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de la agroecología y su
contribución al desarrollo rural
en América Latina
Miguel A. Altieri
División de Control Biológico
Universidad de California, Berkely
INTRODUCCION
153
a) Incrementar la producción agrícola a nivel regional en
casi un 30-40%, sin incurrir en degradación ambiental.
b) Proveer un acceso más igualitario a la población no
sólo a alimentos, sino a los recursos necesarios para produ-
cirlos.
Estos desafíos se dan dentro de un escenario de alta dispari-
dad en la distribución de la tierra, de marcados niveles de po-
breza rural y de una decreciente y degradada base de recursos
naturales. Existe, además, la experiencia de que la importación
de tecnologías de alto insumo para incrementar la producción
agrícola no fue una condición suficiente para solucionar los pro-
blemas de hambre y pobreza. La totalidad de las revoluciones
tecnológicas favorecieron preferentemente al sector agrícola co-
mercial de gran escala y no a la gran masa de campesinos de la
región, que alcanza casi nueve millones de unidades producti-
vas, en las cuales se produce una alta proporción de los cultivos
básicos para la nutrición regional.
A1 respecto, la problemática contemporánea de la produc-
ción ha evolucionado de una dimensión meramente técnica a
una de dimensiones más sociales, económicas, políticas, cultu-
rales y ambientales. En otras palabras, la preocupación central
hoy es la de la sostenibilidad de la agricultura. El concepto de
sostenibilidad es útil porque captura un conjunto de preocupa-
ciones sobre la agricultura concebida como un sistema tanto
económico como un sistema social y ecológico. La compren-
sión de estos tópicos más amplios sobre la agricultura requieren
entender la relación entre la agricultura y el ambiente global, ya
que el desarrollo rural depende de la interacción de subsistemas
biofísicos, técnicos y socio-económicos. Este enfoque más am-
plio y que permite entender la problemática agrícola en forma
mas holística se denomina «agroecología».
154
Internacionalas
Nacionales
Regionales
Politicas y Fuerzas Econdmicas
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rrera para un entendimiento más integrado. Aun cuando espe-
cialistas en varias disciplinas se juntan para estudiar un sistema
de producción, la comprensión integral se ve limitada por la fal-
ta de un enfoque conceptual común. El paradigma agroecológi-
co provee este enfoque común y permite entender las relaciones
entre las varias disciplinas y la unidad de estudio: el agroecosis-
tema con todos sus componentes. Es necesario que los agróno-
mos comprendan los elementos socio-culturales y económicos
de los agroecosistemas y, a su vez, los científicos sociales apre-
cien los elementos técnicos y ecológicos de éstos.
«Agricultura alternativa» se define aquí como aquel enfo-
que de la agricultura que intenta proporcionar un medio am-
biente balanceado, rendimiento y fertilidad del suelo sostenidos
y control natural de plagas, mediante el diseño de agroecosiste-
mas diversificados y el empleo de tecnologias auto-sostenidas.
Las estrategias se apoyan en conceptos ecológicos, de tal mane-
ra que el manejo da como resultado un óptimo ciclaje de nutri-
mentos y materia orgánica, flujos cerrados de energía, poblacio-
nes balanceadas de plagas y un uso múltiple del suelo y del pai-
saje. La idea es explotar las complementariedades y sinergismos
que surgen al combinar cultivos, árboles y animales en diferen-
tes arreglos espaciales y temporales.
Algunas de las prácticas o componentes de sistemas alter-
nativos, y las cuales ya son parte de manejos agrícolas conven-
cionales, incluyen (figura 2):
- Rotaciones culturales que disminuyen los problemas de
malezas, insectos y enfermedades; aumentan los niveles
de nitrógeno disponible en el suelo, reducen la necesidad
de fertilizantes sintéticos y, junto con prácticas de labran-
za conservadoras de suelo, reducen la erosión edáfica.
- Manejo integrado de plagas (MIP), que reduce la nece-
sidad de pesticidas mediante la rotación de cultivos,
muestreos periódicos, registros meteorológicos, uso de
variedades resistentes, sincronización de las plantacio-
nes o siembras y control biológico de plagas.
