Avianca formalizará laboralmente a
más de 3.000 trabajadores en
Colombia
La aerolínea Avianca llegó a un acuerdo con el Gobierno colombiano para la
formalización laboral de más de 3.000 personas vinculadas a la compañía, informó
este viernes la empresa.
El acuerdo firmado con el Ministerio de Trabajo beneficiará a
personas"responsables de los procesos en aeropuertos, asistencia de
aeronaves en tierra y servicios aeroportuarios a terceros" y está al
margen de la huelga que más de la mitad de los pilotos de
la aerolínea iniciaron hace un mes.
"Estos trabajadores se suman a los más de 800 técnicos adscritos a
labores de ingeniería y mantenimiento formalizados en los primeros días
de enero de 2017", agregó la empresa en un comunicado.
La mayoría de estas personas prestaba sus servicios a Avianca
mediante la modalidad de cooperativas y con el acuerdo alcanzado
pasará a tener todos los derechos laborales.
El presidente ejecutivo de Avianca Holdings, Hernán Rincón,
manifestó que mediante estos convenios de formalización laboral se
busca "promover mejores condiciones de trabajo" para su personal.
"Sabemos que el bienestar y la estabilidad son un punto clave de apoyo
para lograr los estándares en el servicio que demandan nuestros clientes
y el mercado", agregó en el comunicado.
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Según Avianca, hasta la fecha ha contratado de manera directa, con
compañías subsidiarias del conglomerado, a "más de 1.500 personas
que prestarán sus servicios en aeropuertos y en los próximos días se
dará la contratación del siguiente grupo que iniciará labores en
noviembre".
La aerolínea enfrenta desde el pasado 20 de septiembre una huelga
de más de 700 pilotos en demanda de mejoras salariales y hasta el
momento han fracasado todo los intentos de mediación del
Ministerio de Trabajo.
La vigencia a largo plazo: gran
diferenciador entre la sostenibilidad
corporativa y la responsabilidad
social empresarial
por MARIA ALEJANDRA GONZALEZ-PEREZ
No es con poca frecuencia que se usan intercaladamente los constructos de
responsabilidad social empresarial (RSE) y sostenibilidad corporativa para
referirse a los mismos grupos de interés sobre los riesgos y las oportunidades
existentes en la relación entre sociedad, empresa y planeta. Sin embargo, existen
diferencias, convergencias y potencial de complementariedad entre ambos.
¿Asumen las empresas prácticas ambientales y socialmente
responsables porque son exitosas financieramente, o se vuelven
financieramente exitosas porque son socialmente responsables? Esta es
una pregunta a la cual muchos de nosotros quisiéramos tener una
respuesta con evidencias contundentes. No obstante, si podemos afirmar
con certeza que el desempeño financiero depende, también, de variables
no financieras. Tanto la RSE como la sostenibilidad corporativa implican
consideraciones de riesgos no financieros (sociales y ambientales) con
implicaciones eventualmente financieras; como también oportunidades
de mercado y reputación derivadas de ventajas competitivas (asociadas
a desempeño social y ambiental) eventualmente explotables
financieramente.
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de la imaginación
Pero, ¿qué diferencia a la RSE de la sostenibilidad corporativa? Para
Olga Patricia Castaño, vice-presidenta de Estrategia de Interconexión
Eléctrica S.A. (ISA), explica que un componente diferenciador entre
ambos es el énfasis en “la vigencia corporativa a largo plazo” que tiene la
sostenibilidad corporativa.
Pratima Bansal, profesora de estrategia del Ivey Business School en
Canadá y directora de la red de empresas por la sostenibilidad, y el
investigador Hee-Chan Song, en el año 2017 publicaron
un estudio centrado en encontrar las diferencias entre la sostenibilidad
corporativa y la RSE en la literatura académica. Bansal y Song
encontraron que la investigación en RSE se ha inclinado a estudiar la
moralidad de los negocios, mientras que la sostenibilidad asume una
perspectiva de sistemas considerando los límites para poder crecer.
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La sostenibilidad de las ventajas
competitivas
Mantener sostenible las ventajas competitivas en el tiempo no solamente implica
aumentar los niveles de consciencia de las afectaciones al ambiente y a la
sociedad, impactar positivamente a estos, y mantener un equilibrio entre lo social,
económico y financiero. También son cruciales para mantenerse vigente y
sostenible reinventarse continuamente, preservarse como único y conservar
ambigüedad.
La ventaja competitiva de una empresa puede ser definida como
la posición que tiene en el mercado en relación a sus
competidores haciendo uso de sus capacidades, y sus recursos
únicos (incluyendo conocimiento); o midiendo el resultado de los
esfuerzos competitivos através del desempeño (rentabilidad) de la empresa,
o la estabilidad de la participación de mercado. Desde finales de la década de los
años treinta Chamberlin comenzó a usar el concepto de ventaja competitiva. En
1985, Michel E. Porter identificó que la sostenibilidad se consigue cuando la
ventaja es capaz de “resistir la erosión por el comportamiento de los
competidores”, lo cual implica crear barreras que hagan la imitación difícil.
De manera complementaria, podemos decir que la RSE implica acciones
voluntarias (más allá de lo requerido por la ley) en las cuales se asume
un compromiso y una gestión de los grupos de interés en aspectos
sociales y ambientales. Mientras que el desarrollo sostenible corporativo
supone, en palabras de la profesora Basal, contar con tres condiciones:
(i) integridad ambiental, (ii) prosperidad económica, y (iii) equidad social.
Podemos decir, también, que la RSE tiene un enfoque en el
comportamiento pasado y la reputación y el cumplimiento (compliance)
presente, mientras que la sostenibilidad corporativa mira hacia las
oportunidades (y limitaciones) de crecimiento a futuro, y por ende se
ubica en el corazón de la estrategia corporativa.