Sumilla: INTERPONE PROCESO CONSTITUCIONAL DE HABEAS CORPUS
SEÑOR JUEZ ESPECIALIZADO EN LO PENAL DE SULLANA
YVÁN ALFONSO CHUMO GARCÍA,
debidamente representado por su abogado JOHNNY
GARCÍA COLQUE, en la investigación abierta que
le sigue la Fiscalía Provincial Corporativa
Especializada en Delitos de Corrupción de
Funcionarios del Distrito Fiscal de Sullana, por el
supuesto delito contra la Administración Pública en la
modalidad de Colusión Agravada; ante usted me
presento y atentamente digo:
I. PETITORIO CONSTITUCIONAL
Que al amparo de lo dispuesto por los artículos 2.24.B, 3, 139 numerales 3 y 5, y 200.1 de
la Constitución Política del Estado; y de lo dispuesto por los artículos II del Título
Preliminar y artículos 1, 25 último párrafo, 26, 27, 28, 34.4 y demás pertinentes del Código
Procesal Constitucional, acudo a su despacho e interpongo DEMANDA
CONSTITUCIONAL DE HABEAS CORPUS por grave violación a mis derechos
constitucionales con implicancia directa en mi libertad personal, pues, yo, Iván Chumo
García, vengo siendo sometido a una investigación preparatoria con plazo excesivamente
culminado por la Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de
Funcionarios del Distrito Fiscal de Sullana, por el supuesto delito contra la Administración
Pública en la modalidad de Colusión Agravada.
El proceso constitucional lo dirijo contra: los señores Fiscales JOSÉ ANTONIO
HERNÁNDEZ MARTÍNEZ (Fiscal Adjunto de la Fiscalía Especializada en Delitos de
Corrupción de Funcionarios de Sullana) y/o MIGUEL FELIPE SALDARRIAGA
ANTÓN (Fiscal Titular de la Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de
Funcionarios de Sullana), quienes deberán ser notificados en la siguiente dirección: Calle
Ugarte Nº 737-739 Sullana – Piura; por los siguientes fundamentos fácticos y jurídicos:
II. FUNDAMENTOS FÁCTICOS
En un Estado social y democrático de derecho, la Norma Fundamental consagra
determinados derechos, que constituyen un mínimo irreductible, cuya finalidad es limitar el
poder del Estado; significan una exigencia de abstención y también un deber de prestación
del Estado para su promoción y plena efectividad. En el ámbito del Derecho penal, la
Norma Fundamental ofrece un sistema de control ante los Órganos jurisdiccionales, ya sean
de la jurisdicción ordinaria o de la constitucional, pues las garantías del debido proceso se
hacen extensivas a todo tipo de procesos1.
Por tal motivo, la Constitución vigente en el artículo 139, ha incorporado un listado de
derechos procesales, a los que si bien el Poder Constituyente ha denominado principios y
derechos de la función jurisdiccional, en realidad constituyen derechos de los sujetos
procesales; que en el área penal forman parte de lo que se denomina Programa penal de la
Constitución o Constitucionalización del proceso penal.
En relación a esta tendencia, nuestro Tribunal Constitucional ha establecido: “En el Estado
Constitucional, el Derecho Penal, el Derecho Procesal Penal y el Derecho de Ejecución
Penal, vienen redimensionados por la influencia de los principios, valores y derechos
constitucionales. Tanto el Derecho Penal, el Derecho Procesal Penal y el Derecho de
Ejecución Penal, sólo pueden ser entendidos hoy en el marco de la Constitución” 2,
enunciado que constituye una premisa fundamental a considerar cuando se ejerce el ius
puniendi del Estado.
Dentro de esos derechos, el ser juzgado en un plazo razonable constituye un derecho
fundamental, que si bien no está reconocido explícitamente en la Constitución de
1993, deriva de la libertad y seguridad personales -tratándose de los procesados
privados de libertad- y de la tutela jurisdiccional efectiva y el debido proceso, cuya
afectación ha determinado la interposición de diversos hábeas corpus, para lograr que
el proceso culmine con una decisión de fondo cuando el plazo de tramitación ha
transcurrido en exceso.
