8 datos que tal vez no sabías
sobre San José
La Solemnidad de San José, esposo de la Virgen María y Patrono de la Iglesia Universal, se
celebra el 19 de marzo. Este es un día de precepto y por lo tanto es obligatorio ir a Misa.
“En los Evangelios, San José aparece como un hombre fuerte y valiente, trabajador, pero
en su alma se percibe una gran ternura, que no es la virtud de los débiles, sino más bien
todo lo contrario”, dijo el Papa Francisco sobre San José al comenzar su pontificado en el
2013.
A continuación te presentamos 8 datos que quizá no conocías sobre San José:
1.- No hay palabras suyas en las Sagradas Escrituras
Él protegió a la Inmaculada Madre de Dios y ayudó a criar al Señor del Universo. Sin
embargo, no hay ninguna cita de él en los Evangelios. Más bien, fue un silencioso y humilde
servidor de Dios que desempeñó su rol cabalmente.
2.- Es muy poco mencionado en el Nuevo Testamento
Se menciona a San José en Mateo, Lucas, una vez en Juan (alguien llama a Jesús "el hijo
de José") y eso es todo. Él no es mencionado en Marcos o en el resto del Nuevo
Testamento.
3.- Su salida de la historia de los Evangelios no es explicada en la Biblia
Es una figura importante en los relatos de la Natividad del Señor en Mateo y Lucas, y es
incluido en los pasajes que relatan el momento en que Jesús se perdió a los 12 años y fue
encontrado en el templo. Pero eso es lo último que oímos de él.
María aparece varias veces durante el ministerio de Jesús, pero José se fue sin dejar rastro.
Entonces, ¿qué le sucedió? Varias tradiciones explican esta diferencia diciendo que José
murió alrededor del cumpleaños número 20 de Jesús.
4.- ¿Viudo y anciano?
La Escritura no nos dice la edad de San José cuando se casó con María o sobre su vida
anterior. Sin embargo, por mucho tiempo se le representó como un hombre de edad
avanzada, aparentemente basándose en un texto del llamado protoevangelio de Santiago,
un evangelio apócrifo del que se desprende que San José habría estado casado
anteriormente, tuvo hijos de ese matrimonio y quedó viudo.
Según esa tradición, San José sabía que María había hecho el voto de virginidad y fue
elegido para casarse con ella para protegerla, debido a que era anciano y no estaría
interesado en tener una nueva familia. Esta idea fue rebatida a lo largo de la historia por
grandes santos como San Agustín.
5.- Su veneración se remonta al menos al siglo IX
Uno de los primeros títulos que utilizaron para honrarlo fue “nutritor Domini”, que significa
"guardián del Señor".
6.- Tiene dos celebraciones
La solemnidad de San José es el 19 de marzo y la fiesta de San José obrero (Día
Internacional del trabajo) es el 1 de mayo. También está incluido en la Fiesta de la Sagrada
Familia (30 de diciembre) y sin duda forma parte de la historia de la Navidad.
7.- Tiene múltiples “patronazgos”
Es el patrón de la Iglesia Universal, la buena muerte, las familias, los padres, las mujeres
embarazadas, viajeros, inmigrantes, artesanos, ingenieros y trabajadores. Es también el
patrón de las Américas, Canadá, China, Croacia, México, Corea, Austria, Bélgica, Perú,
Filipinas y Vietnam.
8.- La ‘Josefología’
Entre las subdisciplinas de la teología, son conocidas la cristología y mariología; pero,
¿sabías que también existe la Josefología?
San José ha sido una figura de interés teológico durante siglos. Sin embargo, a partir del
siglo XX algunas personas empezaron a recoger opiniones de la Iglesia acerca de él y lo
convirtieron en una subdisciplina.
En la década de 1950, se abrieron tres centros dedicados al estudio de San José: en
España, Italia y Canadá.
