SOFOCACIÓN
DEFINICIÓN
Es la muerte violenta provocada por la oclusión de los orificios respiratorios,
obstaculizándose la entrada de aire.
El termino sofocación incluyen diversas modalidades de asfixia mecánica, se
produce la muerte por un mecanismo de anoxia anóxica la cual puede ser
provocada por la obstrucción criminal o accidental de las vías a áreas o la
asfixia por compresión de las paredes abdominales.
Ocasionalmente en algún tipo de sofocación puede invocarse otro mecanismo
letal, pero no
Debemos entender por sofocación, siguiendo a VIBERT: aquellos casos en que
un obstáculo mecánico, diferente de la estrangulación, suspensión y
sumersión, interrumpe violentamente la entrada del aire en los pulmones.
ETIOLOGIA MÉDICO LEGAL
Básicamente homicida y accidental:
HOMICIDA: pueden utilizarse las manos u otros elementos que puedan ocluir
los orificios respiratorios o bien introducir materiales dentro de la cavidad bucal
a fin de producir la obturación de la misma.
ACCIDENTAL: Existen varias posibilidades.
POSICIONAL: En ebrios, epilépticos e toxicómanos que al perder la conciencia
permanecen decúbito ventral, apoyando su cara sobre objetos blandos.
POR UTILIZACIÓN DE BOLSAS: Ya sea como juego en los niños, para
estimulación auto erótica o por los adictos inhaladores que vuelcan en ellas las
sustancias a utilizar.
PATOGENIA
El mecanismo interviene (si no se han realizado otras maniobras asociadas), es
la anoxia anóxica por falta de oxígeno.
LUGAR DEL HECHO
Búsqueda de signos de violencia, dispositivos auto eróticos, bolsas o
elementos intrabucales, como así también restos de disolventes, toxifármacos
o alcohol.
LAS DISTINTAS FORMAS DE ASFIXIA INCLUIDAS EN LA SOFOCACIÓN
ENTRAN DENTRO DE UNO DELOS SIGUIENTES EPIGRAFES:
A. Oclusión directa de los orificios respiratorios.
B. Oclusión directa de las vías respiratorias.
C. Compresión externa toracoabdominal.
D. Carencia de aire respirable: este a su vez, en dos variedades:
confinamiento y sepultamiento.
A) SOFOCACIÓN POR OCLUSIÓN DE LOS ORIFICIOS RESPIRATORIOS
La oclusión de los orificios respiratorios (fosas nasales y boca) pro cualquier
procedimiento origina una dificultad insalvable para el acceso de aire al interior
de las vía respiratoria y crea una situación de anoxia anóxica.
La oclusión de los orificios respiratorios se produce habitualmente por las
manos o por ciertos objetos blandos.
MECANISMO DE MUERTE:
El mecanismo responsable de la muerte es casi exclusivamente la anoxia
anóxica. No obstante, en algunos casos en que se coloca sobre la cabeza una
bolsa de material plástico y esta se adhiere firmemente al rostro, la muerte
sobreviene tan rápidamente que, con toda probabilidad, solamente la privación
de oxigeno no explica la muerte.
En estas situaciones podría ser invocado un mecanismo de reflejo inhibitorio.
En el caso del inhalación de disolventes, el factor toxico deberá ser tenido en
cuenta.
Oclusión de los orificios respiratorios con las manos.-
La oclusión mediante las manos de los orificios respiratorios constituye
una violencia etiológica exclusivamente criminal, que se ha dado con
frecuencia como maniobra infanticida.
En el adulto es raro , no encontrándola aislada más que en sujetos
privados de conciencia ( ebrios , epilépticos )
Más habitual cuando está acompañada de signos de violencia, como
estrangulación, compresión de pecho y del abdomen, contusiones
diversas, o que en realidad no haya constituido tal asfixia, sino tan solo
una maniobra destinada a acallar los gritos de la víctima.
En todos estos casos encontramos alrededor de los orificios
respiratorios las huellas de la violencia bajo la forma de estigmas
ungueales.
Pueden encontrarse, además sufusiones hemorrágicas en los labios,
como huella de la compresión sufrida por los mismos contra los dientes.
Junto a estas huellas locales, en el examen interno de los cadáveres
fallecidos por esta causa aparecen los signos generales de las asfixias
mecánicas: coloración negruzca de la sangre, espuma traqueobronquial,
equimosis de Tardieu, congestión vesical generalizada.
La suma de estos dos elementos diagnósticos: estigmas ungueales en la
cara y lesiones asfícticas internas, constituye la base del diagnóstico
médico legal. Oclusión de los orificios respiratorios mediante objetos.
La oclusión de la nariz y la boca mediante objetos blandos es más
habitual que la anterior y admite otras variantes etiológicas.
Etiología
HOMICIDIO
La oclusión homicida de los orificios respiratorios es más frecuente, sobre todo
en las grandes ciudades, de lo que puede sospecharse, complicando casi
siempre delito de robo. Se trata de intentos de amordazamiento para evitar los
gritos de la víctima, utilizando como mordaza toallas, pañuelos, cojines, que
sujetan fuertemente obturando boca y ventanas nasales. Otras veces ha tenido
lugar oprimiendo con un cojín o almohada los orificios respiratorios de la
víctima, u oprimiendo la cabeza en posición prona contra un cojín, un colchón.
En general, la oclusión de los orificios respiratorios, aunque posible en el adulto
es más fácil habitual en el niño, donde la desproporción de fuerzas entre
agresor y víctima facilita su perpetración.
En este caso se emplean almohadas, ropas espesas y otros medios similares
para ocluir los orificios respiratorios.
ACCIDENTE
La oclusión accidental es mucho más frecuente, sobre todo en recién nacidos
que duermen en la misma cama que sus madres, o abandonados en sus
cunas. Incluso se ha producido en alguna ocasión actuando como agente de la
oclusión el pecho de la madre. No quiere esto decir que no pueda darse en el
adulto inconsciente al caer de bruces sobre almohadas, cojín o algo parecido,
en estado de embriaguez, en un acceso epiléptico o similar.