El artículo 14 inciso 3 c), del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCyP)
consagra el derecho de toda persona acusada de un delito a ser juzgada sin dilaciones
indebidas. La Convención Europea de Protección de los Derechos Humanos y de las
Libertades Fundamentales de 1950 (en adelante Convenio Europeo), en el artículo 6 inciso
1, establece que toda persona tiene derecho a que su causa sea oída equitativa,
públicamente y dentro de un plazo razonable por un tribunal independiente e imparcial; y
en términos similares el artículo 8 inciso 1 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos de 1969 (en adelante Convención Americana), dispone que toda persona tiene
1
La Corte Interamericana de Derechos Humanos, ha establecido: “El respeto a los derechos humanos constituye un límite
a la actividad estatal, lo cual vale para todo órgano o funcionario que se encuentre en una situación de poder, en razón de
su carácter oficial, respecto de las demás personas. Es, así, ilícita, toda forma de ejercicio del poder público que viole los
derechos reconocidos por la Convención (…) esta Corte considera que cualquier órgano del Estado que ejerza funciones
de carácter materialmente jurisdiccional, tiene la obligación de adoptar resoluciones apegadas a las garantías del debido
proceso legal en los términos del artículo 8 de la Convención Americana”. Sentencia de la CIDH recaída en el caso del
tribunal Constitucional contra el Estado peruano.
2
Expediente Nº 0012-2006-PI/TC, sentencia del 15 de diciembre de 2006, F.J. N.° 5.
derecho a ser oída, con las debidas garantías y dentro de un plazo razonable por un juez o
tribunal competente, independiente e imparcial.
De este modo, los tres grandes tratados de derechos humanos que consagran los derechos
civiles y políticos, regulan dentro del debido proceso, el derecho del imputado a ser juzgado
en un plazo que no exceda límites temporales que puedan ser considerados injustificados.
Sin embargo, debe precisarse que los dos últimos tratados - pertenecientes a los sistemas
regionales europeo e interamericano- , consagran este derecho a toda persona sometida a un
proceso, ya sea penal o de cualquier otra índole3.
El Tribunal Constitucional ha recurrido a las disposiciones de los tres tratados y las
decisiones de los Órganos Internacionales de protección, para fundamentar sus sentencias,
primero en relación al plazo razonable de la detención judicial preventiva y luego al plazo
razonable del proceso penal.
El Tribunal Constitucional también tuvo la oportunidad de emitir pronunciamiento en
relación a la afectación del plazo razonable del proceso penal, en la sentencia emitida en el
Caso Moura García4, en la cual delimitó el petitorio en dos puntos: primero, un
pronunciamiento sobre una supuesta vulneración al debido proceso en el extremo de
tramitación in límite del proceso penal seguido en su contra; y segundo, un
pronunciamiento respecto de una presunta detención arbitraria sin previo mandato judicial.
La sentencia reproduce casi todos los fundamentos del caso Berrocal Prudencio, con la
única diferencia de que a criterio del Tribunal Constitucional, el derecho a ser juzgado en
un plazo razonable constituye una manifestación implícita del derecho al debido
proceso y la tutela judicial efectiva (artículo 139 inciso 3 de la Constitución). En tal
sentido, los criterios de evaluación para determinar la razonabilidad del plazo, son los
mismos que los señalados en el caso Berrocal Prudencio, sustentándose además en la
sentencia de la Corte Interamericana emitida en el Caso Suárez Rosero contra Ecuador5
El Ministerio Público, tiene el ejercicio exclusivo de la acción penal pública, de oficio o a
petición de parte, y conforme al artículo 154 incisos 4 y 5 de la Constitución ante la
denuncia y/o conocimiento de un hecho presuntamente delictivo, y en mérito a las
facultades conferidas por el inciso 2 del artículo 94 de su Ley Orgánica 6, podrá
alternativamente, abrir investigación para reunir la prueba indispensable - en cuyo caso la
3
Así el Convenio Europeo, consagra que el tribunal decidirá los litigios de las personas sobre los derechos y obligaciones
de carácter civil o sobre el fundamento de cualquier acusación en materia penal dirigida contra ella. Años más tarde, la
Convención Americana consagraría que el tribunal sustanciará cualquier acusación penal formulada contra una persona o
“para la determinación de sus derechos y obligaciones de orden civil, laboral, fiscal o de cualquier otro carácter”.
