Afirmando nuestra confianza y esperanza en Dios -1 Corintios 15:58.
Dios nos llama a vivir por fe y no por vista y buscar las cosas que son eternas. Ese es un llamado que
solo puede alcanzarse por la fe.
La fe nos ayuda a confiar, aunque las circunstancias no sean muy prometedoras y a esperar, aunque el
camino parezca interminable.
Hay un cansancio natural que amenaza nuestro deseo de hacer el bien. La FE nos ayudará a tener una
esperanza genuina. Necesitamos una esperanza genuina, no sólo optimismo.
La iglesia en Corinto era una iglesia cargada de problemas y divisiones; el pecado estaba siendo
tolerado; abundaba la doctrina falsa, y algunas prácticas extrañas y carnales dominaban su adoración.
Pablo escribió 1 Corintios para tratar de traer otra vez a los creyentes de Corinto al orden y patrón
bíblico. Pablo concluye su exposición con el verso 58, el cual hemos tomado como nuestro texto de
estudio hoy.
Este verso se enfoca en la esperanza que gozamos como hijos de Dios y en lo que esa esperanza
representa en nuestras vidas. Es una esperanza que está basada en lo que Dios ha hecho en Jesús y lo que
nos promete a través de Él.
EL PUEBLO DE ESTA ESPERANZA
Pablo los llama “hermanos míos amados”. Él se refiere no sólo los creyentes en Corintio, sino a los
todos cristianos. Los que hemos nacido otra vez somos hermanos de la familia de Dios y somos el
pueblo de esperanza. Si has creído en Jesús como Salvador y Señor, tienes esta esperanza. Los cristianos
han experimentado la realidad del amor de Dios y exhiben en sus vidas el efecto de ese amor
(Colosenses 3:14).
Cuando uno lee este capítulo, uno llega a entender que Dios tiene algunas cosas grandes reservadas para
Su Pueblo. Ya sea que veamos la muerte, o que recibamos en vida al Señor en Su venida, somos un
pueblo que posee una poderosa esperanza de un futuro brillante (1 Corintios 15:49-57).
EL PODER DE ESTA ESPERANZA
La frase “por tanto” nos conecta con todo lo que Pablo ha estado diciendo en estos versos anteriores. Él
nos dice que la esperanza que nosotros poseemos es un motivador a la acción espiritual para la gloria de
Dios. La seguridad de nuestra salvación no significa que debemos sentarnos y descansar hasta esperar
nuestra reunión con Cristo. Ya que hemos sido salvados por gracia, debemos trabajar para la gloria de
Dios.
La palabra “firmes” en este versículo significa “estar asentados; y firmemente ubicado”. Nos recuerda
que debemos estar arraigados y apoyados en la verdad de Dios y nuestras convicciones.
Si esta vida no importa y no hay consecuencias eternas para nuestras acciones, entonces llega a ser más
fácil la posibilidad de desviarnos lejos. Si no tenemos esperanza, no estaremos firmes.
La palabra “constantes” significa “no movido de un lugar; firmemente persistente; inmóvil.” No
debemos permitir que nada nos mueva de nuestra determinación para servir al Señor.
La palabra “abundando” encierra la idea de “excediendo una cantidad fija; derramándose; excediendo”.
Cuando consideramos lo que tenemos y quienes somos por gracia, seremos motivados para entregarlo
todo por el Señor (Efesios 1:7-8).
Es imposible ir demasiado lejos con Jesús, pero lo menos que podemos hacer es dar todo lo que tenemos
para Su gloria (Romanos 12:1-2). Nuestras oraciones, nuestras alabanzas y nuestras acciones de gracias
deben ser depositadas con todo lo que tenemos y somos a los pies de nuestro Redentor.
La frase “Estad firmes y constantes” está en el modo imperativo; señala una orden. Si queremos ser el
pueblo que Dios nos redimió para ser, debemos andar en la esperanza (Mateo 5:16).
LA PROMESA DE ESTA ESPERANZA
Si esta vida es todo lo que hay y no hay esperanza para la eternidad o posibilidad de una resurrección,
entonces tendríamos razón verdadera para desesperar.
Esto es exactamente qué Pablo dice en versos 13-19. Pablo proclama la bendita verdad de que hay una
resurrección. No hay sacrificio, lucha, auto negación, ninguna prueba que resulte pasar desapercibido
delante de Dios y no reciba la recompensa de beneficios eternos (Mateo 5:23). Esto nos debe dar la
confianza para continuar sirviendo, orando y viviendo para Cristo a pesar de las adversidades que
podamos encontrar en nuestros caminos (Proverbios 15:3).
APLICACIÓN
¿Cómo vamos a responder ante los desafíos que enfrentamos? Estamos vísperas de un nuevo año con nuevos
retos y nuevas oportunidades. ¿En qué consiste tu esperanza? Solo en Jesús podrás vivir confiado. Necesitas
rendir tu vida a los pies de Jesús porque El promete darte una esperanza eterna. Hoy es el día aceptable; hoy es
el día de salvación