Géneros del modernismo
Los géneros del modernismo son la poesía, la prosa y la dramática. Dentro de estos géneros se pueden evidenciar dos temáticas principales.
La primera es la sensorial, relacionada con el culto por los sentidos y la belleza. La segunda es intimista, con un tono más melancólico, sensual y triste (Lozano,
2014).
Todos los autores modernistas tienden a tomar una postura o la otra en sus obras literarias.
Poesía
La poesía modernista rompe con el tono clásico literario empleado hasta el momento. Se presenta de manera innovadora y original, velando por la belleza sobre
todas las cosas.
Las reglas tradicionales de la poesía clásica pierden importancia y son modificadas de tal forma que toda producción literaria fuese más sublime y menos rebuscada
Entre los máximos representantes de este movimiento se encuentran autores como Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Salvador Rueda, Manuel Machado y
Rubén Darío, siendo este último el más representativo del modernismo.
Rubén Darío se destacó por ser el máximo representante de la lírica modernista. Juan Ramón Jiménez por su parte es considerado como el responsable por renovar
la poesía contemporánea.
Antonio Machado es reconocido por presentar una obra poética en la que se evidencia la evolución del movimiento modernista.
Entre los subgéneros de la poesía modernista se encuentran principalmente la lírica y la oda. Sin embargo, dentro del género literario de la poesía también pueden
ser encontrados el himno, la elegía y la didáctica (Haro, 2016).
Prosa
La prosa como género literario del modernismo se encuentra vinculado al Romanticismo,como una extensión del mismo. Busca exaltar el trabajo del autor como
creador de la obra literaria, oponiéndose al olvido del trabajo creador de cada autor.
La prosa modernista fue tan impecablemente desarrollada. De este modo, las obras del modernismo se convirtieron en verdaderas y prestigiosas obras de arte,
reconocidas hasta la actualidad.
La narrativa del Modernismo estaba determinada por diversas reglas poéticas que le permitieron estructurarse de forma prodigiosa.
La novela como subgénero de la prosa redujo ampliamente su argumento y se encargó de expresar con mayor profundidad las ideas y sentimientos de sus
personajes.
Es así como los protagonistas de cada obra contaban con una función de conciencia que les permitía manifestar sus emociones y definir su mundo.
El lenguaje utilizado por la prosa modernista tiene una función expresiva de orientación lírica. Algunos ejemplos de la prosa modernista son las Sonatas de Ramón
María del Valle-Inclán (Barquín, 2004).
Dramática
El género literario de la dramática o teatro durante el Modernismo se valió del uso de nuevas técnicas que desencadenaron una inevitable transformación del arte
teatral.
La dramática modernista fue libre en sus planteamientos, sosteniendo siempre un diálogo entre las formas tradicionales del teatro y nuevas técnicas literarias.
Por otro lado, el diseño y desarrollo arquitectónico de la escenografía fue mejorado gracias al uso de nuevas tecnologías y maquinarias.
Es así como la iluminación juega un papel fundamental para darle un mayor movimiento a las puestas en escena. La idea tradicional que indicaba la forma cómo
debía ser dispuesto un escenario también sufrió cambios. De este modo, un escenario podía tomar cualquier forma, ser efímero, móvil o transformable.
La dramática modernista liberó al teatro de su apariencia tradicional. La estructura del arco proscenio y la disposición de los elementos en escena fue completamente
afectada.
Entre los representantes más importantes de la dramática modernista se encuentra Jacinto Benavente. Éste propuso un nuevo tipo de comedia, cargada de diálogos
más realistas.
El Modernismo dio paso a la crítica de la sociedad a través de las artes escénicas y la comedia.