CAMUNARE ROJO
Historia de la dignidad revolucionaria
Tomo I
ENGELS RIVERO
Camunare Rojo, Julio 16, de 2014
INTRODUCCIÓN
Qué la historia la escriben los vencedores, es más que cierto, y en
América el vencedor fue el imperialismo, cuya hegemonía implantó la visión
euro céntrica de los hechos que dieron origen y cause a las naciones
latinoamericanas. En más de medio milenio, las secuelas de tal estratagema
han sido devastadoras. Los valores del invasor, que a su vez lo eran de todo el
capitalismo de su tiempo, fueron sembrados en la mente de las nuevas
colectividades. Religión, propiedad privada, estratificación social,
explotación…, serian los metales que habrían de constituir las naciones, cuyas
sociedades formaron un tipo especial, que no obstante, con el pasar del
tiempo, emprendieron una original búsqueda de la libertad. Entre estas
excepciones históricas cuéntase el caso de Venezuela, donde, desde los
primeros días de la violenta expoliación, ocurrió una guerra de resistencia, que
aun hoy persiste con inigualables destellos.
Con las Leyes de Indias y el poder temporal de los Papas, el poder Real
suplantó los derechos naturales de los aborígenes, arrasando sus culturas y
ocupando sus territorios. El inmenso desmembramiento humano y cultural
desatado, condujo al inédito mestizaje, cuya incomprensión y estudio, después
de dos centurias de independencia, es la principal causa de que la mayoría de
nuestros pueblos no terminen de encontrar la senda de su propia identidad.
En ese sentido, el objeto del presente trabajo de investigación es la
búsqueda, desde la perspectiva constructiva y etno céntrica, de la verdad de un
pueblo excepcional, Camunare Rojo, cuyo devenir está marcado por una
incesante actividad revolucionaria. Aunque en nuestro país sobran ejemplos de
colectividades que escribieron páginas gloriosas por la libertad y la justicia,
este pueblo representa un icono del protagonismo colectivo, por la
contundente totalidad de su tiempo histórico, que abarca desde el pasado
aborigen, hasta la gesta democrática del 4 de febrero y el 27 de noviembre de
1992, incluyendo su excepcional producto: La Revolución Bolivariana.
La información obtenida permite diferenciar claramente los factores de
ese proceso local. Relación extraída, en parte, de la versión de autores, como
Nicolás Federman, en las crónicas de la Conquista y de escritores de
renombre, cuyo aporte ha permitido llegar a deducciones lógicas y
contextualizadas de las realidades existentes en esta comunidad en más de 500
años; pero sobre todo, en su periodo contemporáneo, por los testimonios de
protagonistas y descendientes, cuyos relatos son diamante para el orgullo y la
causa de los pobres y excluidos de la patria de Simón Bolívar.
De esta manera aparece consagrado el proceder combativo y
revolucionario de camunareños y camunareñas, quienes han librado un
combate permanente por la liberación, ya sea directamente contra un imperio
invasor, como el español, o, en la mayoría de las veces, contra la oligarquía
de todos los tiempos. Tal temeridad y desprendimiento hubo de consolidarse
durante la Guerra Federal, cuando por primera vez, bajo el liderazgo de
Prudencio Vázquez, su hijo más notable, se enfrentó heroicamente, a la clase
que lo había expoliado. Prosiguiendo, aunque tenuemente, este protagonismo,
en el famélico siglo XIX, cuando el caudillismo y la degradación colectiva
alcanzaron su máxima expresión, cambiando en el siglo XX con el nivel
político que significó su incorporación a las luchas democráticas tras la muerte
de Juan Vicente Gómez, esta vez estrechamente relacionadas a la influencia
del Partido Comunista. En este último trayecto surgen acontecimientos que
plantean inéditas interrogantes: ¿Cómo fue que los camunareños llegaron a
sumarse entusiastas a la colectividad de hermanos del proletariado
internacional que mencionaban Marx y Engels, en la temida teoría marxista y
a admirar la gesta de Espartaco y de los comuneros de paris? ¿Porqué sin tan
siquiera tener noción de la revolución igualitaria comenzada por Boves,
soñaron con implantar en la patria el gobierno de los soviets y en constituir un
ejército similar al Rojo ideado por Trotski? ¿Cómo pudo ocurrir que en una
comunidad rural, con un atraso tan marcado, echaron raíces, la vida colectiva
y los supremos valores de la solidaridad, trabajo, justicia y bien común,
imprescindibles para la construcción del socialismo.
Seguramente que “Todo esto lo habían leído los comunistas
camunareños en la Tribuna Popular, mientras retaban la muerte de manos,
primero, de la Seguridad Nacional y después de los ejércitos oligarcas y de
las bandas armadas ade-copeyanas” 1
Definitivamente que el caso “Camunare Rojo” impone contar la
historia sin dar tumbos en la retorica terminológica de pueblo, libertad,
derechos, justicia y fraternidad, con que nos han ahogado las clases
dominantes, de manera que para comprender la esencia del destino colectivo,
el que edificaron los rebeldes de todos los tiempos, los contestatarios del
silencio, los hacedores de heroísmo, los retadores de la muerte, los
innovadores pre-socialistas y los igualitarios de la praxis, debemos hacer el
tremendo esfuerzo de crear otro lenguaje, el del proletariado, el de las masas,
porque solo así podemos entender esta pequeña pero brillante historia, donde
destacan las banderas que han flameado desde Guaicapuro hasta la Revolución
de Hugo Chávez.
Recordar este legado en forma de reportaje colectivo llevado a cabo, en
parte por sus protagonistas a través de entrevistas, vivencias y análisis, es
alimento para seguir viviendo. Lo que aquí se plasma es la verdad de una
colectividad, que en estos tiempos de liberación, sus propios hijos y
Venezuela toda deben conocer.
Para su comprensión hemos dividido la presente investigación en
Momentos. El primero, contiene los elementos del pasado ancestral; el
Territorio ocupado por los indios Camunare; la trascendencia de la Fundación
de Urachiche; la Relación con los guerreros Jirajaras y el origen del término
“Camunare”. El Segundo Momento refiere el repoblamiento tras la fundación
de Urachiche, su conversión en lugar de operaciones de los excluidos y el
papel jugado por sus habitantes durante la Guerra de Independencia. El tercer
Momento, contiene el protagonismo heroico desempeñado por esta
colectividad bajo la guía de Prudencio Vázquez, durante la Guerra Federal. El
Cuarto Momento, esboza: El Camunare contemporáneo. Creación de la
primera célula del PCV. Llegada de Humberto Arrietti. Creación de la
Asociación Campesina. Fundación de la Cooperativa Agrícola. Lucha contra
la dictadura perejimenista. ¿Porque el “Rojo” de Camunare? Una intensa
actividad popular. Las Fiestas del partido. El Circo de Rebullicio. Los Toros
coleados. Construcción de la Capilla y llegada de la Virgen del Carmen.
Camunare y La virgen: hermanas de un mismo proceso. Lucha contra la
dictadura perejimenista. La batalla de campo Elías. La toma de Urachiche. VII
Conferencia del PCV. En el EL Quinto Momento, se reproducen una serie de
entrevistas a sobrevivientes de la primera parte del proceso en estudio. EL
Sexto Momento, contiene los hechos de la época de mayor transcendencia: la
Lucha Armada de los Años Sesenta, así como la división del PCV, su
repercusión en la vida de la Comunidad y la fundación del equipo de Béisbol
Tigres de Camunare; innovadora modalidad de renacimiento de la lucha social
y política. El Séptimo Momento, enfoca el renacer de la comunidad tras la
división del partido comunista; la Movilización Campesina; la fundación del
Comando Organizado de Campesinos sin Tierra; la toma de la finca Santa
Barbará; la actitud frente al proceso de cambios que comienzan con las
rebeliones cívico militares del 4-F y 27-N de 1992; la reacción ante el golpe
de abril y el paro perolero, y la batalla campal del 12 de julio de aquel mismo
año. Finalmente el Octavo Momento abarca: La Comuna Camunare Rojo, la
Televisora Camunare Rojo TV, Los Consejos Comunales y los nuevos
proyectos de cara a la Construcción del socialismo del Siglo XXI.
MOMENTOS DE
CAMUNARE ROJO
PRIMER MOMENTO
Procedencia indígena. Territorio de los Indios Camunare. Fundación de
Urachiche. Relación con los vecinos Jirajaras. Significado del término
Camunare.
Procedencia indígena.
Variadas referencias se tienen de los orígenes de Camunare Rojo. A lo
largo de décadas se ha pretendido tender un puente creíble entre las distintas
etapas de su devenir, en un intento por terminar las disgregaciones, que así
como ocurre con la patria, han logrado un fraccionamiento, que en la mayoría
de los casos, desinforma, aburre o desinteresa a la gente sobre temas
históricos. En torno a la comunidad en estudio, cuéntese en primer lugar la
presencia de indígenas de la etnia Caquetía en la zona. Y ciertamente,
poblando un inmenso territorio del occidente de nuestro país, hasta lo que hoy
es el Estado Falcón e islas del Caribe, este grupo humano de origen Arawuak,
de los grandes componentes del periodo indígena venezolano, representa el
primer eslabón de la identidad, que echó arraigo al pie del Cerro Camunare, en
una zona breve y accesible, junto a las aguas, en las estribaciones del extenso
Valle Vararida o de las Damas. El carácter vinculante de este precedente ha
sido referido por los historiadores, en especial los que han tenido vocación por
el estudio de nuestro pasado ancestral, como Alfredo Jahn 2, quien citando a
Nicolás Federman refiere que:
“..., se encontraban establecidos los Caquetios, fuera del Estado
Falcón, un poco más al este del Yaracuy y a lo largo del valle de este rio,
que ellos llamaban de Vararida y que Federman Bautizo de “Las Damas”.
Esta fértil y rica comarca, que es hoy el corazón del Estado Yaracuy, es
también el asiento de poblaciones fundadas por los españoles, como San
Felipe, Cocorote, Guama, Chivacoa, Urachiche y Yaritagua, hoy prosperas
y ligadas a la capital de la República por una buena carretera”
En torno al tema, Edilia Sarmiento de Uzcategui 3 recalca que:
“Los Caquetios…en el occidente llegaban hasta el Lago de
Maracaibo, y hacia el Oeste poco más allá de la Boca de Yaracuy,
penetraban al interior de este valle que cruza el Rio Yaracuy, en la tierra
llana comprendida entre la del oeste y la serranía, en donde se encuentran
actualmente poblaciones como San Felipe, Guama, Urachiche y Yaritagua;
siguiendo la parte llana entraban al estado Lara”
También refiriendo a Federman, Jahn 4 vuelve a referir que:
“…se encontraban reunidos, en granes aldeas, de las cuales había
muchas que mantenían un animado comercio entre si. Los de Vararida, o
sea los del actual Estado Yaracuy, eran según el mismo Federman de
costumbres guerreras y agrega que eran feroces; pero que no usaban
flechas envenenadas y que sus armas eran las mismas que usaban los de
Coro. Robustos y bien proporcionados eran los hombres, y tal la hermosura
de las mujeres, que indujo a Federman a llamar aquel Valle de Las
Damas”
Territorio de los Indios Camunare
Considerando la presencia de los Caquetìos en esta zona, es de inferir, a
manera de hipótesis, que de haber existido los Camunares, fue a esta etnia a la
que han debido pertenecer, y su asentamiento específico pudiera haber estado
al noroeste del territorio actual, al pie del cerro del mismo nombre, en la cara
sur de la Sierra de Aroa, entre la margen derecha de la Quebrada Los Rayos y
El Zanjón Amarillo. Al lugar se llega subiendo por la Calle Las Minas, que
pasa por el Barrio Simón Bolívar, la que conduce a una franja de terreno de
más de cien hectáreas, donde sobresale una hondonada que forma una laguna
natural en época de lluvias. Actualmente buena parte de la zona es propiedad
de la descendencia de Carlos Claude, quien la adquirió por venta que le hiciera
Juan Escalona Giménez, en la década de los 40 del siglo XX. La otra parte fue
adquirida por el Instituto Agrario Nacional (IAN) y parcelada originalmente a
campesinos, entre ellos Santiago Parada, Sixto Chirinos, Pastora Juárez,
Tomas Oviedo, Servidea Ramírez y Gumersinda Oviedo. La franja tiene en el
antiguo camino, que proviniendo de Urachiche, pasa por Campo Elías, en el
Municipio Bruzual, su principal vínculo histórico. Nuestros padres ancestrales
debieron construir aquí sus chozas y desarrollados sus conucos aprovechando
la abundancia de las aguas.
Deberán los dolientes de Camunare Rojo profundizar la investigación
antropológica, geográfica e histórica para determinar con exactitud tanto la
identidad del pasado ancestral como su asiento definitivo, pues dichos
elementos se han establecido hasta el presente de manera arbitraria,
meramente deductiva, y celebramos en parte que haya sido así, por cuanto
hasta el presente no existido forma de sumar evidencias cuando la etnia
Caquetìa poco desarrolló la alfarería y otras manifestaciones culturales, que
pudieran observarse materialmente.
Un hecho histórico-jurídico de valor incalculable en cualquier
investigación lo constituye la entidad poblacional SAN JUAN BAUTISTA
DE URACHCHIE, fundado en 1620, pues siendo, como se sabe, un Pueblo de
Indios y no un pueblo español clásico, la variable ancestral es determinante
para conocer el contexto humano que le dio pertinencia histórica (historia
occidental, por supuesto), al cual seguramente pertenecían los Camunares.
Igualmente, sobre el aspecto geográfico, es determinante la presencia de
numerosos riachuelos y quebradas, observables desde el Cerro Camunare,
desde la parte más alta del Junco, desde Potrero Redondo, o desde el sitio
donde está la torre de comunicación; bifurcación construida por la magia
perfecta de la naturaleza, para drenar la copiosa hidrología, que forma la
cuenca alta del gran Rio Yaracuy.
En ese mismo orden, bien debe estudiarse con seriedad la historia
fonética y lingüística de las diversas nacionalidades que hacían `presencia
cuando la dolorosa y violenta invasión española se produjo. Hasta el presente
el esfuerzo de investigadores acuciosos, que brindaron la única base de ese
pasado, no han continuado, y creemos que por esa vía Camunare puede
consolidar los elementos de su identidad.
Hipótesis de la ubicación del territorio Camunare nor-este del
Camunare actual.
Relación con los vecinos Jirajaras.
En la misma época, en la Serranía de Nirgua, formación geológica
visible al Sur del Valle, existía otra etnia, Los Jirajaras, descendientes de los
temibles Caribes, que tantas derrotas y dolores de cabeza infringieron a los
imperialistas. Los Jirajaras dominaban en su totalidad la inmensa sierra, y
cuando los españoles, tuvieron, por razones estratégicas, que poblar el
territorio Venezolano, los enfrentaron exitosamente durante más de medio
siglo, empleando la estrategia de “Guerra de Guerrillas”, desconocida para la
época y que hoy es la alternativa militar conocida como guerra de cuarta
generación. Fue, después de tantos fracasos, que los españoles dominaron a
los Jirajaras, sirviendo su asiento principal de base geográfica y humana para
la fundación de la Ciudad Nirgua.
Julio Chirinos (El Cabito),5 refiere magistralmente la gesta de esta
portentosa nación aborigen de esta manera:
“La resistencia armada de los Jirajaras.-
Como en esta oportunidad la intención es comenzar a destacar
todas esas acciones queremos iniciar el tema con uno de los capítulos que
debe tener para los venezolanos una singular importancia y que además es
uno de los episodios ocultos, olvidados, ignorados y tergiversados de la
resistencia indígena, de la misma manera que se distorsiona y minimiza el
verdadero papel y participación de Ezequiel Zamora en la Guerra Federal.
Nos referimos a la heróica gesta, prolongada y victoriosa por muchos años
y llena de riqueza militar, tanto táctica como estratégica, que desarrollaron
los Jirajaras desde el estado Falcón y en toda la extensión del territorio que
circunda a Nirgua en el Estado Yaracuy.
La acción de resistencia armada más prolongada, tenaz y organizada
por parte de la tribu de los Jirajaras comienza en la Sierra de Coro en el
año de 1513 y se traslada con la misma carga de rebeldía a las montañas y
valles de Nirgua en el año de 1535. Este gesto poco conocido y adulterado
por los historiadores de todo signo, va a desarrollarse a partir de entonces
en la modalidad de guerra de guerrillas hasta el año de 1628. Esta
resistencia bélica se inició, justo cuando comienza el saqueo de españoles y
alemanes –a través de los welzares- sobre nuestras tierras y con espíritu
indómito, opusieron una encarnizada resistencia al saqueo extranjero de
nuestras riquezas. Es así como se oponen con acciones de fusilamiento de
sus verdugos a las intenciones de esclavitud, hostigando constantemente a
la población española de Coro; hasta convertir la Sierra coriana en su zona
de retirada y Cuartel General de la resistencia. Ante la superioridad militar
del invasor español no dan pelea frontal ni se aferran a ningún territorio,
ensayan una singular guerra de guerrillas de gran movilidad en un amplio
escenario de la sierra para contrarrestar el empuje militar permanente del
invasor y anulando de esta manera la efectividad de la caballería, novedosa
arma traída por los españoles para la conquista.”
No podían ser indiferentes Los Camunares con las heroicas acciones
de sus hermanos nirgueños, cuya inmediata cercanía, pudiera haber hecho
posible la creación de sólidos vínculos desde tiempos inmemoriales. De allí
que los Camunares debieron prestar apoyo a los Jirajaras en su tenaz y heroica
resistencia. La lógica de esa unión fraternal la explica la fácil comunicación
por las aguas navegables y la especial ubicación del inexpugnable territorio.
Recuérdese que fue Federman quien confirmo que los Caquetìos realizaban
actividades de comercio y lógicamente los intercambios bien pudieron
realizarlos con los Jirajaras, que vivían en un territorio cercano.
Entre las leyendas que se han logrado rescatar de aquella relación, se
encuentra la referida al significado de la palabra o término “Urachiche”, que
según la tradición oral, llegó a ser la derivación lingüística del intercambio o
trueque, del “Oro” Jirajara por la “Chicha” Caquetìa; embriagante bebida por
la que bajaban los guerreros Caribes desde las altas cumbres, a las cálidas
tierras del Valle Vararida, luego denominado por Nicolás Federman, Valle de
las damas.
Se infiere así una intima relación en el pasado de ambas etnias, donde
Los Camunares, destacan por habitar la zona de gran importancia estratégica.
Este Cobijo natural, situado en una de las márgenes del gran Rio, para
entonces navegable, por donde se entraba en fácil comunicación con los
distintos poblados indígenas, extendidos hasta la desembocadura del mar
Caribe, fue, como se dijo, un lugar de apoyo inexpugnable, que para bien de
su causa y cultura, habrían utilizado los temibles guerreros Jirajaras.
Fundación de Urachiche
Pero, mientras en las cumbres y picachos de Nirgua, los Jirajaras
libraban su gesta antiimperialista, en el valle ocurría la fundación de los
Pueblos de Indios; ofensiva pobladora realizada por los españoles, en un
intento por consolidar el poblamiento del inmenso territorio Venezolano.
Numerosas fueron las etnias que aun no habían sumado a su dominio, por lo
que, bajo la rectoría de gobernador Francisco de La Hoz Berrío, y teniendo al
Tocuyo como base de operaciones, dan comienzo a dichas fundaciones entre
las que estuvo Urachiche, en 1620. De manera que 6:
“San Juan Bautista de Urachiche, remonta sus orígenes históricos el acto
de fundación decretado por el Gobernador y Capitán General Francisco de
la Hoz Berrío, en 1620. Hasta la fecha no se conoce información
documental que hable de la ocupación de este territorio por los españoles.
Los pobladores se encontraban dispersos en hatos, sementeras, estancias,
etc. Es en estas condiciones que el Gobernador Francisco de la Hoz Berrío
procede a decretar la fundación de los primeros pueblos de indios en la
región, en los cuales se encuentra el pueblo San Juan Bautista de
Urachiche”
Según Alberto Vásquez Fuentes, el 24 de Junio de 1620, fueron
conducidos al lugar de confluencia de los Ríos Tejar y Cocorotico, también
llamado “San Simón”, por autoridades de la Corona española, representantes
de las tribus que poblaban la zona, a saber: Guachires, Chirimaques y
Camunares, todos Caquetìos, y según las formalidades del caso, tras dar los
golpes de ley, declaron solemnemente fundada la Ciudad de San Juan Bautista
de Urachiche. Esta es la versión del Vásquez Fuentes, sin embargo en el
Archivo Arzobispal de Caracas, que se tiene como fuente primaria de ese
hecho, sólo se habla de aproximaciones, por ejemplo, la que señala, que entre
esta y tal fecha estuvo una autoridad eclesiástica en el lugar. De los
acontecimientos siguientes sí existe abundante documentación, incluso listas
completas de los aborígenes en cuyo beneficio fue creado el Cabildo Indígena,
que regia la ciudad y su ámbito territorial.
Parte de la historia Urachicheña, de amplia repercusión actual, es la
relacionada a esta Institución, siendo tal su importancia, que la Alcaldía, bajo
la rectoría del Dr. Douglas Sionchez, camunareño, sancionó el 12 de Octubre
de 2010 el decreto (DA/2010/009) de rescate de los predios que le fueron
asignados al Municipio en esa oportunidad (1620), figura aprobada y
sancionada por el Concejo Municipal en fecha 21 del mismo mes y año.
El académico, técnico e investigador, Profesor Julio Escalona Sira7, al
respecto de la fundación de Urachiche, agrega que:
“Al hacerse presente en gobernador francisco de la hoz Berrio, en
1620, y previo informe realizado por el obispo fundador Gonzalo de Angulo
donde señala que el capitán Antonio de Alejos Maldonado no había logrado
fundar el pueblo “ni iniciado la construcción de la iglesia, ni delimitado la
legua de tierra”, el mismo es destituido de su cargo y seguidamente procede a
la fundación del pueblo de Doctrina San Juan Bautista de Urachiche como ya
lo hemos indicado”
La importancia del decreto en cuestión catapulta la figura del Dr.
Sionchez, de Julio Escalona, El Negro Rojas, La Chichi de Rojas, los
abogados, investigadores y comunidades incorporadas a esa histórica y valiosa
investigación, que no negamos en calificar como: obra imprescindible no solo
para la historia ejidal de Urachiche, sino para la historia en general y
precedente documental y jurídico de amplia repercusión para el estudio del
origen ancestral de los ejidos en Venezuela y fuente inspiradora para la
cátedra del derecho agrario y comunitario. Asumimos esta valiosa
investigación e instamos a los urachicheños y camunareños y estudiosos del
derecho a profundizarla y estudiarla, creyendo oportuno, inspirados en la
misma, proponer a los entes del Municipio, la creación de la cátedra: historia
ejidal e indígena de San Juan Bautista de Urachiche, en el pensum obligatorio
de todas las instancias educativas, tanto primaria y básica como universitaria.
Insertamos integro, ambos documentos a estas páginas como un homenaje
perpetuo a sus extraordinarios realizadores.
De haber ocurrido la Fundación de Urachiche en 1620, la edad pos
aborigen de Camunare Rojo, es la misma de esta ciudad, o sea 394 años.
Significado del término “Camunare”
En cuanto al termino “Camunare”, podemos deducir, guiados por
casos similares, que ha podido significar, el nombre del lugar donde habitaba
la tribu, o el de su cacique. Finalmente se concluye que sobre este aspecto no
se tienen datos fidedignos, siendo la versión que más ha trascendido, la
creación poética del gran jurista agrario Raúl Domínguez Capdevielle, su hijo
adoptivo predilecto, quien en varios de sus memorables escritos y
conferencias denomino a la comunidad: “Pueblito rodeado de colinas
azules”
Lo cierto es que la palabra Camunare, así como Tiuna, Mara, Maracay,
Guachire y Chirimaque, entre miles, tiene una sonoridad indígena indiscutible,
mas su existencia en el territorio urachicheño y su utilización desde tempo
anterior a la invasión española, sugiere que es exactamente un vocablo
Caquetío.
SEGUNDO MOMENTO
Repoblamiento. Lugar de operaciones de los excluidos. La guerra de
independencia.
Repoblamiento
Sólo en el contexto de la mayor violencia puede explicarse el proceso
de conversión de estos territorios en colonia. Las idílicas escenas donde
aparecen nuestros aborígenes rindiendo pleitesía a la raza ibera, no son sino
muestras de la transculturización operaba en los territorios del llamado Nuevo
Mundo. No hubo paz, ni fraternidad en aquellos encuentros, que al contrario
eran producidos por una despiadada maquinaria militar, cuyo modus operandi
contrariaban todo lo que significaba humanidad, como lo señala
dramáticamente Acosta Signes 7, en Vida de los Esclavos negros de
Venezuela:
“¿Cuál es la paz idílica de un tiempo y una región del mundo a la
cual arribaban cada año, legal o obrepticiamente, barcos en cuyas sentinas
venían, aporreados o moribundos, maltratados o entristecidos, centenares,
miles de esclavos negros? ¿Cuál la paz y la inmovilidad de los indios
encomendados, fugitivos siempre, reacios cada día a someterse a la
servidumbre? ¿Cual la tranquilidad colonial del siglo XVIII, cuando se
levantan Andresote y Chirinos, Espinosa y Guillermo, de León y Pirela, los
esclavos de san Felipe y el Tocuyo, de los Valles del Tuy y de las costas de
Cariaco? Cuanto se encuentra en nuestro devenir pasa por entre las líneas
donde se relata la vida de los esclavos, es una dinámica social
extraordinaria, raíz histórica de la inconformidad de los sectores
desposeídos de Venezuela; origen de la combatividad de las clases
explotadas”.
En aquel violento proceso fue que ocurrió la fundación de Urachiche,
cuya inmediata consecuencia pudo haber sido el éxodo obligado de
Camunares, Chirimaques y Guachires, hacia tierras cercanas, que aunque parte
de los territorios de la misma nación aborigen, no eran su asiento natural. Por
lo que en breve, indígenas rebeldes pudieron regresar para librarse de la
esclavitud, volver a trabajar sus tierras y rescatar el sentido de pertenencia que
los identificaba con el suelo donde había nacido y echado raíces. Esta vez sus
asentamientos eran vigilados y arrasadas sus casas, triunfando al final, la
insistencia irreductible que hizo posible quedarse, en los intervalos, entre las
consecutivas rebeliones. Ninguna empresa feliz crearon los españoles en
Venezuela; expoliación, muerte, transculturización y exterminio fueron las
señales de su paso por nuestra historia. Conociendo la infinidad de horrores
practicados contra la población aborigen, es fácil reconstruir lo que hubo de
pasarle a los Camunares, cuando se les ocurrió colonizar este territorio.
Una era constitutiva de más de un siglo vivía la sociedad venezolana
con la mezcla de los grupos humanos de aquellos momentos de doloroso
parto. A la unión primaria de blancos con aborígenes y esclavos negros,
traídos de África y de otras islas del Caribe, fueron sumándose los múltiples
cruces, que, con despectivos nombres designaron (con muy contadas
excepciones) los historiadores de la oligarquía: Tercerones, Cuarterones,
Quinterones, Tente en el Aire, Salto Atrás, Mulatos, Mestizos, Pardos…
Transitaba Venezuela el terrible peso de la dominación colonial, caracterizada
por la sociedad estratificada, en cuya cúspide se hallaba la elite mantuana que
había creado su inmensa riqueza a base de la mano de obra gratis que le
aportaban los grupos esclavizados, a la par, que el país era convertido en un
inmenso feudo a costa de la apropiación de los territorios aborígenes. Con las
figuras fraudulentas de adelantados, reales cédulas, capitulaciones,
repartimientos, ventas y composiciones de tierras, se constituyó el tipo de
propiedad latifundista, cuyos remanentes aun persisten en el tercer milenio.
Consolidado el periodo colonial veamos lo que opina Federico Brito Figueroa
8
en Tiempos de Ezequiel Zamora:
“De los blancos criollos y europeos si acaso el 1% puede considerarse
como una categoría social económicamente privilegiada, el resto lo forman
canarios dedicados al comercio minoritario y los “Blancos de Orilla”. Ese
1% de la población, a la par que monopolizaba instituciones políticas como
los Cabildos y ayuntamientos, inclusive uniéndose familiarmente entre sí,
monopolizaba la propiedad latifundista de la tierra conjuntamente con los
esclavos y la explotación de los peones y campesinos enfeudados. Hasta
1810 la clase de los terratenientes criollos es el soporte más solido de la
dominación colonial”
Lugar de operaciones de los excluidos
La zona de Urachiche, al igual que el resto del Yaracuy también fue
repartida, pero en su caso, no solo entre futuros hacendados sobre tierras
baldías, sino a costa del Resguardo Indígena creado junto al cabildo en
1620, por lo que la lucha indígena de este tiempo fue especialmente contra los
invasores de dichos ejidos, que eran todos los que estuvieron al servicio de las
autoridades coloniales; las dos leguas por los cuatros vientos de Urachiche,
abarcaban, como dice el decreto de resguardos emitido por la actual (2010)
por la Alcaldía, “12.422 hectáreas”, incluido el territorio Camunareño.
