LA ESCUELA RURAL
La Escuela Rural - Definición:
1. Se reconoce como Escuelas Rurales a aquellas que están “ubicadas en entornos alejados del
mosaico principal de una localidad”, en un espacio geográfico con “reducida oferta de servicios
públicos y limitados medios de acceso, entre otras características.
2. Con un poco más de detalles, la definición operativa incorpora a la modalidad rural a las
escuelas ubicadas “a más de 1 kilómetro del borde del mosaico principal de la localidad y cuya
área de influencia de 1.000 metros esté compuesta de parcelas rurales, zonas naturales
(montaña, bañado, cauce de ríos) o manzanas construidas aisladas.”
3. Para entrar en esta categoría deben además cumplir con el criterio pedagógico de tener
habilitación legal para implementar sistemas alternativos de organización institucional a fin de
asegurar la trayectoria de sus alumnos, contar con agrupaciones de estudiantes en plurigrados,
pluriaños, etc., así como con modelos de organizaciones de escuelas nucleadas o agrupadas.
Características propias de las escuelas rurales:
1. En la mayor parte de los pueblos, las escuelas son el único foco cultural. Lamentablemente, el
estado de las edificaciones escolares y de los recursos educativos con los que cuenta, no
contribuyen demasiado a expandir la "cultura" o la acción cultural por el pueblo.
2. Los edificios escolares, en gran parte, siguen siendo los mismos que fueron construidos entre
los años 60-70. Los problemas que presentan estas edificaciones son los de siempre: falta de
espacios para los alumnos, hacinados en ocasiones en habitaciones pequeñas (de menos de 20
metros cuadrados para unos 15 alumnos), frías y húmedas (una pequeña estufa eléctrica, con
suerte, debe servir para caldear la habitación, si no falla la instalación eléctrica por sobrecarga),
sin reunir las mínimas condiciones de higiene, acústica, habitabilidad y seguridad que exigen las
disposiciones vigentes.
3. La escasez de materiales es enorme, y la mayoría en mal estado debido al uso continuo y a la
falta de reposición. Y además puede darse el caso de que cuando se cuenta con dotación
material adecuada, no existe espacio físico donde poder colocarlos y usarlos
convenientemente, quedando en ocasiones sin desembalar en el paquete durante años.
4. Esta imagen contrasta sobremanera con las edificaciones más o menos recientes de las
ciudades, dotadas de abundante material y amplios espacios en los colegios públicos
(aumentados más, si cabe, con el descenso de población escolar en los últimos años), no
digamos ya en los privados.
5. Suelen contar con escaso número de profesores y alumnos, quienes muchas veces deben
recorrer grandes distancias (peligrosas o difíciles incluso) para concurrir a clases.
6. En ocasiones, en especial en países menos desarrollados, suelen contar con menos recursos
educativos y edilicios de todo tipo para la enseñanza.
7. Los alumnos practican permanentemente el idioma nativa como el Quechua y sus variantes en
la Región Sierra del país y las lenguas propias en la Región de la Selva tales, como los Ahuaju,
campas, amoeshas, ashaningas, etc.
Aquella escuela ubicada en una región o zona rural.
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Definición de Rural
Una región rural es aquella que se caracteriza por la inmensidad de espacios verdes que la
componen y que por esta razón está destinada y es utilizada para la realización de actividades
agropecuarias y agroindustriales, entre otras.
Generalmente, las zonas rurales se encuentran ubicadas geográficamente a importante distancia
respecto de las zonas urbanas, de las cuales por supuesto no solo difieren en cuanto a los
espacios para el verde que proliferan en las primeras y escasean en las segundas, sino también en
los usos y costumbres, la forma de vida y en la concepción del tiempo que ostentan los que
habitan en un lugar y en el otro.
Porque por ejemplo y además de esa diferenciación clásica e indisimulable que les marcaba de lo
que predomina a simple vista en una y otra: las grandes extensiones de campo fértil versus las
enormes construcciones llamadas edificios, la gente del campo y la gente de la ciudad se
diferencian por como visten, usualmente, los primeros se visten más de entrecasa o con
indumentaria que se adecua y sea cómoda para los trabajos forzados que deben realizar
cotidianamente, en tanto, en la ciudad, la gente suele vestirse como a muchos les gusta decir
siguiendo la moda que impone el establishment o el consumismo imperante en ese momento.
También es casi ley que la gente que vive en una zona rural se relacione más frecuentemente con
sus vecinos, incluso saludándose unos a otros en las calles, aunque no se conozcan, algo que la
verdad, por la extensión primero y por el individualismo y la rapidez con la cual se vive en las
metrópolis, es casi imposible de ver o de poner en práctica, porque en la ciudad todo se quiere ya,
llegar rápido a casa luego del trabajo, que lo atiendan rápido en un negocio, en el restaurante o en
el médico y esto es porque la gente vive y respira en función del tiempo, cosa que casi no ocurre
en el campo. En los centros urbanos es imposible no encontrar un negocio o almacén cerrado
después del mediodía, en cambio en las zonas rurales es una norma de estricta observación por
todos los habitantes descansar por la tarde, no tienen esa impulsión casi enferma por el tiempo
como los que vivimos en la ciudad.
