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Suspiros de Espana. Un Sentimiento Nacio PDF

Este artículo analiza el origen y desarrollo de la composición "Suspiros de España", compuesta en 1901 en Cartagena. En la ciudad floreció el arte y la cultura a principios del siglo XX, dando lugar a importantes cafés y tertulias donde coincidieron músicos. En este contexto se compusieron tres piezas fundamentales para el pasodoble español: "La gracia de Dios" (1880), "El abanico" (1901) y "Suspiros de España" (1901). Inicialmente una marcha, "Suspiros de España" se conv

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Suspiros de Espana. Un Sentimiento Nacio PDF

Este artículo analiza el origen y desarrollo de la composición "Suspiros de España", compuesta en 1901 en Cartagena. En la ciudad floreció el arte y la cultura a principios del siglo XX, dando lugar a importantes cafés y tertulias donde coincidieron músicos. En este contexto se compusieron tres piezas fundamentales para el pasodoble español: "La gracia de Dios" (1880), "El abanico" (1901) y "Suspiros de España" (1901). Inicialmente una marcha, "Suspiros de España" se conv

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Revista del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid ∙ Número 26.

Año 2019

n o

26

año
2019
REVISTA
D E L R E AL C ON S E R V AT OR I O
S UP E R I OR D E M ÚS I C A
D E M AD R I D

N. o 26 (2019)
Real Conservatorio Superior de Música de Madrid

Directora — Dª. Ana Guijarro Malagón


Doctor Mata, n.o 2
28012 MADRID
Tel.: 34 91 539 29 01
Fax: 34 91 527 58 22
[Link]

Música
Revista del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid.
N.o 26 (2018-2019).
revista@[Link]

Dirección ~ Pere Ros


Consejo científico Antonio Arias-Gago del Molino
editorial ~ Manuel Ariza Bueno
Teresa Barrientos Clavero
Eduardo Pedro Díaz Lobatón
Vicente Fernández Martínez
María Lourdes García Melero
Eva Malía Gómez Gutiérrez
Guillermo Peñalver Sarazin

Diseño gráfico ~ José J. Domínguez


Edita: Real Conservatorio Superior de Música de Madrid

I.S.S.N.: 0541-4040
Depósito legal: M-20.558-1992

Fotocomposición e impresión:
Imprenta Taravilla, S.L. • Mesón de Paños, 6 • 28013 Madrid
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La comisión editorial de la revista Música del RCSMM, con el ánimo de mantener


el principio de libre expresión, opta por aceptar artículos de opinión o estudios que la
contengan, aunque no se hace responsable de las consideraciones particulares vertidas
por los autores en la redacción de sus contribuciones.
Los artículos de la presente publicación han sido evaluados y aceptados de acuerdo al
proceso de doble revisión ciega a través de los miembros del Consejo científico editorial.
Música
R evista del R eal C onservatorio
S uperior de M úsica
de M adrid

N.o 26 (2019)
D i r e c t o r : Pere Ros

contenido

Presentación: Pere Ros......................................................................................... 9

COLABORACIONES:

Ana Guijarro Malagón


Anselmo de la Campa (1945-2018)..................................................... 13
Ignacio Saúl Pérez-Juana del Casal
Figurines para ópera italiana de la primera mitad del siglo XIX en la
colección Museográfica del RCSMM................................................... 17
Alicia Díaz de la Fuente
José Luis de Delás, una vida de lucha por la libertad y la justicia desde
la creación musical............................................................................. 37
Paloma Otaola
A la conquista de Madrid: recepción del joven Esplá (1913-1917)........ 47
José Sierra Pérez
¡Válgate Dios, por los villancicos! Apuntes para la historia del villancico
en el monasterio de San Lorenzo del Escorial....................................... 65
Presentación

Noelia Lorenta Monzón


«Suspiros de España»: un sentimiento nacional más allá de las ideologías. 81
Sergio Alejandro Sleiman Domínguez
La iniciación a la música: un viaje desde el cuerpo hacia el aprendizaje
estratégico.......................................................................................... 103
Nieves Hernández Romero
Las maestras repetidoras y honorarias en el Conservatorio de Madrid
en el siglo XIX.................................................................................... 123
Miguel Bernal Ripoll
El círculo de quintas y el Brujo de Vélez Blanco: origen musical de
la mística megalítica........................................................................... 151

TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN
FIN DE ESTUDIOS DE ALUMNOS DEL RCSMM
Pablo Martínez Pegalajar
El director de orquesta en el ensayo: análisis teórico y práctico................... 179

MEMORIAS
Fernando Jiménez de la Hera
Memoria de la Biblioteca - RCSMM. Periodo comprendido entre enero
y diciembre de 2018............................................................................ 205
Ignacio Saúl Pérez-Juana del Casal
Memoria anual de la Colección Museográfica. Periodo comprendido
entre enero y diciembre de 2018............................................................... 209
RCSMM
Memoria de actividades y conciertos celebrados en el Real Conservatorio
Superior de Música de Madrid desde septiembre de 2017 hasta julio de 2018..... 211
RCSMM
Memoria de Recursos Humanos y Alumnado RCSMM - Curso 2018-2019. 221

NORMAS DE PUBLICACIÓN......................................................................... 227

§ 8
«Suspiros de España»: origen y desarrollo de un sentimiento nacional...

«S u s p i r o s d e E s p a ñ a »: o r i g e n y
desarrollo de un sentimiento
n aci o n a l m á s a l l á d e l a s
ideologías

Noelia LORENTA MONZÓN*

Resumen:
Hubo un momento en el que un país entero se emocionó al escuchar una me-
lodía compuesta por Antonio Álvarez Alonso. Sucedió con «Suspiros de España».
Debido a la falta de estudios rigurosos y a la existencia de múltiples leyendas
en torno a su nacimiento, la composición siempre ha estado rodeada de un
halo de misterio. En este artículo se pretende corregir los errores y desmontar
los tópicos que existen sobre el tema. Para ello, es necesario retrotraerse a los
primeros años del siglo XX en la ciudad de Cartagena, en cuyo rico contexto
artístico de cafés y tertulias también vieron la luz dos de los pasodobles españoles
más conocidos a nivel internacional —«La Gracia de Dios» y «El abanico»—.
Por último, se analizará el desarrollo de la composición, desde la marcha que
fue originalmente hasta su conversión en una copla, así como las connotaciones
ideológicas y nostálgicas que la composición ha tenido desde entonces.