SUICIDIO
La oclusión suicida es, por lo contrario, rara. Hasta hace algunos años sólo se
citaba un caso de WALD, divulgado por MASCHKA, de una mujer que se
introdujo entre las ropas de la cama y ordenó a su hijito que le fuera colocando
encima objetos y ropas diversas. Recientemente se han ido conociendo otros
suicidios, utilizando procedimientos más refinados: así, en un caso, una mujer
se colocó dos cojines, uno sobre la cara y otro en la nuca, atándolos con unas
medias; se conocen, asimismo, casos de suicidios cubriéndose la boca y nariz
con dos o más tiras anchas de esparadrapo, también se han descrito casos de
suicidio introduciendo la cabeza en un saco de plástico, aunque algunos
autores ven en estos casos un accidente, pues la finalidad perseguida no es la
del suicidio, sino una maniobra autoerótica.
Anatomía patológica
Examen externo
Tan solo en aquellos casos en que se utilicen las manos o un material rudo
podrán quedar vestigios de la acción oclusiva.
En el primer caso, en forma de equimosis redondeadas y excoriaciones,
algunas de estas son las características de los estigmas ungueales, de
localización perinasal peribucal y, en el segundo, en forma más imprecisa por
equimosis y excoriaciones no figuradas. Tanto en una situación como en otra
pueden existir contusiones y desgarros en la cara interna de los labios que se
producen al ser comprimidos contra las arcadas dentarias.
En algunos casos de sofocación criminal podrán encontrarse lesiones de
estrangulación a lazo o a mano y señales de lucha en forma de lesiones
contusas en zonas corporales.
Examen interno
Revelara los signos generales de asfixia y eventualmente la posible explicación
de una crisis epiléptica (tumor intracraneal) o indicios de ella (mordeduras
recientes de la lengua).
Problemas medico legales
El diagnostico de sofocación por oclusión de los orificios respiratorios es
bastante complejo cuando no existen lesiones en torno a dichos orificios, el
cadáver ha sido movilizado en el lugar del hecho o se ha retirado el objeto que
ocluía los orificios respiratorios. En estos casos es fundamental realizar una
cuidadosa diligencia de levantamiento de cadáver. Sin ella, en bastantes
ocasiones, no podrá hacerse otra cosa que establecer diagnóstico de
presunción en cuanto a la causa de muerte.
El procedimiento de disección de cuello preconizado para los supuestos de
ahorcadura y estrangulación es muy recomendable también en estos casos,
puesto que es posible proseguir la disección del colgajo cutáneo hacia arriba,
sin que ello represente el menor peligro de desfiguración del cadáver, al
mismo tiempo que se deja totalmente al descubierto la cara interna de ambos
labios y de la piel de la cara, en los que se pueden reconocer fácilmente
infiltraciones hemorrágicas profundas , únicas alteraciones reveladoras de una
presión sobre el rostro , cuando se encuentran lesiones fáciles , debe pensarse
en una sofocación de carácter homicida.
Los antecedentes de epilepsia, la hipertrofia gingival y un resultado positivo de
la investigación toxicológica de antiepilépticos son muy sugerentes de la
sofocación accidental de una persona afectada por esa enfermedad, si bien
debe excluirse la posibilidad de la muerte súbita de un epiléptico, lo que no se
excepcional en dicha enfermedad. Una vez más debemos reiterar la
importancia de un cuidadoso examen del lugar del hecho.
La investigación toxicológica es también fundamental para detectar la situación
de embriaguez y, por tanto el probable origen sea accidental. Tal investigación
es ineludible para aclarar el posible origen toxica de la muerte en los caos de
abuso de disolventes.
Diagnostico
En los casos de sofocación por oclusión instrumental de los orificios
respiratorios, si no se encuentra el objeto aplicado a los orificios, el diagnóstico
médico legal de la variedad de asfixia causante de la muerte se hace imposible,
ya que faltan toda clase de signos locales. Podrá el perito, como máximo, llegar
a afirmar la existencia de asfixia y aun de sofocación, pero no el mecanismo
preciso de ésta.
FOUCADE, FRUHLING y OZTUREL han descrito un síndrome
anatomopatológico característico, según ellos, de la sofocación criminal del
recién nacido, constituido por los siguientes elementos:
Congestión generalizada del parénquima pulmonar, acusada de modo
especial en las paredes alveolares.
Hemorragias intraalveolares localizadas, con hematíes intactos
recientemente
Dislaceración alveolar y enfisema parenquimatoso irregularmente
repartido. .
Ausencia de toda imagen de alveolitis.
Ausencia de hemorragia intracraneal.
La autopsia sólo confirmará el diagnóstico de asfixia, ya que las lesiones
viscerales suelen estar bastante acusadas por la lentitud que muchas veces
tiene el proceso asfíctico: cianosis facial. Equimosis, sangre negra y fluida,
dilatación de las cavidades derechas del corazón, hiperaireación de los
pulmones con edemas y equimosis subpleurales, congestión vesical
B) SOFOCACION POR OCLUSION DIRECTA DE LAS VIAS
RESPIRATORIAS
El bloqueo de las vías respiratorias por un cuerpo o cuerpos extraños de
diversa naturaleza es una modalidad de asfixia mecánica relativamente
frecuente.
Mecanismo de muerte
La anoxia anóxica es el mecanismo de muerte, bien por la oclusión total o por
un espasmo laríngeo o bronquial asociados cuando el cuerpo extraño es de
dimensiones reducidas.
En algunas situaciones la muerte podrá deberse a un reflejo vagal inhibitorio
por estimulación de las terminaciones laríngeas del nervio neumogástrico.
Etiología
La forma accidental es, con mucho, la más común.
Acontece sobre todo en niños de la corta edad, pero también en persona
embriagadas,
ancianos y
enfermos
mentales con
dificultad
para la
masticación y /o
trastornos de la deglución, por ello no es un accidente raro en asilos y
hospitales psiquiátricos.
También se produce la muerte por esta cusa en bastantes casos en que una
persona queda sepultada bajo un medio pulverulento o constituido por
pequeñas partículas.
Aunque se han descrito casos de suicidio y homicidio por este procedimiento,
estas modalidades etiológicas son excepcionales.