- Sistemas de manejo para mejorar la salud vegetal y la ca-
pacidad de los cultivos para resistir plagas y enfermedades.
- Técnicas conservacionistas de labranza de suelo.
- Sistemas de producción animal que enfatizan el manejo
preventivo de las enfermedades, reducen el uso del con-
finamiento de grandes masas ganaderas, promoviendo
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el pastoreo rotatorio, bajan los costos debido a enferme-
dades y enfatizan el uso de niveles subterapéuticos de
antibióticos.
- Mejoramiento genético de cultivos para que resistan
plagas y enfermedades y para que logren un mejor uso
de los nutrientes.
Muchos sistemas agrícolas altemativos desarrollados por agri-
cultores son altamente productivos. Hay ciertas características típi-
cas comunes a todos ellos, como la mayor diversidad de cultivos, el
uso de rotaciones con leguminosas, la integración de la producción
animal y vegetal, el reciclaje y uso de residuos de cosecha y estiér-
col y el uso reducido de productos químicos sintéticos.
AGROECOLOGIA Y BIODIVERSIDAD
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810DIVERSIDAD DEL AGROECOSISTEMA
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relacionadas
al culCvo
158
En esencia el comportamiento óptimo de los sistemas de
producción agrícola depende del nivel de interacciones entre sus
varios componentes (tabla 1). Las interacciones potenciadoras
de sistemas son aquellas en las cuales los productos de un com-
ponente son utilizados en la producción de otro componente
(ejemplo: malezas utilizadas como forraje, estiércol utilizado
como fertilizante o rastrojos y malezas dejadas para pastoreo
animal). Pero la biodiversidad puede también subsidiar el fun-
cionamiento del agroecosistema al proveer servicios ecológicos
tales como el reciclaje de nutrimentos, el control biológico de
plagas y la conservación del agua y del suelo (figura 4).
La agroecología enfatiza un enfoque de ingeniería ecológi-
ca que consiste en ensamblar los componentes del agroecosiste-
ma (cultivos, animales, árboles, suelos, etc.), de manera que las
interacciones temporales y espaciales entre estos componentes
se traduzcan en rendimientos derivados de fuentes internas, re-
ciclaje de nutrientes y materia orgánica, y de relaciones tróficas
entre plantas, insectos, patógenos, etc., que resalten sinergismos
tales como los mecanismos de control biológico. Tres tipos de
interacciones suelen explotarse:
159
Tabla 1
INTEGRACION Y SINERGISMOS EN AGROECOSISTEMAS
2. Complementariedades en agroecosistemas
3. Sinergismos en agroecosistemas
160
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Tabla 2
EJEMPLOS DE POLICULTIVOS QUE EXHIBEN MAYORES
RENDIMIENTOS O MAYOR RETORNO ECONOMICO,
QUE MONOCULTIVOS DE CULTIVOS CORRESPONDIENTES
Tabla 3
VARIACION (COEFICIENTE DE VARIABILIDAD)
DE RENDIMIENTOS REGISTRADA EN POLICULTIVOS
Y MONOCULTIVOS
Monocultivo Policultivo
162
Las interacciones complementarias entre los diversos com-
ponentes bióticos pueden ser utilizadas para inducir efectos po-
sitivos y directos en el control biológico de plagas específicas
de cultivos, en la regeneración y/o aumento de la fertilidad del
suelo y su conservación. La explotación de estas interacciones o
sinergismos en situaciones reales involucra el diseño y manejo
del agroecosistema y requiere del entendimiento de las numero-
sas relaciones entre suelos, microorganismos, plantas, insectos
herbívoros y enemigos naturales.
En agroecosistemas modernos, la evidencia experimental
sugiere que la biodiversidad puede ser utilizada para mejorar el
manejo de plagas. Algunos estudios han demostrado que es po-
sible estabilizar las poblaciones de insectos en los agroecosiste-
mas mediante el diseño y la construcción de arquitecturas vege-
tales que mantengan las poblaciones de enemigos naturales o
que posean efectos disuasivos directos sobre los herbívoros pla-
ga (figura 5).