En esta realidad también echo raigambre el sistema feudal y esclavista.
Las haciendas surgidas en las tierras usurpadas se llenaron de esclavos de todo
origen, la servidumbre y la ausencia de cualquier derecho fue la constante del
oprobioso régimen. Motivo de callada protesta fueron las inhumanas
condiciones de los que trabajaban al servicio del hacendado o en el conuco en
forma dramáticamente precaria.
Durante el periodo colonial, el antiguo territorio Camunare se
convirtió en epicentro de los oprimidos, porque su lucha doméstica pudo
enlazarse con las que nuestros prohombres del pueblo libraban contra todo el
sistema esclavista. Quizás no era un Cumbe en el sentido estricto de la
palabra, pero si un distinguido lugar de conspiración, de donde
consecutivamente partieron combatientes a sumarse a las gestas de los
Jirajaras, del Negro Miguel y del zambo Andresote.
La guerra de independencia.
Y llego el momento en que por variadas razones se hizo inminente el
rompimiento de la colonia con la metrópoli, siendo la excusa perfecta: la
invasión de Napoleón Bonaparte, quien doblegó la voluntad de dos monarcas
prisioneros e incapaces que traicionaron la soberanía del pueblo español. Sin
embargo, desde la colonia venia fluyendo un sentido de pertenencia y señorío
en la clase criolla mantuana, marginada de los manejos políticos, que a larga
formaron las aspiraciones de regir los destinos de lo que siempre consideraron
su “espacio propio”, al que tenían irrenunciable derecho. En la vorágine de
los acontecimientos, el factor ideológico lo representaron los principios y
postulados de la Revolución Francesa y la creación de la nación
Norteamericana, cuyos ejemplos fueron tenidos como guía por los
revolucionarios; aunado, el ejemplo inspirador de Francisco de Miranda, ya
convertido en carismática e influyente figura de la época.
Los catorce años de cruenta guerra que sucedieron al 5 de Julio de 1811,
a la vez de dar forma a la nación venezolana, consolidaron el predominio de la
oligarquía criolla, que con lenguaje ambiguo, se llevo el mayor trofeo para
continuar expoliando, a la ahora patria libre. Sin embargo, entre las
particularidades de la feroz contienda destacaron el heroísmo e igualitarismo,
como distinción de las masas populares, que reclamaron sinceramente el
cumplimiento de los postulados teóricos que sustentaban las tesis de la
ilustración. De allí, que las causas de la perdida, en dos oportunidades, de la
novel República, se debieran, a la postura de los excluidos, primero al
interpretar como cínicas las posiciones de los autoproclamados
revolucionarios, que en tres siglos fueron sus amos y señores, expoliadores de
todo lo que significó humanidad, clase a la que perteneció la colectividad
revolucionaria y heroica, encabezada por Bolívar, que quedo, cuando no
muerta, completamente arruinada por la contienda. Y segundo por el
sangriento populismo practicado por José Tomas Boves, que en los anales de
las luchas sociales, significó el primer eslabón de la sociedad igualitaria. En el
caso de Boves, no se trató, y el pueblo lo vio así, de la idílica igualdad de los
decretos y panfletos, de quienes se auto proclamaban patriotas y libertadores,
sino la igualdad despiadadamente real de un carnicero, que, además de por
criminal, paso a la historia por haber repartido tierras, bienes y grados
militares negados al pueblo por la barbarie de los colonialistas. Ese
igualitarismo, revivido con creces en la Guerra Federal, será una distinción del
pueblo venezolano hasta el fin de los tiempos.
Esta vez el país fue arrasado y Camunare nuevamente con él.
Nadie da razones, ni pruebas existe de particulares hechos de Camunare
en esta sangrienta etapa de la patria. De los hechos de guerra se mencionan la
estratégica ocupación de San Felipe por las Tropas de Carrillo durante la
batalla de Carabobo (1821) y posteriormente la batalla de Guama. No
obstante, permítanos la licencia del tiempo trascurrido, intuir, que del montón
de ruinas, algunos pudieron recordar al lugar de donde generaciones de
rebeldes, partieron al encuentro de la muerte por la libertad que jamás
llegaron a disfrutar. Sólo eso pudo hacer posible que sobrevivientes de la larga
guerra, muchos de los cuales volvieron a ser esclavos siendo libertadores, se
refugiaran de nuevo en el pueblo, uniéndoseles esta vez: peones, manumisos y
campesinos libres que laboraban en los latifundios. En estos años Camunare
pudo convertirse por primera vez en una comunidad numerosa, entre cuyas
familias destacaban: Los Escalona, Los Paiba, Los Mendoza, Los Vásquez y
los Sionchez.
Bolívar siguió de largo a cumplir su esplendoroso proyecto de
integración, patria grande y antiimperialismo, aquí se quedó al mando, Paéz,
quien de Ulises de América, devino en oligarca en base a la estafa y la
expropiación de los haberes en tierra de los soldados y oficiales patriotas
venidos en la mayor miseria. Con él la desigualdad y el exclusivismo colonial
cambiaron de ropaje.
Tan pronto La Cosiata, en Valencia, y los neogranadinos desvanecieron
la patria colombiana, y Páez luciera las insignias del poder de la república
chica, ocurrió la revolución de las reformas y el alzamiento del partido
bolivariano. Dos presidencias del Centauro de los Llanos, la frustrada de
Vargas, la de Soublette y las de los Monagas, serían suficientes para que la
nación viera las nefastas consecuencias de los gobiernos godos.
TERCER MOMENTO
Protagonismo heroico durante la Guerra Federal
Una tremenda crisis económica, que acrecentó las desigualdades
sociales, estremeció la Venezuela de la década de los cuarenta del siglo XIX.
El drástico descenso de los precios del café sumado al descontento de los
hacendados, víctimas de la Ley del 10 de Abril de 1836 y de la Ley de Espera
y Quita, y de las clases populares, por la acumulación centenaria de
necesidades de todo tipo, propició la profunda e irreversible división de la
sociedad. Parte de esta realidad la retrata perfectamente, Federico Brito
Figueroa 9 en “Tiempos de Ezequiel Zamora” al exponer que:
“La pugna entre latifundistas y burguesía comercial conducen a la escisión
política del bloque social de las clases dominantes en 1840. Los
terratenientes arruinados, en proceso de ruina o endeudados, con la
burguesía comercial, los caudillos militares extrañados de las funciones
públicas…”
Más adelante, en la misma obra, el autor 10advierte la situación de las
clases excluidas, que a la larga catalizarían los terribles acontecimientos que
habrían de desatarse:
“Son peones manumisos o esclavos en proceso de manumisión y
campesinos jurídicamente libres (pero dependientes de las haciendas
mediante el sistema de renta-trabajo o renta-especie y a veces renta-dinero),
los que valorizan las tierras fácilmente adquiridas. En estas nuevas
propiedades el trabajo de los esclavos es complementario del trabajo
realizado por los peones y campesinos enfeudados”.
Así se produjo la división radical de la sociedad, estando por un lado el
circulo paecista en el poder, junto a la banca especuladora, y por el otro los
excluidos, tanto del gobierno como de la sociedad en general.
Escenario que coadyuvó al surgimiento de partido liderado por el viejo
demagogo Antonio Leocadio Guzmán, cuyos principios quedaron esbozados
en el programa liberal publicado en el periódico El Venezolano, el 24 de
agosto de 1840. Interpretando la realidad social, los postulados de: hombres
nuevos, alterabilidad republicana, abolición de la esclavitud, emancipación
económica de los campesinos enfeudados, igualdad civil y política para toda la
población, animaron a las masas que creyeron sinceramente que aquellas
banderas lo conducirían a superar la crisis tremenda que cada día adquiría
visos de explosividad irrefrenable.
El fraude electoral cometido contra el partió Liberal en 1846, radicalizó
el ambiente político al punto de dar paso a los enfrentamientos armados, cuya
primera fase, llamada “insurrección campesina” por el mismo Federico Brito
Figueroa, ocurriría aquel mismo año. Brito Figueroa, citado por ediciones
Mat, 2009, refiere al respecto que:
“Cabe destacar que Zamora había escoltado como miliciano, a
Guzmán, en el frustrado dialogo de la Victoria, y decepcionado por la
claudicación de éste se había retirado a Villa de Cura junto con Manuel
Ibarra, hijo de diego Ibarra, quien había sido edecán de Simón Bolívar.
Ambos se insurreccionaron en 1846, con un poblado de peones en
Guambra, al sur de Aragua, bajo la consigna de Tierras y Hombres Libres.”
En estos hechos el joven ezequiel Zamora fue hecho prisionero y su
valiente madre Paula Correa lo defendió de la muerte; pena que poco después
le conmutara el presidente José Tadeo Monagas.
En este momento Camunare cuenta con una población integrada
mayormente por muchachos peones convertidos en verdaderos
revolucionarios; generación nacida luego de los terribles años 14, activos
militantes de la causa liberal.
Primera fase de la insurrección Campesina en 1856.
Trece años después, y habiendo aumentado el descontento y la
violencia, la situación se hizo insostenible. Páez dejo el mando directo y la
crisis hubo de acrecentarse durante los gobiernos de los hermanos José Tadeo
y José Gregorio Monagas, siendo el primero derrocado por el golpe de 1855.
Y en:
“Enero de 1958 eran incontables las partidas guerrilleras que
estremecían buena parte del territorio nacional. Las más importantes las
encabezadas por Zoilo Medrano en las sabanas de Calabozo, Prudencio
Vásquez en el Valle del Yaracuy y la de José de Jesús González (a) “El
Agachao”, quien había peleado junto a Rangel y Zamora en 18465, en los
Valles de Aragua y la fracción de los indios Guanarito con Natividad Petit,
en las sabanas de Portuguesa y Barinas” (Ediciones MAT 2009. Pag.11)
“Siguiendo el plan diseñado por Ezequiel Zamora el 20 de febrero de
1859 el comandante Tirso Salaverria, seguido de 40 hombres, asalto con
éxito el cuartel de Coro, se apodero de 900 fusiles y lanzo el “Grito de la
Federación”. Al día siguiente el 21 de febrero público un manifiesto
proclamando la Federación, pasando la provincia de Coro a ser un Estado
Federal” (Ediciones MAT, 2009. Pag, 12)
En marzo del mismo año las tropas federales ingresan al territorio, y el
29 del mismo mes Zamora decreta la entidad como Estado Yaracuy; segundo
estado en lo que sería la nueva organización política territorial de Venezuela.
En la unánime avanzada, la justa vivió un momento especial con la
incorporación de los campesinos organizados en guerrillas, al mando de un
Camunareño, Peón de la familia Giménez, de nombre Prudencio Vásquez,
quien facilitó la hegemonía federal con todo un ejército campesino que se
había adueñado, desde 1856, del territorio que va desde San Felipe hasta Las
Piedras. Días después de este hecho, a su paso por su pueblo, Camunare Rojo,
la población entera se fue con él y Zamora, llevando consigo a niños y viejos,
animales de patio y bestias de carga; escena que hubo de repetirse en
Urachiche y otras poblaciones. Responsables con la lógica histórica, debemos
admitir que el pueblo que se alisto a la guerra no ha debido ser numeroso
precisamente por el estado famélico que quedaron todas las poblaciones
después de la guerra de independencia y el desmembramiento que registraron
durante las montoneras y guerras civiles. De allí que ciertamente la población
que se reunió en el lugar a esperar el paso de Zamora para irse con él había
sido un grueso contingente, además de los camunareños, formado por
habitantes de otros lugares, que para entonces Prudencio Vásquez había
insurreccionado.
Las crónicas de esta guerra, que son un poema escrito con el valor y
heroísmo del campesinado venezolano, retratan el carácter heroico de los
camunareños, que antes de ingresar al Estado Lara, se había organizado en la
legendaria “Columna Camunare”, denominación que asumieron los
combatientes que se fueron incorporando pueblo por pueblo, en
reconocimiento al indiscutible liderazgo de Prudencio Vázquez.
Bandera de la Columna Camunare
GENERAL PRUDENCIO VASQUEZ (ediciones MAT-2007)
En casi todas las batallas y escaramuzas de la justa tubo participación
esta Columna, siendo su desempeño recogido magistralmente por los apuntes
de Guerra de Prudencio, constantemente citados por los historiadores que han
estudiado el tema, incluyendo la famosa Batalla de Santa Inés, el 10 de
diciembre de 1859, donde ocupó las trincheras del lado izquierdo desde El
Trapiche. Sólo algunos sobrevivientes quedaron del legendario cuerpo
combatiente, por la disposición de las tropas Federales en el sitio de Santa
Inés, que refieren la ubicación precisa de la Columna Camunare, como lo
escribió Federico Brito Figueroa 11 en Tiempos de Ezequiel Zamora
puntualiza que:
“4º Por el lado izquierdo teniendo como referencia El trapiche, se extendía
otra cadena defensiva formadas por seis trincheras y construidas
igualmente en forma de trapecio. Esta línea de defensa estaba bajo la
dirección de Prudencio Vásquez, al frente de 300 y más hombres, que en su
mayor parte habían pertenecido a la Columna Camunare”.
Un mes después de Santa Inés, ocurriría el magnicidio de Zamora en
San Carlos, que trajo la derrota absoluta del sector popular que se había
inmolado en ella, que no obstante, habiendo el proceso terminado como una
victoria Federal, desde el Tratado de Choche, significó el continuismo,
garantizado ahora, por Antonio Guzmán Blanco y Juan Crisóstomo Falcón.
Oficial de confianza de Zamora y ascendido a general de los ejércitos de
occidente, Prudencio Vásquez fue perseguido con saña por los traidores, por
lo que tuvo que desaparecer para salvar la vida. Nunca más se supo de
aquellos camunareños que en un momento estelar de la historia no dudaron en
inmolarse por las causas del pueblo venezolano.
General Ezequiel Zamora. Jefe del Pueblo Soberano
CUARTO MOMENTO
El Camunare contemporáneo. Creación de la primera célula del PCV.
Llegada de Humberto Arrietti. Creación de la Asociación Campesina.
Fundación de la Cooperativa Agrícola. Lucha contra la dictadura
perejimenista. ¿Porque el “Rojo de Camunare”. Una intensa actividad
popular. Las Fiestas del partido. El Circo de Rebullicio. Los Toros
coleados. Construcción de la Capilla y llegada de la Virgen del Carmen.
Camunare y La virgen: hermanas de un mismo proceso. Lucha contra la
dictadura perejimenista. La batalla de campo Elías. La toma de
Urachiche. VII Conferencia del PCV.
Camunare contemporáneo: Camunare de Arriba y Camunare actual
Camunare de Arriba.
Al marchar con Zamora y Pendencio a la Guerra Federal, el antiguo
Camunare murió para siempre, y el nuevo, aunque con el mismo nombre,
habría de asentarse, muchas décadas luego, en varios lugares del mismo
territorio.
Ahora comienza el pueblo contemporáneo, fundado en dos etapas: en
La Parte de Arriba o La Sabana y finalmente donde existe actualmente. La
Parte de Arriba comprendía, en la misma zona Jirajara, el área que no fue
habitada por esta etnia. Franja de tierra extendida en dirección oeste-este entre
El Zanjón Amarillo y la quebrada Cocorotico. Los escasos habitantes de esta
época, entre los que se encontraban Los Paradas, Carlos Arias, Ramón
Sionchez, Froilán Rivas, Félix Galíndez, los Moyetones, los Puertas y Aurelio
Peraza, vivían del trabajo pisatario de la tierra y en condiciones de
enfeudamiento en las haciendas de café de los afectos al dictador Juan Vicente
Gómez: Jobino Pérez y los Giménez (haciendas Pozo del León, Palital,
Miraflores, Los Vegotes, Maymire) que comprendían miles de hectáreas. Las
versiones de sobrevivientes de la época aseguran que estas familias vivieron
en un área de unas cien hectáreas, en las parcelas que el Instituto Agrario
Nacional (hoy INTI) otorgara a: de María Francisca González, Sara Torres,
Pedro Ribas, Juan Victorino Palacio, Epifanio Castillo, Elías Goncalvez,
Martín Traviezo, Augusto Colmenarez, Lucrecia Rivero, Segundo Castillo y
Juan Milán, esto ocurrió entre décadas de los treinta y los cuarenta., llegando
las familias, de El Junco, El Pajon, Aroa y Lara, principalmente. Todo lo cual
indica que Camunare fue poblado con gente de fuera, o de la periferia de la
zona.
Las casitas de bahareque estaban dispersas y se comunicaban por
caminos. De este tiempo destaca el cultivo del tabaco. La conexión entre los
pocos habitantes se daba por la necesidad de intercambiar productos como el
kerosene, la sal y granos que unos y otros producían. 12“…vendía artículos en
una bodeguita que funcionaban en mi casa, la que surtía en los negocios
de Esteban Sánchez, Miguel Díaz y José Cupertino Pérez, ubicadas en
Urachiche”. La población de entonces no sobrepasaba las treinta personas, y
fue en estos, en quienes primeramente comenzaron a surgir lazos de
pertenencia al lugar y las costumbres y hábitos que con el tiempo se
convirtieron en costumbres y tradiciones.
Croquis del Camunare de principios del siglo XX.
Camunare actual.
En la misma época otras personas poblaron el este de la hoy Calle
Principal: Segundo Sorondo y su compañera Goya Escalona; Tadeo Santana y
su compañera Goya Hernandez; Lorenzo Vagas; Elvira Hernandez; Ramon
Seijas...Y con el pasar del tiempo, hablamos de la década de los cuarenta y
cincuenta, las familias de La Parte de Arriba (Sabana) y sus descendientes
comenzaron a desplazarse a esta área, que como todos sabemos es la
prolongación de la Carrera 2 de Urachiche. O sea, se fueron agrupando por
varias razones, entre ellas, que, siendo la Sabana un terreno privado (de Juan
Escalona) era lógico que éste quisiera consolidar su propiedad y nada mejor
que las familias que estaban dentro de la misma se concentraran en otra parte
y la segunda, que una vez vendida a Carlos Claude este dejo el espacio
completo de la Calle Principal para el pueblo; área en bruto como suele
decirse; a nadie se le midió parcela alguna.
Según versiones de María Sionchez, en entrevista anexa, el Camunare
de este tiempo “vivía del cultivo del tabaco”, y de lo sembrado en los conucos,
Ella en particular “...bajaba a comprar tabaco a Sorondo y Santana”
porque su abuela lo manufacturaba en su casa”. A comienzo de la década de
los 50, la tendencia pobladora en torno a la Calle Principal ya se había
consolidado.
Con lo expuesto queda demostrado que el Camunare definitivo surgió
con fuerza desde el este, comenzando desde la casa que fue de la catira
Gumersinda, hoy ocupada por Sonia Oviedo, hasta la del cura Bustamante,
ocupada por José Ramos. De este tiempo data la existencia, en el extremo
oeste, de una casa en el terreno que hoy ocupa Marwi Traviezo, que
perteneció a la parcela que fuera adjudicada por el antiguo Instituto Agrario
Nacional (IAN), hoy INTI, a Nicolás Gutiérrez. Cabe destacar que en el
terreno contiguo al solar de Los Colmenarez, al lado de la Capilla de la Virgen
del Carmen, originalmente ocupado por Servidea Ramírez y Felipe
Colmenarez, estaba la casa de “Heredia”, adquirida luego por Juan Escalona,
casa que originalmente fue propiedad de los Giménez. A diferencia de los
ranchos de paja, esta última era de buena arquitectura. En la década de los
cuarenta (1940-1950), la pequeña ladea registra alguna febrilidad por la
presencia de Juan Escalona, pues, como éste comienza a explotar las tierras
adquiridas de los Jiménez, que llegaban hasta el Cerro, emplea en sus labores
a campesinos del lugar, cede parcelas para ser trabajadas como pisatarios y
desarrolla la compra y venta de mercancías en su modesta bodega, luego
llamada Abasto Mixto Mampostal; sin embargo el desarrollo definitivo de la
pequeña comunidad se produce con la creación de la Cooperativa, que atrajo
mano de obra de variados lugares, especialmente del vecino estado Lara y
muchos de los que llegaron se quedaron a vivir aquí.
Creación de la primera célula del PCV (Partido Comunista de
Venezuela), en 1937.
Retrocediendo en el tiempo, en 1937, habría de ocurrir, en un lugar
desconocido de la dispersa y pequeña aldea, la fundación de la primera célula
del Partido Comunista de Venezuela en el estado Yaracuy. Para el estudio de
la historia local, de éste momento trascendental, surgirían el apellido Rojo y
los hechos que le depararían a este pueblo connotación nacional
Veamos, cómo se produjo el acontecimiento.
La providencia, el destino o la casualidad, trajo que a pocos años que
Salvador de la Plaza y Gustavo Machado, fundaran en Caracas (1931) la
primera Célula del Partido Comunista de Venezuela, uno de sus primeros
militantes, Eduardo Gallegos Mancera, se trasladara al lejano pueblo de
Urachiche a ejercer la medicina rural. Consecuente con la tarea de
propagación de las doctrinas y la organización del partido, el joven galeno,
hubo de emprender una serie de contactos, logrando que dos campesinos de la
vecina Camunare, fueran receptivos a sus planteamientos. De esta manera, a
los pocos meses, estos aceptaron fundar, un día impreciso de aquel año, la
que sería, la primera célula del PCV en el Estado Yaracuy. Como lo expone
Benigno Rodríguez 13, dirigente nacional y quien, desde su llegada al
poblado estuvo íntimamente vinculado a su devenir:
“ En el año de 1937, en Camunare- Urachiche se funda la primera
célula del Partido Comunista en Yaracuy, la constituyen Eduardo Gallegos
Mancera, medico recién graduado quien ejerce la Medicatura Rural en
Urachiche, Juan Ramón Oviedo, quien se hizo comunista en Camunare,
conocido con el pseudónimo de Ulises, era nacido en Camunare y Segundo
Sorondo, campesino habitante de Camunare”.
Dibujo en block: acto de fundación de la primera célula del Partido Comunista de Venezuela, en 1937. Aparecen: Eduardo Gallegos
Mancera (Derecha), Segundo Sorondo (centro) y Ulises Oviedo (derecha).
Lo que, desde ese acontecimiento, habría de suceder en el “caserío”, se
constituyo en un largo proceso, donde cada etapa, con sus propias
motivaciones, se orientarían a la lucha por superar las pésimas condiciones
socioeconómicas con un marcado signo anti latifundista, anticapitalista y
antiimperialista.
Observada críticamente, la fundación de la Célula Comunista tiene la
más contundente valoración, por haber sido de las primeras a nivel nacional
del PCV, en el marco de la apertura política que comenzó a experimentar la
sociedad venezolana tras la muerte del dictador Juan Vicente Gómez y por
darse en un estrato social (el campesinado), no apropiado, según el marxismo,
para generar una revolución proletaria.
Acertadamente, Iván Escalona 14 esbozó en: “Apuntes de la Lucha
Armada”, que fue verdaderamente significativo”:
“…encontrar en dos campesinos la suficiente acogida como para dar el
paso de crear una base política- ideológica en condiciones tan precarias;
seguramente al principio nadie creyó que la acción de aquel pequeño
núcleo fuera a tener tanta repercusión en el futuro”.
Sin embargo, por sí sólo, este paso no bastaba para la construcción del
edificio de los cambios, teniendo que ocurrir el advenimiento del líder, que,
combinando el carisma con los ideales recién adquiridos, llevaría a la práctica
la revolución reflejada en la doctrina marxista: Humberto Arrietti.
Segundo Sorondo y Ulises, por su limitacion cultural y política, poco
hicieron en adelante, más que servir de punto de partida de las grandes tareas
que propiciaron su acertada decisión, sin embargo el hilvanamiento positivo
de los hechos tendrán que dar el justo valor a su conducta; antes de ellos,
nadie. Jamás, ni siquiera de los lejanos días de Pendencio Vázquez, un hecho
aislado tubo tanta significación para la construcción de una nueva sociedad,
siendo modestamente comparable, a lo que, para la Revolución Mexicana
significó el Grito de Dolores, o para la independencia de nuestro país, el 19 de
abril de 1810. Entonces los Camunareños tenemos que reconocer para siempre
el valor de estas dos figuras, en especial Segundo Sorondo, quien se quedo
aquí, no solo para aumentar su descendencia (toda revolucionaria), sino para
presenciar hasta su muerte lo que habría de ocurrir como consecuencia de su
premonitoria acción.
Estos símbolos estuvieron íntimamente unidos a la historia de Camunare Rojo hasta la división que dio
nacimiento al MÁS.
Llegada de Humberto Arrietti.
Tanto Benito Castillo, como Humberto Gudiño coinciden al afirmar que
Arrietti llego a Camunare en 1940, proviniendo de la hacienda Miraflores,
donde trabajaba como administrador de los hacendados Giménez. Cabe
destacar que, según les conto él mismo, la primera vez, fue recibido en la
plaza Bolívar de la tranquila ciudad de Urachiche, por un campesino que lo
condujo al cerro, donde debía trabajar. En este tiempo ya destacaba por su
formación filosófica, mostrando lo que fue siempre: un intelectual nato,
dotado de gran intuición, capacidad de análisis y sobre todo certeza en las
opiniones. Es lugar común en quienes lo conocieron, destacar, que Humberto
fue el mejor y único líder que ha tenido Camunare Rojo; respetado por la
sinceridad y la transparencia de sus actos. Trabajaba como el mejor y era muy
de él echarse al lomo un saco de sesenta kilos de pira (caraotas) o maíz y
traerlo desde el cerro a la par de conducir con maestría un arreo de burros
cargados. Augusto Colmenarez, a quien se le aguaba los ojos cuando hablaba
de él, llego a decir que para los camunareños que tuvieron la fortuna de
servirle al pueblo a su lado, “…Humberto era un verdadero padre…” Igual
impresión esbozó Benito castillo 15, al comentar, que en los momentos finales
de su vida, el gran dirigente le aconsejó:
“Mirá Benito, no dejes nunca de ser el que has sido. Lo que no
sepas pregúntalo que no faltara quien te diga la verdad que buscas, y no
abandones jamás los verdaderos ideales revolucionarios”.
Y, verdaderamente fue quién se encargaría de sembrar los postulados
del comunismo en un terreno de atraso lamentable, muy característico del país
de la época, siendo la combinación de su liderazgo y el PCV, un logro de
profundidad extraordinaria.
Era lógico, que sus primeras amistades fueran Segundo Sorondo y su
familia, por las referencias que de él tenía y Santana, Salazar, Los Ribas, Los
Gudiño, asentados en el sector de la comunidad ya mencionado.
Fundación de la Asociación de Pequeños Agricultores.
La sola fundación de la Célula no hubiese significado nada sin los
desarrollos posteriores, que con Humberto Arrietti a la cabeza, convirtieron a
la pequeña aldea en un ejemplo de lucha revolucionaria. Siendo el
subsiguiente paso la fundación de la Asociación de Pequeños Agricultores
(1941), que hizo suyo el combate frontal contra el latifundio. No siendo sino
producto de la certeza al distinguir con claridad al enemigo de clase, que el
círculo de Arrietti, combatió a los Giménez, beneficiarios del legado
gomecista, a cuyo amparo explotaban enormes extensiones de tierra. En lo que
sería la primera acción latifundista del siglo XX, con él a la cabeza, el grupo
de campesinos conquistó un lote de tierra perteneciente a Santiago Elías
Giménez, situadas al sur (parte occidental de la quebrada Los Rayos)
ocupadas luego por Tomas Rodríguez, en las adyacencias del ferrocarril.
Sánchez Clodomiro16 en entrevista anexa, señala al respecto, citando a
Humberto Arrietti, que:
“Nos íbamos muy de madrugada a limpiar los platanales... En muchas
oportunidades nos tropezamos con las culebras y con los peligros que se
viven cuando se trabaja en la oscuridad”.
La presencia campesina no era pasiva, pues se dedicaron a desmontar y
sembrar en forma clandestina hasta que entablaron negociaciones con
Santiago Elías, viejo conocido y ex patrón de Arrietti, quien terminó
cediéndoles provisionalmente un lote de sus tierras situadas en aquella zona,
pero al lado oriental de la misma quebrada, para que trabajaran. A la larga,
fruto de gran laboriosidad, sembraron de todo, incluso un platanal, y
fomentaron otras bienhechurías, que sirvieron como parte del valor que
debieron pagar, por el área, cuando a regañadientes el latifundista decidió
vendérsela.
Fundación de la Cooperativa Agrícola.
Teniendo como base aquel precedente, a los pocos meses ocurrió el más
importante hecho para la consolidación de Camunare Rojo: la fundación en
1943, de la Cooperativa Agrícola, que dirigió la continuidad laboral en las
tierras que el núcleo campesino había conquistado. Organización que llevó a
cabo una verdadera revolución productiva, social y comunitaria; praxis de la
ideología que hacía una década venia sembrando el PCV.
