Las fundaciones son organizaciones constituidas sin fin de lucro que, por
voluntad de sus creadores, tienen afectado de modo duradero su patrimonio a la
realización de fines de interés general. Nacen en virtud de un negocio jurídico
fundacional, que implica la concurrencia de dos elementos: la declaración de
voluntad de querer constituir una fundación y la atribución patrimonial o dotación,
que, pudiendo consistir en dinero u otras clases de bienes, ha de ser adecuada y
suficiente para el cumplimiento de los fines fundacionales.
Es decir, toda fundación tiene tres elementos estructurales:
a) La dotación; en este sentido, la Ley de Fundaciones considera suficiente la
dotación cuyo valor económico ascienda a 30.000 euros.
b) El fin de interés general al que se haya afecto la dotación. Como fines de
interés general que puede perseguir una fundación se hallan, entre otros, la
defensa de los derechos humanos, de las víctimas del terrorismo y actos violentos,
asistencia social e inclusión social, cívicos, educativos, culturales, científicos,
deportivos, sanitarios, laborales, de fortalecimiento institucional, de cooperación
para el desarrollo, de promoción del voluntariado, de promoción de la acción
social, de defensa del medio ambiente, de fomento de la economía social, de
promoción y atención a las personas en riesgo de exclusión social, de promoción y
atención a las personas en riesgo de exclusión por razones físicas, sociales o
culturales, de promoción de los valores constitucionales y defensa de los principios
democráticos, de fomento de la tolerancia, de desarrollo de la sociedad de la
información, o de investigación científica y desarrollo tecnológico.
c) La inscripción en el registro de fundaciones, como requisito indispensable para
que las fundaciones adquieran personalidad jurídica y poder utilizar el término
“fundación” en su denominación.
CONSTITUIDAS
por personas físicas o jurídicas, sean éstas públicas o privadas, y por actos inter
vivos o mortis causa. La constitución de una fundación por actos "inter vivos" se
realiza mediante escritura pública y, para el caso de la constitución por actos
"mortis causa”, mediante el otorgamiento de testamento. Las personas físicas que
pretendan constituir una fundación deben contar con capacidad suficiente para
disponer gratuitamente de los bienes y derechos en que consista la dotación. Las
jurídicas, por su parte, han de disponer del acuerdo expreso del órgano
competente para disponer gratuitamente de sus bienes.
La escritura de constitución debe contener, al menos:
a) El nombre, apellidos, edad y estado civil del fundador o fundadores, si son
personas físicas, y su denominación o razón social, si son personas jurídicas, y,
en ambos casos, su nacionalidad y domicilio y número de identificación fiscal.
b) La voluntad de constituir una fundación.
c) La dotación, su valoración y la forma y realidad de su aportación.
d) Los estatutos de la fundación y la identificación de las personas que integran el
Patronato, así como su aceptación si se efectúa en el momento fundacional.
Quienes pretendan constituir una fundación han de solicitar del correspondiente
Registro de Fundaciones una certificación acreditativa de que la denominación
que se pretende utilizar para la fundación que no coincide o se asemeja con otra
previamente inscrita y, una vez otorgada la escritura pública de constitución ante
el Notario, el correspondiente Protectorado de Fundaciones deberá emitir un
informe, preceptivo y vinculante, sobre la idoneidad de los fines de la fundación y
la suficiencia de la dotación. En el plazo máximo de seis meses desde el
otorgamiento de la escritura pública, los patronos de la fundación deben solicitar la
inscripción de la fundación en el Registro de Fundaciones. Tras practicarse la
inscripción, la fundación adquiere personalidad jurídica.
Los estatutos regulan la organización y el funcionamiento de la fundación a lo
largo de su vida y durante el desarrollo de su actividad, tanto a nivel interno y
como externo, articulan la aplicación de los medios dotacionales a la realización
de los fines fundacionales, y en ellos deben hacerse constar:
a) La denominación de la entidad.
b) Los fines fundacionales.
c) El domicilio de la fundación y el ámbito territorial en que haya de desarrollar
principalmente sus actividades.
d) Las reglas básicas para la aplicación de los recursos al cumplimiento de los
fines fundacionales y para la determinación de los beneficiarios.
e) La composición del Patronato, las reglas para la designación y sustitución de
sus miembros, las causas de su cese, sus atribuciones y la forma de deliberar y
adoptar acuerdos.
f) Cualesquiera otras disposiciones y condiciones lícitas que el fundador o los
fundadores tengan a bien establecer.
