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Análisis Métrico y Temático del Coro en Lirica Griega

El coro resume la declaración de Tiresias sobre el culpable del asesinato de Layo. Señala que la voz divina del Parnaso declaró que todos deben rastrear al misterioso hombre, en referencia a Edipo. Este huye por bosques y cuevas como un toro solitario, siendo miserable en su camino. Busca apartar los oráculos de Delfos pero su destino ya le persigue constantemente. El coro insinúa que Edipo es el culpable sin decirlo explícitamente, con la ironía característica de la obra.

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Análisis Métrico y Temático del Coro en Lirica Griega

El coro resume la declaración de Tiresias sobre el culpable del asesinato de Layo. Señala que la voz divina del Parnaso declaró que todos deben rastrear al misterioso hombre, en referencia a Edipo. Este huye por bosques y cuevas como un toro solitario, siendo miserable en su camino. Busca apartar los oráculos de Delfos pero su destino ya le persigue constantemente. El coro insinúa que Edipo es el culpable sin decirlo explícitamente, con la ironía característica de la obra.

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Vanessa Ariza Hernández

Lirica Griega

Texto

Χορός

ἔλαμψε γὰρ τοῦ νιφόεντος ἀρτίως φανεῖσα 
φάμα Παρνασοῦ τὸν ἄδηλον ἄνδρα πάντ᾽ ἰχνεύειν. 475
φοιτᾷ γὰρ ὑπ᾽ ἀγρίαν 
ὕλαν ἀνά τ᾽ ἄντρα καὶ 
πέτρας  ἅτε ταυρος 
μέλεος μελέῳ ποδὶ χηρεύων, 
τὰ μεσόμφαλα γᾶς ἀπονοσφίζων  480
μαντεῖα: τὰ δ᾽ ἀεὶ 
ζῶντα περιποτᾶται.

Traducción

Antistrofa 1

Recientemente la voz divina, una vez iluminada, declaró que,

desde el nevado Parnaso,

todos los hombres deben rastrear al misterioso hombre.

Huye por doquier, bajo lo salvajes bosques, sobre grutas y cuevas.

Como un toro, pues vive en soledad, es de tal suerte misero por su misero andar.

Pues aparta de la tierra los oráculos, del templo délfico.

Pero ellos, siempre vivos, revolotean alrededor.


Comentario

El coro se sitúa posterior a la declaración de Tiresias a Edipo, en la cual dice que es el


culpable del asesinato de su padre, Layo. Edipo, trastornado, cree que se trata de una treta
de Creonte para llegar al poder y le acusa de ello, como veremos más tarde, la situación es
crucial para entender este fragmento. Pues, así el coro no señale explícitamente a Edipo
como el culpable, sí lo comunicará con sus formas, como se verá posteriormente.

En primer lugar, el texto no evidencia problemas graves en cuanto a la crítica textual. Las
dos versiones contrarrestadas: [ CITATION ACP \l 9226 ] y[ CITATION Alp50 \l
9226 ], solo conllevan una diferencia. πετραῖος ὅ ταῦρος[ CITATION Alp50 \l 9226 ]. Y
πέτρας  ἅτε ταυρος [ CITATION ACP \l 9226 ]. Esta sección se bastante debatida, la
primera versión la traduce Lasso como: “Ya está huyendo como «pétreo huye el toro”. El
sujeto de φοιτᾷ es el hombre desconocido y πετραῖος ὅ ταῦρος. Constituye un sintagma
nominal en función predicativa ὅ ταῦρος, que es modificado por πετραῖος. Sin embargo, la
versión de Cambrigde πέτρας  ἅτε ταυρος resulta más clara. Pues el καὶ coordinaría ἀνά
τ᾽ ἄντρα con πέτρας: “sobre cuevas y grutas”. Así pues, me decanto por la última opción
por la relación semántica entre ἀγρίαν ὕλαν, ἄντρα y πέτρας. Ya que, todos refieren a
lugares ocultos “ la selva salvaje, las cuevas y las grutas”, y hay un τε y un καὶ  entre ἄντρα
y πέτρας coordinándolos.

Al tratarse del coro, vale la pena hablar de la métrica del pasaje. Se trata de un ritmo
eolocoriambico en la primera parte y segunda parte de la antistrofa y anapéstos en la
tercera.
La propuesta métrica es la siguiente:
ᴗ- ᴗ-/- ᴗ ᴗ-/ᴗ/- ᴗ-/ -^ ia* ch**an* Primer periodo
1
--- /ᴗ -/ᴗ ᴗ-/ ᴗ- /ᴗ ᴗ-/ ᴗ ᴗ- ch*ia*an*ia*an*cr
-- ᴗ ᴗ - ᴗ - telesileo
--ᴗ ᴗ- ᴗ- telesileo Segundo periodo
-- ᴗ ᴗ- - reiziano
ᴗ ᴗ -/ ᴗ ᴗ-/ ᴗ ᴗ-/-- tetrámetro anapéstico
ᴗ ᴗ-/ ᴗ ᴗ-/ ᴗ ᴗ-/ ᴗ- 3 anapestos*ia Tercer periodo
--/ ᴗ ᴗ-/ - ^ 3 anapestos
- ᴗ ᴗ/ ᴗ ᴗ-/-^ 3 anapestos

