un proceso conocido como interpretatio graeca.86
Heródoto, historiador y geógrafo griego que escribió sobre Egipto en el siglo V a. C., la comparó
con Deméter, cuya mítica búsqueda de su hija Perséfone se asemejaba a la búsqueda de Osiris por
parte de Isis. Deméter fue una de las pocas deidades griegas que fueron ampliamente adoptadas
por los egipcios en la época ptolemaica, por lo que la similitud entre ellas proporcionó un vínculo
entre las dos culturas.87 En otros casos estaba vinculada con Afrodita a través de los aspectos
sexuales de su personalidad.88 Sobre la base de estas tradiciones, los dos primeros Ptolomeo
promovieron el culto al nuevo dios Serapis, que combinaba aspectos de Osiris y Apis con los de
dioses griegos como Zeus y Dioniso. Isis, representada en una forma helenizada, fue considerada
como la consorte tanto de Serapis como de Osiris. Ptolomeo II y su hermana y esposa Arsínoe II
crearon un culto real en torno a ellos, de modo que eran adorados en los mismos templos que
Serapis e Isis, y Arsínoe fue equiparada tanto a Isis como a Afrodita.89 Algunas reinas ptolemaicas
posteriores se identificaron todavía más con Isis. En el siglo II a. C. Cleopatra III utilizaba el nombre
de Isis en lugar del suyo en las inscripciones y Cleopatra VII, la última gobernante de Egipto antes
de que fuera anexionada por Roma, utilizó el epíteto «la nueva Isis».90
Templos y festividades
Hasta finales del Imperio Nuevo, su culto estaba estrechamente ligado a deidades masculinas
como Osiris, Min o Amón. Generalmente se la adoraba junto a ellos como su madre o consorte y
se le rezaba especialmente como la madre de varias formas locales de Horus.91 Sin embargo tenía
su propio sacerdocio independiente en algunos lugares92 y al menos un templo propio, en el
centro de culto a Osiris en Abidos, a finales del Imperio Nuevo.93
Los primeros templos importantes en su honor conocidos fueron el de Iseion en Behbeit el-Hagar
en el norte de Egipto y el de File en el extremo sur. Ambos comenzaron a construirse durante la
dinastía XXX y fueron completados o ampliados por reyes ptolemaicos.94 Gracias a la gran
popularidad de Isis, File atrajo a peregrinos de todo el Mediterráneo.95 Se le erigieron otros
muchos templos en la época ptolemaica, desde Alejandría y Canopo en la costa mediterránea
hasta la frontera de Egipto con Nubia.96 En esa región había una serie de templos dedicados a Isis
que se extendían desde el sur de File hasta Maharraqa y que eran lugares de culto tanto para los
egipcios como para varios pueblos nubios.97 Los nubios de Kush le construyeron sus propios
templos en lugares tan al sur como Wad ban Naqa,98 incluido uno en su capital, Meroe.99
El ritual más frecuente de los templos para cualquier deidad era el de la ofrenda diaria, en el que
los sacerdotes vestían la imagen de culto de la deidad y le ofrecían comida.100 En la época
romana, los templos de Isis en Egipto podían construirse en estilo egipcio, en el que la imagen de
culto se encontraba en un santuario aislado accesible únicamente a los sacerdotes, o en un estilo
grecorromano en el que se permitía a los devotos ver la imagen de culto.101 Sin embargo la
cultura griega y egipcia estaban muy entremezcladas en esa época y puede que no haya habido
separación étnica entre los devotos de Isis.102 La misma gente puede haberle rezado fuera de los
templos egipcios y delante de su estatua dentro de los templos griegos.101
Los templos también celebraban muchas fiestas a lo largo del año, algunas a nivel nacional y otras
muy locales.103 Se realizaron una elaborada serie de ritos en todo Egipto por Osiris durante el
mes de Khoiak,104 e Isis y Neftis sobresalieron en estos ritos al menos desde el Imperio Nuevo.105
En la época ptolemaica dos mujeres representaron los papeles de Isis y Neftis durante el Ka-Hor-Ka
(cuarto mes del calendario egipcio y copto), cantando o salmodiando en duelo por su hermano
muerto. Sus cantos se conservan en el Festival de canciones de Isis y Neftis y las Lamentaciones de
Isis y Neftis.105106
Con el tiempo Isis fue teniendo sus propios festivales. En la época romana, los egipcios de todo el
país celebraban su cumpleaños, la Amesysia, llevando su estatua de culto local a través de los
campos, probablemente en celebración de sus poderes de fertilidad.107 Los sacerdotes de File
celebraban un festival cada diez días cuando la estatua de culto de Isis visitaba la vecina isla de
Bigeh, de la que se decía que era el lugar donde estaba enterrado Osiris y los sacerdotes
realizaban ritos funerarios en su honor. La estatua de culto también visitaba los templos vecinos al
sur, incluso durante los últimos siglos de actividad en File, cuando esos templos eran
administrados por pueblos nubios fuera del dominio romano.108
El cristianismo se convirtió en la religión dominante en el Imperio romano, incluido Egipto, durante
los siglos IV y V de nuestra era. Los templos de culto egipcios fueron desapareciendo,
gradualmente y en varios momentos, por una combinación de falta de fondos y hostilidad
cristiana.109 El templo de Isis en File, respaldado por sus devotos nubios, todavía tenía un
sacerdocio organizado y festivales regulares hasta por lo menos mediados del siglo V d. C., lo que
le convierte en el último templo en pleno funcionamiento en Egipto.110n 4
Ritos funerarios
Isis (a la izquierda) y Neftis como milanos junto al féretro de una momia, siglo XIII a. C.
En muchos hechizos en los Textos de las Pirámides, Isis y Neftis ayudan al faraón fallecido a llegar a
la otra vida. En los Textos de los sarcófagos del Imperio Medio, Isis aparece todavía con más
frecuencia, aunque en estos textos se le atribuye a Osiris el haber revivido a los muertos más a
menudo de lo que lo hace ella. Fuentes del Imperio Nuevo como el Libro de los muertos la
describen como la protección de las almas fallecidas cuando se enfrentan a los peligros de la Duat.