La modificación de los estatutos de la fundación puede acordarse por el patronato
siempre que resulte conveniente en interés de la misma, se respete el fin
fundacional y que no exista prohibición del fundador. La inscripción en el Registro
de Fundaciones de la nueva redacción de los estatutos o de sus ulteriores
modificaciones debe practicarse mediante escritura pública, previa autorización del
protectorado.
Extinción y Liquidación de Fundaciones
Las fundaciones desaparecen como persona jurídica en dos pasos: primero se
extinguen, es decir, dejan de tener actividad, y luego se liquida su haber
patrimonial.
La extinción se produce por causas tasadas legalmente:
a) Cuando expire el plazo por el que fue constituida.
b) Cuando se hubiese realizado íntegramente el fin fundacional.
c) Cuando sea imposible la realización del fin fundacional.
d) Cuando así resulte de la fusión de fundaciones.
e) Cuando concurra cualquier otra causa prevista en el acto constitutivo o en los
estatutos.
f) Cuando concurra cualquier otra causa establecida en las leyes.
En el supuesto de expiración del plazo para el que fue constituida, la fundación se
extinguirá de pleno derecho, en el resto de supuestos, la extinción de la fundación
requerirá de previo acuerdo del Patronato ratificado por el Protectorado. Si no
hubiese acuerdo del Patronato, o éste no fuese ratificado por el Protectorado, la
extinción de la fundación requerirá resolución judicial motivada, que podrá ser
instada por el Protectorado o por el Patronato, según los casos. En el caso de que
concurra cualquier otra causa de extinción establecida en las leyes la declaración
de extinción requerirá de resolución judicial motivada. El acuerdo de extinción, o
en su caso, la resolución judicial, se inscribirán en el Registro de Fundaciones.
La extinción de la fundación, salvo en el supuesto de fusión de fundaciones,
determinará la apertura del procedimiento de liquidación, que se realizará por el
Patronato de la fundación bajo el control del Protectorado. Los bienes y derechos
resultantes de la liquidación se destinarán a las fundaciones o a las entidades no
lucrativas privadas que persigan fines de interés general y que tengan afectados
sus bienes a la consecución de aquéllos, y que hayan sido designados en el
negocio fundacional o en los estatutos de la fundación extinguida. En su defecto,
el Patronato podrá acordar dicho destino a favor de las mismas fundaciones y
entidades mencionadas, cuando tenga reconocida dicha facultad por el fundador,
y en caso de que no estuviese facultado, corresponderá al Protectorado cumplir
dicho cometido. Las fundaciones también podrán establecer en sus estatutos o
cláusulas fundacionales que los bienes y derechos resultantes de la liquidación
sean destinados a entidades públicas, de naturaleza no fundacional, que persigan
fines de interés general.
OBLIGACIONES CONTABLES Y PLANES DE ACTUACIÓN DE UNA
FUNDACIÓN
Las fundaciones deberán llevar una contabilidad ordenada y adecuada a su
actividad que permita un seguimiento cronológico de las operaciones realizadas.
Siendo necesario para las fundaciones un Libro Diario y un Libro de Inventarios y
Cuentas Anuales. Las cuentas anuales de las fundaciones comprenden el
balance, la cuenta de resultados y la memoria, forman una unidad y deben de
mostrar la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados
de la entidad.
El Presidente o la persona que, conforme a los estatutos de la fundación, o al
acuerdo adoptado por sus órganos de gobierno corresponda, formulará las
cuentas anuales, que deberán ser aprobadas por el Patronato de la Fundación en
el plazo máximo de seis meses desde el cierre del ejercicio económico, siendo el
ejercicio económico coincidente con el año natural, salvo que en los estatutos se
establezca otro período anual distinto.
Existe la obligación de someter a auditoría externa las cuentas anuales de todas
aquellas fundaciones en las que concurran al menos dos de las siguientes
circunstancias:
a) Que el total de las partidas del activo supere 2.400.000,00 euros.
b) Que el importe neto de su volumen anual de ingresos por la actividad propia
más, en su caso, el de la cifra de negocios de su actividad mercantil sea superior
al menos 2.400.000,00 euros.
c) Que el número medio de trabajadores empleados durante el ejercicio sea
superior a 50.