4
Exp. N.° 549-2004-HC/TC, sentencia del 21 de enero 2005, publicada en la web el 08 de febrero de 2005, cuya vista de
la causa se realizó el 14 de abril de 2004. En este caso, el imputado fue procesado por delito de tráfico ilícito de drogas;
con detención desde el 16 de julio de 1996 hasta febrero de 2001, en que obtuvo su libertad en mérito a un proceso de
hábeas corpus que resolvió en definitiva instancia el Tribunal Constitucional. Luego concurrió a las audiencias del juicio
oral iniciado el 15 de junio de 2001 hasta el 8 de julio de 2002, en que se le notificó su concurrencia obligatoria a la
diligencia de lectura de sentencia para el 11 del mismo mes, bajo apercibimiento de revocarse la libertad. El Fiscal
Superior en su requisitoria oral solicitó se le imponga cadena perpetua, acusado que no concurrió a la diligencia aduciendo
motivos de salud, por lo que fue declarado reo contumaz, reservándose su juzgamiento y disponiéndose su captura.
5
Sentencia del 12 de noviembre de 1997.
6
Decreto Legislativo Nº 052 de 1981, que si bien es una norma preconstitucional, en su aplicación e interpretación, los
Fiscales de todas las instancias, deben seguir los lineamientos de la Constitución de 1993.
Policía cumple una función meramente ejecutiva y subordinada en lo que investigación de
delito se refiere-, o formalizar denuncia ante el Juez Penal, como titular de la acción penal.
En ambos casos, el Ministerio Público debe respetar los derechos fundamentales al debido
proceso y a la tutela jurisdiccional efectiva, pues este derecho no sólo se hace valer en sede
jurisdiccional, sino que se despliega sus efectos en todos los ámbitos donde se dilucida la
afectación de derechos fundamentales.
El Tribunal Constitucional ya se ha pronunciado respecto al control constitucional de los
actos del Ministerio Público, al establecer que la facultad discrecional reconocida por el
Poder Constituyente, no lo excluye de este control por tratarse de un poder constituido, y
por ende su facultad no puede ser ejercida irrazonablemente, fuera del marco constitucional
y del respeto a los derechos a los derechos humanos 7. También se ha pronunciado en
relación al debido proceso, que despliega su eficacia jurídica en el ámbito de la etapa
prejurisdiccional de los procesos penales8. Dentro de los derechos que integran el debido
proceso se encuentra el plazo razonable del proceso; y en tal sentido resulta razonable
controlar la actuación del Ministerio Público, quien debe respetar los derechos de los
investigados, entre ellos, que la investigación preliminar dure un plazo razonable.
Al respecto, señor Juez, tenemos que el Despacho Fiscal de la Fiscalía Provincial
Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios del Distrito Fiscal de
Sullana emitió la Disposición Fiscal Nº 01-2017 de fecha 10 de octubre de 2017, dando
inicio a las Diligencias Preliminares; y con fecha 15 de diciembre de 2017 se emite la
Disposición Fiscal Nº 02-2017 que dispuso ampliar el plazo inicial de las diligencias
preliminares. Mediante la Disposición Nº 03-2018 de fecha 12 de febrero de 2018 se
declaró compleja la investigación y continuar con la investigación preliminar por un plazo
de investigación preliminar de 8 meses “descontando los meses ya transcurridos”.
Teniendo en consideración que la Disposición Fiscal de apertura y/o inicio de Diligencias
Preliminares (Nº 01) tiene como fecha el 10 de octubre del 2017, ese plazo de 8 meses se
cumplió el 10 de junio del 2018.
Luego de vencido el plazo de 8 meses de investigación preliminar, mediante la Disposición
Nº 04-2018 de fecha 11 de agosto de 2018, se dispuso: “Formalizar y Continuar la
Investigación Preparatoria contra (…) Iván Alfonso Chumo García en calidad de cómplice
por la presunta comisión del delito de Colusión Agravada, en agravio del Estado, sin hacer
referencia al plazo de la misma.
Mediante escrito presentado ante el Despacho Fiscal con fecha seis (06) de enero del 2019
solicitamos a la Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de
Funcionarios del Distrito Fiscal de Sullana fijar el plazo de la investigación preparatoria,
teniendo en consideración el plazo transcurrido y solicitando además que de
conformidad con lo establecido en el numeral 2 del artículo 334º del Código Procesal Penal
se sirviese dar por culminada la investigación en atención a que el plazo ha transcurrido en
demasía.
7
Exp. Nº 6204-2006-PHC/TC, sentencia del 9 de agosto de 2006, Caso Chávez Sibina.