También la describen como miembro de los consejos divinos que juzgan la integridad moral de las
almas antes de admitirlas en la otra vida y aparece en viñetas junto a Osiris, que preside este
tribunal.112
Isis y Neftis participaban en las ceremonias fúnebres, donde dos plañideras, como las del festival
de Abidos, lloraban a los difuntos mientras las dos diosas lloraban a Osiris.113 Con frecuencia se
mostraba o aludía a Isis en el equipamiento funerario: en los sarcófagos y en los arcones canopesn
5 como una de las cuatro diosas que protegían a los «Cuatro hijos de Horus», en el arte de las
tumbas ofrendando su leche revitalizadora a los difuntos, y en los amuletos tyet que a menudo se
colocaban en las momias para asegurarse de que el poder de Isis los protegía de cualquier
daño.115 Los textos funerarios tardíos destacaban su duelo por Osiris y se dice que uno de ellos,
concretamente uno de los Libros de las Respiraciones, fue escrito por ella para beneficio de
Osiris.116 En la liturgia funeraria nubia, Isis fue considerada más importante que su marido,
porque ella era la pareja activa, mientras que él solo recibía pasivamente las ofrendas que ella
hacía para mantenerlo en la vida después de la muerte.117
Culto personal
A diferencia de muchas deidades egipcias, a Isis rara vez se le rezaba o se la invocaba por su
nombre antes de finales del Imperio Nuevo.118119 A partir del Período Tardío (c. 664 a. C.) se
convirtió en una de las deidades más comúnmente mencionadas en las fuentes de este período,
que a menudo se refieren a su carácter amable y a su disposición a responder a aquellos que le
piden ayuda. 120 Se hicieron cientos de miles de amuletos y estatuas votivas de Isis amamantando
a Horus durante el primer milenio antes de Cristo,121 y en la época romana fue una de las
deidades más comúnmente representadas en el arte religioso del hogar, como las estatuillas y las
pinturas en paneles.122
Destaca en textos mágicos desde el Imperio Medio en adelante. Los peligros a los que se enfrenta
Horus durante la infancia son un tema frecuente en los encantamientos mágicos de curación, en
los que los esfuerzos de Isis por curarlo se extienden para curar a cualquier paciente. En muchos
de estos hechizos obliga a Ra a ayudar a Horus asegurándole que detendrá el sol en su curso a
través del cielo a menos que su hijo se cure.123 Otros hechizos la equiparaban a las mujeres
embarazadas para asegurarse de que darían a luz a sus hijos con éxito.124
La magia egipcia comenzó a incorporar conceptos cristianos a medida que esta religión se
estableció en Egipto, pero los dioses egipcios y griegos continuaron apareciendo en
encantamientos mucho después de que su adoración en los templos hubiera cesado.125 Hechizos
que pueden datar de los siglos VI, VII u VIII d. C. invocan el nombre de Isis junto a las figuras
cristianas.126
En el mundo grecorromano
Expansión
Los cultos establecidos en una ciudad o nación en particular eran la norma en todo el mundo
antiguo hasta mediados o finales del primer milenio antes de Cristo, cuando el mayor contacto
entre las diferentes culturas permitió que algunos cultos se expandieran. Los griegos conocían a
las deidades egipcias, incluida Isis, al menos desde la época arcaica (c. 700-480 a. C.) y su primer
templo conocido en Grecia fue construido en o antes del siglo IV a. C. por los egipcios que vivían
en Atenas. Las conquistas de Alejandro Magno a finales de ese siglo crearon reinos helenísticos a
lo largo del Mediterráneo y el Cercano Oriente, incluido el Egipto ptolemaico y pusieron en
contacto mucho más estrecho a las religiones griega y no griega. La difusión transcultural
resultante permitió que muchas tradiciones religiosas se extendieran por todo el mundo
helenístico en los últimos tres siglos antes de Cristo. Los nuevos cultos desplazados se adaptaron
de forma significativa para atraer a personas de diversas culturas. Los cultos de Isis y Serapis, en
las formas helenizadas creadas bajo los ptolomeos, estaban entre los que se expandieron de esta
forma.127
Difundidos por comerciantes y otros viajeros mediterráneos, los cultos de Isis y Serapis se
establecieron en las ciudades portuarias griegas a finales del siglo IV a. C. y se extendieron por
toda Grecia y Asia Menor durante los siglos III y II. La isla griega de Delos fue un antiguo centro de
culto de ambas deidades y su condición de centro comercial la convirtió en un trampolín para que
los cultos egipcios se difundieran por Italia.128 También fueron adorados en lugares dispersos del
Imperio seléucida, el reino helénico en el Medio Oriente, incluso hasta Irán, aunque
desaparecieron de la región cuando los seléucidas perdieron su territorio oriental ante el Imperio
parto.129
Los griegos consideraban la religión egipcia exótica y a veces extraña, pero cargada de sabiduría
antigua.130 Como otros cultos de las regiones orientales del Mediterráneo, el culto de Isis atrajo a
griegos y romanos aprovechando sus orígenes exóticos,131 pero la forma que tomó después de
llegar a Grecia fue notablemente helenizada.132
El culto de Isis llegó a Italia y a la esfera de influencia romana en algún momento del siglo II a.
