VVAA - Historia de Los Ejercitos Mexicanos
VVAA - Historia de Los Ejercitos Mexicanos
historia
de los
e j é rc i t o s
mexicanos
los
de
historia
S e c r e ta r í a d e l a D e f e n s a N a c i o n a l
Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México
S e c r e ta r í a d e E d u c a c i ó n P ú b l i c a
historia
de los
ejércitos
mexicanos
Presidente de la República
Enrique Peña Nieto
Directora General
Patricia Galeana
Consejo Técnico Consultivo
Fernando Castañeda Sabido
Luis Jáuregui
Álvaro Matute
Érika Pani
Ricardo Pozas Horcasitas
Salvador Rueda Smithers
Adalberto Santana Hernández
Enrique Semo
Mercedes de Vega Armijo
Gloria Villegas Moreno
ejércitos
mexicanos
México, 2015
ISBN: 978-607-9276-41-6
w w w. i n e h r m . g o b . m x
P r e se n tac ion e s
General Salvador Cienfuegos Zepeda
Secretario de la Defensa Nacional . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
L a s f u e r z a s a r m a da s de M é x ico
Patricia Galeana
Directora General del Instituto Nacional de Estudios
Históricos de las Revoluciones de México.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
c a pí t u l o i
L os ej é rc i tos
de l os a n t ig uos m e x ic a nos
L a g u e r r a j usta .
L a r e be l ión de l M i x tón
Miguel León-Portilla. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21
L a g u e r r a e n M e s oa m é r ic a
e n t r e di s c u r s o y pr ác t ic a
Carlos Brokmann. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 59
c a pí t u l o i i
L os ej é rc i tos i ns u rg e n t e s
L a s f u e r z a s a r m a da s du r a n t e
l a g u e r r a c i v i l de 1810
Juan Ortiz Escamilla. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 79
G u e r r a , v iol e nc i a y p ol í t ic a
e n l a s c a m pa ñ a s de M or e l os
Marco Antonio Landavazo.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 91
c a pí t u l o i i i
El ej é rc i to l i be r a l
L a di f íc i l g é n e si s de l ej é rc i to l i be r a l
Raúl González Lezama. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 105
S a n tos D eg oll a d o
José Herrera Peña. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 123
I g nac io Z a r ag oz a
La r e t i r a da de l os se i s m i l
José Herrera Peña. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 139
J e s ús G onz á l e z O rt eg a :
e l c i u da da no - s ol da d o
Juan Macías Guzmán. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 159
E l P or f i r io D í a z - s ol da d o
Alicia Salmerón. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 173
c a pí t u l o i v
E l E j é rc i to L i be rta d or de l S u r
Felipe Arturo Ávila Espinosa. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 213
G ua da lu pe : l a c u n a
de l E j é rc i to N ac ion a l
Javier Villarreal Lozano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 226
G é n e si s y e st ruc t u r a
de l a D i v i sión de l N ort e
Capitán 1/o. Historiador Antonio Aguilar Razo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 241
c a pí t u l o v
Cien a ños de l E j é rc i to M e x ic a no
- l a s p r i m e r a s d é c a d a s -
E l ej é rc i to f e de r a l du r a n t e
e l g obi e r no de l g e n e r a l
V ic tor i a no H u e rta
Tte. Cor. Inf. Historiador Miguel Ángel Ibarra Bucio. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 261
Pa nc ho V i ll a
Pedro Salmerón.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 291
E l G e n e r a l F e l i pe Á ng e l e s
Odile Guilpain.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 305
O br eg ón , com a n da n t e m i l i ta r .
S u a l ecc ion a m i e n to de H uata b a m p o
a T eol oy uc a n , 1912-1914
Ignacio Almada Bay. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 325
E l ecl i p se de Pa bl o G onz á l e z
Pedro Salmerón.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 351
L a r eorg a n i z ac ión m i l i ta r
du r a n t e l os a ños v e i n t e
Martha Beatriz Loyo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 367
- l a s e g u n d a m i t a d d e l s i g l o x x -
E l e sta d o de g u e r r a
y e l E s c ua drón 201
Elmy Lemus. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 397
E l E s c ua drón 201 de l a f u e r z a a é r e a
e x pe dic iona r i a m e x ic a n a
Capitán 1/o. Historiador Antonio Campuzano Rosales.. . . . . . . . . . . . . . . . . 411
L a s f u e r z a s a r m a da s m e x ic a n a s
du r a n t e l a G u e r r a F r í a : 1945-1990
Raúl Benítez Manaut. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 429
H i stor i a de l E j é rc i to M e x ic a no .
L os a ños r ec i e n t e s (20 0 0 -2013)
Javier Oliva Posada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 450
F u e r z a s a r m a da s y de r ec hos h u m a nos
e n e l com b at e a l a de l i nc u e nc i a org a n i z a da
Carlos Brokmann. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 465
Pa rt e de g u e r r a : l os de s a f íos
Alfonso Zárate Flores.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 485
c a pí t u l o v i
El ej é rc i to e n l a s l e t r a s
m e x ic a na s , l a h i stor iog r a f í a
y e l e s c e na r io i n t e r nac iona l
E l ej é rc i to e n l a nov e l a
de l a R e voluc ión
Jesús González Schmal. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 507
E l E j é rc i to M e x ic a no
y e l e s c e na r io i n t e r n ac ion a l
Jorge Alberto Lozoya. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 539
E s necesario valorar con justeza el devenir del Ejército Mexicano en la vida democrá-
tica de nuestra Nación; su participación en los diversos acontecimientos que delinearon
la historia de México dio forma y trazó la ruta institucional por la que ha transitado esta
fuerza armada.
México, desde su vida prehispánica, contó con ejércitos de las distintas culturas mesoame-
ricanas, mismos que terminaron en una confrontación militar y cultural con los conquistadores
llegados de Europa en el siglo xvi, dando origen al Virreinato de la Nueva España y a la creación
de un ejército realista en el siglo xviii.
Como nación independiente, México ha Historia de los Ejércitos Mexicanos, singular escri-
contado con tres ejércitos de carácter nacional: to que significa y evidencia un esfuerzo conjun-
el primero, surgió en 1821 con las unidades to del Instituto Nacional de Estudios Históricos
del ejército virreinal que proclamaron el Plan de las Revoluciones de México y la Secretaría de
de Iguala, a las que se unieron escasas fuerzas la Defensa Nacional por comprender el pasado
insurgentes y desapareciendo al triunfo de la y presente del Instituto Armado.
Reforma en diciembre de 1860; el segundo, Conjugar 30 vertientes históricas desde el
emergió durante la Revolución de Ayutla y en punto de vista de los especialistas civiles y mi-
la Guerra de Reforma, consolidándose duran- litares sobre un mismo tema en el devenir his-
te la Intervención Francesa y el gobierno de tórico de nuestra nación fue una actividad am-
Porfirio Díaz, subsistiendo hasta mediados de biciosa, que gracias a la colaboración de cada
agosto de 1914, y el tercero, surgió con la Re- uno de los participantes logró consolidarse en
volución Mexicana, con la creación del Ejér- este volumen, que amalgama la vida nacional.
cito Constitucionalista, estableciendo las bases Su integración es un conjunto de ponen-
del actual Ejército Mexicano. cias presentadas durante un ciclo de conferen-
En el marco de la celebración de nuestros cias llevadas a cabo en las instalaciones del He-
primeros 100 años de vida, presentamos la obra roico Colegio Militar, su contenido da luz en la
explicación del pasado, revalora los hechos, las lo hará acompañado de su ejército, al igual que
acciones y los protagonistas de diversas etapas fue en la llegada de los conquistadores, en su
de nuestro trayecto y fortalece nuestra cultura nacimiento como nación independiente, en la
histórica en materia militar e institucional. Más lucha por su soberanía y en la conquista de su
allá de lo transitorio, se descubre en cada una vida democrática.
de sus páginas los claroscuros de los tres ejérci- A 100 años de la creación del Ejército Mexi-
tos y su interacción con el pueblo de México, cano, mirar al pasado para conocer nuestro
protagonista indiscutible de todo proceso his- origen fortalece a las nuevas generaciones de
tórico en nuestro país. mujeres y hombres que visten el uniforme de la
La lectura de este compendio histórico nos República y que comprometidos con su legado
permitirá reflexionar, valorar y concluir que el servirán en todo momento con lealtad, honor
camino que elija transitar el pueblo de México, y pasión a la patria.
cual fue organizado por la Secretaría de la Defen- la construcción de nuestra nación han tenido
sa Nacional y el Instituto Nacional de Estudios los distintos ejércitos.
Históricos de las Revoluciones de México. Nuestro país tiene en sus Fuerzas Arma-
Editar esta publicación en conjunto con das un baluarte de legalidad, institucionalidad,
la Secretaría de la Defensa Nacional constituye defensa de la soberanía y servicio a la sociedad
para la Secretaría de Educación Pública un ho- mexicana. Este libro es un agradecimiento, un
nor: el honor de honrar. No hay mejor forma homenaje a la historia, pero también a la pro-
de conocer y aquilatar el papel primordial de mesa de futuro que nuestra Patria puede alcan-
las fuerzas armadas que recordar, difundir y re- zar de la mano de un Ejército que trabaja por
flexionar sobre los momentos centrales que en mantener la paz y la libertad día con día.
11
Patricia Galeana
Directora General del Instituto Nacional de Estudios
Históricos de las Revoluciones de México
13
14
El ejército liberal escribió la tercera gran En este sentido, describe cómo fue creándose
etapa de las fuerzas armadas mexicanas: no sólo y ampliándose esta fuerza y los episodios en los
logró derrotar a las fuerzas conservadoras que que participó. Además, hace hincapié en que, al
desconocieron el orden constitucional, sino contrario de lo que se plasmaba en la historio-
que enfrentaron con heroísmo a las huestes grafía de la Revolución en los años cincuenta y
invasoras. Al triunfo de la revolución de Re- sesenta, la revolución maderista tuvo una gran
forma, el ejército pretoriano fue sustituido importancia militar y determinó la derrota y la
por las guardias nacionales que constituyeron renuncia de Porfirio Díaz.
al ejército liberal, mismo que dio la victoria a Felipe Ávila, por su parte, describe los as-
la República sobre la Intervención Francesa y pectos principales del ejército zapatista: su for-
el Segundo Imperio. Después de vencer todo mación, el surgimiento de liderazgos, las ac-
género de obstáculos y fuerzas poderosas que ciones de guerra y sus estrategias, así como el
parecían que iban a terminar con la nación protagonismo de algunos de sus elementos y
mexicana, este ejército heroico supo responder la importancia de la figura de Emiliano Zapata.
al llamado de Ignacio Zaragoza: “…nuestros También refiere la organización que entre 1914
enemigos son los primeros soldados del mun- y 1916 tuvieron estas fuerzas en el territorio de
do, pero vosotros sois los primeros hijos de Morelos y su acción contra las tropas consti-
México y os quieren arrebatar vuestra patria”. tucionalistas. Destaca los códigos de honor y
Este ejército logró recuperar la independencia justicia que normaron el comportamiento de
y la soberanía nacionales. dicho ejército.
En el capítulo IV “Los ejércitos revolucio- El texto de Javier Villarreal, “Guadalupe:
narios”, Carlos Betancourt hace un recuento de la cuna del Ejército Nacional”, narra con deta-
los primeros pasos para la organización de la lu- lle la manera en la que Venustiano Carranza,
cha armada que emprendieron los precursores el 26 de marzo de 1913, desde la hacienda de
de la Revolución, seguidores de Ricardo Flores Guadalupe, en Ramos Arispe, Coahuila, des-
Magón. El Programa del Partido Liberal Mexi- conoció al gobierno usurpador de Victoriano
cano fundamentó su lucha en la necesidad de Huerta, acto con el que inició la segunda etapa
transformar las condiciones de miseria en que se de la Revolución Mexicana. El Plan de Guada-
encontraba sumida la mayor parte de la pobla- lupe fue el programa político alrededor del cual
ción, propiciadas por la dictadura porfirista. El se estructuró el movimiento constitucionalista
autor aporta importantes documentos sobre la y se organizó el ejército, hoy centenario. Villa-
organización de los magonistas y da cuenta de rreal describe la forma en que se redactó, dis-
las más destacadas acciones militares que efec- cutió y aprobó el Plan de Guadalupe y narra
tuaron entre 1906 y 1908, tanto en la frontera, también los pasos y las decisiones que fue to-
como en otras partes del país. Se evidencia, tam- mando Carranza desde que se enteró que ha-
bién, la forma en que esos luchadores sociales bía estallado el golpe militar que terminó con
fueron desacreditados ante los ojos del público: la vida y el gobierno democrático de Madero.
presentándolos como filibusteros que por fines Para finalizar este capítulo, el capitán pri-
personales pretendían desestabilizar al país. El mero e historiador militar, Antonio Aguilar,
texto desmiente tales imputaciones y muestra la nos describe el proceso de formación de la Di-
claridad de sus miras ideológicas y sociales. visión del Norte de Francisco Villa, haciendo
Santiago Portilla aborda las características referencia al debate en torno del lugar donde
de lo que llama “el ejército antirreeleccionista”, se constituyó como un cuerpo de guerra con
para distinguirlo del que usualmente se conoce un mando único. Menciona las dos versiones
como maderista, pues considera que dicha califi- en disputa: la de la creación del contingente
cación le resta significado, ya que se refiere a una en Jiménez, Chihuahua, y la que menciona la
persona y no a la ideología que lo aglutinaba. junta de generales en la hacienda de la Loma,
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en la que, mediante un consejo de jefes de bri- cronológico en torno de los avances y fracasos
gada, se eligió a Villa como el Jefe Supremo de que se experimentaron en México antes del es-
la División del Norte. tallido revolucionario. También nos proporciona
Los ejércitos revolucionarios continua- un relato detallado de la primera batalla aeronaval
ron con la tradición de lealtad y defensa de que se desarrolló en Topolobampo durante la
las instituciones, cuando al llamado de Fran- revolución constitucionalista, mencionando a los
cisco I. Madero, constituyeron la fuerza militar pilotos que realizaron esta acción y el papel que
que puso fin al régimen dictatorial que había tuvieron los barcos cañoneros involucrados, los
concentrado el poder y la riqueza por más de cuales dieron el triunfo a los revolucionarios. Por
treinta años. último, aborda el inicio de las técnicas de bom-
En el capítulo V “Cien años del Ejército bardeo y su posterior transformación.
Mexicano”, el teniente coronel Miguel Án- Ignacio Almada analiza la figura de Álvaro
gel Ibarra Bucio expone las características del Obregón, el más destacado militar de la revolu-
ejército federal durante el régimen huertista, ción constitucionalista, único general invicto en
ofreciendo una explicación de carácter técnico- la historia de México, que venció al ejército fede-
militar en torno de su organización durante la ral porfirista, al huertista y también a la poderosa
guerra contra los constitucionalistas. Refiere la División del Norte. El autor asegura que además
militarización que hizo el huertismo de las es- de su inteligencia y genio táctico, detrás de sus
cuelas y nos muestra con cuadros sinópticos las hazañas militares estaba también su forma de en-
innovaciones que se introdujeron en las fuerzas tender y hacer la guerra: como una extensión de
armadas, sobre todo con relación a los ascen- la política, como una construcción de alianzas,
sos, a las divisiones territoriales y de mando que como una actividad profesional, planeada, en la
se usaron para enfrentar a los revolucionarios. cual eran esenciales la logística, la tecnología, el
A continuación, Pedro Salmerón nos da manejo de información y el mantenimiento de
una visión panorámica sobre diversas estrategias la moral de la tropa. El autor describe estas cua-
en tiempos de guerra y muestra cómo al utilizar lidades a través de la narración de las campañas
diferentes categorías se enriquece el análisis mili- militares de Obregón contra Pascual Orozco en
tar de la Revolución Mexicana y en particular de 1912 y contra Victoriano Huerta en 1913-1914.
la División del Norte. Aborda las características Pedro Salmerón hace la semblanza de Pablo
del ejército villista y analiza diversas aportaciones González, muestra cómo, a diferencia de lo que
teóricas con respecto al significado de la guerra ha prevalecido en la historiografía tradicional so-
como concepto. bre la Revolución Mexicana, fue un general com-
Por su parte, Odile Guilpain hace la sem- petente y eficaz. Gran organizador, hombre de
blanza biográfica del general Felipe Ángeles. todas las confianzas de Carranza, era el jefe mili-
Destaca su formación en el Colegio Militar, así tar más poderoso cuando fue derrotado Huerta
como su respaldo a Madero, su incorporación en 1914, a pesar de que no tenía el carisma de Vi-
a la lucha revolucionaria y el conflicto que tuvo lla ni el genio de Obregón. No obstante, ese po-
con Venustiano Carranza. Pone de relieve la im- derío se desvaneció súbitamente entre noviembre
portancia del diario que Ángeles escribió sobre y diciembre de aquel año ante la ofensiva villista
la batalla de Zacatecas; considera al documento en el Bajío, al cometer errores graves en la con-
una lección de táctica militar, sobre todo en la ducción de su ejército y perder 17 mil hombres
artillería, en la que el general era experto. de 30 mil que tenía. Esto le acarreó ser despla-
Posteriormente, el capitán historiador Mar- zado por Obregón, quien desde entonces fue el
tín Martínez presenta un cuadro histórico sobre general más importante del constitucionalismo.
los avances de los primeros aviones en México Más adelante, Marta Loyo expone de mane-
en los inicios del siglo xx. Relata anécdotas sobre ra detallada la reorganización que tuvo el ejército
los pioneros de la aviación y ofrece un panorama desde los tiempos de Carranza y la promulgación
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de la Constitución. La autora enumera las dis- países latinoamericanos, en donde los militares
posiciones tomadas tanto para reducir el poder asumieron el poder mediante golpes de Estado.
de los generales, como la formación de la Legión En contraste, México se ha caracterizado por un
de Honor. Posteriormente, describe el desarrollo bajo nivel de militarización económica y política,
del ejército durante los gobiernos de los presi- en el cual las fuerzas armadas han sido empleadas
dentes sonorenses: Adolfo de la Huerta, Álvaro como último recurso ante desafíos de gobernabi-
Obregón y Plutarco Elías Calles. Destaca la fi- lidad, como el movimiento estudiantil de 1968,
gura de Joaquín Amaro, de quien presenta las la guerrilla y el inicio de la guerra contra el nar-
principales acciones para reorganizar las fuerzas cotráfico.
armadas, con el objetivo de reducir su carga fi- Javier Oliva analiza el papel central del
nanciera y política. ejército en la consolidación de la democracia y
Enrique Plascencia, por su parte, desarrolla la gobernabilidad. De manera particular, en el
el tema de la modernización iniciada en las fuer- contexto de la alternancia política que se dio en
zas armadas en los años treinta y, sobre todo, México en 2000 y 2006, quedó demostrado que
durante los gobiernos de Manuel Ávila Camacho las fuerzas armadas han estado por encima de los
y Miguel Alemán. Describe las acciones empren- procesos electorales y políticos del país, y han ac-
didas y destaca el esfuerzo para implementar el tuado en apego a sus principios de lealtad, ins-
servicio militar obligatorio. Muestra además la titucionalidad y respeto a la legalidad. Más aún,
nueva organización en regiones y la participación considera que el Ejército Mexicano se adelantó a
de México durante la Segunda Guerra Mundial, las disposiciones de la Organización del Tratado
a través del Escuadrón 201. del Atlántico Norte sobre el cambio de perfil de
Elmy Lemus nos describe el contraste entre las tropas, al involucrar a sus soldados en tareas
la imagen oficial idealizada de los miembros del de combate al narcotráfico y de ayuda a la pobla-
Escuadrón 201 y la experiencia de sus miembros ción civil, lo cual le ha permitido tener un acerca-
en la vida real, en la que no obtuvieron el reco- miento con la sociedad y le ha dado un alto nivel
nocimiento, el sueldo ni las gratificaciones que de reconocimiento.
esperaban. Señala que en el gobierno de Miguel Carlos Brokmann, por su parte, analiza
Alemán el discurso oficial dejó de ensalzar la ima- cómo en la medida en que la actividad y la vio-
gen guerrera de México y se destacó la lealtad lencia de la delincuencia organizada se ha incre-
institucional de las fuerzas armadas al margen de mentado exponencialmente en las dos últimas
las disputas políticas. décadas, rebasando la capacidad de respuesta de
Sobre el ingreso de México en la Segunda las fuerzas de seguridad, el Estado mexicano ha
Guerra, el capitán Antonio Campuzano nos ofre- recurrido a las fuerzas armadas para combatir a
ce un recuento cronológico, así como los porme- esos grupos y recuperar los espacios de los que se
nores de la decisión del gobierno del Presidente habían adueñado. Lamentablemente, esa mayor
Ávila Camacho de enviar un cuerpo de aviación, presencia de las tropas se tradujo en un incre-
en lugar de un contingente de infantería. Destaca mento de las denuncias por violaciones a los de-
también la postura del general Lázaro Cárdenas, rechos humanos, que alcanzaron su nivel máxi-
como Secretario de la Guerra, sobre la neutrali- mo en 2009. Dichas denuncias han disminuido
dad de México, la colaboración con los Aliados y notablemente desde entonces, como resultado
su importante papel en la defensa de la soberanía del ajuste a los protocolos y procedimientos em-
nacional. pleados por el Ejército Mexicano, en atención a
En este mismo capítulo, Raúl Benítez anali- las recomendaciones de la Comisión Nacional de
za el papel de las fuerzas armadas mexicanas entre los Derechos Humanos, y a una mayor coopera-
1945 y 1990. Destaca la estabilidad política de ción entre las dependencias federales.
las instituciones militares a partir de un estudio Para finalizar este capítulo, Alfonso Zárate
comparativo con las fuerzas armadas de otros aborda las nuevas tareas, retos y desafíos del Ejér-
17
cito Mexicano, particularmente ante el crimen en tres de sus novelas centrales: Tropa vieja, La
organizado y la delincuencia, así como los com- Ciudadela quedó atrás y Tres de diana.
promisos de México ante la comunidad interna- Bernardo Ibarrola, por su parte, hace un re-
cional en materia de cooperación. Del mismo paso de la historiografía del ejército en México,
modo, hace referencia a las tareas relacionadas desde el final de la Revolución, hasta nuestros
con la gobernabilidad ante la presencia de grupos días, en donde subraya la importante labor del
guerrilleros y movimientos populares radicales en inehrm en la materia. Menciona también los tra-
diversas regiones del país, además de la ayuda que bajos realizados por otras dependencias oficiales,
presta para hacer frente a los desastres naturales. así como las obras escritas por militares. El autor
Hace cien años nació nuestro ejército actual, pone énfasis en la necesidad de lograr una con-
con el objetivo expreso de restablecer el orden junción entre la historia académica y la historia
constitucional, roto por el gobierno ilegal e ile- elaborada por el ejército, con una proyección fu-
gítimo de la dictadura huertista que acabó con el tura de colaboración.
gobierno democrático del presidente Francisco I. Cierra este volumen el texto del embajador
Madero y con su vida. Jorge Alberto Lozoya, quien analiza el papel del
Luego del asesinato del Apóstol de la De- Ejército Mexicano en el nuevo escenario interna-
mocracia, tres grandes ejércitos populares, el cional. El diplomático reflexiona sobre el lugar
constitucionalista, el villista y el zapatista, logra- destacado que ocupó México en el concierto
ron derrotar a la dictadura de Victoriano Huerta internacional en la primera mitad del siglo xx y
y poner fin al Antiguo Régimen, abriendo paso al cómo éste se perdió por la automarginación de
México del siglo xx. El ejército constitucionalis- los gobiernos mexicanos desde la Guerra Fría,
ta respondió al llamado de Venustiano Carranza hasta la actualidad. Señala que la redefinición de
para restablecer el orden constitucional. la política exterior del actual gobierno del Presi-
En el recorrido por los cien años de la histo- dente Enrique Peña Nieto, la cual establece como
ria del Ejército Mexicano destaca su participación objetivo hacer de México un país con responsa-
en la Segunda Guerra Mundial, con el Escuadrón bilidad global, abre la posibilidad de que nuestro
201. Y en tiempos de paz, su importante labor país tenga una participación más activa, contri-
para garantizar la seguridad de la población. buyendo en las Operaciones de Mantenimiento
Por último, en el capítulo VI “El ejército en de Paz llevadas a cabo por la Organización de las
las letras nacionales y la acción internacional”, Naciones Unidas en diversas regiones del mundo.
Jesús González Schmal nos ofrece un retrato lite- De esta manera, los capítulos que confor-
rario de Francisco L. Urquizo, el novelista del sol- man la obra Historia de los ejércitos mexicanos
dado. Destaca las cualidades literarias de su obra, rescatan y valoran el papel decisivo que los dis-
que logra combinar la óptica del observador y la tintos ejércitos de la nación mexicana han des-
del protagonista, así como la perspectiva civil con empeñado en nuestro devenir histórico. Méxi-
la militar. Sobre este último aspecto, menciona co ha tenido en sus fuerzas armadas a un actor
que en la obra de Urquizo el ejército es el tema central de su historia. A manera de conclusión,
central. A través de multitud de personajes, suce- podemos decir que durante este siglo el Ejército
sos y escenas, el general evoca la vida militar des- Mexicano ha sido un pilar de las instituciones
de dentro del cuartel, tal y como se ejemplifica republicanas.
Los ejércitos
de los antiguos
mexicanos
Miguel León-Portilla**
norteamericana en Normandía. Estábamos mi —No, no, no, escogieron por alguna ra-
mujer y yo en el restaurante del hotel y junto a zón ese día. ¿Usted sabe si el espionaje alemán
nosotros había un norteamericano, quien me conocía el día escogido?
dijo que él había desembarcado del acorazado —Pues no, no lo sé.
Utah. —¿Y usted sabe si la Unión Soviética apro-
Entonces yo le pregunté: vechó esas acciones para avanzar en el frente
—Y ¿usted sabe qué es lo que ocurrió ahí? hacia Berlín?
—Peló los tamaños ojos y faltó poco para que —Pues no, no lo sé.
me diera una bofetada. —Y ¿usted sabe qué es lo que estaba ocu-
—Sí, yo estuve ahí. rriendo en el frente de Italia?
—¿Usted supo por qué los aliados escogie- —Pues no, no lo sé.
ron precisamente ese día? —¿Qué contacto mantenían los que iban a
—Hombre, pues porque tenían que esco- desembarcar con los de la resistencia francesa?
Combate. Fray Diego Durán,
Historia de las indias e islas de
ger un día cualquiera. —Tampoco lo sé.
Tierra Firme.
*
Conferencia Magistral presentada en el Coloquio Nacional sobre la Historia del Ejército, en el Colegio Militar, el 19
Muerte de Pedro de Alvarado. de agosto de 2013.
**
Códice Telleriano-Remensis. iih-unam.
21
22
Escena de la conquista. do regresó, Cortés se dio cuenta de todo lo la noche triste para Cortés y noche de alegría
Códice Azcatitlan.
que había ocurrido: Pedro de Alvarado había para los mexicas.
causado la matanza del Templo Mayor, Moc- Cuauhtémoc fue un héroe, era un caudillo
tezuma iba a ser asesinado, cosa que ocurrió militar; él dirigió 80 días de defensa heroica.
muy pronto y la situación se tornó insosteni- Se puede decir que la historia de México tiene
ble. Entonces una noche, los españoles deci- mucha relación con la historia militar. Voy a
dieron huir porque vieron que su situación no decirles dos cosas que no son tan conocidas.
era sostenible, pero los mexicas se dieron cuen- Hubo algunos frailes, como fray Agustín de la
ta. Cuitláhuac todavía estaba ahí, puesto que Veracruz, que se dedicó a escribir en latín sobre
Moctezuma ya había muerto. Así que Cuitlá- lo que llamaban la de bello iusto o de la guerra
huac dirigió la acción y los españoles huyeron justa; fray Bartolomé de las Casas, lo mismo.
y perdieron muchísima gente. El tema era ¿qué justifica la guerra? Porque la
En los relatos en náhuatl de la Visión de guerra es una cosa muy seria. La guerra para
los vencidos, que es el testimonio que tenemos imponerse sobre el enemigo tiene que cau-
de los mexicas, narran: “Esto lo vimos, esto sar muchas bajas, propias de las filas del que
lo contemplamos; cuando descansó la flecha, combate, pero también es de desear que, en
cuando descansó el escudo”. Un relato cuenta la lucha, el otro pierda más. Y eso es terrible,
que cuando pasaron por el canal de los tolte- matar es muy doloroso. El ser humano no ne-
cas, que está en lo que es hoy el Eje Central cesariamente es como los animales depredado-
Lázaro Cárdenas, a un costado del Palacio de res, aunque a veces, por desgracia, se comporta
Bellas Artes, ya no había necesidad de puentes igual o peor que ellos.
porque los cadáveres formaban una masa hu- ¿Cuáles pueden ser las causas justas de la
mana. Todas las tropas tlaxcaltecas que venían guerra? Estos frailes cuando se enfrentaron al
con los conquistadores, a los que atacaron los tema de la conquista dijeron: “No hubo allí
mexicas, pasaron encima de los cadáveres. Fue ninguna causa justa, no hubo ninguna, ni para
23
salvar las almas de los indios, no se puede em- dos. O sea, en ese caso, el Ejército Mexicano, Escena de la conquista. Fray
Diego Durán, Historia de las
prender una guerra así nada más.” como dijo Zaragoza, “las armas se han cubier-
indias e islas de Tierra Firme.
Hace poco tiempo, Estados Unidos atacó to de gloria”, porque además se empuñaron
Irak porque decían que tenían armas de des- con justicia. Después hay muchos episodios.
trucción masiva. Y lo atacó y destruyó como Yo creo que Hidalgo y Morelos, el gran genio
país, con muchos miles de muertos, ¿fue esa militar de Morelos, pelearon también para dar
una guerra justa? Otro caso es Siria. Se acusa libertad a un pueblo que ya tenía el derecho de
a su gobierno de haber usado armas químicas. recobrarla. Y luego las luchas de la última re-
Estados Unidos se preparó para atacar, argu- volución, aunque hubo facciones, yo creo que,
mentando que eso era una acción inhumana, en general, el ejército se portó a la altura de sus
en caso de haber realizado su ataque ¿sería una ideales. ¿Hubo traidores? Claro que los hubo.
guerra justa? Victoriano Huerta, pero el ejército nacional,
Yo quiero pensar que, en general, nuestro sobre todo el que ahora cumple un siglo, creo
ejército ha estado envuelto en guerras justas. que se ha comportado a la altura de sus ideales.
México nunca ha empezado una guerra inter- Recordemos brevemente esa guerra del
nacional, nunca; ha repelido las agresiones; ha Mixtón, que generalmente no se conoce por-
ganado victorias. El ejército francés fue venci- que los libros no hablan mucho de ella. Vá-
do por Zaragoza en Puebla, pero al final aun- monos al México de 1540, 19 años después
que los franceses volvieron, se retiraron venci- de que Cortés tomó la ciudad de Tenochtitlan.
24
Ese México estaba gobernado por el virrey carlos al cerro ese”. Era el tiempo de aguas, yo
Antonio de Mendoza. En el norte de Jalisco, he estado ahí en el tiempo de aguas, hay un lo-
que colinda con Zacatecas, se levantó un in- dazal terrible. Y le dijeron: “Señor, no salga us-
dio que ya había sido cristianizado, Francisco ted ahora”, a lo que contestó: “Hombre, a mí
Tenamaztle. gatitos. Qué va, voy ahora mismo ahí y acabo
¿Por qué se levantó? Porque estaba harto esta rebelión.” Salió, subió, iba su caballerango
de los encomenderos; harto de las exacciones llevando al caballo, pero se resbaló esa bestia
y de los abusos. Y se levantó en armas en un y fue a dar contra Alvarado, dando tumbos y
lugar estratégico y magnífico, yo he estado ahí, tumbos hasta que levantaron a Alvarado y le
es un cerro enorme con rocas: el Mixtón, que preguntaron qué era lo que le dolía. “El alma”,
quiere decir “gato”. Primero atacaron la pe- dijo y murió a los dos días.
queña ciudad de Guadalajara, que ya existía. El virrey Mendoza levantó entonces un
Los que estaban ahí de gobernantes, Oñate e ejército muy grande, uno de los ejércitos más
Ibarra, resistieron, pero estaban ante el peligro grandes que ha habido en México; cerca de 40
inminente de caer. mil hombres, claro, con indígenas aliados: na-
Llegó por ese tiempo Pedro de Alvarado, huas, purépechas, otomíes, y con ese ejército
quien había combatido del lado de Cortés en marchó hasta el Mixtón. Imagínense mover en
la conquista de México y había sido bastante esa época, que no había vehículos, 40 mil hom-
terrible; entonces Alvarado dijo: “Yo voy a ata- bres llevando bastimentos, agua, armas adecua-
25
das. No tenían una gran artillería, tenían trabu- a una guerra busca encontrar argumentos con-
cos, arcabuces. Pues llegaron entonces a sitiar ciliatorios.
el Mixtón. Ahí estaba Tenamaztle. Comenzó la Yo pienso que la guerra de Irak fue injus-
batalla y los del Mixtón se quedaron quietos, tísima. Lo pienso y estoy dispuesto a demos-
viendo cómo los españoles avanzaban, tratan- trarlo. Se acusó al presidente de Irak de que
do de subir; ya que había un buen número su- tenía armas de destrucción masiva; nunca apa-
biendo, tenían preparadas unas piedras enormes recieron, nunca. Lo que sí tenía ese país era
que se las arrojaron y murieron como moscas petróleo y eso interesaba. Cuando se reunieron
muchos de los atacantes. Así duró varios días la el presidente inglés, el norteamericano e invi-
batalla. Al final, Tenamaztle no fue vencido, de- taron al español me pareció la peor locura para
cidió retirarse y lo hizo. Mendoza tomó prisio- España, ya que este último ha tenido la ene-
neros, se los llevó y se retiró también. mistad de Inglaterra siempre y Estados Unidos
¿Qué pasó luego? Después, Tenamaztle, en el 98 acabó con todo lo que le quedaba de
ya cansado de ser perseguido, optó por irse a posesiones. Entonces, el señor Aznar, no me
entregar al nuevo virrey, Luis de Velasco, y éste explico cómo tontamente vino a México a tra-
convocó a los jueces a la Audiencia: tar de convencer al presidente Fox. Yo confieso
–¿Qué hacemos con este indio? ¿Lo ahor- que escribí un artículo, tanto en El País de Es-
camos, lo matamos o qué? paña como en La Jornada de México, dicien-
–Mándenlo preso a España. do que sería la peor locura de México sumarse
Entonces lo mandaron preso con una par- a esa agresión. Iba en contra de toda nuestra
tida de presidiarios, encadenado, a Veracruz. historia, en contra de la historia del ejército na-
Ahí lo embarcaron. ¿Qué dirían? Este indio cional meterse en una guerra y no se metió,
estúpido, salvaje que se levantó. afortunadamente.
Él sabía algo de español pero no muy bien, Ya hemos visto cómo quedó deshecho
así que llegó a Valladolid, España, y tuvo por Irak, está deshecho un país con tanta riqueza
cárcel la ciudad. Pero ahí viene una coinci- cultural, con petróleo. Miles de muertos, mi-
dencia increíble: fray Bartolomé de las Casas, les, y de norteamericanos muchos miles tam-
el defensor de los indios, estaba en Valladolid bién. Así continúa la guerra en Afganistán y
y Tenamaztle le dio a conocer sus vivencias, a cualquier día en Irán.
lo que fray Bartolomé le dio sus argumentos Otra anécdota para terminar con esta re-
jurídicos. Se dirigieron al Consejo de Indias y flexión introductoria. Cuando se descubrió
Tenamaztle habló así: “Yo vengo aquí, enviado en el Templo Mayor de Tenochtitlan la Co-
desde mi tierra, donde he dejado a mi mujer, a yolxauhqui, se organizó una exposición de
mis hijos y a mi pueblo, acusado de ser rebel- arte en la National Gallery de Washington.
de e insumiso. ¿Por qué me he levantado en La National Gallery es el templo del arte en
armas? ¿Fue una justa causa o no? Si a ustedes Estados Unidos. El principal periódico de ese
vienen los mexicas, aquí en España, se les me- país, The Washington Post, publicó un artícu-
ten y quieren acabar con sus señores, acabar lo que sostenía: “Se está profanando nuestro
con sus mujeres, hacer lo que se les antoje ¿no santuario máximo del arte con esos objetos
se rebelarían ustedes? A eso no se le llama re- de los sanguinolientos aztecas”. Entonces un
belarse, se le llama buscar justicia”. Iusto bello, profesor norteamericano, amigo de México,
la guerra justa. el gran historiador George Kubler, mandó
Y viene el alegato; una guerra de ideas, un escrito a ese diario que decía poco más o
porque señores, así como hay guerra de armas, menos: “Es cierto que los mexicas hacían sa-
también hay guerra de ideas. Por eso en la Or- crificios para poder con ellos fortalecer al Sol,
ganización de las Naciones Unidas (onu) hay como los cristianos aceptan un sacrificio hu-
un Consejo de Seguridad que antes de lanzarse mano, el de Jesús, para salvar a los hombres.
26
D e esta manera describe Fray Juan de Torquemada la forma de hacer la guerra de los ejér-
citos mexica del Posclásico Tardío; sin embargo, la historia militar de Mesoamérica es más
antigua, aunque a veces tengamos la falsa sensación de que todo empieza y termina con los
conocidos “aztecas”. Desafortunadamente, la guerra es un fenómeno cultural que ha marcado la his-
toria de la humanidad desde el principio de los tiempos y, naturalmente, Mesoamérica no ha sido ajena
a esta práctica. Prueba de ello es la cada vez mayor información histórica y arqueológica que se tiene
de la guerra en estas civilizaciones. Parte de estos indicadores aparecen registrados en los monumentos
escultóricos, piezas cerámicas con la representación de guerreros armados, o bien, en los instrumentos
líticos y de madera, evidencia de su armamento.
“La evidencia de guerra formal más antigua Desde la aparición del famoso artículo de
de México, de hace 3 000 años, muestra a los diri- Adolph Francis Adolphus Bandelier “On the
gentes asociados con la captura de prisioneros”.2 art of war and mode of warfare of the ancient
El registro osteológico, igualmente, presenta mexicans”, publicado en 1877, pasando por las
huellas de violencia derivadas de combates san- precursoras investigaciones formales del profesor
grientos y ceremonias de sacrificios vinculados a José Lameiras, el estudio de la guerra en Meso-
la práctica guerrera. Pero no sólo la arqueología américa ha tenido algunos avances, aunque en
y la antropología física son prueba de ello, ya general ha permanecido en stand by por los
que también se cuenta con documentos escritos, enfoques teóricos demasiado reduccionistas con
narraciones de los conquistadores y códices que los que se ha tratado el problema y el escepti-
permiten conocer otros puntos de vista sobre la cismo que suscitó considerar, sobre todo a las
guerra mesoamericana y que completan la infor- sociedades anteriores al Posclásico, como civili-
mación arqueológica. zaciones pacíficas.
Si comparamos las investigaciones mesoa-
*fes-Acatlán, unam. mericanas sobre la guerra con los estudios que
1
Fray Juan de Torquemada, Monarquía indiana, vol.
ii, pp. 538-539.
se han realizado sobre la misma cuestión en otras
2
Ross Hassig, “La guerra en la Antigua Mesoamérica”, sociedades de la antigüedad, la diferencia es abru-
Atlantes. Tula, Hgo. Arqueología Mexicana, núm. 84, p. 34.
29
madora. Por ejemplo, dentro del mundo Clásico perfila brillante, pues en los últimos años algu- Guerrero tolteca. Museo
Nacional de Antropología.
greco-romano existe una considerable cantidad nos investigadores se esfuerzan por presentar a
de libros y artículos referentes a la guerra, que las culturas que se desarrollaron en Mesoamé-
Guerrero jaguar. Pórtico I,
nos habla de una plena madurez de los estudios rica como sociedades plenas, dominadas por las Zacuala, Teotihuacan, Estado
en esta materia3 que contrasta con los pocos que mismas pasiones e intereses que el resto de las de México.
30
conocidas en ese sentido, incluyendo su propia Mesoamérica, sin olvidar que todavía falta mu-
visión del mundo mexica. cho por hacer en la parte supraestructural.
Los estudios militaristas mesoamericanos su- Desde el punto de vista metodológico, has-
fren de una bipolaridad que daña su equilibrio, ta hace la última década se ha tratado de aplicar
según las dos escuelas que están imponiendo sus los métodos y sustentos teóricos de la llamada
criterios: arqueología militar, entendida como el conoci-
miento que tenemos del fenómeno bélico a tra-
a) La explicación del problema a partir de pro- vés de sus restos materiales, a lo que debemos su-
puestas meramente simbólicas, exaltando el mar los documentos históricos cuando es el caso.
asunto de la guerra como la tradicional for- Esta nueva disciplina, que tiene sus más im-
ma de capturar prisioneros para el sacrificio portantes representantes en Inglaterra, Francia,
y todo lo que en ello pueda representar sus España y Estados Unidos, comienza a cobrar
dioses, la sangre y los respectivos aspectos importancia en México. Prueba de ello son los
iconográficos que se conocen. Este enfoque recientes congresos e investigaciones que se están
está más arraigado en la escuela mexicana generando, sobre todo, por las nuevas genera-
de antropología que hunde sus raíces en los ciones de arqueólogos e historiadores tanto de
estudios de investigadores como Alfonso la Universidad Nacional Autónoma de México
Caso, pero que no da respuesta satisfactoria (unam), la Escuela Nacional de Antropología
a multitud de cuestiones. Historia (enah) e incluso de algunas universida-
b) La escuela norteamericana, especialmente, des de los diferentes estados de la República.
que ha comprendido la guerra mesoameri- Si bien hay muchos investigadores que pre-
cana desde aspectos más “humanos” en de- cedieron esta labor como Seller y Nutall, creemos
trimento de los “divinos” por los que aboga- que el verdadero desarrollo se inicia, por un lado,
ba la escuela mexicana, exceptuando a José a principios de siglo xx con trabajos como los de
Lameiras. El precursor de esta corriente es Jorge Canseco, quien sintetiza en 1966 lo que
Ross Hassig, quien argumenta: hasta ese momento se conocía sobre la guerra
mexica, en su obra La Guerra Sagrada.
No obstante que el pueblo en cuestión crea en Pasarían varios años para que José Lameiras
Jehová, Alá, Huitzilopochtli o Chac, el ejército desarrollara una obra que a la fecha sigue sien-
solo puede avanzar determinado número de do uno de los puntos icónicos de la producción
kilómetros al día, cada soldado consume cier- mexicana, Los déspotas armados, un espectro de la
ta cantidad de alimentos o bebidas diariamen- guerra prehispánica, que bien es un interesante
te, y es necesario proporcionar estos abastos si avance en la materia con respecto a los trabajos
se pretende ganar una guerra al margen de la anteriores.
ideología.4 Este proceso investigador debe estar bien
fundamentado en la teoría antropológica e histó-
Para esta línea, la guerra mesoamericana rica porque sólo desde una perspectiva multidis-
no está fundamentada solamente en factores re- ciplinar se podrá avanzar. Más hoy, tan en boga el
ligiosos: dioses y sacrificios, sino que quienes la término globalización, por qué no aplicarlo aquí
llevan a cabo son humanos y requieren de entre- para extraer una comprensión “global” sobre la
namiento, armamento, estrategia, logística. Y es, materia. Así, por ejemplo, asumir calificaciones
precisamente, dentro de esta perspectiva mucho como la de guerra compleja, acuñada por Fran-
más pragmática donde encontramos el verdadero cisco Gracia5, para culturas del área mediterránea,
futuro de las investigaciones sobre militarismo en cuyo concepto, pero sin etiquetar, se emplea ya
en investigaciones ambiciosas como La guerra en
Conquistas mixtecas. 4
R. Hassig “La guerra maya vista a través del Altiplano
Códice Nuttall. Posclásico” en La guerra entre los antiguos mayas, p. 169. 5
F. Gracia, La guerra en la protohistoria.
31
32
33
el imperio azteca6 que, a pesar de lo equívoco del punto que es uno de los principales tópicos; afir-
título, no se circunscribe a la cultura mexica, sino ma que la cultura maya ha tenido fuertes avances
que plantea la guerra en Mesoamérica desde una en el estudio de la guerra en materia de arma-
perspectiva compleja y sus vinculaciones con la mento y de tácticas militares, sobre todo para la
política, la economía, la religión y el arte. Como época clásica de la mano de Brockmann y Aoya-
ya antes, Ross Hassig tomó prestado el concepto ma; entre otros trabajos de los que comienzan a
de imperio hegemónico, aplicado a Roma, para generarse estudios por parte de algunos alumnos
poner orden en la polémica cuestión de si las de la unam y la enah para titulaciones de licen-
culturas maduras de Mesoamérica alcanzaron la ciatura y maestría. Sin embargo, queda mucho
categoría de Estado o no. por discutir, pero que se han trabajado reciente-
Desarrollar los componentes de la guerra mente de manera interesante y completa.9
compleja, en la sociedades mesoamericanas am- Si el Posclásico era la opción más segura
pliaría el conocimiento que tenemos de ellas de para estudiar la guerra porque el arte parecía
una forma holística, pues abarca aspectos tan dis- pregonarlo, la arqueología descubría enclaves
pares como la estrategia, la logística, la poliorcé- con estructuras defensivas y la llegada de los es-
tica7, la ideología, estudios concretos de arqueo- pañoles legó crónicas detalladas de las batallas
logía experimental sobre armas, la alimentación, que libraron frente a unos guerreros fabulosos.
el entrenamiento, los mercenarios, el papel de la Si durante el Clásico no había nada que estudiar
mujer en la guerra, la religión, el arte, etcétera, en materia de guerra porque estaba claro que
que paulatinamente van siendo desgranados en Mesoamérica en esa época era un remanso de
la bibliografía más reciente8. paz, entonces ¿qué motivos había para buscar
Como hemos afirmado, mexicas y mayas el origen fuera del Posclásico? Nuevamente, hay
son los pueblos que más se han estudiado en el que recurrir a Ross Hassig para plantear rasgos
campo militar, sobre todo la escuela norteameri- bélicos en el mundo olmeca o a Joyce Marcus
cana que, por ejemplo, postuló desde la década que también apunta que los mayas del Preclási-
de los cincuenta que los mayas eran una sociedad co requieren de un estudio más preciso en tor-
pacífica. Sin embargo, el desarrollo de la epigrafía no del militarismo y qué decir de otras regiones
ha dado un vuelco a esa interpretación, hasta tal mesoamericanas que quizás por la falta de indi-
cadores no se analizan.
6
Isabel Bueno, La guerra en el Imperio Azteca: expan-
Una propuesta en este sentido ha sido pre-
sión, ideología y arte. sentada recientemente para el occidente de Mé-
7
Este concepto debe ser tomado con cautela para
xico10, que permite un acercamiento muy ge-
Mesoamérica, ya que aún estamos en proceso de saber si
realmente es aplicable a nivel teórico entre pueblos preco- neral al problema de la guerra y, sobre todo, de
lombinos. los sistemas de armamento en la cultura de las
8
Todos aquellos investigadores interesados en la
guerra mesoamericana pueden consultar la página web de Tumbas de Tiro. Pese a ello, sólo en el caso maya
Naya, donde Marco Cervera ha elaborado una exhaustiva es donde, hasta ahora, podemos identificar con
bibliografía. Véase I. Bueno, La guerra en el Imperio Az-
teca…, op. cit.; de Marco Cervera véanse, El armamento mayor precisión los indicadores arqueológicos de
entre los mexicas, “El macuáhutli, un arma del Posclásico la guerra, ya que para los olmecas y zapotecos es
Tardío en Mesoamérica”, Arqueología Mexicana, op. cit.,
más limitado, y no digamos entre las culturas pre-
pp. 60-65, y Guerreros aztecas; R. Hassig, Aztec warfare.
Imperial expansión and political control; José Lameiras, Los clásicas del Altiplano Central donde la evidencia
déspotas armados, un espectro de la Guerra prehispánica; de parece nula y, por la dificultad que esto plantea,
Jhon Phol, Aztec warrior, 1325-1521, y Aztec, mixtec and
zapotec armies; Beatriz Repetto, Desarrollo militar entre escaso interés de los especialistas.
los mayas; Travis Stantion, Ancient mesoamerican warfare;
David Stuart, “Los antiguos mayas en guerra”, Arqueología
Mexicana, op. cit., pp. 41-47; Silvia Trejo, “La imagen del
guerrero victorioso en Mesoamérica”, Estudios de cultura 9
En este mismo libro ver el capítulo de Eduardo Tejeda.
náhuatl; David Webster, “Not so peaceful civilization: a re- 10
M. Cervera, “Los sistemas de armamento vislumbra-
view of maya war”, Journal of world prehistory, vol. 14, núm. das en las figuras de guerreros del Occidente de México”,
1, pp. 65-119. Gladius, núm. xxvii, pp. 105-117.
34
35
36
El arte, en fin, nos ofrece interesantes evi- la antigüedad eran sus capacidades profesionales
dencias de la guerra ya que a través de sencillas de combate, combinadas con una gran e inde-
representaciones de guerreros o de elaborados leble idea de lealtad, valor y honor, aspectos que
programas iconográficos, el poder ha inmortali- en todo momento deben ser tomados en cuen-
zado sus éxitos. Su análisis iconográfico nos pro- ta por cada uno de sus miembros. Ésta es, entre
porciona datos relevantes sobre el armamento, otras, la verdadera herencia de los guerreros de
fechas, nombres de personajes y de lugares vin- la antigüedad, entre ellos los guerreros mesoa-
culados a conflictos; además nos da datos sobre mericanos.
la consideración que se tiene del enemigo, de las
embajadas, del tipo de corte y sus estructuras de
poder, entre otros. En este ámbito destacan las
B ibliografía
investigaciones de Claudia Des-Lauries en Teoti- Bueno, Isabel, (2007), “Mesoamérica: Territorio
huacan o de de Silvia Trejo. en guerra”, Historia Militar, vol. 101, pp.
En la actualidad, nuevas investigaciones basa- 11-40.
das en novedosas metodologías, como la recons- , La guerra en el Imperio Azteca: expan-
trucción de armas y la arqueología experimental, sión, ideología y arte, Madrid, Editorial Com-
están llevando a los investigadores a un conoci- plutense, 2007, (Mirada de la Historia).
miento más certero de los ejércitos prehispánicos. , (2006), “La guerra mesoamericana en
En resumen, el estudio de la guerra en Meso- época mexica”, Estudios de Cultura Náhuatl,
américa ha avanzado poco, por un lado, debido al vol. 3 pp.:253-274.
escaso interés de los especialistas y, por otro, a las Cervera, Marco, Guerreros aztecas, Madrid,
polémicas y a los mitos que han rodeado el tema. Nowtilus, 2011.
Entre los mitos, principalmente destaca: que , (2007a), “El macuáhuitl, un arma del
la guerra se hacía por motivos religiosos porque los Posclásico Tardío en Mesoamérica”, Arqueolo-
dioses, insaciables de sangre, reclamaban sus vícti- gía Mexicana, núm. 84, pp. 60-65.
mas, negando la realidad política y económica que , (2007b) “Los sistemas de armamen-
subyacía a toda declaración de guerra. to vislumbradas en las figuras de guerreros
del Occidente de México” Gladius, Madrid,
Las religiones mesoamericanas podrían dar csic / Instituto Hoffmeyer Polifemo, núm.
motivos para la guerra, pero no las convier- xxvii, pp. 105-117.
ten en mandato divino. La religión iba de la , El armamento entre los mexicas, Madrid,
mano de la política, justificaba la guerra y csic- Instituto Hoffmeyer Polifemo, 2007.
azuzaba las movilizaciones, pero rara vez las (Anejos de Gladius).
provocaba. Lameiras, José, Los déspotas armados, un espectro
de la Guerra prehispánica, México, Colegio de
Lejos de tópicos y de polémicas, este artículo Michoacán, 1985.
reclama una actuación multidisciplinar para enri- Repetto, Beatriz, Desarrollo militar entre los mayas,
quecer e impulsar los estudios mesoamericanos y México, Sedena, 1993.
pretende ofrecer una visión general y optimista Stuart, David, (2007), “Los antiguos mayas en
del estado de la cuestión sobre la guerra en Me- guerra”, Arqueología Mexicana, núm. 84, pp.
soamérica, apoyándose en las fuentes escritas y 41-47.
arqueológicas, así como en la bibliografía más re- Trejo, Silvia (ed.), (2000), “La imagen del gue-
ciente que permite evocar un futuro esperanzado, rrero victorioso en Mesoamérica” Estudios de
plagado de retos apasionantes. Cultura Náhuatl, núm. 31, pp. 221-236.
Creemos que las actuales fuerzas armadas en Webster, David, (2000), “Not So Peaceful Civi-
todo el mundo, incluyendo la mexicana, si algo lization: A Review of Maya War”, Journal of
pueden tomar como ejemplo de los ejércitos de World Prehistory, vol. 14, núm. 1, pp. 65-119.
E l área maya está integrada por los estados mexicanos de Yucatán, Campeche, Quintana Roo
y parte de Chiapas, así como los países de Guatemala, Belice y algunas regiones de Honduras y
El Salvador. Así que es necesario considerar a estas naciones dentro de este estudio, ya que mu-
chas de las evidencias ligadas a la beligerancia maya han sido descubiertas en ellas (mapa). Es necesario
recalcar que la época prehispánica maya como tal corresponde desde el Preclásico Medio (1000-400 a.
C.) hasta la Conquista española que inició a principios del siglo xvi de nuestra era.
Indudablemente las evidencias arqueológicas más fehacientes sobre la existencia de la gue-
rra en una región son las fortificaciones y las más tempranas en el área maya han sido fechadas
para el periodo Preclásico Tardío (400 a. C.-100 tamento de Petén, el sitio de Muralla de León
d. C.). Como es el caso de la muralla que pro- se ubica en una meseta fortificada.3 En Belice,
tegía el Grupo Oeste del sitio arqueológico el emplazamiento de Cerros presenta una fosa
de El Mirador, localizado en la misma cuenca de semicircular que resguardaba tanto el centro
El Mirador, al norte de Guatemala.1 Tam- ceremonial, como áreas habitacionales y al-
bién en la misma cuenca los asentamientos de gunos campos elevados.4 Y en Honduras, una
Tintal y Xulnal tienen un sistema de fosas que fosa limitaba el acceso al grupo principal de
rodean los recintos ceremoniales datados para Los Naranjos.5
la misma temporalidad.2 Más al sur del depar- Posteriormente para el periodo Clásico
(250-1000 d. C.) hay un incremento notable
*enah.
en la construcción de fortificaciones en los
1
Bruce H. Dahlin, “A colossus in Guatemala: the
preclassic maya city of El Mirador”, Archeology, vol. 37, asentamientos. En la región del lago Petexba-
núm. 5, p. 20; Richard D. Hansen, “El Mirador, Guatemala.
El apogeo del Preclásico en el área maya”, Arqueología
Mexicana, vol. 11, núm. 66, p. 30; Ray T. Matheny, “Early 3
Don S. Rice y Prudence M. Rice, “Muralla de León:
states in the maya lowlands during the late preclassic period: a lowland maya fortification”, Journal of field archeology, vol.
Figura 8. Edzna and el Mirador” en E. P. Benson (ed.), City states of 8, núm. 3, pp. 271-288.
Relieve, Templo interior the maya: art and architecture, p. 19. 4
P. Medina, op. cit., p. 82.
de los jaguares, Chichén 2
Paulo H. Medina, Maya warfare: implications of 5
Claude F. Baudez y Pierre Becquelin, Archeologie de
Itzá, Yuc. architecture…, pp. 82 y 93. Los Naranjos, Honduras, pp. 51-53.
39
40
taban rematadas por una palizada.14 Y en La Zaculeu, Iximche, Rabinal, Río Blanco, Chu-
Mar existe un muro defensivo al sur del asen- tix Tiox, Chuiutinamit, entre otras más fueron
tamiento.15 construidas de la misma manera.27
En el norte de la península de Yucatán, Para la región de los lagos del Petén, el
Uxmal,16 Chichén Itzá,17 Chacchob,18 Dzonot sitio de Zacpeten ostenta un sistema de foso y
Aké,19 Chunchucmil,20 Xuenkal21 y Yaxuná22 muro que restringía la entrada por tierra.28 A
poseen murallas de mampostería o albarradas la orilla del lago Petén Itzá se encuentra Nich-
de piedra que defendían los epicentros de las tun-Ch’ich’, que tiene tres murallas paralelas
ciudades. Y Cuca,23 Muna,24 Aké 25 y Ek Ba- que defendían el acceso a la península de la ciu-
lam26 están circunscritos por sistemas de mu- dad.29 En el lago Yaxhá, la isla de Topoxté está
rallas dobles. fortificada, al igual que la isla de Lacamtún en
En las Tierras Altas del Sur varios centros el lago Miramar en Chiapas.
urbanos fueron establecidos en las cimas de las En el Aguacatal, ubicado en la Laguna de
montañas e incluso las laderas fueron fortifi- Términos, Campeche, se reportó que un te-
cadas con murallas y terrazas para aumentar la rraplén encierra el grupo principal de edifica-
efectividad de su defensa, como Tenam Puente ciones.30 La urbe de Mayapán en Yucatán está
y Tenam Rosario, en Chiapas. Y ya para el perio- completamente rodeada por una muralla de
do Posclásico (1000- s. xvi d. C.) Q’umarkaj, mampostería con siete accesos y una muralla
interior delimita el centro cívico-ceremonial.31
14
A. Scherer, et al., Proyecto arqueológico Busiljá-Cho- En Tulum, localizado en la costa del Cari-
coljá 2012, p. 33
15
Ibid. p. 99. be mexicano, tiene un sistema defensivo similar
16 Silvia Garza y Edward B. Kurjack, Atlas arqueológico al de Mayapán, que protegía el centro cívico-
del estado de Yucatán, pp. 27 y 65-66.
17
Lauren D. Hahn, “La muralla de Chichén: excava-
ceremonial con una muralla exterior de planta
tions of a maya site perimeter Wall”; S. Garza y E. Kurjack, cuadrangular, cinco accesos custodiados por
op. cit., pp. 25 y 65-66; Francisco Pérez Ruíz, “Recintos
un paso de ronda con su parapeto y en cada
amurallados: una interpretación sobre el sistema defensivo
de Chichén Itzá, Yucatán”, en J. P. Laporte, et al. (eds.), esquina hay una torre de vigilancia. El flanco
XVIII Simposio de investigaciones arqueológicas en Guatema- oriente del sitio está guarecido por un acanti-
la 2004, pp. 881-890; Alberto Ruz, “Chichen-Itzá y Pa-
lenque, ciudades fortificadas”, en Homenaje al Dr. Alfonso lado que da directo al mar y un muro interior
Caso, pp. 332-335. encierra el recinto del Castillo y sus edificios
18
David Webster, “Cuca, Chacchob, Dzonot Aké.
Three walled northem maya centers”, Occasional Papers in
aledaños.32 Y los sitios costeros de Xamanhá,33
Anthropology, vol. 11.
19
Ibid. 27
Pedro Armillas, “Fortificaciones mesoamericanas”,
20
Bruce H. Dahlin, “The barricade an abandonment en Teresa Rojas Rabielas (ed.), Pedro Armillas: vida y obra,
of Chuchumil: implications fot northern maya warfare”, p. 243.
Latin America Antiqui, vol. 11, núm. 3, pp. 283 y 286. 28
W. L. Rice, et al., “La segunda temporada de campo
21
Marisol Cortés Rincón, “A comparative study of del proyecto maya colonial: nuevas evidencias”, en J. P. La-
fortification developments throughout the maya region and porte y Héctor Escobedo (eds.), X Simposio de investigacio-
implications of warfare”, tesis. nes arqueológicas en Guatemala, 1996, p. 550.
22
James Ambrosino, et al., “The history of warfare at 29
Ibid. p. 552.
Yaxuná”, en M. Kathryn Brown y Travis W. Staton (eds.), 30
R. Matheny, The ceramics of Aguacatal, Campeche,
Ancient Mesoamerican warfare; Charles Suhler, et al., “The Mexico, pp. 4 y 6-8.
rise and fall of terminal Classic Yaxuná, Yucatán, Mexico”, 31
Marilyn A. Masson, et al., “Postclassic maya society
en Arthur A. Demarest, et al. (eds.), The terminal Classic in regenerated at mayapan”, en Glenn M. Schwartz y John J.
the maya lowlands…, p. 471. Nichols (eds.), After collapse. The regeneration of complex
23
S. Garza y E. B. Kurjack, op. cit. pp. 37 y 65; y Webster, societies, p. 193; Susan Milbrath y Carlos Peraza, “Revisit-
op. cit. ing mayapan. Mexico´s last maya capital”, Ancient Moseam-
24
S. Garza y E. B. Kurjack, op. cit, pp. 32 y 65. erica, vol. 14, núm. 1, pp. 1-2.
25
S. Garza y E. B. Kurjack, op. cit, pp. 39 y 65; y E. B. 32
Ernesto Vargas, Tulum. Organización político-terri-
Kurjack y E. Wyllys Andrews, “Early boundary maintenance torial de las costa oriental de Quintana Roo, pp. 94-96.
in northwest Yucatan, Mexico”, American Antiquity, vol. 33 Guillermo Goñi, Xamanhá: un sitio arqueológico en
41, núm. 3, pp. 319-322. las costa central de Quintana Roo, pp. 68 y 72-75; Rhoads
26
William L. Ringle, et al., “The decline of the east: Silva y C. María del Carmen Hernández, Estudios de patrón
the classic to postclassic transition at ek Balam, Yucatan”, de asentamiento en Playa del Carmen, Quintana Roo, pp.
en Arthur A. Demarest, et al. (eds.), op. cit., pp. 490 y 496. 35, 68 y 77.
41
34
R. Silva y C. María del Carmen Hernández, op. cit.,
p. 77.
funcionaba como una obra destinada para la Tzamnaj Balam II, señor de
Yaxchilán, Yaxchilán, Chis.
35
María Flores y Manuel Eduardo Pérez, “Apuntes captación y retención de agua pluvial.41
para el estudio de la organización sociopolítica de la costa
Por otro lado, también hay monumen-
oriental de Quintana Roo”, en Tsubasa Okoshi Harada, et
al. (eds.), Nuevas perspectivas sobre la geografía política de los tos ligados a la beligerancia, siendo los más
mayas, p. 108; G. Goñi, op. cit., pp. 24 y 43. tempranos aquellos datados para el Preclásico
36 D. Webster, Defensive earthworks at Becan,
Campeche, México. Implications for Maya warfare, p. 88. Tardío (400 a. C.-100 d. C.), como la estela
37 Luz Evelia, “Contribuciones a la historia de 89 de Izapa —localizado en la región del So-
Becán”, Arqueología Mexicana, vol.13, núm. 75, p. 49.
38
R. Matheny, “Early states in the maya lowlands…”,
conusco en Chiapas— que muestra un indivi-
op. cit. duo atado de manos y pies, el cual se presume
39
D. Webster, “Lowland maya fortifications”, Proceed-
es un cautivo de guerra. Y el monumento 65
ings of the American Philosophical Society, núm 120, pp.
361-372. de Kaminaljuyú (figura 1), en las Tierras Altas
40
Chuchuncmil está completamente dividido en alba- de Guatemala, representa a tres señores sen-
rradas, aunque también, como se mencionó páginas arriba,
el epicentro está protegido por una albarrada defensiva que tados en su respectivo trono, flanqueados por
al parecer no fue finalizada en tiempos prehispánicos, véase
B. Dahlin, “The barricade and abandonment…”, op. cit., 41
Carlos Navarrete y Luis Luján, El gran montículo de
pp. 283 y 286. la Culebra en el Valle de Guatemala, pp. 95-96.
42
43
44
45
46
47
48
49
69
Relaciones histórico-geográficas de la gobernación de
Yucatán, Mercedes de la Garza, (ed.), p. 123; Diego de
Ibid. pp. 115-130 y 207.
67
Landa, op. cit., p. 52.
Ibid. pp. 130-131.
68 70
Relaciones histórico-geográficas…, op. cit., p. 271.
50
51
52
53
54
84
Jan de Vos, La paz de dios y del Rey. La conquista de
la Lacandona (1525-1821); y del mismo autor, Los enredos 87
Mario Humberto Ruz, “Las lágrimas de los indios,
de Remesal. Ensayo sobre la conquista de Chiapas. la justicia de dios. La resistencia armada maya”, Arqueología
85
Robert Chamberlain, Conquista y colonización de Mexicana, vol. 19, núm. 111, pp. 49 y 51.
Yucatán. 88
Ibid. pp. 51-53.
86
Grant Jones, The conquest of the last maya kingdom. 89
Nelson Reed, La guerra de castas de Yucatán.
55
Figura 12.
Murales. Templo de los
Guerreros. Chichén Itzá, Yuc.
llevó a formar en 1994 el Ejército Zapatista de Arredondo Leiva, Ernesto, “El complejo amu-
Liberación Nacional, que le declaró la guerra rallado de Naachtún: Arquitectura, guerra y
al gobierno mexicano. Conflicto que hasta la política”, en Juan Pedro Laporte, Bárbara Ar-
fecha no ha tenido una solución satisfactoria. royo y Héctor Mejía (eds.), XXII Simposio de
Investigaciones Arqueológicas en Guatemala
2008, Guatemala, Museo Nacional de Arque-
B ibliografía ología y Etnología, 2009, pp. 1477-1495.
Barrera Vásquez, Alfredo y Silvia Rendón, El
Ambrosino, James N., Traci Ardren y Tra-
libro de los libros de Chilam Balam, México,
vis W. Stanton, “The history of warfare at
fce, 1963. (Colección Popular, 42).
Yaxuná”,en M. Kathryn Brown y Travis W.
Brokmann Haro, Carlos, “Armamento y tác-
Stanton (eds.), Ancient mesoamerican war-
ticas: evidencias líticas y escultóricas de las
fare, Wallnut Creek, California, Altamira
zonas Usumacinta y Pasión”, en Silvia Trejo
Press, 2003, pp. 103-109.
(ed.), La guerra entre los antiguos mayas.
56
Carlos Brokmann*
L a guerra en M esoamérica
como problema historiográfico
Desde las primeras narraciones y estudios científicos, la guerra en las antiguas sociedades amerin-
dias ha sido vista como una manifestación social y cultural completamente diferente a la del mundo
occidental. Las descripciones de los cronistas y conquistadores destacaron su carácter único, exótico
y ajeno a la lógica militar europea. El énfasis en ciertas prácticas culturales como la captura y no la
muerte en combate, en la derrota de grandes civilizaciones ante lo que parecía un puñado de con-
quistadores y otros factores históricos llevaron bate ritual de la xochiyaoyotl o guerra florida
a la percepción de que estas tierras tuvieron un y el segundo el complejo y muy desarrollado
tipo de conflicto armado único, condicionado sistema jurídico militar o derecho de guerra.
por medios y fines particulares. Propongo contrastar en ambos casos el
El objetivo de este texto es acercarnos a discurso de cronistas e historiadores que los
esta cultura bélica desde un punto de vista más han considerado únicos y alejados de cualquier
pragmático, que enlace los aspectos culturales otra manifestación mediante el análisis de sus
con los objetivos políticos y económicos de la bases materiales. Finalmente, consideramos
guerra. Con este propósito proponemos abor- que la guerra es un fenómeno cultural que im-
dar dos de los fenómenos que tradicionalmen- plica variables económicas, políticas y sociales,
te se han considerado más ajenos al conflicto generando al mismo tiempo un complicado
armado occidental. La hipótesis central es que discurso ideológico para tener legitimidad de
toda cultura genera formas particulares de ha- manera que ambos influyen mutuamente y re-
cer la guerra, pero que sus propósitos estraté- sultan inseparables en los hechos.
gicos son comunes a casi todos los grupos ét- Una de las primeras preconcepciones acer-
nicos. El primero es el caso del supuesto com- ca de la guerra en Mesoamérica fue que se tra-
Ocho Venado Garra de
Jaguar. Códice Nuttall. *Centro Nacional de Derechos Humanos, cndh.
59
taba de conflictos altamente ritualizados. La rra justa o ritual”, la consideran una manifesta-
existencia de las llamadas “guerras floridas”, el ción exclusivamente azteca y, peor aún, dejan
hecho de que se capturara vivos a los enemigos de lado problemas materiales en torno de las
en combate, o bien, los cautivos pudieran ser causas, desarrollo y objetivos de la guerra.2
sacrificados a los dioses llevó a muchos a pen- El discurso académico ha sido la base de
sar que el conflicto armado en las sociedades esta concepción errónea acerca de la natura-
amerindias tenía propósitos fundamentalmente leza de los conflictos armados en las socieda-
religiosos. des amerindias. Propongo enlazar la evidencia
Hasta nuestros días, la historiografía me- material de tipo arqueológico, epigráfico, an-
soamericana ha enfatizado este carácter fun- tropológico e histórico para salvar la distancia
damentalmente ritual. La mayoría de los espe- que existe entre los prejuicios y la realidad. El
cialistas que no han estudiado la guerra en sus efecto social que ha tenido enfatizar los aspec-
vertientes más prácticas ha preferido seguir esta tos rituales de estos conflictos ha llevado a que
línea de pensamiento en vez de retomar los es- se anule la percepción acerca de los aspectos
tudios militares que demuestran que existió un más prácticos. En el imaginario social, la guerra
aspecto pragmático que puede descubrirse a de las sociedades prehispánicas es considerada
través de muchos elementos. una actividad afín con los aspectos ideológicos
La negación de las implicaciones militares y religiosos. Esta percepción social influye de
políticas y económicas de la guerra en Meso- manera determinante en la construcción de un
américa ha creado un vacío de información y conocimiento que separa y divorcia los aspec-
una percepción que consideramos equivocada. tos ideológicos de los materiales.
Desde el punto de vista de su historiografía, La guerra, definida como un conflicto ar-
el estudio de la guerra azteca tiene varios pro- mado institucionalizado, es un fenómeno que
blemas, incluyendo la intencionalidad de los ocurre en todo el orbe. En opinión de John
primeros cronistas; conquistadores, misioneros Keegan, en todas las manifestaciones conoci-
e indígenas. Otro factor que ha oscurecido su das de la guerra existen una serie de elementos
comprensión es el hecho de que en buena me- comunes, pero al mismo tiempo características
dida la actividad guerrera fue vista como indi- culturales propias de cada tiempo y espacio.3
cador del nivel de desarrollo cultural.1 Este marco teórico parece adecuado para co-
Existen tres temáticas centrales para el co- menzar el abordaje de los dos fenómenos de la
nocimiento histórico de estos asuntos milita- guerra en Mesoamérica que hemos delimitado.
res. La primera es las perspectivas idealizadas Un estudio de la guerra en Mesoaméri-
presentadas por muchos cronistas; la segunda, ca debe referirse necesariamente al caso de la
los aspectos religiosos de la guerra azteca, pun- Hueitlahtocáyotl de Tenochtitlan, Texcoco
to en cual se han centrado muchos estudiosos y Tlacopan, conocida popularmente como la
modernos, y la tercera, las descripciones de la Triple Alianza. La cuenca de México en el Pos-
xochiyaoyotl o guerra florida. Las tres tienen clásico es la región mejor conocida debido a la
elementos que sobrevaloran el papel de “gue- abundancia de fuertes de información, lo que
1
Como señaló Alfredo López Austin desde hace dé-
cadas: 2
Ross Hassig, Aztec warfare: imperial expansion and
Paradójicamente por su importancia y por el gran aco- political control, pp.7-10.
pio de datos que nos proporcionan los cronistas, el ejército 3
Esto ha dado pie a una peligrosa dicotomía académi-
es una de las instituciones cuya organización presenta más ca. De un lado existe un campo de historiadores militares
incógnitas y dificultades. El hecho de que todos los prin- con escaso interés por la correlación social, política, econó-
cipales funcionarios estatales fuesen militares y de que sus mica o cultural de su objeto de estudio y del otro, como
cargos se viesen mencionados en múltiples actividades, hace señalara Turney-High, la antropología ha tenido un temor
imposible colocar a cada uno en una precisa posición dentro absoluto a registrar las prácticas armadas. John Keegan, A
de la organización bélica. Alfredo López Austin, La consti- History of warfare, pp. 74-76.
tución real de México-Tenochtitlan, pp. 112-113.
60
Comandantes militares ha permitido reexaminar el papel que tuvo el mas necesarias para la manufactura de los prin-
tenochcas. Códice Mendoza.
conflicto armado en sus diversas dimensiones. cipales bienes de consumo.
En Aztec Warfare, Ross Hassig delineó la En la actualidad, los modelos que explican
manera en la cual las conquistas imperiales se el crecimiento imperial se basan en el recono-
fueron convirtiendo en el motor económico y cimiento de una serie de factores históricos.
político de un sistema social en una estructura En primer término, la existencia de territorios
diseñada para la expansión continua y proba- imperiales discontinuos, implicando la ausen-
blemente imposible de detener. Los ejércitos cia de una centralización rígida y, en cambio,
se convirtieron en el instrumento fundamental un carácter hegemónico en el control de los
para la reproducción del sistema, llevándolo a sujetos. Las provincias pueden separarse entre
afirmar que “la guerra era el imperio”.4 aquellas zonas de un control mayor por par-
Una muestra de la importancia que tuvo la te de las metrópolis y en una serie de áreas de
guerra como elemento fundamental en el cre- menor importancia política y económica que
cimiento de la Triple Alianza, especialmente de podían regirse por sus propias organizaciones
la ciudad de Tenochtitlan, es la especialización tradicionales. En el caso del territorio más le-
de las principales urbes a partir de la actividad jano, el Soconusco, estaba muy alejado de las
militar. Las principales ciudades de la cuenca últimas guarniciones mexicas y su gobierno
de México se transformaron en centros artesa- dependía directamente del tlahtoani de Teno-
nales de producción a partir de recibir a través chtitlan. La combinación de provincias de tipo
de los tributos y el comercio las materias pri- estratégico y de tipo tributario conformó una
estructura imperial con amplia variación en las
formas de control y que dependía en gran me-
4
R. Hassig, op. cit., pp. 19-20.
61
dida de la percepción de la fuerza que tenía la muy particulares. Se postula que la sociedad
Triple Alianza.5 tenochca se constituyó como un claro ejemplo
El orden social en las principales ciudades de los principios y estructuras imperiales, cons-
de la Triple Alianza se basó en la construcción truyendo un derecho de guerra aplicable de
de un discurso ideológico relacionado con los manera casuística. Existió un discurso jurídico
principales hechos históricos y que los explicaba muy detallado, claramente distinguido entre
mediante una serie de pautas constantes. En un las causas de guerra y la conducta de los gue-
principio, ante la posibilidad de que hubiera una rreros durante las hostilidades (las categorías
guerra abierta con los tepanecas, los macehuales jurídicas occidentales se denominan, siguiendo
tenochcas se opusieron a la medida. Tlacaélel, al derecho romano, en latín ius ad bellum y ius
principal consejero del soberano, les propuso in bello). Este derecho tuvo instituciones, es-
que en caso de rebelarse toda la responsabilidad tructuras, funcionarios y pautas propias, esta-
sería de la nobleza. En caso de resultar vencedo- bleciendo claramente códigos de conducción
ra, la clase de los pipiltin recibiría los beneficios de la guerra. Al mismo tiempo y como ocurre
del triunfo, pero de ser derrotados asumirían los en otros casos históricos, la aplicación de los
costos y castigos. Este hecho, que se pierde en la principios y normas dependió de la convenien-
memoria histórica, es fundamental para explicar cia y condiciones políticas. Como en los ejem-
la separación por estamento y privilegios de la plos estudiados por Danilo Zolo, se construyó
sociedad mexica y se basa en la participación de “el derecho de los vencedores” sobre la base de
actitud de ambos grupos en la contienda arma- una invocación posterior a los hechos. Es de-
da contra Azcapotzalco. De esta manera, el so- cir, que el discurso se aplicaba ex post facto para
metimiento de Azcapotzalco funcionó también justificar y legitimar los hechos ocurridos.6 En
para justificar el papel de la nobleza como diri- este sentido, el derecho de guerra nahua fue un
gente, fue en palabras de los propios indígenas ejemplo más del equilibrio entre el discurso y la
“el pico, las garras” de la sociedad a través de práctica en el terreno militar.
integrar la judicatura, el sacerdocio, la burocra- La compleja reglamentación de la guerra
cia y el mando guerrero. en tiempos de paz se centró en los tribunales
que existieron en las principales ciudades de la
62
como base para aducir que existió un derecho El concepto de guerra justa, que sigue vi-
de guerra destinado a la protección de las partes gente en la actualidad, siempre ha sido relati-
en conflicto. Aunque difiero de esta interpreta- vo y cada nación ha tratado de balancear las
ción, citamos una obra publicada por la Cruz necesidades prácticas con el apego a la legali-
Roja Internacional que sostiene este punto de dad y cierta referencia ética. En Mesoamérica,
vista. Claudia Dary F. apunta una serie de ele- como en todas las culturas del mundo, existió
mentos del Derecho Internacional Humanitario casus belli considerados provocación suficiente
que considera vitales, basadas en que este dere- como para declarar las hostilidades de manera
cho es la base de la protección de la persona, inmediata. Estas causas de guerra fueron im-
que su respeto es partícipe de la “prevención de portantes debido a que legitimaban la acción
lo peor” y la seguridad internacional, y que sus del poder del Estado sin necesidad de consultar
infracciones graves se consideran crímenes de o debatir. Una de las más comunes fue el ase-
guerra de manera generalizada. Al aplicar “valo- sinato de los recolectores de tributo o calpix-
res universalmente compartidos” supera su fun- qui, cuyas funciones podían incluir el gobierno
ción de vínculo entre estados (jus inter gentes) y local, representantes de la autoridad imperial.
se convierte en base principal del jus gentium. En el caso de Tzinantepec, el linchamiento
Así, es un instrumento que estructura una so- de un calpixque fue motivo para una inmediata
ciedad universal que comparte, más allá de sus campaña de sometimiento militar. Los atentados
diferencias, los mismos valores de humanidad.8 contra representantes de la autoridad podían ex-
El derecho de guerra, partiendo de la tra- tenderse a los espías que las unidades políticas
dición romana, se clasifica en dos temas: el de- mantenían en territorio enemigo y en el caso de
recho de la guerra (ius ad bellum) y el derecho la Triple Alianza, a los comerciantes pertenecien-
en la guerra (ius in bello). El primero se refiere tes a la corporación conocida como la pochtecá-
a la declaración de las hostilidades y engloba yotl. Los pochtecas, comerciantes a larga distan-
las causas y motivos que son considerados cul- cia, eran empleados como una suerte de espías
turalmente legítimos para hacerlo. El segundo y emisarios informales de manera que su asesi-
se aboca a la conducta de las fuerzas armadas nato también llegó a ser considerado base para
durante el conflicto; el trato hacia combatien- una guerra inmediata y sin necesidad de mayor
tes y no combatientes considerados enemigos. justificación (ver Cuadro 1, síntesis de las causas
El derecho de la guerra o ius ad bellum de declaración de hostilidades). Destaca la rebe-
es un conjunto de normas que se definen en lión de los pueblos sujetos, hecho considerado
tiempos de paz y que, al ser invocadas, suelen grave por implicar el rompimiento de un pacto
implicar la transformación del orden jurídico. político previo. Las normas al respecto deben ser
En la actualidad, la declaración de guerra suele complementadas con la información histórica
implicar la existencia de un estado de excep- que señala que, además, tenían un carácter acu-
ción en el cual se otorgan poderes especiales a mulativo. Esto significó que la primera revuelta
los gobiernos. En Mesoamérica no existía este era castigada, por ejemplo, con aumento de tri-
concepto, dado que se trató de estados auto- butación; la segunda con el diezmar a la nobleza
ritarios que no requerían de estos poderes es- y doblar el tributo. En casos extremos, la tercera
peciales, pero sí de una fundamentación que fue aplastada, la nobleza eliminada, los plebeyos
legitimara las hostilidades antes el conjunto esclavizados y el asentamiento destruido, sus ca-
social. La legitimidad de una guerra, como en sas incendiadas y los campos segados con sal para
todas las culturas militaristas, era medida según que nada creciera allí. La misma base ideológica
el rasero de la justicia. fue la causa de que la traición fuera castigada con
la muerte y con la extensión de pena solidaria a
8
Claudia Dary F., El derecho internacional humanita-
los familiares, quizá por no haber denunciado al
rio y el orden jurídico maya, una perspectiva histórico cultu-
ral, p. 16. pariente traidor.
63
64
65
con la cosmovisión indígena, ha llevado a que luchaban a muerte para evitar ser sacrifica-
existan corrientes de pensamiento historio- dos en los templos enemigos, lo cual vuelve
gráfico que reivindican únicamente su papel a enfatizar la distancia entre el discurso y la
religioso. La descripción de la xochiyaoyotl práctica militar.16 La importancia de la captu-
destaca una serie de elementos que no fueron ra de cautivos para ser sacrificados aparece en
ajenos a una orientación práctica que comple- las representaciones artísticas mesoamericanas
mentaba los aspectos rituales. Sintetizamos a desde los tiempos más remotos. Los llamados
continuación de algunos de los más evidentes, “danzantes” de Monte Albán, diversos mo-
partiendo de la base de que la guerra es la con- numentos olmecas, la epigrafía, el arte maya
tinuación de la política por otros medios que y otras muchas muestras enfatizan el papel
la diplomacia. El axioma de Clausewitz puede central que jugaba el sacrificio de los cauti-
ser perfectamente aplicado al caso porque sirve vos importantes para el destino de cada uni-
para resaltar las variables pragmáticas de un fe- dad política.17 Se podría llegar al extremo de
nómeno que ha sido visto como ajeno a la lógi- plantear que la captura de los enemigos vivos
ca militar. Estos factores pueden ser separados fue parte fundamental de la práctica militar
en dos tipos; aquellos de naturaleza política y amerindia. Estrategia y la tácticas estuvieron
los de tipo estrictamente militar. correlacionadas en buena medida con este ob-
La base cultural de la xochiyaoyotl fue la jetivo, sin que signifique que se dejaban de
importancia extrema que tuvo para el aparato lado prioridades económicas y políticas en la
social militar y político la captura de enemigos en las campañas de conquista.
en combate. Los guerreros profesionales de- La mayor parte de las decisiones estratégicas
bían hacer un número de cautivos para poder de tipo militar eran tomadas por el Hueitlahtoani
aspirar a la promoción social mediante premios de Tenochtitlan, debido a que él era quien te-
en especie o en cargos públicos. La táctica de nía el mando militar, según las narraciones de la
combate en Mesoamérica se basó en la premisa fundación de la Triple Alianza. Si bien debía ce-
de que la captura debía realizarse con el enemi- lebrar consejo con los otros dos hueitlahtoque de
go vivo, lo cual implicaba formas técnicas para Texcoco y Tlacopan para decidir la verificación
herirlo sin matarlo. de las campañas, en la práctica los tenochcas eran
En la práctica esto significó que los gue- los primeros en entrar a las ciudades enemigas,
rreros enemigos eran heridos de manera su- apoderándose así de la mejor parte del botín.
ficientemente grave como para que fueran Autores como Soustelle, Lameiras y Has-
apresados, maniatados y conducidos fuera del sig han destacado que el pacto en el que se basó
campo de batalla. Los soldados se retiraron este privilegio puede ser una reconstrucción
con sus cautivos detrás de las líneas frontales, idealizada mucho tiempo después de ocurrido
donde se amar les amarraban las manos detrás porque las ventajas obtenidas por los tenoch-
de las espaldas y a veces también los pies. Ce- cas los llevaron a consolidarse como líderes in-
pos de madera, conocidos como cuauhcozcatl, discutibles de la alianza.18 En este sentido, las
eran colocados en los cuellos de los cautivos
16
R. Hassig, Aztec warfare…, op. cit., pp. 114-115.
y en ocasiones también eran colocados dentro 17
El papel central de la captura del guerrero enemigo
de jaulas. Mucho se ha discutido acerca del entre los mayas ha sido demostrado de tal forma que pode-
papel social que tenían los cautivos de guerra. mos argumentar que las tácticas de combate derivaron de
este objetivo. C. Brokmann, “Armamento y organización
Desde la visión idealizada de la guerra prehis- militar de los mayas”, Arqueología Mexicana, vol. 4, no. 19,
pánica se ha propuesto que dado que consti- pp. 66-71; del mismo autor “Armamento y tácticas: eviden-
cia lítica y escultórica de las zonas Usumacinta y Pasión”,
tuía un honor ser capturado, los enemigos se en Silvia Trejo (ed.), La guerra entre los antiguos mayas, pp.
sometían al reconocer su destino. La narrativa 261-286.
18
Jacques Soustelle, El universo de los aztecas, p. 208;
histórica es completamente diferente. Diver-
R. Hassig, War and Society in Ancient Mesoamerica; y del
sas crónicas nos hablan de cómo los jóvenes mismo autor Aztec warfare…, op. cit.; José Lameiras, “El
66
Captura de un guerrero guerras floridas fueron empleadas por Teno- al hecho de que se le han encontrado vertien-
enemigo. Fray Diego Durán, chtitlan como un instrumento que, dentro del tes pragmáticas a la propia idea de un combate
Historia de las indias e islas de
Tierra Firme. esquema ideal de la Triple Alianza, le permi- únicamente ritual. No obstante, se debe aclarar
tió aumentar su poderío relativo al seleccionar que se trató de un tipo de hostilidades en el
enemigos, frentes y tácticas para combatirlos. cual es la conquista y el sometimiento inme-
En la guerra florida se aplicó el principio diato del enemigo no fueron los objetivos pri-
de la captura del enemigo vivo como punto de mordiales. En la guerra florida existió un alto
partida de una nueva modalidad militar. No se grado de ritualización, se pactaron límites a sus
cuenta con información de este tipo de conflic- alcances y repercusiones, y significaron pactar
to previo a la constitución de la Triple Alianza, las previamente entre los enemigos involucra-
pero sí del hecho de que fue por consejo del dos. Fechas y lugares eran determinados para
cihuacóatl Tlacaélel, principal consejero del so- los encuentros, constituyendo una suerte de
berano tenochca, que se intensificó en una es- tierra de nadie en la cual ambas partes cons-
cala nunca antes vista. A partir de ese momento truían ciertas obras defensivas desde las cuales
se fue construyendo una modalidad de guerra atacaban al contrincante.
altamente ritualizado, muy ligada con las prác- Uno de los rasgos militares más sobresa-
ticas religiosas y que funcionó como uno de los lientes de la xochiyaoyotl fue que la estrategia
principales instrumentos del imperialismo de y la práctica dependieron de principios y lími-
los tiempos tardíos. Desde el punto de vista ro- tes previamente pactados por los enemigos.
mántico, la xochiyaoyotl constituyó una forma Debido a que la conquista no era elemento
de guerra en la cual no existían objetivos eco- fundamental de este tipo de hostilidades la es-
nómicos ni políticos. Únicamente se trataba de trategia tenía objetivos más limitados que los
combatir para obtener los cautivos necesarios de las campañas de gran escala. Los ataques
para mantener el equilibrio del universo. Esta sorpresa, las estratagemas como esconder a los
visión ha sido desechada por los estudiosos combatientes y todo aquel fenómeno que ha
modernos debido a lo limitado de su práctica y sido denominado “neblina de la guerra” fue-
ron abandonados en favor de una disposición
militarismo en Mesoamérica en el siglo xvi”, en Enrique
predeterminada.
Nalda (ed.), Temas mesoamericanos, pp. 135-166.
67
En el caso de las tácticas ocurrió algo muy Un segundo efecto directamente relaciona-
similar, ya que el principio de aplastar al ene- do con el entrenamiento y técnicas combativas
migo mediante la concentración de fuerza en fue que se trató de batallas en las que el enfren-
un punto específico de la línea de combate fue tamiento asumió la forma de una serie de actos
dejado de lado en favor de un despliegue que y hechos singulares. La ausencia de despliegues
permitiera alcanzar los objetivos particulares.19 tácticos complejos llevó a la formación de líneas
Considerando que este propósito fundamental paralelas de guerreros, entre los que surgía el
fue la captura de los guerreros enemigos vi- combate individual como forma dominante.
vos, escuadrones y unidades fueron dispuestos La cercanía del frente con respecto a los muros
de tal manera que permitieran un máximo de que cubrían una posible retirada permitía que el
combates individuales que terminaran con esta combate terminara frecuentemente en la captu-
proeza. Al mismo tiempo, la existencia de pun- ra del enemigo, que era llevado de inmediato a
tos de apoyo cercanos a la línea de combate la retaguardia y custodiado por soldados desti-
frontal permitía que el o los guerreros que hu- nados específicamente a este propósito.
biesen obtenido un cautivo lo pudieran llevar La existencia del complejo derecho de
de modo más o menos sencillo a la retaguardia guerra concerniente a la distribución de pre-
para que allí fuera custodiado de manera per- mios en razón al grado y tipo de participación
manente. en cada captura hacen suponer que la acción
La utilidad militar de las guerras floridas conjunta o en equipo debió ser común, si no
para el desarrollo de las fuerzas armadas es ob- acaso la norma, y que el cautivo era tomado
vio cuando consideramos la naturaleza pactada prisionero, sujeto y conducido a la retaguar-
y predeterminada de este tipo de conflicto. El dia de manera colectiva. Esta premisa explica,
hecho de que fueran, precisamente, conflictos cuando menos parcialmente, la manera en la
predeterminados, pactados en tiempo y espa- cual los guerreros ascendían en la escala social
cio, así como la ausencia de objetivos militares a través del mérito en combate. La diferencia
ulteriores, las transformó en un campo de ex- del combate en la xochiyaoyotl con una batalla
perimentación y práctica ideales. campal es obvia; en estas últimas la lucha era a
En primer término, estas condiciones pro- muerte, no era sencillo capturar a un guerrero
piciaron que el despliegue para llevarlas a cabo vivo, tampoco sujetarlo y menos aún conducir-
estuviera exento de las arduas exigencias de lo detrás de las líneas, donde tampoco existía
una campaña de conquista. En estas últimas, un cuerpo destinado a su custodia.
el avance se realizaba a través del territorio Un tercer elemento militar basado en la
hostil, la logística dependía de los tamemes o dicotomía táctica entre guerra florida y cam-
cargadores y de la obtención de recursos loca- paña regular se relaciona con los factores rea-
les mediante el pillaje, así como se enfrentaban les del Camino del Guerrero. Cronistas como
obstáculos e imprevistos de naturaleza más pe- Diego Durán y Alvarado Tezozómoc relatan la
ligros.20 De esta forma, la guerra florida consti- forma en la cual se adiestraban y preparaban
tuyó un entrenamiento ideal, en el cual se po- para el combate los jóvenes guerreros de la
nían en práctica los conocimientos adquiridos nobleza. Cuando salían en sus primeras cam-
en el telpochcalli, al tiempo que los jóvenes se pañas, principalmente en una xochiyaoyotl, sus
ejercitaban en el combate en las condiciones padres procuraban que un guerrero veterano
más benignas posibles. lo acompañara y protegiera. Esta protección
era obtenida mediante invitaciones, regalos y
dádivas, que en la actualidad parecería cercana
19
R. Hassig, Aztec Warfare…, op. cit. al cohecho y que dependiendo de su monto
20
Jacques Soustelle, op. cit., p. 208; véase R. Hassig,
podía conseguir a un héroe de guerra. En con-
War and Society…, y Aztec Warfare…, op. cit.; José Lamei-
ras, op. cit., pp. 135-166. diciones de equidad de técnica y de habilidades
68
Toma de Culhuacán por entre los jóvenes, este apoyo por parte de un rando las reglas vigentes en torno del apoyo
parte de tepanecas y tenochcas. combatiente experimentado supone una ven- que se podía recibir y la distribución del mérito
Códice Telleriano-Remensis.
taja obvia e inmediata.21 Interpretando el papel por hacerlo es una hipótesis sugerente el hecho
del veterano, pudo servir de manera determi- de que pudo ser una forma común para entrar
nante para proteger la vida del soldado biso- en el camino de la promoción a través de los
ño, que pusiera en práctica sus conocimientos méritos en combate. Asimismo, habría fortale-
escolares y, finalmente, adquiriese la destreza cido la distinción entre los estamentos de no-
para realizar sus primeras capturas. Conside- bles y plebeyos, al fomentar que los primeros se
ejercieran de manera más segura y protegida en
Diego Durán, op. cit., pp. 73-78 y 81-84.
21 el ejercicio real de las armas.
69
Hemos visto que la xochiyaoyotl tuvo claras Siendo prioritario el control de recursos y
implicaciones pragmáticas en cuanto al ejer- puntos estratégicos, estos enemigos cercanos
cicio de las armas. Fue un primer campo de debían ser debilitados constantemente para
combate en condiciones relativamente contro- evitar que atacaran a la Triple Alianza cuando
ladas para los jóvenes guerreros, marco ideal sus fuerzas estuvieran ocupadas en una cam-
para la entrada en el camino de la promoción paña de conquista. En este sentido y sin elimi-
social a través del mérito militar y un reproduc- nar la posibilidad de conquistarlos, se trataba
tor ideológico por facilitar la diferenciación de de lo que von Falkenhayn definió en Verdún
los estamentos con base en este mérito. Desde como “desangrar hasta la lividez” al enemi-
el punto de vista de la estrategia imperial, que go, dejándolo débil y sin posibilidad mon-
en el caso hegemónico se basó en la percep- tar una ofensiva de importancia mientras las
ción del poder a partir de la demostración de fuerzas imperiales se encontraban distraídas
fuerza, la guerra florida fue un instrumento en otro punto. Hacerlo de manera periódica,
imprescindible. La Triple Alianza, con recursos empleando tropas bisoñas que irían adqui-
económicos militares limitados, se basó en el riendo pericia paulatinamente y cubriendo la
sometimiento por fuerza o de buen grado de retaguardia estratégica con fuerzas menores
las provincias de mayor interés pecuniario. El significó una optimización de recursos: mini-
resultado fue el territorio discontinuo que he- mización de la inversión de fuerza, maximi-
mos discutido, formando “bolsones” no redu- zación de la capacidad imperial de conquista
cidos y habitados por grupos enemigos dentro y aumento de la percepción del poder de la
de los límites imperiales.22 Triple Alianza.
En este contexto comenzó históricamen- Las guerras floridas cumplieron un segun-
te la intensificación de la guerra florida, si se do objetivo estratégico dentro del modelo de
entiende la información de cronistas como un imperio hegemónico. Debilitar constante-
Durán. Su narrativa explica que fue durante el mente a los enemigos cercanos no sólo evitó
reinado de Motecuhzoma Ilhuicamina que el que se transformaran en una amenaza para la
mayor cihuacóatl de la historia tenochca, Tla- seguridad interna, sino que los iba dejando
caélel, introdujo la idea de aumentar la impor- aislados paulatinamente. El caso de Huexo-
tancia de este tipo de conflictos. Además de tzingo, que poco a poco fue quedando aislado,
cubrir las necesidades de entrenamiento que culminó en una guerra de este tipo librada por
hemos explicado, Tlacaélel habría propues- los mexicas junto con los tlaxcaltecas y poco
to enfocarlas hacia los enemigos cercanos o antes de la llegada europea estuvo cercano su
internos. Tlaxcala, Huexotzingo y otros ene- fin como unidad política independiente. Con-
migos fueron emplazados a celebrar este tipo siderando que la soberanía de la Triple Alian-
de guerras contra la Triple Alianza de manera za no siempre fue resultado de las armas, sino
predeterminada y periódica con el pretexto de también de la conveniencia política y econó-
llevar víctimas a los altares.23 Pero Ross Hassig mica local, el aislamiento, debilidad y falta de
ha explicado de manera convincente que este perspectiva de éxito de los enemigos podía
propósito ideológico sirvió también para for- conducir a la conclusión de que aceptar su tu-
talecer la estructura imperial a través de varios tela y tributación tendría mayores beneficios
ejes. El primero fue la aceptación realista de que continuar la lucha. La xochiyaoyotl, que
que sería imposible reducir con los recursos no comprometía a las fuerzas destinadas para
disponibles a todos los pueblos enemigos. las campañas de conquista, que servía propó-
sitos logísticos y estratégicos limitados, y que
22
Michael E. Smith, “The Strategic Provinces”, en no implicaba un riesgo real para la seguridad
Frances F. Berdan, et al. (eds.), Aztec Imperial Strategies,
de la Triple Alianza, puede ser vista como un
p. 137.
23
R. Hassig, Aztec Warfare…, op. cit.
70
instrumento invaluable para su expansión im- sario para solventar las necesidades logísticas
perialista. y prácticas.
En mi opinión, la distancia entre discurso
24
Danilo Zolo, op. cit., pp. 108-109.
71
nada por el carácter hegemónico del sistema la guerra florida fue un escenario ideal para Justificación original de la
xochiyaoyotl o guerra florida.
imperial. el entrenamiento militar de los jóvenes gue-
Códice Magliabechiano.
En segundo término, revisando casos rreros. De manera controlada y comparativa-
históricos particulares, destaca que las venta- mente segura podían ejercitarse en el manejo
jas políticas y estratégicas del debilitamiento de las armas, aprender a colaborar en equipo
constante de estos enemigos permitieron ocu- y obtener las primeras capturas necesarias para
par sus dominios gradualmente, ya que no era ingresa al Camino del Guerrero. Al mismo
ajena a la conquista y sometimiento final por tiempo, la estructura de los combates fortale-
la fuerza o de buen grado. En tercer lugar, un ció los lazos de estamento y las condiciones de
factor reconocido por las crónicas indígenas, reproducción sociales al permitir a los jóvenes
72
guerreros adentrarse en la meritocracia me- mas de conducir las hostilidades para construir
diante la captura de cautivos para el sacrificio los consensos sociales necesarios para el des-
humano. pliegue y el abastecimiento. De manera seme-
Separar el discurso de la práctica militar es jante, la antigua práctica de ofrendar la sangre
un ejercicio imposible; la guerra es un fenóme- de los cautivos para alimentar a los dioses fue
no global con elementos espaciales y tempora- intensificada y englobó con ello aspectos tan-
les particulares. Como en otras latitudes, en el to ideológicos como materiales. Los aspectos
caso de Mesoamérica el discurso y la práctica culturales, tales como la religión, cosmovisión
militares mantuvieron una distancia constante, y ritual jugaron un papel complementario a los
obedeciendo a condiciones en continua trans- propósitos estratégicos basados en lo económi-
formación dinámica. La ideología de la guerra, co, político y social. Con base en los dos casos
fundamental para legitimar y justificar las ac- estudiados es evidente que las manifestaciones
ciones bélicas, se mantuvo en una relación de militares de Mesoamérica tuvieron elementos
retroalimentación con los aspectos y necesida- propios y, al mismo tiempo, constituyeron un
des prácticas. El resultado fue un derecho de escenario del conflicto armado como factor
guerra pragmático, que invocaba causas y for- global.
CUADRO 1
N O R M AT I V I D A D : C A U S A S Y J U S T I F I C A C I Ó N D E L A G U E R R A
(DERECHO DE LA GUERRA O IUS AD BELLUM)
H U E I T L A H T O C Á Y O T L D E T E N O C H T I T L A N - T E X C O C O - T L A C O PA N
Causa de
Guerra
(Casus Belli) Texto
Rebeldía El señor que se alzaba contra las tres cabezas, habiendo sido sujetado una vez, si no
era vencido y preso en batalla, cuando venía a ser habido le hacían pedazos la cabeza
con una porra, y lo mismo hacían al señor o caballero que se ponía las mantas o di-
visas que pertenecían a los reyes; aunque en México era cortarles una pierna, aunque
fuese el príncipe heredero del reino, porque nadie era osado a ataviarse ni componer
su persona, ni edificar casas sin orden ni licencia del rey; habiendo hecho hazañas o
cosas por donde lo mereciese, porque de otra manera moría por ello.
Cuando algún pueblo se rebelaba enviaban luego los señores de los tres reinos, que
eran México y Tetzcoco y Tlacopan, secretamente a saber si aquella rebelión proce-
día [de] todo el pueblo ó [si era] solo por mandado y parecer del señor de tal pueblo.
Y si esta rebelión procedía solamente del señor de tal pueblo, enviaban los señores
de los tres reinos sobredichos capitanes y jueces que públicamente justiciaban a los
señores que se rebelaban y a los que eran del mismo parecer. Y si esta rebelión era
por parecer y voluntad de todo el pueblo, [re]queríanlos muchas veces a que fuesen
sujetos como antes y tributasen; y si después de muchas veces requeridos no querían
sujetarse, entonces dábanles ciertas rodelas y ciertas armas en señal de amenazas y
apregonaban la guerra a fuego y a sangre, pero de tal manera que en cualquier tiem-
po que saliesen de paz los tales rebeldes cesaban la guerra.
73
Homicidio Una de las causas de guerra mencionadas con mayor frecuencia es el asesinato de
los embajadores de alguna de las ciudades de la hueitlahtocáyotl. Se consideraba
que este acto implicaba desafiar las propuestas de la alianza y constituyó un casus
belli inmediato y que no requería la tradicional consulta social que se efectuaba con
provocaciones de otra índole.
Traición Al traidor al soberano, fuese noble o plebeyo, pena de muerte, roto a golpes por las
coyunturas, saqueada su casa por el pueblo, y arrasada, confiscadas sus tierras, y sus
hijos esclavos hasta la cuarta generación.
Al traidor al rey ó república lo hacían pedazos por sus coyunturas, y la casa de su mo-
rada la saqueaban, y echaban por el suelo sembrándola de sal, y quedaban sus hijos y
los de su casa por esclavos hasta la cuarta generación.
Fuentes Elaboración propia con base en información tomada de los siguientes textos: Fernan-
de información do de Alva Ixtlilxóchitl, Obras históricas. Incluyen el texto completo de las llamadas
Relaciones e Historia de la nación chichimeca en una nueva versión establecida con el
cotejo de los manuscritos más antiguos que se conocen, Edmundo O’Gorman (ed.),
México, unam, Instituto de Investigaciones Históricas, 1985, vol. 2, pp. 101-102;
“Leyes de Nezahualcóyotl” en Veytia, citado por, Josef Kohler, El derecho de los
aztecas, Carlos Rovelo, traducción y notas, México, Ediciones de la Revista Jurídica,
1924, pp. 113-114; “Estas son leyes que tenían los indios de la Nueva España, Aná-
huac o México”, en Mitos e historia de los antiguos nahuas, trad. y paleografía de
Rafael Tena, México, conaculta, 2002, pp. 103-104; Alonso de Zorita, Relación de
la Nueva España, introd. de Wiebke Ahrndt, México, Conaculta, 1999, vol. 1, pp.
334-337; Bemardino de Sahagún, Historia general de las cosas de la Nueva España,
México, Conaculta, Alianza Editorial Mexicana, 1989, vol. 1, Libro 5.
CUADRO 2
N O R M AT I V I D A D : C O N D U C C I Ó N D E L A S H O S T I L I D A D E S
(DERECHO EN LA GUERRA O IUS IN BELLO)
H U E I T L A H T O C Á Y O T L D E T E N O C H T I T L A N - T E X C O C O - T L A C O PA N
Delito Texto
Desobediencia En el consejo de guerra había otras leyes, como eran, el soldado que no cumplía con
el mandato de su capitán o caía en alguna falta de las de su obligación, era degollado.
Era ley que degollasen a los que en la guerra hacían algún daño a los enemigos sin
licencia del capitán ó acometían antes ó se apartaban de la capitanía.
74
Cobardía La misma pena de muerte tenían todos los soldados y capitanes que iban en guarda
del rey, cuando personalmente iba a la guerra, si lo dejaban en poder de los enemi-
gos, porque era obligación que estos tales lo habían de volver muerto o vivo; y si
era el príncipe como alguno de los hijos del rey, tenían la misma pena los soldados y
capitanes que eran sus ayos y maestros.
Deserción ...qué habiendo guerras entre dos pueblos, si alguna persona viniese a él; otro nin-
guno lo pudiese acoger en su casa, y si lo acogiese fuese preso y llevado al Tianguis,
y hecho pedazos todo su cuerpo y echados los pedazos por todo el Tianguis para
que los muchachos jugaran con ellos y que fuesen perdidas sus tierras y hacienda, y
fuese dado a sacamano.
Usurpación Al que usurpase a otro el cautivo que hizo o algún despojo, muriese ahorcado, y la
de cautivo misma pena al que cediese a otro el cautivo que hizo.
...y el que usurpaba cautivo o despojo ajeno, era ahorcado; y lo mismo se hacía con
el que daba su cautivo a otro.
Traición Al que acogiese, amparase o encubriese algún enemigo en tiempo de guerra; fuese
noble o plebeyo, pena de muerte, despedazado en medio de la plaza, y entregados
sus miembros a la plebe para juguete e irrisión.
Hacían pedazos y perdía todos sus bienes, y hacían esclavos a todos sus parientes, al
que era traidor avisando a los enemigos en la guerra, avisándoles de lo que se con-
certaba ó platicaba contra ellos.
Cautiverio El que era noble y de linaje, si era cautivo y se venía huyendo a su patria, tenía la
misma pena, y el plebeyo era premiado; pero si el noble en donde fue cautivo, vencía
o mataba cuatro soldados que para el efecto se señalaban, cuando le querían sacri-
ficar (que para este fin los cautivaban), habiéndose librado de esta manera, era muy
bien recibido y premiado del rey. En opinión de Kohler, aquí se refiere al sacrificio
gladiatorio.
Al noble de otro país, cautivado en guerra, si lidiase con cuatro soldados, que para
este efecto se destinasen, y los venciese, quedase libre, y pudiese volverse a su patria;
pero que si fuese vencido muriese sacrificado en el templo de Huitzilopúchtli dios
de la guerra.
Al noble vasallo del imperio, que habiendo sido cautivado huyese de la prisión y se
volviese a su país, pena de muerte, degollado; pero si no venía fugitivo sino libre,
por haber lidiado y vencido allá a algunos soldados o capitanes, fuese recibido con
mucho honor, y premiado del emperador. El plebeyo cautivado, aunque volviese
fugitivo, fuese bien recibido y premiado.
Uso indebido Tenía pena de muerte y de perdimiento de bienes y otras muy graves penas el señor
de símbolos ó principal que en algún baile ó fiesta ó guerra sacaba alguna divisa que fuese como
las armas y divisas de los señores de México y Tetzcoco y Tlacopan, que eran los tres
reyes principales, y algunas veces había guerra sobre ello.
75
Fuentes Elaboración propia con base en información tomada de los siguientes textos: Fer-
de información nando de Alva Ixtlilxóchitl, Obras históricas. Incluyen el texto completo de las lla-
madas Relaciones e Historia de la nación chichimeca en una nueva versión establecida
con el cotejo de los manuscritos más antiguos que se conocen, Edmundo O’Gorman
(ed.), México, unam, Instituto de Investigaciones Históricas, 1985, vol. 2, pp. 101-
102; “Leyes de Nezahualcóyotl” en Veytia, citado por Josef Kohler, El derecho de los
aztecas, Carlos Rovelo, traducción y notas, México, Ediciones de la Revista Jurídica,
1924, pp. 113-114; “Estas son leyes que tenían los indios de la Nueva España,
Anáhuac o México”, en Mitos e historia de los antiguos nahuas, trad. y paleogra-
fía de Rafael Tena, México, Conaculta, 2002, pp. 103-104; Juan Bautista Pomar,
“Relación de Tezococo”, en René Acuña (ed.), Relaciones geográficas del siglo xvi:
México, México, unam, Instituto de Investigaciones Antropológicas, 1986, t. 3, vol.
8; Bemardino de Sahagún, Historia general de las cosas de la Nueva España, México,
Conaculta, Alianza Editorial Mexicana, 1989, vol. 2, Libro 8.
B ibliografía
Alva Ixtlilxóchitl, Fernando de, Obras históricas. López Austin, Alfredo, La Constitución real de
Incluyen el texto completo de las llamadas rela- México-Tenochtitlan, México, unam-Seminar-
ciones e Historia de la nación chichimeca en una io de Cultura Náhuatl / Instituto de Historia,
nueva versión establecida con el cotejo de los ma- 1961.
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sity of Oklahoma Press, 1995. Zolo, Danilo, La justicia de los vencedores. De
Kohler, Josef, El derecho de los aztecas, trad. y no- Nuremberg a Bagdag, Madrid, Editorial Trot-
tas de Carlos Rovelo, México, Ediciones de la ta, 2007. (Colección Estructuras y Procesos,
Revista Jurídica, 1924. Serie Derecho).