El Área perteneciente a la Cooperativa se extendía desde el lindero nor-
este del terreno que ocupa la Agro tienda Socialista, siguiendo paralelo al
lado sur de la autopista Zambo Andresote, hasta interceptar la margen
izquierda de la Quebrada Los Rayos, de donde se extendía hacia el sur hasta el
lugar llamado Zamuraco, de aquí doblaba en dirección Este, hasta tocar la
margen oriental de la quebraba Cocorotico, de donde doblaba en dirección
Norte hasta el ferrocarril, por cuya lado sur se extendía al Oeste, hasta el
zanjón Próximo, por cuya margen oriental dobla en dirección norte hasta el
lindero de la Agro tienda Socialista primeramente mencionado.
Además de los cultivos tradicionales: maíz (blanco, amarillo y cariaco),
caraota de de año, de matica, caripusa, tortuguita y musáceas como cambur y
plátano, se introdujo el cultivo comercial de arroz, mani, algodón, y cocuiza
(instalaron una góndola); además se criaba todo tipo de aves y cerdos. Así
mismo, por primera vez, se adquirieron maquinarias y créditos, demostrando,
que solo con el triunfo de la lucha de clases, los pobres podían conquistar una
nueva forma de existencia.
Extraordinario desarrollo, pues si comparamos el estado de
enfeudamiento que vivía la estructura agraria venezolana de la época, con el
más anquilosado latifundismo y la depauperación de los sectores campesinos,
el hecho de pasar de pisatarios o jornaleros a dueños de la tierra, significaba
una revolución en las relaciones de producción. Desde luego que todos los
camunareños no pertenecían a la Cooperativa, pero su influencia en la
ampliación del empleo y por ende en la mejora de las condiciones de vida de
toda la población fue verdaderamente contundente. Ya no solo se producía
pírricamente en los conucos, sino, que como obreros, muchos percibían un
salario, generando el excedente económico una prosperidad no vista en
ninguna otra comunidad del Estado.
El marxismo sostiene en el “materialismo histórico”, que son las
condiciones materiales las que empujan el carro de la historia humana.
Camunare lo demostró, pues la Cooperativa produjo antes que nada una
revolución de los modos y las relaciones de producción: la tierra en manos del
pueblo y el poder obtenido crearon por si solo la superestructura que permitió
construir un país en miniatura, en la pequeña aldea. La conversión del trabajo
en riqueza y esta en mejores condiciones de vida fue el resultado del proceso
cooperativo y político llevado a cabo, cuyo alcance debemos observar en el
contexto de un país sumido en el analfabetismo, las enfermedades endémicas
y el más anquilosado latifundismo.
Cuando observamos que una de las primeras medidas de la cooperativa
fue la construcción de una casa para cada asociado, nos damos cuenta del salto
cualitativo dado, tan gigantesco en comparación con el cooperativismo actual
reducido a un productivismo mediocre y a una concepción pseudo privado del
proceso productivo. Las cooperativas actuales se aíslan en el feudo de sus
pequeños intereses, mientras en el Camunare de la década de los cuarenta
(1940) se estableció una Comuna en el mas estricto sentido de la palabra. Ya
no fue el yo relativo de cooperativismo capitalista, sino la radical
emancipación de los individuos en relación con el trabajo creador. La
cooperativa de Camunar se transformó en un polo de trabajo y emancipación
cultural, las cooperativas de hoy son principalmente una esponja subsionadora
del erario publico.
Como se refirió anteriormente, el surgimiento de la vida colectiva atrajo
a personas de varias zonas, especialmente del resto de Yaracuy y del estado
Lara, que llegaban en busca de trabajo, lo que convirtió a la comunidad en una
vitrina donde podía vislumbrarse el hombre y la mujer del socialismo. Tiempo
de crecimiento político ideológico, pues, bajo la influencia del marxismo, se
fortaleció la organización comunista con la fundación de varias células, como
la Mariscal Tito y Mariscal Zhúkov, quedando el devenir camunareño
definitivamente asociado a esta organización.
Referente a lo comunitario mencionado, es necesario recalcar, que,
simultáneamente a la actividad económica y política, surgió una funcional y
prospera Comuna, que desplegó un trabajo de gran envergadura con obras
civiles como el acueducto Santa Lucia y Los Rayos, construido con tubos de
hierro donados por el Estado, que funcionaban con tres pilas ubicadas frente a
Alejandro Chirinos, Benévola Ramírez y El Gato Benigno. Así mismo se
logró la instalación del alumbrado público general, que hasta entonces estuvo
alimentado por una plantica eléctrica, instalada en una casita de bloque,
construida Junto al pardillo de la Cooperativa, que cuidaba Simón Palencia.
Igualmente se institucionalizaron las populares “fajinas”: trabajo voluntario en
base al cual se construyeron la Escuela, la Casa Comunal, el Dispensario, la
Casa de la Cooperativa y la del partido, donde en sus primeros tiempos
funcionaba un abasto y se hacían las famosas fiestas. De la misma manera se
realizaba la limpieza de calles, callejones y caminos, entre otras. Sobre la
convivencia interna, los asuntos privados de los militantes eran discutidos y
decididos en las Células del partido y la seguridad tenía una garantía que
produjo sosiego y tranquilidad por mucho tiempo. Cambios que ocurrieron
mayormente durante el gobierno de Isaias Medina Angarita, para muchos, el
más democrático de los presidentes de Venezuela, antes de la revolución
bolivariana, quien estuvo presto a ayudar a la comunidad, no
desinteresadamente, sino porque entre sus aliados políticos se encontraban los
comunistas venezolanos.
FUNDADORES DE LA COOPERATIVA AGRÍCOLA DE
CAMUNARE. 1943
HUMBERTO ARRIETTI ------------------------ ROMUALDO DURAN
PEDRO CARRIZALEZ------------------------- NICOLAS CAMACHO
BENJAMIN RIVAS ---------------------- AUGUSTO COLMENAREZ
AGUSTIN COLMENAREZ ---------------------------SIMON OCHOA
PEDRO RIVAS -------------------------------RAMON COLMENAREZ
AGAPITO ROMERO ----------------------------ROMAN MOGOLLON
ZOILO BONILLA -------------------------------- PEDRO CASTILLO
CESARIO CAMACHO ------------------------------- PABLO PARRA
SIMON CASTILLO ------------------------- SEGUNDO SORONDO
HERMOGENES CAMPO ------------------ CRISTOBAL MENDEZ
AMADOR TRAVIEZO ---------------- FRANSCISCO TRAVIEZO
CRISTOBAL ARIAS---------------------------CINCINATO ABREU
MATIAS CHIRINOS --------- PEDRO ALEJANDRO CHIRINOS
Construcción de la Escuela Nicolasa García
Unos de los hechos más importantes para la consolidación de Camunare
Rojo, fue la construcción de la Escuela Nicolasa García, en la categoría
Estadal Graduada, en un terreno en torno al cual ha existido una confusión,
sobre la afectación para el noble propósito, llegando a asegurarse: que fue
donado por Juan Escalona, Por Pablo Parra y por Carlos Claude. Como sea, y
ojala esta incógnita sea despejada a la brevedad, originalmente a la institución
la formaban dos salones, a izquierda y derecha del pasillo central solamente;
después fue completada con cuatro salones mas para clases, un comedor, un
salón para secretaria y otro para biblioteca. Según Juana Gudiño: fue
inaugurada en 1951, cuando nació uno de sus hijos. Según Tania Escalona,
entrevista anexa “… yo vi el quinto y sexto grado cuando llegue de
Barquisimeto, en la casa de la Cooperativa”, lo que corrobora esta versión;
también el hecho de que entre los integrantes de la primera promoción
estuvieron Iván y Tania Escalona. El primer director de la Escuela fue el
dirigente comunista Ítalo Sardi, quien por presiones políticas tuvo que
abandonar el cargo, siguiéndole la Educadora Migdalia de Vitanza. Otros
directores: Inés…, Hilda Cardozo, Nori Cordero, Dulce Parada de García,
Mari de Escalona. En la actualidad su director es _________Brito. En vista de
que también se imparte la Educación Básica, o sea de 1ro a tercer año, la parte
básica, con el nombre de Luis Mujica, tiene por directora a____________.
Algunos Educadores: Sila Mota de Rojas, Eglee Suárez, Noki Herrera,
Basilisa de Gutiérrez, Luis Mujica, María Juárez, Inmaculada Hernández,
Flèrida Crespo, Argenis_____, Cresencia de Hernández, Yolanda Vázquez,
Ercilia de Velásquez…de Camunare: Zobeida Palencia, Yolanda Escalona,
Nadeiga Gudiño y Ninela Gudiño, Marianela Budín. La plantilla actual de
educadores está integrada por:
¿Por qué el “Rojo” de Camunare?
En este momento de su proceso creativo surgió la distinción “ROJO”,
que con orgullo Camunare luce hasta hoy. Este singular hecho se genero
después del plebiscito de 1951, cuando el Partido Comunista obtuvo en la
Comunidad todos los votos, menos los de los testigos de los demás partidos,
que generalmente eran gente foránea. Dicho resultado electoral habría de
repetirse en las elecciones subsiguientes, hasta la división del PCV en la
década de los sesenta del siglo pasado, y fue la causa por la que la derecha
llamara a la comunidad “CAMUNARE ROJO”. Durante la lucha armada, en
los mapas del ejército, aparecía el nombre de Camunare dentro de un círculo
Rojo.
Caso aparte merece comentarse que el método de la elección consistía
en recibir todas las tarjetas de las organizaciones que participaban y cada
elector debía meter en un sobre únicamente la tarjeta elegida, la que
introducía en la urna; las demás las votaba o se las llevaba a la casa.
De la misma manera es necesario agregar que en el Estado Yaracuy
existen dos poblaciones con el nombre Camunare. La otra pertenece a San
Pablo, hoy Municipio Arístides Bastidas, y se le llama Camunare Blanco, para
distinguirla de nuestro “Rojo” comunista.
Una intensa actividad popular
El periodo que abarca de 1937 a 1958, representa la etapa más
trascendente de Camunare Rojo, donde, el salto político, económico y social,
se dio a la par del realce y creación de diversas manifestaciones populares, de
las que no escaparon habitantes, que aun sin ser comunistas, se adaptaron
fielmente a la aplastante hegemonía de esta organización. Parecía extraño que
los camunareños fueran en la realidad tan alegres y humanos, cuando desde el
Gobierno de López Contreras, comenzó a venderse la versión totalitaria y
despiadada del comunismo, que la propaganda oligarca terminó satanizando.
De original factura y un rasgo de audacia, tolerancia y felicidad colectiva,
fueron, por ejemplo, las fiestas del partido, los toros coleados, el Circo de
Rebulicio y otras diversiones, que sería un error no mencionar.
La Fiestas del Partido
Estas fiestas comenzaron a realizarse, en la Casa del partido y de la
Cooperativa, desde la época del presidente Medina hasta comienzo de la
década de los sesenta y su principal motivación, además de servir de vitrina de
la comunidad, fue recaudar fondos para el PCV. Todavía existen camunareños
de la época: Benito Castillo, Iván Escalona, Simeón Hernández, Pedro
Mogollón, Desiderio y Simón Torres, Rita Sánchez Mogollón, María Sánchez,
Clodomiro Sánchez, Cesarito Camacho, Alesia Campos, Isidra González,
Lucrecia Rivero, Yolanda Escalona, Luis Sorondo, Félix Sorondo, cuyas
versiones son la base para el estudio de estos vistosos acontecimientos, que a
decir de Encarnación Corona 17:
“Eran unas tremendas fiestas. Venían jóvenes de Urachiche, del
Diamante, de Chivacoa, de la Virgen y del Ceibal. Tocábamos varios
conjuntos de cuerda, entre ellos Los Luises, formado por Luis Sorondo,
Luis Colmenarez y Luis Arias. Asi mismo nosotros, que nos llamaban Los
Cheguegues, y éramos el compa Pedro Mogollón, que tocaba la guitarra,
mi hermano Isaac con la marímbola y yo, que le echaba con el cuatro;
también era muy famoso el compa Manuel Chirinos...Tocábamos valses y la
famosa bamba donde participaban los bailadores…Eran muy graciosa la
cosa, por ejemplo: la canción se paraba y el parejo le dacia a la pareja: “te
quiero porque me sale quererte en el corazón. Y pagaré lo que tenga pa
conquistar tu favor.” Entonces, como pa causar gracia la pareja le
respondía: “ quien te va a querer a ti, tan sucio y tan remendón, canillas de
vaca flaca, dientes de perro ladrón.”…Así pasábamos la fiesta y gozábamos
mucho.”
Al respecto, Benito Castillo 18agrega que:
“Eran unas fiestas muy buenas. Recuerdo que venían gente de todas
partes, mujeres y hombres. Por cierto, una vez llegaron unos camorreros y
sapos de Urachiche, dispuestos a sabotear. Nosotros, que estábamos al
tanto, no dejamos que echaran a perder la vaina. Hubo de todo aquella vez,
los llevamos a palo y piedra hasta Los Córtez”
Sobre algunos pormenores, Lucrecia Rivero 19, en entrevista anexa,
agrega que:
“Se realizaban para recoger fondos para el partido… Nos
organizábamos muy bien, unas vendían en la cantarina, guarapos,
caramelos y palitos de aguardiente y guarapita; otras vendíamos lacitos, que
eran el requisito para poder bailar…. Es decir, que él que no compraba
lacitos, no bailaba. Mi comadre Goya Parra y mi comadre Isidra González,
que era una mujer muy bonita, éramos las que vendíamos esos lacitos”
El Circo de Rebulicio.
Desde 1950 comenzó a llegar a Camunare Rojo el Circo de Rebulicio,
compañía familiar de espectáculos que trasladaba sus cachivaches en un
camión de tablas, cuya parte delantera estaba pintado con la forma de un pez
horrendo, donde los faros hacían de ojos desorbitados y la parrilla del radiador
de filosos dientes. Temprana la tarde el camión recorría la única calle (hoy
principal) sobre el cual Rebulicio anunciaba las funciones, que realizaban en
una carpa que armaban en el espacio que queda, entre la Casa de la
Cooperativa y la Casa Comunal. El dueño y su familia y algunos trabajadores,
hacían a veces de servidumbre y otras de expertos en todo. Los actos eran
escasos y modestísimos, y en ellos actuaba toda la familia, incluyendo los
niños. La madre hacia muecas con una máscara de dientes afilados que se
movían como diabólica maquina; un muchacho delgadísimo cruzaba una
cuerda con un velocípedo; Rebulicio, entretanto, manipulaba un loro que
sacaba papelitos de la suerte y de vez en cuando largaba enormes groserías y a
un mono, atado por la cintura, que hacia asombrosas piruetas
Por la poca costumbre de ver a un circo en aquellos lugares, su
presencia se convertían en todo un acontecimiento; los días, que a veces eran
meses, que estaba en la comunidad, concentraban la preocupación general.
Venían espectadores de lugares como Urachiche, la Virgen y las recién
fundadas Colonias de Guayevo, El Picure y El Diamante, que eran
comunidades campesinas pequeñas, estando la hora de las funciones, de 3 a 6
de la tarde, porque no había luz eléctrica. Es de hacer resaltar que al circo se
unió el músico Manuel Chirinos, quien viajo con el mismo por varios lugares
del país. Incluso de esa relación se ha conocido un relato en torno a la relación
amorosa de este “…con una de las trabajadoras del circo: una mujer catira
y muy autoritaria, que le imponía en todo momento su autoridad…”
De todos los espectáculos el que más atraía a la gente era el de la mesa
y las botellas, donde una linda muchacha, hija del dueño, trepaba dos mesas
montadas sobre botellas, lo que dejaba sin aliento a los espectadores.
Varios años frecuentó el circo la Comunidad. Con el tiempo se supo
que la linda muchacha había perdido la vida en un pueblito de Barinas, cuando
la última mesa de aquel día fatal se vino abajo, ante la mirada de una multitud,
que vio aterrada, como, al estrellar la cabeza contra el suelo, moría
instantáneamente.
Los Toros Coleados.
De la misma manera, pero ya 1960 (20 de agosto), se realizaron los
primeros toros coleados en una manga de madera construida desde el
dispensario hasta la quebrada que pasa paralela al solar de Jacinto Torrealba
(hoy sede de un simoncito), más allá de la casa de Yolanda Escalona. De
afuera vino mucha gente entre militantes y dirigentes. Se puede decir que era
tal el prestigio político de Camunare, que la dirección nacional del partido le
encomendó a la dirección local, la organización de eventos de gran
envergadura, como éste, que eran una gran novedad, si a contar tenemos que
muy poco se realizaban fuera de la región llanera. Una verdadera fiesta;
decenas de mujeres de variados lugares alegremente vestidas; coleadores,
entre los ricos de la región, siendo todo aprovechado para recaudar fondos
para el partido de la Hoz el Martillo.
La Virgen del Carmen, Carlos Claude y la mina de yeso.
En la segunda década de los años cincuenta (s. XX) ocurrió la traída de
la imagen de la Virgen del Carmen. Lo que fue posible por iniciativa de un
italiano llamado Carlos Claude, quien, motivado por el deseo de encontrar
yeso suficiente en una mina ubicada en las cabeceras de la quebrada Los
Rayos, en tierras, que a propósito, había comprado, hacia poco, a Juan
Escalona Giménez, prometió darle una patrona a la Comunidad. Según se ha
logrado saber de personas que conocieron a Claude, este encontró
accidentalmente una piedra de yeso cuando estaba casando en la zona con
unos amigos. Algún tiempo estuvo investigando con expertos, hasta que por
fin encontró, la que sería una de las mayores vetas de yeso de la región, que
según la tradición llega hasta Campo Elías, en el Municipio Bruzual.
Inmediatamente comenzó a explotar el mineral. Aun se pueden visualizar
restos de la maquinaria utilizada y a decir de muchos sobrevivientes: Claude
era un hombre caritativo: “le daba un real a cada muchacho que subía lo
sábados a buscarlos a la mina”; empleaban muchos gente en las labores de
extracción, como ayudantes, mecánicos y preparador de comidas. Yeyo
Torres, Juan Camacho, Chipichipi, Lorenzo Sánchez, Victoriano Rivero,
Goyo Legón, Juan Reinoso, Quintiliano Rivero, Víctor Arias (murió al caerle
encima una enorme roca bajo la cual se metió a escampar), Román Rivero,
Isaías Milán, son algunos de los que trabajaron en la mina. De manera que
después de las labores de la cooperativa esta fue la actividad económica mas
importante de Camunare. Rasgo común de su funcionamiento era el constante
trajín de los camiones y gangolas llevándose el yeso, y la diaria “subida de
personas a la mina atraídas por su fabril actividad.
Sin embargo el destino de su explotación estaría sellado por estar
ubicada su principal veta en los manantiales de los Rayos, que como es sabido
es la fuente permanente del acueducto local, cuyo caudal comenzó a mermar
en la medida que la roca de la montaña era fracturada por efecto de la
dinamita, que utilizaban. Así, los camunareños comenzaron a exigir al
gobierno su clausura, lo que lograron a finales de la década de los ochenta. El
autor guarda gratos recuerdos de esta modesta pero importante lucha, cuando
siendo muy joven participó junto a Humberto Arrietti, Roger Ortega, Benito
Castillo y otros dirigentes de la localidad en las reuniones realizadas a
propósito en la sede del entonces Ministerio del Ambiente de Urachiche,
lográndose la paralizaron definitiva de las actividades.
En cuanto a la Virgen, su imagen fue mandada a construir en los talleres
de El Vaticano, siendo trasladada en barco hasta Puerto Cabello. Se cuenta
que mucha gente acudió a recibirla, siendo inmediatamente colocada en la
capilla original, de hermosa arquitectura que fue derribada en época reciente.
De los hechos más relevantes que giran en torno a la Virgen del Carmen se
encuentra: el primer Matrimonio celebrado ante ella, entre Zoilo Antonio
Marín y María Priscila García; la construcción de la Cruz durante la campaña
evangelizadora de 1967 y las numerosas fiestas Cívico Religiosas que, en su
honor, comenzaron a tomar auge desde la década de los Setenta hasta el
Presente. Entre los párrocos que han asistido a la feligresía en torno al culto de
la sagrada imagen se encuentra Ángel Abad Bustamante, de negativa
recordación por su militancia franquista y anticomunista. En la década de los
sesenta casi no asistía personas a las misas, motivados por la aversión al cura,
quien en su rol de colaborador de los cuerpos de seguridad de los gobiernos
de Betancourt y Leoni, delató a varios comunistas de la comunidad; en
especial se conoce que torturó a José Uvedo Castillo pasándole un delgado
guaral por el cuello.
No obstante la postura marxista respecto a la valoración de las
religiones como opio de los pueblos, en la dirigencia política de la comunidad
ha calado admitir, que la iglesia católica ha registrado en su seno profundas
transformaciones, sobre todo relacionadas al acercamiento a los humildes, a la
justicia, a la verdadera fe basada en el amor y la solidaridad. El Papa Juan
Pablo II tildó al capitalismo de “salvaje” y el Papa Francisco, tiene un claro
discurso social. Esa evolución ha privado para que con el pasar del tiempo, la
devoción por la Virgen del Carmen haya aumentado hasta convertirse en un
fenómeno colectivo importante de la existencia contemporánea de la
comunidad, siendo imprescindible valorar su aporte al conjunto de su legado
fundamental.
Nuestra Señora del Carmen Patrona de Camunare Rojo
Camunare y el pueblo de La Virgen: hermanos de un mismo
proceso.
Desde hace mucho tiempo ha existido una cálida Relación entre
Camunare y La Virgen, comunidad perteneciente al Municipio Bruzual. De
hecho, muchos de sus habitantes trabajaron en la Cooperativa y llegaron a ser
adjudicatarios de tierra en la época de Instituto Agrario Nacional (IAN). Las
personas que morían en la Virgen eran enterradas, al igual que los de
Camunare, en el cementerio de Urachiche. Máximo Vizcaya, Alfredo Sira,
Manco Cheo, Simplicio, Facho Piña, la familia Castañeda (Cándido, Ezequiel,
Andrea, Gregaria), el Nono Griman, Honorio Vizcaya, se encuentran entre los
revolucionarios que en distintas épocas tuvieron una relación de fraterna
camaradería con los camunareños.
Queremos resaltar a propósito de la integralidad de rasgos que
distinguieron a Camunare, la figura del virgeño Juan Álvarez, el más antiguo
de los rezanderos que ha tenido, siendo justo decir que a la muerte de Juan, se
encargó del oficio el poeta, político, cantor de velorio e intelectual Alberto
Manuel Rojas. Igualmente Cecilio Mujica, encantador y curador de picados
de culebras.
Virgeños y Camunareños han ido fraternalmente unidos a numerosas
luchas por la tierra y la justicia, como la Batalla de Campo Elías, el rescate de
tierra Santa Lucia y San Juan, Los Cañizos Palo Quemao y Santa Bárbara.
Lucha contra la dictadura perejimenista.
Es bueno recordar que las buenas relaciones del PCV con el derrocado
gobierno de Isaías Medina Angarita le produjo el apoyo a la militancia local,
con la cual realizó numerosas obras: Construcción de La Casa Comunal, del
Dispensario y la escuela Nicolasa García, inicialmente llamada Escuela
Estadal Graduada. De esta manera la organización adquirió un fortalecimiento
que no se detuvo con el derrocamiento de éste presidente por la junta cívico
militar dirigida por Acción Democrática, durante el Trienio Adeco (1945-
1948); esta fortaleza pudo ensancharse aun más, y cuando un nuevo golpe
derrocó a Rómulo Gallegos (1948), los comunistas decidieron combatir
decididamente la dictadura que suplantó al gran novelista en el poder. Durante
este lapso su militancia había aumentado en grado sumo y su línea combativa
la convirtió en una de las pocas comunidades del país donde se realizaron
acciones directas contra el régimen, entre las que tenemos:
La Batalla de Campo Elías y dos anécdotas inolvidables.
Acción ocurrida un mes de enero de 1956, en la población de Campo
Elías, hoy Municipio Bruzual, durante un mitin contra la dictadura, realizada
por el PCV, con la aplastante participación de camunareños y camunareñas, lo
que trajo que la Seguridad Nacional y la policía del estado, ayudados por
infinidad de agentes secretos y acólitos de la zona decidieran impedir la
temeraria acción. No obstante, los comunistas conducidos por Humberto
Arrietti, siguieron adelante a pesar de los inminentes riesgos que corrían,
llegando así el esperado día que marcaria historia
De las conversaciones que el equipo de investigación ha sostenido al
respecto con Pedro Mendoza y Pedro Clemente González, destacamos la
versión de Pedro Mendoza 20, quien nos narro que:
“Habíamos llegado a campo Elías muy temprano. Nos fuimos por La
Virgen. Éramos bastante, entre ellos más de Camunare, pero también
había camaradas de Chivacoa, Urachiche y la Virgen. De Camunare
estaba Humberto, Aurelio Peraza, Custodio Alvarado, Carmen Rojas,
Gumersinda Oviedo, Tadeo Santana, Segundo Sorondo, Remigio Rivas,
Froilán Rivas, Simón Ochoa, Carlos Arias y su mujer Francisca
Escalona; Goya Bastidas, Felicia Carmona, Julio Graterol y Calixto
Rojas, que eran de Urachiche. La vaina fue arrecha de verdad, con
decirte que al tos que llegamos nos recibieron a piedra y plomo. Nos
dirigía el viejo Humberto y Germán Saltrón, quienes ahí mismito
decidieron que debíamos enfrentar a la policía y sapos que habían
bastante, para poder salí del pueblo. Así que no nos quedo más remedio
que echale bolas. Por cierto que los más decididos nos colocamos en la
parte delantera, recuerdo que al lado mío iba Pedro Clemente (González)
y Aurelio (Peraza), quien por cierto daba griticos como de alegría. ¡Ah,
hombre amargo! No sé cuantas pedradas nos dieron, pero lo cierto fue
que cuando llegamos a la quebrá, ya pa toma pal Alto El Rio, los tres
íbamos bañados en sangre” 18
El motivo o los motivos para realizar el acto en esta localidad y no en
otra, como Chivacoa, de mayor importancia estratégica contra el régimen, se
desprende de su fácil acceso y por ende, ofrecer grandes ventajas para la
retirada. Chivacoa, en cambio, era una sabana abierta donde fácilmente podían
ser reprimidos por las fuerzas del gobierno. Esto privó seguramente en el
grupo dirigente del PCV, pero también el hecho de tener mayor presencia
organizada en comunidades como El Copei, con la familia Castañeda y en la
Virgen donde existía una célula que siempre actuó conjuntamente con
Camunare. Estas circunstancias fueron corroboradas después de La Batalla,
pues la refriega produjo una retirada forzosa por la carretera que bordea estas
poblaciones hasta la base de operaciones Camunareña.
No esperaron los que respaldaban la dictadura que los comunistas
cumplieran su cometido, pues de inmediato comenzaron a ser repelidos con
todo lo que tenían. Disparos por todas partes, piedras, palos, gritos,
maldiciones. Pero también los rebeldes demostraron su decisión en la forma
organizada con que resistieron los embates durante todo el dia. Grupos iban
de esquina en esquina, se ocultaban bajo los árboles; otras partidas, sobre todo
de mujeres iban y venían con sorprendente rapidez a la quebrada cercana y
regresaban cargadas de palos y piedras. Lo que duro una eternidad, hasta que
al atardecer la dirección decidió marcharse a como diera lugar.
Dos anécdotas inolvidables:
Dos anécdotas se recuerdan de la memorable acción: El Famoso
Revolver y El Mago Germán.
El Famoso Revolver.
Cuentan quienes estuvieron en esta acción, que en medio de la refriega,
Carlos Arias gritaba a su mujer, Francisca Escalona, quien repartía cabillas y
cargaba piedras del Rio en la falda, que le trajera el revólver, por lo que
oyéndolo, algunos de los enemigos la enfilaron contra ella. Como
consecuencia, aquellos ordenaron a varios testaferros que apresaran la mujer,
porque tenía un armamento, lo que no lograron, or supuesto. Por lo que ésta se
vio inesperadamente acosada. Motivo de risas, resultó el caso, pues no se
trataba de ningún arma, sino del “burro e chor” de Arias, llamado “El
Revolver”, que cargado con parte de la logística estaba amarrado en un
rastrojo cercano.
El Mago Germán.
Otro hecho distintivo de la jornada fue la espectacular actuación de
Germán Saltrón, Joven dirigente Comunista, que había llegado de Caracas a
ayudar en las tareas del partido. Quien enardecido y haciendo gala de
inigualable agilidad atlética, a pesar de ser un hombre alto y fornido, daba
tremendos saltos atrapando las piedras que le lanzaban y que luego devolvía
con certera puntería a sus atacantes. Más de quince enemigos fueron blanco de
sus letales pedradas, entre ellos un policía camuflado en un árbol de mamón, a
quien le oyeron gritar desesperado: “¡Ya está que me destaponó ese coño e
madre!”
La toma de Urachiche.
Fieles al carácter testimonial de esta historia, referimos parte del
contenido de la entrevista 21 a Roger Ortega Sosa (anexa) donde relata otro
episodio de la Lucha camunareña contra la dictadura perejimenista: La Toma
de Urachiche.