C.133 Fue uno de los muchos que se introdujeron en Roma a medida que el territorio de la
República romana se expandía en los últimos siglos antes de Cristo. Las autoridades de la república
trataron de definir qué cultos eran aceptables y cuáles no, en un intento de definir la identidad
cultural romana en medio de los cambios culturales provocados por la expansión de Roma.134 En
el caso de Isis, se le erigieron santuarios y altares en la colina Capitolina, en el corazón de la
ciudad, por parte de ciudadanos particulares a principios del siglo I a. C.133 La independencia de
su culto ante el control de las autoridades romanas lo hizo potencialmente perturbador para
ellos.135 En los años 50 y 40 a. C., cuando la crisis de la República romana hizo temer a muchos
romanos que peligrara la pax deorum, el Senado destruyó estos santuarios,136137 aunque no
prohibió por completo la entrada de Isis en la ciudad.133
Los cultos egipcios se enfrentaron a una mayor hostilidad durante la cuarta guerra civil de la
República romana (32-30 a. C.), cuando Roma, dirigida por Octavio, el futuro emperador Augusto,
luchó contra el Egipto de Cleopatra.138 Tras la victoria de Octavio, se prohibieron los santuarios
de Isis y Serapis dentro del pomerium, el límite más interno y sagrado de la ciudad, pero se
permitieron en otras partes de la ciudad fuera de este límite, señalando así a las deidades egipcias
como no romanas pero aceptables para Roma.139 A pesar de haber sido expulsados
temporalmente de Roma durante el reinado de Tiberio (14-37 d. C.),n 6 los cultos egipcios se
convirtieron gradualmente en una parte aceptada del panorama religioso romano. Los
emperadores flavianos a finales del siglo I d. C. trataron a Serapis e Isis como patronos de su
gobierno de la misma manera que a los dioses romanos tradicionales como Júpiter y Minerva.141
Aunque se estaba integrando en la cultura romana, el culto a Isis desarrolló nuevas características
que enfatizaban su origen egipcio.142143
Funciones
Estatua romana de Isis, siglo I o II d. C. Sostiene un sistro y una jarra de agua, aunque estos
atributos se añadieron en una renovación del siglo XVII.147
Su culto, como otros en el mundo grecorromano, no tenía un dogma rígido y sus creencias y
prácticas pueden que solo fueran relativamente similares a medida que se difundían por toda la
región y evolucionaran con el paso del tiempo.148149 Las aretalogías griegas que exaltan a Isis son
la base de gran parte de la información que se tiene sobre estas creencias. Partes de estas
aretalogías son muy parecidas a los conceptos de los himnos egipcios tardíos como los de File,
mientras que otros elementos son totalmente griegos.150 Otra información proviene de Plutarco
(c. 46-120 d. C.), cuyo libro Sobre Isis y Osiris interpreta a los dioses egipcios basándose en su
filosofía del platonismo medio,151 y en varias obras de la literatura griega y latina que hacen
referencia a la adoración de Isis, en especial una obra de Apuleyo (c. 125-180 d. C.) Las
metamorfosis, que finaliza describiendo como su protagonista tuvo una visión de la diosa y se hizo
su devoto.152
Al referirse al papel de Isis como esposa y madre en el mito de Osiris, las aretalogías la declaran
como la inventora del matrimonio y de la maternidad. Fue invocada para proteger a las mujeres
durante el parto y, en antiguas novelas griegas como Efesíacas, para proteger su virginidad.153
Algunos textos antiguos sugieren que era la patrona de las mujeres en general.154155 Puede que
su culto haya servido para promover la autonomía de la mujer de manera limitada tomando como
precedente el poder y la autoridad de Isis, pero en el mito ella se dedicaba a su marido y a su hijo y
nunca fue totalmente independiente de ellos. Las aretalogías reflejan posturas ambiguas hacia la
independencia de la mujer: unas dicen que Isis hizo a las mujeres iguales a los hombres, mientras
otras que hizo que las mujeres estuvieran subordinadas a sus maridos.156157
A menudo se describía a Isis como una diosa lunar, paralelamente a las características solares de
Serapis.158 También se la veía como una diosa cósmica en general; varios textos afirman que
organizaba el comportamiento del sol, la luna y las estrellas, gobernando el tiempo y las
estaciones que, a su vez, garantizaban la fertilidad de la tierra.159 Estos textos también le
atribuyen la invención de la agricultura, el establecimiento de leyes y el diseño o la promoción de
otros elementos de la sociedad humana. Esta idea se deriva de las antiguas tradiciones griegas
sobre el papel de varios dioses griegos y héroes culturales, como Deméter, en el establecimiento
de la civilización.160
También se encargaba de los mares y los puertos. Los marineros dejaron inscripciones en las que
se le pedía que velara por la seguridad y la buena suerte de sus viajes. En este papel se la llamaba
Isis Pelagia, 'Isis del Mar', o Isis Faria, en referencia a una vela o a la isla de Faro, lugar donde se
encontraba el Faro de Alejandría.161 Esta visión de Isis, que se desarrolló en la época helenística,
puede haber estado inspirada en imágenes egipcias de Isis en una barca, o en deidades griegas
que protegían a los marineros, como Afrodita.162163 Isis Pelagia adquirió un significado adicional
en Roma. El suministro de alimentos de la ciudad dependía de los envíos de cereales de sus
provincias, especialmente Egipto, por lo que Isis garantizaba cosechas fértiles y protegía los barcos
que transportaban los alimentos obtenidos a través de los mares, asegurando así el bienestar del
imperio en su conjunto.164 Se decía que su protección se extendía a los ejércitos de Roma, al igual
que en el Egipto ptolemaico, y a veces se la conocía con el nombre de Isis Invicta.165 Sus
funciones eran tan numerosas que llegó a ser denominada myrionymos 'una con innumerables
nombres', y panthea 'todas las diosas'.166 Tanto Plutarco como un filósofo posterior, Proclo,
mencionaron una estatua cubierta con un velo de la diosa egipcia Neit que ellos vincularon con
Isis, citándola como ejemplo de su universalidad y sabiduría enigmática. Llevaba las palabras «Yo
soy todo lo que ha sido, es y será; y ningún mortal ha levantado jamás mi manto».167n 7
También se decía que beneficiaba a sus seguidores en la otra vida, lo cual no fue muy resaltado en
la religión griega y romana.170 Las metamorfosis y las inscripciones dejadas por sus adoradores
parecen indicar que muchos de sus seguidores creían que ella les garantizaría una mejor vida
después de la muerte a cambio de su devoción. Describían esta vida después de la muerte de
forma inconsistente; algunos decían que se beneficiarían del agua vivificante de Osiris mientras
que otros esperaban navegar a las Islas de los bienaventurados de la tradición griega.171
Como en Egipto, se decía que tenía poder sobre el destino, lo que en la religión griega tradicional
era un poder que ni siquiera los dioses podían desafiar. El historiador italiano Valentino Gasparini
afirma que este control sobre el destino aglutina los distintos rasgos de Isis: gobierna el cosmos,