7 virtudes de San José que puedes
imitar en la vida diaria
Hoy celebramos el día de San José. En un mundo donde la masculinidad se
pone en tela de juicio y se duda de casi cualquier hombre por el hecho de ser
hombre. San José no solo nos recuerda la virtud del varón sino también su
encomienda y encargo. Su paternidad es ejemplo para todos los cristianos. No en
vano San José es patrono de la Iglesia universal.
El día de hoy recordamos que Dios padre encomendó la tarea de cuidado y
protección de su amadísimo Hijo y de Su Madre a un santo varón, San José.En
esta galería hemos resaltado algunas virtudes que necesitamos tomar de San
José, especialmente los varones, para crecer como cristianos.
1. La influencia del Padre en el hijo
En nuestros días la idea del padre desvinculado de sus hijos se ha convertido en
algo frecuente en nuestros pensamientos. San José nos recuerda el verdadero
sentido de la paternidad. La presencia insustituible del padre en la educación de
los hijos es algo que necesitamos volver a conquistar como sociedad. San José
con el niño en los brazos nos lo recuerda, un padre amoroso y protector del cual
los hijos puedan aprender y crecer seguros a su lado, incluso en las carencias y
situaciones más difíciles.
San José conoce esas situaciones, él tuvo que proteger y sostener a María
esperando al niño sin tener un techo donde pudiera nacer, tuvo que huir hacia
Egipto, ser un extranjero en tierras desconocidas y ganarse el pan del día con el
sudor de su frente. «Cuando necesite ser buen padre, San José ilumina mi
paternidad».
2. La alegría de ser un buen esposo
La fidelidad inquebrantable de San José es un signo contundente y firme frente a
la imagen de un varón infiel, lujurioso, egoísta e incluso violento, que es tan común
asumir como normal en nuestros días. Cuántas veces escuchamos, decimos y
afirmamos que «todos los hombres son iguales» sin saber que con esta frase
justificamos un comportamiento que achica la personalidad del varón, lo limita y
espera menos de lo que realmente es. Lo priva de poder ser grande y desplegarse
completamente.
San José pasó todas las pruebas que un esposo podría pasar: la duda frente
a su propia esposa, el cuidado de un niño que no era de su sangre, la dificultad de
un matrimonio casto. Recordemos que San José, a diferencia de María no fue
concebido sin pecado, era así como tú y como yo. Su virtud y fortaleza son
grandiosas y es prueba viva de lo que un hombre que entrega su vida a Dios
puede hacer por medio de su gracia. «Cuando la dificultad de matrimonio me
alcance, San José ven en mi auxilio y ayúdame a ser fiel».
3. La fortaleza física al servicio de la familia
La imagen de una masculinidad violenta hace que la fortaleza física no sea
valorada como una virtud. Muchos niños crecen sin tener cerca a un padre del
cual puedan aprender y valorar lo que es la virilidad. San José pone al servicio de
su familia esta fortaleza física natural en él, una fortaleza que tiene como misión el
proteger, el ayudar, el servir. Una fortaleza que de ninguna manera sirve para el
abuso de autoridad ni de ningún otro tipo.
Conocemos a un José siempre fuerte, nunca agresivo, firme pero no indiferente ni
mucho menos insensible. Un hombre que demuestra seguridad y jamás
arrogancia ni soberbia. Un padre que carga con todo el peso de su familia y es
feliz haciéndolo. «Cuando la arrogancia aparezca, San José ayúdame a ser
humilde».
4. El silencio, esa características que
muchas veces encontramos tan irritante
El silencio de los varones es una característica bien conocida por las mujeres.
Cuántas veces podemos incluso perder la paciencia por esos silencios
prolongados de los esposos. San José también era un hombre silencioso, es más
se dice de él; San José, santo del silencio. Tanto que aprender del silencio. San
José en el silencio escuchaba la voz de Dios, no era un silencio indiferente ni
estéril. No era un silencio que ignoraba o que buscaba pasar la página y evitar el
confrontar o solucionar problemas. San José escuchaba, meditaba en su
corazón para poder tomar las mejores decisiones para su familia y para él
mismo. «Cuando el silencio sea indiferente, San José ayúdame a escuchar a
Dios».