“ROGER: Yo, que era comunista desde los tiempos del sindicato,
participé activamente en la famosa toma de Urachiche…
ENGELS: Camarada, a propósito, ¿puede contarnos como fue esa
toma?, con todo lo que pueda recordar, porque el suyo será el único testimonio
de esa actividad tan importante para el fin de la dictadura.
ROGER: Bueno. Partimos de aquí mismo, de frente a mi casa.
Animando la cosa íbamos varios obreros, 4 o 5, muy jóvenes quienes
cargábamos el Jeep del Sindicato de la Caña de Central Matilde, entre los
cuales recuerdo a Lucho Barrios. En la parte delantera de la manifestación
iban los camaradas de Urachiche, Julio Graterol, Felicia Carmona y varios de
los Agüero. Íbamos bastante gente; llevábamos muchas banderas cuyas astas
eran rolos preparados por si acaso. Todo ocurrió muy normal, en Urachiche,
los comerciantes, entre ellos Francisco López, cerraron sus comercios pero se
apostaron al frente para saludarnos. Desde el puente la guardia nacional iba
escoltándonos, lo que ocurrió hasta el final…La marcha consistió en darle un
rodeo a la plaza Bolívar gritando consignas contra Pérez Jiménez y los
latifundistas y regresarnos. Esta vez no hubo ninguna novedad…Recuerdo que
aquel día calló un enorme palo de agua, lo que trajo que el tráfico se paralizara
un buen rato…;aprovechando la oportunidad de que cargaba un rústico, pasé
la quebrada, que ahora llaman Varimisa lo que imitaron los demás; fui una
especie de héroe del momento.
ENGELS: Pero, ¿si hubo represión, luego?
ROGER: Claro, a mi me agarraron por ingenuo en Chivacoa, al
siguiente día, cuando muy soberano me paseaba en el jeep por las calles;
incluso aun en el jeep habían volantes y otra propaganda…En total agarraron
90 camaradas, la mayoría de Camunare. En la cárcel de San Felipe fuimos
encerrados en un calabozo que llamaban la plaza; allí vivimos la solidaridad
más cálida los de los camaradas. Iba mucha gente a llevarnos comida, porque
como siempre ocurre en las cárceles, nos daban lo peor, creo que sopa de oreja
de cochino (risas). A, mí, en particular, el partido me puso como parientes a
una gran familia, los Ochos-Castillo, decidiéndose que Manuela fuera mi
novia. Recuerdo entre los que se movilizaron por nosotros a Pastora Juárez, a
María Sionchez, a Juan Ramón Serrano, que era un buen hombre. En esta
prisión nos ocurrieron varias cosas extrañas y provechosas, como la actitud del
cavo de presos de nombre Pepe Sánchez, delincuente que según decían había
asesinado a catorce personas, quien en cada ocasión, además de permitirnos la
entrada de Tribuna Popular, nos hacía respetar por todos los presos
comunes. Como éste, también nos colaboraba otro delincuente llamado El
Bachaco, a quien yo conocía desde pequeño, y quien administraba la cantina.
Este tipo le prestaba plata al director de la cárcel. Para variar, allí fuimos
víctima de la actitud cobarde de un camarada, quien a motus propio, escribió
una carta al director de la cárcel diciéndole que varios de los detenidos
estábamos dispuestos a hablar, lo que desde luego era mentira. Finalmente de
esta aleccionadora experiencia, debo contar uno de los momentos más
emocionantes y conmovedores de mi vida (emocionado Roger se puso a
llorar, luego prosiguió visiblemente conmovido)…Cuando, llegó la hora de
la libertad y nos fueron a buscar al calabozo, salió de repente Pepe Sanches e
hizo formar dos filas con los presos comunes y nos cantaron el himno nacional
mientras salíamos a la calle. Créemelo, combatiente, aquella vaina me quebró
el alba… Una parada militar a unos revolucionarios a cargo de la delincuencia
común…”
VII Conferencia del PCV
Numerosas fueron las causas de la caída de la Dictadura perejimenista.
Era unánime la conspiración por poner fin oprobioso régimen con diez años en
el poder. Los sectores populares se agrupaban en los partidos que llevaban
alrededor de dos décadas de fundados, entre estos Acción Democrática, Unión
Republicana Democrática y el Partido Comunista, el más antiguo de todos.
A finales de la década de los cincuenta, se manifestaba un
resquebrajamiento de la Unidad de la Fuerzas Armadas y todo apuntaba al
reagrupamiento de sectores civiles y militares. A comienzos de enero de 1958,
ocurrió la rebelión de Hugo Trejo, que al ser develada, dejo al descubierto
cuan debilitado se hallaba el régimen. Y aquel mismo mes, el 23 de Enero, el
dictador huyo del país en la Vaca Sagrada como era llamado el avión
presidencial.
Que fue producto de una acción violenta el derrocamiento de Pérez
Jiménez, es en parte cierto cierto, sin embargo desde el mismo comienzo, el
régimen fue combatido fuertemente desde dentro y fuera, siendo uno de los
factores que más contribuyo con su caída el Partido Comunista, quien había
puesto toda su organización al servicio de aquel estratégico objetivo. Entre las
acciones más importantes de éste fue la VII Conferencia Nacional, realizada
en el sitio denominado “La cueva del Humo”, en Camunare Rojo. De esta
manera nuevamente sobresale esta comunidad, cuya fortaleza y tradición de
lucha merecían ser centro de aquel histórico evento. Al respecto veamos
algunos testimonios:
Clodomiro Sánchez, 22 que fue parte de una de las comisiones de
logística apunto que:
“Vinieron camaradas de todo el país y a nosotros nos correspondió
resolver la logística de la Conferencia, es decir llevar desde sillas hasta
maquinas de escribir… Yo en particular trabaje con varios camaradas en
la preparación de la cueva y en velar porque todo lo que necesitaba
estuviera oportunamente”
Mientras Desiderio Torres23, de la comisión de traslados, afirma:
“Éramos un gran correaje y a los más jóvenes nos toco subir cuanto
era menester. Toda la juventud estuvo apoyando la actividad; yo conduje
a muchos delegados que llegaban de muchos lugares, incluso del
extranjero”
Entretanto el aspecto político de la Conferencia es analizada por Roger
Ortega 24 de la siguiente manera:
“…me fui con un baquiano a La Cueva del Humo; allá me reuní
con Humberto y Raúl. Por aquellos meses ocurrió la famosa conferencia
del PCV, donde hubo una división entre fuenmayoristas y machadistas, o
sea entre los que estaban con Juan Bautista Fuenmayor y los que
respaldaban a los hermanos Gustavo y Eduardo Machado. Yo en
particular me cuadre con los Machado…A propósito esta oportunidad
fue aprovechada por unos guabinosos que después se proclamaban una
vergota revolucionaria, que aprovecharon la situación, para, so pretexto
de culpar a Raúl y Humberto de nuestra prisión, se marginaron del
partido; lo que hicieron fue por culilluos…”
Y Benigno Rodríguez, protagonista del acontecimiento25 agrega:
“Vinieron delegados de todo el país y también de otras naciones. De
ellos recuerdo a Juan Bautista fuenmayor, Teodoro Petkoff, Pompeyo
Marquez, Kotepa Delgado, porque Jesús Faria estaba preso. También
vino Alonso Ojeda Olaechea y Pedro Ortega Díaz…Entre las cosas
importantes discutida en la Conferencia destacan la línea de Unidad
Nacional contra la dictadura, que a poco demostró ser exitosa y una
discusión interna sobre el asunto de la clandestinidad….En esa
oportunidad Camunare demostró el grado de organización a que había
llegado”
Habitantes de Camunare Rojo entre 1930 y 1960
Sin Pretender una exactitud demográfica porque las fuentes son variadas
y aproximadas, sino dar una idea del movimiento poblacional de Camunare
Rojo desde su refundación en la década de los 30, hasta 1960, ofrecemos el
siguiente listado, con todas imperfecciones, demostrando que unas familias se
mudaron de un lugar al otro y del número de habitantes que llegaron a tener
hasta la década de los 60.
Familia o jefe de Desplazamiento y ubicación Otros familiares
familia definitiva
1--Tadeo Santana y Goya Hoy casa de Marcelino Oviedo, se Nelly, Antonio, Alida, Tania, María
Hernández 1 mudo a donde vive Roberto y nieto Teófila, Roberto, y Simón.
Tadeo, frente Yolanda Escalona
2--Segundo Sorondo Y Actual Yolanda escalona. Matilde, Luis, Yolanda, Martin,
Goya Escalona 2 Felix, Silvestra.
3--Pablo Parra de Roger Ortega a Victoria Gregaria, Gabriela y Micaela
4--Simón Palencia y De frente a María Rojas se mudo a Raúl, Olga, Elsy, Marisela, Glenda,
María Graterol donde vive aun la señora María Roselia Benigno, Vilma,
5--Valentín Rivas y Parcela de Martin Traviezo, luego Narcisa, Froilán, Remigio, Pedro.
Evarista 3 mudaron a terreno de Carlos Mar a Benjamín y Petra en Ala lucia Milán
Neira
6--Ramón Rivero e Vivieron donde es Peralta a Yeyo Moche y Petra
Isabel Peroso Torres con Familia Ceballos por
medio.
7—Soto Vivió de Yeyo Torres a Callejon Maria -------------------------------------------
R. Flores, con casa de Martin Travieso
por medio
8--Juan Rojas. Entre Vicente Sira y Pedro C. González ------------------------------------------
9--Nerio Suarez Donde vivió el Cura Bustamante
10--Lorenzo Vargas y de la quebrada a Benigno Rodríguez Constituyo familia en la vecina población de
La Virgen
Petra Escalona
11--Ramón Seijas ----------------------------------- ---------------------------------------------
12--Froilán Rivas y Donde Aida Carrillo, luego se mudo a Ernesto, Alfredo, Lan, Dilcia,
Nicolasa Serrano donde está la panadería frente a la Benigno, Elena, Hilda, Mirla
Capilla
13-- Simón Ochoa y Parcela de Epifanio Castillo (vendida), Benito, Andrés, Rosaría, Manuel,
Felicia Castillo mudados al hoy Barrio La Ceiba con Manuela, Jesús, Simeón Emiliano y
Calle Principal Melquiades
Familia o jefe de Desplazamiento y Otros familiares
familia ubicación defiinitva
14--Lucia Sánchez Frente a la caja de agua Juan Ochoa y Cruz Parada
15--Doroteo Mendoza Entre parcelas de Francisca ------------------------------
Castillo (hoy del EL Llanero) y
Segundo Castillo (vendida)
16--José Eustacio Alto de la parcela que fue de Sara -------------------------------
Torres comprada por Tito Quiroz
17--Elvira Hernandez Donde Mario Rivas Dilcia, Simeon. Luisa e Hilyaelena
18--Maria Corona Parte arriba parcela de Martin Luis, Cachón, Isaac y Augusto
Traviezo
19--Bartola Hernández Parcela de Martín Traviezo Eustaquia, Elvira y Consuelo
20--José Espinosa y Josefa Parra Parcela se Segundo Castillo Silvestra, Marcolina, Chinda,
Vicente, Pedro, Epifania, Eladia,
Antnio (lo crio Aguusto Colm) y
Martin
21--Félix Galíndez Parcela de Segundo Castillo Juan Ochoa y Cruz Parada
frente a José Espinosa
22--Valerio Camacho Parcela de Elías Goncalves
23-- Valentín Rivas y Evaista Parcela de Elías Goncalves Froilán, Pedro, Benjamín, Remigio
Traviezo
24--Carlos Arias , Francisca Parcela que fue de Pedro Rivas Pastora y Ramón
Escalona hoy vendida para uso habitacional
después vivieron donde Martin
Traviezo
25--Pedro Castillo Parte baja parcela de Sara Torres Margarita, Petra y Ana
vendida a Tito Quiroz
26--Juan Escalona y María Igual Iván, Tania, Vilma, Juan Segundo,
Sionchez Suleida, Dulce María y Douglas.
Juncho,Luben y Maryury,
nacieron posterios a 1960
27--Custodio Alvarado y Carmen actual bodega Rio Mar María Félix
Rojas
28--Pedro Carrizales Viviò donde queda la casa de los Luis, Cheo, María Félix, Rafael,
Medicos Cubanos Maritza, La negra y Gregorio
29--Ramón Puertas Más al norte parcela que fue de Pablo, Vicente y Melesio
Sara Torres, vendida a Tito
Quiroz
30--Florencia González Fte Nicolás Camacho, luego Isidra, Vicente, Sixta, Berta, María,
mudo a av principal frente a Ramón, Juan, Antonio y Marcelino
Williams Duran, hoy Isidra
González
31--Eustaquia Chirinos Donde Pedro José Chirinos hoy Pedro José, Remigio, Sixto,
Cleiver Alejandro y Matías
32--Etanisla González, hermana Donde José Marchan Simón González, Pragedes
de Simón González
33--Aurelio Peraza Donde granja los locos, hoy Severiano, Tana
Urbanizada
Familia o jefe de Desplazamiento y Otros familiares
familia ubicación defiinitva
34--Eliodoro Carrizalez y Rosa Frente a Matilde Juárez María, Nicolás, Isidra y Panchita
Rojas
35--María Rojas Donde Alberto Rojas hasta casitas Eladia, Carmen Omaira, Elba,
nuevas Angelina, Rafael, Ineira, melda
36--Ramón Colmenarez Donde vivió Nicolás Gutiérrez -----------------------------
hoy -----------González
37—Damaso Sanchez y Margarita De la sabana de Morador se mudo Clodomiro, Sixto, Georgina, Rita,
Mogollòn a donde vive Matilde Juárez, María y Lorenzo
38--Abelardo Mogollón y Carmen Donde es la Pollera de Orozco Rafael, Reina, Pedro y Maritza
Osorio Graterol-Cocorotico
39--Simón Legón Cocorotico a la izquierda entrada Rosendo, Rufino, Brígida, Juan
quebrada Morador-Cocorotico De Mata y Victorino-
40--Mateo González y María De Los Mamones de Cocorotico Ramón, Cirila, Rosaría, Antonio,
Francisca Castillo se mudo al Pereño, hoy casa de Rosana, Martina. Cirilo, Emilio,
María Francisca Castillo Dulce, Enrique y Maribel
nacieron luego de 1960.
41--Remigio Rivas y Rita El mismos lugar: Donde Rita Clemente, Margarita, Rafael,
Mogollón Alonso, Mario, Luis. Tito, Nilsa,
El Morocho y Homer nacieron
después de 1960
42--Santiaga Linares Donde hoy vive Rita Sánchez Esteban
43--Aurelio Peraza y Calixtra * Llegaron de El Junco Severiano y Tana
44--Isidra Rojas Donde Alberto Rojas. vivía con Alberto, Luis y Máximo
María Rojas, su mama
45--Etanisla González Donde José Marchan. Barrio La Simón, Pedro Clemente, María
Mora Jesús, Rosaura y María Eustacia
46--Nicolás Camacho Donde Jose Dias, Simona Baudin Alesia Campos
47--Isaías Camacho y Sabita Donde Carlos Gudiño Maria E. Alida
Tovar
48—Cesario Camacho y Maria N Actualmente donde viven Cesarito Cesarito, Reina
Torres C y Berta Camacho
49--Los Rodríguez Antigua cochinera Donde han Benigno (no el gato)
ocupado para vivienda. Frente a la
autopista
50-Rosa Soteldo Vicio donde Marcelino Oviedo -------------------------------------
51--Hermogenes Campo Donde Antonio Orozco Alesia Campos
52--Alejandrina Rodríguez Detrás de la Capilla Teodoro, María Dolores, José
(Mama Yim) Eustacio. Damasa, Rafaela, Sabita
Ruperto Ramón
53--Sixto Chirinos El Pereño donde vive Roberto Lourdes, Marina, Cándido y
Marinero Edivigis
Familia o jefe de Desplazamiento y Otros familiares
familia ubicación defiinitva
54--Pedro José Chirinos y En el mismo Lugar, donde Cleiver Carmen, Oswaldino, Cleiver,
Olimpia Palacios Yajaira
55--Remigio del Carmen Chirinos Donde vive el Chimi ---------------------------
y Amalia Rojas
56--Alejandro Chirinos Donde Sunilde, esquina Principal Armando, Alejandrito, Elsa
con estadio
57-Apolinar Mendoza y María En el mismo lugar, donde vive Rosa Elena y Juan. Argelis, Idia,
Sánchez María Sánchez Zayda, Aleida, Elizabeth, y el
Moroco y Munra nacieron
después de 1960
58--Epifanio Castillo y Julia Parte alta y se mudaron donde Lencho, Neira, Humberto y Elena.
Alvarado vive Julia actualmente Maira, Maiba y Richard nacieron
después de 1960
59--Juan Díaz y Lourdes Mujica Parte alta y se mudaron donde Lencho, Neira, Humberto y Elena.
vive Julia actualmente Maira, Maiba y Richard nacieron
después de 1960
60--Juan V. Palacios y Lucrecia En el mismo lugar, donde vive Luis, Migdadla, Víctor, Dilia,
Garrido Víctor Palacio Quico y Juan nacieron después
de 1960
61--Julián Mendoza y Zoila En el mismo Lugar….. Orlando, Rafael, Doris, Freddy,
Castillo Belkis y Douglas nacieron
posterior a 1960.
62--Santiago Parada y Elvira Al lado de María Sánchez, frente Estilito, Faustino, Ramón, Concho,
Palacios a Zorrilla Juan. Doris nació luego de 1960
63--María Félix Rojas Igual Miriam, Tanny. Eden, Urania,
Luis, Alexander y Asley nacieron
después de 1960.
64--Gregorio Carrillo y Aida Igual Juan. Yuyo, Dalia, y Libardo
Carrizalez nacieron luego de 1960
65--Pedro Mendoza y Consuelo En el mismo lugar. Casa sola. Raúl, Ramón, Pedro Manuel.
Hernández Pedro sobrevive y vive con las Nelly, Adelaida y Bartola
hijas en estado Lara. nacieron después de 1960
66--Merced Rivas y Raimunda En el mismo lugar. Casa sola. Petra, Juan, Felipe, Toñoco y Che
Sánchez Llegaron a Camunare a Pedro sobrevive y vive con las Ramón nacieron en Lara.
finales de los 50 hijas en estado Lara. Nory,Dalia, Norma, Euclides,
Sargento y Julio nacieron luego
de 1960 en Camunare
67--Eugenia Tovar Donde Gregorio Torres --------------------------
68--Nicolás Mogollón Casa de José Eladio al lado de Hijos en Urachiche: Lisandro
Nicomedes Colmenarez
69--Benigno Rodríguez- Doris En el mismo lugar Doris, Yovanny y Lisset nacieron
Ramos luego de 1960. Otros hijos: Douglas
y Jorge Luis.
70--Julio Salazar Al lado de la Escuela Nicolasa Mao. El Morocho y la Morocha en
García Isidra. nacieron luego de 1960
71--Cirila Castillo Donde Aura Vargas Segundo,Jose Euvedo, Jose Eladio,
Angela y Petra
Familia o jefe de Desplazamiento y Otros familiares
familia ubicación defiinitva
72--Domingo Hernández y Rafaela Donde vivió Juan Camejo, Juan, Josefina, José, Ramón y Coromoto
Rodríguez margen oriental quebrada
73--Gonzalo Serpa Donde vivió Nicomedes Telésforo Serpa, no hay descendientes en
Colmenarez, construyo la casa Camunare.
que aun esta, frente médicos
cubanos
74--Isidra González Donde vive actualmente Mercedes, Morela, Reinaldo, Emilio, Yolanda,
Edil, El Negro, la Morocha y el Morocho
75--Clemente castillo y Teófila 89 De Pirichigue se mudo al Barrio Lorenzo, Clemente. Eustoquio, Carmen,
—Puerta La Mora Reina, Nancy y Chelo nacieron luego de 1960
76--Federico Rojas y Sara Torres Donde vive la Morocha, Juana, Carmen, Armando, Gustavo, Juana y Cheo
Carmen y Gustavo
77----Marcelino Heredia y Nieves Donde Macario su hijo Ismael, Lázaro y Gustavo (criados). Ana
Mora Mercedes, Hipólito, Macario, Yadina,
Guillermina y Pedro Pablo nacieron después
de 1960
----------------------------------------
78--Alberto Rojas En el mismo Lugar. Familia
Rojas Carrizalez
79--Juan Camacho Parcela de Martín Traviezo Lionza Perdomo, Librada, primo de Juan
Camacho
80--Zoilo Marín y Priscila García Vivió Primero en casa de Pedro Los hijos: Noé, Omaira, Elifa y la Niña
Se casaron a finales de los 50 García donde está la plaza nacieron posterior a 1960
después se mudo al lado médicos
cubanos
81--Jesús Mendoza y María Peralta En el mismo lugar, frente a En el mismo lugar, frente a Raimunda Sánchez
Raimunda Sánchez
82--Leónides Sánchez Vivió en casa vendida a Tito --------------------------------------------------
Quiroz en Av. PPAL frente autop
83--Isaac Corona de Cocorotico se mudo al -------------------------------------------------
Parreño. Frente a Freddy M
84--Clodomiro Sánchez y Rafaela Igual Pedro, Elsy, Juana. Juan Ramón y Aldemiro
Medina nacieron después de 1960
85--Nicolás Gutiérrez Donde vive Cirila Castillo, luego Nelly, Nélida y Nepalí
vivió en su parcela donde Marwi
Traviezo
86--LOS RODRIGUEZ Parcela de Elías? Teodoro, José Eustacio, Damasa, Rafaela,
Savita, Ruperto y Ramón
87--Andrés Castillo y Benévola En el mimo lugar, Barrio La Alexis, Aley, nacieron después de 1960
Legón Ceiba
Familia o jefe de Desplazamiento y ubicación Otros familiares
familia defiinitva
88--Manuela Castillo Igual-barrio La Ceiba Benjamin,Antonio, Lilian y Alida
nacieron luego de 1960.
89--Benebola Ramírez En el mismo lugar Francis, Key Fepipe, Efren N.
Wilmer, Yosmar y Germán nacieron
posterior a 1960
90--Desiderio Torres y Ana Frente a los galpones Los hijos nacieron luego de 1960
Rodriguez
91--Gregaria Parra y Roger Donde vivió Juan Tovar y ahora vive Marina Tibisay. Rogelio nació posterior a la
Ortega Oviedo, se mudo a donde vive Roger Ortega época en Caracas
92--Pedro Ribas Donde vivió José Eladio Castillo y donde Formo descendencia en Urachiche
esta un Hogar de Cuidado diario.
93--Agapito Romero y Paula Donde es Jesús Mendoza Carmen, María, Pedro, Rosa
Peralta
94--Gregaria Parra y Roger Donde vivió Juan Tovar y ahora vive Marina Tibisay. Rogelio nació posterior a la
Ortega Oviedo, se mudo a donde vive Roger Ortega época en Caracas
95--Pedro Ribas Donde vivió José Eladio Castillo y donde Formo descendencia en Urachiche
esta un Hogar de Cuidado diario.
96--Guillermo Camacho Actual Augustico y la que fue de Julio ---------------------------------------------
Salazar --
97--Teodoro Rodríguez y Eladia Donde vive Alberto Rojas. Zenida, Hilda, Magali, Teodoro,
Carrizalez Rafael Ant, Luis Enrique, Miriam,
Nory, Freddy Sugerí nacieron luego
de 1960
98--Victoriano Rivero Actual Zoilo Marín (vendida) Fundo familia en Urachiche vivía en
Camunare en razón de su cargo
99--Romualdo Duran y Vivió primero donde queda la Casa de los Hijos Anteriores: Juan, Ramón y
Vicenta Arrieche Médicos Cubanos después se asentó Genaro. Héctor, Lorenzo, Hernán,
definitivamente en la casa de la Av. Orlando, y Fernando. Gladys y
Principal Carlos nacieron posterior a 1960
100--Lucrecia Rivero De la parcela de Juan V. Palacios se mudo a Romualdo, William, Héctor y Elida y
donde vive actualmente al lado de la capilla Engels. Lucrania nació posterior a
la época de estudio
Familia o jefe de Desplazamiento y ubicación Otros familiares
familia defiinitva
101--Augusto Colmenarez y Casa vieja donde hoy vive Tico Colmenarez Antonio, Lenin, Nicomedes, Ángel,
Petra Milán Felipe y Augusto.
102--Gerardo Ramírez y Hoy Vicente Sira y descendencia María, Vicente, Paulino, Demetrio,
Margarita Sira Prajedes, Eustaquio, Paul, Humberto
y Pastor
103--Pedro García y Santiaga Donde está la Plaza Bolívar Priscila, Tomas, Rufino…
Juárez
104--Matías Chirinos De Carlos Marx a Sunilde Mendoza Hermanos: Sixto, Manuel, Pedro
José, Remigio del Carmen y
Alejandro, quienes después fundaron
familias en otros lugares de la
comunidad.
105--Juan Milán y Goya Rojas Hoy Ángel Colmenarez Claudia
106--Lorenzo Silva y Selvia Igual y terrenos de Amelia y Rut America, Quintin, Guadalupe, Joel,
Peralta Matilde, Ali nació posterior a 1960.
107--Juana Gudiño Igual En terreno que era de la cooperativa Berta, Humberto, Edgar, Nelson,
hoy Nadeida Nadeida, Ninela, José Tadeo y
Alexis. Solo Berta tuvo un hijo en la
época de estudio Humberto o
“mijalle”
108--Nicolás Rojas y Damasa Donde Felipito/panadería. Se mudaron a Hijos: Aida, Rosa, Daniel, María,
Carrizalez donde vive María Sivira José y Alcides. Fidel murió en
accidente en años 50
109--Los Traviezo. Elpidio. Parcela de Nicolás Gutiérrez hoy Marwi Mila, Eva, María, Chencho, Elia,
Martin. Traviezo. Se mudaron a parte que ocupan Santiago, Enma, Cristina, Maximina,
actualmente Pedro,
110--Margarita castillo Parcela de Domingo Burguillo Zoila
111---Mercedes Mora Parcela de Epifanio Castillo, antes del Nieve Mora
zanjón (vendida)
EPILOGO:
En su fase constitutiva, el núcleo poblacional de Camunare Rojo estuvo
asentado tanto en la Zona de Arriba (La Sabana), como al este de la Calle
Principal. Casitas de bahareque dispersas en el abrupto montarascal;
comunicadas por caminitos y cuando mucho por callejones que se perdían
hacia el norte, buscando los corrales de Juan Escalona y la quebrada Los
Rayos, donde estaba la mina de yeso, explotadas, luego, por Carlos Claude. Al
este, internábanse en las cabeceras de la quebrada Cocorotico y Morador,
donde, ya vivía Dámaso Sánchez y su familia, y a donde llegaría poco
después, Simón Legón y sus Hijos, y Abelardo Mogollón y familia.
Después de tres décadas se distinguio una verdadera comunidad que
calzaba los rasgos de pertenencia al territorio, costumbres, vínculos de amistad
y familiaridad, con los cuales se afirmaba en el entonces Distrito Urachiche.
De entre las primeras familias y las que fueron llegando, atraídos por la
Cooperativa, había nacido una generación verdaderamente Camunareña, y la
calurosa solidaridad aprendida en este tiempo de prolija forja, coadyuvaron a
consolidar sus propios rasgos idiosincrásicos y culturales. Tiempo de trabajo
común, de logros y enseñanzas, que apenas esperaba el bautizo de la
resistencia política contra Pérez Jiménez, para catapultar la distinción
combativa y revolucionaria.
Así, como este periodo habría de prepararlo para la resistencia anti
dictatorial, está, a su vez, lo prepararía para la lucha armada de los años
sesenta, sucesión de eventos, en los cuales, como un destino manifiesto, se
recorrería el mismo camino hasta la revolución bolivariana de Hugo Chávez.
Con la toma de Urachiche, se cierra el periodo constitutivo de Camunare Rojo.
Tres elementos coadyuvaron al desarrollo de éste sorprendente proceso: El
Partido Comunista, el Liderazgo de Humberto Arrietti y la Cooperativas de
Trabajadores Agrícolas. Todo lo que hizo y fue después, dependería de la
experiencia y valores sembrados en apenas tres décadas. Una revolución había
ocurrido en este pequeño caserío, de connotación tan importante, que marcaria
definitivamente su porvenir. Se podía decir, como afirmó, Eligido Sibada o
Comandante Magoya26 “…que Camunare Rojo ya era un pueblo maduro
para enfrentar la lucha armada o guerra de liberación venezolana”.
Acontecimiento que estudiaremos posteriormente.
V MOMENTO ENTREVISTAS
Aprovechando que algunos protagonistas de esta época fundacional de
Camunare Rojo, están entre nosotros, guiándonos con su inigualable ejemplo,
agregamos a esta investigación, sus inigualables testimonios, para que los
lectores, sobre todo los descendientes y habitantes de este pueblo infinito,
formen criterio propio y hagan comparaciones lógicas y contextualizadas de
los hechos aquí descritos.
IVAN JOSE ESCALONA
Entrevistador: Engels Ramón Rivero. Fotógrafo: Cesar Ernesto Álvarez
Rivero. Lugar: casa del entrevistado en la Zona El Pereño, Camunare
Rojo. Fecha: 3- 10-2011, entre las 7 y 9 am.