Los ejércitos
insurgentes
Los dos ejércitos se nutrieron de hombres co y económico del que disfrutaron por tantos
arrancados de las poblaciones y de los recursos años. Incluso en la ciudad de México, donde
económicos propios de cada localidad. La cul- no hubo enfrentamientos armados, también
tura de la guerra se hizo presente con mayor fueron desplazados de los cargos públicos. Asi-
fuerza en ciudades, villas, pueblos, haciendas mismo, al perder la ciudad de México su hege-
y rancherías de las provincias de Guanajuato, monía sobre los territorios en poder de los re-
Valladolid, Nueva Galicia, México, San Luis beldes, se rompió también la relación jerárqui-
Potosí, Zacatecas, Puebla, Veracruz, Oaxaca, ca de autoridad de la capital con las provincias
Sonora, Nuevo León, Coahuila y Texas. y las localidades. La ciudad de México tardaría
Una y otra fuerza dictó reglamentos, or- varias décadas en recuperar su protagonismo.
denanzas y hasta constituciones para el gobier- Mucha tinta ha corrido para demostrar
no de los territorios que controlaban. Con la que la guerra de 1810 se dio para independizar
Retablo de la Independencia guerra también desaparecieron las jerarquías a México de España o simplemente para alcan-
(detalle). Juan O’Gorman,
sociales basadas en el privilegio, la corporación zar una mayor autonomía**. Sin embargo, para
Museo Nacional de Historia.
y la calidad étnica. Durante la guerra, los espa-
*Entre los que abogan por la tesis de la autonomía desta-
El cura Hidalgo con la ronda. ñoles o peninsulares perdieron el poder políti- can Hugh Hamill, Doris Ladd, Luis Villoro, Antonio Annino,
Atanasio Vargas, Museo Timothy Anna, Jaime Rodríguez, Brian Hamnett y Virginia
Casa de Hidalgo. *Universidad Veracruzana. Guedea. En cambio, entre los defensores de la independencia
79
80
La mayor parte de la población, sin impor- por tener su residencia en un territorio domi-
tar su condición social, racial o económica, su- nado por una de las partes.6
fre los desastres provocados por el cisma social. Para la población, la guerra civil de 1810
Stathis N. Kalyvas indica: “Las guerras civiles se presentó como un hecho sorpresivo e inédi-
son la evidencia de una profunda crisis de le- to en su cotidianidad, le fue muy difícil com-
gitimidad: segmentos sustanciales de la pobla- prender su significado, y más aún acostumbrar-
ción se opone con toda intensidad al régimen se a la violencia.7 De repente los pobladores se
del lugar y, por consiguiente, reasignan su apo- encontraron atrapados entre dos fuegos y ter-
yo a los rebeldes; en este sentido, las guerras minaron por ser, además de víctimas, también
civiles son en realidad, guerras de pueblos”.3 actores de primer orden, ya que los dos bandos
En las guerras civiles uno de los bandos buscaban su adhesión y apoyo para poder sub-
defiende a quienes ostentan el poder político sistir.8
y existe un mínimo de equilibrio con la fuerza Con la anarquía también se alteró la or-
que lo combate. En ellas domina la brutali- ganización y disciplina de las fuerzas armadas
dad y la crueldad. Como no pueden destruirse existentes, pues se dieron permiso para come-
fácilmente, se dedican a vejar, extorsionar y ter todo tipo de excesos, “hombres armados
saquear a la población civil. “Con frecuencia sin disciplina, soldados saqueadores, tropas que
los bandos cambian su semblante camaleóni- viven a costa del país y elementos criminales le
camente: algunas veces operan como unidades rapiñan a la población con completa impuni-
militares, pero otras, de repente, se convierten dad si no con estímulo”.9A pesar del prolon-
en una verdadera sarta de bandidos que persi- gado tiempo del conflicto, hubo pocas batallas
guen exclusivamente ventajas materiales”.4 convencionales; de allí que los enfrentamientos
Quien mejor entendió y explicó el sig- se desarrollaran en la sociedad misma, sin línea
nificado de esta guerra fue el obispo electo de frente, por todas partes y en cada localidad
de Michoacán, Manuel Abad y Queipo. Para sin importar si era una ciudad, una villa o un
él esta guerra era “uno de esos fenómenos ex- pueblo.10 En general, los habitantes estaban en
traordinarios que se producen de cuando en contra de la guerra.
cuando en los siglos, sin prototipo ni analogía Abad y Queipo no se equivocó. El grito
en la historia de los sucesos precedentes. de Dolores generó un gran movimiento de rei-
Reúne todos los caracteres de la iniquidad, de vindicaciones políticas y sociales, encabezadas
la perfidia y de la infamia. Es esencialmente por los criollos del Bajío. Su proyecto era muy
anárquica, destructiva de los fines que se pro- simple y hasta ingenuo por lo complicado que
pone y de todos los lazos sociales”.5 Después resultaba llevarlo a la práctica. Su objetivo prin-
de la insurrección nadie quedó al margen de cipal era destituir al gobierno virreinal con sede
los acontecimientos; los habitantes tuvieron
que tomar partido en la contienda. Muchas 6
Michael Seidman llama lealtad geográfica a la adhe-
sión hacia el grupo que domina la ciudad o la región en
veces por convicción política, otras por temor que vive. Simplemente se adhieren a una causa porque allí
a perder su vida y pertenencias, o simplemente estaban o vivían cuando una fuerza tomó el control. Citado
en Kalyvas, op. cit., p. 167.
7
Marco A. Landavazo, Nacionalismo y violencia en la
Independencia de México, p. 143.
8
Michael Walzer propone que, antes de emitir cual-
3
Stathis N. Kalyvas, The logic of violence in civil war, quier juicio moral, no debe ignorarse que la “guerra es una
p. 139. acción humana, deliberada y premeditada, y de cuyos efec-
4
Peter Waldman y Fernando Reinares (comp.), Socie- tos alguien tiene que ser responsable”. Las personas que se
dades en guerra civil, Barcelona, pp. 28-30. ven atrapadas en ella “no sólo son víctimas, son también
5
“Don Manuel Abad y Queipo, Canónigo Penitenciario actores”. M. Walzer, Guerras, p. 43.
de esta Santa Iglesia, Obispo electo y Gobernador del Obispa- 9
S. Kalyvas, op. cit., p. 96.
do de Michoacán, a todos sus habitantes salud y paz en nues- 10
A pesar de los elevados niveles de violencia, en las
tro Señor Jesucristo”, citado en Juan E. Hernández y Dávalos, guerras civiles los enfrentamientos no ocurren en grandes
1985, vol. 4, pp. 882-890. batallas. S. Kalyvas, op. cit., pp. 86 y 131.
81
82
en la ciudad de México, al que calificaban de ile- más rentables y cuyo monopolio lo ejercían
gítimo y partidario del “ateo Napoleón”; en su unos cuantos. Tampoco debemos ignorar la
lugar pensaban convocar a una junta nacional crisis económica de 1808 y la consolidación
con la representación de los ayuntamientos del de vales reales que arruinó la economía de los
virreinato. Pero antes había que formar los go- medianos y pequeños propietarios urbanos y
biernos americanos, sin la presencia de españo- rurales.
les. También había que aprehender a los penin- En enero de 1811, el jefe de operaciones
sulares, confiscar sus bienes, expulsarlos de los contrainsurgentes, Félix María Calleja, tam-
territorios americanos y que los cargos vacantes bién se pronunció en los mismos términos que
fueran ocupados por criollos. El proyecto era Abad y Queipo, y habló de la dificulad que se
eminentemente militar en el que sólo partici- presentaba para someter al orden a los alzados
parían las milicias americanas y la participación por la simpatía popular a su causa y aseguraba
popular no formaba parte del mismo. Al pue- que hasta los mismos peninsulares habían cal-
blo sólo se le invitaría a celebrar el triunfo una culado los beneficios que alcanzarían con un
vez alcanzado el pleno control de la situación. gobierno independiente. Este jefe reiteró que
La realidad fue muy distinta: sí se formaron los el descontento popular estaba relacionado con
gobiernos americanos, pero no todos pensaban la excesiva carga fiscal, por las restricciones al
ni actuaban de la misma manera; en la insurrec- comercio y el monopolio ejercido por los pen-
ción se expresaron diversos actores motivados insulares en los altos cargos públicos y admin-
por sueños e intereses colectivos y personales. istrativos. Decía: “Nadie ignora que la falta de
Ante todo se trató de un movimiento dirigido numerario la ocasiona la Península; que la esca-
por criollos, quienes diferían en sus posiciones sez y alto precio de los efectos es un resultado
políticas: unos pretendían independizarse de la preciso de las especulaciones mercantiles que
monarquía o por lo menos del poder virreinal pasan por muchas manos, y que los premios y
y, otros, los reformistas demandaban mayor recompensas que tanto escasean en la colonia,
autonomía. También apareció el punto de vista se prodigan en la metrópoli”.12 Creencia que
de los “incómodos invitados” de última hora no se desvaneció aun cuando el aterrado virrey
Miguel Hidalgo, las castas y los pueblos indí- Francisco Javier Venegas otorgó a los militares
genas. Los primeros pugnaban por la supresión amplias facultades para realizar cualquier ac-
de las diferencias raciales y del tributo y, los se- ción encaminada a frenar el avance insurgente.
gundos, reafirmaban su fe católica, exigían la En cada provincia reconquistada fueron
restitución de tierras y el fin del arrendamiento los militares, con el apoyo de las indultadas
de éstas por los subdelegados, la desaparición élites locales, quienes se hicieron cargo del
de las cajas de comunidad, del servicio personal restablecimiento o remplazo de autoridades,
y del tributo.11 de la impartición de justicia, de las juntas de
A la revolución se sumaron otros sectores seguridad para el control de los habitantes
sociales no menos importantes que los ante- (como la entrega de pasaportes, evitar reu-
riores: los mestizos, propietarios de tiendas, niones sospechosas; el comercio y combate a
pulperías y comistrajos o expendios de alimen- la vagancia), de las contribuciones de guerra
tos que se oponían al pago de pensiones que y de la organización de la población civil en
severamente afectaban sus utilidades. También las milicias de autodefensa denominadas “fieles
se hicieron presentes los labradores y pequeños realistas defensoras de Fernando VII”. Estos
propietarios que, además del pago del diezmo, cuerpos armados fueron financiados principal-
aspiraban a la libertad para sembrar cultivos
11
Marta Terán (ed.), Miguel Hidalgo: ensayo sobre el 12
ang, og, t. 176, f. 142-143, de Calleja al virrey, Gua-
mito y el hombre (1953-2003), p. 342. dalajara, 29 de enero de 1811.
83
84
El combate de la Alhóndiga
de Granaditas el 28 de
septiembre de 1810. José Díaz
del Castillo, Museo José
María Morelos y Pavón.
que dio origen a la guerra no se resolvió, aun- robo, los saqueos, los incendios selectivos y de
que sí contó con nuevos argumentos, vocabula- poblaciones enteras, los desplazamientos for-
rio y marco de referencias. Una tragedia como zados, la tortura, los castigos ejemplares como
ésta tampoco puede explicarse en singular como el “diezmo” y el encarcelamiento de las fami-
si se tratara de un proceso mecánico y lineal, lias de los líderes enemigos para presionarlos a
pasó por varias etapas: de ser una revuelta popu- solicitar la gracia del indulto.
lar local se extendió hacia otros pueblos, villas, El derrumbe del sistema colonial fue es-
ciudades y provincias, hasta convertirse en una truendoso por la disolución de sus institucio-
verdadera revolución, que incluyó una violenta nes y por la pérdida de vidas humanas, de pres-
guerra civil, y la independencia de los territorios tigios, de privilegios y de riquezas. La guerra
que después llevarían el nombre de México fue impuso sus propios códigos y las personas se
el resultado final de la confrontación bélica. adecuaron a su nueva realidad. Miles de actores
Durante la preguerra se percibe un pro- fueron los que de una u otra manera comenza-
fundo malestar social, con un fuerte ingredien- ron a decidir sobre su presente, a garantizar su
te de enojo, desesperanza y frustración ante propia seguridad y a evitar la muerte de quie-
la nula respuesta de las autoridades coloniales nes los rodeaban. Sin tenerlo en mente, ellos
para atender y resolver la aguda crisis económi- fueron los constructores de su propia historia
ca, política y social que padecían los novohispa- al forjar las estructuras del futuro Estado mexi-
nos. De la violencia pasiva se pasó a la acción y cano.
a hacer justicia de propia mano. Así comenza- Ante el terror y el caos, la sociedad civil se
ban los momentos de terror sin límites, el que organizó política y militarmente para defender-
todo permitía y todo era posible. Me refiero se a sí misma y a su comunidad. El resultado
a la “violencia física”16 como los asesinatos, el fue la construcción de una estructura muy sen-
cilla que partía de la base misma de la sociedad:
16
La “violencia física” tiene como propósito lastimar a
los autogobiernos y las milicias de autodefensa.
las personas de una manera deliberada contra los no comba-
tientes, los civiles. Ibid., 37 p. Este empoderamiento de los pobladores fue
85
incrementándose en la medida en que se fue- sino su incorporación a la fuerza contraria, una Batalla de las Cruces.
Santiago Hernández y
ron disolviendo las estructuras jerárquicas que vez solicitado el indulto.
Hesiquio Iriarte, en Hombres
regulaban las relaciones entre autoridades y so- El empoderamiento de los habitantes de ilustres mexicanos.
ciedad, así como los controles sociales. Se trató ciudades, villas y pueblos se fue dando de forma
de organizaciones político-militares cuya fun- paulatina y fue un efecto de los planes militares
ción era muy precisa: garantizar la integridad impulsados tanto por Calleja para los realistas
de las comunidades. Ello permitió una convi- como por Morelos para los insurgentes. A ello
vencia, a veces tolerante o de repudio, con los le siguió la lucha por el control de territorios y
caudillos militares o con las autoridades supe- localidades. El éxito o fracaso de este objetivo
riores de gobierno.17 Las dos instancias de au- dependió de la capacidad de los líderes regio-
toridad local ya mencionadas se formaron por nales y locales para conducir las operaciones
iniciativa de diversos actores y corporaciones, militares y lograr la rendición o exterminio de
en algunas ocasiones para defenderse de los in- sus enemigos, lo que produjo un sinfín de po-
surgentes y en otras de los realistas, pero hacia sibilidades de negociación y de niveles de vio-
el final de la guerra todas tuvieron un mismo lencia. Por lo general, la paz se lograba sobre
marco de referencia. Lo más destacable en este una base muy frágil, impuesta por la presión
proceso no fue la eliminación del enemigo, de las armas. A la menor provocación o agra-
vio, las localidades podían modificar su lealtad
17
Kalyvas señala que el “dilema de la seguridad ocurre
cuando el colapso del orden crea una situación en la que los hacia el ejército contrario. Y es que las comu-
individuos coordinándose en torno a puntos focales (iden- nidades aprendieron a poner límites tanto a los
tidades étnicas) recurren a una violencia preventiva o se ali-
nean con los líderes beligerantes.”, ibíd., p. 95.
insurgentes como a los realistas cuando éstos
86
87
ción, uno de los principales problemas fue la porque eran los únicos que podían sobrevivir Plano de la Batalla
de Calderón, en México
manera en que se iban a adjudicar los bienes en esos climas tan insalubres. a través de los siglos.
realengos y pago de contribuciones que antes Desde el momento en que el monopolio de
se enviaban al monarca, como tierras, aguas, la violencia dejó de ser exclusivo del ejército pe-
minas, edificios, haciendas, tributos, alcabalas, ninsular, la guerra permitió el ascenso social de
diezmos y cofradías, entre otros. nuevos actores afiliados en el ejército permanen-
La redistribución de los mencionados te o regular, en la milicia activa y en la cívica.19
bienes entre los tres niveles de gobierno (ge- De estas fuerzas surgieron los principales cau-
neral, estatal y municipal) generó uno de los dillos que dominaron la vida militar y política
mayores conflictos porque los tres se sentían regional y nacional del México independiente.
con derecho para administrar los bienes ubi- Los nuevos oficiales de las fuerzas armadas eran
cados en su jurisdicción. Cada uno de los los nuevos conquistadores de los territorios in-
gobiernos contaba además con su fuerza ar- dependientes y de ellos debía defenderse la po-
mada para defender lo que consideraban les blación civil y poner límites a su poder.
pertenecía por derecho de conquista. Como
se recordará, la reforma militar borbónica de B ibliografía
finales del siglo xviii había intentado incor-
porar sólo a los peninsulares y a los criollos en Hernández y Dávalos, Juan E., Colección de
los cuerpos armados, pero tuvo que permitir documentos para la historia de la Guerra de In-
88
91
de Cuautla pasó a Huajuapan, Tehuacán, San pudieron capturar a Morelos ni derrotar ente-
Andrés Chalchicomula, Orizaba y de aquí ramente a su ejército.
pasó a Oaxaca, donde se mantuvo dos meses Quizá fue hasta la tercera de sus campañas
y medio y que en Chilapa recibió el título de en la que Morelos tuvo los triunfos militares
capitán general por dicha Junta y el de vocal más sonados: no sólo tomó Orizaba, Córdo-
de ella y anduvo mandando su ejército por ba, Yanhuitlán o Tehuacán, sino Oaxaca en
Acapulco, Valladolid y otros pueblos hasta noviembre de 1812 y Acapulco en agosto de
que lo hizo prisionero en el Temalaca el día 5 1813. La toma de Oaxaca, como afirmó hace
del presente mes un teniente de patriotas de tiempo Timmons, aumentó el prestigio de
la división del comandante Concha.2 Morelos, reforzó la confianza de sus fuerzas
y le reportó beneficios materiales. En esa ciu-
Durante la primera campaña (octubre de dad, en efecto, confiscaron joyas, plata, granos
1810-agosto de 1811), aunque no fue capaz de y cerca de tres millones de pesos; organizó
cumplir la orden de Miguel Hidalgo de tomar además nuevas divisiones militares, mejoró su
Acapulco, sí pudo hacerse de Chilpancingo, equipo y estableció una armería bajo la direc-
Tixtla y Chilapa; logró además formar un grupo ción de Manuel Mier y Terán. Con la conquista
leal y disciplinado, y reclutar a figuras que de- de Acapulco, por otra parte, Morelos pudo fi-
mostraron ser fundamentales, como los Galea- nalmente cumplir la encomienda original dada
na, los Bravo y Guerrero; asimismo, tomó con- por Hidalgo. Logró controlar así un territorio
trol de buena parte de la costa del sur y se dio el enorme, que iba desde Colima hasta Oaxaca.4
lujo de crear una nueva provincia, la de Tecpan. Después de Acapulco, sin embargo, su
La segunda de las campañas (noviembre estrella empezó a declinar. Es verdad que du-
de 1811- mayo de 1812) fue una etapa de rante su cuarta campaña se produjeron dos de
expansión, en buena medida por la decisión las principales realizaciones políticas e institu-
que tomó Morelos en Chiautla, en diciembre cionales de la insurgencia: la instalación del
de 1811, de dividir sus fuerzas en tres grupos, Congreso de Anáhuac en Chilpancingo, en
encabezados por Miguel Bravo, Hermenegildo septiembre de 1813, y la promulgación por
Galeana y el mismo Morelos. En esos meses éste de la llamada Constitución de Apatzingán,
pudieron penetrar en los actuales estados de en octubre del siguiente año. Pero también tu-
Guerrero y Morelos, y en el sur de Puebla, y vieron lugar dos derrotas fundamentales para
tomar lugares importantes como Taxco, Izú- el movimiento: la fallida toma de Valladolid en
car y Cuautla. Ocurrieron también dos sucesos vísperas de la navidad de 1813 y la dolorosa
de la mayor importancia: la incorporación de derrota en Puruarán, a principios de 1814, en
Mariano Matamoros al ejército de Morelos y el la que perdió cerca de 1 300 hombres, entre
famoso sitio de Cuautla.3 muertos y aprehendidos, entre ellos Matamo-
Conviene recordar que el sitio fue un epi- ros, uno de sus hombres de mayor confianza.
sodio fundamental. Los rebeldes sufrieron mi- A partir de entonces la ofensiva virreinal
les de bajas, perdieron armamento y el archivo en contra de los principales grupos revolucio-
de Morelos; Leonardo Bravo fue capturado y narios se incrementó. El Congreso, acosado y
posteriormente ejecutado, pero para el ejército dividido, se volvió un cuerpo errante y huyó
realista se trató de una derrota, porque a pesar de un lugar a otro; se trasladó a Apatzingán,
de haber gastado casi dos millones de pesos no después a Uruapan, para llegar finalmente
a Tehuacán escoltado por Morelos. Pero fue
2
“Declaración de José María Morelos”, 23 de noviem-
bre de 1815, en Carlos Herrejón Peredo, Los procesos de Mo- sorprendido en Tesmalaca, el 5 de noviembre
relos, pp. 319-320. de 1815, aprehendido y conducido a México
3
Ernesto Lemoine, Morelos y la revolución de 1810, pp.
257-259; Wilbert Timmons, Morelos: sacerdote, soldado, es-
tadista, pp. 70-80. 4
W. Timmons, op. cit., pp. 80-89.
92
93
94
Rompimiento del Sitio de rentas y vasos sagrados; usaban estos últimos gachupines se vayan a su tierra o con su ami-
Cuautla. José Díaz en sus borracheras; prendían o fusilaban sacer- go el francés que pretende corromper nuestra
del Castillo, Museo José
María Morelos y Pavón. dotes; proferían “expresiones deshonestas e religión”. Mas enseguida señaló que carecía de
indignas aun en la boca de Satanás”.11 En fin, importancia si los peninsulares querían irse a su
una de las últimas iniquidades españolas en el tierra, pues en América “van acabando a ma-
discurso insurgente era la traición al cautivo nos de los criollos, pues mucho más merecen
monarca, lo que suponía la connivencia con los por sus iniquidades”; para terminar con esta
Bonaparte. En la península, afirmaba Morelos, terrible sentencia: “ya hemos matado más de
“desde el más noble hasta el más ínfimo plebe- la mitad de los gachupines que había en el rei-
yo” había mostrado “debilidad y cobardía” tras no. Pocos nos faltan que matar, pero en guerra
la invasión francesa. justa, no matamos criaturas inocentes, sino ga-
Ahora bien, una vez que Morelos presentó chupines de inaudita malicia”.12
de esta forma a los gachupines, la conclusión En la proclama referida con anterioridad,
que sacó es lógica: había que acabar con ellos. aquella en la que pretendía poner al descubier-
En la proclama ya citada de Cuautla aclaró to la mentira, la ambición y la irreligiosidad de
que el propósito de su lucha no era otro “sino los españoles, Morelos justificaba así la posibi-
que los criollos gobiernen al reino y que los lidad de matarlos si ofrecían resistencia: “Por
11
José María Morelos, “Desengaño de la América y 12
José María Morelos, “A los criollos que andan con
traición descubierta de los europeos”, Tehuantepec, diciem- las tropas de los gachupines”, Cuautla, febrero de 1812, en
bre de 1812, en E. Lemoine, op. cit., pp. 156. E. Lemoine, op. cit., pp. 61-63 y 85.
95
fin, paisanos míos, es ley prescripta en el De- un enfrentamiento en contra del leal coman-
recho Común y de Gentes, que se extermine dante Francisco Paris y días después ordenó el
al enemigo reconocido. Si los gachupines no degüello de tres criollos y un peninsular, Juan
rinden sus armas ni se sujetan al gobierno de Sánchez de Chilpancingo.
la Soberana y Suprema Junta Nacional de esta En Chiautla, a finales de aquel año de
América, acabémoslos, destruyámoslos, ex- 1811, fusiló a Mateo Musitu y a todos los es-
terminémoslos, sin envainar nuestras espadas pañoles que le acompañaban, tras derrotar a
hasta no vernos libres de sus manos impuras y la fuerza armada que aquél había levantado en
sangrientas”.13 Izúcar para perseguir precisamente a Morelos.
Otra proclama más de Morelos es parti- Musitu había bautizado a uno de sus cañones
cularmente interesante por su carácter pre- como Mata-Morelos, tal vez por ello el cura no
monitorio de cara a lo que fue la hispanofobia aceptó los cincuenta mil pesos que le ofreció
mexicana a lo largo del siglo xix, el cura ex- por su vida. En Taxco, ordenó de nuevo el fu-
presó quizá tan sólo un personalísimo deseo. silamiento de siete españoles después de que
Después de arengar a sus seguidores a vengar Galeana derrotara al comandante realista Ma-
“las enormes injurias” sufridas y sentenciar la riano García Ríos, quien tenía fama de ser en
imposibilidad de que los peninsulares se hicie- extremo cruel. Y en diciembre de 1812, días
sen de la simpatía americana —pues “lo que después de la toma de Oaxaca, mandó fusilar,
antes era antipatía, en el día se ha convertido entre otros, a los peninsulares capitán Nicolás
en formal odio, por los crímenes con que ha- Aristi y comandante José María de Régules.15
béis manchado a la nación”— la proclama ter- Pero en otros casos, Morelos obró mo-
minaba de esta forma: vido por la venganza en una suerte de dere-
cho de represalia, como en el caso de los más
Temed, pues, gachupines, que ya llegó vues- de 200 ejecutados en Tecpan y Zacatula, con
tro fin. [...] Temed a Dios y a su Santísima acuerdo del Congreso de Chilpancingo, tras
Madre, y estad ciertos que si no os sujetáis, la conocida derrota rebelde en Puruarán y la
en breve tiempo seréis reducidos a menudos posterior captura y fusilamiento de Matamo-
átomos y seréis exterminados de tal modo, ros.
que aun vuestra memoria perecerá como la Tras un ataque fallido en Valladolid, en
de Amalec, y si por accidente la posteridad diciembre de 1813, Morelos se refugió en
hiciere algunos recuerdos, será sólo para es- Puruarán. Ahí fue atacado por tropas del te-
carnecer vuestro nombre.14 niente coronel Francisco Orrantia, quien lo
derrotó tomándole 23 piezas de artillería,
La violencia antigachupina de Morelos no 1 200 fusiles y pertrechos, aprehendiendo
se quedó únicamente en el terreno del discur- a setecientos y dejando 500 muertos, entre
so, sino que se tradujo muchas veces en violen- ellos Mariano Matamoros. El general Llano
cia física. En otras palabras, Morelos ejecutó de mandó entonces en Valladolid pasar por las
verdad muchos gachupines. En algunos casos, armas a los cabos insurgentes, a 50 españoles
tras el triunfo de una batalla los aprehendía y europeos traidores y a otros prisioneros cogi-
los mandaba fusilar o degollar, a veces a todos, dos en Puruarán. Antes de ejecutarse la orden
a veces sólo a algunos. Algunos botones de llegó a la ciudad un enviado de Morelos pro-
muestra: en Tecpan, en mayo de 1811, mandó poniendo canjear a Matamoros y su gente por
fusilar a “varios europeos” aprehendidos tras
15
Juan E. Hernández y Dávalos (comp.), Colección de
13
“Proclama de José María Morelos”, Cuautla, 8 de documentos para la historia de la guerra de independencia de
febrero de 1812, en E. Lemoine, op. cit., pp. 82-84. México de 1808 a 1821, t. iii, doc. 40, pp. 284-286: “Ma-
14
José María Morelos, “Desengaño de la América y nuel de Oronoz a Timoteo García de Solalinde”, Acapulco,
traición descubierta de los europeos”, Tehuantepec, diciem- 18 de mayo de 1811; L. Alamán, op. cit., t. ii, pp. 429-430
bre de 1812, en Lemoine, op. cit., pp. 156. y 456 y t. iii, pp. 205-206.
96
97
bles de los males que sufría la Nueva España. O ban forma a una suerte de bases fundamentales
sea, como se repetía en la época, la defensa de para la acción gubernamental, pues abordaban
Dios, del Rey de la Patria.17 asuntos relacionados con la forma de gobier-
Al menos hasta 1813, en efecto, el lideraz- no, aspectos fiscales y religiosos, y con un prin-
go rebelde formuló una y otra vez, en los di- cipio de nacionalidad americana.18
versos textos que produjo –bandos, proclamas, Resulta significativo que el reconocimien-
manifiestos, periódicos, oficios, circulares–, to de los derechos del rey y la defensa de la
planteamientos que partían y ampliaban esas patria hayan sido asociados en el punto núme-
consignas. De modo que no resulta extraño ro uno del plan: “1° Primeramente, se gober-
que el discurso de Morelos se haya asimilado nará el reino por un Congreso de individuos
al del resto de sus colegas. Podemos apreciar- doctos e instruidos, y todos ellos criollos, que
lo, por ejemplo, en su Plan del Aguacatillo. sostengan los derechos del señor D. Fernando
El plan constaba de 29 artículos, de los cuales 7°”. El hecho de que apareciera en primer lu-
poco más de la mitad estaba dirigido a instruir gar este postulado puede ser indicativo de lo
a los jefes militares insurgentes sobre diversos primordiales que resultaban para la insurgen-
aspectos de conducta que deberían observar, cia tanto la reivindicación autonomista como
sobre todo a la hora de incursionar en alguna el reconocimiento de la soberanía regia, pero
población. Pero los primeros 14 artículos da- además el hecho de que ambos planteamien-
17
Véase: Marco Antonio Landavazo, “La tradición 18
Centro de Estudios de Historia de México Carso,
política en el discurso insurgente”, en Jaime Olveda (co- Fondo Independencia, XLI-1, carpeta 1-24, documento 72:
ord.), Independencia y Revolución. Reflexiones sobre el cen- “Plan del Gobierno Americano, instruido por la Suprema
tenario y el bicentenario, pp. 79-100; Marco Antonio Lan- Junta Nacional, que en nombre del señor D. Fernando 7°
davazo, La máscara de Fernando VII. Discurso e imaginario Q.D.G. dirige a los comandantes de las divisiones de esta
monárquicos en una época de crisis. Nueva España, 1808-1822, N.E., Cuartel General del Aguacatillo”, 16 de noviembre
passim. de 1810.
98
tos aparecieran juntos expresaba también que el obispo de Puebla, Manuel Ignacio González
el autonomismo insurgente estaba asociado a del Campillo, a un año de iniciada la insurrec-
ese reconocimiento: era condición para formar ción, envió a Morelos y a Ignacio López Rayón
parte del congreso que gobernaría América ser sendas cartas junto con un manifiesto, median-
criollo y sostener los derechos de Fernando. te las cuales pretendía convencerlos de la injus-
Existen otros testimonios que iban en el ticia del movimiento.
mismo sentido: en un bando del 13 de octubre Compararlas resulta interesante: las dos se
de 1811, Morelos aseguraba: “nuestro sistema dedican a refutar muchas de las afirmaciones del
sólo se encamina a que el gobierno político y obispo y, en síntesis, no aceptaban sus argumen-
militar que reside en los europeos, recaiga en tos, es decir, justificaban la insurrección. Pero en
los criollos, quienes guardarán mejor los de- la de Rayón, por ejemplo, se decía que la solu-
rechos del Sr. D. Fernando VII”. Y en otro ción para los males de la Nación era adoptar “el
bando más, de finales de 1812, en el que se sistema de Gobierno que se pretende establecer:
trataba con rudeza a los españoles traidores de éste se reduce en lo esencial a que el europeo,
Dios y del rey, y en el que se afirmaba que los separándose del Gobierno que ha poseído por
americanos tenían claro que la independencia tantos años, lo resigne en manos de un Congre-
era “de rigurosa justicia”; sin embargo se decía so o Junta Nacional”, el mismo que, indepen-
que éstos harían lo imposible por derrotar a los diente de la España, cuidaría “de la defensa del
franceses y “colocar la corona de las luces sobre Reyno, conservación de nuestra Religión santa
las sienes de nuestro cautivo Fernando”, quien en todo su ser, observancia de las Leyes justas,
era el “único europeo que apetecemos”.19 establecimiento de las convenientes y tutela de
Sin embargo, Morelos empezó a romper los derechos correspondientes a nuestro reco-
con el “fernandismo” de la insurgencia, muy nocido Monarca el Sr. D. Fernando séptimo”.21
pronto se acercó a un planteamiento de ruptu- Morelos, por supuesto, defendía la causa
ra total con España y terminó por postular una insurgente. Un argumento más o menos similar
forma de gobierno republicana. Antes que él, al de Rayón utilizó cuando afirmaba que que-
Hidalgo parece haberlo hecho: por ejemplo, ría “conservar la religión con más pureza entre
tras la toma de Guanajuato el 28 de septiem- mis paisanos, que entre los franceses” y que la
bre de 1810 encaró a los miembros del ayunta- España estaba efectivamente perdida y las Amé-
miento, quienes habían protestado su fidelidad ricas lo estarían también “sin remedio en ma-
al rey, diciendo: “Fernando VII era un ente que nos de los europeos, si no hubiéramos tomado
ya no existía; que el juramento no obligaba; y las armas, porque han sido y son el objeto de la
que no volvieran a proponerse semejantes ideas, ambición y codicia de las Naciones extranjeras”.
capaces de pervertirle a sus gentes”.20 No obstante, Morelos no mencionó en lo abso-
Poco a poco fueron apareciendo estas opi- luto en su carta al rey y terminó de una forma
niones entre los insurgentes. Un episodio signi- elocuente: no había más que agregar, pues para
ficativo en relación con Morelos se dio cuando cualquier otro asunto el obispo debía entender-
se “con Su Majestad la Suprema Junta Nacional
Americana Gubernativa”. Es decir, el rey ya no
19
“Los dos bandos de Morelos” en E. Lemoine, op.
cit., pp. 79 y 158; Semanario Patriótico Americano, número era más, para Morelos, Su Majestad, sino que
4, domingo 9 de agosto de 1812, p. 39, en García Díaz, La
prensa insurgente, vol. 5, p. 369.
20
Pública vindicación, del Ilustre Ayuntamiento de Santa
Fe de Guanajuato justificando su conducta moral y política en 21
“Ignacio Rayón al obispo de Puebla”, Zitácuaro, Oc-
la entrada y crímenes que cometieron en aquella ciudad las tubre 10 de 1811, en Manifiesto del exmo. e ilmo. Señor Obispo
huestes agabilladas por sus corifeos Miguel Hidalgo, Ignacio de Puebla, con otros documentos para desengaño de los incautos.
Allende, México, por D. Mariano Zúñiga y Ontiveros, 1811, Dedicado al exmo. señor D. Francisco Xavier Venegas, virrey,
p. 37, en Biblioteca Nacional de México (bnm en adelante), gobernador y capitán general de N.E., México, Casa de Arizpe,
Colección Lafragua, 287. Este pasaje se recoge en L. Alamán, pp. 89-96, en bnm, Colección Lafragua, 960. Las cartas del
op. cit., vol. I, pp. 410-411. obispo se encuentran en el mismo texto.
99
ahora era la Suprema Junta, se entiende que por la máscara a la independencia, porque ya todos
representar a la Nación.22 saben la suerte de nuestro Fernando 7°”.25
El de Morelos era un caso más o menos Cinco días más tarde, Morelos envió a
excepcional, pues fue uno de los líderes insur- Rayón unas “reflexiones” sobre su propuesta
gentes que bien pronto dio muestras de querer constitucional, en las que abiertamente sos-
deslindarse de la figura del monarca español, tuvo, como primer punto, que la proposición
como lo indica de mejor manera este manifies- referida a Fernando VII era “hipotética”.26
to en el que abiertamente afirmaba: “ya no hay Meses después, en una cwarta enviada otra vez
España, porque el francés está apoderado de a Rayón, en la que se pronunciaba por termi-
ella, ya no hay Fernando 7° porque se quiso nar con las discordias entre éste y Berduzco y
ir a su casa de Borbón a Francia y entonces no Liceaga, Morelos hizo una afirmación tajante:
estamos obligados a reconocerlo por Rey, o lo después de señalar que respetaba a la Suprema
llevaron a fuerza y entonces ya no existe”. En Junta Gubernativa, pero que jamás apoyaría a
este documento, Morelos tomaba distancia del uno de sus miembros en lo particular “para que
rey, en cualesquiera de los casos; pero fue más destruya al otro” porque sería lo mismo que
allá, pues agregó que, “y aunque estuviera, a “destruir el sistema”, agregó que por la misma
un reyno conquistado le es lícito reconquistar- razón jamás admitiría “el tirano gobierno, esto
se y a un reyno obediente le es lícito no obe- es, el monárquico, aunque se me eligiera a mí
decer a un Rey cuando es gravoso en sus leyes mismo por primero”.27
que se hacen insoportables”.23 La negativa de Morelos a admitir la mo-
De modo que cuando se produjeron entre narquía como forma de gobierno quedó for-
los insurgentes las discusiones relativas a con- malizada en dos documentos de mucha im-
vocar un congreso y establecer una constitu- portancia e interés. El primero de ellos es el
ción, esas opiniones habían crecido en fuerza. reglamento de 59 puntos, firmado el 11 de
Lo muestra con claridad las opiniones dadas septiembre de 1813 en Chilpancingo, con el
por Morelos a Rayón acerca de sus Elementos cual se pretendía normar las sesiones del Con-
constitucionales. Recordemos que en el punto greso. Su artículo 17 prevenía que el primer
número cinco de ese documento se establecía acto del Congreso debería ser el de expedir un
que la soberanía “dimanaba” del pueblo, pero decreto declaratorio de la independencia de
que residía “en la persona del señor Don Fer- América respecto de la península española “sin
nando 7°”.24 Rayón remitió a Morelos el texto apellidarla con el nombre de algún monarca”.
solicitándole su parecer. El 2 de noviembre de El segundo documento no es sino los famosos
1812, Morelos le envió una primera carta con Sentimientos de la Nación: el primero de ellos
sólo algunas sugerencias generales, impedido estaba referido de igual manera a la indepen-
como estaba de “discurrir en materia tan gra- dencia y libertad de la América, que lo sería
ve” debido a “las urgencias de tener al enemi- respecto de España y “de toda otra nación, go-
go siempre enfrente”, pero al final de su misiva bierno o monarquía”.28
escribió su última sugerencia: “que se le quite
25
agn, Historia, vol. 116, s.n.e., f. 267v: “Morelos a Ig-
nacio Rayón”, Cuartel General de Tehuacán, 2 de noviembre
de 1812.
26
agn, Historia, vol. 116, s.n.e., f. 263:, “Reflexiones
22
”Jose María Morelos al obispo de Puebla”, Cuartel que hace el sr. Capitán gral. Don José María Morelos, vo-
General de Tlapa, 24 de noviembre de 1811, en Ibidem, cal posteriormente nombrado”, Tehuacán, 7 de noviembre
pp. 96-106. de 1812.
23
Archivo General de la Nación de México (agn en adel- 27
agn, Operaciones de Guerra, vol. 345, s.n.e., f. 20:
ante), Operaciones de Guerra, vol. 176, ff. 135-136: “A los crio- “Morelos a Rayón”, Cuartel General en el Veladero, 29 de
llos que andan con los gachupines”, Cuautla, febrero de 1812. marzo de 1813.
24
agn, Historia, vol. 116, s.n.e., f. 261: “Ignacio 28
Ambos documentos en agn, Historia, vol. 116, fs.
Rayón, Elementos de nuestra constitución”. 271 y 278.
100
El Congreso de Chilpancingo. De esta suerte, el enunciado fundamental hubiese tenido probablemente la continuidad
Salvador Ferrando, Museo
del Acta solemne de la declaración de la inde- que tuvo o habría sido, en términos políticos,
José Luis Bello y Zetina.
pendencia de la América Septentrional, aquel una más de las muchas rebeliones coloniales.
que postulaba que el Congreso recuperaba el Pero se pueden observar, en la vida revo-
ejercicio de su soberanía y que por ello que- lucionaria de Morelos, otros temas de primer
daba rota “para siempre jamás y disuelta la orden. El de la violencia y la represión es fun-
dependencia del trono español”29, parecía un damental, aunque sorprendentemente descui-
corolario casi natural. dado, para entender de manera más cabal la
Para concluir, cabe destacar la importancia guerra de Independencia y el papel de los ejér-
de Morelos no sólo en el ámbito de la guerra, citos en esa guerra. En la actuación militar de
sino también en el de las ideas y la cultura po- Morelos están implicados asuntos como el de
lítica. Se suele resaltar lo exitoso de sus campa- las condiciones de legitimidad de la violencia
ñas militares y los planteamientos sociales de o las funciones y el sentido de la represión, los
sus Sentimientos de la Nación, y no es para me- cuales, a su vez, nos remiten a consideraciones
nos, sin ellos, el levantamiento de Hidalgo no históricas de índole política, teológica, jurídica
y ética por lo menos.
29
agn, Historia, vol. 116, s.n.e., f. 286: “Acta solemne En sus bandos antigachupines, de otra
de la declaración de la independencia de la América Septen-
trional”, 6 de noviembre de 1813. parte, no sólo se puede analizar la violencia
101
verbal propia de la guerra, sino las maneras en Hernández y Dávalos, Juan E. (comp.), Co-
que el discurso patriótico fue transformándo- lección de documentos para la historia de la
se en retórica nacionalista, si es que se acepta guerra de independencia de México de 1808
el dictum de David Brading, según el cual el a 1821, 6 tomos, México, Instituto Nacio-
nacionalismo mexicano heredó los temas y los nal de Estudios Históricos de la Revolución
símbolos del patriotismo criollo que empeza- Mexicana, edición facsimilar, 1985.
ron a crearse desde fines del siglo xvi: el odio Herrejón Peredo, Carlos, Los procesos de More-
a los españoles, la identificación con el pasado los, Zamora, El Colegio de Michoacán, 1985.
prehispánico y el guadalupanismo.30 Landavazo, Marco Antonio, La máscara de Fer-
Finalmente, las disputas ideológicas entre nando VII. Discurso e imaginario monárquicos
monarquismo y republicanismo. Los textos de en una época de crisis. Nueva España, 1808-
Morelos son un buen ejemplo de la transición 1822, México: El Colegio de México, Univer-
30
David A. Brading, Los orígenes del nacionalismo mexi-
cano, pp. 15-42.
El ejército
liberal
tructura y privilegios hasta el triunfo de la Re- unidad de mando, ya que éste debía dividirse
forma y en general no cumplió con su misión entre la autoridad central y los jefes al frente de
como instrumento del Estado para el control y tropas en las diferentes regiones del país.1
defensa del territorio nacional. Fue una institu- La profesión de las armas resultaba atrac-
ción nacida en el antiguo régimen que intentó tiva para algunos segmentos de la sociedad,
sobrevivir en el mundo moderno y, por ello, ya que además de la obtención de ingresos y
se convirtió en un factor de desestabilización y la protección del fuero militar se les abría la
conflicto, pues no encajaba en el sistema políti- posibilidad de una carrera política, ya que los
co y económico que se construía en el mundo mecanismos que facilitaran la participación de
y que no correspondía al país que se supone los individuos en esta materia eran práctica-
debía proteger. mente inexistentes, por ese motivo la perte-
Historia de México,
(detalle La Reforma La transformación de un ejército virreinal nencia al ejército, según Annino, se convirtió
1858-1860). a uno republicano significó una labor titánica de manera práctica en la única forma de as-
Diego Rivera,
Palacio Nacional. en vista de las numerosos obstáculos e inercias censo político.2
que debían de ser vencidas para conseguirlo,
Ataque a la casa del general 1
Gabriel Cardona, El problema militar en España, p. 60
Santa Anna. Anónimo, la primera dificultad fue la inexistencia de una 2
Antonio Annino, “El pacto y la norma. Los orígenes
Museo de Arte de la legalidad oligárquica en México”, Historias, inah, nú-
del Estado de Veracruz. *inehrm. mero 5, enero-marzo, 1984, p. 14.
105
El perpetuo estado de guerra que se man- da. Las milicias activas de los estados fueron
tuvo durante las primeras décadas de nuestra las más golpeadas por esta medida, desapare-
independencia acrecentó la influencia política ciendo en la mayor parte de la República con
del ejército y fortaleció su autonomía respec- excepción de las de Veracruz, Puebla, México,
to de los poderes civiles, con los que con fre- Jalisco, San Luis Potosí, Oaxaca, Guanajuato,
cuencia entraba en franca oposición. Pero no Michoacán, Yucatán y Distrito Federal.
todo era favorable para el instituto armado. La Subsistieron también las compañías ve-
falta de unidad de mando provocó conflictos teranas de Oriente y Occidente, y los Terri-
entre los distintos jefes regionales. La leva se torios de Alta y Baja California, así como los
convirtió en el mecanismo más socorrido para escuadrones y compañías de Guarda Costa.
cubrir las vacantes y las asonadas y conspiracio- Los altos mandos del ejército también se vie-
nes eran el mejor medio para obtener ascensos. ron afectados, ya que del total fueron conser-
No obstante, el cuartelazo a menudo po- vados únicamente ocho generales de división
día resultar una aventura riesgosa para quienes y 12 de brigada. Los generales quedaron en
participaban en él. En teoría, el fracaso podía consecuencia, en calidad de supernumerarios
acarrear muchos males: pérdida de la vida, la en espera de ser colocados en las vacantes que
libertad, el patrimonio, el destierro y, en fin, sus compañeros en activo fueran desocupan-
un sinnúmero de inconvenientes; sin embargo, do. Más perjudicados resultaron los jefes y
la abundancia de indultos y amnistías, favore- oficiales, ya que los sobrantes no pasaron a la
ció una relativa impunidad y la oportunidad de condición de supernumerarios sino que fueron
abrazar una causa o abandonarla si los vientos licenciados del servicio.4
cambiaban de dirección. Así, por ejemplo, el Una drástica reducción de las milicias cí-
decreto de 19 de febrero de 1834 daba de baja vicas se dio en 1835, esta vez no por razones
a los militares comprendidos en el art. 11 de económicas, sino políticas. Desde antes de la
los Convenios de Zavaleta, esto es: todo indi- consumación de la Independencia, las milicias
viduo del ejército que no adoptara el plan de se convirtieron, como lo indica Ortiz Escami-
paz quedaría privado de su empleo, y luego el lla, en “el puente entre los grupos de poder
decreto de 10 de abril de 18353 declara nulo y la administración virreinal”,5 mientras que el
el anterior, restituyendo a los afectados en sus ejército permanente adoptaba el papel de pro-
puestos. tector de los grupos oligárquicos y centraliza-
Otro gran obstáculo para el desarrollo del dor “frente a la dispersión del poder político
ejército fue la perpetua bancarrota del erario, originado por la guerra y por el liberalismo
lo que no sólo frenó el crecimiento cualitativo gaditano”.6
del instituto armado, sino que obligó, en no Andando el tiempo, los liberales del Méxi-
pocas ocasiones, a una reducción forzada del co independiente “identificaron a las guardias
número de sus efectivos, atendiendo a cues- nacionales con el federalismo, pues se trataban
tiones económicas y no a razones relacionadas de fuerzas organizadas en los estados, mientras
con las necesidades de defensa del territorio o que Antonio López de Santa Anna y Lucas Ala-
salvaguarda de la tranquilidad pública. Uno de mán promovían el fortalecimiento del ejército
los múltiples casos ocurrió en 1833 cuando
los 12 batallones de infantería existentes fue-
ron reducidos a diez y los 12 regimientos de 4
“Decreto del 16 de noviembre de 1833”, ahdf, Caja
la caballería permanente se convirtieron en tan 6, Exp. 13.
5
Juan Ortiz Escamilla, “Entre la lealtad y el patriotis-
sólo seis, la brigada de artillería fue suprimi- mo. Los criollos al poder”, en Brian Connaughton, et al.
(coord.), Construcción de la legitimidad política en México
en el siglo xix, p. 111.
3
Archivo Histórico del Distrito Federal (en adelante 6
Juan Ortiz Escamilla, Guerra y gobierno. Los pueblos y
ahdf), Bandos, Caja 7, exp. 53. la independencia de México, p. 171.
106
permanente como fuerza única del centralismo ejército del pueblo, la guardia nacional.Como
en detrimento de las milicias”. respuesta, Santa Anna al frente del ejército
Una naturaleza tan distinta, tenía que pro- permanente tomó la capital del estado después
vocar constantes roces entre los permanentes de un cruento enfrentamiento con la Guardia
y los milicianos. El enfrentamiento más signi- Nacional. Como castigo a Zacatecas le fue se-
ficativo que ocurrió entre estos dos cuerpos, gregado el partido de Aguascalientes.
se dio en 1835 cuando se preparaba el cambio
del sistema federal al centralista. El escenario La carrera militar era pues una vida llena
fue Zacatecas. de zozobra y, por lo mismo, no es de extrañar
Desde 1832, el gobernador y apasionado que quienes la abrazaban buscaran o estuvieran
federalista Francisco García, que había partici- dispuestos a apoyar las causas que pudieran ase-
pado en la redacción del Acta Constitutiva de gurarles una estabilidad presente y futura. Otra
la República en el Segundo Congreso Consti- forma de sobrevivir fue la creación de un tejido
tuyente, comenzó a organizar la Guardia Na- de relaciones familiares y de compadrazgo que
cional de Zacatecas, la cual consideraba la mejor garantizara a sus miembros contar con apoyos
defensa de la soberanía de los estados frente a en cualquiera de las facciones triunfadoras.
la intromisión del Centro. Esta tarea organi- Existía también la justificación ideológi-
zativa fue continuada en 1835 por su sucesor ca. Desde la óptica conservadora, el clero y
Manuel González Cosío. Los esfuerzos tanto de el ejército constituían los pilares del Estado
García como de González Cosío dieron como y la sociedad, por lo mismo, se consideraban
resultado que la milicia zacatecana fuera la más portavoces de las aspiraciones y demandas po-
numerosa y mejor pertrechada de México, de pulares. En ellos recaía la representación del
la que Hale opinó: “En su calidad de fuerza de interés nacional, circunstancia que justifica-
voluntarios, fue un modelo para los liberales”.7 ban con el apoyo que recibían de los indivi-
Como una manera de acabar con el fe- duos más importantes del país y de las masas
deralismo, los centralistas se decidieron a de- que los seguían. En favor de sus intereses pro-
jarlos sin defensas, por lo que promulgaron movieron constantes quebrantos del orden
el 31 de marzo de 1835 la ley para el arreglo constitucional bajo la bandera de “Religión y
de la milicia local la que redujo el número de Fueros”. La Ley Juárez de 1855 intentó dar el
los efectivos con los que contaban las milicias, primer paso en busca de la igualdad republica-
señalando que correspondía un miliciano por na al acotar el fuero militar.
cada 500 habitantes. Celosos de su soberanía, Por todos los elementos arriba expuestos,
los zacatecanos se negaron a acatar la disposi- no cabe duda de que el primer ejército mexica-
ción, un diario local condensa a la perfección la no era una institución ineficiente y que, como
opinión general: explica Bulnes, la clase militar “con honrosas
excepciones, se movía por el hambre y la con-
El ejército permanente sirve al tirano y a los vicción de sólo poder satisfacerla con los pecu-
poderosos para oprimir a la nación que los ali- lios del presupuesto o extorsionando a gentes
menta, y llevar a cabo criminales empresas: los pacíficas”,8 por lo tanto, a nadie escapaba que
cuerpos monásticos y el clero todo, dimanado eran necesarias urgentes modificaciones.
con mano pródiga en el desventurado suelo La campaña de Texas en 1836 y el primer
cristiano, son otros tantos soldados, que con conflicto bélico con Francia, ocurrido en 1838,
armas más fuertes que las de hierro, abren ca- pusieron de manifiesto la ineficiencia de la es-
mino a la monstruosa ambición y a los excesos tructura del ejército, por lo que el Congreso
de la curia romana; la milicia cívica, he aquí al decretó una reforma que pretendía imitar el
7
Charles A. Hale, El liberalismo mexicano en la época 8
Francisco Bulnes, Juárez y las revoluciones de Ayutla
de Mora. 1821-1853, p. 147. y Reforma, p. 394.
107
modelo francés, aumentando también el nú- creto del 11 de septiembre de 1846 creando la Toma de Chapultepec.
Carl Nebel, Museo
mero de efectivos hasta alcanzar un total de Guardia Nacional. El nacimiento de esta serie
Nacional de Historia.
33 mil elementos, el reclutamiento se haría por de pequeños ejércitos estatales significaba tres
medio de un sorteo,9 el número de generales cosas: que el ejército permanente, dada su mala
fue reducido, de tal suerte que sólo existirían organización, pésima preparación y baja moral,
12 de división y 24 de brigada. Las inspec- era incapaz de enfrentar con éxito al invasor;
ciones de milicias permanente y activa fueron que el sistema más conveniente para Méxi-
suprimidas y en su lugar hizo su aparición la co era el federalismo ya que debía recurrirse
plana mayor, que desde la capital mantendría a los recursos de los estados para enfrentar la
el control de las divisiones, comandancias ge- emergencia nacional; sobre todo, implicó una
nerales y detalles de plazas.10 recomposición de las alianzas políticas locales y
Resultaba urgente también realizar una nacionales, y una nueva relación de los ciuda-
importante transformación de las antiguas mi- danos con el Estado.
licias permanentes, pero no se hizo frente al El decreto de su creación preveía que la
problema sino hasta cuando se presentó una Guardia Nacional se formaría por ciudadanos
grave crisis, por eso, cuando el norte del país ya iguales, y que los oficiales y suboficiales que de-
se hallaba ocupado por el ejército norteameri- bían de comandarla serían elegidos democráti-
cano, Valentín Gómez Farías promulgó el de- camente por los individuos de sus compañías
y éstos, a su vez, elegirían a los jefes de cada
9
Conrado Hernández, “Militares conservadores en la
cuerpo. Durante la guerra contra Estados Uni-
Reforma y el Segundo Imperio (1857-1867)”, Tesis doc-
toral, p. 43. dos, la Guardia Nacional aportó los principales
10
Ibid., p. 48.
108
109
dentro y fuera del ejército y sobre todo a las además de una división de caballería bajo las ór-
milicias locales que fueron decisivas para derro- denes de Nicolás de la Portilla.
car al general Antonio López de Santa Anna. El 8 de marzo de 1856, en terrenos de
En esta revolución se formaron los futu- la hacienda de San Isidro, en las cercanías del
ros caudillos militares que representaron los pueblo de San Francisco Ocotlán, se enfrenta-
dos proyectos de nación que se enfrentaron ron las fuerzas antirrevolucionarias y las tropas
en las guerras de Reforma y de Intervención: leales al gobierno, alcanzando estas últimas la
liberales y conservadores. Santos Degollado, victoria. Comonfort logró sofocar la rebelión y
Santiago Vidaurri, Juan José de la Garza, Juan el 25 de marzo de 1856 decretó que todos los
Zuázua, Epitacio Huerta, Ignacio Pesqueira, jefes y oficiales que participaron en este movi-
Manuel García Pueblita, Luis Ghilardi, Ignacio miento opositor permanecieran en el Ejército
de la Llave e Ignacio Zaragoza son ejemplo del pero degradados a soldados rasos. Seguramen-
primer grupo. Miguel Negrete, Atanasio Tre- te se trató de dar una dura lección a los mili-
jo, Benito Haro, Leonardo Márquez y Manuel tares levantiscos para evitar insubordinaciones
González representan al bando conservador. futuras.
El triunfo de la revolución significó el fin Sucesos como el ocurrido debieron, sin
de la era santanista y el inicio de una transfor- duda, influir en el ánimo de los legisladores
mación política y social de México. Fruto de que en el seno del Congreso Constituyente in-
este impulso fueron las leyes Juárez, Iglesias, tentaron plasmar en una nueva Carta Magna
Lerdo y la Constitución de 1857, pero tam- los postulados y promesas de Ayutla. Con esta
bién la modificación de la estructura del ejér- idea, Isidoro Olvera presentó el 6 de octubre
cito y de muchas de las prácticas y costumbres de 1856 un proyecto para la formación de la
que más habían contribuido a su impopulari- Guardia Nacional. 19 Partía de la idea de que
dad. Así, el 20 de octubre se decretó que los la sociedad mexicana había adquirido una se-
soldados reclutados por leva podían abandonar rie de vicios que la hacían susceptible de ser
el servicio y que los desertores, salvo los sujetos fácil víctima de los tiranos o de sucumbir ante
a proceso, no serían perseguidos. una potencia extranjera más activa o vigorosa.
La Ley Juárez limitó el fuero militar y ecle- Estos vicios eran la apatía ante las cuestiones
siástico, lo que significó un paso trascendental políticas y la falta de energía para defender sus
en la igualdad jurídica de todos los mexicanos, derechos, Olvera opinaba:
pero no tuvo buena acogida por los militares
quienes encontraron en el clero un aliado y La Guardia Nacional es una de las institucio-
juntos protagonizaron movimientos oposi- nes más a propósito para formar virtudes y
tores a esta política, el más grave de ellos fue costumbres que se contrapongan a esos vicios,
la rebelión de Zacapoaxtla. El liderazgo en el porque da al pueblo, por la posesión de las ar-
campo conservador recayó en jóvenes militares mas, conciencia de su fuerza; empeño en las
de los que Luis G. Osollo y Miguel Miramón elecciones, por el interés de cada ciudadano
son el mejor ejemplo. de obedecer a un superior digno; vigor físico,
Como parte de la rebelión de Zacapoaxtla, por el ejercicio militar que hasta cierto pun-
en 1856 fuerzas conservadoras comandadas por to suple a la gimnasia de los antiguos griegos;
el general Antonio Haro y Tamariz ocuparon la y por último, ilustración y fuerza moral, por
ciudad de Puebla. El presidente Comonfort en el roce y por la discusión que en las reunio-
persona se decidió a someterlas. Las fuerzas del
gobierno estaban compuestas por tres divisiones
de infantería al mando de los generales Anas-
19
Francisco Zarco, Historia del Congreso Estraordina-
tasio Parrodi, Félix Zuloaga y Tomás Moreno,
rio Constituyente de 1856 y 1857. Estracto de todas sus sesiones
y documentos parlamentarios de la época, t. ii.
110
nes se promueve a menudo sobre los asuntos te, sino que también lo fue de la demagógica
políticos…20 en la más estricta acepción de esta palabra; pues
nada más común sino ver improvisarse jefe a
De lo que resulta que Olvera concebía a las cualquiera que pudiese disponer de cuarenta o
guardias nacionales como auténticas escuelas de cincuenta adictos que sirvieran de núcleo para
ciudadanía, donde los particulares aprenderían a atraer a quinientos ciudadanos, ora por su vo-
defender y ejercer sus derechos. Pero, en su opi- luntad o por la fuerza, como ha sucedido or-
nión, nadie hasta ese momento, había logrado dinariamente, y que en tales casos el gobierno,
comprender su auténtica naturaleza, convirtién- en vez de descansar tranquilo en el republica-
dola en una institución que lejos de fomentar las nismo, buena fe y principios liberales de todos
virtudes cívicas, las transformaba en nuevos vicios: los individuos que forman un batallón, haya
tenido que fiar exclusivamente en el jefe que
Al pasar la vista por las distintas leyes sobre
los condujera a remolque, dándose por esto el
guardia nacional, se ve, en efecto, que los le-
escándalo de que los gobiernos hayan tenido
gisladores, no habiendo podido aún emanci-
que entrar en la milicia cívica, en transacciones
parse completamente de la época que toca a la
tan vergonzosas como perjudiciales a los inte-
actual, pensaron al dictarlas, más en la milicia,
reses del pueblo, y que ella, como la pretoriana
que en la democracia y la libertad. Preocu-
de Roma, y adunándose como pocas veces con
pados de los usos y costumbres creadas por
el ejército, hubiera dispuesto de la suerte y de
el régimen español, parece que no pudieron
los destinos públicos del país, dándoles el gol-
figurarse un batallón sin todos los colores del
pe de gracia a las instituciones liberales.22
iris, sin un ruido militar que lastimara todos
los tímpanos, y sin estar mandado por jefes En la exposición de su proyecto, Isidro
y oficialidad de marciales costumbres y ten- Olvera denunció cómo los diversos reglamen-
dencias; y como los que llegaron a pertenecer tos y ordenanzas habían dado al traste con la
a la guardia, todavía menos pudieron com- esencia de las milicias activas, la mayor falta se
prender estas cosas, y mucho menos aun la encontraba en la posibilidad que existía para
posibilidad de que se pudiese obedecer con que los ciudadanos que resultaran sorteados
la dignidad de un ciudadano; lo jefes y oficia- pudieran pagar un remplazo que ocupara su
les propendieron al despotismo, y la tropa a lugar, de tal suerte que sólo los hombres más
la abyección, y vino a ser por esto la guardia miserables se veían obligados a prestar servicio.
nacional la escuela en la que se ensayaron o se
imitaron los vicios de la milicia permanente.21 ¿Habrán sido pueblo esos grupos armados
que muchas veces se erigieron por sí mismos
El caudillismo y clientelismo que había en guardia nacional? ¿Han estado allí el co-
caracterizado al ejército permanente se encon- merciante, el agricultor, el minero, el artista,
traba también arraigado en las milicias, lo que el industrial, el literato, etc? Excusado es con-
resultaba contraproducente, pues el gobierno se testarme, cuando es notorio que el servicio
las tenía que ver con dos cuerpos armados en lu- ha gravitado exclusivamente sobre la infeliz
gar de uno y a los que se les debía de complacer, parte proletaria de las poblaciones; y por esto
siempre bajo el temor de una rebelión. creo que en lo sucesivo no podrá obtenerse
en la guardia la verdadera sanción de la so-
Pero la guardia nacional, organizada como
beranía popular, si no se llena la condición
hasta aquí, no solo ha presentado el mal de ser
indicada.23
la escuela preparatoria de la milicia permanen-
20
Ibid., p. 388. 22
Ibid., p. 389.
21
Ibid., p. 388. 23
Ibid., pp. 390-391.
111
112
servadoras aboliendo las dos más importantes nas que están iluminadas con los nombres de
medidas liberales adoptadas desde el triunfo de los caudillos de 1810.
la Revolución de Ayutla: la ley de desamortiza- ¿Qué podría decirse a la altura de vuestra
ción y restableciendo los fueros militar y ecle- propia elevación? Me he sentido orgulloso,
siástico con las características que tenían el 1 de conciudadanos, porque vuestro esfuerzo es la
enero de 1853.30 ratificación de los títulos legítimos que recibí
Mientras las fuerzas conservadoras inicia- del pueblo; porque mi valer como hombre es
ban sus acciones, Miguel Miramón, con 1 200 nada, comparado yo como expresión de vo-
hombres, ocupó Toluca; Osollo, San Juan del sotros mismos, y como representación visible
Río; Tomás Mejía, Querétaro. Una vez asegu- de nuestra común causa.32
radas esas posiciones, se dirigieron a batir al
ejército de la coalición que se hallaba situado En este manifiesto, Juárez tal como lo ha-
en Celaya.31 Derrotadas las fuerzas del gobier- bía hecho Isidro Olvera en el Congreso Consti-
no en Salamanca, quedaba a Osollo expedito el tuyente, identifica a la Guardia Nacional como
camino hacia Guadalajara. Las fuerzas del ejér- el ejército del pueblo, marcando claramente la
cito permanente que habían permanecido lea- diferencia entre ésta y el ejército permanente
les al gobierno legítimo flaquearon, el teniente que obedecía a los intereses de los antiguos es-
Coronel Antonio Landa defeccionó e hizo pri- tamentos.
sionero al presidente Juárez y a sus ministros. Ante el inminente ataque a Guadalajara, el
La oportuna y muy conocida intervención de 23 de marzo Parrodi firmó un convenio con
Guillermo Prieto evitó que don Benito y sus Osollo en el cual se garantizaba la seguridad
compañeros fueran ejecutados. de quienes habían defendido la causa constitu-
Habiendo recuperado la libertad, el 17 de cional. Se ganó algo de tiempo pero en cambio
marzo, el presidente Juárez dio a conocer un el ejército regenerador desapareció, aquel que
manifiesto en el cual daba las gracias a la Guar- parecía ser la única esperanza de la legalidad.
dia Nacional: No obstante, las guardias nacionales seguían
en pie y con altibajos impidieron que el go-
Conciudadanos: Uno a vosotros, lleno de bierno conservador obtuviera el dominio sobre
tierna conmoción, mis sentimientos de júbi- la totalidad del territorio nacional.
lo, porque celebramos el triunfo de la razón Por necesidad, el mando recayó en hom-
sobre la fuerza, la victoria de la independen- bres que contaban con escasa o nula experiencia
cia y de la dignidad humana, sobre los intere- previa en cuestiones militares, los más destaca-
ses de la ambición y del fanatismo. dos fueron Santos Degollado y Jesús González
En los momentos del supremo conflicto, Ortega. Leandro Valle, José López Uraga y José
borrando las distinciones con que pretenden Justo Álvarez fueron unos de los pocos militares
dividirnos los privilegios, realizando y hacien- de carrera con que contaba Benito Juárez.
do patentes los deseos de los demócratas de Estos militares improvisados padecieron
corazón, habéis combatido juntos y hecho una derrota tras otra a manos de Luis G. Oso-
visible al soldado del pueblo, al pueblo del llo, Miguel Miramón y Leonardo Márquez,
ejército, a las clases todas, confundiéndose y no obstante aprendieron de sus fracasos y co-
fraternizando en una aspiración a la libertad, menzaron a obtener victorias sobre las huestes
popularizando el heroísmo, vulgarizando el conservadoras, hasta que el 22 de diciembre de
sentimiento de la gloria, llorando las desgra- 1860 triunfaron en Calpulalpan. Días más tar-
cias del hermano extraviado, reviviendo esce- de, un decreto de Jesús González Ortega dio
de baja a todos los militares profesionales que
30
Ibid., p. 107n. 32
Jorge L. Tamayo, Benito Juárez. Documentos, Dis-
31
Ibid., p. 108. cursos y Correspondencia, t. ii, Cap. x, p. 88.
113
prestaron sus servicios al gobierno conserva- también el sostén de las libertades públicas
dor. Ignacio Zaragoza, Porfirio Díaz, Mariano y, por lo mismo, procurará con empeño que
Escobedo y otros jóvenes, que como ellos ad- se organice del modo más a propósito para
quirieron su formación militar en el combate, corresponder cumplidamente a su objeto.33
integraron el nuevo Ejército Nacional.
El gobierno constitucional instalado en En este pequeño párrafo encontramos que
Veracruz se decidió a dar un golpe que desar- era la opinión del presidente de la República,
ticulara la relación Iglesia-Ejército, privándolos que el Ejército tenía como objetivo la defensa
de su principal fuente de financiamiento. Las de la nación, es decir, su integridad territorial,
Leyes de Reforma promulgadas en 1859, en su soberanía, su independencia, etcétera; mien-
especial la Ley de Nacionalización de los Bie- tras que a la Guardia Nacional correspondía la
nes Eclesiásticos, fueron una arma efectiva que protección del ciudadano en contra de los ac-
aceleró el fin de la guerra. tos tiránicos de personas o estamentos.
Juárez en su justificación de las Leyes de Tras el triunfo de la causa liberal, tal vez
Reforma distingue dos entes distintos, por un inspirado por el castigo que Comonfort ha-
lado, el Ejército y, por el otro, la Guardia Civil: bía impuesto a los rebeldes de Zacapoaxtla
en 1856, Jesús González Ortega decretó el
En el ramo de guerra, el gobierno se propone 27 de diciembre de 1860 la extinción del an-
arreglar al ejército de manera que mejorado tiguo ejército de origen colonial. En opinión
en su personal, y destruidos los vicios que se de Conrado Hernández, ésta se trató de una
notan en su actual organización, pueda llenar
dignamente su misión. La Guardia Nacional
es una de las instituciones de que el Gobier-
33
Benito Juárez, Justificación de las Leyes de Reforma,
no cuidará, porque comprende que ella es pp. 41-42.
114
depuración de antiguos elementos, más que de que durante la última contienda civil hayan
una transformación de la institución.34 permanecido neutrales.35
Que considerando que el ejército mexicano Por tanto, mando se imprima, publique,
que se ha denominado permanente, ha sido circule a quienes corresponde y se le dé el de-
la rémora de todo adelanto social en nuestra bido cumplimiento.
patria desde nuestra emancipación política de El Congreso de la Unión ratificó el decre-
la metrópoli española. to de González Ortega el 30 de julio del año
Que debido a la viciosa organización que se siguiente, añadiendo que sólo el Congreso de
le ha dado, no ha servido en el largo periodo la Unión sería el único facultado a conceder la
de 40 años sino para trastornar constante- rehabilitación en caso de solicitarse.
mente el orden público, guiado por intereses La depuración del Ejército de todos aque-
puramente personales, con mengua de los llos malos elementos le brindaba a la República
principios de adelanto y civilización; la oportunidad de iniciar desde cero la cons-
Que oponiéndose a la voluntad nacional re- trucción de una institución armada más acor-
belándose de una manera inmoral y escanda- de a sus necesidades, sin el pesado lastre que
losa contra el Código fundamental de la Re- representaban los individuos separados de sus
pública, ha cubierto de luto y de lágrimas el filas. Sin embargo, debido a circunstancias, que
suelo mexicano en la lucha que ha sostenido no se podían prever, pudo haber ocasionado
con el pueblo en los tres últimos años; un terrible resultado.
Y, por último, que su existencia ha sido un La suspensión de pagos de la deuda exter-
amago constante a las libertades públicas y a na mexicana decretada por el presidente Juárez
los derechos del pueblo; en uso de las amplias el 17 de julio de 1861 proporcionó la excusa
facultades de que me hallo investido, he teni- para que Inglaterra, Francia y España acorda-
do a bien decretar lo siguiente: ran una intervención armada en nuestro país
Artículo 1.- Queda dado de baja el ejército que comenzó a verificarse en diciembre de ese
permanente que haya empuñado las armas año.
rebelándose en contra de la Constitución Po- Una circular del gobierno de la República
lítica de la República. excitó a los gobernadores de los estados a que
Este se sustituirá, para cuidar los cuerpos y contribuyeran a la formación de un ejército
fronteras con los puestos permanentes que que hiciera frente a la invasión europea.
existen en el ejército federal y con los que se Para la integración de este ejército, los es-
veteranicen por el Supremo Gobierno. tados de la República se comprometieron cada
Artículo 2.- Los individuos pertenecientes uno a aportar un contingente. De todas partes
al ejército, que, después de haber servido en del país surgieron manifestaciones de apoyo y
las filas reaccionarias se hayan unido a los de- promesas de sumarse a la defensa con los re-
fensores de la Constitución y prestado ser- cursos humanos y materiales que disponían, así
vicios importantes, podrán obtener empleos Santiago Vidaurri declaró:
en el ejército mexicano, después de haberse
rehabilitado, justificando sus servicios ante el En cumplimiento de mi deber, ofrezco al Su-
Supremo Gobierno o ante el Soberano Con- premo Gobierno, a nombre de Nuevo León
greso, si estuviere reunido. y Coahuila, mil infantes, dos mil rifleros de
Artículo 3.- No podrán obtener tampoco a caballo y una y media batería, mientras
empleo alguno en el ejército, los militares mando practicar el alistamiento de todos los
ciudadanos útiles, que de por resultado su or-
ganización militar y monto total de fuerza de
115
las tres armas, cuyos estados mandaré cuanto tega. Una ley de amnistía permitió que muchos Bandera del Primer Batallón
antes, llenando así la prevención esencial de de los relegados pudieran reincorporarse.39 Libres de Toluca, 1862-1863.
Museo Nacional de Historia.
dicha circular, para que el Supremo Gobierno Poco antes de que estallaran las hostili-
disponga como tengo a bien de la guardia na- dades, el gobierno de la República se percató
cional de este Estado, que sin omitir sacrificio de la necesidad de contar con la participación
alguno, hará cuanto quepa en su posibilidad directa de los particulares, así el 12 de abril de
para contribuir al sostenimiento de la inde- 1862 promulgó un decreto que además de de-
pendencia y decoro nacional.36 clarar en estado de sitio todos los puntos ocu-
pados o directamente amenazados por el inva-
La primera entidad en aportar su contri- sor, facultó también a los gobernadores de los
bución en hombres fue Oaxaca37 y en el res- estados para expedir patentes de guerrilla, con
to del país se inició el reclutamiento de tro- el fin de que grupos de partisanos pudieran to-
pas. Como resultado se formó el Ejército de mar las armas y hostilizar de acuerdo con sus
Oriente, encomendando su mando el 23 de posibilidades al enemigo. Para evitar que ocu-
noviembre al general de división José López rrieran abusos u otros inconvenientes, como
Uraga.38 había acontecido en el pasado, en los que estos
El estado de emergencia nacional brindó cuerpos se habían extralimitado en sus fun-
una nueva oportunidad a los militares expulsa- ciones, se advirtió que aquellas guerrillas que
dos del ejército por el decreto de González Or- permanecieran alejadas diez leguas del punto
en que se encontrara el enemigo serían castiga-
das como cuadrillas de ladrones. El triunfo de
36
“Santiago Vidaurri al ministro de Gobernación”, 13 Zaragoza en Puebla infundió nuevos ánimos y
de noviembre de 1861, en Manuel Santibáñez, Reseña His-
tórica del Cuerpo de Ejército de Oriente, t. i, p. 29. así el 23 de mayo se expidió el Reglamento de
37
Ibid., t. i. p. 26.
38
Ibid., t. i, p. 25. 39
Decreto del 29 de noviembre de 1862.
116
Guerrillas, el cual les dio mayor forma, pasan- to, Aguascalientes, Jalisco, Colima, Durango,
do su control del gobierno de los estados al Chihuahua, Sonora y Sinaloa, mismos en los
Ministerio de Guerra.40 que debía reclutar sus contingentes. La misión
En el ámbito diplomático, México se ano- del Ejército de Reserva consistía en continuar
tó un triunfo convenciendo a Inglaterra y Es- la resistencia en caso de que los ejércitos de
paña de desistir de la vía armada como recurso Oriente y del Centro fueran vencidos.42 En el
para el arreglo de las diferencias con el gobier- papel parecía una comisión fácil y cómodos crí-
no mexicano. ticos posteriores reclamarían a Doblado –pero
Francia no tenía intención de encontrar con la intención de culpar a Juárez– que en
una solución pacífica al conflicto, pues esta- muchos meses no hubiese podido organizar
ba en sus miras la imposición de un gobierno una fuerza capaz de oponerse al invasor, con-
acorde con sus intereses. El triunfo alcanzado tando con los recursos de nueve estados.43
en Puebla el 5 de mayo por el general Ignacio En realidad, había una enorme penuria en
Zaragoza al frente del Ejército de Oriente lo- aquellas regiones, como en el resto del país, los
gró retrasar el avance de los intervencionistas. recursos de aquellos estados estaban agotados
Para continuar con la lucha en contra de y algunos, como Sonora, Chihuahua y Duran-
las fuerzas de Napoleón III, se dispuso el 31 go, vivían una etapa particularmente cruenta
de octubre de 1862 para que se constituyeran de la endémica guerra en contra de los apaches
dos nuevos cuerpos: el Ejército del Centro y el y otras naciones indígenas; otros, como Gua-
Ejército de Reserva. najuato y Jalisco, ya habían enviado a Puebla
El Ejército del Centro, que se compon- sus mejores elementos. También reinaban el
dría de fuerzas recién llegadas del norte del bandolerismo y en algunos lugares se mante-
país y otras acantonadas en la capital, formadas nían activos importantes contingentes con-
mayoritariamente por soldados recién recluta- servadores, como el del general Tomás Mejía.
dos, carentes de instrucción militar; todavía se Por si fuera poco, abundaron las defecciones:
le sumarían los contingentes michoacanos de incluso llegaron a cambiar de bando cuerpos
los generales Epitacio Huerta y Manuel Gar- enteros, como la Brigada de Colima del gene-
cía Pueblita.41 A fines de enero de 1863, este ral Urbano Gómez, que se declaró partidaria
ejército contaba con 5 250 hombres y se esta- de la Intervención.44
bleció en San Martín Texmelucan, por lo que Manuel Doblado sabía que Puebla de-
se encontraba en posibilidades de contribuir a mandaba auxilio, pero también comprendía a
la defensa de Puebla o a la ciudad de México. la perfección que era indispensable asegurar el
El mando recayó en el general Ignacio Co- interior de la República y en especial a los esta-
monfort. El nombramiento del expresidente dos limítrofes, pues ése sería el reducto donde
revestía una gran importancia, pues significó el gobierno podría establecerse ante la eventua-
una reconciliación de un importante caudillo lidad, cada vez más palpable, de que la Ciudad
militar con la causa liberal. de México sucumbiera ante el enemigo. El pre-
Al mismo tiempo, se encomendó al ge- sidente Juárez escuchó sus argumentos y apro-
neral Manuel Doblado, la organización de un bó su proceder. El tiempo demostró que había
nuevo ejército, que tomaría el nombre de Re- obrado correctamente pues, gracias a la con-
serva. Para ello, se le concedieron las rentas fe- tribución del Ejército de Reserva, la República
derales de los estados de Querétaro, Guanajua-
42
M. Galindo y Galindo, op. cit., p. 395.
40
ahdf, Bandos, Caja 33, exp. 89; ahdf, Caja 34, 43
Véase Francisco Bulnes, El verdadero Juárez y la ver-
exp. 18. dad sobre la intervención y el imperio, p. 115, p. 617.
41
“Miguel Blanco a Ignacio Comonfort”, México, 30 44
El Monitor Republicano, 19 de febrero de 1863, p. 3;
de octubre de 1862, en Galindo y Galindo, op. cit., p. 394; “Doblado al ministro de Guerra”, Guanajuato 13 de mayo
El Monitor Republicano, 5 de febrero de 1863, p. 3; M. de 1863, Archivo Histórico de la Secretaría de la Defensa
Galindo y Galindo, op. cit., p. 448. Nacional (en adelante ahsdn), exp. 9088, f. 1.
117
pudo sobrevivir errante para encabezar la resis- tamirano se apropió de un cargamento francés
tencia nacional, en San Luis Potosí, Coahuila, en el puente de San Cristóbal. El 22 de julio,
Nuevo León, Zacatecas y Chihuahua. Abraham Plata consiguió otros materiales a ex-
En varios puntos de la República se ini- pensas de los franceses en Barranca Seca.
ció una campaña de reclutamiento, exigiendo Los franceses y sus aliados intentaron es-
que todos los varones de 16 a 60 años de edad carmentar a los guerrilleros veracruzanos y para
prestaran servicio. El resto de la población, en ello se incendió Boca del Río, La Purga, Ran-
mayor o menor medida, encontró un espacio cho Nuevo, Palito Verde y la Soledad, pero fue
de participación. inútil, los guerrilleros, como si la persecución
Se crearon juntas patrióticas que se dieron los hubiera enardecido en lugar de amedren-
a la tarea de recaudar fondos para equipar a los tarlos, se mostraron más atrevidos y resueltos.47
reclutas, pero no sólo atendieron a la dotación El 17 de mayo de 1863, tras 62 días de
de los cuerpos armados, consideraron también asedio el general Jesús González Ortega se vio
dotar a los hospitales de sangre. Así por ejem- obligado a rendir la plaza de Puebla, los efecti-
plo, Margarita Maza a principios de enero ha- vos del Ejército de Oriente fueron hechos pri-
bía entregado a los tesoreros de los hospitales sioneros por el enemigo. Por su parte, cuando
de Puebla y al ministro de Guerra, la cantidad intentaba cumplir con su misión de aprovisio-
de 3 908 pesos, además de ropa y materiales namiento, el Ejército del Centro fue derrotado
de curación;45 en Guanajuato se efectuaron co- el 8 de mayo en San Lorenzo, poniendo fin a la
rridas de toros, funciones de teatro con acto- última esperanza de los sitiados.
res aficionados y hasta una ascensión en globo Como consecuencia de la ocupación de
efectuado por la señorita Luciana González.46 Puebla sus defensores quedaron a merced del
En otros puntos del país se realizaron activida- enemigo. Los soldados rasos fueron incorpora-
des similares y los fondos recaudados en cada dos en buen número a las fuerzas reaccionarias
una de las entidades federativas contribuyeron de Leonardo Márquez. En cambio, los oficiales
al equipamiento de los hombres que los repre- fueron tentados con la oferta de firmar un do-
sentarían en el teatro de guerra. cumento en el cual se comprometían a renun-
Mientras tanto, los grupos guerrilleros ciar a defender a su patria en contra del invasor,
realizaron una intensa campaña de acoso al a cambio conservarían su libertad.
enemigo que rindió importantes frutos, espe-
cialmente en el estado de Veracruz: el 10 de Los que abajo firmamos, oficiales mejicanos
junio, el guerrillero Honorato Domínguez, hechos prisioneros, nos comprometemos
en Arroyo de Piedra, atacó un convoy francés bajo nuestra palabra de honor, a no salir de
escoltado por zuavos y mexicanos intervencio- los límites de la residencia que nos estará asig-
nistas, destruyendo la carga que llevaban. nada, a no mezclarnos en nada por escrito o
Altagracio Domínguez, en la línea de Te- por actos, en los hechos de guerra o de políti-
jería al Zopilote, quitó al enemigo 102 mulas ca, por todo el tiempo que permaneceremos
tras un breve combate ocurrido también en prisioneros de guerra, y a no corresponder
junio. El 9 de julio, el comandante Alvarado con nuestras familias y amigos sin el previo
derrotó en Túxpan al intervencionista Enrique consentimiento de la autoridad francesa.
Llorente. El 20 de julio, la guerrilla de Queza-
da atacó el Ingenio, en las cercanías de Oriza- Con su propia mano, el general González
ba, y obtuvo como botín del enemigo mulas y Ortega redactó una nota de protesta en la que
municiones; ese mismo mes Gumersindo Al- rechazaba totalmente la invitación que se les
hacía, para después dejar en libertad a sus hom-
El Monitor Republicano, 21 de febrero de 1863, p. 3.
45
118
Rendición de Maximiliano en bres, para que por propia voluntad decidieran III, decretó el establecimiento del Imperio
el Cerro de las Campanas. si deseaban o no firmar el documento que les Mexicano, ofreciendo el trono al archiduque
A. Vent, Colección Sedena.
ofrecían los franceses o, en cambio, subscribir Maximiliano de Austria.
el redactado por él. Mientras los restos de las fuerzas armadas
La caída de la ciudad de Puebla y la ocu- de la República se reorganizaban, los grupos
pación de la capital de la República en 1863 guerrilleros se esforzaron para contener el
obligaron al presidente Juárez a establecer el avance y evitar la consolidación del Imperio.
gobierno de la República en varios puntos de En un principio, las fuerzas de la Repú-
nuestra geografía. Una Junta de Notables, ha- blica experimentaron muchos reveses y co-
ciendo eco a los deseos de un grupo de conser- nocieron pocos triunfos. La superioridad del
vadores mexicanos y del emperador Napoleón enemigo había dispersado y arrinconado al
119
Ejército Nacional en unas cuantas áreas de blicanas y liberales. En los años siguientes, las
nuestro territorio, desde donde, sin contar reformas administrativas iniciaron el camino
apenas con recursos, resistieron con la con- de la consolidación de las instituciones civiles
vicción de que el tiempo y la resistencia les y militares.
permitirían reconquistar la soberanía usurpa-
da. Lentamente con esfuerzos y sacrificios, los
partidarios de la causa que representaba Beni-
B ibliografía
to Juárez lograron revertir las circunstancias. Annino, Antonio, “El pacto y la norma. Los orí-
Otro nuevo cuerpo, el Ejército del Norte genes de la legalidad oligárquica en México”,
—comandado por Mariano Escobedo— puso Historias, inah, número 5, enero-marzo,
fin a la guerra derrotando a los imperialistas en 1984, p. 14.
Querétaro en 1867. Contó con unos inicios Arias, Juan de Dios, Reseña histórica de la forma-
en extremo modestos, el 7 de marzo de 1864 ción y operaciones del Ejército del Norte du-
con la única compañía de 11 hombres, Ma- rante la intervención francesa, sitio de Que-
riano Escobedo cruzó el Río Bravo en Nuevo rétaro y noticias oficiales sobre la captura de
Laredo y muy lentamente fue haciéndose de Maximiliano, su proceso íntegro y su muerte,
soldados y recursos,48 logrando formar una México, Imprenta de Nabor Chávez, 1867.
fuerza capaz de enfrentar a los imperialistas, Bulnes, Francisco, El verdadero Juárez y la ver-
alcanzando importantes victorias como la de dad sobre la intervención y el imperio, Méxi-
Santa Gertrudis. Tras años de lucha y sacrifi- co, Instituto Mora-inehrm, 2009, p. 617,
cios, las armas republicanas lograron consoli- p. 115.
dar su ejército, derrotar a los imperialistas y , Juárez y las revoluciones de Ayutla y Re-
restablecer la República. forma, México, H. T. Milenario, 1967.
Restablecida la República, el presidente Cardona, Gabriel, El problema militar en Espa-
Juárez decidió reducir el número de efectivos ña, Madrid, melsa, 1990.
del ejército para aliviar la carga al erario y dis- Castillo, Josér R. del, Juárez, la Intervención y
minuir la influencia de los militares triunfan- el Imperio, México, Herrero Hermanos Edi-
tes que se creían con derecho a gobernar los tores, 1904.
destinos de México. Galindo y Galindo, Miguel, La gran década
La paz interna seguía amenazada por la nacional. 1857-1867, t. i, México, inehrm.
persistencia de bandas de forajidos y partidas González Oropeza, Manuel, Las facultades Ex-
conservadoras que se negaban a admitir la clusivas del Senado de la República, México,
derrota. Muchos de los soldados licenciados Senado de la República, 2008.
engrosaron las filas de los bandidos y los re- Hale, Charles A., El liberalismo mexicano en la
120
Independencia, el cual fue bautizado durante su un templo a la cultura de Jalisco en una de las
construcción como Gran Teatro de Alarcón, en etapas más convulsas de nuestra historia.
honor del dramaturgo Juan Ruiz de Alarcón. El 20 de octubre de 2011, a 11 días del
Sin embargo, al día siguiente de la muerte bicentenario de su natalicio, se presentó una
del general Degollado, es decir, el 16 de junio iniciativa en el Senado de la República para res-
de 1861, se decretó que se cambiara el nombre taurar su sepulcro, crear un busto en su honor
al de Teatro Degollado, para rendir homenaje y hacer una biografía.2 En este caso también se
al gobernante que se comprometió a levantar admite implícitamente que lo que se ha escrito
*Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo
sobre Degollado no es suficiente para conocer
(umsnh). la historia de su vida.
1
Iniciativa de Acuerdo Legislativo que tiene por objeto
Este vacío biográfico se hizo sentir desde
se gire atento y respetuoso oficio al titular del Poder Ejecutivo
del Estado, con el fin de que la Secretaría de Cultura se aboque el día de su muerte, el 15 de junio de 1861.
a realizar una minuciosa investigación de la biografía del
General Santos Degollado en el marco del bicentenario de su 2
Proposición de un Punto de Acuerdo para exhortar al
natalicio en el año de 2011. No sé si ya se dieron a conocer Ejecutivo Federal por medio del Consejo de la Rotonda de las
los resultados de la investigación solicitada. Parece que no. Personas Ilustres para que se proceda a la restauración del se-
Corona fúnebre del No es fácil llevar a cabo una empresa de esta naturaleza en pulcro del General Santos Degollado, a la creación de un busto
esclarecido ciudadano un año; pero lo importante es el reconocimiento del órgano en su honor y a la realización de una biografía de este ilustre
Santos Degollado. Octaviano legislativo jaliciense sobre la necesidad de encontrar nuevos personaje, en el marco del bicentenario de su natalicio. Sena-
Ortiz, Capilla Alfonsina. datos que arrojen más luz sobre el histórico personaje. do de la República, 20 de octubre de 2011.
123
A pocos meses apareció un libro en Morelia, Sesiones de la Cámara de Diputados del Ho-
cuyo largo título nos da una idea de quién fue norable Congreso de la Unión?
este personaje: Santos Degollado, Gobernador ¿A qué se debe que se haya dispuesto este
de Michoacán y de Jalisco, Diputado al Soberano mismo día de 1906 que los restos de Santos
Congreso Constituyente de 1856, Magistrado de Degollado, junto con los de Valentín Gómez
la Suprema Corte de Justicia [de la Nación], Farías, fueran trasladados a la Rotonda de los
Ministro de Estado y General en Jefe del Ejército Hombres Ilustres, hoy de las Personas Ilustres,
Federal. en la que ya estaba Ocampo?
La obra advierte que Michoacán “cuenta ¿Por qué Francisco Zarco, “tan sobrio en
como su hijo al señor Degollado”; que reci- el elogio —dice Fuentes Díaz— y tan cuidado-
bió múltiples beneficios en la época que lo go- so en sus adjetivos, lo pondera en su elegía fú-
bernó, y que “sus amigos se creen obligados nebre como la más pura y sincera encarnación
a manifestar su gratitud”. Al mismo tiempo, de los ideales reformistas”?
solicita a sus otros amigos de juventud, com- ¿Por qué Zamacona lo llama “el caudillo
pañeros de armas y amigos de infortunio, que más constante de la democracia mexicana”?
reúnan “cuantos datos biográficos pudiesen ¿Por qué Bulnes lo considera, junto a José
haber a las manos” para “dar a conocer a todo María Morelos y Valentín Gómez Farías, “uno
el país los antecedentes honrosos del ciudada- de los tres grandes reformadores de la historia
no benemérito”.3 de México”?
El libro de marras reproduce seis poemas En 1907, Genaro García publicó en la co-
y siete discursos leídos por sus autores el 21 lección Documentos inéditos o muy raros para
de julio de 1862 —día en que se inhumaron la Historia de México, el tomo XI, que se ti-
los restos de Degollado en el panteón de San tula “Don Santos Degollado, sus manifiestos,
Fernando—, así como un artículo publicado el campañas, destitución militar, enjuiciamiento,
28 del mismo mes y año en el periódico Idea rehabilitación, muerte, funerales y honores
del Ejército, número 7, en Acatzingo, en el que póstumos”.
se informa que la Brigada de Guanajuato hizo Con base en éstos y otros datos, Vicente
funerales en su memoria.4 Fuentes Díaz publicó en 1959 Santos Degolla-
¿Quién fue, pues, este hombre de muchos do, el santo de la Reforma; pero antes, otros au-
amigos, declarado Benemérito de la Patria por tores de ideologías distintas y hasta contrarias,
el Honorable Congreso de la Unión el 31 de como Vicente Riva Palacio, Juan A. Mateos,
julio de 1861, día en que también lo fue Mel- Manuel Payno, Aguilar y Marocho, Manuel
chor Ocampo? Ma. de Zamacona, Francisco Zarco, Justo Sie-
¿Por qué se ordenó el 2 de junio de 1906 rra, Francisco Bulnes, etcétera, también han
que los nombres de Ocampo y Degollado fue- escrito sobre las proezas y hazañas del general,
ran inscritos con letras de oro en el Salón de unas veces con admiración y otras con ironía,
ya para justificar sus actos, ya para criticarlos.
3
Corona Fúnebre del esclarecido ciudadano Santos De-
gollado, Gobernador de Michoacán y de Jalisco, Diputado al
E l héroe
Soberano Congreso Constituyente, Magistrado de la Suprema
Corte de Justicia, Ministro de Estado y General en Jefe del
de las derrotas
Ejército Federal, pp. 3-5.
4
Los poemas fueron leídos por Juan A. Mateos, Joa- Sin embargo, lo escrito, como se ha visto, no
quín Villalobos, Julián Montiel, José Ábrego, Ángel Baz y ha sido —ni será— suficiente. Ya se conocen los
Leandro Cuevas; los discursos fúnebres, por Francisco J.
Villalobos, coronel y licenciado Gabriel M. Islas, José Va- principales datos de su vida, pero faltan otros y,
lente Baz, coronel de artillería Antonio Bracho, cadete del sobre todo, se requieren nuevas interpretacio-
Colegio Militar Manuel Guillé, José M. Mota y Juan Luis
Buerón, y el artículo fue escrito por Pantaleón Tovar.
nes. La historia es una ciencia que se actualiza
124
125
Porque no se crea que fue declarado héroe des- El Diario fue encontrado sobre su cadá-
pués de muerto, sino en vida, a pesar de estar ver, en Huixquilucan, el 20 de junio de 1861,
suspendido del mando y sometido a juicio. a los cinco días de su muerte.
La batalla de Calpulalpan decidiría el
destino de la Guerra de Reforma. El choque
entre los ejércitos liberal y conservador, al 7
General Jesús González Ortega, “Decreto del Gene-
ral en Jefe del Ejército Federal, encargado interinamente de
mando de Jesús González Ortega y Miguel los mandos político y militar, a los habitantes de la Repúbli-
Miramón, respectivamente, fue colosal; pero ca”, Palacio Nacional de México, Diciembre 27 de 1860.
En Jorge L. Tamayo, Benito Juárez, Documentos, discursos
las columnas de Santos Degollado inclinaron
y correspondencia. Selección y notas. (En lo sucesivo: bj).
la victoria en favor del ejército liberal, a pesar 8
1861. Copia del Libro de Memorias del General Santos
de que González Ortega era el general en jefe Degollado que se encontró sobre su cadáver. Huixquilucan, Ju-
nio 20 de 1861, bj, t. iv, cap. xxv, doc. 18. Este cuaderno
reproduce las notas escritas por Degollado desde el 24 de
6
“Degollado a Melchor Ocampo”, San Luis Potosí, noviembre de 1860 hasta el 14 de junio de 1861, un día
junio de 1860. inah, 50-D-5-54. antes de su muerte.
126
E l C olegio de S an
N icolás de H idalgo
En agosto de 1846, Ocampo fue nombrado
Melchor Ocampo. gobernador de Michoacán, en plena guerra
Autor desconocido, contra Estados Unidos, y al año siguiente, “en-
en Mil personajes
en el México del siglo xix.
tre el estallido del cañón y la marcha de las tro-
127
pas”, reabrió el Colegio de San Nicolás, gracias El 30 de abril de 1847, después de pedir
al celo de Santos Degollado, “cuyo saber y pa- al ministro de Relaciones del gobierno fede-
triotismo juzgó el Gobierno intachables”. ral que reconociera las insuficiencias de la Re-
Dicho colegio —fundado en 1540 por pública para hacer la guerra, el gobernador
Vasco de Quiroga y convertido en cuartel des- Ocampo propuso la guerra de guerrillas para
de 1811— del que había sido profesor Miguel no dar reposo al vencedor.
Hidalgo y Costilla durante 20 años, estaría
destinado a formar no sólo clérigos, abogados ¿Cómo hacer la guerra? ¿Tenemos masas or-
y médicos, porque “la conciencia, la bolsa y la ganizadas? ¿Podemos, reuniéndolas, impro-
salud no son los únicos objetos de estudio”, visar su disciplina? ¿Tenemos armas con qué
sino también toda clase de científicos que estu- hacer útil esa disciplina? …Nada tenemos y el
diaran los múltiples aspectos de la naturaleza, enemigo lo sabe… Hagamos, pues, la guerra;
la sociedad y el pensamiento. pero del único modo que nos es posible. Or-
Las tropas norteamericanas ya estaban en ganicemos un sistema de guerrillas.9
varias partes de la República. A partir de en-
tonces se inició en Michoacán un contrapun-
to entre las cuestiones académicas y las de la
9
Ángel Pola, Obras Completas de Melchor Ocampo, t.
guerra.
II, pp. 271-276.
128
129
hija y Arriaga se establecerían en Brownsville, naturaleza, es decir, una vida “oscura”. Nunca
Texas. volvería a ella.
A partir de marzo de 1854, Ocampo se
convirtió en revolucionario. Tenía 40 años.11
Durante todo ese año, el Colegio de San
L a R evolución
Nicolás de Hidalgo no sufriría alteraciones, ni de A yutla
para bien ni para mal. Michoacán era gober-
nado desde México, como todas las entidades ¿Qué clase de militar fue, entonces, el regente
políticas del país, así que no había congreso Santos Degollado?
local y el gobernador no era más que un agen- A pesar de tener fama de buen jinete y
te del gobierno central. Muy pocas disposicio- mejor espadachín, era un civil —un lector, un
nes de la dictadura se refirieron a Michoacán y toma-notas, un pensador—, como civiles eran
ninguna a la instrucción pública. también Manuel García Pueblita, Jesús Díaz o
Degollado, pues, se mantuvo todo ese Epitacio Huerta; pero todos, al convertirse en
tiempo en la Regencia de San Nicolás, dedi- soldados, reconocieron la jefatura del general
cado a la “oscura” vida académica que tanto Juan Álvarez e hicieron arder Michoacán. El
le complacía, pero al proclamarse el Plan de 23 de noviembre de 1854, las tropas de la dic-
Ayutla en marzo de 1854, tomó las armas en tadura, por su parte, convirtieron a San Nicolás
contra del gobierno dictatorial del general San- en un cuartel.
ta Anna, que acababa de firmar el Tratado de Ocampo, mientras tanto, desde la otra
la Mesilla, por el cual se cede al gobierno de orilla del Río Bravo, avivaba el fuego contra el
Estados Unidos la tercera parte del estado de gobierno de Santa Anna en las secas praderas
Sonora y se le permite el paso ad perpetuam de de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, con
sus mercancías, ciudadanos y tropas de un mar apoyo de Ponciano Arriaga, José María Mata,
a otro por el Istmo de Tehuantepec.12 Benito Juárez, José María Carvajal, Juan José
A partir de entonces, este hombre de ga- de la Garza, Manuel Gómez y otros desterra-
binete, sedentario, fijo en Morelia, recorrió dos.
todas las tierras y los mares, todos los cami- Al enfrentarse a la muerte, Degollado fue
nos del país. Si su diario lo hubiera empezado aprendiendo con sus hombres el difícil arte de
entonces, podría haberlo titulado 10 mil, 20 la guerra. Entre triunfos y derrotas, de marzo
mil o quién sabe cuántos miles de kilómetros de 1854 a agosto de 1855 fue ganando sus
de campaña. grados en la jerarquía militar. En los últimos
El cambio fue brusco, violento y total. cinco meses de campaña ganó las batallas de
Había permanecido en el sosiego de la Regen- Puruándiro y La Piedad, Michoacán, y Zapot-
cia de San Nicolás durante siete años y meses. lán, Jalisco. Los vínculos de compañerismo y
Era ratón de biblioteca. Su vida había sido de amistad que forjó en esos días de peligro
familia, libros, amigos, profesores, alumnos, y zozobra duraron para siempre. Su amigo
experimentos científicos, observación de la Francisco Schiaffino, en una nota sobre el
diario escrito por Degollado, dice: “Tenía un
anillo de oro y sobre una piedra verde de jas-
11
José Herrera Peña, Migración y poder. pe estaban las armas nacionales con este lema:
12
“Tratado de límites entre los Estados Unidos Mexi-
Todo para ti ”.13
canos y los Estados Unidos de América”, 30 de diciembre
de 1853. La cláusula sobre el paso de ciudadanos, mercan- En todo caso, al hacer triunfar con sus
cías y tropas norteamericanas por el istmo de Tehuantepec compañeros el movimiento de Ayutla en Ja-
fue derogada por los Presidentes Franklin D. Roosevelt, de
Estados Unidos, y Lázaro Cárdenas del Río, de la República lisco, Colima y Michoacán, Degollado fue
Mexicana, a través del “Tratado que deroga el artículo 8º
del Tratado de Límites de 30 de diciembre de 1853”, de 13 13
Diario. Al final de la nota se lee: “El anillo lo conser-
de abril de 1937. va el jefe de la caballería Coronel Huitrón”.
130
nombrado comandante militar en Guadalajara, cultos, que fueron ganados por los partidarios
por el segundo en jefe Ignacio Comonfort, y a de la intolerancia religiosa, por 67 votos contra
partir del 1 de septiembre, encargado del go- 44; entre estos últimos, el de Degollado.
bierno. La Constitución Política de los Estados Uni-
Al mismo tiempo, Ocampo volvió al país dos Mexicanos fue promulgada el 5 de febrero
y asumió el cargo de ministro de Relaciones de 1857, para que empezara a surtir sus efectos
del presidente interino de la República Juan a partir del próximo 16 de septiembre.
Álvarez; además de convocar un Congreso Ex- Ocampo se retiró a atender sus asuntos.
traordinario Constituyente, designó a Degolla- Tuvo que vender su Hacienda de Pateo para
do gobernador interino de Jalisco.14 pagar sus deudas y conservó sólo una fracción
No durarían mucho tiempo en sus cargos. de terreno inculto, al que llamó Pomoca, ana-
Ocampo escribió un análisis político que tituló grama de su apellido, e invitó a su amigo San-
Mis quince días de ministro —en el que explica tos a Michoacán. Como resultado de sus ideas
su salida— y Degollado atendió sus compro- y proyectos, acordaron que Degollado presen-
misos en Jalisco hasta fines de mayo de 1856, tara su candidatura al gobierno del estado. La
habiendo tenido diferencias irreductibles con convocatoria para elegir gobernador y diputa-
el presidente sustituto Ignacio Comonfort. La dos se lanzó el 4 de abril de 1857, y Degollado
más importante de ellas es reseñada por Fuen- resultó electo gobernador constitucional. De-
tes Díaz: el Incidente Barron-Forbes, por el cual biendo tomar posesión el 19 de septiembre, lo
Degollado fue a Tepic a atender múltiples que- hizo hasta el 27 de diciembre de 1857.15
jas y denuncias, investigó el contrabando en Por otra parte, en el ámbito federal, en las
los litorales de la dilatada entidad política que elecciones del 18 de noviembre de 1857 Ig-
gobernaba, en el que estaba implicado el cón- nacio Comonfort resultó electo presidente de
sul inglés, y tomó las medidas necesarias para la República; Benito Juárez, presidente de la
impedirlo. Suprema Corte de Justicia de la Nación, y el
En todo caso, Degollado y Ocampo fue- propio Santos Degollado, primer magistrado
ron electos diputados por Michoacán al Con- de la Suprema Corte, pero el 17 de diciem-
greso Extraordinario Constituyente que se bre de 1857 Comonfort dio golpe de Estado,
reunió en México en febrero de 1856, pero la conforme al Plan de Tacubaya; desconoció la
quebrantada salud de Degollado —según lo Constitución que había jurado cumplir y ha-
informó por oficio leído en sesión secreta el 19 cer cumplir; asumió “facultades omnímodas”,
de junio y publicado por El Siglo XIX el 23 y puso presos a Isidoro Olvera y Benito Juárez,
de julio siguiente— no le permitieron tomar presidentes del Congreso y de la Suprema Cor-
posesión de su cargo sino hasta el 1 de julio te de Justicia, respectivamente. Se le atribuye
de ese año. la frase: “Acabo de cambiar mis títulos legales
Designado presidente del constituyente de presidente por los de un miserable revolu-
el 31 de agosto, durante su periodo —mes de cionario”.
septiembre— se produjeron los debates más El 11 de enero de 1858, desconocido por
intensos, apasionados y vibrantes sobre el tema sus compañeros golpistas, Comonfort liberó a
religioso, es decir, sobre el artículo 15 del pro- los ilustres reclusos y tomó el camino del exi-
yecto de Constitución, relativo a la libertad de lio. Al mismo tiempo, Benito Juárez, 52 años,
asumió la Presidencia de la República en forma
14
El gabinete estaba formado por cuatro ministros:
de Relaciones, Melchor Ocampo; de Guerra, Ignacio Co-
monfort; de Hacienda, Guillermo Prieto, y de Justicia, Ins- 15
“Degollado a Ocampo”, México, Marzo 31 de
trucción Pública y Asuntos Eclesiásticos, Benito Juárez. El 1861. inah, 50-D-5-70. Faltándole seis meses para finalizar
primero en salir fue Ocampo; después Prieto, y por último, su periodo, Degollado recordó que “mi periodo no debe
Juárez, antes de ser obligado a pedir licencia el Presidente terminar sino hasta el 19 de septiembre próximo (1861),
Juan Álvarez, quien fue sustituido por Ignacio Comonfort. según la Constitución del Estado”.
131
provisional, para hacer valer la Constitución convertido por su propio derecho en militar:
conforme a la cual había sido electo y tam- Santos Degollado, de 47 años, gobernador de
bién salió de la capital, rumbo a Guanajuato. Michoacán por unas semanas y colega de Juárez
¿Quién era Juárez? Nadie, dice Justo Sierra. Es por unas horas en la Suprema Corte de Justicia.
cierto. En esos momentos no era nadie. Después de nombrarlo ministro de Gobernación
durante unas semanas y confiarle el mando de
132
133
ganizador académico las aplicó al ámbito mili- El ejército federal fue derrotado el 11 de abril
tar. Sin recursos con qué sostenerlas, las enseñó por el general Leonardo Márquez en la bata-
a combatir, combatiendo; hizo de cada derrota lla de Tacubaya. Lo importante del caso es que
una fuente de enseñanzas, y acabó por forjar Miramón dio vuelta atrás y al llegar a México,
un ejército de hierro templado a golpes de antes de ir a ver a su novia Concepción, autorizó
martillo con un solo objetivo: la victoria final. una masacre: 53 jóvenes prisioneros, entre ellos,
el Jefe del Cuerpo Médico y todos los médicos
Era invencible como General —dice Justo que atendían a los heridos de ambos ejércitos,
Sierra—; la derrota era para él un incidente fueron ejecutados por el general Márquez. Se
pasajero; de sobre un montón de reveses acu- les llama los mártires de Tacubaya. Esta acción
mulados sobre él por su falta de genio militar, de barbarie convirtió la derrota militar de Dego-
por lo bisoño de sus tropas, por la indisciplina llado en una victoria moral.21
de sus jefes, él surgía con bríos mayores, con fe
entera y con su ejército nuevo... Transforma-
ba incesantemente sus ejércitos en otros más
L as L eyes
y más dispuestos a la lucha y al sacrificio…18 de R eforma
El propio general Santos Degollado, en Casi al mismo tiempo, Ocampo obtuvo un
sus proclamas, explica: el enemigo luchaba triunfo diplomático: el reconocimiento del
sólo por la paga y sus soldados, además, por gobierno de Estados Unidos al gobierno con-
un ideal.19 stitucional de Juárez. El embajador McLane
Más tarde, Degollado diría que Miramón admitió que de los dos gobiernos mexicanos,
había hecho “de los bienes que llaman de Dios el liberal representaba a la mayor parte de la
su erario y de su clero cómplice, un banquero nación, no por las regiones y ciudades que
poderoso”, mientras que él sólo había abierto tenía bajo su control, sino por los milagros de
“las venas del pueblo para pedirle su sangre”.20 Degollado, quien después de cada derrota se
En octubre de 1858, tres meses después de rehacía, se reorganizaba, se mejoraba. El país,
la derrota de Salamanca, ganó Guadalajara; en pues —dice Sierra—, era para el gobierno lib-
26 de diciembre, al perder la batalla de San Joa- eral “una especie de inagotable reserva, en
quín, cerca de Colima, se desplazó a Morelia, donde se podían tomar a manos llenas solda-
levantó un nuevo ejército, y en marzo de 1859 dos y recursos”. Y en efecto, bajo su impul-
marchó sobre México, con el fin de que Mira- so, las tropas liberales renacían en Michoacán,
món no avanzara a Veracruz o para obligarlo a Jalisco Zacatecas, Sinaloa y en los estados de
regresar a la capital, si ya había avanzado. la frontera norte, en todos lados; él mismo
Todo el ejército de Degollado, empezado reapareció en Colima, formó un nuevo ejército
por éste, sabía que iba a perder. Y perdió. El co- y decidió ir a Veracruz.
ronel Ignacio Zaragoza había amagado inclusi- Miramón, por su parte, remplazó a Zuloa-
ve con retirarse para evitar el descalabro, aunque ga en la Presidencia, preparó una nueva campaña
finalmente no lo hizo y sufrió las consecuencias. por mar y tierra contra Veracruz, y además de ca-
sarse con Conchita, intensificó sus esfuerzos para
18
Justo Sierra, Juárez, su obra y su tiempo. establecer una monarquía europea en México.
19
Santos Degollado, Proclama a los soldados. Guadala-
Aunque en los campos de batalla ningu-
jara, Octubre 29 de 1858. “El enemigo insolente que tanto
os había injuriado está a vuestros pies y Atenquique, Cuevi- no de los dos gobiernos era capaz de ganarle
tas y Guadalajara prueban ante el mundo que los soldados
republicanos que pelean por sus convicciones, son invenci- 21
“Degollado a Juárez”, Morelia, abril 19 de 1859,
bles por el ejército asalariado y corrompido que no tiene fe bj, t. ii, cap. xii, doc. 27. A pesar de sus desgracias, Degollado
más que en el oro”. expresó que no dejaba de estar feliz por haber contribui-
20
Santos Degollado, Manifiesto a la Nación, Septiem- do “con nuestro sacrificio en Tacubaya a la salvación de
bre 14 de 1860. Veracruz”.
134
al otro, la situación internacional empezó a Estas y otras medidas tendrían por objeto “la
equilibrarse con el reconocimiento de Estados sumisión del clero a la potestad civil, en sus nego-
Unidos al gobierno liberal. Además, en el pla- cios temporales”, y proteger en toda la Repúbli-
no interno, el gabinete de Juárez ya tenía pre- ca, “con toda su autoridad, la libertad religiosa”.
paradas las Leyes de Reforma. A mediados de Once días después, al recibir en Tampico las
1859, todos los ministros las habían aprobado, leyes publicadas, Degollado escribió a Ocampo:
pero existían discrepancias en lo que se refiere
al momento de expedirlas. Ahora sí me siento hombre, porque hemos
Unos exigían que se expidieran de inme- tenido el valor de decir lo que queremos y
diato, especialmente la nacionalización de los el término a dónde vamos. Si la pelona [la
bienes eclesiásticos, como lo habían hecho ya muerte] me hace su presa en medio de este
los gobernadores de Nuevo León, Coahuila, fandango, moriré muy contento, abrazado a
Zacatecas y Jalisco, y el de Michoacán lo estaba una bandera que ya no tiene ambigüedades
haciendo a golpes de decretos ejecutivos, por- ni pliegues oscuros.22
que no había congreso local. Lerdo de Tejada
advertía que si el gobierno no hacía la Refor- “Lejos de debilitarla —dice Tena Ramí-
ma, la Reforma se haría sola. rez—, las Leyes de Reforma galvanizaron la
En cambio, Melchor Ocampo temía con- causa liberal”. Tan es así, que un año después,
vertir la confrontación armada en una guerra septiembre de 1860, ya estaba prácticamente
religiosa y pedía prudencia para expedirlas, ganada, como se lo expresaría Manuel Dobla-
hasta que fuera seguro el triunfo de la causa. do a Degollado: “Tres ciudades son las únicas
Juárez coincidía con su punto de vista. que hoy conserva la reacción en toda la exten-
Entonces el general Santos Degollado llegó sión de la República. Un mes de campaña y
a Veracruz, procedente de los frentes de batalla: ellas estarán en nuestro poder”.23
quien había surcado el mar desde Colima hasta Su victoria en Veracruz había sido infinita-
Tehuantepec; cruzado el istmo con Félix y Por- mente más importante que todas las derrotas
firio Díaz hasta Coatzacoalcos, y se había em- que se le habían inflingido.
barcado hasta Veracruz, y su opinión inclinó el
fiel de la balanza. “Déjeme usted hacer —pidió T riunfo
a Juárez—, permítame publicar las leyes nuevas
y si esto no da resultado, mándeme fusilar”.
en la guerra
Manuel Ruiz reconoció ante el Congreso y destitución
Constitucional de 1861 que de no haber sido
por su enérgico y decidido apoyo a las Leyes de A un paso de la victoria final, faltando única-
Reforma, no se hubiera publicado cinco días mente por caer las plazas de Guadalajara y Mé-
después, el 7 de julio de 1859, el Manifiesto xico, Degollado fue destituido de su cargo y se
del Gobierno Constitucional a la Nación, que le ordenó que compareciera ante los tribuna-
contiene el programa de la Reforma: les por haber confiscado los caudales de unos
empresarios mexicanos y extranjeros, así como
Adoptar como regla general e invariable la más por haber propuesto al encargado de negocios
perfecta independencia entre los negocios del de Gran Bretaña que si el enemigo aceptaba
Estado y los puramente eclesiásticos… los principios del constitucionalismo liberal y
Declarar que han sido y son propiedad de la las Leyes de Reforma; si el cuerpo diplomático
nación todos los bienes que hoy administran
el clero secular y regular con diversos títulos… 22
“Degollado a Ocampo”, Tampico, Julio 18 de 1859.
inah, 50-D-528.