Palabras clave: marcha; pasodoble; copla; Segunda República; Guerra Civil.

Abstract:
There was a moment when a whole country was thrilled to hear the melody
composed by Antonio Álvarez Alonso. It happened with «Suspiros de España».
Due to the lack of rigorous studies and the existence of multiple legends about
its origin, the composition has always been surrounded by a halo of mystery.
In this article we try to correct the errors and dismantle the topics that exist
on the subject. For this, it is necessary to go back to the city of Cartagena at
the beginning of the 20th century. In this rich artistic context of cafés and
gatherings, others of the internationally known pasodobles also came to light.

*  Graduada en musicología por la universidad complutense de Madrid en 2017. Alumna del


RCSMM en la especialidad de saxofón.

§ 81
Noelia Lorenta Monzón

Finally, the development of the composition will be analyzed, from its origin
as a march to its conversion into a couplet, as well as the ideological and
nostalgic connotations that the composition has had since then.

Key words: March; pasodoble; copla; Second Republic; Civil War.

Introducción

E
l inicio del siglo XX introdujo progresivas mejoras económicas en la
ciudad de Cartagena. La pobreza y el deterioro provocados por los bom-
bardeos sufridos durante la revolución cantonal (entre julio de 1873 y
enero de 1874)1 parecían haber quedado atrás. El enriquecimiento que estaba
viviendo la ciudad, gracias a la explotación de la sierra minera de Cartagena y
La Unión, permitió la renovación de su casco antiguo mediante la construcción
de edificios de enorme valor arquitectónico, costeados la mayoría de ellos por
la iniciativa privada, como fue el caso de la del acaudalado minero Serafín
Cervantes (1850-1928).
El Modernismo, tan en boga en Barcelona durante aquellos años, llegó
a Cartagena gracias a las construcciones del arquitecto catalán Víctor Beltrí
(1862-1935). Se creó una multitud de establecimientos y cafés (como los de la
Marina, España o La Palma Valenciana), en los que se desarrollaron diferentes
actividades culturales e intelectuales. Cartagena se convirtió en una ciudad muy
rica artísticamente y en ella coincidieron importantes músicos de la época. Estas
circunstancias fueron determinantes para que fuera bautizada, a comienzos del
siglo XX, como «ciudad del pasodoble».

Cartagena, una ciudad que irradia cultura


En este contexto de crecimiento, tanto económico como artístico, se
compusieron en Cartagena, entre 1880 y 1901, tres piezas que resultaron
fundamentales en la historia del género y convirtieron la ciudad en la cuna de
pasodoble español: «La gracia de Dios» (1880), «El abanico» (1901) y «Suspiros
de España» (1901).
Ramón Roig i Torné (1849-1907)2 compuso «La gracia de Dios» en 1880,
como respuesta al pasodoble «La giralda» de Eduardo López Juarranz (1844–

1 
Barón Fernández, José. El Movimiento Cantonal de 1873: 1ª República. La Coruña: Edicios
Do Castro, 1998.
2 
Ramón Roig i Torné, nacido en Lérida, fue un compositor y músico mayor de la Banda
de Música de Infantería de Marina de Cartagena, con la que estrenará el pasodoble «Suspiros de
España», en 1902.

§ 82
«Suspiros de España»: origen y desarrollo de un sentimiento nacional...

1897).3 El autor de «La giralda» envió una copia de su pasodoble a su amigo


Ramón Roig, con una dedicatoria en la que se podía leer: «Para Ramón Roig,
con la completa seguridad de que se dará perfecta cuenta de cómo se escribe
un pasodoble». El músico mayor, ofendido, se puso manos a la obra y en poco
tiempo le contestó con «La gracia de Dios», un pasodoble que posteriormente
envió a su amigo, acompañado de las siguientes palabras: «A Eduardo López
Juarranz, para que compruebe, al leer la presente partitura, que se trata de un
verdadero pasodoble, desde luego, mejor que el suyo».4
No se puede confirmar si esta anécdota es verídica, pero se puede demostrar
que «La giralda» no se estrenó en 1889 en París, con motivo de la Exposición
Universal.5 Anteriormente a esa fecha, la composición ya se había interpretado
en concierto.6 En 1878 se publicó una edición para piano7 y, cuatro años más
tarde, una versión para banda aparecía en el catálogo del editor musical Carlos
Saco del Valle.8 En una crónica publicada en El Globo se escribe que Eduardo
López Juarranz dedicó el pasodoble a la ciudad de Sevilla tras su ingreso, en
1876, como músico mayor en la Banda de Música del Tercer Regimiento de
Ingenieros, acantonada entonces en Sevilla.9 Este cambio de fechas hace más
factible la verosimilitud de la anécdota anterior, puesto que era contradictorio
que «La giralda» se compusiera casi diez años después que «La gracia de Dios»,
como se creía hasta ahora.
Unos años más tarde, Alfredo Javaloyes (1865-1944)10 compuso, también
en Cartagena, otro de los pasodobles españoles más universales: «El abanico».
Es muy probable que el autor dedicara su composición a un grupo de amigos

3 
Eduardo López Juarranz, nacido en Madrid, fue un compositor y músico mayor de
la Banda de Música del Tercer Regimiento de Ingenieros acantonada en Sevilla, desde 1876
hasta 1883.
4 
Gómez García, Eugenio. «El Rincón del Pasodoble» [en línea]. [Consulta: 07-01-2019]
<[Link]
5 
«Sevilla en París», La Época. Madrid: año XLI, nº 13.150, 29-03-1889, p. 2.
6 
«Noticias de espectáculos», El Día. Madrid: nº 2.192, 14-06-1886, p. 4.
7 
López Juarranz, Eduardo. La Giralda: marcha paso doble para piano original de Eduardo
López Juarranz. Madrid: Nicolás Toledo, 1878.
8 
«Casa editorial y almacén de música, pianos e instrumentos de Carlos Saco del Valle», Crónica
de la Música. Madrid: año V, nº 179, 22-02-1882, p. 7.
9 
«Los hombres del día: Don Eduardo López Juarranz», El Globo. Madrid: año IX, nº 2.865,
28-08-1883, p. 1.
10 
Alfredo Javaloyes López, nacido en Elche (Alicante), estudió armonía y composición con
Felipe Pedrell en Barcelona, simultaneándola con el empleo, como violinista, en diferentes orquestas
de Barcelona. Su vida como instrumentista se vio truncada tras un accidente sufrido en París y en
el que se vio afectada su mano izquierda, orientándose hacia la composición y a la dirección. En
1897 ganó la plaza como músico mayor del ejército y fue destinado a la banda del Regimiento
de Infantería Sevilla nº 33, donde permaneció hasta 1918.

