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Hora Santa PENTECOSTES

Este documento describe una Hora Santa dedicada al Espíritu Santo. Incluye oraciones, lecturas y cánticos para honrar al Espíritu Santo y pedir sus dones. El Espíritu Santo es el protagonista central de la celebración, en la que los fieles piden renovarse a través de su poder y seguir el ejemplo de santos que dejaron actuar al Espíritu en sus vidas.
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Hora Santa PENTECOSTES

Este documento describe una Hora Santa dedicada al Espíritu Santo. Incluye oraciones, lecturas y cánticos para honrar al Espíritu Santo y pedir sus dones. El Espíritu Santo es el protagonista central de la celebración, en la que los fieles piden renovarse a través de su poder y seguir el ejemplo de santos que dejaron actuar al Espíritu en sus vidas.
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HORA SANTA

PENTECOSTÉS
Canto de entrada:
Espíritu Santo ven aquí,
Espíritu Santo ven a mí;
quiero vivir, quiero ser feliz,
con tu poder dentro de mí./ (bis).
Ahora sé lo que es vivir;
puedo reír, puedo cantar.
Ahora sé que yo puedo amar
con tu poder dentro de mí.
Hermano ¿quieres vivir
la gloria del Señor?
escucha pues, esta bendición,
que será tu salvación.
Levanta tus brazos,
cierra ya los ojos;
alégrate, hermano
llénate de gozo.
EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO

Ministro: Adoremos y demos gracias en cada momento


Todos: al Santísimo Y Divinísimo Sacramento

Ministro: Dios nuestro que por el Misterio de


Pentecostés santificas a tu Iglesia extendida por todas
las naciones. Concede al mundo entero los dones del
Espíritu Santo y continúa realizando entre los fieles la
unidad y el amor al que nos invita tu Hijo Jesús presente
en esta Hostia Santa. Por Nuestro Señor Jesucristo…
Veni Creator Spiritus
Veni Creator Spiritus
Mentes tuorum visita
Imple superna gratia
Quae tu creasti, pectora
Qui diceris Paraclitus
Donum Dei altissimi
Fons vivus, ignis, caritas
Et spiritalis unctio
Tu septiformis munere
Dexterae Dei tu digitus
Tu rite promissum Patris
Sermóne ditans guttura
Accende lumen sensibus
Infunde amórem córdibus
Infirma nostri corporis
Virtute firmans perpeti
Hostem repéllas longius
Pacemque dones protinus
Ductore sic te praevio
Vitemus omne noxium
Per te sciámus da Patrem
Noscamus atque Filium
Teque utriúsque Spiritum
Credamus omni tempore
Amen
Lector 1: Ante Jesús Eucaristía Honremos al Espíritu
Santo y adoremos al amor sustancial que procede del
Padre y del Hijo y los une en una Caridad infinita y
eterna. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus
fieles.
Todos: Y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Lector 2: Ante Jesús Eucaristía Honremos la operación
del Espíritu Santo y adorémosle, porque hizo Inmaculada
a María en su Concepción y la santificó con la plenitud
de su gracia. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de
tus fieles.
Todos: Y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Lector 3: Ante Jesús Eucaristía Honremos la operación
del Espíritu Santo y adorémosle, porque hizo a la
Santísima Virgen, Madre del Verbo divino en el Misterio
de la Encarnación. Ven, Espíritu Santo, llena los
corazones de tus fieles.
Todos: Y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Lector 1: Ante Jesús Eucaristía Honremos la operación
del Espíritu Santo y adorémosle, porque dio la vida a la
Iglesia en el día glorioso de Pentecostés. Ven, Espíritu
Santo, llena los corazones de tus fieles.
Todos: Y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Lector 2: Ante Jesús Eucaristía Honremos la operación
del Espíritu Santo y adorémosle, porque reside de una
manera permanente en la Iglesia y la asiste, según la
promesa divina, hasta la consumación de los siglos. Ven,
Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles.
Todos: Y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Lector 3: Ante Jesús Eucaristía Honremos la operación
del Espíritu Santo y adorémosle, porque creó en la
Iglesia al nuevo Cristo, que es el sacerdote, y confirió la
plenitud del sacerdocio a los Obispos. Ven, Espíritu
Santo, llena los corazones de tus fieles.
Todos: Y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Lector 1: Honremos la operación del Espíritu Santo y
adorémosle en la virtud heroica de los santos en la
Iglesia, obra secreta y maravillosa del “Santificador
Omnipotente”. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones
de tus fieles.
Todos: Y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Lector 2: Envía Señor tu Espíritu y todo será creado.
Todos: Y se renovará la faz de la tierra.