Cuando las cuentas anuales vayan a ser sometidas a auditoría externas, deberán
de formularse dentro de los tres meses posteriores al cierre del ejercicio.
Las cuentas anuales se aprobarán por el Patronato de la fundación y se
presentarán ante éste protectorado dentro de los diez días hábiles siguientes a su
aprobación.
Las fundaciones deben de elaborar un plan de actuación en el queden reflejados
los objetivos y las actividades que se prevea desarrollar durante el ejercicio
siguiente. El plan de actuación contendrá información de cada una de las
actividades propias y de las mercantiles, de los gastos estimados para cada una
de ellas y de los ingresos y otros recursos previstos así como cualquier otro
indicador que permita comprobar en la memoria el grado de realización de cada
actividad o el grado de cumplimiento de los objetivos.
Legislación de Fundaciones
La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, de acuerdo con el artículo
31.1.25ª de su Estatuto de Autonomía, tiene competencia exclusiva en materia de
fundaciones que desarrollen principalmente sus funciones en la Comunidad
Autónoma.
Al no disponer de normativa autonómica propia en la materia hasta la fecha, de
acuerdo con el artículo 150.3 de la Constitución, supletoriamente resulta de
aplicación la normativa estatal.
Básica
Ley 50/2002, de 26 de diciembre, de Fundaciones
Básica
Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de régimen fiscal de las entidades sin fines
lucrativos y los incentivos fiscales al mecenazgo
Básica (Real Decreto)
Real Decreto 1270/2003, de 10 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento
para la aplicación del régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los
incentivos fiscales al mecenazgo
Básica (Reglamento)
Reglamento de Fundaciones de Competencia Estatal, aprobado mediante Real
Decreto 1337/2005, de 11 de noviembre
Básica (Reglamento)
Reglamento del Registro de Fundaciones de Competencia Estatal, aprobado
mediante Real Decreto 1611/2007, de 7 de diciembre
CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES.
Los rasgos característicos principales son los siguientes:
Requieren de un patrimonio.
Persecución de fines de interés general.
A diferencia de las Sociedades, no se encuentran formadas por Socios al
uso.
No tienen ánimo de lucro.
Se rigen por una normativa específica. Si se diera el caso de que actúan en
más de una Comunidad Autónoma o en el caso de que alguna de la
Comunidad Autónoma no disponga de legislación específica, se regirán por
la legislación estatal. En caso contrario, será por la legislación específica de la
Comunidad Autónoma donde se encuentre radicada.
DOCUMENTOS INICIALES PARA LA CONSTITUCIÓN DE UNA FUNDACIÓN.
Para comenzar la creación de una Fundación debe prepararse la Escritura de
Constitución y Estatutos.
Se trata del documento de creación de la Fundación. En él se deben recoger,
como mínimo, y de acuerdo con lo dispuesto en la normativa reguladora al efecto,
los siguientes aspectos:
Nombre y apellidos.
Edad y Estado civil del Fundador o Fundadores, en caso de ser personas
físicas, o su denominación social, en caso de ser personas jurídicas. En
ambos casos, su nacionalidad, domicilio y Número de Identificación Fiscal.
Voluntad de constituir la Fundación.
Dotación, valoración, forma y realidad de la aportación.
Estatutos de la Fundación.
Identificación de las personas que integrarán el Órgano de Gobierno, así
como su aceptación si se efectúa en el momento fundacional.
Denominación de la Entidad, la cual deberá ajustarse a lo dispuesto en la
normativa reguladora.
Fines fundacionales.
Domicilio de la Fundación y el ámbito territorial en que haya que desarrollar
principalmente su actividad o actividades.
Reglas básicas para la aplicación de los recursos al cumplimiento de los
fines fundacionales y para la determinación de los beneficiarios.
Composición del Patronato, reglas para la designación y sustitución de sus
miembros, causas de cese, atribuciones y la forma de deliberar y adoptar
acuerdos.
Otras disposiciones y condiciones que el Fundador o los Fundadores
consideren necesarias establecer, dentro de la legalidad.
