ENSAYO: LA MOVILIDADSOCIAL
EN EL MEXICO ACTUAL
La Movilidad Social en el México actual
Introducción
La movilidad social se experimentan los miembros de una sociedad en su
condición socioeconómica, en México la situación de la movilidad social se
ve de esta manera “quienes nacen pobres se quedan pobres y quienes
nacen ricos se quedan ricos” así se da un contexto de alta desigualdad
que se acompaña de un crecimiento económico mediocre. Sin embargo,
como se argumenta, un esquema de igualdad de oportunidades que
impulse la movilidad social logrará ubicar al país en un equilibrio con
mayor bienestar para todos; es decir, uno con mayor crecimiento y menor
desigualdad para poder cambiar para cambiar su destino se repite una y
otra vez, si bien en grados distintos, para mujeres y hombres de edades y
ocupaciones distintas, en una ciudad o en zona rural, en el norte o el sur
del país y sin embargo la vida resulta más complicada que eso, bastante
con imaginar situaciones en las que las circunstancias de las personas
sean completamente distintas como en una escuela primaria en la
delegación Benito Juárez de la Ciudad de México o en una comunidad
aislada de la Sierra de Guerrero; una clínica del imss en la zona
metropolitana de Guadalajara o un servicio médico de Seguro Popular en
el sur del Estado de Veracruz; ser mujer o ser hombre; ser indígena o no
serlo y en todo caso, pareciera que no todos los límites se autoimponen y
que algunos, o varios de ellos, ya están predeterminados justo en todo lo
anterior se encuentra la motivación para el estudio de la movilidad social:
en qué medida las personas cuentan con opciones para construir un
proyecto de vida que no esté predeterminado o acotado por sus
condiciones o circunstancias de origen. El esfuerzo se ha concentrado en
diagnosticar la situación de la movilidad social entre dos generaciones
(características del hogar actual vs. las del hogar de origen) en términos
relativos y así, el estándar establece que un individuo experimenta
movilidad social en la medida en que su posición (relativa) en la pirámide
socioeconómica actual sea distinta a la que ocupaba su hogar de origen,
en fechas recientes, se emprendió un proyecto de análisis en el espacio de
variables en la dimensión de la salud, mismo que arroja sus primeros
resultados y En cuanto al dominio de estudio, también existe un esfuerzo
por extender el análisis a nivel intergeneracional, el cual se refiere a
cambios a lo largo del ciclo de vida de las personas, particularmente en lo
relativo a las trayectorias laborales ya en ese sentido, se ha enfocado
también en la denominada movilidad igualadora, que se refiere a la
identificación del cambio en la desigualdad a lo largo del tiempo: en la
medida en que esta se reduzca entre dos momentos del tiempo, se habrá
experimentado movilidad igualadora.
Desarrollo
la movilidad social, se puede decir que esta es una manifestación del
grado de igualdad de oportunidades que hay en una sociedad. En la
medida en que las circunstancias de las personas pesen menos y el
esfuerzo más en sus logros, la igualdad de oportunidades resultará mayor;
por lo tanto, las opciones de movilidad social se ampliarán y se deriva la
necesidad de diseñar los mecanismos que eliminen la desigualdad de
oportunidades y a lo anterior habría que agregar el efecto que una mayor
movilidad social tendría sobre el grado de igualdad en los resultados de
vida, se plantea la existencia de cuatro posibles escenarios alta
desigualdad-alta movilidad, alta desigualdad-baja movilidad, baja
desigualdad-alta movilidad, y baja desigualdad-baja movilidad en la
necesidad de establecer una función objetivo de bienestar, el ceey se
plantea fijar metas en términos de las distintas aproximaciones a la
movilidad social. En particular, el Centro coincide con el argumento de
Ferreira en el sentido de que los avances en movilidad relativa deben
medirse con base en la independencia lograda respecto al origen, para de
esta manera poder estimar el efecto de la desigualdad de oportunidades y
finalmente, una mayor movilidad social, además de efectos positivos sobre
justicia y cohesión social, también genera una dinámica de mayor
crecimiento económico con menor desigualdad de resultados; es decir, un
escenario de crecimiento económico incluyente. Para lograr alcanzar una
situación como esta, se requiere del diseño de instrumentos de política
pública que liberen el potencial de toda la población.