Canto de meditación:

Bautízame Señor con Tu espíritu...


Bautízame...
Bautízame Señor con Tu espíritu
Y déjame sentir,
El fuego de tu amor,
Aquí en mi corazón... Señor,
Y déjame sentir,
El fuego de tu amor, aquí en mi corazón Señor.

Momentos de silencio.
Lector 1: De la carta del apóstol san Pablo a los romanos
Hermanos: Sabemos que la creación entera gime hasta
el presente y sufre dolores de parto; y no sólo ella, sino
también nosotros, los que poseemos las primicias del
Espíritu, gemimos interiormente, anhelando que se
realice plenamente nuestra condición de hijos de Dios,
la redención de nuestro cuerpo. Porque ya es nuestra la
salvación, pero su plenitud es todavía objeto de
esperanza. Esperar lo que ya se posee no es tener
esperanza, porque, ¿cómo se puede esperar lo que ya se
posee? En cambio, si esperamos algo que todavía no
poseemos, tenemos que esperarlo con paciencia.
El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque
nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene; pero el
Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que
no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que conoce
profundamente los corazones, sabe lo que el Espíritu
quiere decir, porque el Espíritu ruega conforme a la
voluntad de Dios, por los que le pertenecen. Palabra de
Dios.
Todos: Te alabamos, Señor.

Lector 2: Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra.


Todos: Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra.
Salmista: Bendice al Señor, alma mía;
Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza.
¡Que numerosas son tus obras, Señor!
La tierra está llena de tus criaturas.
Todos: Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra.
Salmista: Si retiras tu aliento,
toda criatura muere y vuelve al polvo;
pero envías tu espíritu, que da vida,
y renuevas el aspecto de la tierra.
Todos: Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra.
Salmista: Que Dios sea glorificado para siempre
y se goce en sus criaturas.
Ojalá que le agraden mis palabras
y yo me alegraré en el Señor.
Todos: Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra.
Canto del Aleluya:
MINISTRO: Del santo Evangelio según san Juan
El último día de la fiesta, que era el más solemne,
exclamó Jesús en voz alta: “El que tenga sed, que venga
a mí; y beba, aquel que cree en mí. Como dice la
Escritura: Del corazón del que cree en mí brotarán ríos
de agua viva”.
Al decir esto, se refería al Espíritu Santo que habían de
recibir los que creyeran en él, pues aún no había venido
el Espíritu, porque Jesús no había sido glorificado.
Palabra del Señor.
Todos Gloria a ti, Señor Jesús.
Momentos de silencio.
Oración de súplica:
MINISTRO Oremos ahora a Dios Padre que envío al
Espíritu Santo para que llegáramos al conocimiento de la
verdad plena y para que en su nombre condujera a la
Iglesia que Cristo fundó y digámosle:
R. Ante Jesús Eucaristía, te pedimos, Padre, el Don del
Espíritu Santo.
Lector: Para que se renueve la faz de la tierra, oremos.
R.
Lector: Para que en Cristo alcancemos la verdad plena,
oremos. R.
Lector: Para que lleguemos a la unidad tan querida por
Cristo, oremos. R.
Lector: Para que seamos movidos a una auténtica y
decidida acción evangélica, oremos. R.
Lector: Para que nuestras eucaristías sean fuente,
cumbre y misión de toda nuestra vida, oremos. R.
Lector: Para que no pongamos resistencia a la gracia de
Dios, oremos. R.
Lector: Para que podamos cumplir con la voluntad del
Padre, oremos. R.
Lector: Para que un día todos lleguemos a gozar de la
presencia de Dios en el cielo, oremos. R.
Ministro: Padre, tú lo sabes todo, tu sabes que te
amamos, pero que necesitamos de tu gracia, como
necesitamos del aire para poder vivir, concédenos lo
mismo que amas en tu Hijo Jesucristo que vive y reina
por los siglos de los siglos. Amén.
Momentos de silencio.

