Micro Clase
“Modelo pedagógico Dialogante”
Luz Adriana Toro Londoño ID: 730437
Gloria Stella Camargo Vargas ID: 730998
Ruth Paulina Guerrero Varela ID: 692044
Presentado a: Tereza Flórez
Modelos Pedagógicos
NRC: 6606
Facultad De Educación
Licenciatura en Educación Infantil UVD
Corporación Universitaria Minuto de Dios
Mayo
2020
Contenidos
Animales de la selva
Clasificación de animales
Canción “En la selva me encontré”
Cuento “A que sabe la luna”
Manualidad “Máscara animal favorito”
Propósitos
Conseguir que los alumnos adquieran un conocimiento global, formativo y generalizado
del tema, aprovechando los conocimientos previos que poseen sobre él para desarrollar
nuevos conceptos; para ello se proponen unas series de actividades que nos permiten
conseguir un aprendizaje significativo en el niño.
Estrategias Didácticas
Aprendo y juego con los animales de la selva
Video
Canción
Cuento
Manualidad
Actividad 1
Animales de la selva
Empezaremos esta sesión con una lluvia de ideas sobre los animales de la selva, con lo
que se pretende saber cuáles son los conocimientos previos que poseen de los mismos,
se realizaran algunas preguntas:
¿Qué es una selva?
¿Qué encontramos en ella?
¿Qué animales viven en la selva?
¿Qué animal de la selva te gusta más?
Actividad 2
Clasificación de animales
Se les presentara a los alumnos el siguiente video https://www.youtube.com/watch?
v=aPCRYA6GG1I, durante la clase, la profesora les indicara que deben realizar algún
sonido de los animales que se presentan en el video, también se les realizaran preguntas
acerca de los animales que observaron allí.
Actividad 3
Canción “En la selva me encontré”
A continuación, en el aula se les pedirá a los alumnos que hagan un circulo y
previamente se les enseñara la siguiente canción: https://www.youtube.com/watch?
v=IR33A7w1Us0 Y la bailaremos.
Actividad 4
En esta actividad se les contara el siguiente cuento:
A que sabe la luna
Hacía mucho tiempo que los animales del bosque querían averiguar a qué sabía la luna.
"¿Será dulce?", "Yo creo que es salada", se decían. Y todas las noches la miraban en el
cielo, se estiraban e intentaban alcanzarla, alargando el cuello y las patas. Aunque nunca
ninguno, ni siquiera el animal más grande, consiguió llegar a ella.
Una noche, la pequeña tortuga subió a la montaña más alta decidida a tocarla. Desde allí
arriba, la luna parecía estar más cerca. Pero aún así no la alcanzó. Así que llamó al
elefante y le dijo:
― Súbete sobre mi caparazón, tal vez así lleguemos a la luna.
Pero la luna pensó que se trataba de un juego y, a medida que el elefante se iba
acercando, ella se iba alejando poco a poco. Como el elefante no pudo tocar la luna,
llamó a la jirafa:
― Si te subes a mi espalda, a lo mejor la alcanzamos.
Pero al ver a la jirafa, la luna se distanció un poco más. La jirafa estiró y estiró el cuello
cuanto pudo,
pero no sirvió de nada. Y llamó a la cebra:
― Si te subes a mi espalda, podremos acercarnos más.
La luna empezaba a divertirse con aquel juego, y se alejó otro poquito. La cebra se
esforzó mucho, mucho, pero tampoco pudo tocar la luna. Y llamó al león:
― Si te subes a mi espalda, quizá podamos alcanzarla.
Pero cuando la luna vio al león, volvió a subir algo más. Tampoco esta vez lograron
tocar la luna, y llamaron al zorro:
― Verás cómo lo conseguimos si te subes a mi espalda ― dijo el león.
Al avistar al zorro, la luna se alejó de nuevo. Ya solo faltaba un poquito de nada para
tocar la luna,
pero seguían sin poder alcanzarla. Y el zorro llamó al mono.
― Seguro que esta vez lo logramos, ¡anda, súbete a mi espalda!
La luna vio al mono y retrocedió. El mono ya podía oler la luna, pero de tocarla, ¡ni
hablar! Y llamó al ratón:
― Súbete a mi espalda y tocaremos la luna.
La luna vio al ratón y pensó: "Seguro que un animal tan pequeño no podrá cogerme." Y
como empezaba a aburrirse con aquel juego, se quedó justo donde estaba. Entonces, el
ratón subió por encima de la tortuga, del elefante, de la jirafa, de la cebra, del león, del
zorro, del mono y… de un mordisco, arrancó un trozo pequeño de luna.
Lo saboreó complacido y después fue dando un pedacito al mono, al zorro, al león, a la
cebra, a la jirafa, al elefante y a la tortuga. Y la luna les supo exactamente a aquello que
más le gustaba a cada uno.
Aquella noche, los animales durmieron muy muy juntos. Y el pez, que lo había visto
todo y no entendía nada, dijo:
― ¡Vaya, vaya! Tanto esfuerzo para llegar a esa luna que está en el cielo, ¿acaso no
verán que aquí, en el agua, hay otra más cerca?
Al finalizar el cuento se hará una pequeña reflexión.
Actividad 4
Manualidad
Utilizaremos material reciclable para elaborar una máscara de el animal favorito y luego
nos explicaran el porqué de su elección.
Evaluación
Se evaluarán dos procesos el de enseñanza y el de aprendizaje. La evaluación del
proceso de aprendizaje será global, continua y formativa, abarcando una evaluación
inicial, al principio de cada actividad, para saber de dónde partimos y que
conocimientos previos tienen los niños, para fomentar un aprendizaje significativo; una
evaluación del proceso a lo largo de todas las actividades e introducir algún cambio si es
necesario.Por último evaluación final, para comprobar los resultados obtenidos.