En los últimos años, las regiones rurales, además de haber tenido una función de tipo agrario y
ganadero casi excluyentemente, también, han adquirido un importante uso y explotación para
ofrecerle ocio y relax a la gente que vive apiñada en la ciudad y sometida al stress.
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La educación rural en el Perú se desarrolla en duras condiciones
Una supervisión hecha por la Defensoría del Pueblo muestra las serias deficiencias en la
infraestructura de las escuelas más alejadas
EL COMERCIO
Los 40 niños que viven en Bellavista, una pequeña comunidad ubicada en las riberas del río
Puinahua en Requena (Loreto), iniciaron sus clases en la quincena de mayo. Dos meses antes, las
lluvias inundaron su escuela y el único profesor del lugar había prometido regresar cuando el local
fuera habitable.
El caso de Bellavista es solo un ejemplo de las duras condiciones en las que se desarrolla la
educación en nuestro país. Durante este año, la Defensoría del Pueblo visitó más de 400 escuelas
rurales y encontró serias barreras que impiden que todos los niños accedan a una educación de
calidad.
“Muchas de las cosas que hallamos durante la supervisión pueden parecer obvias, como la falta de
luz y agua, pero son temas que se deben tener en cuenta al planificar la política educativa”, señala
Luisa Córdova, representante de la defensoría.
Actualmente, los profesores tienen que ingresar las notas, la asistencia y la matrícula en un
sistema interconectado. Esto, en muchas de las escuelas, no es posible porque no cuentan con
acceso a Internet.
El gerente de Educación de La Libertad, Willard Loyola, señaló que existen unas 4.000 instituciones
educativas, de las cuales el 70% está en las zonas rurales. En estas últimas, las brechas más
grandes son el déficit de docentes y la pésima infraestructura.
Sin embargo, Loyola indicó que esta situación mejoró, especialmente en la sierra, gracias a la
inversión del Ministerio de Educación y de los municipios.
La lejanía de las escuelas no solo condiciona la llegada de los alumnos, sino también del material
educativo que se reparte gratuitamente.
El ministerio lleva los materiales hasta la capital de cada región y ahí queda en manos de la Unidad
Gestora de Educación Local (UGEL). En algunas escuelas los padres cubren el costo del traslado. En
la mayoría, no.
Para evitar que se repita esta situación, la defensoría recomienda que la contraloría investigue si
se le dio un uso adecuado a los recursos asignados a los gobiernos regionales para la distribución
de textos escolares a través de las UGEL.
En Arequipa, el gerente de Educación, Marco Montañez, reconoce que las escuelas rurales
estuvieron abandonadas por falta de presupuesto.
Para la defensoría, la solución no está en manos solo del” Ministerio de Educación”:
[Link] “Se requiere un trabajo de muchos
sectores para que las cosas mejoren. Mejores caminos, niños mejor alimentados, servicios básicos.
Todo se tiene que realizar con un trabajo coordinado”, sentencia Córdova.
PROPUESTA
EN BICICLETA.
Este año, el Ministerio de Educación lanzó el programa Rutas Solidarias, iniciativa que entrega
bicicletas a los escolares a partir del quinto de primaria y a todos los de secundaria. Esto, para
reducir considerablemente el tiempo que les toma llegar a su colegio.
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Situación de las niñas y las adolescentes en las escuelas rurales del Perú
UNICEF Perú: Construyendo un mundo de oportunidades para los niños de la Amazonía │
Octubre 2014
La escuela del silencio: Una mirada a la desigualdad de género en la escuela
Desarrollar políticas educativas que respondan con pertinencia a las necesidades, intereses y
características de las niñas y adolescentes rurales, requiere identificar información vinculada a
quiénes y cómo son ellas. Se presenta a continuación información sobre la situación de las niñas
que viven en áreas rurales.
¿Cuántas son?
De acuerdo a proyecciones del INEI, al 2012, la población rural infantil entre 0 a 16 años de edad
era de 3’001,903 niñas y niños, lo que representa el 30,2% de la población infantil nacional.
El total de niñas entre 0 a 16 años de edad que viven en áreas rurales es de 1’464,591. Ellas
representan el 14,7% de la población infantil nacional.
Según grupos de edad las niñas de 0 a 2 años de edad del área rural son 252,917; y las niñas entre
3 a 16 años de edad son 1’211,674.
Las niñas que hablan una lengua originaria diferente al castellano representan el 28,7% de la
población femenina infantil rural. De dicho porcentaje, cerca del 25% habla una lengua andina –
quechua y aimara-, y algo más del 3%, una lengua amazónica.
UNICEF Perú: Construyendo un mundo de oportunidades para los niños de la Amazonía.
Octubre 2014 ¿Cómo viven?
Los indicadores del INEI que presentamos a continuación confirman que las niñas y niños de áreas
rurales viven mayoritariamente en condiciones de pobreza.