ACCIDENTAL
Puede darse tanto en niños de corta edad como en adultos. En uno y otro caso
varían los cuerpos extraños que originan la sofocación. En los niños se trata
muy a menudo de chupetes, tetinas, dedales o juguetes, y mil objetos más que
llaman su atención, introduciéndolos en la boca. También puede tratarse de
materias alimenticias (granos de uva, huesos de frutas) mal masticadas. Por
último, constituye un ejemplo de esta asfixia, aunque sin repercusiones médico
legales, las seudomembranas diftéricas que producen la sofocación en
ausencia de una traqueotomía salvadora. En los adultos de trata algunas veces
de cuerpos extraños exógenos: monedas, dentaduras postizas, cigarros, Pero,
lo más habitual es que sean bolos alimenticios, poco o nada masticados, que
se enclavan casi siempre en la epiglotis o por encima de las cuerdas vocales.
Es un accidente que se da con bastante frecuencia; en nuestra experiencia se
trata casi siempre de carne, a veces incluso con fragmentos de hueso, pero
también de otras materias, como gajos de naranja, patata.
En la mayoría de los casos se trata de un senil, un paralítico general, un
epiléptico o un oligofrénico, o también de ebrios que, por decirlo gráficamente,
"vomitan en sus vías aéreas". En alguna ocasión, más raramente, el causante
de la sofocación es una materia patológica procedente de órganos vecinos: pus
o sangre.
SUICIDA
Es un procedimiento excepcional, cuyos pocos ejemplos conocidos se
reproducen en casi todas las obras de Medicina legal. Se trata, ordinariamente,
de alienados que introducen por su boca chales, pañuelos, corbatas, logrando
en ocasiones su propósito.
HOMICIDA
Hemos de distinguir también que se trate de niños o de adultos. En los niños se
da, sobre todo, como maniobra infanticida, introduciendo en sus fauces
papeles, trapos, gasas, algodones. En los adultos se ha descrito caso de
introducción dolosa de tapones u otros objetos; pero lo más corriente es que la
sofocación resulte de un amordazamiento practicado de forma "científica": se
introduce un pañuelo en la boca y luego se ata alrededor de la mitad inferior de
la cara una bufanda u objeto similar; otra variante consiste en utilizar como
mordaza una toalla, una de cuyas puntas se introduce en la boca, usando el
resto para rodear la cara. En estos casos es muy posible que la víctima, en sus
esfuerzos para gritar y aun para respirar, se introduzca profundamente en las
vías aéreas la parte interior de la mordaza, dando lugar a la sofocación.
Lesiones cadavéricas
En la sofocación por oclusión directa de las vías respiratorias se encuentra en
la autopsia el cuerpo extraño causante de la obstrucción, situado de ordinario
en un punto no muy profundo de aquéllas, lo que depende esencialmente de su
forma y dimensiones. Si el cuerpo es duro, y sobre todo cuando su introducción
ha sido provocada violentamente, pueden producirse lesiones traumáticas en
boca, faringe y laringe, bajo la forma de erosiones y algún desgarro; quizá
también, edema de los tejidos comprimidos por el cuerpo extraño
Anatomía patológica
El hallazgo del cuerpo o cuerpos extraños en el interior de la vi a
respiratoria es fundamental de la autopsia.
El lugar de la obstrucción dependerá del tamaño del cuerpo extraño.
Lo más frecuente es que los cuerpos de tamaño grande obstruyan la
glotis y los más pequeños alojados en la bifurcación traqueal, en un
bronquio principal o rellenando completamente las vías aéreas en los
casos de sepultamiento.
Si se encuentran un cuerpo extraño único y de pequeño tamaño, debe
pensarse en la eventualidad de un descenso post mortem y, en los
casos mortales, como se ha señalado anteriormente, en la posibilidad de
un proceso espástico asociado.
La naturaleza dl cuerpo extraño es variadísima, sin embargo, existe un
claro predominio d sustancias alimentarias.
Una cuestión compleja es la denominada asfixia por aspiración de
vómito. Un contenido de esta naturaleza en el árbol traqueo-bronquial es
un hallazgo bastante frecuente en las autopsias.
En raras ocasiones el obstáculo al paso del aire podría estar constituido
por la caída de la lengua hacia atrás, por pérdida de tono muscular a
consecuencia de una crisis epiléptica o de embriaguez.
El resto de la autopsia pondrá de manifiesto, como en las otras asfixias
mecánicas, los signos generales de asfixia.
Diagnóstico médico legal
Es frecuente la frecuencia con la que la sofocación por oclusión
intrínseca de las vías respiratorias es etiquetada inicialmente como la
muerte súbita de vida a una cardiopatía.
Es necesario subrayar que no es posible, sin la ablación de los órganos
del cuello y sin su apertura, realizar el diagnostico de esta causa de
muerte, que deberá siempre sospecharse en las muertes súbitas. Por
otra parte, son obligados son determinación de la alcoholemia y el
examen de la dentadura del cadáver.
Cuando se ha producido el ingreso hospitalario y se ha retirado el
cuerpo extraño, este debe enviarse siempre con el cadáver, pues de lo
contrario tan solo se encontraran en la autopsia los signos generales de
asfixia, y como ha sido reiteradamente expuesto, estos constituyen una
base muy endeble en la que fundamentar el diagnostico con muerte por
asfixia.
La aspiración de vomito es habitualmente un fenómeno agónico y como
tal debe ser considerado, a no ser que por su volumen y la profundidad
alcanzada en la vía respiratoria por el aspirado quepa atribuirle
protagonismo en la causa de muerte.
La oclusión de la vía respiratoria por caída de la lengua hacia atrás debe
plantearse como una posibilidad, especialmente en aquellos casos en la
que la cifra de alcoholemia por sí misma no explica la muerte. En estas
situaciones debe valorarse particularmente la posición del fallecido
durante el examen del lugar del hecho.
En el supuesto de la introducción forzada del cuerpo extraño, un trozo
de tela habitualmente, será posible encontrar equimosis u otras lesiones
contusas en la boca y la faringe. En tal caso deberá actuar con extrema
diligencia, pues la hipótesis de homicidio, especialmente cuando el
fallecido es un niño de corta edad, es la más probable.
En los casos de sepulta miento debe pensarse en la posibilidad de que
se trate del intento de ocultación de una cadáver. La cuantía y
profundidad del medio sepultante en la vía aérea permitirían el
diagnóstico diferencial.