§ 83
Noelia Lorenta Monzón

(conocidos como la peña El Abanico)11 con los que se reunía en el café La


Marina. El nombre «abanico» se debía a que las mesas que había en el local
formaban esa figura: «hacíamos un poquito de arte en la mesa del café y en
aquel “Abanico”, centro y foco de toda la vida artística cartagenera en aquellos
tiempos».12
Javaloyes era un habitual de las tertulias intelectuales celebradas en los
cafés de la época, por lo que es probable que allí coincidiera con los com-
positores Ramón Roig y Antonio Álvarez Alonso (de quien nos ocuparemos
más adelante). Este hecho se vio confirmado en una crónica publicada en
el diario La Tierra, con motivo de la llegada de Bartolomé Pérez Casas a
Cartagena, para dirigir un concierto de la orquesta filarmónica de Madrid
en el teatro circo:

Aquel Abanico, reunión de unos cuantos muchachos que dieron en la


manía de ocuparse un poco de cosas de arte, y de cuyo sino se destacaron
Vicente Medina, Pérez Casas, Inocencio Medina Vera, Alfredo Javaloyes,
García Vaso... Todos ellos salidos de hogares humildísimos y ejemplos
vivientes, afortunadamente vivientes, de lo que puede la voluntad. Pérez
Casas, músico soldado, hoy Figura de primer orden en la música española;
Vicente Medina, cabo de Infantería de Marina, tenedor de libros, poeta
eminente; Medina Vera, soldado, pintor laureado; Alfredo Javaloyes, militar
y compositor de todo tipo de música; García Vaso que empezó literato
y degeneró político, escribiente del Ayuntamiento, periodista, abogado y
diputado a Cortes.13

El pasodoble «El abanico» se estrenó en un concierto celebrado el 5


de octubre de 1901 en el jardín de Floridablanca de Murcia, dirigido por
Vicente Espada (1867-1922).14 La afirmación que hallamos en la mayoría
de los documentos existentes hasta la fecha (estreno en 1910) carece de
verosimilitud.15

11 
«La peña “El Abanico” lleva recaudadas hasta ahora 1.072,66 pesetas». En «Cartagena», El
Diario de Murcia. Murcia: año XX, nº 7.682, 01-06-1898, p. 3.
12 
«Vicente Medina en Cartagena», La Tierra. Cartagena: año XXVIII, nº 9.048, 29-03-1931,
p. 1.
13 
J. de C. «Al pasar. Pérez Casas», La Tierra. Cartagena: año XVII, nº 5.880, 16-05-1917, p. 1.
14 
Vicente Espada Cánovas, hijo del también director musical Vicente Espada Gil, fue director
de la banda de música de Cabezo de Torres —una pedanía de Murcia—.
15 
Hernández Arce, José Antonio. «Cartagena, camino del pasodoble» [en línea], Sinfonismo
Virtual. [Consulta: 03-01-2019]. <[Link]
no_pasodoble.php>.

§ 84
«Suspiros de España»: origen y desarrollo de un sentimiento nacional...

Figura 1. Extracto de la nota de prensa que apareció en El Diario de Murcia (1901).16

La composición, que nació como pasodoble y no como marcha militar, tal


y como evidencia su portada, fue adoptada posteriormente por la Banda de
alabarderos —actual Unidad de música de la Guardia Real— como marcha de
honor en los actos oficiales de la Casa Real, así como en los cambios de guardia
que todavía hoy se celebran en el Palacio Real de Madrid. En la actualidad
también interpreta este pasodoble el regimiento de granaderos de Londres en
las ceremonias del palacio de Buckingham.17

Figura 2. Portada de la primera edición del pasodoble «El Abanico» (1901),


Depositado en la biblioteca pública municipal de Elche.

16 
«Las verbenas del Carmen. Jardín de Floridablanca», El Diario de Murcia. Murcia: Año
XXIII, nº 8.744, 05-10-1901, p. 3.
17 
Fernández Latorre, Ricardo. Historia de la música militar de España. Madrid: ministerio
de Defensa, 2000, pp. 368-369.

§ 85
Noelia Lorenta Monzón

Al coincidir en Cartagena algunos de los músicos mayores y compositores


más destacados a nivelo nacional, irradiaba cultura esa ciudad, desde la última
década del siglo XIX, como se ha demostrado con estos ejemplos. Fue, por
tanto, en este rico contexto cultural de tertulias y cafés en el que Antonio
Álvarez Alonso compuso su pasodoble más universal: «Suspiros de España».

«Suspiros de España»
Antonio Álvarez Alonso (1867-1903)18 llegó a Cartagena en 1897 con su
propia compañía de zarzuelas; no tuvo mucha fortuna pues, debido al escaso
éxito de sus representaciones, la disolvió durante su estancia en la ciudad. La
falta de recursos para regresar a Madrid, sumada al deterioro de su matrimonio
con Dª Gumersinda del Río, una aristócrata que no soportaba la vida bohemia
de su marido, le obligaron a quedarse en Cartagena, donde se ganó la vida
impartiendo clases de música. Muy pronto empezó a dar conciertos en los
diferentes cafés de la calle mayor de Cartagena, con el sexteto que él mismo
había formado.19 En un primer momento apareció en el café La Marina, más
arriba citado, y después también en el España, desde su inauguración en 1900.
Como se ha podido confirmar, es muy posible que en ese contexto se relacionara
con los músicos mayores Ramón Roig y Alfredo Javaloyes.
El café España se ubicó en los bajos de la casa Cervantes, en la calle ma-
yor de Cartagena. A ese edificio, inaugurado el 3 de febrero de 1900, se le
conocía popularmente como «El Quijote», por ser la mejor obra de Serafín
Cervantes. No habiendo sido aceptado el adinerado minero como miembro
en el Casino de Cartagena, construyó, justo al lado, un edificio que le diera
sombra y demostrara su poder económico. Como se ha dicho más arriba, la
obra fue dirigida por el arquitecto Víctor Beltrí,20 quien introdujo en Cartagena
la corriente artística del Modernismo.