El 98,2% de las viviendas de área urbana cuentan con el servicio de luz, en el área rural solo 7 de
cada 10 viviendas accede a este servicio. 8 de cada 10 hogares urbanos cuenta con baño con
conexión, solo uno de cada 10 lo tiene en área rural. Una de cada 10 viviendas tiene letrina en el
área urbana, seis de cada 10 de ellas, lo tiene en área rural. 4 de 10 viviendas de área urbana
cuenta con un teléfono en casa, en área rural solo el 0,3% tiene este servicio. 6 de cada 10
viviendas tiene refrigerador, solo uno de cada 10 en área rural; 4 de 10 viviendas de área urbana
cuenta con una computadora, en área rural solo el 0,3% la tiene.
Embarazo adolescente
Según el INEI el embarazo adolescente se incrementa conforme aumenta la edad de las
adolescentes y tiene relación inversa con el nivel educativo y el nivel socioeconómico.
En el área urbana una de cada diez adolescentes entre 15 y 19 años ya ha tenido por lo menos
un embarazo. En el área rural la relación es de dos de cada diez. En la región amazónica este
promedio se eleva a tres de cada diez.
A menor nivel educativo existe mayor probabilidad de embarazo adolescente. El 34,9% de las
adolescentes que solo cuenta con nivel primaria está embarazada. Entre las adolescentes que
tienen estudios superiores el porcentaje de embarazadas es de 4,5%.
El mayor porcentaje de embarazo adolescente se presenta entre la población indígena. Las
adolescentes asháninkas son las más afectadas, el embarazo adolescente en esta población es del
44%.
UNICEF Perú: Construyendo un mundo de oportunidades para los niños de la Amazonía │
Octubre 2014
Víctimas de la violencia
El castigo físico atenta contra la salud física y emocional de las niñas y niños, y tiene un impacto
en su capacidad para lograr aprendizajes.
Según el INEI, tres de cada diez padres castiga físicamente a sus hijas e hijos en el área urbana,
mientras que en el área rural, lo hacen cinco de cada diez.
Las madres emplean la violencia física en una proporción de cuatro de cada diez en áreas
urbanas. En el área rural lo hacen cinco de cada diez.
¿Cómo son sus escuelas?
Destaca el elevado número de escuelas rurales unidocentes, es decir atendidas por un solo
docente (8,752); en comparación con las que tienen esta característica en área urbana (324).
Las escuelas multigrado en primaria (un docente responsable de dos o más grados) son masivas
en el área rural, 10,930; mientras que en el área urbana son solo 1,208
La condición de escuela multigrado no es en sí misma negativa, pero se requiere fortalecer las
capacidades de los y las docentes que deben atender a niñas y niños de diversos grados en una
sola aula.
Mientras que en el área urbana el 50% de las escuelas primarias cuentan con internet, en el
área rural solo el 0,80% cuenta con este servicio. Situación similar ocurre en el nivel secundario.
Las escuelas de área urbana acceden al internet en un 70%, mientras que en las rurales, solo el
10%.
Con relación al acceso a luz, agua y desagüe, las escuelas que cuentan con estos servicios en el
área urbana son el 80%; y solo el 20% en las zonas rurales.
UNICEF Perú: Construyendo un mundo de oportunidades para los niños de la Amazonía │
Octubre 2014
¿Cuál es su situación educativa?
De acuerdo a las estadísticas del MINEDU sobre matricula, los promedios 2012 nacional, urbano
y rural no muestran brechas entre hombres y mujeres en ninguno de los tres niveles. Solo el 70%
de los niños del área rural y el 68.7% de niños indígenas está matriculado en inicial, mientras que
en el área urbana está matriculado el 80.4%
El 86.9% de los adolescentes del área urbana están matriculados en educación secundaria. En el
área rural el 72.8% y en la población indígena el 75.5%
No existen diferencias significativas entre la edad de conclusión de la primaria entre niñas y
niños del área rural en los promedios nacionales. Sí se mantienen las brechas entre lo urbano,
rural e indígena.
En el área urbana el 89.4 de adolescentes entre 12 y 14 años ya culminó la primaria. En el área
rural lo hizo el 74.8% y entre las población indígena de ese grupo de edad el 70.7%
UNICEF Perú: Construyendo un mundo de oportunidades para los niños de la Amazonía │
Octubre 2014
En el área urbana, las brechas de género de conclusión oportuna de la secundaria se han
superado. Según datos del MINEDU, el promedio urbano femenino es superior al masculino. Sin
embargo, se mantienen una brecha importante de más de 30 puntos, entre lo urbano y rural. El
76.9% de las adolescentes entre 17 y 18 años del área urbana han culminado la secundaria. En el
área rural lo han hecho el 42.5%
En el área urbana el 8.5 % de las niñas que culminan sexto grado y el 9% de las adolescentes que
culminan secundaria tienen atraso escolar. En el área rural ocurre lo mismo con el 28.9% y 26.8 %
de las escolares, respectivamente. En el caso de la población indígena el promedio de atraso es de
33.4% al concluir la primaria y el 35.5% al terminar la secundaria.