Crecimiento económico y desigualdad
México durante los últimos 25 años con el de los 50 años previos, se ve
que, en promedio, fue lento y con una elevada desigualdad económica de
la economía y así se mantuvo sin mayor cambio durante los últimos 17
años. La tasa de crecimiento anual del pib en los sexenios de Vicente Fox,
Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto se ubicó en promedio alrededor de
2.1 %. La cifra es baja, y si ajustamos por el crecimiento de la población
(1.6 %), la tasa crecimiento del pib por habitante fue menor a 1 %. A ese
ritmo, el ingreso promedio de los mexicanos se duplicará cada 70 años o
más; es decir, cada tres generaciones con excepción del periodo de 1930
a 1980, en el que el crecimiento económico fue más vigoroso y la
desigualdad disminuyó un poco, este patrón ha sido la norma en la historia
económica de México ya que el ingreso nacional por habitante ha
aumentado lentamente y la desigualdad económica se ha mantenido por
demás elevada y aun cuando el crecimiento haya sido elevado, la
desigualdad ha sido persistente, mientras que el pib per cápita aumentó
nueve veces desde el inicio del siglo XIX el salario real no calificado solo
incrementó 80 % en ese periodo. La reducción de la desigualdad de
mediados del siglo XX parece ser una excepción y se asocia con un
aumento sustancial en los salarios reales que son producto de cambios
políticos e institucionales, y no con un mayor crecimiento económico. Así la
desigualdad socioeconómica afecta negativamente el crecimiento
económico a través de dos canales la política fiscal y las políticas de
educación y salud pero lo más importante, en un contexto en el que la
posibilidad de invertir en la salud y la educación de los hijos depende de
los niveles de ingreso y riqueza de la familia, es que una mayor
desigualdad económica entre los padres se traduce en menores niveles de
capital humano entre los hijos y a un elevado nivel inicial de desigualdad
en una democracia lleva a que se adopten políticas públicas redistributivas
que reducen los incentivos para la inversión en capital físico. México, en un
comparativo internacional, se ubica en el cuadrante con bajo crecimiento y
alta desigualdad económica. El país asimismo presenta una menor
movilidad social que los demás. Ello lleva a indagar sobre la relación entre
desigualdad, crecimiento y movilidad social. Existen indicios importantes,
por un lado, de una relación negativa entre desigualdad y movilidad social;
y por el otro, de una relación positiva entre crecimiento económico y
movilidad social, La desigualdad de oportunidades se refleja en diferencias
en la inversión en capital humano y en la interacción entre familias,
mercados laborales e instituciones por condición socioeconómica de
origen. Esto impacta el grado en el que los ingresos de hijos y padres se
relacionan y su relación positiva entre crecimiento económico y movilidad
social, por su parte, surge de la retroalimentación entre la asignación de
recursos humanos. Las políticas públicas que buscan promover el
crecimiento incluyente en México solo con la estimulación de la economía
o solo con la reducción de la desigualdad económica no toman en cuenta
la retroalimentación entre ambos factores ni el mecanismo esencial de la
movilidad social y estimula el crecimiento económico en un contexto de
desigualdad elevada y baja movilidad social lleva a una profundización en
las brechas entre ricos y pobres los frutos del mayor producto se reparten
entre quienes ya gozaban de ventajas en términos de capital humano y de
financiamiento para proyectos. En general, los niveles de desigualdad han
disminuido en las últimas décadas, pero estos cambios no parecen ser
permanentes. Uno de los factores detrás de dicha reducción fue el
incremento en la cobertura de los programas sociales. Políticas públicas
que han buscado promover el crecimiento económico sin considerar la
desigualdad inicial, y que han tenido resultados pobres en el caso de
México, son las denominadas reformas estructurales y la falla fundamental
en estas políticas públicas radica en el desconocimiento del papel que