8
Exp. Nº 6167-2005- PHC/TC, sentencias del 28 de febrero 2006, Caso Cantuarias Salaverry; y la Nº 6204- 2006-
PHC/TC, citada precedentemente.
Luego de requerirlo a través de diversos escritos, que se adjuntan al presente, la Fiscalía
solicitó al Juzgado ampliar su investigación por un plazo de 8 meses adicionales, teniendo
en consideración lo el plazo ya transcurrido. Los 8 meses del plazo ampliatorio vencieron
el 11 de abril del 2019. Con posterioridad a esa fecha, el 12 de abril del 2019
presentamos un escrito solicitando de por culminada la investigación, y, en atención a que
el Fiscal a cargo, Dr. Hernández, no emitió pronunciamiento, presentamos un escrito al
Juzgado solicitando una AUDIENCIA DE CONTROL DE PLAZOS.
La audiencia judicial de control de plazos se llevó a cabo el día veintiséis (26) de abril del
2019, fecha en la que el JUZGADO RESOLVIÓ DECLARAR FUNDADO
EL CONTROL DE PLAZOS Y ORDENÓ AL FISCAL QUE EMITA SU
REQUERIMIENTO EN EL PLAZO DE 10 DÍAS.
Si bien, ese plazo venció el día seis (06) de mayo del 2019, han transcurrido más de 4
meses de esa fecha sin que la Fiscalía emita pronunciamiento. Hemos presentado
adicionalmente a ello una audiencia de Tutela de Derechos, ante la vulneración indebida de
mis derechos fundamentales, y hemos presentado una QUEJA FUNCIONAL ante el
Órgano de Control del Ministerio Público, debido al retardo injustificado que presenta esta
investigación.
Señor Juez, a la fecha de la interposición de la presente demanda de Hábeas Corpus, el
representante del Ministerio Público, no ha emitido su requerimiento, vulnerando de esta
manera el derecho de mi defendido de ser investigado dentro de un plazo razonable.
La obligación que le asiste el Ministerio Público de reunir durante la investigación la
existencia de suficientes elementos para justificar su denuncia ante el Juez penal, no
implica una total discrecionalidad para que pueda mantener indefinidamente la
investigación sin emitir requerimiento.
III. FUNDAMENTOS DE DERECHO.-
El art. 200, inc. 1, Constitución de 1993 establece que el habeas corpus procede ante la
vulneración o amenaza de la libertad individual o de derechos constitucionales conexos. A
diferencia del primer párrafo del art. 295 Const. 1979 que limitaba la procedencia del
habeas corpus a la vulneración o amenaza de la libertad individual, la actual Carta Magna
amplía su ámbito de procedencia a los llamados derechos constitucionales conexos.9
En consonancia con esta regulación constitucional, el CPC contempla en el último párrafo
del art. 25 una forma especial de habeas corpus, el llamado habeas corpus conexo, el cual
procede precisamente para la defensa de los derechos constitucionales conexos a la libertad
individual, especialmente cuando se trata del debido proceso y la inviolabilidad del
domicilio. La jurisprudencia del TC resalta la mencionada ampliación del ámbito de
procedencia del habeas corpus al señalar que «el CPC (artículo 25) ha acogido una
9
En este sentido, Landa Arroyo 2005: 465 s.
concepción amplia de este proceso constitucional, cuando señala que también procede
el habeas corpus en defensa de los derechos constitucionales conexos con la libertad
individual». 10
Frente a la violación de un derecho constitucional conexo cabría plantear el llamado habeas
corpus conexo. El habeas corpus procede también en casos en los que, si bien no hay una
directa vulneración o amenaza de la libertad individual, se afecta un derecho
constitucional que está razonablemente vinculado a la libertad individual. De manera
enunciativa, el CPC hace una mención especial al debido proceso y a la tutela jurisdiccional
efectiva. Por lo tanto, ante la violación de estos derechos constitucionales podrá
recurrirse al habeas corpus si estos derechos tienen un vínculo razonable con la libertad
individual, no siendo necesario demostrar la efectiva lesión o la cierta e inminente
amenaza de la libertad individual.
IV. PROCEDENCIA DEL HABEAS CORPUS CONTRA LAS ACTUACIONES
DEL MINISTERIO PÚBLICO.-
De acuerdo con ello, la Constitución no ha excluido la posibilidad de realizar un razonable
control constitucional de los actos del Ministerio Público, pues ha previsto la procedencia
del hábeas corpus contra cualquier autoridad, funcionario o persona que amenaza o vulnera
el derecho a la libertad personal o los derechos conexos.