En el área urbana, hay menos mujeres de 13 a 19 años con educación básica incompleta en
relación a sus pares varones. Mientras que en el área rural, la situación es inversa: 22.5% de
mujeres frente a 18.4% de varones.
DOCUMENTAL
Mira aquí el documental La escuela del silencio: Una mirada a la desigualdad de género en la
escuela: [Link]
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04 Abril 2014.
Reseña histórica de la primera escuela rural Utawilaya - 1902
Después de largas travesías por tierras lejanas como Moquegua, Estados Unidos, Santiago de Chile
y Lima entre otras ciudades Manuel Z. Camacho se instala en Utawilaya en 1898. En ocasión de la
fiesta patronal de la Candelaria en Acora, Manuel Z. Camacho concurre elegantemente vestido con
terno y corbata, los gamonales mestizos instados por el Señor Luciano Salinas al verlo se mofaron
y ultrajaron por el delito de vestir a la usanza española de terno y corbata y chaleco, hasta
luciendo un reloj de cadena, destrozaron sus ropas , le arrojaron en la pileta de la plaza de Armas
para que sea el hazme reír de todos del cual huye salvando su vida, este hecho causó indignación,
ver mancillado su persona en semejante vejamen se dice así mismo ¡no pueden continuar estos
abusos “debo de hacer algo, no solamente por mi sino para todos los de mi raza oprimida que
sufren igual y peores atrocidades debo de darles la mano para rescatarlos desde la
profundidades de la ignorancia el único medio capaz para alcanzar y vencer es “LA
EDUCACIÓN” que tanta falta hacía, sus alumnos eran mayores de 20 años, su pizarra un cuero de
toro, en otras ocasiones una piedra plana, su tiza unas piedras pomas o volcánicas, (En Utawilaya
quedan todavía vestigios de las piedra calcáreas traídas desde el cerro de Ccota ccullu, con las
cuales escribían en su pizarra de piedra que hasta la actualidad se encuentra en la primigenia
Escuelita Particular como lo denominaba Manuel Z. Camacho), su salón al aire libre, oh que
tiempos para la reivindicación del indio contra viento y marea, con su vida pendiendo de un hilo,
por las amenazas, represalias, persecución, cárcel, hombre valiente y aguerrido escogido y
preparado por Dios.
En el año de 1902 en Utawilaya surge el impulso creador del aimara el líder mensajero amauta
Manuel Z. Camacho, con su primigenia escuela diurna libre y revolucionaria de alfabetización de
Adultos, la única en su género en todo el altiplano puneño, esta encubó el germen de un
formidable cambio social, cuyas proyecciones inicialmente estremecieron las conciencias y la vida
de los pobladores aimaras y quechuas en toda la meseta andina.
Esta obra civilizadora despertó el odio implacable de los gamonales quien desataron una cruel
persecución en complicidad con las principales autoridades de Chucuito, Puno incluyendo el clero.
En el año de 1906 por primera vez en la historia de la educación campesina de la región altiplánica
el Amauta Manuel Z. Camacho concurre con sus alumnos a la ciudad de las cajas reales de
Chucuito por motivos de fiestas patrias, para demostrar ante la población las lecciones de civismo
y patriotismo En esos tiempos el Ayllu Utawilaya era parte de la jurisdicción, del Distrito de
Chucuito.
Realizada el desfile escolar en la plaza de Armas al compás de las zampoñas con todo fervor
patriótico entonaron el Himno Nacional frente al reloj solar, este hecho fue comentado
favorablemente por algunos vecinos liberales. Pero no faltaron los renegados enemigos que
satanizaron expresando anatemas echándoles orín, arrojándoles coca masticada y gritando
palabras injuriosas, las cuales en vez de desanimarlos les dio mayores bríos en el resurgimiento de
los descendientes de aquel poderoso imperio de los Incas.
BUSCANDO APOYO
A Fin de formalizar y fortalecer la Primera Escuela rural en Utawilaya, a propuesta de Demetrio
Peralta y Bonifacio Aragón, “La biblia llego a manos de Demetrio Peralta y de Bonifacio Aragón dos
honorables trabajadores a quienes la sociedad de Puno guardaba todo género de consideraciones.
Peralta es Arequipeño, Aragón Puneño. Muy pronto se sacudieron del yugo de la iglesia católica y
abrazaron el protestantismo. Así se funda en Puno las primera iglesia protestante. El evangelista
dirige su acción hacía el indio Manuel Camacho fue un indio del distrito de Chucuito. Es el primero
que tiende la mano a Fernando Stahl, el gran evangelizador del Altiplano. Manuel Z. Camacho viaja
a Lima para contactarse con los dirigentes de la Misión Peruana de los Adventistas, pidiendo el
establecimiento de una Escuela formal juntamente con la Iglesia Adventista en Utawilaya, en
respuesta y atención de Manuel Z. Camacho, en Febrero de 1910 el Pr. A. N. Allen llega a
Utawilaya fruto del trabajo de Camacho.