A1 reemplazar los sistemas simples por sistemas diversos o
agregar diversidad a los sistemas existentes es posible ejercer
cambios en la diversidad del hábitat que favorecen la abundan-
cia de los enemigos naturales y su efectividad al:
1) Proveer de huéspedes/presas alternativas en momentos
de escasez de la plaga.
2) Proveer de alimentacion alternativa (polen y néctar)
para los parasitoides y predatores adultos.
3) Mantener poblaciones aceptables de la plaga por perío-
dos extendidos de manera de asegurar la sobrevivencia conti-
nuada de los insectos benéficos.
La restauración de la diversidad agrícola en el tiempo y en
el espacio se puede lograr mediante el uso de rotaciones de cul-
tivos, cultivos de cubierta, intercultivos, mezclas de cultivo/ga-
nado, etc. Se dispone de diferentes opciones para diversificar
los sistemas de cultivo, dependiendo de si los sistemas de mo-
nocultivos a ser modificados están basados en cultivos anuales
o perennes. La diversificación puede tomar también lugar fuera
de la granja, por ejemplo, en los bordes de los cultivos con cor-
tavientos, cinturones de protección y cercos vivos, los cuales
pueden mejorar el hábitat para la vida silvestre y para los insec-
tos benéficos, proveer fuentes de madera, materia orgánica, re-
cursos para abejas polinizadoras y, además, modificar la veloci-
dad del viento y el microclima.
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164
Basándose en las teorías ecológicas y agronómicas actua-
les, se pueden esperar potenciales bajos de plagas en los agroeco-
sistemas que exhiban las siguientes características:
1) Alta diversidad a través de mezclas de plantas en el
tiempo y en el espacio.
2) Discontinuidad del monocultivo en el tiempo mediante
rotaciones, uso de variedades de maduración temprana, uso de
períodos sin cultivo o períodos preferenciales sin hospede-
ros, etc.
3) Campos pequeños y esparcidos en un mosaico estruc-
tural de cultivos adyacentes y tierra no cultivada que proporcio-
na refugio y alimentación alternativos para los enemigos natura-
les. Las plagas también pueden proliferar en estos ambientes,
dependiendo de la composición de especies de plantas. Sin em-
bargo, la presencia de niveles poblacionales bajos de plagas y/o
huéspedes alternativos puede ser necesaria para mantener a los
enemigos naturales del área.
4) Las granjas con un componente de cultivo dominante
perenne. Los huertos de frutales son considerados ecosistemas
semipermanentes y más estables que los sistemas de cultivos
anuales. Los huertos frutales sufren menos alteraciones y se ca-
racterizan por una mayor diversidad estructural, especialmente
si se estimula una diversidad floral en el suelo basal.
5) Altas densidades de cultivo o presencia de niveles tole-
rables de malezas dentro o fuera del cultivo.
6) Alta diversidad genética como resultado del uso de
mezclas varietales o de varias líneas del mismo cultivo.
Estas generalizaciones pueden servir en la planificación de
estrategias del manejo de la vegetación en los agroecosistemas;
sin embargo, ellas deben considerar las variaciones locales del
clima, geografía, cultivos, vegetación, complejos de plagas, etc.,
las cuales podrían aumentar o disminuir el potencial para el de-
sarrollo de las plagas bajo algunas condiciones de manejo de la
vegetación. La selección de la o las especies de planta puede ser
también crítica. Se necesitan estudios sistemáticos sobre la «ca-
lidad» de la diversiiicación vegetal en relación a la abundancia
y eficiencia de los enemigos naturales. Lo que parece importar
es la diversidad «funcional» y no la diversidad per se. Los estu-
dios mecanísticos para determinar los elementos claves de las
mezclas de plantas que alteran la invasión de plagas y que favo-
recen la colonización y el crecimiento poblacional de los enemi-
165
gos naturales permitirá la planificación más precisa de esque-
mas de cultivos estables y aumentará las posibilidades de efec-
tos benéficos más allá de los niveles actuales.
AGRICULTURA SUSTENTABLE
AGROECOLOGIA
Fig. 6. El rol en agroeco/ogía en la satisfacción de los objetivos múltiples de
la agricultura sustentable.