Canto de meditación:
Espíritu de Dios llena mi vida,
llena mi alma, llena mi ser. (Bis)
Ven lléname
con tu presencia lléname,
con tu poder lléname,
con tu bondad. (Bis)
Dios vive en mi,
Vivo con calma,
vivo con rumbo
vivo con luz. (Bis)
Oh Cristo acéptame,
como un apóstol
Yo viviré
con tu amor. (Bis)

Lector 1: Las palabras de Cristo a lo largo de todos los


siglos han suscitado en muchos de quienes las escuchan
y las practican grandes e innumerables convicciones de
seguirle. Ellos han sido y son ‘ejemplos’ de la acción del
Espíritu Santo a quien han dejado actuar en sus vidas
que incluso hoy nos interpelan y nos fascinan: San Juan
Pablo II, La madre Teresa de Calcuta, los mártires
mexicanos y tantos otros. Sus vidas y sus obras nos han
demostrado según su época, que han dejado actuar al
Espíritu prometido por Jesús: ¿Cómo dejaron actual al
Espíritu? Cada uno creyó y vivió cuanto Jesús predicó,
porque en sus palabras, movidos por el Espíritu Santo,
encontraron la verdad, la luz y la valentía.
Lector 2: La vocación a la santidad es tarea de todos,
especialmente de cada uno de nosotros los bautizados.
Todos nosotros en nuestra vida si estamos atentos a la
voz del Espíritu y al clamor de nuestros hermanos,
especialmente los más pobres, podremos realizar
incluso actos heroicos que pueden provocar en otros la
conversión al Evangelio de Jesús.

Lector 1: En esta Hora Santa el gran protagonista de


nuestras vidas: el Espíritu Santo, se ha ido abriendo
camino en nuestros corazones, ha ido tomando lugar en
esta hora de gozo y alegría. Hemos sido mirados por
Dios desde la eternidad: Él nos amó primero, se hizo
Hombre y su Espíritu nos acompaña cada día. ¡Somos un
pensamiento de Dios, un latido de su corazón!
Digámosle sí a su presencia, vivamos como hermanos,
correspondamos a ese amor viviendo por la Iglesia y en
la Iglesia. Hermanos, los dones del Espíritu Santo nos
deben impulsar a creer en la fuerza transformadora que
realiza Dios en nosotros si somos fieles a su Palabra.

DON DE SABIDURÍA
LECTOR 1.- Este don hace amar a Dios con todo el
corazón y con toda el alma. Es casi otro nombre del
mismo Dios.
“La luz del Espíritu Santo ilumine siempre nuestros
corazones”
“Envíala desde el cielo sagrado, mándala desde el trono
glorioso, para que esté a mi lado y trabaje conmigo,
enseñándome lo que te agrada”
Concédenos el Don de Sabiduría, que nos libre del tedio
y de la insensatez.
. Silencio y reflexión personal: - ¿Cómo puedo crecer en
la acogida y vivencia personal del amor de Dios?

DON DE INTELIGENCIA
LECTOR 2.- Conocer al Espíritu es, ante todo,
experimentar su acción, dejarse invadir por su
influencia; es hacerse dócil a sus impulsos; es desear
siempre más conscientemente la fuente de nuestra vida.
“Obra con libertad cuanto el Espíritu te inspire”
“Conocer al santo es inteligencia.
Danos el Don de Inteligencia, que ahuyente de nuestras
vidas las tibiezas, las dudas, las nieblas y las
desconfianzas.
. Silencio y reflexión personal: - ¿En qué aspectos de mi
vida puedo comprobar la influencia del Espíritu, mi
docilidad a su acción en mí, en la Iglesia, en la
sociedad?

DON DE CIENCIA
LECTOR 3.- Poco tiene que ver este don con lo que
nosotros entendemos hoy por ciencia. En la Escritura
hace referencia a todo lo que tiene que ver con el
conocimiento de Dios y la existencia entera, en relación
con Él.
“El Espíritu, que procede del Padre y del Hijo, dispone y
prepara el alma para recibir a su Dios, estas
disposiciones son los dones del Espíritu Santo…”
“Él Les enseñará todo, y les recordará todo lo que les he
dicho… Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, los
guiará hasta la verdad completa”
Bendícenos con el Don de Ciencia, que nos libre de los
engaños del mundo, demonio y carne, reduciendo las
cosas a su verdadero valor.
. Silencio y reflexión personal: - ¿En qué percibo que el
Evangelio de Jesús es la referencia fundamental de mis
criterios y actitudes?