23
“Manuel Doblado a Santos Degollado”, León, Sep-
tiembre 10 de 1860.
135
reconocía dichas bases para reconstruir el siste- Ortega se había rehusado a otorgar garantías a
ma político y tejer nuevamente el desgarrado los jefes conservadores derrotados en Calpulal-
tejido social, y si Juárez y Miramón aceptaban pan. Pues bien, los jefes liberales tampoco las
presentar su renuncia y se sujetaban a las de- tendrían. Ocampo fue condenado a morir en
cisiones del Congreso mexicano, él estaría de esa misma población desde antes de que se le
acuerdo, y si no, renunciaría. secuestrara. El 3 de junio, como a las tres de la
Pero fue muy difícil juzgarlo. En su doble tarde, su acribillado cadáver sería colgado de
carácter de gobernador de Michoacán y magis- un árbol. En su testamento escribió: “Muero
trado de la Suprema Corte, gozaba de inmu- creyendo que he hecho por el servicio de mi país
nidad. El tribunal militar se declaró incompe- cuanto he creído en conciencia que era bueno”.25
tente y su caso fue consignado el 30 de abril de De nada sirvieron las intercesiones del em-
1861 al Congreso. bajador de Francia, ni de la esposa del general
En esos días, el general Leonardo Már- Félix Zuloaga, ni del pueblo de Tepeji del Río,
quez, el famoso Tigre de Tacubaya, acostum- ni nada. Félix Montero envió un telegrama al
brado a sentenciar en masa a todos los que ministro de la Guerra, señalando: “Volvió la
fueran conocidos como liberales, soldados o población a suplicar a Zuloaga y Márquez”
civiles, ricos o pobres, niños o ancianos y hasta que no fusilaran a Ocampo, pero que fue inútil.
hombres o mujeres, haciéndose llamar “jefe del Lo ejecutaron en la hacienda de Caltengo. El
ejército nacional”, condenó a Juárez y “hasta telegrama no había podido enviarse el mismo
el último de los individuos que lo obedecen día sino hasta el siguiente, “por haber estado
o reconocen como gobierno, así como todos oculto el empleado de esta oficina telegráfica”
los que bajo cualquier pretexto y con cualquier a causa de la permanencia de las fuerzas de
carácter le presten auxilio, de cualquiera clase, Márquez.26
por insignificante que sea”, a ser pasados por Degollado quiso castigar a los culpables.
las armas como traidores a la patria, “en el acto Escribe en su Diario:
y en el mismo lugar de su aprehensión, sin más
requisito que la identificación de la persona”.24 Me dirigí al Congreso pidiéndole licencia y
En este caso, el pretexto fue la firma del me la concedió. Hablé y pedí permiso para
Tratado Mc-Lane, que en principio no fue salir a campaña, sin perjuicio de que se siga
aprobado por el Senado norteamericano, tam- mi causa pendiente, y se me dio la licencia
poco fue aceptado seis meses después de que con mil aplausos del público y de la Cámara.27
fuera sometido a una segunda discusión por el
Presidente de México. El Congreso obsequió su solicitud y lo de-
claró “en aptitud de seguir prestando sus ser-
vicios a la causa constitucional, a reserva de lo
S ecuestro que resulte del juicio que tiene pendiente”.28
y asesinato Al frente de su brigada, empezó a subir
por el Monte de las Cruces. Allí fue embosca-
de O campo do y sus hombres diezmados, según el parte
de guerra, “por un fuego muy nutrido de la
Días después, el 1 de junio, Melchor Ocampo
infantería enemiga”; Degollado se bajó de su
fue secuestrado de su casa en Pomoca por la ga-
villa de Lindoro Cajiga —a las órdenes de Félix
25
Original Sala Ocampo del Colegio de San Nicolás
Zuloaga y Leonardo Márquez— y arrastrado de Hidalgo.
a Tepeji del Río. En esta población, González 26
“Telegrama de Tepeji del Río al ministro de la Gue-
rra”, Junio 3 de 1861, bj, t. iv, cap. xxxv, doc. 5.
27
Diario.
24
“Márquez a la República”, cuesta de Huazinazontla, 28
“Decreto del Congreso”, junio 4 de 1861, bj, t. iv,
marzo 16 de 1981, bj, t. iv, cap. xxii, doc. 38. cap. xxxv, doc. 11.
136
B ibliografía
Corona Fúnebre del esclarecido Ciudadano Santos
Degollado, Gobernador de Michoacán y de Ja-
lisco, Diputado al Soberano Congreso Consti-
tuyente, Magistrado de la Suprema Corte de
Justicia, Ministro de Estado y General en Jefe
del Ejército Federal, Morelia, Tipografía de
Octaviano Ortiz, 1862.
General González Ortega, Jesús, Decreto del
General en Jefe del Ejército Federal, encargado
Santos Degollado. caballo para protegerse de las balas y al retro- interinamente de los mandos político y militar,
Primitivo Miranda
ceder pistola en mano a los llanos de Salazar, a los habitantes de la República, Palacio Na-
y Santiago Hernández,
en El Libro Rojo. recibió un tiro en la nuca. Los atacantes lle- cional de México, Diciembre 27 de 1860, en
garon hasta su cadáver y le dieron lanzadas y Jorge L. Tamayo, selección y notas, Benito
balazos. Quedó irreconocible entre sus solda- Juárez, Documentos, discursos y corresponden-
dos caídos. cia, México, Secretaría del Patrimonio Na-
No obstante los múltiples asuntos que era cional, 1964.
necesario atender, el Congreso no descuidó el Herrera Peña, José, Migración y poder, México,
juicio contra Degollado y lo prosiguió in ab- Gobierno del Estado de Michoacán, 2012.
sentia, hasta que el 9 de septiembre siguiente Pola, Ángel, Obras Completas de Melchor Ocam-
—amenazado por dentro y por fuera el porve- po, México, F. Vázquez, 1901.
nir de la nación— fue exonerado post mórtem Sierra, Justo, Juárez, su obra y su tiempo, México,
de los cargos que se le hicieron: J. Ballescá y Compañía, 1905-1906.
L a galaxia en un átomo
Pareciera que la historia se concentrara a veces en un destello luminoso. Es como cuando el
movimiento de una galaxia se reproduce en un átomo. El pasado y el futuro de un pueblo se con-
jugan en un hombre, en un lugar, en un instante. En este caso, el hombre fue Ignacio Zaragoza;
el lugar, Puebla, y el día, 5 de mayo.
En México hay aniversarios importantes, pero sólo una fecha sísmica: el 16 de septiembre de
1810, día en que se inició la lucha por la Independencia nacional. Sin embargo, el 5 de mayo de 1862
fue el parteaguas decisivo. Se dice que aquel día en Bahía del Espíritu Santo, una de las pobla-
se detuvo el reloj de la historia. Todo lo que ciones de Texas, cuando esta provincia perte-
existía antes confluyó tumultuosamente hasta necía a México; mejor dicho, cuando el estado
ese momento y todo lo que existiría después de Texas formaba parte de los Estados Unidos
partió de él. Entonces, el 5 de mayo podría con- Mexicanos.
siderarse como la última página de un majestuo- Apenas cumplidos los 32 años de edad fue
so libro escrito por el alma de la nación mexica- nombrado secretario de Guerra y Marina por
na durante tres siglos y medio, y la primera de el presidente Benito Juárez, y al año siguiente,
un nuevo libro que aún sigue escribiéndose. siendo jefe del Ejército de Oriente, encontró
su heroico destino.
139
su soberbia, infundirle temor, desmoralizarlo, hasta el último cartucho, hasta el último hom-
vencerlo y, si era posible, propiciar su retirada. bre, hasta el último aliento.
Desgastarlo en todas las formas posibles, evitar Les hizo comprender que estaban vi-
que llegara a México en esos días y abatir su viendo uno de esos raros momentos de la
arrogancia; pero sobre todo, como se lo dijo historia en que es necesario jugarse con pru-
oportunamente al presidente Juárez, levantar dencia el todo por el todo. Si no se conseguía
la moral combatiente de la Nación y hacer que en ese momento detener a Francia en Pue-
ésta enfrentara al invasor no sólo mediante bla, la Nación sufriría pérdidas invaluables,
guerrillas, sino también con un ejército que la aunque algún día lograra ganar. En cambio,
mantuviera organizada política y militarmente. si se retrasaba su avance, no sólo se ganaría
Lo logró. Antes del 5 de mayo, nadie quiso una batalla, sino también tiempo para que
enrolarse voluntariamente para enfrentar a los la Nación organizara sus baluartes y la po-
franceses. Fue necesario recurrir a la leva para blación hiciera florecer su talento en defensa
completar algunos escuadrones. Después de la de lo suyo.
batalla de Puebla, miles de hombres ofrecieron El objetivo era claro y preciso: que el ene-
espontáneamente sus recursos, su libertad y su migo tuviera muchas bajas y mucho consumo
vida a la Nación. Para no hablar más que de nú- y deterioro de materiales. Eso sería suficiente
meros: Zaragoza se batió en Puebla con 4 700 para detener su avance en Puebla. ¿Cuánto
soldados contra más de 6 mil franceses. Al año tiempo? Él pensaba que dos o tres meses. Lo
siguiente, en ese mismo lugar, participarían 35 detuvo diez, a los que se sumaron los dos que
mil franceses; pero ahora serían resistidos por duró el Sitio de Puebla. Ganó un año. Y no
29 mil mexicanos. sólo lo detuvo, sino que logró que se retirara
En cierto modo, Porfirio Díaz lo recono- con la frente baja. Fue “la retirada de los seis
ce en sus Memorias.1 Dice que el 3 de mayo, mil” a que se refiere el príncipe Bibesco.2
el general Zaragoza —quien acababa de ba- La táctica que se siguió en Puebla diez
tirse en las Cumbres de Acultzingo contra las meses más tarde sería la de Zaragoza, aunque
fuerzas francesas— reunió a sus jefes y oficia- sin su presencia; es decir, resistir a las tropas
les en su casa de Puebla —la segunda ciudad invasoras en los campos de batalla; luego, en
más importante de la República— y les co- los fortines de la ciudad; después, en las casas
mentó que era vergonzoso que una nación y edificios, y al final, en las ruinas de las casas,
como México, con ocho o diez millones de hasta el último cartucho, hasta el último pe-
habitantes, fuera amenazada por una patrulla dazo de pan, hasta el último hombre, hasta el
expedicionaria extranjera compuesta por seis último aliento. Los soldados mexicanos resis-
o siete mil hombres y se paseara sobre su terri- tieron un largo asedio de dos meses y cuando
torio como en su propia casa. Es cierto que el fueron hechos prisioneros no tenían una sola
gobierno mexicano no estaba en condiciones munición y todas sus armas habían sido inutili-
de enfrentar esa pequeña fuerza militar. Care- zadas por ellos mismos.
cía de recursos para ello, pero nunca llegaría Al ofrecerles la libertad —a condición de
a tenerlos si no ganaba tiempo para organizar que renunciaran bajo palabra de honor a seguir
la defensa a nivel nacional. Entonces era ne- combatiendo—, todos prefirieron sacrificar
cesario detener su avance en Puebla. No era sus intereses a los de la Nación; algunos, entre
lógico ni posible pedirles que acabaran con ellos el general Santiago Tapia, permanecieron
el enemigo, pero sí que se comprometieran a años privados de la libertad; otros, como los
causarle todo el daño posible y que resistieran generales Felipe Berriozábal o Porfirio Díaz,
2
Le Prince Georges Bibesco, Au Mexique, 1862, com-
1
Porfirio Díaz, Memorias. bats et retraite des six milles.
140
141
142
ha servido honrarme nombrándome General y francés que siguieran con sus planes. Antes
en Jefe de este cuerpo de ejército; muy arduo de cualquier negociación sobre la exorbitante
y difícil es el cargo que se me encomienda deuda que reclamaban, debían reconocer a las
y acaso superior a mis fuerzas en una guerra autoridades legítimas del Estado mexicano. Se-
de tanta importancia para la Nación, pero me ñala en sus Apuntes
sobra voluntad para llenarlo y me esforza-
ré cuanto esté en mí a fin de desempeñarlo Las instrucciones que se dieron al señor Do-
como a la Patria conviene. blado [ministro de Relaciones] son que si los
aliados no reconocen expresamente al Go-
Con gran diligencia reforzó la disciplina de bierno Constitucional y si no ofrecen respe-
sus tropas, suspendió el comercio con los inva- tar la independencia y soberanía de la Nación
sores y dispuso que se les tratara como tales. en todas sus consecuencias, no convenga en
dar permiso para que las tropas de los aliados
Tengo fundadas esperanzas y casi convicción tomen cuarteles en Jalapa y Tehuacán.9
firme de que será feliz el éxito de nuestras ar-
mas, porque está de nuestra parte la justicia, Al margen de lo anterior, los franceses ha-
el buen sentido de los pueblos y la abnega- bían pretendido ocupar Tampico y el general
ción de los jefes para resolverse a todo, si ese Juan José de la Garza los rechazó. Al felicitarlo,
todo es por salvar a la Patria.6 el presidente Juárez los llamaría “nuestros bár-
baros civilizadores”.10
Cumpliendo órdenes, el 10 de ese mes A pesar de que Zaragoza creía que los co-
notificó a los jefes de los ejércitos extranjeros misionados aliados, al solicitar permiso a Juá-
que no permitiría que avanzaran más allá de rez para situarse en climas más saludables, ya
una línea que fijó en torno de Veracruz y les habían reconocido implícitamente su gobierno
advirtió que si lo hacían, lo consideraría como y de que consideraba ultrajante su presencia
una ruptura de hostilidades y una declaración en el territorio nacional, el 18 de febrero re-
de guerra.7 cibió al general Manuel Doblado, ministro de
La respuesta de los aliados fue seca y cor- Relaciones Exteriores y enviado plenipoten-
tante, haciéndolo responsable de lo que ocu- ciario del gobierno de México, por un lado,
rriera; pero no se atrevieron a darle “una lec- y al general Prim, conde Reus y represenante
ción de prudencia”, en frase del general Prim, de España, por el otro, en su campamento de
sino se quejaron ante Juárez, quien replicó: La Soledad. Al día siguiente, después de cara-
“La República tiene la confianza necesaria en vanas, cortesías y consideraciones mutuas, las
la subordinación del general Zaragoza”, pero dos partes llegaron a un acuerdo preliminar, en
no revocó sus disposiciones.8 el marco de las condiciones establecidas por el
Mientras Zaragoza reforzaba la línea de presidente Juárez. El texto respectivo se envió
defensa en torno de las tropas extranjeras, el a Veracruz para que lo ratificaran los represen-
presidente Juárez atendía el frente diplomático tantes de Inglaterra y Francia, como lo ratifi-
para disuadir a los comandantes español, inglés caron, y el presidente Juárez hizo lo mismo en
México.11
6
“Ignacio Zaragoza a Benito Juárez”, Campo de La
Soledad, febrero 10 de 1862. bj, t. v, cap. xlvii, doc. 24. 9
Benito Juárez, Efemérides, México, febrero 13 de
7
“Ignacio Zaragoza al señor General en Jefe de las 1862. bj, t. i, cap. ii. Año de 1862. Febrero.
fuerzas de las potencias aliadas invasoras de México”, Vera- 10
“Benito Juárez a Juan José de la Garza”, México,
cruz, cuartel general de La Soledad, 10 de febrero de 1862. enero 28 de 1862. bj, t. vi, cap. xlviii, doc. 34.
bj, t. v, cap. xlvii, doc. 20. 11
Tratados de La Soledad, Febrero 19 de 1862. Conde
8
“Manuel Doblado a los señores comisarios de S. M. la de Reus y Manuel Doblado. Approved, Ch. Lennox Wyke
reina de la Gran Bretaña, S. M. el emperador de los franceses y Hugh Dunlop (Inglaterra). Approuvé les préliminaires ci-
y S. M. la reina de España”, México, febrero 13 de 1862. bj, dessus, E. Jurien (Francia). Apruebo estos preliminares en
t. v, cap. xlvii, doc. 31. virtud de las facultades de que me hallo investido, México,
143
Las tropas extranjeras fueron autorizadas a para encontrarse con el grueso del Ejército del
avanzar a tierras altas: los ingleses a Córdoba, Oriente. Dado que ese amplio y gran edificio
los españoles a Orizaba y los franceses a Te- de dos pisos había sido utilizado hasta enton-
huacán, a condición de que, en caso de que ces como bodega de armas y municiones, se
se rompieran las hostilidades, regresaran a su ordenó desalojarlo para que sirviera de cuartel.
punto de origen, esto es, al puerto de Vera- Las carretas y animales trabajaron desde la ma-
cruz. Los franceses deshonraron su firma y ñana hasta la tarde para reubicar los pertrechos
nunca lo hicieron. de pólvora y fusilería en el templo de Guadalu-
Al avanzar las negociaciones y ponerse de pe. Entre tanto, las tropas oaxaqueñas llegaron
acuerdo en lo que se refiere a los términos y cansadas y tuvieron que esperar horas, mientras
condiciones para que México pagara la deuda continuaba el traslado de explosivos. A las 17
exigida, Zaragoza informó al presidente Juá- horas, aunque éste todavía no había termina-
rez que era probable que las tropas inglesas se do, entraron ordenadamente, dejaron sus ar-
reembarcaran y se situaran en las Islas Bermu- mas en pabellones en el amplio patio rodeado
das, con la mira de proteger la separación de los de gruesos muros y se acuartelaron en los dos
estados del sur de Norteamérica y de levantar pisos del edificio. Las soldaderas empezaron a
el bloqueo de sus puertos, por la fuerza, si era hacer sus fogatas en el patio para preparar el
necesario, con apoyo de Francia y que los dos rancho a sus soldados, mientras los oficiales sa-
mil españoles se retiraran a las Islas Dominicas. lían al pueblo a buscar qué comer.
Los franceses, en cambio, estaban esperando De repente se escuchó una explosión te-
otros tres mil hombres y un nuevo caudillo. La rrible que hizo estremecer la tierra. Su ruido
situación empezaba a definirse. Días más tarde, ensordecedor retumbó y se propagó por el ho-
advirtió al gobierno que habían desembarcado rizonte. Eran las 20:12 horas. Los techos del
Juan N. Almonte y Haro y Tamariz en Vera- cuartel saltaron en pedazos, los muros se vine-
cruz, y que éstos y otros exiliados conservado- ron abajo, la población se cubrió de polvo y de-
res se mantendrían al amparo de las tropas alia- sechos, y todo quedó en ruinas y en silencio. Al
das. Juárez pidió al general Prim su entrega o día siguiente, fue imposible identificar los más
su rembarque; pero estando bajo la protección de mil cuerpos desmembrados bajo sus escom-
de la bandera francesa, no de la suya, el coman- bros. La primera brigada de Oaxaca, formada
dante español no haría una ni otra cosa.12 por 1 500 veteranos de la Guerra de Reforma,
dejó de existir; 1 042 soldados murieron (entre
144
mes y elevadas piras, separadas unas de otras so de una de sus campañas, pero nombrado por
cada ocho o diez metros y se les prendió fuego. éste ministro de Guerra y beneficiado por la
Sus cenizas fueron guardadas en grandes cajas amnistía, fue capturado en Tuxtepec, Oaxaca.
de cinc. El general oaxaqueño Ignacio Mejía El general Zaragoza informó al presidente Juá-
informó al presidente Juárez: rez el 21 de marzo de que al día siguiente sería
pasado por las armas, por haber quebrantado la
Los soldados que tantos años me acompa- orden de su confinamiento en Sombrerete para
ñaron combatiendo por la libertad, yacían dirigirse a Veracruz, “ciudad en donde está el
bajo los escombros del edificio de la colectu- foco de los traidores”.
ría [de diezmos] en que fueron alojados. La
explosión de la pólvora, la de los proyectiles Y no me ocuparé para ello de formar un volu-
y ruinas que les cayeron encima, los dejaron minoso proceso que nos haría perder el tiem-
sepultados. Pasan de mil hombres los que po; reuniré todos los datos que condenan al
hemos perdido en este suceso desgraciado, culpable, para responder, si alguna vez se me
salvándose algunos por un fenómeno in- hacen cargos.17
comprensible, porque a muchos los arrojó la
explosión y se encuentran vivos. Los jefes y Cuando intervino Jesús Terán, ministro de
oficiales en general se salvaron, porque era el Justicia, para suspender la ejecución, ya era tar-
momento de la lista de retreta y estaban fuera de. Zaragoza lo lamentaría, no por Robles Pe-
buscando algún alimento… De oficiales pe- zuela, sino por no haber recibido a tiempo un
recieron como 15 que estaban de guardia…15 comunicado que le hubiera permitido salvar su
responsabilidad en este asunto.18 Sin embargo,
El 8 de marzo, Zaragoza, por su parte, co- con este acto, en el que no dio tiempo de inter-
mentó al general Ignacio Mejía: “Es indecible venir a nadie, Zaragoza envió un claro mensaje
la desagradable impresión que me han causado a los mexicanos que estaban colaborando con
tantas desgracias”. Diez días después informó las tropas invasoras o que pensaran hacerlo.19
al presidente Juárez que la catástrofe de San Por otra parte, fue convenciéndose de que,
Andrés había sido causada por la relajación de a pesar de todos los esfuerzos diplomáticos que
la disciplina militar.16 se hicieran, los franceses no se retirarían de Te-
huacán, sino al contrario, que a medida que
15
“Ignacio Mejía a Benito Juárez”, San Andrés Chal-
chicomula, marzo 7 de 1862. bj, t. vi, cap. xlviii, doc. 39.
16
“Ignacio Zaragoza a Benito Juárez”, Chalchicomu- 17
“Ignacio Zaragoza a Benito Juárez”, Chalchicomu-
la, marzo 18 de 1862. bj, t. vi, cap. xlix, doc. 35. “Siem- la, marzo 21 de 1862. bj, t. vi, cap. xlix, doc. 41
pre lamentaré la pérdida de tantos patriotas que vinieron a 18
“Ignacio Zaragoza a Ignacio Mejía”, Tecamachalco,
sucumbir de una manera terrible por la imprudencia de sus marzo 23 de 1862. bj, t. vi, cap. xlix, doc. 60.
jefes, cuando la Nación, que tanto les debía por sus largos 19
“Benito Juárez a Ignacio Zaragoza”, México, marzo
servicios y sufrimientos en la última contienda, esperaba 27 de 1861. bj, t. vi, cap. xlix, doc. 68. “Siga usted usando
mucho de ellos en los actuales conflictos”. de la misma energía que hasta aquí”.
145
Los franceses harían la guerra a México, apo- Muy pronto se convencerá el usurpador del
yados por los residuos del ejército conservador trono francés que pasó ya la época de las con-
derrotado en Calpulalpan. El presidente Juárez quistas. Vamos a poner la primera piedra del
publicó un Manifiesto a la Nación, por el que grandioso edificio que librará a la Francia del
le hizo saber que siempre había preferido ago- vasallaje a que la han sujetado las bayonetas
146
De ese modo, sin disparar un solo tiro, contra mexicanos, mientras sus tropas se pa-
dejó por suyas las plazas de Veracruz, Córdo- seaban entre ambos y financiaban a los renega-
ba, Orizaba y Tehuacán. dos, sin darles apoyo militar más que en caso
El mismo 20 de abril, los jefes y oficiales necesario. Ya no habría un gobierno mexicano
mexicanos que estaban bajo la protección de legítimo y bandas armadas rebeldes, sino dos
los franceses, desconocieron en Orizaba “la au- gobiernos mexicanos en pugna, como durante
toridad del titulado Presidente de la República la Guerra de Reforma, y los franceses no inter-
Benito Juárez y reconocieron al General Juan vendrían en sus conflictos, sino los resolverían.
N. Almonte como jefe supremo de ella y de las Si el gobierno creado por los franceses triunfa-
fuerzas adheridas a este plan”.27 ba con su ayuda, lo desplazarían y establecerían
el que más se les antojara.
147
mientos sobre uno de mis flancos y sobre mi de la población civil, ni siquiera la deserción
retaguardia”. Lo peor es que mientras éste de sus soldados, sino que algunos de sus jefes,
recibía apoyo financiero de los franceses, sus como el general José María Gálvez, se pasaran
tropas padecían una gran escasez. a las tropas francesas.31
El general Doblado informó oportuna-
Estoy exhausto de recursos y con pocas espe- mente a Zaragoza que “el faccioso” Márquez,
ranzas de propocionármelos, no obstante el mejor conocido como el Tigre de Tacubaya,
decreto que a este propósito expedí el 11 del había llegado a Atlixco, Puebla, con cuatro mil
corrientes, pues el estado de Veracruz poco “bandidos” y que el general Lamadrid había
podrá ministrar en las actuales circunstancias, sido derrotado y obligado a replegarse. En ta-
poco también el de Puebla, que pronto será les circunstancias, Zaragoza se retiró de Palmar
invadido por Márquez en su mayor parte, y y se desplazó a Aculzingo. No era prudente
casi nada el de Tlaxcala por su pequeñez y es- permanecer con poca fuerza entre dos enemi-
tado de postración…28 gos, los franceses y las fuerzas de Márquez, que
indudablemente ya estaban en contacto.
Su situación, pues, era muy comprometi-
da. Las áreas geográficas que tenía que prote-
ger eran muy amplias, tanto al frente y a sus N ecesidad de
flancos como en su retaguardia, y sus fuerzas, levantar la moral
muy escasas y mal avitualladas.
Cuando supo que San Andrés Chalchico- Si al empezar febrero de ese año pensaba en
mula se excusaba de organizar su guardia na- el triunfo, dada la justicia de su causa, después
cional y sus habitantes se mostraban renuentes de pulsar la indiferencia de las poblaciones,
a cumplir con sus deberes de mexicanos, or- cuando no su franco repudio, así como el nulo
denó al general Miguel Negrete que, al acan- interés de los franceses sobre cualquier valor
tonarse en esa población, impusiera el servicio ajeno al ámbito militar, le bastaron dos meses
forzoso de las armas, es decir, la leva, con el fin para llegar a la conclusión que si no se obraba
de reponer los cuerpos que formaban su bri- militarmente en los términos adecuados, inde-
gada.29 pendientemente de que su causa fuera justa o
La actitud de los habitantes de San An- no, la situación del gobierno nacional se vería
drés era la misma que la de todos los pueblos en riesgo. Ya no tenía confianza más que en la
de los estados de Puebla, Tlaxcala, Veracruz y fuerza.
otros, cansados de las luchas fratricidas que los
habían empobrecido, dividido, debilitado, hu- Espero la salvación de nuestra Patria tan solo
millado y desangrado durante medio siglo. No de la fuerza de las armas, pues francamente
se opondrían al gobierno de Juárez, pero tam- no considero que sólo la justicia de nuestra
poco se sacrificarían por él; por otra parte, no causa infunda respeto a nuestros enemigos
apoyarían a los franceses o a los mexicanos alia- extranjeros, porque ellos proceden de ordi-
dos a ellos, pero tampoco se les opondrían.30 nario fundados en su propio interés y apoya-
Ahora bien, lo peor no era la falta de apoyo dos en la fuerza, procedimiento que induda-
blemente observarán también con nosotros,
28
“Ignacio Zaragoza a Benito Juárez”, Aculzingo, supuesta nuestra debilidad relativa.32
abril 22 de 1862. bj, t. vi, cap. liii, doc 21.
29
“Ignacio Zaragoza a Ignacio Mejía”, Aculzingo,
abril 23 de 1862. bj., t. vi, cap. liii, doc. 27.
30
P. George Bibesco, op. cit., “Los indios son de un
mutismo tal… que a veces uno se ve tentado a creerlos pri- 31
“Ignacio Zaragoza a Ignacio Mejía”, Palmar, abril
vados de inteligencia… todo lo reducen a estas tres palabras: 24. bj, t. vi, cap. liii, doc. 31.
quién sabe, señor”. ¿Hay agua cerca, alguna población, tie- 32
“Ignacio Zaragoza a Benito Juárez”, Chalchicomu-
nes mujer e hijos, dónde vives? Quién sabe, señor. la, marzo 25 de 1862. bj, t. vi, cap. xlix, doc. 65
148
Pero proceder en términos estrictamente le era favorable a Zaragoza para poner en juego
militares no significaba dejar de prever sus efec- su estrategia de desgastar y retrasar al enemigo.
tos políticos. El 22 de abril escribió a Juárez Por otra parte, muchos de sus soldados eran
lo importante que era tener la primera victoria bisoños, reclutados por la fuerza, ya que no se
para levantar la moral de la Nación. habían presentado como voluntarios y no te-
nían experiencia en el combate. Así, pues, ne-
Es absolutamente necesario que se asegure el cesitaban foguearse. Para desgastar al enemigo
primer golpe, pues de lo contrario podría de- y foguear a sus tropas, nada mejor que presen-
caer el ánimo de los mexicanos y tendríamos tar su primera batalla en las Cumbres.
que reducirnos a un levantamiento general y
desordenado, que nos causaría mucho mayo-
res males, viéndonos precisados a prolongar
L a batalla
la guerra indefinidamente por medio de los de las C umbres
combates de guerrillas, sistema que acaso no
nos daría el resultado apetecido, ni después Escogido el campo de batalla, Zaragoza vio al
de una lucha sin término. 33 ejército francés desplegarse hacia él. El 27 de
abril reportó a Juárez: “El enemigo lo tengo
Por otra parte, Charles Ferdinand Latrille, a la vista. Mañana probablemente atacará las
conde de Lorencez, envió el 26 de abril un in- Cumbres, donde le haremos alguna resistencia,
forme increíblemente arrogante al ministro de deteniéndolo lo más que se pueda…”. Su fin
Guerra del imperio francés: expreso no fue mantener su posición, a pesar
de sus ventajas para defenderla, sino desgas-
Somos tan superiores a los mexicanos en tar al enemigo y demorar su avance el mayor
organización, disciplina, raza, moral y re- tiempo posible. Era difìcil, pero no imposi-
finamiento de sensibilidades, que le ruego ble que se intentara flanquearlo por Maltrata,
anunciar a Su Majestad Imperial, Napoleón tomándole la retaguardia en la Cañada. Para
III, que a partir de este momento y al mando evitarlo, mandó situar la brigada de Ameche
de nuestros 6,000 valientes soldados, ya soy en San Antonio, como fuerza de observación,
dueño de México.34 para que informara y en su caso entretuviera al
enemigo, y la de Porfirio Díaz, en Ixtapa, para
La confianza del alto mando francés se de-
derrotarlo o a lo menos contenerlo si tomaba
bía no sólo a su espléndida organización militar
ese rumbo.35
y la impresionante lista de victorias en todas las
Ese mismo día, el general Tomás O’Horan
batallas que había librado en el siglo xix, de las
llegó a Puebla, se propuso perseguir a las fuer-
cuales no había perdido más que la de Water-
zas del “faccioso” Márquez y dijo a Zaragoza
loo, sino también a la gran fragilidad general
que se despreocupara de su retaguardia y se
de México y sus instituciones, a su economía
concentrara en los franceses. Al día siguiente,
completamente destruida en medio siglo de
desde las Cumbres de Acultzingo, éste infor-
guerras civiles y a su población dividida por las
mó a Juárez:
pugnas entre facciones.
Los franceses no podían avanzar entre las A esta hora, que son las doce del día, acampó
altas montañas, casi inaccesibles, de Veracruz el ejército francés al pie de las Cumbres. La
al altiplano, si no lo hacían a través de un paso poca fuerza que tengo, que son 2 mil hom-
conocido como Cumbres de Acultzingo. Todo bres, le disputará el paso. Esto se intentará
probablemente en la noche de hoy o mañana
33
“Ignacio Zaragoza a Benito Juárez”, Aculzingo,
abril 22 de 1862. bj, t. vi, cap. liii, doc 21. 35
“Ignacio Zaragoza a Ignacio Mejía”, Cumbres de
34
Le Prince Georges Bibesco, op. cit. Aculzingo, abril 27 de 1862. bj, t. vi, cap. liii, doc. 33.
149
muy temprano. No será difícil que fuercen como lo esperaba, sino en la tarde. Duró cinco Acción en las cumbres de
Acultzingo. Constantino
el paso, aunque les costará caro, porque es- horas. Empezó a las 14 horas y terminó a las 19. Escalante, en Las Glorias
toy resuelto a hacerles la mayor resistencia. Los resultados fueron pavorosos, según Za- Nacionales.
Me hacen falta 100 artilleros, porque con la ragoza, porque por cada mexicano caído hubo
deserción han concluido las dotaciones, que de diez a 12 franceses muertos. En cambio,
nunca estuvieron completas.36 Laurencez reportó únicamente dos muertos y
32 heridos. Las bajas francesas tuvieron que ser
Se dice que el ejército francés estaba for- necesariamente más altas, aunque no hayan lle-
mado por seis mil hombres y el mexicano por gado al número reportado por Zaragoza, por-
cuatro mil. En realidad, ambos ejércitos tenían que “su misma arrogancia” hizo que realizaran
el mismo número de siete mil a lo largo de la el ataque “de la manera más imprudente”. En
línea que ocupaban, pero los franceses que se todo caso, hecho el daño necesario, el Ejército
batieron en las Cumbres, según los partes de Mexicano se retiró en buen orden, protegido
Zaragoza, fueron más de tres mil y los mexi- por la brigada del general Porfirio Díaz.
canos que las defendieron, dos mil. Aunque las
escaramuzas empezaron la noche del día 28, La fuerza con que mandé ocupar las Cum-
conforme a lo previsto, el combate en forma se bres se componía de 2 mil hombres al mando
llevó a cabo el 29 de abril y no en la mañana, del General José María Arteaga, apoyado por
la brigada de Miguel Negrete, la de San Luis
de Mariano Escobedo y la de Michoacán de
“Ignacio Zaragoza a Benito Juárez”, Cumbres de
36 Mariano Rojo, siendo atacado lo menos por
Aculzingo, abril 28 de 1862. bj, t. vi, cap. liii, doc. 36.
150
3 mil hombres. Bajas nuestras de muertos y defender Puebla, pero quedó libre para batirse
heridos, no llega a 50 hombres, y eso porque únicamente con las tropas de Napoleón III.
muchos son nuevos en el servicio de las ar- Esa misma noche, algunos indicios le per-
mas; las del enemigo, de 500 a 600. mitieron saber que la batalla sería al día siguien-
te, no el 6, según había previsto. Así al dar las
La preocupación de Zaragoza por las le- cuatro de la mañana, colocó sus tropas según el
siones del general Arteaga no fue menor a los plan que había elaborado, tanto en los fuertes y
siniestros resultados que previó para la siguien- otros sitios estratégicos, cuanto principalmente
te batalla, antes de la de Puebla. Por lo pronto, en las calles desiertas de Puebla, ya que la ma-
dijo a Juárez: yoría de la población no era indiferente, como
en otros lugares, sino partidaria de la invasión.
Con sentimiento anuncio a usted que el ciuda-
Concentró a sus hombres al sur y al oriente de
dano General Arteaga fue herido en una pier-
la ciudad, y les dijo que eran unos vencedores.
na con fractura del hueso; perdimos también
Los más altos valores de la Nación, su decoro y
dos piezas de montaña, extraviadas en bosques
su dignidad descansaban confiadamente sobre
elevados, de donde no pudieron sacarse. Hoy
sus hombros de gigantes.
están éstos subiendo sus trenes que acaso me
acabarán, porque son como 200 carros. Pe- Soldados: os habeis portado como héroes com-
lean muy bien los franceses; pero los nuestros batiendo por la Reforma… No una, sino infi-
matan bien… Con otros cuatro como éste no nidad de veces habeis hecho doblar la cerviz a
llegaría un francés a México...37 vuestros adversarios… Nuestros enemigos son
los primeros soldados del mundo, pero voso-
A pesar de haber querido librar este segun-
tros sois los primeros hijos de México...38
do combate, antes de que los franceses llegaran
a Puebla, Zaragoza no pudo hacerlo. Disponía Contaba con dos baterías de artillería de
de cuatro mil hombres, pero carecía de arti- batalla y dos de montaña, cubrió los fuertes
llería, porque había perdido algunas piezas en con 1 200 hombres y formó a otros 3 500 en
las montañas y, sobre todo, porque no le había cuatro columnas de infantería con una bate-
quedado ni un solo artillero. Los pocos que te- ría de batalla y una brigada de caballería por
nía habían desertado. Luego entonces, no po- el lado del camino a Amozoc. El ala derecha
dría hacer daño al enemigo, ni hacerle mayor mexicana fue cubierta por las tropas de Oaxaca
número de bajas, ni desgastar sus equipos, ni dirigidas por Porfirio Díaz. El centro por las
minar su moral, ni detenerlo antes de su llega- del Estado de México, de Felipe Berriozábal,
da a Puebla. y de San Luis Potosí, de Francisco Lamadrid.
La izquierda se apoyó en el cerro de Acueya-
L a batalla metepec ubicado en el norte de la ciudad y en
cuya cumbre se ubican los Fuertes de Loreto
de P uebla y Guadalupe, con el general Miguel Negrete a
la cabeza de la Segunda División de Infantería.
El 4 de mayo ordenó al General Tomás
La artillería sobrante la colocó en los fortines
O’Horan que con sus dos mil hombres desalo-
y los reductos dentro de Puebla, quedando al
jara de Atlixco a los mexicanos jefaturados por
mando del general Santiago Tapia con la briga-
Leonardo Márquez, con 1 200 caballos, para
da de Michoacán.
evitar que se reunieran con los franceses. Ya no
A partir de este momento empezaron sus
pudo disponer de esos dos mil hombres para
partes telegráficos al presidente Juárez, quien
37
“Ignacio Zaragoza a Benito Juárez”, Palmar, abril 38
Zaragoza, “Proclama al amanecer”, Puebla, mayo 5
29 de 1862. bj, t. vi, cap. liv, doc 3. de 1862, 4 de la mañana. bj, t. vi, cap. lv, doc. 1.
151
había enviado a Puebla a un telegrafista con Gracias a los partes que rindieron al termi- Batalla del 5 de mayo de 1862.
instrucciones de que le informara paso a paso nar los combates, los generales Ignacio Zara- Anónimo, Museo Nacional
de las Intervenciones.
lo que estuviera ocurriendo en los frentes de goza, Ignacio Mejía, Miguel Negrete, Porfirio
batalla. Zaragoza no se lo permitió. Trasmitiría Díaz, Francisco Lamadrid, Felipe Berriozá-
únicamente los partes que él le dictara.39 bal, Antonio Álvarez, Morales Puente y los co-
roneles Félix Díaz y José Solís, así como al relato
39
Al final de un telegrama que envió a la ciudad de Mé- En México, del príncipe Bibesco, y a las Cartas
xico la mañana del 7 de mayo, dos días después de la batalla,
sobre la Guerra de México, de Guinard, ha sido
Zaragoza informó al presidente Juárez: “La persona que
usted me encarga que esté en la oficina telegráfica no podrá posible reconstruir la batalla de Puebla.40
decirle sino lo que yo le transmita, de modo que yo tendré
que participar cuanto ocurra de interés, para evitar noticias porque esta gente es mala en lo general, y sobre todo, muy
falsas que en la traidora cuanto egoísta Puebla circulan. Esta indolente y egoísta... ¡Qué bueno sería quemar a Puebla!
ciudad no tiene remedio”. Este tono lo mantuvo en otras Está de luto por el acontecimiento del día 5. Esto es triste
comunicaciones, quejándose por el nulo apoyo económico y decirlo. Pero es una realidad”.
material que había recibido de sus habitantes. El 9 de mayo 40
Partes de Ignacio Zaragoza al Presidente Juárez y
escribió: “En cuanto al dinero, nada se puede obtener aquí, partes rendidos al General Zaragoza por los jefes de las uni-
152
A las 9:30 horas, Zaragoza tuvo a la vista la brigada del general Antonio Álvarez, que pro-
vanguardia del enemigo. “Tengo formado mi tegiera su flanco izquierdo. La línea de bata-
campo a suburbios de la ciudad. Acaso den- lla mexicana formó un ángulo que se exten-
tro de dos horas estaremos combatiendo”. A dió desde Guadalupe hasta un sitio conocido
las 10:45 horas se desplegó ante sus ojos todo como Plaza de Román, frente a las posiciones
el ejército francés. El suyo, “listo para atacar y enemigas. Al mismo tiempo, situó al general
resistir”.41 Lamadrid con las tropas potosinas y dos piezas
Al mediodía “se oye un cañonazo –dice de artillería en el camino que conectaba a la
el príncipe Bibesco-, uno solo: ha partido del ciudad con la garita de Amozoc. La otra línea
fuerte de Guadalupe”. Zaragoza informó que de batalla la cerró Porfirio Díaz con la división
el fuego de artillería de ambos lados se había Oaxaca, auxiliado por los escuadrones de lan-
iniciado a las 12.42 Luego, silencio. No hubo ceros de Toluca y Oaxaca.
más partes telegráficos a México. Ante la incer- Los franceses continuaron su avance, co-
tidumbre, el gobierno de Juárez hizo salir pre- locaron sus baterías frente a Guadalupe y de-
cipitadamente al general Florencio Antillón, al volvieron el fuego hecho contra ellos, pero
mando de dos batallones de Guanajuato, de- al cabo de una hora y cuarto de fuego no le
jando a la capital prácticamente desprotegida. habían hecho ningún daño, a pesar de haber
Mientras tanto, en Puebla, los franceses agotado la mitad de sus municiones. Debieron
avanzaron en orden de oriente a poniente. haberse situado mucho más cerca. Los zuavos
Zamacois dice que Almonte y Haro habían —regimiento de élite de la infantería france-
propuesto el ataque sobre Puebla, a partir del sa—, divididos en dos columnas, iniciaron su
ex convento del Carmen, situado al sur de la ascenso hacia Guadalupe, seguidos por los za-
ciudad; pero Laurencez ordenó que cuatro mil padores; se perdieron de vista en una hondo-
hombres aproximadamente, protegidos por su nada antes de llegar y resurgieron frente a la
artillería, avanzaran hacia los fuertes, mientras fortificación disparando con orden. El fuego
mantuvo en reserva al resto de su infantería. mexicano, no menos ordenado que el otro, los
Zaragoza, que esperaba en Puebla el ataque detuvo en seco. No se oía más que un silbido
principal, replanteó de inmediato su plan de no interrumpido de balas de fusil y de cañón.
batalla y movilizó sus tropas hacia las faldas El fuerte erizado de fusiles no dejaba de vo-
del cerro. Ubicó entre los dos fuertes al Sex- mitar metralla. Cayeron los abanderados fran-
to Batallón de la Guardia Nacional del estado ceses. Enseguida, los soldados de Berriozábal
de Puebla, bajo el mando del entonces coro- embistieron a bayoneta calada, lo que obligó a
nel Juan Nepomuceno Méndez, que rechazó los castigados asaltantes a retirarse en relativo
el primer ataque. Para apoyarlo, hizo avanzar buen orden, hasta ponerse fuera de su alcance.
las fuerzas de Berriozábal a paso veloz, entre Se reorganizaron y trataron otra vez de
las rocas, hasta quedar situadas en la hondo- tomar el fuerte. Apoyados por el primer y se-
nada que separa a Loreto y Guadalupe, y a la gundo regimientos de Infantería de Marina, se
abalanzaron sobre la línea mexicana, siendo re-
dades militares que tomaron parte en el encuentro, Miguel
cibidos al pie de los fuertes de Guadalupe y Lo-
Negrete, Porfirio Díaz, Félix Díaz, José Solís, Felipe B. Be-
rriozábal, Antonio Álvarez, Morales Puente, Ignacio Mejía reto a bayoneta calada, detenidos y rechazados.
y Francisco Lamadrid. bj, t. vi, cap. lv, docs. 12-22. Por En el mismo momento tenía lugar un combate
otra parte, relatos de Bibesco, Au Mexique, y de Captain P.
Guinard, “Lettres sur la guerre du Mexique”, Revue Retros- en la llanura entre dos compañías de zapadores
pective, Juillet 1892, pp. 25, 92 y 172. franceses y la caballería mexicana, que las ata-
41
“Telegrama de Ignacio Zaragoza al ministro de Gue-
rra”, Puebla, mayo 5 de 1862, recibido en México a las diez có por la retaguardia, haciendo que se reple-
y cuarenta y cinco de la mañana. bj, t. vi, cap. lv, doc. 3. garan. Finalmente, los carabineros de Pachuca
42
“Telegrama de Ignacio Zaragoza al ministro de Gue-
entraron a la carga sobre los restos franceses
rra”, Puebla, mayo 5 de 1862, recibido en México a las doce
y veintiocho minutos del día. bj, t. vi, cap. lv, doc. 4. dispersos, les hicieron fuego con sus carabinas
153
y los persiguieron a mandobles de sable y hasta el cerro. En este momento se retiran las co-
a pedradas. El ejército imperial fue obligado a lumnas y nuestras fuerzas avanzan sobre ellas.
retirarse en toda la línea. Eran las 14 horas. Za- Comienza un fuerte aguacero.46
ragoza liberó la línea telegráfica.
Brillaba todavía el sol de la tarde, cuando
Acaba de reconcentrarse [el enemigo] ama- otro telegrama recibido de Puebla desató en
gando a esta plaza por la línea de Oriente México el júbilo y el entusiasmo general:
y es probable que por este rumbo vuelva a
comenzar el ataque. En estos momentos ha Las armas del Supremo Gobierno se han cu-
cesado el fuego del todo… El entusiasmo de bierto de gloria. El enemigo ha hecho esfuer-
la plaza es muy satisfactorio. 43 zos supremos por apoderarse del Cerro de
Guadalupe, que atacó por el Oriente a derecha
A las 14:30 horas, el general Santiago Ta- e izquierda durante tres horas. Fue rechazado
pia informó telegráficamente a México que la tres veces en completa dispersión y en estos
brigada de Morelia había dispersado a los zua- momentos está formada en batalla, fuerte de 4
vos y que su caballería trataba en esos momen- mil hombres y pico, frente al Cerro, la fuerza
tos de cortarlos.44 A esa misma hora, Lorencez de tiro. No lo bato, como desearía, porque el
dispuso otro asalto. Dirigió nuevamente hacia Gobierno sabe que no tengo para ello fuerza
Guadalupe a los cazadores de Vincennes y al bastante. Calculo la pérdida del enemigo que
regimiento de zuavos, mientras lanzaba hacia llegó hasta los fosos de Guadalupe en su ata-
la derecha de la línea mexicana a las tropas que que, en 600 y 700 entre muertos y heridos.
se habían batido antes. Zaragoza no esperó el 400 habremos tenido nosotros.47
ataque. Ordenó que salieran a su encuentro los
zapadores de San Luis al mando del general La historia ha sintetizado e inmortalizado
Lamadrid y se libró un terrible combate que en las palabras con las que concluyó dicha jorna-
lugares y momentos fue de cuerpo a cuerpo. da: los franceses se batieron con valor, pero con
Los franceses tomaron una casa de las faldas torpeza. Las armas nacionales se han cubierto
del cerro y se escondieron en ella, pero fueron de gloria. El último parte telegráfico del día
desalojados por los zapadores; la recobraron y lo remitió directamente el general Zaragoza
de nuevo fueron expulsados. “Son las cuatro al presidente de la República. La batalla había
—dice el Príncipe Bibesco—, se ha marchado concluido.
desde las cinco de la mañana y batido desde
Los franceses han llevado una lección muy se-
las doce del día… El general Laurencez da la
vera, pero en obsequio de la verdad, diré que
señal de retirada”.45 México, a su vez, recibió el
se han batido como bravos, muriendo una
siguiente parte telegráfico de Zaragoza:
gran parte de ellos en los fosos de las trinche-
Dos horas y media nos hemos batido. El ene- ras de Guadalupe. Sea para bien, señor Presi-
migo ha arrojado multitud de granadas. Sus dente. Deseo que nuestra querida Patria, hoy
columnas sobre el cerro de Loreto y Guada- tan desgraciada, sea feliz y respetada de todas
lupe han sido rechazadas y seguramente atacó las naciones.48
con 4 mil hombres. Todo su impulso fue sobre 46
“Telegrama de Ignacio Zaragoza al ministro de Gue-
rra”, Puebla, mayo 5 de 1862, recibido en México a las cin-
co y quince minutos de la tarde. bj, t. vi, cap. lv, doc. 7.
43
“Telegrama de Joaquín Téllez al ministro de Gue- 47
“Telegrama de Ignacio Zaragoza al ministro de
rra”, Puebla, mayo 5 de 1862, recibido en México a las dos Guerra”, Puebla, mayo 5 de 1862, recibido en México a
y minutos de la tarde. bj, t. vi, cap. lv, doc. 5. las cinco y cuarenta y nueve minutos de la tarde. bj, t. vi,
44
“Telegrama de Santiago Tapia al ministro de Gue- cap. lv, doc. 9.
rra”, Puebla, mayo 5 de 1862, recibido en México a las dos 48
“Telegrama de Ignacio Zaragoza al Presidente Juá-
treinta minutos de la tarde. bj, t. vi, cap. lv, doc. 6. rez”, Puebla, mayo 5 de 1862, recibido en México a las siete
45
Le Prince Georges Bibesco, op. cit. y tres minutos de la noche. bj, t. vi, cap. lv, doc. 10.
154
El 6 de mayo, a las 7:30 horas, el general Za- El general Santiago Tapia, a su vez go-
ragoza recibió a las tropas del general Tomás bernador y comandante general de Puebla,
O’Horan, que habían salido a desalojar de At- reportó telegráficamente a México: “Dos fuer-
lixco a Márquez e impedir su reunión con los
49
“Telegrama de Ignacio Zaragoza al ministro de la
franceses. El resto del día no hubo ninguna
Guerra”, Puebla, mayo 6 de 1862, recibido a las ocho y
novedad, salvo el desplazamiento del enemigo treinta y dos minutos de la noche. bj, t. vi, cap. lv, doc. 26.
mexicano a Cholula y del francés a un campa-
50
“Telegrama de Ignacio Mejía al Presidente Juárez”,
Puebla, mayo 8 de 1862, recibido a las siete cuarenta y un
mento más retirado. Zaragoza entendió que al minutos de la noche. bj, t. vi, cap. lv, doc. 43.
día siguiente éste atacaría o se retiraría, porque 51
“Telegrama de Ignacio Zaragoza al ministro de Gue-
rra”, Puebla, mayo 8 de 1862 recibido en México a las seis
era imposible que guardara esa posición. “Hoy treinta y un minutos de la tarde. bj, t. vi, cap. lv, doc. 41,
155
tes columnas de infantería salen de la hacien- carabineros les corrió la cortesía de tocar “esca- La batalla de Puebla. José
da de Los Álamos y forman sobre el camino. pe” y la tropa los despidió a gritos. Esa noche Cusachs, Museo Nacional
de Historia.
Una descubierta de caballería forma la cabeza Zaragoza informó:
de la columna que marcha sobre el camino de
Amozoc. En el centro se coloca la artillería. Al excelentísimo señor Presidente, aprecia-
Entra enseguida un grupo de cien caballos a ble señor y amigo: de nuevo doy a usted el
retaguardia de la artillería. Finalmente cierra la parabien. El orgulloso ejército francés se ha
columna un cuerpo de infantería que desapa- retirado, pero no como lo hace un ejército
rece entre las sinuosidades del camino, a cosa moralizado y valiente. Nuestra caballería lo
de mil 200 metros de la garita de Amozoc”.52 rodea por todas partes. Recursos pecuniarios,
Entonces, la retirada de los seis mil era verdad. señor Presidente, para no esterilizar nuestro
Destino: San Agustín del Palmar. Disipada triunfo. Su campamento es un cementerio.
toda duda, su partida fue saludada por la ar- Está apestado y se conoce, por las sepulturas,
tillería republicana; la banda de guerra de los que muchos heridos se les han muerto.53
52
“Telegrama de Santiago Tapia al ministro de Gue-
rra”, Puebla, mayo 8 de 1862, recibido en México a las siete 53
“Telegrama de Ignacio Zaragoza al Presidente Juá-
y diez minutos de la noche. bj, t. vi, cap. lv, doc. 42. rez”, Puebla, mayo 8 de 1862, recibido en México a las
156
Mientras las recargadas líneas telegráficas partir de entonces, tomó el asunto entre sus
volvían a la normalidad, la conmoción que hubo manos y decidió enfrentar él mismo al invasor,
en Europa, Estados Unidos y el resto del mun- con el apoyo de las fuerzas armadas y bajo la
do no fue comparable a la que se produjo en dirección de su gobierno.
México. En el mundo hubo sorpresa, increduli-
dad, pasmo, admiración. Las relaciones entre los
gobiernos, las estrategias de las cancillerías y el
B ibliografía
movimiento de la opinión pública cambiaron se Bibesco, Georges, Au Mexique, 1862, combats et
readaptaron o se reajustaron. A partir de enton- retraite des six milles, Paris, Plon, Nourrit et
ces, nada fue igual. Pero el terremoto que sacu- Cie, 1887.
dió las conciencias y desquició las emociones de Díaz, Porfirio, Memorias, México, Editorial El li-
México fue epopéyico, grandioso, colosal. bro francés, 1922.
Lo que había empezado como una gue- , Memorias, 2 tt., México, conaculta,
rra entre dos ejércitos enemigos se convirtió, 1994 y 2003.
a partir del 5 de mayo, en una guerra entre la Garfias Magaña, Luis, La batalla del cinco de
Nación mexicana y el ejército imperial francés. mayo de 1862, México, Secretaría de Gober-
Y si antes, cansado el pueblo por más de medio nación-inehrm, 1992.
siglo de encarnizadas guerras fratricidas, muti- Guinard, Captain P., “Lettres sur la guerre du
laciones territoriales y saqueos del extranjero, Mexique”, Revue Retrospective, Juillet 1892.
no había organizado sus milicias ni formado Jorge L. Tamayo, introducción, selección y notas,
guerrillas para apoyar al Ejército Mexicano, a Benito Juárez, Documentos, discursos y corres-
pondencia, México, fce, 1972.
nueve y cincuenta y cinco minutos de la noche. bj, t. vi,
cap. lv, doc. 45.
I ntroducción
Este 2013, entre el 17 de marzo y el 17 de mayo, se cumplieron 150 años del Sitio de Puebla,
el cual finalizó con la rendición de los generales jefes, oficiales y elementos de tropa del Ejército
Mexicano que defendieron esa plaza del asedio impuesto por el Ejército Francés, en el contexto de
la intervención armada que Francia llevó a cabo en México entre 1862 y 1867. Sin lugar a dudas,
el referido hecho de armas constituye uno de los más notables, no sólo de la historia mexicana,
sino de la historia militar, tanto por la heroica defensa realizada por el Ejército de Oriente y la mag-
nitud de las operaciones que defensores y sitia- circunstancia determinada, sino que, desde la
dores realizaron, como por las características perspectiva de la historia de vida,1 se trata de
de la rendición llevada a cabo por el general conocer al personaje en su circunstancia, expli-
Jesús González Ortega, comandante en jefe carlo como el resultado de una época, “convivir
de las tropas sitiadas. La finalización del Sitio con sus batallas y sus esfuerzos”2 por trans-
de Puebla en mayo de 1863 constituye un cla- formar su tiempo. Lo anterior evita el riesgo de
ro ejemplo de cómo se rinde una plaza asedia- caer en la hagiografía y reproducir las bases de
da que ya no puede seguir defendiéndose. Sin la llamada “historia de bronce”. En este sen-
restarle méritos a la función de armas del 5 de tido, ¿cómo entender a Jesús González Orte-
mayo de 1862, el sitio referido constituye la ver- ga en el contexto de la lucha por la definición
dadera batalla de Puebla. del Estado nacional? El historiador británico
Estudiar la guerra así como la vida y la Robert Gittings explicó que los grandes mo-
obra de sus protagonistas es una labor atrac- vimientos sociales y económicos, así como la
tiva, pero riesgosa: no se trata sólo de exaltar
virtudes tales como el heroísmo, el valor o la 1
Para una definición de la Historia de vida véase Ale-
jandro Moreno, “Historias de vida e investigación”, en
General Jesús González audacia de quienes tomaron las armas en una Miguel Martínez, et al., Ciencia y arte en la metodología
Ortega. Anónimo, Museo cualitativa, pp. 203-225.
Regional de Puebla. *enp-Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, unam. 2
Hernán Díaz Arrieta, et al., Arte de la Biografía, p. 27.
159
historia política deben ser materia de trabajo ron que la tarea era a largo plazo y, sólo hasta
para el biógrafo.3 1867, triunfante la República, pudieron poner
De esta manera, para entender al personaje manos a la obra. Sin embargo, en el tránsito de
es preciso ubicarlo dentro de una gran corriente la vieja era santanista a la era liberal surgirían
de transformaciones radicales y, en el caso que hombres como González Ortega que, quizás
nos ocupa, una de ellas fue la creación del ciu- sin saberlo, coadyuvaron a sentar las bases del
dadano-soldado4 en México. La combinación nuevo proyecto militar. Las siguientes líneas se
no era una casualidad porque primero se debía abocán a examinar el papel que jugó González
ser ciudadano, esto es, un individuo consciente Ortega en el proceso de construcción de la fi-
de sus derechos y deberes, y luego soldado, es gura a la que se ha hecho alusión.6
decir, un defensor de la Patria. Uno de los pro-
pósitos del movimiento de la Reforma Liberal
era crear un cuerpo militar ciudadanizado, que
L a forja
se compusiera de individuos conscientes, libres del ciudadano -
y comprometidos con la construcción y la de-
soldado
fensa de un orden social. Dicha figura apareció
con la Revolución Francesa, cuando se confor- Jesús González Ortega nació el 19 de enero de
maron cuerpos de ejército integrados por vo- 1822 en la hacienda de San Mateo de Valparaíso,
luntarios que iban a defender la Revolución del en el estado de Zacatecas.7 Sus padres fueron
acoso de las monarquías europeas.5 Asimismo, Laureano González y María Mateos Ortega.
el ciudadano-soldado era también el soldado Cursó la carrera de abogado en la ciudad de
de la Patria. Guadalajara, pero no la terminó y regresó a
Una de las iniciativas que con mayor clari- su estado natal para dedicarse al periodismo.
dad plantearon los liberales era deshacerse del Identificado con el Partido Liberal, incursionó
viejo militarismo que había sacudido al país en la política como opositor a la última dicta-
durante el primer cuarto de siglo de vida inde- dura de Antonio López de Santa Anna.
pendiente y cuyo epítome era Antonio López Al triunfo del Plan de Ayutla, fue jefe po-
de Santa Anna. Sin embargo, los liberales eran lítico en Tlaltenango. Después fue diputado al
conscientes de que no se podía prescindir de Congreso constituyente que se reuniría en la
la creación de una fuerza armada, sobre todo ciudad de México, pero no llegó a ocupar el
porque México había transitado —y habría de cargo. Se ignoran las razones. En 1858, al es-
transitar— por conflictos armados internacio- tallar la Guerra de Reforma, era diputado en el
nales y peligros de guerra intestinas. El gran Congreso del estado de Zacatecas y, en octubre
proyecto era la creación de un ejército insti- de ese año, se hizo cargo de la gubernatura.8
tucionalizado y profesionalizado, que se con- Hombre radical, comenzó a aplicar en
formara por ciudadanos-soldados conscientes Zacatecas la legislación reformista, aun antes
de la tarea en la que participaban. No obstan- de que el presidente Juárez la formalizara en
te, ante la premura para conformar a la nueva el puerto de Veracruz. Asimismo, ante la emer-
fuerza y las conflagraciones que no tardaron en gencia de la guerra y amagada su entidad por
estallar (la Guerra de Reforma y la de Interven- las fuerzas conservadoras de Leonardo Már-
ción), los gobernantes liberales tuvieron que quez, se vio en la necesidad de improvisarse
seguir echando mano del viejo recurso de la
conscripción mediante la leva. Ellos entendie-
6
Supra, p. 2
7
Manuel Arellano, Rotonda de los Hombres Ilustres, p.
3
Robert Gittings, La naturaleza de la biografía, pp. 112; Jorge Tamayo, Benito Juárez. Documentos, discursos y
56-57. correspondencia, t. xv, p. 991.
4
Roger Caillois, La cuesta de la guerra, pp. 133-135. 8
Los datos anteriores han sido tomados de Tamayo,
5
Ibidem. op. cit., p. 991.
160
como jefe militar.9 Cabe aquí preguntarnos completa. Según González Ortega, al carecer
si su proceder era también una reivindicación de artillería, sus tropas tuvieron que sufrir a
de la antigua Milicia Cívica de Zacatecas10 en pecho descubierto los disparos de las piezas
tiempos del gobernador Francisco García Sa- accionadas por los artilleros conservadores; no
linas.11 Entre 1858 y 1859, González Ortega obstante, lograron hacer retroceder al enemigo
obtuvo un conjunto de victorias que lo po- y sobre el campo quedaron los cuerpos de va-
sicionaron como uno de los más capaces co- rios jefes y oficiales conservadores.14
mandantes liberales. Por ejemplo, ya en 1859 La derrota conservadora en Peñuelas
derrotó en Sombrerete a los generales conser- preocupó a Miguel Miramón, quien se dirigió
vadores Adrián Woll y Rómulo Díaz de la Vega hacia el centro del país con el fin de intentar de-
(ex presidente de la República).12 Hasta este tener el avance de los constitucionalistas. El 10
momento, como se ha dicho, González Ortega de agosto, se enfrentaron en Silao, Guanajua-
había mostrado ser un solvente pero secunda- to, las fuerzas de González Ortega y Miramón.
rio comandante liberal. Su estrella empezó a Durante la noche y en medio de un terreno
despuntar a medida que declinaba Santos De- anegado, el zacatecano movió a sus tropas ha-
gollado, el pundonoroso comandante en jefe cia posiciones más favorables, sin que Miramón
del ejército defensor de la Constitución. se percatara de ello.15 Cuando el Joven Macabeo
se dio cuenta del movimiento realizado por el
9
Esta sería una característica de la mayoría de los gene- 14
Ibidem; véase también José María Vigil, “La Refor-
rales liberales que sobresalieron en las guerras de Reforma ma”, en Vicente Riva Palacio, et al., México a través de los
e Intervención. siglos, t. ix. Cumbre, México, s/f, pp. 424-425.
10
Sobre la milicia cívica véase Jorge Alberto Lozoya, El 15
Daniel Moreno Díaz, Los hombres de la Reforma, p.
Ejército Mexicano, pp. 26-30. 216.
11
Para datos biográficos de Francisco García Salinas, 16
M. Cambre, op. cit., p. 395.
véase Francisco Sosa, Biografías de mexicanos distinguidos, 17
J. M. Vigil, op. cit., p. 427; Miguel Galindo y Ga-
pp. 235-237. lindo, La gran década nacional o relación histórica de la
12
Tamayo, op. cit., p. 991. Guerra de Reforma, intervención extranjera y gobierno del
13
Manuel Cambre, La Guerra de Tres Años. Apuntes archiduque Maximiliano. 1857-1867, t. i, pp. 423-425.
para la historia de la Reforma, p. 384. 18
Ibid., p. 427.
161
do del general Felipe Berriozábal, se incorpo- fin de desalojar a los conservadores de ahí. Para Batalla de Silao.
Francisco de P. Mendoza,
raron cuando el combate terminaba ya.19 En el mes de septiembre sólo estas ciudades, Pue-
Museo de la Alhóndiga
contraste, la citada fuente afirmó que las tro- bla y la ciudad de México, estaban en poder de Granaditas.
pas de Miramón sólo constaban de 3 28420 y, de los conservadores. Las fuerzas de González
por tanto, las posibilidades de triunfo parecían Ortega pusieron sitio a la capital de Jalisco y en
ser mínimas. El general liberal Jesús Lalanne, noviembre ésta cayó no sin que antes tuviesen
quien participó en la batalla siendo un joven lugar, con apoyo de González Ortega, las ne-
oficial, afirmó que Miramón estuvo a punto de gociaciones entre el general en jefe liberal San-
ser capturado, mas logró saltar una cerca y huir tos Degollado y el representante de Inglaterra
no sin antes perder su sombrero y su caballo.21 George B. Mathew, en las que se proponía la
El triunfo en Silao le abrió a los consti- ratificación de las Leyes de Reforma, promul-
tucionalistas el acceso al Valle de México. Sin gadas por el gobierno de Juárez en el puerto
embargo, quedaba aún una tarea pendiente: de Veracruz, la reunión de un congreso que
la toma de la ciudad de Guadalajara, que se redactara una nueva Constitución y el nombra-
hallaba en manos de los conservadores. Reor- miento de un presidente interino por parte del
ganizado el ejército liberal, se puso en marcha cuerpo diplomático. Todo ello fue rechazado
hacia la capital de la República pero, al llegar a por Juárez y supuso el eclipse definitivo de De-
Querétaro, retrocedió hacia Guadalajara con el gollado.22 Éste es un momento importante, ya
19
M. Cambre, op. cit., p. 396.
20
Ibid., p. 397. 22
Érika Pani, “La guerra civil”, en Javier Garciadiego,
21
Ibidem. et al., Gran historia de México. Ilustrada t. iv, De la Reforma
162
que a la par de su ascenso militar, González tado de México. Iba a tener lugar el acto final
Ortega comenzaba a tener un creciente prota- de la Guerra de Reforma. Al día siguiente, a
gonismo político, lo cual marcaría su actividad las ocho de la mañana, comenzaron las hos-
pública en los siguientes años. Cabe aclarar que tilidades. Si bien la batalla fue de corta dura-
esta circunstancia sería una característica de los ción (dos horas aproximadamente),28 esto no
ciudadanos-soldados de la Reforma: su cada hace menor el encarnizamiento con el que se
vez mayor participación en política. luchó. Un hecho que hace resaltar la pericia
Finalmente, como hemos dicho, Guadala- de González Ortega es que, al amanecer, Mi-
jara cayó en los primeros días de noviembre.23 ramón intentó flanquearlo por la izquierda y,
Hay que puntualizar que las operaciones fina- de inmediato, el zacatecano ordenó el cambio
les estuvieron bajo el mando del general Igna- de frente, con lo que las paralelas quedaron
cio Zaragoza debido a que González Ortega restablecidas.29 El posicionamiento de los li-
enfermó y fue trasladado a Teúl para su recu- berales era de la siguiente manera: la Primera
peración.24 Brigada de Michoacán y la ligera de Jalisco a la
A fines del citado mes, el ejército liberal se izquierda, la División de San Luis Potosí con
puso en marcha rumbo a la ciudad de México. la Segunda y la Tercera de Michoacán, y 30
La Guerra de Reforma tocaba su fin y los refor- piezas de artillería en el centro, las divisiones
mistas habían, por fin, encontrado un coman- de Zacatecas y Guanajuato a la derecha, y la
dante con la suficiente pericia para llevarlos al caballería en los flancos.30
triunfo. Cierto es que no se puede subestimar A las 8:15 de la mañana se rompió el fuego
la intensa labor organizativa de Degollado en toda la línea y de nuevo Miramón intentó
quien, con su febril actividad, puso las bases flanquear a los reformistas por la izquierda, a
para el triunfo final. Sin embargo, fue Gonzá- cuyo mando se encontraba Zaragoza, quien
lez Ortega quien supo coronar los esfuerzos de cargó contra los conservadores, apoyado por
su antecesor en la suprema jefatura de la fuerza la Primera Brigada de Michoacán, al mando
armada constitucionalista. Es preciso destacar del general Nicolás Régules y la ligera de Ja-
aquí que González Ortega siempre reconoció lisco.31 Mientras tanto, la División de San Luis
la autoridad de Degollado, inclusive en la hora y la Segunda Brigada de Michoacán, al mando
del triunfo final.25 de Silvestre Aramberri, atacaba de manera si-
A principios de diciembre, las fuerzas multánea y González Ortega, al frente de las
de González Ortega, que ascendían a 16 mil fuerzas de Zacatecas y Guanajuato, aprovechó
hombres,26 se acercaban al Valle de México, en el momento para avanzar sobre la retaguardia
tanto que Miramón sólo disponía de ocho mil del enemigo.32 Entonces, las tropas liberales vi-
soldados y 24 piezas de artillería de batalla y 16 vieron un momento de enorme peligro puesto
de montaña.27 Como puede verse, la diferencia que la caballería, al mando del general Mena,
era abrumadora, no obstante, Miramón con- no hizo el movimiento que había ordenado
fiaba, como siempre lo hizo, en su gran talento González Ortega: cargar sobre el rival apro-
militar para poder derrotar a los liberales. vechando su desconcierto. Fue necesario que
El día 21 ambas fuerzas se avistaron en las el general en jefe se pusiera personalmente al
inmediaciones de San Miguel Calpulalpan, Es- mando de los dragones liberales para obligarlos
163
Batalla de Calpulalpan.
Casimiro Castro, Museo
Nacional de Historia.
164
Batalla Cinco de Mayo. no había, en la actitud de González Ortega una regreso a la capital, González Ortega ocupó el
Patricio Ramos, postura marcada por el cálculo político, es de- cargo de presidente de la Suprema Corte de
Colección particular.
cir, una vez obtenido el triunfo, reconocía a los Justicia, para el que había sido electo, lo cual
arquitectos de la Reforma y se replegaba a un lo convertía en virtual sucesor del primer man-
segundo plano, con lo cual su popularidad (y datario. Hasta aquí, el zacatecano cumplía con
con ella sus aspiraciones políticas) podría verse creces el papel del ciudadano-soldado.40 Sin
incrementada. embargo, comenzaba a perfilarse un conflic-
to que en los años posteriores se agudizaría:
39
González Ortega dejó el ministerio para ponerse al
frente de las tropas que irían a vengar los asesinatos de Mel-
chor Ocampo, Santos Degollado y Leandro Valle a manos valuable ayuda del entonces coronel Porfirio Díaz aplastó a
de las fuerzas conservadoras de Leonardo Márquez y Félix Márquez en Jalatlaco, Estado de México. Véase J. Tamayo,
Zuloaga, y que habían tenido lugar en el transcurso de junio op. cit., pp. 991-992.
de 1861. El 13 de agosto de ese año, don Jesús, con la in- 40
Véase supra, p.2.
165
tega ofreció sus servicios y los de la fuerza a su en jefe dos alternativas: hostilizar al invasor en
mando al gobierno de la República. De manera Orizaba y aprovechar las estribaciones de la
irónica, la jefatura de las operaciones militares Sierra Madre Oriental para obligarlo al replie-
contra la invasión, una vez que ésta fue un he- gue hacia la costa, lo cual había sido el plan
cho, quedó a cargo de un antiguo y brillante maestro de Zaragoza antes y después del 5 de
subordinado de González Ortega: Ignacio Za- mayo o atrincherarse en Puebla y ahí esperar a
ragoza. Tras la batalla del 5 de mayo de 1862 y pie firme a los franceses, sabedor de que éstos
la posterior retirada de los franceses a Orizaba, intentarían vengar la afrenta. Eligió la segun-
González Ortega fue comisionado para des- da opción.42 Quizás Ortega pensaba que, si se
alojarlos de allí. El plan general de Zaragoza había logrado detener una vez a los franceses,
consistía en obligar a los invasores a retroceder se les podría frenar de nuevo con base en for-
hasta la costa y ahí, el clima y las enfermedades zarlos a gastar sus recursos en un sitio largo y
harían el resto. A tal efecto, los días 13 y 14 de costoso43 para que luego, debilitados, se vieran
junio de 1862, el general zacatecano fracasó de en la imperiosa necesidad de retirarse hacia la
manera estrepitosa en su intento por apoderar- costa y quizás a rendirse allí. Una vez tomada
se del estratégico Cerro del Borrego, a un lado su decisión, Ortega se dedicó a hacer acopio
de Orizaba, con el fin de hostilizar desde allí a 42
En su análisis militar sobre la Intervención Francesa
los franceses y forzarlos a evacuar la ciudad.41 en México, el general Jesús de León Toral cuestionó con
severidad esta decisión de González Ortega puesto que, a
juicio suyo, desperdició la oportunidad que brindaban las
P uebla 1863 posiciones en Maltrata y Acultzingo, en la Sierra Madre
Oriental, para detener ahí al invasor e impedir su arribo
al Altiplano. Jesús de León Toral, Historia militar. La in-
Tras la derrota en el Cerro del Borrego, Or- tervención francesa en México, pp. 145-146. Sin embargo,
tega se replegó a Tehuacán y cabe preguntar- Ralph Roeder ha señalado que, a juicio de González Or-
tega —quien contó en este punto con pleno respaldo del
se si este revés influyó en él para que, cuando presidente Juárez— era preferible apostar a una encarniza-
se hiciera cargo de la jefatura del Ejército de da defensa de Puebla con las condiciones lo más ventajosas
posible. Lo anterior, obligaría al enemigo a consumir sus
Oriente, decidiera concentrar la defensa en la recursos humanos y materiales en un prolongado sitio y, de
ciudad de Puebla. En efecto, el 8 de septiem- manera hipotética, se vería obligado a levantarlo y a retirar-
se. Quizás Ortega consideraba que un segundo revés ante
la misma plaza haría del todo inviable la intervención en
41
Alain Gouttman, La intervención en México. El espe- México. Véase Ralph Roeder, Juárez y su México, p. 727.
jismo americano de Napoleón III, p. 127. 43
Ídem.
166
167
fuego eran remotas. Estaba claro que Gonzá- varios lograron escapar,54 entre ellos González
lez Ortega y sus generales se encontraban de- Ortega quien, una vez libre, se dirigió a San
cididos a prolongar el sitio o, en todo caso, a Luis Potosí para ponerse a las órdenes del pre-
venderle al invasor muy cara la ocupación de la sidente y, acto seguido, reasumió el gobierno
plaza. El desánimo comenzó a cundir entre los de Zacatecas.55
sitiadores, el fantasma de la Zaragoza españo-
la51 comenzó a recorrer su campamento.
En algún momento, Forey intentó negociar
E l ciudadano -
con González Ortega con el fin de que desco- soldado contra
nociera al gobierno de Juárez y se uniera a los
el ciudadano -
franceses, pero la iniciativa fue rechazada por el
comandante liberal. Sin embargo, de manera presidente
abrupta, las esperanzas mexicanas de prolongar
el sitio se desvanecieron cuando, al intentar intro- En el inicio de 1864, González Ortega vol-
ducir un convoy con víveres y parque en la plaza, vió a la actividad militar y fue nombrado jefe
Comonfort fue derrotado por el general François del primer cuerpo del Ejército de Occidente,
Achille Bazaine en San Lorenzo, el 8 de mayo. pero ahora los resultados le fueron adversos:
Así se dieron cuenta los franceses de que las cosas no pudo evitar la ocupación de la ciudad de
no iban bien en la ciudad asediada. Enterados del Durango por el enemigo y, entre agosto y
desastre, González Ortega y sus generales consi- septiembre, fue derrotado con estrépito en
deraron romper el sitio o capitular. Finalmente, Estanzuela y Majoma.56 Quizás, para enton-
sin víveres ni parque que aseguraran una defensa ces, su principal interés no estaba centrado
prolongada de la ciudad, se rindieron sin condi- en la defensa militar, sino en cuestiones de
ciones, no sin antes dispersar al ejército y destruir intriga política. En efecto, al comenzar el
el escaso parque que quedaba, junto con el arma- año citado, un grupo de liberales encabeza-
mento. La conclusión a la que llegó José María dos por Manuel Doblado pidieron a Juárez
Vigil pone en alto la pericia y bizarría de Gonzá- que renunciara a la Presidencia a efecto de
lez Ortega y el ejército a su mando: que fuera sustituido por el presidente de la
Suprema Corte de Justicia, es decir, el ge-
Después de un sitio de sesenta y dos días, los neral González Ortega.57 El argumento era
valientes defensores de Puebla sucumbían, que así, quizás se podría negociar con el
no a las armas de un enemigo poderoso, sino invasor el final de la guerra. Por supuesto,
a los horrores del hambre y a la falta de muni- Juárez rechazó la iniciativa. Era el inicio de
ciones de guerra. Se había perdido una plaza un conjunto de presiones, en las que se vería
pero se había salvado el honor de México.52 involucrado nuestro personaje para obligar a
Juárez a separarse del cargo.
Puesto que los prisioneros se habían ne- En el mes de noviembre, sin mando de
gado a no hacer armas contra el Ejército Fran- tropas, don Jesús se encontraba en la ciudad
cés y a permanecer en los sitios de residencia de Chihuahua, sede del gobierno federal, y
que se les asignaran, se les condujo a Veracruz en una nota al ministro de Relaciones y Go-
para ser embarcados a Francia.53 En el trayecto, bernación, Sebastián Lerdo de Tejada, afirmó
51
Recuérdese que durante la guerra en España, entre 54
Ibid., pp. 115-116. Vigil afirma que, puesto que no
1808 y 1813, las tropas de Napoleón I impusieron dos cos- habían hecho compromiso alguno con el invasor, el honor
tosos sitios a la ciudad de Zaragoza y que no significaron un de los cautivos quedaba a salvo y no tenían razón alguna
triunfo definitivo; por el contrario, sólo fueron una terrible para no intentar la fuga.
sangría en recursos humanos y materiales. 55
J. Tamayo, op. cit., p. 992.
52
J. M. Vigil, op. cit., t. 10, p. 113 56
Ibid., p. 992.
53
Ibid., p. 114. 57
Ibid., p. 992; J. M. Vigil, op. cit., t. 10, p. 159.
168
Toma de la penitenciaría que el periodo presidencial de Juárez estaba y confiado en que al final del año ocuparía la
de San Javier cerca de Puebla, por finalizar y ante la imposibilidad de llevar Presidencia.61 Sin embargo, en noviembre de
el 29 de marzo de 1863.
Jean Adolphe Beaucé, a cabo elecciones debía entregar el mando al ese año Juárez prorrogó su mandato en vir-
Colección particular. titular del Poder Judicial. tud de que era imposible convocar a eleccio-
La respuesta del ministro fue contun- nes mientras durara la ocupación del país.62
dente: el cuatrenio de Juárez aún no termi- Antes, en el mes de octubre de ese año,
naba puesto que había comenzado en 1861 había emitido un decreto en el que proscri-
y la cuenta era a partir de 1862, de modo bía a los funcionarios y militares de alto nivel
que aún le quedaba al presidente un año más que abandonaran el país mientras durara la
en el cargo.58 Asimismo, luego de deliberar ocupación extranjera.63 El decreto tenía un
si González Ortega aún conservaba el carác- destinatario: González Ortega, a quien se
ter de presidente de la Corte, se resolvió que acusó de haber abandonado el país, las tro-
lo era y que estaba facultado para suceder al pas a su mando, con su armamento, parque y
presidente si éste llegara a faltar.59 El general banderas, y su grado de general del Ejército
zacatecano acató de mala gana la resolución y Mexicano. La protesta del inculpado fue in-
solicitó licencia para salir del país. El gobier- útil. Permaneció en Estados Unidos y, a prin-
no se la otorgó a condición de que sólo pa- cipios de 1867, cuando la guerra se acercaba
sara por puntos no ocupados por el invasor.60 a su final, junto con el general José María Pa-
Para 1865, se encontraba en Estados Unidos toni, veterano de Puebla y partidario suyo, se
en busca de recursos para proseguir la lucha internó en el país y logró llegar a Zacatecas
58
J. M. Vigil, op. cit., t. 10, pp. 216-217/Tamayo, op. 61
E. Pani, “La intervención y el segundo imperio
cit., p. 992. 1861-1867”, en J. Garciadiego, et al., op. cit., p. 56.
59
J. M. Vigil, op. cit., t. 10, p. 217. 62
Ibidem.
60
J. Tamayo, op. cit., p. 992. 63
Ibidem.
169
170
cuestión contradictoria porque, si bien, como Lozoya, Jorge Alberto, El Ejército Mexicano, 3ª ed.,
parte del proceso de transformación de Méxi- México, Colmex, 1984, (Jornadas num. 65).
co, se trató de crear aquí una versión propia de Gouttmann, Alain, La Intervención en México
la figura del ciudadano-soldado, esto terminó 1862-1867. El espejismo americano de Napo-
por derivar en la conformación de esa nueva león III, México, Educación y Cultura, Ase-
élite militar, que muy pronto comenzaría a rei- soría y Promoción S. C.-Benemérita Univer-
vindicar derechos. sidad Autónoma de Puebla-Trama Editorial,
No obstante, es indudable que la actua- 2012.
ción de Jesús González Ortega, igual que la de Martínez Caraza, Leopoldo, Léxico histórico-
muchos otros civiles convertidos en militares, militar, México, inah, 1990, (Temas Bási-
contribuyó de manera decisiva a sentar las ba- cos y Manuales).
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Alicia Salmerón**
L a vida pública
xix
de Porfirio Díaz, como la de muchas de las figuras destacadas del siglo
mexicano, tuvo dos grandes facetas: la del Díaz-soldado y la del Díaz-estadista. Sólo
que la primera, la referida a la carrera militar del caudillo, ha sido en general eclipsada por
la del mandatario, tanto entre sus hagiógrafos como entre sus detractores —excepción hecha de las
biografías escritas en vida del propio Díaz, obras elaboradas con intenciones políticas muy precisas
y entre las cuales se cuentan las propias Memorias de don Porfirio.
Este eclipsamiento de una de las facetas del personaje —la del militar— también se ha dado en
los estudios de factura académica. En años recientes, por ejemplo, Paul Garner le ha brindado alguna
atención a la carrera militar de Díaz, pero en un balance final, su biografía ha terminado ocupán-
dose, ella también, mucho más del Díaz digna- que, aun si como gobernante buscó proyectar
tario.12 No podría ser de otro modo: Porfirio una imagen de sí mismo como gran héroe mi-
Díaz fue, sin duda, la figura política más des- litar —además de las biografías escritas por sus
tacada del México del último tercio del siglo colaboradores, Díaz se retrató y se hizo pin-
xix, tanto así que los años de su mandato son tar casi siempre con su uniforme de general y
hoy conocidos como el Porfiriato. De manera sus múltiples condecoraciones militares—,3 su
obra como dirigente político tuvo mucha ma-
*El presente texto retoma algunas de las ideas yor trascendencia y fue celebrada como tal, en
expuestas en Alicia Salmerón, “Sobre el Díaz-estadista y el
Díaz-soldado”, 2008. su momento, dentro y fuera del país.
**Instituto Mora Sin embargo, la carrera militar de Porfirio
1
Para una presentación de estas obras y de sus inten-
Díaz tiene una valía especial, al menos por tres
ciones políticas remito a Salmerón, op. cit.
2
Otros estudios como el de Patrick J. Macnamara, razones, primero, desde luego, por ser la de un
que recupera la temprana carrera militar de Díaz en Ixtlán, hombre que participó en una guerra crucial
Oaxaca, se interesan mucho más por la forma en que la gen-
te de la sierra zapoteca vivió y entendió su experiencia de para la vida política nacional: una conflagra-
lucha al lado de Porfirio Díaz, de la forja de una cultura po- ción que enfrentó a dos proyectos de nación y
lítica popular en las filas de las guardias nacionales. Paul H.
Garner, Porfirio Díaz: del héroe al dictador; McNamara, Sons
Porfirio Díaz. 4 de octubre of the Sierra. Juárez, Díaz and the People of Ixtlán, Oaxaca, 3
Roberto Fernández de Castro, “Los retratos del Ge-
de 1867, Sinafo / inah. 1855-1920. neral y la imagen del Presidente”, p. 41.
173
174
carrera militar de Díaz interesa también porque histórico de la Reforma que, en un sentido
permite seguir, a la manera en que lo hace Pa- amplio —y sigo aquí a Conrado Hernández—,
trick J. McNamara, la forma en que integrantes arrancaría con la promulgación del Plan de
de comunidades indígenas —en este caso los Ayutla, en 1854, para concluir en 1867, con
indios de la sierra zapoteca— se comprome- el fusilamiento del emperador Maximiliano.8
tieron con el bando liberal y el cómo, en su Desde luego, el peso del Díaz-combatiente se
calidad de cuidadanos-milicianos, apuntalaron extiende hasta 1876, año en que llega al po-
una identidad y un lugar el contexto nacional.5 der por la vía de un pronunciamiento militar.
Además del estudio de McNamara, enfo- Abanderadas por el plan político de Tuxtepec,
cado en el caso preciso de la sierra de Oaxaca se aglutinaron alrededor de Díaz fuerzas políti-
en donde Díaz arranca su carrera como militar, cas regionales de varios estados y, con las armas
en las últimas décadas se ha desarrollado una en las manos, obligaron a la renovación del
historiografía importante interesada en expli- gobierno nacional. A partir de entonces, tras
car la naturaleza de la participación popular unos comicios que reafirmaron el pacto entre
en las luchas partidistas del siglo xix. En esta los pronunciados, Díaz fue electo presidente
dirección, ha visto la luz un conjunto de obras constitucional de México, cargo en el que per-
que se han comprometido particularmente con manecería hasta 1911 —con la única interrup-
el análisis de los cuerpos milicianos: estudios ción del gobierno de Manuel González (1880
que se han ocupado de la incorporación a las y 1884).
guerras de Reforma e intervención de los gru- De esta manera, en 1876 culminaba la
pos indígenas del centro y sur del país, al lado carrera del Díaz-soldado, para dejar lugar al
de jefes regionales comprometidos con un pro- dignatario: al que dirigió al país por la ruta de
grama liberal —vía las milicias cívicas y la guar- la consolidación de instituciones —incluida la
dias nacionales—, como fue el caso de amplios desmovilización de las guardias nacionales y la
contingentes en Puebla, Guerrero y Oaxaca.6 despolitización del ejército—, con importantes
A esta experiencia es posible asociar el movi- resultados en términos de estabilidad políti-
miento popular que apoyó los levantamientos ca, crecimiento económico y reconocimiento
de Porfirio Díaz, primero, en sus campañas internacional; el mismo que poco a poco iría
contra la intervención y el imperio y, después, dando la espalda a sus aliados campesinos y
en contra de los esfuerzos centralizadores de que terminaría representando a un régimen
los presidentes republicanos Benito Juárez y oligárquico —de terratenientes y financie-
Sebastián Lerdo de Tejada.7 ros—, políticamente excluyente e insensible a
las contradicciones sociales generadas por el
***
propio desarrollo alcanzado, limitaciones que
La carrera militar de Porfirio Díaz se en- finalmente lo harían caer por la fuerza de una
marca en lo que podríamos llamar el proceso revolución popular.9
En efecto, si bien el general Díaz siguió
5
Patrick J. McNamara, op. cit. portando su uniforme militar hasta el último
6
Véanse, por ejemplo, Peter Guardino, Campesinos y
día de su mandato presidencial —¿podría haber
política en la formación del Estado nacional; Florencia Ma-
llon, Campesino y nación; Guy Thomson, El liberalismo po- algo más digno de orgullo para un dignatario
pular mexicano. que el haber arriesgado su vida por la patria y el
7
En realidad, el interés por los militares y los ejércitos
de la Reforma puede llevarse aún más lejos si afirmamos, con haber conquistado laureles en el campo de ba-
Conrado Hernández, que ellos constituyeron piezas funda-
mentales en el proceso de construcción de una identidad na-
cional; si admitimos que, de alguna manera, el Estado mexi- 8
Ibid., p. 161.
cano se consolidó sobre el modelo del ciudadano-miliciano 9
Para un acercamiento a la forma en que Porfirio Díaz
y de una estructura de jerarquías indiscutibles propias de fue rompiendo sus pactos con sus antiguos aliados popu-
estos ejércitos formados con cuerpos de las guardias nacio- lares, véase el caso de los indígenas de la sierra oriental de
nales. Conrado Hernández, op. cit., p. 165-166. Puebla estudiado por G. Thomson, op. cit.
175
talla?—, el Díaz-soldado fue el joven: el que a En estos cuerpos hizo Porfirio Díaz su carrera
la edad de 16 años se ofreció como voluntario militar; también en ellos asentó su carrera po-
en los cuerpos milicianos de Oaxaca para par- lítica. Porque ser “ciudadano-miliciano” tenía
ticipar en la defensa del país en contra de la in- implicaciones mucho mayores que las de ser
tervención norteamericana;10 el que en 1854, soldado regular: con esta figura de miliciano
siendo profesor en el Instituto de Ciencias y —con las guardias nacionales—, los liberales
Artes de su estado, secundó el Plan de Ayutla, habían construido, en realidad, unas fuerzas
acto que lo obligó a abandonar la capital de armadas profundamente politizadas. Se tra-
Oaxaca, refugiarse en la sierra norte del estado taba de un ejército montado sobre la base de
e iniciar, con los cuerpos milicianos, su lucha alianzas regionales y de compromisos políticos
“guerrillera” contra los santannanistas; el que con comunidades indígenas y campesinas, las
en Teotongo, el 7 de febrero de 1855, tuvo su cuales se sumaban a una lucha nacional con sus
primer enfrentamiento armado.11 propias demandas: protección de sus tierras,
Porfirio Díaz se incorporó inicialmente a autonomía para elegir a sus autoridades loca-
la guerra como civil, como “ciudadano-milicia- les y pago de impuestos moderados, entre las
no” en defensa de la causa liberal, y se hizo ofi- más señaladas. Los cuerpos de las guardias na-
cial como parte de las guardias nacionales que cionales estaban así obligados con la población
eran, en principio, sólo cuerpos auxiliares del de la cual surgían y sus jefes, para mantener su
ejército que combatían con tácticas guerrille- liderazgo y legitimidad, debían asumir, aunque
ras. Sólo que estas tropas irregulares cobraron fuera parcialmente, las aspiraciones de las co-
pronto una fuerza mayor: tras la Guerra de los munidades campesinas. 13
Tres Años (1858-1860), Juárez había decreta- Porfirio Díaz se comprometió con este
do la disolución del ejército permanente, con “liberalismo popular” y las alianzas tejidas en-
lo que las guardias nacionales habían pasado a tonces con los indígenas de la sierra de Oaxa-
constituir prácticamente el ejército liberal. ca, primero, y con los de Puebla, después, lo
De esta suerte, las tropas irregulares, a pe- permitirían encabezar acciones militares im-
sar de estar constituidas en su mayoría por ele- portantes y escalar puestos políticos.14 Estas
mentos no profesionales, fueron las defensoras alianzas lo llevarían, finalmente, a la silla pre-
del gobierno republicano y de la causa liberal.12 sidencial.
***
10
Hay registros del bautizo de Porfirio Díaz el 15 de
septiembre de 1830. Es probable que haya nacido antes El Díaz-miliciano pasó muy pronto de
¿1828 o 1829? En 1847 debe haber tenido 15 o 16 años
de edad; era estudiante en el seminario de Oaxaca, su estado miembro de una guerrilla rebelde a subpre-
natal, cuando se integró al batallón Trujano, un cuerpo de fecto de Ixtlán, en la sierra norte de Oaxaca,
las guardias nacionales de Oaxaca. No llegó a combatir en-
tonces. P. Garner, op. cit., pp. 32 y 37.
cargo para el cual fue nombrado en 1855, a
11
La cronología de las acciones militares de Porfirio un año de su incorporación a los combates en
Díaz puede seguirse en obras que van desde sus propias Me-
favor del Plan de Ayutla.15 Su desempeño en
morias hasta los estudios más recientes de Garner y McNa-
mara ya referidos. En medio se cuentan obras como Hubert
Bancroft, Vida de Porfirio Díaz; Manuel Santibáñez, Reseña como lo eran las guardias nacionales—, los liberales de la
histórica del Cuerpo del Ejército de Oriente; Ignacio M. Es- Reforma “vieron en la Guardia Nacional el ejército de la
cudero, Apuntes históricos de la carrera militar; Bernardo nueva república”. Alicia Hernández, México. Breve historia
Reyes, El general Porfirio Díaz; Salvador Quevedo y Zu- contemporánea, p. 207.
bieta, Porfirio Díaz; Ireneo Paz, Porfirio Díaz: 12a leyenda 13
Peter F. Guardino, Campesinos y política en la forma-
histórica. ción del Estado nacional; F. Mallon, Campesino y nación; G.
12
Las fuerzas juaristas conservaron algunos elementos Thomson, op. cit.
del antiguo ejército permanente, incluyeron “neutrales” y 14
Thomson define este “liberalismo popular” como la
desertores del ejército conservador, a más de bandoleros expresión de las “estrategias de autoridades locales y otros
y aventureros, pero estuvo integrado sobre todo por cuer- miembros de comunidades campesinas” para conservar
pos de las guardias nacionales. C. Hernández, op. cit., pp. la propiedad comunal y otras prerrogativas corporativas.
163-168. Por el carácter popular, no corporativo, de una Thomson, op. cit.
ciudadanía armada por los municipios o por los estados — 15
P. Garner, op. cit., p. 29.
176
las guardias nacionales lo llevó a una jefatura les hice algunas concesiones, como no arres-
política, pero a la vez, desde esa jefatura, en la tarlos en la cárcel por faltas leves, sino en el
primera oportunidad, organizó un cuerpo de corredor del municipio que servía de cuartel
guardias nacionales. Esta fuerza miliciana, de a la guardia nacional; admitirlos exclusiva-
varios centenares de hombres, ahora bajo su mente en un escuela de gimnasia creada para
mando directo, lo seguiría proyectando militar ellos, así como en bailes populares que daba
y políticamente. yo exclusivamente en beneficio de los guar-
Oaxaca era un estado con una población dias nacionales.19
mayoritariamente indígena y con una gran di-
versidad de comunidades que conservaban una Por este camino, Díaz organizó sus prime-
importante autonomía política y cultural.16 So- ras fuerzas en Ixtlán. Y a pesar de haber pasado
bre comunidades de estas características asen- por alto el decreto del gobernador del Depar-
taría Díaz su fuerza inicial. Efectivamente, para tamento, pronto fue llamado a participar en
entonces, según confesión expresa suya, había acciones militares para mantener el orden en
cobrado ya “mucha afición por la milicia”.17 la región. 20
Conocía su potencial y, aunque Díaz tenía es- En 1857 estalló en el país una nueva gue-
tudios previos de abogado en el Instituto de rra civil: la Guerra de Tres Años. Porfirio Díaz
Ciencias y Artes de Oaxaca —la escuela para tomó el partido de los liberales, en defensa del
formar a la élite política de la región— optó por régimen constitucional recién establecido. Fue
hacer su carrera como miembro de las guardias entonces movilizado hacia la región mixteca
nacionales de Oaxaca. El triunfo liberal depen- del estado: en Ixcapa, el 13 de agosto de ese
día de victorias militares y él le apostó su carre- año, sostuvo una primera batalla, de la que re-
ra a estos cuerpos de origen miliciano de los sultó herido. Pero nuevos combates le valieron
que podrían depender las victorias. No parece el grado de coronel y, en 1858, el nombra-
haberse equivocado en su elección: Porfirio miento de comandante y gobernador militar
Díaz se formó como militar —y también como del Departamento de Tehuantepec —tarea
político— en contingentes milicianos, creados difícil, pues la región era aliada de los conser-
en las comunidades indígenas de Oaxaca; y el vadores y Díaz, aun si repitió la experiencia de
ejército que lo llevó al poder tuvo a la Guardia la organización de cuerpos milicianos, debió
Nacional como “núcleo fundador”.18 hacer frente a su encargo con apenas un par de
La primera experiencia de Porfirio Díaz cientos de hombres.21
como organizador de milicias fue, precisamen- Entre 1855 y 1858, el comandante oaxa-
te, en Ixtlán. En realidad, este primer ejercicio queño había servido como jefe militar en tres
lo llevó a cabo, según él mismo refiere en sus regiones distintas del estado: en la sierra zapo-
Memorias, en violación de orden expresa del teca, luego en la zona mixteca y finalmente en
gobernador del Departamento de Villa Alta. A el sur, en Tehuantepec. Pero para 1861, Díaz
pesar de un decreto que exceptuaba del servi- se encontró combatiendo ya fuera del estado:
cio militar en la zona, Díaz comenzó a hacer, al frente de la brigada de Oaxaca, pero bajo
según refiere, las órdenes del general Jesús González Ortega.
En agosto de ese año tomó parte en la batalla
una semiorganización de guardia nacional, de Xalatlaco, en el Estado de México, acción
con los hombres del lugar que se prestaban de guerra que significó una victoria definitiva
espontáneamente y para animarlos a alistarse para el término de la Guerra de Reforma y que
le consiguió a Díaz el ascenso a general de bri-
16
En los años de la Reforma, Oaxaca debe haber tenido
un 80% de población indígena. P. Garner, op. cit., pp.33-34.
17
Porfirio Díaz, Memorias, t. i, p. 56-57. 19
Díaz, op. cit., t. i, p. 56.
18
Alicia Hernández Chávez, “Origen y ocaso del ejér- 20
Ibid.
cito porfiriano”, Historia Mexicana, p. 268. 21
Escudero, op. cit., pp. 19-24.
177
gada. El estrenado general entraría pronto en Entre las acciones de guerra más celebra-
campaña una vez más: ahora contra la aventura das comandadas por Díaz en esos cinco años
imperialista de Napoleón III en México y el se contaron las batallas de Miahuatlán y La
ensayo monárquico de los conservadores, apo- Carbonera, en 1866 —ambas parte de sus es-
yado por las fuerzas francesas de ocupación. fuerzos por recuperar la capital de Oaxaca—.
Pero desde diciembre del año anterior, tras su
***
fuga de la prisión de Puebla —había sido preso
Porfirio Díaz peleó la guerra de interven- al rendir la plaza de Oaxaca, el 9 de febrero
ción y contra el imperio en el centro del país, de 1865—, Díaz había regresado a su estado
una de las regiones en donde se libraron los natal para reconstituir cuerpos de las guardias
combates más importantes de esta dura con- nacionales y retomar la batalla: había entrado
flagración. Participó en la primera gran batalla por Silacayoapam y pasado por Tlaxiaco y Ja-
en contra del ejército francés, en Puebla, el 5 miltepec, “aumentando y organizando los vo-
de mayo de 1862, gesta comandada por Igna- luntarios que acudían a su llamado, y barriendo
cio Zaragoza; cinco años más tarde, el propio las fuerzas imperialistas que se replegaban a su
Díaz dirigiría la toma de la misma plaza, el 2 paso”.23 El asalto a la guarnición de Putla, en
de abril, acción clave en el derrocamiento final la región mixteca, en abril de 1866, marcaría la
del ejército monarquista. Las batallas de Pue- pauta de las acciones de los meses siguientes,
bla del 5 de mayo de 1862 y del 2 de abril “rápidas, audaces y sobre todo felices fueron las
de 1867 —esta última junto con la toma de campañas que en los meses siguientes hizo el
Querétaro, encabezada por el general Mariano general Díaz, insurreccionando a los pueblos,
Escobedo— marcaron el principio y el fin de la levantando por todas partes guerrillas y fomen-
guerra contra el Imperio de Maximiliano y la tando la guerra de Independencia”.24 Recién
intervención extranjera. Díaz participó en am- repuesto por Juárez al mando de la Línea de
bas. Después protagonizó la toma de la ciudad Oriente, sus acciones se extendieron, además,
de México, el 21 de junio de 1867, acción que hacia los estados de Puebla y Veracruz.25
franqueó la entrada triunfal del presidente Be- La lucha en Oaxaca, a pesar de lo “felices”
nito Juárez a la capital. de algunas campañas, encontró muchos reve-
En los cinco años transcurridos entre estas ses. Tal el caso del encuentro de Nochistlán,
renombradas batallas —entre 1862 y 1867— del 28 de septiembre de 1866. En este pobla-
el general oaxaqueño destacó por su carisma, do, Díaz perdió el combate frente a las bien
arrojo y capacidad de mando militar. Sus fuer- instruidas fuerzas extranjeras: aunque “el es-
zas detuvieron el avance de los imperialistas en cuadrón de húngaros tendría 100 hombres y
Oaxaca por cerca de un año y, si bien perdieron mi fuerza tal vez llegaba a muy cerca de 300
la plaza en febrero de 1865 —tras una “defensa […refería Díaz] había gran diferencia entre la
asombrosa, inaudita, en la cual menos de dos disciplina de ambas”. Y se justificaba: “Si los
mil hombres, en una ciudad mal fortificada y soldados que yo mandaba hubieran tenido la
peor artillada resistían a diez mil franceses”—,22 mitad de la disciplina que aquellos hombres,
la asediaron una y otra vez hasta recuperarla en evidentemente que no hubiera escapado nin-
octubre de 1866. Y en momentos claves, fuera guno de ellos”.26 Las guardias nacionales eran
de los límites de su estado, Díaz comandó el fuerzas irregulares que, frente a los discipli-
ejército de oriente —con jurisdicción en Oaxa- nados ejércitos europeos, estuvieron muchas
ca, Veracruz, Chiapas, Tabasco, Yucatán, Cam- veces en desventaja. Como contraparte, los
peche, Puebla y Tlaxcala.
23
Ibid., p.88.
24
Ibid., p.89.
25
Díaz, op. cit., t. i, p. 246.
22
Ibid., p.81. 26
Díaz, op. cit., t. ii, pp. 11-12.
178
Batalla de Miahuatlán. “ciudadanos-milicianos” tenían el doble com- elementos de todo género, [así que] consi-
Francisco de P. Mendoza, promiso de su lucha por un proyecto nacional dero la victoria de Miahuatlán, la batalla más
Museo Nacional de Historia.
y por la defensa de sus comunidades. De ahí su estratégica de las que sostuve durante la in-
valía para un comandante con las aspiraciones tervención, y la más fructuosa en resultados,
de Porfirio Díaz. pues ella me abrió las puertas de la ciudades
Así, en Miahuatlán, a pesar de una des- de Oaxaca, Puebla y México.27
igualdad de elementos similar y de los altos
costos en vidas humanas que representó la ba- Estas fuerzas desnudas y sin disciplina de
talla ahí librada, el resultado fue el inverso: el las que hablaba Díaz eran los cuerpos milicia-
triunfo de los republicanos. Decía el parte de nos, los soldados de las guardias nacionales.
guerra de Díaz: Sus tropas y el origen de su fuerza militar y
política.
apenas contaba con cosa de 700 hombres ar- La acreditada batalla de La Carbonera fue
mados, desnudos, sin disciplina, y con parque igualmente cruenta: “La lucha se hizo general,
que no alcanzaba para sostener el fuego ni el fuego era horrible, y entre la nutrida crepi-
por quince minutos, y sin artillería, mientras tación de los fusiles se escuchaba el estampido
que el enemigo tenía 1400 hombres bien or- constante del cañón. Los combatientes llega-
ganizados, disciplinados, vestidos, armados y
27
Ibid., t. ii, p. 16.
179
ron a luchar cuerpo a cuerpo, y los indios des- comandante y los milicianos: Díaz fue vitorea- Un episodio de la Batalla de
la Carbonera, el 18 de abril de
armados arrancaban sus fusiles a los imperiales do por sus huestes y, al menos en un principio,
1866. Constantino Escalante,
y derribaban a éstos por el suelo”.28 Pero tras cumpliría sus responsabilidades para con ellos en Las Glorias Nacionales.
la victoria, “el general Díaz, firme en su caballo —responsabilidades militares, pero en el corto
de batalla, saludaba a aquellos valientes hijos y mediano plazos, al menos, también políticas.
del pueblo que lo vitoreaban, que se agrupa-
***
ban en torno de él aclamándolo, y que en su
sencillez republicana ignoraban que habían Tras el triunfo en La Carbonera, Díaz mar-
dado una fecha inmortal en la historia patria chó sobre Oaxaca para volver a tender el si-
con el triunfo espléndido de La Carbonera”.29 tio que buscaba hacer efectivo desde tiempo
Los “indios desarmados” eran así los “valientes atrás. Los conservadores, dueños de la capital
hijos del pueblo”, los integrantes de las guar- del estado desde febrero de 1865, capitularon
dias nacionales. finalmente el 31 de octubre de 1866. Porfirio
Los relatos del general Escudero —uno Díaz asumió la gubernatura provisional y de
de los hagiógrafos del Díaz-soldado— y los ahí marchó a Puebla, en donde tuvo lugar la
partes de guerra del propio general oaxaque- célebre batalla del 2 de abril de 1867. La toma
ño exaltaban al comandante, quien había ga- de esta segunda ciudad —junto con su entrada
nado o perdido batallas a pesar o a causa de posterior a la ciudad de México— proyectó al
sus “indisciplinadas” tropas. Pero más allá de general oaxaqueño como uno de los campeo-
la intención enaltecedora de los relatos, esos nes republicanos de la guerra de intervención:
relatos dejaban claro el vínculo creado entre el la toma de Puebla “hizo estremecerse hasta sus
cimientos al imperio que se desplomaba y di-
28
Escudero, op. cit., p. 100. fundió un gran desaliento en Querétaro como
29
Ibid., p.100.
180
Batalla del 2 de abril. en México, contribuyendo […] a los triunfos liderazgo y capacidad de movilización po-
José Cusachs, Museo
subsecuentes de los republicanos.”30 pular; también, en razón del arraigo local de
Nacional de Historia.
Desde las filas de las guardias nacionales de sus fuerzas, personificaba, inevitablemente,
Oaxaca, Díaz había comenzado a conquistar supremacía de intereses regionalistas. Repre-
los laureles que harían su carrera como general sentaba poderes celosos de sus intereses polí-
liberal y republicano. De capitán había pasado a ticos y económicos regionales, resistentes a las
ser gobernador civil y militar del departamento tendencias centralizadoras que acompañan a
de Tehuantepec; y de comandante de brigada todo proceso de consolidación estatal y que,
en la lucha contra el Imperio, había llegado a al triunfo republicano, fueron encarnados por
general del ejército de oriente. Su desempeño, los gobierno de Juárez y de Lerdo de Tejada.
pero sobre todo su ascendiente y popularidad En representación de estos valores e intereses,
en esa amplia región —en donde había hecho con el eslogan de “menos gobierno y más li-
del reclutamiento de guardias nacionales una bertades” y opuesto un sistema de reelecciones
práctica habitual—,31 le permitieron emerger presidenciales que fortalecía al poder central,
de la guerra de intervención como gran héroe Porfirio Díaz lanzó el Plan de La Noria, el 8
nacional y lo pusieron en condición de aspirar de noviembre de 1871.32 El levantamiento
a la Presidencia de la República. fue sometido por las fuerzas federales y sólo la
Este primer Díaz, el Díaz-soldado repre- muerte repentina de Juárez, el 18 de julio de
sentaba entonces audacia, sí, pero sobre todo 1872 y la amnistía decretada por Lerdo, salvó
al general del exilio.
30
Hubert H. Bancroft, Vida de Porfirio Díaz. Reseña
histórica y social del pasado y presente de México, p. 451. 32
“Planes de la Noria y Tuxtepec. 1871 y 1876”, en
31
Las Memorias del general dan cuenta de esta práctica, Álvaro Matute, Antología. México en el siglo xix. Fuentes e
puede verse en particular Díaz, op. cit., cap. xxxv. interpretaciones históricas, pp. 317-325.
181
En 1876, con mayor arrase y mejor orga- profundamente politizadas.33 En ese ejército
nización, Díaz volvió a encabezar un proyecto se forjó Porfirio Díaz, el soldado; desde luego,
similar: el Plan de Tuxtepec levantó nuevamen- también el político. Esa formación y las alian-
te las banderas de la autonomía municipal y de zas forjadas como comandante de cuerpos de
la no reelección. El 16 de noviembre de 1876 origen miliciano lo acompañaron en sus prime-
tuvo lugar, en Tecoac, Puebla, la batalla definiti- ros años como Presidente de la República.
va, que dio el triunfo a los rebeldes; organizadas
nuevas elecciones, Porfirio Díaz se convirtió en
presidente constitucional en febrero de 1877.
B ibliografía
Díaz había llegado tan lejos con la represen- Bancroft, Hubert Howe, Vida de Porfirio Díaz.
tación de poderes regionales, con el apoyo de Reseña histórica y social del pasado y presen-
importantes bases sociales organizadas a nivel te de México, San Francisco, California, The
local y estatal a través de las populares guardias History Company Mexico, 1887.