166
económicos. En la medida que la degradación es más aguda, los
costos de conservación son mayores. Uno de los desafíos im-
portantes entonces es el de analizar estos costos ambientales co-
mo parte del análisis económico que se realiza rutinariamente
en actividades agrícolas. La contabilidad ambiental que incluye
por ejemplo, los costos de erosión, la contaminación por pestici-
das, etc., debiera ser un aspecto crucial del análisis comparativo
de diferentes tipos de agroecosistemas.
Existen muchas deiiniciones de agricultura sustentable. Sin
embargo, ciertos objetivos son comunes a la mayoría de las de-
finiciones:
a) Producción estable y eficiente de recursos productivos.
b) Seguridad y autosuficiencia alimentaria.
c) Uso de prácticas agroecológicas o tradicionales de ma-
nejo.
d) Preservación de la cultura local y de la pequeña pro-
piedad.
e) Asistencia de los más pobres a través de un proceso de
autogestión.
f) Un alto nivel de participación de la comunidad en deci-
dir la dirección de su propio desarrollo agrícola.
g) Conservación y regeneración de los recursos naturales.
Es claro que no será posible lograr simultáneamente todos
estos objetivos en todos los proyectos de desarrollo rural. Exis-
ten intercambios (trade-offs) entre los varios objetivos, ya que
no es fácil obtener a la vez alta producción, estabilidad y equi-
dad. Además los sistemas agrícolas no existen aislados. Agroeco-
sistemas locales pueden ser afectados por cambios en los mer-
cados nacionales e internacionales. A su vez, cambios climáti-
cos globales pueden afectar agroecosistemas locales a través de
sequías e inundaciones. Sin embargo, los problemas producti-
vos de cada agroecosistema son altamente especíiicos del sitio y
requieren de soluciones especíiicas. El desafío es mantener una
flexibilidad suiiciente que permita una adopción a los cambios
ambientales y socioeconómicos impuestos desde afuera.
Los elementos básicos de un agroecosistema sustentable
son la conservación de los recursos renovables, la adaptación
del cultivo al medio ambiente, el mantenimiento de niveles mo-
derados, pero sustentables, de productividad. Para enfatizar la
sustentabilidad ecológica de largo plazo en lugar de la producti-
vidad de corto plazo, el sistema de producción debe:
167
1) Reducir el uso de energía y recursos y regular la inver-
sión total de energía de manera de obtener una relación alta de
producción/inversión.
2) Reducir las pérdidas de nutrientes mediante la conten-
ción efectiva de la lixiviación, escurrimiento, erosión y mejorar
el reciclado de nutrimentos mediante la utilización de legumino-
sas, abonos orgánicos, compost y otros mecanismos efectivos
de reciclado.
3) Estimular la producción local de cultivos adaptados al
conjunto natural y socioeconómico.
4) Sustentar una producción neta deseada mediante la
preservación de los recursos naturales, esto es, mediante la mi-
nimizacion de la degradación del suelo.
5) Reducir los costos y aumentar la eficiencia y viabili-
dad económica de las granjas de pequeño y mediano tamaño,
promoviendo así un sistema agrícola diverso y flexible.
Desde el punto de vista de manejo, los componentes bási-
cos de un agroecosistema sustentable incluyen:
1) Cubierta vegetativa como medida efectiva de conserva-
ción del suelo y el agua, mediante el uso de prácticas de cero-la-
branza, cultivos con «mulches», uso de cultivos de cubierta, etc.
2) Suplementación regular de materia orgánica mediante
la incorporación continua de abono orgánico y compost y pro-
moción de la actividad biótica del suelo.
3) Mecanismos de reciclado de nutrimentos mediante el
uso de rotaciones de cultivos, sistemas de mezclas cultivos/ga-
nado, sistemas agroforestales y de intercultivos basados en le-
guminosas, etc.
4) Regulación de plagas asegurada mediante la actividad
estimulada de los agentes de control biológico alcanzada me-
diante la manipulación de la biodiversidad y por la introducción
y/o conservación de los enemigos naturales.