DON DE CONSEJO
LECTOR 1.- Es el don de la prudencia a la hora de hablar
y de escuchar. Capacidad para tomar decisiones
acertadas. Discernir, orientar, alentar, acompañar…
“El Espíritu Santo no abandona un alma que ha tomado
ya por suya, pero ¡qué bueno es tener compañía y guía!”
“A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu
para el provecho común… pero todas estas cosas las
obra un mismo y único Espíritu, distribuyéndolas a cada
uno en particular según su voluntad”
Derrama el Don de Consejo, que nos libre de las
indiscreciones e imprudencias.
. Silencio y reflexión personal: - ¿Cómo busco servir a
Dios y a los hermanos y colaborar al bien común con
todas mis capacidades y dones?

DON DE FORTALEZA
LECTOR 2.- Es el don de los profetas, de los mártires, el
de los que “son fuertes” y se mantienen en pie, con
dignidad ante el dolor, el sufrimiento y la muerte; ante
las amenazas y persecuciones…
“Los misioneros en la Iglesia, son lenguas de fuego bajo
cuya figura desciende el Espíritu Santo sobre la tierra
para encender en ella el fuego del amor divino”
“Los llenó a todos del Espíritu Santo y anunciaban con
valentía el mensaje del Señor” .
Danos el Don de Fortaleza, que nos libre de la debilidad
y cobardía en todo caso de conflicto.
. Silencio y reflexión personal: - ¿En qué situaciones soy
testigo de la fe cada día, cómo intento ser coherente
con ella?

DON DE PIEDAD
LECTOR 3.- Es el don de los que se abren a la actuación
de Dios. La Piedad está hecha de agradecimiento, cariño,
ternura. Disponibilidad… Algo muy delicado y valioso.
Ayuda a ver con buenos ojos a los demás.
“…Y tal puede ser la eficacia que dé el Espíritu Santo a su
oración que alcance lo que pretende”
“En el jardín de la Iglesia el Espíritu Santo es la lluvia que
la empapa con sus dones haciéndola fructificar”
“Todos a los que anima el Espíritu de Dios son hijos de
Dios. Así pues. No habéis recibido un espíritu de esclavos
para recaer en el temor; habéis recibido un espíritu de
hijos adoptivos que hace gritar ¡Abba! ¡Padre! Ese
mismo espíritu le asegura a nuestro espíritu que somos
hijos de Dios”
Envíanos el Don de Piedad, que nos libre de la ira, del
rencor, de la injusticia, de la crueldad y de la venganza.
. Silencio y reflexión personal: - ¿Cómo estoy viviendo
mi relación con Dios desde el amor, cómo me siento en
verdad hijo suyo, cómo trato a los demás como
hermanos, sin acepción de personas ni discriminación
alguna?

DON DE TEMOR DE DIOS


LECTOR 1.- En sentido bíblico, éste don es: respeto,
admiración, agradecimiento hacia Aquel que es mayor y
mejor que nosotros. Gracias a la presencia del Espíritu,
cuando “fallamos”, somos capaces de retomar el
camino, intentar una y otra vez corresponder a la
misericordia que Dios nos tiene.
“Tu Espíritu, siendo Dios Creador, Dios Salvador, Dios
Vivificador, Tu Espíritu, después de haberme dado el ser
y la existencia, me ha dado el ser y la vida de Gracia por
el Bautismo”
Concédenos el Don de Temor de Dios, que me libre del
orgullo, vanidad, ambición y presunción.
. Silencio y reflexión personal: - ¿Cómo puedo dar un
impulso nuevo a mi vida desde el agradecimiento a
Dios?