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el México durante la primera mitad del xix Escudero, Ignacio M., Apuntes históricos de
se extendió hasta la década de 1870. Fuerzas la carrera militar del señor general Porfirio
armadas como las guardias nacionales, orga- Díaz, Presidente de la República Mexicana,
nizadas en un contexto de poderes centrales México, Imprenta y Litografía Latina, 1889.
débiles, construidas sobre la base de alianzas Fernández de Castro, Roberto, “Los retratos
locales y regionales, resultaron centrales, como del General y la imagen del Presidente”, Bicen-
dice Alicia Hernández, para tejer “las primeras
conexiones entre espacios y grupos políticos 33
A. Hernández, México. Breve historia contemporánea,
mexicanos”, pero justo por ello eran fuerzas p.201.
182
tenario. El ayer y hoy de México, vol. 5, No. 20, glo XIX. Fuentes e interpretaciones históricas,
2013, pp.39-45. México, iih-unam, 1972 (Lecturas Univer-
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en Álvaro Matute, Antología. México en el si- cación y Cultura, 2011.
Los ejércitos
revolucionarios
1
La labor para extender las ideas funda- Consecuencia de nuestras convicciones,
mentales en que basaban su oposición a un nuestra experiencia y educación liberal; nos
régimen en el que la injusticia era parámetro referimos una vez más a la imperiosa necesi-
cumplió con creces su cometido. Los obreros dad de decretar la reivindicación de las tierras
fueron los que se imbuyeron de lleno en la de que fueron despojados las tribus Yaquis,
doctrina magonista y desarrollaron propuestas Mayo y en general todas las comunidades in-
con valor constitucional y planes de acción para dígenas esparcidas en todo el país. Condena-
llevarlas a cabo, con la intención de alcanzar un mos la discriminación racial que padecíamos
cambio que mejorara las condiciones en que en nuestro propio suelo y proclamamos la
vivían. Con una estupenda cualidad de síntesis, necesidad de expedir leyes protectoras de la
uno de los protagonistas de la gesta en Cana- clase obrera en general. Invocamos también
nea escribió lo siguiente: la necesidad de hacer extensiva la enseñanza
Del porfirismo a la revolución laica a todas las escuelas particulares. Reco-
(detalle). David Alfaro *inehrm.
1
Entre las muchas obras que así lo asientan se destaca mendamos la confiscación de los bienes del
Siqueiros, Museo
Nacional de Historia. el trabajo clásico de James D. Cockroft, Precursores inte- Clero en manos de testaferros y el robuste-
lectuales de la Revolución mexicana, en el que afirma: “Las
huelgas proporcionaron el ímpetu o al menos la retórica
cimiento de nuestros lazos de unión con los
Grupo de magonistas. para las revueltas del plm [Partido Liberal Mexicano] en países latinoamericanos. Innovamos también
Sinafo/inah. 1906 y 1908”, Ibid., p. 127.
187
Manifiesto de la Junta
Organizadora del Partido
Liberal Mexicano.
Sinafo/inah.
la imperiosa necesidad de implantar el princi- lograr la difusión de sus ideas entre diversos
pio de “No Reelección” y la efectividad del sectores de la población, especialmente aque-
juicio de amparo.2 llos que fueran los principales afectados por la
opresión gubernamental: soldados comunes,
Con este bagaje ideológico, que funda- gente con tendencia anticlerical, campesinos,
mentaba la puesta en práctica de esfuerzos con- obreros, maestros de escuela, latifundistas pro-
juntos, se formó uno de los más importantes ductivos, hombres de negocios con tendencia
documentos programáticos de la historia mexi- nacionalista o quienes mostraran una clara pos-
cana, el cual apareció en el periódico Regene- tura antiestadounidense, entre otros, con el fin
ración el 1 de julio de 1906.3 Con tendencia de formar un ejército revolucionario.5
reformista, pues no se declaraba abiertamente Empero, para esos luchadores sociales el
la guerra contra el sistema, aunque sus térmi- panorama no podía ser tomado de forma op-
nos eran severos, el “Programa” fue calificado
como una táctica de los magonistas para asegu-
del magonismo de la siguiente manera: “… la ideología
rar el crecimiento de adeptos, pues todavía no del magonismo había evolucionado de una doctrina de
reflejaba las posturas radicales, con vertientes reforma tradicional liberal y anticlerical en 1901, pasando
por las ideas de la revolución burguesa de 1906, hasta el
anarquistas, que la Junta Revolucionaria —por radicalismo anarcocomunista de 1911”, véase de ese autor,
ellos encabezada— asumirá los años siguientes Los revoltosos. Rebeldes mexicanos en los Estados Unidos 1903-
1923, trad. Mariluz Cano, p. 32-33. El propio Ricardo lo
a su publicación.4 Para ese momento se quería confirma en un párrafo dirigido a su hermano Enrique y
a Praxedis G. Guerrero, en una misiva de 13 de junio de
2
Esteban Baca Calderón, Juicio sobre la guerra del Ya- 1908, en la que dice: “Todo se reduce a una mera cuestión
qui y Génesis de la huelga de Cananea, p. 35. de táctica. Si desde un principio nos hubiéramos llamado
3
El Programa del Partido Liberal y Manifiesto a la Na- anarquistas, nadie, a no ser unos cuantos, nos habría escu-
ción, en el que se congregan, en 52 postulados, las aspira- chado. Sin llamarnos anarquistas hemos ido prendiendo en
ciones de cambio y los puntos generales sobre los que se los cerebros ideas de odio contra la clase poderosa y contra
inspiraría la lucha desde esos momentos, se encuentra repro- la casta gubernamental. Ningún partido liberal en el Mundo
ducido en: Josefina E. de Fabela (dir.), Documentos históricos tiene las tendencias anticapitalistas del que está próximo a
de la Revolución Mexicana, X, Actividades políticas y revolu- revolucionar a México”, en Pietro Ferrua, Un anarquista en
cionarias de los hermanos Flores Magón, p. 41-68. la revolución mexicana: Praxedis G. Guerrero, trad. Tomás
4
Con esta salvedad es calificado el “Programa” por Serrano Colorado, p. 37.
W. Dirk Raat, quien compendia el derrotero ideológico 5
Ibid., p. 31-32.
188
timista. La persecución a la que habían estado esperar aviso alguno de la Junta. Lo relevante
sujetos demostraba que el camino pacifista no es que la huelga estalló el mismo día que fueron
era el procedente. Sólo mediante la fuerza or- expedidas las “Instrucciones”, coincidencia
ganizada se lograría la transformación deseada que permite conjeturar que los preparativos
y a cumplir ese cometido se abocaron sin di- se iniciaron antes y que eran conducidos por
lación. los magonistas, como la vanguardia de la lucha
Por eso no es raro que a poco más de un contra Porfirio Díaz.
mes del lanzamiento del “Programa”, Ricardo El siguiente párrafo, con el numeral tres,
Flores Magón externara a su corresponsal, don advierte que si no ocurre lo esperado en la
Crescencio Villarreal Márquez, asentado en la mina sonorense, pero se presenta la rebelión en
población fronteriza Del Río, Texas, que se otro punto del territorio nacional y son miem-
dedique a las siguientes acciones: “Urge tener bros del plm los que la inicien, se pronuncien
armas. Procure usted que se colecten fondos por la batalla sin recibir indicaciones alternas
para ese objeto, pues es indispensable tener por parte de los dirigentes. A continuación,
armas”.6 Ya no eran suficientes las ideas, era bajo el inciso cuatro, se previene que si algún
tiempo de declarar la guerra. miembro de la Junta era aprehendido, ya fuera
Para constatar que el “Programa” era so- por el gobierno mexicano, el estadounidense
lamente un señuelo que distraía la atención del o cualquier otro, sería motivo suficiente para
plan de batalla, un mes antes de su aparición iniciar el levantamiento, pues los planes y sus
en el órgano de combate Regeneración, la Jun- ejecutores estarían comprometidos.
ta Organizadora del Partido Liberal Mexicano En caso de que no pasara nada de lo an-
(plm)7 expidió un documento titulado “Ins- terior, el punto cinco señalaba que la Junta
trucciones generales a los revolucionarios”, el decidiría el día en que se comenzarían los en-
cual está glosado a continuación para eviden- frentamientos en todo el país, avisando a cada
ciar las estrategias con las que se iniciaba el mo- uno de los jefes, mediante un telegrama en el
vimiento de franca rebeldía.8 que se emitiría el siguiente mensaje: “Mande
Como punto uno, se advertía a los gru- dinero para la máquina”, frase cifrada que se
pos comprometidos con el levantamiento que traducía en el inicio inmediato de la lucha. Era
al momento de conocer estos preceptos se necesario que los telegramas se expidieran des-
prevendrían y alistarían para iniciarlo “sin tar- de diversos puntos, para no generar sospechas.
danza, como puedan y con los elementos que Para ello, se requería que cada grupo rebelde
cuenten”, ya que de no hacerlo, faltando a los diera una dirección “enteramente segura” para
juramentos pactados, se harían acreedores a la recibir los avisos cuando fuera el caso. Además,
pena de muerte, lo que indica el grado de com- si algún grupo estuviera a punto de ser descu-
promiso que se debía tener ante las circunstan- bierto tendría que remitir un mensaje en los
cias. El segundo apartado es sumamente inte- términos que siguen: “Señor Feliciano Pérez.
resante, pues se anota que en caso de que estallara 437 Canal St., New Orleans, La., E. U. A.,
un movimiento en la mina de Cananea, tal sería Anita muy grave. Avise familia”, señal de que
la señal para arrancar con las hostilidades, sin era la hora de empezar la batalla “antes de su-
frir las feroces venganzas de la Dictadura”. Al
6
Carta fechada el 11 de agosto de 1908, reproducida recibir el mensaje, la Junta avisaría a todos los
en Fabela, op. cit., p. 69-72, la cita en p. 70.
7
Al calce del “Programa” se enuncian los miembros de demás grupos involucrados para que secunda-
la Junta y sus responsabilidades: presidente, Ricardo Flores ran al contingente comprometido y fuera posi-
Magón; vicepresidente, Juan Sarabia; secretario, Antonio I.
Villarreal; tesorero, Enrique Flores Magón; primer vocal, ble la generalización del movimiento.
Librado Rivera; segundo vocal, Manuel Sarabia; tercer vo- Una vez sobre las armas, como lo apunta
cal, Rosalío Bustamante.
el punto número seis, se lanzaría una procla-
8
El documento se reproduce en Fabela, op. cit.,
p. 36-41. ma que habría de circular por la mayor parte
189
del territorio para justificar la actitud bélica. Se al ejército y los castigos brutales que se im-
anexaba un machote de tal documento, que ponen a los ciudadanos independientes, los
está citado in extenso, pues ahí se desarrollan empréstitos enormes con que la Dictadura
de forma explícita los agravios que los conmi- ha comprometido a la Nación sin más obje-
naban a la batalla: to que el enriquecimiento de unos cuantos
opresores, la indignidad de nuestros tiranos
Los liberales de Jiménez9 a la Nación. Con- que han solicitado la invasión de nuestro te-
ciudadanos: En legítima defensa de las liber- rritorio por fuerzas extranjeras y, en una pa-
tades holladas, de los derechos conculcados, labra, todo este cúmulo de iniquidades, de
de la dignidad de la Patria pisoteada por el aprehensiones, de latrocinios y de crímenes
criminal despotismo del usurpador Porfi- de todo género que caracterizan al Gobierno
rio Díaz, en defensa de nuestro honor y de Porfirista, ameritan ser detenidos y castigados
nuestra vida, amenazados por un gobierno por el pueblo, que si durante treinta años ha
que considera delito la honradez y ahoga en sido respetuoso y humilde con la vana espe-
sangre los más legales y pacíficos intentos de ranza de que sus déspotas volvieran al buen
emancipación, en defensa de la justicia ultra- camino, hoy se ha convencido de su error y
jada sin tregua por el puñado de bandoleros que se ha cansado de soportar cadenas, sabrá
que nos oprime, nos rebelamos contra la dic- ser flexible en la reivindicación de sus dere-
tadura de Porfirio Díaz y no depondremos las chos.
armas que hemos empuñado con toda justi- Los crímenes cada día mayores de la dicta-
ficación, hasta que en unión de todo el Parti- dura y la imposibilidad de ser detenidos por
do Liberal Mexicano hayamos hecho triunfar medios pacíficos, pues cuantas veces hemos
el programa promulgado el día primero de querido ejercitar un derecho hemos sido
junio del corriente año,10 por la Junta Or- atropellados por los tiranos, precipitan a la
ganizadora del Partido Liberal. Los excesos revolución. Los que en ella vean un mal, no
cometidos a diario por la dictadura en toda culpen al pueblo que durante treinta años ha
la extensión de nuestro infortunado país, los sufrido de sobra y ha sido pacífico, culpen a la
atentados contra el derecho electoral, contra tiranía que por sus desenfrenos y su despótica
el derecho de reunión, contra la libertad de intolerancia nos ha hecho preciso recurrir a la
imprenta y de discurso, contra la libertad del fuerza, a las armas para defender sus derechos
trabajo, las hecatombes con que sofoca el y realizar nuestras justas y honradas aspiracio-
gobierno las manifestaciones del civismo, los nes.11 No hay tras de nuestro movimiento
asesinatos y los robos que cínicamente y en miras ambiciosas ni personalismo. Lucha-
todas partes cometen las autoridades, el des- mos por la patria, por todos los oprimidos
precio sistemático con que tratan al mexicano en general para beneficio de todos. Nuestra
los actuales gobernantes, las consignaciones bandera de lucha es nuestro Partido Liberal.
Somos una fracción de ese Partido Liberal que
9
Es de notarse que en este machote se mencione la
población de Jiménez, que resultará la primera atacada por
los magonistas, lo que permite inferir que la toma de esta 11
Uno de los liberales que se habían involucrado con el
ciudad fronteriza se contaba desde un principio en los planes movimiento, pero que no se encontraba de acuerdo con el
de sublevación. camino de las armas, vertió sus consideraciones en una carta
10
El “Programa” fue promulgado el 1 de julio de ese fechada el 17 de agosto de 1906, con las siguientes palabras:
año, por lo que la fecha aquí asentada debe referirse a la ver- “Si lo que persiguen es inflamar el país en una revolución,
sión publicada en Regeneración en su número del primer día creo que no lo lograrán, pues por más que ellos digan, no
de junio del mismo año, la que todavía se pone a conside- hay ningún pretexto plausible para tomar tal determinación
ración de los correligionarios. En ese ejemplar, al agradecer y creo que en las actuales circunstancias sería antipatriótico
que varios miembros del partido expresaron su disposición tal proceder”, Francisco I. Madero a Crescencio Villarreal,
para imprimirlo por su cuenta, se les comunica que la Junta en Fabela, op. cit., p. 73-75. Aún no era el momento de Ma-
tiene acordado con varias imprentas hacer el tiraje, que al- dero para tomar una estafeta que finalmente lo conduciría
canzaría medio millón de copias. a la muerte.
190
ha luchado y luchará hasta vencer por la re- contaba con un miembro, esto no fuera impe-
dención de la Patria y obramos de acuerdo dimento para dejar de dirigirse a los líderes del
con nuestros correligionarios del resto del movimiento.
país, que como nosotros se han levantado en El tercer apartado, de suma importancia,
la misma fecha contra la actual corrompida invitaba a los adherentes a colaborar pecunia-
administración que no tarda en ser derribada riamente con la causa, con el afán de cumplir
y que en estos momentos ya tiembla ante el lo que señalaba el punto cuatro, en el que se
formidable movimiento revolucionario que destacan las estrategias a seguir fomentando,
estremece todos los ámbitos de la República por ejemplo, publicaciones oposicionistas o
Mexicana. distribuyendo ayuda entre los luchadores so-
Hacemos un llamamiento a los oficiales y ciales que se encontraran hundidos en la pobreza,
soldados del ejército nacional, para que lejos además de apoyar a aquellos que hubieran caído
de servir a la vil dictadura que deshonra la en las garras del dictador o a quienes perdie-
Patria y la traiciona, se unan al movimiento ran su empleo debido a la ayuda prestada a los
libertador. Ellos son hijos del pueblo como rebeldes. El anhelo era hacer efectiva la soli-
nosotros, sobre ellos pesa el mismo yugo que daridad entre los liberales, lo cual solamente
a todos nos aplasta, ellos también son tirani- se podría conseguir con el apoyo de todos los
zados y explotados por los déspotas y, sobre correligionarios.
todo, ellos también son mexicanos y tienen Finalmente, el quinto punto se compro-
el deber de luchar por la dignidad y por la metía a guardar en absoluto secreto la persona-
patria y no por el bien personal de un déspota lidad de los adeptos, evitando comunicaciones
ladrón y sanguinario como Porfirio Díaz. entre los grupos hasta que no estuvieran se-
guros de su lealtad a la rebelión. Tras las fir-
A continuación se incluían cinco “Resolu- mas de los integrantes de la Junta, se solicitaba
ciones” adoptadas por la Junta para salvaguar- que aquel que estuviera de acuerdo con este
dar sus acciones.12 La primera consideró que la documento enviaría un cupón como el que se
existencia de la Junta debía ser pública, pero anexaba, a la Junta establecida en esos momen-
que habría de residir en algún país extranje- tos en Saint Louis, Missouri, adhiriéndose a las
ro para evitar que se cometieran en su contra resoluciones y colaborando con una contribu-
atentados emprendidos por el gobierno mexi- ción mensual para dar cumplimiento a las cláu-
cano; además, sus labores se concentrarían en sulas tercera y cuarta.
reorganizar el plm para, con los elementos que Bajo esta nueva perspectiva, la organiza-
lo conformaran, luchar por todos los medios ción era obligatoria. Para ello, se replicó el plan
en contra del sistema porfirista. en todo el territorio nacional, que fue dividi-
El segundo párrafo invitaba a todos aque- do en cinco zonas militares que comprendían
llos que estuvieran de acuerdo con lo mani- 45 centros subversivos, comprometidos, cada
festado en el rotativo Regeneración a que for- uno de ellos, en adquirir las armas y el parque
maran agrupaciones secretas que mantuvieran propios.13 W. Dirk Ratt menciona que al coor-
estrecho contacto con la Junta. Se aconsejaba dinador militar de todo el país se le conocía
que se prescindiera de formalidades y que so- como el “delegado general” y su nombramien-
lamente se reunieran, de tiempo en tiempo, to devenía de la decisión de los miembros de la
para analizar los problemas del país e hicieran Junta Organizadora. Cada zona contaba con
saber sus trabajos a la Junta. Se enfatizaba en un delegado, en quien recaía la autoridad polí-
que cada grupo aglutinara el mayor número
posible de adeptos, pero que si solamente se 13
José C. Valadés, Jesús María Rangel: el brazo armado
del magonismo fronterizo, p. 6. Otro autor señala que fueron
12
Aparecieron en Regeneración, en el número del 15 “seis zonas de acción”, véase Diego Abad de Santillán, His-
de julio de 1906, en la p. 3. toria de la revolución mexicana, p. 336.
191
tica y militar, y que debía su designación tam- debido a la premura se cambió para el 22 del
bién a la Junta. A su vez, se organizaban gru- mismo mes.18 Sin embargo, la acción guber-
pos de guerrilla por zonas, cada uno dirigido namental logró que los planes fueran descu-
por un jefe y un subjefe, quienes eran elegidos biertos, por lo que muchos de los involucrados
democráticamente por los combatientes.14 És- resultaron arrestados en los días siguientes.19
tos solamente conocían a su superior directo, El propio Ricardo Flores Magón se acercó
quien era el único que sabía qué delegado le a la frontera hacia finales de septiembre y desde
correspondía.15 Además, una vez que estuvie- El Paso escribió a su hermano, quien se refu-
ran en territorio mexicano deberían usar, para giaba en Montreal, Canadá. Entre otras cosas,
distinguirse, un listón rojo en el sombrero y le contaba que en su labor por infiltrar a las
decir en todas partes que eran “LIBERALES y fuerzas armadas porfiristas se había relacionado
que luchaban por derribar el gobierno traidor con dos oficiales que estaban dispuestos a unir-
y ladrón de Porfirio Díaz, para imponer el Pro- se a la causa. Enrique contestó que no se fiara
grama del Partido Liberal”.16 de esos miembros del ejército, cuyos cargos y
Aunque es posible colegir que el día des- nombres eran capitán Jiménez Castro y tenien-
tinado para comenzar el levantamiento era en te Reyes.20 Le pedía que no corriera riesgos,
un principio el 16 de septiembre, coincidiendo pero ya era demasiado tarde, los infidentes se
con la conmemoración independentista,17 pero
la saciedad que un Gobierno traidor, solo tiene que caer
á balazos. Seguirse quejando cuando urge dar una lección
14
Ratt, op. cit., p. 43. severa á los tiranos, es continuar siendo esclavos, porque las
15
Enrique Flores Magón, Peleamos contra la injusticia, lágrimas no ablandan el corazón de los déspotas. Solo las
México, p. 152-153. horcas convencen á los opresores”, carta de Ricardo Flores
16
Bajo estos términos, mayúsculas incluidas, escribía Magón para Silvestre Garza, fechada el primer día de sep-
Ricardo Flores Magón a Casimiro H. Regalado, el 17 de tiembre de 1906, en Moguel, op. cit., p. 73.
septiembre de 1906, a quien urgía para entrar en acción 18
Valadés, op. cit., p. 6.
contra el régimen que los oprimía, véase Josefina Moguel 19
Parece que la nueva fecha pactada para llevar a cabo
Flores (comp.), El Magonismo en Coahuila, p. 76. el movimiento era el 30 de septiembre, como se deduce de
17
Así lo deja saber el propio Ricardo en la carta antes la versión que ofrece Enrique en su relato de los hechos,
citada del 11 de agosto de 1906, véase supra nota 6. Lo véase Flores Magón, op. cit., p. 178.
cierto es que el día 1 de septiembre ya estaba totalmente 20
Los nombres completos que ofrece otra autora son:
convencido sobre lo que habría de hacerse: “Creemos que Adolfo Martínez Castro y Zeferino Reyes, ambos pertene-
lo conveniente es tomar las armas, y en ese sentido estamos cientes al 18 batallón, Ethel Duffy Turner, Ricardo Flores
efectuando nuestros trabajos secretos. Ya está probado hasta Magón y el Partido Liberal Mexicano, trad. Eduardo Limón
192
habían ganado la confianza del principal pro- La noche del 26 de septiembre un grupo
motor de la rebeldía. Circunstancia que casi le de rebeldes irrumpió en la fronteriza villa de
costó la libertad. Jiménez. Al frente de ellos estaban Juan José
En efecto, el 29 de septiembre se desató Arredondo y León Ibarra.24 Después de apo-
una persecución en contra de los involucrados, derarse de la población, se retiraron en bús-
quienes habían sido denunciados por los ofi- queda de comida a una hacienda cercana, en
ciales que se infiltraron con falsas intenciones cuyos límites fueron atacados sorpresivamente
entre los rebeldes.21 El mismo Ricardo le contó por un destacamento de 80 soldados federales.
tiempo después a su hermano: Se cuentan algunas bajas después del enfren-
tamiento, tras lo cual se emprendió la huida
Aquel fatal 29 de septiembre22 estaba yo en hacia territorio estadounidense, donde varios
El Paso, a punto de pasar a Ciudad Juárez, cayeron presos.25 Ratt atribuye que este ataque
cuando de repente se me pusieron delante fue encabezado por el club liberal formado en
dos detectives norteamericanos. Trataron de la población texana Del Río, cuyos líderes eran
agarrarme. De un puñetazo los tiré sobre la Pedro N. González, presidente, y Crescencio
acera, y antes de que se levantaran había do- Villarreal Márquez (cuya correspondencia con
blado la esquina. Ricardo ha sido citada líneas arriba). Este últi-
Delante de mí había una puerta abierta. Me mo está identificado como el que contraban-
metí detrás de la puerta, y me encogí todo deó las armas a través de la frontera para los
lo que pude. Oí sus pasos al pasar por delan- rebeldes de Jiménez.26 Entre las bajas se men-
te. Salí, y tomé la dirección contraria. Rela- ciona un magonista de apellido Almaraz, quien
miéndose con el gran premio de Díaz, […] es considerado como el primer muerto del mo-
siguieron recorriendo las calles, con la lengua vimiento.27 También se dice que un rebelde de
fuera, me imagino porque era un día caluro- nombre Antonio Villarreal (quizá emparenta-
so. Deben de haber quedado agotados de ra- do con Crescencio) fue fusilado tras la reyerta,
bia y frustración cuando por fin abandonaron lo que provocó la fuga hacia el territorio nor-
la caza. Decidí irme a Los Ángeles. Pasé por teamericano.28 Pero antes de partir hacia el país
Modesto Díaz y nos fuimos andando hasta vecino, en atención a las “Instrucciones”, los
allí.23 rebeldes expidieron un manifiesto con el que
justificaban el ataque y hacían un llamamiento
No obstante la persecución a la que fue- a la nación para que los apoyara en su lucha.29
ron sujetos los miembros del plm antes de su Pero las noticias sobre el ataque a la villa
rebelión, fue posible que en dos lugares del fronteriza fueron menospreciadas por algunos
territorio nacional se llevaran a cabo pronun- periódicos de la capital de la República, entre
ciamientos bélicos, los cuales iniciaron el movi- los que se contaba El Popular, en cuya edición
miento. Estos sitios fueron Jiménez, Coahuila,
y Acayucan, Veracruz.
24
Aunque Enrique dice que el nombre era Juan de
Dios Avellana, ibíd., p. 179.
25
Hernández, op. cit., p. 93.
26
Ratt, op. cit, p. 95.
G., p. 104. (Edición facsímile del inehrm, publicada en 27
Valadés, op. cit, p. 9; Duffy Turner, op. cit., p. 104,
2003). lo llama Álvarez.
21
Esto es lo que deduce Enrique, quien incluso habría 28
Moguel, op. cit., p. 15 y 43.
sido delatado en cuanto a su refugio en Canadá, Flores Ma- 29
El Manifiesto se reproduce en Fabela, op. cit., p. 18-
gón, op. cit., p. 178. 20. Entre sus ofrecimientos destaca el siguiente, dirigido a
22
Aunque otras fuentes mencionan que habría sido du- los soldados federales, con la intención de engrosar las fi-
rante el mes de octubre siguiente, véase Salvador Hernán- las de los levantados: “A los jefes y oficiales de servicio de
dez Padilla, El magonismo: historia de una pasión libertaria, la Dictadura que pasen a las filas liberales, se les concederá
1900-1922, p. 94 y Duffy Turner, op. cit., p. 106-107, por ascenso de dos grados sobre el que tengan, a los soldados
lo que podría tratarse de otro episodio. rasos se les pagará 1 peso diario, libre de gastos y a las clases
23
Flores Magón, op. cit., p. 178-179. se les darán sueldos equivalentes”.
193
del 1 de octubre desmiente los términos utili- Salas atacó la plaza de Acayucan a las 11:00
zados por su colega El País, que había calificado de la mañana del 30 de septiembre, resultando
la revuelta como un “movimiento revoluciona- muerto al iniciar el ataque Aurelio Gómez.
rio”, atribución que negaba contundentemente, Empero, aunque la victoria estuvo cerca,
pues la gavilla no era de significación y sola- una bala hirió a Salas, quien tuvo que retirarse
mente el hecho de que el poblado no contaba y con él, desmoralizadas por lo sucedido a su
con una guarnición les había permitido come- jefe, lo acompañaron sus tropas. Entretanto,
ter tal osadía. Del mismo modo, The Mexican Novoa había avanzado sobre Minatitlán, con
Herald en su primera plana del 3 de octubre rumbo a Chinameca, donde se estableció sin
siguiente calificaba a los revolucionarios como ejecutar acción bélica alguna y dilatando las
simples outlaws.30 posiciones de sus hombres, quienes se dispersa-
Tres días después, en un lugar alejado de la ron ante las fuerzas federales que habían tenido
frontera, el movimiento detonó. Éste ocurrió el tiempo suficiente para organizar la defensa.
en la región serrana del estado de Veracruz. El tercer grupo tampoco pudo implemen-
Ahí, desde el año anterior, se habían forma- tar el ataque, el cual planeaba tomar la villa de
do clubes liberales, entre los que destacaba el Puerto México (actual Coatzacoalcos).34 Sus
llamado Vicente Guerrero, establecido exacta- dos líderes fueron detenidos pocos días des-
mente en la población de Chinameca. Víctima pués y pasaron cuatro años encerrados en las
de la persecución, el club fue disuelto, pero no tinajas de San Juan de Ulúa, hasta que el ma-
así sus actividades subversivas, pues aún en se- derismo triunfante los liberó.35
creto sus integrantes se siguieron reuniendo. Estas primigenias acciones revolucionarias
La hostilización se fue incrementando hasta el de los liberales magonistas fueron sendos fra-
punto en que los sucesores de la acaudalada fa- casos desde el punto de vista militar, pero no
milia Romero Rubio despojaron de sus tierras sucedió lo mismo con los ánimos de los com-
a algunos habitantes de la Sierra de Soteapan.31 batientes quienes, a pesar de que algunos de
Indignado ante esa situación, Hilario C. Salas ellos cayeron presos, mantuvieron la confianza
preparó un movimiento abanderado por los en que la victoria sería alcanzada en lo futuro.
ideales del plm.32 La semilla estaba sembrada.
El movimiento estaba proyectado para Mientras tanto, el gobierno mexicano in-
que estallara en los primeros meses de 1907, tentaba reducir las expectativas de los rebeldes
pero la delación acontecida a los magonistas y comunicaba a su par en Washington todas
del norte apresuró los acontecimientos. Salas, las descalificaciones posibles en torno de la
en atención a las “Instrucciones”, lanzó un personalidad y actitudes de los revolucionarios
manifiesto con el que dio inicio la rebeldía.33 magonistas. Sirva un breve ejemplo de cómo
Acompañado de casi mil hombres mal pertre- se consideraba oficialmente a los luchadores
chados, por supuesto, dividió su grupo en tres liberales:
fracciones, una a su mando, otra a las órdenes
de Enrique Novoa y la tercera bajo la respon- No hay entre ellos una sola persona promi-
sabilidad de Juan P. Alfonso y Román Marín. nente, conocida ó siquiera honorable; no
hay uno siquiera que se haya distinguido en
30
Que podría traducirse como “proscritos”. cualquier sentido en México ó en el extran-
31
Para entender la situación que vivía la región durante
jero. Gentes que han emigrado, perseguidas
esos años, véase Elena Azaola Garrido, rebelión y derrota del
magonismo agrario. por la justicia común, en virtud de crímenes
32
Este episodio se encuentra vertido en el libro de
ó delitos; gentes que no conocen siquiera de
un testigo de los hechos, Cándido Donato Padua, titulado
Movimiento revolucionario 1906 en Veracruz. Relación cro- oídas la ciencia de gobernar á los pueblos, y
nológica de las actividades del P. L. M. en los ex cantones de
Acayucan, Minatitlán, San Andrés Tuxtla y centro del país. Ibid., p. 23-24.
34
33
La proclama se reproduce en ibíd., p. 21-24. Azaola, op. cit., p. 154.
35
194
195
combate, el hombre sin arma no es un hom- redactó un testimonio sobre lo que aconteció
bre completo. ¡A armarse ciudadanos!39 los días siguientes.41 Después de haber padeci-
do una fuerte lluvia, que les dificultó la mar-
Había sido nombrado “delegado especial” cha, amaneció el 26 de junio de 1908. A un
de la Junta el 29 de junio pasado y, como se kilómetro del pueblo de Las Vacas (hoy Ciu-
puede observar por la temática de sus escritos, dad Acuña) se pasó lista. Se organizaron en tres
estaba dispuesto a todo en aras de lograr el guerrillas y se dispusieron a atacar a la guar-
triunfo revolucionario. nición que ahí se encontraba. Los soldados
Un año después, los planes de un nuevo federales, quienes se colocaron pecho a tierra,
ataque se concretaron. Tras intensa actividad, escondidos entre los matorrales, fueron sor-
Guerrero se hizo presente en el intento de ocu- prendidos por los rebeldes, que atacaron con
par la población de Viesca, cercana a Torreón, prontitud e hicieron correr a los gobiernistas.
acontecimiento que sucedió durante la noche En pocos minutos, las tres columnas recorrie-
del 24 al 25 de junio de 1908. ron las calles del poblado enfrentando, paso a
Ferrua resume los hechos comentando paso, a las huestes de don Porfirio. Por cinco
que los liberales no opusieron mucha resis- largas horas se prolongó el combate, que fue
tencia, pues los policías de la población se minando la defensa de los uniformados, cuya
rindieron casi inmediatamente. El contingen- fuerza iba disminuyendo. Los liberales sufrían
te estaba al mando de Jesús Cantú y Benito pérdidas también, pero su empuje y su valor se
Ibarra. Una vez dueños de la situación, los demostraron en cada enfrentamiento.
magonistas liberaron a los presos de la cárcel Pasadas las diez de la mañana la situación
local al grito de ¡Abajo la Dictadura! y ¡Viva no estaba decidida. Guerrero cuenta que el nú-
el Partido Liberal! mero de los soldados federales no pasaba de
Tras la lectura del “Programa” de 1906, 15, quienes hallaron refugio en casas particu-
en la plaza principal del poblado ante sus teme- lares. El triunfo estaba cerca, pero el parque
rosos habitantes se apropiaron de los fondos se agotó y fue necesario emprender la retira-
del erario y de algunos caballos con la inten- da. Una vez más, el magonismo había hecho
ción de continuar la marcha. Se suponía que presencia, pero esta vez con una fuerza mejor
el siguiente paso sería tomar Matamoros, pero organizada. Para cerrar su relato, Guerrero
sucedió un encuentro con las fuerzas federa- escribió lo que sigue: “Fracaso, murmuran
les que terminaron con el parque de los rebel- algunas voces. Ejemplo, enseñanza, estímulo,
des, quienes se dividieron en varias columnas, episodio inmortal de una revolución que triun-
según las palabras del propio Guerrero “[…] fará, dice la lógica”.42
repitiendo el fenómeno biológico de ciertas Tras la desbandada, el siguiente paso del
especies zoológicas que se reproducen en frag- plan consistía en atacar la plaza de Casas Gran-
mentos”. Desafortunadamente, la réplica del des. Para lograr ese propósito era necesario
movimiento no se produjo pues, días antes, atravesar la población llamada Palomas, situada
habían sido descubiertos los planes y muchos junto a la línea fronteriza, a unos diez kilóme-
liberales cayeron presos antes de ejecutar lo tros de Columbus, Nuevo México. Ahora sí con
que les correspondía.40 Guerrero como el jefe de la columna (que no
Pero eso no arredró en la determinación pasaba de los 11 hombres, contando a Praxedis)
de Guerrero, quien continuó encaminando a se decidió asestar un golpe simbólico que sirvie-
un grupo de cerca de 40 guerrilleros. Él mismo ra de estímulo a los grupos que se hallaban sin
orientación ante su desmembramiento. Corría
39
El llamado tomar el fusil se tituló “¡Armaos luchado-
res!” y apareció publicado en Revolución, el 20 de julio de
1907; cita extraída de Ferrua, op. cit., p. 38. Se encuentra reproducido en Moguel, op. cit., p. 47-64.
41
40
Ibid., p. 93-97. Cita en ibid., p. 55.
42
196
197
Grupo de magonistas
en Tijuana. Colección
José Castañeda Rico.
Sin embargo, al formar un ejército con in- un punto fundamental de sus planes. Hubo al-
tegrantes de diversas partes del mundo —prin- gunos triunfos, como el que significó la toma
cipalmente con oriundos estadounidenses—, la de Mexicali el 19 de enero de 1911, que fue
esencia del movimiento magonista se metió en realizada por “unos veinte a treinta hombres”,
dificultades. No tardó en correr el rumor, sem- según el gobierno, pero que crecía “hasta casi
brado por los enemigos, de que el movimiento cuatrocientos”, lo que probaría la capacidad de
pretendía crear una nueva nación en el territo- reclutamiento de los rebeldes.49
rio peninsular californiano y que con el apoyo de No obstante, el grado de optimismo que
fuerzas ajenas, Ricardo y sus seguidores hacían semejantes noticias pudo haber causado, lo
traición a la patria. Nada más falso. Los diver- cierto es que la diversidad de intereses entre
sos estudios que han tocado el asunto coinci- los grupos que se adentraron hacia los pobla-
den en desligar a los anarquistas del plm de las dos fronterizos en plan de batalla generó una
intenciones de otros que quisieron aprovechar desunión que se incrementó conforme los
las circunstancias y, como se dice coloquial- rumores de separatismo crecían. El liderazgo
mente, “pescar en río revuelto”.48 magonista tuvo que enfrentarse a las decisio-
Lo que arrojan esos estudios es que el nes de jefes como José María Leyva quien, por
territorio bajacaliforniano, entonces poco ha- ejemplo, tras las victorias habría permitido que
bitado, resultaba un punto estratégico para las fuerzas federales se dispersaran en lugar de
controlar un levantamiento en todo el país, someterlas.50
por eso es que la lucha por establecer el con- Frente al triunfo del maderismo, el movi-
trol de los magonistas revolucionarios ahí era miento militar del plm se redujo cada vez más
debido, entre diversos factores, a que muchos de
donde el autor afirma que la ofensiva en Baja California de
enero de 1911, se debe en mucho a la participación de la
Industrial Workers of the World que poseía por entonces 49
Hernández Padilla, op. cit., p. 141.
gran fuerza organizativa entre la clase trabajadora en Esta- 50
Episodios como éste, todavía eran sometidos a dura
dos Unidos. crítica, en 1955, por los sobrevivientes de esa aventura
48
Entre las obras que se destacan por fundamentar el revolucionaria, como el antes citado Esteban Baca Calde-
anti filibusterismo de aquellos revolucionarios se cuenta, rón, quien dejó en una grabación que se resguarda en el
además de la de Torres Pares antes citada, la de Lowell L. inehrm, bajo el folio FN13060064430, su apasionada de-
Blaidsell, La revolución del desierto, Baja California 1911, fensa en torno a los hechos en la península y su decidida
cuya primera edición en inglés es de 1962. arremetida contra lo hecho por el general Leyva.
198
los antiguos integrantes se identificaron con la Blaidsell, Lowell L., La revolución del desierto,
moderación que representó el bando del hacen- Baja California 1911, Ensenada, uabc, 2005.
dado coahuilense, cuya figura llegó a despertar Cockroft, D., Precursores intelectuales de la Re-
la ilusión de un pueblo antes adormecido por la volución mexicana, México, Siglo XXI Edi-
mano dura de un presidente que se creía vitalicio. tores, 1971.
Las siguientes batallas de Flores Magón se desen- Duffy Turner, Ethel, Ricardo Flores Magón y
volvieron desde la potencia de la imprenta, como el Partido Liberal Mexicano, trad. Eduardo
siempre lo hizo en su labor clandestina de un Limón G., Morelia, Erandi, 1960. (Edición
luchador social convencido hasta la muerte, que facsímile del inehrm, 2003).
ocurrió mientras se hallaba preso en el extranjero El Programa del Partido Liberal y Manifiesto a la
resultado de la expresión de sus ideas, lejos de la Nación, en Fabela, Josefina E. de (dir.), Do-
patria por la que tanto combatió. cumentos históricos de la Revolución Mexica-
cimientos, parcialmente recogidos aquí, los de los hermanos Flores Magón, México, Jus,
1966.
miembros del plm levantados en armas en la
Ferrua, Pietro, Un anarquista en la revolución
pugna por sus ideales fueron llamados: bandi-
mexicana: Praxedis G. Guerrero, trad. Tomás
dos, transgresores, revoltosos, gavillas de la-
Serrano Colorado, México, inah, 2012.
drones, cuadrillas de sediciosos, abigeos, reac-
Flores Magón, Enrique, Peleamos contra la in-
cionarios, calumniadores, difamadores, des-
justicia, México, stirt, ctm, 2006.
contentos, salteadores, forajidos, agitadores,
Hernández Padilla, Salvador, El magonismo:
malos mexicanos, anarquistas y conspiradores,
historia de una pasión libertaria, 1900-1922,
bribones, malvados, asaltantes, delincuentes,
México, Era, 1984.
gente sin importancia, individuos…51 y des-
Martínez Núñez, Eugenio, La vida heroica
pués, hasta filibusteros. A pesar de lo que queda
de Praxedis G. Guerrero, México, inehrm,
en nuestro ánimo tras el repaso de sus acciones
1960.
en el desarrollo del temblor revolucionario que
Moguel Flores, Josefina (comp.), El Magonis-
asoló a México en esas décadas inaugurales del
mo en Coahuila, Saltillo, Gobierno del Esta-
siglo xx, merece que se les reconozca, simple y
do de Coahuila, 2006.
llanamente, como lo que sin equívoco siempre
Padua, Cándido Donato, Movimiento revolucio-
se dijeron ser: revolucionarios.
nario 1906 en Veracruz. Relación cronológica
de las actividades del P. L. M. en los ex cantones
B ibliografía de Acayucan, Minatitlán, San Andrés Tuxtla
y centro del país, 2 ed., pról. Librado Rivera,
Abad de Santillán, Diego, Historia de la revo- México, s. p. i., 1941.
lución mexicana, México, Frente de Afirma- Raat, W. Dirk, Los revoltosos. Rebeldes mexicanos
ción Hispanista, 1992. en los Estados Unidos 1903-1923, trad. Ma-
Azaola Garrido, Elena, rebelión y derrota del riluz Cano, México, fce, 1988.
magonismo agrario, México, sep, 1982. Torres Parés, Javier, “La Revolución sin fronte-
Baca Calderón, Esteban, Juicio sobre la guerra ra”, tesis, México, ffyl, unam, 1990.
del Yaqui y Génesis de la huelga de Cananea, Valadés, José C., Jesús María Rangel: el brazo
México, stirt, ctm, 2006. armado del magonismo fronterizo, México,
prd, 2010.
51
Epítetos todos recogidos por Josefina Moguel, tras Regeneración, 15 de julio de 1906.
la compilación de documentos relacionados con el magonis- Regeneración, 19 de noviembre de 1910.
mo, que forman parte del acervo de Centro de Estudios de
Regeneración, 14 de enero de 1911.
Historia de México carso (antes Condumex) citada arriba.
Véase op. cit., p. 29-30. Revolución, 20 de julio de 1907.
Santiago Portilla*
201
de movimientos libertarios como el de los her- Presidencia no quería presentar ninguna frac-
manos Flores Magón. tura, como en su concepción hubiera sido la
Ahora bien, en 1909-1910, durante el elección de diputados independientes.
proceso electoral para decidir su séptima reelec- El Centenario se realizó con bombo y pla-
ción, Porfirio Díaz no se dio cuenta de que ya tillo a lo largo de un mes y unos días, y con
no había un consenso en la población alrede- Madero en la cárcel. Al respecto, cuentan la si-
dor de su figura, sino un gran descontento en guiente anécdota: el 15 de septiembre, el sub-
muchísimos lugares del país por la falta de li- secretario de Relaciones Exteriores, Federico
bertades. Se le alababa por haber “pacificado al Gamboa, estaba en compañía de un grupo de
país”, pero el costo de su “pacificación” había diplomáticos, entre ellos el embajador alemán,
sido la cancelación de las libertades cívicas. quienes observaban la verbena popular del Zó-
Si Porfirio Díaz hubiera tenido la visión calo desde un palco del Palacio Nacional.
de dejar en libertad a Madero, competir en las De pronto escucharon tumultos, resultado
elecciones y respetado el voto, lo más seguro de una manifestación en favor de Francisco I.
es que se habría reelegido, a pesar de la gran Madero, en la que los antirreleccionistas lle-
cantidad de votos que hubiera obtenido Made- vaban un estandarte con la imagen de su diri-
ro; y si hubieran llegado al Congreso algunos gente. El embajador alemán preguntó: ¿Qué
diputados de oposición, en ese caso Díaz se ha- pasa? ¿Qué pasa ahí? Y el subsecretario Gamboa,
bría cubierto de gloria y se le recordaría, ante la quien ya se había dado cuenta de lo ocurrido,
nación y el mundo entero, como una persona respondió: Nada, nada, es un grupo de ciuda-
que dio, en primer lugar, estabilidad política al danos que admiran mucho al general Díaz y lo
país y luego democracia. En vez de eso, Méxi- están vitoreando. Pero el embajador al ver el es-
co tardó otros 70 años en empezar a construir tandarte con la imagen de Madero cuestionó: El
un sistema democrático centrado en el ciuda- general Díaz ¿tuvo barba alguna vez? (Madero
dano y no en los sectores sociales y laborales. tenía un candado en el mentón). Así que sin ti-
Sin embargo, el mismo Díaz o los intere- tubear, el subsecretario Gamboa le aseguró: Sí,
ses que lo rodeaban no le permitieron ver esto. alguna vez usó barbas cuando era joven.
Si hubiera sido así, quizá en México tendría- Esa noche, el subsecretario al llegar a su
mos una buena cantidad de estatuas de Porfi- casa, anotó en su Diario que las cosas se es-
rio Díaz por todas partes. Además, ya era muy taban poniendo difíciles y el descontento era
anciano, no estaba acostumbrado a obedecer cada vez más evidente, que algo podía suceder.
a la gente, menos a respetar una votación de- Madero, el ex candidato prisionero, no
mocrática. Esto no se encontraba entre sus era partidario de las revoluciones, no quería
preocupaciones. hacer una revolución. Como preparación para
En cambio, sí se preocupaba por la imagen lanzarse a la lucha política escribió La Sucesión
que daría ese mismo año, durante los festejos Presidencial en 1910. El Partido Nacional De-
con los que se celebraría el primer centenario mocrático. En este libro hace un repaso de la
de la Independencia nacional. Los preparativos historia nacional independiente y concluye que
habían comenzado varios años antes. Se invitó el problema más grave de México es el milita-
a representantes de alto nivel de todo el mun- rismo, es decir, cuando una persona le presta
do, incluso de países de Oriente de los que servicios a la nación con las armas y después
poco se sabía en México. se los cobra muy caros. Éste había sido el caso
La figura de Porfirio Díaz como el paci- de Iturbide, quien pactó la Independencia na-
ficador de México se había generalizado en la cional, ni más ni menos, y luego se hizo em-
percepción internacional. Pareciera entonces perador.
que el dictador no quiso ver disminuida su fi- También había sido el caso de Santa Anna,
gura en el consenso universal; alrededor de su quien había empezado como un político liberal
202
y acabó como uno conservador, y fue presiden- de personas como hicieron otros dictadores de
te de la República once veces. Otro caso fue el América Latina; Madero estaba convencido de
de Porfirio Díaz, quien se convirtió en el héroe que los sucesores designados por el dictador
contra la intervención francesa y terminó enca- no iban a ser paternales como él, iban a ser
bezando golpes de Estado contra los gobiernos peores y entonces sí la degradación del pueblo
de Benito Juárez y Sebastián Lerdo de Tejada, de México no iba a tener remedio. De modo
dos liberales con los que se había pacificado el que se vio moralmente forzado, se obligó a sí
país tras la derrota de los franceses. Paradóji- mismo, a llamar a la revolución que nunca ha-
camente, Díaz se levantó con la bandera de la bía deseado.
no reelección y acabó reeligiéndose siete veces. De algún modo siempre lo supo. Hay un
Otro militar que había cobrado muy caro sus párrafo en La Sucesión Presidencial, en el que
servicios a la Patria. propone que se organice un partido nacional
Madero creía que el militarismo conducía con el lema de “Sufragio efectivo, No reelec-
al absolutismo, como había ocurrido con Díaz. ción”, es decir, hacer realidad el poder del
El absolutismo implica la degradación comple- voto para el pueblo y la no reelección, porque
ta del pueblo, porque para sostener una dicta- cuando los gobernantes se reeligen tienden a
dura absoluta es necesario cancelar las liberta- perpetuarse en el poder. Será muy difícil que
des y sin libertades se anula el espíritu cívico Díaz, dice Madero en ese párrafo, acepte pa-
de los ciudadanos y se corre el peligro de una cíficamente un partido nacional de oposición
degradación moral irreparable. con fuerza verdadera. En ese caso, quizá se-
Después del fraude, Madero pensó que era ría necesario que hubiera otra revolución para
necesario levantarse en armas porque si bien el obligarlo a obedecer la voluntad del pueblo
general Díaz, a pesar de ser un dictador y un ciudadano.
gobernante absolutista, había sido paternalista, Madero hizo circular su libro en enero de
es decir, no había sido un gobernante especial- 1909 y le envió el primero a Díaz, pues sus acti-
mente cruel que matara a decenas o a centenas vidades de proselitismo en favor de la democra-
203
cia serían completamente abiertas. En mayo de respetando las fiestas del Centenario. Se escapó
ese año formó el Centro Antirreeleccionista de de San Luis el 5 de octubre, disfrazado como
México y comenzó una serie de seis giras, una ferrocarrilero. Un día después lo siguió Estra-
de ellas dedicada exclusivamente a su estado, da. Madero y sus colaboradores cercanos se
Coahuila, en las que recorrió más de 20 estados concentraron en San Antonio, Texas, donde su
de la República en ferrocarril, acompañado por familia tenía casa y negocios.1
un camarada orador y por su esposa, doña Sara ¿Cómo se convoca al pueblo a levantarse
Pérez de Madero, su compañera inseparable. en armas? Mediante un plan. Es necesario que
Su éxito fue creciente y su fama se extendió, la gente sepa para qué, cómo y cuándo tomar
de modo que en muchos lugares se reunían miles las armas, y qué hacer con ellas.
de partidarios a escucharlo, pues en ese momen- Para qué: para obligar al general Díaz a
to resultaba asombroso que un miembro de la obedecer la voluntad popular, “arrojar del po-
élite gobernante, un hacendado como Madero, der a los audaces usurpadores que por todo títu-
hiciera propaganda vehemente contra la reelec- lo de legalidad ostentan un fraude escandaloso
ción de Díaz, a quien se veía como invencible. e inmoral” y con el fin de designar “conforme
Cuando Díaz decidió encarcelar a Made- a la ley a sus gobernantes” en elecciones libres.
ro con un pretexto baladí, por algo que había Cómo: declarando nulas las elecciones,
dicho Roque Estrada, el acompañante de Ma- desconociendo al gobierno de Díaz, al Con-
dero, el líder antirreeleccionista le escribió una greso y a la Suprema Corte de Justicia, cuyos
carta al presidente Díaz que hizo pública antes magistrados se elegían por voto popular. Ma-
de las elecciones, en la cual le decía: si usted no dero sería presidente provisional hasta que se
respeta la voluntad del pueblo en las elecciones convocara a nuevas elecciones una vez tomada
y si el pueblo indignado se levanta en armas la capital y más de la mitad de los estados. Los
contra su gobierno, el único responsable de jefes de las fuerzas revolucionarias tomarían el
esto, señor General Díaz, será usted. grado correspondiente al número de rebeldes
En octubre y noviembre de 1910, en los que mandaran. Las leyes de la guerra serían
días en que lanza el Plan de San Luis Potosí escrupulosamente observadas y se respetaría a
para llamar a la rebelión, contaba que siempre los extranjeros en sus personas y en sus propie-
supo que Díaz no iba aceptar una lucha de- dades. El ejército antirreeleccionista observaría
mocrática libre y abierta, y el pueblo aunque la más estricta disciplina, con el fin de evitar
lo sabía, había acudido a las urnas a recibir y saqueos o cualquier otra forma de abusos. Se
sufrir tanta humillación, y toda clase de veja- prohibía utilizar balas expansivas y fusilar a los
ciones para demostrar que se había hecho hasta soldados enemigos, a menos que se tratara de
lo imposible en una lucha pacífica. oficiales que comprobadamente hubieran a su
Levantarse en armas no es una tarea fácil. vez ordenado fusilamientos de revolucionarios.
Aunque muchos hablan de Madero como un Como uniforme, llevarían un distintivo trico-
soñador, en realidad era una persona práctica lor en el brazo o en el sombrero.
que ya se había encargado de distintos proyec-
tos y los había sacado adelante con eficacia. Era 1
Con la ciudad como cárcel, Madero y Estrada ren-
un hombre de negocios. Arriesgó y perdió su taron dónde vivir. Tomaron la costumbre de dar un paseo
fortuna personal al convertirla en liquidez para todos los días por las mismas calles, que pasaban cerca de la
estación del tren. Todos los días salían temprano en la maña-
financiar, primero, la campaña política y más na y regresaban después de un buen rato. A fuerza de hacer
tarde la insurrección. Tras pasar las elecciones el paseo durante tres meses, los guardias se descuidaron y
el 5 de octubre de 1910, al salir a dar su paseo matutino,
y unas semanas más en la penitenciaría de San Madero ya no regresa. Se corta la barba, se disfraza de ferro-
Luis Potosí, se le concedió libertad bajo cau- carrilero y se sube a un tren —donde tenía partidarios ferro-
carrileros—, que lo lleva a la frontera con Estados Unidos.
ción, es decir, fuera de la cárcel, pero sin poder
Lo mismo hace al día siguiente Roque Estrada. El gobierno
salir de la ciudad. Ahí planeó el levantamiento, se entera de la huida por medio de la prensa.
204
205
concentrado hasta ese momento en toda la his- Robles Domínguez. Por ello tampoco entre-
toria de México y era invencible. gó una carta de Madero al mismo general, de
En efecto, en esta lucha los revoluciona- quien presumía que podría unirse a su causa.
rios llegaban a haciendas, ranchos, minas, pue- Francisco Beltrán, egresado del Colegio
blos, etcétera, tomaban caballos, armas, cobi- Militar y sobrino del director del mismo; Ra-
jas, alimentos y de todo daban recibo. Existen fael Aguilar, Manuel García Vigil, Arturo Lazo
registros de que en los años veinte se pagaron de la Vega, Onésimo Espinosa, los hermanos
esos recibos. Lo anterior sugiere que ha sido Rubén y Octavio Morales, y Manuel Escudero
uno de los movimientos revolucionarios más fueron oficiales en activo o retirados que apo-
limpios de los que se tenga memoria en la his- yaron la causa antirreeleccionista, la mayoría
toria de la humanidad, no sólo de México. desde Estados Unidos, donde aconsejaban a
Al mismo tiempo, Madero lanzó una pro- Madero y demás organizadores de la rebelión.
clama al ejército federal, en la cual los invita a En su momento, estos militares ayudaron
unirse a su causa. Se ha calumniado al pueblo, a establecer ciertas reglas para conformar algo
dice, acusándolo de servil y de cobarde por parecido a un ejército con reclutas civiles, con
soportar a la dictadura. También se ha calum- jerarquías, cuerpos de combatientes y disciplina.
niado a los soldados al acusarlos de verdugos Por cartas de Madero, se sabe que él creía
del pueblo. Dejen ustedes de ser verdugos del posible que una buena parte del ejército apo-
pueblo y únanse a la Revolución. Es una aren- yara su llamado a la insurrección, con lo que
ga muy emotiva de Madero en la que les re- la Revolución podría terminar pronto, en un
cuerda a los soldados las pésimas condiciones plazo de dos o tres meses, y también que sus
en las que se encontraban en el ejército federal, tropas se formarían sobre todo con antirreelec-
pues los incorporaban de manera forzada en la cionistas de las ciudades. Sin embargo, ni una
llamada leva y los ascensos siempre eran para ni otra cosa fue lo que ocurrió.
los favoritos y recomendados, no por méritos. No hay registro de deserciones impor-
Madero sostiene que en el nuevo ejército tantes de soldados federales durante la insu-
de la Revolución sería reconocidos sus méritos. rrección antirreeleccionista y los contingentes
Termina su arenga con un argumento en favor que se rebelaron lo hicieron principalmente en
de las instituciones y en contra de la tiranía, y zonas rurales o en ciudades pequeñas; grupos
con una invitación a seguir el ejemplo reciente reducidos de rebeldes se pronunciaban públi-
del ejército portugués, que había contribuido camente en pueblos pequeños, daban lectura
a derrocar a la monarquía para instaurar un ré- en voz alta al Plan de San Luis Potosí, se apo-
gimen republicano. deraban de armas, caballos y dinero de oficinas
El jefe de los antirreeleccionistas buscaba públicas y salían hacia otros pueblos en busca
hacer proselitismo dentro del ejército median- de nuevos reclutas.
te los contactos que su hermano Gustavo había Durante los primeros meses de la rebelión,
logrado, como Francisco Cosío Robelo, anti- de manera gradual, se fue desarrollando una
rreeleccionista de la ciudad de México, a quien guerra de guerrillas que golpeaba en poblacio-
Madero había nombrado jefe de la rebelión en nes pequeñas o medianas y que rara vez pre-
la capital; también el general Melitón Hurtado sentaba combate a las tropas federales, mejor
simpatizaba con los antirreeleccionistas. Made- preparadas para el combate y mejor armadas,
ro le pidió a otro de sus principales hombres que tardaban en llegar a los lugares atacados y
en la ciudad de México, Alfredo Robles Do- cuando lo hacían, los revolucionarios estaban
mínguez, que se reuniera con el general José ya en otra parte dando nuevos golpes.
González Salas, jefe del Departamento de In- Los planes originales de los antirreeleccio-
fantería en la Secretaría de Guerra, lo que no nistas no se cumplieron porque los conjurados
llegó a suceder por falta de convencimiento de de la ciudad de México, Pachuca y Puebla fue-
206
Revolucionarios maderistas en ron descubiertos debido a que las autoridades de un amigo estadounidense que le ofreció un
Ciudad Juárez. Sinafo / inah.
mexicanas encontraron ejemplares del Plan de refugio para evitar ser arrestado, pues las auto-
San Luis y de la proclama al ejército federal. ridades de aquel país habían expedido orden
Los de las dos primeras ciudades fueron encar- de aprehensión contra él. Madero pensó que
celados e interrogados, y a los de Puebla, en- el llamado a las armas había fracasado, por lo
cabezados por el comerciante Aquiles Serdán, que se escondió en Nueva Orleans, para de ahí
los sorprendieron justo en el momento en que organizar una fuerza que entrara a México por
distribuían armas traídas de Estados Unidos, el Golfo a combatir la dictadura.
por lo que decidieron heroicamente presentar Sin embargo, poco a poco la insurrección
resistencia armada, lo que desató un combate tuvo sus primeros hechos de armas e incluso
feroz en la casa de Serdán, quien fue hallado sus primeros triunfos en Chihuahua, donde
en su escondite y muerto a quemarropa al día fuerzas al mando de Pascual Orozco, por un
siguiente. lado, y de Pancho Villa, por otro, vencieron a
En la frontera norte, el 20 de noviem- una fuerza federal con ataques sorpresa, victo-
bre, Madero cruzó a México cerca de El Paso, rias que les dieron armas y ánimo para prose-
Texas, para encontrarse con un tío que le había guir la rebelión.
ofrecido un contingente de 300 hombres bien El 20 de noviembre, la fecha señalada en
armados con el cual comenzar la insurrección el Plan de San Luis, se registraron 13 levanta-
pero, en cambio, se presentó con apenas diez mientos, siete en Chihuahua y seis en otros tres
mal armados, por lo que el jefe antirreeleccio- estados: Durango, San Luis Potosí y Veracruz.
nista tuvo que regresar nuevamente al rancho Durante el resto del mes ocurrieron algunos
207
levantamientos más hasta llegar a 39 en siete relación tensa. Madero dio prioridad en el man-
estados y en todo diciembre apenas se rebasó do a los antirreeleccionistas. Según registros,
este número, llegando a 44 en nueve estados, ese mes ocurrieron 77 hechos en 16 estados y si
si bien más distribuidos a lo largo del mes. bien predominaron todavía los triunfos del ejér-
Sin nuevos triunfos importantes de los re- cito porfirista, menudearon también los de las
beldes, el gobierno porfirista consideró que la fuerzas revolucionarias. Éstas empezaron a unir-
insurrección no significaba una amenaza seria se bajo el mando de los jefes que aportaban el
y sería pronto dominada, como lo habían sido mayor número de hombres o de quienes habían
en años anteriores las distintas rebeliones enca- demostrado una mayor capacidad táctica en el
bezadas por los liberales magonistas y editores campo de las armas.
de Regeneración exiliados en Estados Unidos. Para marzo hay un conteo de 140 levan-
Esta vez los levantamientos eran más numerosos tamientos, escaramuzas y aun combates en
y en distintos estados, pero los gobernadores y 15 estados y las fuerzas federales empezaron
el gobierno federal estaban seguros de que al a mostrarse evidentemente insuficientes para
terminar el año estarían plenamente dominados. contener la insurrección. En Morelos, Emi-
Pero no fue así. En enero de 1911, las ac- liano Zapata unificó bajo su mando a todas
ciones revolucionarias se extendieron a la par- las fuerzas insurgentes del estado y del sur de
te norte de Baja California, en la frontera, por Puebla. Desde el sur de la ciudad de México
fuerzas reclutadas por los liberales magonistas alcanzaban a verse con temor las fogatas de los
entre militantes anarquistas y socialistas esta- campamentos zapatistas. En el norte, los revo-
dounidenses, algunos de ellos hispanos, que con lucionarios tenían ya dominado el Ferrocarril
altas y bajas no dejarían de luchar hasta el fin de del Noroeste y en varios lugares se dinamita-
esta primera etapa de la Revolución Mexicana. ban vías férreas y se cortaban líneas telegráficas
En ese mes existe registro de 52 levantamientos para evitar y entorpecer la movilización y las
y hechos de armas en siete estados. Muy pocos comunicaciones de las fuerzas porfiristas. Eran
de ellos fueron victorias para los revoluciona- cada vez más las poblaciones en manos de los
rios, pero mostraban que la rebelión estaba le- revolucionarios, que imponían autoridades y se
jos de acabar. El gobierno enviaba cada vez más hacían cargo de los fondos públicos. Se dio el
tropas al norte, sobre todo a Chihuahua, donde primer amago de asedio contra Ciudad Juárez,
la insurrección se había tornado incontenible, el cual terminó cuando las tropas federales lo-
tanto por fuerzas antirreeleccionistas como por graron reparar las vías férreas entre la ciudad de
grupos magonistas aliados a los primeros a pesar Chihuahua y la frontera, y acudieron en auxilio
de las órdenes de Ricardo Flores Magón, que de esa importante población fronteriza.
sólo reconocía legitimidad a quienes actuaban La debilidad del gobierno se hacía cada
en la Baja California o se mantuvieran alejados vez más evidente. En Chihuahua cambió dos
de los antirreeleccionistas. veces el gobernador ante la incapacidad para
En febrero, el conflicto se extendió a más detener la rebelión y la negativa, no total pero
estados, a la siguiente línea en el norte: Sinaloa, sí marcada, de los propietarios a proporcionar
más en Durango, Zacatecas, Jalisco y Guanajua- dinero y hombres a la defensa del régimen.
to. También se presentaron hechos en Puebla El avance gradual pero sostenido de la
y Tlaxcala; siguieron en Veracruz, comenzaron rebelión tenía como contraparte a un ejército
en Morelos, con Gabriel Tepepa, y en Guerre- federal lastrado por diversas condiciones. En
ro, con los hermanos Figueroa. Por fin el 8 de primer lugar, a pesar de ser Díaz un militar,
febrero Francisco I. Madero entró a territorio para gobernar se rodeó de un grupo de civi-
nacional cerca de Ciudad Juárez para ponerse les, conocidos como científicos, que de manera
al frente de su ejército. Lo recibieron fuerzas premeditada, de acuerdo con el dictador, re-
antirreeleccionistas y magonistas unidas en una dujeron la importancia presupuestal, política y
208
operativa de sus fuerzas armadas, sobre todo insurrectos antirreeleccionistas e influyó en los
cuando consideraron que habían desaparecido subsiguientes intentos de negociación.
posibles amenazas a la paz por descontentos A fines de marzo, el gobierno decidió hacer
sociales o políticos. una serie de movimientos conciliatorios, como
Durante el gobierno de Díaz, el ejército cambiar al gabinete presidencial, con la sola
había combatido contra rebeliones indígenas excepción de los secretarios de Hacienda y de
en Yucatán y Sonora, protagonizadas por gru- Guerra y Marina. En ese mes se obligó a varios
pos asentados en sólo una región, con muy gobernadores que habían permanecido en el
poca movilidad, para los cuales la infantería re- cargo por muchos años, a imagen y semejanza
sultaba eficaz. En cambio, durante esta primera del presidente Díaz, a renunciar para ser susti-
etapa de la Revolución, las fuerzas rebeldes se tuidos por personas menos comprometidas con
componían básicamente de grupos montados y el sistema de fuerza porfirista. Además de Chi-
por tanto con gran movilidad. huahua, cambiaron los gobernadores de Puebla,
La moral del ejército era en general baja, Yucatán, Durango, Guerrero y Oaxaca.
dado el sistema de leva forzada que se usaba El 1 de abril, día en que se iniciaban las
para el reclutamiento de los soldados rasos, so- sesiones ordinarias del Congreso de la Unión
bre todo entre quienes se oponían a la política y el presidente de la República presentaba su
de concentración de tierras o a las arbitrarieda- informe de labores ante el Poder Legislativo,
des de hacendados y al sistema de tiendas de el general Porfirio Díaz sorprendió a propios
raya que constituían una especie de servidum- y extraños al reconocer que la insurrección no
bre forzada de peones acasillados. había podido contrarrestarse y que enviaría al
Orgánicamente, todos los batallones de Congreso iniciativas para la renovación perió-
infantería y los regimientos de caballería y dica de los funcionarios del Poder Ejecutivo, es
artillería del ejército federal se encontraban decir, para evitar la reelección y fraccionar las
fraccionados, dispersos en distintos estados o grandes propiedades rurales, en contra de sus
prefecturas políticas; sus mandos eran con fre- políticas previas de reelegirse indefinidamente
cuencia viejos militares que no conocían bien y de favorecer la concentración de tierras en
el terreno en que actuaban, y había una buena grandes latifundios. Del mismo modo, ofreció
cantidad de corrupción, por ejemplo, el núme- medidas para garantizar la independencia del
ro de caballos y acémilas se exageraba en las Poder Judicial, cuando hasta entonces se en-
zonas militares para obtener más recursos para contraba sometido al Ejecutivo.
su alimentación. Todas estas medidas fueron recibidas por
La intensidad que adquirió en relativa- los insurrectos como muestras de debilidad del
mente poco tiempo la revolución preocupó régimen y en vez de conseguir aminorar la re-
tanto al gobierno de Estados Unidos que te- volución atizaron más el fuego rebelde.
mió por la seguridad de sus ciudadanos, sus in- Para abril de 1911 tenemos registro sobre
versiones y propiedades en territorio nacional; 145 hechos de armas en 18 estados y aunque la
este miedo se agravó por el hecho de que el go- cifra es muy similar a la del mes anterior, los en-
bierno mexicano había decretado una suspen- frentamientos son de mayor envergadura, ocu-
sión temporal de garantías a quien sorprendie- rren más combates y cada vez más eran ganados
ra en actividades de rebelión. El 9 de marzo se por los insurrectos gracias a una mayor concen-
anunció que el presidente de Estados Unidos, tración de sus fuerzas. Se tomaron poblaciones
William H. Taft, había enviado 20 mil soldados más importantes, ya sea de forma temporal o
a la frontera con México y buques de guerra a permanente. Se dominaron amplias zonas rura-
los principales puertos mexicanos del Pacífico y les; se comenzó el segundo asedio de Ciudad
el Golfo de México. Esta medida fue rechazada Juárez, que habría de ser definitivo. Cuando se
tanto por el gobierno porfirista como por los hizo evidente que el ejército federal estaba sien-
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que distribuirá a los revolucionarios entre las guerra implicaban una lógica y una racionalidad
familias, haciendo también la recolección de con criterios comerciales y de eficiencia produc-
la pasturas entre todos los vecinos, exigiendo tiva que chocaba con la percepción y con las ne-
siempre mayor cantidad a los enemigos de la cesidades de la población común.
Revolución.2 La gente de los pueblos y las rancherías
prefería sembrar maíz, frijol y productos tradi-
Varias haciendas fueron respetadas y se cionales, y aprovechar los bosques y pastizales
estableció un compromiso de no atacarlas a para satisfacer sus necesidades inmediatas y no
cambio de una contribución forzosa. Los gue- les interesaba el mercado ni las necesidades de
rrilleros surianos las utilizaron para abastecer a conseguir recursos monetarios para comprar ar-
su ejército y financiar la guerra hasta la derrota mas y equipos. Con la Revolución, los pueblos
del régimen de Huerta. Aunque la producción privilegiaron la producción de valores de uso, lo
de azúcar, maíz, frijol, hortalizas y frutas había que a menudo chocó con la decisión del cuartel
continuado, la extensión y radicalización del general y de los intelectuales zapatistas de apro-
proceso revolucionario provocaron la ruptura vechar las ventajas de una economía mercantil
de los procesos económicos y de los circuitos que respondía mejor a una lógica de guerra.
comerciales. La derrota de Huerta hizo invia-
ble la permanencia del régimen hacendario y
muchos hacendados abandonaron sus posesio-
R elación con
nes. Pero fue sobre todo la capacidad del zapa- las comunidades
tismo –cuando se volvió la fuerza dominante
en su región– de aplicar el Plan de Ayala –que Durante buena parte del periodo que va entre
establecía la recuperación de la tierra por los 1911 y 1920, el Ejército Libertador fue una
pueblos–, lo que provocó el fin del sistema de especie de brazo armado de las comunidades,
las haciendas, que en esa región desaparecieron que asumió su defensa y protección y que, a
para no volver más. El ejército zapatista ocupó su vez, se nutrió y apoyó en la población civil
y administró las haciendas y trató de que ope- para sostener su lucha y desafiar a sus enemi-
raran para seguir financiando la guerra, pero gos. La fuerte relación del movimiento za-
también para satisfacer las necesidades de pro- patista con las comunidades de la región —a
ducción de alimentos del ejército zapatista y de pesar de las múltiples dificultades y conflictos
la población civil. que estuvieron siempre presentes— explica la
En la operación de las haciendas adminis- permanencia de la lucha rebelde durante to-
tradas por los jefes zapatistas hubo problemas dos esos años.
originados por las dificultades para vender sus Sus enemigos nunca pudieron quebrar el
productos, por la inexperiencia administrativa vínculo entre los zapatistas y la gente de las
de los generales encargados de ellas y por la re- comunidades, a pesar de la enorme violencia
sistencia de los trabajadores y campesinos para que emplearon. En virtud del apoyo que te-
que continuaran operando como lo habían he- nía el ejército zapatista, sus enemigos trataron
cho en el Porfiriato. Se presentó la misma con- de vencerlo atacando a la población civil que
tradicción que con las tierras recuperadas por los le servía de base. Los resultados, invariable-
pueblos, con la fábrica papelera de San Rafael, y mente, fueron los contrarios: entre más san-
con los ferrocarriles, también administrados y guinaria fue la represión en contra de la po-
operados por los zapatistas: las necesidades de la blación civil, más se reforzaron los vínculos
con el ejército zapatista, porque en muchos
2
“Emiliano Zapata a jefes y oficiales del Ejército Li- casos los guerrilleros eran parte de las familias
bertador del Sur y Centro, Campamento Revolucionario en que estaban siendo reprimidas, y porque un
Morelos, 28 de julio de 1913”, en El Ejército campesino del
Sur, pp. 46-47.
mecanismo de autodefensa de las comunida-
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218
social. Los guerrilleros encarnaron una serie narios. Quienes perdieron a sus seres queridos
de valores positivos que generó respeto, admi- y sufrieron la destrucción de sus bienes por esa
ración y temor entre la gente común. En los causa tenían una afrenta pendiente contra los
combatientes rebeldes se desarrolló un senti- delatores. Por ello, los traidores civiles fueron
miento de orgullo, como portadores de una señalados, denunciados y castigados por los je-
misión que estaban cumpliendo en beneficio fes surianos y debieron emigrar y refugiarse en
de sus comunidades. La guerra también creó las zonas controladas por el ejército federal o
entre ellos una poderosa red de lealtades y por las tropas carrancistas.5
complicidades que a menudo explica compor- Los miembros del ejército zapatista de-
tamientos que de otra manera sería difícil de bían actuar haciendo honor a la causa. Quienes
entender. rompían con ese código moral de conducta
En la actividad cotidiana de los jóvenes eran mal vistos y criticados por el resto de la
soldados zapatistas uno de los valores supre- tropa. Los que cometían abusos contra los pa-
mos era el honor. Lo que hacían dentro del cíficos, los que robaban a las familias, los que se
ejército suriano tenía una connotación éti- emborrachaban y abusaban de las mujeres eran
ca: no estaban en la Revolución para obtener condenados y segregados por sus compañeros.
beneficios personales, sino para conseguir un De manera particular, también lo eran quienes
objetivo que los trascendía: actuaban para res- no arreglaban de frente sus rencillas y diferen-
tablecer la justicia rota, reivindicar los derechos cias con sus pares, los que ganaron fama como
de los desposeídos como ellos dignificar la vida desleales y por no pelear limpiamente. Y, como
de las comunidades de las que provenían. sucede en los grupos con fuertes vínculos tra-
Ser zapatista tenía múltiples connotacio- dicionales, el deshonor de un jefe a menudo
nes, pero sobre todo significaba actuar con arrastraba a todos sus subordinados. Cuando
rectitud –y entregar la vida si era necesario– en algún coronel o general zapatista era castigado
defensa de los derechos de la población rural y se le quitaban sus armas, se le trasladaba de
pobre. Para muchos de los jefes y soldados su- zona o se le ejecutaba, sus hombres eran asig-
rianos su deber era combatir por una causa que nados a otra compañía y tenían que ganarse el
consideraban justa y que implicaba una con- respeto y reconocimiento de sus nuevos com-
ducta moral en la que la traición y la debilidad, pañeros para superar el recelo y la desconfianza
o la colaboración con el enemigo eran el peor con la que eran recibidos. O, cuando la muerte
agravio que se pudiera cometer en contra de de sus jefes era considerada injusta, sus hom-
las familias y los milicianos involucrados con la bres y sus familiares buscaban vengarse, como
lucha zapatista. una manera de reivindicar el nombre de su lí-
Los traidores, a los ojos de los agraviados, der y de restablecer la justicia.6
no tenían dignidad, carecían de honor y no
merecían formar parte de la comunidad que 5
Gregorio Jiménez, coronel zapatista, denunció a Se-
bastián Herrera por haber informado de las veredas y de las
se mantenía unida. En los pueblos, las familias familias que cooperaban con el general De la O, pidiendo
e individuos traidores fueron estigmatizados y que se le castigara. Véase “Jiménez a De la O”, 26 de mayo
de 1912; agn-fgo, 1:2:62;
perseguidos por los jefes militares campesinos, 6
Salvador Rodríguez le pidió a De la O que destituyera
para quienes esos actos eran imperdonables al general Vides Barona, quien era “boluble y bil y porque
porque atentaban no sólo en contra de los va- no mata cara a cara”. Los soldados del coronel Serafín Plie-
go, quien se había caracterizado por ser uno de los oficiales
lores fundamentales que habían permitido la zapatistas más desordenados y violentos y que había cometi-
supervivencia de su comunidad, sino que la po- do infinidad de tropelías contra los pueblos, fueron asigna-
dos al general Pedro Saavedra, cuando Pliego fue ejecutado.
nían en peligro ante la vorágine revolucionaria. Pablo Vázquez informó que los soldados de Facundo Torres
Las delaciones dieron pauta para que el lo andaban buscando para vengar la muerte de su jefe Fa-
cundo Torres, quien había sido ejecutado y fusilaron a dos
ejército federal pudiera encontrar y castigar a
subordinados del informante. El coronel Emigdio Marmo-
las familias que cooperaban con los revolucio- lejo buscó vengarse de Sealtiel Alarcón, quien había fusila-
219
Los jefes zapatistas concebían como fin car soluciones aceptadas por las partes en con- Entrevista Madero-Zapata.
Sinafo / inah.
supremo de su lucha mejorar las condiciones flicto. Así, promovieron la participación directa
de vida de la población rural más pobre, que de la población civil en los asuntos cotidianos,
ésta recuperara su tierras y pudiera organizar dieron nueva vitalidad a sus instancias de orga-
su vida libremente. El Ejército Libertador te- nización tradicional y a sus autoridades locales,
nía que garantizar esas condiciones y por ello y asumieron su papel como representantes em-
los zapatistas estaban en guerra desde 1911. píricos de lo que la gente común consideraba
Cuando tomaron el control de su territorio, a que era el buen gobierno.
mediados de 1914, pusieron en práctica una El cuartel general zapatista —con Zapata
serie de medidas que expresaban una concep- como jefe supremo y sus principales asesores
ción tradicional de gobierno como una instan- como cuerpo colegiado que discutía y resol-
cia protectora de los sectores marginados. vía sobre los diversos asuntos militares, sobre
El poder tenía que ponerse al servicio de la estrategia política y sobre la administración
los más necesitados. La justicia se ejerció de justicia—, trató siempre de asumirse y actuar
acuerdo con las prácticas ancestrales consue- como servidor de las comunidades, por lo que
tudinarias y fue impartida por los principales definió la norma de conducta que debía seguir
jefes zapatistas, quienes, en muchas ocasiones, el Ejército Libertador, a través de multitud de
no hacían sino seguir el sentido común y bus- órdenes, instrucciones y circulares que los jefes
se empeñaron en cumplir. En ellos se expresa-
do a su hermano Margarito. Véase “Rodríguez a De la O”, ba un código moral de respeto a los principios
Jalpan, 29 de abril de 1913; “Abraham Ayala a De la O”,
de honestidad, rectitud, justicia, protección,
campamento revolucionario en el Estado de México, 10 de
mayo de 1914; “Pablo Vázquez a De la O”, S/f, s/l,; “Ge- a la población civil y en particular a los más
naro Borneo a De la O”, campamento revolucionario, 20 pobres. La normatividad zapatista reflejó una
de julio de 1913; agn-fgo, 1:7:35; 3:5:12; 3:3:62; 2:2:19;
220
concepción patriarcal y protectora del poder sin la menor intervención de los arma-
en beneficio de los más necesitados. Estableció dos, los cuales bajo la responsabilidad
procedimientos e instancias de aplicación de la de su jefe respectivo, dejarán a los veci-
justicia basados en estas nociones, en el senti- nos obrar sin presión alguna.
do común y en la tradición, promoviendo la II. Guardar respeto a las autoridades civiles.
participación directa de la gente en las instan- III. No intervenir en las funciones de esas
cias y en los procedimientos. Se castigaron los autoridades a la que dejarán obrar li-
delitos que atentaban contra la población civil bremente.
y la Revolución, y se crearon también tribu- IV. Dar toda clase de garantías a las pobla-
nales militares para los miembros del Ejército ciones.
Libertador. El cuartel general hizo esfuerzos V. Respetar el libre tráfico de mercancías
constantes por combatir y erradicar el ban- y la libertad de comercio, menos en el
dolerismo de sus filas. La actitud de Zapata y caso de que se trate de introducción
sus principales jefes puso énfasis en el carácter de artículos de primera necesidad a la
moral de la conducta que debían seguir sus su- zona enemiga. Los que violen este pre-
bordinados y sólo cuando ésta sobrepasaba los cepto, serán sometidos a un consejo de
límites tolerables actuaron punitivamente. guerra.
Un ejemplo, entre muchos, de las instruc- VI. Respetar los repartos de tierras. Mon-
ciones que continuamente giraba el cuartel ge- tes y aguas, efectuados por los pueblos
neral zapatista a los jefes y oficiales de su ejérci- o sus autoridades.
to es el siguiente: VII. Respetar los reglamentos o costumbres
de los pueblos en materia de reparto de
aguas, y sujetarse a ellas.
Instrucciones a que deberán sujetarse los je- VIII. No cobrar rentas a los vecinos, bajo
fes y oficiales del Ejército Libertador del Sur ninguna forma ni pretexto, por el
y Centro: cultivo de sus tierras o por el uso de
Cuarta.- Procurarán guardar, a todo tran- sus aguas. Los infractores serán juzga-
ce, el buen orden de la tropa, especialmente dos por un consejo de guerra que les
cuando entren a las poblaciones, dando toda impondrá cualquiera de las siguientes
clase de garantías a las vidas e intereses de los penas: amonestación pública o privada,
habitantes y moralizando a los soldados todo destitución o separación del Ejército
cuanto más sea posible.7 Libertador, o multa de cien a mil pesos
o arresto de uno a once meses, según
En la Ley sobre los derechos y obligaciones la gravedad o circunstancias del caso.
de los pueblos y de la fuerza armada, se esta- IX. No apoderarse de las tierras de los
blecía un capítulo especial, el cuarto, sobre las pueblos o de las que formaron parte
obligaciones de la tropa armada que señalaba: de las antiguas haciendas, pues cada
individuo armado, sea o no jefe, sólo
Art. 8º.- Serán obligaciones de la fuerza ar-
tendrá derecho al lote de terreno que
mada:
le toque en el reparto de que habla el
I. Hacer que los pueblos que no hayan
artículo 4 en su inciso IX. Un consejo
nombrado sus autoridades municipales
de guerra juzgará a los contraventores
y judiciales, procedan, inmediatamente
y les aplicará cualquiera de las penas a
a la libre elección de las mismas o sea
que se refiere el inciso anterior.
X. Cumplir en todo y por todos los diver-
7
“Emiliano Zapata a los jefes y oficiales del Ejército
sos preceptos del Plan de Ayala, de la
Libertador”, 28 de julio de 1913, en El Ejército campesino
del sur, op. cit., pp. 46-47.
221
Ley Agraria, y los decretos, circulares y de una conducta reiterada de robos, vejaciones
órdenes de este Cuartel General. o incluso asesinato, a algunos dirigentes se les
XI. No exigir a los vecinos servicios perso- juzgó militarmente y se les ejecutó.9
nales o trabajo en beneficio particular, Existen numerosos testimonios de con-
ni tratándose de asuntos meramente ductas lesivas, de abusos y depredaciones que
particulares o privados. cometieron los soldados zapatistas en con-
XII. Remitir al Cuartel General a sus subor- tra de la población civil. Las bandas rebeldes
dinados que cometan cualquier delito creían tener derecho a que la gente común de
o entregarán a los jueces que los pidan las localidades les proporcionara el sustento.
para su castigo.8 Puesto que ellos estaban cumpliendo su parte
Sin embargo, a menudo lo que imperó del pacto, los civiles tenían que cumplir la suya.
fue el pragmatismo ante los jefes y soldados Empero, la escasez de recursos –que se hizo
que cometían los desmanes, pues por una par- crónica después de 1914 por la destrucción de
te seguían pesando los vínculos y los afectos una buena parte de las fuerzas productivas de
y, también, jugó un papel importante el que la región, lo que había colapsado la economía–
los responsables del movimiento no quisieran y el poder que les proporcionaban las armas
desprenderse de jefes y soldados que conside- llevó a que muchos jefes y soldados surianos
raban indispensables en la guerra que estaban cometieran acciones que lesionaban a la pobla-
librando. Con frecuencia, el castigo era cam- ción pacífica.
biar de zona a los que cometían tropelías, po- La extracción de recursos a la población
nerlos bajo la autoridad de otros jefes y, en el civil fue considerable. Los jefes surianos impu-
extremo, ante conductas perniciosas reiteradas, sieron cuotas de víveres que tenían que ser cu-
quitarles sus armas y privarlos de mando. La biertas por todos los habitantes de los pueblos,
pérdida de las armas era la peor humillación sin excepción. Muchas familias se quejaron de
que podían sufrir los soldados zapatistas. Per- que tales cuotas no eran equitativas, que ha-
der las armas era perder el honor, la valía ante bía familias a las que se favorecía, que a otras
los demás, haber fallado en la misión que se se les exigía cooperación en demasía sin tomar
les había encomendado y ser objeto de burlas en cuenta que apenas tenían para ellos y, sobre
y escarnio. Peor aún, era un peligro, pues el
soldado sin armas era un ciudadano más, que 9
Véase “Decretos de Zapata del 5 de diciembre de
estaba a merced de la fuerza y de la voluntad 1913”, 18 de junio, 14 de julio de 1914 y 3 de septiembre
de 1915; Zapata a De la O, campamento revolucionario en
de los que las conservaban. Por eso, uno de los
Morelos, 3 de abril, 21 de noviembre de 1913, 2 de fe-
motivos más habituales de peleas y fricciones brero, 22 de agosto de 1914; “Decretos de Zapata del 5
en las filas rebeldes fue la cuestión de las armas. de diciembre de 1913”, 18 de junio, 14 de julio de 1914
y 3 de septiembre de 1915; agn-fgo, 19:7:1-3; 19:6:15;
De manera obsesiva, el cuartel general 11:6:25; 19:6:44; 11:10:44; 11:10:57; 11:10:64; 11:10:75.
emitió directrices e instrucciones que regularan El mayor Jesús Lara denunció que el coronel Jesús García lo
desarmó a él y a toda la gente de su compañía, solicitando
el comportamiento de sus tropas, aunque tuvo que se le regresaran; el coronel Calixto Arias denunció la
una actitud muy pragmática y laxa para castigar misma conducta por el capitán Francisco Brito, quien no
sólo desarmó a su gente, sino que les quitó incluso la ropa
a quienes las infringían. El castigo para quienes
y zapatos. Fortino Alcántara, quien había recibido un arma
cometían tropelías en contra de la población por parte de Ignacio Quintanilla y la perdió, fue apresado
civil la mayoría de las veces se restringía a re- por éste exigiéndole que se la regresara; el general Facundo
Torres, denunciado por cometer depredaciones contra va-
prenderlos, cambiarlos de zona, trasladar a los rias comunidades, fue enjuiciado y absuelto por un tribunal
soldados que estaban a sus órdenes y ponerlos militar zapatista, pero poco después fue ajusticiado por otro
oficial suriano; Véase “García a De la O”, Malinalco, 16 de
bajo la jurisdicción de otro jefe; en el extremo abril de 1914; “Arias a De la O”, campamento revolucio-
nario, 9 de abril de 1914; “Alcántara a De la O”, San Juan
Azingo, 12 de mayo de 1914; “Ángel Barrios a De la O”,
8
“Ley de los derechos y obligaciones de los pueblos y campamento revolucionario, 14 de agosto de 1913; agn-
de la fuerza armada”, op. cit., pp. 54-55. fgo, 3:4:5; 3:4:74; 3:5:46; 2:3:11;
222
223
224
H ace poco más de un siglo, el 26 de marzo de 1913, apoyado por un pequeño grupo de
hombres, desde la alejada Hacienda de Guadalupe, municipio de Ramos Arizpe, Coahui-
la, Venustiano Carranza, gobernador del estado, lanzó un desafío a Victoriano Huerta y
al poderoso ejército federal. En la casa grande de la hacienda —construida en medio de una extensa
llanura poblada por mezquites, huizaches, palmas del desierto y cactáceas—, don Venustiano y sus
leales firmaron el Plan de Guadalupe, que cambió el rumbo de la historia de México y dio lugar al
nacimiento del actual Ejército Nacional. La semilla de éste la formaban principalmente miembros
de las llamadas fuerzas irregulares del gobierno de Coahuila, algunos curtidos en los levantamien-
tos magonistas de 1906 (Jiménez, Coahuila) y La crisis derivó en brotes de violencia ar-
1908 (Las Vacas, hoy Ciudad Acuña, y Viesca), mada. Finalmente, Garza Galán —peón de los
y después en la revolución maderista. científicos en el tablero político de Coahuila—
Allí, sobre una rústica mesa de pino, Ca- dimitió antes de concluir el periodo para el que
rranza oficializaba, por decirlo así, su rompi- fue elegido. Este levantamiento ——ha dicho
miento con el poder central. Era la cuarta vez el historiador Luis Barrón— es caso único en la
que hacía la misma riesgosa apuesta. Siendo etapa del Porfiriato, pues sus participantes no
presidente municipal de su natal Cuatrociéne- terminaron muertos ni en la cárcel.
gas, renunció al cargo en 1887 al negarse a obe- La dimisión del gobernador de Coahuila
decer las órdenes del gobernador de Coahuila, despejó el camino al general Bernardo Reyes,
José María Garza Galán, quien lo presionaba quien desde el gobierno de Nuevo León se
para redactar un documento maquillando la si- convertiría en el poderoso vicecónsul de Porfi-
tuación del estado. Seis años después, la familia rio Díaz en el noreste del país. Don Venustia-
Carranza se opuso tenazmente a una segunda no contravino por tercera vez los dictados del
reelección de Garza Galán. poder central en 1909. Candidato al gobierno
Carranza en Celaya,
recorriendo los campos donde estatal con el respaldo de Reyes, la caída del ex
se efectuó la batalla de Celaya. secretario de Guerra y su alejamiento a Europa
ah inehrm. *Director del Centro Cultural Vito Alessio Robles.
227
228
Hacienda de Guadalupe.
Archivo Gráfico de El
Nacional, inehrm.
Poder Ejecutivo, o quien lo hubiere sustituido ro, a la clase rica y a cuanto se atravesara a la
en el mando”. Así se borraba de un plumazo revolución reivindicadora y majestuosa…
la existencia del ejército federal, que desde la
perspectiva de los carrancistas operaba en fa- Todos los esfuerzos de Breceda para con-
vor y defensa de la ilegalidad. El sexto disponía vencer a los descontentos resultaron infruc-
que una vez consolidada la paz, el presidente tuosos, por lo que se vio precisado a llamar al
interino convocaría a elecciones generales. El señor Carranza, con el fin de que su autoridad
séptimo hacía referencia a la sustitución de go- moral lograra unificar los criterios. Don Venus-
bernadores adictos a Huerta y a la necesidad de tiano explicó que lo conciso del documento
celebrar elecciones locales. tenía por objeto no hacer promesas, algunas
Cuenta Breceda: difíciles de cumplir al corto plazo, después de
“los continuos engaños que ha sufrido el pue-
Después díjome el señor Carranza: blo por sus caudillos y mandatarios, en nuestra
—Ahora llame a los jefes y oficiales, mientras larga y dolorosa historia”.
yo salgo de esta pieza, y manifiésteles este A los descontentos por el silencio del Plan
Plan, para que lo discutan y a ver si lo aprue- con respecto a problemas sociales y políticos
ban. específicos, no les faltaba razón. Era un secre-
Así lo hice, y pronto se llenó el pequeño co- to a voces que la Iglesia Católica y un buen
medor de la Hacienda que nos había servido número de personas adineradas, entre ellas es-
de salón de acuerdos. Les manifesté el Plan y pañoles, incluyendo al embajador de la Penín-
los deseos del señor Gobernador. Casi todos sula, Bernardo J. De Cólogan, apoyaron a los
estuvieron de conformidad inmediatamente golpistas atrincherados en La Ciudadela y, pos-
[pero] otros oficiales se creyeron en el Parla- teriormente, a Huerta. Hay testimonios sobre
mento español y discutieron hasta la saciedad las continuas visitas de Cólogan a La Ciudadela
el Plan. Querían lanzar un manifiesto previo durante la Decena Trágica, donde era recibido
a la Nación, lleno de insultos a Huerta, al cle- con “vítores”.
229
Al paso del tiempo, el texto original del desde meses antes. Otros, como el caso del pe-
Plan de Guadalupe fue enriqueciéndose. En el riodista Aldo Baroni y el michoacano Francisco J.
célebre discurso pronunciado en Hermosillo, Múgica, repudiaban a Huerta y encontraron en
Sonora, el 24 de septiembre de 1913, don Ve- Carranza el caudillo a seguir. Múgica, adherido
nustiano enfatizaría lo inevitable de la lucha de desde joven al magonismo, participó en las Jun-
clases y anunció una nueva Constitución capaz tas Revolucionarias convocadas por Madero en
de responder a las aspiraciones de campesinos San Antonio, Texas, desde San Francisco lanzó
y obreros. Tiempo después, asediado por la el Plan de San Luis. Minero de oficio en el riñón
Convención de Aguascalientes, instaló su go- hullero del estado, Benecio López Padilla se con-
bierno en Veracruz, donde hizo adiciones al vertiría posteriormente en líder de los trabajado-
Plan que prefiguran el contenido social de la res de las explotaciones de carbón, fundando la
Constitución de 1917. Unión Minera Mexicana. También de la región
En Historia del Ejército Constitucionalista, carbonífera procedía el teniente Benecio López
el general Juan Barragán Rodríguez expone las Padilla. Un militar de carrera, Jacinto Blas Tre-
razones por las cuales el hijo de Cuatrociéne- viño Garza, quien había participado en la esca-
gas pensaba en la conveniencia de no incluir ramuza de Anhelo y en los ataques de Saltillo,
en el Plan añadidos innecesarios en las difíciles recibió el grado de coronel, encomendándosele
circunstancias en que fue dictado: la jefatura del Estado Mayor. Treviño hizo estu-
dios en el Colegio Militar. Fue dado de baja del
Desde el momento inicial de su acción, el ejército federal al conocerse su colaboración con
señor Carranza cuidó de que el movimiento los alzados.
revolucionario apareciera despojado de ma- El entonces teniente coronel Lucio Blan-
tices personalistas que derivaran más tarde co —futuro autor del primer reparto agrario
hacia la confusión y la anarquía, empeñán- revolucionario— se dedicaba a la agricultura,
dose por que se le reconocieran los atribu- mientras el teniente Manuel W. González ha-
tos inherentes al derecho de soberanía que bía hecho estudios en el Ateneo Fuente, que
el pueblo estaba ejerciendo en un impulso después continuó en Estados Unidos. Nacido
supremo por restaurar la legalidad. Confor- en Cuatrociénegas, igual que don Venustiano,
me a ese propósito, robustecía la base moral Cesáreo Castro, jefe del Cuerpo de Carabine-
de la causa en cuantas ocasiones resultaban ros de Coahuila, pertenecía a las fuerzas irre-
favorables… gulares que rechazaron el ataque de los oroz-
quistas al estado, derrotándolos en las batallas
Ante la insistencia de aquellos a quienes de Divisaderos y Puerto del Carmen. Hasta
no convencía lo esquemático del documento, donde se sabe, el único firmante del Plan de
Carranza accedió a que se redactara un mani- Guadalupe con título universitario fue el doc-
fiesto cuyo contenido no es sino ampliación de tor Daniel Ríos Zertuche, nombrado médico
los puntos esenciales del Plan, pero atiborrado del Estado Mayor.
de adjetivos. Aquel heterogéneo grupo formado por
Esa mañana del 26 de marzo de 1913 un ex oficial del ejército, un médico cirujano,
culminaba una acelerada sucesión de aconteci- agricultores, periodistas, mineros y tenedores
mientos alarmantes detonada a las 12:30 horas de libros (Manuel W. González) constituirían
del 9 de febrero anterior. los cimientos del hoy Ejército Nacional. La rai-
Los firmantes del Plan eran, en su mayoría, gambre popular de aquel variopinto ejército en
coahuilenses leales a Carranza, empleados del go- gestación resultaba indiscutible.
bierno del estado o miembros de su círculo más El 27 de marzo, un día después de la firma
cercano. Alfredo Breceda, originario de La Lagu- del Plan, jefes y oficiales de la guarnición de
na, colaboraba con el gobernador de Coahuila Piedras Negras, que había caído en manos de
230
E l hombre
Alto, fornido, aunque pasado de peso —53
años no habían mermado su vigor de ranchero
correoso—, el gobernador de Coahuila no era
Venustiano Carranza con los revolucionarios al abandonarla los federa-
algunos firmantes del Plan de ningún improvisado. Nacido en diciembre de
Guadalupe. Sinafo / inah. les, hicieron pública su adhesión a Carranza.
1859 en Cuatrociénegas, Coahuila, entonces
Entre los que se adhirieron al Plan estaba un ex
un pueblo de dos mil habitantes a la orilla del
magonista de pura cepa, Atilano Barrera, quien
desolado Bolsón de Mapimí, forjó su carácter
sufrió destierro en 1906 a raíz del ataque a Ji-
en las duras condiciones del lugar. El pueblo
ménez y estuvo en prisión después de los alza-
no se fundó oficialmente sino hasta 1800, de-
mientos de seguidores del Partido Liberal en
bido a que ésa era la salida utilizada por los
1908, en Viesca y Las Vacas.
comanches al lanzarse sobre ranchos y villas del
Contando con los hombres que estaban
centro del estado.
en el destacamento de Piedras Negras y Mon-
Por un tiempo, la peligrosidad del sitio
clova, y de aquellos que llegaron a unírsele
aconsejó a las autoridades prohibir transitar por
después del 26 de marzo, Carranza organizó
sus alrededores. Rodeado de tierras yermas,
la campaña tendente a extender la revolución.
Cuatrociénegas contaba con la bendición de las
Francisco Coss, ranchero de Ramos Arizpe,
prodigiosas “pozas” y algunos veneros que per-
operaría en la intrincada sierra de Arteaga, al
mitieron a sus primeros pobladores —entre los
oriente de Saltillo; el regimiento mandado por
que se encontraban ancestros de Venustiano—
Jesús Carranza, hermano del Primer Jefe, lo
sobrevivir gracias a la agricultura y la ganadería.
haría en los límites de Coahuila y Nuevo León.
Punta de lanza de la civilización occidental
Eulalio Gutiérrez y su hermano Luis darían la
en los bordes del Bolsón de Mapimí, los cie-
batalla en terrenos bien conocidos para ambos:
neguenses aprendieron pronto a confiar sólo
el sur de Coahuila, el norte de Zacatecas y de
de su propia capacidad y la solidaridad fragua-
San Luis Potosí. Eulalio, minero próspero,
da en la autodefensa, para hacer frente a los
había militado en el magonismo y ocupado la
ataques de los indios. A gentes formadas en
Presidencia Municipal de Concepción del Oro,
ese hostil entorno se les desarrolló un espíri-
Zacatecas. Su habilidad en el manejo de la
tu instintivamente autárquico vulnerado con la
dinamita incomunicaba con desesperante fre-
introducción del telégrafo y el ferrocarril, que
cuencia, para los federales, la vital línea férrea
en el renglón de la política se tradujo en un
entre Monterrey y Torreón.
intolerable centralismo.
Jesús Dávila Sánchez y Ernesto Santos
Por otra parte, la verdadera inundación de
Coy avanzaron hacia la capital de San Luis,
capital norteamericano —a principios del siglo,
mientras el veracruzano Cándido Aguilar lo
231
232
Carranza en Monclova.
Sinafo / inah.
[…] salvó, sin duda, a estas poblaciones del falta de líder, pasaron a engrosar las filas del
Distrito del saqueo y los desmanes que come- maderismo.
tieron en ciudad Cuatrociénegas”, comunicó Confiado en conservar la adhesión de sus
Pablo González, jefe de las fuerzas estatales, al antiguos simpatizantes, Reyes se lanzó a una
gobernador Carranza el 18 de marzo de 1912. patética aventura revolucionaria que debió
Finalmente, el ejército al mando de Victoriano terminar en el paredón de fusilamiento, pero
Huerta sofocaría el movimiento al destrozar gracias al humanitarismo de Madero acabó en
a los sublevados de Orozco en las batallas de el ridículo y en la cárcel. A principios de di-
Rellano. ciembre de 1912 ingresó al país con una fuerza
Aduciendo que lo hacía para “evitar ve- de 600 hombres, “a la cual —escribe Antonio
jámenes y eludir confabulaciones maderis- Saborit— poco a poco la mermó el silencio y
tas”, Bernardo Reyes —frustrado candidato a lo infecundo de la marcha. Al fin solo, el 25
la Presidencia de la República, que pretendió de diciembre el ya ex general Reyes se entregó
competir contra Madero en las elecciones de al oficial de guardia de Linares [Nuevo León],
1911— abandonó el país y buscó refugio en ‘quien llorando… le pedía a su prisionero vo-
San Antonio, Texas. En esa ciudad empezó a luntario que no se entregara a él, que se fuera
idear una revolución contra el gobierno esta- a otra parte’”. De Nuevo León se le trasladó a
blecido. la prisión de Santiago Tlatelolco, en la capital
Reyes, quien había alcanzado enorme del país.
popularidad y se perfilaba como el candidato Otro general, Félix Díaz, El sobrino de su
idóneo para la Vicepresidencia en la última tío, como lo motejaba burlonamente el pue-
reelección de Porfirio Díaz, en el momento blo, se pronunció en el puerto de Veracruz en
decisivo se doblegó ante las órdenes del dic- octubre de 1912, después de lanzar el flamí-
tador. Retirado de la prometedora contienda gero manifiesto de rigor para justificar el alza-
política, aceptó viajar a Europa en cumpli- miento: “Retirada ya la careta de democracia y
miento de una vaga comisión para estudiar altruismo, que utilizó [Madero] para engañar
los avances militares en los países del viejo villanamente al pueblo, arrastrándolo a un mo-
continente. Tal muestra de sumisión decep- vimiento armado, se ostenta ahora, cínicamen-
cionó a sus seguidores. Muchos de ellos, a te, la faz del verdadero hombre que sin dere-
233
cho alguno, por haber sido otra el alma de la Ojo Parado, en alusión a la prótesis de cristal
revolución, se proclamó a sí mismo caudillo de utilizada por Gustavo después de perder un ojo,
ella y encumbró favorecido por un momento y El Sarape de Madero, por la esposa del presi-
de locura nacional”. dente, doña Sara P. de Madero. Se escribieron
El movimiento felicista se diluyó en una versos, corridos y obras de teatro atacando al
semana. El sobrino de su tío entregó la plaza de parrense. “Madero-Chantecler. Tragicomedia
Veracruz, la aduana más rica del país y valiosa zoológico política de rigurosa actualidad” al-
en armamento y dinero. Fue internado en San canzó cotas de fiereza verbal nunca antes vistas:
Juan de Ulúa y sentenciado a muerte. Argucias
legales lo salvaron del fusilamiento. Madero, ¡Y si no eres salvador
en vez de aislarlo en San Juan de Ulúa, permi- ni buen vinatero, quía!
tió reubicar al reo en una prisión de la ciudad ¡Ni tampoco redentor,
de México. ni docto en homeopatía!
Ambos insurrectos se habían hecho mere- Al final de esta revista
cedores legalmente a la pena de muerte. Sin ¿qué te va quedando sano?
embargo, don Francisco no sólo les perdonó la ¡Un poco de espiritista,
vida, sino cometió la imprudencia de llevarlos algo de vegetariano!
a la capital de la República, donde empezó a
incubarse la traición y a prepararse el cuarte- El fétido olor a cuartelazo impregnaba el
lazo en el que tanto Reyes como Félix Díaz ambiente. Maderistas de la primera hora no
desempeñarían papeles protagónicos. ocultaban su preocupación. Rafael Cepeda,
médico nacido en Arteaga, Coahuila, de leal-
234
235
tavo Madero, hermano del presidente, moriría De inmediato, Carranza decidió abandonar la
luego de ser atrozmente atormentado por una ciudad. Salió de su despacho y desde el bal-
turba de soldados. El doctor Rafael Cepeda cón del Palacio de Gobierno habló a la gente
fue hecho prisionero. Abraham González, go- reunida en la plaza. Dijo que había decidido
bernador de Chihuahua, corrió peor suerte: lo combatir “antes de esperar que en Saltillo le
asesinaron. Una cosa era cierta: los autores del tocara la misma suerte reservada a Madero”.
cuartelazo no se detendrían ante nada. Al concluir su discurso, bajó las escaleras y sa-
Trepando sobre cadáveres, Victoriano lió por la puerta principal hacia la plaza.
Huerta ascendió al poder. El 18 de febrero no- Esa misma tarde, oficiales adictos al go-
tificó a los gobernadores que el presidente y bernador de Coahuila, deseosos de saber cuál
su gabinete se encontraban presos, y que “au- sería el siguiente paso a dar, comisionaron a
torizado por el Senado” se había hecho cargo Luis G. Garfias para entrevistarlo en su resi-
del Poder Ejecutivo. Todo estaba consumado. dencia. Apenas hubo entrado Garfias en la
Carranza reaccionó de inmediato con “violen- oficina montada por don Venustiano en su
ta indignación”, dice Isidro Fabela. Esa misma hogar, regresó a informar a sus compañeros:
noche reunió en su casa de la calle Hidalgo a “No hay lugar a la pregunta, porque el señor
varios legisladores del Congreso del estado y a Carranza se está vistiendo con traje de cam-
otras personas. Les dio a conocer el telegrama paña y le están ensillando sus caballos”. Ter-
de Huerta y expuso que el Senado carecía de minaba de hablar cuando apareció el mismo
facultades para nombrar al presidente, y que Carranza en la puerta abrochándose su cha-
quien se decía presidente sólo era un golpista quetín gris y ordenó: “En dos horas debemos
traidor. estar todos a caballo y reunidos en el Palacio
La mañana siguiente, 19 de marzo, la xxii de Gobierno”.
Legislatura del estado desconoció a Huerta Y así se hizo. El gobernador dictó sus úl-
como jefe provisional del Poder Ejecutivo y timas decisiones. Nombró a Jesús Acuña jefe
concedió al gobernador de Coahuila facultades político del Distrito del Centro —Monclova y
extraordinarias, incluso para formar un ejérci- la región—, a donde pensaba dirigirse. Poco
to cuya encomienda sería restablecer el orden después de las 18 horas montó en su caba-
constitucional. Paradójicamente, el legalista llo enfilando hacia Ramos Arizpe, población
Carranza estaba en condiciones de hacer la re- ubicada a 12 kilómetros de la capital del es-
volución sin quebrantar la ley. tado. Allí lo entrevistó Ismael Padilla, secre-
Fueron días de malas noticias y problemas tario general del gobierno de Sonora, quien
para obtener información de lo que ocurría en a nombre de José María Maytorena, gober-
la ciudad de México. Desde el 20 de febrero, nador de aquel estado, le instaba a deponer
Huerta se había ocupado de mantener inco- su actitud rebelde. Los argumentos y presio-
municado a Coahuila. No llegaba ningún tren nes del enviado de Maytorena no fueron los
a Saltillo y resultaba punto menos que imposi- únicos. El cónsul norteamericano en Saltillo y
ble utilizar las líneas telegráficas. Cabe recordar varios amigos de Carranza, entre ellos Miguel
que telégrafo y ferrocarriles eran en esa época Cárdenas, ex gobernador porfirista, y Encar-
las únicas vías rápidas de comunicación con el nación Dávila, también intentaron disuadirlo
resto del país. Esta incertidumbre provocada de apelar a las armas. Ninguno lo convenció.
por la falta de noticias ha sido interpretada por Para él, como para César en el Rubicón, la
algunos historiadores como artimaña de Ca- suerte ya estaba echada.
rranza para ganar tiempo. Todavía volvió a Saltillo el día 25 para
Pero la tarde del domingo 23 de febre- recibir de nuevo la visita de Holland, cónsul
ro llegó a Saltillo una noticia estremecedora: norteamericano en Monterrey, y del vicecónsul
Madero y Pino Suárez habían sido asesinados. John R. Silliman, quien sirvió de intérprete.
236
Venustiano Carranza en En esta audiencia solicitada por Mr. Ho- taba por concluir su periodo en la Casa Blanca
Ramos Arizpe. ah Sedena. lland, hablando a nombre del embajador y Carranza no tuvo empacho en recordárselo
Henry Lane Wilson, coautor del derroca- en términos ofensivos: “Espero que vuestro
miento del señor Madero, y ejerciendo toda sucesor obrará con más circunspección acerca
la presión de que era capaz para que el se- de los intereses sociales y políticos de mi pa-
ñor Carranza cambiara de actitud, le dijo, tria”. Para fortuna del gobernador coahuilen-
entre otras cosas, que era inútil la lucha que se, el telegrama fue enviado a Teódulo R. Bel-
pretendía entablar contra Huerta, a quien trán, agente de Carranza en Eagle Pass, quien
—afirmaba—, habían ya reconocido el Con- debía retransmitirlo a Washington. Beltrán,
greso de la Unión, el Poder Judicial, los Go- mejor informado que don Venustiano, se dio
biernos de los Estados, la Casa Blanca y las cuenta del despropósito. En un acto de au-
principales potencias del mundo. dacia, para bien del gobernador de Coahuila,
cambió la redacción, suavizándola de acuerdo
Lo último era una mentira monumental con la situación real, es decir, la inexistencia
que nunca sabremos si fue urdida por Wilson del reconocimiento a Huerta por el gobierno
o por el mismo Holland. Washington nunca norteamericano.
reconoció al gobierno de Huerta, pero la falsa Los carrancistas dejaron Ramos Arizpe
información estuvo a punto de provocar un para establecer su cuartel general en Arteaga,
embarazoso desliz diplomático de Carranza lugar que en caso de un ataque de los federales
que, de haberse consumado, pudiera haber ofrecía escape por el intrincado nudo monta-
sido de graves consecuencias. Furioso, don ñoso que la circunda. “Nos iremos a la sierra
Venustiano se apresuró a enviar al presidente de Arteaga, y allí ni los galgos nos pescan”, ha-
de Estados Unidos, William H. Talft, un tele- bría dicho el futuro general Francisco Coss an-
grama en términos extremadamente ásperos, tes de la salida de Saltillo. Además, en la sierra
aunque comprensibles a partir de la falsa in- podría contarse con los rancheros amigos del
formación recibida del cónsul Holland. doctor Cepeda.