tiene la informalidad en las economías latinoamericanas, lo que incluye a
México. La movilidad social intergeneracional guarda una estrecha relación
con la igualdad de oportunidades, por lo que constituye una noción de
justicia. La determinación de los logros de las personas por su origen, más
que por sus decisiones —lo que sucede en ámbitos con baja movilidad
social—, puede considerarse injusta: refleja el peso de condiciones sobre
las cuales las personas no tienen control y por las que no puede
reconocerse mérito o demérito alguno La inclusión social implica la
participación de todas las personas en la sociedad, lo que requiere bases
de desarrollo similares para todas ellas. Ampliar las oportunidades de vida
para todos genera inclusión, pero esta es mayor cuando quienes se
encuentran en desventaja acortan la distancia con respecto a los demás, si
la movilidad social es igualadora de resultados entonces se genera
inclusión social y en consecuencia, cohesión. El capital social, por su
parte, es el conjunto de relaciones de confianza, cooperación y
reciprocidad que derivan en participación social, redes e instituciones para
resolver problemas compartidos. La movilidad social intergeneracional es
baja en los extremos de la estructura social de México, la posición social
se transmite de padres a hijos con una frecuencia importante entre quienes
se encuentran tanto en la base como en la parte más alta de la pirámide
socioeconómica las oportunidades aún se reparten de manera desigual, en
buena medida, por la falta de mecanismos que las nivelen que se limita a
una cuestión de escasez de recursos materiales, sino a circunstancias
como el ser mujer, ser indígena o nacer en la zona sur del país, que
obstaculizan las opciones de ascenso social. Movilidad social como
resultado de políticas públicas que promuevan la igualdad de
oportunidades generará un mayor bienestar para la población mexicana. Si
las condiciones de origen de las personas tienen un menor peso en su
logro de vida, el origen no será sinónimo de destino; por lo tanto, se
generará una serie de beneficios para la población mexicana entre los que
destacan la justicia social, la cohesión y el crecimiento económico
incluyente esto se da gracias a la eliminación de barreras que inhiben el
potencial y mejor aprovechamiento de los recursos humanos. En la medida
en que dichas barreras desaparecen, la productividad se incrementa, con
el consiguiente efecto positivo sobre el crecimiento económico. Una de las
características de la baja movilidad social en México es la referente a las
opciones desiguales que se observan entre mujeres y hombres. En
México, las mujeres presentan mayores tasas de movilidad
intergeneracional, pero no necesariamente en la dirección ascendente y
otra manifestación de las opciones diferenciadas de la ya de por sí baja
movilidad social intergeneracional en México es la relativa a la ubicación
geográfica, se muestra que la movilidad social resulta distinta entre
grandes regiones, entidades federativas y municipios del país. En lo que
se refiere a las grandes regiones, las opciones de movilidad social
ascendente entre quienes crecieron en hogares pobres son
significativamente mayores en el norte del país.
Conclusión
En conclusión, la relación entre desigualdad económica y movilidad social
puede ser de signo negativo o positivo ya que los padres son quienes
deben financiar la mayor parte de la inversión en educación y esta es una
de las llaves de la movilidad social entonces puede haber equilibrios
múltiples; es decir, distintas combinaciones de desigualdad y movilidad
entre los países, por otro lado, una mayor desigualdad reduce la habilidad
de los padres de menores recursos para pagar la educación de sus hijos y
con mayor movilidad incrementa el flujo intergeneracional de trabajadores,
esto último reduce el tamaño relativo del primer grupo en el largo plazo y
disminuye la desigualdad y que México alcance un mejor equilibrio en
términos de crecimiento económico y desigualdad económica es crucial
también fomentar la movilidad social.