El grupo más numeroso de los adventistas del Perú estaba entonces entre los aimaras. Camacho
tenía 52 alumnos inscritos en su escuela de los cuales entre 15 y 30 asistían las reuniones del
sábado y su trabajo misionero también se extendía a quienes no eran sus alumnos.(En la Huellas
de la Providencia, Pr. Peverini)
Concluimos en el año de 1910 se coloca así los cimientos de la primera Iglesia Adventista en el
Perú, que posteriormente con la llegada del Pr. Fernando A. Stahl se extendió por el todo el
altiplano traspasando las fronteras.
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Situación de las niñas y las adolescentes en las escuelas rurales del Perú
UNICEF Perú: Construyendo un mundo de oportunidades para los niños de la Amazonía │
Octubre 2014
La escuela del silencio: Una mirada a la desigualdad de género en la escuela
Desarrollar políticas educativas que respondan con pertinencia a las necesidades, intereses y
características de las niñas y adolescentes rurales, requiere identificar información vinculada a
quiénes y cómo son ellas. Se presenta a continuación información sobre la situación de las niñas
que viven en áreas rurales.
¿Cuántas son?
De acuerdo a proyecciones del INEI, al 2012, la población rural infantil entre 0 a 16 años de edad
era de 3’001,903 niñas y niños, lo que representa el 30,2% de la población infantil nacional.
El total de niñas entre 0 a 16 años de edad que viven en áreas rurales es de 1’464,591. Ellas
representan el 14,7% de la población infantil nacional.
Según grupos de edad las niñas de 0 a 2 años de edad del área rural son 252,917; y las niñas entre
3 a 16 años de edad son 1’211,674.
Las niñas que hablan una lengua originaria diferente al castellano representan el 28,7% de la
población femenina infantil rural. De dicho porcentaje, cerca del 25% habla una lengua andina –
quechua y aimara-, y algo más del 3%, una lengua amazónica.
UNICEF Perú: Construyendo un mundo de oportunidades para los niños de la Amazonía.
Octubre 2014 ¿Cómo viven?
Los indicadores del INEI que presentamos a continuación confirman que las niñas y niños de áreas
rurales viven mayoritariamente en condiciones de pobreza.
El 98,2% de las viviendas de área urbana cuentan con el servicio de luz, en el área rural solo 7 de
cada 10 viviendas accede a este servicio. 8 de cada 10 hogares urbanos cuenta con baño con
conexión, solo uno de cada 10 lo tiene en área rural. Una de cada 10 viviendas tiene letrina en el
área urbana, seis de cada 10 de ellas, lo tiene en área rural. 4 de 10 viviendas de área urbana
cuenta con un teléfono en casa, en área rural solo el 0,3% tiene este servicio. 6 de cada 10
viviendas tiene refrigerador, solo uno de cada 10 en área rural; 4 de 10 viviendas de área urbana
cuenta con una computadora, en área rural solo el 0,3% la tiene.
Embarazo adolescente
Según el INEI el embarazo adolescente se incrementa conforme aumenta la edad de las
adolescentes y tiene relación inversa con el nivel educativo y el nivel socioeconómico.
En el área urbana una de cada diez adolescentes entre 15 y 19 años ya ha tenido por lo menos
un embarazo. En el área rural la relación es de dos de cada diez. En la región amazónica este
promedio se eleva a tres de cada diez.
A menor nivel educativo existe mayor probabilidad de embarazo adolescente. El 34,9% de las
adolescentes que solo cuenta con nivel primaria está embarazada. Entre las adolescentes que
tienen estudios superiores el porcentaje de embarazadas es de 4,5%.
El mayor porcentaje de embarazo adolescente se presenta entre la población indígena. Las
adolescentes asháninkas son las más afectadas, el embarazo adolescente en esta población es del
44%.
UNICEF Perú: Construyendo un mundo de oportunidades para los niños de la Amazonía │
Octubre 2014
Víctimas de la violencia
El castigo físico atenta contra la salud física y emocional de las niñas y niños, y tiene un impacto
en su capacidad para lograr aprendizajes.
Según el INEI, tres de cada diez padres castiga físicamente a sus hijas e hijos en el área urbana,
mientras que en el área rural, lo hacen cinco de cada diez.
Las madres emplean la violencia física en una proporción de cuatro de cada diez en áreas
urbanas. En el área rural lo hacen cinco de cada diez.
¿Cómo son sus escuelas?
Destaca el elevado número de escuelas rurales unidocentes, es decir atendidas por un solo
docente (8,752); en comparación con las que tienen esta característica en área urbana (324).
Las escuelas multigrado en primaria (un docente responsable de dos o más grados) son masivas
en el área rural, 10,930; mientras que en el área urbana son solo 1,208
La condición de escuela multigrado no es en sí misma negativa, pero se requiere fortalecer las
capacidades de los y las docentes que deben atender a niñas y niños de diversos grados en una
sola aula.
Mientras que en el área urbana el 50% de las escuelas primarias cuentan con internet, en el
área rural solo el 0,80% cuenta con este servicio. Situación similar ocurre en el nivel secundario.