El mensaje arrancaba con un airado re- La prioridad del gobierno huertista era
clamo: “La festinación con que el gobierno controlar el eje ferrocarrilero Monterrey-Salti-
de usted ha reconocido el gobierno espurio llo-Torreón, vital en la comunicación a Estados
que Huerta trata de implantar sobre la trai- Unidos, por Laredo, y con el Golfo de México.
ción y el crimen, ha acarreado la guerra civil En su afán de proteger estas tres ciudades clave
al Estado de Coahuila, que represento, y muy desprotegió, por el momento, el centro y nor-
pronto se extenderá a todo el país”. Talft es- te de Coahuila. Con ese rumbo partieron de
237
Arteaga los miembros del que habían bautiza- so López habían llegado ese mismo día a Venustiano Carranza.
ah inehrm.
do como “ejército coahuilense restaurador del la ciudad. Aun estando en clara desventaja,
orden constitucional”. Hicieron el viaje por el los revolucionarios lograron penetrar hasta
antiguo Camino Real recorrido por los insur- el centro de la ciudad, pero fueron rechaza-
gentes en 1811. Dejando atrás Ramos Arizpe dos una y otra vez. En Saltillo recibieron su
y la hacienda de Santa María, traspusieron la bautismo de sangre y sufrieron una primera
pesada Cuesta del Cabrito hasta llegar a la ha- derrota sin conocer todavía la victoria. Des-
cienda de Mesillas y luego a Paredón, estación andando sus pasos, Carranza tomó de nuevo
ferroviaria en el cruce de las vías Saltillo-Pie- el camino al norte. Se dirigió a la Hacienda
dras Negras y Torreón-Monterrey. En Anhelo, de Guadalupe donde el Plan de ese nombre
el siguiente sitio en la ruta, por poco termi- dio sustento político a la revolución constitu-
na la revolución casi antes de comenzar. Los cionalista, creando el ejército que habría de
neófitos rebeldes tomaban descuidadamente hacerla triunfar.
un baño en las aguas termales de La Azufrosa
cuando fueron sorprendidos por los hombres
del general Traucy Aubert.
B ibliografía
Pensando en una acción de resonancia Así fue la Revolución Mexicana, Comisión Nacio-
nacional, las tropas de Carranza atacaron Sal- nal para las Celebraciones del 175 Aniversario
tillo el 21 de marzo, pero la ciudad estaba de la Independencia Nacional y 75 Aniversario
mejor resguardada de lo que pensaron. Fe- de la Revolución Mexicana-inehrm, México,
derales al mando del general Arnoldo Cas- Consejo Nacional Educativo, 1985.
238
barrón, Luis, Carranza: el último reformista por- , Año del ejército constitucionalista: Fran-
firiano, México, Tusquets Editores, 2009. cisco Villa, México, s. p. i., s. f.
barragán rodríguez, Juan, Historia del ejército breceda mercado, Alfredo, México revoluciona-
y de la revolución constitucionalista. Primera, rio, México, inehrm, 1985.
Segunda y Tercera épocas, 3 vols., México, salmerón sanginés, Pedro, Los carrancistas: la
inehrm, 2013. historia nunca contada del victorioso ejército
del Noreste, México, Planeta, 2010.
1
El conocimiento del terreno propició Lo anterior no explica que las autoridades
que Villa tomara poblados y asaltara trenes en y jefes políticos eran arbitrarios y odiados, por
nombre de la Revolución, nombrando autori- lo que al llegar las fuerzas revolucionarias a un
dades e imponiendo préstamos forzosos a los pueblo los veían como libertadores y la gente
hacendados, con lo que se ganó el respeto y se unía a Villa. De igual manera, Villa descu-
la admiración del pueblo, que estaba presto a brió un proceso al tomar un poblado: primero
unirse a la causa de la Revolución. Al respecto, se informaba de la situación, de las injusticias
el propio Federico Cervantes dice: y posteriormente exigía a las autoridades y co-
merciantes, alimentos y dinero para pagar a sus
Lo notable era que en las poblaciones que tropas, dejando a las personas comprobantes
tomaba, lo recibían jubilosamente, los volun- para que cuando triunfara la causa se les pagara
tarios acrecían sus fuerzas y los dueños de las finalmente; mandaba a abrir las tiendas de los
haciendas y negociaciones le proporcionaban comerciantes para que el pueblo tomara lo que
elementos.2 necesitara.3
1
Federico Cervantes Muñozcano, Francisco Villa y la
Francisco Villa. Revolución, p.17
Sinafo / inah. 2
Ibid., p.18. 3
Ibidem.
241
242
lolco, de la cual se fugó y se exilió en Estados na, quien se sublevó, al frente del Regimiento
Unidos.8 Morelos; entre ambas fuerzas atacaron Parral,
En febrero de 1913, al saber del asesinato Chihuahua, en donde el pueblo se les unió
del presidente Francisco I. Madero se puso en para combatir a las tropas federales, en esta ciu-
contacto con José María Maytorena, goberna- dad se unió a los rebeldes Maclovio Herrera,
dor del estado de Sonora, y Abraham Gonzá- quien se levantó en armas en Casas Grandes,
lez, gobernador de Chihuahua, quienes lo apo- Chihuahua, cruzando el estado para llegar a su
yaron para que pasara a territorio mexicano, tierra natal, Parral, en donde tenía gran ascen-
llegando a San Andrés, donde formó con 300 diente sobre el pueblo.
hombres la Brigada Villa, que a la postre sería En Cuencamé, Durango, Severino Cenice-
la poderosa División del Norte. ros y Orestes Pereyra organizaron la rebelión, in-
Los gobernadores de Coahuila y Sonora vitando a Calixto Contreras para que se pusiera al
no reconocieron como presidente al general frente de la gente, reuniendo más de 1 500 hom-
Victoriano Huerta, por lo que don Venustia- bres, con los que integró el regimiento Benito
no Carranza, titular de Poder Ejecutivo de Juárez, además de 800 del 22 cuerpo de rurales
Coahuila, lanzó el Plan de Guadalupe el 26 de dirigidos por Orestes Pereyra.11
marzo de 1913, en el cual desconocía los tres El 18 de abril de 1913, Carranza como
poderes y designaba al propio Carranza como Primer Jefe del Ejército Constitucionalista,
Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, emitió un documento firmado en Monclova,
quien además quedaría como presidente pro- Coahuila por el cual se creaban siete cuerpos
visional hasta que triunfara el movimiento y se de ejército: Noroeste, Noreste, Oriente, Occi-
convocaran elecciones.9 dente, Centro, Sur y Suroeste.
Pronto se levantaron en armas varios gru- El cuerpo de Ejército del Noroeste se inte-
pos, sobre todo en Sonora, Coahuila, Chi- graría con las fuerzas de los estados de Sonora,
huahua y Durango. En la Comarca Lagunera Chihuahua, Durango, Sinaloa y el territorio
sobresalieron Gregorio García con 300 hom- de Baja California, dando el mando de dicho
bres; en Torreón destacó Eugenio Aguirre cuerpo a Álvaro Obregón.
Benavides, quien formó lo que sería la Brigada Carranza conociendo los antecedentes re-
Zaragoza; asimismo, Juan E. García con vo- volucionarios y la popularidad de Francisco Vi-
luntarios de Lerdo y Gómez Palacio formó la lla mandó emisarios a entrevistarse con él para
Brigada Madero. explicarle la situación e invitarlo a que se uniera
Por su parte, los grupos de Chihuahua al Ejército Constitucionalista. Villa reconoció
también tuvieron importancia como el de Ro- el Plan de Guadalupe y a Carranza como Pri-
salio Hernández con 300 hombres del Regi- mer Jefe, pero no aceptó que un fuereño man-
miento Voluntarios de Camargo; en Cuchillo dara a los grupos de Chihuahua, en los térmi-
Parado, Toribio Ortega reunió 350 jinetes, to- nos siguientes:
mando la región de Ojinaga; en Ciudad Gue-
rrero, José E. Rodríguez y Martiniano Servín …no acepto que nadie venga a mandarme
se apoderaron de la plaza y posteriormente se en mi Campo Militar, que nosotros sabemos
fueron al sur del estado para unirse a Villa.10 aquí lo que estamos haciendo, y si llegan a
En el estado de Durango, Manuel Chao se faltarnos Generales, ya los nombraremos de
levantó en armas en el pueblo de Rosario con entre nosotros mismos, pues así como nadie
300 hombres que integraban el Regimiento nos ha enseñado a pelear ni a cumplir con
Hidalgo, uniéndose a la gente de Tomás Urbi- el deber, así tampoco nos mandará hombre
8
Ibid. pp. 40-49
9
Ibid. pp. 49-51.
10
Pedro Salmerón, La División del Norte, pp. 303-305. 11
Ibid., pp. 305-310.
243
V illa y la D ivisión Jiménez, Chihuahua, aceptando unirse para Francisco Villa y miembros de
su ejército antes de la primera
marchar a La Laguna a tratar de tomar To-
del N orte rreón, Coahuila, en donde previamente ha-
toma de Ciudad Juárez.
Sinafo / inah.
bía sido derrotado Venustiano Carranza. Con
El 26 de agosto de 1913, Francisco Villa con
Urbina iban Rodolfo Fierro y Alfredo Rueda
poco más de mil hombres tomó el pueblo de
Quijano, dos personajes que posteriormente
San Andrés defendido por los orozquistas, al
destacaron en la División del Norte. A medida
mando de Félix Terrazas; la batalla duró varias
que avanzaba hacia el sur, se le fueron uniendo
horas y, finalmente, los defensores tuvieron
varios grupos rebeldes, hasta reunir más de 3 500
que desalojar la plaza. Los villistas se apode-
hombres. Villa llegó a la hacienda de La Goma,
raron de siete trenes, dos cañones, 421 rifles y
ubicada en la ribera derecha del Río Nazas, en
cerca de 20 mil cartuchos.
la que hizo cruzar su escasa artillería (cuatro
Contra todo lo esperado, Villa se dirigió a
cañones), así como a las tropas de las brigadas
Camargo, donde se unió a Maclovio Herrera
Villa y Morelos, dejando al grueso de la Briga-
con su Brigada Benito Juárez; previamente Tri-
da Benito Juárez en La Goma.
nidad Rodríguez se había unido al Centauro
En la mañana del 29 de septiembre llega-
del Norte aceptando a Villa como jefe.
ron Villa y Urbina a la hacienda de La Goma,
Una vez en Camargo, Villa invitó a To-
en donde había citado a los jefes revoluciona-
mas Urbina con su Brigada Morelos para que
rios que estaban luchando dispersos en los es-
se uniera a él, para lo cual se entrevistaron en
tados de Chihuahua y Durango.
En el trascurso de la mañana fueron pre-
12
Martín Luis Guzmán, Memorias de Pancho Villa, pp. sentándose los principales jefes, destacando
188-190.
13
Ibid. p. 190. Calixto Contreras, Severino Ceniceros, Ores-
244
tes Pereyra y José Carrillo, de Durango; de La Varios de los asistentes hablaron después
Laguna llegaron Eugenio Aguirre Benavides, del general Villa, pero fue Juan N. Medina
Raúl Madero, José Isabel Robles, Benjamín quien expuso las razones que él tenía para or-
Yuriar y Juan E. García.14 ganizar una división con todas las fuerzas reu-
En la obra Memorias de Pancho Villa, Mar- nidas y el porqué habían de elegir a Villa como
tín Luis Guzmán manifestó que Villa conside- general en jefe. Las palabras del ex federal influ-
ró conveniente unificar en un solo mando a las yeron entre los asistentes, quienes convencidos
tropas allí reunidas, para lo cual comentó: ante la elocuencia designaron a Francisco Villa
como comandante de la División del Norte. Al
Estas fuerzas ya no son tan solo la brigada parecer, Tomás Urbina no estuvo de acuerdo
mía. Vienen las de mi compadre Urbina y los en el nombramiento de Villa, pero se tuvo que
de Maclovio Herrera; están las Calixto Con- conformar y aceptar la decisión de la junta.17
treras, las de Aguirre Benavides, las de Yuriar, La primera acción de Villa como jefe de
las de Juan E. García. Se necesita pues para la División del Norte fue planear el ataque a
esta operación, y para el futuro, un solo Jefe Lerdo, Gómez Palacio y Torreón, que estaban
que conduzcan bien todas las tropas y sea ca- defendidas por cerca de cinco mil hombres, co-
paz de organizarlas para el mejor concierto mandados por el general Eutiquio Munguía;
de sus movimiento…15 cabe mencionar que del total de las tropas fe-
derales, más de la mitad era orozquista y las
Para el efecto, Villa comisionó a Juan N. dirigía Benjamín Argumedo. Villa dispuso que
Medina, ex federal formado en el Colegio Mi- las brigadas Benito Juárez y Madero, apoyadas
litar, para que organizara una reunión en la que por una fracción de la Juárez de Durango, que
explicara a los asistentes la necesidad de elegir tenían como reserva a los Voluntarios de la
un jefe único, capaz de imponer orden y con Laguna avanzaran por la ribera norte del Río
capacidad para dirigir el destino de los diversos Nazas.
grupos revolucionarios allí reunidos. El Cen- Esta fuerza se enfrentó a la caballería oroz-
tauro del Norte habló así con los asistentes: quista durante todo el día y fue hasta la noche
que logró desalojarla de sus posiciones. Por
Señores: en horas de la guerra nada se hace
la ribera sur del Nazas fueron desplegadas las
si no se sabe mandar y obedecer. O sea, que
brigadas Villa, Morelos, Primera de Durango
cuando se juntan las fuerzas en mucho núme-
y la mayoría de la Juárez de Durango, con los
ro los jefes de todos los grupos deben esco-
hombres de Yuriar como reserva. Estas tropas
ger entre sí un jefe mayor, que lleve la carga
atacaron Avilés, logrando derrotar a los federa-
del mando y al cual todos obedezcan. Como
les, tomándoles dos cañones y 600 fusiles.
esas son ahora nuestras circunstancias, esta-
Por su parte, las brigadas de Aguirre Bena-
mos en el deber, según yo creo, de nombrar
vides y la de José Isabel Robles avanzaron sin
un jefe que nos gobierne a todos y que con
combatir desde el pueblo de Matamoros y San
su autoridad dé a todas nuestras fuerzas la or-
Pedro de las Colonias, llegando sin problemas
ganización que en su ánimo se necesite para
a las afueras de Torreón para forzar la entrada a
el progreso de la campaña. Opinó yo, salvo el
la plaza desde el oriente.18
parecer de los demás, que nombremos para
El 30 de septiembre, las brigadas Juá-
el grado de general en jefe a mi compadre
rez de Durango y Villa con el Centauro del
Tomás Urbina, o al general Calixto Contre-
Norte a la cabeza atacaron Lerdo y Gómez
ras, o a mí.16
Palacio; Urbina con las brigadas Morelos y
14
Ibid. pp. 345-347.
15
Ibid. p. 196. 17
Ibid., p. 197.
16
Ibid., p. 197. 18
P. Salmerón, op. cit., pp. 348-349.
245
246
gada Robles, junto con la tropa de José Isabel huahua, Chihuahua, se dirigían a Torreón para
Robles, quien quedó como comandante. Por recuperar la plaza, Villa decidió enfrentarse a
otra parte, la gente de Benjamín Yuriar perma- las que procedían de Chihuahua, comandadas
neció independiente sin llegar a ser brigada y por el general Francisco Castro, apoyadas por
fue hasta que su jefe se insubordinó que divi- los orozquistas. Los federales al saber que los
dió a sus hombres entre las brigadas Robles y villistas se dirigían a su encuentro se dieron la
Juárez de Durango.22 media vuelta y se replegaron a la capital del es-
Por otro lado las brigadas Benito Juárez, tado grande.
Morelos y Primera de Durango no sufrieron Desde la unificación del mando se dieron
cambios estructurales, sus jefes Maclovio He- varios hechos de indisciplina por parte de algu-
rrera, Tomás Urbina y Orestes Pereyra, respec- nos comandantes de brigada, sobre todo por-
tivamente, continuaron en sus cargos. Con lo que no concebían que Villa los mandara, entre
anterior, la División del Norte quedó estructu- ellos estaban Tomás Urbina, Maclovio Herre-
rada de la siguiente forma: ra, Manuel Chao, Toribio Ortega y Benjamín
Yuriar. Estando en Camargo, el Centauro del
Comandante General Francisco Villa Norte decidió dar una lección a sus jefes, to-
mando para ello a Yuriar, quien no aceptó una
Jefe de Estado Mayor Coronel Juan N. Medina
orden del Estado Mayor, además de retar a To-
Brigada Villa Coronel José E. Rodríguez ribio Ortega, quien había fungido como men-
sajero del general Villa; para el efecto ordenó
Brigada González Ortega Coronel Toribio Ortega
que lo arrestaran y lo fusilaran, previo Consejo
Brigada Cuauhtémoc Coronel Trinidad Rodríguez de Guerra.23
Brigada Zaragoza Coronel Eugenio Aguirre Benavides Con la ejecución de Yuriar, el resto de los
comandantes de las brigadas sabía a qué ate-
Brigada Juárez de Durango Coronel Calixto Contreras
nerse, en especial Tomás Urbina y Manuel
Brigada Madero Coronel Juan E. García Chao, quienes todavía se resistían a obedecer
Brigada Robles Coronel José Isabel Robles las órdenes de Villa. Antes de partir rumbo a
Chihuahua, Villa discutió con sus jefes la con-
Brigada Benito Juárez Coronel Maclovio Herrera
veniencia de atacar primero Ciudad Juárez en
Brigada Morelos Coronel Tomás Urbina lugar de Chihuahua, pero la mayoría opinó
Brigada Primera de Durango Coronel Orestes Pereyra que tomaran primero la capital del estado.
El 2 de noviembre de 1913, en Estación
Brigada Leales de Camargo Coronel Rosalío Hernández Consuelo, Chihuahua, Villa pidió al general
Mercado que entregara la plaza de Chihuahua
Villa organizó la artillería, dos cañones o que saliera a pelear en campo abierto, lo cual
que llevaban de San Andrés, otros dos quita- fue rechazado; los villistas tomaron posiciones
dos a los federales en Avilés y nueve tomados para la batalla mientras los defensores se apres-
en Torreón, entre ellos El Niño, además de los taban a defenderse aprovechando los cerros.
tres que llevaban de Durango Calixto Contre- En la tarde del 5 de noviembre empezó el
ras y Orestes Pereyra. Al mando de esta arma ataque villista, con su artillería y ataques fron-
quedó Martiniano Servín, ex federal que se tales, lo que propició gran cantidad de bajas
había destacado coordinando la artillería que para la División del Norte, por lo que Villa or-
atacó Torreón. denó suspender los ataques masivos y la noche
Al tener conocimiento que tropas huertis- del día 7 dispuso que se retiraran hacia el sur
tas procedentes de Saltillo, Coahuila, y de Chi- del estado, siendo perseguidos por la caballería
247
orozquista que regresó pronto a la capital del las brigadas Villa y González Ortega, y a la de-
estado. Este fracaso mostró a Villa que debía recha las brigadas Benito Juárez y Zaragoza,
confiar más en sus lugartenientes y sobre todo con la artillería detrás del centro, junto con las
debía moverse más rápido sin dejar la iniciativa reservas (Brigada Cuauhtémoc y una fracción
al enemigo.24 de la Brigada Juárez de Durango, con el cuer-
Después del revés de Chihuahua, Villa de- po de guías).
cidió tomar Ciudad Juárez, para lo cual ordenó La Batalla Tierra Blanca se inició la maña-
que Manuel Chao con los trenes y los soldados na del 24 de noviembre, tomando la iniciativa
se retiraran a Parral, mientras que todas las tro- los orozquistas comandados por Marcelo Ca-
pas montadas amagaban de día con un nuevo raveo y José Inés Salazar, atacando la derecha
ataque a la capital de estado y por la noche se villista. Después de varias horas de combate, la
unieron a las tropas que se trasladarían a mar- División del Norte rechazó a los federales. Al
cha forzada a Ciudad Juárez. día siguiente, los colorados redoblaron esfuer-
Para el efecto, los villistas capturaron un zos por el ala izquierda villista, pero el apoyo
tren de carbón y obligaron a los telegrafistas a de la Brigada Villa impidió que ésta fuera rota,
mandar mensajes al jefe de la estación de Ciu- contraatacando por el centro e izquierda de los
dad Juárez de que habían regresar a la ciudad gobiernistas que se dieron a la fuga, obtenien-
fronteriza. La noche del 14 de noviembre Villa do la División del Norte una victoria de gran
y sus tropas llegaron a Juárez y después de un importancia para la Revolución.26
ataque sorpresivo tomaron en menos de dos Villa trató de normalizar la vida cotidia-
horas la ciudad, haciendo gran cantidad de pri- na de Ciudad Juárez, en especial para el co-
sioneros.25 mercio; organizó una agencia para adquirir
El siguiente objetivo de la División del armas y municiones para la División del Norte.
Norte era la plaza de Chihuahua, pero debían Mientras tanto las tropas federales al conocer la
tomarla antes de que le llegaran refuerzos de derrota de Tierra Blanca discutieron las accio-
Torreón; además de que los problemas inter- nes a realizar; el general Mercado opinaba que
nos se hacían más fuertes, ya que Maclovio He- evacuaran la plaza y se refugiaran en Ojinaga;
rrera se quejaba de los procedimientos de Villa, por otra parte, Pascual Orozco y su gente que-
por lo que dejó el mandó de la Brigada Benito rían defender la ciudad y en caso de necesitar
Juárez y se trasladó a El Paso, Texas. Villa man- evacuarla se dirigirían a Torreón o al distrito
dó a Eugenio Aguirre Benavides a convencerlo de Guerrero, donde había más recursos que en
de regresar con sus tropas, lo cual aceptó, re- Ojinaga. Finalmente, se impuso la opinión del
conciliándose con el Centauro del Norte. general Mercado y las tropas federales se diri-
Al saber que las fuerzas federales, princi- gieron a Ojinaga.
palmente orozquistas o colorados, se dirigían Villa y sus tropas entraron a la ciudad de
a Ciudad Juárez para enfrentar a la División Chihuahua el 8 de diciembre, siendo designa-
del Norte, Villa decidió enfrentarlos en zona do gobernador provisional del estado, de con-
abierta, eligiendo la estación de Tierra Blan- formidad con un acta redactada por algunos
ca, 31 kilómetros al sur de la antiguo Paso del comandantes de la División del Norte, dándo-
Norte. Para el efecto dispuso que sus tropas le facultades para separarse del cargo cuantas
formaran un semicírculo en la parte firme del veces fuera necesario para atender necesidades
terreno en donde hay suficientes aguajes; el ala de la guerra.27
izquierda villista estaba defendida por la Bri- El siguiente objetivo de Villa fue tomar
gada Morelos y Leales de Camargo; al centro, Ojinaga y acabar con las tropas federales en el
24
Ibid. pp. 357-360. 26
Ibid. pp. 362-364.
25
Ibid. pp. 360-361. 27
Ibid. 364-366.
248
249
cheros, mineros, hasta integrantes de la clase nos del estado y con muchas simpatías, muy
media y militares profesionales. Al respecto, apreciado…31
Adolfo Gilly dice:
El pueblo en masa se unió a Villa, en pri-
La División del Norte es una de las mayores mer lugar, por seguir a un caudillo nato, a una
hazañas históricas de las masas mexicanas… persona como ellos, sencillo, que había sido va-
las masas del norte del país y los que se su- quero, minero, comerciante, buen jinete y fiel
maban a su avance, se incorporaron integras con los pobres, ejemplo de ello es el siguiente:
a ellas, la organizaron de la nada y contra to-
dos…Barrieron en el camino con cuanto se Rancheros remisos a vivir bajo las órdenes de
les puso por delante… 29 cualquier autoridad externa;…rancheros que
trabajaban sus tierras propias o arrendadas…
Sin embargo, en gran parte los integrantes mineros cercanos a Parral, destacándose por
de la división se unieron a ellos porque Villa sus cargas de dinamita arrojadas con hondas…
era un auténtico líder, al que seguían incondi- caso curioso fue el de la población de Busti-
cionalmente gran cantidad de jefes regionales llos, en donde los hacendados con sus peones
que obedecían sus órdenes casi a ciegas, por su y vaqueros se unieron, ya que el administrador
lucha en contra de los ricos y su generosidad era tío de Francisco I. Madero…32
con los pobres. Para confirmar esto, Martín
Luis Guzmán, en Memorias de Pancho Villa, Otra de las causas del porqué la gente se
escribe: unía a Villa era el agradecimiento, ya que por
todos los pueblos y ciudades por los que pasa-
Allí comprendí una noche como el pleito que ba repartía alimentos entre los pobres: “Mandé
desde años atrás había yo entablado con to- distribuir entre las familias del pueblo parte de
dos los que explotaban a los pobres, contra los bastimentos quitados al enemigo…”33
los que nos perseguían y nos deshonraban… Sin embargo, hay otro factor de suma im-
Podían servir de algo bueno en beneficio de portancia para que la gente se uniera a la Di-
los perseguidos y humillados como yo, y no visión del Norte y fue el económico, ya que si
solo para andar echando balazos en defensa el problema era satisfacer las necesidades de la
de la vida…30 tropa, era mejor pagarles los haberes (sueldos)
para que con ello compraran alimentos y cu-
Villa era un auténtico líder, instintivo, do- brieran el resto de sus necesidades, al respecto,
minador del hombre, carismático, apreciado en sus memorias Villa manifestó:
por toda la gente a la que había ayudado y so-
bre todo que trataba de solventar sus necesida- los haberes de todos los pagaba yo de mi pro-
des, al respecto se dice del Centauro del Norte: pio peculio, pues como jefe me correspondía
la obligación de atender desde luego que mis
Sus verdaderas cualidades carismáticas como hombres no pasaran necesidad…34
conductor de hombres, como caudillo revo-
lucionario, solo aparecerían en la lucha. Fue No podemos dejar de mencionar que Villa
tejiendo una red de lealtades, amistades y era un líder innato, que reunía gente en cuan-
clientelismos. Seguido siempre por su com- to los invitaba, que se presentaban voluntarios,
padre, cómplices y tenientes, a los que ayu- gustosos de morir por él si fuera necesario, caso
daba y de los que recibía ayuda… hombre de concreto los famosos Dorados, escolta particu-
valor probado, buen conocedor de los cami-
31
P. Salmerón, op. cit., pp. 58-60.
32
Ibid. pp. 43-51.
29
Adolfo Gilly, La Revolución Interrumpida, p.87. 33
M. L. Guzmán, op. cit., p. 194.
30
M. L. Guzmán, op. cit., p.46. 34
Ibid., p. 46.
250
lar de Villa, que estaba integrada por jóvenes del Norte y que yo me encargaría de formar
valientes, arrojados y resueltos.35 con ellos y los diversos prisioneros de la clase
El propio Villa reconoce el sacrificio de sus de soldados un Batallón al que yo les impar-
tropas, de su gente, de aquellos que dejaron tiría instrucción y enteraría de los ideales de
su pobreza, sus carencias para enfrentarse a la la Revolución…tengo el agrado de decir que
muerte, de aquellos que buscaban al igual que después continuaron su carrera en las filas de
él un mejor país para sus hijos: la Revolución, como elementos útiles y pun-
donorosos…37
Si estos hombres no hubieran sacrificado su
vida por el triunfo, yo no estaría aquí ni To-
rreón habría caído en mis manos. Si muchos
hombres como estos no hubieran muerto ya,
E l auge
y otros muchos como ellos no estuvieran mu- de la D ivisión
riendo en toda la república por su apego a la
del N orte
revolución, nuestra Revolución no prospera-
ría… Estos hombres humildes que ya caye- Después de tener controlado el estado de Chi-
ron sin vida, y todos los que han sufrido en huahua, Villa se autodesignó gobernador el 8
nuestros hospitales…son los grandes héroes de diciembre de 1913, nombrando gente cer-
de esta guerra, no son los licenciados de los cana a él para ocupar los cargos importantes,
libros ni los generales de las victorias, y son entre ellos Silvestre Terrazas, quien se encargó
ellos los que merecen el honor de nuestros de la Secretaría General de Gobierno; Sebas-
corazones…36 tián Vargas, tesorero general, y Matías C. Gar-
cía, director general de Instrucción Pública.
Pero no solamente el pueblo llano era
A tan sólo cuatro días de tomar las riendas
atraído por el carisma, el valor y la energía de
del estado emitió el decreto por el cual confis-
Villa, también se adhirieron a la División del
caron los bienes de los enemigos de la Revo-
Norte varios ex federales egresados del Cole-
lución, lo que le permitió a Villa quitarle sus
gio Militar, el caso más conocido sin duda es el
propiedades a Luis Terrazas e hijos, a los her-
del general Felipe Ángeles, uno de los mejores
manos Creel, hermanos Falomir, a José María
artilleros de la historia militar de México. De
Sánchez, hermanos Cuilty, hermanos Luján, J.
igual manera hubo otros militares de carrera
Francisco Molinar y a todos los familiares de
que tuvieron gran influencia sobre el Centauro
ellos. Lo anterior con el objetivo de garantizar
del Norte como el coronel Juan N. Medina y
las pensiones para las viudas y huérfanos que
Martiniano Servín, el Primer Jefe del Estado
había dejado la lucha en contra de los explota-
Mayor de la División del Norte y el segundo
dores del pueblo, para tal efecto el Banco del
Primer Jefe de la artillería de dicha unidad.
Estado administraría los bienes confiscados.38
Uno de los varios casos en que oficiales fe-
Los recursos generados por las propieda-
derales se unieron a Villa lo narra el ex federal
des expropiadas permitieron a Villa comprar
Federico Cervantes Muñozcano:
armamento y uniformes a su tropa, así como
pagarles con regularidad, lo que hacía de la
Tres oficiales del Ejército vencido, eran ali-
División del Norte casi un ejército profesional.
neados frente a un paredón para que los
Villa de inmediato mandó varios grupos
ejecutaran…logre que el General Angeles
a pacificar el estado, en algunos casos se en-
reclamara esos hombres al General Villa, di-
frentaron a los orozquistas, derrotándolos, y
ciéndoles que podían ser útiles a la División
35
F. Cervantes, op. cit., p. 190. 37
Ibid. pp. 142-143.
36
Ibid., pp. 108-109. 38
P. Salmerón, op. cit., 377-381.
251
en otros los propios Colorados entregaban las La Laguna, Cuencamé y en el norte de Duran-
armas, lo que dio como resultado que a princi- go, que eran las más indisciplinadas. Al resto de
pios de enero de 1914 el estado de Chihuahua las brigadas las reforzó, disciplinó y las dividió
se encontraba en paz general. Al mismo tiem- en regimientos y escuadrones, como el ejército
po, Carranza sugirió al Centauro del Norte federal.
que renunciara a la gubernatura y dejara en su Con las ganancias de las propiedades ex-
lugar a Manuel Chao, de quien pensaba que propiadas compró uniformes y calzado para
era de su gente, lo que llevó a cabo Villa a ini- la tropa, además de almacenar alimentos para la
ciar los preparativos para el ataque a Torreón. campaña que se avecinaba. De igual manera,
Cabe mencionar que Villa dejaba el gobierno a principios de febrero de 1914, el presidente
pero no el poder, ya que el nuevo gobernador era de Estados Unidos, Woodrow Wilson, levan-
villista, al igual que Silvestre Terrazas, secretario tó el embargo de armas a los revolucionarios,
general de gobierno, quien realmente manejaba lo que permitió que los villistas se hicieran
al estado, junto con los jefes de armas de las re- de miles de armas, sobre todo Winchester
giones de ese territorio.39 30-30. Para complementar el atractivo que
Durante los meses de diciembre de 1913 significaba pertenecer a la División del Nor-
y enero de 1914 llegaron al estado de Chi- te, Villa ordenó que se pagara a las familias
huahua varios ex maderistas que enriquecieron de los soldados los haberes de sus hombres.42
la ideología villista, entre ellos Emilio Madero, Con todos esos atractivos llegaban olea-
Roque González Garza, Adrián y Luis Agui- das de voluntarios que eran encuadrados en
rre Benavides, Martín Luis Guzmán, Francisco las brigadas que representaban a sus regiones
Escudero, Miguel Díaz Lombardo y el general para luchar por el cambio social en beneficio
Felipe Ángeles, quienes dieron una nueva vi- del pueblo. Entre enero y marzo de 1914 se
sión a la División del Norte, ejemplo claro fue reorganizaron el Estado Mayor de la División
el del general Ángeles, quien de inmediato se del Norte, la escolta personal de Villa (Los Do-
hizo cargo de la artillería. 40 rados), la artillería y la brigada sanitaria.
Sin duda alguna, el personal antes mencio- El Estado Mayor quedó a cargo de Manuel
nado fue de gran importancia para el devenir Medinaveytia; Los Dorados estaban integrados
de la División del Norte; sin embargo, los que por jóvenes norteños vigorosos y resueltos, de
contribuyeron con su capacidad táctica y estra- tez blanca y pelo rubio, quemados por el sol y
tégica fueron varios militares ex federales que que por su aspecto fueron llamados Los Dora-
dieron junto con el general Ángeles orden y dos de Pancho Villa. Estos jóvenes eran selec-
disciplina, además de ganarse el respeto de sus cionados personalmente por el propio Villa, de
compañeros. Ejemplo de ello fueron Federico las distintas brigadas, en total eran 99 hombres
Cervantes Muñozcano, Gustavo Bazán, Gus- leales, comandados por Jesús M. Ríos.
tavo Durán González, José Herón González, Por otra parte, la artillería quedó al man-
Fausto Becerril Arcaute, Manuel García Santi- do del general Felipe Ángeles, quien se apoyó
bañez, Vito Alessio Robles, entre otros.41 en los artilleros, en su mayoría de formación
Una vez que Villa dejó la gubernatura, se ex federal y algunos extraídos de las filas revo-
dedicó a preparar a sus tropas para emprender lucionarias; contaban con 28 cañones, dos de
la campaña hacia Torreón, para el efecto con- ellos de gran alcance: El Niño y El Chavalito.
centró a la División, a excepción de las brigadas La brigada sanitaria tuvo su origen en el
Robles, Juárez de Durango, Primera de Du- cuerpo de camilleros de la Brigada Villa y estaba
rango y la Morelos, que estaban en la zona de a las órdenes del doctor Andrés Villarreal, quien
reclutó a un grupo de médicos, enfermeras y
39
Ibid. pp. 383-387.
40
Ibid. pp. 387-395.
41
Ibid. pp. 395-396. 42
Ibid. pp. 403-404.
252
camilleros con experiencia en el combate. Cabe En marzo de 1914, la División del Norte
mencionar que esta brigada también contó con se dirigió a La Laguna para recuperar las plazas
doctores norteamericanos. Todo el personal sa- de Torreón, Gómez Palacio y Lerdo, mismas
nitario tenía un tren-hospital que contaba con que estaban defendidas por la División del Na-
los adelantos médicos de la época.43 zas del ejército federal, al mando del general
Para esta época, la División del Norte ya José Refugio Velasco, apoyada por tropas irre-
contaba con cerca de 23 mil hombres, bien gulares de Benjamín Argumedo y Juan Andrew
uniformados, calzados, armados y municiona- Almazán, sumando en total 14 mil hombres.
dos, quienes pasaron revista en Estación Yer- Torreón, Gómez Palacio y Lerdo forma-
mo, Durango, y salieron con rumbo a Torreón ban un gran campo atrincherado, en el que
con las siguientes brigadas: el general Velasco aprovechó los canales y los
cerros entre las que construyeron varios fuer-
Brigada Villa Coronel José E. Rodríguez tes. Por su parte, los villistas avanzaron sobre
Torreón, tomando las estaciones de Peronal
Brigada González Ortega Coronel Toribio Ortega
y Bermejillo, además de ocupar Tlahualilo, la
Brigada Cuauhtémoc Coronel Trinidad Rodríguez Brigada Morelos tomó Mapimí y continuó su
avance rumbo a Lerdo y Gómez Palacio.
Brigada Zaragoza Coronel Eugenio Aguirre Benavides
La Brigada Robles ocupó Viesca, mien-
Brigada Juárez De Durango Coronel Manuel Mestas tras el resto de la División del Norte se posi-
Brigada Madero Coronel Máximo García cionó frente a Lerdo y Gómez Palacio; en el
sur se colocó la Brigada Juárez de Durango
Brigada Benito Juárez Coronel Maclovio Herrera
y las brigadas Primera de Durango, Carranza
Brigada Leales De Camargo Coronel Rosalío Hernández y la Benito Juárez se ubicaron en el ponien-
Brigada Guadalupe Victoria Coronel Miguel González te, quedando al mando de Maclovio Herrera.
El cuartel general de la División del Norte se
Artillería: General Felipe Ángeles
estableció frente al cerro de La Pila, apoyado
Brigada Sanitaria Doctor Andrés Villarreal por las fuerzas de infantería de Mateo Almanza
y las brigadas Villa y Guadalupe Victoria; de
No hay que dejar de mencionar que reserva quedaron las brigadas Morelos, Zara-
las brigadas Juárez de Durango, de Calixto goza, Cuauhtémoc y Madero.
Contreras; Primera de Durango; de Orestes La tarde del 23 de marzo de 1914, la ar-
Pereyra, la Carranza de José Carrillo, Morelos, tillería villista empezó a disparar sobre las trin-
de Tomás Urbina; Robles, de José Isabel Ro- cheras federales de Gómez Palacio para mante-
bles, y la Chao, a las órdenes de Sóstenes Gar- nerlas ocupadas, mientras las tropas de la Divi-
za, estaban en Durango o en otras ciudades del sión del Norte se empeñaban en tomar Lerdo,
estado de Chihuahua pacificando las diversas que finalmente cayó bajo el poder de la fuerza
regiones. 44 villista. Dueño de Lerdo, Villa convocó a una
Cabe mencionar que las brigadas estaban junta de jefes para planear el ataque a Gómez
comandadas por caudillos regionales que co- Palacio, para la cual llamó a todas sus tropas.
nocían, perfectamente las áreas o regiones de Villa formó un semicírculo desde la esta-
donde provenían y con base en este hecho ción de Gómez Palacio a Lerdo; en el ala de-
construyeron grandes redes de apoyo, aun an- recha quedaron las brigadas Villa, Morelos y
tes de la Revolución. Benito Juárez; el centro quedó integrado por
las brigadas González Ortega y Guadalupe
Victoria; por la izquierda las brigadas Zaragoza
y Leales de Camargo. Por otra parte, las briga-
Ibid. pp. 406-407.
43
253
sur de Torreón para distraer a las fuerzas fede- División del Norte. Durante la batalla, los fe- Villa al frente de su División
rales y con ello evitar que apoyaran la defensa derales sufrieron la pérdida de más de siete mil del Norte. Sinafo / inah.
254
Después de controlar la Comarca Lagune- rodeaban la plaza, sobre todo apoyados por la
ra, Villa tuvo varios problemas con Venustiano artillería.
Carranza, los cuales trató de resolver de la me- A las diez de la mañana del 23 de junio se
jor manera e incluso marchó a tomar la plaza inició el ataque de la División del Norte, per-
de Saltillo, Coahuila, a sabiendas de que ésta fectamente coordinada la artillería con el avan-
era parte del territorio que le correspondía al ce de las brigadas, uno a uno fueron tomando
cuerpo de Ejército del Noreste, al mando de los principales cerros, primero Tierra Negra y
Pablo González, tan sólo para darle gusto al Tierra Colorada, siguieron Magistral, el del Pa-
Primer Jefe, con lo que se perdió un tiempo va- dre, el Refugio y finalmente el Grillo y la Bufa,
lioso para marchar sobre la plaza de Zacatecas. obteniendo una completa e histórica victoria
Carranza, para tratar de detener el avan- sobre las tropas huertistas.
ce victorioso de la División del Norte, ordenó La División del Norte sufrió varias pérdi-
a Pánfilo Nátera, comandante del cuerpo de das, en especial la muerte de Trinidad Rodrí-
Ejército del Centro, y a Domingo Arrieta que guez, jefe de la Brigada Cuauhtémoc, y de la
tomaran Zacatecas. El 10 de junio de 1914, enfermedad de Toribio Ortega, quien fue tras-
Villa estaba listo para dirigirse a Zacatecas, ladado a Chihuahua en donde murió. Por su
cuando Carranza le ordenó que no se movie- parte, los federales tuvieron más de cinco mil
ra de Torreón, que solamente le mandará tres bajas y perdieron toda su artillería. Con este
mil hombres de refuerzo a Nátera, a lo que Vi- triunfo de las tropas revolucionarias, el ejército
lla contestó que era más conveniente enviar a huertista estaba herido de muerte y sólo era
toda la División del Norte, cosa que hizo que cuestión de tiempo para que el general Victo-
el Barón de Cuatrociénegas se molestara mu- riano Huerta abandonara el poder y lo toma-
cho más, por lo que exigió a Villa que dejara el ran las fuerzas revolucionarias.48
mando de la División del Norte.
Villa renunció como comandante de la Di-
visión del Norte, pero sus jefes de brigada no
C aída
aceptaron la renuncia y todos ellos se insubor- y desaparición
dinaron en contra de la orden de Carranza, di-
de la D ivisión
ciendo que Villa era el único comandante que
ellos reconocían. Finalmente el Centauro del del N orte
Norte siguió al frente de la División y se diri-
gió a zacatecas, no para apoyar a Nátera, sino Con la toma de Zacatecas, Villa y la División
para tomar él dicha plaza, y así demostrarle a del Norte estaban en lo más brillante de su ca-
Carranza la fuerza de sus tropas, que él tenía la rrera revolucionaria, lo que de nuevo le traería
fuerza de las armas.47 varios problemas con Carranza, quien ordenó
Nátera atacó Zacatecas el 9 de junio, sin que no se ministrara carbón a los trenes villistas
embargo, fue fácilmente rechazado por la ca- cuando el camino a la ciudad de México estaba
ballería de Benjamín Argumedo. Ante esto, libre. Carranza apoyó a Obregón, quien con
Nátera se retiró a Fresnillo, en donde esperó su cuerpo de Ejército del Noroeste avanzó con
la llegada de refuerzos villistas. Villa y su Divi- paso firme por Nayarit y Jalisco, sin encontrar
sión del Norte llegó a Zacatecas el 22 de junio oposición fuerte, hasta llegar a las puertas de la
y dispuso, de acuerdo con el plan establecido capital del país, donde en Teoloyucan, Estado
por Felipe Ángeles y Tomás Urbina, que las de México, firma en representación de Carran-
brigadas ocuparan los principales cerros que za los tratados por los que quedó legalmente
47
Ibid. pp. 434-459. 48
Ibid. pp. 459-466.
255
disuelto el ejército federal y con ello el triunfo resolución de la Convención, por el contrario,
de la Revolución fue total. forzó a dicho organismo para que lo nombra-
Por otra parte, Villa, al no tener combus- ran comandante del Ejército Convencionista,
tible para seguir su avance hacia el sur, regresó integrado por villistas y zapatistas, principal-
a Chihuahua; estando en esta plaza se enfrentó mente. Las tropas convencionistas contaban
al problema del gobernador de Sonora, José con cerca de 50 mil soldados y 150 ametralla-
María Maytorena, quien tiene dificultades con doras; mientras que los constitucionalistas eran
Plutarco Elías Calles. Ambos problemas se re- poco más de 20 mil soldados.50
suelven aparentemente sin dificultad, pero a la Villa y Zapata ocuparon la ciudad de Mé-
postre son parte fundamental de la separación xico a principios de diciembre de 1914, eva-
de los revolucionarios, de la lucha de facciones cuándola poco después para prepararse para la
que se da a partir de agosto de 1914. lucha en contra de los constitucionalistas. Villa
Para tratar de evitar la ruptura entre Vi- dividió a sus tropas en tres fuerzas: la primera al
lla y Carranza, Álvaro Obregón se trasladó a mando del general Felipe Ángeles, con diez mil
Chihuahua para entrevistarse con Villa y de ahí hombres, quienes tenían como objetivo tomar
se fueron a Nogales, Sonora, para tratar de so- la plaza de Torreón, General Cepeda y Saltillo,
lucionar el conflicto entre Maytorena y Calles, Coahuila; la segunda columna, al mando del
logrando sólo retrasar la rupturo. Como era general Alberto Carrera Torres, a quien dispu-
lógico, el problema volvió a surgir y de nuevo so que tomara Ciudad Victoria y el puerto de
Obregón se trasladó a la ciudad de Chihuahua Tampico, Tamaulipas; la tercera, se la encargó
para entrevistarse con Villa, pero esta vez el a Tomás Urbina, con la misión de tomar la
caudillo sonorense estuvo a punto de morir zona petrolera de El Ébano, San Luis Potosí y
fusilado por órdenes del Centauro del Norte, posteriormente apoyar a la columna de Carrera
siendo salvado por la intervención de varios ge- Torres para tomar Tampico.
nerales de la División del Norte.49 Urbina se enfrentó a una gran resistencia
Finalmente llegó lo esperado, Villa desco- de los constitucionalistas, comandados por
noció a Carranza como Primer Jefe del Ejército Jacinto B. Treviño, y después de un ataque
Constitucionalista, siendo apoyado por varios permanente que duró 72 días los villistas no
revolucionarios, entre ellos el gobernador de pudieron romper la línea constitucionalista, lo
Sonora. Tratando de evitar la escisión el gene- que finalmente propició que los villistas retro-
ral Lucio Blanco reunió a varios generales y or- cedieran a San Luis Potosí.
ganizaron una Convención en Aguascalientes, Villa se trasladó al occidente, tomando
Aguascalientes. Guadalajara, Jalisco, en dos ocasiones, defen-
A la Convención de Aguascalientes llega- dida férreamente por Manuel M. Diéguez y
ron representantes de las diversas facciones re- Francisco Murguía, quienes finalmente recu-
volucionarias: villistas, carrancistas, zapatistas, peraron la plaza al derrotar a los villistas en
etcétera. Los asistentes a dicha reunión deter- barrancas de Atenquique. Sin embargo, las ba-
minaron destituir a Carranza como Primer Jefe tallas que fueron decisivas para el devenir de la
del Ejército Constitucionalista y encargado del División del Norte fueron las que se llevaron a
Poder Ejecutivo; quitar el mando de la Divi- cabo en El Bajío, en donde los constituciona-
sión del Norte a Villa, y se designó a un presi- listas, con Álvaro Obregón al frente, contaban
dente provisional, Eulalio Gutiérrez. con cerca de 11 mil hombres; por su parte, los
En la ciudad de México, Carranza no villistas tenían cerca de 22 mil soldados. Las
aceptó su destitución y se trasladó al puerto de batallas de Celaya se dieron la primera del 6
Veracruz; por su parte, Villa tampoco aceptó la al 7 de abril de 1915 y la segunda del 13 al 15
49
El Ejército Mexicano, Sedena, p. 402. 50
Ibid. pp. 402-405.
256
Cien años
del Ejército
Mexicano
L a organización del ejército que respaldó al general Victoriano Huerta durante su ré-
gimen presidencial, indudablemente tiene sus antecedentes en el ejército porfirista, es
decir, el ejército federal, el cual contaba con más recursos y mejor preparación para hacer
frente a un conflicto armado; sin embargo, éste fue derrotado por el ejército revolucionario, que
se encontraba constituido por ciudadanos, ya que muy pocos militares de carrera se integraron a
él (Felipe Ángeles, Jacinto B. Treviño, entre otros), además, contó con menos recursos bélicos y
económicos, contrariamente a lo que podría pensarse existieron muchos factores que permitieron
a que el ejército federal fuera derrotado y como consecuencia disuelto.
261
vantamientos en contra del gobierno, etcétera) y Parras de Coahuila, y los partidos de Mazapil,
implicó no contar con las fuerzas suficientes Nieves, Sombrerete y Fresnillo de Zacatecas,4
para poder hacer frente a un ejército revolu- aunque no especifica en qué lugar se establecería
cionario. el cuartel general de esta unidad ni las unidades
Los integrantes del Estado Mayor del pre- (batallones y regimientos) que la conformarían;
sidente Madero, en marzo de 1912, se vieron este documento no es simplemente la preocupa-
obligados a planear la forma en que deberían ción por la distribución del ejército en el territo-
hacer frente a las rebeliones que se estaban rio nacional, si no una forma de reforzar los luga-
generando en los estados de Morelos, Chi- res geográficos con mayores efectivos en donde
huahua, Durango, Zacatecas y Coahuila. Por se estaban gestando problemas.
lo que recomendaron se hiciera un llamado a En el desarrollo de esta investigación se to-
la población para que se integraran al ejército maron en cuenta los decretos y circulares que
(el federal) y coadyuvarán en la pacificación del se emitieron durante la gestión gubernamental
país; atendiendo esta recomendación, el presi- del general Victoriano Huerta, no se abarca las
dente Madero manifestó a la sociedad que sus operaciones militares que se desarrollaron en
enemigos lo acusaban de no cumplir con el contra del Ejército Constitucionalista ni la si-
Plan de San Luis ni con su programa de go- tuación política del país, pero sí es necesario
bierno, que aprovechaban y magnificaban cual- tomar en cuenta que los 17 meses que duró el
quier error para atacarlo y así poner en contra a régimen huertista fue un tiempo tenso, factor
la población y ganar adeptos.2 principal que no dio las facilidades para orga-
Para el mes de mayo de 1912, el presiden- nizar y consolidad al ejército federal, como lo
te Madero autorizó el aumento de los efectivos hubiera querido el general Victoriano Huerta.
del ejército (federal) hasta 60 mil hombres,
con ello se realizó una redistribución de per-
sonal, el material de campaña, equipo y se ade-
A ntecedentes
cuaron las funciones y tareas de los servicios Los descontentos en contra del gobierno del
de telegrafía inalámbrica, exploración aérea y presidente Madero involucraron una gran
terrestre.3 parte de generales, jefes y oficiales del ejér-
Un ejemplo de ello se encuentra en la cir- cito que apoyaron a los sublevados cuando
cular número 432 del 16 de enero de 1913, en ocurrieron los hechos del 9 de febrero de
la que se ordena la creación de la onceava Zona 1913. Estos jefes y oficiales arrastraron con
Militar, la que tendría como área de responsabili- ellos fracciones de los batallones o regimien-
dad el estado de Durango, los distritos de Viesca tos existentes en la plaza los apoyaron, es
2
El discurso de Madero fue: “Invito, pues, a los mexi- decir, hubo casos en los que sólo una o dos
canos que deseen cooperar para la defensa del gobierno compañas de ciertos regimientos o batallo-
emanado del voto popular, para que se enrolen en las filas
de ese glorioso ejército, para perseguir a los enemigos del nes participaron, un ejemplo de ello es el es-
orden y la paz pública, para hacer respetar la voluntad nacio- cuadrón que tenía bajo su mando el mayor
nal y para que, empuñando la espada de la ley, la hagan caer
Torrea, el cual actuó en favor de las fuerzas
con todo el peso sobre los malos hijos de la Patria. Así será
una segura garantía de orden y tranquilidad, a fin de que la maderistas y no se unió, como el resto de
república mexicana, libre ya del yugo de la tiranía, no vaya su unidad a los sublevados. Este mismo caso
a ser presa de la anarquía ni del bandidaje, y pueda desen-
volverse serena y grandiosamente, por el sendero de la liber- ocurrió en otras unidades.
tad, dentro de la ley, base inamovible de la democracia”, en Una vez que fue informado el presiden-
Mario Ramírez Rancaño, “La logística del Ejército Federal:
1881-19”, Estudios de historia moderna y contemporánea de te Madero de los acontecimientos, salió del
México, núm. 36, julio- diciembre, 2008; y del mismo autor
“El ejército federal después de su disolución en 1914”, Polis,
vol. I, núm. 2, 2005, pp. 13-54. 4
Secretaria de la Defensa Nacional, Dirección General
3
M. Ramírez Rancaño, “El ejército federal después de de Archivo e Historia, Decretos A/313:314/1913, decreto
su disolución en 1914”, op. cit., pp. 13-54. No. 432.
262
Generales Mondragón, Castillo de Chapultepec con dirección a Pala- presidente Madero el ministro de Fomento,
Huerta, Díaz y Blanquet.
agn / inehrm.
cio Nacional acompañado por el secretario de ingeniero Ignacio Bonillas; de Hacienda, Er-
Guerra y Marina, algunos jefes, oficiales de su nesto Madero; el general Victoriano Huerta,
Estado Mayor y los alumnos (cadetes) del Co- y otros más.6
legio Militar, durante el trayecto la comitiva Cuando arribó el presidente Madero a Pa-
se vio obligada a detener su avance a la altura lacio Nacional, el general Villar informó que la
del jardín Guardiola,5 porque fueron agredi- situación en el Zócalo había sido controlada, ahí
dos con armas de fuego, por lo que se refugia- fue donde se dio cuenta el presidente Madero
ron en el establecimiento del taller fotográfico que el general Villar se encontraba herido, por
Daguerre, en este lugar se presentaron ante el lo que ordenó que el general Victoriano Huerta
relevara en el cargo de comandante militar de la
5
Un poco antes de la venida de la Revolución, la calle plaza al general Lauro del Villar, posteriormente
de Madero se llamaba San Francisco y en la plaza Guardiola
estaba la casa de Los Perros, llamada así porque tenía rema-
tes de animales a modo de gárgolas, obra de Lorenzo de la 6
Miguel Ángel Sánchez Lamego y Tomás Sánchez,
Hidalga fue demolida para construir el edificio del Banco Historia de una institución gloriosa. El Heroico Colegio Mi-
de México. litar, p. 134.
263
264
12
“Secretaria del estado y Despacho de relaciones Ex-
teriores sección de cancillería”, Circulares No. 130, 484, y
11
Siguiendo este proyecto el general Huerta ordenó 485 firmada por el subsecretario Carlos Pereyra, decretos
por conducto del general Aureliano Blanquet el asesinato No. 465, 466, 467 y 468.
de Madero y Pino Suárez, la que se cumplió el día 22 de 13
Diego Arenas Guzmán, El Régimen del General
febrero en la noche. Huerta en Proyección Histórica, pp. 35-36.
265
18 de marzo de 1913 General brigadier de artillería José Oficial Mayor de Guerra y Marina
María Servín.
14 de junio de 1913 General brigadier del cuerpo de Jefe del Departamento de Estado Mayor
Estado Mayor Eduardo Camargo de la Secretaría de Guerra y Marina
14 de junio de 1913 General de brigada Felipe Mier Subsecretario de Guerra y Marina con
ejercicio de Decretos
14 de junio de 1913 General brigadier del cuerpo de Jefe del Departamento de Estado Mayor
Estado Mayor Eduardo Camargo de la Secretaría de Guerra y Marina
14 de marzo de 1914 General de brigada Gustavo A. Salas Subsecretario de Guerra y Marina, con
ejercicio de Decretos
14 de marzo de 1914 General de brigada Liborio Fuentes Oficial Mayor de Guerra y Marina
266
Para la organización del ejército encargado cétera). Éste fue un serio problema porque
de hacer cumplir nuestros propósitos, nom- no se contó, en cantidad y calidad, con estos
bramos como Primer Jefe del ejército, que se conceptos, recayendo en la moral de los com-
denominará “Constitucionalista,” al ciuda- batientes.
dano Venustiano Carranza, gobernador del Pero quien resintió este problema, ya que
Estado de Coahuila.14 fue afectado en sus intereses tanto por el bando
revolucionario como por el gobierno federal,
Para la organización del Ejército Consti- fue la sociedad civil, pues ambos contendientes
tucionalista, Carranza emitió nombramientos y extrajeron de los poblados a los campesinos,
órdenes acordes con la formación de su fuerza, obreros y demás ciudadanos que convirtieron
destacando el decreto del 4 de julio de 1913, en soldados, a los hacendados y terratenientes
dado en el Cuartel General de Monclova, en el se les impusieron préstamos forzosos, requisi-
que se ordenó la creación de siete cuerpos de ciones de ganado y granos, el medio más co-
ejército,15 denominándolos: mún empleado para obtener esto fue la prepo-
tencia y abuso de autoridad e incluso se llegó
Cuerpo de Formado por las fuerzas al asesinato.16
ejército de los Estados Éste fue el comienzo de la organización
Sonora, Chihuahua, Durango, Sinaloa del Ejército Constitucionalista oponente al fe-
Del Noroeste
y Territorio de Baja California. deral, que podría pensarse que contaba con un
Del Noreste Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. sistema de abastecimientos de material bélico
y soldados adiestrados, en cierta forma tenía
De Oriente Puebla, Tlaxcala y Veracruz.
ventaja sobre el constitucionalista, pero deben
Jalisco, Colima, Michoacán tomarse en cuenta diversos factores que son de
De Occidente
y Territorio de Tepic. preponderante importancia, por ejemplo, Ve-
Zacatecas, Aguascalientes, San Luis Potosí, nustiano Carranza recibió el apoyo estadouni-
Del Centro
Guanajuato, Querétaro, Hidalgo y México. dense, expresado en la venta ilimitada de arma-
mento, municiones y equipo militar, además
Del Sur Morelos, Guerrero y Oaxaca.
de que no reconoció el gobierno de Huerta,
Del Sureste Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas. por consiguiente ejército federal no tuvo mu-
cho apoyo en ese sentido.
La organización de un ejército hizo ne- El ejército que respaldó el gobierno del
cesario que el titular de esas fuerzas (puede general Huerta tuvo varios frentes de comba-
ser un gobernante, presidente, emperador, te, pues los zapatistas lo enfrentaban en More-
rey, etcétera) y a sus jefes militares prever el los, Estado de México y Michoacán; actuaban
equipo con el que estará dotado para hacer los hermanos Ambrosio y Rómulo Figueroa,
la guerra, adiestrarlos en el sentido de que en el Norte, Álvaro Obregón había capturado
sus soldados conozcan y aprendan las tácticas Cananea, Nogales, Naco y Guaymas, liberó el
y técnicas de combate, el uso del armamen- estado de Sonora e invitaba a Carranza a fijar
to, material y equipo de guerra con el que ahí la jefatura del Ejército Constitucionalista;
se cuente, alimentarlos, pagarles un salario y el general Francisco Villa atacó y capturó Ciu-
darles garantías de seguridad social (pensio- dad Juárez, Chihuahua, de igual manera va-
nes, gastos de sepelio, indemnizaciones, et- rios jefes militares hacían lo propio en Nuevo
León y Tamaulipas. Estos levantamientos en
14
Manuel González Ramírez, Fuentes para la Historia
de la Revolución Mexicana, vol. I Planes Políticos y Otros Do-
cumentos, pp. 137-150; y De Cómo Vino Huerta y Como se 16
Sobre desmanes hechos por los ejércitos revolucio-
Fue… apuntes para la historia de un régimen militar, pp. narios y federal existen varios testimonios e investigaciones,
22-34. se recomienda el libro de Rosa Eleanor King, Tempestad so-
15
E. Balbuena, Plan de Guadalupe, pp. 23-36. bre México.
267
el norte del país integraron un fuerte bloque De esta manera, el general Huerta por
en contra del huertismo, que coadyuvaron conducto del Estado Mayor General de la Se-
para que, en agosto de 1914, el ejército fede- cretaría de Guerra y Marina emitió los decretos
ral fuera derrotado. y circulares que tuvieron como fin organizar y
Debemos entender que en este caso los orientar el mejor funcionamiento del ejército,
factores políticos que originaron el desenlace dentro de estas órdenes se puede apreciar que
armado no permitieron (principalmente para el se tomaron en cuenta todos los recursos para
Ejército Constitucionalista) tener una etapa de que el soldado contara con una moral eleva-
adiestramiento o entrenamiento, así como un da al tener conocimiento de los trámites ad-
sistema adecuado de reclutamiento, se presu- ministrativos para mejorar salarios, educación,
me que esta falta de entrenamiento en el uso y pensiones para sus familiares en caso de falleci-
manejo del material bélico también ocurrió en miento y facilidades para obtener el retiro de
el ejército federal porque, dentro de los planes las fuerzas armadas, creación de condecoracio-
y proyectos que propuso el Estado Mayor del nes y premios, dotación de uniformes y arreos
ya presidente interino constitucional de Re- tanto para el ganado como vehículos y la ob-
pública Mexicana general Victoriano Huerta tención de material bélico, estos documentos
destacan el aumento de los efectivos, lo cual que expresaban planes de mejoras para el ejér-
fue autorizado por el Congreso, pero como se cito y armada, aunque no se materializaron en
describió, la premura de combatir a los revo- su totalidad influyeron positivamente en el sol-
lucionarios no les permitió darles la educación dado y permitieron que estos permanecieran,
castrense adecuada. de cierta forma, leales por un tiempo (hasta su
Esto redunda negativamente en el de- derrota).
sarrollo de la guerra, porque la autonomía y Otro punto del que se preocupó el Estado
confianza en una unidad que combate queda Mayor fue tener un control de militares de alta
supeditada a la forma en que el combatiente graduación, por ejemplo, el 8 de marzo en la
entiende las órdenes y las ejecuta; por otra par- circular número 461 se ordenó que los gene-
te, estas órdenes se vieron influidas a nivel de rales y jefes cuando vistieran de civil deberían
mandos superiores porque estaban regidas por usar un distintivos, para el efecto deberían de
las tendencias políticas del país, éste fue un fac- obtenerlo de la Secretaría remitiendo para el
tor fundamental para integrar la división mili- efecto su retrato en tamaño mignon para que
tar, es decir, la distribución en forma racional se les expidiera la tarjeta que también deberían
del ejército en el país. portar17.
El general Huerta, para asegurar la lealtad
de las fuerzas que lo apoyaron durante el cuar- 17
Los distintivos consistirán en botón de oro o plata
telazo, se rodeó de militares profesionales, de dorada, en forma de mancuerna, con un pie de 15 milíme-
amplia experiencia y de su confianza, de ellos tros de diámetro por medio milímetro de grueso, unidos a
la cara superior por una barrita cilíndrica de 5 milímetros
escogió los idóneos para desempeñar cargos de alto y 2 de diámetro. La cara superior será una circular y
cruciales como a los que se desempeñarían convexa, de 23 milímetros de diámetro con flecha de 2 mi-
límetros. La circunferencia era constituida por un vivo do-
en los despachos de la Secretaría de Guerra y
rado de un milímetro de ancho; el exergo de 3 milímetros
Marina y por conducto de este conjunto de de ancho y con la inscripción en la parte superior “Ejército
militares que constituyó su Estado Mayor, el Nacional” y en la parte inferior la categoría del portador.
Limitando el exergo por su parte inferior llevará otro vivo
cual tuvo las funciones de organizar, planear y concéntrico con el anterior y también de un milímetro de
prever todo lo referente a las actividades mili- ancho. Para los generales de División, el exergo blanco y
centro azul celeste con un águila dorada. Para los generales
tares y reunir los elementos de juicio necesarios de brigada, igual que el anterior pero con el centro verde.
para que pudiera decidir en este caso el general Para los brigadieres, el exergo verde con el centro blanco
con un águila dorada. Para los coroneles, tenientes coro-
Victoriano Huerta sobre la forma de guiar al
neles y mayores. El exergo blanco y centro rojo con tres,
ejército federal: dos y una estrella respectivamente. Secretaría de la Defensa
268
Dentro de las actividades inmediatas que Una de las medidas que coadyuvaron po-
se pueden considerar como recompensas o sitivamente para lograr la pacificación del país
premios a los que participaron en su favor en el fue la publicación de la Ley de Amnistía Po-
evento conocido como la Decena Trágica que lítica, en el Diario Oficial de la Federación el
lo llevó al poder se encuentran los alumnos 19 de marzo, en la que destacan los siguientes
de la Escuela Militar de Aspirantes, a quienes puntos:
otorgó el ascenso al grado inmediato supe- Se concede la amnistía a los que realizaron
rior (subteniente), de todos con fecha 11 de los actos antes del 5 de marzo, los delitos que
marzo, esta orden incluyó a los que no habían se amnistían son los del fuero de guerra y que
participado en el cuartelazo, en total fueron as- hayan servido de medio para la realización de
cendidos al grado de subtenientes e integrados los delitos mencionados. Para gozar de la am-
al ejército un oficial y 233 aspirantes, y cuatro nistía, deberán presentarse ante los gobernado-
supernumerarios que integraban la compañía res, autoridades municipales o militares en el
de infantería, 129 aspirantes y 13 supernume- transcurso de 15 días a partir de la publicación
rarios del escuadrón de caballería,18 quedando de esta ley.20
la Escuela Militar de Aspirantes sin alumnos. Algunos revolucionarios aceptaron esta
Otro premio que disfrutaron los alumnos Ley de Amnistía, entre los que destacan Pascual
de la Escuela Militar de Aspirantes fue el curso Orozco y su padre, los hermanos Miranda,
de piloto aviador al que fueron enviados el 27 Juan Andrew Almazán, Ambrosio Figueroa,
de febrero según orden número 86 360, en la Luis G. Garfias, entre otros, también ellos
que 31 aspirantes, bajo las órdenes del general fueron utilizados por Huerta para cumplir sus
Víctor Hernández Covarrubias (subdirector objetivos incorporándolos al ejército o em-
del Colegio Militar y que proporcionó seguri- pleándolos como mediadores para invitar a
dad al presidente Madero en el acto conocido otros revolucionarios a dejar las armas, de ellos
como Marcha de la Lealtad), a quien nombró sobresale Pascual Orozco, quien fue media-
agregado militar en la Legación de México en dor para intentar pacificar a Zapata cuando le
Francia, estos alumnos se trasladaron a Europa mandó una carta con su padre, pidiéndole que
en el vapor Kronprinzessin Cecilie.19 depusiera las armas: “Huerta sí les dará lo que
Madero no les dio”. Pero esta comisión fracasó
Nacional, Archivo histórico, exp. XI/481.5/93 caja 39, de-
creto No. 461.
porque Zapata hizo prisionero al padre de Pas-
18
Adrián Cravioto, Historia documental del Colegio cual Orozco y lo fusiló junto con su comitiva.21
Militar a través de la historia de México, pp. 484-487.
19
Al pasar de tránsito por Cuba, el ministro de México
en la isla informó lo que los periódicos del 20 de marzo
de 1913 expresaron en los siguientes conceptos: Los alum- tierra, Francisco Vargas, Julio Velazco y Ernesto Velázquez;
nos militares mexicanos van a Europa a estudiar aviación; ese grupo escogido de 400 cadetes o aspirantes, fueron los
un grupo de alumnos, o sea aspirantes de la Escuela Mi- primeros en sublevarse contra el régimen maderista, lo cons-
litar de México, situada en Tlalpan, a 18 kilómetros de la tituyen 31 subtenientes premiados con ese grado; cuando
capital, que tuvieron el arrojo de ser los primeros en pro- fueron interrogados los alumnos manifestaron que iban a
nunciarse contra el asesinado ex presidente, general Fran- Europa a estudiar en las academias militares el arte de la
cisco I. Madero, van en ese buque alemán, con el coronel guerra y hacerse pilotos de navegación aérea; ellos tratan
de artillería Víctor Hernández; van a buscar a don Porfirio; de hacer parecer cosa distinta del propósito verdadero que
los mexicanos se acostumbraron al régimen porfirista que les lleva a Europa; antes de que se embarcaran en Veracruz
ya no pueden pasar sin él; apenas se sacudieron el yugo y fue consultada por cable la opinión del general Díaz y dio
ya lo están extrañando; tumbaron a don Porfirio y pusie- su aquiescencia para recibir la delegación de la juventud mi-
ron a Madero y están suspirando otra vez por don Porfirio; litar mexicana. Secretaría de la Defensa Nacional, Archivo
los jóvenes de referencia son: Alfonso B. Cabrera, Romeo de Correspondencia e Historia, “Archivo Histórico”, exp.
Calzada, Manuel Camarena, Vidal Chaide, Carlos Combay, XI/481.5/91 caja 39, fojas 10-12 y 14.
Arnulfo Delgadillo, Luis E. Gamiz, Ramiro García, José 20
Diario Oficial, México, 19 de marzo de 1913, p. 135
M. González, Joaquín Guerra, Juan Feo Jiménez, Salvador 21
Que la pacificación del país podía considerarse ya
de Lara, Carlos F. López, Florencio Madera, Salvador M. como un hecho, dado que hasta ese momento se habían
Maza, Leopoldo Delgado, Manuel Vargas, Juan del Moral, sometido al gobierno interino 84 “cabecillas” que habían
Felipe de J. Pérez, Lorenzo Rueda, Manuel Pineda, Martin dirigido grupos revolucionarios. El Diario, México, 26 de
Rizo, Melquiades Rodríguez, Adán Torres, Leobardo Bal- marzo de 1913, p. 1.
269
Aunque algunos militares se apegaron a en cuenta el tiempo estipulado en el artículo El subteniente Ángel Lucio
esta ley, no fueron los suficientes para vencer a 876 de la Ordenanza General del Ejército, en con la bandera del 29°
batallón, después de haber sido
los revolucionarios, ya que para este mes (abril) el sentido de que el plazo para las promociones
condecorada. Sinafo / inah.
era urgente detener los embates del Ejército de ascensos, desde subteniente a capitán pri-
Constitucionalista, pues ya habían tenido va- mero siempre que hubiere vacantes será de dos
rios enfrentamientos y varias plazas, como la años y de tres de mayor a general de división;
de Torreón, ya estaban en poder del enemigo exceptuando los casos en que los ascensos se
(del 24 de marzo al 3 de abril), por esta razón concedan como premio a una acción distingui-
fue sumamente necesario reforzar a su perso- da y los que se confieran en las escuelas milita-
nal combatiente, con nuevos soldados que eran res conforme a sus reglamentos.22
reclutados por medio del sistema de leva, pero Como era necesario mantener en esas fe-
el incremento de personal inexperto también chas la mayor cantidad de soldados en los bata-
requería tener quien los dirigiera, por lo que el llones y regimientos, debido al creciente avance
24 de abril de 1913 por medio del decreto nú- e incremento del Ejército Constitucionalista,
mero 433 expresó que al ampliar el efectivo del que mantenía tenso a los soldados federales, por
ejército por la creación de nuevas unidades ori-
ginó un aumento de vacantes para generales, 22
Secretaria de la Defensa Nacional, Dirección General
de Archivo e Historia, decretos A /313, 314/1913, decreto
jefes y oficiales, por este motivo no se tomaría No. 433.
270
271
272
273
• Escuela Militar Preparatoria, la que según estudios; los de primero y segundo causarán alta
su proyecto estaba destinada a formar ofi- desde luego a la Escuela Militar Preparatoria.32
ciales subalternos para infantería, caballería, Las operaciones militares ocasionaron una
artillería e ingenieros, con duración de tres premura por obtener oficiales, aunque mediana-
años, se graduarán con la categoría de te- mente instruidos, por tal razón el 4 de junio por
niente. medio del oficio número 131 155 se propuso a
• Escuela Militar Profesional, con el propósi- los alumnos de segundo año del Colegio Mili-
to de ampliar los conocimientos adquiridos tar que quisieran incorporarse al ejército, se les
en la escuela preparatoria y especializarlos adiestraría cuatro meses en materias de artillería
en el conocimiento de su arma, para ingre- y se les concedería el empleo de tenientes, 45
sar a esta escuela deberían haber egresado alumnos aceptaron.33
de la escuela preparatoria o en las escuelas El mantener la moral alta fue un aspecto
de guarnición; haber servido por lo menos esencial para el Estado Mayor del general Huer-
un año en las filas con mando de tropas; el ta, con lo que evitarían deserciones y que algu-
tiempo de estudios será de tres años. nos incrementaran las filas del Ejército Constitu-
• Colegio Militar Superior, éste estaba desti- cionalista, incluyendo equipo, armamento y ca-
nado a formar la los oficiales para el servi- ballería, independientemente de la información
cio de Estado Mayor, impartiendo los co- que proporcionarían de las operaciones y planes
nocimientos relativos a la organización de militares próximos a ejecutarse, a sus nuevos je-
los ejércitos, su preparación para la guerra fes, por lo que una dentro de los premios po-
y la dirección de las operaciones militares; demos encontrar la creación de condecoraciones
su programa durará tres años. Para ingresar para premiar a los militares que participaron en
al Colegio Militar Superior es preciso tener las campañas militares. Entre estas condecora-
cuando menos el empleo de capitán prime- ciones se encuentra la del Valor y Abnegación,
ro; haber cursado las escuelas militares pre- la cual fue autorizada el 6 de Julio de 1913 por
paratoria y profesional; tener por lo menos decreto número 440, la que sería de oro para los
dos años de servicio en las filas con mando generales y jefes, de plata para los oficiales, y de
de tropa; los oficiales y jefes que terminen bronce para los individuos de tropa.34
sus estudios en el Colegio Militar Superior
32
Este decreto fue publicado en la Orden General de
ingresarán al Servicio de Estado Mayor. la Plaza de México del 9 de Julio de 1913, A. Cravioto, op.
cit., pp. 484-487. El 4 de enero de 1914, la escuela militar
preparatoria de Tlalpan pasó a ocupar el Castillo de Chapul-
En este mismo documento, en las dispo-
tepec y el 25 de marzo de 1914, confirmado posteriormen-
siciones transitorias, se ordena que los actuales te por decreto del presidente Victoriano Huerta, de 25 de
alumnos de la Escuela Militar de Aspirantes marzo de ese año, se establece una Escuela de Infantería,
una de Caballería y otra de Artillería y la Escuela de Co-
pasarán desde luego en calidad de cadetes a los municaciones para los Servicios de Ferrocarril, Telégrafos
cuerpos del arma en que hubiesen sido admiti- y Aviación, además ordenó que el Colegio Militar subsis-
ta con esa denominación, igual que la Escuela Superior de
dos (ya no había, pues todos fueron ascendidos Guerra. El 18 de abril de 1914 cesa la escuela militar prepa-
al grado de subtenientes e incorporados a las ratoria y en su lugar entra el Colegio Militar, el director fue
el general García Cuellar. Con fecha 25 de marzo emitió el
unidades del ejército), los alumnos del Cole-
decreto número 474, manifiesta que para el reclutamiento
gio Militar seguirán sus estudios hasta el 15 de de oficiales de todas las armas son insuficientes las escuelas
septiembre, después se graduarán con examen y que por decreto número 442 de 3 de julio de 1913, fue
dividido el Colegio Militar y ordenó que la admisión de ca-
calificaciones mensuales de sus profesores; para detes y paisanos se debería considerar transitoria. Historia
el efecto los de séptimo año causarán alta en la del Heroico Colegio Militar de México, sesquicentenario de su
fundación 1823-1973, t. ii p. 96; Secretaría de la Defensa
unidad cuando determinen sus estudios, los de Nacional, Archivo Histórico, op. cit., decreto No. 442.
sexto, quinto, cuarto y tercero, con el empleo de 33
El 19 de junio se informó en oficio 138 794 y en el
que se envió la relación de los que aceptaron esta propuesta.
tenientes servirán un año en el ejército, después 34
… se llevará pendiente de una cinta de moire, dividida
regresarán a la escuela profesional a continuar sus en dos listas iguales, una blanca y la otra roja, que tendrá
274
Una de las formas empleadas para limitar Con base en lo anterior, el 21 de julio de
los medios de combate del Ejército Constitucio- 1913 en el decreto número 443 se emitió el Re-
nalista, aunque tardíamente, con el fin de evitar glamento Provisional para la admisión de Cade-
que pudiera exportar armamento, municiones y tes en el Ejército, su servicio y ascenso a subte-
demás material bélico, con fecha 15 de julio de nientes, en este decreto se faculta a los jefes de
1913 se emitió el decreto número 444 en el que los cuerpos para admitir en calidad de cadetes a
se ordena la prohibición de la importación por los jóvenes que lo soliciten, lo que deben tener
todas las aduanas de la República, de toda clase buena conducta, instrucción suficiente; tener
de armas de fuego, cartuchos y municiones, los por lo menos 18 años cumplidos y si fueran me-
elementos aislados para las armas y cartuchos, y nores de edad presentar el consentimiento escri-
las máquinas para cargar y reformar cartuchos, to de la persona de quien dependan.
destinados a comerciantes y particulares, ya sean Los cadetes gozarán de un haber igual a
nacionales o extranjeros, éstos sólo podrán per- las dos terceras partes del que corresponde a
mitirse a las casas de comercio del ramo por la los subtenientes; serán instruidos en el servicio
Secretaría de Guerra, cuando se destinen al ser- y cuando a juicio del capitán de su compañía,
vicio del ejército, fuerzas auxiliares y de policía,35 escuadrón o batería estén aptos para desempeñar
con este documento medianamente se restringió el servicio de un oficial subalterno, los coroneles
el tráfico de armas y explosivos que ingresaban o jefes de cuerpo los harán examinar para com-
al país, pues los mineros y demás trabajadores probar la aptitud adquirida.
que empleaban la pólvora continuaron con sus Los jefes de cuerpo son los responsables del
actividades. alta de los cadetes y del resultado del examen
Al clausurarse la Escuela Militar de Aspiran- cuando sea satisfactorio, para que se le manden
tes y facilitar el ingreso de civiles como cadetes expedir los nombramientos correspondientes de
en los batallones y regimientos, se logró un in- cadetes al ser alta y de subteniente al ser aproba-
cremento de solicitudes para causar alta como do su examen.
cadete, ya que poco tiempo después de aprobar Los que desearan ingresar como cadetes de-
los exámenes (de tres a seis meses) alcanzarían el berían presentar solicitud escrita de su puño y
grado de subteniente, por lo que fue necesario letra, certificado del registro civil para compro-
emitir un reglamento en el que se homogenei- bar su edad, certificado de instrucción primaria o
zara su admisión. examen de suficiencia para comprobar la aptitud
necesaria, dos certificados de buena conducta
suscritos cada uno por personas abonadas, los
dos centímetros de ancho por dos y medio de largo y llevará
en cada una de sus extremidades un gafete de oro, plata o gastos de ropa y equipo es por cuenta del cadete
bronce, por el centro esmaltado de blanco, y en el esmalte la (sólo están obligados a tener uniforme de cam-
cifra o cifras del año, o del primero y último años en que haya
tenido lugar la campaña por la cual se concede la condecora- paña y de guarnición).
ción.— Consistirá en un círculo de oro, plata o bronce de 20 El número de cadetes autorizados por cada
milímetros de diámetro, en cuyo centro, esmaltado de rojo
en un diámetro de 14 milímetros, se colocara el águila del corporación no excederá del de vacantes de te-
Escudo Nacional construida en el metal que corresponda.— niente y subtenientes, más una tercera parte del
Alrededor de dicho círculo y en un exergo de tres milímetros,
total, éstos harán sus prácticas y aprendizaje del
llevará sobre el esmalte blanco la siguiente inscripción: “La
República Mexicana, al Ejército”. De la circunferencia parti- servicio interior; de guarnición y de campaña
rán tres haces de cinco rayos, del metal correspondiente, los bajo la dirección de los oficiales subalternos de
cuales tendrán una longitud de 11 milímetros, y la conde-
coración estará circundada por una corona de laurel y enci- su compañía, escuadrón o batería para el servicio
no, de esmalte verde, situada por debajo de los rayos y unida se subordinan a los subtenientes y se consideran
por un moño de esmalte rojo.- El reverso estará igualmente
circundado por la expresada corona, y tendrá en la parte co- superiores a los sargentos primeros, para los efec-
rrespondiente al círculo esta inscripción: “premio al valor y tos del Código Penal Militar, se equiparan a los
abnegación”…, Secretaría de la Defensa Nacional, Archivo
subtenientes.
Histórico, op. cit., decreto No. 440.
35
Ibid., decreto No. 444.
275
En un periodo de tres meses como mínimo taría de Gobernación y alta en el Ejército, al de-
y máximo de seis presentarán examen de las ma- pender, por lo tanto, de la Secretaría de Guerra
terias de reglamento de maniobras de su arma, y Marina, tomaran la denominación de Cuerpos
ordenanza; hasta las prescripciones del capitán de Exploradores; y se compondrán de 500 indi-
primero en lo relativo al servicio interior, de viduos de tropa cada uno, pasaran su revista de
guarnición y de campaña, en cuanto correspon- cese como policía de la Federación y de entrada
de al oficial subalterno, muestras exteriores de como Cuerpo de Exploradores, el 15 del próxi-
respeto, honores y prevenciones generales, ins- mo agosto.38
trucción para el servicio de campaña de su arma, Dentro de la organización interna que su-
nociones de derecho de la guerra obligatorias frió la Secretaría de Guerra y Marina, el 1 de
para los oficiales y nociones de topografía y for- agosto de 1913, en el decreto núm. 447, se
tificación, y geografía del país. suprimió el Cuerpo de Estado Mayor Especial
Si en el primer examen no aprobaran, po- y los oficiales que lo integraban pasaron a las
drán solicitar otros exámenes, si en el tercer exa- armas de infantería o caballería, agregándose a
men no fueran admitidos deberán causar baja, su empleo, la frase “con título de Estado Ma-
misma suerte tendrán los que muestren mala yor”, esta orden afectó al Colegio Militar Su-
conducta.36 perior que estaba destinado a educar oficiales
La armada también fue incluida en los pro- de Estado Mayor, porque con oficio número
yectos del Estado Mayor del general Huerta, 28 026 de 21 de agosto ordenó que el Cole-
con el la intención de generar mejoras para los gio Militar Superior desde esa fecha se le deno-
marinos, levantarles la moral e instruirlos, por minaría “Escuela Superior de Guerra”, a la vez
ejemplo, en la circular número 469 del 26 de ordenaba que las tres escuelas dependieran del
julio de 1913 se ordenó que cuando un indivi- Departamento de Estado Mayor de la Secretaría
duo perteneciente al grupo de la clase de mari- de Guerra y Marina, y debido a las operaciones
nería y sus similares, cause baja legal de la armada militares y por necesitarse oficiales en ellas, no
por haber cumplido el tiempo de servicios, debe regresarían los oficiales a las Escuela Militar Pro-
ser transportado al punto donde se encuentre el fesional y Superior de Guerra hasta nueva or-
lugar donde fue enganchado,37 con esto le aho- den, además en oficio número 91 775 con fecha
rraría el pasaje al ex marino y lo acercaría a su 22 de diciembre de 1913 se cubrió el salario de
pueblo y familia. los profesores del Colegio Militar hasta el 31 de
Para el mes de julio, las operaciones mili- diciembre de ese año.
tares contra el Ejército Constitucionalista eran La necesidad de contar con más comba-
cada vez más intensas, por lo que fue necesario tientes obligó al Estado Mayor a recomendar al
contar con una mayor cantidad de personal para presidente Huerta para que se invitara a diver-
continuar con el impulso bélico y darle seguri- sos núcleos poblacionales a ingresar al ejército,
dad a la población, para tal fin, el 31 de julio de por ejemplo: a los empleados de los ministerios,
1913 se emitió el decreto número 445, que dice ferrocarriles y telegrafistas se les ordenó recibir
que los Cuerpos Rurales de la Federación están instrucción militar; también a los empleados
cooperando activamente con el ejército general particulares de la banca, el comercio y los despa-
desde 1910, en las campañas emprendidas para chos se les convocó también a recibir instrucción
pacificación del país, por lo que conviene conser- militar; propuesta que se materializó partir del
var de esos cuerpos su calidad de voluntarios y “verano y otoño de 1913, cuando las iniciativas
las demás peculiaridades que lo caracterizan, por gubernamentales se dispararon y entre ellas se
lo que se ordenó que causaran baja de la Secre- invitaba a la población un ejemplo es la siguiente
arenga:
36
Ibid., decreto No. 443.
37
Ibid., circular No. 469. 38
Ibid., decreto No. 445.
276
Ha llegado el momento de que termine la des- todas las armas con titulo de Estado Mayor, tam-
moralización que hay entre vosotros, pues no bién de los jefes y oficiales sin título de Estado
debéis olvidar de prestar nuestro contingente Mayor pero empleados en un servicio del mismo
para el caso desgraciado de una intervención y a los jefes y oficiales agregados a las embajadas
armada.39 y legaciones, a los archiveros del Estado Mayor.
Tiene bajo su mando el Servicio Especial de Esta-
Se ensayó también la formación de unida- do Mayor y de los archiveros de este.
des militares con los estudiantes de las escuelas Este documento es bastante extenso y en
superiores, además, a cada uno de los secretarios él se dan las funciones, atribuciones y reglas del
de Estado se les otorgó el grado de generales de servicio para los oficiales de Estado Mayor y de
brigada. los Estados Mayores de Tropas, tanto en tiem-
Si organizar el ejército es una tarea difícil, po de paz como en tiempo de guerra.40 Proba-
más lo era si no existía una organización lógi- blemente de todas las órdenes emitidas por el
ca en el ente encargado de realizarla, como ya gobierno del general Victoriano Huerta la or-
se había suprimido el Cuerpo de Estado Mayor ganización del Estado Mayor es la que mejor
Especial, el 1 de agosto de 1913. Se emitió el se cumplió, ya que al ser el órgano director del
decreto número 447, en él se crea el Estado ejército y al estar estructurado y organizado con
Mayor General y se organiza dándole funciones una distribución de responsabilidades se facilitó
al propio Estado Mayor y a cada sección que lo el trabajo.
integraba como sigue:
El Estado Mayor General estará destinado
especialmente a la concentración de los trabajos 40
Artículo 4º. El Jefe del Estado Mayor tiene la direc-
hechos por él y por los departamentos de la Se- ción superior de los trabajos y de los estudios encomenda-
dos a su departamento, lo referente al personal de oficiales
cretaría de Guerra y que se refieren a la organiza- del servicio del Estado Mayor y demás armas y servicios,
ción, movilización, servicio general, reparto, ins- las noticias militares, el empleo en tiempo de guerra de los
caminos de fierro y telégrafo, la confección y corrección de
trucción y reglamentación general del ejército, las cartas, lo referente a la defensa nacional, el reclutamiento
con el fin de que éste se encuentre siempre listo del ejército y de sus reservas, la situación y reparto de tropas
en zonas, plazas y líneas militares, los proyectos de movili-
y en el mejor estado para entrar prontamente a
zación, concentración y planes de campaña, lo relativo a los
campaña, formando parte de él, estará el Depar- estados mayores, zonas y líneas militares, comandancias y
tamento de Estado Mayor de la Secretaría de jefaturas de fuerzas federales y plana mayor del ejército, y
lo demás que se expresa en las secciones que constan en el
Guerra, para el despacho de todos los asuntos artículo anterior, en los reglamentos del servicio de estado
referentes a las dependencias que tenga. mayor en el despacho de la Secretaria de Guerra. El personal
de oficiales de Estado Mayor, que en tiempo de paz estará
El responsable del Estado Mayor General destinado a este servicio y que han de ser pagados por parti-
será un general de división, jefe del Estado Ma- da especial del presupuesto de egresos, será el siguiente: 16
coroneles, 20 tenientes coroneles, 24 mayores, 30 capitanes
yor General y del Departamento, interinamente
primeros, 30 capitanes segundos y 30 tenientes. Un total de
podrá hacerlo un general de brigada y dos gene- 150 oficiales estarán empleados: en el Estado Mayor Gene-
rales de brigada, subjefes del Estado Mayor Ge- ral; en los estados mayores de divisiones y brigadas; en las
diversas comisiones propias del servicio de Estado Mayor;
neral y su departamento; (interinamente podrá en los cuerpos de tropas como agregados, para la práctica
ser los generales brigadieres), estará integrado de las distintas armas y en las misiones en el extranjero. El
personal de oficiales de Estado Mayor, que en tiempo de paz
por cinco secciones y el Servicio Especial de Es- estará destinado a este servicio y que han de ser pagados por
tado Mayor. partida especial del presupuesto de egresos, será el siguiente:
16 coroneles, 20 tenientes coroneles, 24 mayores, 30 capi-
Dentro de las responsabilidades del Jefe del
tanes primeros, 30 capitanes segundos y 30 tenientes. Un
Estado Mayor General, fueron la de acordar di- total de 150 oficiales estarán empleados: en el Estado Mayor
General; en los estados mayores de divisiones y brigadas; en
rectamente el Secretario de Guerra del cual de-
las diversas comisiones propias del servicio de Estado Ma-
pendía, ejercer control de los jefes y oficiales de yor; en los cuerpos de tropas como agregados, para la prác-
tica de las distintas armas y en las misiones en el extranjero.
39
Mario Ramírez Rancaño, “La Logística del Ejército Secretaría de la defensa Nacional, Archivo Histórico, op. cit.,
Federal: 1881-1914”, op. cit. decreto No. 447.
277
Sección Función
Sección primera Despacho de lo relativo a organización; reclutamiento del ejército y sus reservas;
efectivos; colocación y movimientos de tropas; situación del material; abastecimien-
tos y servicios de administración.
Sección cuarta Presupuesto general de guerra, escalafón general del ejército, memoria anual de gue-
rra, despacho de lo referente a estados mayores, comandancias militares y jefaturas
de fuerzas federales, grandes unidades, zonas y líneas militares y plana mayor del
Ejército, así como los diferentes servicios del ejército, que no reconociendo arma
especial tienen el despacho de lo que a ellos se refieren en el Estado Mayor General.
Servicio especial Los oficiales del Servicio Especial de Estado Mayor comisionados en los estados ma-
de estado mayor yores, de tropa y en general en los cuarteles generales de los diversos mandos son los
agentes de los mismos mandos y aseguraran bajo la autoridad de estos, la dirección
general de los diversos servicios militares; debiendo transmitir sus órdenes, seguir la
ejecución de éstas si así se les previene y dar cuenta.
Podrán ingresar al servicio de Estado Mayor los oficiales alumnos que procedentes
de la Escuela Profesional Militar que hubieran ingresado a la Escuela Superior de
Guerra y salieran de ésta después de haber concluido los estudios
El 4 de agosto de 1913 se emitió el de- la nación, que prestan sus servicios en el ejérci-
creto número 446, en el que se considera que to, en virtud de su oficio, profesión, industria o
con base en el aumento del ejército y su orga- utilidad, en cuerpos, corporaciones o servicios
nización en divisiones, era necesario aumentar considerados y organizados en el mismo ejérci-
las tropas de los servicios especiales, entre ellos to, éstos tendrán por su empleo las equivalen-
la Gendarmería del Ejército, para el efecto se cias en grados respecto de los empleos de los
ordenó que debería tener el mismo efectivo de militares de profesión.
un regimiento.41 Un punto importante es que incluye y
En el ejército huertista existían diferentes equiparara como asimilados a las mujeres y a
tipos de trabajadores: los que recibían la de- todos aquellos individuos que sin ser emplea-
nominación de asimilados, y los que no tenían dos del ejército sigan a la tropa y acampen con
definidos sus derechos y obligaciones, por eso ellas con autorización de la Secretaría de Gue-
el 12 de enero de 1914 se emitió el decreto rra o de los jefes de columna.
número 463, en el cual se establecen los dere- El personal del ejército se divide en dos
chos y obligaciones de los asimilados y define clases de individuos: en la primera se considera
que son los individuos que sin ser militares de a los militares de profesión, destinados a to-
profesión o formar parte de él, para el servicio mar parte activa en un combate; éstos tienen
de las armas, son empleados civiles, a sueldo de el nombre de combatientes. En la segunda se
consideran a los individuos empleados en el
41
Ibid., decreto No. 446. servicio accesorio que no deben tomar parte en
278
un combate, sino dedicarse al desempeño de su ser distribuidos estos soldados y los gastos que
especialidad; éstos se llaman no combatientes o generarían.
asimilados. Otro organismo que se creó en el gobier-
La diferencia entre los jefes, oficiales y tro- no de Victoriano Huerta fue el Servicio Ge-
pa asimilados y los combatientes, consiste en neral de Transportes, con fecha 12 de febrero
que sólo estos últimos pueden tener mando de de 1914. En decreto número 466: porque no
armas y comisiones propias del ramo puramen- existe en el ejército y por ser una necesidad
te militar. Las clases y grados del ejército que para evitar la paralización de las tropas durante
pueden tener los asimilados serán desde el sol- las marchas, por estar atenidas solamente a los
dado hasta el de general de brigada, pero nun- ferrocarriles, este documento toma en cuenta a
ca el de general de división. Por consiguiente, los servicios de transportes de cada una de las
queda prohibido crear un cargo o empleo, aun diferentes armas y servicios especiales, existen-
con carácter de interino o provisional, en cual- tes en el ejército, en las cuales habrá un tren
quier servicio no combatiente que se asimile a general de transportes militares, el que consta-
dicho grado de general de división.42 rá de 16 escuadrones para las divisiones y de-
Por la emisión del decreto número 464, el pósitos de la capital de la República.
5 de febrero de 1914, en el que se expresa que Cada escuadrón constará de dos secciones,
por las necesidades de la campaña y a efecto siendo la primera de carruajes y la segunda de
de restablecer la paz y tranquilidad pública, el transporte a lomo; la sección de carros en tiem-
ejército permanente de la República aumen- pos de paz, y al ponerse en pie de guerra el
tará sus efectivos hasta 200 mil hombres,43 se ejército, los trenes de transporte de los estados
puede apreciar que el incremento de efectivos de la federación se unirán con los del ejército,
continuaba siendo una prioridad y se puede formándose con ellos nuevos escuadrones y
pensar que sólo se a completaría el efectivo del completarán en unión de los de requisición, los
ejército hasta alcanzar este número, es decir, trenes auxiliares para convoyes y todo lo relati-
no se incrementaría en 200 mil hombres por- vo a dicho transporte,44 estas órdenes genera-
que esto generaría la adquisición de 200 mil ron que los departamentos de infantería, caba-
artículos con los que se dotarían a cada nuevo llería y otros para cumplir esta orden realizaran
integrante, como son armas, uniformes, armas coordinaciones para el mejor empleo del trans-
de apoyo (ametralladoras, cañones, avantrenes, porte de sus materiales, por ejemplo: el 17 de
carruajes, municiones), salarios, la organiza- febrero de 1914, el Departamento de Artillería
ción de unidades y el dotarlas de cuadros de en circular número 483 ordena la organización
generales, jefes, oficiales y clases de tropa, con para que los cuerpos de ejército regulares y de
un efectivo de 200 mil soldados se pueden or- exploradores puedan dar de baja con oportu-
ganizar 400 batallones de 500 soldados cada nidad el armamento y municiones extraviados,
uno, que es el promedio de soldados que ac- consumidos o inutilizados en combate o por
tuaban en la época de la Revolución por batallón, alguna otra causa, y con el fin de que no sigan
de esta forma se organizarían 100 brigadas de apareciendo en sus cargos.45
cuatro batallones cada una y con ellas se ob- Continuando con la organización de uni-
tendrían 33 divisiones, las que en grupos de dades, el general Huerta emitió el 24 de febre-
tres organizan 11 cuerpos de ejércitos y éstos ro de 1914 el decreto número 465, en el que
en grupos de tres dan como resultado tres ejér- ordenó que con la denominación de supremos
citos de operaciones, de esta manera podemos poderes, se organizara en la capital de la Re-
darnos una idea aproximada de cómo deberían pública una brigada mixta, compuesta de dos
42
Ibid., decreto No. 463. 44
Ibid., decreto No. 466.
43
Ibid., decreto No. 464. 45
Ibid., decreto No. 483.
279
regimientos de infantería, uno de caballería y se integrarían los nuevos soldados que serían
la dotación correspondiente de artillería, el pie reclutados. Se ordenó que la infantería se or-
veterano de los regimientos de infantería se ganizara en 90 regimientos, con un total de
formará con los mejores elementos de los que 1 840 hombres cada uno, la caballería en 45
guarnecen la capital y con el Escuadrón Guar- regimientos, con 618 hombres por unidad; la
dias de la Presidencia y el de Guardabosques caballería de exploración constará de 22 re-
de Chapultepec, que deja de depender de la gimientos, con un efectivo de 500 hombres
Secretaría de Gobernación, se formará el regi- cada uno. La artillería de campaña será de cin-
miento de Caballería de la Brigada.46 co regimientos con 775 hombres cada uno;
Con base en la organización de los 200 la artillería de montaña se constituirá con 10
mil soldados que debería tener el ejército, en regimientos de 914 hombres cada uno; los re-
decreto número 467 con fecha del 4 de marzo gimientos de ametralladoras serán cinco y ten-
de 1914, indica que para dar cumplimiento al drán cada uno 719 hombres.
decreto número 457 del 10 de diciembre de El servicio de transportes será de 16 escua-
1913, que creó los cuerpos de ejército, es ne- drones con 144 hombres cada uno.
cesario establecer nuevos grados para los altos La Brigada Supremos Poderes, que consta
mandos correspondientes; por lo tanto, au- de dos regimientos de infantería, uno de caba-
mento de personal y las exigencias de campaña llería y uno de artillería de campaña, tendrá un
requieren la formación de grandes unidades de total de 5 063 hombres.
cuerpos de ejército y, para dirigir dichas unida- Los efectivos a que se refiere hacían un to-
des, se debe establecer el mando de ellas con el tal de 228 337 hombres, sin contar la tropa del
fin de evitar las dificultades que por la paridad servicio sanitario, ferrocarriles, aviación, mari-
de grado pueden presentarse entre los diferen- na y sólo estaban autorizados 200 mil hombres
tes mandos de las mayores unidades y de los y por no ser suficientes se aumentó a 50 mil
que le siguen, se crea el grados de general de hombres más. En consecuencia, el efectivo del
cuerpo de ejército para el mando de los cuer- ejército será de 250 mil hombres.
pos de ejército y el grado de general de ejérci- A los regimientos de zapadores se les da-
to, éstos formarán parte de la escala jerárquica rán número en la infantería, debiendo tener en
del ejército nacional y será siempre de la milicia lo sucesivo cada regimiento de esta arma dos
permanente. compañías, una para cada batallón, dotada de
El número de generales de cuerpo de los útiles de zapa necesarios para los trabajos
ejército en tiempo de paz será de diez y los de de terracería que las tropas tienen que desem-
ejército de cinco. El sueldo de los generales peñar en campaña,48 esta organización define
expresados en el artículo anterior será de 25 la cantidad de soldados por unidad y da una
pesos diarios para los de cuerpo de ejército y idea de cuántas unidades existirían de todas las
30 pesos para los de ejército.47 armas y servicios distribuidos en el país.
Continuando con las órdenes que darían Con estas órdenes y trámites se puede
estructura al ejército federal, en el decreto nú- apreciar que fue de vital importancia la organi-
mero 468 con fecha 13 de marzo de 1914, se zación de las unidades, aunque en la mayoría de
aprecia ya una mejor organización porque se los casos sólo llegara a ser un plan no ejecutado
designan unidades y como es obvio en ellas debido al triunfo del Ejército Constituciona-
lista y disolución del ejército federal, de esta
46
Ibid., decreto No. 465. manera se tiene que en decreto número 470,
47
El grado de General de Cuerpo de Ejército será el
inmediato superior al de General de División. El de ejército con fecha 19 de marzo de 1914, se expone que
será igualmente al de cuerpo de ejército. El grado de Ge-
neral de Cuerpo de Ejército se conferirá a los Generales de
Soldados del Ejército Federal. División por grandes méritos militares, teniendo principal- 48
Secretaría de la Defensa Nacional, Archivo Históri-
Sinafo / inah. mente los servicios en campaña. co, op. cit., decreto No. 468.
281
se abrió la Escuela para los Sargentos Primeros; Como se explicó, la premura con que se
por lo tanto, ya no es necesario la existencia de realizó el reclutamiento originó tener solda-
un número crecido de cadetes, sólo se admiti- dos sin experiencia, que provocaban pérdidas
rán en los regimientos del ejército un cadete en el mal manejo del armamento y equipo,
por compañía, escuadrón o batería, es decir, ya por esta razón el 19 de marzo de 1914, en la
no estaba en razón a las vacantes existentes.49 circular número 487 se explica que con base
en la experiencia obtenida en las campañas y en
cuanto al excesivo consumo de municiones, la
49
Ibid.,. decreto No. 470.
282
premura con que se hizo el reclutamiento afec- años de servicio sin llegar a 35 la pensión será
tó las prácticas de tiro (que no se realizaron), de 65 por ciento; por 35 años sin llegar a 40
teniendo como resultado que en los combates será de 75 por ciento en igualdad de condicio-
no se aplicara la disciplina de fuego, se orde- nes en la fracción primaria; por 40 años o más
nó que la dotación de municiones que lleva el de servicio, la correspondiente pensión será del
soldado en su fornitura, al entrar en comba- sueldo íntegro.51
te, debería de ser de 50 cartuchos sin carga- Continuando con la intención de mante-
dores, para ser empleados de uno en uno, en ner la moral elevada, el Estado Mayor General
los momentos preliminares del combate, por propuso el 23 de marzo de 1914 (se aprobó en
no ser necesaria en ese momentos la carga rá- decreto número 471) la mejora de las pensio-
pida, pues el fuego debe ser lento, sólo en caso nes que deben disfrutar los deudos de los sol-
de ser absolutamente preciso un fuego rápido, dados que fallecieran en campaña o en asuntos
desde el principio, se hará uso de municiones del servicio, para el efecto, las viudas; los hijos
con cargadores, esto quedará a juicio del jefe menores de edad; las hijas mientras no tomen
que mande las tropas, la artillería debe evitar estado y los padres ancianos tendrán derecho a
los fuegos a muy larga distancia y sobre objetos percibir una pensión, ésta estaría con relación a
de poca importancia, pues además de su poca si el deceso ocurría en combate, sobre el campo
eficacia, el gasto y desperdicio de municiones de batalla, en los buques de guerra o a causa
es muy considerable, sobre todo, tratándose de de heridas recibidas en dichos combates dentro
ametralladoras que por lo regular se hacen uso del término de seis meses, así como de aquellos
de ellas a muy larga distancia, debiendo em- que sean muertos por el enemigo estando pri-
plearse a las distancias que se emplea el fusil,50 sioneros tendrán derecho a una pensión igual
en este documento se aprecia el empleo tác- al haber íntegro que disfrutaba el fallecido. Si
tico del armamento y municiones, tanto para la muerte acaeciere después de los seis meses,
economizar municiones, esfuerzos físicos y de tendrá 75 por ciento de dicho haber,52 este do-
vidas, ocasionados por la falta de adiestramien- cumento originó que se emitiera otra orden en
to que incrementa el miedo al enfrentar a un la que se tomaba en cuenta el desconocimien-
enemigo armado. to del soldado y de sus deudos de los trámi-
A pesar de la tensa situación que se vivía tes para cobrar sus derechos, cuando existiera
en el mes de marzo de 1914, el Estado Mayor la necesidad, en caso de fallecimiento, debido
se preocupó por emitir órdenes que beneficia- a que la mayoría no sabía leer ni escribir, para
ban a los militares que alcanzaban cierta edad el efecto en decreto número 486 con fecha 23
e iniciaban el trámite de retiro, por ejemplo: el de marzo de 1914, se ordenó que las clases de
decreto número 469, con fecha 20 de marzo 51
Ibid., decreto No. 469.
de 1914, en el que se expresa que no era justo 52
Los deudos de los militares que han perecido sobre el
obligar a un general, jefe u oficial del ejército a teatro de las operaciones durante una campaña, víctimas de
accidentes en dichas operaciones, o bien por enfermedades
permanecer uno o dos años más en su último contagiosas, epidémicas o endémicas, disfrutaran del 50 por
empleo para poder obtener su retiro en el mis- ciento del haber que aquellos tenían; de los que hubieren
fallecido en tiempo de paz, en actos del servicio mandado,
mo, por lo que indica que el retiro voluntario
o por peligros o fatigas que se les ha impuesto en razón del
es aquel que queda al arbitrio del retirado so- mismo servicio, o bien cuando el fallecimiento sea causado
licitarlo y sólo se tendrá derecho a él por tener por enfermedad contagiosa, epidémicas o endémicas, disfru-
taran de una pensión igual al 40 por ciento; de los militares
25 años de servicio sin llegar a 30, en cuyo caso fallecidos de muerte natural en campaña, tendrán derecho
la pensión vitalicia que corresponde será de 50 a dos pagas de su empleo, recibiendo una inmediatamente
después de la defunción y la otra en el mes siguiente; de
por ciento del haber del empleo que disfruta los militares que fallecieron de muerte natural en tiempo de
el interesado al obtener el retiro; por tener 30 paz, recibirán una paga del empleo, inmediatamente des-
pués del fallecimiento; pero si el fallecido tiene más de 25
años de servicio, recibirá dos pagas; una inmediatamente y la
50
Ibid., circular No. 487. otra al mes siguiente. Ibid., decreto No. 471.
283
284
general era necesario crear sus uniformes y di- Otro decreto emitido con intenciones de me-
visas, por eso el 7 de abril de 1914 se emitió el jorar la situación de la armada fue el decreto nú-
decreto número 489, en el que se adiciona al mero 479, con fecha del 1 de mayo de 1914,
reglamento de uniformes los detalles de éstos y en el que se expresa que la Ley Orgánica de
de las insignias que deberían usar los generales la Marina Nacional de Guerra, expedida por
de cuerpo de ejército y de ejército.57 decreto de 5 de junio de 1900, no es eficien-
Una de las condecoraciones de mayor im- te, por lo que se impone una nueva legislación
portancia que se creó en el gobierno del ge- para subsanar las deficiencias existentes y pro-
neral Huerta fue estipulada en el decreto nú- curar que la armada nacional.59
mero 478 con fecha 29 de abril de 1914, que Independientemente de otorgar una nue-
expresa que debe otorgarse en nombre de la va ley a la armada con fecha del 1 de mayo de
patria un premio extraordinario a los hijos de la 1914, se emitió el decreto número 480, en el
Escuela Naval Militar, por el valor y patriotis- que se ordena una reorganización del Depar-
mo heroicos que mostraron al combatir contra tamento de Marina de la Secretaria de Guerra,
las fuerzas norteamericanas en su segunda in- además, de la creación de las escuelas de ma-
vasión del territorio nacional, el 21 de los co- rinería, batallones de infantería de marina, se
rrientes, en el puerto de Veracruz. Esta presea aumentará el material fijo y flotante, y se reor-
también incluye al personal de la armada que ganizará la planta del Departamento de Marina
combatió heroicamente con los alumnos de la de la Secretaría de Guerra.60
Escuela Naval Militar, por lo que se crea una
condecoración llamada de la Segunda Invasión
Norteamericana, que consistirá en una medalla
E pílogo
de oro o plata de 34 milímetros de diámetro.58 Como se puede apreciar hasta esta fecha las
órdenes emitidas a través de circulares y de-
57
Generales de Cuerpo de Ejército. Igual al de General
de División, usarían una banda blanca, entretejida de oro, cretos generadas por el Estado Mayor General
en igual forma a la de General de División, charreteras igual del gobierno del general Victoriano Huerta
a las de General de División, llevando tres estrellas de plata
de la que una ira debajo del águila y pequeños laureles exte- atendieron los aspectos económicos, de moral,
riores a las estrellas laterales, Iguales a los Divisionarios, con reclutamiento, organización y creación de nue-
estrellas en la misma disposición que las charreteras y laure-
les pequeños exteriores a las estrellas laterales, de los mis- vas unidades. Es obvio que todas estas órdenes
mos colores de la Banda; teniendo un águila dorada y tres emitidas a través de decretos y circulares tuvie-
estrellas de plata en la forma indicada para las charreteras
ron que ser sancionadas por el general Huer-
dentro de un medio ovalo de laurel y en las estrellas laterales
un pequeño laurel al exterior. Generales de Ejércitoigual al ta con su firma, pero fueron emitidas a través
de general de División, llevando un peto rojo bordado de de los diferentes despachos de la Secretaría de
laureles, banda roja, entretejida de oro, en igual forma a la
de General de Cuerpo de Ejército, charreteras igual a las de Guerra, destacando el Estado Mayor General.
Cuerpo de Ejército, con dos pequeños laureles interiores y A pesar de estos esfuerzos por reorganizar
exteriores a las estrellas laterales, presillas. Iguales a las de de
Cuerpo de Ejército, con laureles interiores y exteriores a las al ejército federal, en el aspecto profesional,
estrellas laterales, faja de igual color a la Banda; con laureles técnico y táctico, distribuido con una organi-
interiores y exteriores a las estrellas. Ibid., circular No. 489.
zación lógica en el país, acorde con la proble-
58
En el anverso tendrá el escudo de la Armada Nacio-
nal. En el reverso, dentro de una faja circular de tres milíme- mática existente, no se lograron aterrizar en su
tros de ancho, se pondrá la siguiente inscripción: “Segunda totalidad estos planes y proyectos por la esca-
invasión norteamericana.- Veracruz.- abril 21 de 1914,” y
en el centro este lema: “La Patria a los heroicos hijos de la sez de tiempo y porque fue vencido el ejército
Escuela Naval Militar.” Se crea otra condecoración igual que federal por el Ejército Constitucionalista.
la descrita en el artículo primero, con la diferencia de que el
reverso contendrá solo la siguiente inscripción “Combatió
Heroicamente contra la segunda invasión norteamericana,
en la Escuela Naval Militar.- Veracruz.- abril 21 de 1914,” una de sus extremidades un gafete del mismo metal que sean
esta condecoración será de oro, plata o bronce, se llevaran al las medallas. Ibid., decreto No. 478.
pecho pendientes de una cinta de moire roja de 3 centíme- 59
Ibid., decreto No. 479
tros de largo por 35 milímetros de ancho, teniendo en cada 60
Ibid., decreto No. 480.
285
Al ser derrotado el ejército federal su di- temor en todos aquellos que tuvieron relación
solución fue la consecuencia; sin embargo, los con el gobierno y de igual manera empezaron
vencedores aprovecharon el armamento, equi- a abandonar el país funcionarios gubernamen-
po, vehículos terrestres y marítimos, instalacio- tales, militares, industriales, comerciantes, ar-
nes y demás infraestructura incluyendo jefes y tistas, entre otros,61 algunos militares tomaron
oficiales destacados en el ámbito científico, téc- otro recurso (sin autorización), pues cuando ya
nico y táctico, independientemente que la or- vieron que se había perdido la guerra y el Ejér-
ganización del Estado Mayor no tuvo muchas cito Constitucionalista se acercaba a Teoloyu-
modificaciones, persistió la organización de las can trataron de llegar a un arreglo, ofreciendo
secciones que lo integran, aunque después con ser interventores en la entrega de la plaza de
el tiempo se integraron otras con funciones di- México, entre ellos se encuentran los genera-
ferentes. El servicio de transportes permaneció les José Delgado, José María de la Vega, Mi-
y evolucionó, en sí no se perdió toda la inver- guel Ruelas, Alfredo Gutiérrez, Ernesto Ortiz,
sión realizada, como podría pesarse. Gaudencio G. de la Llave, Fernando González
Por otra parte, la aplicación de la ley del y Sánchez Rivera.