pero también libera a la gente de sus desgracias comparativamente triviales, y su influencia se
extiende al reino de la muerte, que es «individual y universal al mismo tiempo».172
Más de una docena de dioses egipcios fueron adorados fuera de Egipto en las épocas helenística y
romana en una serie de cultos interrelacionados, aunque muchos de ellos eran de escasa
importancia.173 De las más importantes de estas deidades, Serapis estaba estrechamente
relacionada con Isis y a menudo aparecía junto a ella en el arte, pero Osiris seguía siendo el centro
de su mito y se destacaba en sus rituales.174 Los templos de Isis y Serapis a veces estaban uno
junto al otro, pero era raro que un solo templo estuviera dedicado a ambos.175 Osiris, como
deidad muerta a diferencia de los dioses inmortales de Grecia, le resultaba extraño a los griegos y
desempeñaba solo un papel menor en los cultos egipcios en tiempos helenísticos. En la época
romana se convirtió, como Dioniso, en símbolo de una vida gozosa después de la muerte, y el culto
a Isis se centró cada vez más en él.176 Horus, a menudo bajo el nombre de Harpócrates,n 8
también apareció en los templos de Isis como su hijo junto a Osiris o Serapis. Adoptó rasgos de
dioses griegos como Apolo y actuó como dios del sol y de las cosechas.178 Otro miembro del
grupo era Anubis, que estaba vinculado al dios griego Hermes en su forma helenizada
Hermanubis.179 En ocasiones también se decía que Isis había aprendido su sabiduría de Tot, el
dios egipcio de la escritura y el conocimiento, conocido en el mundo grecorromano como Hermes
Trismegisto, o incluso que era su hija.180181
También tenía una extensa red de conexiones con deidades griegas y romanas, así como con
algunas de otras culturas. No estaba totalmente integrada en el panteón griego, pero en
diferentes momentos se la equiparó con una serie de figuras mitológicas griegas, entre ellas
Deméter, Afrodita o Io, una mujer que fue convertida en vaca y perseguida por la diosa Hera desde
Grecia hasta Egipto.182 El culto a Deméter fue una influencia helénica especialmente importante
en la adoración de Isis desde su llegada a Grecia.183 Su relación con las mujeres estaba
influenciada por su frecuente analogía con Artemisa, que tenía un doble papel como diosa virgen y
promotora de la fertilidad.184 Debido al poder de Isis sobre el destino, estaba asociada a las
personificaciones griegas y romanas de la fortuna, Tique y Fortuna.185 En Biblos (Fenicia), en el
segundo milenio antes de Cristo, Hathor había sido adorada como una forma de la diosa local
Baalat Gebal; Isis la remplazó gradualmente a lo largo del primer milenio antes de Cristo.186 En
Nórico, en Europa central, Isis estaba sincretizada con la divinidad tutelar local Noreia,187 y en
Petra puede haber estado vinculada con la diosa árabe `Uzza.188 El autor romano Tácito dijo que
Isis era adorada por los suevos, un pueblo germánico que vivía fuera del imperio, pero puede
haberla confundido con una diosa germánica porque, como ella, estaba simbolizada por un
barco.189
Muchas aretalogías incluyen largas listas de diosas con las que Isis estaba vinculada. Estos textos
tratan a todas las deidades que enumeran como formas de ella, lo que parece indicar que a los
ojos de los autores era un ser sumodeísta: la única diosa para todo el mundo conocido.190191 En
el mundo religioso romano, muchas deidades se consideraban «una» o «única» en textos
religiosos de este tipo. Al mismo tiempo, los filósofos helenísticos veían con frecuencia el principio
unificador y abstracto del cosmos como divino. Muchos de ellos reinterpretaron las religiones
tradicionales para que se ajustaran a su concepto de este ser superior, como hizo Plutarco con Isis
y Osiris.192 En Las metamorfosis Isis dice «mi única persona manifiesta los aspectos de todos los
dioses y diosas» y que es «adorada por todo el mundo bajo diferentes formas, con varios ritos y
con múltiples nombres», aunque los egipcios y nubios usan su verdadero nombre, Isis.193194
Pero cuando enumera las formas en que varios pueblos mediterráneos la adoran, solamente
menciona a las deidades femeninas.195 Las deidades grecorromanas estaban firmemente
divididas por género, limitando así el carácter universal que podría tener Isis. Una aretalogía evita
este problema llamando a Isis y Serapis, que a menudo se decía que englobaban a muchos dioses
masculinos, las dos «únicas» deidades.196197 De manera similar, tanto Plutarco como Apuleyo
limitan la importancia de Isis al tratarla como subordinada en última instancia a Osiris.198 La
afirmación de que ella era única tenía el propósito de enfatizar su grandeza más que de hacer una
declaración teológica precisa.196197
Iconografía
Como Isis-Fortuna o Isis-Tique sostenía en su mano derecha un timón, que representaba el control
del destino y en su mano izquierda una cornucopia, que representaba la abundancia.206 Como Isis
Faria llevaba un manto que ondeaba detrás de ella como una vela,161 y como Isis Lactante,
amamantaba a su hijo, Harpócrates.206 Esta diversidad de imágenes surgió de sus múltiples
funciones; como dice el escritor y divulgador estadounidense Robert Steven Bianchi, «Isis podía
representar cualquier cosa para cualquiera y podía ser representada de cualquier manera
imaginable».207
Adoración
Devotos y sacerdotes
Como la mayoría de los cultos de la época, el de Isis no requería que sus devotos la adoraran
exclusivamente a ella, y su nivel de compromiso probablemente era muy variable.208 Algunos
seguidores de Isis actuaron como sacerdotes en diversos cultos y realizaron diferentes iniciaciones
dedicadas a otros dioses.209 Sin embargo, muchos destacaron su fuerte devoción hacia ella, y
algunos la consideraron el centro de sus vidas.210 Estaban entre los pocos grupos religiosos en el
mundo grecorromano que tenían un nombre distintivo, equivalente a «judío» o «cristiano», que
podría indicar que se definían por su confesión religiosa, aunque la palabra («isiaco») se empleaba
poco.208
Los isiacos constituían una parte muy pequeña de la población del Imperio romano,211 pero
provenían de todos los niveles de la sociedad, desde esclavos y libertos hasta altos funcionarios y
miembros de la familia imperial.212 Relatos antiguos indican que era popular entre las clases
sociales más bajas, lo que ofrece una posible razón por la que las autoridades de la República
romana, preocupadas por las luchas entre clases, veían con recelo su culto.213
Las mujeres tenían una mayor representación en el culto de Isis que en la mayoría de los cultos
grecorromanos y en tiempos del Imperio podían ejercer como sacerdotisas en las mismas
posiciones jerárquicas que sus homólogos masculinos.214 Las mujeres constituyen mucho menos
de la mitad de los isiacos representados en las inscripciones y rara vez figuran entre los rangos más
altos del sacerdocio,215 pero debido a que las mujeres están infrarrepresentadas en las
inscripciones romanas, su participación puede haber sido mayor de lo que se ha registrado.216
Varios escritores romanos acusaron al culto de Isis de fomentar la promiscuidad entre las mujeres.
