QUE ES UN MINISTERIO
ETIMOLOGÍA
DIAKONEO -> SERVIR
DOULEUO -> SERVIR COMO UN ESCLAVO
HYPERETES -> PALABRA INDICA UNA VOLUNTAD DE SERVICIO QUE DA A OTRO
EL TERMINO MINISTERIO SE USA AMPLIAMENTE PARA DESIGNAR:
TAREAS
FUNCIONES
SERVICIOS
PODERES
RESUMEN:
MINISTERIO -> SERVICIO.
MINISTRO -> SERVIDOR.
Cristo que no vino a ser servido si no a servir (Mt. 20.28) “de la misma manera que el Hijo del
hombre, que no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos”.
El ministerio, el servicio a los demás, nos asemeja a Cristo.
Hay en la iglesia pluralidad de ministerios, pero unidad de misión. A los apóstoles y sucesores les
confirió Cristo el encargo de enseñar y santificar en su propio nombre y autoridad.
EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LOS MINISTERIOS.
Por designación expresa de Jesús Lc. 6.13 “Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y eligió
doce de entre ellos, a los que llamó también apóstoles”.
Por designación del Espíritu Santo Rm. 12. 6-8 “Pero tenemos dones diferentes, según la gracia
que Dios nos ha concedido: si es el don de profecía, ejerciéndolo en la medida de nuestra fe; si es
el ministerio, sirviendo en el ministerio; si es la enseñanza, enseñando” 1Co. 12. 8-11 1Co 12.28 Ef.
4.11
Por designación de la iglesia 1Co “Mostraos vosotros también deferentes con ellos y con quienes
con ellos trabajan y se afanan”. 1 Tes 5.12 “Os pedimos hermanos, que tengáis en consideración a
los que trabajan entre vosotros, os presiden en nombre del Señor y os amonestan”. Rm. 16. 1
El Nuevo Catecismo de la Iglesia (1994), al hablar de los fieles cristianos. (871-873) reconoce que
entre los bautizados se da una verdadera igualdad en cuanto a la dignidad y acción, pero existen
diversos ministerios, carismas y dones.
Tipos de Ministerios.
Antiguo Testamente-> sacerdotes y levitas.
Nuevo Testamento-> apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros.
Los ideales del Ministerio son retratados en el liderazgo de servicio de Cristo.
Hch 6:3-> cualidades espirituales buscado en los líderes.
++ 1 Tm 3, 1-13 ; Tito 1, 6-9.
SERVICIO EN COMUNIDAD
CON LÍDERES MADUROS TENDREMOS COMUNIDADES MADURAS.
Las comunidades maduras son aquellas en las que cada uno de sus miembros ha descubierto que
rama de la vida es; es decir, cómo y dónde quiere Jesús que le sirvamos, y habiéndolo descubierto,
se ha puesto a trabajar comprometidamente para la construcción del Reino de Dios. Esta es la
voluntad de Cristo. Mc 10: 42-45 (leer)
Jesús mismo se pone como ejemplo de servidor. Si él lo hizo, nosotros, que nos llamamos
discípulos suyos, no podemos menos que hacer lo mismo 1Jn 2:6 Siguiendo su ejemplo. Jn 5:17.
En la comunidad o grupos de oración, el ambiente más adecuado para desarrollar
permanentemente nuestro servicio son los ministerios. Cuando servimos así, en equipo, tenemos,
como lo dice Pablo. Flp. 2:5 “Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo”.
Nosotros admiradores de los dones y gracias de Dios, y es nuestro deber emplearlos al servicio de
nuestros hermanos 1P 4: 10-11“cada uno ha recibido su don; póngalo al servicio de la multiforme
gracia de Dios. El que habla que lo haga conforme al mensaje de Dios; el que realiza un servicio,
hágalo con la fuerza que Dios la ha concedido, a fin de que en todo Dios sea glorificado por
Jesucristo, a quien corresponden la gloria y el poder por siempre”.
Dar la gloria a Dios Jn 15:8 “La gloria de mi padre está en que deis mucho frutro, y seáis mis
discípulos” también dando nuestro testimonio lo que Dios hace en nosotros.
SERVICIO Y SANTIFICACIÓN
Los líderes de la comunidad deben trabajar básicamente para una cosa: para que todos los
miembros del grupo conozcan a Jesucristo, se santifiquen y así, alcancen su salvación.
Todo cristiano debe ser consciente de que vocación es la santificación 1 Ts 4:3 “Dios quiere vuestra
santificación que os alejéis de la fornicación” -> así podremos ser un discípulo de Cristo.
Pero ¿Cómo obtendremos la santidad?
La santidad pasa, ineludiblemente, por el servicio consagrado a Dios y a nuestros hermanos. La
diferencia entre unos y otros será, entonces, en la forma en que el Señor quiere que nos
santifiquemos es decir, la manera concreta en que quiere él que le sirvamos. Cada santo que
conocemos y que admiramos, alcanzó la santidad precisamente siguiendo fielmente el plan de
Dios para su vida, sin sustituirlo por uno propio y personal.