5. El valor del trabajo duro
En aquella época si el varón de la casa no trabajaba la familia no
subsistía. San José obrero, carpintero de profesión, trabajó siempre por el
sustento de su familia. La constancia de su trabajo, la seguridad de su familia.
Imagínense el camino que se habrá tenido que abrir en Egipto, sin familia, sin
apoyo de conocidos, extranjeros tal vez víctimas de prejuicio y discriminación, el
trabajo de José era la única arma que tenían para subsistir.
De vuelta a Nazareth en su taller de carpintero siguió trabajando incansablemente,
fue labor que heredó a su hijo para ayudar al sostén de su familia. Cuando el
desánimo y la dificultad aparecen, San José es un gran ejemplo de tenacidad y
trabajo arduo en todo momento por el bien de los que ama. «Cuando el trabajo
canse, San José ayúdame a sobreponerme y seguir».
6. El valor del buen discernimiento
Las respuestas apresuradas y decisiones impulsivas sobre todo en época
de crisis no son lo mejor. San José, incluso en una decisión tan dura como la de
aceptar el embarazo de su prometida, decide repudiarla pero en secreto,
meditando qué era lo que menos iba a perjudicarla, lo que menos escándalo iba a
levantar. No lo hace apresuradamente, lo medita, lo «sueña», y en ese soñar
escucha la voz de Dios a través de un ángel que sale al encuentro y lo aconseja.
El valor del un buen discernimiento tiene que ver con la prudencia, el silencio y la
escucha a Dios. Este escuchar a Dios que se va afinando a medida que
estrechamos nuestra relación con Él. «Cuando necesitemos del buen
discernimiento, San José sal a nuestro auxilio».
7. Castidad y juventud
Al ser los primeros capítulos de Mateo y Lucas las únicas fuentes de la revelación
sobre quién era San José, no es raro que los hombres hayan tejido distintas
historias sobre este gran santo. De José sabemos poco, ha sido creencia
frecuente pensar que era un viudo que tenía casi 90 años y se casó con una mujer
muy joven. Esto parece estar muy lejos de la realidad, en aquella época los
hombres se casaban muy jóvenes, San José al momento de desposar a María
debió haber tenido unos 18 o 20 años. Sin embargo, la imagen del San José
como hombre viejo caló dentro de la cultura popular y es por esto que muchos
artistas lo han representado como un hombre mayor.
Puede deberse a la dificultad que representaba la relación virginal entre ambos.
Dificultad que nace de la ruptura original. San José en este sentido, asistido por la
inmensa gracia de Dios nos enseña que el fundamento de la unión conyugal
es la comunión de amor, ejemplo para todo matrimonio. La unión de cuerpos
debe responder a esa comunión de amor, sin embargo la misión de María y José
no estaba en relación a ellos mismos sino al mismo Jesús y a la iglesia Universal.
«Cuando el deseo desordenado me esclavice, San José ven en mi auxilio».
8. El trato familiar como ámbito de
crecimiento espiritual y personal
Escuchamos que la familia es la iglesia doméstica, escuela de humanidad, imagen
del amor de Dios. San José en este sentido nos enseña que la familia en un
ámbito para crecer en santidad. La santidad de José sucedió dentro de la
familia. Y así está llamada a ser la tuya y la mía, los esposos son guardianes
mutuos de la santidad de la familia. Es ahí donde el amor crece, en entrega,
donde nos olvidamos de nosotros mismos y nos entregamos por completo. Como
nos decía el Papa Francisco: «por medio de ella se concreta la capacidad de
darse, el compromiso recíproco y la apertura generosa a los demás, así como el
servicio a la sociedad».
Es muy probable que San José haya muerto antes de que Jesús entrara en la
vida pública, ya que en las bodas de Caná no estuvo presente ni se habló más de
él. De haber estado vivo seguramente hubiera estado presente al pie de la Cruz,
tal vez lo estuvo en espíritu acompañando y consolando también el corazón
doliente de su esposa. «Cuando nuestra familia se encuentre en problemas o esté
rota, San José ayúdanos a repararla».