El historiador español Jaime Alvar sostiene que el culto despertó la desconfianza de los hombres
simplemente porque les dio a las mujeres un lugar para moverse fuera del control de sus
esposos.217
Sus sacerdotes eran conocidos por sus distintivas cabezas afeitadas y sus ropas de lino blanco,
ambas características tomadas de los sacerdotes egipcios y sus requisitos de pureza ritual.218 Un
templo de Isis podría incluir varios rangos de sacerdotes, así como varias asociaciones de culto y
tareas especializadas para los devotos laicos.219 No se ha encontrado ninguna evidencia de que
existiera una jerarquía que supervisara varios templos y es muy posible que cada uno de ellos haya
funcionado de forma independiente de los demás.220
Fresco de una reunión de isiacos, siglo I d. C. Un sacerdote atiende un fuego mientras otro
sostiene una vasija de agua sagrada a la puerta de un templo flanqueado por esfinges.221
Los templos de deidades egipcias fuera de Egipto, como la Basílica Roja de Pérgamo, el Templo de
Isis en Pompeya o el Iseum Campense en Roma, fueron construidos en un estilo
fundamentalmente grecorromano pero, al igual que los templos egipcios, estaban rodeados de
grandes patios cerrados por murallas. Estaban decorados con obras de arte de temática egipcia, e
incluían a veces antigüedades procedentes de Egipto. Su trazado era más elaborado que el de los
templos romanos tradicionales e incluía habitaciones para albergar a los sacerdotes y para
diversas funciones rituales, con una estatua de culto a la diosa en un santuario aislado.222223 A
diferencia de las imágenes de culto egipcias, las estatuas helenísticas y romanas de Isis eran de
tamaño natural o mayor. El ritual diario consistía en vestir cada mañana la estatua con vestiduras
muy elaboradas y ofrecerle libaciones, pero en contraste con la tradición egipcia, los sacerdotes
permitían a sus devotos ver la estatua de culto durante el ritual matutino, rezarle directamente y
cantar himnos ante ella.224
Un objeto de veneración en estos templos era el agua, que se consideraba un símbolo de las aguas
del Nilo. Los templos de Isis construidos en tiempos helenísticos a menudo incluían cisternas
subterráneas que almacenaban esta agua sagrada, elevando y bajando el nivel del agua a
semejanza de la crecida del Nilo. Muchos templos romanos usaban un cántaro de agua que era
adorado como una imagen de culto o manifestación de Osiris.225
Culto personal
Los lararios romanos, o santuarios del hogar, contenía estatuillas de los penates, un variado grupo
de deidades protectoras elegidas en función de las preferencias de los miembros de la casa.226
Isis y otras deidades egipcias fueron encontradas en lararios en Italia desde finales del siglo I a. C.
hasta principios del siglo IV d. C.227228
El culto exigía pureza tanto ritual como moral a sus devotos y requería periódicamente baños
rituales o períodos de varios días de abstinencia sexual. Los isiacos a veces mostraban su piedad de
forma irregular, cantando las alabanzas de Isis en las calles o, como forma de penitencia,
proclamando sus faltas en público.229
Algunos templos de deidades griegas, incluido Serapis, practicaban la incubación, en la que los
adoradores dormían en un templo esperando que el dios se les apareciera en un sueño y les diera
consejos o sanara sus dolencias. Algunos textos indican que esta práctica tuvo lugar en los templos
de Isis, pero las pruebas son escasas.230 Se creía que Isis se comunicaba a través de los sueños en
otras circunstancias, incluso para llamar a los adoradores a someterse a la iniciación.231
Iniciación
Algunos templos de Isis realizaban ritos mistéricos para iniciar a nuevos miembros del culto.