25 de enero de 1862 mediante la cual los altos El general Victoriano Huerta se exilió en
mandos serían sujetos a la pena de muerte, la España, en donde planeó recuperar el poder
mayoría de los generales, jefes y oficiales per- político en México, después se traslado a la
maneció en espera de que el general Obregón ciudad de Nueva York, a la que arribó el 12 de
a Teoloyucan, quien al entrar en pláticas con el abril de 1915, ahí se presentaron con el varios
general José Refugio Velasco se acordó la for- generales que ofrecieron su apoyo como José
mas de cómo se realizaría la “disolución” del Delgado, quien realizó funciones de ayudantes.
ejército, lo que les dio garantías y les salvó de la Otros fueron Abraham Z. Ratner, Luis Fuen-
pena de muerte, pues a sus integrantes, princi- tes, Delgado, Eduardo M. Cáuz y Prisciliano
palmente a la tropa, se les dejó en libertad y no Cortés, Enrique Gorostieta y Pascual Orozco,
ocurrieron masivas matanzas con los generales, este último le manifestó que José Inés Salazar
jefes y oficiales. y Emilio Campa, hombres de su confianza, ha-
Durante el tiempo que duró el gobierno bían iniciado una pequeña revuelta en el norte
del general Victoriano Huerta, el país vivió una de Chihuahua y que tenían armas y municiones
constante violencia, provocada por la imposi- almacenadas en la frontera. Sólo esperaba ór-
ción de su gobierno, Estados Unidos no reco- denes de Huerta para entrar en acción.
noció su gobierno, no recibió apoyo de quie- Los generales que se encontraban en el
nes se lo ofrecieron inicialmente, sufrió una destierro en Europa y que tuvieron conoci-
invasión extranjera (21 de abril, segunda inva- miento de los planes de Huerta, se trasladaron
sión norteamericana), no contó con armamen- a Estados Unidos para ponerse a las órdenes
to ni material de guerra suficiente, existieron del general; de ellos, destaca Aureliano Blan-
deficiencias en el pago de haberes, deserciones quet; sin embargo la llegada de Huerta a suelo
masivas de los reclutados forzosamente, el ejér-
cito perdió varias batallas de importancia que 61
Aunque con la Ley del 25 de enero. Los que se rin-
provocaron una pérdida de moral y en conjun- dieron a tiempo fueron amnistiados; aunque por cinco años
to estos factores causaron la derrota total, lo fueron privados de sus derechos de ciudadanía. Este bene-
ficio no se les dio a los que tomaron parte en el golpe de
que lo obligó al mando supremo de ese ejército Estado y en la traición a Madero, quienes serían castigados
a renunciar el 15 de julio de 1914. con todo el rigor que merecen, pero dos semanas después
de la huida de Huerta, la inquietud y el nerviosismo cundió
Cuando el general Huerta renunció y entre las filas castrenses, sin que José Refugio Velasco lo pu-
abandonó el país junto con su secretario de diera evitar. Además de las deserciones que ocurrían a toda
hora del día, en el seno del ejército estallaron las traiciones.
Guerra y Marina, Aurelio Blanquet, en su lugar
Véase Mario Ramírez, La Logística del Ejército Federal; y El
quedó Francisco S. Carvajal. Este acto produjo ejército federal después de su disolución.
286
287
288
Secretaría de la Defensa Nacional, Archivo de Corres- del Ejército Mexicano General Juan Manuel
pondencia e Historia. “Archivo Histórico”. Torrea.
Expediente XI/481.5/91, caja 39 fojas 10, http://sanfernandotlalpanmxico.blogspot.
11, 12 y 14. com/2011/04/escuela-militar-de-aspiran-
tes-1905-1914.html consultado 24 de sep-
tiembre de 2012.
P áginas web
http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/ H emerografía
historia/asonada/39.html. Consultada el
6 de julio de 2001. LA ASONADA MI- El Diario, México, 24 de febrero de 1913.
LITAR DE 1913, Apuntes para la historia Diario Oficial, México, 19 de marzo de 1913.
Pedro Salmerón*
U n peón de D urango
llamado D oroteo A rango
Pancho Villa era un hombre enamorado de su propio mito: cuando se convirtió en un famo-
so caudillo revolucionario contó tantas leyendas sobre sí mismo que, sumadas a las que tejieron
amigos y enemigos, han hecho extremadamente difícil desentrañar el significado histórico de su
vigorosa figura. Las leyendas sobre Pancho Villa, lo mismo Robin Hood mexicano que Quinto jinete
del Apocalipsis, contagian las páginas escritas sobre él. Los historiadores han tenido que trabajar
mucho para rescatar la verdad histórica de en- La leyenda construida en los años de glo-
tre tantas capas de mito. ria de Pancho Villa lo pinta como un Robin
Nacido en el rancho de La Coyotada, Hood de las sierras de Durango, pero la evi-
municipio de San Juan del Río, Durango, en dencia lo muestra como un bandido de poca
1878, en el seno de una familia de campesinos monta que alguna vez conoció la cárcel y que
pobres, Doroteo Arango Arámbula perdió a pasó unos meses como recluta en el ejército,
su padre siendo niño y desde entonces trabajó arrastrado por la leva.
como peón o mediero en una hacienda para Hacia 1901 o 1902, luego de desertar del
colaborar en la manutención de su familia. ejército, Doroteo Arango, ya como Pancho
A los 16 o 17 años, Doroteo abandonó la Villa —la elección de ese nombre también ha
penosa vida del peón de campo para dedicarse al suscitado acaloradas discusiones— se trasladó
más productivo y aventurero oficio de salteador al vecino estado de Chihuahua para escapar de
de caminos. Se echó al monte, según la leyenda la justicia. En el estado grande realizó activi-
cultivada por el mismo Villa, porque el patrón in- dades legales, tanto la muy humilde de peón
tentó abusar de su hermana, aunque ya apunta- de albañil, como la audaz y respetada de
ba John Reed en 1914, “es más probable que la conductor de metales preciosos desde la sierra
causa haya sido la insoportable altanería de Villa”. hasta las estaciones del ferrocarril; combinán-
Francisco Villa en Ciudad
Juárez. agn. *itam
291
dolas con el robo de ganado, actividad ilegal 1912, de la mano del general zapatista Gil-
que no era mal vista en Chihuahua, pues para dardo Magaña. Por varias de estas cualidades
muchos hombres del campo, que durante dos es probable que don Abraham González, jefe
siglos habían considerado que las vastas llanu- del maderismo en Chihuahua, viera en él una
ras de Chihuahua eran un coto abierto en el adquisición preciosa para la lucha guerrillera,
que cualquiera podía cazar, los terratenientes pero que nunca imaginara en él otra cosa que
se habían apoderado injustamente de las tie- un buen capitán de guerrilla. Todo esto indi-
rras que ahora poseían, violando costumbres ca que varias de sus características como jefe
profundamente arraigadas. Robarle animales a militar podían presuponerse en su experiencia
esos hacendados no era considerado un delito, anterior, pero sus verdaderas cualidades caris-
sino la restauración de derechos tradicionales. máticas como conductor de hombres, como
Esta tolerancia social del abigeato se expli- caudillo revolucionario, sólo aparecerían en la
ca, pues, por los agravios infligidos a los pue- lucha.
blos de Chihuahua durante el Porfiriato, que
habían sido despojados de importantes recur-
sos en tierras y aguas por los hacendados, en
P ancho se convierte
complicidad con los gobiernos local y federal. en el general V illa
También sufrieron la reducción sistemática de
las libertades políticas e individuales, a costa Don Abraham González fue quien invitó a
de su secular tradición de autonomía y demo- Pancho Villa a la Revolución. A sus poco más
cracia municipal. de 50 años, descendiente de poderosos polí-
En 1910 estos agravios confluyeron con ticos y empresarios de la sierra de Chihuahua
el llamado a la rebelión hecho por don Pan- venidos a menos durante el Porfiriato, con
cho Madero para llevar masivamente a los estudios de comercio en Estados Unidos y
rancheros de Chihuahua a la Revolución. Es- mediano empresario de relativo éxito, don
tos rancheros fueron la columna vertebral de Abraham representaba cabalmente a las clases
la rebelión maderista y Pancho Villa fue desde y aspiraciones que habían dado vida al made-
el principio uno de sus jefes más respetados. rismo, como un movimiento político que había
Para entonces, Pancho tenía 32 años. Era un buscado una transición pacífica de la dictadura
jinete infatigable y diestrísimo, infalible tirador porfiriana a formas políticas más modernas, a la
de pistola y magnífico conocedor de las sierras, vez que una transición generacional del poder,
parajes y caminos del sur y occidente de Chi- así como el remplazo del grupo dominante,
huahua. Había dirigido a pequeños grupos de formado por los terratenientes y los operadores
hombres armados, lo mismo abigeos que arrie- de las grandes empresas transnacionales, por
ros de las minas. Era de buena presencia y de los empresarios y las clases medias fortalecidas
fácil trato, salvo en sus momentos de cólera, durante el Porfiriato.
que podían ser terribles. Odiaba con encono Cuando el gobierno cerró las posibilidades
—de hecho, su odio por los hacendados parece de esta transición pacífica, Francisco I. Made-
ser una de las principales causas que lo llevó a ro llamó a los mexicanos a restablecer el orden
la lucha armada—; apreciaba el valor y la leal- constitucional por la vía de las armas y fue en-
tad como virtudes cardinales. Era decidido y tonces cuando don Abraham invitó a Pancho
poseía una inagotable energía. No fumaba ni Villa a la lucha. El 21 de noviembre de 1910,
bebía, pero era extremadamente mujeriego. Pancho libró su primer combate como jefe re-
Tenía una inteligencia natural poco co- volucionario y aunque fue derrotado por las
mún, muy aguda, pero muy escasamente cul- fuerzas del gobierno, demostró su carisma, su
tivada; aún se discute si para 1910 sabía leer capacidad de mando y su enorme valor perso-
y escribir o aprendió esas artes en la cárcel, en nal, y durante los meses siguientes consolidó
292
293
capitanes como Toribio Ortega y Porfirio Ta- Entonces, Pancho conoció esa escuela de
lamantes lo convirtieron en el vocero, frente a tantos revolucionarios: la cárcel. Algunas fuen-
Abraham González, de las demandas y las ra- tes dicen que ahí el general zapatista Gildar-
zones de estos rebeldes campesinos. do Magaña le enseñó a leer y escribir, aunque
Pero antes de convertirse en el jefe indis- así no hubiera sido, sí conoció las demandas
cutible de toda esa gente, Pancho, como tantos y razones del movimiento agrario del sur y,
otros rebeldes, fue desmovilizado tras la caída además, leyó sus primeros dos libros: Los tres
del gobierno de Díaz y durante varios meses se mosqueteros y El ingenioso hidalgo don Quijote
dedicó a la pacífica actividad de carnicero, gra- de la Mancha. También se enteró de las cons-
cias a un dinerito que le donó personalmente piraciones militares en contra del gobierno de
Pancho Madero, de quien Villa volvió ferviente Madero, que denunció inmediatamente des-
y apasionado admirador. También se casó con pués de fugarse de la cárcel el 26 de diciembre
Luz Corral y puso una casita en Chihuahua, de 1912. Exiliado en Texas, Pancho contó a un
adonde llegaban muchos de los capitanes ran- enviado de don Abraham González lo que fra-
cheros de paso por la ciudad en sus gestiones guaban los militares que, finalmente, iniciaron
frente al gobierno del estado. el cuartelazo del 9 de febrero, el cual terminó
Pero esa vida pacífica no podía durar, por- unos días después con la renuncia forzada de
que el país estaba cada vez más revuelto. La Madero a la Presidencia y su asesinato por ór-
caída del régimen de Díaz derribó los diques denes del presidente impuesto por los milita-
puestos a todos los agravios, injusticias y des- res, el general Victoriano Huerta.
igualdades generadas por su largo mandato y
el gobierno de Madero, situado entre las de-
mandas populares y la resistencia de las clases
L a campaña
dominantes y los porfiristas, tuvo que enfren- de 1913
tar rebeliones agrarias y cuartelazos militares
casi sin tregua durante sus escasos 15 meses de Como tantos antiguos maderistas, Pancho ini-
duración. Cuando Pascual Orozco se puso al ció su tercera campaña militar ahora en contra
frente de los rebeldes antimaderistas del norte, del régimen de Huerta: el 8 de marzo de 1913.
en febrero de 1912, Pancho regresó a la lucha, Con ocho compañeros se internó en el terri-
al frente de sus hombres, ahora en defensa del torio nacional y en unos días volvió a reunir a
gobierno. sus antiguos soldados. Un mes después, ya con
Durante la campaña en contra de Oroz- una base de operaciones conquistada, escribió
co, Pancho fue el jefe de los exploradores de al gobernador que los militares impusieron en
vanguardia de las fuerzas del gobierno, que Chihuahua tras asesinar a Abraham González.
mandaba el general Victoriano Huerta. Ahí Le decía que se había enterado de que el go-
aprendió cómo se mueve y cómo se debe ma- bierno había solicitado su extradición y que de-
niobrar una fuerte columna militar, el uso de la cidió ahorrarle las molestias: “Aquí me tiene ya
artillería de campaña, las ventajas de la infan- en México, propuesto a combatir la tiranía que
tería sobre la caballería en las batallas formales defiende usted, o sea, la de Victoriano Huerta
y también que los representantes del antiguo y todos sus secuaces”.
régimen odiaban con encono a los revolucio- Entre marzo y agosto de 1913, Pancho Vi-
narios. Con un pretexto baladí, Victoriano lla organizó una brigada de más de mil hombres,
Huerta ordenó que lo ejecutaran y sólo la in- se ganó a la base social de Pascual Orozco (que
tervención de dos oficiales del ejército y de los ahora apoyaba a Huerta) mediante una origi-
hermanos de Madero que acompañaban a la nal campaña política, la cual incluía la distribu-
columna salvó su vida cuando estaba ya frente ción de los productos de las haciendas y otros
al pelotón de fusilamiento. actos de elemental justicia social, quitando así
294
295
Calixto Contreras —prestigiado dirigente ción que tenía con los soldados, cuyo lenguaje
agrarista y jefe de los rebeldes del oriente de hablaba y problemas entendía, y la leyenda que
Durango—, quien se puso de pie y tras recha- sobre él se había construido fueron factores
zar su candidatura por no considerarse capa- que influyeron.
citado para asumir la enorme responsabilidad Conquistada la industriosa Perla de la La-
que el nuevo mando implicaba, enfatizó, como guna, Pancho Villa decidió no defenderse ahí
contó después un testigo presencial, “el pres- de los ejércitos que el gobierno envió en contra
tigio del general Villa como hombre de armas suya desde Chihuahua y Saltillo, sino que em-
y experiencia, indiscutible valor y capacidad prendió una audaz ofensiva sobre Chihuahua,
organizadora, y pide a todos que reconozcan que le dio el control del estado grande luego
a Francisco Villa como jefe de la División del de una aparente derrota ahí. También tuvo una
Norte”. Entonces terminaron las vacilaciones y brillante toma de Ciudad Juárez y una sorpren-
todos a una aclamaron a Pancho como jefe de dente victoria en la batalla campal de Tierra
la poderosa unidad de combate que nacía en Blanca, en la que despedazó en campo abierto
ese momento. a las fuerzas del gobierno, mandando a varios
Los caudillos que eligieron a Pancho Vi- miles de hombres y utilizando con acierto la
lla como jefe tuvieron siempre la conciencia infantería, la artillería y las reservas.
de que éste les debía su mando y era respon-
sable sólo ante ellos, tanto como ellos eran
responsables ante sus hombres. Alguna vez,
E l gobernador
puesto en tela de juicio el mando de Pancho revolucionario
Villa, los jefes de brigada expresaron clara-
mente a Venustiano Carranza la convicción El 8 de diciembre, Pancho hizo su entrada
de que el mando de Villa, la legitimidad revo- triunfal a la ciudad de Chihuahua al frente de
lucionaria del movimiento norteño, emanaba sus hombres y los generales de la División del
de ellos en tanto jefes como representantes Norte lo nombraron gobernador del estado.
de sus soldados. Para entonces, Chihuahua llevaba tres años en
Por lo pronto, en cuanto obtuvo la jefatu- una guerra que había destruido buena parte de
ra de la división, Pancho Villa trazó el plan de su vital sistema ferroviario, mermado los hatos
ataque contra Lerdo, Gómez Palacio y Torreón, ganaderos y obligado a cerrar a muchas fábri-
cuyas guarniciones habían sido reforzadas hasta cas y minas. Faltaban trabajo, alimento y di-
alcanzar los cinco mil hombres. El ataque ini- nero. La población estaba muy dividida, pues
ció el mismo día 29 y terminó con la evacuación había simpatizantes del antiguo régimen y de
de Torreón de sus últimos defensores, el 1 de Orozco. En esos últimos meses, la prensa hizo
octubre. Le habían bastado tres días a Pancho una fuerte propaganda que mostraba a Pancho
Villa para tomar la ciudad, siendo puntualmen- como un sanguinario criminal.
te obedecido por todos los contingentes que Pancho Villa había palpado los sentimien-
lo acababan de elegir como jefe. Así empezó tos de desilusión y amargura de numerosos re-
a convertir a los revolucionarios de Durango volucionarios, por lo poco que obtuvieron du-
y La Laguna, que para Carranza eran “chus- rante el gobierno maderista, y sabía que tenía
mas indisciplinadas”, en cuerpos bien organi- que ofrecer resultados concretos a las deman-
zados. Pancho Villa sabía imponer la disciplina das populares, sin enajenarse las simpatías de
con rigor, pero más importante que eso era los sectores maderistas de la clase media. Para
que los soldados revolucionarios aceptaron sus enfrentar los retos que suponía la administra-
drásticas disposiciones. No sabemos por qué lo ción de un estado enorme y complejo, Villa
hicieron, pero podemos suponer que la capa- recurrió a un puñado de hombres con estu-
cidad demostrada por Villa, la fácil comunica- dios formales, ex funcionarios del gobierno de
296
Abraham González, quienes habían formado con esos bienes como garantía de capital. Esos
la Junta Constitucionalista de El Paso. Desta- recursos, administrados por revolucionarios de
caba entre ellos Silvestre Terrazas, prestigiado confianza bajo la fiscalización de Silvestre Te-
periodista de oposición al Porfiriato (y a su va- rrazas, permitieron financiar el aparato militar
riante chihuahuense, el “clan Terrazas-Creel”), villista, así como su política social durante los
a quien Pancho encomendó la Secretaría Ge- dos años que la División del Norte dominó
neral de Gobierno, desde la cual dirigiría la Chihuahua.
administración pública, a la sombra de Villa y En este decreto está expuesta la política
siguiendo sus instrucciones. agraria del villismo: los revolucionarios campe-
Luego de algunas disposiciones tendien- sinos del norte llevaban tres años pensando en
tes a regularizar la administración pública y los el tipo de sociedad que querían para “después
servicios ferroviarios y telegráficos, y de aten- del triunfo” y cómo habría de construirse ésta,
der las necesidades inmediatas de la población, de modo que tan pronto tuvieron el poder, así
el 12 de diciembre, Pancho Villa hizo publicar fuera a escala local, lo aplicaron, de acuerdo
un documento espectacular y de hondas reper- con el “sueño de Pancho Villa”, expuesto por
cusiones, algunas de ellas inmediatas: “Decreto el caudillo a John Reed más o menos al mismo
de confiscación de bienes de los enemigos de tiempo que hizo público el decreto anterior.
la Revolución”, que en su parte central decía: De ambos textos y otros posteriores que los
complementan se desprende la vaga utopía del
Son confiscables y se confiscan, en bien de México del futuro que forma parte fundamen-
la salud pública y a fin de garantizar las pen- tal del ser y el ideal del villismo.
siones a viudas y huérfanos causados por la Con el tiempo, esa utopía fue convirtién-
defensa que contra los explotadores de la Ad- dose en un proyecto revolucionario, pero sin
ministración ha hecho el pueblo mexicano, entrar en el análisis de ese programa hay que
y para cubrir también las responsabilidades señalar la expedita justicia ranchera inherente
que por sus procedimientos les resulten en al decreto de confiscación, aunque los resulta-
los juicios que a su tiempo harán conocer los dos más importantes se verían “al triunfo de
Juzgados especiales que a título de restitu- nuestra causa”, sin esperar ese momento se
ción de bienes mal habidos se establecerán en expropiaban los latifundios del clan Terrazas-
las regiones convenientes, fijando la cuantía Creel y de otras familias vinculadas a ellos, jus-
de esas responsabilidades, destinándolos ín- tificando el hecho, en primer término, por las
tegros para esos fines, los bienes muebles e acciones políticas de los referidos oligarcas que
inmuebles y documentaciones de todas clases eran dueños de la mitad de las tierras del esta-
pertenecientes a los individuos Luis Terrazas do, de muchas de las cuales se apoderaron en
e hijos, hermanos Creel, hermanos Falomir, detrimento de los pueblos libres y los peque-
José María Sánchez, hermanos Cuilty, her- ños propietarios al amparo de la manipulación
manos Luján, J. Francisco Molinar y todos de las leyes liberales y porfiristas.
los familiares de ellos y demás cómplices que Otras acciones de Pancho Villa como
con ellos se hubieren mezclado en los nego- gobernador fueron la expulsión de los espa-
cios sucios y en las fraudulentas combinacio- ñoles, la persecución de la especulación y el
nes que en otro tiempo se llamaron políticas. bandolerismo, y la reivindicación de Abra-
ham González, cuyos restos fueron exhuma-
Al triunfo de la causa, continuaba el de- dos para enterrarlos en un mausoleo en el
creto, una ley reglamentaria determinaría lo panteón de Chihuahua. En fin, Pancho go-
relativo a la distribución de esos bienes que, bernaba “a la ranchera”, convencido de que
en tanto, serían administrados por el Banco del las artes y prácticas del gobierno eran “ex-
Estado, creado por otro decreto del mismo día, traordinariamente innecesarias y enredosas”.
297
Sus colaboradores, sobre todo Terrazas, hasta que el 2 de abril huyeron de la ciudad sus
Sebastián Vargas y Manuel Chao, se encar- últimos defensores. Ésta fue la más sangrien-
gaban de darle forma a sus decisiones. De ta de las batallas libradas hasta el momento en
esa manera trazó la política revolucionaria la Revolución y la más importante de la lucha
de Chihuahua, que sería la base del proyecto contra el huertismo.
villista. Al mismo tiempo, el estado recupe- Inmediatamente después empezó la bata-
ró la paz perdida, en parte como resultado de lla de San Pedro de las Colonias contra otra
la popularidad del gobierno y también por la división federal enviada en auxilio de Torreón,
creciente potencia de fuego y la movilidad de que no pudo llegar a tiempo enfrentamiento.
las columnas villistas enviadas a perseguir a En el ataque final a San Pedro, lanzado en la
los orozquistas y bandidos. noche del 12 al 13 de abril, participaron más
El 7 de enero de 1914, poco más de cuatro de 12 mil villistas, quienes rompieron la línea
semanas después de convertirse en gobernador de los federales obligándolos a retirarse hacia
de Chihuahua, Pancho Villa renunció en res- Saltillo. Así, la División del Norte conquistó la
puesta a una “sugerencia” de Carranza, quien Comarca Lagunera, dando un golpe terrible a
le pidió que resignara esa responsabilidad en la voluntad de resistencia del enemigo.
Manuel Chao. Villa entregó el gobierno y salió Pancho Villa y sus generales deseaban aho-
a Ojinaga a destruir el último bastión huertis- ra marchar hacia el centro del país, pasando por
ta del estado para dedicarse después a armar y Zacatecas, pero don Venustiano Carranza, jefe
organizar a la División del Norte con los enor- formal de la revolución nacional contra Huer-
mes recursos que ahora tenía a su disposición. ta, decidió obstaculizar el creciente poderío del
Al renunciar al gobierno, no cedía Villa el villismo, tanto porque las medidas tomadas por
poder, asegurado por su mando militar. Bajo Pancho como gobernador de Chihuahua y el
su supervisión y la de Silvestre Terrazas y otro origen social del liderazgo villista anunciaban
valioso colaborador integrado después, Federi- un proyecto de país que chocaba con la revo-
co González Garza, los gobernadores villistas, lución política, socialmente neutra, que quería
Manuel Chao y Fidel Ávila, gobernaron al esti- don Venustiano; como porque la conquista de
lo de Pancho Villa. La Laguna, sumada al dominio de Chihuahua
y Durango, convirtió a Pancho Villa en un di-
298
299
la vista, como aquella vez, ninguna columna fe- hecho para solucionar los problemas de Méxi-
deral que viniera en auxilio de sus compañeros. co y realizar el reparto agrario.
La batalla de Zacatecas, que acabó con la Como asamblea pacificadora, la conven-
voluntad de resistencia del régimen huertista, ción fue un rotundo fracaso, pero como escapa-
fue la última en la que Pancho tuvo a sus ór- rate de las grandezas y miserias, las ambiciones,
denes a la pléyade de generales formados en el idealismo y la ingenuidad de los revolucio-
las campañas del Norte. Nunca más los caudi- narios mexicanos fue magnífica. Pronto se hizo
llos de la División del Norte volvieron a estar evidente que no existía conciliación posible
juntos en el campo de batalla ni se reunieron entre los carrancistas y los villistas, aliados con
siquiera en el mausoleo construido en Chi- los zapatistas, y cuando el 1 de noviembre la
huahua por Pancho para recibir sus restos y los Convención designó un presidente provisional
de sus generales. de la República, se hizo inevitable la ruptura.
Durante esas semanas, Pancho vigiló des-
300
Francisco Villa y Emiliano los revolucionarios implicó también definicio- Derrotada la División del Norte en los
Zapata en Palacio Nacional.
nes políticas e ideológicas. campos del Bajío, durante varios meses Villa
Sinafo / inah.
En el complicado panorama del colapso del resistió el embate carrancista e ideó una audaz
estado, hambrunas, definiciones políticas y guerra contraofensiva en Sonora, que fracasó frente
sin cuartel, Pancho Villa fue el jefe supremo de los a los elementos acumulados por los carran-
ejércitos de la Convención, cuyo núcleo sólido lo cistas. En los últimos días de 1915, todas las
formaba la División del Norte. El antiguo bando- ciudades de Chihuahua fueron ocupadas por
lero de Durango dirigía políticas, alentaba refor- los carrancistas y Pancho Villa disolvió for-
mas sociales y, sobre todo, se mostró como un jefe malmente la División del Norte. Sin embar-
capaz de pensar la guerra, de diseñar una estrategia go, a aquellos de sus hombres que estuvieron
de alcance nacional y de conducir en el campo de dispuestos a seguirlo en una nueva etapa de la
batalla a muchos miles de hombres. De todo esto, lucha los convocó a mantenerse a sus órdenes,
sólo se recuerda su derrota en las batallas del Bajío formando dispersas partidas guerrilleras con el
(Celaya, Trinidad y Aguascalientes), de las que los objetivo de impedir la entrega de la soberanía
historiadores exageran los errores cometidos por nacional a Estados Unidos, algo que —Villa
Pancho, omitiendo que más de una vez estuvo a estaba seguro— Carranza se disponía a hacer
punto de obtener la victoria militar en condiciones en cumplimiento de un pacto que habría fir-
políticas y económicas cada vez más adversas para mado con el gobierno de ese país. No existía
su causa y olvidando —por el fácil y falso lugar co- tal pacto ni Carranza haría tal cosa, pero Pan-
mún de reducir su táctica a las cargas de caballe- cho creía en su existencia por las acciones de
ría— las acertadas disposiciones que tomó en tan agentes que a él le había enviado el gobierno
dura y enconada lucha. estadounidense.
301
302
Odile Guilpain*
fue un alumno serio, responsable, estudioso, habrá aceptado la oportunidad que la carrera
con resultados sobresalientes, sino también un de las armas ofrecía a jóvenes de familias con
profesor que se ganó el respeto, el aprecio y la modestos recursos de proseguir sus estudios y
confianza de sus discípulos y de la mayoría de obtener una promoción social. De lo que no
sus condiscípulos y, finalmente, fue director del cabe duda es de que el joven Felipe Ángeles
Colegio Militar. abrazó la carrera con el afán de aprender y
¿Cómo nació la vocación de Ángeles por de superarse, que correspondía a su carácter
el oficio de las armas? ¿Habrá escogido la ca- y temperamento. Tenía las dotes y cualidades
rrera por inclinación personal? Quizás haya que le predisponían a convertirse en un oficial
sido influido por su padre, el coronel Ángeles, competente y cabal; puso todo su empeño en
quien había participado en las guerras contra la lograr este objetivo. Los elogios plasmados en
invasión norteamericana y la invasión francesa, su expediente confirman que realizó una ca-
un padre que eligió para ser padrino de su hijo rrera ejemplar y podemos afirmar, sin temor
al general Manuel Mondragón; sin duda, por a equivocarnos, que los años que pasó en la
sus aptitudes intelectuales, descolló entre los institución castrense le redituaron grandes sa-
alumnos del Instituto Literario de Pachuca, y tisfacciones personales.
General Felipe Ángeles.
Sinafo / inah. *unam.
305
306
Estamos abordando los años 1910, 1911. tepec, donde, de inmediato, se dio a la tarea de
Felipe Ángeles es un oficial respetado por unos, realizar las reformas por él ideadas desde años
reprobado por otros por su actitud polemista y atrás. Así, parecía inaugurarse para quien fuera
rebelde, sin embargo, es un oficial de artillería ascendido a general brigadier en junio de 1912
y maestro brillante, excelente jinete, además de la realización feliz de lo que, según sus propias
culto y de modales finos, que se ganó la esti- palabras, era su mayor ambición.
ma de la mayoría de los miembros del ejército.
Pero aún no ha participado en ninguna acción
militar y algunos le tachaban de ser solamente
E ncuentros
un teórico. No obstante, no debemos olvidar el decisivos y vuelcos
contexto: Ángeles nació en 1869 y hasta 1910
del destino
su vida transcurrió en el México porfiriano pa-
cificado donde las únicas “batallas” se daban a
nivel interno y local, episodios dramáticos en M adero
los que Ángeles nunca fue designado a parti-
El encuentro con el presidente Francisco I.
cipar. ¿Qué pensó, por ejemplo, de Tomóchic,
Madero fue la primera de una serie de circuns-
de la expulsión de su condiscípulo Heriberto
tancias definitorias cuya sucesión cambiaría en
Frías? Lo ignoramos.
adelante profundamente el curso, hasta enton-
La época, las circunstancias, el marco que
ces más bien liso, de la carrera militar de Felipe
rigió a su formación hicieron de él un “oficial
Ángeles.
de gabinete”, un teórico. Mas a falta de terre-
Ambos trabaron, desde que se conocie-
no de batalla, ¿a qué puede dedicarse un oficial
ron, una amistad cultivada durante todos los
del ejército proclive al estudio, a la reflexión,
meses en que Ángeles vivió en la casa del direc-
preocupado por no permanecer en la inacción
tor del Colegio Militar situada a poca distancia
y deseoso de servir a su país, a la institución a
del Castillo de Chapultepec. Juntos solían dar
la que pertenece, de cumplir la misión del sol-
paseos a caballo por el bosque, y nacieron vín-
dado que, cuando no hay guerra, es prepararla
culos que transformaron al oficial. Si Madero
y preparar a los soldados para hacerla? ¿Por qué
llamó a Ángeles a ocupar el cargo de director
medios? Por la enseñanza, la educación, la ins-
del Colegio Militar habrá sido por lo que es-
trucción, el cumplimiento con honestidad de
cuchó comentar acerca de sus cualidades de
las misiones que se le confiaba, la investigación
oficial y profesor, así como de su interés por
y el trabajo sobre el arte de las armas. En esto,
reformar la educación en el plantel, siguiendo
su carrera de militar se parecía a la de otros mu-
ideas de mejoría del nivel de instrucción y cul-
chos oficiales de su generación, formada por y
tura, de modernización y apertura del Colegio
en el Ejército porfiriano dentro de un marco de
Militar a la vida social del país. ¿Qué sabía Án-
estudios, de valores, de relación entre el ejérci-
geles de Madero y de su proyecto político? No
to y la sociedad, y de idea de la misión del ejér-
sabemos. Es posible que haya leído en Francia
cito tradicionales, que Felipe Ángeles deseaba
La sucesión presidencial, puesto que estaba en
ver evolucionar y modernizarse.
contacto con los mexicanos que residían en
Cuando estalló la revolución maderista,
ese país. Lo que sí es un hecho es que existían
Ángeles se encontraba, pues, en Francia. Al en-
entre Madero y Ángeles muchas afinidades, de
terarse del levantamiento de 1910, pidió regre-
carácter, temperamento, cultura, compartían
sar a México, pero le fue negada la solicitud.
convicciones liberales y demócratas, además
Fue el presidente Francisco I. Madero
de la dimensión espiritual.4 Ángeles se convir-
quien le llamó de regreso a México a fines de
tió en maderista. De la empatía, la simpatía y
1911 y quien le nombró, en enero de 1912, di-
rector del Heroico Colegio Militar de Chapul- 4
Madero regaló a Ángeles sus libros sobre espiritismo.
307
el respeto mutuo, nació una confianza y una nado, pese a todos los ataques que suscitó por
comunidad de ideas que llevaron a Madero a parte de una prensa presta a “colgarse” de
darle a Ángeles el mando de la campaña del sur las declaraciones pacificadoras de Ángeles en
en contra de los zapatistas en agosto de 1912. Cuernavaca para arremeter más contra la polí-
tica del régimen. Ciertamente hubo enfrenta-
mientos, pero Ángeles se opuso a los saqueos
Z apata y a las exacciones contra los campesinos, im-
Por primera vez en su ya larga carrera de puso el respeto a la ley.
militar, el general Ángeles iba a cumplir una La misma prensa tuvo que reconocer los
acción propiamente castrense en el terreno. efectos positivos de esta campaña. Podemos
Fue la segunda circunstancia que obró para leer en El Diario del 29 de septiembre de
la transformación del hombre. La misión era 1912: “El general Ángeles es el primero de los
de comando de las operaciones militares a la jefes militares de Morelos en comprender que
vez que de pacificación; se trataba de acabar no se debe recurrir a medidas duras e inflexi-
con la política de tierra arrasada ejecutada en bles, y gracias a su apoyo ha ido disminuyendo
Morelos por las tropas de Juvencio Robles, de entre los aldeanos la opinión de que el gobier-
crear condiciones que posibilitaran una nego- no es un enemigo implacable contra el cual no
ciación entre la Presidencia y los zapatistas. hay más remedio que la fuerza bruta”.
Ángeles realizó pues una doble campaña de Ángeles dejó claramente manifiesto tanto
demostración de fuerza y de preparación para en sus declaraciones al pueblo de Morelos en
el diálogo. El propósito estaba bien encami- general, como en sus contactos con los mandos
zapatistas, que su objetivo era “reparar erro-
308
res”. Entendió la justa razón de la guerra cam- dente, y se puede leer sobre el episodio el testi-
pesina en defensa de sus tierras y de su derecho monio del entonces ministro de Cuba, Márquez
ancestral a cultivarlas. Fue también un acer- Sterling.6 Si su fidelidad a Madero y al made-
camiento directo fundamental con el pueblo, rismo representaba una amenaza para el nuevo
con el mundo de los humildes y de los pobres, régimen, cuando menos, una molestia, Huerta
cuyas descripciones tanto valoraba en la litera- no podía mandarlo fusilar porque el respeto, el
tura, citando prolijamente, por ejemplo, a Los aprecio por el general era grande en el ejército.
miserables de Víctor Hugo. Cuando hoy releo Después del asesinato del presidente y del vice-
sus artículos, especialmente su texto sobre Ge- presidente, fue sometido a juicio y enviado al
novevo de la O,5 me parece escuchar el eco del exilio a París.
testimonio de un pintor francés Fernand Léger Pero el Ángeles de 1913 ya no era el mis-
cuando escribe que él, como “burgués” y artis- mo Ángeles de 1909-1910. Nadie lo sabría ex-
ta, llegó al frente en la primera Guerra Mun- presar mejor que él: “Era yo exclusivamente un
dial, en 1914, y que se encontró “sin transición soldado. La ignominia de febrero de 1913 me
[…] de lleno y al mismo nivel que todo el pue- hizo un ciudadano y me arrojé a la Revolución
blo francés [...] descubrí allí al pueblo francés en calidad de devoto de nuestras instituciones
[...]”. Algo muy parecido le pasó a Ángeles en democráticas.”7 Con razón se cita con frecuen-
la campaña de Morelos (y le pasaría después cia estas palabras del general. Son la protesta
nuevamente con Villa). A los pocos meses, se de fe de un oficial del ejército que sella el acta
ganó el respeto y la confianza de Genovevo de de defunción de un periodo de la institución
la O y del mismo Zapata. Esto quedó compro- que incurrió en la violación de una de sus mi-
bado años más tarde, cuando una delegación siones más fundamentales que consiste en de-
de la Convención Revolucionaria se trasladó a fender el legítimo gobierno en turno. El acto
Morelos para invitar a los zapatistas a participar espurio de altos mandos del ejército determinó
en los debates; allí Ángeles fue acogido no sólo una revolución interior en el general. Ciudada-
con confianza personal, revolucionaria y políti- no, Ángeles evidentemente lo era desde antes,
ca, sino con estimación y aprecio. pero ejercía esta ciudadanía desde el seno del
ejército. Al haberse revelado éste corrupto y
traidor, convenía, de ahora en adelante, ejercer
L a D ecena T rágica la acción ciudadana de la defensa de los intere-
La asonada de febrero de 1913 interrumpió los ses de la nación y la defensa de las instituciones
procesos de pacificación. Madero viajó a Cuer- fuera del Ejército Federal y obrar por restaurar
navaca para pedir que Ángeles volviera con él a un ejército leal. Ángeles tomó de inmediato la
la capital con sus tropas y no cabe duda de que decisión de unirse a la lucha por restablecer la
lo inspiró la confianza en la lealtad del general. democracia en México. Juan Sánchez Azcona
Lamentablemente, la decisión del presidente de escribió que el general, quien esperaba en la
designar en el cargo de general en jefe de la con- capital la sentencia del juicio, le declaró en abril
trainsurrección a Victoriano Huerta, quien era de 1913: “Esta revolución de 1910 durará tan-
de grado superior al de Ángeles, desencadenó to como la Guerra de Independencia; apenas
los sucesos que conocemos y que terminaron ha comenzado, yo voy a prepararme para se-
con el asesinato de Madero y Pino Suárez. Án- guir de nuevo la lucha.”8 No bien llegado a
geles fue arrestado y encarcelado en el Palacio Francia, después de instalar a su familia en los
Nacional junto con el presidente y el vicepresi- 6
Véase Manuel Márquez Sterling, Los últimos días del
presidente Madero (Mi gestión diplomática en México).
7
Felipe Ángeles, “Manifiesto”, La Patria, El Paso,
5
“Genovevo de la O”, La Patria, El Paso, diciembre Texas, 5 de febrero de 1919.
de 1917. Última publicación en Adolfo Gilly (comp.), Felipe 8
Juan Sánchez Azcona, “Estampas de mis contempo-
Ángeles en la Revolución, p. 262-282. ráneos. Primera parte de las memorias inconclusas de don
309
El señor Carranza
acompañado de los señores
general Felipe Ángeles, coronel
Eduardo Hay, Enrique
Breceda, Herminio Abreu
Gómez, licenciado Miguel
Alessio Robles, coronel Carlos
Domínguez, etc., después de
la llegada del general Felipe
Ángeles a Sonora.
Sinafo / inah.
alrededores de París, Ángeles buscó y encon- muchos oficiales hubieran atraído a las filas de
tró la manera volver a México para unirse a las la Revolución sin duda un buen contingente
fuerzas revolucionarias. En octubre de 1913, de militares federales. Tan sólo algunos de los
llegó a Sonora, donde se encontraba el Primer condiscípulos de Ángeles pudieron reunir-
Jefe, Venustiano Carranza y le ofreció sus ser- se con él, como Federico Cervantes, quien
vicios. lo siguió hasta 1918 y a quien debemos dos
Sufrió dos reveses. Uno, cuando Venus- biografías del general,10 así como, entre otros,
tiano Carranza le nombró primero secretario Gonzalitos, el mayor Bazán, Francisco Luis
de Guerra de su gabinete, luego, subsecreta- Urquizo, el mayor Caloca.
rio encargado del despacho, lo que exasperó No he localizado el texto de este llama-
al general venido para servir la causa con las miento, pero cuando leo aquel que en noviem-
armas y en cuanto oficial de artillería, y vién- bre de 1910 hiciera Francisco I. Madero “Al
dose así reducido a ocupar, como lo dijo, un Ejército Mexicano”, me arriesgo a decir que el
puesto de amanuense. El otro revés lo experi- tono de la convocatoria de Ángeles y su espí-
mentó cuando el Primer Jefe no le autorizó a ritu debieron de ser muy análogos, ya que una
lanzar el manifiesto que traía preparado desde misma fe en la misión del ejército los inspiraba;
Francia, en el que llamaba al Ejército Federal a Madero decía: “Invito, pues, a todos los sol-
abandonar a Huerta y hacer causa común con dados y a los jefes y oficiales dignos y patriotas
la Revolución.9 Carranza fue probablemente para que se unan desde luego al movimiento.
influido por Álvaro Obregón, Pablo González De esta manera desmentiréis la calumnia que
y demás oficiales revolucionarios fraguados en pesa sobre vosotros que sois los verdugos del
la lucha revolucionaria que tendían a descon- pueblo y desmentiréis que sí estáis orgullosos
fiar de un militar de carrera. La notoriedad de pertenecer al Ejército Mexicano, es porque
del general y la confianza que le profesaban el Ejército es hijo del pueblo, el defensor de
sus instituciones y la encarnación de las glorias
Juan Sánchez Azcona. General Felipe Ángeles”, Novedades, patrias”.
24 de febrero de 1963.
9
Isidro Fabela, Mis memorias de la Revolución (docu-
mentos históricos de la Revolución mexicana), p. 160. 10
Federico Cervantes, op. cit.
310
311
312
Ángeles sabía a qué atenerse, había dado su en los valores tradicionales de superación del
vida, pero quiso salvar la de sus dos asistentes hombre. Constituye para todos los lectores,
e hizo todo lo posible por dar largas al pro- versados o no versados en la cuestión, un curso
ceso; a despecho de las numerosas peticiones magistral sobre el arte de la guerra y el oficio
de clemencia llegadas de Estados Unidos y de militar, y con su estilo pulcro y preciso el relato
Europa, fue sentenciado a muerte y ejecutado deja traslucir también un retrato bastante com-
el 26 de noviembre de 1919. pleto y significativo de la persona del general.
Se le reprochó sus comentarios líricos en la
313
el afecto y la bondad de los oficiales hacia los sol- Rodríguez”, elogia a la artillería “enardecida y
dados —Ángeles lamenta que llueva sobre “la brava; trabajaba ahora heroicamente en medio de
tropa sin abrigos”—; la compasión —“No sabe la lluvia de plomo y acero”—; el amor a la ban-
usted […] cuánto dolor me causa una muerte dera —“La banderita tricolor flameó airosa en
semejante de mis muchachos”, dice Villa a Án- la posición conquistada”—; el respeto hacia los
geles cuando la explosión de una granada mató superiores y el trato siempre cortés a los otros ofi-
a varios soldados de la División del Norte—; el ciales; la firmeza —a los soldados paralizados por
ardor, la valentía, el arrojo, el heroísmo —Ánge- el horror y el espanto al ver morir a sus compa-
les menciona la muerte del “intrépido Trinidad ñeros se pone a gritar que no había pasado nada,
diciendo: “Era necesario no dejar reflexionar a
del Colegio Militar, e incluso, muy probablemente, figurase nuestros artilleros […] era necesario aturdirlos,
como lectura obligada para los alumnos.
314
El general Felipe Ángeles y cualquiera que fuera el modo”—; la alegría y la por los cronistas de todas las épocas, por el
parte de su Estado Mayor.
calma —“comimos bien y alegremente”—. historiador Jules Michelet en su Juana de
Sinafo / inah.
El relato da fe de que él se realizó plena- Arco, y Jaurès, quien a su vez lo retomaba de
mente y con gusto en su oficio de militar; un Montaigne: la guerra participa del engrande-
oficio que ejerció como debe ejercerse cual- cimiento del hombre, porque en ella se tem-
quier oficio para hacerlo bien, amándolo. que- pla el alma y en ella “el hombre, arrincona-
riéndolo. Dejó claro que se trata de un oficio do por los acontecimientos, da su verdadera
peculiarmente difícil, ya que coloca necesaria- medida”.17 El padre jesuita, científico y filóso-
mente al hombre en la encrucijada de tensiones fo, Teilhard de Chardin, que vivió cuatro años
contradictorias y opuestas extremas. Escribe: en el frente durante la guerra de 1914-1918,
escribe que vivió una experiencia religiosa ex-
La guerra, para nosotros los oficiales, llena de cepcional, porque ahí “el corazón está puesto
encantos, producía infinidad de penas y de a prueba, se le exige al hombre un desapego
desgracias; pero cada quien debe verla según total”, y agrega que sintió después nostalgia,
su oficio. Lo que para unos es una calamidad, no por cierto a los horrores de la guerra, sino
para los otros es un arte grandioso. a un tiempo excepcional que saca al hombre
de sí.
Con otras palabras, reafirma lo que ex- Nos puede resultar a muchos de difícil ac-
presan todos los grandes textos de la histo- ceso, pero recordar y tener presentes en mente
ria militar, desde la épica de Homero hasta
las gestas medievales de Occidente, pasando Jean Jaurès, Œuvres de Jean Jaurès. L’armée nouvelle.
17
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316
Osorio, Rubén, Felipe Ángeles, “El legado de Entre otros muchos artículos publicados en los
un patriota”, Textos del juicio y ejecución de últimos cuatro años:
un idealista revolucionario, Biblioteca Chi-
huahuense, Chihuahua, Gobierno del Estado Alejandro Rosas, “Felipe Ángeles o el huma-
de Chihuahua, 2003. nismo revolucionario”, en Relatos e Historias
Vargas Valdés, Jesús (pról.), Felipe Ángeles. de México, Año II, número 15, noviembre de
El legado de un patriota. Textos del juicio 2009, p. 35-42.
y ejecución de un idealista revolucionario, Enrique F. Sada Sandoval, “Épica de Ánge-
Chihuahua, Gobierno del Estado de Chi- les: la toma de Torreón en 1914”, en 20/10,
huahua, colección Biblioteca Chihuahuen- Memorias de las Revoluciones en México, n° 4,
se, 2003. verano de 2009, p. 206-207.
L a historia contiene a menudo pasajes que con el tiempo se van olvidando: nombres,
eventos, decisiones, etcétera, muchas veces por omisión, intención, falta de documenta-
ción, o bien, por falta de interés, tal es el caso del primer combate aeronaval del mundo,
que fue la primera batalla entre barcos y aviones. Ésta ocurrió durante la Revolución Mexicana,
conflicto que a menudo creemos que sólo ocurrió en tierra firme.
En febrero de 1913, una revuelta dirigida por unidades disidentes del ejército en la Ciuda-
dela, un barrio de la ciudad de México, provocó la renuncia del presidente Madero y su posterior
ejecución. Este golpe de Estado, llamado La Decena Trágica (duró diez días), contó con la ayuda
del embajador estadounidense Henry Lane Wilson; además de algunos oficiales claves de la guarni-
ción, incluyendo al general Victoriano Huerta, En este escenario regresaron a México los
quien antes era leal a Madero, pero ahora se primeros cinco pilotos mexicanos: los primos
había unido a los rebeldes. Gustavo Salinas Carmiña y Alberto Salinas
Victoriano Huerta usurpó el cargo de pre- Carranza (sobrinos de Venustiano Carranza),
sidente de México, de inmediato, Venustiano los hermanos Eduardo y Juan Pablo Aldasoro
Carranza, gobernador de Coahuila, declaró Suárez y Horacio Ruiz Gaviño, quienes estu-
traidor e inconstitucional a Huerta y proclamó diaron en Estados Unidos, a su regreso debían
el Plan de Guadalupe, en el que se rebelaba elegir entre seguir fieles al gobierno o unirse a
abiertamente contra este nuevo gobierno. Lo la causa que buscaba vengar al hombre que los
apoyaron caudillos de renombre: Francisco Vi- mandó a convertirse en pilotos.1 La elección
lla, con la poderosa División del Norte; Pablo fue obvia para algunos de ellos; otros serían
Los pilotos Gustavo Salinas González, al mando de la División del Noreste, leales al gobierno huertista.’
Camiña y Didier Massón
y Álvaro Obregón, encargado de la metódica Uno de los estados del país que se pronun-
a bordo del Martín Pisher
“Sonora” con el que realizaron División del Noroeste. Otro que se sublevó ció más activamente en contra de Huerta fue
el primer bombardeo contra Huerta fue Emiliano Zapata en los esta- Sonora. Su gobernador Ignacio L. Pesqueira,
estratégico en el mundo.
Sinafo / inah. dos del sur próximos a la capital.
1
ver: http://drsamuelbanda.blogspot.com/2011/11/
el-primer-vuelo-presidencial-de-la.html
319
320
321
Dos semanas después, el 14 de abril de lla. Los buques de guerra estaban indefensos El jefe del cuerpo del Ejército
del Noroeste, general Álvaro
1914, el general Álvaro Obregón llegó a To- ante esta nueva amenaza. Obregón frente el avión
polobampo y abordó el Tampico para conocer Luego de la batalla de Topolobampo, que “Sonora”. Sinafo / inah.
personalmente a Hilario Rodríguez Malpica, muchos califican como el primer combate ae-
quien, en su entusiasmo y como todo oficial ronaval de la historia (y no el de Guaymas), se
de Marina, ordenó izar la bandera del barco en perdió el dominio absoluto huertista en el mar
todo lo alto del mástil mayor en señal de que y aunque participó en algunas batallas más, los
un comandante en jefe se encontraba a bor- barcos federales nunca se acercaron de nuevo a
do. Ignacio Torres, capitán del Guerrero, com- la costa por temor a un ataque aéreo.
prendió que no podía haber otro jefe en esa
nave que no fuera el propio Obregón y sabien-
do que podía matar dos pájaros de un tiro, se
T rágico destino
lanzó a atacar al buque rebelde. Así, el Tampico siguió participando en com-
Otro intenso combate inició entre las dos bate, incluso hizo contacto con una flota es-
embarcaciones, el Tampico estaba sucumbiendo tadounidense conformada por el USS Prebble,
una vez más ante el Guerrero. Cuando la distan- USS Perry y USS New Orleans, que estaban
cia entre ambas naves fue crítica, desde la costa cerca en misiones de observación para el go-
una figura se acercaba, era el Sonora, pilotado bierno estadounidense, siempre neutrales vigi-
por Gustavo Salinas y acompañado por Teodo- lando sus intereses, el 16 de junio de 1914,
ro Madariaga, en esta ocasión portaban bombas mientras se dirigía a Altata, el Tampico volvió
caseras en unos soportes adaptados bajo las alas. a encontrarse con sus némesis: el Guerrero y la
El Sonora sobrevoló al Tampico y se lan- flota federal. La flota americana había seguido
zó sobre el Guerrero, al cual le lanzaron sus de cerca las operaciones, pero se abstuvo de in-
bombas, éstas pegaban en uno de los costados formar a cualquiera de las partes para mantener
y en sus cercanías, levantando grandes chorros su neutralidad. El combate fue intenso, pero
de agua. El pánico cundió entre los marineros, esta vez no hubo intervención aérea y el infe-
quienes se lanzaron al mar. Luego de evaluar rior Tampico fue hundido a manos de la Mari-
los daños, Ignacio Torres ordenó la retirada in- na federal. Rodríguez Malpica dio la orden de
mediata, por primera vez en la historia el uso abandonar el barco y se suicidó para evitar ser
del avión había decidido el curso de una bata- interrogado y ajusticiado.
322
B ibliografía
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la Fuerza Aérea Mexicana, Senado de la Re-
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El cañonero “Guerrero” Por otra parte, el Sonora se siguió usando
recibió órdenes de perseguir,
papel de los voluntarios extranjeros en los ejér-
para misiones de bombardeo y lanzamiento de
combatir y hundir al barco citos revolucionarios mexicanos, 1910 a 1915,
que defeccionó. propaganda durante la fase constitucionalista
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Sinafo / inah. de la Revolución. En mayo de 1914, tras un
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riot, que habían volado en Torreón en 1912,2 México, México, 2002.
varios aviones confiscados a Villa y el Sonora,
así como algunos aviones civiles abandonados.
P ágina web
2
Ver: http://drsamuelbanda.blogspot.com/2011/11/
origen-de-la-fuerza-aerea-mexicana-en.html http://www.sedena.gob.mx
L a Revolución Mexicana heredó el ejército del régimen porfirista, que en la etapa cons-
titucionalista derrotó y disolvió gracias a un ejército de voluntarios, hecho trascendente y
singular en la historia del continente americano. La coalición constitucionalista pudo vencer
en la etapa de la guerra de fracciones gracias al programa social, resumido en el lema “Constitución
y Reformas”, desplegado sobre todo en enero de 1915, que estimuló adhesiones y apoyos de la
población general a nivel nacional. Para los nuevos actores no recurrir a la leva fue fundamental para
diferenciarse de la vieja milicia y no ser rechazados. La creación del ejército revolucionario no se al-
canzó sin dolor ni equivocaciones. Tomó décadas contar con un ejército leal a las instituciones, con
cuadros disciplinados, profesionales, entrenados, instruidos, capaces.1
1
La trayectoria militar victoriosa y las dotes educación militar formal, con los estudios de la
personales de Álvaro Obregón (1880-1928) le escuela primaria de la época, “intuitivo e inteli-
hicieron sobresalir en la Revolución Mexicana. gente”, Obregón asimiló, practicó e innovó tác-
Es un ejemplo de los soldados innovadores y ticas y estrategias de combate5, quien provenía
creativos que ascendieron gracias a la Revolu- de la tradición de los “ciudadanos armados”
ción: “En la vida militar de México es el úni- que cristalizó en el siglo xix en el estado de So-
co general que no sufrió nunca una derrota en nora como respuesta a una guerra de guerril-
su copiosa vida en los campos de batalla”2, el las prolongada con emboscadas y escaramuzas
“general invicto” de la Revolución Mexicana3, constantes, que trajeron las incursiones apaches
herido en combate y mutilado de guerra.4 Sin
*El Colegio de Sonora entablada del 12 al 14 de noviembre, en ahsdnc, Álvaro
1
Para comparación y para glosario de términos, Alan Obregón, f. 250, Obregón, op. cit., p. 91 y F. Grajales, ibíd.,
Forrest, “Army”, en Francois Furet y Mona Ozouf, (eds.), p. LVI; cercenamiento del brazo derecho por un fragmento
pp. 417-425. de granada lanzada por la artillería villista el 3 de junio de
2
Francisco L. Urquizo, “Obregón militar”, en Álvaro 1915, en la Hacienda Santa Ana del Conde, Guanajuato,
Obregón, Ocho mil kilómetros en campaña, (1960), p. 41; Jorge durante el desarrollo de la batalla de Trinidad, que inició
Alberto Lozoya, “Obregón el militar”, en Álvaro Matute, p. 41. el 29 de abril y concluyó 38 días después, el 5 de junio de
3
“Nota preliminar” en Álvaro Obregón, op. cit., p. x. 1915, Obregón, pp. 370-373.
4
Herido en una pierna el 9 de noviembre de 1913 5
F. L. Urquizo, op. cit., pp. XIX-XXX; A. Lozoya, op.
General Álvaro Obregón. en El Palmito, Sin., en vísperas de la batalla de Culiacán, cit., pp. 45-48.
325
326
te Álvaro Obregón como comandante de un 1917, respaldado por los radicales, Obre-
contingente y de su conducción estratégica y gón “consiguió salvar la brecha entre la
táctica. Entre sus características y aspectos se violencia revolucionaria y la instituciona-
hallan los siguientes: lización política”, sentando las bases para
establecer un gobierno central provisto de
1) La guerra como extensión de la política. recursos, facultades y legitimidad18.
Las campañas emprendidas por Obregón 3) Logística, tecnología, entrenamiento y mo-
como comandante militar, contra Orozco, ral de las tropas. Tempranamente, Obre-
Huerta y Villa, estuvieron precedidas por gón se percata de que la guerra se hace
una definición política en favor del gobier- con hombres, armamento e información,
no del presidente Madero, del gobierno incluida la relativa a los propios elementos
del estado de Sonora que desconoció al del y a los del adversario, y que hombres, ar-
general Huerta por usurpador y del consti- mamento e información se retroalimentan
tucionalismo. entre sí.
2) La política, por supuesto, no es irrelevante,
si una revolución es vista como un proceso a) Logística. Asegurar la base de opera-
multifactorial y contingente de cambio y ciones y las fuentes, rutas y cadenas
continuidad12. En este campo, Obregón se de suministro y aprovisionamiento
distingue como un constructor de coali- de municiones, armamento, víveres,
ciones13. Así, hizo alianza con fracciones combustible, forraje, caballería de re-
de indios mayos desde 1911; en el contex- fresco, remplazos y retiro de heridos, y
to de Sonora entre 1913 y 1915, tejió una las líneas de transmisiones, como tam-
serie de arreglos con actores locales, ofre- bién mantener las comunicaciones en-
ciendo una “tercera vía” entre los polos tre las unidades, las ligas tácticas, la co-
que representaban Maytorena y Calles, in- hesión orgánica, la capacidad de fuego
cluso actuó como mediador entre ellos14; y la de iniciativa, lo que hace posible el
también fungió como mediador entre Ca- ejercicio del mando. Asimismo, alejar
rranza y Villa en 191415; en la Convención al enemigo de las suyas y hostigarlas o
de Aguascalientes, una coalición recibió el cortarlas, como las fuerzas al mando
respaldo del general Obregón para hacer de Obregón hicieron en las batallas de
propuestas;16 la composición del ejército Santa Rosa y Santa María, entre Guay-
constitucionalista en las batallas del Bajío mas y Hermosillo, Sonora. La lección
de 1915 se explica por la coalición cons- medular de la batalla de Aguascalientes
truida por Venustiano Carranza a nivel na- disputada contra la División del Norte
cional y con Obregón estableció una alian- en julio de 1915, considerada como la
za con la Casa del Obrero Mundial, que batalla que Obregón estuvo más próxi-
condujo a la organización de batallones de ma a perder, es haberse alejado más de
obreros que participaron en las batallas del mil kilómetros de su base de opera-
Bajío17; y en el Congreso Constituyente de ciones, aumentando la vulnerabilidad
de sus líneas de suministro hasta ser
12
Forrest, “Army”, en Francois Furet y Mona Ozouf, cortadas las vías férreas y el telégrafo
(eds.), A Critical Dictionary of the French Revolution, p. 422.
13
Linda B. Hall, Álvaro Obregón. Poder y revolución en interceptado, y agotarse las reservas
México, pp. 234-242. de municiones y víveres, en un terre-
14
A. Obregón, op. cit., (1960), pp. 168-179 y 183-186.
15
Ibid, pp. 186-187 y 199-218. no inhóspito, rodeado por adversarios,
16
A. Obregón, (1960), op. cit., pp.218-227; L. B. Hall, le salvó la resolución de emprender la
pp. 76-92.
17
A. Obregón, (1960), op. cit., pp. 247-248, 273-274
y 292-296, para los batallones obreros véase pp. 294 y 309. 18
L. B. Hall, op. cit., pp. 241-242.
327
ofensiva “tomando por asalto las po- Piedra que implicó mover a pulso los
siciones enemigas, prescindiendo del rieles, hostigados por el fuego huer-
apoyo de la artillería”19. tista, y el cruce de la Sierra Madre en
b) Información de los propios recursos el territorio de Tepic por las columnas
y movimientos y de los del enemigo. del cuerpo de Ejército del Noroeste
Obregón acostumbró practicar reco- son dos de los episodios que sugieren
nocimientos del terreno de batalla, que la tropa cooperaba y tenía valor e
de las posiciones y movimientos de las ingenio. La proximidad de Obregón
propias fuerzas y de las enemigas; sabía con las tropas en la línea de fuego a lo
que su proximidad física con las tropas largo de los combates infundía moral
eleva la moral de éstas, exponiéndose en la tropa y daba ejemplo de valor. El
en esta práctica, el 3 de junio de 1915, toque de diana que da por orden de
es cómo pierde su brazo derecho al Obregón Jesús Martínez, el niño cor-
ser alcanzado por el fuego de la arti- neta, en el fragor del 7 de abril, segun-
llería rodante de la División del Norte; do día de la primera batalla de Celaya,
Obregón desarrolló también una ru- en el momento en que se retiraban de
dimentaria “inteligencia militar” con sus trincheras hombres de diversos ba-
espías en el campo enemigo20. Los ex- tallones para ir en busca de parque, no
ploradores formaron un contingente es sólo una muestra de la sagacidad de
valioso en los movimientos o desplaza- Obregón para confundir al adversario,
mientos de las fuerzas de Obregón, te- sino también del impulso a cooperar
niendo especial cuidado de los flancos. de todos los involucrados para tapar
Las reuniones con los jefes de unida- el hueco que se hacía en la línea de
des y después con los generales de las fuego y repartir a la brevedad la mu-
divisiones en ambas campañas no eran nición a lo largo de la línea de defensa.
del todo unilaterales, recabándose opi- El relevo previsto de mandos también
niones contrarias o diferentes a las del infundía moral y preservaba el orden
comandante Obregón21. El Estado en la tropa, como cuando el general
Mayor de Obregón en las campañas Benjamín G. Hill remplazó a Obregón
contra Huerta y la División del Norte convaleciente de la amputación de su
fue un semillero de jefes y oficiales del brazo derecho.
ejército constitucionalista y luego del
nacional. 4) Obregón nunca miró con desconfianza los
c) Entrenamiento y moral de las tropas. progresos científicos y técnicos que fueron
La disciplina y el entrenamiento se im- el motor de la sociedad industrial, sino que
pusieron con ejercicios militares para permaneció desde su juventud como un
inculcar la importancia de marchar de autodidacta abierto a la tecnología y a los
manera ordenada y reconocerse como avances científicos. Integrado a los ejércitos
parte de una organización, de una es- revolucionarios, se inclinó por la adopción
tructura de mando y de un todo. La permanente de los avances técnicos en la
reparación de un tramo de vía férrea táctica. Siempre pretendió asegurar la supe-
entre Estación Maytorena y Cruz de rioridad de las armas y por ende otorgó im-
portancia crucial a la tecnología militar. El
19
Francisco Grajales, “Las campañas del General Ál- recorrido de Obregón es desigual y varia-
varo Obregón. Ensayo de interpretación”, en Álvaro Obre- do: inició como jefe de un batallón de ma-
gón, (1960), op. cit., pp. cxxii-cxxvii.
yos armados con arcos y flechas en abril de
20
A. Obregón, (1960), op. cit., p. 310.
21
F. Grajales, op. cit., p. LXXXV. 1912 y el periodo de estudio de este capí-
328
329
gobernador de Sonora, José María Maytorena, 44 caballos, una proporción desventajosa para
ofreció integrar una columna que marchara a un contingente que remontó la Sierra Madre
Chihuahua a combatirlo y encargó a los presi- Occidental y presentó combate ahí.
dentes municipales reclutarlo. La diferencia entre los 300 hombres que
Obregón, alcalde de su pueblo, electo en salieron de Huatabampo el 14 de abril de 1912
las elecciones de 1911, para desempeñarse por el y los 212 que pasaron revista el 31 de julio en
periodo de un año a partir del 16 de septiembre Ojitos pudiera deberse al número de desertores,
de 1911 se percató de que ésta era la oportuni- ya que el número de muertos y heridos fue mí-
dad para vindicarse de su pasividad en la cam- nimo. La deserción continuará presentándose a
paña electoral y en la revolución maderista de cuentagotas en los siguientes tres meses.
1910-1911, así como de su pasado como regi- La primera compañía del cuarto batallón,
dor porfirista en Huatabampo,25 y se entrevistó al mando del capitán primero Eugenio Martí-
con Eugenio Gayou, jefe de la Sección de Gue- nez y del capitán segundo Juan Cruz, El Chito
rra del estado de Sonora, en Navojoa, a fines de (1854-1936), gobernador mayo, estaba forma-
marzo. Obregón, que había sido electo alcalde da por cuatro oficiales y 90 hombres de tropa,
gracias al apoyo decisivo del gobernador mayo y contaba con 38 caballos; Martínez alcanzará
Juan Cruz (1854-1936) y sus redes de seguido- el grado de general de división y El Chito Cruz
res, recurre de nuevo a éstos, y el 14 de abril de el de general de brigada. Obregón volverá esta
1912, con 300 hombres a su mando —en su in- combinación una pauta, consistente en colocar
mensa mayoría mayos, armados con arcos y fle- como jefe directo al más experimentado en com-
chas, pequeños propietarios agrícolas como él, bate y como jefe alterno o segundo en el mando a
asegura Obregón— se dirige a Navojoa y luego un jefe mayo o yaqui que sirve de vínculo directo
a Hermosillo, dotados con menos de diez armas con la tropa; habrá casos en que el primero en
de fuego. En el trayecto fueron atacados por ya- el mando es un yaqui o mayo y el segundo un
quis sublevados, sin mayores consecuencias. En criollo o un mestizo, despendiendo de los jefes
la capital del estado, la Sección de Guerra del en cuanto a su experiencia militar y a su ascen-
gobierno del estado les proveyó de armamento diente entre la tropa de yaquis o mayos, de la
y equipo, confirmó los nombramientos otorga- composición de la tropa y del cuerpo de oficiales
dos por Obregón en el proceso de organización y de la coyuntura militar.27
del contingente, ahora denominado cuarto Ba- Dependiendo de circunstancias diversas, no
tallón Irregular de Sonora. Obregón recibió el bien estudiadas aún, ocurre el incidente de que
nombramiento de su “jefe nato”, con el grado un batallón entero de yaquis no siga las órde-
de teniente coronel habilitado.26 nes del jefe no yaqui o incluso se rebele des-
El Cuarto Batallón Irregular de Sonora conociéndolo, para luego negociar o en último
estaba compuesto por una plana mayor y tres caso dispersarse violentamente, desertando. En
compañías, de acuerdo con la revista practicada
27
Véanse las comisiones compartidas por Juan “El
el 31 de julio de 1912, el día de la batalla en Oji- Chito” Cruz y Fausto Topete, éste como adjunto de aquél,
tos, Chihuahua, arrojando un total de dos jefes, en tareas de reclutamiento en la región del río Mayo del 29
de agosto de 1913 al 3 de abril de 1914 y en la “atracción”
12 oficiales, 198 individuos de tropa, con 44 ca-
al constitucionalismo del Batallón Zepeda Pedraza, integra-
ballos; es decir, 212 hombres que disponían de do por yaquis, en el estado de Yucatán, del 31 de diciembre
de 1914 al 14 de enero de 1915; como también la cercanía
25
Para el desempeño de Obregón como regidor y fun- con Obregón, Cruz en el Cuerpo del Ejército del Noroeste
cionario menor en el ayuntamiento de Huatabampo, 1906- “estuvo a las órdenes directas del General Álvaro Obregón,
1910, véase Ignacio Almada Bay, “De regidores porfiristas del 1 de julio de 1913 al 26 de julio de 1916” y Topete se
a presidentes de la república en el periodo revolucionario. desempeñó como comandante de la escolta del coronel Ál-
Explorando el ascenso y la caída del ‘sonorismo’ ”, Historia varo Obregón del 2 de junio de 1913 al 16 de abril de 1914
Mexicana, vol. 60, núm. 2, 2010, pp.729-789. y como miembro de la escolta del general en jefe Álvaro
26
fapecft, fao, Cuarto Batallón Irregular de Sonora, Obregón del 9 de agosto de 1914 al 30 de marzo de 1915,
1912, serie 010100, expediente 1; H. Águilar, op. cit., pp. en ahsdnc, Juan Cruz, ff. 70 y siguientes y 396, y Fausto
221-232; A. Obregón, (1960), op. cit., pp. 8-9. Topete, ff. 23-26; A. Obregón, (1960), op. cit., p. 248.
330
331
El teniente coronel habilitado Álvaro Obre- el asalto de los orozquistas que rechazados se
gón fue integrado a la columna del general en retiraron con severas pérdidas. En estas circuns-
jefe brigadier Agustín Sanginés, un jefe experi- tancias, el teniente coronel habilitado Álvaro
mentado del ejército federal, que respaldará a lo Obregón dirigió su primer combate: por ini-
largo de la campaña a Obregón, designado jefe ciativa propia, ejecutó una maniobra de doble
de las caballerías. Sanginés está al frente de un envolvimiento, atacó por el frente y los flancos
contingente heterogéneo, que escala la sierra y a un enemigo superior en número que empleó
recibe fuerzas y pertrechos, compuesto por jefes, tres piezas de artillería para repelerle. El efec-
oficiales y tropa del ejército federal; por el Bata- to sorpresa causado por la maniobra provocó la
llón Auxiliar Federal, integrado por yaquis con huida de los orozquistas, que dejaron en el cam-
experiencia de guerra de guerrillas, encuadrados po dos piezas de artillería, muertos y heridos.
en el ejército federal desde 1909, comandado Este combate es considerado la primera victoria
por el mayor Salvador Alvarado; por el Cuarto de la carrera militar de Álvaro Obregón.38
Batallón Irregular de Sonora, dividido en infan- Desde principios del mes de agosto, tres
tería y en infantería montada; por fracciones de columnas orozquistas pasaron de Chihuahua a
infantería de diversos cuerpos rurales al mando Sonora a los distritos de Álamos, Moctezuma
del capitán Lino Morales —yaqui, integrante del y Sahuaripa. El gobierno de Maytorena calificó
Batallón Auxiliar Federal, quien llegó a general como “invasión” a la irrupción de los contin-
de Brigada a las órdenes de Obregón—; por con- gentes orozquistas, que al provenir de la Sierra
tingentes de voluntarios a caballo; por artillería, Madre, la ligó con la memoria colectiva de las
con una sección de artillería, una de ametrallado- incursiones apaches y de la figura del enemigo
ras —ésta tiene como comandante a Maximiliano común externo que cohesiona a la población de
Kloss, quien hizo carrera con Obregón— y una Sonora.
sección de fusiles-ametralladoras Rexter y por un Agua Prieta fue amenazada por una colum-
tren de transportes compuesto de ocho carros y na de 1 500 orozquistas al mando del general
un hato de mulas.35 José Inés Salazar. A Obregón se le ordenó di-
Esta columna estuvo concentrada en Agua rigirse a reforzar esta plaza. Desde el 7 de sep-
Prieta del 6 al 20 de junio de 1912 y luego en la tiembre fuerzas del general Sanginés se acuarte-
colonia Morelos, organizada el 9 de julio por el laron ahí, por lo que el contingente orozquista
general Sanginés como una brigada mixta, con desistió y se encaminó al mineral de El Tigre que
cuartel general, infantería, caballería, artillería y ocupó y saqueó, y luego se aproximó a Fronte-
tren de transportes, recibió órdenes de avanzar ras. Obregón, que por órdenes de Sanginés ha-
hacia Casas Grandes, Chihuahua, para salir al bía pasado a guarnecer el mineral de Nacozari
encuentro de los orozquistas que se replegaban con 150 hombres del cuarto Batallón Irregular
ante el avance de la División del Norte, al man- de Sonora, tomó la iniciativa para atajarlo, reci-
do del general Victoriano Huerta.36 bió autorización de Sanginés y se trasladó por
La Brigada Sanginés, luego de marchar del ferrocarril a Fronteras, donde amaneció el 19
9 al 19 de julio, ocupó la hacienda de Ojitos, de septiembre de 1912. Enterado de que una
municipio de Janos, estado de Chihuahua, don- columna orozquista de 900 hombres estaba por
de se preparó para ser atacada y, entre otras me- arribar a San Joaquín, a nueve kilómetros de
didas, recurrió a cavar “loberas” por sugerencia Fronteras, se embarcó por ferrocarril con ocho
de Obregón.37 El 31 de julio de 1912 ocurrió oficiales y 180 soldados; minutos después de las
15:00 horas de ese día desembarcó bajo fuego
35
A. Obregón, (1960), op. cit, pp. 9-13.
36
F. Grajales, op. cit, p. xxxiv.
37
La lobera “es una excavación a manera de foso, con ca- Sanginés de Colonia Morelos a las Cumbres de las Bolas, pa-
pacidad suficiente para que un soldado quede en ella a cubierto sando por Colonia Oaxaca y el Cañón del Púlpito, en ahsdnc,
de los fuegos y pueda de allí dirigir los suyos a discreción”, en Lino Morales, ff. 66 y siguientes y 265-270.
A. Obregón, (1960), op. cit., p. 14; el itinerario de la columna 38
F. Grajales, op. cit, p. xxxiv-xxxv.
332
en el campo enemigo, atacó en línea de tirado- capital del estado y nombró a Obregón coman-
res y avanzó sobre el centro del campamento dante militar de la plaza de Hermosillo. A pesar
enemigo, ocupándolo en menos de una hora. de que los coroneles Obregón, Juan G. Cabral
La sorpresa impidió organizar la defensa a los y el mayor Salvador Alvarado, entre otros, le
orozquistas que resistieron en puntos aislados señalaron la importancia de que permaneciera
de los cerros circunvecinos, pero la generalidad como titular del Poder Ejecutivo local, dada la
retrocedió en desorden hasta desbandarse la co- legitimidad de su gobierno y su utilidad como
lumna. bandera en el contexto de los sucesos ocurridos
Al practicar el reconocimiento del campo en la capital del país, Maytorena resolvió pedir
al día siguiente, se encontraron 33 orozquistas licencia por seis meses por motivos de salud, la
muertos y se recogieron 228 caballos ensilla- cual le fue concedida por el Congreso el 26 de
dos. Obregón denominó a esta acción de armas febrero de 1913, dirigiéndose a Tucson, Arizona.
la Batalla de San Joaquín. Pocos días después, El Congreso nombró gobernador interino
fuerzas al mando del mayor Salvador Alvarado al diputado Ignacio L. Pesqueira, quien tomó
y Juan Antonio García en el pueblo de La As- posesión el mismo 26 de febrero. El 5 de mar-
censión vencieron de nuevo al contingente de zo de 1913 se declaró por bando solemne que
Salazar. el Congreso del estado desconocía a Victoriano
Los dos combates victoriosos alcanzados Huerta como presidente de México y excitaba
por el teniente coronel habilitado Álvaro Obre- al gobernador a ejercer las facultades previstas
gón tienen en común la rapidez de las manio- en la Constitución Política local. El gobernador
bras y el apoyo mutuo de las fuerzas. Hacia Pesqueira nombró al coronel Álvaro Obregón
mediados de diciembre de 1912, Obregón re- jefe de la Sección de Guerra del gobierno del
cibió la orden de trasladarse a Hermosillo con el estado, con autorización para salir a campa-
cuarto Batallón Irregular de Sonora, donde fue ña, ascendió a coronel al mayor Alvarado y lo
ascendido a coronel. En seguida, considerando nombró jefe de las operaciones en el centro del
que había cumplido con su compromiso, solici- estado, nombró también al coronel Benjamín
tó baja para regresar a las labores agrícolas en el G. Hill, jefe de las operaciones en el sur, y al
valle del Mayo, haciendo entrega del batallón al coronel Juan G. Cabral, jefe de las operaciones
mayor Antonio A. Guerrero.39 en el norte. También el 5 de marzo, el coronel
La usurpación de la Presidencia de la Re- Obregón, en su carácter de jefe de la Sección de
pública por el general Victoriano Huerta y los Guerra del gobierno del estado organizó, con
asesinatos del presidente Madero y del vice- permiso del gobernador Pesqueira, un desfile
presidente Pino Suárez, noticias difundidas en militar de las fuerzas que había en la capital del
Sonora el 22 de febrero de 1913, provocaron estado por sus calles, hasta concentrarlas frente
manifestaciones de indignación en diversos al Palacio de Gobierno, donde difundió un ma-
puntos de la entidad y aprestos para sublevarse nifiesto para lanzarse a la lucha armada y vengar
por las autoridades locales de Agua Prieta, Fron- los crímenes registrados en la capital del país.40
teras, Cananea y Moctezuma. Desde el día 20 De nuevo Obregón realizó una explícita
de febrero, el gobernador José María Maytore- elección política antes de comprometerse en
na Tapia titubeó acerca de qué posición tomar un proceso que desembocará en una campaña
frente a los antecedentes de tales hechos, aun militar: en 1913 se adhirió al gobierno del esta-
cuando concentró a las fuerzas irregulares en la do que ha desconocido al gobierno del general
Huerta por usurpador y en el otoño de ese año
39
Para una visión de conjunto de las columnas orozquis- se vinculó al Primer Jefe del Ejército Constitu-
tas en Sonora y una visión no encomiástica de las acciones de cionalista Venustiano Carranza, no al goberna-
guerra de Obregón, véase Francisco R. Almada, La revolución
en el Estado de Sonora, pp. 63-71; F. Grajales, op. cit., pp.
xxxv-xxxvi; A. Obregón, (1960), op. cit., pp. 14-26. 40
A. Obregón, (1960), op. cit., pp. 26-34.
333
dor Maytorena, quien regresa a la gubernatura vilizar a las fuerzas huertistas estacionadas en
en agosto de 1913 y opta por el villismo-con- Guaymas y en Tórim mediante la destrucción
vencionismo en noviembre de 1914. de puentes del ferrocarril, y luego recurrió a la
La campaña de Obregón en el noroeste de “maniobra estratégica por líneas interiores” para
México tuvo dos etapas, una primera destinada vencer a las guarniciones de Nogales, Cananea
a expulsar a los federales de la frontera norte de y Naco.
Sonora y romper el aislamiento de la entidad, Obregón empleó medidas estratégicas y
dado que el puerto de Guaymas permanecía tácticas como siempre empezar por hacer un
ocupado por el ejército huertista y las comuni- reconocimiento del terreno y de las posiciones
caciones con el centro del país fueron interrum- enemigas y propias, y repetirlo cuando lo con-
pidas por el gobierno de Huerta. La segunda sidera necesario; definir un dispositivo de ata-
etapa es propiamente la Campaña de Occidente, que; privilegiar el asalto nocturno por carecer
desde la batalla de Culiacán hasta la ocupación de armas pesadas y por contar los federales con
de Guadalajara y el bloqueo del puerto de Man- obras de fortificación; mantener una flexibi-
zanillo. lidad operativa para tomar decisiones sobre la
La trascendencia de que cesara el aisla- marcha, por lo regular imprevista y cambiante,
miento del gobierno del estado de Sonora, que hasta realizar modificaciones radicales a los pla-
había reasumido su soberanía, y de sus fuerzas nes previos, e impedir disparar en dirección a las
militares, se puede captar en el hecho de que poblaciones gemelas del lado estadounidense de
hasta después de que tomaron posesión de la la frontera para conservar buenas relaciones con
plaza de Nogales el 13 de marzo de 1913, los sus autoridades y proveedores potenciales, por
coroneles Obregón y Cabral se enteraron por lo que las fuerzas al mando de Obregón ataca-
la prensa estadounidense de que el gobernador ron por el oriente y el poniente, por los flancos
de Coahuila, Venustiano Carranza, no había derecho e izquierdo y realizaron maniobras dis-
reconocido a Huerta como presidente de la tractoras por el frente.
República y se había levantado en armas con- Obregón constató la baja moral de la tropa
tra la usurpación, alentándoles sobremanera la y de los jefes y oficiales huertistas que optaron
noticia. Las legislaturas de Coahuila y de Sonora por esperar que cada una de las guarniciones
“sin conocimiento previo” desconocieron al go- fuera atacada y en caso de derrota cruzar la
bierno usurpador de Huerta y sus gobernadores frontera, no habiendo hecho intento alguno de
Carranza y Pesqueira iniciaron hostilidades “sin agrupar las fuerzas de las tres guarniciones para
liga alguna”. dar un golpe decisivo, como resume el general
La primera etapa de la campaña del noroes- Grajales, o reforzar la plaza de Nogales al gra-
te incluyó también los planes de operaciones do de disuadir su ataque, como observó Obre-
militares que conducen a provocar que salgan gón.41
columnas federales huertistas guarnecidas en el El coronel Obregón y sus fuerzas ocupa-
puerto de Guaymas hacia Hermosillo y asestar- ron la plaza de Nogales el 13 de marzo de
les dos derrotas severas por las fuerzas del go- 1913 luego de realizar ataques que infligieron
bierno del estado, y la imposición de un blo- 48 bajas a la guarnición —24 muertos y 24
queo terrestre al puerto para continuar el avance heridos—, contingente que, sin ofrecer resis-
por tierra del cuerpo del Ejército del Noroeste, tencia significativa, cruzó la línea para ser to-
con Obregón como su jefe, que condujo a la mado presa en número de 250 hombres; la de
toma de Culiacán, capital del estado de Sinaloa. Cananea el 26 de marzo —el día de la firma
Retomando el hilo cronológico de la pri- del Plan de Guadalupe— haciéndose de un va-
mera etapa que tenía por objetivo desalojar a los
41
A. Obregón, (1960), op. cit., pp. 35-40; F. Grajales,
federales de la frontera de Sonora con Estados
op. cit., pp. xl-xli; “Nota preliminar” del Patronato de la
Unidos, el coronel Obregón empezó por inmo- historia de Sonora, en Obregón, (1960), op. cit, p. xiii.
334
lioso botín de guerra tres ametralladoras, 500 15 de tropa muertos, cuatro oficiales y 36 de
máuseres y 30 mil cartuchos—, dado que la tropa heridos.42
guarnición se rindió —dos jefes, ocho oficia- Sin embargo, el costo más serio de estas
les y 300 de tropa— previo sitio de las fuerzas tres victorias fueron las disensiones que se pre-
estatales que provocó combates, escaramuzas sentaron entre los jefes de las fuerzas estatales.
y bajas del enemigo —tres oficiales y 45 de El coronel Alvarado celebró un armisticio sin la
tropa muertos, cuatro oficiales y 40 de tropa autorización del coronel Obregón durante la
heridos— y también se registraron bajas en las aplicación del plan de operaciones para tomar
filas estatales —seis de tropa muertos y dos Cananea, por lo que Obregón tuvo que recurrir
oficiales y 15 de tropa heridos—, esta fuerza al gobernador Pesqueira, quien lo respaldó; en
se desplazó bajo la continua amenaza de una Naco, el 12 de abril, a las 2:00 horas cuando
acometida que el general Ojeda emprendería supervisaba los preparativos del asalto general,
desde Naco, lo que no sucedió. Por último, la Obregón se enteró de que “Alvarado y Braca-
ocupación de la plaza de Naco, defendida por monte habían acordado modificar el plan de
el general Pedro Ojeda, fortificada de manera ataque”; horas más tarde, el teniente coronel
considerable, donde el ataque de las fuerzas Pedro F. Bracamonte con algunos hombres ar-
estatales empezó el 8 de abril. Sufriendo ba- mados se presentó al mediodía ante Obregón,
jas, éstas fueron estrechando el cerco hasta dar “pretendiendo asesinarme” —de acuerdo con
el asalto general el 13 de abril por la mañana, lo que asienta Obregón en el parte de guerra
haciendo que los huertistas abandonaran sus dirigido al gobernador Pesqueira que incluyó
posiciones y cruzaran, dispersos, la frontera al en su libro—; Bracamonte se negó en la junta
mediodía. Los federales dejaron en el campo de jefes, celebrada poco después del mediodía,
79 muertos, 23 heridos y dos oficiales y 80 a participar en el plan de ataque, señalando que
de tropa prisioneros, dos cañones de 80 mm, su gente no tenía confianza, “que siempre había
104 máuseres y 30 mil cartuchos. Las bajas servido de carne de cañón”, con otras razones
de las fuerzas estatales fueron dos oficiales y 42
A. Obregón, (1960), op. cit, pp. 33-54; Francisco Al-
mada, op. cit., pp. 83-85.
335
el coronel Alvarado y el mayor Bule no estaban tomada el 17 de abril por fuerzas al mando del
dispuestos a seguir el plan ni las órdenes del co- coronel Hill—, ocupando después las posicio-
ronel Obregón. Alvarado expresó: “Su tropa no nes federales del valle del Yaqui, con excepción
estaba acostumbrada a pelear contra fortificacio- del puerto de Guaymas al que se le bloqueó por
nes, como lo había probado la noche anterior” tierra, lo que hizo posible la visita del Primer
y Bule, refiriéndose a los yaquis veteranos del Jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano
Batallón Auxiliar Federal, afirmó: “La gente de Carranza, a Sonora, del 17 de septiembre de
él se negaba a entrar al asalto”.43 1913 al 19 de marzo de 1914 y que el núcleo
Estas disensiones y reticencias entre jefes y sonorense del cuerpo del Ejército del Noroeste
oficiales sugieren que el ascendiente del coro- se tornara su columna vertebral, tanto por su
nel Obregón, jefe de la sección de Guerra del experiencia de combate como por su fluida ca-
gobierno del estado, era aún insuficiente entre dena de suministros allende la frontera, su tem-
sus pares, le faltaban los méritos en campaña prana tendencia a la profesionalización, su com-
que obtendría en las batallas de Santa Rosa y posición social heterogénea, representativa de la
Santa María en el próximo mes de mayo. Tam- población general de la región y una memoria
bién, posiblemente, influyó en la tirantez con colectiva transgeneracional donde un enemigo
Bracamonte y la reticencia de Calles, el “serio común externo genera cohesión interna.
descalabro” que ambos sufrieron al atacar Naco, El 18 de abril se realizó en Monclova,
con una fuerza de 600 hombres, a mediados de Coahuila, una convención entre comisionados
marzo, decisión de la que avisó Calles a Obre- del gobierno del estado de Sonora y de su ejér-
gón, a la que éste respondió pidiéndole suspen- cito para adherirse al Plan de Guadalupe y los je-
der el ataque hasta sumar las fuerzas de ambos, fes del movimiento en Coahuila. Con esa fecha,
mensaje que no llegó oportunamente por cir- los tres poderes del estado de Sonora y su ejér-
cunstancias ajenas a Obregón. Los heridos que cito reconocieron a Venustiano Carranza como
el general Ojeda capturó entonces fueron mar- Primer Jefe del Ejército Constitucionalista.45
tirizados hasta morir, triturados sus cráneos por Al final de la primera etapa de la campaña
peñascos44. Eran demasiados coroneles, faltaba del noroeste de Obregón se atendieron dos ob-
que uno de ellos sobresaliera hasta brillar como jetivos: impedir que Hermosillo, la capital del
estrella o que ésta llegara de fuera. estado de Sonora, fuera atacada por los federales
Las batallas ganadas por las fuerzas abaste- huertistas y resolver tomar por asalto el puerto
cidas por el gobierno del estado de Sonora y co- de Guaymas o emplazarle bloqueo terrestre y
mandadas por Obregón terminaron de expulsar avanzar a Sinaloa —dando inicio a la llamada
a las fuerzas federales huertistas de la frontera Campaña de Occidente—, con el fin de tomar
norte el 15 de abril de 1913 —obteniendo el Culiacán y emprender la marcha a Guadalajara.
gobierno estatal el control de las aduanas y de la El ataque sobre Guaymas terminó siendo des-
estratégica frontera con Estados Unidos— y del cartado por escasez de parque.
resto de la entidad —la ciudad de Álamos fue Precipitaron los acontecimientos, el arribo
de tres cañoneros y dos buques mercantes al
43
Obregón, (1960), op. cit, para Alvarado en Cananea
puerto de Guaymas el 1 de mayo de 1913, con
véase pp. 43-44; para Bracamonte en Naco, p. 53; la nega-
tiva a la petición de Obregón de entrar en combate con 200 un contingente federal de refuerzo de 1 500
hombres al mando del coronel Alvarado, en un momento hombres, incluyendo 300 de caballería y una
crucial del choque encarnizado en las primeras trincheras
antes del alba, el día del asalto general a Naco, que finalmen- dotación completa de artillería. En esta ocasión,
te entraron a combatir al amanecer, como habían precisado desembarcaron los generales Luis Medina Ba-
en la respuesta a la petición urgente de Obregón, p. 53; la
reticencia de las fuerzas de los tenientes coroneles Calles y rrón y Francisco A. Salido, ambos conocedores
Bracamonte que quedaron como reservas y empiezan a to-
mar parte “poco después del amanecer” en el asalto general, 45
Obregón, (1960), op. cit., pp. 54-55; “Nota preli-
pp. 52-53. minar” del Patronato…, p. xiii; Friedrich Katz, La guerra
44
Ibid., p. 40. secreta en México, t. i, pp. 23-40 y 149-153.
336
de la región, el primero con amplia experiencia en su eje norte-sur y hacia el sureste, en un me-
en la campaña del Yaqui y el segundo ex prefecto dio árido, de monte espinoso y chaparro, a fina-
del distrito de Álamos por 13 años (1897-1911) les de la época de secas, donde no llueve desde
y primo hermano de la madre de Obregón. diciembre y enero últimos y no lloverá en forma
El 4 de mayo, los federales huertistas ocu- hasta julio-agosto próximos. Envueltos por un
paron Empalme, centro ferroviario estratégico entorno inhóspito y desconocido para la tropa
al oriente de Guaymas. Obregón había retirado y los oficiales federales, paisaje que había hecho
al norte la avanzada que ahí tenía desplegada, exclamar al médico militar Fernando Ocaranza
por quedar en el radio de alcance de los cañone- a inicios de la primavera de 1900, al asomarse
ros que se acercaran a ese punto, como ocurrió por la claraboya de su camarote, cuando el bu-
cuando el cañonero el 2 de mayo inició el bom- que arribó a la entrada de la bahía de Guaymas
bardeo sobre la localidad, afectando a la pobla- y miró una montaña pedregosa y la vegetación
ción civil que aún permanecía en ella, la cual fue formada por cactáceas: “Al principio tuve la
auxiliada por fuerzas de Obregón. sensación de que había pasado a otro planeta,
El plan de operaciones aplicado por Obre- o cuando menos a un país distinto del mío y
gón ante esta situación comprometida consistió apenas soñado”.
en replegarse al norte, sin perder contacto con Al ataque a Santa Rosa planeado por Obre-
el enemigo, hostigándolo, hasta alejarlo de su gón, siguió este cuadro de distribución de fuer-
base para infligirle una derrota completa y per- zas y elementos, en una maniobra de doble en-
seguir los restos de su columna, destrozándolos volvimiento, que cuida “el escalonamiento en
más, “mientras mayor fuera la distancia en que tiempo de la entrada en acción de los agrupa-
se hiciera la persecución”. Cuando Obregón mientos de combate”, el coronel Juan G. Cabral
y sus fuerzas llegaron a Estación Ortiz, sobre y sus fuerzas, el ya curtido cuarto. Batallón Irre-
la vía del ferrocarril Sudpacífico, recibió orden gular de Sonora, los ex insurgentes y guardias
del gobernador Pesqueira de no retroceder más nacionales del estado y una fracción del tercer
por la alarma que cundía en Hermosillo por Batallón Irregular de Sonora, sumando tres je-
este movimiento. La disposición de Pesqueira le fes, 30 oficiales y 360 de tropa atacarían por el
hizo “contramarchar al encuentro del enemigo frente, en dirección de norte a sur.
y librar la batalla de Santa Rosa”. Desde el poniente, sobre el flanco izquier-
Ese mismo día, las avanzadas de los federa- do del enemigo, al mando del coronel Manuel
les habían llegado hasta Estación Santa Rosa y la M. Diéguez, embestirían los cuerpos de Volun-
columna hasta Estación Maytorena. Obregón, tarios de Cananea y de Arizpe, y una fracción
en reunión con todos los jefes, ante la presen- del Cuerpo Auxiliar Federal —que tenía como
cia del gobernador Pesqueira que se trasladó a comandante al mayor Luis Bule y estaba inte-
Estación Ortiz, se inclinaron por preparar una grado por 11 oficiales y 209 de tropa—, suman-
emboscada en la hacienda de San Alejandro. La do cuatro jefes, 41 oficiales y 559 individuos de
inmovilidad del enemigo durante los días 5, 6 y tropa.
7 de mayo hizo cambiar de planes a Obregón. Por el oriente, sobre el flanco derecho de
El día 8, previo reconocimiento de las po- los federales, al mando del coronel Ramón V.
siciones federales que reanudaron su avance al Sosa, acometerían fracciones de diversos cuer-
ocupar Santa Rosa con una columna de 500 pos rurales y de guardias nacionales del estado,
hombres, Obregón volvió al campamento, se del quinto Batallón Irregular de Sonora y de
reunió con los comandantes de unidad y de- Voluntarios del Río Sonora, de Guaymas y de
cidió atacar Santa Rosa, situada al pie de una Hermosillo, el cuerpo de ex insurgentes, el Ba-
serranía agreste al poniente y cercana a cerros tallón Fieles de Huírivis, integrado por yaquis,
al oriente, es decir, estrechada por prominencias al mando del capitán primero Lino Morales, con
desiguales a los lados y sólo con desfogue libre 22 oficiales y 300 individuos de tropa, y los Vo-
337
luntarios de Mátape, haciendo un total de seis chos, que se empezó a sentir desde la mañana,
jefes, 90 oficiales y 1 090 individuos de tropa. impidió destacar tropas sobre la retaguardia de
La sección de artillería al mando del capitán Medina Barrón. Durante la noche, del 11 al 12
Maximiliano Kloss con cinco oficiales y 40 arti- de mayo, los federales se escurrieron al puerto.
lleros distribuyó nueve ametralladoras en cinco Así, la victoria completa no pudo coronar
unidades de artillería y formó una reserva con su éxito. Además, el coronel Obregón corrió
cinco más. En total, la columna se integró por riesgos: empleó todas las fuerzas a su mando en
13 jefes, 161 oficiales, 2 009 individuos de tro- el ataque a Santa Rosa, quedándose sin reservas
pa y una sección de artillería compuesta por 14 y dejó en libertad de acción al grueso de la fuer-
ametralladoras.46 za enemiga que, por error de cálculo, confusión
El ataque comenzó a las 5:00 horas del 9 o ineptitud, fue a meterse a la trampa que Obre-
de mayo de 1913, generalizándose rápido la gón tendió con la maniobra de doble envolvi-
batalla, presentándose combates en todos los miento a la vanguardia destacada en la estación
frentes. Una fuerza de caballería de 300 dra- de Santa Rosa.
gones, enviada desde Estación Maytorena por Los coroneles Obregón y Alvarado fueron
el general Medina Barrón, comandante en jefe ascendidos por el Primer Jefe del Ejército Cons-
de la columna federal para auxiliar su vanguar- titucionalista a generales brigadieres por esta
dia en Santa Rosa —fuerte en 500 hombres—, victoria. El gobernador interino Ignacio L. Pes-
fue diezmada en menos de una hora. En segui- queira, quien hacía una eficiente labor para ad-
da, Medina Barrón envió la infantería —1 500 quirir pertrechos y provisiones para los efectivos
hombres— apoyada por ocho piezas de artillería constitucionalistas, recibió despacho de general
y 12 ametralladoras, que chocó con los contin- de brigada extendido por el Primer Jefe con fe-
gentes estatales y se detuvo manteniendo el fue- cha 17 de mayo.47
go desde las 11:00 horas, colocada, como escri- A partir del 12 de mayo, los constitucio-
bió Grajales, “entre las muelas de la tenaza con nalistas sonorenses se hicieron de municiones,
que Obregón tenía ya cogida a la vanguardia en se ejercitaron y descansaron. Los federales en
Santa Rosa”. Guaymas recibieron refuerzos, incorporándo-
La interpretación del general Grajales seña- se el general de división Pedro Ojeda, quien
la que desde la tarde del día 9, la batalla se volvió asumió el mando. Éste ordenó concentrar en
una sucesión de combates, cuyo objetivo por el puerto a las fuerzas que estaban en el Yaqui
los constitucionalistas sonorenses era “desgastar y que tenían por cabecera el fuerte de Tórim
moral y materialmente a su adversario, a la vez y tomó la decisión de prepararse para avanzar
que ir estrechando el cerco de fuego estableci- con un tren blindado arreglado en los talleres
do”, mientras que el objetivo de los federales ferroviarios de Empalme, con base en góndo-
era alcanzar “una que otra posición dominante las y plataformas blindadas donde emplazó dos
del terreno para mejorar su comprometida si- cañones de 80 mm. Los federales concentrados
tuación”. De esta manera, se peleó “encarniza- en Guaymas sumaban seis mil hombres, con 16
damente, todo el día 10 y la mañana del 11”. cañones de grueso calibre y 20 ametralladoras.
Obregón, hacia las 16:00 horas del día 11, prac- El 29 de mayo la vanguardia de Ojeda
ticó un reconocimiento del campo de batalla y avanzó a Batamotal, donde hizo contacto con la
constató la precariedad de las posiciones federa- vanguardia a las órdenes del coronel Manuel M.
les, que un ataque dirigido por Diéguez en esos Diéguez, quien seguía las instrucciones del ge-
momentos sobre su artillería. La falta de cartu- neral Obregón de “hacer visibles sólo 300 hom-
bres” y de retirarse paulatinamente con margen
46
ahsdnc, Francisco A. Salido, ff. 34 y 40; Obregón,
(1960), op. cit., pp. 56-59; F. Grajales, op. cit., pp. xlii-xliv; Fer-
nando Ocaranza, op. cit., pp. 168-170; I. Almada Bay, “De regi- 47
A. Obregón, (1960), op. cit., pp. 56-64; F. Grajales,
dores porfiristas a presidentes…”, La novela de un médico, p. 745. op. cit., pp. xli-xlv.
338
para desgastar a la fuerza de Ojeda. Obregón seguía este movimiento. A las seis de la tarde el
se fue replegando sobre la vía del tren hasta es- tren blindado y la mayor parte de la caballería
tablecer el cuartel general y el campamento en volvían al campamento, quedando únicamente
Estación Moreno, a 20 kilómetros al norte de un reducido número de caballería como extre-
Estación Ortiz. Al coronel Hill, quien con su ma avanzada y cubriendo la vanguardia la in-
columna venía reparando la vía del ferrocarril, y fantería, que durante el día se había ocupado en
acampaba en Cruz de Piedra, un montículo cu- tomar posiciones. Por la noche, en todos los ce-
bierto de piedra volcánica, próximo a Batamotal rros que ocupaban encendían grandes fogatas”.
y cercano al mar, Obregón le ordenó se con- De esta manera, los federales de Ojeda lle-
centrara con su fuerza en Estación Moreno. La garon hasta Estación Ortiz. Este procedimien-
columna de Ojeda avanzó hasta Estación Ortiz, to de marcha minucioso y pausado hizo que le
“lugar donde se libró la batalla, consumándose tomara a la columna de Ojeda más de 14 días
en Santa María”. recorrer los 39 kilómetros que van de Empalme
El general Obregón a diario hacía recono- a Estación Ortiz. El 15 de junio de 1913, Obre-
cimientos de los movimientos de Ojeda. La co- gón da a conocer el plan de batalla a sus coman-
lumna federal se componía de cuatro mil hom- dantes de tropas, que en síntesis era “bloquear a
bres, 10 cañones y 12 ametralladoras. Su forma- la división federal en Ortiz, cortándole su línea
ción era la siguiente: “La extrema vanguardia, de operaciones y el acceso a los aguajes”.
compuesta de 200 dragones, marchaba a un De acuerdo con este objetivo general, el
kilómetro de la vanguardia, que la formaba el general Obregón distribuyó a los comandantes
llamado cuerpo Serranos de Juárez, en número de tropas asignándoles ocupar todos los manan-
aproximado de 600 hombres; los flanqueado- tiales y algunas prominencias, y destruir tramos
res, marchando paralelos a la vía del ferrocarril”, de la vía del ferrocarril, debiendo ser todos los
a dos kilómetros de éste, se componían de cer- movimientos nocturnos; el día 18 se haría un
ca de 200 dragones a cada lado. La vanguardia ataque demostrativo al este de Estación Ortiz,
traía de día un tren blindado con una batería de Hill —luego de participar en éste objetivo con
dos cañones de grueso calibre, dos ametrallado- Diéguez— continuará de noche hasta dar un
ras y un apoyo de 200 infantes, sus flancos los rodeo y destruir la vía férrea y las líneas tele-
protegían dos pequeños grupos de caballería. El gráficas, desde el switch (así se denomina a la
grueso de la columna venía cuatro kilómetros estación que tiene doble vía para maniobrar y
atrás y a un kilómetro de ésta, cerraba la reta- dar vía libre al tren más importante, mientras
guardia. el tren secundario permanece en la vía anexa
La marcha diaria seguía el siguiente dis- paralela a la principal) Anita al sur, dirigiéndose
positivo: “A las seis de la mañana avanzaba el luego a ocupar la hacienda de Santa María. El
mencionado tren blindado hasta la vanguar- cuartel general quedaría establecido en el ran-
dia, abriendo sus fuegos los cañones de grue- cho del Chinal (que se transcribió erróneamente
so calibre sobre todos los lugares que creían por Chimal en el capítulo del general Grajales),
ocupados por tropas nuestras. Después de un al poniente de la vía del tren. Al cumplirse las
fuego de dos horas, hacían avanzar su caballería órdenes de Obregón, quedó sitiada la división
y ésta efectuaba una minuciosa exploración, y federal en Estación Ortiz.
un cuerpo de zapadores emprendía un detenido Los combates —muy reñidos— se dan so-
reconocimiento sobre la vía, avanzando enton- bre la vía férrea al impedir los constitucionalistas
ces la vanguardia y los flanqueadores; después los desplazamientos de las fuerzas de Ojeda para
de ocupar las principales posiciones hasta el sitio romper el sitio, ya al sur, ya al norte, con excep-
explorado por la caballería y de construir ‘lobe- ción del poniente, dirección donde los federales
ras’ en las partes donde no se contaba con una toman temporalmente el rancho del Chinal y su
fortificación natural, el grueso de la columna cerro por un descuido del coronel Jesús Ochoa.
339
340
Sonora, Sinaloa, Durango, Chihuahua y Territo- Lucio Blanco, en la ciudad de México en no-
rio de la Baja California.49 viembre de 1914.51
La escala de los efectivos, de los suministros La campaña de Occidente —o segunda
y del abastecimiento se elevará, la diversidad de etapa de la campaña del Noroeste— del gene-
los perfiles laborales previos al ingreso al Ejérci- ral Obregón inició con el traslado paulatino del
to Constitucionalista, de los orígenes sociales y grueso del cuerpo del Ejército del Noroeste al
étnicos, y de las trayectorias militares y políticas norte de Sinaloa, donde sumaron victorias lue-
de los jefes, oficiales y soldados aumentará sig- go de sangrientos combates para ocupar ciuda-
nificativamente. La tendencia hacia la profesio- des como Los Mochis y Sinaloa y el puerto de
nalización se incrementará de manera fluctuan- Topolobampo —encontrando fuerte resistencia
te, pero predominará el peso de las camarillas, por parte de los federales huertistas, sobre todo
fundadas en los lazos primordiales de la sangre, en la plaza de Sinaloa, considerada inexpugna-
el matrimonio, el compadrazgo, el paisanaje, la ble por los federales, que fue tomada luego de
amistad y los negocios compartidos. tres días de lucha— y después dirigirse a Cu-
Las situaciones de peligro en la línea de liacán, para ponerle sitio y tomarla por asalto.
fuego continuarán, Obregón no dejará de hacer Obregón designó como segundo en jefe del
reconocimientos del terreno de batalla; también cuerpo del Ejército del Noroeste al general Ra-
lo hace para elevar la moral de la tropa. Obre- món F. Iturbe.
gón continuó dividiendo opiniones, atrajo a El avance a Culiacán empezó el 25 de oc-
unos, repelió a otros. tubre de 1913. El general Obregón arribó a sus
Los episodios de fricción con pares y subal- proximidades el 6 de noviembre, el día anterior
ternos vendrán marcados por la rivalidad, la sus- había llegado el grueso de la columna y los días
picacia, la envidia, el azar, la gama de las socia- 7 y 8, Obregón practicó reconocimientos del
bilidades masculinas y el machismo. Antes fue el terreno y de las posiciones. El día 8 por la tar-
episodio ocurrido con el teniente coronel Pedro de dio a conocer el plan de ataque que debía
F. Bracamonte en Naco, en abril de 1913; en- efectuarse el día 10. El día 9 federales intenta-
tonces ocurría otro con Salvador Alvarado, en ron desembarcar en Altata —el puerto próximo
agosto de 1913;50 luego sucederán con el gene- a Culiacán— por lo que se distrajeron fuerzas
ral Francisco Villa en la ciudad de Chihuahua, para impedirlo. En Estación Palmito ocurrió un
en septiembre de 1914, y con Rafael Buelna y tiroteo entre una fracción de la guarnición fede-
ral de Culiacán que rondaba las posiciones cons-
titucionalistas y fuerzas del general Hill, resul-
tando herido levemente el general Obregón en
una pierna. El ataque general se pospone para
49
A. Obregón, (1960), op. cit., pp. 73-83; F. Grajales,
op. cit., pp. liv-lv. el día 12. De acuerdocon el general Grajales, el
50
El general Alvarado asegura en agosto a Breceda, plan de Obregón es un “modelo de organización
frente al coronel Manuel Bauche Alcalde, que el general
Obregón traicionará a Carranza en septiembre de 1913, de mando, de dispositivo de fuerzas, de apoyo
descuidando el trayecto entre San Blas y Cruz de Piedra, de fuegos y aprovechamiento del terreno”. La
para que los federales lo atrapen y proclamen a Obregón
batalla que inició a las 5:00 horas del 12 de no-
Jefe Supremo de la Revolución, ofreciendo como evidencias
la reticencia de Obregón a tomar Guaymas por asalto y su viembre culminó a las 2:00 horas del día 14 en
parentesco con el general Francisco Salido, por entonces,
Jefe del Estado Mayor de la División del Yaqui del ejército 51
Obregón en manos de Villa, del 16 al 24 de septiem-
huertista, con sede en Guaymas; Alfredo Breceda, México bre de 1914, A. Obregón, ed. de 1960, pp. 199-214; para
revolucionario, t. ii, pp. 189-192; ahsdnc, Francisco A. la trama tejida por el general Lucio Blanco para capturar a
Salido, general brigadier desde el 21 de julio de 1913 por Obregón, a la altura de la Villa de Guadalupe, al salir éste
méritos en campaña, ascenso otorgado por el presidente ge- por tren hacia Orizaba, el 24 de noviembre de 1914, por las
neral Victoriano Huerta, f. 61; Jefe del Estado Mayor de fuerzas de los tenientes coroneles Juan Torres y Vidal Silva,
la División del Yaqui, del 31 de marzo de 1913 al 24 de subalternos de Blanco, según el general Obregón, op. cit., ed.
septiembre de 1913, f. 40; prefecto del distrito de Álamos, de 1960, pp. 227-230; para el enfrentamiento con Buelna,
1897-1900, f. 34, y por el periodo 1900-1911, f. 40. véase “Rafael Buelna Tenorio”, en , t. vi, p. 283.
341
una victoria completa, a pesar de la superioridad Obregón optó por el bloqueo terrestre de El general Álvaro Obregón en
Mazatlán. ah Sedena.
de los elementos materiales y la resistencia te- Mazatlán con hostigamiento intermitente para
naz de los federales huertistas. La explotación mantener inmovilizadas a las fuerzas federales,
del triunfo se realiza con una persecución de los luego de acciones de guerra terrestres y nava-
restos de la guarnición federal por cinco días en les —como dinamitar el cañonero Morelos de la
una longitud de más de 150 kilómetros, desde armada huertista— y dispone avanzar, por ins-
Culiacán a la boca del Río Piaxtla.52 trucciones del Primer Jefe a Guadalajara y a la
Entre el 20 de noviembre de 1913 y el 14 ciudad de México. Para no entorpecer el avance
de abril de 1914, casi cinco meses, no hay activi- sobre la costa del Pacífico hacia el objetivo ma-
dad bélica y los constitucionalistas se dedicaron yor, Obregón repitió la estrategia empleada para
en este periodo a “consolidar el gobierno civil bloquear Guaymas por tierra y continuar en di-
y su organización militar”, y a preparar las ope- rección al centro del país, dejando al “enemigo
raciones sobre el occidente de México, dando atrincherado en una plaza fuerte”, fijo y vigi-
prioridad al reclutamiento y entrenamiento de lado, lo que constituyó “una nueva modalidad
tropas, y al restablecimiento de la comunicación en la conducción de la guerra” en la época, que
por las vías férreas. En este contexto, por ejem- seguía la regla de campaña de “no dejar enemi-
plo, quedó integrada la Brigada de Caballería al go a retaguardia”.53
mando del general Lucio Blanco. La moral de las tropas y oficiales se man-
tuvo elevada como lo demuestran dos hechos,
derivados de la prioridad otorgada por el gene-
52
A. Obregón, (1960), op. cit., pp. 83-100; F. Grajales,
op. cit., pp. lv-lvii. F. Urquizo, op. cit., p. xxii.