C) SOFOCACIÓN POR COMPRESION EXTERNA TORACOABDOMINAL
Cualquier compresión extrínseca (aplastamiento por vehículos, multitudes,
derrumbamientos) de las paredes torácica y abdominal pude comprometer la
dinámica ventilatoria y conducir a la muerte por asfixia.
Mecanismo de muerte
El mecanismo es habitualmente una anoxia anóxica, En algunos casos el
componente traumático tendrá que ser valorado.
Etiología
La etiología accidental es prácticamente la única que hay que
considerar, sobre todo en relación con accidentes de trabajo.
Una situación muy compleja es la muerte de un niño que duerme en la
misma cama que un adulto. La posibilidad de una asfixia al ser
comprimido su tórax durante el sueño por el adulto (generalmente
embriagado) debe ser tenido en cuenta. No obstante, lo más probable es
que se trate también en estas ocasiones de una muerte natural del
mismo tipo que hemos señalado para la sofocación por oclusión de los
orificios respiratorios.
ACCIDENTAL
Es, con mucho, la etiología más frecuente. En los niños pequeños el propio
peso de los padres, al compartir la cama, pueden llegar a sofocarlos por
compresión torácica. En los adultos se produce la sofocación en varias
circunstancias: aplastamiento por multitudes en pánico (en los incendios, por
ejemplo); por el paso de vehículos pesados; aplastamiento entre topes o entre
vehículos y muros o columnas; por la caída de objetos pesados sobre el pecho,
y, sobre todo, en los derrumbamientos y aludes. No se conocen casos de
suicidio por este mecanismo.
HOMICIDIO
Ha tenido una triste celebración en cierta época, hasta el extremo de haber
dado nacimiento a un verbo en el idioma inglés: to burke, para indicar este tipo
de agresión, derivado del nombre de un criminal de Edimburgo, Burk, que con
su cómplice, Hare, proveía a fines del siglo pasado de cadáveres a loa
anfiteatros anatómicos. Tal tipo de delincuentes surgió debido a que las
Escuelas de medicina, ante la escasez de cadáveres para la enseñanza,
pagaban una cantidad por cadáver. Se formaron para ello bandas (los llamados
resurrection-men) que robaban los cadáveres de los cementerios para
venderlos. Un paso más en esta senda fue el producir la muerte por medios
que no delataran el procedimiento mecánico o violento utilizado y vender
seguidamente el cadáver de su víctima. La víctima era dejada inconsciente por
ebriedad, arrojándola entonces al suelo y comprimiendo con todo el peso del
asaltante el tórax, al mismo tiempo que colocaban una mano sobre boca y nariz
y con la otra oprimían la mandíbula inferior contra la superior. La maniobra
conjunta daba origen a una rápida asfixia con escasos o nulos signos externos
de ésta.
Anatomía patológica
Aparte de las lesiones generales de asfixia y las eventuales lesiones
traumáticas, la alteración más característica de asfixia es la denominada
mascarilla equimotica.
Se
caracteriza por una intensa congestión de la cara, cuello y parte suprior del
tronco, y la estasis sanguínea en el territorio de la vena cava superior. Las
hemorragias petequiales en la piel de la cara y parpados, así como en las
conjuntivas, son muy abundantes, pueden existir también otorragia y rinorragia.
Diagnóstico médico legal
Debe valorarse para este diagnóstico el conjunto lesional constituido por:
hullas traumáticas de la compresión toracoabdominal, cuadro asfíctico general,
mascarilla equimótica cervicofacial. Este último signo es el más característico y
llama la atención a la simple inspección del cadáver; en algunas ocasiones su
intensidad es notable y se extiende incluso a los hombros y parte superior de
los brazos. Se explica por un prefijo sanguíneo a nivel de la cava superior por
la compresión torácica, unida probablemente al esfuerzo del sujeto, que pugna
por respirar y liberarse, lo que aumenta la tensión en el interior del tórax y la
intensidad del reflejo sanguíneo. Este sólo puede realizarse libremente en las
yugulares, cuyas válvulas son raras e insuficientes; de ahí la localización del
cuadro equimótico-cianótico.
D) SOFOCACION POR CARENCIA DE AIRE RESPIRABLE
Este tipo de sofocación acontece generalmente como resultado de que una o
varias personas quedan atrapadas en un espacio de reducidas dimensiones,
en el que progresivamente disminuye el oxígeno hasta agotarse
completamente. Esta situación se denomina confinamiento.
Por otra parte, una situación similar de privación de oxigeno puede ocurrir en
espacios cerrados, en cuyo interior tiene lugar algún proceso que consuma
oxigeno (oxidación, desarrollo de hongos) cuando una persona entra en esta
atmosfera viciada, sin precauciones, puede morir por falta de oxígeno.
Mecanismo de muerte
Un mecanismo letal es, en todos los casos, la anoxia anóxica. Una
concentración de oxígeno en la atmosfera entre un 8 a un 10 % determina la
perdida conciencia, y concentraciones de 8 % o menores ocasionan la muerte.
Si la concentración es de un 4 a 8 % hay pérdida rápida de conciencia (40 s) y
la muerte tiene lugar en pocos minutos.
En algunas de estas situaciones, como el fenómeno de confinamiento en la
galería de una mina, puede haber liberación de gases tóxicos, en particular de
monóxido de carbono, lo que situaría el problema en otra dimensión.
Etiología
Se trata, generalmente, de situaciones accidentales, en bastantes ocasiones de
carácter laboral. En el caso de confinamiento pudiera tratarse de un suicidio de
un homicidio en casos excepcionales.
CONFINAMIENTO
Se produce el confinamiento cuando uno o muchos sujetos quedan encerrados
en un espacio no ventilado hasta agotar el oxígeno, produciéndose finalmente
la asfixia. Puede tratarse de accidentes, como los que se dan en los niños que
se introducen sus juegos en cajas, baúles, cuya tapa o cierre cae por un
movimiento brusco, obturándolo herméticamente. Entran en esta misma
variedad los accidentes que se han producido algunas veces en minas,
submarinos. Otras veces se ha producido una secuestración criminal, bien
como maniobra infanticida, utilizando cajas, maletas u otros receptáculos; o en
niños mayores, así como en adultos, en habitaciones o armarios
herméticamente cerrados. En el mecanismo de estas asfixias inter
Vienen varios Factores, aparte la privación de aire respirable, especialmente la
intervención de gases tóxicos, lo que en realidad la sitúa en un lugar especial.