Aunque estos ritos se encuentran entre los elementos más conocidos del culto grecorromano de
Isis, solo se tiene constancia de que se practicaron en Italia, Grecia y Asia Menor.232n 10 Al darle
al devoto una experiencia dramática y mística de la diosa, las iniciaciones añadieron intensidad
emocional al proceso de unirse a su adoración.231
Las metamorfosis, al describir cómo se incorpora el protagonista al culto de Isis, nos ofrece el
único relato detallado de la iniciación isiaca.239 Los motivos que llevaron a Apuleyo a escribir
sobre el culto y la exactitud de su descripción ficcional son muy debatidos. Sin embargo el relato
es en general coherente con otras evidencias acerca de las iniciaciones, y los estudiosos se apoyan
en gran medida en él a la hora de estudiar el tema.240
Los antiguos ritos mistéricos utilizaban una serie de experiencias intensas, como la oscuridad
nocturna interrumpida por la luz brillante y la música y el ruido intensos, para abrumar sus
sentidos y proporcionarles una intensa experiencia religiosa que les hacía sentir como si estuvieran
en contacto directo con el dios al que se habían encomendado.241 El protagonista de la novela de
Apuleyo, Lucio, se somete a una serie de iniciaciones, aunque solamente la primera se describe en
detalle. Después de entrar por la noche en el interior del templo de Isis, dice: «Llegué al límite de
la muerte y, habiendo pisado el umbral de Proserpina, viajé a través de todos los elementos y
regresé. En medio de la noche vi el sol brillando con luz resplandeciente, me enfrenté cara a cara
con los dioses de las profundidades y los dioses de lo alto, y los reverencié desde muy cerca».242
Esta críptica descripción sugiere que el viaje simbólico de los iniciados al mundo de los muertos se
comparó con el renacimiento de Osiris, así como con el viaje de Ra a través del inframundo en el
mito egipcio,243 posiblemente implicando que Isis trajo al iniciado de vuelta de la muerte como lo
hizo con su esposo.244
Fiestas
El calendario romano incluía las dos fiestas más importantes de Isis ya en el siglo I d. C. La primera
festividad era la Navigium Isidis en marzo, que marcaba el inicio de la apertura de la temporada de
navegación245246 y celebraba su influencia sobre el mar y servía de oración por la seguridad de la
gente de mar y, en definitiva, del pueblo romano y de sus líderes.247 Consistía en una elaborada
procesión, que incluía a sacerdotes y devotos isiacos con una gran diversidad de vestimentas y
emblemas sagrados, que trasladaban una reproducción de un barco desde el templo local de Isis
hasta el mar o hasta un río cercano.248249 La otra eran las Isia (o Isideia) a finales de octubre y
principios de noviembre. Al igual que su precursor egipcio, el festival Khoiak, las Isia ofrecían una
representación ritual de la búsqueda de Osiris por parte de Isis, seguida por el júbilo cuando se
encontraba el cuerpo del dios.250 También se celebraban otras fiestas menores en su honor,
como la Pelusia a finales de marzo, que posiblemente celebraba el nacimiento de Harpócrates, y la
Lychnapsia, o fiesta de la luz de las lámparas, que celebraba el propio nacimiento de Isis el 12 de
agosto.247
Las festividades de Isis y otros dioses politeístas se celebraron a lo largo del siglo IV d. C., a pesar
del crecimiento del cristianismo durante esa época y de la persecución a los paganos que se
intensificó hacia finales del siglo.251 La Isia se celebró al menos hasta el año 417 d. C., y la
Navigium Isidis duró hasta bien entrado el siglo VI.252 Con el tiempo el significado religioso de
todas las fiestas romanas se fue olvidando o ignorando, aunque las costumbres continuaron. En
algunos casos, estas costumbres pasaron a formar parte de la cultura clásica y cristiana de la Alta
Edad Media.253
Una cuestión polémica sobre Isis es si su culto influyó en el cristianismo.254 Algunas costumbres
isiacas quizá estuvieron entre las prácticas religiosas paganas que se incorporaron a las tradiciones
cristianas a medida que se cristianizaba el Imperio romano. El historiador y arqueólogo húngaro
Andreas Alföldi, por ejemplo, sostenía en los años 1930 que el festival medieval del Carnaval, en el
que se llevaba una reproducción de un barco, se desarrolló a partir del Navigium Isidis.255
Gran parte de la discusión se centra en si elementos del cristianismo fueron tomados de cultos
paganos mistéricos, incluido el de Isis.256 Los miembros más devotos del culto de Isis asumían un
compromiso personal con una deidad que consideraban superior a las demás, como hacían los
cristianos.257 Tanto el cristianismo como el culto a Isis tenían un rito de iniciación: los misterios en
el caso de Isis, el bautismo en el cristianismo.258 Uno de los temas comunes de los cultos
mistéricos —un dios cuya muerte y resurrección pueden estar relacionadas con el bienestar del
devoto en la vida después de la muerte— se asemeja al tema central del cristianismo. La
posibilidad de que las creencias básicas del cristianismo fueron tomadas de los cultos mistéricos
ha provocado un acalorado debate desde hace más de 200 años.259 En respuesta a estas
controversias, tanto Hugh Bowden como Jaime Alvar, especialistas en los antiguos cultos
mistéricos, sugieren que las similitudes entre el cristianismo y los cultos mistéricos no se
originaron en el simple hecho de tomar prestadas las ideas, sino en su procedencia común, es
decir, en la cultura grecorromana en la que se desarrollaron todos ellos.258260
También se han analizado las posibles similitudes de Isis con María, la madre de Jesús. Han sido
objeto de controversia entre los cristianos protestantes y la Iglesia católica, ya que muchos
protestantes han argumentado que la veneración católica de María es un remanente del
paganismo.261 El clasicista R. E. Witt veía a Isis como la «gran precursora» de María. Sugirió que
los convertidos al cristianismo que antes habían adorado a Isis habrían visto a María en términos
muy parecidos a los de su diosa tradicional. Señaló que ambas tienen en común varias esferas de
influencia, como la agricultura y la protección de los marineros y comparó el título de María como
«Madre de Dios» con el mismo epíteto de Isis, al igual que el de ambas como «Reina de los
Cielos».262 Stephen Benko, un historiador estudioso del cristianismo primitivo, argumenta que la
devoción a María estaba profundamente influenciada por la adoración de varias diosas paganas,
no solo de Isis.263 En contraste, John McGuckin, un estudioso de la Iglesia, dice que María
adquirió rasgos superficiales de estas diosas en la iconografía, pero que los fundamentos de su
culto eran completamente cristianos.264
Por su parte, las imágenes de Isis con Horus en el regazo se presentan a menudo como una
influencia en la representación de María, en particular las imágenes de la Virgen de la Leche, ya
que las imágenes de las mujeres lactantes eran raras en la cultura mediterránea de la antigüedad,
fuera de Egipto.265266 El arqueólogo canadiense Vincent Tran Tam Tinh señala que las últimas
imágenes de Isis amamantando a Horus datan del siglo IV d. C., mientras que las primeras
imágenes de María amamantando a Jesús datan del siglo VII d. C.; por su parte, Sabrina Higgins,
basándose en el estudio de Tran Tam Tinh, argumenta que si hay una conexión entre las
iconografías de Isis y María, se limita a las imágenes de la Virgen de la Leche en Egipto.267 En
contraposición, Thomas F. Mathews y Norman Muller consideran que la pose de Isis en las últimas
pinturas de paneles antiguos influyó en varios tipos de iconos marianos, dentro y fuera de
Egipto.268 Elizabeth Bolman dice que estas primeras imágenes egipcias de María amamantando a
Jesús tenían la intención de enfatizar su divinidad, de la misma manera que las imágenes de las
diosas amamantando lo hacían en la antigua iconografía egipcia.269 Higgins argumenta que estas
similitudes prueban que las imágenes de Isis influyeron en las de María, pero no que los cristianos
adoptaron deliberadamente la iconografía de Isis u otros elementos de su culto.270
Isis como una «Diosa de la vida» cubierta con un velo en el Herbert Hoover National Historic Site.