18 
Antonio Álvarez Alonso, natural de Martos (Jaén), fue un conocido pianista, compositor y
director de zarzuelas. Huérfano desde muy temprano, se trasladó a Madrid para cursar sus estudios
en la Escuela Nacional de Música con los maestros Dámaso Zabala (1835-1894) y Emilio Arrieta
(1821-1894). Compuso más de 20 zarzuelas. También se distinguió como pianista y llegó a dar
conciertos con el violinista Pablo Sarasate (1844–1908). En 1902 ganó, con su «Marcha solemne
para la coronación del rey Alfonso XIII», el primer premio en un concurso de himnos y marchas
organizado por la Sociedad de Conciertos de Madrid para solemnizar la jura de Alfonso XIII
como rey de España. Sin embargo, la composición que le permitió formar parte de la historia de
la música en España ha sido el pasodoble «Suspiros de España».
19 
El sexteto estaba formado por: Antonio Rabay Bartrina, Antonio Pomares Talavera y,
esporádicamente, su hermano Manuel Álvarez como violines; Antonio Lissón y Alvadalejo como
viola y armónium; Juan López como violonchelo; Antonio Torromé como contrabajo y él mismo,
Antonio Álvarez, como piano.
20 
Víctor Beltrí y Roqueta, natural de Tortosa (Tarragona), fue un arquitecto que ejerció
como máximo representante de la arquitectura modernista en la región de Murcia. Cuando llegó

§ 86
«Suspiros de España»: origen y desarrollo de un sentimiento nacional...

Figura 3. Exterior e interior del Café España, ubicado en la casa Cervantes (Cartagena).21

Existen varias teorías sobre el origen de la composición. Sean más o menos


verdaderas, el conocerlas es interesante. La hipótesis más antigua fue expuesta
por Mariano Sanz de Pedre, director de la Banda municipal de Madrid, en su
libro.22 Allí se afirma que Antonio Álvarez compuso «Suspiros de España» en el
café España para demostrar la rapidez y espontaneidad con la que era capaz de
componer sus más bellas melodías, durante alguna velada necesitada de entrete-
nimiento. Pidió solamente, para inspirarse, unos dulces que el propio camarero
compró en la confitería más próxima, ubicada en la misma calle mayor. Cuando el
camarero volvió con los dulces (precisamente, los «suspiros» típicos de Cartagena),
el pasodoble ya estaba prácticamente compuesto y, tras la exitosa reacción del
público, la composición fue interpretada por los músicos allí presentes.23

a Cartagena, en 1895, la ciudad estaba siendo reconstruida después del desastre causado por la
revolución cantonal de 1873. Vid.: Cegarra Beltrí, Guillermo: Adelante siempre. Arquitecto:
Victor Beltrí y Roqueta (Tortosa, 1862-Cartagena, 1935). Murcia: Colegio Oficial de Aparejadores
y Arquitectos Técnicos de Murcia, 2005.
21 
S. C. [sic]: «Casa particular llamada “de Cervantes”, en Cartagena», Arquitectura y
Construcción. Barcelona: Año V, nº 101, 08-05-1901, pp. 137-141.
22 
Sanz de Pedre, Mariano. El pasodoble español. Madrid: José Luis Cosano, 1961.
23 
El origen de la composición como una apuesta con los presentes en la tertulia del café
España también se expone en la entrada que Beatriz Martínez del Fresno dedica al compositor en
el DMEH. Vid: Martínez del Fresno, Beatriz, voz: Álvarez Alonso, Antonio, en: Diccionario
de la Música Española e Hispanoamericana. Emilio Casares Rodicio (ed.). Madrid: SGAE, vol. 1,
1999, pp. 363-364.

§ 87
Noelia Lorenta Monzón

Otras fuentes, en el mismo sentido que la anterior, afirman que el


maestro Álvarez Alonso compuso el pasodoble después de una actuación
con su sexteto en el mismo café y que, de regreso a casa, se detuvo frente
al escaparate de la confitería España, donde se encontraban expuestos los
«suspiros», unos dulces que le sirvieron como inspiración para poner nombre
a su nueva partitura.
La autenticidad de estas teorías es tan poco demostrable como su falsedad.
En cambio, sí es posible refutar otras hipótesis que existen en torno al tema,
como sucede con la versión que defiende el músico cartagenero Alfredo Gar-
cía Segura en su libro.24 El autor afirma que el pasodoble se compuso en el
café La Palma Valenciana, también ubicado en la calle mayor de Cartagena.
Teniendo en cuenta que el maestro Álvarez falleció en 1903 y que dicho café
fue inaugurado en 1911 en el lugar que antes ocupaba la cervecería inglesa,
esta afirmación carece de solidez:

El Maestro Álvarez Alonso ofrecía conciertos animando las veladas del


Café La Palma Valenciana, en la calle Mayor de Cartagena. Una noche,
al terminar su actuación, enseñó a sus amigos una melodía en forma de
pasodoble que había escrito sobre una mesita del café, y que pronto fue
acogida con alborozo por su clara inspiración. En su recorrido nocturno,
se detuvo ante la Confitería España, ubicada frente al café de sus actua-
ciones, y observando una confitura típica llamada «suspiros» —avellanas
caramelizadas—, se inspiró para bautizar «Suspiros de España» a su nueva
partitura.25

Sea cuál sea la atribución al nacimiento de la composición, estas teorías


parecen alimentar la leyenda que existe en torno al que, probablemente, ha
sido el pasodoble más conocido en España. En la actualidad ya no existen ni
el café España ni la confitería, pero en las de Cartagena se siguen vendiendo
«suspiros» y todavía da la hora al compás de la melodía del pasodoble «Suspiros
de España» el reloj ubicado en la Casa Cervantes.
La composición, que Antonio Álvarez dedicó al excelentísimo ayuntamiento
de Cartagena, no fue concebida como pasodoble (así se conoce hoy en día),
sino como «marcha popular», según la edición original (fig. 4). Como tal fue
estrenada de forma oficial por la banda de música del tercer regimiento de in-
fantería de marina (actual tercio de Levante de infantería de marina), acantonada
en Cartagena y dirigida, en un concierto que tuvo lugar en la plaza de San
Sebastián de Cartagena la víspera del Corpus Christi de 1902, por Ramón Roig.