Las escuelas de área urbana acceden al internet en un 70%, mientras que en las rurales, solo el
10%.
Con relación al acceso a luz, agua y desagüe, las escuelas que cuentan con estos servicios en el
área urbana son el 80%; y solo el 20% en las zonas rurales.
UNICEF Perú: Construyendo un mundo de oportunidades para los niños de la Amazonía │
Octubre 2014
¿Cuál es su situación educativa?
De acuerdo a las estadísticas del MINEDU sobre matricula, los promedios 2012 nacional, urbano
y rural no muestran brechas entre hombres y mujeres en ninguno de los tres niveles. Solo el 70%
de los niños del área rural y el 68.7% de niños indígenas está matriculado en inicial, mientras que
en el área urbana está matriculado el 80.4%
El 86.9% de los adolescentes del área urbana están matriculados en educación secundaria. En el
área rural el 72.8% y en la población indígena el 75.5%
No existen diferencias significativas entre la edad de conclusión de la primaria entre niñas y
niños del área rural en los promedios nacionales. Sí se mantienen las brechas entre lo urbano,
rural e indígena.
En el área urbana el 89.4 de adolescentes entre 12 y 14 años ya culminó la primaria. En el área
rural lo hizo el 74.8% y entre las población indígena de ese grupo de edad el 70.7%
UNICEF Perú: Construyendo un mundo de oportunidades para los niños de la Amazonía │
Octubre 2014
En el área urbana, las brechas de género de conclusión oportuna de la secundaria se han
superado. Según datos del MINEDU, el promedio urbano femenino es superior al masculino. Sin
embargo, se mantienen una brecha importante de más de 30 puntos, entre lo urbano y rural. El
76.9% de las adolescentes entre 17 y 18 años del área urbana han culminado la secundaria. En el
área rural lo han hecho el 42.5%
En el área urbana el 8.5 % de las niñas que culminan sexto grado y el 9% de las adolescentes que
culminan secundaria tienen atraso escolar. En el área rural ocurre lo mismo con el 28.9% y 26.8 %
de las escolares, respectivamente. En el caso de la población indígena el promedio de atraso es de
33.4% al concluir la primaria y el 35.5% al terminar la secundaria.
En el área urbana, hay menos mujeres de 13 a 19 años con educación básica incompleta en
relación a sus pares varones. Mientras que en el área rural, la situación es inversa: 22.5% de
mujeres frente a 18.4% de varones.
DOCUMENTAL
Mira aquí el documental La escuela del silencio: Una mirada a la desigualdad de género en la
escuela: [Link]
La educación rural
DESARROLLO DEL TEMA
La Ruralidad
Es evidente que la Ruralidad enfrenta dificultades y problemas diversos, particularmente graves
en educación. Esta se ve permanentemente cuestionada no solo por la comunidad y padres
de familia, sino que también por los alumnos quienes son los directos receptores de la acción de
ella.
Toda institución y por cierto las educacionales, solo tienen razón de existir en tanto cuanto
respondan a las necesidades y requerimientos del medio en el cual se encuentran insertas, en
primer lugar, y de la sociedad, en general, en segundo término.
Las múltiples investigaciones ya realizadas tanto en el ámbito diagnóstico como evaluativo han
demostrado con creces la poca o nula pertinencia de la educación impartida en el ámbito rural.
Por otro lado, nos encontramos con una problemática adicional como es la calidad de la
educación; Pertinencia y Calidad de la Educación son elementos interdependientes que originan
el Desarrollo.
Respecto a esta última cuestión, Pertinencia y Calidad, debemos analizarla desde una perspectiva
multidimensional a partir de la cual nos surgen las siguientes interrogantes: ¿El solo mejoramiento
de la educación en los ámbitos de pertinencia y calidad a nivel básico o medio resolverá el
problema de los sectores rurales?; ¿La Escuela Rural debe preocuparse y centrar su esfuerzo
y creatividad sólo en la población que corresponde a su nivel?, ¿Cuál es el rol social que está
llamada a cumplir la escuela rural?, ¿El mejoramiento de la educación rural es solo
una responsabilidad de quienes laboran en esos niveles y sectores?, ¿Qué rol deben cumplir
las instituciones formadoras de profesores?, ¿Responden las Universidades a estos desafíos?, las
Universidades ¿Tienen claridad respecto al tipo y características que deben poseer los profesores
que trabajarán en las zonas rurales?, ¿Preparamos profesores con las competencias requeridas
para provocar el Desarrollo Rural Integral?
Estas y muchas más interrogantes pueden aflorar, a las cuales unos y otros hemos intentado, con
mayor o menor relevancia, encontrar una respuesta.
El mundo rural
Existe el cuarto mundo - el mundo rural - este mundo fundamentalmente compuesto por
pequeños campesinos, muchos de los cuales poseen una extensión de tierra que solo les permite
una actividad agraria de subsistencia y que en una perspectiva generacional padres - hijos y por la
acción tan propia de la realidad rural a nivel de pequeños campesinos como es la subdivisión de la
tierra, muchos se ven en la obligación irrenunciable de tener que abandonar la tierra para ir a
engrosar la gran masa de población marginal suburbana, generando con ello todos los problemas
económicos y sociales resultantes.