Lesiones cadavéricas
Exceptuando la posibilidad de que en los intentos hechos por la víctima para
escapar del fortuito encierro, con la consiguiente desesperación, lleguen a
producirse lesiones traumáticas, lo corriente es la ausencia de toda huella
externa, presentando únicamente las lesiones generales de la asfixia, a veces
impuras, que son suficientes para el diagnóstico médico legal de la variedad
asfíctica en un caso concreto. SIMONIN señala como rasgos característicos en
estas circunstancias: la humedad de los objetos, de los vestidos y de la piel; las
lesiones de defensa, el desgaste de las uñas, el emplazamiento de las
deyecciones; todo ello unido al síndrome asfíctico general.
Anatomía patológica
Lo habitual es encontrar en la autopsia de estos casos tan solo las lesiones
generales de asfixia.
En el caso de confinamiento señala como hallazgos característicos: la
humedad de los objetos, de los vestidos y de la piel, lesiones de defensa, el
desgaste de las uñas, y el emplazamiento de las deyecciones.
Problemas medico legales
La autopsia, por si sola, no puede aportar la prueba de la causa de muerte en
estas asfixias. Sera la inspección del lugar del hecho la que , en todo caso ,
permita no solo determinar la causa de muerte , si no también averiguar la
etiología médico-legal del suceso .
Es obligatoria, en todos los casos, la investigación toxicológica para descartar
que se trate en realidad de una intoxicación gaseosa y no de una asfixia por
carencia de aire respirable.
SUMERSIÓN
CONCEPTO
Muerte violenta producida como consecuencia del ingreso de un elemento
liquido en las vías respiratorias.
Se trata de una variedad de asfixia mecánica desencadenada por la
penetración de una materia líquida o semilíquida en las vías respiratorias. Tal
materia puede ser el agua (corriente o estancada) o medios distintos de
consistencia más o menos fluida: barro, lodo, contenido de las letrinas.
Variedades
Pueden describirse las siguientes:
Completa: Cuando la totalidad del cuerpo se halla sumergido.
Incompleta: Cuando solamente la extremidad cefálica o aún los orificios
respiratorios se encuentran cubiertos o en contacto con el medio líquido.
Primaria: Cuando la muerte sobreviene rápidamente y como consecuencia de
la sumersión.
Secundaria: Cuando el sujeto es rescatado con vida, y el deceso se produce
en un segundo tiempo y como resultado de complicaciones sobrevinientes.
De agua salada o dulce: De acuerdo al grado de salinidad del medio.
Mecanismo de muerte
La anoxia anóxica ha sido el mecanismo clásico por el que se ha explicado la
muerte por sumersión. Con posterioridad, a partir de los datos experimentales,
se concedió gran importancia a las alteraciones electrolíticas por el peso del
agua al torrente circulatorio, que puede resumirse como sigue:
Fases de la sumersión
La secuencia de eventos que acontecen desde que el sujeto conciente cae al
agua hasta que se produce el deceso puede ordenarse del siguiente modo:
Primera fase: Inspiración profunda previa al hundimiento.
Segunda fase: Seguidamente la victima realiza una fase de apnea voluntaria,
tratando de impedir el ingreso del líquido en el árbol respiratorio.
Tercera fase: Debido a la acción reflexogena del líquido en las fosas nasales y
la hipoxia e hipercapnia desencadenadas por la apnea, se realizan
movimientos espiratorios que permiten el libre pasaje del medio acuoso al
interior de las vías aéreas. El sujeto pierde la conciencia.
Cuarta fase: Aparecen movimientos respiratorios y deglutorios incoordinados y
convulsiones generalizadas.
Quinta fase: Se produce el paro respiratorio y la anoxia cerebral irreversible
genera la muerte.
El lapso el cual se desarrollan estos
eventos, si bien variable, pude acotarse
entre los 3 y 10 minutos, dependiendo
de la edad, condición física, temperatura
del agua, intervalo post – ingesta.
Patogenia
Los mecanismos involucrados
en una sumersión (verdadera)
pueden ser los siguientes:
a) Mecanismos Respiratorio: La anoxia cerebral se produce como
consecuencia del bloqueo mecánico al intercambio respiratorio, producido por
la inundación traqueo bronco alveolar.
b) Alteraciones Hidroelectrolíticas: Los desequilibrios generados pueden
jugar un papel importante en el desencadenamiento del deceso. La
fisiopatología será distinta de acuerdo a la salinidad del medio de sumersión
En agua dulce: En el caso de sumersión en agua dulce, grande
cantidades de agua alcanzan la sangre a través de la barrera
alveolocapilar. Se produce por este hecho hipervolemia y
hemolisis con elevación de los niveles plasmáticos de potasio y
descenso de los del sodio. El miocardio experimenta una agresión
anóxica y bioquímica importantes y sobreviene la fibrilación
ventricular.
En agua salada: El mecanismo en la sumersión en agua salada
es diferente, hay hemoconcentración y aparición de un importante
edema pulmonar. En la sangre se origina un aumento de los
niveles plasmáticos de sodio y elevación del hematocrito. No se
produce fibrilación ventricular ni hemolisis. El aumento de la
viscosidad de la sangre y la anoxia miocárdica conducen al fallo
cardiaco.
Los mecanismos hasta aquí descritos responden a la acción mecánica del
líquido dentro de la vía aérea o a los efectos producidos por su pasaje a la
circulación. Estos son los casos para los cuales debe reservarse el diagnostico
de sumersión. Deben excluirse en esta denominada las muertes provocadas
por causas naturales (infarto agudo de miocardio) muertes súbitas. Que
sorprenden a la víctima en el agua como en cualquier otro medio, cuya génesis
no responde a la acción directa del líquido. Del mismo modo los decesos
acaecidos por lesiones traumáticas durante la caída, idóneos (per se) para
provocar la muerte, no deben ser incluidos en este acápite; ya que en estos
casos la muerte se produce (en el agua y no por el agua)
Consideraciones similares le caben a los mecanismos por espasmo o de tipo
reflejo que consideraremos a continuación:
Espasmo laríngeo: El contacto del líquido con las mucosas nasales o
faringolaringeas genera un espasmo glótico que impide la llegada de aire a los
pulmones. Si bien constituye una asfixia, la víctima no se ahoga dentro del
agua.