La memoria de Isis sobrevivió a la desaparición de su culto. Al igual que los griegos y los romanos,
muchos europeos modernos han considerado al antiguo Egipto como cuna de una profunda y a
menudo mística sabiduría, y esta sabiduría ha estado a menudo vinculada a esta diosa.271 La
biografía de Isis de Giovanni Boccaccio en su obra de 1374 De mulieribus claris, basada en fuentes
clásicas, la trató como una reina histórica que transmitió a la humanidad los conocimientos de la
civilización. Algunos pensadores renacentistas desarrollaron esta visión de Isis. Annio de Viterbo,
en la década de 1490, afirmó que Isis y Osiris habían civilizado Italia antes que Grecia,
estableciendo así una conexión directa entre su país natal y Egipto. Los Apartamentos Borgia,
pintados para el papa Alejandro VI, incorporan este mismo tema en su interpretación ilustrada del
mito de Osiris.272
El esoterismo occidental hace referencia a Isis con frecuencia. Dos textos esotéricos romanos
utilizaron el tema mítico en el que la diosa transmite conocimientos secretos a Horus. En el Kore
Kosmou le enseña la sabiduría recibida de Hermes Trismegisto,273 y en el antiguo texto alquímico
Isis la Profetisa a Su Hijo Horus, le proporciona recetas alquímicas.274 Los textos de los inicios de
la literatura esotérica moderna, que veía a Hermes Trismegisto como un sabio egipcio y que
frecuentemente utilizaba textos a los que se le atribuía su autoría, en ocasiones también se
referían a Isis.275 En otro orden de cosas, la descripción de Apuleyo de la iniciación isiaca ha
influido en las prácticas de muchas sociedades secretas.276 La novela del sacerdote francés Jean
Terrasson de 1731, Séthos, se inspira en Apuleyo para un imaginario rito de iniciación egipcio
dedicado a Isis.277 Fue imitado por rituales reales en varias sociedades masónicas y de inspiración
masónica durante el siglo XVIII, así como en varias obras literarias, entre las que destaca la ópera
de 1791 de Wolfgang Amadeus Mozart, La flauta mágica.278
A partir del Renacimiento, la estatua de Isis cubierta por un velo que mencionaban Plutarco y
Proclo fue interpretada como una personificación de la naturaleza, basada en un pasaje de las
obras de Macrobio del siglo V d. C. que equiparaba a Isis con la naturaleza.279n 11 Autores de los
siglos XVII y XVIII atribuyeron a esta imagen una gran variedad de significados: Isis representaba a
la naturaleza como la madre de todas las cosas, como un conjunto de verdades que esperaban ser
reveladas por la ciencia, como un símbolo del concepto panteísta de una deidad anónima y
enigmática que era inmanente dentro de la naturaleza,280 o como un impresionante poder
sublime que podía ser experimentado a través de extáticos ritos mistéricos.281
En la descristianización de Francia durante la Revolución se convirtió en una alternativa al
cristianismo tradicional: un símbolo que podía representar la naturaleza, la sabiduría científica
moderna y un vínculo con el pasado precristiano.282 Por ello la imagen de Isis apareció en obras
de arte auspiciadas por el gobierno revolucionario, como la Fontaine de la Régénération, y
también por el Primer Imperio francés.283284
La metáfora del velo de Isis continuó difundiéndose a lo largo del siglo XIX. Helena Blavatsky,
fundadora de la tradición teosófica esotérica, tituló su libro de 1877 sobre la teosofía Isis sin velo,
sugiriendo que revelaría verdades espirituales sobre la naturaleza que la ciencia no podría.285
Los egipcios modernos la utilizaron como símbolo nacional durante el movimiento faraónico de
principios del siglo XX,n 12 a medida que el país se independizaba del dominio británico. En obras
como el cuadro de Mohamed Naghi en el Parlamento de egipcio titulado El renacimiento de Egipto
y la obra de teatro de Tawfiq Al-Hakim El retorno del espíritu, Isis simboliza el renacimiento de la
nación. Una escultura de Mahmud Mujtar, también titulada El renacimiento de Egipto, escenifica
el motivo por el que Isis se quitó el velo.286
Isis sigue estando presente en los modernos sistemas de creencias esotéricas y neopaganas. El
concepto de una diosa única que encarnaba todos los poderes divinos femeninos, inspirado en
parte por Apuleyo, se convirtió en un tema muy difundido en la literatura del siglo XIX y principios
del XX.288 Grupos y figuras influyentes en el esoterismo, como la Orden Hermética de la Aurora
Dorada a finales del siglo XIX y Dion Fortune en la década de 1930, adoptaron a esta diosa
universal en sus sistemas de creencias y la llamaron Isis. Esta concepción influyó en la «Gran
Diosa», un concepto de diosa madre que se encuentra en muchas formas de brujería
contemporánea.289290 Hoy en día las recreaciones de la antigua religión egipcia, como el
kemetismo ortodoxo o la Iglesia de la Fuente Eterna, incluyen a Isis entre las deidades a las que
veneran.291292 Una secta centrada en la divinidad femenina se llama a sí misma la Fraternidad de
Isis porque, en palabras de una de sus «sacerdotisas», M. Isidora Forrest, puede ser «todas las
Diosas para todas las personas».293
Véase también
Tabla isiaca
Isis ptolemaica
Notas y referencias
Notas
La adoración de un dios particular, como Isis, dentro de la antigua religión egipcia se denomina
«culto».7 A menudo ocurre lo mismo con la adoración de dioses individuales dentro de la religión
griega o romana. Los clasicistas se refieren a veces a la adoración de Isis, o de algunas otras
deidades que fueron introducidas en el mundo grecorromano, como «religiones» porque eran