1
Es debatido este tipo de coriambo. Sin embargo, acepto la propuesta de [ CITATION Ric \l 9226 ]pues
presenta la contracción de dos breves en una larga (---) en vez de (-ᴗ ᴗ -).
En el primer periodo, el dios délfico declaró la búsqueda del hombre misterioso, el
culpable. Los coriambos coinciden con τοῦ νιφόεντος … φάμα Παρνασοῦ. φάμα es el sujeto
de la oración y τοῦ νιφόεντος Παρνασοῦ es un genitivo de punto de partida. Entonces se
responde a las preguntas : ¿ quién declara? Y ¿ de dónde viene? Por ahora cabe señalar que
los coriambos coinciden con los focos de atención y los anapestos,
τὸν ἄδη/λον  ἄν/δρα πάντ/᾽ ἰχνεύειν, hacen su aparición cuando se trata del complemento
directo de ἔλαμψε respondiendo a la pregunta: ¿qué declara?

En el segundo, hay dos telesileos: φοιτᾷ γὰρ ὑπ᾽ ἀγρίαν y ὕλαν ἀνά τ᾽ ἄντρα καὶ , que


tratan los lugares que frecuenta el hombre misterioso. Y finaliza con un reiziano: πέτρας 
ἅτε ταυρος, que comienza con el último lugar que frecuenta el hombre desconocido y su
semejanza al toro.

Finalmente, con anapestos se describe su suerte como fugitivo, misera, y el inminente


destino que ya “revolotea” a su alrededor. Este ya le ha alcanzado. Los anapestos son una
marcha, entonces es pertinente relacionar las asechanzas del destino, con la persecución que
se percibe con la marcha.

En cuanto a la interacción del ritmo como un continuo. Cabe señalar que en el primer
periodo ha de notarse “el «ritardando» del segundo dímetro coriámbíco con cuatro largas
iniciales 2 respondiendo perfectamente al sentido gravoso” [ CITATION Jos \l 9226 ]. Es decir
que los versos 474 y 475 se introduce con yambos, un ritmo ligero, y gracias al ritardando
señalado se crea un ambiente de tensión. El segundo y tercer periodo constituyen una frase
musical, pues están conectadas por un efecto de aceleración, en el ritmo del fragmento: los
telesileos y el riziano se deslizan dulcemente por el tempo, como un allegro. Luego los
anapestos, en tanto son una marcha, constituyen una aceleración en el ritmo y quizá un
creccendo. En el sentido del fragmento esto significa que, en vv 476-478, exploramos los
lugares que recorre el fugitivo, acompañado de un allegro. Pues estamos conociendo su
andar, deteniéndonos el ritmo con suavidad por estos lugares. Posteriormente en vv479-482
el vertiginoso destino hace su aparición y se encarga de asecharle. Con una marcha, los
anapestos, se enfatiza la presencia constante del destino que persigue al culpable.

Tratadas ya las cuestiones métricas, vale la pena resaltar los tiempos de los tres verbos
conjugados ἔλαμψε: aoristo, φοιτᾷ y περιποτᾶται: presente. Esto es importante, pues la voz
divina declaró, en pasado, lo que deben hacer. Mientras el hombre va de un lado a otro y el
destino revolotea a su alrededor en el presente.

2
Cabe notar que el autor seguía otra versión del texto, en el suyo eran cuatro larga iniciales, debido a esto
mi propuesta métrica no es idéntica a la suya. En la versión trabajada es una larga final en el primer dímetro
coriámbico y tres al comienzo del siguiente.
El fugitivo y el destino se han encontrado en el presente. Y “ la voz divina”, ya declaró,
ἔλαμψε, la búsqueda del asesino. Entonces, el predicativo a φάμα, φανεῖσα (474) nos da a
entender que se trata de un mortal, pues está en voz pasiva. La voz fue iluminada por algún
dios. Además, aparece un genitivo de punto de origen: τοῦ νιφόεντος Παρνασοῦ. Esto
indica que aquella voz viene del nevado Parnaso: “There to the north-west soars up
Helicon, and beyond it, Parnassus; and though this is the middle of May, their higher
cliffs are still crowned with dazzling snow. Just opposite, nearly due north, is Thebes, on
a low eminence with a range of hills behind it” [ CITATION Sir03 \l 9226 ]. Lo anterior quiere
decir que aquella voz vino de un lugar eminente e “iluminado” tal como Tiresias llegó
desde otro lugar, brillante en tanto su calidad de adivino. Una voz iluminada por los dioses.