Durante algunas décadas y fundamentalmente en la última, los diversos gobiernos de, apoyados
por organizaciones internacionales, han creado y aplicado diversos programas y estrategias para
provocar el Desarrollo Rural produciendo, cada uno de ellos, impactos de las más diversas
magnitudes. En algunos casos los recursos provenientes se gastan fundamentalmente, o en un
porcentaje significativo, en aspectos administrativos y gerenciales disminuyendo con ello el aporte
real a los campesinos y por otro lado, estos programas han centrado su acción desde una
perspectiva unidimensional o unisectorial resaltando en ello el área agropecuaria.
Si a lo anterior le sumamos el hecho que la población objeto se ha caracterizado por ser adultos o
adultos mayores y en muchos casos, por no decir la mayoría, está orientado a aquellos
propietarios agrícolas de niveles medios con una capacidad determinada de endeudamiento,
estaremos aceptando que la población rural de menores ingresos no ha sido atendida y si a ello le
agregamos el hecho indesmentible que los alumnos de nuestras escuelas rurales son hijos de
este grupo de campesinos, y por lo tanto no poseen los recursos necesarios ni adecuados que les
permita solventar los gastos de uno o más hijos para que estudien en un sector alejado de su
comunidad o porque requieren, de este hijo, su fuerza de trabajo para realizar las labores
agrícolas, debemos concordar que los esfuerzos, hasta hoy realizados, no apuntan a la superación
de sus problemas.
La marginalidad rural es una tarea que debemos enfrentar en el corto plazo. El superarla es una
tarea que debemos enfrentar en una estrategia sistémica en el cual todos los sectores estén
comprometidos.
El desarrollo como fuerza rural
El Desarrollo es inicio en tanto cuanto surge del esfuerzo creativo y responsable de la PERSONA y
es término en la medida que el esfuerzo colectivo le permite, a la persona, mejorar sus
condiciones y calidad de vida. Dicho de otro manera, el desarrollo se cristaliza en la medida que
desarrollemos las potencialidades que le son propias a las personas, conjuntamente con la toma
de conciencia y aprehensión de valores que propendan a un perfeccionamiento constante y
permanente y al mismo tiempo que asuma el compromiso irrenunciable de luchar por el
Desarrollo de los otros.
La articulación social tras la consecución de Desarrollo nos obliga a poner lo mejor de cada uno de
nosotros, por una parte, y lo mejor de cada una de nuestras Instituciones por otra, en posibilitar la
superación de los niveles y calidad de vida de los sectores más necesitados. La ruralidad es un de
ellos y quizás el que más necesita.
Una cuestión fundamental, a nuestro juicio, es que toda acción realizada en este sector debe
abarcar a todos los estratos de la población (sexo, edad, nivel educacional, etc.) no hacerlo así y
trabajar, por ejemplo, solo con los adultos estamos divorciando, creando un abismo entre los
diferentes grupos etarios de la población dado que las innovaciones a aplicar tendrán una
mayor resistencia, dada la cultura del campesino, y al mismo tiempo demandará un mayor tiempo.
Si por el contrario trabajamos con todos los sectores y grupos, el cambio se producirá en un menor
tiempo y con un menor costo, no solo económico sino también psicológico y social. Si la familia,
como un todo, orienta sus esfuerzos hacia la superación de la pobreza rural y si ello le adherimos
el esfuerzo cooperativo de cada una de las organizaciones comunitarias en los ámbitos de la
Educación, Salud, Agricultura estoy cierto que lograremos, no solo superar la pobreza rural sino
que conjuntamente con ello provocar el desarrollo.
Estrategias de desarrollo rural
El Desarrollo Rural debe enfrentarse con una estrategia pertinente-sistémica, con esto quiero
sostener que toda estrategia debe ser, en primer lugar, concordante con la cultura que le es
propia a la comunidad sobre la cual queremos intervenir. Para ello se requiere, como condición
esencial el conocer, aceptar y valorar su cultura. Crear una estrategia a partir de sus
conocimientos previos y que, en una primera instancia y si así se requiriese, responda en primer
lugar a sus necesidades sentidas para, secuencial y paulatinamente, ir acercándose a sus
necesidades reales.
Un segundo aspecto, es el tener clara conciencia que el campesino con el cual trabajaremos es una
persona y como consecuencia de ello le debemos respeto y valoración, de allí que nuestra relación
debe ser de horizontalidad y no de verticalidad.
Si concordamos con lo anterior tendremos que entender que el Desarrollo lo hacen las personas y
estas no son sólo agentes productivos, son en primer lugar personas en permanente evolución y
crecimiento, de allí que el desarrollo rural debe orientarse a producir una modificación sistémica
del comportamiento, debe por tanto atender al hombre en su tridimensionalidad como ser social,
biológico y afectivo, estas tres dimensiones están presente permanentemente en cada una de sus
y nuestras acciones.