Mecanismos inhibitorios: Generan una inhibición cardiaca parasimpática
desencadenada a punto de partida de distintas zonas reflexogenas del
organismo, que llevan a la muerte por paro cardiaco sin ingreso del líquido de
sumersión a las estructuras pulmonares. Ellos son:
Ingreso abrupto de agua en fosas nasales, faringe, y/ laringe.
Traumatismo contra del espejo líquido, a nivel de la región abdominal,
genital.
Hidrocución: Generada por diferencia entre la temperatura corporal y la de la
masa liquida. La introducción de ciertos sectores corporales (cabeza y tórax)
con vasodilatación cutánea previa por exposición al calor: en aguas no
templadas, ocasiona en sujetos susceptibles una vasoconstricción periférica
marcada, con la aparición de extrasístoles ventriculares y posterior fibrilación.
Cabe por ultimo mencionar las muertes ocasionadas como consecuencia de la
caída en aguas a bajas temperaturas. En estas circunstancias el deceso puede
producirse por hipotermia exclusivamente o por la asociación o por la
asociación de esta con sumersión.
Etiología:
Se conocen casos de las 4 etiologías:
ACCIDENTAL
Se trata de una caída fortuita en el medio líquido, o también de imprudencias
natatorias. En el primer caso, puede tener lugar tanto en aguas profundas
como en charcos, con las salvedades apuntadas. El accidente, con ocasión de
baños en el mar, ríos piscinas, presenta una curva de frecuencias con una
punta estacional correspondiente a los meses veraniegos y un mínimo en los
meses invernales.
SUICIDA
La sumersión como medio suicida es muy frecuente. Las estadísticas acusan
un neto predominio de este tipo de suicidio en las mujeres y en las épocas frías
del año. Se han descrito, también, suicidios colectivos por este procedimiento:
Los más corrientes, las madres que se arrojan al mar con sus hijos pequeños
en brazos. Un rasgo muy característico de estos suicidios consiste en la
presencia sobre el cadáver de medios o artilugios utilizados por el suicida para
"asegurarse" de la realización de sus propósitos: ataduras en los pies, pesos
en la cintura o al cuello, brazos o manos ligados, introducción total en un saco,
etc. No rara vez el suicidio por sumersión es sólo una fase de un suicidio
combinado, recurriendo sucesivamente a diversos procedimientos. En estos
casos se encontrarán en el cadáver las huellas materiales de los otros
HOMICIDA
La sumersión criminal es muy rara y, desde luego, de muy difícil demostración,
aunque esto depende de la forma en que se haya llevado a cabo. En efecto, un
empujón a la víctima desde el borde de un acantilado o puente, o desde una
embarcación, no deja ninguna huella. En cambio, si previamente se aturde a la
víctima mediante contusiones craneales o administrándole un hipnótico, será
posible la comprobación en el cadáver de tales maniobras. En general, se da
más a menudo en los recién nacidos y niños pequeños que en los adultos.
SUPLICIO
Tiene un interés exclusivamente histórico, ya que en la actualidad no se
empleada la sumersión con este fin en ningún país civilizado. Los romanos
emplearon este medio de suplicio arrojando al Tiber a los condenados
cargados de piedras. Los legisladores de las Doce Tablas condenaban a los
parricidas a ser arrojados a las aguas metidas dentro de un saco. En el siglo VI
se lanzaban al lodo a las adúlteras. En la Inglaterra del siglo XV los ladrones
eran sumergidos en letrinas. En el siglo XVI aún mantiene este modo de
suplicio, castigando con él Carlos V de Alemania a los infanticidas. Las últimas
noticias sobre la sumersión suplicio se remontan a la Revolución francesa,
durante la cual miles de realistas fueron ahogados embarcados en navíos de
fondo móvil.
Estudio del lugar del hecho: comprende varios aspectos:
Hay que contar con los datos climatológicos del período probable en que
se produjo el deceso, como ser: temperatura media ambiental,
temperatura media del agua, datos mareológicos y de desplazamiento
de corrientes (hay que tener en cuenta que el cadáver puede recorrer
largas distancias desde el punto de sumersión hasta donde es hallado).
Es trascendente inspeccionar las características del terreno, para poder
establecer correlaciones con los hallazgos externos del cadáver,
factibilidad de desplazamiento del mismo, producción de lesiones por
arrastre.
Es necesario tomar muestras del agua a diferentes niveles y de ser
posible del lugar de hallazgo y del probable lugar del deceso (si se
sospecha desplazamiento del cadáver), como elemento comparativo con
los estudios sobre la víctima.
Debe tenerse en cuenta que durante su permanencia en el medio
líquido, el cadáver puede variar su posición respecto de la masa acuosa,
estos períodos se los conoce como tiempos de flotación:
1. Primer Tiempo: Luego de sobrevenida la muerte, y en razón del
mayor peso específico corporal, el cadáver se hunde adoptando
habitualmente la posición ventral en aguas tranquilas.
2. Segundo
Tiempo: Si la
temperatura
del agua lo
permite, la instalación de los fenómenos putrefactivos (período
enfisematoso) con producción de gas, hace que el cuerpo vuelva
a la superficie, flotando en decúbito ventral.
3. Tercer Tiempo: La progresión de las transformaciones
cadavéricas sumadas a la maceración y a la acción de
predadores; permite la expulsión de los gases acumulados,
volviendo el cuerpo nuevamente a sumergirse.
4. Cuarto Tiempo: En determinadas condiciones (aguas estancadas
o de poca corriente) se genera la formación de grasa cadavérica,
modificándose así nuevamente el peso específico corporal,
pudiendo el cadáver en estas condiciones volver a la superficie.
