individual
DEL SIGUIENTE TEXTO SELECCIONA
TODAS LAS PALABRAS ACENTUADAS
CON TILDE Y CLASIFICALAS SEGUN LAS
NORMAS DE ACENTUACION.
TAMBIEN SACA TODOS LOS HIATOS Y 10
DIPTONGOS. SEPARA EN SILABAS LAS
PALABRAS EN NEGRITA
El alzado
Juan Antonio despertó a los ladridos. El corazón le dijo lo que sucedía y de un salto corrió hasta
la silla. Con el revólver en la mano, sigilosamente pasó a la otra habitación. Su padre dormía.
Trató de ver por la rendija y en la penumbra adivinó la línea de soldados, que a otro le hubiera
parecido una sinuosidad del terreno. Cuando volvió el rostro ya el viejo se había incorporado.
-Estoy cogido, taita. -dijo secamente. Y al cabo de un segundo agregó en poca voz: ---Salga y
diga que yo me entrego.
El viejo palideció. Los iris se le hicieron pequeñitos como puntos de alfileres y miró a su hijo
con una mirada que hacía daño de tan dura. Se llegó hasta él, sin hacer ruido, y
sordamente desgranó las sílabas del insulto:
Esto era lo último que esperaba de ti.
Juan Antonio no quiso entender el significado de esas palabras. ¿Acaso el padre lo creía
cobarde? y apretó más el revólver, como queriendo deshacerlo a fuerza de los dedos.
Lentamente, como si nada sucediera, el viejecito todo huesos comenzó a vestirse. Después, con
paso seguro, atravesó su cuarto y llegó a la puerta que daba al camino. Resuelto sin titubeos, la
abrió; y antes de que el sargento diera orden de disparar, deshizo la distancia que les separaba y
asombró a la soldadesca con su voz aplomada:
-Mi hijo está ahí y se rinde si le aseguran que van a fusilarnos juntos- dijo.
Cruzó los brazos y se dio a ver cómo el sol comenzaba a poner oro en los cogollos de los pinos.
Cuentos escritos antes del exilio
Juan Bosch