Diferencias entre la Fundación y la Asociación
FUNDACIÓN
Se adquie
promotores.
de Asoci
Personalidad jurídica Desde la Inscripción en el Registro de Fundaciones
Dotación (para su Adecuada y suficiente para el cumplimiento de los fines
constitución) fundacionales. Se presumirá suficiente… 30.000 euros.
Patronato (designado por el fundador o fundadores). Mínimo La Asamble
Organos de Gobierno tres personas. Directiva
Para la enajenación o gravamen de más del 20% de la
Fundación o de su dotación fundacional requiere la No requiere
Patrimonio y control autorización del Protectorado, órgano de control público sobre órgano de c
público las fundaciones que existe en varios Ministerios.
1. Inventario. Cuentas anuales: Balance de Situación, Cuenta
de Resultados y Memoria de actividades (remisión al 1. Invent
Protectorado). 2. Remisión previa a Protectorado de Plan Situación,
Contabilidad,auditoría y anual de actuación. 3. Auditoría externa para las grandes actas. Con ut
presupuestos fundaciones. presenta
1. Dotación fundacional. 2. Otros: subvenciones, donaciones, 1. Cuotas d
Financiación patrocinios, etc.
TRÁMITES DE CONSTITUCIÓN DE UNA FUNDACIÓN
Las fundaciones tienen personalidad jurídica desde su inscripción en el Registro
de Fundaciones y solo las entidades inscritas en dicho Registro podrán utilizar la
denominación de «Fundación» .
Podrán constituir fundaciones las personas físicas y las personas jurídicas, sean
éstas públicas o privadas. Las fundaciones podrán constituirse por actos inter
vivos o mortis causa.
Los procedimientos y requisitos para la constitución de una fundación y su
inscripción en el Registro de Fundaciones del Ministerio de Educación y Ciencia
son los siguientes:
1.- Certificado de denominación
La Ley exige que en los Estatutos conste la denominación de la fundación, que no
podrá coincidir o asemejarse, de manera que pueda crear confusión con ninguna
otra previamente inscrita en los Registros de Fundaciones.
El artículo 5 de la Ley 50/2002, de 26 de diciembre, de Fundaciones, ha
establecido en relación con la denominación las siguientes precisiones:
No podrán incluirse términos o expresiones que resulten contrarios a las Leyes o
que puedan vulnerar los derechos fundamentales de las personas.
No podrá formarse exclusivamente con el nombre de España, de las Comunidades
Autónomas o de las Entidades Locales, ni utilizar el nombre de organismos
oficiales o públicos, tanto nacionales como internacionales, salvo que se trate del
propio de las entidades fundadoras.
La utilización del nombre o seudónimo de una persona física o de la denominación
o acrónimo de una persona jurídica distintos del fundador deberá contar con su
consentimiento expreso, o, en caso de ser incapaz, con el de su representante
legal.
No podrán adoptarse denominaciones que hagan referencia a actividades que no
se correspondan con los fines fundacionales, o induzcan a error o confusión
respecto de la naturaleza o actividad de la fundación.
Se observarán las prohibiciones y reservas de denominación previstas en la
legislación vigente.
La denominación propuesta no podrá coincidir o asemejarse con la de una entidad
preexistente inscrita en otro Registro público, o con una denominación protegida o
reservada a otras entidades públicas o privadas por su legislación específica.
Para ello, debe solicitarse del Registro de Fundaciones una certificación de que
una determinada denominación está o no está previamente inscrita, que debe
acompañarse posteriormente a la escritura de constitución. La certificación
negativa de denominación debe haber sido expedida, como máximo, tres meses
antes de la fecha de otorgamiento de la escritura. El nombre solicitado se reserva
durante seis meses si se solicita prórroga de denominación. Si han transcurrido
más de seis meses, debe solicitarse como si se tratara de nueva denominación.
2.- Elaboración de estatutos
En los Estatutos de la fundación se hará constar:
La denominación de la entidad.
Los fines fundacionales.
El domicilio de la fundación y el ámbito territorial en que haya de desarrollar
principalmente sus actividades.
Las reglas básicas para la aplicación de los recursos al cumplimiento de los fines
fundacionales y para la determinación de los beneficiarios.
La composición del Patronato, las reglas para la designación y sustitución de sus
miembros, las causas de su cese, sus atribuciones y la forma de deliberar y
adoptar acuerdos.