24 
Cf. García Segura, Alfredo. Músicos en Cartagena. Datos Biográficos y Anecdóticos. Cartagena:
Ayuntamiento de Cartagena, 1995.
25 
Ibid., p. 58.

§ 88
«Suspiros de España»: origen y desarrollo de un sentimiento nacional...

Figura 4. Portada de «Suspiros de España».

Figura 5. Banda de Música del Tercer Regimiento de Infantería de Marina de Cartagena.26

26 
«Historia de las Bandas Militares en la Región de Murcia» [en línea], Región de Murcia
Digital. [Consulta: 06-01-2019] <[Link]
27830-DETALLE_REPORTAJES>.

§ 89
Noelia Lorenta Monzón

Debido a la condición de civil del compositor, las ordenanzas militares


impidieron que Ramón Roig cediera la batuta a su amigo Antonio Álvarez
para el estreno de su composición. Una placa conmemora el hecho en este
lugar. Tuvo lugar, además, en el 50 aniversario de su estreno, un homenaje al
compositor de «Suspiros de España» en el que también fueron homenajeados
los compositores de «La gracia de Dios» y «El abanico».

Figura 6. Busto como homenaje a Antonio Álvarez Alonso,


ubicado en la plaza del Rey de Cartagena.

Aunque el estreno oficial de la composición tuvo lugar en 1902, en el curso


de la presente investigación ha sido posible documentar una interpretación
anterior de la misma, en un concierto celebrado en el Café-Restaurant (sic,
fig. 7) España, el 22 de octubre de 1901. Coincide, por tanto, con el lugar en
el que Antonio Álvarez compuso el pasodoble «Suspiros de España». Ha podi-
do también confirmarse que en este café se vendían los «suspiros» comprados,
precisamente, en la confitería España por los dueños del local.27

27 
Información confirmada por Soledad y Antonio, descendientes de quienes regentaban el
Café-Restaurant España en el momento del pre-estreno del pasodoble.

§ 90
«Suspiros de España»: origen y desarrollo de un sentimiento nacional...

Figura 7. Programa del estreno de «Suspiros de España».28

El compositor no pudo disfrutar del éxito de su composición. Murió a


causa de una angina de pecho dos años después de su estreno, con tan solo 36.
Sin embargo, «Suspiros de España» ha pasado a la historia como un símbolo
nacional, independientemente de las diferentes ideologías políticas.
Después de este apartado, en el que se han analizado los orígenes de la
composición, se estudiarán a continuación los diferentes significados y adapta-
ciones que ha ido adquiriendo a lo largo de los años.

«Suspiros de España», himno nacional de la


segunda República
Debido al modo menor de su tonalidad, que evocaba la tristeza, el pasodoble
«Suspiros de España» fue reconocido como un símbolo nostálgico, en el que
todos los españoles, al margen de sus ideologías políticas, se veían reflejados,
especialmente aquellos que se encontraban lejos de su patria o que se vieron en
la obligación de abandonar sus hogares. La composición también se convirtió
en la sintonía oficial de radio España independiente, igualmente conocida como
«la pirenaica», la emisora clandestina de la oposición republicana en el exilio
a partir de 1941. A pesar de que sintonizarla podía acarrear, en nuestro país,

28 
Muelas, José. «Suspiros de España» [en línea], El blog de José Muelas. [Consulta: 06-01-
2019] <[Link]

§ 91
Noelia Lorenta Monzón

penas de cárcel o, incluso, la pena capital, utilizó un símbolo nacional como


melodía de sintonía oficial.
Tras la proclamación de la segunda República, el 14 de abril de 1931, se
inició la búsqueda de un himno oficial para el país. Varios fueron los títulos
que sonaron en un primer momento. Algunas de las propuestas eran himnos
asociados con el imaginario de la república («Himno de Riego», «La marsellesa»
o bien «La internacional»). Otras composiciones fueron compuestas ex novo
para adquirir esa función («14 de abril» o «Himno republicano español»). Por
último, existieron otras partituras que, sin haber surgido expresamente para
eso, también se propusieron como himnos («¡Gloria a España!» o «Suspiros
de España»).
Bajo el título «Veintidós millones de españoles en busca de un himno nacio-
nal», el Heraldo de Madrid publicó un artículo en el que el pasodoble «Suspiros
de España» fue propuesto como posible himno oficial de la Segunda República:

Desde el 14 de abril, en que la Marcha Real pasó, al perder en la prác-


tica sus mayestáticas mayúsculas, a ser una fuga de... Bach, en clave de sol
poniente con ritmo acelerado —a cien kilómetros de media horaria—, los
españoles buscan un nuevo Himno Nacional. […] Varios intentos, algunos
bastante airosos y todos nobilísimos, ha habido de dotar a la República, o
mejor dicho, al país, de un verdadero Himno Nacional. Provisionalmente
nos estamos sirviendo del Himno de Riego y ya se han convocado y hasta
revocado algunos concursos, incluso el ilustre maestro Vives se ha opuesto
a que sea de libre concurso la adopción de ese Himno.