El Tribunal Constitucional, luego de algunos fallos en relación a la actuación de los
Fiscales del Ministerio Público, - que no forman parte del presente análisis sin perjuicio de
abordarlos en otra ocasión-, en relación al plazo razonable de la investigación preliminar ha
establecido en el Caso Gleiser Ktaz, los motivos por los cuales debe efectuarse un control
de constitucionalidad en este aspecto, los que considero son apropiados según la doctrina
constitucional. Así ha establecido, reiterando los fundamentos del Caso Chávez Sibina, que
la facultad discrecional otorgada al Ministerio Público en el artículo 159 inciso 5 de la
Constitución, no puede ser ejercida irrazonablemente, con desconocimiento de los
Principios y valores constitucionales y al margen del respeto de los derechos
fundamentales11.
El Tribunal Constitucional en la Sentencia EXP. Nº 5228-2006-PHC/TC, ha establecido la
posibilidad que el Tribunal Constitucional realice el control constitucional de los actos del
Ministerio Público, lo cual tiene su sustento en el derecho fundamental al debido proceso.
Este derecho despliega también su eficacia jurídica en el ámbito de la etapa pre
jurisdiccional de los procesos penales; es decir, en aquella fase del proceso penal en el cual
al Ministerio Público le corresponde concretizar el mandato constitucional previsto por el
artículo 159° de la Constitución.
10
STC Exp. N. 9057-2005-PHC/TC, fundamento jurídico 3.
11
http://www2.congreso.gob.pe/sicr/cendocbib/con4_uibd.nsf/0A1DB2D4EF4CB65605257A880015D6E9/$FILE/plazora
zonable.pdf/ “EL PLAZO RAZONABLE DE LA INVESTIGACIÓN PRELIMINAR Y DEL PROCESO PENAL.- SU
CONTROL A TRAVÉS DEL HÁBEAS CORPUS”; Susana Castañeda Otsu.
V. LOS DERECHOS CONSTITUCIONALES CONEXOS
El habeas corpus ha experimentado una evolución no en cuanto al alcance del derecho a la
libertad individual que protege, sino que su procedencia se ha ampliado también a
violaciones de derechos constitucionales distintos a la libertad individual, pero vinculados
con este derecho fundamental. La Constitución de 1993 es muy clara en su redacción al
señalar que el habeas corpus procede frente a violaciones de la libertad individual o de
derechos constitucionales conexos. El uso en el texto constitucional de la conjunción
disyuntiva «o» permite concluir que el habeas corpus procede no solo frente a la violación
de la libertad individual, sino también en caso de violaciones de derechos conexos a dicho
derecho constitucional. Y resulta completamente lógico que, por su vocación protectora de
los derechos fundamentales, la Constitución intente dar la cobertura más amplia posible al
resguardo de la libertad individual. Como mecanismo constitucional de protección de la
libertad individual, el habeas corpus resultará aplicable no solo a los casos de lesión o de
efectiva puesta en peligro de este derecho fundamental, sino también a los casos de
violaciones de derechos constitucionales distintos a la libertad individual, pero que
garantizan el disfrute de este derecho constitucional.
El Tribunal Constitucional, en reiterada jurisprudencia deduce la posibilidad de que el
habeas corpus proceda no solo en caso de afectación directa a la libertad individual, sino
también a derechos constitucionales conexos. Por ejemplo, puede citarse el siguiente
extracto de una sentencia reciente del TC en la que dice textualmente lo siguiente: […] es
preciso señalar que el artículo 1 del CPC establece que los procesos constitucionales
tienen por finalidad proteger los derechos constitucionales reponiendo las cosas al
estado anterior a la violación o amenaza de violación de un derecho constitucional. De
ello se infiere que el presente proceso constitucional requiere para su procedencia que
exista una afectación o una amenaza de afectación de la libertad individual o de un
derecho conexo a ella 12 (la cursiva es nuestra).
Como puede verse, el habeas corpus no precisa siempre la afectación de la libertad
individual para su procedencia, sino que puede ser suficiente una afectación o
amenaza de un derecho conexo a la libertad individual.