Poco después de las siete de la mañana del 3 de Octubre de 2011, nos
presentamos en la casa del Iván Escalona, que todavía estaba cerrada. Con la
confianza de siempre lo llamamos, e inmediatamente, sin camisa y con el
cepillo de dientes en la mano, nos abrió la puerta. Detrás de él nos fuimos al
solar, donde cepillándose nos echo los primeros cuentos, siguiendo la
conversación en el comedor de su casa, en presencia de la Camarada Carmen
Torres, su eterna compañera, que entonces acababa de llegar con una bolsa
viniendo de la casa de su hijo Mon, allá en la parcela.
Con la sonrisa vencedora y jovial de siempre, convencido y dispuesto a
contarnos, el camarada Iván se explayó como nunca, y para bien nuestro,
prefirió que anotáramos todo lo que dijera, pues: “… si antes no le temí al
enemigo, ahora menos, no joda”.
Engels.- ¿Cuando comenzaste a militar en la revolución y en qué
organización?
Iván.-Tenia entre trece y catorce años, y milite por primera vez en la juventud
Comunista.
Engels.-En concreto, ¿qué acciones prácticas llegaste a realizar este tiempo?
Ivan.-Aunque parezca mentira primero fui dirigente estudiantil, pues resulta
que mi papá me mando a estudiar al Liceo Villavicencio de Barquisimeto, allí
me enrolé en manifestaciones, por lo que me buscaron por todas partes hasta
que, en octubre del 63 (1963), por poco me agarran saltando la pared de la
casa de mi tío Saturnino. Luego me vine huyendo para acá; ¡que vainas que
huir a Camunare!, y como a los dos días de estar aquí llegó a buscarme la
Digepol, lo que contribuyo a que me enrolara en la juventud Comunista,
especialmente en los Grupos Especiales, que eran el génesis organizativo y
militar de las Unidades Técnicas de Combate (UTC), estas a su vez eran
comandos especializados en asestar golpes dentro de la estrategia de guerra de
guerrillas…Los Grupos Especiales, y la UTC, estuvieron dirigidos por un gran
camarada, creo que el más querido de los que vinieron de afuera a ayudarnos a
Camunare Rojo, me refiero a Jesús Vásquez, “el flaco”. Aviador, El Flaco era
muy comunicativo, a la vez que inspiraba gran respeto. Fue de los que más se
fajo en El Porteñaso. Por cierto nos contó al respeto que de tanto disparar la
punto cincuenta, le quedo temblando el cuerpo como tres horas… Aquí lo
ayudada Libia Gouvernert, Alias Tarzán y un tipo de origen ruso, que después
fue delator.
Engels.- ¿Cómo evolucionó la organización militar e ideológica esos años,
dado que estaban haciendo lo más concreto y decisivo de la insurrección?
Iván.-Dio un paso gigantesco con la fundación de la Escuela Mario Petit, que
funcionaba en la hacienda Mampostal, propiedad de mi papá. Por eso digo que
a Mampostal hay que reconocerle esa prestancia por todo lo que allí ocurrió.
Pero déjame decirle que primero ocurrió el combate de Cerro Azul, donde
participio el Flaco Vásquez, y donde murieron cuatro compañeros: Mario,
Amadito, Orsini y Toribio.
Engels: ¿Cómo era Mario?
Iván: Tenia como 19 años, era resteado, usaba sombrero y era de mediana
estatura. Siempre miraba reposado, pero era más peligroso que un mono con
una hijilla…
Engels.- ¿Y el futuro de la escuela?
Iván.- Grande. De ella salieron cuadros guerrilleros para varios Estados.
Recuerdo que en ella estuve con camaradas como Goyo Yaraure, Segundo
Vásquez y Palermo, también con Napoleón Granados que era contacto del
Comité Central del PCV.
Engels.- ¿Y libia Gouvernert?
Iván.- Ella viajaba por varios frentes, era muy entusiasta. La conocí mucho y
la recuerdo como si fuera una princesa de otro mundo. Llegó a hacer gran
amistad con Yolanda y Martín Escalona; dormía en el grupo del campamento
de Mampostal. Cuando supimos que la habían matado en Caracas lloramos de
rabia… Que grande fue… (En estos momentos la mirada de Iván adquirió
una inusual tristeza. Durante segundos estuvo frotándose la punta de los
dedos y mirando la superficie de la mesa con los ojos aguados)
Engels.-Entretanto, ¿qué pasaba en Camunare?
Iván.- Sufría todo el peso de terror de la represión. A mi papá se lo llevaban
casi todos los días, también a Pedro Carrizales… La situación llevó a que
numerosos habitantes tuvieran que emigrar… Buscaban vivo o muerto a
Humberto, al Gato. La represión era total, en los conucos, de día y de noche;
participaban decenas de soldados. Era el gobierno de Betancourt.
Engels.- La guerrilla, ¿crecía entonces?
Iván: Claro, los núcleos se multiplicaban especialmente en la zona de Aroa
por la influencia de los Petit. Entonces yo era todo un cuadro guerrillero y los
compañeros me trataban con mucho cariño, sobretodo el grupo de Camunare,
entre quienes se encontraban: Manuel, Andrés y Jesús Castillo, Apolinar
Mendoza, Ramón Arias y como seis que están vivos fieles a la cauda
revolucionaria y que no nombro porque aun no les he consultado si puedo
hacerlo.
Engels.¿Que actividades realizaban en concreto?
Iván: Pintas en las paredes en Urachiche y Chivacoa y actividades de
distracción, como la vez que simulamos volar el puente que quedaba junto a
Zona Franca. Recuerdo que colocamos latas con mechas que parecían
dinamita, esa vez se hizo tremenda cola y vinieron los cuerpos antiexplosivos
del ejército que se arrecharon cuando vieron que era pura paja. También
parábamos las busetas y les dábamos mensajes ideológicos a los pasajeros.
Para ese tiempo ya había estudiado toda la literatura marxista. Mire que a
poco sí ocurrió una voladura de verdad, cuando el Capitán Cornelio Mendoza,
Comandante de la Guerrilla de Humacaro, de paso por aquí, dinamitó el
Puente Matacaballo, que se fue de un lado. Ese día estábamos en Mampostal y
pudimos ver en la madrugada la tremenda polvareda. Como consecuencia
Camunare fue allanado a las 8 de la noche. A propósito, en mi casa ocurrió
una verdadera desgracia, cuando, debido a que el Camarada a quien le había
encomendado que escondiera en otro sitio, mechas y espoletas que tenía en
una bolsa en casa de mamá no lo hizo. Pues resulta que cuando los soldados
se iban, se dieron cuenta que mamá venia del solar a donde había escondido
los explosivos, pero saben que lo hizo metiéndolos en la misma bolsa donde
tenía guardado los cuadernos y útiles escolares que me traje de
Barquisimeto… (Risas) Recuerdo también que entre los que estuvieron en
Mampostal de ese tiempo se encontraban el Camarada Tomasauca, que estuvo
en Cerro Azul y era contacto del destacamento de Argimiro Gabaldon,
Fabricio Ojeda y Juan Vicente Cabezas. A todos conocí y de todos guardo
hermosos recuerdos por el cariño que me tenían por ser tan joven, por ser hijo
de Juan Escalona y por ser de Camunare Rojo. También recuerdo que entre las
acciones de la “Escuela” por Aroa, varios compañeros entre ellos Temporal
López, que era maestro de Escuela y Segundo Vásquez, fueron hecho presos
por la guardia nacional, llevada por el esbirro Medio Millón. Buena
participación tuvieron, también, El Manco Cheo, el comandante Torito,
Ramón y Ricardo Puertas. Nuestra base era una franja prácticamente
inexpugnable que se extendía por Cocuaima, La Virgen, Camunare y Curazao
en Urachiche…. De afuera estuvieron Pompeyo Marquez, Eduardo Gallegos
Mancera, Alonso Ojeda Olaechea, Teodoro Petkoff y el querido camarada
Guillermo García Ponce, que me defendió una vez que tuve un problema
disciplinario, que reconocí con franqueza como un error de juventud, que
ocasiono riesgos innecesarios a la causa.
Engels: Tu sabes que hay una confusión con las tomas de Campo Elías. Del
propio Humberto Arrietti conocimos al detalle lo de la famosa batalla de
Campo Elías, durante el gobierno perejimenista, pero tiempo después, creo
que por el 1964, ocurrió la toma de la comandancia policial de Campo Elías,
liderada por Usted. Dinos si ciertamente ocurrió esa toma y como resultó.
Iván: Si, esa fue una acción preparada y producto del alto nivel guerrillero que
habíamos alcanzado en la Escuela Mario Petit. Salimos como a las siete de la
noche de Pirichigue donde los camaradas nos despidieron entusiastas cantando
el himno nacional y el de la FALN. Caminamos buena parte de la noche con
sumo cuidado como debe ser el proceder de todo guerrillero y llegamos a
Campo Elías como a la una de la madrugada. Sin pérdida de tiempo cercamos
la comandancia y de inmediato comenzamos a llamar a la rendición, a lo que
la policía se resistía. Recuerdo que andaban los Camaradas Ítalo, Segundo, La
Pava, Luis Piña y Otilio Parra, de Camunare. Sin embargo la rendición se
produjo y tratamos con dignidad a los agentes, que eran todos humildes. El
Cabito les dio una charla sobre los objetivos de la lucha y nuestra presencia
allí. Mientras tanto, previamente contactado, le quitamos prestado un Jeep a
un habitante del pueblo y lo recorrimos en persecución de unas personas que
ya se escapaban con la intención de ir a darle aviso al gobierno. A estos los
atrapamos saliendo el pueblo. Pusimos en libertad a algunos presos y en breve
nos regresamos a la montaña llevándonos las pocas armas que había. Aquello
ocurrió como lo habíamos planeado, sobre todo de ser una operación de
distracción para permitir el desplazamiento a la zona del frente José Leonardo
Chirinos. La comandancia quedo contenta.
Engels: Pero la guerrilla entro en crisis con la división del PCV. ¿Qué fue de
la Escuela Mario Petit y del movimiento guerrillero de la zona? ¿Qué posición
tomo Iván Escalona?
Iván.-Mire compadre, si algo me dolió, me duele y me dolerá para siempre
fue aquella maldita división. No estaba preparado para algo así. Y sin que me
lo preguntara le digo que quienes desistían del movimiento armado, pensaron
quizás que la toma del poder estaba a la vuelta de la esquina, olvidándose que
la lucha debía ser larga y que la resistencia era un problema intrínseco de las
masas populares venezolanas desde los tiempos de Guaicaipuro. Bueno,
entonces en este Camunare Rojo, ocurrió que para ventilar el asunto nos
reunimos las ocho células del partido y la comandancia guerrillera en el
encuentro de dos zanjones que queda frente al galpón de cándida Rivas, de la
Ceiba Tuta al norte; ahí mismito. Aquello era una tragedia; allí se concreto la
división y a mí me toco, cuando me lo preguntaron decidir que me mantenía
en la lucha armada y así lo hice y ¡de lo que jamás me arrepiento!
Engels. Sin embargo tu actividad como guerrillero fue mermando.
Iván: Si. Tiempos que nació mi hija Falbia, cuyo nombre es una combinación
de FAL y Libia por Libia Gouvernert. En adelante tenía un poco mas de calor
de hogar aunque mi situación siguió siendo de perseguido. Déjeme recordar
que estuve en el Comité Regional del PCV junto a Miguel Ángel Pareles,
Cacho Castillo, Rojita, El Báquiro, Antonio Vera, Meche Cordido. Es bueno
saber que entre los que se negaron a formar parte de la paz democrática se
encontraban Douglas Bravo, Núñez Tenorio, Pedro Duno, entre muchos.
Engels: Demos un salto hasta la revolución Bolivariana, ¿que piensas de este
proceso?
Iván: ¡Eso!, qué es un proceso de cambios espectaculares, que se da a pocos
kilómetros del imperio norteamericano y con la dificultades terribles de
ocurrir en una sociedad hartamente consumista e improductiva como la
sociedad Venezolana. Muchas cosas no nos gustan, pero este es un proceso y
debemos entenderlo como tal. Creo que debemos ir avanzando a la
constitución de un verdadero partido revolucionario y profundizar la lucha de
clases. Algo muy negativo es el bajo nivel político, cultural e ideológico de
nuestra militancia.
Engels: Y sobre la tenacidad del imperio de darle un zarpazo a la revolución,
¿qué piensas?
Iván: Sinceramente que lo van a intentar, con tácticas y estrategias similares a
las usadas especialmente en Libia, bajo la modalidad de cabezas de
playa….forman un grupo de resistencia armada y piden la intervención de la
ONU; la Otan se encargara del resto.
Engels: Y, ¿entonces?
Iván: Guerra de cuarta generación con el imperio y contra la oligarquía: una
nueva Guerra Federal. Acuérdate del himno federal: ¡…y miles de oligarcas
con las tripas al sol!
Casi al medio día nos despedimos del comandante Iván, nos llevamos prestado
el VEA del día anterior, y quedamos pendiente para volver a conversar.
BENITO CASTILLO
Camarada Benito castillo: de los primeros activistas comunistas. Hasta hoy ha
escrito una limpia hoja al servicio de la revolución venezolana.
Entrevistador: Engels Ramón Rivero. Fotógrafo: Cesar Ernesto Álvarez
Rivero. Lugar: casa de Lucrecia Rivero. Calle Principal, Camunare Rojo,
diagonal a la Plaza. Bolívar. Fecha: 6- 10-2011
Habíamos quedado que esta entrevista seria en su casa del Barrio Federal,
pero la realizamos después de las ocho de la mañana del 6 de octubre del
2011, en casa de la camarada Lucrecia Rivero, quien por cierto se encontraba
sentada bajo el jazmín de siempre.
Benito castillo comenzó a militar como a los quince años en el partido
Comunista; èl dice que a propósito de una ocasión que se llevaron preso a su
papá, otro de los robles Camunareños, el viejo Simón Ochoa. Esa vez, él,
indignado en la incertidumbre del momento, le preguntó al Viejo qué porqué
se lo habían llevado, entonces éste le respondió, que por comunista, a lo que
Benito, empinado en la rabia, decidió: “Entonces de ahora en adelante yo
también voy a ser comunista”. Y se enroló de inmediato en la juventud,
dirigida por Iván Escalona.
Engels: ¿Cuantos hermanos son ustedes?
Benito: Rosaría, Jesús, Andrés, Manuel, Simeón, Emiliano y Melquiades…y
el hermano que murió en el accidente de La Virgen.
Engels: ¿Todos comunistas?
Benito: ¡Claro! Pero los más activos fuimos Manuel, Andrés y yo.
Engels: ¿Usted perteneció en la JC a la Escuela Mario Petit?
Benito: Si, y a mucha honra. Yo fui de los primeros.
Engels: ¿Cómo era Camunare en la época de la lucha armada?
Benito: Una comunidad grande, todo a causa de la cooperativa. Ya habían
hecho la panamericana que se unía a la principal de Camunare por callejones.
La planta eléctrica quedo atrás, porque ya habían puesto postas de luz y las
casas estaban casi todas al lado de la calle principal. Los lugares más
importantes eran la casa de la cooperativa y la casa del partido, donde
hacíamos tremendas fiestas, a las cuales mandaban saboteadores de
Urachiche. Una vez llegaron cuatro y quisieron echar a perder el baile que
tocaban los Chueguegues, un conjunto formado por Canchón Corona, su
hermano Isaac, Pedro Mogollón y Manuel Chirinos. Resultó que los
estábamos esperando y se llevaron una paliza desde aquí a que los Cortes, que
vivían poquito antes a lo que hoy es La Victoria. Donde esta esa casa que
tiene una piscina.
Engels: Cómo usted era de los ejercitados en armas, seguramente estuvo en el
caso de cuando por poco se caen a plomo con el ejercito en la casa que era de
Jacinto Torrearla.
Benito: Sí, estuve y los otros eran Manuel y Apolinar. Resulta que las armas
estaban en nuestro poder cuando llego el ejercito por los lados de que
Yolanda. Entonces nos lanzamos por el solar de don Jacinto con los fusiles
listos para disparar y casi lo hacemos cuando tuvimos muy cerca a los
soldados, que nos buscaban cagados, sin muchas ganas de encontrarnos.
Apolinar y yo no pudimos saltar la quebrá pero Manuel si, y se escapó con un
bolso hasta la cacha y con un fusil en las manos; se fue por los lados del
piedrero.
Engels: Y ¿cómo término todo?
Benito: Ah, bueno, que los soldados se alejaron y entonces aprovechamos
para enterrar las armas en zanjas que abrimos con los cuchillos. Al rato,
cuando nos dimos cuenta que se habían ido, fuimos saliendo poquito a
poquito, y no tuvimos más remedio que llenarnos de tierra para disimular que
estábamos trabajando en el conuco; yo, me puse a ayudarle a pilar un maíz a
la señora de Torrearla, de quien no me acuerdo el nombre.
Engels: Todos los militantes de ese tiempo, recuerde que hablamos de plena
lucha armada, ¿eran igual de fajadores?
Benito: No todos; usted sabe, siempre hay flojos y hasta traidores…Pero mire,
ahora que hablamos de eso, tengo que decirle que aquí no se le ha rendido el
homenaje que se merecen las mujeres, porque nuestras mujeres eran igual que
los hombres y en muchos casos superiores.
Engels: ¿Quienes, por ejemplo?
Benito: Gumersinda Oviedo, Lucrecia Rivero, María Sionchez, Carmen
Rojas, María Félix Rojas…Yo llegue a ver, por ejemplo, muchas veces que
allanaron a Juan Escalona, a María Sionchez ponerse de pico y pala con los
soldados. Les contestaba feo, a veces daba vaina, porque parecía que la podían
joder….
Engels: ¿Que tareas en especial realizaban ellas?
Benito: Movilizaban propaganda, arreglaban la ropa de la guerrilla; llevaban
bastimento a las conchas.
Engels: Cuando el caso de la comandancia de Urachiche, ¿usted cayó preso?
Benito: Claro, de la casa caímos mi papà, Manuel, Andrés y yo.
Engels: Y ¿a donde los llevaron?
Benito: A mí como era menor de edad me llevaron a la comandancia de
Urachiche y a mis hermanos y a Ochoa a Yumare, al T0-5… Recuerdo que los
policías hacían la mención de pegarme pero golpeaban las paredes… Y me
tuvieron enredado con el tema de si conocía a un tal Rosario…Eso era todos
los días y yo haciéndome el pendejo, con el carnet del partido que habían
agarrado en mi casa… Y usted sabe, que a los carajos no se les ocurrió
averiguar el sexo, ellos creían que era un hombre y por eso no descubrieron
que se trataba de mi hermana Rosario. (RISAS)
Engels: ¿Cómo golpeo la represión a la comunidad?
Benito: Muy fuerte, con decirle que muchas familias tuvieron que irse y que la
cooperativa se vino abajo porque perseguían a casi todos sus miembros, que
eran comunistas, encabezados por Humberto Arrietti.
Engels: Una cosa que queremos precisar, camarada fue la vez que le lanzaron
los tiros a Martin Sorondo. Eso fue, porque él se les enfrentó, ¿o porque…?
Benito: Eso fue ya después del sesenta y ocho, creo y estaba a punto de darse
la división. Lo cierto, porque nos lo contó muchas veces, fue que Martín venia
bajando por el camino que sale a la que fue su casa, sin darse cuenta que el
ejército estaba en donde Yolanda, donde él vivía entonces. Pues resulta que al
verlos se dio a la fuga hacia los solares de arriba, siendo que al darse cuenta
los tipos de lanzaron varios rafagazo, que le fueran dado, a no ser porque el
catire se lanzo de espalda y las balas le pasaron soplando el cuerpo.
Engels: Usted ejerció responsabilidades desde muy joven, y en la época de la
guerrilla también. Puede contarnos los trágicos días de la paz democrática.
Benito: Sí, que nos reunimos en un sitio cerca de aquí, después de una ceiba
tuta, todas las células, para ver que íbamos a decidir… Aun hay compañeros
vivos de aquellos días, y lo que se decidió fue que la mayoría nos acogíamos a
la pacificación y un grupo muy pequeño siguió alzado en armas…De aquí ese
grupo, repito, fue muy pequeño: Iván Escalona, Martin Sorondo, Atilio Parra,
Julián Mendoza, fueron algunos de los que se quedaron arriba.
Engels: La gente de Douglas, creo que quisieron captarlo para que siguiera
apoyando la guerrilla, ¿eso fue cierto?
Benito: Sí, y por eso por poco ocurre una desgracia. De verdad que fui citado
a un sitio de la montaña para convencerme de que siguiera apoyándolos, dado
que ya yo ocupaba un cargo en la dirección regional del PCV. El Camarada
Bravo, que dirigía la reunión me hablo muy franco, pidiéndome que me
sumara, que continuara bridándole apoyo a la guerrilla. La reunión se veía
muy reducida, pero resulta que cuando venia saliendo, me di cuenta que la
vaina era cojonuda. Muchos camaradas armados…Allí no les prometí nada,
porque en verdad me cogieron por sorpresa, pero el mismo Bravo, me dijo que
en quince días pasaban por mi respuestas…Pasaron los quince días y yo me
encontraba en la casa de la Camarada Margarita Castillo, cuando llego uno de
los que estaban arriba vestido de civil solicitando la fulana respuesta. Yo fuera
estado tranquilo, pero me arrechó que me enviaran a aquel carajo, que ni tanta
confianza le tenía y de ñapa me hablaba en tono fuerte, a lo que yo le dije que
no le iba a dar ninguna respuesta. Fue entonces que me dijo muy seriamente
que yo sabía que él podía darme un tiro allí mismo si quería, entonces me le
abrí y le dije que le echara bolas…
BENIGNO RODRIGUEZ
Una leyenda de la lucha revolucionaria venezolana es el gato Benigno, quien
aun anda entre nosotros echando su parte de sueños en el proyecto gloriosos
de la revolución Bolivariana. Hablar de “El Gato” es hablar del tiempo, del
riesgo, de la perseverancia y exactamente esa proyecta su imagen, desde que
llegó a Camunare, en la década de los cincuenta del siglo XX. Y fue el partido
Comunista el culpable* de que al igual que él, otros muchachos del país
llegaran a ayudar, primero, al derrocamiento de Pérez Jiménez y después en
la lucha armada de los años sesenta(S.XX). Los relatos de quienes anduvieron
con él reflejan esa constancia, desde Humberto Arrietti a Roger Ortega, son
elogios, y reconocimiento a su recta actitud frente a los riesgos. Medio
Venezuela lo conoce y por él a Camunare, donde echo raíces y contribuyó a
los avances que se han dado después que Caldera Decretara la pacificación, y
desde que se convirtió en dirigente nacional y Regional del MAS
(Movimiento Al Socialismo). Entonces lo acompañamos en el sueño de la
democracia representativa, creyendo honestamente que una izquierda
democrática era posible en Venezuela, con el socialismo a la venezolana,
propuesto por Pompeyo Marques, Teodoro Petkoff, Fredy Muñoz, Argelia
Laya, Rafael Elino Martínez, entre otros.
RESEÑA BIOGRAFICA DEL AUTOR:
Benigno Antonio Rodríguez Mendoza nace en Cocorote, Municipio Cocorote,
del Estado Yaracuy el 13 de febrero de 1924, siendo sus padres Pedro
Encarnación Rodríguez y María Santiaga Mendoza de Rodríguez.
Su infancia transcurre en la población de Cocorote.
Llega a caracas en el año de 1940, cuando tenía la edad de 16 años;
se incorpora entonces a los grupos comunistas y participa en la lucha de
los obreros de la Productora de Grasas y Obreros del metal. Se hace
dirigente del Sindicato del Metal, donde llega ocupar el cargo de jefe de
reclamos.
Para el año 1947 se traslada al Edo. Anzoátegui y allí participa
como jefe de reclamos del Sindicato de Obreros Petroleros de Buena Vista
(Sindicato Rojo) hasta el año 1948 cuando sucede la caída del gobierno de
Rómulo Gallegos. En el Estado Anzoátegui permanece hasta el año 1950
cuando fue enviado al Estado Yaracuy por ser nativo de la zona y dirigente
del Partido Comunista.
Desde la fecha ha permanecido en Camunare, sus testimonios son
expresión de lo vivido en esta maravillosa comunidad de Camunare Rojo.
En los actuales momentos continua luchando por ver en esta
comunidad fortalecida en la organización y sigue dando ejemplo a los
jóvenes y lideres nacientes, contribuyendo con sus testimonios y recuerdos
para que la memoria de este pueblo y de sus luchas por una vida digna quede
registrada y no se desvanezca en el olvido.
Antr. Lisset D. Rodriguez.
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APUNTES PARA LA HISTORIA DE CAMUNARE ROJO-MUNICIPIO
URACHICHE ESTADO YARACUY
AUTOR:
BENIGNO ANTONIO RODRÍGUEZ
Camunare Rojo hace algunos años era una comunidad campesina
situada en la sabana que hoy es asentamiento campesino, antes del IAN, hoy
del INTI.
Camunare, según estudios de nuestro científico social, Dr. Raúl
Domínguez, significa en lenguaje de los antiguos pobladores indígenas
“pueblito rodeado de colinas azules”. Camunare tiene un historial de luchas
que es digno mencionar.
No hay en Yaracuy y quizás en Venezuela, un caserío como Camunare
de Urachiche, que haya jugado un papel tan importante en la lucha por la
tierra, por la libertad, la democracia y la revolución social redentora de las
masas explotadas.
Camunare, o sea sus campesinos, participaron en la guerra Federal,
acaudillados por Ezequiel Zamora contra la oligarquía poseedora de la tierra.
Cuando Zamora llegó a Morón y con la moronera avanza a San Felipe. El
zambo Juan Escalona y el indio Mendoza, nativos de Camunare, al igual que
Prudencio Vásquez en Santa Bárbara, estaban alzados con las armas en las
manos.
Ahí comienza Camunare a jugar su papel histórico, habitantes de
Camunare son los primeros en ir al combate por la conquista de la tierra;
campesinos indios que pelearon en la guerra de independencia no lo lograron,
se afianzo el latifundio con Paéz y se convierten en semi-siervos. Vuelven al
combate con Zamora, en estas insurgencias armadas participan habitantes de
Camunare, Urachiche, Santa Bárbara y de todos sus alrededores, por la tierra y
libertad.
Viene un largo espacio sombrío que termina con la muerte del dictador
Juan Vicente Gómez.
EN el año 1937, en Camunare se funda la primera celula del Partido
Comunista en Yaracuy, la constituyen Eduardo Gallegos Mancera, médico
recién graduado, quien ejerce la medicatura de Urachiche, Juan Ramón
Oviedo, quien se hizo comunista en Caracas, conocido con el pseudónimo de
Ulises, era nacido en Camunare y Segundo Sorondo, campesino viviente de
Camunare.
Este hecho creó un nuevo destacamento de la lucha por la emancipación
social del campesino, ahí se reinicia la lucha contra el latifundio expresado en
Urachiche por los Giménez Landínez.
En el año 1941, se funda La Asociación de Pequeños Productores de
Camunare, legalizada en Notaria Publica, única forma de legalizarse en ese
tiempo, nuevo proceso en la lucha de los campesinos en forma organizada, lo
que le da mayor calidad y claridad de objetivos.
En 1943, se funda la Cooperativa Agrícola de Camunare, mediante La
Asociación Campesina y la cooperativa se convierte Camunare en un polo de
atracción para los campesinos de Yaracuy.
La cooperativa irradia sus éxitos económicos a buena parte de los
caseríos del Yaracuy; los miembros de la cooperativa recorren las
comunidades pregonando sus éxitos económicos y la necesidad de las luchas
sociales por la tierra y por el poder político. De ahí su militancia comunista,
no podemos olvidar uno de los artífices de todo esto y quien en los últimos
días de su vida, lucido de pensamiento, cargado de años y achaques, como un
camunareño más, ese era: Humberto Arrietti, cuyos consejos y orientaciones
todavía eran instrumentos de trabajo en la lucha de los campesinos.
En el año 1945, el 18 de octubre, dan el golpe de estado contra el
general Medina, adecos y militares. Sigue la lucha, vienen elecciones y en
Camunare todos los votos son rojos, de ahí su pecado original y su bautizo de
“Camunare Rojo”.
Los campesinos de Camunare, acompañados por campesinos de
Urachiche y del caserío La Virgen, fueron a Campo Elías a luchar contra el
latifundio aliado al gobierno de turno, manifestación pacífica, fueron atacados
por personeros y bandas amadas del gobierno adeco. Se defendieron
heroicamente con piedras y garrotes en combate desigual de casi todo el día lo
que se conoce como la batalla de Campo Elías, hubo muchos heridos, mas del
bando contrario.