El fugitivo, es decir, ἄδηλος ἀνήρ, “Anda por doquier, bajo lo salvajes bosques, sobre
grutas y cuevas”. Las preposiciones ὑπό y ἀνά preceden los lugares por los cuales se
escabulle el hombre desconocido, lo cual indica un movimiento por caminos oscuros, tal
como hace Edipo, al culpar a Creonte y creer que todo es un plan para destronarle. Y este,
tiene el predicativo de ταυρος y ἅτε con el participio χηρεύων refuerza una idea causal.
Entonces a Edipo, tal como un toro3 pues vive en soledad, le acompaña otro predicativo,
esta vez predicativo de ταυρος; es μέλεος. Juxtapuesto con μελέῳ ποδὶ “the yuxta-position
of these words adds considerably to the force of the passage”(12). Cabe recalcar que el
dativo tiene una función causal. Entonces el toro es misero a causa del misero andar. Lo
cual describe perfectamente la situación de Edipo, quien solitario, es misero a causa del
camino lleno de desgracias que ha recorrido.

Finalmente, Edipo adquiere en vv. 480 otro predicativo, ἀπονοσφίζων, cuyo complemento
directo es τὰ μεσόμφαλα γᾶς μαντεῖα. En el complemento directo es importante aclarar que
μεσόμφαλα es un adjetivo atributivo de μαντεῖα y se refiere a: “The ὀμφαλός in the
Delphian temple, a large white stone in the form of a half globe, was held to mark the spot
at which the eagles from east and west had met: hence Pindar calls Delphi itself” (Aesch.
Eum. 40). Por lo tanto, estamos en un caso de metonimia. Se trata pues de los oráculos de
Delfos. El participio se construye con genitivo γᾶς. Entonces Edipo pretende apartar o
borrar los oráculos de la tierra. Sin embargo, τὰ δ᾽ ἀεὶ  ζῶντα περιποτᾶται.

La acción se suspende en el tiempo pues el coro interviene en medio de la acción, esto es, la
búsqueda de Edipo por otras explicaciones y el destino acechándole. Mientras lo dicho por
Tiresias ya pertenece al pasado. Con la identificación de los personajes dentro del pasaje, es
claro que el coro no hace más sino insinuarnos que definitivamente Edipo es el culpable,
sin decirlo explícitamente. Esto con la ironía característica de la obra.

3
“The bull is the type of a savage wanderer who avoids his fellows. Soph. in a lost play
spoke of a bull “that shuns the herd” (Bekk. Anecd. 459.31).    
La búsqueda constante también está demarcada en las palabras utilizadas. El destino es la
luz que finalmente nos llevará a conocer al fugitivo, cargado de misterio. En el siguiente
cuadro se ven las palabras usadas a lo largo del pasaje para demarcar lo que a grandes
rasgos se considera en una investigación: el conocimiento y la ignorancia.

Luz/conocimiento Oscuridad/ignorancia
ἔλαμψε 474 ἄδηλον 475
φανεῖσα 474 ἰχνεύειν 475
νιφόεντος 474 ἀγρίαν ὕλαν 476
μαντεῖα 481 ἄντρα 477
περιποτᾶται. 882 πέτρας 478

Al principio se alude a la luz con ἔλαμψε, φανεῖσα y νιφόεντος. Esta ilumina las tinieblas:
ἄδηλον, ἀγρίαν ὕλαν, ἄντρα y πέτρας. Posteriormente en esta lucha acude al oraculo,
μαντεῖα, para revelar la verdad. Esto es, descubrir al asesino de Layo. Todos los hombres
han de rastrearle, ἰχνεύειν, y solo se rastrea lo desconocido. Finalmente, este oraculo
siempre estuvo περιποτᾶται. Es decir, el conocimiento siempre estuvo allí. Revolotea
alrededor de Edipo. Esto es, Edipo, en tanto ignorante e ignorado, es la oscuridad y entre
ella se desplaza. Mientras la luz, es decir, la verdad siempre estará a su alrededor buscando
revelarle.

El fragmento trabajado se caracteriza por múltiples unidades esenciales para su


interpretación. En todos sus niveles refleja una tensión presente en la antistrofa como
reflejo de la situación paralela que se desarrolla en la obra. Una lucha que llega a su clímax
entre la luz/ conocimiento y la oscuridad/ignorancia.

Bibliografía
Dain, A. (1950). Sophocle Oedipe Roi. Paris : Les belles Lettrez.

Erfurdt, K. G. (1842). The Oedipus Rex. London : Longman.

Guerra, A. G. (1997). Manual de métrica griega. Madrid: Ediciones Clásicas Madrid.

Jebb, S. R. ( 1903). The Oedipus Tyrannus. Cambridge University Press.


Pearson, A. (n.d.). Sophoclis Fabulae. Typographeo Clarendoland.

Vega, J. S. (n.d.). Los coros de Edipo rey; notas de métrica. México : Unam.

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