La procedencia de un habeas corpus por violación de derechos constitucionales conexos no
tiene por qué exigir una afectación de la libertad individual, sino que bastaría que el
derecho constitucional afectado sea conexo a la libertad individual. Bastaría acreditar –
como en el presente caso-, es que existe una violación al contenido esencial de un derecho
constitucional y que la vigencia de este derecho constitucional está orientada, en el contexto
en el que se presenta la violación, a salvaguardar la libertad individual.
12
STC Exp. N. 01819-2008-HC/TC, fundamento jurídico 5 El mismo tenor se puede encontrar en la STC Exp. N. 00619-
2008-HC/TC, fundamento jurídico 3.
VI. EL HÁBEAS CORPUS CONEXO
El artículo 25 del Código Procesal Constitucional regula en su último párrafo el llamado
habeas corpus conexo. Establece que este tipo de habeas corpus procede en defensa de los
derechos constitucionales conexos a la libertad individual y menciona de manera especial,
como derechos constitucionales conexos, al debido proceso y la inviolabilidad del
domicilio. De este tenor se deduce que los derechos constitucionales mencionados pueden
presentar una relación de conexidad con el derecho a la libertad individual, sin negar la
posibilidad de que existan otros derechos constitucionales que igualmente pueden cumplir
con dicha relación de conexidad.
No cualquier reclamo que alegue a priori una presunta afectación de los derechos conexos a
la libertad individual puede dar lugar a la interposición de una demanda de habeas corpus,
pues para su procedencia se requiere prima facie que se cumpla con el requisito de la
conexidad. Este requisito comporta que el reclamo alegado esté siempre vinculado a la
libertad individual, de suerte que los actos calificados como atentatorios a los derechos
constitucionales conexos resulten también lesivos al derecho a la libertad individual. O
dicho de otra manera, para que los denominados derechos constitucionales conexos,
supuestamente amenazados o vulnerados sean objeto de tutela mediante el proceso de
habeas corpus la pretendida amenaza o violación debe redundar en una amenaza o
afectación a la libertad individual. 13
Que, respecto a la procedencia del hábeas corpus, este Tribunal en reiterada jurisprudencia
ha precisado que si bien el juez constitucional puede pronunciarse sobre la eventual
violación o amenaza de violación a los derechos constitucionales conexos, tales como el
derecho al debido proceso, a la tutela procesal efectiva, etc.; también lo es que ello ha de
ser posible siempre que exista conexión, entre estos y el derecho a la libertad individual, de
modo que la amenaza o violación al derecho constitucional conexo incida también, en cada
caso, en un agravio al derecho a la libertad individual (EXP. N.° 04113-2012-PHC/TC –
MOQUEGUA)
VII. EL HABEAS CORPUS CONEXO POR VIOLACIÓN AL DEBIDO
PROCESO Y A LA TUTELA JURISDICCIONAL EFECTIVA.-
El debido proceso está garantizado en el art. 139, inc. 3 Const. Para el TC el debido proceso
significa la observancia de los derechos fundamentales esenciales del procesado, principios
y reglas esenciales exigibles dentro del proceso como instrumento de tutela de los derechos
subjetivos. El debido proceso tiene, a su vez, dos expresiones: una formal y otra sustantiva;
en la de carácter formal, los principios y reglas que lo integran tienen que ver con las
formalidades estatuidas, tales como las que establecen el juez natural, el procedimiento
preestablecido, el derecho de defensa, la motivación; en su faz sustantiva, se relaciona con
13
STC Exp. N. 00584-2008-PHC/TC, fundamento jurídico 3; STC Exp. N. 02598-2008-PHC/ TC, fundamento jurídico 3;
STC Exp. N. 02869-2008-PHC/TC, fundamento jurídico 3. La misma comprensión de la conexidad puede encontrarse en
la STC Exp. N. 01931-2008-HC/ TC, fundamento jurídico 3.
los estándares de justicia como son la razonabilidad y proporcionalidad que toda decisión
judicial debe suponer.14
La tutela jurisdiccional efectiva es un concepto más amplio que engloba el debido proceso,
pues comprende una serie de derechos entre los que destacan el acceso a la justicia (es
decir, el derecho de cualquier persona de promover la actividad jurisdiccional del Estado
sin que se le obstruya, impida o disuada irrazonablemente), el derecho a un proceso
«intrínsecamente correcto y leal, justo sobre el plano de las modalidades de su tránsito, sino
también capaz de consentir los resultados alcanzados, con rapidez y efectividad», y el
derecho a la efectividad de las resoluciones judiciales que han pasado en autoridad de cosa
juzgada.15 La tutela judicial efectiva, entonces, es un derecho constitucional de naturaleza
procesal en virtud del cual toda persona o sujeto justiciable puede acceder a los órganos
jurisdiccionales, y por otro lado, todo justiciable tiene derecho a que se le imparta justicia
en forma efectiva, eficiente, dentro de los plazos razonables.