Canto de Meditación:
El Espíritu de Dios está en este lugar
El Espíritu de Dios se mueve en este lugar
Está aquí para consolar
Está aquí para liberar
Está aquí para guiar, el Espíritu de Dios está aquí
El Espíritu de Dios está en este lugar
El Espíritu de Dios se mueve en este lugar
Está aquí para consolar
Está aquí para liberar
Está aquí para guiar, el Espíritu de Dios está aquí
(Dile, muévete en mí)
Muévete en mí
Muévete en mí
Toca mi mente, mi corazón
Llena mi vida de tu amor
Muévete en mí
LETANÍAS DEL ESPÍRITU SANTO
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Padre omnipotente, ten piedad de nosotros.
Jesús, Hijo eterno del Padre y Redentor del mundo, ten
piedad de nosotros.
Espíritu Santo, santifícanos.
Trinidad santísima, óyenos.
Espíritu Santo que procedes del Padre y del Hijo. Ven a
nosotros.
Promesa del Padre. Ven a nosotros.
Don de Dios Altísimo. Ven a nosotros.
Rayo de luz celeste. Ven a nosotros.
Fuente de agua viva. Ven a nosotros.
Autor de todo bien. Ven a nosotros.
Unción espiritual. Ven a nosotros.
Caridad ardiente. Ven a nosotros.
Fuego que consume. Ven a nosotros.
Espíritu de amor y de verdad. Ven a nosotros.
Espíritu de sabiduría y de entendimiento. Ven a
nosotros.
Espíritu de consejo y de fortaleza. Ven a nosotros.
Espíritu de ciencia y de piedad. Ven a nosotros.
Espíritu de temor de Dios. Ven a nosotros.
Espíritu de gracia y de oración. Ven a nosotros.
Espíritu de paz y de dulzura. Ven a nosotros.
Espíritu de modestia y de inocencia. Ven a nosotros.
Espíritu consolador. Ven a nosotros.
Espíritu santificador. Ven a nosotros.
Espíritu que gobiernas la Iglesia. Ven a nosotros.
Espíritu que llenas el universo. Ven a nosotros.
Espíritu de adopción de los hijos de Dios. Ven a nosotros.
Unción espiritual. Ven a nosotros.
Caridad ardiente. Ven a nosotros.
Espíritu Santo, ven a renovar la tierra. Te rogamos,
óyenos.
Espíritu Santo, inflámanos con el fuego de tu amor. Te
rogamos, óyenos.
Espíritu Santo, danos el tesoro de tus gracias. Te
rogamos, óyenos.
Espíritu Santo, enséñanos a orar. Te rogamos, óyenos.
Espíritu Santo, ilumínanos con tus inspiraciones. Te
rogamos, óyenos.
Espíritu Santo, imprime tu ley en nuestros corazones. Te
rogamos, óyenos.
Espíritu Santo, condúcenos por la vía de la salvación. Te
rogamos, óyenos.
Espíritu Santo, inspíranos la práctica del bien. Te
rogamos, óyenos.
Espíritu Santo, concédenos la única ciencia necesaria. Te
rogamos, óyenos.
Espíritu Santo, haz que perseveremos en tu justicia. Te
rogamos, óyenos.
Espíritu Santo, imprime en nosotros el horror al pecado.
Te rogamos, óyenos.
Espíritu Santo, concédenos el mérito de todas las
virtudes. Te rogamos, óyenos.
Espíritu Santo, sé Tú nuestra eterna recompensa. Te
rogamos, óyenos.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
R. Envía a nosotros tu Espíritu.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
R. Llena nuestras almas con los dones del Espíritu Santo.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
R. Haz que el Espíritu Santo produzca en nosotros sus
frutos.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles
R. Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

Canto de preparación para recibir la bendición con el


Santísimo o hacer la reserva:
Bendito, bendito, bendito sea Dios
Los ángeles cantan y alaban a Dios
Los ángeles cantan y alaban a Dios
Yo creo Jesús mío que estás en el altar,
oculto en la Hostia te vengo a adorar,
oculto en la Hostia te vengo a adorar.
Por amor al hombre moriste en una cruz,
y al cáliz desciendes por nuestra salud,
y al cáliz desciendes por nuestra salud.

Ministro: Nos diste Señor, el Pan del Cielo


Todos: Que en sí contiene todas las delicias.

Oremos: Oh Dios, que bajo este admirable sacramento


nos has dejado el memorial de tu pasión, concédenos,
venerar de tal modo los sagrados misterios de tu cuerpo
y de tu sangre, que experimentemos constantemente en
nosotros los frutos de tu redención. Te lo pedimos a Ti
que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
(Si está presente el Sacerdote o el Diácono dará la
bendición con el Santísimo):

Canto final:

Espíritu Santo, ven, ven,


Espíritu Santo, ven, ven,
Espíritu Santo, ven, ven
en el nombre del Señor.

Acompáñame, ilumíname,
toda mi vida.
Acompáñame, ilumíname,
¡Espíritu Santo ven!

Santifícame, transfórmame,
Tú cada día.
Santifícame, transfórmame,
¡Espíritu Santo, ven!

Resucítame, conviérteme,
todos los días.
Glorifícame, renuévame,
¡Espíritu Santo, ven!
Acompáñame, transfórmame,
toma mi vida.
Ilumíname, condúceme,
¡Espíritu Santo ven!

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