INDICADORES DE LA SOSTENIBILIDAD
168
ciplinaria. Un método de análisis y desarrollo tecnológico no sólo
se debe concentrar en la productividad, sino también en otros in-
dicadores del comportamiento del agroecosistema, tales como la
estabilidad, la sustentabilidad, la equidad y la relación entre éstos
(iigura 7). Estos indicadores se definen a continuacion:
1. Sustentabilidad
2. Equidad
3. Estabilidad
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presiones ecológicas constituyen serias restricciones, en el sen-
tido de que el agricultor se encuentra virtualmente impedido de
modiiicarla. En otros casos, el agricultor puede mejorar la esta-
bilidad biológica del sistema, seleccionando cultivos más adap-
tados o desarrollando métodos de cultivos que permitan aumen-
tar los rendimientos. La tierra puede ser regada, provista de co-
bertura, abonada o los cultivos pueden ser intercalados o
rotados para mejorar la elasticidad del sistema. El agricultor
puede complementar su propio trabajo utilizando animales, o
máquinas, o empleando fuerza de trabajo de personas. De esta
manera, la naturaleza exacta de la respuesta no depende sólo del
ambiente, sino también de otros factores de la sociedad. Por esta
razón, el concepto de estabilidad debe ser expandido para abar-
car consideraciones de tipo socioeconómico y de manejo.
4. Productividad
171
Tabla 4
EFICIENCIA ENERGETICA DE VARIOS SISTEMAS
DE PRODUCCION DE MAIZ
(en 103 kcal./ha./año)
172
Manejo, uso y conservación
de recursos productivos
1 Cambios institucional
Desanollo y difusión y organización social,
de tecnologías Requisitos para desarrollo recursos
apropiadas accesibles, F^ una agricultura ^ humanos y
económicas y sostenible capacidades locales,
aceptables investigación
participativa.
r
Políticas agrarias compatibles, mercados,
precios, incentivos justos, contabilidad de
costes ambientales, estabilidad política
173
ecológica que mantiene la calidad de vida humana y la función
de los ecosistemas como proveedores de servicios y de alimen-
tos. Para lograr esto, los procesos de transformación biológica,
desarrollo tecnológico y cambio institucional tienen que reali-
zarse en armonía, de manera que el desarrollo sostenible no em-
pobrezca a un grupo mientras enriquece a otro, y no destruya la
base ecológica que sostiene la productividad y la biodiversidad.
AGROECOLOGIA Y SU APLICACION AL
DESARROLLO RURAL
174
Tabla 5
PRINCIPIOS AGROECOLOGICOS PARA EL MANEJO
SUSTENTABLE DE AGROECOSISTEMAS
175
Productividad Variable
Pn^ductividad
Estable Alta
Adaptabilidad
176
1. Mejorar la producción de los alimentos básicos a nivel
del predio agrícola para aumentar el consumo nutricional fami-
liar, incluyendo la valorización de productos alimentarios tradi-
cionales (Amaranthus, quinoa, lupino, etc.) y la conservación
del germoplasma de cultivos nativos.
2. Rescatar y reevaluar el conocimiento y las tecnologías
de los campesinos.
3. Promover la utilización eficiente de los recursos loca-
les (por ejemplo, tierra, trabajo, subproductos agrícolas, etc.).
4. Aumentar la diversidad y variedad de animales y culti-
vos para minimizar los riesgos.
5. Mejorár la base de recursos naturales mediante la rege-
neración y conservación del agua y suelo, poniendo énfasis en
el control de la erosión, cosecha de agua, reforestación, etc.
6. Disminuir el uso de insumos externos para reducir la
dependencia, pero manteniendo los rendimientos con tecnolo-
gías apropiadas, incluyendo técnicas de agricultura orgánica y
otras técnicas de bajo insumo.
7. Garantizar que los sistemas alternativos tengan efecto
habilitador no sólo en las familias individuales, sino también en
la comunidad total.
Para lograrlo, el proceso tecnológico se complementa a tra-
vés de programas de educación popular que tienden a preservar
y fortalecer la lógica productiva del campesino, al mismo tiem-
po que apoyan a los campesinos en el proceso de adaptación
tecnológica, enlace con los mercados y organización social.