muy distintas de la cultura que las rodeaba y no de los cultos de los dioses griegos o romanos.8 Sin
embargo, estos cultos no formaron el tipo de comunidades independientes y autónomas con
distintas visiones del mundo que los grupos judíos y cristianos del Imperio romano.9 El historiador
francés Françoise Dunand y el español Jaime Alvar han argumentado que la adoración de Isis
debería denominarse «culto» porque formaba parte de los principales sistemas de la religión
griega y romana y no de un sistema independiente y global de creencias como el judaísmo o el
cristianismo.810
La escritura jeroglífica solo devuelve las consonantes y algunas semivocales, no hay vocales. Por lo
tanto, se pierde la vocalización exacta de las palabras egipcias.11
Estas estatuillas, que eran comunes en el Egipto romano, con frecuencia se cree que representan a
Isis o Hathor en combinación con Afrodita, pero ni siquiera es seguro que representen a una
diosa.78 La anasyrma pueden representar la fertilidad,77 o estar destinada a protegerse del
mal.78
Los expertos han considerado tradicionalmente, basándose en los escritos de Procopio, que File
fue cerrado hacia el año 535 d. C. por una expedición militar a las órdenes de Justiniano I. Jitse
Dijkstra, de la Universidad de Ottawa, ha argumentado que el relato de Procopio sobre el cierre
del templo es inexacto y que la actividad religiosa regular cesó en ese lugar poco tiempo después
de la última fecha inscrita en el tempo, en el año 456 o 457 d. C.110 El historiador estadounidense
Eugene Cruz-Uribe sugiere en cambio que durante los siglos V y VI el templo estuvo vacío la mayor
parte del tiempo, pero los nubios que vivían cerca continuaron celebrando fiestas periódicas hasta
bien entrado el siglo VI.111
Los arcones canopes son recipientes utilizados por los antiguos egipcios para recoger los órganos
internos extraídos durante el proceso de momificación. Cuando comenzaron a utilizarse los vasos
canopes, a finales de la dinastía IV, los vasos se colocaron dentro de los arcones canopes. Aunque
los primeros enterramientos canópicos confirmados datan del reinado de Seneferu durante la
dinastía IV, hay pruebas que sugieren que hubo instalaciones canópicas en Saqqara que datan de
la dinastía II.114
La expulsión por parte de Tiberio de los cultos egipcios fue parte de una reacción más amplia
contra las prácticas religiosas que se consideraban una amenaza para el orden y la tradición,
incluidos el judaísmo y la astrología. Flavio Josefo, un historiador judeoromano que ofrece el relato
más detallado de la expulsión, dice que los cultos egipcios fueron atacados por un escándalo en el
que un hombre se hizo pasar por Anubis, con la ayuda de los sacerdotes de Isis, para seducir a una
noble mujer romana. La historiadora estadounidense Sarolta Takács pone en duda el relato de
Josefo, argumentando que es una ficción con el fin de transmitir un punto de vista moral.140
La estatua estaba en un templo en Sais, el centro de culto de Neit. Plutarco, en cuya época esta
diosa se vinculó estrechamente con Isis, dice que la estatua es de «Atenea [Neit], a quien [los
egipcios] consideran Isis». La versión de Proclo de la cita dice «nadie ha levantado nunca mi velo»,
lo que implica que la diosa es virginal.168 Esta afirmación se hacía ocasionalmente sobre ella en la
época grecorromana, aunque entraba en conflicto con la creencia generalizada de que ella y Osiris
concibieron juntos a Horus.169 Proclo también añade «El fruto de mi vientre fue el sol»,
sugiriendo que la diosa concibió y dio a luz al sol sin la participación de una deidad masculina, lo
que significaría que se refería a los mitos egipcios sobre Neit como la madre de Ra.168
Harpócrates es una helenización del nombre egipcio para una forma específica de Horus: ḥr-p ꜣ-ẖrd
'Horus el Niño'.177
Este nudo se denomina a veces «nudo de Isis», aunque no debe confundirse con el tyet, que
también se conoce como «nudo de Isis».203
Los ritos mistéricos pueden haber surgido como parte de la helenización de Isis bajo los Ptolomeo
en el siglo III a. C.,233 en Grecia bajo la influencia del culto a Deméter en el siglo I a .C.,234 o
incluso en el siglo I o II d. C.232 Se decía que eran de origen egipcio y puede que se basaran en la
tendencia al secretismo de algunos ritos egipcios, que eran realizados por sacerdotes fuera de la
vista del público.235 Sin embargo, se basaban principalmente en varios cultos mistéricos griegos,
sobre todo en los misterios eleusinos dedicados a Deméter, impregnados de elementos del mito y
el ritual egipcio.236237 Incluso después de que se hubiera desarrollado la ceremonia de iniciación,
pocos textos en Egipto se referían a ella.238
Las primeras ilustraciones modernas de Isis como la naturaleza a menudo la mostraba con
numerosos pechos. Originalmente, la forma de Artemisa que fue adorada en Éfeso se representó
con protuberancias redondas en su pecho que llegaron a ser interpretadas como senos. Estos
primeros artistas modernos dibujaron a Isis de esta forma porque Macrobio afirmaba que tanto
Isis como Artemis estaban representadas así.279
El movimiento faraónico o faraonismo, es una ideología que cobró importancia en Egipto en las
décadas de 1920 y 1930. Se basaba en el pasado preislámico de Egipto y argumentaba que el país
formaba parte de una civilización mediterránea más amplia. Esta ideología destacaba el papel del
río Nilo y del mar Mediterráneo. El defensor más notable del faraonismo fue el escritor Taha
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