Recojamos hoy, sin apoyarla ni combatirla, la iniciativa que nos co-


munican «Dos españoles» residentes en Barbastro. Nuestros comunicantes
proponen la erección en Himno Nacional del famosísimo y admirable
pasodoble «Suspiros de España», reconocido como el mejor pasodoble en
un importante certamen.29

Culminaba con esta frase la defensa de su propuesta: «Los que fuera de


España hemos oído esta música tan española y tan solemne, hemos sentido y
llorado la patria ausente». De hecho, la idea de que un pasodoble se convirtiera
en himno nacional ya había sido defendida, aunque sin hacer referencia a ningún
título en concreto, por Melchor Fernández Almagro en La Voz:

Dice el maestro Vives en su informe que los dos Himnos Nacionales


mejores del mundo son el inglés y el alemán, formados por temas magistrales
de dos de sus grandes clásicos: Haydn y Händel, respectivamente. ¿Cuáles

29 
«Veintidós millones de españoles en busca de un himno nacional», Heraldo de Madrid.
Madrid: año XLI, nº 14.325, 30-12-1931, p. 5.

§ 92
«Suspiros de España»: origen y desarrollo de un sentimiento nacional...

son entre nosotros los valores equivalentes? En plan erudito, nosotros no


sabríamos en absoluto qué contestar. Pero nuestro corazón, sin un punto
de perplejidad, movilizará hacia nuestros labios en cuanto pensemos sobre el
caso los compases de un pasodoble. Éste o aquél: de Barbieri o de Chueca,
de Juarranz, Lope o Álvarez. Pero un pasodoble, desde luego. El genio de
los pueblos tiene en esto como era todo su lenguaje peculiar.

¿Por qué no buscar el himno de la República entre esas marchas,


pasacalles, pasodobles, que constituyen un tesoro cierto de nuestra música
más genuina y nacional?... No habría que empapar el original adoptado de
entusiasmo popular, porque ya lo está de antemano, y hasta la fibra invisible
del pentagrama. Ha sido el pasodoble generación tras generación exponente
de gozos y bizarrías nacionales en los esparcimientos acostumbrados de las
corridas, las verbenas y los bailes, como en la gravedad de las circunstancias
bélicas, estimulando al soldado. […] ¿Por qué no buscar en los airosos y
populares pasodobles de España la marcha de su República?30

En otros comentarios, sin embargo, se argumentó que el pasodoble «Suspiros


de España» no podía ser himno nacional, debido a sus connotaciones regionales.
Así lo exponía el compositor Herminio Garcerán López:

Es preciso comprender que ese «himno ideal» del ilustre maestro Vives,
entresacado de las melodías clásicas, no nos diría nada. Que el pasodoble
«Suspiros de España», como sustentan los «Dos españoles» de Barbastro, es
maravilloso, el mejor que se ha hecho hasta ahora, pero que no se puede
elevar hasta la categoría de himno, porque España es muy extensa y tiene
una gran variedad de música regional y con el mismo derecho podrían
los aragoneses pedir se considerara nacional una jota o los catalanes una
sardana.31

La falta de consenso y la cantidad de propuestas impidió que se llegara a


un acuerdo. Aunque no existió ningún documento legal que lo confirmara,
el «Himno de Riego» (usado, en un principio, como himno provisional de la
república), se transformó poco a poco en oficial, según la percepción de los
ciudadanos. Sin embargo, estos hechos sirvieron para confirmar que «Suspiros
de España» no estaba asociado a ninguna ideología política en concreto y que
todos los españoles que amaban a su país se sentían identificados con esta
composición tan nostálgica y evocadora de sentimientos.

30 
Fernández Almagro, Melchor. «Intermedio Musical: el himno de la República», La Voz.
Madrid: año XII, nº 3.395, 14-11-1931, p. 1.
31 
Garceran López, Herminio. «El Himno Nacional», Heraldo de Madrid. Madrid: año XLII,
nº 14.327, 01-01-1932, p. 5.

§ 93
Noelia Lorenta Monzón

«Suspiros de España» y la copla: Concha Piquer


y Estrellita Castro
Durante sus primeros años de existencia, la composición era exclusivamente
instrumental, pero con el paso del tiempo también se le añadió letra.32 De este
modo, fue interpretada por las figuras de la copla más consagradas del momento
(entre otras, Concha Piquer y Estrellita Castro), lo que sirvió para extender,
todavía más si cabe, la difusión de la composición.
Un hecho interesante tuvo lugar en 1927, cuando el maestro Manuel Penella
(1880-1939)33 compuso «En tierra extraña», un pasodoble con el que quiso
rendir homenaje a Antonio Álvarez. Tras regresar de su gira americana, lo grabó
Concha Piquer (1908-1990).34 Cinco años había estado en ultramar, desde su
partida hacia México en 1922 (con tan solo 13 años), junto al compositor de
la zarzuela «El Gato Montés», el citado Manuel Penella.35
En esta copla se narra cómo en un encuentro de españoles celebrada en
Nueva York para conmemorar la Nochebuena, la alegría se convirtió en pena
tras escuchar, a través de un gramófono, la melodía del pasodoble «Suspiros de
España», una composición que, sin duda, les hizo recordar su tierra. Desde el
momento en el que Concha Piquer hace referencia a «un pasodoble que nos
hizo recordar», se escucha un fragmento del pasodoble que, posteriormente,
pasa a un segundo plano:

Y de pronto se escuchó,
un gramófono sonar.
«Callad todos», dije yo,
y un pasodoble se oyó
que nos hizo recordar.

32 
Según el Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana, la copla se define como una
composición poética en versos de arte menor, generalmente octosílabos, que está destinada para ser
cantada y en cuyas letras se cuentan historias de amores, desamores o traiciones en estilo propio
del pueblo, a menudo imitado por poetas y escritores. Manzano Alonso, Miguel. Voz: «Copla (I.
España)», en: DMEH. Emilio Casares Rodicio (ed.). Madrid: SGAE, vol. 3, 1999, pp. 934-935.
33 
Manuel Penella Moreno, hijo del director del Conservatorio de Valencia, Manuel Penella
Raga (1847–1909). La zarzuela «El gato montés» se convirtió en su composición más famosa.
34 
Concha Piquer, natural de Valencia, fue una cantante y actriz española que se convirtió en
una de las Figuras más relevantes de la copla en España. Manuel Penella descubrió en la joven actriz
un talento especial cuando actuaba en el Teatro Kursaal de Valencia en 1922. Gracias a ello su
fama se extendió internacionalmente. En 1927, tras el regreso de su gira americana, el compositor
dedicó a Concha Piquer el pasodoble «En tierra extraña», una composición con la que pretendía
homenajear el pasodoble «Suspiros de España» y que se convirtió en un éxito desde su estreno.
35 
Fortes, Susana. «Una mujer arriscada» [en línea], El País. 17-12-2006. [Consulta: 06-01-
2019] <[Link]

§ 94
«Suspiros de España»: origen y desarrollo de un sentimiento nacional...