177
importancia crucial para obtener información útil y pertinente
que guíe el desarrollo de estrategias agrícolas apropiadas más
sensibles a las complejidades de la agricultura campesina y que
también están hechas a la medida de las necesidades de grupos
campesinos específicos y agroecosistemas regionales.
La idea es que la investigación y el desarrollo agrícola de-
bieran operar sobre la base de un enfoque desde abajo, comen-
zando con lo que ya está ahí: la gente del lugar, sus necesidades
y aspiraciones, sus conocimientos de agricultura y sus recursos
naturales autóctonos. En la práctica, el enfoque consiste en con-
servar y fortalecer la lógica productiva de los campesinos me-
diante programas de educacion y adiestramiento, usando granjas
demostrativas que incorporen tanto las técnicas campesinas tra-
dicionales como también nuevas alternativas viables. De esta
manera, el conocimiento y las percepciones ambientales de los
agricultores se integran a esquemas de innovación agrícola que
intentan vincular la conservación de recursos y el desarrollo ru-
ral. Para que una estrategia de conservación de recursos compa-
tible con una estrategia de producción tenga éxito entre los pe-
queños agricultores, el proceso debe estar vinculado a esfuerzos
de desarrollo rural que den igual importancia a la conservación
de los recursos locales y autosuficiencia alimentaria y/o partici-
pación en los mercado locales. Cualquier intento de conserva-
ción, tanto genética como del suelo, bosque o cultivo, debe es-
forzarse por preservar los agroecosistemas en que estos recursos
se encuentran. Está claro que la preservación de agroecosiste-
mas tradicionales no se puede lograr aislada del mantenimiento
de la etnociencia y de la organizacion sociocultural de la comu-
nidad local. Es por esta razón que muchas ONGs ponen énfasis
en un enfoque agroecológico-etnoecológico como mecanismo
efectivo para relacionar el conocimiento de los agricultores con
los enfoques científicos occidentales en proyectos de desarrollo
agrícola que enlacen las necesidades locales con la base de re-
cursos existentes (figura 10).
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lución cultural y biológica, de manera que los campesinos y los
indígenas han desarrollado o heredado agroecosistemas que se
adaptan bien a las condiciones locales y que les han permitido
satisfacer sus necesidades vitales por siglos, aun bajo condicio-
nes ambientales adversas, tales como terrenos marginales, se-
quía o inundaciones, etc.
En general, estos sistemas son altamente diversificados,
manejados con niveles bajos de tecnología y con insumos gene-
rados localmente. Asimismo, dependen de recursos locales,
energía humana o animal y de la fertilidad natural del suelo,
función usualmente mantenida con barbechos, uso de legumino-
sas y/o abonos orgánicos.
Confrontados con problemas específicos relativos a pen-
diente, espacio limitado, fertilidad baja de suelos, sequías, pla-
gas, etc., los campesinos de todo el continente han desarrollado
sistemas únicos de manejo para obviar tales limitaciones (tabla 6).
Los principios y procesos en que se basan tales manejos
pueden resumirse en los siguientes puntos:
- Mantenimiento de la diversidad genética y de especies
temporales y espaciales y de continuidad productiva.
- Uso óptimo del espacio y de los recursos locales.
- Reciclaje de nutrimientos, desechos, agua y energía.
- Conservación de agua y suelo.
- Control de la sucesión y protección de los cultivos.
Una serie de estudios ecológicos y antropológicos de agró-
ecosistemas tradicionales demuestran que muchos de estos siste-
mas han probado ser sustentables dentro de sus contextos ecoló-
gicos e históricos. Aunque los diversos sistemas evolucionaron
en épocas y áreas geográficas diferentes, comparten una serie de
aspectos funcionales y estructurales al combinar alta diversidad
de especies en el tiempo y en el espacio, adiciones sustanciales de
materia orgánica, reciclaje eficiente de nutrientes y una serie
de interdependencias biológicas, que confieren estabilidad a las
poblaciones de plagas y mantienen la fertilidad del suelo.
ENFOQUES AGROECOLOGICOS EN EL
DESARROLLO RURAL
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cionar su problema de subsistencia y de autosuiiciencia alimen-
taria. El enfoque general consiste en mejorar cuidadosamente
los sistemas campesinos existentes con elementos apropiados de
la etnociencia y de la ciencia agrícola moderna; los programas
tienen una orientación ecológica y se basan en tecnologías que
conservan recursos y sustentan la productividad.