Estudio del cadáver
Examen Externo
Debe investigarse primariamente la presencia de depósitos a nivel de las
ropas y de la superficie cutánea de elementos que se hallen en
suspensión en el medio líquido (arena, petróleo, barro, algas)
Puede encontrarse lesiones, generalmente de naturaleza contusiva.
Estas pueden haber sido provocadas por terceras personas, haberse
generado accidentalmente durante la caída o dentro del medio (troncos,
hélices) o como consecuencia de arrastre sobre el lecho (ubicadas en
este caso en la región frontal y dorso de manos, rodillas y pies).
También debe considerarse la posibilidad de lesiones agregadas por la
acción de predadores del medio (peces, crustáceos, roedores.
Las livideces son generalmente menos ostensibles que en otros tipos
de asfixias, debido a la hemodilución, la baja temperatura del medio y la
constante movilización del cuerpo en cursos caudalosos.
Con frecuencia se observa a nivel de la piel un aspecto anserino,
productos de la rigidez cadavérica de los músculos erectores de los
pelos.
Por efecto putrefactivo, la piel de las áreas sumergidas torna una
coloración verdosa que paulatinamente se torna negruzca,
especialmente a nivel del rostro: "cara de negro".
Un fenómeno característico que tiene lugar en los cuerpos que han
permanecido cierto tiempo en un medio líquido es la maceración
epidérmica. Esta se produce como consecuencia de la imbibición
acuosa de las estructuras tegumentarias, estando en relación con la
temperatura y salinidad del medio. Se manifiesta por un aspecto
blanquecino de la piel, la que posteriormente se arruga y desprende en
colgajos. Este fenómeno es más ostensible a nivel de las palmas y
plantas, llevando al desprendimiento de las uñas de manos y pies. En
permanencia prolongadas, el proceso afecta estructuras músculo-
ligamentarias, desprende piezas dentarias y produce amputaciones de
los miembros y desarticulaciones costales.
La evolución de estos cambios, tiene una secuencia cronológica más o
menos predecible, por lo cual teniendo en cuenta el grado de
maceración observada, el tipo de medio líquido, la época del año y la
temperatura media del agua, se han confeccionado tablas que permiten
determinar en forma aproximativa la data de la sumersión, que puede
coincidir o no con la data del deceso.
El hongo de espuma externo, está constituido por una espuma
blanquecino rosada de finas burbujas que aflora a través de los orificios
nasales y de la boca. Durante la tercera y cuarta fases de la sumersión,
se produce dentro de la vía aérea la mezcla del líquido de sumersión
con las secreciones nasales y traqueo bronquiales y con el aire residual
contenido en el árbol respiratorio. Este hongo de espuma interno,
puede aflorar al exterior a través de los orificios señalados constituyendo
un elemento de presunción en favor de un mecanismo sumersivo. No
obstante su ausencia no invalida el diagnóstico y su presencia no es
concluyente, ya que puede ser observado en muertes por otras causas
(edema agudo de pulmón, electrocuciones, intoxicaciones.
Examen interno
1. A nivel del árbol traqueobronquial, además del hongo de espuma
descripto anteriormente, pueden encontrarse restos de elementos
provenientes del medio de sumersión (arena, petróleo, algas).
2. Los pulmones variarán su aspecto macroscópico de acuerdo al mecanismo
de muerte involucrado:
Si el deceso se produjo por un espasmo laríngeo o por inhibición, es
decir que no involucre la entrada de agua a la vía aérea inferior, los
pulmones solamente presentarán la signología general asfíctica.
En cambio si se trata de una sumersión verdadera; los encontraremos
aumentados de volumen, turgentes, con crepitaciones abolidas y la
sensación táctil de estar comprimiendo una esponja embebida en agua.
Al corte se aprecia una marcada congestión y un incesante fluir de
líquido espumoso rosado de la superficie parenquimatosa. Las pleuras
muestran sufusiones hemóticas petequiales y de mayor extensión y las
cavidades pleurales pueden estar ocupadas por líquido, alojado allí por
difusión.
Las manchas de Paltauf constituyen un signo directo de asfixia
mecánica por sumersión. Son de color rosa claro. Aparecen de forma
exclusiva en el pulmón en los casos de asfixia por sumersión. Se trata
en realidad de manchas asfícticas que se han hemolizado por el agua
de la sumersión
3. La sangre presenta una coloración rosada y mayor fluidez, producto de la
hemodilución
4. El estómago y el duodeno pueden contener líquido, que de ser abundante
puede ser indicativo de sumersión.
5. En el oído medio y celdas mastoideas, pueden investigarse la presencia
de líquido y hemorragias. Son signos de relativa relevancia, pero que pueden
complementar el diagnóstico.
6. Las vísceras esplácnicas y el encéfalo, muestran signos de marcada
congestión y edema, más ostensibles a nivel hepático.
Histopatología
A nivel pulmonar puede observarse congestión vascular; rupturas capilares con
focos de extravasación hemática, edema de los septos alveolares con áreas de
sobre distensión y ruptura. En ocasiones puede encontrarse la presencia de
cuerpos extraños intraalveolares y elementos planctónicos (ver más adelante)
cuya significación debe ser valorada cuidadosamente. También puede
investigarse histológicamente la presencia de plancton en otros órganos
(hígado, bazo, cerebro y riñón).
Radiología
Puede realizarse radiografías de senos paranasales (opacidad de los mismos)
o pulmonar (aereación periférica con opacificación central) de escaso valor
diagnóstico.
Examen de laboratorio
Búsqueda de Plancton: El plancton constituye el conjunto de micropartículas
MEDICINA LEGAL animales, vegetales y minerales, que se encuentran en
suspensión en aguas marinas o dulces. El método diagnóstico se basa en la
penetración del plancton contenido en el líquido de sumersión, a través de los
capilares pulmonares, a la gran circulación y los órganos de su dependencia.
Dado que dicho transporte, sólo puede verificarse en presencia de circulación
activa, su hallazgo constituye un signo inequívoco de sumersión vital. Puede
explorarse en la sangre contenida en las cavidades cardíacas, en los órganos
de la gran circulación o a nivel de la médula ósea. No obstante lo expuesto,
para que la determinación tenga real valor diagnóstico de sumersión deben
observarse estrictamente las siguientes precauciones:
Desde el punto de vista metodológico, la búsqueda no debe estar
orientada a partículas birrefringentes inorgánicas o provenientes del
caparazón de ciertas algas silíceas (diatomeas), mediante la luz
polarizada; sino a la detección microscópica de dichos organismos, dada
la presencia en los tejidos de partículas birrefringentes provenientes del
propio organismo o de distinta naturaleza de las investigadas.