Oyendo esa música,


allá en tierra extraña,
ya nadie reía,
ya todos lloraban...
eran nuestros suspiros
suspiros de España.36

No fue casualidad que el maestro Penella rindiera homenaje al citado


pasodoble puesto que, en varias ocasiones, declaró su admiración por la com-
posición «Suspiros de España». Con motivo de la celebración de la fiesta del
pasodoble en el palacio de la música de Madrid, en 1930, se publicó en la
revista «Nuevo Mundo» una crónica, como homenaje a los mejores pasodobles
españoles. A la pregunta: «¿Cuáles son los tres mejores pasodobles?», el maestro
Penella respondió:

Para mí, el mejor es, indiscutiblemente, «Suspiros de España», de Álvarez.


Entre ése y los demás que se han escrito hay una grandísima diferencia.
Diferencia de técnica, de armonización, de sentimiento y de españolismo.
Ningún otro pasodoble puede compararse a aquél, tan español, tan inspirado,
tan perfecto y tan original.37

De los quince compositores que participaron en la entrevista —entre los


que destacaron Francisco Alonso (1887-1948), Rafael Calleja (1870-1938),
Antonio Fernández Bordas (1870-1950), Julio Gómez (1886-1973), Jacinto
Guerrero (1895-1951), Federico Moreno Torroba (1891-1982), Joaquín Turina
(1882-1949) y Ricardo Villa (1873-1935)—, la mayoría de ellos coincidieron en
elegir «Suspiros de España» como el mejor pasodoble español —recibió nueve
votos—, seguido de «La Giralda» de Eduardo López Juarranz y «Gallito» de
Santiago Lope —con siete y cuatro votos, respectivamente—.38
Es interesante destacar la aportación que Julio Gómez realizó en torno a
los tres pasodobles vencedores («Suspiros de España», «La Giralda» y «Gallito»)
y en la que relacionó el pasodoble con la copla:

Lo principal es que los tres han obtenido la colaboración del pueblo, que
los ha hecho suyos. Tal vez eses pasodobles no sean absolutamente los mejores,
pero el haber mantenido perdurable su popularidad a través del tiempo, que

36 
Fragmento de la letra del pasodoble «En tierra extraña».
37 
Montero Alonso, José. «Sufragio lírico universal», Nuevo Mundo. Madrid: Año XXXVII,
nº 1.888, 28-03-1930, p. 33.
38 
También recibieron varios votos los pasodobles: «Pan y toros», «Los voluntarios», «Agua,
azucarillos y aguardiente», «Cádiz», «España Cañí», «La Dolores», «El gato montés», «Tambor de
Granaderos», «Vito» o «La calesera».

§ 95
Noelia Lorenta Monzón

tantas otras popularidades ha devorado, nos dice claramente que en ellos alienta
el alma de la raza. Un pasodoble es lo mismo que una copla: mientras no
logra que el pueblo lo haga suyo, puede decirse que no ha nacido.39

«Suspiros de España» también fue definido por José Lasalle, responsable de


la organización de la fiesta, de una forma muy singular, haciendo referencia al
toque nostálgico de la composición:

Compases vibrantes, que sonaron en el vistoso desfilar de las cuadrillas


las tardes de toros y de sol, o que acompañaron a las tropas cuando iban
camino de la estación de embarco. Porque, a veces, en el pasodoble se
esconde un latido de tristeza —esa suprema elegancia triste de «Suspiros
de España»—. A veces, como en la marcha famosa de «Cádiz», la música
es todo un capítulo doloroso de la historia nacional. Es ir hacia la muerte
por ese camino del pasodoble.40

En 1938, José Antonio Álvarez Cantos (1897-1964)41 añadió una letra a la


composición para ser cantada por Estrellita Castro (1912-1983)42 en la película
«Suspiros de España», una coproducción hispano–alemana dirigida por Benito
Perojo (1894-1974), y estrenada en 1939. En esta ocasión, una joven cantan-
te que triunfa en el país americano muestra la añoranza por el país que dejó
atrás. A pesar de sus éxitos durante la gira, la protagonista sólo soñaba con
poder regresar al país que tanto extrañaba. Encontramos, por tanto, una gran
similitud con el caso anteriormente citado de Concha Piquer y la historia que
se narra en «En tierra extraña». La película «Suspiros de España» se convirtió,
sin duda, en un símbolo de propaganda franquista y de sentimiento nacional:

Quiso Dios, con su poder,


fundir cuatro rayitos de sol
y hacer con ellos una mujer.
Y al cumplir su voluntad,
en un jardín de España nací

39 
Montero Alonso, José.: op. cit, p. 33.
40 
Ibíd., p. 33.
41 
José Antonio Álvarez Cantos era sobrino de Antonio Álvarez Alonso. Comenzó sus estudios
musicales en el Conservatorio de Madrid con Tomás Bretón y Conrado del Campo. Alcanzó cierta
reputación como pianista acompañante y director de orquesta. Fue director concertador de Unión
Radio de Madrid. Además, fue nombrado director auxiliar de la Orquesta Nacional.
42 
Estrellita Castro, natural de Sevilla, fue una cantante y actriz española que se convirtió en
una de las Figuras más relevantes de la copla. Fue descubierta por el empresario Juan Carcellé
cuando actuaba en el Salón Kursaal de Sevilla. De allí pasó a Barcelona y, más tarde, a Madrid.
También actuó en los principales teatro de Europa, Latinoamérica y Estados Unidos, donde
adquirió una fama internacional.

§ 96
«Suspiros de España»: origen y desarrollo de un sentimiento nacional...

como la flor en el rosal.