En el gobierno de Rómulo Betancourt empieza el hostigamiento a los
campesinos de Camunare: le quitan los tractores, le niega los créditos y los
persigue políticamente; la cooperativa, ejemplo de trabajo honesto, abnegado,
productivo y solidario, entra en picada. Esta labor iniciada por AD, la
completa la dictadura de Pérez Jiménez que persigue de lo más atroz y
despiadado a los campesinos de Camunare; Estos no se rinden, e intensifican
su política organizativa de resistencia a la dictadura y era tal su cohesión, su
organización, su mística y disciplina que le permitió al Partido Comunista de
Venezuela en plena clandestinidad y represión, realizar su VII Conferencia
Nacional, mes de abril de 1951 en una cueva del norte de Camunare, donde
participaron como cien (100) delegados nacionales y extranjeros bajo el cuido
y vigilancia de todos los hombres, mujeres y muchachos de Camunare,
Urachiche y La Virgen; coordinados y dirigidos por Humberto Arrietti, Raúl
Domínguez y Benigno Rodríguez(El Gato); dirigentes del Partido Comunista.
Esta conferencia se “Pronuncio por una línea de unidad del pueblo para
derrotar la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y denuncio la política
divisionista de Rómulo Betancourt”. Al concluir sus deliberaciones designó el
nuevo Buro Político del Comité Central, integrado por Jesús Farías, quien se
encontraba preso en la cárcel de San Juan de Los Morros, como secretario
General; Pompeyo Márquez, Max García, Alonso Ojeda Ollaechea; Guillermo
García Ponce, Eloy Torres, Luis Emiro Arrieta y Martin J. Ramírez.
En el mes de julio de ese mismo año, estando la Junta de Gobierno en
San Felipe se realiza con campesinos de Camunare, Urachiche y la Virgen, la
célebre manifestación de Urachiche, desde los gusanillos por la calle Bolivar
hasta El Refugio, sitio donde hoy está La Cruz, a la entrada de Urachiche.
Fue tan combativa, al grito de: ¡Muera la dictadura! ¡Viva el Partido
Comunista!, el prefecto y la policía se escondieron. La represión no se hizo
esperar, esa misma noche se hicieron muchos presos en Camunare, Urachiche,
La Virgen, también en Chivacoa, los campesinos estaban conscientes que se
jugaban su libertad por una causa justa.
Año d 1952, el gobierno de Pérez Jiménez convoca a elecciones, el
Partido Comunista fue en alianza con U.R.D., ganamos por amplia mayoría, el
pueblo participo unido, a pesar de la consigna de abstención impartida por
Rómulo Betancourt a su partido AD. Fui electo diputado, me hicieron preso
antes de las elecciones, vino el golpe del 2 de diciembre, no ejercí la
diputación.
Sigue la lucha, Camunare sigue activamente luchando contra la
dictadura, que por acción unida del pueblo y de las Fuerzas Armadas cae el 23
de enero de 1958.
Se abre un nuevo espacio democrático, más luchas, fundación de
organizaciones populares por la amplitud de las libertades políticas, se activa
el combate por la tierra, por la Reforma Agraria.
En el año 1965 debido a las inconsecuencias de AD en el poder y la
orden Betancuriana de: “Disparar primero y averiguar después”, para reprimir
las luchas del pueblo se sufrieron nuevas represiones y asesinatos. Camunare
fue tomado militarmente, siguiendo la tradición de lucha, el 25 de marzo un
grupo de jóvenes camunareños ante la represión violenta del enemigo de clase,
tomaron la decisión de fundar un equipo de beisbol, y asi dar salida a su
contenida inquietud revolucionaria, se le llamo “Los Tigres de Camunare”. No
imaginaron en ese momento que estaban sembrando en Camunare una nueva
manera de hacer historia, hoy después de 39 años, como balance positivo esta
la siembra de amistad, hermandad y solidaridad llevada a las comunidades
campesinas y pueblos de Yaracuy, asi como a estados vecinos.
A los Tigres, el pueblo los bautizó como la “Maquinaria Roja” y este
nombre como bandera de lucha ha sido paseado victorioso por diferentes
campos deportivos demostrando que el deporte como parte de la cultura de
una comunidad, ayuda a los pueblos a unirse en sus luchas por lograr un mejor
destino.
Hoy soñamos con un día en el que los hombres después de vencer las
miserias y el hambre a que nos condena este sistema capitalista, corrupto e
inhumano, diriman sus diferencias, no por la boca de los fusiles y cañones,
sino en los campos deportivos, donde los pueblos sean representados por los
jóvenes más aptos e inteligentes.
Para la acción combativa de los integrantes de los tigres “Maquinaria
Roja” se logro la construcción de estadio de Beisbol, que lleva el nombre de
Iván Gudiño, joven deportista de Camunare, fallecido trágicamente.
Actualmente el estadio se encuentra muy deteriorado; esperamos que sea
arreglado.
No todo en Camunare ha sido negativo, tenemos alrededor de 3000
habitantes, una escuela graduada hasta 6º grado, se llama “Nicolasa García”,
nombre de la maestra que le enseño las primeras letras al Dr. Rafael Caldera,
un liceo que se llamará: Rafael Antonio Mujica, educador que dejo recuerdos
gratos en Camunare por su consecuencia revolucionaria y condición humana.
Los campesinos de Camunare Rojo han estado presentes dondequiera
que ha habido una lucha por la tierra. Estuvieron el 27 de abril de 1981 con el
comando organizado de Campesinos sin Tierra en la toma de la finca “Santa
Bárbara”, fueron reprimidos salvajemente y presos por el gobierno de Juan
José Caldera, gobernador del Estado Yaracuy; lograron la libertad por la
acción combativa manifestada en San Felipe por los campesinos y sus aliados
vecinos del Yaracuy.
Estuvieron presentes en la lucha por la recuperación de las tierras de
Los Cañizo en el Municipio Veroes.
También durante los años 1996 a 1998 en la frontera con Colombia en
la recuperación de un espacio de territorio venezolano situado entre los ríos
Arauca y Cutufí con la unidad de producción agropecuaria “Mariscal Sucre”,
también en la fundación de Ciudad Sucre, en el Alto Apure, Municipio José
Antonio Paéz del Estado Apure.
Había muchos proyectos en desarrollo como palma aceitera,
piscicultura, mercadeo, taller industrial de herrería, taller industrial de
carpintería, estación de servicios, venta de gasolina y lubricantes, proyectos
hoy paralizados.
Autor: Benigno A. Rodríguez.
CLODOMIRO SANCHEZ
CAMARADA CLODOMIRO SANCHEZ, ñangara de cuatro uñas. Fue
del comité de apoyo a la VI conferencia del PCV en La Cueva del Humo.
CLODOMIRO SANCHEZ.
E: ¿De dónde llego la familia, Clodomiro?
Clodomiro: De la fila de morador. Allá vivíamos todos y de allá nos fuimos
viniendo poquito a poquito para Camunare.
E: ¿Todos?
Clodomiro: Si: Rita, María, Sixto, Lorenzo y Georgina.
E: Y, ¿cómo ingreso al Partido Comunista?
Clodomiro: Facilito, yo siempre iba y venía, así fui conociendo a los
camaradas de la dirección, entre ellos a Humberto, a Raúl Domínguez, a
Roger Ortega, a Germán Saltrón, a Nicolás Camacho…
E: De ellos, ¿quién era el más destacado?
Clodomiro: Humberto. Ese era como un padre para todos nosotros. Sabía
mucho y como camarada siempre daba el ejemplo. Yo estuve mucho tiempo
muy cerquita de él, incluso una vez tuvimos un problema con un perro mío
que tenia la maña de que todos los días se perdía para Urachiche y regresaba
en la tarde. Pues cierta ocasión Humberto me iba a matar el perro y hasta saco
un revolver, entonces yo pelé por el machete y me le puse cerquita, a lo que él
se volvió a meter el arma en la cintura y me dijo que yo tenía valor de verdad.
La enemistad termino una semana después cuando un carro mato a mi perrito.
E: Y Raúl, ¿como recuerda a Raúl Domínguez? Por cierto en muchas
ocasiones él nos dijo que usted era una persona muy querida y que era un fino
preparando las conchas, a él precisamente le hizo algo así como un cobijo a
base de bejucos. Cuéntenos cómo es eso que dijo Raúl…
Clodomiro: Puras vainas de Raúl. Bueno sí, en verdad nos queríamos
muchos, como hermanos, porque a los comunistas nos enseñaron a querernos
como hermanos. Muchas veces yo estuve a cargo de ese trabajo y recuerdo
que lo que usted habla fue en el Zanjón Amarillo, una solapa donde teníamos
enconchados a Humberto, a Raúl y a Cacho…, eso fue en la época de Pérez
Jiménez…Lo de la concha no fue nada fino, sino que me puse a tejer la copa
redondita de una mata con bejucos y pajilla, abajo se colocaba una trojita
donde cabía el puro cuerpo. Aquella concha era muy buena para dormir, pero
como uno no va a la guerra a dormir, sino a planificar y pelear, se le dejaba un
amarre flojito pa que el camarada se despertara con el platanazo (caída).
E: La Cueva del Humo, camarada, cuéntenos de esa cueva, porque allí se
realizó la VI conferencia del PCV, y Benito nos dijo que usted participó en
ella.
Clodomiro: Yo fui de los grupos de apoyo comandados por Humberto
Arrietti, y el Gato Benigno. Fueron días de mucho movimiento. Humberto
(Arrietti) nos organizo bien mucho antes. Unos estábamos en la comisión de
cerquita, otros de contacto con los que fueron llegando y otros de los
bastimentos. Yo personalmente estuve adentro de la cueva el día de la
conferencia, a donde no recuerdo si vinieron los adecos.
E: ¿Cómo recuerda la reunión? ¿Cómo estaban sentados? ¿Quiénes hablaban?
Clodomiro: Eso no se lo puedo decir, porque de lo que dijeron yo no
participe, pero si oía las discusiones. En cuanto a los Camaradas tampoco le
puedo decir, porque nadie me ha dado orden para hacerlo. Usted sabe que uno
es disciplinado y el partido todavía esta vivito y coleando y eso tiene que
autorizarlo la dirección…
E: ¿Alguien en particular?
Clodomiro: Bueno, como ahora es un traidor, puedo decir que allí estuvo
Santos Yorme (Pompeyo Márquez).
E: ¿Y la historia de la máquina de escribir?
Clodomiro: ¿Quien le dijo eso?...Bueno, le voy a echar la historia. Resulta
que Humberto me dijo que en la casa del Camarada Julio Graterol, allá en
Urachiche, estaba una máquina de escribir que habían traído de alguna parte
lejana y que había que subirla a la cueva del humo. ¡Ay, carajo!, la vaina era
cómo hacerlo pa que la Seguridad Nacional no se diera cuenta…Entonces
Humberto me encomendó la tarea a mí… Yo pensé mucho como hacer pa
tráeme la vendida maquina esa que pesaba como treinta kilos…Entonces me
vino la idea de hacerme el loco… ¡ja, ja, ja!...Y así le llagué al camarada julio
que ni me reconocido a primera vista. Metí la maquina en un saco de loco,
donde tenía trapos sucios y latas de loco y eche a caminá pa Camunare…La
vaina iba bien, yo me atravesaba en la carretera, era muy tarde, y cuando iba
donde hoy queda la cruz, me alcanzò un carro de la Seguridad… ¡Ay, carajo!,
pensé que me iban a descubrir… Entonces me les iba encima al carro y los
miraba fiero, hasta les gruñía para convencerlos que era un verdadero loco…
Así anduvimos mucho rato y los carajos pegaditos a mí, y mire que si se les
ocurre revisarme me descubren…Menos mal que llego un momento que me
fueron pasando y se fueron…Recuerdo que uno de ellos le dijo al chofer:
arranca, arranca, no vez que es un loco mierdero…Y entonces le eche rapidito
y me perdí por el zanjón que quedaba por que Carlos Arrias pa arriba, rumbo a
Zanjón Amarillo…
E: ¿Es común los relatos que dicen que durante la vigencia de la cooperativa
hubo mucho trabajo en la comunidad, porque cree usted, que paso eso?
Clodomiro: Porque una cooperativa se hace es para trabajar y la dirección de
aquella era bastante responsable. Cuando existía, esto era un hervidero.
Sembraban de todo y los que no pertenecíamos a ella nos beneficiábamos
mucho…Había trabajo. Me acuerdo del Camarada Romualdo Duran que
atendía el abasto. Todo lo que planificaban se hacía… Daba ganas ese
montón de gente en los campos sembrando y después limpiando y después
cosechando. En la casa de la cooperati
LUCRECIA RIVERO
CAMARADA LUCRECIA RIVERO. LLEGO A CAMUNARE DE 22
AÑOS Y QUEDO IMPRESIONADA CON LA SOLIDARIDAD DE LOS
COMUNISTAS. (FOTO: YENNY FALCON)
LUCRECIA RIVERO.
E: ¿De dónde llegaron los Rivero de su familia, camarada?
Lucrecia: De Rio Arriba, claro, en Camunare la mayoría de los Rivero somos
nosotros. Me vine en la mayor miseria y a causa de un problema que tuve con
mi mamá y llegue a la casa de Cruz Parada que estaba en la parte de arriba,
por donde hoy queda la caja de agua. Los Parada me dieron cobijo y rapidito
entré a ayudar a la gente de la cooperativa y primero a los Escalona; a la
camarada Goya. Después me traje a mi mamà, quien murió en un ranchito que
tenía en la parte de arriba. Recuerdo que el día que murió me fui a donde
Miguel Díaz, quien me fio la urna y las cosas necesarias. Los camaradas
fueron muy solidarios conmigo y me acompañaron en todo momento. Aquello
me animò a meterme a comunista, lo que pasó de inmediato.
E: ¿Como era Camunare entonces?
Lucrecia: Unas casitas allá arriba y otras aquí abajo. Entre las de aquí
recuerdo que estaba la de Juan Escalona, que había sido de un tal Heredia, la
de los Escalonas, la de Pedro Rivas, la de segundo Sorondo… Después que
comenzó a funcionar la Cooperativa el pueblo fue creciendo mucho; vino
gente de todas partes, sobretodo de Lara…
E: ¿Y cómo fue su militancia en el PC?
Lucrecia: Fuerte. Hacíamos muchas tareas. Porque Camunare estuvo veinte
años bajo la represión del enemigo. Primero fueron la seguridad Nacional y
después el ejército, la Digepol y la guardia nacional también.
E: ¿Háblenos de las tareas?
Lucrecia: Llevarle comida a los camaradas enconchados, llevar propaganda a
cualquier parte; yo, incluso, lleve hasta Nirgua. Por cierto, una vez lleve
camuflada 20 Tribuna Popular en el fondo de una lata mantequera que habían
llenado de caraotas.
E: Háblenos de las otras camaradas comunistas.
Lucrecia: Buenas todas, especialmente las camaradas Carmen Rojas, María
Félix Rojas, María Sionchez, Goya Parra y la catira Gumersinda. Con la catira
compartí siempre, era como un hombre de arrecha y no se quedaba con nada;
muchas veces hizo sus tareas mejor que los hombres.
E: El chiste de la guarapita que usted nos echó una vez…
Lucrecia: ¡Ah!, que nos echamos unos palitos de guarapita varis compañeras
entre ellas la comadre pastora Juárez y la catira Gumersinda. Eso fue en una
celebración del partido. Resulta que yo que no estaba acostumbraba a
consumir alcohol me rasqué ahí mismo y cuando en la tarde regresada a duras
penas, sentía que el mundo me daba vueltas. Así anduve como hasta el
dispensario y mire lo que me paso: que por lo mareada veía que la rama del
samán que cruza la calle frente a la casa de los Camacho casi pegaba al suelo,
por lo que me agachè mucho para poder pasar. Pues resulta que la rama estaba
como a treinta metros de alto.
DESIDERIO TORRES
(EL LEGENDARIO YEYO)
CAMARADA DESIDERIO TORRES: MAS DE MEDIO SIGLO DE
MILITANCIA COMUNISTA. FUE DE LOS ALUMNOS DE LA
ESCUELA DE CUADROS MARIO PETIT. (FOTO CESAR ALVAREZ)
El 6 de octubre, según el cronograma acordado llegamos a casa del
camarada Desiderio torres, a quien llamamos cariñosamente Yeyo. Como al
pasar en el carro lo vimos junto a varios hijos, aprovechamos de regreso para
hablar con él. Estaba en el solar, a donde llegamos luego de pasar por el medio
de la casa, donde nos topamos con la comadre Ana, su mujer, también con
Richard, quienes presenciaron la entrevista y hasta se divirtieron de algunos
chistes que afloraron en la conversación. También vimos a Danny y al Niño.
Después llego Mari Carmen y la esposa de Danny.
Estaba colocándole un alambrito de cobre a unas llaves. Y nos recibió
con la jovialidad de siempre, porque Torres siempre ha sido una persona
tranquila y jovial. Ahora tiene el pelo blanquito, sin embargo luce fuerte como
siempre. Camunare Rojo tiene en èl un colaborador por excelencia. En el
acueducto, en las obras de calle y cuando la construcción de las mangas de
coleo era el jefe; una jefatura dulce y aceptada, porque él ès y será uno de los
mejores albañiles de la comunidad, operador de todo tipo de maquinaria
pesada y gavionero. Bajo el mamon del patio comenzó la conversación casi al
medio día.
E: ¿De dónde llego la familia Torres?
Desiderio: De Aguaruca.
E: ¿Todos?
Desiderio: No, aquí nacieron los últimos, pero los mayores venimos de allá:
Moche, Cheli, Carmen, Nino y Chepina, aquí nacieron Martin, Mary y
Yovanny.
E: Conversamos con Iván Escalona ayer y nos conto muchas cosas que no
sabíamos de la época de la guerrilla. Entre ellas que un grupo de jóvenes,
muchachitos, habían fundado la escuela Mario Petit, entre ellos Usted. Sin
embargo antes formaron parte de los grupos Especiales y de las Unidades
Tácticas de combate.
Desiderio: Así mismo fue. Éramos varios, entre ellos Moche, mi hermano,
Apolinar Mendoza, Ramón Arias y Martin Escalona…Ya recuerdo, que
también estaba Atilio Parra.
E: ¿Donde operaban?
Desiderio: En Urachiche, en Chivacoa, en Campo Elías y hasta en el estado
Lara. Yo particularmente fui para allá con alias Viejito, que era de Humocaro
Alto. Mire que también estuve en la zona de Aroa, por los lados de
Carampampa, antes y después de Cerro Azul.
E: Pero a usted no fue al que agarraron cuando el caso de Urachiche y
torturaron en un rio de Aroa, y que lo metían muchas veces en el agua.
Desiderio: No, ese fue el mocho Manuel Castillo, uno de los de tabaco en la
vejiga, así como usted lo veía de tranquilo. Ay, dios, que Manuel era judío, y
el otro era Atilio Parra, que también estuvo mucho tiempo por los lados de
Aroa.
E: ¿Se acuerda del flaco Vásquez?
Desiderio: Como no me voy a acordar, hace unos años lo vi; esta igualito. Era
un verdadero militar y político. Era quien nos daba las instrucciones militares
y lo ayudaban compañeros que venían de otras partes del estado y del país,
entre ellos Libia Gouvernert.
E: ¿Como era ella?
Desiderio: Arrecha de verdad. Fíjese que parecía un hombre. Andaba por todo
esto y tenía mucho contacto con Martin y Yolanda, eran como hermanos.
Recuerdo que fumaba y un cigarro lo repartíamos entre todos.
E: Usted y què ayudo mucho de suministro a las conchas.
Desiderio: Si, eso lo hacíamos todos, y era normal. A mí me mandaban a
muchas partes y fui a todas. De las conchas recuerdo la de Zanjón Amarillo, y
la Cueva del Humo. En zanjón amarillo estuvo enconchado Cacho, Raúl
Domínguez y Humberto Arrietti y también creo que Germán Saltrón.
E: Como recuerda a Germán Saltrón?
Desiderio: Era alto como usted y blanco. Muy activo y jugaba pelota.
E: ¿Usted estuvo en la toma de Campo Elías?
Desiderio: No. Éramos muy muchachitos. Pero igualito sufrimos la represión,
como la vez de lo de Urachiche, cuando se llevaron preso a mi papà varios
días.
E: ¿Quienes sí estuvieron?
Desiderio: Que yo sepa Pedro Clemente González, Pedro Mendoza, Carlos
arias, Humberto Arrietti. Por cierto había un chiste con el asunto del burro de
Carlos Arias, que se llamaba Revolver. Pues resulta que en medio de la
pedrazon, Carlos le pedía a no sé a quién que le trajera el revólver, entonces le
echaban más duro, y resulta que era porque el burro se llamaba así.
E: Tengo entendido que usted era como cuidador del parque de armas en su
tiempo.
Desiderio: Una vez lo fui, pero no era una tarea en particular. Teníamos unas
armas, pero no eran muchas; no sé si las mismas que por poco encuentra la
Digepol en casa de Torrearlba.
E: Entonces usted no estuvo con aquel grupo que por poco se cae a tiros en
ese lugar, y que Benito castillo nos conto hace unos días.
Desiderio: De verdad que no estuve, creo que sí estuvieron él, Benito,
Apolinar y Manuel castillo, pero si fue verdad que estuvieron a punto.
E: Hemos llegado a saber que en uno de tantos allanamientos que le hicieron a
Juan Escalona le echaron para de la calle todo tipo de cosas, incluso
enlatados, sacos y mercancías de todo tipo. ¿Usted recuerda alguna vez en
especial?
Desiderio: Esa vez del saqueo que le hicieron yo estaba ayudándoles a ensacar
un café en el patio. Fue terrible la cosa, y nosotros nos llevamos el susto
correspondiente. En casa de Juan uno estaba dispuesto a todo, y ese día en
particular, le eche una mano con un revolver cacha e plata que yo sabía donde
lo escondía, el que metí en uno de los sacos que estaba llenando. Por supuesto
esa ocasión también se lo llevaron con muchos camaradas, entre ellos
Custodio Alvarado, Carmen Rojas y Agapito Romero.
MARIA FELIX ROJAS
CAMARADA MARIA FELIX ROJAS: VEHEMENTE Y SINCERA.
REALIZO TAREAS HASTA EN CARACAS CUANDO EL PASAJE
COSTABA 5 BOLIVARES. FOTO: CESAR ALVAREZ
MARIA FELIX ROJAS
E: Camarada como recuerda aquellos momentos de la cooperativa?
María Félix: Grandes, camarada, se producía de todo. Aquí mismo en este
solar que nosotros ocupamos se sembraban varias caraotas y maíz, y en las
tierras de abajo, donde queda el ferrocarril, plátano.
E: Y sus integrantes, ¿como los recuerdas?
María Félix: Eran todos muy trabajadores y solidarios, sobre todo porque
cooperativa y partido comunista eran una sola cosa. De este tiempo lo más
importante era que la comunidad había una sola autoridad, el PCV.
E: Humberto Arrietti, ¿como era? ¿es verdad que era un gran camarada?
María Félix: Humberto Efraín Arrietti (sus diminutos ojos relampaguearon de
emoción para agregar): El mejor Camarada; en todo era el mejor. Tenía peso
en lo que decía y trabajaba como todos.
E: ¿Recuerda alguna tarea especial que le haya encomendado la dirección del
partido?
María Félix: Muchas camarada. Fíjese que fui a Caracas en misiones secretas,
entonces el pasaje costaba 5 bolívares y con eso yo me iba, nada más, es decir
10 bolívares de ida y vuelta. También con la camarada Lucrecia y Gumersinda
ejecutamos muchas tareas para llevarle bastimento a la gente de las conchas.
Por cierto que íbamos preparadas porque de vez en cuando se nos aparecía
gente del gobierno quienes nos acompañaban hasta donde estaba la leña para
ver si era verdad. Eran muy valientes, estas camarada, ya recuerdo también a
la camarada María Sionchez, que gran mujer, carajo.
HUMBERTO GUDIÑO (El Negro Gudiño)
HUMBERTO GUDIÑO A LA DERECHA, EL ENTREVISTADOR A
LA IZQUIERDA
ENTREVISTA REALIZADA EL 8/10/2011, DUANTE EL VIAJE AL T-
05 DE YUMARE CON MOTIVO DE LA CONMEMORACION DEL
ASESINATO DEL GUERRILLERO HJEROICO ERNESTO “CHE”
GUEVARA.
FOTO: EMERSON ALVARADO
De todas, es la única entrevista en movimiento y la realizamos en una ruta de
la Comuna Camunare, el 8-10-2011, en la oportunidad que asistíamos a un
acto campesino con motivo de la conmemoración de la muerte del che
Guevara, que se realizó, en lo que fue el terror de los años sesenta, el T0-5 de
Yumare (Estado Yaracuy). Humberto, o el negro Gudiño, como se le dice por
apodo, fue un comunista militante de la juventud en los difíciles días de los
años sesenta, sobre todo, del tiempo de mayor actividad, cuando se fundó la
escuela Mario Petit, y cuando la actividad tuvo el mayor auge en la
comunidad. Perteneció al grupo del flaco Vásquez, de Atilio Parra, de Monche
Torres, de Apolinar Mendoza, pero de los más jóvenes, aunque a la larga el
más joven fue Cheli Torres, que muy carajito constituyo la célula de contacto
y suministro más eficaz.
Con la sonrisa de siempre, Humberto, porque dice hasta noticias trágicas con
una sonrisa de oreja a oreja, comenzó su relato con la incorporación, muy
muchacho, a la juventud comunista, cuando el mayor peso del PC lo tenían
Humberto Arrietti y Raúl Domínguez.
Y por su iniciativa se refirió a que el líder más importante de Camunare fue
Humberto Arrietti, entre otras cosas porque:
“daba el ejemplo, le echaba bolas en el trabajo, educaba en todo momento, a
propósito, tenía un escuela en la casa de Juana (su mama, Juana Gudiño).
Humberto: Sabe que Humberto Arrietti no llego primero a Camunare sino a
Miraflores, y lo recibió en la Plaza Bolívar de Urachiche, un campesino, que
nunca me dijo quien era y de inmediato comenzó a darse cuenta de todas las
haciendas de los latifundistas. Era como un zorro cazador. Después fue que se
vino a Camunare y se encontró con qué años antes, unos cuatro años, se había
fundado la primera célula del partido. Así fue como comenzó el trabajo
político el viejo Humberto, lo digo porque esos cuentos nos lo echaban
siempre. Era un hombre muy metódico y serio. Pienso que la gente le
guardaba gran consideración por su ejemplo, el siempre iba primero, y sin ser
un hombre corpulento le echaba al trabajo como el mejor.
E: Como comenzó usted la actividad en la Juventud Comunista?
Humberto: Muy Carajito. Primero haciendo pequeños encargos y después
con responsabilidades mayores. Me acuerdo, que no llegaba a los quince años,
cuando ya participaba en la propaganda clandestina que era a puro riesgo.
Regando volantes, haciendo pintas y parando a los autobuses. En esto quiero
contarle algo que quiero que sepa, yo participe en una parada que le hicimos a
un autobús de la línea LASSIE…Recuerdo que comandaba la misión Apolinar
Mendoza, que era un verdadero Comandante. Por cierto que aquí no se le ha
reconocido el valor de Apolinar…El día señalado paramos el bus en la entrada
de Camunare, llevábamos cada uno una pistola, y nos sentamos como
cualquier pasajero. Y al ratico, creo que cuando íbamos en La Virgen, nos
paramos pistola en mano y comenzamos a darle el discurso: “que aquello era
por el pueblo, que no queríamos a hacerle daño a nadie, sino que buscábamos
la caída del gobierno traidor y explotador de las masas…” Así le dimos
rápido, porque debía ser rápido, hasta que le hicimos señas al chofer que se
parara frente al barrio La Libertad, de Chivacoa, que en esa época era puro
rastrojo. Entonces nos salimos y pelamos a correr zanjón arriba…
E: Como recuerda el flaco Vásquez.
Humberto: Un camarada completo. Era metodito y desconfiado en todo. A
cara rato le recordaba a uno los detalles de las operaciones y nunca regresa por
el mismo lugar por donde ya había pasado…”
MARÍA SIONCHEZ.
(La información plasmada en este texto fue obtenida en entrevista
realizada por Iván Escalona y Lucrania Sánchez Rivero, el jueves 13 de
diciembre de 2001, desde las 8 de la mañana a las 12 del medio día. Casa de
habitación Camunare Rojo.)
Apellido y nombre: Sionchez María Asunción.
Edad: 71 años. Según la Cédula, 73 años.
Nació en la Finca Sabana Larga, Cranireña-Cerro Los Rayos, Municipio
Urachiche, el 30 de noviembre de 1928. Tenía 6 años cuando Murió Gómez.
_____
Mis padres fueron: Ramón Rodríguez Arrieche y Ana Santiaga Sionchez.
Mi abuelo materno se llamaba José de los Santos Sionchez, revolucionario que
combatió a las órdenes de José Blankfort, durante la guerra Federal. Vinieron
en barco de una isla de Caribe. Fue el primer Sionchez que llego al país en
1839. Ruperta Alfinger, mi otra abuela, vivió en Urachiche.
Los progenitores de mi padre fueron Marcos Rodríguez y María Arrieche. El
abuelo Marcos conoció al famoso general Montilla. De la unión de mis
abuelos nacieron Dorotea, Nieves, María Juana y mi madre, Ana Santiaga. De
la unión de mi madre y Ramón Rodríguez Arrieche nacieron 8 hijos: Juan,
Juana, Petra, Carlos, Pedro Pablo y Eloy, que ya murieron y estamos vivos:
Eugenio, Virginia y yó.