Si no logramos integrar las diversas áreas (Salud-Educación-Producción) en un quehacer integral,
el desarrollo rural no logrará avanzar y resolver con éxito los desafíos que el mundo de
la economía le está planteando.
La escuela rural
La escuela rural, a lo menos en nuestro país, ha perdido el rol protagónico que por años tuvo
respecto al Desarrollo de las comunidades en las cuales está inserta. Diversas pueden ser
las variables que han influido en ello, pero la realidad nos evidencia un distanciamiento entre
escuela y comunidad, entendida esta última como la totalidad de las personas que viven en el
sector y no solo los apoderados.
En nuestra opinión la escuela rural debe convertirse en un centro de divulgación de nuevas y
apropiadas tecnologías especialmente dirigidas hacia aquellos niños que, por diferentes razones,
no seguirán estudiando.
La Educación, no debe convertirse en una mera entrega de conocimientos sin que estos sean
percibidos por los alumnos como necesarios y aplicables a sus diferentes necesidades. Por otro
lado, la acción de educar conlleva el concepto de futuro, en el cual, nuestros alumnos de hoy,
deberán enfrentarse mañana a una serie de problemáticas y desafíos.
Uno de esos desafíos es el enfrentarse a, no solo su subsistencia sino que, conjuntamente con ello,
a la subsistencia de una familia. Para ello requerirá de una serie de competencias las cuales
abarcarán cuestiones relacionadas con Salud, Paternidad Responsable (entendida esta como el
brindar al hijo las condiciones indispensables para que desarrolle las potencialidades que
por naturaleza le son propias) productividad y, por sobre todo, conciencia y actitud que él es el
gestor de su propio desarrollo.
El docente rural
Nada de lo anterior se puede lograr si quienes tienen la responsabilidad de educarlos no asumen
esta tarea con una actitud de respeto y valorización de sus alumnos, con una conciencia que todos
y cada uno de ellos son capaces de superar sus realidades, de generar en ellos una auto confianza
que les impulse a crear alternativas viables para lograr su desarrollo.
Es evidente que un profesor, con estas características, es difícil de encontrar pero debemos
reconocer que es este profesional y no otro, el que debe tener la capacidad para aprovechar todas
y cada una de las posibilidades que le brinde el medio, incluidas cada una de las instituciones
indistintamente de su ámbito de acción y ya sea que desarrollen o no alguna actividad productiva
en su comunidad.
El profesor Rural no puede ser un profesor común o normal, por el contrario, este debe ser un
profesor especial el cual, por cierto, debe ser formado, también, en forma especial.
Las Universidades y/o Instituciones Formadoras de Profesores debemos reconocer y hacernos
responsables de las falencias en torno a la formación inicial de profesores para el ámbito rural.
El cálculo y la lectura en tanto mecanismos no son, en nuestra opinión, las variables que provocan
el desarrollo humano.
Proponiendo soluciones
Algunas de las políticas que apreciamos como importante a este respecto son:
Una adecuada selección de estudiantes que ingresen a estudiar pedagogía y no solo a
través del examen general de admisión.
Privilegiar el ingreso de jóvenes que provengan de sectores rurales y cuyos familiares aún
vivan en zonas rurales.
Definir un perfil que responda a la realidad rural, y desprender de ello el currículum de
formación profesional.
Privilegiar el aprender - haciendo, en la realidad.
En relación a la formación Permanente docente creemos necesario considerar las siguientes
estrategias:
Capacitación de los profesores en metodologías acordes a la realidad rural y Desarrollo
Comunitario.
Creación de textos pertinentes al medio rural.
Creación de una red de educación rural tanto a nivel comunal como provincial y regional.
Incorporación de otros especialistas y padres o apoderados al proceso formativo.
Creo que lo señalado anteriormente generara en los profesores un cambio de actitud respecto al
quehacer pedagógico lo que se podría, resumir en dos cuestiones fundamentales:
La sala de clases es el lugar donde se efectúa un proceso de aprendizaje, el cual no siempre es un
lugar cerrado, y
Privilegiar el aprendizaje por sobre la enseñanza, vale decir hablar del P.A.E. (Proceso
Aprendizaje Enseñanza) y no P.E.A. (Proceso Enseñanza Aprendizaje).
Conclusión
Como vemos, soluciones hay, pero se necesita más. Se necesita decisión política de los
gobernantes puesta de manifiesto en un presupuesto para el Sector Educación que facilite,
viabilice y financie los cambios. La hora de la verdad ha llegado. Si las promesas de atender a los
más pobres son verdad veremos buenos y renovados presupuestos para la educación rural
y factibilidad de ejecutarlos.
Finalmente, creo importante asumir que los hombres y la mujeres hacemos la guerra, pero
también la PAZ y el Desarrollo. Eduquemos a nuestros Jóvenes para que sean provocadores del
desarrollo de la ruralidad de nuestra región y país.
Por
Rudy Mendoza Palacios
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