Tierra gloriosa de mi querer,
tierra bendita de perfume y pasión:
España, en toda flor a tus pies
suspira un corazón.
¡Ay de mí! ¡Pena mortal!,
porque me alejo, España, de ti.
¿Por qué me arrancan de mi rosal?
Quiero yo volver a ser
la luz de aquel rayito de sol
hecho mujer
por voluntad de Dios.
¡Ay, madre mía!
¡Ay! ¡Quién pudiera
ser luz del día
y al rayar la amanecida
sobre España renacer!
Mis pensamientos
han revestido
el firmamento
de besos míos;
y sobre España,
como gotas de rocío,
los dejó caer.
En mi corazón,
España, te miro,
y el eco llevará de mi canción
a España en un suspiro.43

Siento en mí triste emoción.


Me voy sufriendo lejos de ti
y se desgarra mi corazón.
Nunca el sol me alegrará.
En el vergel de España, mi amor,
como una flor siempre estará.
Dentro del alma te llevaré,
cuna de gloria, valentía y blasón.
España, ya nunca más te he de ver.
De pena suspira mi corazón.
Si con el viento llega a tus pies
este lamento de mi amargo dolor,

43 
Letra original del pasodoble «Suspiros de España», popularizada por Estrellita Castro en la
película del mismo nombre. Otros artistas como Rocío Jurado, Diego el Cigala o Pasión Vega
también la han interpretado.

§ 97
Noelia Lorenta Monzón

España, devuélvelo con amor,


España de mi querer.
Siento en mí triste emoción.
Me voy sufriendo lejos de ti
y se desgarra mi corazón.
Nunca el sol me alumbrará.
Ya nunca más tu suelo veré,
lejos de ti, de pena moriré.
España mía, ya no te miro.
Tú eres mi guía.
Por ti brotan mis suspiros,
tú eres toda mi alegría.
De noche y día yo no te olvido.
Ay, quien pudiera (bis).
Qué no daría
por mirarme, patria mía,
en tu cielo azul.
En mi soledad
suspiro por ti.
España, sin ti me muero.
España, sol y lucero.
Muy dentro de mí
te llevo escondida.
Quisiera la mar inmensa atravesar,
España, flor de mi vida.44

Posteriormente, la composición fue generosamente objeto de realizaciones


cinematográficas por parte de diferentes artistas e, incluso, ha sufrido modi-
ficaciones en su letra. Sin embargo, las dos versiones que aquí se muestran
trasmiten un mismo mensaje: la nostalgia al dejar atrás su propio país.

Conclusiones
«Suspiros de España» se ha convertido en una de las cimas del pasodoble
español. Después de indagar en su origen y posterior desarrollo, ha quedado
claro que existe un pasado musical común a los dos bandos antagonistas durante
la contienda civil, beneficiándose ambos de un solo tronco. Al margen de los
diferentes significados que ha tenido y los distintos usos que ha recibido —
como marcha, pasodoble o copla—, siempre ha mantenido un genuino toque

44 
Otra versión de la letra de «Suspiros de España», popularizada por Manolo Escobar, Sara
Montiel o Plácido Domingo.

§ 98
«Suspiros de España»: origen y desarrollo de un sentimiento nacional...

de nostalgia y de evocación por un país perdido: «En mi corazón, España, te


miro, y el eco llevará de mi canción a España en un suspiro».
La composición, que no entiende de ideologías políticas, ha sido capaz de
unir los sentimientos de un país, más allá de la bandera republicana o rojigualda.
Estoy segura de que todos, en algún momento de nuestras vidas, nos hemos
sentido identificados como españoles al escuchar esta melodía o nos hemos
emocionado al recordarla lejos de nuestras casas.
Con este mensaje de añoranza tararea la melodía el protagonista de la pelí-
cula «Soldados de Salamina» (2002),45 un joven soldado republicano que baila,
con su fusil en la mano, rememorando el pueblo al que quizás jamás volverá,
antes de partir hacia Francia. La composición también ha aparecido en otras
películas como: «Suspiros de Triana» de Ramón Torrado, interpretada por Pa-
quita Rico (1955); «¡Ay, Carmela!» de Carlos Saura, interpretada por Carmen
Maura (1990); «La estanquera de Vallecas» de Eloy de la Iglesia (1987) o en
«El florido pensil» de Juan José Porto (2002).
Más allá de las ideologías políticas, la música muestra un sentimiento de
unidad, la unidad de un país que, en ocasiones, parece tambalearse. De esta
forma me gustaría recordar un pasodoble que suena a ausencias, exilios y nos-
talgia. Y sí, aunque parezca mentira a día de hoy, hubo un momento en el que
un país entero se emocionó al escuchar una melodía. Esto fue lo que sucedió
con «Suspiros de España» y lo que he tratado de reflejar en el presente artículo.

Fuentes y bibliografía
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Crónica de la Música. Madrid: Año V, nº 179, 22-02-1882, p. 7.
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«Las verbenas del Carmen. Jardín de Floridablanca», El Diario de Murcia. Murcia: Año
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1931, p. 1.
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Madrid: Año XLI, nº 14.325, 30-12-1931, p. 5.
Fernández Almagro, Melchor. «Intermedio Musical: el himno de la República», La Voz.
Madrid: Año XII, nº 3.395, 14-11-1931, p. 1.

45 
Basada en la novela de Javier Cercas «Soldados de Salamina», esta película dirigida por David
Trueba se estrenó en España el 21 de marzo de 2003.

§ 99
Noelia Lorenta Monzón

Garceran López, Herminio. «El Himno Nacional», Heraldo de Madrid. Madrid: Año
XLII, nº 14.327, 01-01-1932, p. 5.
J. de C. «Al pasar. Pérez Casas», La Tierra. Cartagena: Año XVII, nº 5.880, 16-05-1917, p. 1.
Montero Alonso, José. «Sufragio lírico universal», Nuevo Mundo. Madrid: Año XXXVII,
nº 1.888, 28-03-1930, p. 33.
S. C. «Casa particular llamada “de Cervantes”, en Cartagena», Arquitectura y construcción.
Barcelona: Año V, nº 101, 08-05-1901.

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n o

26

año
2019

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