Cualesquiera otras disposiciones y condiciones lícitas que el fundador o
fundadores tengan a bien establecer.
Toda disposición de los Estatutos de la fundación o manifestación de la voluntad
del fundador que sea contraria a la Ley se tendrá por no puesta, salvo que afecte
a la validez constitutiva de aquélla. En este último caso, no procederá la
inscripción de la fundación en el correspondiente Registro de Fundaciones.
3.- Aportación de la dotación
La dotación, que podrá consistir en bienes y derechos de cualquier clase, ha de
ser adecuada y suficiente para el cumplimiento de los fines fundacionales. Se
presumirá suficiente la dotación cuyo valor económico alcance los 30.000 euros.
Cuando la dotación sea de inferior valor, el fundador deberá justificar su
adecuación y suficiencia a los fines fundacionales mediante la presentación del
primer programa de actuación, junto con un estudio económico que acredite su
viabilidad utilizando exclusivamente dichos recursos.
Si la aportación es dineraria, podrá efectuarse en forma sucesiva. En tal caso, el
desembolso inicial será, al menos, del 25 %, y el resto se deberá hacer efectivo en
un plazo no superior a cinco años, contados desde el otorgamiento de la escritura
pública de constitución de la fundación.
Si la aportación no es dineraria, deberá incorporarse a la escritura de constitución
tasación realizada por un experto independiente.
En uno y otro caso, deberá acreditarse o garantizarse la realidad de las
aportaciones ante el notario autorizante, en los términos que reglamentariamente
se establezcan.
Se aceptará como dotación el compromiso de aportaciones de terceros, siempre
que dicha obligación conste en títulos de los que llevan aparejada ejecución.
Formarán también parte de la dotación los bienes y derechos de contenido
patrimonial que durante la existencia de la fundación se aporten en tal concepto
por el fundador o por terceras personas, o que se afecten por el Patronato, con
carácter permanente, a los fines fundacionales.
En ningún caso se considerará dotación el mero propósito de recaudar donativos.
4.- Otorgamiento de escritura pública
La escritura de constitución de una fundación deberá contener, al menos, los
siguientes extremos:
El nombre, apellidos, edad y estado civil del fundador o fundadores, si son
personas físicas, y su denominación o razón social, si son personas jurídicas, y,
en ambos casos, su nacionalidad y domicilio y número de identificación fiscal.
La voluntad de constituir una fundación.
La dotación, su valoración y la forma y realidad de su aportación.
Los Estatutos de la fundación.
La identificación de las personas que integran el Patronato, así como su
aceptación si se efectúa en el momento fundacional.
5.- Liquidación del impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos
documentados
La escritura pública debe presentarse a liquidación del Impuesto sobre
Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados en las oficinas de
Hacienda de la correspondiente Comunidad Autónoma.
6.- Informe del protectorado
Para poder proceder a la primera inscripción de la fundación en el Registro, resulta
necesario, de acuerdo con el artículo 35 de Ley 50/2002, de 26 de diciembre, de
Fundaciones y el 7.2 del Real Decreto 384/1996, de 1 de marzo, por el que se
aprueba el Reglamento del Registro de Fundaciones de Competencia Estatal, el
informe preceptivo y vinculante del Protectorado correspondiente sobre la
idoneidad de los fines de la fundación y la suficiencia de la dotación.
7.- Presentación en el registro de fundaciones
La escritura de constitución y los demás documentos señalados anteriormente
deberán presentarse para su inscripción en el Registro de Fundaciones, antes de
seis meses desde el otorgamiento de la misma.
Transcurridos seis meses desde el otorgamiento de la escritura pública
fundacional sin que los patronos hubiesen instado la inscripción en el
correspondiente Registro de Fundaciones, el Protectorado procederá a cesar a los
patronos, quienes responderán solidariamente de las obligaciones contraídas en
nombre de la fundación y por los perjuicios que ocasione la falta de inscripción.
Asimismo, el Protectorado procederá a nombrar nuevos patronos, previa
autorización judicial, que asumirán la obligación de inscribir la fundación en el
correspondiente Registro de Fundaciones.
Una vez inscrita, la fundación adquiere personalidad jurídica.
¿Por qué crear una fundación?