Papá murió a los 82 años, un 12 de enero de 1972, fue amanuense del
terrateniente Eugenio Giménez, tío de Juan Escalona. La esposa de José de los
Santos Sionchez se llamo María Dorotea Alfinger.
Mis años de juventud, 15 años, las pase en Las Cojobas sin vida marital. Junto
a Juan Antonio Escalona Giménez procree 10 hijos: Iván José, Tania, Vilma,
Juan Segundo, Zuleida, Dulce María y Douglas. La decima hija, Maryuri, la
concebí con Jesús Mendoza.
Nos mudamos al caserío Camunare en 1944.
_____
Antes viví poco tiempo en una finca de mi esposo, llamada Las Queseras,
situada en Las Cojobas, y a los 20 años, como ya les dije, nos mudamos para
Camunare, donde he vivido hasta el momento de contar esta historia.
_____
A los tres años de concubinato, que se inicio en 1943, precisamente el 15-
9-1946, nació mi primer hijo Iván José. Recuerdo que al poco tiempo lo
llevaron para que lo conocieran los dirigentes del partido comunista:
Humberto Arrietti, los hermanos Rivas, Pedro el grande y otros como
Hermógenes campos.
Como hilvanando el tiempo después de un largo apacible sueño, los ojos,
algo cansados de María Sionchez, se quedaron fijos en algo impredecible, y
al poco rato continuo:
______
En 1943, el Partido Comunista activaba fuertemente en Camunare, ya
existía la Cooperativa que habían fundado no hacia tanto, y los resultados se
comenzaron a ver rápido, tanto que a ella le comprábamos, carne de cochino y
de chivo, los que mataba Tadeo Santana, igualmente caraotas negras y de año,
quinchoncho, frijol, maíz, arroz y cambur. Todos los cultivos eran de
tempereo, porque no había agua para riego y consumo. Esa cooperativa es la
que construyó el primer acueducto que trajo agua por zanjas y conchas de
corozo hasta el sitio de la Sabana de los Moyetones, donde había un pozo que
llamaban el Antolinero.
______
Como ya les dije, la Cooperativa fue fundada por el partido Comunista
dirigida por Humberto Efraín Arrietti, secundado por Germán Saltrón. Los
socios de la cooperativa eran: Simón Castillo, Augusto Colmenarez, Benjamín
Rivas, Humberto Arrietti, Pedro El Grande, Romualdo Duran, Simón Ochoa,
Román Mogollón, Pedro Carrizales y Augusto Colmenarez… Para le época yó
montaba caballo y era la encargada de realizar las compras, por eso lo cuento
con propiedad.
María y Juan fueron propietarios de la Finca Camunare donde sembraba
junto a su marido: quinchoncho, Caraotas negras, Maíz. También tenían en
la finca ganado vacuno, gallinas, pavos y criaban conejos de monte,
guacharacas y perdices que luego soltaban.
_____
La caraota de año se daba muy buena en Las Cojobas y teníamos un
cambural de manzano en la parcela que fue del finado Santiago Parada. Juan
Escalona contrataba obreros para atender los cultivos…
_____
Teníamos dos potreros. Juan también adquirió la hacienda de café
“Mampostal” el año 1946, año que tumbaron al gobierno de Medina. En esa
oportunidad nos allanaron el rancho de paja, bahareque y piso de tierra, donde
vivíamos. Estaba yo preñada de mi primer hijo, recuerdo que la casa estaba
llena de maíz, quinchoncho y caraotas._____ con los labios contraídos de
indignación María agregó apesadumbrada ______.Quien iba a creer que de
aquella manera comenzaríamos a ser víctimas de los allanamientos de los
llamados organismos de seguridad del Estado. Por cierto que los enemigos de
Juan, entre ellos Santiago Elías Giménez, terrateniente copeyano, lo criticaba
porque vivíamos en un rancho y en aquellas condiciones.
______
Nuestros vecinos de las Cojobas eran los hijos de Dorotea Mendoza:
Felicia Castillo y Simón Ochoa y mi abuelo Ramón Rodríguez; en La Sabana
Félix Galindez, los Moyetones y los Puertas; la única bodega era la de Froilán
Rivas: una cola marbel costaba 0.25 bolívares. En Los Mamones vivía la
familia Corona, en otro sitio Aurelio Peraza.
_____
Cuando tenía 8 años _____recuerda un tanto triste_____, yo bajaba en burro a
comprar tabaco a Camunare, pues mi mama María Santiaga vivía y nos
mantenía de hacer tabacos. Adquiría la materia prima a Bartola Hernández,
Segundo Sorondo, Eustaquia Hernández y Gregoria Escalona. El Camunare de
aquel tiempo vivía del tabaco, la gente era muy humilde, vivía en ranchitos de
tierra, sin luz eléctrica ni otro servicio…. Estaba muy joven Lucrecia Rivero,
quien era una catira muy bella.
De aquí en adelante, con un semblante emocionado, como queriendo vaciar
a borbotones de su espíritu, la verdad de su vida junto al fabulosos
compañero que fue Juan Antonio Escalona Giménez, con sorprendente
precisión María Sionchez fue narrando aspectos del gran Camunareño
desde su nacimiento hasta los tristes días de la muerte.
Comenzó esta parte diciendo que Juan Antonio Escalona Giménez nació en
Quibor (Estado Lara) el año de 1907. Que su padre fue Natividad Escalona,
quien murió cuando Juan estaba muy niño y la madre se llamo Ana Giménez.
Sus hermanos fueron: ____________ Saturnino, Consuelo, Lucelia,
Victoriana, Martina, José, Margarita y Vicente. Prosiguió diciendo que la
muerte del padre ocasiono que Juan fuera entregado a un indio llamado
Franco, quien vivía en la montaña de Yacambú (Estado Lara). Esto ocurrió
porque su madre no lo podía tener por no poseer con que alimentarlo:
______
Había una crisis económica desesperada por lo que la madre acudió al
indio mencionada para encargarle a Juan, por un corto tiempo.
Agregó que los días que se ponía pensativo, Juan le contaba, que el indio
trabajaba de sol a sol, es decir de seis de la mañana a seis de la tarde, mientras
tanto lo metía en un estuche de cuero, donde lloraba, gemía, hacia sus
necesidades y le picaban los inceptos. Que después el indio lo devolvió a la
familia, que se vino a Urachiche, cuando tenía 8 años de edad. Entonces se fue
a trabajar con el tío Severiano Giménez, que eran los dueños de Urachiche.
Como Distrito poseían las tierras y también eran dueños de los peones y de las
estructuras políticas de poder. Imponían su ley….
Como teniendo la necesidad de contar algo fundamental de la vida del
compañero, María prosiguió algo animada:
_____
Cuando era un zagaletón Juan tuvo un altercado con el tío, contaba que esa
vez le subió al tío una gran cantidad de sacos encima porque pretendió
castigarlo con un rejo. Entonces se escapó de Las Pailitas, donde funcionaban
las oficinas de la hacienda y llegaron a Urachiche, donde se hizo patiero o
secador de café, se inscribió en la escuela de noche y aprendió a leer y
escribir. Luego se hizo auxiliar de farmacia y más tarde bodeguero. Trabajo en
la farmacia Lara y como bodeguero vendía aguardiente y tocaba la guitarra y
cantaba. Hasta allí llegaban clientes a tomar aguardiente a quienes despachaba
palo a palo o a pico de botella. Cobraba a real cada palo de aguardiente, y
mientras los bebedores consumían, el tocaba la guitarra y les cantaba. En este
ambiente, algunos terratenientes de la zona se endeudaron con él, por lo que le
remataron algunas de sus propiedades, entre ellas las que tenían en Camunare,
con una extensión de 840 hectáreas, algunos de cuyos derechos adquirió mas
tarde. Con el tiempo llego a poseer un buen número de cabezas de ganado. En
este tiempo se hizo revolucionario inscrito…
Nuevamente tuvimos ante nosotros a la mujer cabal, que entendió con
frialdad y valentía la tremenda odisea de enfrentar y sobrevivir la terrible
época de la represión, que de manera particular se ensaño con Juan e Iván
y que inundó a toda la familia como una maldición. Sin querer partir en dos
las ideas que hilvanaba agregó de inmediato:
______
Lo que valió 72 entradas a la cárcel, las más recias fueron bajo los
gobiernos de Ad y Copei, Rómulo Betancourt y Raúl Leoni. Nuestra casa fue
asaltada decenas de veces por los cuerpos de seguridad: policía, ejercito,
Guardia Nacional, Digepol y la seguridad Nacional, igualmente por las bandas
armadas de AD y Copei. Tirotearon la casa; tanto Iván como otros familiares
fueron presos y perseguidos con saña. Y Juan fue torturado salvajemente,
hasta dejarlo al borde de la muerte poniéndolo en libertad luego de una estadía
en el hospital militar de Caracas y muriendo cuatro meses después.
Su conducta y valentía lo convirtieron en un héroe consecuente. Por su
convicción revolucionaria Juan tuvo pérdidas económicas fuertes, saquearon
en varias oportunidades su bodega de Camunare (Abasto Mixto Mampostal) y
le decomisaron animales de carga hasta arruinarlo. María tuvo detenida varias
veces, los trabajadores de su haciendo fueron hecho presos y torturados y
hostigados para que lo dejaran solo, los acusaban de guerrilleros, comunistas y
vandálicos. María Sionchez cuenta que después que murió Juan, estuvo en el
teatro de operaciones de Yumare (TO-5), fue allí a conocer una situación con
motivo de la detención de Carlos Ramón Sionchez, joven sobrino de ella. En
esa oportunidad el comandante les mostro el voluminoso expediente que le
habían hecho a Juan Los cuerpos de seguridad del Estado. Se lo estuvo
leyendo al poco rato el comandante le dijo:
“Mire señora, hombre como su esposo no nacen todos los días, su esposo era
un hombre de verdad”.
EPILOGO DE IVAN JOSE ESCALONA SIONCHEZ
María Sionchez es una verdadera heroína, mártir y valiente de Camunare
Rojo, como madre esposa, tía y Camarada. Mujer humilde pero digna ante el
atropello y la violaciones los derechos humanos, defensora de los suyos hasta
el cansancio, ella fue detrás de los presos políticos a: teatros militares de
operaciones anti-guerrilleras, Comandancias de policía; a la cárcel modelo de
Caracas, al cuartel de San Carlos, a la Digepol, a la Isla de Tacarigua. A donde
le tocaba ir, iba a solidarizarse y a defender a los suyos no importándole los
riesgo terribles que corría, aguantando hambre, sed y sueño, desafiando el
peligro, y las amenazas sicológicas para que vendiera su causa, pero ella jamás
cedió y eso es lo que hace digno a un ser humano. Quien es testigo
excepcional de esta narración, Iván José Escalona Sionchez, es hijo de María
Sionchez y Juan Escalona. Mama me cuenta que el SIFA amenazo a papa con
entregarle mi cadáver tirado a sus pies, era tortura psicológica, pero de verdad
me buscaban vivo o muerto.
El día estaba muy claro, no como aquél, cuando por miles, las golondrinas
entristecieron el cielo Camunareño. Día en que se apago, en silencio, junto
a los pocos que permitía la represión estar presentes, la vida de Juan
Antonio Escalona Giménez, quien desde el recuerdo, acompañó como una
sombra de colores la conversación fabulosa. Esto lo agregamos porque
fuimos testigos de aquella ocasión tremenda comparada con esta de la
entrevista de María Sionchez, y porque le ahorramos a María seguir
contando sus dolores. Nos detuvimos aquí, teniendo que terminar diciendo
que María sigue integra en sus principios, sin renegar ni se quejace de
nada.
ROGER ORTEGA SOSA
Autor: Engels Ramón Rivero. Lugar: casa de Roger Ortega, al lado de la
escuela Básica Nicolasa García. Foto: Tibisay Ortega Parra. Fecha:
6/11/2011. Hora: de 9 am a 11 am.
Por pura casualidad realizamos la entrevista a Roger Ortega, este día, pues nos
hallábamos en la zona, solo a propósito de la reunión de base de patrulla del
PSUV, al cual pertenecemos. Con la venia de parte del equipo de la reunión
nos alléganos a casa de Roger, con la cámara fotográfica e Iván Escalona, con
la que pudimos sacar una foto solamente, que queda al frente y lo hayamos
con Tibisay, su hija mayor en una de sus casas. Presto, y hasta diría
complacido, el combatiente, como solemos nombrarnos ambos por cariño, se
ofreció a hablar de su vida, disputando con su hija, que lo llevaba del brazo,
para que le permitiera decir lo que quisiera y el tiempo que quisiera, según su
derecho constitucional a la libertad de expresión. Luego de la foto de rigor en
la vieja manga del solar y de echar una ojeada melancólica a la casita de
Rogelio, otra gran soñador, muerto hace menos de dos años, nos plantamos
cada uno en una silla pupitre, frente al arbusto de jazmín y le echamos largo a
una conversación, donde el entrevistador habló poco, porque, como todo
conocedor de este tipo de oficios, Roger Hilvano sus ideas con la envidiable
concordancia que pocos manejan en estos lares. Yo diría que fue un auto
entrevisto, a bien que el entrevistador, conocedor a su vez de la mayoría de los
episodios narrados por Roger, se limitó a puntualizar y remarcar.
E: Camarada, donde nació Usted?
Roger: Nací en Chivacoa el 5 de octubre de 1925.
E: Como fue tu vida de la infancia?
Roger: Un muchacho normal que ayudaba en una bodega que tenía mi papa;
negocio que quedaba donde después funciono el Rincón de la Abuela.
E: Siempre vivieron en Chivacoa?
Roger: No. Fíjese que cuando tenía 7 años nos mudamos a san Felipe. Allí
estudie en la escuela Padre Delgado situada a media cuadra de Parque Junín…
De san Felipe regresé a Chivacoa con una hermana, después que mi mama
murió. Entonces tenía entre 16 o 18 años, coño no recuerdo bien…Una vez en
Chivacoa comencé lo que pudiera decir mi rol de trabajador, esta vez como
ayudante del pariente Juan Noguera, quien tenía un taller en Urachiche…. Asi,
al poco tiempo tuve mi nuevo trabajo de ayudante de albañilería, teniendo la
fortuna de que mi jefe fuera un maestro de obra y del arte de jugar la batalla
(música folklórica del estado Lara), de apellido Ortiz. Digo que fui afortunado
pues este señor llego a tenerme tremendo aprecio, como si fuera pariente mío,
al punto de dejarme hacer solo trabajos menos pesados, como el mesclilleo…
Por cierto que debo decirle que él estuvo a cargo de la construcción de varios
dispensarios, que tenían la misma arquitectura, como el de Guama, el de
Chivacoa y el de San Felipe…Si todavía existen, mire el techo de estos
dispensarios y vera lo que pude hacer entonces….
E: En estos momentos Roger protestó débilmente porque pasaban sus nietos a
cada rato, y porque Tibisay y Yanessa tenían una disputa a propósito de
alguien que tenía fiebre. Sin embargo, me dijo que siguiéramos. Entonces me
le puse muy cerca y continuo, entre sobándose la tupida barba cana y su eterno
sonreír de medio lado.
E: Te hiciste un gran albañil seguramente?
Roger: No, hasta ahí llegue, porque hubo de ocurrirme ese tiempo una
desagradable enfermedad de nombre pleurosis…Este episodio fue para mí
terrible por mi aversión a la muerte. Ocurrió que el médico que veía la placa
de mis pulmones iba remarcando con un lápiz marrón numerosos puntos,
entonces me dije aterrado, que ahora si me había jodido… Recuerdo que en el
sanatorio por poco me muero, cuando veía a los enfermos de los pulmones,
tan flaquiiitos…Allí me sacaron un liquido amarillo con jeringas…Al poco
tiempo me dieron de baja y tuve 6 meses de reposo en casa de mi tío Ramón
en Chivacoa.
E: Se sabe que fuiste dirigente obrero desde muy joven. Cuéntenos como fue
eso.
Roger: Bueno, primero debo decirte que comencé a trabajar en el central
Matilde en un tiempo muerto, cuando no había zafra, como ayudante de
albañilería. Ganaba lo que para la época era un sueldazo: 4,50 bolívares, y
cuando el central arranco de nuevo me incorporaron en la factoría, como
ayudante de puntista en los tachos…Tacho de refino y de crudo. Yo trabajaba
en el de refino de la azúcar... En el Matilde trabaje como 8 años. Como caso
importante de mi estadía allí, y que fue momento de definición de mi
condición de dirigente obrero, esta la circunstancia de la presencia de cubanos
trabajadores, algunos guajiros, que en cuya llaman a los campesinos. Bueno,
pues resulta que a estos cubanos al momento de viajar los hacían firmar un
contrato donde ellos renunciaban a las prestaciones sociales en Venezuela…
Claro, entonces habíamos oído hablar de la huelga petrolera del Zulia…En
estos momentos y con la ayuda de estos cubanos fue que fundamos el
Sindicato de la Caña y sus Derivados del Central Matilde, estando entre
nuestras principales banderas la lucha por la nulidad del los contratos de los
cubanos y una cláusula donde el 75% de los obreros del central fueran
venezolanos…Recuerdo lo que siempre me ha llenado de orgullo fue que salí
electo por la unanimidad de 3000 trabajadores como secretario de reclamos de
este sindicato…Este tiempo ya contábamos con el asesoramiento de Humberto
Arrietti y Raúl Domínguez.
E: Una vez nos contaste que el patrono intento sobornarte ¿Puedes
refrescarnos aquello?
Roger: Cómo no. Cierta ocasión, Pilo Asqueta, hijo de Jesús Asqueta, me
llamo a su oficina y me alabó con que era un hombre joven e inteligente que
merecía prepararse y seguir estudiando; que yo no merecía vivir como un
simple obrero…Para cerrar la entrevista me metió dos habanos (tabacos) en el
bolsillo de la camisa y me dijo que aquella oficina estaba a la orden…
E: Orgulloso, Roger alzo la mirada imprecisa como intentando
rebuscar en el vocabulario la frase exacta para expresar algo que lo
enaltecía, pues su rostro se vistió de un rubor, que por lo menos
parecimos observarle cuando agregó en tono premonitorio:
Roger: En la segunda entrevista me sedujo directamente con que podían
llevarme a cuba para que me especializara en caña de azúcar. Esta vez le
propuse para ganar tiempo y armar mi estrategia, que hiciéramos otra
entrevista. Y en la tercera lo noquee, con lo que yo considero la aseveración
más trascendente de mi vida, cuando le dije: mire Pilo, aquí donde usted me
ve, mi lucha no es para ganar para mí, sino para los trabajadores, y usted lo
que está tratando es de comprar mi conciencia y mi conciencia no está en
venta para que lo sepa.
E: Aprovechando que la nuera de Roger me pidió prestada la
pluma y que habían llegado dos personas a saludar a Yanessa, pues su
dialogo era muy nítido, le di un receso a Roger y aproveche para ir a la
casa Comunal al buscar la cámara, que definitivamente terminó atascada.
De regreso le inquirí relatara como había tomado sus palabras el tal Pilo
Asqueta.
E: Entonces terminaste decepcionando a Pilo Asqueta, que es decir al
Central Matilde. ¿Qué ocurrió Luego?
Roger: Como era lógico, me acusaron de Comunista, esta vez la
arremetida estuvo a cargo de José Antonio Mayobre, asesor del central. Como
consecuencia me hicieron preso en la pieza de Eudy Araujo, que tenía
alquilada cerquita de la iglesia de Chivacoa y me internaron en lo que en la
época se llamaba cárcel modelo de San Felipe, donde estuve 30 meses…Mi
salida concuerda con la toma de Urachiche por los comunistas, aquel día
recuerdo que me encontré con que el Asqueta estaba en la misa, ocurriendo
que cuando ésta terminó y el salía, al voltear a donde yo estaba me vio,
entonces se echó una zarandea temeroso de que le hiciera algo. Yo que me le
acerco y el hombre pálido, me dijo: “Ortega, allá esta su trabajo”. Ante lo
cual, con una de esas muy Ortega salidas le dije montado en rabia e
indignación: ¡Métase su trabajo por el culo!
Yo, que era comunista desde los tiempos del sindicato, participé
activamente en la famosa toma de Urachiche…
E: Camarada, a propósito quiero que cuente como fue esa toma, con
todo lo que pueda recordar, porque el suyo será el único testimonio de esa
actividad tan importante para el fin de la dictadura.
Roger: Bueno. Partimos de aquí mismo, de frente a mi casa. Animando
la cosa íbamos varios obreros, 4 o 5, muy jóvenes quienes cargamos el Jeep
del sindicato de la Caña, entre los cuales recuerdo a Lucho Barrios. Frente a la
marcha iban los comunistas de Urachiche, Julio Graterol, Felicia Carmona y
varios de los Agüero. Íbamos bastante gente; llevábamos muchas banderas
cuyas astas como rolos preparados por si acaso. Todo fue muy normal, en
Urachiche los comerciantes, entre ellos Francisco López, cerraron sus
comercios pero se apostaron al frente para saludarnos. Desde el puente la
guardia nacional iba escoltándonos, lo que ocurrió hasta el final…La marcha
consistió en darle un rodeo a la plaza Bolivar gritando consignas contra
perejimenez y los latifundistas y regresarnos. Esta vez no hubo ninguna
novedad…Recuerdo que aquel día callo un enorme palo de agua, lo que trajo
que el trafico se paralizara un buen rato…aprovechando la oportunidad de que
cargaba un rústico pasé la quebrada, lo que imitaron los demás; fui una
especie de héroe del momento.
E: Pero si hubo represión, luego?
Roger: Claro, a mi me agarraron por ingenuo en Chivacoa, al siguiente
día cuando muy soberano me paseaba en el jeep por las calles; incluso aun en
el jeep habían volantes y otra propaganda comunista…En total agarraron 90
camaradas, la mayoría de Camunare. En la cárcel de San Felipe fuimos
encerrados en un calabozo que llamaban la plaza; allí vivimos la solidaridad
más cálida los de los camaradas. Iba mucha gente a llevarnos comida, porque
como siempre ocurre en las cárceles, nos daban lo peor, creo que sopa de oreja
de cochino (risas). A mí en particular me pusieron como parientes a una gran
familia, los Ochos-Castillo, decidiendo el partido que Manuela fuera mi
novia. Recuerdo que entre los que se movilizaron por nosotros a Pastora
Juárez, a María Sionchez, a Juan Ramón Serrano, que era un buen hombre. En
esta prisión nos ocurrieron varias muchas cosas extrañas y provechosas, como
la actitud del cavo de presos de nombre Pepe Sánchez, delincuente que según
decían había asesinado a catorce personas, quien en cada ocasión, además de
permitirnos la entrada de Tribuna Popular, nos hacía respetar por todos los
presos comunes. Como éste, también nos colaboraba otro delincuente llamado
El Bachaco, a quien yo conocía desde pequeño, y quien administraba la
cantina. Este tipo le prestaba plata al director de la cárcel. Para variar, allí
fuimos víctima de la actitud cobarde de un camarada, quien a motus propio,
escribió una carta al director de la cárcel diciéndole que varios de los
detenidos estábamos dispuestos a hablar, lo que desde luego era mentira.
Finalmente de esta aleccionadora experiencia, debo contar uno de los
momentos más emocionantes y conmovedores de mi vida (emocionado
Roger se puso a llorar, luego prosiguió visiblemente conmovido)…
Cuando, llegó la hora de la libertad y nos fueron a buscar al calabozo, salió de
repente Pepe Sanches e hizo formar dos filas con los presos comunes y nos
cantaron el himno nacional mientras salíamos a la calle. Créemelo
combatiente aquella vaina me quebró el alba… Una parada militar a unos
revolucionarios a cargo de la delincuencia común…
E: Por fin cuando te pusiste a vivir en Camunare?
Roger: Después que salí de este carcelazo. Por cierto que entonces en
Chivacoa nadie podía hacer un rayoncito en una pared contra perejimenez,
porque allí mismito me buscaban. Todo esto, y especialmente mi relación con
Humberto y Raúl, contribuyeron a que me instalara definitivamente en
Camunare. La primera vez de aquella decisión deje el jeep frente a la bodega
de Juan Escalona y me fui con un baquiano en La Cueva del Humo, que por
cierto ni es cueva ni es de humo, allá me reuní con Humberto y Raúl. Por
aquellos meses ocurrió la famosa conferencia del PCV, donde hubo una
división entre fuenmayoristas y machadistas, o sea entre los que estaban con
Juan Bautista Fuenmayor y los que respaldaban a los hermanos Gustavo y
Eduardo Machado. Yo en particular me cuadre con los Machado…A
propósito esta oportunidad fue aprovechada por unos guabinosos que después
se proclamaban una vergota revolucionaria, que aprovecharon la situación,
para, so pretexto de culpar a Raúl y Humberto de nuestra prisión, se
marginaron del partido; lo que hicieron fue por puro culilluo…
E: Que otra cosa importante pasó en aquel tiempo?
Roger: La muerte de los policías de Urachiche, que fue una decisión
personal e irresponsable, que ocasionó mucho daño, sobre todo el
encarcelamiento por años de Antonio Hernández, que aquellos días estaba en
el pueblo por el matrimonio de una hermana y de Manuel Palacios, quien
hastiado se echo la culpa encima… Yo fui varias veces miembro del comité
regional del PCV.
E: Como recuerdas a Humberto Arrietti?
ROGER: Era muy conocido, fue miembro del Comité Central del
partido. Cuando yo llegue a Camunare a mediados de los años cincuenta, era
toda una autoridad en Camunare y se le recuerda las luchas por los acueductos
y por su labor en Cooperativa…Otro muy nombrado era Germán Saltrón.
E: Como era Germán Saltrón.
Roger: No compartí personalmente con él, pero era muy arriesgado.
E: Y el gato Benigno?
Roger: Pacientoso, y muy valiente. En el tiempo de que hablo era un
caudillo autoritario…
E: Cuéntanos sobre Juan Escalona?
Roger: En la cárcel, Juan era malhumorado (aquí, como ocurrió a lo
largo de la entrevista, en que combino alegrías y tristezas, Roger se llevo
una mano a la boca aflorando luego, una de sus dulces sonrisas juveniles,
que aun a sus ochenta y dele años luce, para contar anécdotas de las
bromas que le gastó a Juan Escalona cuando estuvieron presos, luego de
la toma de Urachiche). Resulta que Juan era una vaina, grosero, alzao con los
policías, decía groserías a cada rato, y cuando amanecía con la vena alta se
paseaba en interiores por el calabozo. Entonces, yo que me daba el lujo de
joderlo, aprovechaba que pasara con sus berrinches y le jalaba los pelos de las
piernas porque era muy peludo. Y cuando lo pescaba con un buen puños de
pelos por el jalón Juan decía, ¿¡Coño, deja la vaina!? Creo que me tenía
especial cariño, porque era muy joven, digamos que era el benjamín de todos
los camaradas…Otra anécdota fue cuando nació Tibisay y yo quería celebrar
con un cañón casero que tenia fijo en la tierra donde reventaba tiros de
pólvora, pues resulta que porque se me había acabado la mía mande a Alberto
Rojas a buscar un tarrito fiado a donde Juan, quien porque yo le debía 500
bolos no me la quiso mandar. Al poco rato me regrese a su bodega y le dije:
¡Coño Juan, como es que no me quisiste mandar la pólvora. Cómo se te
ocurre, a mí que soy joven, toda una promesa, inteligente y apuesto, que tengo
todo el mundo por delante y no me quisiste hacer ese piche fiado! Entonces, se
sonrió ronco y a borbotones y me dijo: Esta bien, llevate tú vaina. Y la última
fue cuando William tu hermano se llevó a Tania, su hija mayor. Aquella vez sí
que andaba arrecho, porque tú sabes que él veía como inferiores a tu familia,
que siempre ha sido humilde. Cuando supe cómo estaba puesto me fui a la
bodega y le dije: “Como es la vaina, Juan, tú que te gusta cogerle las mujeres,
las hermanas y hasta las primas a los demás, no te gusta que se metan con tus
hijas!? ¡No joda!” Cuando me escuchó, Juan me mando una mirada como
queriendo desintegrarme, pero como siempre la cosa no paso de ahí.
E: Y segundo Sorondo?
Roger: Con él casi no tuve trato persona, como referencia recuerdo que
fue jefe de caserío algún tiempo y que fue solidario con el partido.
E: La Cooperativa fue un punto clave para explicarse uno lo que fue y
ha sido Camunare. Que piensas tu al respecto?