«En aquellos días, el Carpintero enseñaba a rezar a Dios. Y hablaba con Dios
cara a cara. Y miraba con sus ojos los ojos de Dios. Y con Dios reía. Y Dios se
dormía en sus brazos. Y Dios despertaba con su beso. Y Dios comía de su mano.
Y oraba a Dios y le cantaba teniéndole en sus rodillas. Con sus manos tocaba a
Dios y llevaba a Dios de la mano. Jugaba con Dios y Dios era feliz con él. Y ni en
la Gloria había más gloria que en la casa de José!»
Modelo
Datos que posiblemente no
sabías sobre San José
Este martes, 19 de marzo, es la Solemnidad de San José, el esposo de la Virgen María
y padre adoptivo de Jesús.
José de Nazaret, carpintero humilde, profesión que posteriormente enseñaría a
Jesucristo, es el Patrón de la Iglesia Universal.
Es el santo de la simplicidad, el santo del sentido común, el santo de la sencillez, el santo
del silencio, y muchos calificativos más.
Solemnidad
La festividad de San José está marcada en el Calendario Litúrgico de la iglesia católica el
19 de marzo. Los monjes benedictinos fueron los primeros en celebrarla en el año 1030.
Algunas cosas que no posiblemente no conocías sobre San José:
1. No hay palabras suyas en la Biblia
San José protegió a la Virgen María y ayudó a criar a Jesús. Sin embargo, no hay ninguna
cita de él en los Evangelios.
Fue un humilde y silencioso servidor de Dios que desempeñó su rol a cabalidad.
2. Es poco mencionado en el Nuevo Testamento
A San José se le menciona en los evangelios de Mateo y Lucas, así como una vez en
Juan. No es mencionado por el evangelista Marcos o en el resto del Nuevo Testamento.
3. Su salida de la historia de los Evangelios no es explicada
Lo último que se sabe sobre él en la Biblia es sobre su importante figura en los relatos de
la Natividad de Jesús; en Mateo y Lucas.
Además, se le incluye en el momento en que Jesús se perdió a los 12 años y fue
encontrado en el templo
Varias tradiciones explican que José murió cuando Jesús cumplió alrededor de 20 años.
4. ¿Viudo y anciano?
En la Biblia no se indica la edad de San José cuando se casó con María. Tampoco nada
sobre su vida anterior.
Sin embargo, en un texto llamado protoevangelio de Santiago, se indica que habría
estado casado anteriormente, tuvo hijos de ese matrimonio y quedó viudo.
5. Su veneración se remota al siglo IX
Uno de los primeros títulos que utilizaron para honrarlo fue "nutritor Domini", que significa
"guardián del Señor".
6. Dos celebraciones
La solemnidad de San José es el 19 de marzo
La fiesta de San José obrero es el 1 de mayo (Día internacional del trabajo).
7. Múltiples patronazgos
Es el patrón de:
La Iglesia Universal
La buena muerte
Las familias
Los padres
Las mujeres embarazadas
Viajeros
Inmigrantes
Artesanos
Ingenieros y trabajadores.
Asimismo
De las Américas
Canadá
China
Croacia
México
Corea
Austria
Bélgica
Perú
Filipinas; y
Vietnam
En Guatemala
Decenas de municipios en el país tienen como patrono a José de Nazaret y en
consecuencia llevan su nombre. Algunos de ellos son San José Pinula, San José del
Golfo, San José La Arada, y muchos más.
8. La "josefología"
San José ha sido una figura de interés teológico durante siglos, de acuerdo
con Aciprensa.
No obstante, a partir del siglo XX algunas personas empezaron a recoger opiniones de la
Iglesia acerca de él y lo convirtieron en una subdisciplina.
En la década de 1950, se abrieron tres centros dedicados al estudio de San José: en
España, Italia y Canadá.