Los diversos programas de asistencia campesina van desde
programas piloto o experimentales, que se aplican a unas pocas
familias, hasta programas de acción con repercusión regional.
El objetivo principal consiste en permitir que las comunidades
se ayuden a sí mismas para lograr un mejoramiento colectivo de
la vida rural a nivel local. Las organizaciones promotoras cons-
tituyen grupos no gubernamentales, que operan con fondos su-
ministrados por fundaciones extranjeras, al margen de las uni-
versidades o ministerios de agricultura. Estos grupos, que desde
el ámbito privado buscan una proyección social, van ocupando
los vacíos que deja el Estado como agente central en la promo-
ción del desarrollo. La tabla 7 enumera una serie de proyectos
de ONGs asociados a CLADES, con una descripción de la es-
trategia tecnológica y sus logros e impactos.
182
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sipes), capaz de producir hasta 900 kilogramos por hectárea de
materia seca, y con el guano de los animales se garantizaba la
fertilidad de las «chinampas» en forma permanente. En las áreas
de producción de cultivo, la fuente principal de materia orgáni-
ca provenía de rotaciones entre cereales y leguminosas y de la
incorporación de abonos verdes.
2. En un proyecto similar en Veracruz (México) se esta-
blecieron granjas integradas basadas en el sistemas de las «chi-
nampas» y los sistemas de acuicultura asiáticos, en que se inte-
gró la producción de hortalizas con la producción piscícola y
animal a través del manejo y reciclaje de materia orgánica. El
cultivo intensivo de maíz, frijol y calabaza para el autoconsumo
se complementó con la producción de hortalizas de valor co-
mercial, asegurándose así un ingreso de dinero y, a la vez, la au-
tosuficiencia alimentaria. Los residuos de los cultivos proveían
abundantes desechos para la alimentación de los animales. A su
vez, el estiércol se devolvía a los campos y se agregaban a los
estanques piscícolas como fertilizantes.
3. En las zonas altas de los Andes bolivianos, donde la
economía agropastoral se ha modificado radicalmente y los
campesinos dependen cada vez más de insumos químicos, el
Proyecto de Agrobiología de la Universidad de Cochabamba
(AGRUCO) asiste a los campesinos a recuperar su autonomía
productiva. Así, para minimizar el uso de fertilizantes químicos
y suplir las necesidades de nitrógeno de la papa y cereales se
han diseñado patrones de policultivos y de rotación utilizando la
leguminosa nativa denominada Lupinus mutabilis, que puede fi-
jar hasta 200 kilogramos por hectárea de nitrógeno por estación,
elemento que queda disponible para el cultivo subsecuente de la
papa. En ensayos con policultivos de papa y lupino y de papa y
frijol se ha demostrado que estos sistemas rendían más que los
monocultivos y también reducían significativamente la inciden-
cia de las enfermedades virales. En suelos neutrales se obtuvie-
ron rendimentos de papa mayor con guano que con fertilizantes
químicos. AGRUCO está actualmente tratando de mejorar el
contenido de fósforo del abono animal, agregándole roca fosfó-
rica que se puede conseguir localmente y a precios baratos.
Igualmente se ha desarrollado una infraestructura local para ela-
borar un fertilizante a base de hueso (cuernos) de vacuno deno-
minado «wajra-abono», que tiene bajo costo y un efecto resi-
dual mayor que los fertilizantes químicos.
4. En Perú, el entusiasmo por las tecnologías ancestrales
187
se extendió a la reconstrucción de un sistema de camellones lla-
mado «waru-warus», que evolucionó hace 3.000 años. Los «wa-
ru-warus» consisten en plataformas de suelo rodeados de cana-
les, capaces de producir rendimientos espectaculares en condi-
ciones de sequía, inundaciones y heladas o alturas de casi 4.000
metros. En 1984 varias ONGs y agencias del Estado formaron
el Proyecto Interinstitucional de Rehabilitacion de Waru-Warus
en el Altiplano (PIWA), para asistir a los agricultores locales a
rehabilitar «warus». En el distrito de Huatta, «warus» recons-
truidos producen rendimientos sostenidos de papas entre 8-14
t./ha./año, en comparación con el promedio en pampa en Puno
de 1-4 toneladas. En Caujata, la producción de papa llegó a 13
t./ha./año, y los de Quinoa hasta 2 toneladas, sin necesidad de
fertilizantes o herramientas modernas.