El máximo intérprete de la Constitución señala que [e]n el supuesto de que una resolución
judicial desconozca o desnaturalice algunos de los componentes de cualquiera de los
derechos aquí mencionados, estaremos, sin lugar a dudas, ante la circunstancia de un
proceder inconstitucional, y ante un contexto donde, al margen de la función judicial
ordinaria ejercida y de la exclusividad que se le reconoce, resulta procedente el ejercicio
del proceso constitucional como instrumento de defensa y corrección de una resolución
judicial contraria a la Constitución.
Tanto la inobservancia del derecho al plazo razonable del proceso o a ser juzgado dentro de
un plazo razonable constituye una manifestación implícita del derecho al debido proceso
reconocido en el artículo 139, inciso 3, de la Constitución [STC 02141-2012- PHC/TC
fundamento 3, 3509-2009-PHC/TC fundamento 19], entendemos que el representante del
Ministerio Público no actuó con la debida diligencia y celeridad a fin de resolver en un
plazo razonable su situación jurídica, razón por la cual se ha incurrido en una violación del
derecho a ser juzgado dentro de un plazo razonable como derecho implícito del debido
proceso reconocido en el artículo 139, inciso 3, de la Constitución, por lo que,
consideramos que nuestra demanda de hábeas corpus debe ser amparada al haberse probado
la violación de mis derechos constitucionales.
En el presente caso, nos encontramos ante una investigación seguida en mi contra, por un
delito tan grave como el de COLUSIÓN, en la que el Fiscal a cargo debió culminar en el
mes de mayo del presente año; sin embargo, a la fecha, al día 9 de setiembre del año 2019,
aún no ha culminado. EXISTE UNA DILACIÓN INDEBIDA E INJUSTIFICADA DE
LA INVESTIGACIÓN, QUE TRANSGREDE FLAGRANTEMENTE EL PLAZO
OTORGADO POR EL JUZGADO DE GARANTÍAS. EN CONSECUENCIA,
ESTAMOS ANTE UNA VULNERACIÓN A LOS DERECHOS FUNDAMENTALES
A LA TUTELA JURISDICCIONAL EFECTIVA Y AL DEBIDO PROCESO.
14
STC N. 08125-2005-HC/TC, fundamento jurídico 6.
15
En este sentido, STC Exp. N. 015-2001-AI/TC, fundamentos jurídicos 8.
VI. MEDIOS PROBATORIOS
1. Copia simple de la Disposición Fiscal Nº 01-2017 de fecha 10 de octubre de
2017.
2. Copia simple de la Disposición Nº 03-2018 de fecha 12 de febrero de 2018.
3. Copia simple de la Disposición Nº 04-2018 de fecha 11 de agosto de 2018
POR LO EXPUESTO:
SOLICITAMOS el cese del agravio producido por la vulneración del derecho al plazo
razonable de la investigación o a ser investigado dentro de un plazo razonable, el mismo
que constituye una manifestación implícita del derecho al debido proceso reconocido en
nuestra Constitución.
PRIMER OTRO SI DIGO.- Que, al amparo del artículo 139º numeral 14 de la
Constitución Política de 1993, que reconoce y consagra el Irrestricto Derecho a la Defensa,
y en aplicación de los artículos 284º, 285º, 286º, 287º, 290º y 291º del Texto Único
Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial; nombró como abogado defensor al Doctor
que suscribe la presente demanda, quienes en adelante, asumirá la defensa de mis derechos
constitucionales.
SEGUNDO OTRO SI DIGO.- Que, al amparo del artículo 139ª numeral 14 de la
Constitución Política del Perú, que reconoce y consagra el Irrestricto Derecho a la Defensa,
y en aplicación supletoria del artículo 158 del Código Procesal Civil (concordado con la
Primera Disposición Final del mismo cuerpo normativo), señalamos domicilio procesal en
la Calle Arica Nº 641, distrito de Miraflores y la Casilla Electrónica SINOE Nº 50912;
como el lugar donde se me harán llegar las notificaciones y providencias de ley.
Lima, 06 de setiembre de 2019