Roger: Ciertamente, la comandaba Huberto (Arrietti), y jugaron papel
importante en ella Romualdo Duran, Benjamín Rivas, Pedro Carrizales, Don
Pablo Parra, José Colmenarez…Deje que le cuente una vaina antes que se me
olvide combatiente, y fue que Humberto queriendo saber mi fortaleza
ideológica con respecto a las mujeres, me propuso un día que me hiciera unos
exámenes, entonces yo le dije que si acaso él era medico… Al comité local del
partido lo integraban camaradas de aquí y La Virgen, recuerdo al Muñeco
Granda, Euclides Basabe, Macario Vizcaya…Y también a otros que en su
sencillez demostraron grandes cualidades humanas como el compadre Mateo
González y Pedro Carrizalez.
E: Momentos de peligro, Roger?
Roger: Muchos, entre ellos mis labores de guerrillero urbano en
Yaritagua con los hermanos Posadas, donde colocamos muchos niples y una
vez que estando enconchado por ahí donde hoy queda la televisora, me
descubrió la policía y algunos sapos, quienes me agarraron a tiro. Por poco me
matan los coños de madre. Pero yo les aplique la estrategia del conejo, que
consiste en echa un carrearon para que crean que uno se escapa y luego a toda
velocidad vuelve uno al mismo sitio, entonces uno se queda quietecito
mientras pasan de largo. Coño esa vez los carajos me pasaron tan cerca que yo
sentía que podían descubrirme por los latidos del corazón.
E: Se puede decir que tu mayor contribución fue cuando la dictadura
perejimenista?
Roger: Claro, ya aquí funcionaba un partido completo y había mucha
tradición de lucha arrecha. El gobierno nos perseguía sobre todo por la lucha
del agua…Otra anécdota combatiente, pues resulta que en una ocasión entre
las muchas, hicieron preso a Merced Mogollón, a quien un soldado puso en
cuatro patas con la idea de darle una patada. Pues resulta, hombre rápido,
cuando Mogollón vio por debajo de la barriga que el militar le soltó la patada,
lo agarro por el ruedo del pantalón y le dio tremenda batía. ¡Ja, ja, ja! Del
pobre hombre se burlo todo el mundo.
Sobre el medio día, me dispuse a ir terminando la entrevista, ya entre
distintas apreciaciones de los hechos narrados por el fabuloso Roger Ortega
Sosa. Minutos antes, acompañado al cuatro por el compadre Juan Sánchez, La
Comadre Tibisay canto “Carmen”, una dulce melodía del folklore nacional y
luego me hizo entrega de sendos escritos, uno de Yanessa y otro de ella sobre
Roger Ortega, comprometiéndome a trascribirlos integro como complemento.
Y creía que por fin dejaría a mi viejo y gran amigo, sin embargo, antes de
salir, éste me conto rapidito que no lo olvidáramos, que su mayor enemiga no
era la muerte física sino la soledad. Que su único compañero era un radiecito,
con quien se mantiene en contacto con el mundo, por cierto hablo de aporrea y
de la muerte: “…del camarada Alfonso cano”, ocurrida días antes. Cuando le
dije la posibilidad de vernos de nuevo para que hablar de literatura, recordó
que algo similar ocurrió en la casa de la cultura de Urachiche y con mi hijo
enyelo. Le dije que iba a releer los clásicos venezolanos: Gallegos, Uslar
Pietri, Otero Silva, Nazoa, el me recomendó dos libros: Elogio a la adulación,
de Edecio La Riva y Venezuela, política y petróleo de Rómulo Betancourt, y
para terminar agregó: “Chávez, debe desmitificar la revolución, para que esto
no termine lo mismo que en La Union Soviética, donde era Estalinista y que
en Cuba que es fidelista. El debe rescatar la majestad de Presidente, porque es
producto de la voluntad popular y dejar de ser comandante, palabra que
siempre tiene un saborcito a dictadura, a cuartelazo…” Esa vaina es una
brutal equivocación...
Finalizamos en Camunare Rojo, a las 11 y 51 pm, del domingo 7 de
noviembre de 2011.
TANIA ESCALONA
Nacida en 1948 Tania es la segunda Hija de Juan Escalonan y María Sionchez.
Educadora jubilada, madre de 6 hijos, mujer de gran rectitud personal, moral y
ética, perseverante con la causa revolucionaria, donde quizás no resaltó por el
protagonismo directo, como buena parte de los Camunareños de su tiempo,
sino por ser testigo de excepción del violento asedio a su familia por parte de
la Seguridad Nacional en tiempos de Pérez Jiménez y de la Digepol, el
ejército y la Disip, durante los gobiernos puntofijistas, en mas se veinte años.
Cuando la comunidad comienza a consolidarse como poblado, ella es apenas
una niña entre 5 y 6 años. Por eso los recuerdos cálidos que guarda de seis
décadas de vivencias, le dan la autoridad suficiente para ser tomado como
testimonio viviente. El valor de sus relatos lo estimamos en sumo grado, de
allí que lo referimos como uno de los momentos más emocionantes de esta
investigación.
El equipó de trabajo había programado visitar a Tania en la última
jornada de entrevistas que habíamos programado, lo que debía ocurrir en el
mes de agosto, sin embargo a veces las circunstancias ponen el momento
oportuno, como hubo de ocurrirnos día del Carmen (16 de Julio de 2014),
cuando a propósito, nos reunimos a la 11 y 56 de la mañana en casa de la
camarada Lucrecia Rivero. Pues, sin haber preparado nada, y fieles al carácter
testimonial de buena parte de este trabajo, comenzamos a inducir la opinión de
la camarada en torno a la llegada de la Virgen del Carmen a la Comunidad, a
lo que ella, no muy segura, contesto:
Tania: Yo creo que a la virgen la trajeron entre el año 55 y 56, porque
cuando yo regresé de Barquisimeto, a vivir a Camunare, teniendo 8 años, ya
estaba ahí.
Engels: ¿Donde nació usted, entonces, camarada?
----- Pues, aunque nadie lo crea yo nací en Curazao, en el pueblito de
Urachiche que así se llama, en el año 1948. Me trajeron a Camunare de un
año, pero rapidito me mude con mamà a nuestra Casa de Barquisimeto.
----- ¿Cómo es eso, Camarada?
----- Si, compadre, mi papá compró una casa allá en Barquisimeto, a
donde iba a descansar, pero vivía aquí atendiendo el abasto y las otras labores.
Por cierto que en ésa casa había una especie de cuarto muy raro con barrotes,
creo que papá lo mando a hacer así para recordar donde estuvo preso. Allí
castigó a Homer muchas veces, porque era tremendísimo, con decirle que
echaba a pelar al pobre Iván, que era muy tímido y tenía que fajarse a juro.
Siempre llegaba alguien reclamando que había hecho esta o aquella
travesura…incluso (entre risas) una vez llego una señora acusándolo de haber
estaba viendo bañarse a su hija con un espejo que metió por debajo de la
puerta…Tengo una anécdota. Usted sabe que a Iván lo jadían mucho, entonces
papà los acabalaba, pues en una ocasión, estando todos en la casa llego una
señora con un muchachito todo morado y con un chichón en el ojo diciendo a
papá que lo había jodido uno de sus hijos. Pues nosotros pensamos que iba a
mencionar a Homer y que va, nombro a Iván. Tremenda sorpresa. Pero lo que
sobre todo más nos sorprendió, fue la actitud de mi papá, quien orgulloso le
dijo a la señora con la voz ronca que tenia: “Mire señora, eso es nada. Cuide a
su hijo, porque le voy a comprar un revolver a Iván y la próxima vez le va a
caer a tiros” Al oírlo, la pobre señora se persigno y le dijo a mí papà: ¡Ay,
Dios, señor eso no se dice!” y se marcho corriendo con el hijo. Pero la cosa no
paró ahí, pues a los pocos días cayapearon a Iván y volvió todo morado a la
casa... En otra ocasión yo tuve que meterme a defenderlo y pelee con una
gorda que llevaba lentes y como yo escuchaba decir que a los que usan lentes
adaptados se les quita para joderlos más fácil, se los quite y le eche duro. Esa
pelea fue en el puente Bolívar que quedaba después de la Escuela donde
estudiabamos.
Como le dije en el año 1956 nos mudamos definitivamente a Camunare; con
nosotros se vino Homer, que era el hermano Mayor. Antes de mudarnos, me
acuerdo que todos los viernes mamà nos mandaba con Iván en un carro par
acá y eso era religiosamente; en el terminal nos colocaban en la parte de atrás
de esos carros que ahora llaman rancheras y el señor nos dejaba allá en la
entrada, donde siempre nos esperaba un trabajador de Papá; recuerdo a Pedro
Clemente González, a Chipichipi, a Juan Camacho y a Jesús Ochoa….Iván y
yo estudiamos en la escuela Jacinto Lara, que quedaba frente a la plaza Lara.
----- Y, ¿también estudió en Camunare?
----- Si, pero los dos últimos grados de la primaria. La escuela se
llamaba Escuela Estadal Graduada. Por cierto daban dos grados juntos:
primero y segundo; tercero y cuarto y quinto y sexto. Yo estudie quinto y
sexto en la casa de la cooperativa, que quedaba frente a la escuela… Era una
casa muy amplia con un enorme patio donde asoleaban maíz, caraota y otros
productos. No díganos que era un galponsote, sino una casa de trabajo pero
muy amplia.
----- ¿Como era Camunare ese tiempo, que usted era apenas una niña?
----- Muy pequeño, compadre. Había pocas casas y todas de bahareque.
Una aquí y otra lejos; se comunicaban por caminos que culebreaban por todas
partes. Esta calle (indicando a la calle principal) era de tierra, por donde
pasaban pocos carros y se hacía pozos de agua durante las lluvias. Yo
recuerdo, que ahí, al frente, quedaba la casa de Nicolás Carrizalez; sí me
acuerdo como si fuera hoy. Ahí había un juego de bolas. Mire cuando se mató
el muchacho de Nicolás, con el machete que le pasó por el cuello, lo velaron
ahí, yo me acuerdo. Mire, compadre, esa calle que hoy llamamos la Avenida
Principal, que está frete a la capilla, en aquel tiempo estaba aquí, derechito
(indicando hacia la casa de Ángel Colmenarez) y salía a la Panamericana, que
quedaba exactamente donde construyeron la autopista. Si, era por aquí porque
las casa quedaban mirando hacia donde sale el sol…Los primeros tiempos esta
calle la alumbraban con una planta eléctrica que movía un motor grande que
roncaba muy duro; a veces repugnaba…Los postas llegaban hasta la entrada
de La Mora, creo… Después pusieron los postas de hierro y la corriente era
permanente… Como dije antes, había pocas casas estos años, recuerdo a
Carlos Arias, a Froilán Rivas y sobre todo a los Santana y los Escalona que
vivían mas allá de la escuela…Por cierto, la Señora Elvira Hernández vivía
subiendo la escuela…y Juana Gudiño en un ranchito muy humilde en el
mismo lugar donde vivió siempre.
---- ¿Cuándo piensa usted que comenzó a crecer Camunare?
---- Desde la Cooperativa, porque comenzó a llegar mucha gente
buscando trabajo y se fueron quedando; así es, por eso es que usted ve que hay
mucha gente de Lara, que fue de donde llegaron más.
----- ¿Cómo era el hogar de los Escalona Sionchez?
----- De mucha abundancia, compadre, nada nos faltaba; papá era una
persona que trabajaba mucho y tuvo vocación para los negocios desde muy
joven. Sus propiedades llegaban hasta las minas que vendió a Carlos Claude,
el que construyó la primera capilla y trajo la Virgen del Carmen. Varias
mujeres ayudaban a mamá, unas con el lavado y planchado de la ropa, otras en
la cocina y otras haciendo cualquier cosa. Se puede decir que muchas de ellas
nos criaron como el caso de Benévola Ramírez, con quién pasé muchos años
de mi vida. Independientemente de la relación personal de ella con papá y de
los hermanos que ella le tuvo, era la que me sacaba a los baños, al circo y a las
fiestas…Fue muy buena conmigo…
----- ¿Que más nos puede contar de su casa?
----- Ah, bueno, que todo el tiempo había trajín de trabajadores. Mire,
papà tenía 28 burros, ocho caballos, como dos mulas…En los burros cargaban
los cantaros de la leche, que ordeñaban allá el corral…Yo siempre iba a los
ordeños llevada por Homer, que era muy tremendo y por eso papá le echaba
duro; eso era muy feo. Recuerdo que por culpa de èl por poco nos matamos
mamà y yo…
----- Cuéntenos, ¿Cómo fue eso?
----- Pues, que un día que íbamos para arriba, para Las Matas, por el
camino que queda por la casa que hoy es de Ali Peralta, a mamá se le ocurrió
que fuéramos no a caballo como siempre, porque le diré que a mamá le
gustaba mucho montar caballo, y con el tremendo pelo negro que le llegaba
mas debajo de la nalga se veía imponente…Pues Homer iba al lado de
nosotras y resulta que en un solar que quedaba precisamente al doblar hacia
Las Matas, estaba una burra, pues a Homer que era tremendo se le ocurrió
azuzarle el burro a la burra, y ahí mismo el animal se puso como loco y dijo a
correr a toda velocidad hacia la burra, con tal violencia que largó a mamá, a
quien se le quedó un mecate amarrado de un pie…¡Ay, dios mío! La arrastró
por todo el solar. Fue muy doloroso ver a mamá gritando de dolor sin que el
animal se parara… Yo no me caí y cuando Homer pudo detener el burro,
vimos lo que le había pasado a mamá: parte del muslo y la batata se le
desgarraron muy feo… La pobre estuvo mucho tiempo en cama. De Chivacoa
venia un médico a verla casi todos los días….
----- ¿Cómo termino todo?
----- Que yo tuve que decirle a papá que fue por culpa de Homer, que si
él no azuza el burro éste no se fuera puesto como se puso… Bueno, mal que
bien hice, y me dio mucha lástima por mi hermano, a quien quería mucho…
Papa (con los ojos aguados), lo castigo muy feo varios días…
----- Entonces, ¿Juan era recio con ustedes?
----- Con nosotros era duro, pero más que todo de palabra, pero fuerte
fue con Homer…Era muy temperamental, a veces de villano pasaba a artista,
pues se ponía a tocar la guitarra, y lo hacía como nadie… Tocaba tangos y
valses y era muy enamorado. Daba serenatas en Urachiche y en
Barquisimeto…Con decirle que cuando llegaban muchachas del pueblo, que
eran pocas, pero las había, buscaba la guitarra y se ponía a tocar, sobre todo en
la raíz de un árbol de mora que quedaba al frente en la casa que después fue de
Lorenzo Silva. Entonces, celosa, yo me iba derechito a avisarle a mamà, que
de inmediato llegaba carraspeando, entonces ellas se iban, porque le tenían
pavor…
----- ¿Ya revolucionario, como lo recuerda?
----- Muy activo. A mi casa llegaba mucha gente de otras partes, sobre
todo de caracas. De ellos recuerdo a Pompeyo Márquez, a Teodoro Petkoff, a
Douglas Bravo, al comandante Magoya, que aun está vivo, a Germán
Saltrón… En los tiempos de Pérez Jiménez nos paso algo terrible, cuando al
momento de estar haciendo una propaganda en un multígrafo alguien aviso
que vena la seguridad nacional, por lo que corrimos a esconder las cosas y los
que hacían la propaganda se fueron rápidamente…Entonces llego el ejercito
buscando y rebuscando…Con tan mala suerte que lograron encontrar, en el
solar de atrás, todo lo que habíamos lanzaba…Pues actuaron con gran
violencia: a papa lo pusieron contra la pared y lo insultaban mucho, después se
lo llevaron preso. Recuerdo que el jefe de ellos se esmeraba diciendo: “Me
van a decir ustedes que no vieron a nadie, si por aquí paso medio mundo. Es
que no ven las huellas…Miren, vengan, ¿quién aplastó tanto monte? y si las
huellas van a allá y se devuelven, ¿cómo que no vieron a nadie?…” Yo
recuerdo que más de cincuenta se llevaron y él se montaba en el convoy
orgulloso con su porte de macho que siempre tenía (quería llorar; su mirada se
perdía en el tiempo, arrancándolo un dolor profundo, que compartimos por
conocer la incuestionable veracidad sobre la vida de aquella leyenda de
Camunare Rojo)…
Hicimos un breve receso, porque la Camarada Lucrecia discutía con su
nieto cachi en torno a un hermoso conejito negro, de la nuera, que al
parecer se habían comido los perros. Llego alguien pidiendo agua; Aní
Moyetones carrereaba a su hijo flaquito como el abuelo y por la televisión
se escucho un comentario sobre al Tercer Congreso del PSUV.
Comentamos que William, esposo de Tania, estaba en la plaza queriendo
hablar con la Diputada Contreras, una recia y joven caraqueña que
estaba en el pueblo a propósito de la Fiesta de la virgen. También estaba
Braulio Álvarez, también diputado y viejo luchador campesino. Aun se
escuchaba el sonido en la plaza que quedaba a metros de donde
estábamos y de regreso a la conversación, Tania fue directo a los
recuerdos de la feroz represión que sufrieron Camunare Rojo y su padre.
----- Mire, compadre, mamà era bastante fuerte y activa. Una mujer
convencida y arriesgada. Muchas veces a mi me llevo a los lugares donde
tenían a papá y hasta ayudaba, pues me metían por entre la falda y la pantaleta
papelitos doblados que entregaba a papà, preparada por él, quien me decía
péguesele al guardia de una pierna, para que la dejen entrar: entonces yo
gritaba de embuste: ¡quiero ver a mi papá! ¡Llévenme a donde tienen a mí
papá! Y al final lo lograba.
----- ¿Quiere decir que usted estuvo en los temibles calabozos…?
----- ¡Claro! ¡Muchas veces!... ¡Ay, dios mío a vaina fea y hedionda!
Pero lo más horrible era el agujero donde papá hacia las necesidades donde
echaban creolina, que hedia horrible, tanto que daba ganas de vomitar…Era
pequeñito y había un catrecito donde dormía papá…Cuando él me llevaba por
los calabozos le dacia a los preso: “ ésta es mi hija”, yo los veía con lástima
porque se les notaba que había sufrido mucho….En otra ocasión en la misma
cárcel, yo no sé cómo lo hicieron, pero mamà y otras mujeres sacaron o
metieron un aparato que no era muy grande y era de hacer propaganda…Un
día de estos le voy a preguntar a ella para ver qué me dice…
----- Hemos oído hablar de un circo que llegaba a Camunare de vez en
cuando, ¿Qué sabe Ud., a propósito?
----- ¡Ah!, sí. Se llamaba el Circo de Rebulicio. Que no era un circote
como los de ahora, sino maromeros… Recuerdo que venían en un camión de
tablas, que tenía la parte adelantera pintada como un pez. Después del medio
día el camión recorría el caserío invitando a la gente; hablaba un ayudante con
una bocina grandota… Bueno, como le decía no había variedad: que si un
muchacho flaquito recorría una cuerda como a metro y medio de suelo;
Rebulicio, el dueño, manejaba un loro y un mono. El loro sacaba el papelito
de la suerte y el mono hacia graciosas piruetas. También la esposa de
Rebulicio hacía reír a una con una máscara horrible que tenía unos dientes
muy grandes. Creo que lo mejor del bendito circo era el acto de la hija de
Rebulicio, quien se montaba en mesas montadas sobre botellas. O sea la
primera mesa sobre cuatro botellas y después de ésta cuatro botellas más y
otra mesa, donde se paraba a danzar la muchacha que era muy bonita.
Recuerdo que yo me bañe con ella en el baño público que quedaba al lado del
dispensario. Tenía los ojos azules y era blanca con el pelo encrespado casi
amarillo.
----- Cuéntenos del baño que acaba de nombrar.
----- Bueno, que quedaba al lado del dispensario. Cuando lo
inauguraron, creo que en el gobierno de Medina, acudió mucha gente; de un
lado la fila de los hombres y del otra las mujeres. Nos bañábamos casi
desnudas y también los hombres; cada uno en su baño. Era muy gracioso todo
aquello; un chorrote de agua…
----- Juan Murió en un mes de enero, ¿no?
----- Si, el trece de enero de 1969.
----- Se ha conocido que murió de los golpes que recibió durante las
torturas que le propinaron en muchos años…
----- Claro, en parte. Finalmente le dio un infarto, el mal de chagas. En
aquel tiempo tenía el corazón muy crecido (se puso seria y los ojitos inquietos,
acompañaron la inquietud de los labios que se contraían dramáticamente)…
murió en una especie de cuarto independiente que había construido en un
costado de la casa. Allí estaba acostado y desde días anteriores le dolía mucho
una pierna… Cuando mamà lo encontró estaba infartado, con la cara para un
lado… Lo llevaron a Chivacoa en un carro que pasaba por casualidad, pero
quienes lo llevaban dicen que murió más allá de La Virgen….
JUAN SÁNCHEZ “EL CANTOR DEL PUEBLO”
9-11-2011.- 10 am. Casa de Lucrecia Rivero. Entrevistador: Engels Rivero.
Fotografía: Jorge Luis Yajure (cachi)
El día estaba muy claro, y como siempre, nos preparábamos para a ir a
entrevistar a alguno de los camaradas según el cronograma. Sin embargo, me
entretuve largamente conversando con mis hijos Lucrexy, Ani, Cachi, su
mujer Mirla y Dominga, la hija de Lucrania, que llegó como a las once.
Precisamente cuando Cachi salía con el teléfono en una mano, apareció en la
acera, viniendo de donde el compadre Rafael Antonio Rodríguez, Juan
Sánchez, quien formaba parte de nuestra agenda investigativa sobre el pasado
y presente de Camunare Rojo. Cuando lo vi, decidí echarle con él esta vez, en
parte porque se me estaba haciendo muy tarde y debía regresar temprano a
Urachiche. Luego del saludo, le hice algunas preguntas casuales, a lo que él
opino rapidito, con su sonrisa despampanante. Le propuse que habláramos y
aceptó gustoso, porque en casa de Roger lo habíamos acordado. Paso a la
casa, le acomodaron una silla y le dimos largo y tendido.
E: usted nació en Camunare, compadre?
JUAN: No. Soy larense, de Tamaca.
Tamaqueño, pero desde niño ha vivido en Camunare dedicado al canto
revolucionario y la artesanía. En cincuenta años de incansable actividad se ha
ganado el distintivo de Cantor del Pueblo. Este es Juan Bautista Sánchez.
FROILAN RIVAS (SEGÚN SU HIJO ALFREDO)
ENTREVISTA con Alfredo Rivas.- Casa de Lucrecia Rivero. 10-11-2011.
11am a 12 y 30 pm. Entrevistador: Engels Rivero. Fotografía: Jorge Luis
Yajure (cachi)
Una historia del tipo que queríamos escribir, no sería completa y de
hecho no lo será, sin el testimonio de uno de los verdaderos fundadores de
Camunare Rojo, nos referimos a Froilán Rivas. Audaz y aguerrido comunista,
hombre integro, jovial, sincero y honesto, que legó a la posteridad un ejemplo
perdurable de lucha y sacrificio. Fue Froilán de las primeras familias que se
asentaron en la parte de arriba, mucho antes que Juan Escalona adquiriera de
los Jiménez sus tierras y de que se fundara el partido Comunista. Vivía la zona
la postrera etapa del gomecismo caracterizado por el absoluto ostracismo de
las masas, en Urachiche gobernaban los Jiménez, nefastos latifundistas que al
amparo del gomecismo enfeudaron Urachiche, después de ser despojado de su
resguardo indígena. En Palital, Miraflores, El Junco, Maimire y Buenos aires,
ejercían su déspota gobierno donde los peones eran vulgarmente esclavizados,
robada su fuerza de trabajo y encadenados con las deudas por generaciones.
Entonces llego Froilán a estos rastrojos, y junto a él este que otro. Vivió luego
en la zona del Pereño, donde vivía Aida Carrillo, y de allí, como un rayo se
fue por Venezuela a cumplir las tareas que el partido le encomendaba, en
beneficio del sueño proletario que le contaba Humberto Arrietti y que
fortaleció durante las lecturas de la teoría Marxista.
Desde luego que ya no escucharemos sus relatos, sus hazañas, sus
sacrificios, pastoreados por la risa a flor de labio como la de todos los Rivas,
porque Rivas que no es risueño no es Rivas. Ni sus permanentes consejos, ni
el odio creativo que siempre le tuvo al imperialismo y a la burguesía, porque
antes que hablar de la batalla de Carabobo, Froilán y todos los comunistas
sabían de las grandes batallas contra el nazismo: Leningrado, Moscú, Berlín.
Y antes que hablar de Prudencio Vásquez, lo hacían de Lenin, de Stalin, de
Trosky antes que fuera execrado. Total eso era Froilán, un típico campesino
comunista, camunareño nato, que tuvimos el privilegio de conocer y
compartir, sobre todo cuando tenía su bodega donde vivía Juan Milán.
Por tanto debido a que la vida se le fue hace tiempo al camarada
predilecto, debíamos de alguna manera reflejar su obra, pero ya no
interpretando sus actos de otros relatos, porque muchos de sus compañeros
aun están vivos, sino aunque fuera unas palabras, decidimos viajar aunque
fuera un día a la vida de Froilán Rivas, y lo intentamos de labios de su hijo, el
compadre Alfredo Rivas, quien gustoso decidió conversar unas palabras con
nosotros. Propósito que hubo de cumplirse el 10 de noviembre de 2011entre
las 11am y las 12 y 30 pm, cuando amablemente pasó hasta la casa de la
Camarada Lucrecia Rivero y debajo del jardín hablamos lo siguiente:
E: ¿Usted es Camunareño?
Alfredo: Si. Nací aquí el 1º de Mayo de 1952.
E: Pero se ha sabido que vivieron en varios lugares?
Alfredo: Ufff, pero nos fuimos, no huyendo, sino a hacer trabajo político.
Porque mi papá, lo primero que tenía en mente era la lucha por la revolución.
En eso nunca dudaba y cada vez que teníamos una nueva tarea, simplemente
nos decía: “vamos a prepararnos porque nos vamos” Nunca decía porqué. Mi
mama lo seguía también sin responder porque también era comunista como
toda mi familia. Todo lo hacía como si fuera un deber; algo que había que
hacerse y nada más. Después cuando nosotros fuimos creciendo menos,
porque entonces éramos más. Yo nunca dude en echarle bolas y mi hermano
Ernesto y los demás, porque los últimos muchachos nacieron cuando ya el
partido estaba prácticamente paralizado. Fíjese que la primera vez que salimos
llegamos a la Guaira, donde ya había varios familiares entre ellos mi abuela,
José, Juan Ramón, Emilio, Julián y Pedro, todos Serrano, familia por el lado
de mi mama.
Engels: Roger Ortega nos hablo positivamente de tu Tío Juan Ramón Serrano,
dijo que era un hombre muy valioso y solidario.
Alfredo: Ah, sí. El era así, y si lo dijo Roger, fíjese que es verdad lo que le
dije de mi tío. Era un convencido a toda costa.
E: Volvamos al comienzo. En qué lugar especifico tenía su familia la casa
aquí en Camunare?
Alfredo: Donde vive Aida Carrillo. Las mujeres eran: María Nicolasa, Mama,
María Adriana y Petra Serrano. Muy pocas casas había, una aquí y otra allá.
Cuando comenzamos a dar vuelta, Camunare tomaba mucha vida con la
cooperativa, pero nosotros pasamos la mayor parte del tiempo fuera, claro
siempre manteníamos contacto con el pueblo, porque aquí estaban nuestras
raíces.
Engels: Díganos, compadre, ¿cómo eran las casas de Camunare en su tiempo?
Alfredo: De bahareque con techo de paja. Había bastante y estaban
diseminadas en distintos lugares
Engels: Tus tíos y tu abuelo, ¿puedes nombrarlos?
Alfredo: Mi tío Remigio, mi tío Pedro Rivas, mi tío Benjamín, mi tía Petra…
Engels: De la Guaira, ¿para donde tomaron?
Alfredo: Para Caracas, cerquita. De allá, a los años regresamos a Camunare,
de aquí al Caliche, al Guayabo, al sector Bella Vista. En todos esos lugares
dejábamos una casa y trabajábamos en el campo. Mi papá siempre tenía una
bodeguita donde estábamos. Al caliche fuimos dos veces. La última vez
estuvimos en el Caliche en el año 1963, y a mi papa le quemaron una bodega.
Fue de noche, cuando llegaron y escuchamos muchos guaros por los
alrededores de la casa y tuvimos que salir, entonces entraron y le echaron
gasolina y le prendieron candela.
Engels: Y ¿en La Guaira?
Alfredo: Como le dije vivíamos muchos de mi familia, y ayudábamos todos.
Trabajábamos en cualquier cosa y ayudábamos en la propaganda, en las tareas
del partido. Esto fue mayormente en la época de Leoni, creo…
Engels: ¿Quienes?
Alfredo: Las bandas armadas de Acción Democrática. Ocurrió una madrugada
Engels: ¿Como era Froilán Rivas?
Alfredo: Muy tranquilo al igual que mi mamá. Jamás decía una grosería y
nunca nos pegaba. Para todo había un acuerdo, una palabra dulce, un
consejo…
ALESIA CAMPOS (entrevista)
FECHA: 15- 11 -2011 Hora: de 8am a 9 y 20 am. Entrevistador: Engels
Ramón Rivero. Fotografía: Emerson Alvarado y Edicta Guiza.