Lesiones Deportivas
La práctica deportiva, sea en competición o no, está sujeta a la eventualidad de sufrir
lesiones de diferentes tipos que afectan al conjunto del sistema musculo-esquelético y
del que forman parte, además de los huesos, los músculos, los ligamentos, los tendones
y las articulaciones.
Lesiones musculares
Afectan a los músculos y pueden producirse por traumatismos directos, sobreesfuerzos,
movimientos inadecuados, etc. En cada tipo de deporte hay lesiones más frecuentes que
otras, dependiendo de los grupos musculares más exigidos.
Lesiones tendinosas
Afectan a los tendones y pueden tener múltiples causas, desde una contusión, el uso de
material y calzado deportivos inadecuados, movimientos repetitivos inadecuados, etc.
Lesiones articulares
Las lesiones articulares que se producen por la práctica deportiva pueden afectar a los
huesos que la configuran, los ligamentos, los tendones, los cartílagos, la membrana
sinovial o las bursas. Ya se ha hablado de las lesiones tendinosas y de ligamentos, por
lo que cabe mencionar únicamente las que se refieren al resto de los componentes de la
articulación.
Raquis o columna vertebral
La columna vertebral o raquis está constituida por una estructura ósea (las vértebras y
los discos intervertebrales) y otra fibrosa, configurada por músculos y ligamentos. La
práctica deportiva puede causar diferentes tipos de lesiones, además de las
características de los músculos y ligamentos (contracturas, contusiones, distensiones,
etc.).