188
Frutas, madera, lena, forraje
cortavientos
1
Cultivos en franjas
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Mulches arboles Mulches
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cultivo la fertilidad
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Cultivos de cubierta
Cultivos multiples
189
Tabla 8
RENDIMIENTOS DE CULTIVOS EN TERRAZAS
RECONSTRUIDAS EN CAJAMARCA, PERU
(kg./ha.)
190
Tabla 9
EFECTOS DOCUMENTADOS DE ESTRATEGIAS
AGROECOLOGICAS EN COMPARACION
CON ESTRATEGIAS CONVENCIONALES
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192
Tabla 11 A
PERDIDAS DE SUELO DE ACUERDO A CANTIDAD DE
MULCH UTILIZADOS EN SUELO DE PENDIENTES DE 1-15%
0 76,6
2 2,4
4 0,37
6 0,04
Tabla 11 B
PERDiDA DE SUELO EN SISTEMAS CON DIFERENTES
PLANTAS UTILIZADAS COMO BARRERAS VIVAS
Especie Pérdida de suelo (cm.)
193
Tabla 12
RENDIMIENTO PROMEDIO DE SISTEMAS ORGANICOS
Y CONVENCIONALES EN EL MEDIO OESTE DE EE.UU.
Bu/acre
Orgánico Comercial
Tabla 13
COMPARACION DE PRODUCTIVIDAD DE VARIEDADES
DE TRIGO NATIVAS Y DE LA REVOLUCION VERDE
Variedad Variedad
nativa revolución verde
]94
Tabla 14 A
REQUERIMIENTOS DE MANO DE OBRA EN SISTEMAS
ORGANICOS Y CONVENCIONALES
(hr./ha.)
Orgánico Convencional
Tabla 14 B
DIAS DE LABOR PARA LIMPIAR, ARAR, SEMBRAR
Y DESYERBAR YUCA EN COLOMBIA
Total ...................... 64 42 39
195
Tabla 15
ANALISIS ECONOMICO DE LA PRODUCCION DE MAIZ
Y SOJA EN EE.UU. USANDO TECNICAS DE CONTABILIDAD
DE RECURSOS NATURALES
Dólares/acre/año
l96
- Es una propuesta económicamente viable, ya que el va-
lor de su producción supera holgadamente los costos,
generando incluso un valor por hora trabajada superior
a lo que se obtiene trabajando fuera del predio, y no re-
quiere grandes inversiones en su mantenimiento: la pro-
puesta genera gran diversidad de adaptaciones, aumen-
tando su potencial adopción, diseminación y perfeccio-
namiento en la sociedad campesina.
CONCLUSIONES
197
I Tecnología de la
I revolución verde
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•^ ^o I Tecnología
^ C° agroecología
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Fig. 13. Tendencias de rendimientos en !a conversión de sistemas convencio-
nales a orgánicos, con y sin sustitución de insumos.
199
126 ♦
RoRae'án nuá^nt^no-b^bol
100 ♦
76
T^1
1880 1Y00 1920 iW0 19H0 1Y80
200
Preparaciórt Siembra Control Coaecha Cos9che
Tierta Mdezas Frijol Maiz
201
A medida que se van evaluando estos programas se com-
prueba que los campesinos que adoptan los diseños propuestos
gozan de mayor autosuficiencia alimentaria y se consolidan más
a nivel comunal al colaborar recíprocamente en el trabajo y en
otras actividades. Es obvio, además, que los sistemas modelos
no son tomados por los campesinos como recetas técnicas rígi-
das; éstos cumplen más bien una función pedagógica, proveyen-
do a los campesinos con ideas y criterios que éstos manifestaran
en sus tierras en la forma que consideran más apropiadas.
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