53
342
ral Obregón a la protección de las vías de sumi- tirados por cuadrúpedos, por una vía de la épo-
nistro y de comunicación para que permanezcan ca de los arrieros y de las recuas, entre Ixtlán y
abiertas y seguras: restablecer la comunicación Tequila, que bordea las estribaciones del volcán
entre Sonora y Sinaloa, interrumpida entre Es- apagado Ceboruco y atraviesa Plan de Barran-
tación Maytorena y Cruz de Piedra, para que cas, serpenteando por hondonadas y cumbres.
fluyan los pertrechos de guerra, los efectivos y Esta marcha fue también una demostración de
el material rodante que se encontraba embote- la moral que campeaba entre la tropa.55
llado, y cruzar la Sierra Madre en el Territorio Tomadas las plazas de Acaponeta y Tepic
de Tepic, marchando pie a tierra o a caballo y -ésta el 15 de mayo de 1914-, el cuerpo de Ejér-
arriando carretas o carros tirados por mulas para cito del Noroeste controlaba el noroeste de Mé-
trasladar los materiales de guerra. xico, con excepción de los puertos de Guaymas
Para conectar Estación Maytorena y Cruz y Mazatlán. Dada la importancia adquirida, el
de Piedra, tomando distancia de Empalme que general Obregón da categoría de divisiones a
estaba en poder de los federales y ante “la falta las brigadas de infantería de los generales Dié-
de material para cubrir los 14 kilómetros que se- guez, Hill y Cabral, y a la de caballería del ge-
paraban ambas estaciones”, el mayor J. Lorenzo neral Blanco. Por delante del grueso del cuerpo
Gutiérrez, jefe de trenes del cuerpo del Ejérci- del Ejército del Noroeste, el general Obregón
to del Noroeste, propuso construir “tramos de destacó avanzadas con objetivos de largo alcan-
vía de un riel de largo hasta completar una sec- ce, como la del coronel Jesús Trujillo con 300
ción de 500 metros. Conectada esta sección en jinetes, con el fin de destruir tramos de la vía
Maytorena y siguiendo el trazo del desvío, se férrea Guadalajara-Colima y atraer hacia Coli-
meterían en ella las locomotoras con tanques de ma la atención de los jefes federales concentra-
agua adicionales y el material rodante disponi- dos en Guadalajara. Completada la accidentada
ble; entonces se irían levantando los tramos de travesía de la sierra, el cuerpo de Ejército del
retaguardia para colocarlos al frente; así el con- Noroeste se concentró el 26 de junio de 1914
voy avanzaría palmo a palmo hasta entroncar en en Ahualulco, Jalisco. Su general en jefe realizó
Cruz de Piedra”. Lo que se realizó en 15 días, a reconocimientos del terreno y de las posiciones
pulso, sin maquinaria apropiada para mover los y movimientos de los federales.
rieles, reuniendo un hormiguero de gente, a la En una situación apremiante, por la posi-
vista del enemigo federal y a pesar de los ataques bilidad de que Huerta envíe refuerzos a Jalisco,
que lanzó para impedirlo. Éste es un botón de luego de que el general Villa y las fuerzas de la
muestra más de la importancia que tuvieron las División del Norte se retiraron de Zacatecas ha-
vías férreas y los trenes en el desarrollo de la Re- cia el norte, Obregón decidió atacar las fuerzas
volución Mexicana y de la clara percepción que federales concentradas en Orendáin, amagando
al respecto tenían jefes, oficiales y tropa. Y en al mismo tiempo la plaza de Guadalajara por el
este caso muestra la elevada moral del contin- sur, para impedir que su guarnición participara
gente al mando de Obregón.54 en el curso de la batalla por trabarse en Oren-
La travesía de la Sierra Madre —no había dáin.
ferrocarril entre la ciudad de Tepic y San Mar- Haciendo sus movimientos de noche todas
cos, en el estado de Jalisco— que se realizó en las divisiones y fracciones del cuerpo de Ejército
la temporada de lluvias, bajo fuertes aguaceros, del Noroeste desde el 1 de julio para asegurar
con la marcha de la infantería y de la caballería y la sorpresa, la División de Caballería del general
el traslado de provisiones, pertrechos e impedi- Blanco se situó el 6 de julio de 1914 en la vía del
mentas a lomo de dos mil mulas y en 200 carros
55
Una descripción de esta travesía, hecha en sentido
contrario en mayo de 1900, que repara en la difícil topogra-
54
A. Obregón, (1960), op. cit., pp. 110-102; F. Graja- fía, en F. Ocaranza, op. cit., pp. 158-161; Obregón, (1960),
les, op. cit., lvii-lviii. op. cit., pp. 124-128; F. Grajales, op. cit., pp. lxi-lxiii.
343
ferrocarril México-Guadalajara para destruir tra- El cuerpo de Ejército del Noroeste reportó
mos de ésta, entre las estaciones de El Castillo menos de 300 bajas, entre muertos y heridos.
y La Capilla, y avanzar a la capital de Jalisco. La Sus efectivos pudieron tomar descanso hasta la
división Diéguez, reforzada con caballería, cayó tarde el día 8 de julio. Obregón, quien había
en la madrugada del día 6 sobre la retaguardia sido ascendido a general de división el 1 de julio,
de los federales concentrados en Orendáin, ais- reconoció en el parte oficial de las operaciones
lándolos de Guadalajara. El resto del cuerpo de que condujeron a las aplastantes derrotas de las
Ejército del Noroeste, al mando de su general columnas federales en Orendáin y El Castillo,
en jefe Álvaro Obregón, atacó desde el oeste a con fecha 17 de agosto de 1914, como factor
la medianoche del día 6 por un aguacero que decisivo la resistencia y el valor de los soldados
retrasó la marcha. La artillería constitucionalista del cuerpo de Ejército del Noroeste al realizar
apoyó el desalojo de los federales de los puntos la pesada travesía, en temporada de aguas, para
estratégicos del terreno y bombardea los trenes, pasar del Territorio de Tepic a Jalisco a través de
donde parte significativa de los efectivos perma- la Sierra Madre y en seguida realizar la jornada
necía alojada. En la mañana del 7 de julio, la de Orendáin a Guadalajara, para entrar en com-
columna expedicionaria del general Bernard se bate del 6 al 7 de julio sin descanso, y proseguir
desbandaba. la marcha hasta las goteras de la ciudad de Gua-
El general Obregón terminó ubicando al dalajara, siguiendo en formación para capturar
anochecer del día 7 a la vanguardia del cuerpo grandes grupos de dispersos hasta ser acuartela-
de Ejército del Noroeste en Pueblitos, en las dos el día 8 por la tarde y darles descanso.
goteras de Guadalajara, cubriendo los caminos La batalla de Orendáin, que quebró la co-
que salen a Orendáin, capturando a cientos de lumna vertebral de la División de Occidente,
federales dispersos. Durante la noche, la plaza caracterizada por la moral elevada de las tropas
de Guadalajara fue evacuada por los federales. El del cuerpo del Ejército del Noroeste que les
día 8 una columna federal de tres mil hombres permitió resistir jornadas extenuantes y por la
al mando del general José María Mier, general cooperación presta y bien sincronizada de los
en jefe de la División de Occidente, que seguía jefes y oficiales, ha sido considerada como uno
la vía férrea hacia la ciudad de México, sostuvo de los triunfos militares de mayor importancia
un reñido combate con la división del general alcanzados por el general Obregón debido a la
Blanco, en la hacienda de El Castillo, habiendo escala de los elementos y materiales de guerra
muerto el general Mier y “muchos jefes y oficia- involucrados y por sus efectos al despejar el ac-
les”, quedando la columna destruida y puesta en ceso a la ciudad de México, prioridad fijada por
dispersión. Se les capturó ocho cañones y toda el Primer Jefe Venustiano Carranza.56
la impedimenta. Para dirigirse a la capital del país, el general
En los combates sostenidos entre el 6 y el Obregón tenía antes que acabar con el riesgo
8 de julio de 1914, desde Orendáin hasta El que representan los 2 200 federales distribuidos
Castillo, a los federales se les hicieron más de en la plaza de Colima y el puerto de Manzanillo,
dos mil muertos, contándose entre éstos a 170 debido a que este número puede ser duplicado
jefes y oficiales, y el general en jefe de la División si los mandos huertistas trasladan tropas y ar-
de Occidente del ejército huertista, un número mamento desde los puertos de Guaymas o Ma-
considerable de heridos y alrededor de cinco mil zatlán. Obregón decidió iniciar las medidas para
prisioneros. Se les capturó 16 cañones de grueso avanzar al altiplano central y a la vez dirigir una
calibre y un regular número de ametralladoras, columna sobre la ciudad de Colima. El general
18 trenes y 40 locomotoras, más de cinco mil
rifles, mucho parque, mulada de artillería, caba- 56
Obregón, (1960), op. cit., pp. 129-141; F. Grajales,
op. cit., pp. lxiii-lxvii; “Nota preliminar” del Patronato…,
llada y una considerable cantidad de vestuario.
en Obregón, (1960), op. cit., p. VII; F. Urquizo, op. cit.,
pp. xxiv-xxv.
344
Obregón estableció dos agrupamientos, uno al de 40 soldados federales con el que habían topa-
mando del general Hill para activar las repara- do cerca de Estación Campos, próxima a Man-
ciones del ferrocarril Guadalajara-México y que zanillo, mismos que se declararon integrantes de
sirviera de escolta de los trabajos, y otro bajo su la División Téllez, y aseguraron que ésta había
propio mando para salir a Colima, con dos mil comenzado a desembarcar en la mañana de ese
efectivos de las fuerzas del general Cabral, del día. Ante esta situación, Obregón decidió ocu-
coronel Jesús Trujillo, del teniente coronel Lino par “una posición que le permita cerrar la única
Morales, la guerrilla de J. Cortina y 100 hom- salida existente de Manzanillo hacia Estación
bres de la escolta del cuartel ceneral, por lo que Campos”.57 El 23 de julio los federales atacaron
se puede afirmar que la columna estaba formada las posiciones constitucionalistas que resistieron
por gentes de las más fogueadas del cuerpo de con éxito. Obregón se enteró por el Primer Jefe
Ejército del Noroeste. La vanguardia la ocupaba que Huerta había dejado la Presidencia, sustitu-
un tren de reparaciones para expeditar la vía. yéndolo el licenciado Francisco Carvajal.
Viajando en ferrocarril, el 17 de julio de El general Obregón sopesó la situación y
1914, Obregón y su columna alcanzaron Zapo- tomó la misma decisión que eligió frente a Guay-
tiltic, donde dejaron los trenes y marcharon por mas y Mazatlán: establecer un bloqueo terrestre
tierra ante las amenazas de avanzadas huertistas de a Manzanillo, donde quedarían embotelladas las
volar los grandes puentes de hierro y los túneles fuerzas de Téllez y las de la guarnición por unos
que se encuentran entre Tuxpan y Colima. Des- días; para luego, seguramente, Téllez rembarcar
pués de pasar las barrancas situadas en las faldas la otrora División del Yaqui hacia Salina Cruz y
del Volcán de Colima, el 18 de julio, la columna seguir por el ferrocarril del Istmo hasta conec-
arribó a Tonila, donde por telégrafo, Obregón se tar con el ferrocarril Mexicano e incorporarse en
enteró de la evacuación de Guaymas, ocurrida el la ciudad de México. En consecuencia, Obre-
día anterior, por la División del Yaqui embarcada gón concentró las fuerzas del general Cabral en
en transportes marítimos con dirección al sur y de Estación Campos y alrededores de Manzanillo
que algunos de sus barcos habían hecho escala en para vigilar al contingente federal.
Mazatlán el mismo día con rumbo a Manzanillo. Ya estando en Guadalajara, el 26 de julio de
La posibilidad de que los federales au- 1914, el general Obregón tuvo noticia de que
mentaran los efectivos destacados en Colima y las fuerzas de caballería al mando del coronel
Manzanillo y alcanzar una superioridad numé- Miguel M. Acosta habían atacado y tomado La
rica abrumadora sobre la columna de Obregón Piedad, Michoacán, derrotando a la guarnición
podía concretarse en cuestión de horas. El 18 de compuesta por cien federales y 200 voluntarios.
julio, forzando la marcha, los constitucionalistas El día 28, Obregón estaba sobre la vía del tren
avanzaron hacia Colima, la vanguardia a cargo frente a La Piedad. El día 30 la plaza de Irapua-
de Trujillo sorprendió a la guarnición cuando to fue atacada y tomada por fuerzas del general
se embarcaba por tren a Manzanillo; trabándose Sosa y del coronel Acosta, capturándose cinco
ligero combate, los huertistas huyeron, dejando trenes abandonados por los federales. Al día si-
prisioneros, armas y municiones en poder de la guiente, 31 de julio, la vía del ferrocarril hasta
columna al mando del general Obregón. Irapuato quedó reparada y el cuartel general del
Sin demora, Obregón y una fracción de su cuerpo del Ejército del Noroeste se trasladó a
columna, consistente en 500 hombres, conti- esta población. Ahí Obregón se enteró de que
nuaron a Manzanillo, con el propósito de atacar el general Pablo González, jefe del cuerpo de
el puerto antes de que desembarquen los fede- Ejército del Noreste, se hallaba en la ciudad de
rales que vienen de Guaymas (alrededor de seis Querétaro, por lo que decidió salir para allá a
mil hombres con 30 piezas de artillería) al man-
do del general Joaquín Téllez. El 20 de julio, 57
Obregón, (1960), op. cit., pp. 143-150; F. Grajales,
Obregón y su fuerza aprehendieron a un grupo op. cit., pp. lxvii-lxx.
345
sostener una conferencia con dicho jefe sobre la la ciudad de México. El 8 de agosto, el cuartel
próxima campaña para “capturar” la ciudad de general se trasladó a Estación Salto, Hidalgo, a
México. La conferencia se celebró el 1 de agos- 60 kilómetros de la ciudad de México. El día 9,
to en Querétaro, luego ambos se comunicaron la vanguardia al mando del general Miguel M.
por telégrafo con el Primer Jefe, quien tenía su Acosta se instalaba en Teoloyucan y quedaron
cuartel general en Saltillo, Coahuila. reparadas hasta ahí la vía férrea y las líneas tele-
Obregón reportó, luego de sus conferen- gráficas. Ese mismo día, Obregón con las tro-
cias con Carranza y González, que el efectivo pas que había concentrado en Tula, Hidalgo,
del cuerpo de Ejército del Noroeste, que se mo- emprendieron su marcha a Teoloyucan, donde
vilizaba a sus órdenes inmediatas para “atacar” establecieron su campamento. El general Pablo
la capital, ascendía a 18 mil hombres de las tres González, jefe del cuerpo de Ejército del Noreste
armas, contando la artillería con 20 cañones de también estableció su campamento en Teoloyu-
grueso calibre y 28 ametralladoras. Otras tropas can, reconcentrando en ese lugar las fuerzas del
de las tres armas del cuerpo de Ejército del No- citado cuerpo de ejército. Ahí fue recibida por la
roeste habían sido destacadas recientemente en mañana del 11 de agosto una comisión integrada
Jalisco, Colima y el distrito sur de Baja Califor- por el representante del Primer Jefe en la ciudad
nia. Las fuerzas que guarnecían Sonora, Sinaloa de México, ingeniero Alfredo Robles Domín-
y el Territorio de Tepic pertenecían al cuerpo de guez, Eduardo Iturbide nombrado gobernador
Ejército del Noroeste. del Distrito Federal por el presidente Carbajal y
El avance del cuerpo de Ejército del No- miembros del cuerpo diplomático. También el
roeste a la capital siguió hasta llegar a San Juan día 11, por la noche, se incorporaron a Teoloyu-
del Río el 4 de agosto de 1914, continuando la can el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista,
reconstrucción de grandes tramos de vía férrea con su estado mayor y su escolta especial, refor-
destruidos por los federales en su repliegue a
346
zada con el cuarto Batallón de Sonora, que desde La segunda, sobre la evacuación de la pla-
Coahuila venía integrado a ella. za de la ciudad de México por el ejército fede-
El Primer Jefe, el 12 de agosto de 1914, ral y la disolución y desarme del mismo, con
autorizó verbalmente al general Obregón para 11 cláusulas, en las que se estipuló la manera
que tratara la rendición de la guarnición fede- de desarmar a las unidades del ejército fede-
ral y la ocupación de la plaza de la ciudad de ral ubicadas en el Distrito Federal, los lugares
México por el cuerpo de Ejército del Noroeste para desplegarse éstas a lo largo del ferrocarril
y al día siguiente le dirigió una comunicación de México a Puebla, “en grupos no mayores de
por escrito, aludiendo a las facultades dadas con cinco mil hombres”, y disposiciones operativas
esa fecha por la Primera Jefatura del Ejército como “conforme vayan retirándose las tropas
Constitucionalista para los arreglos relativos a la federales, las constitucionalistas ocuparán las
evacuación de la ciudad de México y rendición posiciones desocupadas por aquéllas”, un relevo
a la Primera Jefatura de las fuerzas federales y sincronizado de las tropas federales que guarne-
aquéllos a efecto de resguardar el orden en la cen el sur de la ciudad frente a los zapatistas por
capital, autorizándole nombrar al comandante las constitucionalistas, “proporcionar a los sol-
militar de la ciudad de México.58 dados los medios de llegar a sus hogares”, y que
El mismo día 12, con la autorización de “los generales, jefes y oficiales del ejército y de la
la Primera Jefatura, Obregón se trasladó a los armada quedarán a disposición del Primer Jefe
puestos avanzados del cuerpo de Ejército del de las fuerzas constitucionalistas, quien, a la en-
Noroeste ubicados entre Teoloyucan y Cuautit- trada a la capital, queda investido con el carácter
lán. Ahí, el 13 de agosto, próximos a Teoloyu- de presidente provisional de la República”. Esta
can, bajo la alameda del camino nacional, donde acta fue firmada por Obregón, Salas y Blanco.
estacionaron sus vehículos, Eduardo Iturbide, El general Lucio Blanco también estampó su
gobernador del Distrito Federal y jefe de la po- firma en esta acta por haber participado en las
licía, el general Gustavo A. Salas, representante negociaciones al lado del general Obregón. In-
del ejército, autorizado por el general en jefe del tegrantes del estado mayor del general Obregón
ejército federal Refugio Velasco, el vicealmirante fueron comisionados para recoger la artillería,
Othón P. Blanco en representación de la armada las municiones y demás pertrechos que debía
y el general de división Álvaro Obregón, jefe del dejar el ejército federal.
cuerpo de Ejército del Noroeste, en representa- El 15 de agosto de 1914, el cuerpo de
ción de la Primera Jefatura del Ejército Cons- Ejército del Noroeste hizo su entrada triunfal
titucionalista, se reunieron para negociar, hasta en la ciudad de México, “quedando consumada
levantar y firmar dos actas. la disolución del ejército federal y la victoria de
La primera acta, con tres cláusulas, rela- la armas constitucionalistas”, tomando “más de
tivas a asegurar la tranquilidad pública de la tres horas desfilar desde el Monumento a la In-
ciudad de México, precisaba la entrada del dependencia hasta el Palacio Nacional, frente a
cuerpo de Ejército del Noroeste luego de la la Plaza de la Constitución” por la aglomeración
salida de los elementos del ejército federal, de gente, escribió Obregón. El 17 de agosto,
definía la entrega de los cuerpos de policía a el general Obregón encabezó una columna del
las nuevas autoridades y garantizaba el orden Ejército del Noroeste que marchó de Palacio
a guardar por el ejército al mando de Obre- Nacional al Panteón Francés a rendir honores
gón, incluido el buen comportamiento de sus a la tumba del ex presidente Francisco I. Ma-
integrantes, misma que fue firmada por Itur- dero. El cuartel general del Cuerpo de Ejército
bide y Obregón. del Noroeste se instaló en la casa número 27 del
Paseo de Reforma.
La entrada del Primer Jefe del Ejército
58
A. Obregón, (1960), op. cit., pp. 150-158; F. Graja-
les, op. cit., p. lxxi. Constitucionalista se realizó el 20 de agosto,
347
siendo recibido por una multitud. Le acompa- Breceda, Alfredo, México revolucionario, t. ii,
ñaba la plana mayor del cuerpo de Ejército del México, inehrm, 1985.
Noroeste. Al día siguiente, 21 de agosto, Obre- Calzadíaz Barrera, Alberto, Hechos reales de la
gón partió en un tren especial a Chihuahua con revolución, t. iii, México, Patria, 1973.
su estado mayor y una escolta de 15 hombres a Crumrine, N. Ross, El Ceremonial de Pascua y
buscar mediar entre Francisco Villa jefe de la Di- la Identidad de los Mayos de Sonora (México),
visión del Norte y el ahora presidente provisio- México, Instituto Nacional Indigenista, 1974.
nal Venustiano Carranza. Aquí ocurre un punto Diccionario Histórico y Biográfico de la Revolución
de inflexión en la trayectoria militar de Álvaro Mexicana, tomo VI, México, inehrm, 1992.
Obregón, que se reanudará tres meses después, Forrest, Alan, “Army”, en Furet y Ozouf (eds.),
el 24 de noviembre de 1914, al evacuar la ciu- A Critical Dictionary of the French Revolution,
dad de México el cuerpo de Ejército del No- Cambridge y Londres, Harvard University
dirección a Córdoba, Veracruz, para jugársela Furet, Francois y Mona Ozouf (eds.), A Critical
Dictionary of the French Revolution, Cam-
con el presidente Carranza en la inminente rup-
bridge y Londres, Harvard University Press,
tura con Villa y el gobierno de la Convención.59
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59
A. Obregón, (1960), op. cit., pp. 158-168; F. Graja-
les, op. cit., pp. lxxi-lxxii. 1940.
348
Pedro Salmerón*
y cobarde”, etcétera. De entre los historiadores general Manuel W. González, quien dice de
de la generación revisionista sólo Javier Garcia- su antiguo jefe:
diego parece tener una opinión más equilibra-
da sobre nuestro personaje.1 Se le llamó cobarde y era un valiente; se le mo-
Sin embargo, un puñado de cronistas de tejó de inepto y era un gran militar y un ma-
la Revolución que sirvieron a sus órdenes de- ravilloso organizador; se le apeló “héroe de las
jaron de él una visión muy distinta de la co- derrotas” y fue un gran triunfador; se le tachó
mún, sin esperar de ello ninguna retribución, de millonario y murió pobre, sin más recur-
pues nada podía hacer don Pablo por ellos sos que su pensión de retiro; pero un día se le
cuando escribieron, porque nada pintaba en hará justicia, porque para ello lucharemos sin
la política nacional después de 1920. Al con- descanso sus amigos y subordinados y enton-
trario, defenderlo requería cierto valor, cierta ces su noble figura, viril y gallarda, iluminada
integridad que no todos poseían. Entre esos por su inmaculado patriotismo, resplandecerá
El divisionario neolonés, pocos oficiales destaca por su persistencia el entre las futuras generaciones, erguida sobre el
Pablo González, en la alto pedestal de sus méritos extraordinarios.2
habitación que le sirvió de *itam.
prisión en la Penitenciaria **Jorge Ibargüengoitia, Los relámpagos de agosto, p. 131.
de la ciudad de Monterrey. 1
Javier Garciadiego, Así fue la revolución mexicana, t. iv, 2
Alberto Morales Jiménez, Hombres de la revolución
Sinafo / inah. p. 559. mexicana: 50 semblanzas biográficas, p. 153.
351
¿Qué encontramos nosotros sobre don económico. Como tantos migrantes, entonces y
Pablo más allá de estas encontradas opiniones? ahora, González reunió algún capital que, aunado
Nacido el 5 de mayo de 1879 en Lampazos, a sus relaciones familiares, le permitieron casarse
Nuevo León, era hijo de un próspero comer- en 1907 con la señorita Carlota Miller Riojas, hija
ciante oriundo de Higueras. Como muchos de su antiguo patrón, Federico Miller, y conver-
de los jefes del Noreste, don Pablo descendía tirse en el administrador del floreciente Molino
de las viejas familias criollas de la región y te- del Carmen. Era, pues, un hombre conocido en
nía una amplia y extendida parentela entre las la región cuando en 1909 dos parientes suyos,
clases medias y las élites regionales. Por el lado don Jesús Carranza Garza y don Cesáreo Castro
de los Garza (“una antigua y ramificada fami- Villarreal, vecinos de Cuatrociénegas, acomoda-
lia descendiente de españoles puros”, dice el dos y de mediana edad, lo atrajeron a la campaña
hijo de don Pablo) estaba emparentado con la electoral de Venustiano Carranza, de la que, junto
familia Carranza Garza. También estaba em- con ellos, transitó al antirreleccionismo. Se lanzó
parentado —como Madero— con el general a la lucha armada en el Molino del Carmen con
Gerónimo Treviño. Por el lado de los Gonzá- 60 hombres, muchos de los cuales eran emplea-
lez, las relaciones de don Pablo eran también dos suyos. Posteriormente, al frente del Primer
muy extensas, contándose entre las principales Regimiento de Carabineros de Coahuila parti-
la que lo unía con su primo hermano Antonio cipó en la lucha contra la rebelión de Orozco.3
Irineo Villarreal González, nacido el mismo
año y en la misma ciudad. 3
Hasta aquí, resumidos, los datos de la ilegible bio-
Estudió la primaria en Lampazos, fue obrero grafía de don Pablo escrita por su hijo, que no contradicen
otras fuentes. Pablo González Miller, El centinela fiel del
en el Molino del Carmen, Coahuila, obrero es- constitucionalismo, Saltillo, Textos de Cultura Historiográ-
pecializado en Chihuahua y en Estados Unidos, fica, 1971, pp. 62-97 y 133-134. Véanse también una tem-
prana biografía laudatoria: José Morales Hesse, El general
donde su primo Antonio I. Villarreal lo invitó a Pablo González. Datos para la historia, 1910-1916, México,
participar en las filas del Partido Liberal Mexicano, s.e., 1916, pp. 9-11; y Sergio L. González de León, La per-
sonalidad del general Pablo González Garza hasta la toma de
del que fue al menos simpatizante y colaborador
la Ciudad de Monterrey, Monterrey, uanl, 1999, pp. 2-5.
352
Estos Carabineros de Coahuila eran una de 1913 cuando se improvisó como jefe militar
de las corporaciones de “irregulares”, forma- y aunque perdió casi todas sus primeras batallas,
das con jefes y soldados que habían participado ganó el respeto y la adhesión de sus subordina-
de uno u otro modo en la rebelión maderista, dos y aprendió las tácticas de los federales: “Pablo
que en febrero de 1913 se concentraron en la González —escribió años después uno de sus ofi-
región de Monclova, por órdenes del gober- ciales—, dirigiendo con pericia, con valor y con
nador de Coahuila, don Venustiano Carranza, acierto al contingente cada vez más reducido de
para iniciar una revolución contra el gobierno esforzados y heroicos revolucionarios, había lo-
militar de Victoriano Huerta, llegado al poder grado detener por tres meses a grandes columnas
el 18 de febrero tras dar cuartelazo contra el de escogidas tropas federales” y tomó una deci-
gobierno legítimo. En esta revolución, llamada sión “audaz, heroica y valiente que lo acredita
“constitucionalista”, don Pablo ocupó un lu- como un estratega y como lo que fue: un gran
gar muy destacado, al recibir de don Venustia- soldado”, abandonar Coahuila e iniciar una cam-
no el mando militar supremo en el noreste de paña guerrillera de Nuevo León y Tamaulipas.5
la República y facultades extraordinarias en los En esa campaña y las siguientes, don Pablo
ramos de Guerra, Gobernación y Hacienda.4 adquirió una serie de características que hicie-
Pablo González aprendió a hacer la guerra ron de él, para noviembre 1914, un hombre
regular como jefe de las fuerzas revolucionarias indispensable en los planes de Venustiano Ca-
de Coahuila en 1913. Su experiencia anterior era rranza, aunque era poco imaginativo y escasa-
la de un comandante guerrillero con muy pocas mente audaz cuando dirigía una batalla —pa-
acciones de armas en su haber, pues en la región recido en eso a los mandos federales— y carecía
en que se levantó en armas en 1911, el régimen también de ese carisma y conexión con los sol-
de Díaz cayó casi sin resistencia. Fue en el verano dados capaz de llevarlos a alturas insospechadas
de sacrificio —característica normal en muchos
4
Archivo Manuel W. González, centro de Estudios de
Historia de México carso (en adelante, amwg), carpeta 6, 5
Javier Echeverría, ¡Viva Carranza! Mis recuerdos de la
expediente 762. Revolución, México, Edición del autor, 1963, pp. 133-134.
353
354
sáreo Castro y Francisco Coss, con ocho mil podía suponerse sin temor a equivocarse que
hombres. En Veracruz, seis mil soldados de la en cualquier momento se romperían las hos-
Primera División de Oriente de Cándido Agui- tilidades, los carrancistas contaban con los 60
lar. Las divisiones Primera y Quinta (Antonio mil hombres de que atrás hablamos; unos 20
I. Villarreal y Luis Caballero) más las fuerzas mil del ejército del Noroeste (las divisiones de
de Eulalio y Luis Gutiérrez y Rafael Cepeda, Benjamín Hill, Manuel M. Diéguez y Ramón
en San Luis Potosí, Coahuila, Nuevo León y F. Iturbe, además de las fuerzas de Plutarco
Tamaulipas, de 18 mil a 20 mil hombres. La Elías Calles, en Sonora, pues otras fuerzas del
Segunda División del Noreste, del general Noroeste no se habían definido o lo habían
Francisco Murguía, con 7 500 soldados en el hecho por la Convención), además de algunos
Estado de México. Y la Segunda División del contingentes de escasa importancia numérica y
Centro (Jesús Carranza) más la División 21 no muy fogueados en otros lugares de la Re-
(Jesús Agustín Castro) y otras fuerzas en el Ist- pública y con los buques de la Armada: en el
mo y el Sureste, unos nueve mil hombres más. Golfo, los cañoneros Zaragoza y Bravo, y el
Un total de casi 70 mil hombres. De todas estas transporte Progreso, en Puerto México. En Sa-
fuerzas, únicamente la sexta División del No- lina Cruz, la escuadrilla del Pacífico compuesta
reste (unos cinco mil o seis mil hombres), del por el cañonero-transporte General Guerrero,
general Alberto Carrera Torres, tomaría parti- el vapor Jesús Carranza y el remolcador Pa-
do por la convención, recobrando su nombre cífico. Por su parte, los convencionistas tenían
original: Ejército Libertador de Tamaulipas.7 unos 45 mil hombres de la División del Norte
De todas esas fuerzas, las que estaban di- —incluidos en ella algunos contingentes que
rectamente al mando de González tenían su se le sumaron en el verano, entre los que des-
vanguardia en San Francisco del Rincón, Gua- tacaban los de Julián Medina, Pánfilo Natera y
najuato, y se extendían a lo largo de la línea Alberto Carrera Torres—, además de hasta 10
del ferrocarril hasta Pachuca, apoyados en la mil más en diversas guarniciones; hasta 30 mil
guarnición de la ciudad de México, que estaba soldados movilizables del Ejército Libertador
nominalmente a las órdenes de Álvaro Obre- del Sur y sus aliados; y unos seis mil o siete mil
gón, pero que en su mayor parte sólo obedecía en Sonora y Nayarit, leales al gobernador José
al general Lucio Blanco, que a mediados de María Maytorena y al general Rafael Buelna.
noviembre aún no decidía si inclinarse por los Los principales contingentes cuyos jefes tarda-
constitucionalistas o por la facción rival, que ron en decidirse eran la División de Caballería
se había ido formando en ese verano en torno del Noroeste, del general Lucio Blanco, y la
de Francisco Villa y Emiliano Zapata, y que se División del Sur, del general Gertrudis Sán-
legitimaba a sí misma a través de los resultados chez, dueña de Michoacán, así como contin-
de la Convención de Aguascalientes.8 gentes menores en Oaxaca y Chiapas.9
Con los campos todavía sin deslindar, El 24 de octubre, tres semanas antes de
pero cuando entre el 10 y el 14 de noviembre que se consumara la ruptura, el general Pablo
González salió de la ciudad de México con ór-
denes precisas del Primer Jefe: debía desplegar
7
Estos números y esta distribución son resultado de
un trabajo de investigación ya aprobado para su publicación sus tropas hasta el punto más cercano posible
en Mexican Studies, “La geografía del caos: un mapa de la a Aguascalientes y prepararse para enfrentar la
escisión revolucionaria (agosto-noviembre de 1914)”.
8
José C. Valadés, Historia general de la revolución previsible embestida del villismo. No conoce-
mexicana, México, Editorial del valle de México, 1988, mos sus planes pero, a juzgar por la forma en
t. ii, p. 456; Federico Cervantes, Francisco Villa y la revo-
lución, México, inehrm, 1985, pp. 357-358; Manuel W. que distribuyó a sus efectivos, así como por
González, Contra Villa. Relatos de la campaña 1914-1915, su propia experiencia, podemos afirmar que
México, Ediciones Botas, 1935, pp. 58-61; Juan Barragán,
Historia del Ejército y la revolución constitucionalista, t. ii,
pp. 131-133. 9
De mi artículo antecitado, “La geografía del caos”.
355
356
que sin duda no estaba planeado fue la rapidez En el primer párrafo del telegrama enviado
con la que esto ocurrió y lo poco que le costó a a Córdoba por el caudillo de Sonora, para su
los villistas, de modo que cualquiera que haya aprobación por el Primer Jefe destacan varios
sido el plan de Pablo González para la primera aspectos: primero, si el 16 de noviembre Obre-
etapa de la guerra, éste no pudo llevarse a la gón sugiere diferir la evacuación de la ciudad
práctica por el hundimiento de sus contingen- de México, es muy probable que efectivamente
tes en la segunda quincena de noviembre. existiera el plan que González habría expuesto
Fue entonces que cobraron preeminencia a Carranza el día anterior. De cualquier ma-
los proyectos del otro general de división del nera, no se pone en duda el abandono de la
constitucionalismo, Álvaro Obregón. De he- ciudad de México, sino el momento oportu-
cho, desde el 16 de noviembre el caudillo de no para hacerlo. Es igualmente importante la
Sonora presentó un plan general de operacio- coincidencia entre los dos divisionarios carran-
nes cuyo inicio puede hacernos pensar que sí cistas sobre lo realmente importante: los flan-
existió, al menos parcialmente, el de don Pa- cos y la frontera.
blo, pues Obregón inicia su exposición con la Aparece también la importancia del ferro-
afirmación siguiente: “Nunca he pensado ni carril del Istmo y los puertos de mar como vías
creo conveniente salir desde ahora de la capi- clave para los carrancistas y la importancia rela-
tal. Esto traería fatales consecuencias, pues se- tiva de Puebla —por lo tanto, de Veracruz— en
ría entregarla al enemigo” y Villa, no teniendo el esquema de Obregón: sólo como cebo para
necesidad de continuar su campaña sobre ella, atraer a Villa y extender sus líneas. Muy proba-
“podría libremente emprender campaña sobre blemente con ese plan de operaciones en men-
los flancos y le sería más fácil apoderarse de la te, Carranza ordenaría poco después a Gonzá-
frontera”. lez que se replegara hacia Tampico y no hacia
Por lo tanto, Obregón proponía reforzar Veracruz, dándole el mando de las fuerzas del
la ciudad de México con cuatro o cinco mil Noreste en sustitución de Villarreal, de quien
hombres, mientras González retrocedía lenta- Carranza desconfiaba, de la misma manera que
mente, sin perder contacto con la vanguardia Obregón ordenó primero a Lucio Blanco y
villista, destruyendo cada día un trecho de vía. luego a Miguel M. Acosta que la División de
“Todos nuestros movimientos deben tender a Caballería del Noroeste se reuniera en Toluca
dejar entrar a Villa a esta capital en el término con la Segunda División del Noreste, de Mur-
de cuarenta días”, tiempo suficiente para tras- guía, para que ambas fuerzas marcharan por
ladarme con todos mis elementos, por Salina tierra hacia Jalisco, donde estaba acantonada la
Cruz y Manzanillo, a Guadalajara “y tomar la división de Manuel M. Diéguez.
retaguardia de Villa”. Dos circunstancias obligaron al alto man-
Finalmente, al dejarle a Villa la capital, do carrancista —formado, de momento, por
González debería replegarse rumbo a Puebla, Carranza, González y Obregón— a modificar
donde Carranza debería establecer el cuartel los planes: la primera fue la rapidez del avance
general, con el fin de atraer a Villa hacia allá. villista hacia la capital y la escasa o nula resis-
Mientras eso ocurría, Antonio I. Villarreal de- tencia ofrecida por las fuerzas puestas a las ór-
bía reforzar las fuerzas carrancistas en el no- denes directas de Pablo González; la segunda,
reste para emprender un ataque sobre el “flan- la dudosa actitud de Lucio Blanco, pieza clave
co izquierdo” villista, en combinación con el tanto para la defensa de la ciudad de México
movimiento que Obregón debía hacer desde como para la construcción inmediata de un
Jalisco.11 núcleo carrancista en Jalisco capaz de pasar de
inmediato a la ofensiva. Por ambas razones,
11
Archivo Histórico de la Secretaría de la Defensa Nacio-
Obregón decidió evacuar de inmediato la ciu-
nal (en adelante, ahdn), expediente número xi/481.5/315,
fojas 632-633. dad de México, lo que se hizo entre el 18 y el
357
24 de noviembre, éste fue el último día que las asienta que la mayor parte de esas fuerzas se su-
avanzadas zapatistas hicieron su entrada a la ca- blevaron contra don Pablo, sin explicar cuáles
pital. Un nuevo plan de operaciones, delineado ni cuántas ni cómo;13 las restantes explicaciones
rápidamente por Obregón, sería el que daría de la facción carrancista son sumamente enre-
finalmente la victoria a los constitucionalistas.12 dadas y confusas. Y en las fuentes villistas ape-
nas se consigna el hecho en un par de líneas:
12
Sobre la influencia que la vacilante actitud de Lucio
Blanco tuvo en el abandono de los planes de campaña de 13
Barragán, Historia del Ejército..., op. cit., t. ii, pp.
Obregón, véase José C. Valadés, Historia general de la Revo- 131-133.
lución Mexicana, t. iv, p. 468. 14
Martín Luis Guzmán, Memorias de Pancho Villa, p. 699.
358
fuerzas en tales puntos, replegarme por tal do el 8 de noviembre, en que le explica que
rumbo, que las fuerzas que había en la Es- los generales Elizondo, Saucedo, Menchaca y
tación de León estuvieran en tal lugar; pero otros que están en León viven en constante
nada de esto. Pues entonces ¿a qué nos man- desacuerdo entre ellos y con Treviño, quien
daron? entre sus fuerzas tiene corporaciones de dudo-
Usted nunca supo donde estaba yo y mis sa lealtad.16
fuerzas, pues nunca nos visitó ni se dio cuen- En realidad, Pablo González estaba desa-
ta de la situación en que me encontraba.15 rrollando una campaña de maniobras políticas
en la que intentaba debilitar a los convencio-
Según el documento, desde el 5 de no- nistas y a Eulalio Gutiérrez. Es muy probable
viembre, cuando González y Elizondo se en- que, empeñado en esas maniobras —en las que
contraron con Álvaro Obregón en la Estación era bastante ducho— haya descuidado la pre-
de Cortázar, el sonorense les dio a entender paración de la campaña militar y —error im-
que estaba con la Convención y, posteriormen- perdonable— no haya advertido de sus manio-
te, durante su estancia en San Francisco del bras al jefe de sus fuerzas situadas en la extrema
Rincón, Elizondo llegó a creer que González vanguardia de su dispositivo. Así, pues, Elizon-
también estaba con la Convención. Elizondo do no estuvo seguro de la posición política de
transcribe un telegrama de don Pablo a Ca- don Pablo sino hasta el 11 o 12 de noviembre,
rranza, fechado el 11 de noviembre en Silao, por lo que permaneció en vilo hasta 48 horas
que así parece indicarlo. Un documento su- antes de ser sorprendido por la maniobra en-
mamente interesante que refleja la confusión volvente de la División del Norte. En efecto,
que reinaba en los campamentos carrancistas en respuesta al acuerdo por el que la Conven-
es un telegrama de la madre del general Jacinto ción declaraba a Carranza en rebeldía (10 de
B. Treviño a don Venustiano Carranza, fecha- noviembre), don Pablo telegrafió a Eulalio,
desde León, el día 11:
15
Publicado por Vito Alessio Robles en Excélsior en
1954. Citado por Cervantes, Francisco Villa..., op. cit., pp.
331-335. 16
ahdn, xi/481.5/96, f. 1270.
359
Desde este momento declaro rotos y sin valor La versión de don Teodoro especifica que
alguno los compromisos que pudiese haber el encuentro entre don Pablo y el presiden-
contraído con la Convención y me apresto te electo por los convencionistas fue privado
a luchar contra bandidos villistas. Salúdolo y que al salir de él, González, Elizondo, sus
afectuosamente.17 oficiales y escoltas marcharon rumbo al sur,
quedándose Elizondo en San Francisco del
Todavía, Eulalio solicitó a Pablo González Rincón mientras González proseguía rumbo
que se encontrara con él en terreno neutral (en- a Silao —y Córdoba—, “sin decirme [reclama
tre las estaciones Pedrito y Loma, posiciones Elizondo a González] lo que había acordado
más avanzadas de ambos ejércitos) para expli- ni darme ningunas instrucciones”.19
carle detalladamente la situación y su posición, Al amanecer del día 13, Elizondo recibió
y don Pablo, prosiguiendo con sus maniobras un oficio enviado por González desde Silao,
y previa autorización de don Venustiano, acep- en que le prevenía que se había acordado un
tó la invitación. González llegó hacia las 14:00 armisticio con Eulalio y le ordenaba no mo-
horas del 12 de noviembre a San Francisco del verse de sus posiciones ni destruir ningún tra-
Rincón —donde estuvo todo el tiempo pen- mo de vía “este oficio lo conservo”, precisa
diente del hilo telegráfico y no del dispositivo Elizondo. También le decía González que él
ni de las posiciones de la gente de Teodoro Eli- salía para Córdoba y que acababa de ordenar
zondo—. Durante varias horas se negociaron al general Andrés Saucedo reforzar a Elizon-
las condiciones del encuentro —viajó entre do con su brigada. Y sin embargo, no sólo no
ambas estaciones el general Elizondo—, has- llegó Saucedo a San Francisco, sino que ocu-
ta que hacia las 23:00 horas Eulalio Gutiérrez, rrió algo que muestra que el general en jefe
con Juan Cabral y otros generales, además de estaba ocupado en cuestiones políticas, que sus
reducida escolta, se presentó personalmente en órdenes eran imprecisas o que había una increí-
Estación Pedrito, donde suplicó a su antiguo ble falta de coordinación en los mandos: los
jefe que rogara a don Venustiano que se reti- generales que estaban en León —tampoco se
rara de la vida pública y que él, Gutiérrez, se precisa quién detentaba el mando en ausencia
comprometía a continuar su obra y desplazar de González—
a Villa y Zapata. Sin embargo, como explicó
al día siguiente a Manuel W. González, oficial sin respetar sus órdenes o no sé por qué, no
de toda su confianza, los planes de Eulalio para amanecieron [se refiere, al parecer, a la noche
desplazar a Villa y luego volver a llamar a don del 14 al 15], se retiraron al Sur en los trenes
Venustiano, además de desesperado y absurdo y con una máquina y una cadena destruyendo
implicaba una triple traición, en síntesis, como la vía tras de ellos, sin darme aviso, dejándo-
concluyó Manuel W., “Que el plan para ser de me cortado. y como en el armisticio había
un ranchero, creo que es demasiado ranchero”. una cláusula de que no se destruiría la vía,
Sin embargo, don Pablo fingió que accedía a la los villistas avanzaron hacia donde yo estaba,
petición de Eulalio y solicitó y obtuvo permiso copándome, sin disparar un tiro.20
para viajar a entrevistarse con Carranza, lo que
hizo en Córdoba el día 15. Al parecer, ahí se De ese modo inaudito, don Pablo perdió
debatió el plan general de operaciones contra a la Tercera División completita. Eulalio Gu-
el villismo.18 tiérrez le dio garantías personales a Elizondo y
sus oficiales, quienes se reintegrarían a las filas
carrancistas pero, de momento, se había hun-
17
González, Contra Villa, op. cit., p. 58.
dido la punta de lanza del dispositivo de don
18
González, Contra Villa, op. cit., pp. 58-61. Su ver-
sión, en su diario de campaña, 14 de noviembre, copiado y 19
Cervantes, Francisco Villa, op. cit., pp. 331-335.
certificado por él mismo en amwg, c.19, e.2745 4 f. 20
Ibid., p. 335.
360
Pablo y, sin explicaciones precisas, el resto de confuso— que Elizondo había sido copado en
las fuerzas se fueron desgranando: Alberto Ca- San Francisco del Rincón. González ordenó
rrera Torres se retiró hacia San Luis Potosí sin que las fuerzas desplegadas en León —Jacinto
combatir —sería sumamente ilustrativo contar B. Treviño y Francisco de P. Mariel— se re-
con documentación que mostrara la decisión plegaran a Silao. El 18, ya en Querétaro, don
del caudillo tamaulipeco—, abriendo un bo- Pablo se enteró del desastre sufrido por la Ter-
quete espectacular en el frente. Algunos jefes cera División, gracias a informes de oficiales
menores, situados entre los villistas y las fuer- que se pudieron reincorporar a las fuerzas de
zas que se retiraban de León hacia Silao —en Treviño.22
realidad, no pararon hasta Pachuca— se rindie- De inmediato, y ante la velocidad del
ron o dispersaron y, cuando don Pablo se dio avance villista, don Pablo ordenó el repliegue
cuenta, había perdido, sin combatir, a la mitad de todas las fuerzas hacia Querétaro —a donde
de sus 20 mil hombres. ¿Distracción? ¿Impre- ya no llegó Carrera Torres, que tomó el rumbo
visión? ¿Traición? Lo que parece es la sorpresa de San Luis Potosí, de donde marcharía, sin
total de un cuadro de mandos habituados a la definirse todavía por ninguno de los bandos, a
“defensa elástica” frente a los federales y no su región de Tula, Tamaulipas—, luego a Tula,
frente a un ejército revolucionario acostum- Hidalgo, y de ahí a Pachuca. Ahí concentró el
brado a ofensivas decididas y velocísimas. A 20 de noviembre un contingente de seis mil
Teodoro Elizondo y Pablo González les costó hombres. Las fuentes carrancistas hablan de
cara una novatada que dejó lecciones precisas a deserciones en masa, pero el único jefe que in-
quienes los vieron desplomarse.21 tentó pasarse a los villistas, el coronel Ricardo
Como explica el secretario y apologista de Ayala fue fusilado por sus propios soldados.
don Pablo, al caer la Tercera División íntegra- Lo que sí parece haber, en medio de la mayor
mente en manos del villismo, quedó desbara- confusión y de órdenes contradictorias, es la
tado el plan de campaña. Don Teodoro se vio dispersión de numerosas tropas (por ejemplo,
totalmente sorprendido, Carrera Torres aban- los hombres de Higinio Olivo se dispersaron
donó un frente que se desplomaba en medio en Actopan, antes de llegar a Pachuca, al sentir
de la mayor confusión y el resto fue la veloz re- el primer ataque villista): al menos, cuatro o
tirada hacia Pachuca, con los villistas pisándole cinco mil hombres perdió Pablo González en
los talones a un ejército en derrota. la marcha hacia Pachuca, tras haber perdido en
Guanajuato dos divisiones enteras, la Tercera
C ulmina y la Sexta.
Las fuerzas concentradas en Pachuca eran,
el desastre básicamente, contingentes huastecos, poblanos
e hidalguenses de la Novena División —Tre-
pablista
viño— y jefes como Francisco de P. Mariel, y
Don Pablo recibió las primeras noticias de es- algunos contingentes veteranos de la campaña
tos sucesos hasta el 17 de noviembre, en San del Noreste, mandados por Federico Montes,
Juan del Río, después de su rápido viaje a Mé- Pablo de la Garza y Abelardo Menchaca. Al
xico. Ahí recibió un telegrama del general Ja- pasar lista a estos contingentes, uno entiende
cinto B. Treviño —quien, al parecer, aunque muchas de las decisiones de don Pablo que po-
ningún documento lo especifica, era jefe de drían parecer incomprensibles: con excepción
las fuerzas concentradas en León—, donde le de la Tercera División, que situó a la extrema
informaba confusamente —porque todo era vanguardia para absorber el primer choque,
21
amwg, c. 19, e. 2745, 4 f. Vito Alessio Robles, La
Convención Revolucionaria de Aguascalientes, pp. 352-355 y 22
González, Contra Villa, op. cit., 64-67; Alessio, La
369; González, Contra Villa, op. cit., pp. 69-70. Convención..., op. cit., pp. 345-347.
361
don Pablo tomó personalmente el mando de sino, también, en que ya se había aprobado el
las fuerzas menos fogueadas y más inseguras de plan de campaña presentado por Obregón a
su ejército, dejando a tres de las mejores di- Carranza el 16 de noviembre, que exigía una
visiones —las de Francisco Murguía, Cesáreo importante concentración de fuerzas en el no-
Castro y Francisco Coss— en el centro del país reste de la República, cuyo mando recaería en
para que, con los 18 mil hombres de Álvaro quien en ese momento —por pocos días más—
Obregón, constituyeran el segundo escalón de seguía apareciendo como el número uno en el
defensa, el verdaderamente importante, con escalafón militar constitucionalista: el general
más de 30 mil hombres. Sin embargo, el co- de división Pablo González Garza. De hecho,
lapso del frente y las dudas sobre la lealtad de en conferencia telegráfica, Carranza instruyó
Lucio Blanco obligaron a redefinir los planes. a González para que condujese al noreste los
De hecho, mientras los contingentes de mayores elementos posibles.24
don Pablo se concentraban en Pachuca, el ge- Don Pablo comunicó sus órdenes y prepa-
neral Obregón inició la evacuación de la ciu- ró la retirada rumbo a Tampico. Durante esos
dad de México, que se realizó entre el 18 y el días recibió el refuerzo de la brigada de Fran-
24 de noviembre. Las fuerzas del Noroeste se cisco Cosío Robelo, procedente de la capital, a
concentraron en Córdoba y Orizaba. Simultá- la que, a su vez, despachó a los civiles para que
neamente, el día 23, los marines evacuaron el se reunieran con don Venustiano en Veracruz.
puerto de Veracruz, que ocupó el general Cán- Fue entonces, quizá el 25 o 26 de noviembre,
dido Aguilar. Lo que resultaba para don Pablo que realizó la junta de jefes que decidió la ruta
es que no tenía ya el cobijo de la ciudad de a seguir, algunos propusieron retirarse por el
México y se le presentaban tres posibilidades, ferrocarril de vía estrecha a Teziutlán para tras-
que fueron discutidas acaloradamente en Pa- ladarse de ahí a Veracruz y a Tampico por vía
chuca en varias juntas de jefes: la primera, que marítima, pero Mariel, apoyado por los huaste-
exigía moverse muy rápidamente antes de que cos, propuso la ruta de la sierra, alegando que
los villistas les cerraran el paso, era reunirse en el trayecto era más corto y bien conocido por
Toluca con Francisco Murguía, lo que hubiera él. A pesar de la oposición del jefe y el subjefe
dado a don Pablo el mando directo sobre más del Estado Mayor de don Pablo, Alfredo Ro-
de 13 mil hombres, a las puertas de la capi- dríguez y Manuel W. González, quienes advir-
tal. La segunda y más lógica consistía en se- tieron que el camino sería pesadísimo, se apro-
guir corriendo ante el avance villista y reunirse bó esa ruta, decidiéndose que el 29 iniciara la
con los principales contingentes carrancistas en evacuación rumbo a Apulco, a donde debía
Puebla. La tercera consistía en marchar hacia trasladarse Cosío Robelo desde Tulancingo.25
Tampico a través de las Huastecas. Pero aún no terminaban las desgracias de
Dice Juan Barragán —que estaba en Pa- Pablo González y su columna: una vez más se
chuca pero aún no tenía rango para participar olvidó la velocidad del villismo y fueron dema-
en las reuniones de jefes—, que al tomarse la siados días los que perdieron discutiendo alter-
tercera opción se condenó al ejército y se tomó nativas y preparando la evacuación de Pachu-
porque los jefes de la región “engañaron” a ca. Ya habían salido o ya estaban en Apulco la
don Pablo al contarle que el camino era exce- Brigada Blanco, con sus jefes, Andrés Saucedo
lente y podía llegarse a Tampico en diez días y Abelardo Menchaca; la Brigada Hidalgo de
con la artillería y la impedimenta.23 Sin embar- Francisco Cosío Robelo; la artillería de Manuel
go, esta decisión no se fundó solamente en el García Vigil; el general en jefe con su Estado
hecho de que la mayor parte de los contingen- Mayor y algunas otras fuerzas. Estaba lista para
tes concentrados en Pachuca eran huastecos
24
González, Contra Villa, op. cit., pp. 70-71.
23
Barragán, Historia del Ejército..., op. cit., t. ii, p. 133. 25
González, Contra Villa, op. cit., pp. 70-77.
362
363
donando artillería, automóviles, carros, mu- generales se delineó el plan de defensa frente
niciones, etc. Como había escasos elementos a la ofensiva villista —muchas cosas habían
de vida, nuestras tropas que iban en retaguar- pasado en las cuatro semanas que don Pablo
dia, sufrieron interminables privaciones y se invirtió en cruzar la sierra— y Villarreal y Ca-
perdían diariamente hombres y armamento, ballero salieron de inmediato para sus sectores.
sin más causa que el agotamiento físico de Al menos una cosa positiva para el carrancismo
los soldados, que se quedaban exhaustos en salió de la decisión de moverse a Tampico: los
el camino.27 tres mil hombres de don Pablo llegaron justo a
tiempo para contener la ofensiva villista sobre
En el camino, Pablo González pudo cons- la zona petrolera y su llave.29
tatar la fragmentación del constitucionalismo En síntesis, la primera ofensiva villista tuvo
en aquellas regiones sin acceso a las vías del tres resultados sumamente importantes, dos
ferrocarril: hacia el 13 de diciembre su van- directos y uno indirecto:
guardia fue sorprendida por fuerzas del ge-
neral Conrado Hernández Medina, a quien a) Fracasó el primer plan de campaña de los
consideraba constitucionalista. En los com- carrancistas, ante la contundente y sorpre-
bates subsiguientes fue incendiada y devasta- siva ofensiva del villismo, lo que los obligó
da la población de Molango, Hidalgo, según a un rápido rediseño de las operaciones.
reportó Hernández al secretario de Guerra de Durante esa ofensiva, los carrancistas per-
la Convención. Dos días después, la castigada dieron 17 mil hombres, la mayor parte de
columna pablista tuvo que abrirse paso a ba- los cuales se dispersaron y algunos se pasa-
lazos para arribar a la hacienda de El Higo. ron a las filas villistas.
Diversa documentación mostraba a la huasteca b) El éxito villista rediseñó el mapa militar.
potosina ensangrentada por bandas de diverso Los villistas ocuparon sucesivamente las
pelaje y condición, en la que los jefes cambia- ciudades de León, Irapuato, Celaya, Gua-
ban de bando de un día para otro y momentá- najuato y Querétaro, dominando el Bajío.
neamente parecían convencionistas los genera- Inmediatamente ocuparon Pachuca y las
les Conrado Hernández y José C. Hernández, entradas al valle de México, forzando a los
a quienes combatían con saña los carrancistas carrancistas a evacuar las ciudades de Mé-
Manuel Lárraga y otros. También la huaste- xico y Toluca.30
ca veracruzana estaba en confusa ebullición, c) Un efecto colateral de enormes resulta-
como pudo constatar don Pablo al llegar a Pá- dos sería la aparición de Álvaro Obregón
nuco, donde se enteró que la guarnición había como principal jefe militar del constitucio-
desconocido a su jefe y que diversas fracciones nalismo, frente al acelerado eclipse de la
de fuerzas combatían entre sí.28 figura de Pablo González. En efecto, el 13
Por fin, el 29 de diciembre llegaron a de diciembre, Álvaro Obregón fue desig-
Tampico los tres mil hombres de Pablo Gon- nado jefe del ejército de operaciones, con
zález. Los recibieron los generales Antonio I. mando directo sobre los principales con-
Villarreal y Luis Caballero, gobernadores de tingentes constitucionalistas.
Nuevo León y Tamaulipas. Esa misma noche
don Pablo asumió el mando de las operacio-
nes militares en el noreste y Jacinto B. Treviño,
el de la guarnición de Tampico. En junta de
27
Barragán, Historia del Ejército, op. cit., t. ii, p. 134.
Los números en González, Contra Villa, op. cit., p. 95. González, Contra Villa, op. cit., p. 126.
29
28
ahdn, XI/481.5/252, 579-582. Leonardo Pas- La ocupación de las ciudades del Bajío en Manuel
30
quel, La revolución en el estado de Veracruz, México, Talleres W. Moreno, Historia de la Revolución en Guanajuato, pp.
Gráficos de la Nación, 1972, t. ii, pp. 193-195. 133-136.
364
lles. Durante los seis meses de su régimen, la los efectivos estrictamente necesarios (50 mil
pacificación se convirtió en la tarea principal, hombres); proceder a la revisión de grados de
pues era una condición fundamental para la jefes y oficiales con un criterio bien fundado;
“reconstrucción” nacional y modernizadora no permitir que el número de éstos excediera al
que los sonorenses pretendían llevar a cabo, fijado en el cuadro de batallones y regimientos,
esto permitía lograr la legitimidad tanto inter- y conceder retiros y comisiones a aquellos jefes
na como externa y, con ello, el reconocimiento y oficiales cuyos servicios no pudieran utilizarse
norteamericano, mientras tanto no había segu- en la milicia activa.2 Una vez que el ejército
ridad para el nuevo régimen ni estabilidad en se hubiera reducido, vendría la instrucción, la
la vida política. disciplina, el servicio militar obligatorio, la or-
Calles inició la reorganización de las fuerza ganización y moralización en los cuarteles. El
militares y en junio declaró que el ejército ha- punto central era que el nuevo Estado lograra
bía aumentado en tropas, cerca de 30 mil hom- cohesionar y subordinar a las fuerzas armadas.
bres y de 1 500 los jefes y oficiales.1 El proyec- Al llegar a la Presidencia en diciembre de
to abarcaba cuatro puntos: limitar el ejército a 1920, Álvaro Obregón pretendía impulsar el
32º Batallón, Sala de crecimiento económico sobre el modelo cono-
Academias. Archivo Gráfico *fes-Acatlán-unam.
de El Nacional, inehrm. 1
El Universal, 3 junio de 1920. 2
El Universal, 19 junio de 1920.
367
cido en el noroeste del país antes de la revolu- nización del ejército se mantendría igual a la
ción. Sin embargo, el poder del gobierno tenía iniciada meses atrás en el gobierno interino de
por límites los que marcaba el ejército, cuyos Adolfo de la Huerta porque no se trataba de
jefes constituían una fuerza dominante dentro hacer reformas parciales, sino de seguir estu-
del régimen. Muchos de éstos habían surgido diando con calma las reformas definitivas.5 Ni
como caudillos al apoyar el movimiento de siquiera sobre los uniformes se había decidido
Agua Prieta. Luego controlarían grandes zonas aún, ya que los militares seguían usando de to-
del país y sus tropas generalmente acuarteladas dos los colores y de diversas formas, asimismo,
lejos de sus lugares de origen, difícilmente se se continuó impulsando la reducción de los
identificaban con la población local y obede- efectivos del ejército y del presupuesto militar.
cían ciegamente a sus jefes, lo que les daba a Con el fin de establecer quiénes debían
éstos un poder prácticamente autónomo y el permanecer y quiénes debían salir, se determi-
papel estratégico de enlace entre el gobierno nó dividir a los jefes y oficiales en tres grupos:
central y la población local. Además compar- los que tenían experiencia de campaña, prác-
tían la percepción de Obregón sobre la direc- tica de mando, éxitos militares y ascenso en
ción económica y política que debía tomar el forma aceptable; los que prestaban servicios
país, y a través de sus negocios se fusionaron efectivos pero ostentaban un grado injustifi-
rápidamente con la naciente burguesía posre- cado y tenían poca experiencia en el mando,
volucionaria. y los que sin ser propiamente militares habían
Por otra parte, el poder personal de los aprovechado los movimientos políticos para
generales los convertía en amenaza potencial otorgarse y conceder grados indebidos.6 Lo
para la estabilidad política, por lo que Obre- mismo se haría con las corporaciones, para
gón trató de comprar su fidelidad.3 Su famosa conservar sólo los cuerpos con organización
frase “no hay general que pueda resistir un ca- e “historia militar digna”. Los cuerpos serían
ñonazo de cincuenta mil pesos”, la hizo efec- examinados por una Comisión Superior Revi-
tiva en muchísimas ocasiones.4 A través de la sora de Hojas de Servicio.7 En abril de 1921
Secretaría de Guerra les dio suficientes apoyos solicitaron listas con las hojas de servicio de
para cubrir sus necesidades militares y comer- los generales, jefes y oficiales, y la opinión de
ciales. A cambio, mantuvieron la paz, garanti- sus superiores sobre los servicios en el sentido
zaron la lealtad de sus subordinados y muchos de que ésta sería la primera orientación que
se enriquecieron. La política de sobornar a sus debía tener la investigación.8
generales, dadas las circunstancias, fue eficaz a Respecto de las licencias de generales, je-
corto plazo; sin embargo, la característica de la fes y oficiales de nuevo ingreso, se les podía
situación de la década de 1920 fue la rivalidad, otorgar hasta dos meses de haberes, según se
la ambición y la venganza entre diferentes gru- estimara conveniente, y de generales, jefes y
pos de la nueva élite revolucionaria en la lucha oficiales del ejército considerado de línea se
por el poder nacional, regional o local, en un
clima de extrema violencia. 5
Archivo Personal de José Álvarez, “Correspondencia
con el general Amaro”, sin clasificación Cholula, Puebla, 23
A mediados de diciembre de 1920, des-
diciembre de 1920. En adelante, apja.
pués de la muerte del general Benjamín Hill, 6
Luis Garfias Magaña, “El ejército mexicano de 1913
secretario de Guerra, el encargado del despa- a 1938”, en El ejército y Fuerza aérea mexicanos, t.II, pp.
449-450.
cho fue el subsecretario general Enrique Es- 7
Archivo General de la Nación, Gpo.Doc Obregón-Ca-
trada, quien informó en seguida que la orga- lles, exp. 121-W-C, 5 de julio de 1921. En adelante agn.
Obregón solicito a la Secretaría de Guerra que la Comisión
se formara lo más rápido posible, quedando entre otros, los
3
Véase el trabajo de Ernest Gruening, Mexico and Its generales brigadieres Agustín Maciel, Manuel J. Celis y Gui-
Heritage. llermo Nelson.
4
Edwin Lieuwen, Mexican Militarism. The Political 8
apja, “México, circular de la Secretaría de Guerra a
Rise and Fall of Revolutionary Army, 1910-1940, pp. 64-65. Álvarez”, 28 de abril de 1921.
368
369
370
tor a Obregón, declaró en una entrevista para candidato del Partido Nacional Cooperatista a
Excélsior que sería un fracaso si se imponía un la Presidencia, lo que entorpecía una solución
candidato oficial en la próxima campaña presi- pactada al problema de la sucesión presiden-
dencial y difícilmente se podía pensar en una cial. Hasta ese momento, las reglas del juego
contienda democrática.21 Para los militares no no eran democráticas y la oposición sabía per-
era un secreto que varios de ellos pensaban le- fectamente que el triunfo sólo podía lograrse
vantarse en contra del gobierno. Al enterarse por las armas.
Obregón de que se planeaba una rebelión en
su contra, decidió esperar el levantamiento
para enfrentarlo llegado el momento; mientras
L a rebelión
tanto buscó mantener jefes leales en el norte de 1923
del país para controlar la frontera con Estados
Unidos. Ahora bien, la lealtad de los jefes mili- En diciembre de 1923 estalló una revuelta que
tares siempre era dudosa. intentaba derrocar a Obregón e impedir la pre-
La situación del país se complicaba; el sidencia a Calles, parecía repetirse la crisis de
controvertido conflicto electoral para la guber- sucesión de 1920. Este movimiento surgió en
natura en San Luis Potosí enturbiaba más el contra de la imposición y las violaciones tanto
ambiente político, ya que los candidatos Jor- a la Constitución como a la soberanía de San
ge Prieto Laurens y Aurelio Manrique recla- Luis Potosí.
maban la victoria después de unas elecciones De nuevo, la actitud del ejército fue de-
muy violentas celebradas en el mes de julio de cisiva. Las primeras tropas se levantaron en el
1923.22 Prieto Laurens buscó apoyo de Obre- oeste y el sureste del país y más de 70 por
gón y Calles, y al no obtenerlo, condujo a la ciento de ejército se vio pronto en franca
escisión del Partido Nacional Cooperatista y a rebelión en contra del gobierno. El ejército
la formación de una ala hostil al gobierno, de- contaba antes de la rebelión con 508 gene-
safió a Obregón y criticó su posición en cuan- rales, 2 758 jefes, 8 583 oficiales y 59 030 de
to a la sucesión presidencial; Obregón declaró tropa; defeccionaron 102 generales, 576 jefes,
desaparecidos los poderes de San Luis Potosí, 2 477 oficiales y 23 224 de tropa, 18 batallo-
con lo que las elecciones quedaban anuladas. nes de infantería, 28 regimientos de caballe-
De la Huerta acusó a Obregón de intervenir ría, dos batallones de infantería de marina
ilegalmente en los acontecimientos potosinos23 y algunos elementos de ese cuerpo de avia-
y manifestó su desacuerdo con los Tratados de ción.24 Al principio, el gobierno podía contar
Bucareli que finalizaron en agosto de 1923. Y con tan sólo 35 mil hombres para resistir 50
él, a su vez, fue acusado de incompetencia por mil rebeldes, pero ésta fue contrarrestada en
el gobierno en el desempeño de su cargo y se el transcurso de un mes porque las reservas
le hizo responsable de la terrible situación de del ejército fueron movilizadas.25 Se armaron
las finanzas. unas fuerzas irregulares y se buscó el apoyo de
En una discusión con Obregón, De la las fuerzas agraristas, sobre los obreros, que
Huerta criticó los tratados de Bucareli y pre- también apoyaron al gobierno.
sentó su renuncia a la Secretaría de Hacienda. La rebelión estalló el 5 de diciembre en el
En este clima, ya de ruptura con Obregón, puerto de Veracruz con Adolfo de la Huerta
De la Huerta se presentó oficialmente como a la cabeza proclamando el Plan de Veracruz,
apoyado por el general Guadalupe Sánchez.
21
Excélsior, 18 de junio de 1923.
22
Dudley Ankerson, El caudillo agrarista. Saturnino 24
Luis Monroy Durán, op. cit., p. 111.
Cedillo y la Revolución mexicana en San Luis Potosí, pp. 25
Último informe de Obregón al Congreso, Diario de
109-111. Debates, 1 de septiembre 1924, pp. 25-27, en Edwin Lieu-
23
Ibid., p. 152. wen, op. cit., p. 76.
371
Simultáneamente, en diversos lugares de la Re- secretario de Comunicaciones, había inter- Fuerzas del 5º Regimiento en
Instrucción. ah inerhm.
pública hubo necesidad de organizar diversos ceptado los teléfonos y le informó sobre los
frentes en contra de los sublevados; entre és- mensajes en que se invitaba a otros generales
tos, el oriental en los estados de Puebla, Tlax- a unirse a la rebelión.27 Obregón se trasladó de
cala, Veracruz y los estados del sureste; el occi- inmediato a la capital para organizar y dirigir
dental en el Bajío, Jalisco y Colima, Zacatecas personalmente la ofensiva. En esos momentos,
y Aguascalientes; el sur en Morelos, Guerrero, las defecciones se estaban dando por doquier y
Oaxaca y parte del Estado de México e Hi- ningún nombramiento parecía seguro; de los
dalgo.26 De los generales más connotados del generales leales a Obregón, era Joaquín Ama-
momento se adhirieron a la rebelión Cándi- ro, quien de inmediato se convirtió en uno de
do Aguilar, Salvador Alvarado, Rafael Buelna, los consejeros más importantes para organizar
Marcial Cavazos, Cesáreo Castro, Francisco los planes de las batallas principales.28 Obre-
Coss, Alfonso de la Huerta, Manuel M. Dié- gón estableció su cuartel general en Irapuato,
guez, Enrique Estrada, Ángel Flores, Manuel Guanajuato, y el 9 de diciembre le comunicó
García Vigil, Fortunato Maycotte, Antonio I. a Amaro: “Esta noche se alistarán tres cuerpos
Villarreal e Hipólito Villa. para ésa. Como yo saldré mañana muy tempra-
Obregón se encontraba en Celaya, conva-
leciente de una enfermedad, cuando fue ente- 27
Amado Aguirre, Mis memorias en campaña. Apuntes
rado de la rebelión. El general Amado Aguirre, para la historia, p. 336.
28
Informe extenso sobre la rebelión y sobre los con-
sejeros del presidente, naw, “Summerlin al secretario de
26
Luis Monroy Durán, op. cit., p. 113. Estado”, México, 22 de diciembre de 1923, R. 81-101,125.
372
no para ésa, no juzgo necesario su viaje hasta tamento de Caballería; general José Hurtado,
acá y allí podemos tratar ampliamente sobre jefe del Estado Mayor; general y doctor Enri-
plan debe desarrollarse”.29 También comisionó que Osornio, Departamento Médico Militar;
a Calles para el reclutamiento y organización general Jaime Carrillo, Estado Mayor de la Se-
de regimientos y batallones en San Luis Potosí, cretaría; general Gustavo Salinas, Departamen-
Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas.30 to de Aviación; general Abraham Carmona,
A fines de enero y principios de febrero Departamento de Artillería; Francisco de Arco,
de 1924, se lograron triunfos en Puebla y Ve- Departamento de Infantería.32
racruz, lo que permitió a Obregón trasladar
fuerzas al frente occidental y resolver la caren-
cia de caballería y lograr una gran superiori-
L a reforma
dad numérica: ocho mil contra dos mil; el 9 de militar
febrero se derrotó a los rebeldes en Ocotlán,
Jalisco, y el 13 del mismo mes en Palo Ver- Calles, al igual que Obregón, continuó con
de. La rebelión prácticamente había fracasado; el proyecto de modernización, reconstruc-
a principios de marzo sólo quedaban algunos ción económica e institucionalización política.
elementos levantados en el sureste. Esta guerra Su objetivo era liberar a México del dominio
civil mostraba todavía una enorme fuerza mili- económico extranjero, reduciendo al mínimo
tar en el nivel regional; al igual que la rebelión su injerencia en la vida nacional. Se propuso
de Agua Prieta, la delahuertista constituyó un lograr el saneamiento de las finanzas, el pre-
conflicto interno del ejército, una lucha entre supuesto y el crédito para poder desarrollar
generales por el poder político del país. la producción y explotar intensivamente los
Calles había solicitado de nuevo su se- recursos naturales.33 Para ello impulsó refor-
paración del servicio en el ejército, a fines de mas en varios niveles de manera que el Esta-
marzo de 1924, para emprender la campaña do asumiera un papel más activo y decisivo en
presidencial y como opositor a él se postuló el los asuntos económicos. Con el fin de llevar
general sinaloense Ángel Flores, a quien se cri- a cabo este proyecto era necesario, paralela-
ticó, como era de esperarse, su falta de volun- mente, modernizar, disciplinar, profesionalizar
tad en la restitución de tierras a los ejidos y se y despolitizar a las fuerzas armadas, ya que la
le señaló como “portaestandarte de la reacción rebelión delahuertista había mostrado de nue-
obstinada”.31 En realidad, la candidatura de vo las deficiencias del ejército en varios nive-
Flores le permitía a Calles dar mayor legalidad les.34 Ahora estaban dadas las condiciones para
a su candidatura y a su triunfo. Las elecciones realizar una reforma a profundidad, pues de no
se realizaron en julio de 1924 con la victoria hacerlo era posible un resquebrajamiento vio-
para Calles con 1 340 634 votos contra 250 lento del régimen. Por ello, Calles consideraba
500 para Flores. más urgente y necesaria la reforma militar que
El 1 de diciembre de 1924, Calles tomaba la reforma hacendaria.
posesión de la presidencia de la República y el
32
El Universal, 2 diciembre de 1924.
general Joaquín Amaro tenía el cargo de sub- 33
Enrique Krauze, La reconstrucción económica. His-
secretario de Guerra con la colaboración de un toria de la Revolución mexicana. Período 1924-1928, pp.
nuevo equipo: general Miguel Piña Jr., oficial 18-19.
34
Cuando estalló el movimiento delahuertisata mu-
mayor; general Andrés Figueroa, jefe el Depar- chos de los jefes de operaciones no se encontraban en sus
localidades, pues con la justificación de arreglar asuntos
29
Archivo Plutarco Elías Calles. Obregón, Álvaro, exp. oficiales prolongaban su estancia en la ciudad de México
20, inv. 5985, f. 50. En adelante apec. abandonando las jefaturas a su cargo por mucho más tiempo
30
Archivo histórico de la Secretaria de la Defensa Na- del debido. Así Obregón giró una orden en septiembre de
cional, Calles Plutarco, exp. xi/iii/1-44, t.vi, ff.150-151, 1924, donde se autorizaba una estancia que no excediera de
158, 161-162, 170 y 180. En adelante ahsdn. 10 días. Francisco Serrano, ahsdn. R. Cancelados, exp. xi/
31
Dulles, op. cit., p. 241. iii/1-243, t. iv, f. 848.
373
374
pensaba que no se podían suprimir regimien- de Aplicación Aeronáutica para formar pilotos
tos porque no serían suficientes para las jefa- y técnicos para la Fuerza Aérea Mexicana.
turas de operaciones ni éstas permitirían que
se les suprimieran algunos.39 En artillería se
habían dejado dos regimientos de campaña y
M ovimientos
uno de montaña; los demás por malas con- en las jefaturas
diciones. En la Marina y la aviación era poco
de operaciones
lo que se podía hacer a principios de 1925
por la reducción del presupuesto. Respecto militares
de la primera se anclaron varios barcos que
no procedía que estuvieran en servicio y se Amaro decidió hacer cambios en las jefaturas
suprimieron los sectores navales y el varade- de operaciones militares mediante relevos pe-
ro de Guaymas, Sonora, debido a que todos riódicos, con lo que se logró que los generales
los buques se encontraban en malas condicio- dejaran el mando de las corporaciones y tam-
nes; en la aviación, la mayoría de los pilotos bién la movilización de los batallones y regi-
se encontraba en la escuela porque carecían mientos que tenían bastante tiempo radicados
de estudios de primaria y superiores, además de en algunos puntos del país, así los desligó de
que el presupuesto no llegaba a dos millo- sus jefes, a quienes obedecían ciegamente, y
nes de pesos, por lo que hacer reparaciones provocó la ruptura de estas relaciones que a la
y comprar aparatos era imposible,40 pero dos larga debilitaron a la fuerza personal de los ge-
años después se reorganizó la Escuela Militar nerales, pues se les impedía que pudieran tras-
ladarse con los batallones y regimientos por los
que tenían preferencias.
Esto no fue fácil, ya que se afectaba a gene-
39
apec-Anexo, embajada estadounidense, informes del
agregado militar Edward Davis, c. 35, exp. 723, ff.2 y 4.
rales que tenían intereses económicos en cier-
40
act-aja, C. subsecretario de Guerra y Marina, exp. tos lugares, pero desde marzo de 1925 habían
Obregón, Álvaro, 31 de enero de 1925.
375
sido transferidos los generales Marcelo Cara- la fuerza que tuvieran algunos militares que
veo, de Durango a Chihuahua; Evaristo Pérez, fungían como intermediarios entre el gobierno
de Coahuila a Tabasco; Luis Gutiérrez, de las central y los agraristas. Los generales comanda-
Huastecas a Nuevo León; Arnulfo R. Gómez, ban dichas fuerzas y sus servicios eran todavía
de Chihuahua a Jalisco; Alejandro Mange, de necesarios. Por lo tanto, no fue posible llevar
Oaxaca a Guanajuato; Pablo Macías, de Nuevo a cabo el desarme de manera absoluta, sobre
León a Durango; Claudio Fox, de Guanajuato todo porque las condiciones políticas del go-
a Oaxaca, y Lázaro Cárdenas, de Jalisco a las bierno aún eran muy frágiles.
Huastecas.41 Durante la gestión de Amaro va- En San Luis Potosí, por ejemplo, la jefatu-
riaron de 31 a 37 las jefaturas de operaciones ra de operaciones se encontraba bajo el mando
militares, según las necesidades de reorganiza- del general Saturnino Cedillo, hombre leal al
ción, lo mismo que las jefaturas de guarnición régimen, y en su localidad no se procedió al
de 40 a 55. También se llevaron a cabo visitas desarme de los agraristas.42 En cambio en va-
de inspección en las jefaturas y sus zonas para rios pueblos de los estados de Jalisco, Puebla
conocer su funcionamiento y sus fallas. e Hidalgo, donde diversas fuerzas agraristas
no tenían capacidad de intermediación con el
376
377
otros, por el general Lázaro Cárdenas, el gene- Constitución de 1917, integrar los adelantos
ral Manuel Navarro Angulo y el cónsul general en el arte de la guerra, después de la Prime-
de México en Cuba, Luis Medina Barrón, tam- ra Guerra Mundial, y considerar los adelantos
bién generó una fuerte oposición encabezada que había realizado Francia, ya que era consi-
por el general Francisco Serrano. Este último derada la non plus de la organización militar,
mostraba su fuerza política y en esa fecha se según Amado Aguirre, coordinador de la pri-
encontraba en Berlín en una comisión militar. mera comisión.51 Existía como antecedente un
Todo lo anterior terminó en una enorme polé- proyecto de ley elaborado durante el periodo
mica entre los generales,49 la cual desató envi- del general Serrano, presentado en la Cámara
dias y generó división entre los generales que de Diputados en septiembre de 1924,52 que no
contaban con fuerza dentro del ejército, como había sido aprobado aparentemente por falta
Serrano. Pero, sobre todo, mostró que Amaro de tiempo para discutirlo.
no tenía el suficiente apoyo para implantarlo; Lo cierto es que hubo cambios notables
en efecto, si alguien podía estar interesado en en algunos aspectos y otros se mantuvieron o
que el ejército no cambiara y siguiera siendo lo variaron muy poco. Hubo cambios en los re-
que había sido hasta entonces eran los propios glamentos de organización de Infantería, Ca-
generales. Finalmente, el asunto se resolvió ha- ballería y Artillería, ajustándolos a los avances y
ciendo que el reclutamiento fuera voluntario. conocimientos más modernos. En opinión del
general Amado Aguirre, los principales puntos
378
y la cuarta, que era de 14, quedó tal cual. Las En cuanto a la Ley de Disciplina, se in-
obligaciones serían iguales a las de la primera dicaba: “El servicio de las armas exige que el
reserva, pero sólo integrarían el ejército acti- militar lleve el cumplimiento del deber hasta el
vo en caso de guerra con el extranjero.53 Las sacrificio y que anteponga el interés personal,
guardias nacionales que estaban bajo el mando la soberanía de la Nación, la lealtad a las insti-
del Poder Judicial del gobierno de los estados tuciones y el honor del ejército y de la armada
desaparecieron de la ley por ser innecesarias. La nacionales”,56 esta ley establecía cambios no-
jerarquía militar permaneció igual, definiendo tables con respecto a la anterior, por razones
específicamente las funciones en el alto mando muy conocidas y que estaban relacionadas con
de cada unidad y sus respectivos servicios. la falta de disciplina en el ejército revolucio-
La Ley Orgánica declaraba que la misión nario. Se puntualizaron las normas a las que
del ejército era “defender la integridad e in- debían ajustar su conducta los soldados, como
dependencia de la Patria, mantener el imperio la obediencia, el honor, la justicia, la moral, el
de la Constitución y de las demás leyes y pre- respeto mutuo, así como los respectivos cas-
servar el orden interno”.54 La aviación hasta tigos establecidos en la ley penal militar. En
ese momento había estado funcionando sin 1928 se creó el proyecto de ley orgánica del
reglamento legal, ya que en la antigua ley no Ministerio Público Militar y cuerpo de defen-
existía. Ahora figuraría como la quinta arma sores militares y al siguiente año el Servicio de
de la institución.55 Se reglamentó lo concer- Justicia Militar.57
niente a la fuerza aérea de Infantería, Artillería Un problema que generó discusión fue
y Caballería. el reconocimiento del tiempo de servicio
en el ejército, ya que se había establecido
53
ahunaam-aaa, doc.557, c. IV, exp. 15, ff.22-27.
54
Diario Oficial de la Federación, 15 de marzo de Diario Oficial de la Federación, 15 de marzo de 1926,
56
1926, p. 11. p. 1.
55
El ejército comprendía las siguientes armas: infante- 57
act-aja, exp. Lugo, José Inocente, marzo de 1928
ría, caballería, artillería, ingenieros y aeronáutica. y enero de 1929.
379
la creación del ejército el 19 de febrero de cuelas y aprobar los exámenes respectivos. Los
1913, por lo que nadie tenía derecho a una oficiales, después de tres años de antigüedad
antigüedad mayor, cuestión que afectaba a en cada empleo, además de aprobar los requi-
los ex federales que se encontraban en ser- sitos de la enseñanza militar. Los jefes después
vicio. Si bien había excepciones claras de de cuatro años. Los generales brigadieres y de
militares que habían servido al ejército por brigada después de una antigüedad de cinco
más de 30 años, quienes habían ingresado años en el empleo, siempre y cuando hubiera
con Madero y se habían incorporado a la Re- vacantes. Si bien se consideraba que el ejército
volución en 1913, éstos tenían a salvo sus había sido creado el 19 de febrero de 1913, la
derechos anteriores, pero la mayoría había antigüedad se consideraba para los veteranos a
participado en el régimen de Huerta y se partir del 20 de noviembre de 1910, siempre
discutía si tenían derecho a que se les con- que justificaran no haber prestado sus servicios
tara el tiempo que sirvieron al ejército. Este en contra de los principios revolucionarios; es
asunto también implicaba el problema de la decir, no haber militado en las filas del régimen
ratificación de los grados, aunque la mayoría usurpador.58
de las opiniones coincidían en que el Senado El 15 de marzo de 1926, el Congreso
no debía rectificar los nombramientos expe- promulgó las cuatro leyes del ejército. Si bien
didos por el Ejecutivo, sino sólo ratificarlos la nueva Ley Orgánica establecía cambios en
de acuerdo con un criterio legal y militar, y relación con la anterior, haciéndola más com-
de ninguna manera político. Finalmente se pleta, moderna y adecuada a las nuevas ne-
resolvió en favor de los intereses de la Re- cesidades, también es cierto que muchos de
volución. los planteamientos de estructura del ejército
La Ley de Retiros y Pensiones establecía estaban considerados en la antigua ley. Lo
dos clases de retiro: obligatorio y potestativo. fundamental era la significación misma de la
El obligatorio iba desde los 45 años para sol- reforma por varias razones: habían transcu-
dados y clases, hasta los 70 años para generales rrido 26 años desde la creación de esta ley y
de división. El potestativo se efectuaba cuando 16 del inicio de la Revolución; la mayoría; la
el militar lo solicitara, habiendo prestado por antigua ley orgánica se vinculaba con el anti-
lo menos 20 años de servicio. Además, se le guo ejército federal porfirista, que había sido
concedía un tiempo extraordinario de acuerdo derrotado por el revolucionario, y tenía un
con la fecha en que se hubieran incorporado origen distinto. En términos ideológicos y
a la Revolución. Se otorgaban pensiones que políticos, se hacía necesario marcar una rup-
iban desde 50 hasta 75 por ciento de sus habe- tura con el antiguo régimen; la nueva ley tenía
res, según el tiempo y grado, y un porcentaje mayor legitimidad para su cumplimiento por
menor para los deudos del militar en caso de ser el producto de un nuevo régimen revolu-
muerte. cionario al que había que defender y porque,
La Ley de Ascensos y Recompensas tenía además, éste estaba al servicio de un progra-
como objetivo terminar con las irregularida- ma social en el cual el gobierno y el pueblo se
des provocadas durante la Revolución, ya que identificaban. Entre 1930 y 1931 se inició un
se habían violado los procedimientos para las proceso de revisión de todas las leyes militares
promociones de la antigua ley y los grados reformadas en 1926, haciendo los ajustes per-
se habían dado por compañerismo, amistad, tinentes derivados de su aplicación.59
o porque habían participado en las batallas al
lado del vencedor. La ley indicaba que los as-
censos debían ser por antigüedad o en su de-
58
Diario Oficial, 15 de marzo de 1926, p. 8.
fecto por méritos que marcaba la ley. Desde 59
Excélsior, 7 de junio de 1930, aaa, doc.879, c. vi,
cabo a subteniente, deberían ingresar a las es- exp. 21, ff. 49-50, 15 de junio de 1931.
380
este conflicto el país se consolidó como una de cristera. Así fue posible disminuir los efectivos
las mayores potencias económicas, militares y del ejército y, por lo mismo, el presupuesto que
políticas del mundo. se destinaba a las fuerzas armadas.
En nuestro país, de manera mucho más En 1927 el total de efectivos era de 80 198
modesta, la guerra incentivó la economía, favo- hombres y en 1937 de 56 976, mientras que el
reció la industrialización y le dio un sentido de porcentaje del presupuesto federal destinado a
urgencia a lo que antes era una tarea pendiente, la milicia fue de 31.9 y 17.4 por ciento, respec-
una más de las muchas que había en el país: la tivamente.1 Nadie en su sano juicio quería re-
modernización de las fuerzas armadas. Al haber gresar a los años de plomo del delahuertismo o
tantas y en tantos rubros, el desarrollo del ejér- del escobarismo, de ahí que la disminución de
cito se relegaba indefinidamente. Era más im- efectivos se considerara muy adecuada. Así lo
portante —por ejemplo— mejorar las carreteras pensaban muchos oficiales, jefes y generales del
del país o impulsar la agricultura y la industria ejército, pero estimaban que era necesario mo-
mexicanas. La década anterior había sido de re- dernizar su equipo, instalaciones, armamento,
lativa paz, sin rebeliones castrenses como las de mejorar la educación y entrenamiento de su
Adiestramiento en la Escuela 1923, 1927 y 1929 o guerras civiles como la
de Guerra. Archivo Gráfico 1
Enrique Plasencia de la Parra, Historia y organización
de El Nacional, inehrm. *iih-unam. de las fuerzas armadas en México 1917-1937, pp. 367-376.
383
384
385
en Xalatlaco, Estado de México, su padre era minada la guerra mundial, pero poco más; en
peón de vías en la Compañía de Tranvías Eléc- 1949, el acuartelamiento fue conmutado por
tricos, cursó hasta el segundo año de primaria una mañana de insolación y ejercicios todos los
y apenas si sabía leer; ignoraba que el país esta- sábados, durante un año. El servicio ayudó a
ba en guerra.6 A los conscriptos que quedaban que los mexicanos se familiarizaran con lo que
acuartelados se procuró dotarlos de buenas hacía el ejército, conocieran sus instalaciones
instalaciones, comida, equipo e instrucción.7 y los jóvenes seleccionados se compenetraran
También se dio enorme difusión al encuadra- de la vida castrense. También para que miles
miento de los primeros conscriptos: a partir del de jóvenes conocieran otras regiones del país,
1 de marzo de 1943, cinco mil jóvenes queda- ya que de rancherías y pueblos pequeños los
ron acuartelados por un año en distintas enti- seleccionados debían viajar al lugar donde iban
dades del país; el ingreso de estos jóvenes fue a ser concentrados, ya fuese en Querétaro,
un hito en la historia del ejército nacional, pues Puebla, Monterrey o la ciudad de México, por
era el primer fruto del Servicio Militar Obliga- mencionar las ciudades más importantes en
torio y el estreno de una nueva forma de reclu- donde se concentró a los conscriptos.
tamiento, que se consideraba muy superior a la Como fue una medida que se instauró por
que existía antes.8 una emergencia, la guerra, al terminar ésta mu-
Muy diferente resultado tuvo la pretención chos entendieron que el servicio ya no tenía ra-
de dar instrucción militar a todos los varones zón de ser. No fue derogado, pero el propósito
mayores a 18 años y menores de 40, de forma de crear una forma diferente de reclutamiento
obligatoria, todos los domingos. Ni se tenía el nunca funcionó: se siguió recurriendo —inclu-
personal para hacerlo ni las instalaciones, aun so durante la guerra— al reclutamiento volun-
recurriendo a otros edificios públicos como es- tario. La resistencia al servicio obligatorio fue
cuelas o campos deportivos. Para la gran mayo- permanente. En el Archivo General de la Na-
ría de la población trabajadora, obreros, cam- ción se encuentran miles de cartas enviadas al
pesinos, artesanos o comerciantes, el domingo presidente Ávila Camacho por padres que pe-
era su único día de descanso, por ello la medida dían que su hijo fuese exceptuado del servicio,
fue enormemente impopular y contaminó los por ser indispensable para la economía familiar,
esfuerzos por implementar el Servicio Militar por ser desde tan joven cabeza de familia (pen-
Obligatorio. Un año después, el presidente semos en un país donde la ausencia del padre es
Ávila Camacho tuvo que dar marcha atrás y la norma más que la excepción), para no trun-
anunciar que la instrucción militar dominical car sus estudios, etcétera.9
era voluntaria. La modernización de una institución tan
El servicio militar con conscriptos acuarte- grande y tan diversa como el ejército debía dar-
lados por un año funcionó aun después de ter- se, para que fuese efectiva, tanto en aspectos
técnicos como tácticos, educativos, organizati-
6
Se llamaba José Ascención Negrete Nolasco, Excél- vos y de equipamiento. El más importante alia-
sior, 21 de diciembre de 1942. do de México en la guerra era Estados Unidos
7
En la prensa y archivos se puede constatar la buena
calidad de esas instalaciones. Para Guadalajara, en los cuar-
teles “Pedro Moreno” (antes llamado “Colorado”) y de “La 9
Al año siguiente de haberse implantado, el general
Luz”, Excélsior, 24 de marzo de 1943; para el Campo mili- Urquizo señalaba que ya no se permitirían los aplazamientos
tar número 1 en la ciudad de México, Excélsior, 18 de marzo que contemplaba la Ley del servicio militar en su artículo
de 1943; para las instalaciones en ciudad Ixtepec, Oaxaca, 26, pues en la práctica eran usados para evitar el servicio,
informe del ayudante del agregado militar, mayor Robert A. principalmente por estudiantes universitarios y seminaristas;
Battles, 22 de marzo de 1944, National Archives, College los primeros lo eludían gracias a que al acabar sus estudios
Park, Maryland, cerca de Washington (en adelante naw), ya no tendrían la edad apropiada para el servicio, y los se-
Record Group (rg) 319, Grupo: Records of the Army Staff gundos porque al ordenarse como ministros de un culto, la
(ras), subgrupo “Intelligence G-2”, serie “Proyect Decimal Constitución les prohibía pertenecer al ejército. Con dicha
File 1941-1945”, caja 866. medida se pretendía que los sorteados hicieran el servicio de
8
Excélsior, 1 de marzo de 1943. armas, sin excepciones. Excélsior, 7 de julio de 1943.
386
y a ese país le era indispensable la seguridad del La región del Pacífico fue la más importan-
continente, ante una eventual invasión enemi- te, ya que era el flanco débil de la defensa del He-
ga, principalmente se temía una japonesa, pues misferio Occidental y por eso se designó como
era la potencia del Eje que con mayor rapidez comandante al general Lázaro Cárdenas, quien
expandía su dominio, al sudeste asiático y al diseñó una política inteligente, aunque un tanto
área del Océano Pacífico. Por ejemplo, el plan obsesiva y prejuiciosa, que consistía en aceptar
del Estado Mayor japonés tenía contemplado la ayuda de equipo moderno de nuestros aliados
conquistar el sudeste asiático en cinco meses del norte, pero sólo si el personal que operase
y lo consiguió sólo en tres.10 Los japoneses dicho equipo fuese mexicano. El ejemplo más
podían aprovechar el área más desguarnecida relevante fue cuando el ejército estadounidense
y que hace frontera con Estados Unidos, Baja exigió la instalación de radares en Baja Califor-
California, península con muy limitada guarni- nia para prevenir un ataque japonés, los que se-
ción militar o naval, prácticamente despoblada, rían manejados por militares norteamericanos;
y a través de la cual podían incursionar al norte; como dichos sistemas acababan de ser inventa-
San Diego se había convertido en un centro dos y recién utilizados por los ejércitos de Gran
naval y aéreo de máxima importancia para los Bretaña y Estados Unidos, no había técnicos
norteamericanos. Un ataque contundente a mexicanos que supieran manejarlos. Cárdenas
ese puerto hubiera hecho palidecer las pérdidas se negó a que los militares estadounidenses ins-
que sufrieron en Pearl Harbor. De ahí que el talaran y operaran dichos equipos pero propuso
presidente Ávila Camacho estableciera dos me- que jóvenes oficiales mexicanos fueran enviados
didas novedosas en México: una nueva división a dicho país para ser entrenados y al regresar ins-
territorial del ejército y la creación de grandes talaron una estación en Punta Colnet (Baja Ca-
unidades de tropa. lifornia Norte), con equipo cedido por Estados
La división territorial militar se había limi- Unidos a nuestro país, manejado por personal
tado a la división política del país, esto es, a mexicano.12
cada estado (o territorio) de la República co- Todo ello se hizo con una enorme dosis de
rrespondía una zona militar, lo cual mostraba improvisación, que era bastante normal en la
que la principal tarea de la milicia era la segu- forma como procedía el alto mando de nuestro
ridad interna del país, amenazada, entre otras ejército (y no sólo en él). No obstante, esa po-
cosas, por el poder desmedido que adquirían lítica sirvió para que los oficiales mexicanos de
algunos gobernadores y para disminuirlo o cualquier arma o servicio pudieran familiarizar-
contrarrestarlo, el presidente en turno desig- se con el equipo y armamento más moderno, y
naba un jefe militar para dichas entidades, cuya a la vez para que México no resintiera un costo
misión principal era la de limitar o estorbar el excesivo por dicho equipo. Pero quizá lo más
poder de esos gobernadores; su labor tenía una
connotación política muy clara. En cambio, vales de Acapulco y La Paz. Acuerdo presidencial, 10 de
diciembre de 1941, en Secretaría de la Defensa Nacional,
ahora se creaban regiones militares que eng- Recopilación de acuerdos, decretos y circulares expedidos du-
lobaban varias zonas militares. La primera que rante los años de 1941 y 1942 y de leyes y reglamentos de 1942,
México, Taller Autográfico, 1943, p. 3. En 1942, la Región
se creó fue la región militar del Pacífico, que
del Pacífico contaba con 33 batallones de infantería y 11
incluía 11 entidades de la República y después regimientos de caballería, además de otras unidades de esas
se crearon la del Golfo y la del Istmo.11 mismas armas, que se estaban formando. Recopilación de
inteligencia, 12 de febrero de 1942, naw, rg 165, Grupo:
Military Intelligence Division (mid), subgrupo “Regional
10
Luis Alamillo Flores, Memorias. Luchadores ignora- File 1922-1944”, Mexico, caja 2530.
dos al lado de los grandes jefes de la Revolución mexicana, 12
Algunos de estos técnicos mexicanos fueron escogi-
México, Extemporáneos, 1976, p. 560. dos en la Escuela Superior de Ingenieros Mecánicos Elec-
11
Incluía las siguientes zonas militares: Distrito Norte tricistas del Instituto Politécnico Nacional, debido a sus
de Baja California, Distrito Sur de Baja California, Sono- conocimientos técnicos y de inglés; fueron enrolados rápi-
ra, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, damente en el ejército, ya que el ejército carecía de personal
Oaxaca, Istmo de Tehuantepec, Chiapas, y las zonas na- con esa preparación. L. Alamillo, op. cit., p. 567-572.
387
388
como parte de un proyecto de modernización práctica. Era más fácil esconder estas y otras
del ejército que le presentó Cárdenas, quien posibles deficiencias en cuarteles que sólo alo-
pasó de la región del Pacífico a encabezar la jaban un batallón o un regimiento (o incluso
Secretaría de la Defensa, fue la instauración de fracciones de los mismos), ya que el problema
grandes unidades de tropa en el ejército. Hasta se limitaba a 400 hombres y no a seis mil. Esto
ese momento las unidades básicas de tropa, en lo podemos constatar en la prensa de la época,
el aspecto táctico y administrativo, eran los re- que continuamente hablaban de “la vida en los
gimientos para las armas de caballería y artille- cuarteles” de conscriptos e infantes de línea de
ría, y los batallones para infantería e ingenieros estas divisiones, ya fuese en la ciudad de Méxi-
(zapadores). Cada una de estas unidades tenía co, Guadalajara o Puebla. Un periodista, reco-
alrededor de 400 hombres; en 1940 había 50 giendo la opinión de un jefe militar, señalaba
batallones de infantería y 40 regimientos de que la trascendencia de crear grandes unidades
caballería.16 “no solamente obedecen a necesidades de ca-
A pesar de que la Secretaría de la Defensa rácter operativo, sino también a principio de
había hecho múltiples estudios para establecer organización y de unidad de mando”.18
unidades fijas mayores, nada se había concre- Para que el ejército pudiera realizar con
tado. Sólo se formaron unidades mayores, bri- mayor libertad operaciones tácticas con estas
gadas y divisiones para combatir las rebeliones grandes unidades, ante un eventual ataque de
delahuertista y escobarista, principalmente; en una potencia extranjera, se crearon 30 cuerpos
otras palabras, eran unidades provisionales. rurales para llevar a cabo la tarea de vigilan-
Fue hasta la guerra mundial que se formaron cia interna del país, con aproximadamente 870
las divisiones. La Primera División de Infante- oficiales y 8 800 de tropa; todos ellos forma-
ría se formó en 1942 e incluía nueve batallones ban parte del ejército regular, de las armas de
de infantería, uno de zapadores, un regimiento infantería y de caballería. Lo que se hizo, en
de caballería y uno de artillería, con un total de términos generales, fue transferir a los oficia-
6 057 hombres de tropa.17 Con los conscriptos les, clases y tropa que tenían menor prepara-
del servicio militar se formaron la Segunda y ción o que estaban por llegar a la edad límite
Tercera Divisiones de Infantería. del retiro, para formar estos cuerpos rurales;
Las grandes unidades fijas eran un reto cada cuerpo tenía dos compañías de infantería
para la administración castrense: podían poner y un escuadrón de caballería; esto también fue
en evidencia si el sistema de suministro de ar- importante porque forzaba a que los oficiales
mas, uniformes, equipo, condiciones de barra- de infantería y caballería se familiarizaran con
cas y cuarteles funcionaba adecuadamente, o tácticas y estrategias de otra arma que no era la
bien, la intendencia militar que realmente fun- suya. Esta medida sirvió también para mejorar
cionaba y a la cual había que regresar era la que la moral del personal castrense con mejor pre-
proporcionaban las soldaderas (madres, espo- paración, pues al destinársele al adiestramiento
sas, novias o hermanas del soldado, y quienes le para una guerra extranjera, se les proporciona-
proporcionaban sus alimentos) y la intenden- ba mejor equipo y entrenamiento.19
cia era sólo una oficina que carecía de utilidad El adiestramiento del ejército en grandes
unidades era novedoso, pues una de las gran-
16
Cada uno de los 50 batallones tenía 450 hombres de
tropa; la caballería constaba de 40 regimientos con 390 de
tropa. Las otras armas tenían mucho menos efectivos: la ar- 18
Excélsior, 18 de marzo de 1943; ibídem, “Cómo se
tillería tenía 2 regimientos con 437 de tropa, y 2 batallones educan y viven los conscriptos de la Segunda División de
de zapadores con 385 de tropa, “Mexico combat estimate”, Infantería”, 24 de marzo de 1943.
1 de abril de 1940, naw-mid, “Regional file 1922-1944”, 19
Informe del ayudante del agregado militar, capi-
Latin America, caja 2325. tán Robert A. Battles, 27 de febrero de 1943, naw-ras,
17
Informe del ayudante del agregado militar, capitán subgrupo “Proyect Decimal File 1941-1945”, caja 866;
Robert A. Battles, 3 de marzo de 1943, naw-ras, subgrupo Informe de Inteligencia del Octavo Comando de Servicio,
“Proyect Decimal File 1941-1945”, caja 866. Dallas, 10 de febrero de 1943, ibídem.
389
390
391
oponían entorpecieran las negociaciones.25 El capital del país y después fue enviada a Puebla.
resultado final fue el envío de la Fuerza Ex- Fue el primer paso para mecanizar —aunque
pedicionaria Mexicana, mejor conocida como fuese de forma incipiente— al ejército y do-
Escuadrón 201, que participó en la Filipinas en tarlo de una unidad acorazada. En los ejérci-
contra de los japoneses; aunque tardíamente, tos modernos las unidades mecanizadas eran
pues estaba por terminar la guerra cuando el la norma y tenían un número importante de
Escuadrón 201, al mando del coronel Antonio cuerpos acorazados.28
Cárdenas Rodríguez, arribó a Manila, en mayo Durante la guerra mundial, el arma que
de 1945. más sorprendió a todos, por su utilidad en muy
El Escuadrón 201 tuvo un buen desempe- diversas misiones y por la enorme eficiencia y
ño y ello sirvió para amalgamar a la población precisión que tuvo para los ejércitos comba-
mexicana en el proyecto de mejoras y moder- tientes, fue la aviación. De ahí que todos los
nización del ejército y fuerza aérea mexicanos. países buscaran mejorar su fuerza aérea. Se tra-
Aunque el envío de un escuadrón aéreo siem- taba de una arma que requería una excelente
pre se consideró una contribución simbólica preparación técnica de pilotos y mecánicos, por
(para ser justos hay que decir que Estados Uni- lo cual las autoridades mexicanas enviaron a un
dos también hubiera considerado simbólica la buen número de éstos a prepararse en Estados
fuerza terrestre antes propuesta, como también Unidos. Era el arma que, proporcionalmente al
consideró así la fuerza expedicionaria brasileña número de su personal, más oficiales entrenaba
de 25 mil hombres), mostró a los aliados de fuera de México y por la cercanía geográfica
las Naciones Unidas la voluntad del país para y la excelencia de sus instalaciones, personal y
contribuir decididamente en el esfuerzo béli- aviones, Estados Unidos era el país ideal.
co y así, al terminar la guerra, México tendría Antes de la guerra, entre 1926 y 1942,
derecho a participar como país victorioso en la sólo se entrenaron 34 oficiales de la fuerza aérea
construcción de un nuevo orden mundial.26 mexicana en ese país, mientras que entre 1942
Otra de las grandes unidades creadas du- y 1943 lo hicieron 45.29 Los aviones con los
rante la guerra y que tuvo gran importancia que se entrenaban eran estadounidenses, por lo
por ser la primera en su tipo en México fue la cual también era natural que México requiriese
brigada motomecanizada, formada por equipo modelos similares para su fuerza aérea. Bajo el
llegado de Estados Unidos, utilizando créditos paraguas del programa de Préstamos y Arrien-
del Acuerdo de Préstamos y Arriendos. Incluía dos México recibió nuevos aviones que contri-
11 tanques ligeros, nueve carros blindados de buyeron a modernizar la flota de la fuerza aérea
reconocimiento, 16 motocicletas, 188 camio- mexicana, aunque esta transferencia no estuvo
nes de carga, 215 ametralladoras y 14 morte- exenta de problemas, pues algunos de los avio-
ros; el total de tropa de la brigada era de 1 155 nes que llegaban tenían desperfectos que en
hombres.27 Durante un tiempo estuvo en la ocasiones los hacían prácticamente inservibles.30
25
Cuando los aspectos que más importaban a ambos de esa brigada, capitán Robert E. Battes, asistente del agre-
gobiernos fueron resueltos, la negociación pasó al ámbito gado militar, 5 agosto de 1943, naw-ras, subgrupo “In-
de la secretaría de la Defensa Nacional. George Messersmith telligence G-2”, serie “Proyect Decimal File 1941-1945”,
al general R. L. Walsh, cuartel general de la Fuerza Aérea de caja 868; Battles, 9 de marzo de 1943, ibídem; Informe de
Estados Unidos, D.F., 23 de enero de 1945, raw, rg 59, Inteligencia militar, 7 de abril de 1943, naw-mid, “Regio-
Records of the Department of State (rds), subgrupo “Pro- nal file 1922-1944” Mexico, caja 2511.
yect Decimal File 1945-1949”, caja 5060, 812.20/1-2345. 28
Según Wager la brigada mecanizada fue tan nove-
26
B. Torres, op. cit., p. 150. dosa e importante, que no hubo una unidad similar en las
27
El general Cristóbal Guzmán Cárdenas, cuando era fuerzas armadas hasta la década de 1970, op. cit., p. 197.
agregado militar en Washington, aprovechó ese puesto para 29
Informe de Inteligencia militar, Fort Sam Hous-
tramitar las solicitudes de este equipo para México, incluso ton, 6 de mayo de 1943, naw-ras, subgrupo “Intelligence
tradujo los manuales de las distintas piezas de artillería que G-2”, serie “Proyect Decimal File 1941-1945”, caja 881.
fueron enviadas a nuestro país. Después dejó el puesto ya 30
El Agregado Aéreo inspeccionó 12 aviones L-6 y
que, convenientemente, había sido designado comandante concluyó que por el estado en que llegaron resultaban in-
392
393
hospitalaria de las fuerzas armadas, con capaci- ya no tenía marcha atrás. La educación de la
dad para mil camas.34 En 1947 se creó el Banco tropa, oficiales y jefes había mejorado notable-
del Ejército y de la Armada, y poco después mente.37 Las probabilidades de una rebelión
se reformó la Ley de Seguro de Vida Militar, castrense o de un golpe de Estado apoyado por
el cual ampliaba los horizontes de seguridad los militares eran mínimas; el poder político
social del personal castrense. Se incrementa- omnímodo del ejército había desaparecido; si
ron los préstamos hipotecarios y comenzaron a en 1917 el ramo militar del presupuesto re-
construirse zonas residenciales para generales, presentaba 69 por ciemto del total, en 1952
jefes y oficiales, especialmente en los alrededo- era sólo de 7.2 por ciento. Sin embargo, una
res del Campo Militar número Uno.35 de las grandes deficiencias del ejército no ha-
Una forma simbólica de mostrar que el ejér- bía podido solucionarse y era un problema que
cito se modernizaba fue el cambio de nombre: afectaba a todo el personal de la institución: el
antes su nombre oficial era el de “ejército nacio- número tan alto de generales y coroneles con
nal” sin indicar que era mexicano. En 1948 por respecto a la tropa que tenía el ejército.
decreto presidencial, Miguel Alemán lo cambió En 1943 existía un general por cada 100
por el que sigue teniendo actualmente Ejército soldados y tres de cada cuatro batallones o re-
Mexicano. En los considerandos del decreto se gimientos eran comandados por un general,
indica que el nombre que tenía era ambiguo, cuando lo ideal es que el puesto fuese para un
pues se podía confundir con el chileno o el in- coronel (como sucede en la actualidad). Esto
glés, por decir. Lo curioso es que por décadas hacía que a decenas de coroneles se les dieran
no se hubiesen percatado de tal confusión, que comisiones militares inferiores a la categoría
resulta obvia. En realidad, más allá de evitar ese de su grado. Y esto sucedía con toda la cadena
error al darle un nombre más apropiado al ejérci- de mando, lo cual afectaba la moral de todo el
to, en ese tiempo la palabra “nacional” se podía personal castrense. La promoción de jóvenes
asociar a los regímenes que habían ocasionado oficiales, preparados en el Colegio Militar y la
la hecatombe mundial: el fascismo, el nazismo y Escuela Superior de Guerra, entre otras, fue
el imperialismo japonés. Además, y también en una política que siguieron Lázaro Cárdenas,
un afán por distanciarse lo más posible de esas Ávila Camacho y Miguel Alemán. Poco a poco
ideologías, durante el alemanismo comenzó a nuevas generaciones de oficiales fueron ocu-
tomar fuerza la teoría de la mexicanidad, como pando los puestos militares más importantes,
una afirmación nacionalista pero sin el odio a lo aunque los viejos generales que hicieron la Re-
extranjero, una especie de nacionalismo light.36 volución seguían ocupando puestos de mando,
Por supuesto que quedaba mucho por ha- sobre todo comandancias de zona militar.
cer para que México tuviese unas fuerzas ar- Para 1945, por ejemplo, los miembros de la
madas más profesionales, pero para la década generación de graduados del Colegio Militar de
de los cincuenta el camino trazado parecía que 1920 ya tenían el grado de coroneles y para 1950
ya ocupaban destacados puestos en la adminis-
34
Jesús de León Toral, Miguel A. Sánchez Lamego, tración castrense.38 En cambio, para este último
Guillermo Mendoza Vallejo, Luis Garfias Magaña y Leopol-
año, la mayor parte de los generales revoluciona-
do Martínez Caraza, El ejército y fuerza aéreo mexicanos, vol.
2, p. 497. rios habían muerto o estaban retirados. De cual-
35
T. Medin, op. cit., p. 64. quier forma, este proceso era demasiado lento y
36
También se decía que debido a la Revolución, el
ejército era una fusión de distintas faccciones, por lo cual para “acelerar” ese cambio generacional, Alemán
la denominación “ejército nacional” era la adecuada, pero encontró una solución heterodoxa: concedió un
al haber desaparecido esa circunstancia, era necesario un
nombre más adecuado al papel de México en el concierto
de las naciones. El decreto fue firmado el 22 de septiembre 37
Ibid., p. 377.
de 1948 y publicado varios días después, Diario Oficial de la 38
Arturo Sánchez Gutiérrez, “Los militares en la déca-
Federación, 29 de septiembre de 1948. E. Plasencia, Histo- da de 1950”, Revista Mexicana de Sociología, vol. 50, núm.
ria y organización..., op. cit., p. 362. 3, julio-septiembre de 1988, p. 279.