Cada fundación que se menciona en este capítulo se ha establecido como una estrategia para
abordar un profundo reto social. Estos desafíos eran amplios (desarrollo social, desarrollo
comunitario y conservación ambiental) y no parecía probable que pudieran resolverse a corto o a
mediano plazo. No se trataba sólo de descubrir cómo se podría satisfacer una necesidad
inmediata, sino cómo se podrían usar los recursos financieros para promover una acción
sostenible a largo plazo. La oportunidad también fue un factor importante. Por ejemplo, Philippine
Business for Social Progress debe su origen a que los líderes empresariales percibieron que debían
demostrar una conciencia social y diferenciarse del gobierno dictatorial de la época.
¿Quién crea fundaciones? Los creadores de las fundaciones de este capítulo - Philippine Business
for Social Progress (PBSP), Puerto Rico Community Foundation (PRCF) y Fundación para el Medio
Ambiente Filipino (FPE) - eran grupos pequeños de personas (de cinco a diez) que se
comprometieron en obtener el apoyo para las causas en que creían. Para ello, dedicaron mucho
tiempo, energía y/o recursos financieros. Las personas eran de diversos orígenes, incluyéndose los
sectores empresarial y académico, gubernamental y la sociedad civil y religiosa. En todos los casos,
el liderazgo y la visión de estas personas han sido fundamental. Estos fundadores llegaron a
fideicomisarios, directores o empleados y continuaron, en sus nuevos roles, ayudando al
desarrollo de la organización.
Los fundadores desempeñaron diversos roles. Ellos: • Articularon la necesidad de una
organización • Contribuyeron con asesoría técnica, financiamiento, consultoría y facilitación •
Recaudaron fondos para la iniciativa • Movilizaron talentos, energía y recursos de otros que
compartían su visión • Planificaron e implementaron la fundación Sección 1 8 Aunque las
personas, a menudo, son la fuerza motriz que impulsan el desarrollo de las fundaciones
canalizadoras de recursos, las organizaciones también pueden desempeñar roles claves. En el caso
de PRCF, FPE y PBSP, otras fundaciones establecidas (incluyendo instituciones, organizaciones no-
gubernamentales, empresas e, incluso, órganos oficiales) han colaborado en su creación. El apoyo
que estas organizaciones le brindaron a la iniciativa vino bajo la forma de acceso al conocimiento y
a las informaciones, de espacio físico, personal y asistencia técnica.
¿Qué habilidades y conocimientos son importantes al establecer una fundación? Algunas de las
habilidades de los fundadores que destacamos: • Comprensión de las condiciones socio-
económicas y de cómo afectan a las comunidades a las que deseaban atender • Conocimiento de
las instituciones y redes existentes involucradas con problemas similares • Conocimiento de las
leyes locales que rigen al sector de organizaciones sin fines de lucro • Experiencia contable y, en
particular, conocimiento de la administración de fondos y leyes fiscales • Contactos con
organizaciones o personas que podrían brindar apoyo • Conocimiento de organizaciones no-
gubernamentales, particularmente sobre cómo se administran, que estructura pueden tener y qué
necesidades tienen
¿Qué rol pueden desempeñar las organizaciones de otros países? Las fundaciones canalizadoras
de recursos son un tipo de organización relativamente nuevo en muchos países. Los obstáculos
que se presentan para establecerlas incluyen la falta de información y un contexto financiero
incierto. Las fundaciones de otros países pueden ayudar a superar algunos de estos obstáculos
suministrando información, buenos modelos y asistencia técnica y financiera. Es lo que ha
sucedido en el caso de PRCF, en el que la Fundación Ford tuvo un importante papel de apoyo, y en
el de PBSP, en el que los fundadores adoptaron estrategias que habían aprendido con otra
fundación sudamericana - Dividendo Voluntario para la Comunidad de Venezuela. Los fundadores
de PRCF y PBSP trabajaron con grupos extranjeros para evaluar la necesidad de crear una
fundación canalizadora de recursos, obtener apoyo político y financiero y adaptar la idea al
contexto local. Las ONGs internacionales especializadas (como Synergos), asociaciones de
fundaciones e instituciones religiosas también han sido importantes para el desarrollo de las
fundaciones canalizadoras de recursos del hemisferio sur, pero no han desempeñado un papel en
estos casos específicos. Estas organizaciones brindaron acceso a los recursos, asistencia técnica y
consultoría, y vínculos con otras fundaciones e información.