MI DISCURSO
Estimados amigos,
Hace unos días atrás el excandidato presidencial Vargas
lleras propuso para enfrentar el tiempo de pandemia, no solo
reducir en un 30% el salario de los empleados, sino también
congelar el pago de las primas y las cesantías. Esta propuesta
no es legítima y tiene que ser reorientada porque los
trabajadores del Estado por mucho tiempo han entregado su
tiempo, esfuerzo y energía al servicio de nuestro pueblo,
ganándose su derecho a ser remunerados dignamente.
Es cierto que todos debemos ser solidarios recordando las
palabras del Sabio Salomón en el libro Eclesiastés: “Echa tu
pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo
hallarás (Eclesiastés 11: 1); pero debemos distinguir entre la
verdadera solidaridad y la falsa solidaridad. Hoy en calidad
de docente con el corazón en la mano vengo a referirme
sobre la peligrosa del ex candidato presidencial Vargas
Llegas.
Según la corporación Transparencia por Colombia en su
informe titulado, “Así se mueve la corrupción”, solamente
entre 2016-2018 detectó 327 hechos de corrupción
reportados por 46 medios de prensa nacional; y en la
investigación se identificó que son cuatro los delitos que
más cometidos en los hechos de corrupción, en primer
lugar se encuentra peculado o malversación de los fondos
públicos con un 18%, le siguen la celebración indebida de
contratos, falsedad en documento público y concierto
para delinquir.
¿Se han puesto a pensar qué pasaría si se atacara la
corrupción, y todo el dinero que se recupere fuera invertido
en disminuir las desigualdades sociales? ¿Por qué en este
tiempo de pandemia el excandidato presidencial Vargas
Lleras no se refiere a la corrupción, ni cuestiona el
exagerado sueldo de los congresistas, sino que propone
tomar el sueldo de la clase obrera del Estado?
En calidad de Docente, quiero referirme a aquellos que son
el alma de esta sociedad, a los trabajadores del sector
educativo. Vengo a defender el talento humano de nuestro
sector educativo puesto que somos los formadores de
quienes son el fututo de nuestra sociedad, y aun así nuestro
salario es ínfimo. Por eso con la mano en el corazón les
digo que se debe reorientar la propuesta de reducir el salario
y tomar la prima y las cesantías de los Docentes.
la mejor solución a la economía en el tiempo de pandemia no
es tomar el salario de quienes servimos a los niños,
adolescentes y jóvenes de esta sociedad, sino frenar el
flagelo de la corrupción y reinvertir todos estos recursos en
el bienestar de nuestras comunidades para que en nuestra
sociedad no haya hambre ni sufrimiento en este tiempo de
pandemia.