Debe interpretarse cautelosamente el hallazgo de diatomeas a nivel
pulmonar, dada la posibilidad de difusión pasiva post-mortem.
Teniendo en cuenta la posibilidad de penetración de diatomeas en el
organismo durante la vida (residentes en zonas marítimas, personas que
realizan deportes acuáticos, etc.); los resultados obtenidos a nivel tisular
deben valorarse en forma cuantitativa, confrontándolos con los hallazgos
en las cavidades cardíacas y en relación con el contexto global de la
autopsia
En cadáveres putrefactos, el sitio anatómico de elección para la
investigación, es la médula ósea.
A efectos confirmatorios y de ser posible, deben compararse los géneros
encontrados en el organismo con los provenientes de las muestras del
líquido de sumersión, tornadas en el lugar del hecho.
Debe evitarse toda posibilidad de contaminación exógena, observando
la limpieza de los materiales, la pureza de los reactivos y la
escrupulosidad en la realización de la técnica.
La negatividad de la investigación de plancton, no debe descartar la
asfixia por sumersión (si el resto de los estudios son indicativos de ésta);
ya que la presencia de diatomeas en las aguas está sujeta a múltiples
variables geográficas y estacionales.
Otros estudios de laboratorio
En determinados casos puede ser de utilidad, la búsqueda de contaminantes
químicos presentes en el medio de sumersión, a nivel de la sangre y otros
líquidos corporales. Otros autores preconizan la búsqueda hemática de
diversos elementos químicos o sustancias, como indicadores de sumersión
intravital. La determinación de cloruros y de otras variables físicas sanguíneas,
no se realizan prácticamente en la actualidad
Problemas médicos – legales
Los problemas medico legales en relación con la sumersión se concretan en 3
cuestiones: diagnóstico de la causa de muerte, etiología y data de la
sumersión.
Causa de la muerte
Ante un cadáver retirado del agua no siempre es fácil el diagnóstico de muerte
por sumersión. En ocasiones los signos anatomopatologicos macroscópicos no
son lo suficientemente concluyentes, ni tampoco lo son los resultados de los
exámenes complementarios. Las dificultades son máximas cuando se trata de
un cadáver putrefacto.
El diagnostico habrá que apoyarse en una autopsia meticulosa y en la
realización del mayor numero número posible de exámenes complementarios.
Aun así, se debe tenerse en cuenta que el diagnóstico de muerte por
sumersión se establece de muerte por sumersión se establece a veces por
exclusión.
En particular debe tenerse muy en cuenta a este respecto a la exclusión de
violencias dolosas, procesos potencialmente responsables de una muerte
súbita en el agua y en algunas ocasiones hipotermia.
Etiología de la sumersión
También ofrece considerable dificultad el diagnostico etiológico. En general,
casi todos los casos de sumersión son etiquetados como accidentales o
suicidas. Los antecedentes del facellecido, las circunstancias del hecho y
ciertas observaciones, como el desnudamiento parcial o la presencia de
ligaduras o de pesos, pueden facilitar el diagnóstico diferencial entre el
accidente y el suicidio. En relación con la colocación de pesos, debe tenerse
presente que en ocasiones es el modo de impedir el retorno a la superficie de
un cadáver arrojado al agua para hacerlo desaparecer.
Por tanto, este hallazgo se valorara con prudencia.
La presencia en el cadáver de lesiones de carácter doloroso que hayan podido
privar de conciencia a la víctima nos inclinara hacia la hipótesis de homicidio,
sin embargo, en muchas ocasiones las lesiones traumáticas son consecuencia
de otras acciones suicidas o de traumatismos accidentales. Por otro lado no
son infrecuentes, como hemos apuntado, las lesiones post mortem en los
cadáveres sumergidos que deberán ser adecuadamente diagnosticadas. La
carencia de signos de reacción vital y su localización constituyen criterios
diagnósticos fundamentalmente.
El lanzamiento por sorpresa de una persona al agua no podrá ser
diagnosticado con carácter de certeza desde el punto de vista médico legal.
N o es tan excepcional encontrar un cadáver en la bañera de un cuarto de
baño. En algunos casos existe gran dificultad para determinar la causa de
muerte y, especialmente, su etiología. La posibilidad de un homicidio debe
tenerse siempre en cuenta y por ello el médico forense tendrá particular
cuidado cuando investigue una de tales muertes.
Data de la sumersión
La tercera y última cuestión médico legal de importancia es el data de la
sumersión m que no necesariamente ha de coincidir con la de la muerte,
aunque en principio lo más probable es que así suceda en la mayoría de los
casos.
Para determinar la data de la sumersión en un cadáver que presumiblemente
haya permanecido poco tiempo en el agua se puede recurrir a la valoración del
estado evolutivo de los fenómenos cadavéricos inmediatos, particularmente del
enfriamiento. Sin embargo, la variabilidad con la que se manifiesta tales
fenómenos en el cadáver sumergido hace muy imprecisa su aplicación para el
tanatocronodiagnostico en estas situaciones. Por ello, apenas se utilizan en la
práctica médico legal. Por otra parte, análisis del potasio en el humor vítreo no
ha sido validado en los cadáveres sumergidos y debe ser desaconsejado.
Otros cambios post mortem pueden ser estudiados con dicha finalidad,
especialmente la maceración cutánea y el desarrollo putrefactivo. Sin embargo,
para el estimación del tiempo de sumersión en zonas geográficas más
elevadas en el agua y, por consiguiente m una mayor rapidez de las
modificaciones experimentadas por el cadáver.
Por último, cabe referirse al proceso de saponificación que no rara vez se
presenta en cadáveres sumergidos. Desgraciadamente, el momento de
aparición y el desarrollo de este proceso conservador también son muy
variables. En general, tarda meses en manifestarse, si bien puede detectarse
mucho más precozmente (3-4 semanas) por procedimientos histológicos.