394
número excesivo de ascensos a los grado de co- (coord.), Entre la guerra y la estabilidad polí-
ronel y superiores, muchos de ellos contrarios a tica. El México de los 40, México, conacul-
la ley de ascensos vigente. Sólo por la irregulari- ta-Grijalbo, 1990.
dad de no cumplir con el tiempo mínimo en el Plasencia de la Parra, Enrique, Historia y or-
grado que era de cinco años se han contabiliza- ganización de las fuerzas armadas en México
do 173 casos.39 Por un lado, estas promociones 1917-1937, México, unam, 2010.
contribuyeron a que militares mejor preparados , “Las infanterías invisibles: mexicanos
y más jóvenes alcanzaran los grados indispensa- en la segunda guerra mundial”, Historia
bles para acceder a puestos militares importantes Mexicana, vol. lii, núm. 4, abril-junio de
pero, por otro lado, empeoraron el problema del 2003.
exceso de generales; el ejército seguía teniendo Sánchez Gutiérrez, Arturo, “Los militares en
alrededor de 50 mil efectivos de tropa, mientras la década de 1950”, Revista Mexicana de So-
que el número de generales aumentó notoria- ciología, vol. 50, núm. 3, julio-septiembre de
El estado de guerra
y el E scuadrón 201
Elmy Lemus*
Por ello, tan pronto como tomaba el poder, del fuero militar y suprimir el recurso de ampa-
Ávila Camacho comenzaba el famoso discurso ro contra fallos de tribunales militares.2
sobre la unidad nacional: “Una reflexión pa- Finalmente, era necesario el crecimiento
triótica disolverá todo motivo de discordia y económico del país, pero para lograrlo era im-
exaltará el deber imperativo de todo mexicano prescindible limar asperezas con Estados Uni-
de convertirse en un factor de construcción y dos. Afortunadamente, el vecino país del norte
de confianza mutua”.1 La centralización del también estaba interesado en entablar relacio-
poder tenía muchas aristas y, sin duda, una de nes cordiales con América Latina. Ya en agos-
ellas era la relación con el ejército. El nuevo to de 1939, el gobierno estadounidense había
presidente de la República decidió eliminar el invitado a los altos mandos de los ejércitos
sector militar del entonces Partido de la Re- de Uruguay, Colombia, Perú, Bolivia, Pana-
volución Mexicana, supeditando las actividades má, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Santo
políticas de los miembros del Ejército Mexica- Domingo, Argentina, Chile, Brasil, Paraguay,
no al sector popular. Asimismo, el Poder Eje- Cuba, El Salvador, Nicaragua, Ecuador, Vene-
cutivo decidió aumentar las penas por delitos zuela, Haití y México a participar en una gira
El Escuadrón embarcando
en el “Ferry” que los condujo *Doctorante en uam-Azcapotzalco.
de Pittsburg a San Francisco, 1
Discurso de toma de protesta de Manuel Ávila Cama- 2
José Luis Piñeyro, “Las fuerzas armadas en la tran-
California. ah Sedena. cho, 1 de diciembre de 1940. sición política de México”, p. 169.
397
por sus principales instalaciones, con el propó- convenio de reclamaciones por el que nuestro
sito de dar a conocer los últimos adelantos en país se comprometió a pagar un total de 40 mi-
armamento y, a decir de Francisco Urquizo, sa- llones de dólares por todas las demandas nor-
ber cuál sería la posición de América Latina en teamericanas, por el concepto de “actos guber-
el caso de que Estados Unidos participase en la namentales ocurridos entre 1927 y 1940”.10
Segunda Guerra Mundial.3 Cuando en diciembre de 1941, Estados
Urquizo, como representante del Ejército Unidos declaró la guerra al Eje, el secretario de
Mexicano, declaró: “México, ante la presencia Relaciones Exteriores, Ezequiel Padilla, anun-
de la guerra que llegara hasta América, res- ció: “Cualquiera agresión en contra de aalgu-
pondería absolutamente respaldando la demo- na de las naciones del hemisferio será juzgada
cracia. La guerra nos encontraría unidos ante por nuestro país como una agresión en contra
un enemigo común”.4 Aunque el veterano de de su propia soberanía”.11 Si bien nuestro país
la Revolución pone énfasis en que su discur- todavía decía mantenerse neutral, el Ejecutivo
so fue improvisado y no respondía a una po- promulgaría, 20 días después, un decreto que
sición oficial, lo cierto es que México mostró permitía el tránsito por México, con fines de
muy pronto que se mantendría en favor de las seguridad nacional, de las fuerzas militares per-
democracias. En 1940, durante la conferencia tenecientes a otro país americano.
de La Habana, los representantes mexicanos Aquel año de 1942 parecía de buen au-
manifestaron que nuestro país apoyaría a Es- gurio y, por tanto, la declaración de guerra al
tados Unidos en la defensa hemisférica.5 Casi Eje el 28 de mayo parecía una consecuencia
un año después, el 1 de abril de 1941, el go- lógica.12 Si bien Ávila Camacho había adver-
bierno mexicano incautó nueve barcos italia- tido: “Nuestro papel en la actual contienda
nos y uno alemán que se encontraban en las no habrá de consistir en acciones de guerra
costas de Veracruz y Tamaulipas,6 imitando en extra continentales, para las que no estamos
este sentido las incautaciones hechas por el go- preparados”,13 al interior del país, la noticia ge-
bierno de Estados Unidos a los países del Eje.7 neraba incertidumbre, pues ¿en qué consistiría
La política del buen vecino comenzó a rendir el estado de guerra? ¿Implicaría realmente la
frutos cuando el 15 de julio México firmó un acción armada en contra de nuestro país?
primer arreglo comercial con Estados Unidos,8 En perspectiva, encontramos que el esta-
mismo que se convertiría el 23 de diciembre do de guerra tuvo efectos muy diversos para el
de 1942 en un tratado de comercio bilateral.9 Estado mexicano. Por una parte, fungió como
Asimismo, se lograría dar fin al conflicto por estrategia para afianzar el control interno del
la expropiación petrolera de 1938, a través del país. Por ejemplo, al iniciar el estado de gue-
rra, Ávila Camacho decretó la suspensión de las
3
Francisco L. Urquizo, 3 de Diana, p. 40. garantías individuales que, aunque excluía la li-
4
Ibid., p. 41. bertad de prensa, daba al gobierno cierto mar-
5
Delia Salazar, “Soldados mexicanos en el frente”,
Historias, núm. 40, p. 86. gen de maniobra en la represión de los grupos
6
I Informe presidencial de Manuel Ávila Camacho, 1
de septiembre de 1941, p. 14. 10
II Informe presidencial de Manuel Ávila Camacho, 1
7
Pastora Rodríguez, “La prensa nacional frente a la de septiembre de 1942, p. 102.
intervención de México en la segunda guerra mundial”, 11
El Universal, 8 de diciembre de 1941, p. 1.
p. 282. 12
La declaración de guerra fue consecuencia del ataque
8
I Informe presidencial de Manuel Ávila Camacho, loc. a los barcos Potrero del Llano y Faja de Oro.
cit., p. 13. Adicionalmente, también fueron atacados los barcos
9
En dicho tratado se reducían tarifas arancelarias en Tuxpan, Las Choapas, Oaxaca, Amatlán y Juan Casiano,
ambos países; Estados Unidos garantizaba el abasto de im- cinco de los cuales habían sido incautados a los italianos en
portantes materias primas como hule y henequén, mientras 1941. Véase Óscar Zavala, La participación de México en la
que México se beneficiaba de productos cuya industria Segunda Guerra Mundial, p. 115-117.
todavía no producía como automóviles y tractores. Véase 13
“Discurso del presidente Manuel Ávila Camacho in-
Blanca Torres, México en la segunda guerra mundial, p. formando que México declara la guerra a las potencias del
160-161. Eje”.
398
399
moderna de combate”.22 En fin, era evidente por ejemplo, el reclutamiento era práctica-
que México aprovechaba el conflicto interna- mente forzoso, se obligaba a los jóvenes a
cional para fomentar su desarrollo económico asistir diariamente y cuando alguno faltaba,
y militar. se le castigaba con más horas de marcha y
No obstante, la relación con Estados entrenamiento físico; si reincidía, entonces
Unidos se vio afectada cuando el presidente era encarcelado. En consecuencia, algunas
nombró a Lázaro Cárdenas comandante de comunidades del estado de Guerrero, así
la Región Militar del Pacífico y, posterior- como de Michoacán y Morelos decidieron
mente, secretario de la Defensa Nacional. organizarse y oponerse, mediante el uso de
Pese a la formación de la Comisión de De- las armas, al reclutamiento.25
fensa, el ex presidente muy pronto mostró Por otra parte, el gobernador de Zaca-
recelo ante la ayuda norteamericana, dejando tecas, general de división Pánfilo Natera,
claro que no permitiría la entrada del ejército proponía al presidente prohibir a la prensa
estadounidense en nuestro país. De hecho, el hacer cualquier publicación “alarmante” so-
nombramiento de Cárdenas parece eviden- bre la participación de México en la guerra,
ciar el propósito de Ávila Camacho de man- pues en ese estado de la República los padres
tener la soberanía mexicana, conociendo de de familia escondían a sus hijos para que no
antemano que nadie cumpliría mejor dicha cumplieran con su servicio militar.26 Ante
labor que el ex presidente michoacano. Se- esta situación, Ávila Camacho hizo publicar
gún los informes de la embajada de Estados un reglamento para la aplicación de la men-
Unidos en nuestro país, Cárdenas deseaba cionada ley, recordando a sus comandantes
que México enviase un regimiento de al me- de zona que el reclutamiento era voluntario
nos 200 mil hombres a los distintos frentes y no debía implicar castigos físicos de ningún
de guerra.23 Aunque el informe no pasa de tipo.27
ser un mero rumor, lo cierto es que Cárdenas En todo caso, el servicio militar tampoco
prefería que, llegado el momento, México significaba que México enviaría a sus jóve-
actuase de forma independiente en la guerra nes al frente de guerra; al respecto, el presi-
y no supeditado al gobierno norteamericano. dente Ávila Camacho seguía sin mostrar una
Inclusive, en mayo de 1943 expresaba a Ávila postura clara y solamente se valía de frases
Camacho que debía ser cuidadoso en todos retóricas para refrendar su compromiso con
los arreglos firmados con Estados Unidos y Estados Unidos. Por ejemplo, el 16 de no-
advertía: “Si Estados Unidos no facilita nues- viembre de 1943, en la clausura de las con-
tro desarrollo industrial, México debe prepa- ferencias en la Escuela Superior de Guerra,
rarse para que al finalizar la guerra establezca el presidente declaró: “Nuestro Ejército irá a
con el Continente Europeo un intercambio donde quiera que lo reclamen sus deberes”.28
de petróleo por maquinaria”.24 Sin duda, esta ambigüedad ocasionó la mo-
Otra de las consecuencias de la parti- lestia de algunos políticos norteamericanos
cipación de México en la Segunda Guerra
25
naw-1940-1944, exp. 812.20/421, 812.00/32101.
Mundial fue el decreto presidencial del 3
Véase agn, “Investigaciones Políticas y Sociales”, caja 91,
de agosto de 1942 que hacía efectiva la Ley exp. 3. Estos informes demuestran además el poco conocimien-
del Servicio Militar Nacional —promulgada to que tenía la población rural sobre la guerra; cuando un
militar preguntó irónicamente a un campesino cuál sería su
desde 1940—. Para desgracia de Ávila Cama- reacción si llegaran los japoneses, el hombre respondió que
cho, el servicio militar ocasionaría diversos los atendería e incluso les daría de comer.
26
agn, “Presidentes, Manuel Ávila Camacho”, exp.
problemas al interior del país. En Acapulco, 161.1/81 El presidente Ávila Camacho respondió a esta
solicitud recordando al gobernador que no se limitaría la
22
naw-19040-1944, exp. 812.20141/2. libertad de prensa.
23
naw-1940-1944, exp. 812.2222/24 27
naw-1940-1944, exp. 812.2222/25.
24
Lázaro Cárdenas, Obras, t. II, p. 112. 28
L. Cárdenas, op. cit., p. 112.
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por el presidente de la República, el ex pre- haber.74 Algunos de ellos, quienes probable- Elementos del Escuadrón 201
desfilando en la población de
sidente Lázaro Cárdenas y el secretario de la mente desconocían la diferencia, solicitaron su Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Defensa Nacional, Francisco L. Urquizo.72 En baja o retiro del ejército, que a largo plazo oca- Archivo Gráfico de
El Nacional, inehrm.
dicha recepción, el presidente Ávila Camacho sionó que sus ingresos permanecieran idénticos
los nombró “héroes” y advirtió que pasarían a pesar del proceso inflacionario del país.75 La
a la “historia épica de nuestro pueblo, como otra opción, sin embargo, tampoco era desea-
testimonio guerrero de la generación actual”.73 ble. El Escuadrón 201 sería incorporado a Ve-
De nueva cuenta, el discurso oficial con- racruz y el salario de sus integrantes igualado
trastó con la experiencia de los miembros del al del resto de la tropa mexicana, finalizando
Escuadrón 201. Algunos de los sobrevivientes con ello la paga en dólares.76 Por tal motivo, no
han relatado que mientras desempeñaban su pocos de los veteranos del Escuadrón 201 de-
trabajo en la guerra y durante el trayecto de re- cidieron comenzar a trabajar en las aerolíneas
greso a México recibieron una serie de halagos comerciales de nuestro país. Para los familiares
que de alguna forma les hicieron tener altas ex- de los combatientes muertos en la guerra, el
pectativas sobre las recompensas que recibirían cobro de las pensiones se convirtió en un calva-
por haber estado en combate. En realidad, el rio burocrático; la madre del capitán segundo
Escuadrón 201 fue reincorporado al Ejército Pablo Luis Rivas Martínez tuvo que recurrir al
Mexicano, a sus miembros se les otorgó ascen- mismo Ávila Camacho quien, en julio de 1946,
so al grado inmediato y se les ofreció la licencia
ilimitada del ejército con 100 por ciento de su
74
Interview with Carlos Garduño, p. 59. Véase agn,
“Presidentes, Manuel Ávila Camacho”, exp. 161.1/81.
72
Excélsior, 19 de noviembre de 1945, p. 1. 75
Interview with Gilberto de la Rosa, p. 34.
73
Excélsior, 19 de noviembre de 1945, p. 1. 76
Interview with Julio Cal y Mayor, p. 14.
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408
A rchivos
H emerografía
1940-1944. National Archives, Washington. Re-
cord Group 59, Department of State “Mexico Revista del Ejército y Fuerza Aérea (1944-1945)
internal affairs”, 1940-1944. (Micropelícula en Excélsior (1943-1945)
la biblioteca de El Colegio de México). (naw) El Universal (1943-1945)
La Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana raciones, dijo: “La nación entera se une con-
fue la unidad encargada de llevar la representa- migo para lamentar profundamente el hecho
ción de nuestras fuerzas armadas al Teatro de de que un grupo de grandes estados, por una
Guerra del Pacífico, en defensa de la democra- circunstancia y otra, hayan recurrido a la lucha
cia y de los derechos humanos, como se dijo armada… Ante el estado de guerra existente el
en aquella temporalidad. Esta unidad estuvo gobierno que presido declara su resolución de
compuesta por elementos de la Fuerza Aérea permanecer neutral en la contienda…”.1
y del mismo ejército. Hoy hacemos esta reseña En la Unión Americana se recelaba sobre
como un homenaje a esos hombres que lleva- el “peligro mexicano” en ese tiempo, y hubo
ron el lábaro patrio allende los mares. mucha preocupación en ambos países por una
guerra de nervios, pero la actitud de Cárdenas
M éxico rumbo con su antifascismo y la política del buen ve-
cino controlaron la crisis.2 Con el paso de los
a la guerra … meses, la relación de Washington con México
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412
Integrantes del Escuadrón 201 México iría a la guerra. En ese instante se de- El presidente compareció ante el Congre-
e instructores norteamericanos.
sató una propaganda de convencimiento para so de la Unión el 28 de ese mes e informó las
Archivo Gráfico de El
Nacional, inehrm. ingresar al conflicto.8 Efectivamente, el barco- razones que motivaron su decisión a declarar
tanque Faja de Oro evadió varios acosos de el estado de guerra en contra del Eje Berlín-
submarinos, pero el 20 de mayo a las 20:12 Roma-Tokio, a partir del 22 de mayo de ese
horas fue torpedeado en el estrecho de Florida. mismo año de 1942. Solicitó además la con-
“Como el Faja de Oro no se hunde es cañonea- validación del decreto. Entre otras cosas dijo:
do sin piedad por el sumergible, mueren nueve “Estas palabras, ‘estado de guerra’ han dado
de los 37 tripulantes […]”.9 lugar a interpretaciones tan imprevistas que es
El día 22 se dio a conocer a la opinión menester precisar detalladamente su alcance.
pública este triste suceso y el ejecutivo ese Desde luego, hay que eliminar todo motivo de
mismo día convocó a sus ministros a un con- confusión. El estado de guerra es la guerra. Sí,
sejo. A las 22 horas se conoció la noticia de la la guerra, con todas sus consecuencias [...]”.10
decisión: se convocaría a sesión extraordinaria Un día después, los diarios nacionales pu-
al Congreso para declarar el estado de guerra blicaron que el presidente envió el 28 tres ini-
contra el Eje. ciativas al Congreso de la Unión. La primera es
la declaración del estado de guerra; la segunda
es la suspensión de garantías constitucionales
8
José Luis Ortiz Garza, op. cit., pp. 180-183.
9
Mario Moya Palencia, op. cit., p. 20. 10
José Rogelio Álvarez, op. cit.
413
y, por último, el otorgamiento de facultades claro que México se defendería con sus pro-
extraordinarias. El Congreso aprobó las tres pias fuerzas en caso de una agresión japonesa
iniciativas y el 1 de junio expidió los decretos a Baja California, y que realizaría los estudios
correspondientes.11 El paso final se había dado, necesarios para su protección. Asimismo, evitó
México estaba en guerra. La reacción nacional que tropas estadounidenses penetraran a Mé-
fue de estupor y desconcierto, por ello el pri- xico y se instalaran en bases ubicadas en terri-
mer mandatario decidió actuar. torio nacional; además, se encargó de que el
La noche del 3 de junio, el presidente invi- material de guerra que entrara a México fuera
tó al pueblo a participar en la unidad nacional operado exclusivamente por mexicanos y ya no
a través de un mensaje radiofónico dirigido a saldría del país.13 Finalmente, exigió de manera
toda la nación. En éste explicaba y justificaba comedida, pero enérgica a Estados Unidos de
la entrada a la guerra como una respuesta a los América a que terminara con “[…] toda refe-
agravios del Eje al hundir nuestras naves y no rencia a la compra, ocupación o conquista, de
contestar el ultimátum. La entrada a la guerra la península de Baja California”.14
era la guerra total. El Ejército Mexicano velaría Más tarde, el 1 de septiembre de 1942,
la defensa del territorio nacional y el resto de la Cárdenas, ya con el cargo de secretario de la
población debería sumar su esfuerzo a la “gran Defensa Nacional, dirigió el esfuerzo de guerra
batalla de la producción”, por ello pedía el mexicano.
mandatario a los comerciantes, profesionistas, De manera simultánea se movilizó a la ju-
obreros, agricultores y a todos los mexicanos ventud al aplicarse la Ley del Servicio Militar
su honestidad y esfuerzo en la guerra.12 Obligatorio para los jóvenes de 18 años, quie-
Días después, el 14 de junio, México fir- nes tendrían que prestar servicio por un año en
maba el Pacto de las Naciones Unidas y se con- filas y al término del mismo pasar a la reserva.
vertía en aliado de Estados Unidos de América, Por otra parte, ya con el establecimiento
el tradicional enemigo, lo que causó sorpresa de la Comisión México-Norteamericana de
en la opinión pública, que tardó en asimilar la Defensa Conjunta se definió la colaboración
situación. militar entre ambos estados. Por medio de ésta
se adquirió material de guerra como tanques,
414
Mercante. Entre otras medidas se artillaron rales, unidades de artillería de costa y baterías
puertos y sitios estratégicos.15 fijas y unidades especiales.16
Para cumplir estas misiones asignadas, el Con esta reorganización se esperaba satis-
Ejército Mexicano fue motivo de una reorga- facer las necesidades de la nación en caso de
nización total por parte del general Cárdenas, una agresión proveniente del exterior.
quien determinó que a partir del 1 de enero Por otra parte, la Secretaría de la Defensa
de 1943 se reorganizaría de la siguiente mane- Nacional también fue sujeta a una reorganiza-
ra: liberar al instituto armado de los servicios ción significativa, a fines de 1942, como una
de policía que tenía encomendados en el in- consecuencia del ingreso de México al con-
terior del país, con la creación de 30 cuerpos flicto, con el fin de que respondiera adecuada-
de guardia regional, que después cambiaron mente a las necesidades de la política de guerra
su nombre por el de defensa rurales; se crea- para la defensa nacional, por lo que se emitió
ron dos divisiones de infantería integradas por el instructivo y anexo respectivo a dicha reor-
conscriptos del Servicio Militar Nacional, se ganización.17
continuó con la unificación de la doctrina de En estos trabajos se observó la necesidad
guerra y la preparación del personal conforme de contar con un organismo que fuera un auxi-
a las necesidades del momento, además del liar y colaborador inmediato del alto mando del
fortalecimiento del Servicio de Intendencia; Ejército Mexicano, para coordinar los trabajos
se crearon unidades modernas como una Di- de la propia Secretaría, así como al ejército y
visión de Infantería y siete brigadas (cinco de al arma de aeronáutica militar (posteriormen-
infantería, una de caballería y una motomeca- te elevada a Fuerza Aérea Mexicana en 1944);
nizada), así como pequeñas unidades de ame-
tralladoras y cañones, dotadas con armamento 16
Circular No. 68, del 5 de diciembre de 1942, emi-
tida por el Jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional,
moderno. Además, se contó con 20 batallones general brigadier Tomás Sánchez Hernández, en Sedena,
de infantería, 19 regimientos de caballería, 30 Recopilación de acuerdos, decretos y circulares expedidos du-
rante los años de 1941 y 1942 y de leyes y reglamentos de 1942,
cuerpos de guardias regionales o de defensa ru-
pp. 82-83.
17
Sedena, Recopilación de acuerdos, decretos y circula-
José Rogelio Álvarez, op. cit.
15
res…, pp. 99-105.
415
por esta razón, Cárdenas ordenó la creación rías de Gobernación, de la Defensa Nacional y
del Estado Mayor de la Defensa Nacional, el a la de Marina su implantación.20
15 de enero de 1943, organismo que lo auxilió Con las medidas anteriores, se crearon
en estos años en la dirección de la guerra.18 también, además de la Región Militar del Pa-
Con estas medidas tomadas por el secreta- cífico, las regiones militares del Istmo21 y la del
rio de la Defensa Nacional, Lázaro Cárdenas, Golfo de México,22 con las zonas militares y
se disminuyeron paulatinamente las excesivas navales de sus jurisdicciones supeditadas a los
funciones que le habían sido asignadas al Es- cuarteles generales de dichas regiones. De esta
tado Mayor Presidencial en 1942 y comenzó manera, la Armada de México quedó subordi-
a ser la Secretaría de la Defensa Nacional el eje nada de manera operativa a la Secretaría de la
rector para dirigir la política militar de México Defensa Nacional.
en el esfuerzo de guerra que se realizaba. Una medida significativa fue la autori-
Otra medida tendiente a preparar al país zación para que ciudadanos mexicanos que
para la defensa nacional fue que el gobierno vivían en los distintos países de América pu-
creó al Consejo Supremo de Defensa Nacio- dieran, sin perder su ciudadanía, prestar sus
nal; toda vez que consideró que, además de servicios civiles o militares durante el tiempo
organizar y preparar a las fuerzas armadas, así en que durara la guerra a los gobiernos o ejér-
como los planes militares respectivos, era ne- citos de los países en los que residieran, pero
cesario crear un plan general de defensa na- siempre en favor de la causa de las Naciones
cional, que encauzara las diferentes acciones Unidas.23 Este decreto permitió el ingreso de
sociales, políticas, económicas y militares. El miles de mexicanos en el ejército estadouni-
gobierno deseaba mantener una completa ar- dense y su envío a los frentes de guerra.
monía en los distintos ramos de la administra-
ción pública y de los sectores sociales y priva-
dos, por lo que se emitió el 17 de septiembre
M éxico
de 1942 la ley que creó al Consejo Supremo a la ofensiva :
de Defensa Nacional, este organismo sería un
el E scuadrón 201
colaborador del Poder Ejecutivo de la Nación
en lo concerniente a la defensa del país. Esta- El primer paso a la ofensiva mexicana se dio
ría presidido por el Presidente de la República cuando en enero de 1943, México y Estados
e integrado por representantes de los pode- Unidos de América firmaron un convenio por
res Legislativo y Judicial de la Federación, así el cual los residentes de cada país tendrían que
como por representantes de los sectores obre- prestar servicio militar. A lo largo del conflic-
ro, campesino, profesional, comercial, indus- to, más de 15 mil mexicanos tomaron parte en
trial, minero, bancario y de los elementos que la guerra en el ejército estadounidense bajo la
por sus conocimientos, aptitudes o activida- bandera norteamericana. 24
des el Ejecutivo federal convocara.19
Por seguridad de la nación y de manera
20
“Decreto emitido por el Presidente Manuel Ávila
preventiva, se instauró también el Servicio de
Camacho para instituir el Servicio de Protección de la po-
Protección de la población civil contra agresio- blación civil contra las agresiones aéreas”, emitido el 15 de
nes aéreas, por lo que se ordenó a las secreta- abril de 1942, en Sedena, Recopilación de acuerdos, decretos
y circulares…, pp. 18-21.
21
“Acuerdo presidencial del 15 de octubre de 1942,
firmado por el General de División Subsecretario del Ramo,
18
Sedena, El Estado Mayor de la Defensa Nacional: Francisco L. Urquizo”, Ibid., p. 98.
Origen, evolución y heráldica, pp. 54-55. 22
Ibid., p. 99.
19
Ley del Consejo Supremo de la Defensa Nacional, 17 23
“Decreto emitido por el Presidente Manuel Ávila
de septiembre de 1942, en Senado de la República, Docu- Camacho el 23 de noviembre de 1942”, Ibid., pp. 29-30.
mentos Históricos Constitucionales de las Fuerzas Armadas 24
Héctor Aguilar Camín y Lorenzo Meyer, A la som-
Mexicanas, t. iii, pp. 457-458. bra de la Revolución Mexicana, p. 227.
416
Bandera Ejército Mexicano y El otro paso de la ofensiva mexicana contra Defensa Nacional, general Lázaro Cárdenas,
Fuerza Aérea Expedicionaria, las potencias nazifascistas y en favor de los alia- decidieron que ya era tiempo de que una par-
1944. Museo Nacional
de Historia. dos conocidos ya como Naciones Unidas fue el te integrante de las fuerzas armadas mexicanas
envío de un escuadrón aéreo al frente de guerra. participara directamente en los frentes de com-
En 1944, el presidente de la República, bate para representar a nuestro país y así con-
Manuel Ávila Camacho, y el secretario de la tribuir al triunfo de las democracias.
417
El 21 de julio de ese año, el Escuadrón 201 denas Rodríguez como comandante del grupo
pasó revista de entrada en el Campo Aéreo de de perfeccionamiento. Al término del entrena-
Balbuena y fue revistado por el primer mandata- miento parcial, después de varias semanas de
rio y su secretario de Defensa. Tres días después, gran esfuerzo y trabajo intenso, todo el perso-
los 300 elementos, llamados popularmente con nal fue concentrado en la Base Aérea de Poca-
cariño aguiluchos del 201, con la denominación tello, Idaho, y después fue a Greenville, Texas,
de Grupo de Perfeccionamiento de Aeronáu- en donde completó su curso de entrenamiento
tica salieron del país rumbo a Randolph Field, en la base de Majors Field.
Texas, a un curso de especialización.25 Se anunció oficialmente que el 19 de fe-
Mientras los aviadores mexicanos se perfec- brero de 1945, el Escuadrón 201 terminaba
cionaban en la Unión Americana, el encargado su entrenamiento. Por ello, el presidente Ávila
del Poder Ejecutivo de la Nación compareció Camacho ordenó al general de división Fran-
ante el Senado de la República para solicitar cisco L. Urquizo, subsecretario de la Defensa
autorización y enviar tropas al frente de guerra, Nacional, que abanderara la unidad que lleva-
diciendo que “por modesta que fuera numéri- ría nuestra enseña tricolor al frente de combate
camente esa cooperación, su alcance simbólico y la regresara a México, quizá rasgada por las
sería muy grande”. 26 El Senado autorizó al pre- balas enemigas, pero intacta en su honor.27
sidente el envío del Escuadrón 201. La bandera hecha especialmente para el Es-
Terminados todos los trámites legales y cuadrón 201 estaba confeccionada en raso de
con su entrenamiento a punto de terminar, seda, de dos vistas y con corbata (posteriormen-
el 201 —como representante del Ejército te se le agregaron las condecoraciones); con la
Mexicano— estaba listo para salir al frente a leyenda: “EJÉRCITO MEXICANO FUERZA
luchar contra el totalitarismo. Se denominó AÉREA EXPEDICIONARIA MEXICANA”,
esta unidad oficialmente como Fuerza Aérea bordado con hilos de seda el águila del escudo
Expedicionaria Mexicana (faem) y se encon- nacional y con medidas de 63 x 62 centímetros.28
traba integrada por los siguientes elementos: Por fin el 23 de febrero de 1945 se efec-
Mando, Grupo de Comando, Escuadrón 201 tuó la ceremonia de abanderamiento del 201.
y Grupo de Reemplazos. En total eran 300 La representación del Presidente de la Repú-
elementos entre el Mando, el Grupo de Co- blica la llevaba el general Urquizo, subsecre-
mando y el Escuadrón 201, quienes fueron tario de la Defensa Nacional. Se contó en este
al teatro de la guerra. El Grupo de Reempla- evento con el apoyo y presencia de autoridades
zos no participó en el frente de combate, se del ejército norteamericano y de la base, así
quedó en territorio estadounidense en entre- como de funcionarios del gobierno de Texas.
namiento. También se invitó a familiares del personal de
Una vez lista la faem, sólo faltaba algo, se la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana; en
tenía que dotar a los aguiluchos de su bandera este evento, el subsecretario tomó la protesta
de guerra, conforme al Ceremonial Militar de de bandera al personal y entregó la bandera al
México, lábaro patrio que acompañaría a nues- coronel Cárdenas; asimismo, el gobierno de
tros aviadores como representantes de la patria Estados Unidos entregó a nuestra unidad un
en el teatro de la guerra. guión simbólico, como se acostumbra. Se die-
A su llegada a San Antonio, Texas, el per- ron discursos y los aguiluchos realizaron una
sonal de aviadores fue repartido a diversos cen-
tros de adiestramiento en Estados Unidos. Se
designó al coronel piloto aviador Antonio Cár- 27
“Historia de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexica-
na, Escuadrón 201”, El Legionario, noviembre- diciembre,
25
Enrique Sandoval Castarrica, Historia Oficial de la 1977, pp. 30-32.
Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana, pp. 23-33. 28
La Prensa, México, 23 de enero de 1945; Catálogo
26
Francisco L. Urquizo, Tres de Diana, pp. 256-258. de Banderas Históricas inah, pp. 162-163.
418
demostración aérea.29 Con esta ceremonia tan ticas: avión monoplaza, es decir, de un solo tri-
significativa para los aguiluchos mexicanos, ter- pulante. Monomotor, motor Pratt and Whit-
minó su entrenamiento, y estaban listos para ir ney de dos mil caballos de fuerza, con un peso
al frente de guerra. aproximado de la máquina de 13 500 libras
El traslado del Escuadrón 201 se inició el (6 210 kilogramos); una velocidad máxima de
27 de marzo y no fue sino hasta el 30 de abril 420 millas por hora (675 kilómetros por hora);
que llegaron a la bahía de Manila, Filipinas. altitud aproximada de 40 mil pies (12 800
Los aviadores de México se encontraban en el metros); con un radio de acción aproximada
frente del Pacífico listos para combatir. Esta- de 250 millas (402.25 kilómetros) operando
blecieron su base en Clark Field, adscritos al como bombardero y 350 millas (563.15 kiló-
58 Grupo de Pelea del 5o. Comando de la 5a. metros) operando como escolta.
Fuerza Aérea de Estados Unidos. El avión podía contar con el siguiente ar-
Durante mayo hicieron un entrenamiento mamento: una carga de bombas, dos de 500 li-
muy intenso y la primera semana de junio en- bras (230 kilogramos), o dos de mil libras (460
traron a misiones reales de combate. El enemi- kilogramos), una de dos mil libras (920 kilo-
go era el terrible general Yamashita y el pode- gramos), o dos de Napalm (material inflamable
roso ejército japonés, fuerte en más de 80 mil de bombas incendiarias). Con un armamento
hombres, en Luzón, Filipinas. de ocho ametralladoras frontales de ala calibre
Los aguiluchos mexicanos tenían la misión 0.50, con una cadencia de tiro de 575 disparos
de apoyar a las fuerzas norteamericanas aisla- por minuto y con un punto de concentración
das en la región, para ello aislaban el campo de de fuego a 30 metros.
batalla y destruían puentes, camiones, vías fé- El avión P-47 fue uno de los más resis-
rreas, sitios estratégicos, concentraciones ene- tentes a las balas y fuego antiaéreo enemigo
migas, convoyes de tanques, tropas, etcétera; durante este conflicto, lo que salvó la vida de
Las misiones ejecutadas se distinguieron por su muchos pilotos, comparado con los aviones
eficacia y precisión en los ataques, dando exce- que fueron usados como bombarderos duran-
lentes resultados. te la guerra. Fue excelente para misiones de
Mientras estos hombres se jugaban la vida bombardeo y ametrallamiento a instalaciones
en aras de la libertad, en México sus familias y concentraciones de tropas. Su limitante era
recibían un merecido reconocimiento: “Asi- que no podía volar para misiones de combate
mismo, como una forma de compensar a las por debajo de los 25 mil pies (8 mil metros),
familias de los que fueron a combatir, les en- ya que disminuía su capacidad de maniobra por
tregaban banderines y diplomas en homenajes su peso y superficie alar. Este avión era muy
y ceremonias... documentos que comprobaban seguro para los pilotos, pero muy delicado en
el sacrificio de las familias...”.30 su mantenimiento para los mecánicos, por eso
se hizo popular la siguiente frase en la segunda
419
logísticos. Eso no quiere decir que no corrie- en algunas ocasiones fueron tocadas sin ser
ran peligro, el personal de tierra debía prote- ninguna abatida.
ger la base aérea y los mismos aviones de la
unidad, además rechazaban agresiones aéreas A pesar de no ser una actividad muy im-
con la artillería antiaérea o incursiones terres- portante, sí era muy peligrosa para los aviado-
tres enemigas con los medios que poseían. res aliados y mexicanos, ya que los japoneses
El Escuadrón 201 con sus aviones P-47 en- usaban en su artillería antiaérea material auto-
tró abiertamente a la guerra en operaciones de mático y artillería pesada.33 Entre las misiones
combate en el mes de junio de 1945. Ya no se más destacadas del Escuadrón 201 podemos
trataba de entrenamientos sino de situaciones mencionar las siguientes:
reales. Durante ese mes voló con el 58o. Grupo El 16 de junio, 11 aviones P-47 bombar-
de Pelea, dando soporte y protección a la 25a. dearon el área donde se encontraba una concen-
División en su avance por Luzón, Filipinas. En tración de tropas enemigas, observándose dos
estas operaciones se atacó casi todo tipo de blan- grandes explosiones de humo café. Los avia-
cos marcados en coordenadas (mapas), por vec- dores mexicanos encontraron fuego antiaéreo,
toreo, con marcadores de fósforo blanco o por el cual provocó averías en dos aviones. En esta
medio de artillería y por aviones L-5, etcétera. misión participaron diez pilotos, incluyendo al
En sus operaciones, el 201 no tuvo comba- capitán primer piloto aviador Radamés Gaxiola
tes en el aire, por fortuna, ya que la aviación ja- Andrade, comandante del Escuadrón 201. No
ponesa estaba neutralizada en Luzón, Filipinas; debemos olvidar que el comandante de la faem
sin embargo, esa situación no prevalecía en For- era el coronel Cárdenas, y el Comandante del
mosa. A pesar de eso, los aguiluchos mexicanos 201 era el capitán Gaxiola. Se lanzaron 22 bom-
realizaron salidas en misiones para combatir en bas de mil libras y se gastaron 13 520 cartuchos
el aire y no encontraron adversario alguno, por calibre 0.50. El elemento de enlace Curless,
lo que no se consignan misiones de combate aé- quien evaluaba las misiones, reportó el resulta-
reo efectivo en los historiales de la faem. do de la misión como “muy bueno”.
Las máquinas aéreas japonesas que se es- El 18 de junio, el Escuadrón 201 realizó un
peraba encontrar principalmente eran el Seke bombardeo y ametrallamiento de tropas al este
de la famosa serie cero (Mitsubishi) y el Naka- del Río Lenatín, recibiendo un fuego antiaéreo
jima oscar, dichas naves eran más ligeras que ligero, el cual desinfló una llanta de un P-47.
el P-47 y por tanto más fáciles de maniobrar, Fueron siete pilotos los que participaron en la
pero su armamento no era tan poderoso como misión. Se lanzaron 16 bombas de mil libras y
el de la aeronave del 201.32 se consumieron 4 360 cartuchos. La misión fue
Un peligro al que tenían que enfrentarse calificada como de “excelentes resultados”.
los aviadores mexicanos al atacar posiciones El 25 de junio, el Escuadrón 201 realizó
enemigas era a la artillería japonesa. En este as- un bombardeo y un ametrallamiento de con-
pecto, Enrique Sandoval Castarrica, miembro centraciones de tropas enemigas cercanas al Río
de la faem, nos explica: Agos. En esta ocasión participaron 11 aguiluchos
mexicanos, los cuales lanzaron 24 bombas de mil
Este elemento se encontraba en todas partes, libras y consumieron 9 200 cartuchos. El enlace
y en cualquier posición adversa que fuera ata- Curless catalogó la misión como “muy buena”.34
cada por nuestros aviones, el fuego antiaéreo El 28 de junio, los aguiluchos mexicanos
casi siempre se dejaba sentir, por fortuna con salieron con 24 aviones en dos grupos de 12
poco éxito, pues las máquinas mexicanas sólo aeronaves cada uno a combatir en la zona de
Infante, en el oriente de la isla de Luzón. Por
33
Ibid., p. 350.
32
Ibid., pp. 347-348. 34
Antonio Cárdenas Rodríguez, op. cit., pp. 180-182.
420
421
Capitán segundo P.A. Se perdió junto con su aeronave el 19 de agosto Escuadrón 201
Pablo Ruiz Rivas Mar- de 1945, cuando realizaba un vuelo entre Porak y
tínez Biak, en las Islas Filipinas.
Subteniente P.A. Falleció el 1o. de junio de 1945, en una misión Escuadrón 201
Fausto Vega Santander de bombardeo, en la isla de Capones, en la costa
occidental de Luzón, Filipinas.
Aunque estas bajas podrían parecer insig- Unidos ordenó el bombardeo atómico de Hi-
nificantes, por el número tan pequeño de la ci- roshima y Nagasaki los primeros días de agosto
fra representaron el 20 por ciento del personal de 1945; para el día 15 de ese mes, Japón se
de pilotos de esta unidad aérea, lo que necesa- rindió incondicionalmente a los aliados ante
riamente afectó su capacidad operativa y fue la el terror del exterminio. La Segunda Guerra
causa principal que impidió que la unidad fuera Mundial había terminado.
trasladada a Okinawa. La noticia del fin del conflicto llenó de ale-
En esta situación se encontraban los pilo- gría al país, ya que significaba el pronto regre-
tos mexicanos cuando el gobierno de Estados so de los aviadores del 201. Efectivamente, la
422
Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana todavía dera y los aguiluchos llegaron como pudieron
durante agosto y septiembre tuvo gran acti- en convoy a la calle de Madero, ahí descen-
vidad, patrulló convoyes y se mantuvo alerta dieron para marchar al Zócalo entre confeti,
ante cualquier eventualidad, pero sus integran- porras, música, gritos y arcos triunfales.
tes ya comenzaban a sentir el deseo de volver al El veterano del Escuadrón 201, Manuel Cer-
hogar. La bandera mexicana pronto volvería a vantes nos describe esos momentos de emoción
la patria ondeando victoriosa. una vez que llegaron a la Plaza de la Constitución:
423
A partir de ese momento, los muchachos Unidas, en defensa de la democracia y los de-
del 201 estuvieron presentes en una serie de rechos humanos.41
interminables eventos. México rendía un jus-
to y merecido homenaje a sus nuevos héroes
del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos. Se les
B alance
condecoró con la medalla “Servicios en el le- de la participación
jano oriente”, hecha especialmente para ellos;
del E scuadrón 201
se presentaron en el Congreso de la Unión, se
inauguró una escuela con el nombre de la uni- El general Henry H. Arnold, comandante en
dad, etcétera. jefe de las Fuerzas Aéreas Aliadas, durante una
Para el 1 de diciembre de 1945, la Fuer- visita a México a fines de 1945, en un evento
za Aérea Expedicionaria Mexicana pasó su celebrado en el Casino Militar del Campo Mar-
revista de cese en virtud de que las causas te de la ciudad de México, al dar un discurso se
por las que se formó habían desaparecido. refirió al Escuadrón 201, explicó su admiración
Era así como terminaba la gran aventura de por dicha unidad del Ejército y Fuerza Aérea
los aguiluchos que llevaron la bandera de la Mexicanos, ya que a pesar de la diferencia de
República Mexicana lejos de nuestro suelo a idioma, lo avanzado y diferente del equipo con
luchar por una causa noble, la justicia y las el que se entrenó en Estados Unidos, fue de
libertades humanas. Sin embargo, todavía la las mejores en los resultados obtenidos en su
bandera del 201 volvería a ondear en el ex- preparación.
tranjero por segunda vez. En Europa tuvo En su actuación en el teatro de la guerra el
derecho a participar en el Desfile de la Vic- General Arnold dijo que a pesar de ser una uni-
toria, celebrado el 6 de junio de 1946, en dad de combate pequeña, su ayuda fue enorme
las calles de Londres, Inglaterra. Lo anterior en materia militar, ya que “... debemos recono-
fue un reconocimiento a la contribución de
México al triunfo de la causa de las Naciones 41
“Desfile de la victoria”, Revista del Ejército, julio de
1946, pp. 20-21.
424
cerles el mérito de haber puesto completamen- pesar de una situación desventajosa, frente a
te fuera de combate a unos 30 mil japoneses”. su vecino del norte, el principio del ejercicio
Indudablemente la máxima autoridad mundial soberano de la autoridad dentro del territorio
en materia de aeronáutica militar reconocía la nacional.43
aportación de los aguiluchos mexicanos.
El coronel piloto aviador Antonio Cár- En el aspecto internacional su participa-
denas Rodríguez, en su condición de coman- ción en el frente de combate y sus aguiluchos
dante de la faem, explicó que su unidad desde caídos reforzaron el lugar de México en el ám-
mayo hasta fines de septiembre en que estu- bito de las negociaciones de la posguerra, ya
vo en operaciones de combate en el teatro de que se reafirmó el apoyo incondicional mexi-
guerra del Pacífico, realizando vuelos en mi- cano a las Naciones Unidas. En el ámbito in-
siones de combate y zona de combate, tuvo la terno, el 201 era el máximo representante del
siguiente estadística: México valiente, cuidadoso de su soberanía y
moderno en lo militar. Además era la respuesta
mexicana a las agresiones sufridas en mayo de
Misiones ejecutadas de guerra 96
1942.44
Salidas ofensivas 785 En este punto es necesario realizar una re-
flexión importante, la faem al ser la primera
Salidas defensivas 6
y única unidad mexicana de combate que ha
Horas voladas en misiones 1 966.15 salido al extranjero en representación de Méxi-
de combate co, en lo futuro podría servir de antecedente,
Horas voladas en zona de 591.00 como estuvo a punto de suceder en 1991. Du-
combate rante la Guerra del Golfo Pérsico, en algunos
sectores muy altos del gobierno se pensó la
Total de horas voladas 2 557.15
posibilidad de enviar tropas mexicanas a dicho
Bombas de 1 000 libras 957 conflicto, afortunadamente la propuesta no
lanzadas prosperó.45
Una de las contribuciones fue el fortaleci-
Cartuchos calibre 0.50 166 992
consumidos
miento de las relaciones de amistad entre Mé-
xico y Filipinas, lo cual fue un objetivo de la
Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana al par-
La consecuencia de la participación de la
ticipar en la liberación del archipiélago filipino,
Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana, uni-
junto con los 15 mil soldados mexicanos que
dad representativa del Ejército Mexicano en la
participaron dentro del ejército norteamerica-
Segunda Guerra Mundial fue sumamente im-
no en aquel frente del Pacífico. Con esta apor-
portante. Específicamente, el Escuadrón 201
tación, las relaciones entre los dos estados se
costó a México tres millones de dólares aproxi-
fortalecieron grandemente, hasta el punto que
madamente, y a cambio se obtuvo 48 grupos
posteriormente el presidente Adolfo López
de tripulantes y asistentes de tierra entrenados
Mateos visitara aquel país hermano.
en el manejo de los modernos aviones P-47.42
Este año se cumplen casi siete décadas del
Otro punto a destacar en el aspecto militar
regreso a territorio nacional de estos valientes,
y que a Cárdenas le preocupaba era el siguiente:
por lo que se les rinde un cálido homenaje a
estos héroes de la historia contemporánea de
Se habían logrado sortear situaciones de por
México.
si difíciles, y se había conservado siempre, a
43
Ibid., p. 150.
42
Blanca Torres, México en la Segunda Guerra Mun- 44
José Luis Ortiz Garza, La guerra de las ondas, p. 209.
dial 1940-1953, p. 148. 45
Pablo Montero, El ajedrez del Golfo, p. 115.
425
46
Lázaro Cárdenas, Apuntes 1941-1956, t. ii, p. 220.
426
Moya Palencia, Mario, 1942 ¡Mexicanos al grito de Torres, Blanca, México en la Segunda Guerra
guerra!, México, Porrúa, 1992. Mundial 1940-1953, México, colmex, (Co-
Ortiz Garza, José Luis, México en Guerra, México, lección Historia de la Revolución Mexicana,
Planeta, 1989. 19), 1988.
, La guerra de las ondas, México, Planeta, Urquizo, Francisco L., Tres de Diana, México,
1992. Sedena, 1990.
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Armadas Mexicanas, 4 t., México, Senado de la Revista del Ejército, México, Secretaría de la De-
República, 1966. fensa Nacional, julio de 1946.
I ntroducción
La mayoría de los estudios recientes sobre el militarismo latinoamericano durante el periodo de
la Guerra Fría se centraron en los procesos de militarización que, mediante golpes de Estado en
casi todos los países, determinaron un rol preponderante de las instituciones castrenses, alterando
el orden constitucional.
México, por el contrario, no vivió procesos de militarización del sistema político, la sociedad
y la economía, sino que el resultado de la institucionalización de la Revolución fue un largo perio-
429
430
6
Un historiador le atribuye al ejército un papel social
4
Claude Heller (comp.), El ejército como agente de destacado en el campo. Véase Hans-Werner Tobler, “Las
cambio social. paradojas del ejército revolucionario: su papel social en la
5
Véase Luis Miranda, Hacia el nuevo Estado. México, reforma agraria mexicana, 1920-1935”, Historia Mexicana,
1920-1993. En especial ver el capítulo “La domesticación vol. xxi, núm. 1, El Colegio de México, México, julio-sep-
del guerrero”, pp. 19-49. tiembre de 1971.
431
sobre todo de haciendas.7 Una forma de con- tico aún era precaria y el gobierno de Miguel
tinuar influyendo en la política es a través de Alemán, primer gobernante civil, buscaba la
la descendencia de los altos mandos. Muchos paz social y la Unidad nacional para arrancar
importantes políticos civiles son hijos o nietos un largo periodo de crecimiento económico.
de militares, por lo cual gozaron de grandes Los sectores políticos y sociales más orienta-
privilegios para acceder al sistema político: re- dos a la época del populismo activo de Lá-
cursos para emprender estudios en el exterior, zaro Cárdenas debían ser contenidos para
la incorporación al pri “por arriba”, al gra- lograr la nueva relación que había estableci-
duarse de universitarios casi automáticamente do el presidente con el empresariado y con
tenían asegurado un alto cargo en la adminis- Estados Unidos. Se dio una especie de con-
tración pública, etcétera. solidación del autoritarismo para darle esta-
El nacionalismo revolucionario es una bilidad al país. Este proyecto coincidía con
ideología integral, está compuesto tanto de los preceptos que en general enarbolaban las
los factores que justifican la unidad nacional fuerzas armadas.
y sus componentes: partido único y corpo- La fortaleza del sistema político determi-
rativismo como externos: una doctrina in- nó la creciente reducción y despolitización de
ternacional defensiva, que postula la no inter- las instituciones castrenses. Sin embargo, en
vención, la autodeterminación y la solución momentos de incremento de la tensión polí-
pacífica de las controversias internacionales.8 tica, la acción de las fuerzas armadas fue deci-
Al ser exitosa la construcción de los elemen- siva. Incluso hubo intentos de sectores entre
tos básicos del sistema político, poco a poco sus filas que no estuvieron de acuerdo con la
se va conformando una élite civil que está en forma en como el pri escogió al candidato
condiciones de sustituir a los generales de presidencial. El caso más notable de ello fue
la Revolución en la conducción del Estado. el movimiento henriquista en 1952. El gene-
Igualmente, por la Segunda Guerra Mundial, ral Henríquez Guzmán, quien fuera aspirante
las fricciones causadas por la Expropiación a la Presidencia y molesto por la nominación
Petrolera entre México y Estados Unidos se de Adolfo Ruiz Cortinez, organizó un mo-
resuelven de una manera realista en favor de vimiento cívico-militar respaldado política-
los intereses mexicanos por ejemplo, Estados mente por numerosos partidos de izquierda,
Unidos, por razones de seguridad nacional, lanzando su candidatura independiente a la
no atiende las demandas de las compañías Presidencia de la República.9
petroleras afectadas, debido a que era más Una vez estabilizado el país y recons-
importante garantizar a México como aliado truido el poder político, el proceso de insti-
que entrar en fricción con su vecino del sur. tucionalización y creación de estructuras de
De esta manera se va normando una relación gobierno llevó a una desmilitarización, de-
binacional que de por sí es conflictiva, pero mostrada por la reducción de los hombres en
que para asegurar la seguridad de ambas na- armas, como se observa en el cuadro 1. A ni-
ciones, en lo fundamental se respetan mutua- vel de hombres en armas, cotejando el núme-
mente. ro de integrantes de las fuerzas armadas con
Los gobiernos de Manuel Ávila Cama- el tamaño de la población, se redujeron a la
cho y Miguel Alemán dieron cauce con mano mitad entre 1936 y 1980:
dura a las protestas que generaban inestabili-
dad. La institucionalización del sistema polí-
7
Edwin Lieuwen, Mexican Militarism. The Rise and
Fall of the Revolutionary Army 1910-1940.
8
Mario Ojeda, Alcances y límites de la política exterior 9
Elisa Servín, Ruptura y oposición. El movimiento hen-
de México, México. riquista 1945-1954, México.
432
D octrinas 10
La Constitución Política de México, en su artículo
89, menciona que las fuerzas armadas actuarán en caso de
de defensa agresión al territorio, excluyendo de forma explícita doc-
trinas ofensivas o acciones militares en el extranjero. Véase
José Manuel Villapando, Introducción al derecho militar
Un elemento decisivo que determina la po- mexicano, p. 21.
11
José Luis Piñeyro, “Fuerzas armadas mexicanas y
sición de las fuerzas armadas en la sociedad
modernización militar”, en Augusto Varas (coord.), La au-
mexicana es que asumen una doctrina militar tonomía militar en América Latina, p. 272.
433
Intervención Francesa en 1860-1862, y la in- rio mexicano —esto no fue reconocido oficial-
tervención de Estados Unidos en Veracruz en mente por ninguno de los dos gobiernos—.14
1914. Estos acontecimientos, si bien no fue- Estos conflictos con el vecino del sur, si bien
ron enfrentados por el actual ejército, y en esos fueron vistos como amenazas a la seguridad de
años no se asumieron explícitamente como el la nación, en la forma de evitarlas no se activó
plan de defensa dn1, sí son los que inspiraron un plan militar de defensa acorde con los linea-
su posterior elaboración conceptual. Este plan mientos del dn1, más bien lo que se aplicó fue
es el que se adoptó durante la Segunda Guerra una dosis alta de serenidad por parte del alto
Mundial, para apoyar la causa de los aliados y mando de las fuerzas armadas, de la Presidencia
que permitió la reinserción de México al siste- de la República y de la Secretaría de Relaciones
ma internacional, tras 25 años de un casi total Exteriores. Incluso altos mandos interpretaron
aislamiento, aunque se debe señalar que duran- las amenazas a la seguridad nacional mexicana
te la Segunda Guerra Mundial, desde la decla- provenientes de la frontera sur como amenazas
ración de guerra a las potencias del eje en mayo regionales, para lo cual se subordinaba el con-
de 1942, hasta la participación de las tropas en cepto de defensa al más global de seguridad, por
los campos de batalla en 1945 casi al final de la lo que había que sacrificar la defensa directa de
contienda, pasaron casi tres años.12 la frontera (frente a las incursiones del ejército
Posteriormente, durante la Guerra Fría guatemalteco) con una política y una diploma-
hubo tensiones militares fronterizas prove- cia superior, definida como promoción de una
nientes de las fuerzas armadas guatemaltecas. doctrina de “defensa con distensión para lograr
En 1959 un incidente fronterizo en las aguas la estabilización del área”.15
de la frontera en Chiapas provocó la ruptura Mediante este razonamiento, el objetivo
de relaciones diplomáticas durante nueve me- ante los conflictos centroamericanos de los años
ses.13 Veinte años después, tropas de este país en ochenta fue buscar la distensión y contribuir a
múltiples ocasiones cruzaron la línea fronteriza la pacificación de la región, por ello era incon-
entre 1980 y 1984, con el pretexto de perseguir gruente tener una tensión o enfrentamiento
“santuarios” de grupos guerrilleros en territo- militar directo con el ejército de Guatemala,
pues eso hubiera provocado el incremento de
12
Véase Raúl Benítez Manaut, “México 1920-1945. la desestabilización, y México se tendría que
La expropiación petrolera y la reinserción de México al sis-
tema internacional”, en México a cincuenta años de la expro-
haber involucrado en alguna de las facetas del
piación petrolera, varios autores. conflicto centroamericano. Así, el empleo de los
13
El 31 de diciembre de 1958, la fuerza aérea guate-
recursos de la diplomacia fue el sustituto de las
malteca empleó aviones de combate Mustangs P-51 contra
barcos pesqueros mexicanos, debido a que se encontraban fuerzas armadas.16
en aguas guatemaltecas. Las embarcaciones fueron llevadas
a un puerto en Guatemala en donde fueron internadas. El
gobierno mexicano encabezado por el presidente Adolfo
López Mateos decidió enviar una aeronave de guerra de 14
Un investigador registra la cifra de 69 incursiones
reconocimiento al aeropuerto La Aurora de la ciudad de militares de Guatemala a México de 1980 a junio de 1984.
Guatemala. Igualmente se preparó un escuadrón aéreo para Véase Sergio Aguayo, “La seguridad nacional y la soberanía
atacar Guatemala. Se rompieron relaciones diplomáticas el mexicana entre Estados Unidos y América Central”, en Ma-
23 de enero de 1959, culpando al presidente Miguel Ydígo- rio Ojeda (comp.), Las relaciones de México con los países de
ras de no cooperar para impulsar la mediación de la Corte América Central, p. 52.
Internacional de Justicia. Guatemala señaló que el gobier- 15
Contraalmirante Mario Santos Caamal, “México
no de México no hacía nada para evitar la pesca ilícita en frente a Centroamérica. Un concepto estratégico nacional
sus aguas y otras actividades como el tráfico de armas en en acción”, Armada de México, Centro de Estudios Supe-
la frontera terrestre. Los dos países trasladaron tropas a 15 riores Navales, año VII, núm. 51, México, agosto de 1985,
km de la frontera, conformándose una situación de tensión pág. 47.
prebélica. El 15 de septiembre de 1959, el presidente López 16
Esta razón articula la diplomacia mexicana desplega-
Mateos restauró las relaciones diplomáticas con Guatemala, da en Centroamérica en esos años, cuya base fue el trabajo
éste contó con el respaldo de los gobiernos de El Salvador del Grupo de Contadora, con la defensa de la seguridad na-
y Honduras. Véase Thomas Wolff, “Mexican-Guatemalan cional mexicana. Raúl Benítez Manaut y Ricardo Córdova
Imbroglio: Fishery Rights and National Honor”, The Amer- (comps.), México en Centroamérica. Expediente de Docu-
icas, vol. 38, núm. 2 (Oct., 1981), pp. 235-248. mentos Fundamentales (1979-1986).
434
En el caso del Plan dn2, del que menos das “revolucionarias” o “subversivas” de forma
difusión y conocimiento público se tiene, pero distinta a la delincuencia (a pesar de haber na-
es el más importante para la acción de las fuer- cido el régimen como resultado de una suble-
zas armadas, se podría suponer que éste única- vación popular). Por ello los “guerrilleros” no
mente está enunciado en la doctrina de defensa son tales en el nivel de la jurisprudencia, sino
y que su elaboración conceptual e implementa- criminales que violan la ley penal. Así, cada vez
ción se da de forma coyuntural. O sea, ante la que las fuerzas armadas participaron para so-
eminencia de graves conflictos internos es que focar disturbios o reprimir levantamientos, se
se decide la participación de las fuerzas arma- justifica la acción de restablecimiento del orden
das de forma directa y esta decisión es eminen- al mismo nivel de la delincuencia.18 No obstan-
temente política. En el caso de los despliegues te, a nivel político, los presos del movimiento
militares acordes con este plan, se dan ante estudiantil de 1968 y los guerrilleros de los se-
amenazas que se perciben como de inminencia tenta, sí fueron tratados de forma diferencia-
de ruptura del orden social o de la unidad na- da, por lo que fueron sujetos a amnistías en
cional. La primera gran amenaza de este tipo, los gobiernos de Luis Echeverría (1970-1976)
una vez estabilizado el país a inicios de los años y José López Portillo (1976-1982). En otras
veinte del siglo xx, fue la Guerra Cristera. Éste palabras, de forma real se consideraron presos
fue un movimiento católico radical restaura- políticos.
cionista del viejo orden, que amenazaba a la En un ensayo escrito por un alto oficial de
triunfante Revolución. La victoria del ejército las fuerzas armadas mexicanas se desarrolla la
sobre la protesta consolidó el proyecto revolu- antitesis mexicana de la doctrina sudamericana
cionario en esos años.17 de seguridad nacional, mencionando que, en
Durante los años de la Guerra Fría no exis- términos de la toma de decisiones en el estado
ten documentos que explícitamente mencio- mexicano, las fuerzas armadas siempre han sido
nen que las fuerzas armadas mexicanas asuman fieles a los dictados constitucionales —ahí se
la doctrina de la defensa contra el comunismo indica que el presidente es el Comandante en
como propia. Entre otros factores esto se de- Jefe de las fuerzas armadas—; que la doctrina
bió a que en la élite civil se desarrolló una po- de seguridad se opone a la militarización de las
lítica que buscó la buena vecindad con Estados estructuras sociales y políticas; se confía en los
Unidos, pero en el seno de las fuerzas armadas mecanismos desarrollados por el sistema polí-
había sectores entre los altos mandos origina- tico —la mediación y negociación como base,
rios de la Revolución, cuyo pensamiento se es- y la acción directa militar como recurso de úl-
tableció en el cardenismo. Se buscaba la buena tima instancia—; se rechaza hasta donde sea
relación con Estados Unidos, pero no se com- posible participar en actos de represión, y basa
partían sus doctrinas y valores, y menos aún si el planteamiento de la seguridad de la nación
implicaban transformar la ideología cohesiona- en el concepto de seguridad integral.19 Este
dora de las élites civiles y militares mexicanas: concepto de seguridad integral contempla que
el nacionalismo. Por ello no se internalizó de sólo se puede consolidar un sistema de seguri-
forma permanente la doctrina de seguridad dad desarrollando la economía para reducir las
nacional anticomunista que se extendió en el desigualdades sociales, así como construyendo
resto de América Latina.
No obstante, hay que considerar que el
Plan dn2 es el más ambiguo, debido a que el
18
El texto de la Escuela Superior de Guerra, Nociones
sistema jurídico considera las actividades arma- de Estrategia: Escuela Superior de Guerra, conceptualiza a
la subversión de esa manera. Tomado de Villalpando, op.
17
Jean Meyer, Enrique Krauze y Cayetano Reyes, His- cit., p. 119.
toria de la Revolución Mexicana 1924-1928. Estado y socie- 19
General D.E.M. Gerardo Vega G., Seguridad Nacio-
dad con Calles. nal. Concepto, organización, método.
435
estructuras políticas que canalicen las inquietu- Entre 1941 y 1970, a nivel jurídico el Có- El batallón Táctico
des de todos los grupos sociales.20 digo Penal Federal incluyó los artículos 145 y “Zaragoza” del Ejército
mexicano realizó
En los años setenta, en el nivel militar la 145 bis, relativos a castigar los delitos de diso- impresionantes maniobras de
contención y eliminación de las guerrillas fue la lución social. Éste fue el instrumento legal que combate con fuego real en la
región de Otumba.
aplicación sistemática del Plan dn2.21 Por esto, justificó las acciones directas de las fuerzas ar- Archivo Gráfico de
después de 1968 y una vez concluida la campa- madas para actuar contra movimientos de pro- El Nacional, inehrm.
ña contra las guerrillas (1975-1976), hubo ne- testa políticos y sociales, como las huelgas y las
cesidad de reformular la doctrina de seguridad rebeliones estudiantiles. El 14 de noviembre
nacional, ya que en los sesenta, en la práctica de 1941 se agregaron estos artículos al Código
no se diferenció de los planteamientos sudame- y se ampliaron el 15 de enero de 1951. Por
ricanos, aunque esto no fue enunciado de forma “disolución social” se entendió textualmente:
explícita en esos años. Este cambio doctrinario
derivó en un concepto nuevo de seguridad na- Capítulo tercero. Delitos de disolución so-
cional que se distinguía de los vigentes en Amé- cial. Artículo 145. Comete el delito de diso-
rica del Sur, influenciados por las doctrinas de lución social, el extranjero o el nacional mexi-
contrainsurgencia prevalecientes en esos años, cano, que en forma hablada o escrita o por
sobre todo por Estados Unidos. medio de símbolos o en cualquier otra forma,
realice propaganda política entre extranjeros
o entre nacionales mexicanos, difundien-
20
Sergio Aguayo, “Los usos, abusos y retos de la se- do ideas, programas o normas de acción de
guridad nacional mexicana, 1946-1990”, en Sergio Aguayo cualquier gobierno extranjero, que perturbe
y Bruce Bagley (comps.), En busca de la seguridad perdida.
Aproximaciones a la seguridad nacional mexicana.
el orden público o afecte la soberanía del Es-
21
José Luis Piñeyro, Ejército y sociedad en México: pa- tado mexicano. Se perturba el orden público,
sado y presente. Este autor sostiene que en la guerra contra
cuando los actos de disolución social, defini-
las guerrillas rurales de Guerrero se utilizó una contrain-
surgencia con una muy alta dosis de acción cívica o labor dos en el párrafo anterior, tiendan a producir
social, p. 90-91.
436
437
enmarcan en el Sinaproc, que encabezó la Se- ron el sistema político. La acción de las fuerzas
cretaría de Gobernación.26 armadas generó una gran polémica.
Mediante la articulación de los tres planes Entre los libros e investigaciones que se
de defensa, la estructura de las fuerzas armadas han escrito sobre la protesta estudiantil son
se integra de forma balanceada para lograr los muy pocos los trabajos y la información públi-
propósitos de la defensa y seguridad nacional. ca disponible sobre un aspecto particular del
Su división territorial responde a las caracterís- conflicto: ¿cómo se dio el proceso de toma de
ticas de cada región y zona militar, de acuer- decisiones ante el momento de la insurgencia
do con las características de la problemática estudiantil? ¿Cómo interpretaron las fuerzas
específica —amenazas regionales o locales—, armadas su acción? Esto es clave para entender
de forma que se puedan diseñar las particu- la relación cívico-militar.
laridades táctico-operativas. Así, por ejemplo, Respecto del primer punto, el proceso de
la fuerza aérea se emplea básicamente para el toma de decisiones, una investigación afirma
Plan dn1 (principalmente los aviones F-5), que lo más importante fue la forma como se
aunque la heliotransportación también se usa gestó y quién realmente fue el actor decisivo:
en el dn2 y dn3, así como en la guerra con- “el secretario de la Defensa (el general Marce-
tra el narcotráfico. En el caso de la armada, la lino García Barragán) fue el que tomó la inicia-
protección de las aguas se da para el Plan dn1, tiva, no el presidente o Echeverría (secretario
aunque también contra el narcotráfico se ha es- de Gobernación)”.27 Y el argumento emplea-
tado entrenando y equipando, igualmente para do por el secretario de la Defensa (que se lo
el caso de prevención y atención ante desas- habría transmitido a Echeverría) es que él y el
tres, e incluso la defensa del medio ambiente. presidente habían creado el problema, y que le
El combate al narcotráfico incluye elementos permitieran el ejército resolverlo a su manera.28
de los planes dn1 y dn2, debido a que tiene En México esto fue ampliamente debatido a
componentes externos e internos. principios de 1992 en la prensa.29 El entonces
Como ejemplo de relaciones cívico-mi- regente de la ciudad de México, el general Al-
litares, la forma de enfrentar el movimiento fonso Corona del Rosal (considerado uno de
estudiantil de 1968 fue el momento más im- los enlaces más importantes entre la élite civil
portante para mostrar los equilibrios entre las y los militares durante las décadas de los cin-
élites castrense y política, por las consecuencias cuenta y sesenta), se refirió a los hechos de la
que tuvo para remodelar y reconstruir el siste- siguiente manera, “yo pedí la intervención del
ma político y las relaciones entre el ejército, el ejército con la intención de acordonar el barrio
Estado y la sociedad. Este caso fue la protesta estudiantil. Quería dar un respiro a la policía.
social y política más relevante que vivió el país Yo soy un hombre dual, como militar y como
durante la Guerra Fría. licenciado. En ese momento decidí como au-
toridad civil”.30
438
En ese mismo año (1968) ocurrieron disturbios gencia de Estados Unidos, en documentos des-
estudiantiles que amenazaron con crear el caos clasificados, coinciden con esta interpretación y
y la anarquía, principalmente en esta capital; fue también indican que es muy difícil establecer
por ello que las fuerzas armadas tuvieron que cifras sobre muertos, heridos y apresados, por
actuar con el fin de impedir que la violencia la confusión existente incluso entre los diver-
desatada por elementos irresponsables, impidie- sos funcionarios del gobierno de México en esa
ran que los mexicanos pudieran vivir en paz.31 época.34
En septiembre de 1993, en vísperas de la
Y el entonces presidente de la República conmemoración del 25 aniversario del movi-
afirmó en su informe a la nación en 1969: miento estudiantil de 1968, reapareció el de-
bate en los medios de comunicación. Un gru-
El ejército mexicano tiene la grave responsa-
po importante de ciudadanos conformaron la
bilidad de mantener la tranquilidad y el orden
“Comisión de la verdad”.35 Las informacio-
internos, bajo el imperio de la Constitución
nes divulgadas en septiembre de 1993 indi-
con el fin de que funcionen nuestras institu-
caron que el presidente Echeverría se “ganó”
ciones, los mexicanos puedan disfrutar de la
la presidencia por la mano dura aplicada a los
libertad que la ley garantiza y el país continúe
estudiantes,36 y se conoció gran cantidad de
su progreso. La forma en que cumplió su co-
correspondencia de la Presidencia, donde se
metido es prueba clara de que podemos con-
solicitaba al presidente, por parte de oficiales
fiar en su patriotismo, su convicción civilista
con responsabilidad de mando en las fuerzas
e institucional: reestablecer el orden y vuelve
armadas, incluso el decreto de suspensión de
de inmediato a sus actividades normales.32
garantías y aplicar las máximas medidas de
fuerza para “aplacar” la protesta.37
De esta forma, hay cuatro interpretacio-
Posteriormente, a inicios del gobierno de
nes sobre el proceso de toma de decisiones en
Vicente Fox, se creó la Fiscalía Especial para
1968: la historia oficial, que señala que el ejér-
Movimientos Sociales y Políticos del Pasado
cito atendió órdenes presidenciales y siempre
(Femospp). En el informe final de la Femospp,
fue leal; la que menciona que ante la ausencia
fechado en febrero de 2006, se afirma que el
del presidente, el secretario de la Defensa asu-
ejército poco a poco, a medida que se desarro-
mió la iniciativa; la tercera, que fue por órdenes
llaba el movimiento de protesta estudiantil, las
expresas del regente de la ciudad, y la cuarta,
fuerzas policiacas, en especial el cuerpo de gra-
que el máximo responsable fue el secretario de
naderos, fueron rebasados por la amplitud del
Gobernación, Luis Echeverría.
movimiento. De allí que desde fines de agosto
Otra versión es la del secretario de la De-
fensa Nacional, Marcelino García Barragán,
quien sostuvo en documentos desclasificados
que el principal responsable de la toma de de- 34
Carlos Puig, “cia, fbi, Pentágono….todos los docu-
cisiones en esa época fue el entonces secretario mentos sobre el 68”, Milenio, núm. 55, 14 de septiembre
de 1998.
de Gobernación, Luis Echeverría, y que ello 35
Oficialmente se denominó “Comité Nacional XXV
habría derivado en que Díaz Ordaz lo eligiera Años del 68”, y fue creado el 1 de septiembre de 1993. El
objetivo fue solicitar al gobierno la apertura de los archivos
presidente de México.33 Los servicios de inteli- de la Secretaría de la Defensa Nacional, Gobernación, el
Departamento del Distrito Federal, la Procuraduría General
de la República y la Procuraduría del Distrito Federal. El
31
Ver gral. brig. D.E.M. Luis Garfias Magaña, “El Departamento de Estado de Estados Unidos informó que
ejército mexicano actual”, en El ejército mexicano. Historia la correspondencia de su embajada en México de esos años
desde los orígenes hasta nuestros días, op. cit., p. 526. podía ser consultada.
32
Idem. 36
Proceso, México, núm. 879, 6 de septiembre de
33
Julio Scherer y Carlos Monsiváis, Parte de Guerra. 1993.
Tlatelolco 1968: Documentos del general Marcelino García 37
Proceso, México, núm. 882, 27 de septiembre de
Barragán: los hechos y la historia. 1993.
439
de 1968 comenzaran a emplearse tropas del militar durante el sexenio del presidente Díaz
ejército de manera directa. 38 Ordaz fue de 2.63 por ciento del gasto del go-
Los sucesos de 1968 fueron decisivos para bierno y éste desciende a 1.83 por ciento du-
la historia política del país y básicamente para rante el gobierno de Echeverría.
las fuerzas armadas. El saldo es aún descono-
cido, las cifras oscilan entre 30 y más de 500 Cuadro 2
muertos y desaparecidos, y un gran número
Presupuesto m i l i ta r 1935-1973
de presos políticos.39 Este hecho también fue
(pesos m e x i c a n o s ) 40
un catalizador para que las guerrillas, enton-
ces aisladas en regiones rurales, crecieran y se
sumaran a sus filas jóvenes provenientes de Total del presupuesto porcentaje
Periodo en el sexenio en el sexenio
las universidades. En esos años (entre 1968 y
1976) aparecieron varios grupos guerrilleros 1935-1940 general Cárdenas 483 188 753 22.03
de accionar urbano (compuestos en su mayoría
1941-1946 general Ávila Camacho 707 665 236 18.85
por estudiantes) a la par de la ya existente gue-
rrilla rural del estado de Guerrero. 1947-1952 Miguel Alemán 1 587 666 000 10.08
Los acontecimientos de 1968 y los testi-
1953-1958 Adolfo Ruiz Cortinez 2 885 599 000 7.87
monios y análisis existentes sobre lo sucedido,
llevan a la conclusión de que las relaciones 1959-1964 Adolfo López Mateos 5 015 824 000 6.92
cívico-militares, en el nivel de las estructuras 1965-1970 Gustavo Díaz Ordaz 8 920 518 000 2.63
del gobierno, llevaron a una armonía entre los
dirigentes civiles y los mandos castrenses, en el 1971-1973 Luis Echeverría 6 717 642 000 1.86
440
La batería de artillería De igual manera, un número importante na.42 La contrainsurgencia se aplicaba en contra
“Felipe Ángeles” del Heroico de ex guerrilleros, quienes gradualmente fueron de aquellos individuos o grupos que se negaban
Colegio Militar, desfilando
frente a Palacio Nacional. dejando las armas y se incorporaron a los parti- a aceptar la amnistía ofrecida por el gobierno y
Archivo Fotográfico Sedena. dos de izquierda con actividad legal. Muchos de tomaban las armas. Respecto de la acción cívi-
ellos han sido diputados, senadores o funciona- ca como apoyo a la labor de contrainsurgencia,
rios (tanto federales como estatales) y, actual- era una doctrina similar a la aplicada por otros
mente, no se ejerce ninguna acción penal en su ejércitos en diversas partes del mundo. “Con
contra por los procesos de amnistía de los que esto conseguiremos evitar que extremistas, tan-
fueron beneficiados. De esta manera, no hubo to de izquierda como de derecha, puedan in-
una ruptura cívico-militar. En síntesis, hubo un filtrarse con sus prédicas demagógicas entre el
viraje muy profundo en el sistema político que pueblo.”43
se ha denominado como “de la represión a la A nivel del presupuesto para la defensa, en
apertura”.41 los ochenta, aprovechando el boom del petróleo
Esta forma peculiar de pacificación derivó que se inició en el periodo del presidente José
en que en los años setenta se tuvieron una gran López Portillo (1976-1982), se observó una
cantidad de cambios técnicos y organizativos en tendencia nueva en los presupuestos otorgados
las instituciones militares para hacer frente a las a las instituciones militares. Durante el gobier-
guerrillas y se asumió la doctrina de contrainsur-
gencia, en lo que se refiere a la estructura inter- 42
Véase José Luis Piñeyro, Ejército y sociedad en Méxi-
co: pasado y presente, op. cit., p. 93.
43
Teniente coronel Luis Espíndola Guevara “Las mi-
siones de las fuerzas armadas mexicanas”, Revista del Ejér-
41
Luis Miranda, Hacia el nuevo Estado. México, 1920- cito, mayo de 1970, p. 51. Citado en Piñeyro, Ejército y
1993, op. cit., p. 222. sociedad en México: pasado y presente, op. cit., p. 91.
441
442
habían sido de rechazo al pri, se supone que Estados Unidos comenzó a considerar el
por “orden” de Hernández Galicia.49 narcotráfico asunto de seguridad nacional52
Salinas comenzó una política de acerca- y se incluyó en la nueva doctrina de conten-
miento con Estados Unidos que culminaría ción durante los años ochenta: la guerra de
con la firma del Tratado de Libre Comercio baja intensidad,53 lo que implicó militarizar
de América del Norte en noviembre de 1993 el combate a las drogas y considerarse una
y su entrada en vigor el 1 de enero de 1994. “guerra”. Esta nueva concepción inició con
Debido a lo anterior, emprendió numerosas la participación de las fuerzas armadas, como
reformas al Estado que de forma directa o in- “experimento”, en los países andinos.54 En el
directa tenían relación con las fuerzas armadas, caso de México, para Estados Unidos la prin-
entre ellas la creación en 1990 de la Comisión cipal debilidad para emprender esta estrategia
Nacional de Derechos Humanos (cndh). Sin es la corrupción.55 Un informe de la Univer-
embargo, la mutación más importante fue el sidad de la Defensa Nacional de Estados Uni-
acercamiento con Estados Unidos para aceptar dos señala al respecto:
cooperación para el combate al narcotráfico.50
Hacia 1990 se consideraba estratégicamente La creciente participación de las mafias mexi-
derrotada la amenaza guerrillera, por lo que la canas en la producción y el comercio de dro-
nueva misión de las fuerzas armadas era la guerra gas ilícitas, incrementan las posibilidades para
contra las drogas. Parte importante del esfuerzo aumentar la corrupción en el gobierno. [...]
en materia de seguridad realizado por el ejército, Las mafias son la mayor amenaza a la seguri-
la armada, la fuerza aérea y los cuerpos de segu- dad nacional de México por tener estructuras
ridad del estado se concentran en esta misión. corruptibles de gobierno.56
Sin embargo, la responsabilidad legal recae en
la Procuraduría General de la República (Policía Durante el gobierno de Carlos Salinas de
Judicial Federal). Una diferencia fundamental de Gortari (1988-1994) se reformulan todas las
la guerra contra las guerrillas en los setenta y la estrategias institucionales y de coordinación
guerra contra las drogas es que en la primera se para el combate a las drogas. Igualmente inicia
aplicó una estrategia de contención y luego de una cooperación sin precedentes con el gobier-
reinserción a la sociedad; mientras que en la se- no de Estados Unidos. Desde 1990, la cola-
gunda, la estrategia sólo es de contención (tener boración entre gobiernos y ejércitos comienza
el problema de las drogas bajo control). Esto de- a conocerse en medios de comunicación. En
bido, entre otras cosas, a que las guerrillas de los junio de ese año se menciona que una unidad
setenta estuvieron aisladas nacional e internacio- táctica del ejército de Estados Unidos había
nalmente, pues no contaron con respaldo amplio realizado detecciones de aeronaves en espa-
y sostenido de la población (a diferencia de las cio aéreo mexicano.57 En la segunda visita del
guerrillas de América Central), mientras que presidente Salinas a Estados Unidos, en junio
las drogas responden a circuitos internacionales 52
William O. Walker III, Drug Control in the Ameri-
y tienen una gran capacidad de penetración en la cas, pp. 20-21.
53
Paul Henze, “Organized Crime and Drug Link-
sociedad, lo que dificulta poder implementar
ages”; Charles Frost “Drug Trafficking, Organized Crime
la estrategia de eliminación.51 and Terrorism: The International Cash Connection”; y Sam
Sakesian “Defensive Responses”, en Uri Ra’anan, et al.,
49
La Jornada, México, 12 de enero de 1989. Hydra of Carnage. International Linkages of Terrorism. The
50
A mediados del gobierno de Miguel de la Madrid, en Witnesses Speak.
1985, fue asesinado un agente de la dea, Enrique Camare- 54
Bruce M. Bagley, Miths of Militarization: The Role of
na, lo que abrió un importante conflicto con Estados Uni- the Military in the War on Drugs in the Americas.
dos. Las autoridades de ese país señalaban que la corrupción 55
Kate Doyle, “The Militarization of the Drug War in
de funcionarios del gobierno mexicano facilitaba la labor de Mexico”, Current History, vol. 92, núm. 571, febrero de
las organizaciones criminales. 1993.
51
María Celia Toro, Mexico’s «War» on Drugs. Causes 56
Strategic Assesment 1997, p. 75.
and Consecuences, p. 5. 57
Los Angeles Times, 7 de junio de 1990.
443
de 1990, se establecieron los acuerdos para la la corrupción”, y también puede generar viola-
presencia de agentes de la dea (Drug Enforce- ciones a los derechos humanos.60
ment Administration, por sus siglas en inglés), Según Roderic Ai Camp, es muy impor-
en México y, posteriormente, en noviembre de tante en dos niveles la participación de las
ese año, los marcos de acción de las actividades fuerzas armadas en la guerra contra las gue-
de rastreo de aeronaves y satélites de Estados rrillas y las drogas: en primer lugar, adquieren
Unidos en la guerra contra las drogas.58De esta experiencia de combate y se justifica su mejor
forma, una vez terminada la Guerra Fría, com- equipamiento; en segundo lugar, se les valora
batir el narcotráfico gradualmente se vuelve como esenciales para mantener bajo control las
una de las misiones principales de las fuerzas amenazas a la seguridad nacional.61
armadas.
Un experto en la materia destaca: “La meta
de esa guerra (de las drogas) no es destruir al
C onclusiones
enemigo, porque esto es imposible. Se trata Uno de los aspectos más polémicos durante el
de mantenerlo bajo control”.59 El problema periodo de Guerra Fría fue si las fuerzas arma-
es que “el mayor contacto con los traficantes, das, en particular el ejército, servía “al Estado”,
aun en calidad de enemigos, aumenta siempre “al presidente” o “al pri”. Lo que se puede
concluir es que este tiempo fue determinado
por procesos de modernización, profesionali-
zación y de despolitización progresiva. La pro-
58
María Celia Toro, “The Internationalization of Po-
lice: The DEA in Mexico”, The Journal of American His- fesionalización de las fuerzas armadas está en
tory, septiembre de 1999. relación directa con la estabilidad del sistema
59
Jorge Carrillo Olea, “El control de drogas: situación
y perspectivas”, en La Jornada, México, 15 de octubre de político, por ello el vínculo de los oficiales de
1993, p. 23. Carrillo Olea fue uno de los máximos respon-
sables de las acciones contra las drogas en la Procuraduría
General de la República (pgr), como coordinador general y 60
Idem.
fundador de la Comisión para la Atención contra los Delitos 61
Roderic Ai Camp, Generals in the Palacio. The Mili-
de la Salud de la pgr. tary in Modern Mexico, op. cit., p. 191.
444
La mujer al servicio de su las fuerzas armadas con el pri se fue debilitan- no tienen funciones políticas. Pero si le damos
Patria. af Sedena. do gradualmente, a pesar de que se mantuvie- una interpretación más acabada, el hecho de
ron como vigilantes de los procesos electorales. que las fuerzas armadas no participen en po-
Este proceso responde a la lógica observada en lítica de forma directa y abierta es en sí una
todos los países, que indica que a mayor profe- decisión política, tanto de la élite civil en el
sionalización de las fuerzas armadas se da una poder, como de los propios altos mandos de
distancia y separación de intereses de partidos las fuerzas armadas. Por lo tanto, sí tienen una
políticos. Entre los militares mexicanos, desde función estabilizadora. Al no ser deliberantes,
fines de los años ochenta, más que entre las las fuerzas armadas no gozan de autonomía
élites civiles, se percibía con preocupación: la en el nivel político,62 por lo cual restringen su
miseria de amplios sectores de la población (y acción a sus funciones profesionales y en tér-
se identifica frecuentemente como problema minos reales reciben órdenes. Ello se debe a
de seguridad nacional), la estabilidad política que el sistema de subordinación estipulado en
del país y cómo se modificaría la seguridad na- la Constitución se respeta en todos los niveles
cional si se llegara a firmar el Tratado de Libre de jerarquía, desde los altos mandos hasta los
Comercio (tlc) con Estados Unidos. niveles inferiores (por lo menos en lo que toca
Con el arribo de la competencia política a su no deliberación y respeto a la élite civil).
y la democratización del país, como una de En los años de la Guerra Fría hay dos inter-
las consecuencias del fin de la Guerra Fría, las pretaciones sobre la relación existente entre los
fuerzas armadas consolidan su rol como factor militares y los civiles. La primera sostiene que
estabilizador del sistema político. Por ello, es debido a la naturaleza peculiar del sistema po-
importante preguntarnos ¿cuál es el rol polí- lítico mexicano y sus contradicciones, algunos
tico de las fuerzas armadas en México en un
62
La teoría de la autonomía de las fuerzas armadas
contexto de democracia? Si analizamos las ver- respecto del sistema político y la sociedad civil en América
siones oficiales sobre la función política de las Latina, es desarrollada por Augusto Varas. Véase “Autono-
mización castrense y democracia en América Latina”, en
fuerzas armadas y su relación con el sistema Augusto Varas (coord.), La autonomía militar en América
político, la respuesta es que las fuerzas armadas Latina, op. cit.
445
analistas críticos dan a entender que las fuerzas lo posible no actuar de forma directa. Más bien
armadas actuaron políticamente en favor del su función fue disuasiva y preventiva. O sea, al
pri, pues el instituto armado ayudó al partido momento de suscitarse la violencia postelecto-
muy estrechamente durante los 45 años que ral llegan al lugar para participar a nivel pasivo
duró el periíodo de Guerra Fría.63 Por el con- (vigilancia y presencia para que se reestablezca
trario, la segunda interpretación se basa en la el orden público).
afirmación de que las fuerzas armadas fueron Así, lo que se da después de 1968 es un
profesionales y respetaron la decisión popular caso de autoconstreñimiento en la participa-
en las urnas, cualquiera que fuera ésta (y bajo ción activa en sucesos políticos. Es una especie
cualquier mecanismo para obtener el respaldo de síndrome de 1968, donde no desea que se
de la población), y que por lo tanto no colabo- vuelvan a repetir este tipo de acontecimientos
ran con el pri, sino con el gobierno. La lógica y, si así sucediera, desearían que no se les requi-
de esta afirmación se basa en que las fuerzas riera. Sólo perciben positiva su acción en casos
armadas defienden al sistema, entendiendo de amenazas armadas (como las campañas de
éste como la Constitución, y que la defensa del contrainsurgencia contra las guerrillas) y ame-
pri se dio debido a que la permanencia de este nazas a la seguridad nacional (como el caso del
partido ha sido por la vía constitucional. O sea, narcotráfico). Otro elemento que ha sido un
se apoya al pri por estar en el gobierno por los factor decisivo para las fuerzas armadas y que
mecanismos legales. confirma su disciplina como cuerpo es el ejem-
Las fuerzas armadas mexicanas (tanto de plo negativo del militarismo latinoamericano.
la Secretaría de la Marina como de la Secretaría La alta oficialidad mexicana interpreta como
de la Defensa Nacional) se asumen a sí mismas muy nociva y altamente riesgosa y peligrosa
como no deliberantes políticamente, altamen- para la estabilidad y el futuro de los países, así
te profesionales, y se manifiestan preocupadas como para el mantenimiento de su cohesión
por la posibilidad de que llegará a suceder una interna y profesionalismo, el activismo político.
crisis del sistema político mexicano y que fue- A diferencia del rol asumido durante la Guerra
ra requerida su participación activa. De hecho, Fría en América del Sur y Centroamérica, don-
a las fuerzas armadas mexicanas no les satisfa- de la participación directa de los militares en la
ce la función que en algunos momentos han política a través de la aplicación de la doctrina
cumplido en relación con la vigilancia de los de seguridad nacional provocó graves fractu-
procesos electorales, la custodia de los locales ras, en México se consideró este tipo de parti-
donde se encuentran resguardadas las urnas cipación militar como factor desintegrador de
electorales (antes y después de las elecciones) la necesaria unidad nacional que requiere cual-
y funciones similares, sobre todo después de quier país en desarrollo. Así, los militares mexi-
1985. Particularmente, hubo un intenso deba- canos son conscientes de que es más positivo
te frente a las elecciones de 1988. no actuar en contra de los liderazgos políticos
Incluso, en momentos donde han sido debido a dos razones:
requeridos efectivos militares para el restable-
cimiento del orden ciudadano tras procesos 1) La no deliberación política es en sí misma
electorales conflictivos (y de dudosa legalidad), una postura y actitud de distensión, para
las fuerzas armadas intentan hasta el límite de favorecer un buen clima político. O sea, a
pesar de que se vivió un sui géneris siste-
63
Véase Adolfo Aguilar Zinser, “Las relaciones cívico- ma político autoritario, éste abrió las con-
militares en México”, en Louis Goodman, et al., Los milita-
res y la democracia. El futuro de las relaciones cívico-militares diciones para impulsar una transición lenta
en América Latina; y Arturo Sánchez Gutiérrez, “El Estado y gradual a la democracia. Sin embargo, el
y los militares en los años ochenta”, en Jorge Alonso, et al.
autoritarismo mexicano durante la Gue-
El Nuevo Estado Mexicano, op. cit.
rra Fría no se sostuvo en las instituciones
446
447
448
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Rienner, 1995. 1993.
E l contexto geopolítico
internacional y militar
Los criterios para fijar la cronología en los estudios de instituciones y dinámicas socio-políticas
tienen que ver a su vez con los acontecimientos derivados de otros factores como son los sistemas
económicos, culturales e internacionales. Prácticas colectivas como las elecciones o las formas de
asociación productivas vienen observando, como es su naturaleza, cambios relevantes en cuanto a
expresiones de novedosas variables, principalmente por el protagonismo alcanzado de los medios
de comunicación y los sistemas digitales para la cos. Hoy los conflictos son por el manejo de
transmisión de imagen, voz y datos. recursos naturales, posesiones geográficas (de
La manera de pensar los antagonismos al nuevo a geopolítica) e influencias georregiona-
Estado y la forma de contenerlos, desde lue- les para garantizar rutas comerciales y acceso
go que han cambiado y lo seguirán haciendo. a los grandes mercados.
Pueden establecerse con facilidad los funda- A nivel externo e interno, en los países
mentos de dichos ajustes: primero, a la difusa que como México aspiran a una presencia
desaparición de la Guerra Fría, que no obstan- internacional basada en el prestigio de las
te sus principales dinámicas, como son la carre- buenas prácticas en la diplomacia y en un
ra armamentística y la defensa de los enclaves sistema social justo, equilibrado y eficien-
geopolíticos por parte de potencias regionales, te, las instituciones del Estado, como son
persisten (de allí lo difuso de su conclusión). las fuerzas armadas, tienen un papel central
La otra, se refiere a las reivindicaciones de inte- en la consolidación de la democracia, así como de
reses en la conformación de bloques de países. la conquista de un ambiente armónico y
La única gran diferencia respecto de aquellos de productividad. Sin embargo, las agendas de
años es que ahora no hay grandes disputas seguridad nacional, regional, continental
Elementos del Ejército
Mexicano. af Sedena. sustentadas en la ideología o modelos políti- e internacional, así como las diversas dimen-
*fcpys, unam.
451
siones de la seguridad interior demandan del Consejo de Defensa Suramericano de la La enfermera militar,
pundonor y entrega a una
adaptaciones sin la pérdida de la identidad ni Unión de Naciones de Suramérica, aprobado
loable profesión. af Sedena.
de las misiones que le dan origen a las fuerzas el 11 de diciembre de 2008, en el III. Objeti-
armadas. vos, artículo 4, se lee: “El Consejo de Defensa
Por supuesto que en las décadas que trans- Suramericano tiene como objetivos genera-
curren desde el reiterado difuso fin de la Gue- les los siguientes: a) Consolidar a Suramérica
rra Fría se ha marcado un antes y un después, como una zona de paz, base para la estabilidad
por lo menos, en la vuelta de la democracia en democrática y el desarrollo integral de nuestro
Latinoamérica. Esto, a diferencia de otras épo- pueblos y como contribución a la paz mun-
cas, señala uno de los rasgos distintivos de la dial”. Sin duda un vuelco en las tendencias de
historia reciente del Ejército Mexicano como décadas pasadas.
institución fundamental para la construcción En su destacada relación institucional y
de la democracia y consolidación de los intere- de lealtad al comandante supremo de las fuer-
ses de la nación. Mientras que por décadas las zas armadas, las dos alternancias que ha vivido
fuerzas armadas en la absoluta mayoría de los México en el siglo xxi denotan además de la
países latinoamericanos fueron actor central en madurez de nuestra democracia (aunque claro,
la toma de decisiones en la política y la eco- siempre hay mucho por hacer), que el Ejército
nomía, esto no sucedía ni sucedió en México. Mexicano, en este caso, es una sólida referencia
Ahora las cosas han cambiado. En el Estatuto para garantizar el clima de estabilidad, plurali-
452
dad y desarrollo que tenemos desde hace mu- o soportes ideológicos cuando de los intereses
chos años. del Estado se trata. Cuestión diferente en el
Así, ante las dinámicas regionales e inter- caso de Latinoamérica.
nacionales, puede apuntarse como hipótesis La mayor parte de los países comenzaron
principal de este ensayo que el Ejército Mexi- a ser gobernados por presidentes identificados
cano ha estado por encima de los procesos po- con una tendencia de izquierda popular. Vene-
líticos y electorales, y ha actuado en apego a zuela, Bolivia, Ecuador, Argentina, Brasil, Pa-
sus principios de lealtad al pueblo, institucio- raguay, Uruguay, Perú, Nicaragua, entre otros,
nalidad y respeto a la Constitución y leyes se- lograron un concierto relativamente homogé-
cundarias. Lo anterior, por supuesto, no quiere neo que logró, por ejemplo, después de una se-
decir que el propio Ejército Mexicano no haya vera crisis política e institucional en Honduras
observado transformaciones en su estructura, (fomentada por cierto desde las fuerzas arma-
adoctrinamiento, sistema educativo, adiestra- das), que culminó con la deposición del presi-
miento, leyes y normas; antes bien, ha sumado dente Manuel Zelaya el 28 de junio de 2009,
una serie de responsabilidades supletorias que retrasar por meses el reconocimiento interna-
ahora forman parte sus misiones. cional del presidente sucesor, Porfirio Lobo.
Sobresaltos, crisis, conflictos, desastres, Más recientemente, en la deposición por
como en cualquier sociedad, los hemos vivido- el Senado de la República del paraguayo presi-
padecido, pero de forma más que aceptable dente Fernando Lugo, el 23 de junio de 2012,
(hasta ahora), el entramado legal e institucio- también se observó una severa reacción por
nal ha podido responder a los retos y antago- parte de los países sudamericanos, la cual llevó
nismos. Dentro de la lista de recursos con los a la separación de ese país del Mercado Común
que cuenta la nación, para hacerle frente a esas del Sur (Mercosur). La efervescencia de Lati-
condiciones, están las fuerzas armadas. noamérica para crear foros regionales, no se
El periodo que va de 2000 a 2013, coinci- ha detenido: la creación el 14 de diciembre de
de en lo internacional con varios acontecimien- 2004 de la Alianza Bolivariana para los Pueblos
tos dramáticos que modificaron para siempre de Nuestra América (alba) y de la Alianza del
las condiciones de seguridad en el mundo. Por Pacífico, el 6 de junio de 2012, confirman ese
supuesto, que los atentados del 11 de septiem- activismo multilateral.
bre de 2001 en Estados Unidos son la referen- Ahora bien, en el ámbito estrictamente
cia. Seguidos de otros no menos violentos, en militar y de seguridad internacional, la crea-
Madrid el 11 de marzo de 2004 y en Londres ción del Comando Norte de los Estados Uni-
el 7 de julio de 2005. En ambos casos, las in- dos, el 1 de octubre de 2002, que incluyó en
vestigaciones concluyeron que los actos crimi- su primera regionalización a Canadá y México,
nales habían sido planeados y ejecutados por fue una muestra de la nueva ruta que tomarían
las redes del terrorismo internacional de ins- las relaciones diplomático-militares en América
piración islámica y auspiciadas por Al Qaeda. del Norte. La reacción desde la Secretaría de la
También Rusia, China e India lograron Defensa Nacional, por voz del titular general
bajo distintos procedimientos, consolidarse Gerardo Vega García, fue la de rechazar días
como potencias regionales y de notable pre- después del anuncio en Washington, cualquier
sencia en el tablero geopolítico mundial. Los suposición de subordinación o colaboración
tres países con severos problemas de secesio- con las fuerzas armadas de ese país.
nismo y disputas limítrofes: Chechenia, Xin- Sin embargo, el primer paso, para presio-
jiang Uygur, Tíbet y Cachemira son los casos nar al Ejército Mexicano, Fuerza Aérea Mexi-
más conocidos. Durante los primeros años del cana y Armada de México a que participaran
siglo xxi, la tendencia mundial fue cada vez activamente en maniobras conjuntas para com-
más marcada para hacer a un lado los preceptos batir al terrorismo se había dado. Y desde en-
453
tonces, hasta fines de 2013, la persistencia para recursos institucionales y jurídicos para garan-
obtener una mayor integración en el plano de tizar una eficiente administración de la justicia.
defensa regional no ha cesado. La administra- Sin embargo, hay otro referente a con-
ción geopolítica del mundo, desde el Depar- siderar, que es la puesta en marcha de una
tamento de Defensa de los Estados Unidos, nueva agenda de antagonismos a los estados
significó así, un ajuste notable en el reparto de integrantes de la Organización del Tratado
las áreas de influencia. Incluyendo a la Organi- Atlántico Norte (otan), que fue aprobada en
zación del Tratado Atlántico Norte, la reunión de Lisboa en noviembre de 2010.
Continuando con el pensamiento y lógica Con la experiencia previa en enero de 2008,
militar de Estados Unidos, iniciadas las guerras al haber sido autorizadas las primeras accio-
en Irak y Afganistán, involucraron y consu- nes de los soldados de la fuerza multinacional
mieron un gasto multimillonario incuantifica- en Afganistán para erradicar plantíos de opio,
ble pero que sí condujo al país a una severa y en el punto 39 de la referida Declaración de
prolongada crisis política y presupuestal, que la Cumbre de Lisboa de los Jefes de Estado
al menos hasta fines de 2013 amenazaba con participantes en la reunión del Consejo de la
agravarse. En Afganistán, las acciones bélicas Organización del Tratado Atlántico Norte, se
comenzaron el 7 de octubre de 2001, antes constata en el punto 39: “La inestabilidad o
de cumplirse el mes de los atentados. En Irak, conflicto más allá de las fronteras de la otan,
luego de encontrar pruebas de posesión de ar- que directamente pueden poner en peligro la
mas de destrucción masiva por parte del tirano seguridad de la alianza, se encuentran el fo-
Saddam Hussein (que a la postre todas serían mento del extremismo, el terrorismo y las acti-
falsas), la invasión inició el 20 de marzo de vidades trasnacionales ilícitas como el tráfico de
2003. En el primer escenario se desplegaron armas, de narcóticos y de personas…”.
66 mil soldados, cuya retirada se discute aún, Debe apuntarse que de 1989 a 2001, la
pero se prevé sea en el otoño de 2014. En Irak, preponderancia de Estados Unidos en varias
el presidente Barack Obama anunció el fin de partes del mundo (desmantelamiento del Pac-
la guerra el 31 de agosto de 2010. En su mo- to de Varsovia y continuidad de la otan) inci-
mento culminante, su país llegó a tener 165 dió en la lógica de “menos gasto a la Fuerzas
mil soldados desplegados en aquella nación. Armadas, igual a más democracia”. Los resul-
Dadas las características geopolíticas del tados están a la vista en países como Guatema-
continente americano, en tanto una gran isla la. Para presionar aún más en esa perspectiva,
rodeada de dos gigantescas murallas de agua, casos como Yugoslavia o la primera Guerra del
los océanos atlántico y Pacífico, éste ha podi- Golfo, en donde personas y no ejércitos eran
do de forma razonable y por primera vez en la el objetivo modificaron las relaciones militares,
historia contemporánea sustraerse de los con- tal como lo expresó el entonces comandante
flictos graves bélicos internos e inter estados, de la otan, el general estadounidense, Wesley
tensiones étnicas, religiosas, soberanistas y cri- Clark.
sis económicas que han marcado el dinámico Más aún en Bagdad en la segunda inva-
inicio siglo xxi. Esas variables de relativa esta- sión a Irak 2003-2011, la formación y adies-
bilidad, se han visto afectadas por la presencia tramiento del soldado multipropósito para
de nuevos antagonismos, al menos en cuanto que una vez conquistado el objetivo urbano
a su capacidad para afectar la marcha de una adoptar de inmediato funciones de policía y
nación y perjudicar a las seguridades nacional fuerzas de estabilización y reconstrucción, esto
e interior. Así considerado a grandes rasgos comenzó a preparar lo que sería la mayor mo-
el ambiente, el crimen organizado, los flujos dificación de la doctrina militar de la otan en
migratorios (del sur hacia el norte), las con- noviembre de 2010.
diciones de vida de la población, así como los
454
Combatiendo un incendio. En un sentido de estricto adoctrinamiento, llermo Galván Galván, la prioridad otorgada
af Sedena. adiestramiento y actuación de las fuerzas arma- a la confrontación y sometimiento del crimen
das en México, éstas se adelantaron por décadas organizado exigió una profundización en las
a las determinaciones de la otan y de las fuer- actividades que desde hacía tiempo se venían
zas armadas de los países integrantes, incluyendo realizado por los integrantes del Ejército Mexi-
desde luego a las de Estados Unidos tanto a las cano en la lucha contra el tráfico de drogas.
tareas de combate al tráfico de drogas como al En más de un sentido, México fue y es, desde
desempeño de tareas en seguridad pública. Estos sus fuerzas armadas, vanguardia en la contien-
cruciales elementos de análisis marcarán de forma da contra uno de los así considerados nuevos
sensible no sólo la ventaja y experiencia adquirida antagonismos del Estado contemporáneo.
en tantos años, sino que también implica uno, si Con especial acento, el secretario de la
no es el más importante de los soportes del pres- Defensa Nacional del presidente Enrique Peña
tigio del Ejército Mexicano, en este caso: su in- Nieto, el general Salvador Cienfuegos Zepeda,
tensa y contante relación con la sociedad, mismas seguirá y profundizará el trabajo para el respeto
que han derivado hasta mediados de la segunda a los derechos humanos, así como la prioriza-
década del siglo xxi, en el sustento de la confian- ción de las acciones encaminadas a fortalecer
za en él depositada por todo el país. las tareas de inteligencia para la contención y
Así, durante la gestión de la Secretaría de sometimiento de los grupos del crimen orga-
la Defensa Nacional, a cargo del general Gui- nizado
455
456
Evacuando a la población. debía llevar a cabo para garantizar desde sus Además de la profunda modificación al
af Sedena. responsabilidades flujos de comercio y perso- marco jurídico de la seguridad nacional que
nas era clave. Así comenzaron a establecerse culmina con la reforma al texto constitucional
parámetros, certificaciones, protocolos, conve- en el artículo 89, facción vi, sobre las respon-
nios, entre otras medidas para la adquisición sabilidades del presidente de la República y
de tecnología que procedían de las oficinas y publicada en el Diario Oficial de la Federación
empresas de Estados Unidos. el 5 de abril de 2004, al atribuirle la tarea de
Pero ya desde aquellos años, la persistencia atender la situación de la seguridad nacional,
de los servicios de inteligencia civiles y milita- para el Ejército Mexicano esa nueva disposi-
res estadounidenses trataban de evitar la co- ción creaba un nuevo y muy amplio campo de
municación e intercambio de apoyos entre los misiones a cumplir. Si bien ya estaban contem-
grupos del crimen organizado y las estructuras pladas de manera enunciativa en el artículo 1
del terrorismo internacional. El caso que vino de la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea
a precipitar esa preocupación fue la evidencia Mexicanos, en la misión ii Garantizar la segu-
de vínculos entre las Fuerzas Armadas Revo- ridad interior, lo cierto es que a partir de esa
lucionarias de Colombia y el Ejército Republi- fecha, se creaba un espacio hasta entonces im-
cano Irlandés, a propósito de técnicas para la preciso en lo jurídico respecto de las relaciones
fabricación y manipulación de explosivos, de entre la seguridad nacional y las misiones de las
acuerdo con las investigaciones realizadas entre fuerzas armadas.
agosto y septiembre por el gobierno de Co- Parte de esa indefinición jurídica y, por
lombia, el determinante año 2001. tanto, formal en cuanto a las tareas en materia
457
de seguridad nacional y el Ejército Mexicano otras naciones sobre las principales personali-
en particular puede encontrarse principalmen- dades e intereses de México.
te en las experiencias de la guerrilla o el foquis- También la decisión de crear a partir de
mo en la década de los sesenta. Luego, en la octubre de 2013, las compañías del Servicio
proliferación de guerrillas urbanas y rurales en Militar Nacional, cada una con instalaciones
varios países latinoamericanos incluido Méxi- propias (que al momento de la presentación
co; las consecuencias de los golpes de Estado, de este breve ensayo, hay dos con pleno equi-
iniciados en Brasil en 1964 y que durarían has- pamiento, una en Puebla y la otra en el Es-
ta bien entrada la década de los ochenta del tado de México) significan la apertura de una
siglo xx. Aún ahora, siguen haciéndose inves- nueva línea de contacto y comunicación con la
tigaciones y análisis sobre las influencia de las juventud del país. Además de que también las
dictaduras en las actuales sociedades latinoa- mujeres tienen plenos derechos a participar en
mericanas. dichas compañías.
A esos referidos antecedentes, se agregan
el fin de la Guerra Fría, así como la vuelta a la
democracia en nuestros países trajeron conse-
L os derechos
cuencias sobre el Ejército Mexicano; en par- humanos en la
ticular, de manera subrayada en materia de
formación militar
derechos humanos. Impulsado como un for-
midable vehículo de injerencia desde diversos mexicana
organismos multilaterales, no obstante, ahora
se ha convertido en un factor de transparencia Es sin lugar a dudas, la fundamental participa-
en cuanto a la doctrina militar y en las rela- ción del personal de las fuerzas armadas y, en
ciones civiles/militares. Sobre este punto, la particular, de los soldados del Ejército Mexi-
creación en años recientes de la Dirección Ge- cano en la lucha contra el crimen organizado
neral de Derechos Humanos, de la Unidad de y las bandas delictivas dedicadas al tráfico de
Vinculación Ciudadana y del Observatorio de drogas, lo que ha motivado desde hace algu-
Género confirman el compromiso de la insti- nos años una serie de sustanciales propuestas
tución armada. de modificación al Código de Justicia Militar.
Mención aparte requiere la creación de la No obstante la distinta naturaleza de los he-
Sección Octava del Estado Mayor de la Defensa chos citados en el Proyecto de Dictamen que
Nacional, dedicada a la prevención y comisión se discute en las comisiones del Senado de la
de actos terroristas (pasó revista de entrada el República (octubre 2013) y que son lejanos
16 de agosto de 2011) y desde enero de 2013, antecedentes cronológicos, pues se basan en
la crucial creación de la Subjefatura de Inteli- un hecho acaecido hace poco más 35 años. De
gencia en el propio Estado Mayor, sumándo- ninguna forma se trata de abonar o favorecer la
se a las subjefaturas Operativa, Logística y de impunidad en este tipo de asuntos, pero deben
Doctrina Militar. Esta instrucción del general tratarse con los elementos que proveen una si-
Cienfuegos Zepeda pone en evidencia el acen- tuación de petición de la sociedad y la autori-
to en una práctica ya extendida en otras fuerzas dad civil a sus fuerzas armadas.
armadas, que es la relevancia de la tecnología y Este tema es de relevancia particular de-
la formación de factor humano para atender los bido a las implicaciones y decisiones que ha
desafíos y mal uso que imponen el tráfico de asumido la Suprema Corte de Justicia de la
voz, datos e imágenes en las redes digitales de Nación para darle estatus y reconocimiento a
comunicación y de internet en general; además leyes internacionales suscritas por el gobierno
de prevenir e inhibir los actos de espionaje de mexicano y que en caso de controversia en
materia de derechos humanos, éstas se verán
458
Cuando crezca; ¡quiero ser sometidas a la primacía de la propia Constitu- cruz, Zacatecas, entre otros, es cuando se recu-
como tú! af Sedena.
ción. Pero al mismo tiempo, señala en su dicta- rre de forma directa y hasta por procedimiento
men de la sesión de 4 de septiembre de 2013, a las fuerzas armadas.
que en el caso de la jurisprudencia emanada de Por su disciplina, aceptación popular, pres-
la Corte Interamericana de Derechos Huma- tigio, formación, institucionalidad y otros valo-
nos, ésta será vinculante u obligatoria para el res, es que la sociedad y los ámbitos de gobier-
Estado mexicano. no recurren a aquéllas como ahora para las más
El colapso de la autoridad civil (cualquiera diversas actividades. Desde la reforestación,
que sea la razón) en esas y otras responsabilida- hasta las tareas de apoyo a la seguridad pública,
des, como es la atención a la sociedad afectada labor que se realiza a petición expresa de las
en situaciones de graves desastres naturales, tal comunidades y autoridades locales.
y como los que vivimos durante los meses de Desde hace décadas, incluso desde la for-
septiembre y octubre de 2013 en los estados mación del Estado mexicano en el siglo xx, la
de Guerrero, Oaxaca, Sinaloa, Colima, Vera- presencia de las fuerzas armadas ha resultado
459
clave para la construcción y consolidación de la La propensión del poder civil para recurrir Agradecimiento.
af Sedena.
democracia, cuestión determinante, por cierto, a las fuerzas armadas entonces ha resultado ser
que no puede hacerse extensiva a otros casos un proceso de ampliación en cuanto a la legi-
en el continente americano. Incluso constitui- timidad del sistema en su conjunto y no sólo
das como fuente de poder político directo y del estamento militar. En efecto, al tratarse de
autónomo, en la historia de la macro región llamadas o peticiones de cierta urgencia, sumar
latinoamericana y estadounidense también, en el prestigio de los militares a determinadas ac-
condiciones de crisis o conflicto, incrementan ciones, ha supuesto y con razón una vía de so-
sus círculos de poder e influencia. lución a un conflicto o problema determinado.
Con la ley vigente, el Código de Justicia La disciplina, como la base del funciona-
Militar, estamos ante el instrumento legal con miento de las fuerzas armadas, representa a
el que el Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea su vez el recurso sustancial de cohesión y ga-
Mexicana y la Armada de México se han gana- rantía para mantener e incluso incrementar la
do el reconocimiento nacional e internacional confianza ciudadana en las tareas emprendidas.
por su apego al Estado de Derecho. Ha sido Esa virtud es la que abre la permanente opción
gracias a su articulado y contenido, lo que ha a ser convocados a cumplir tareas supletorias
permitido a lo largo de los años fomentar la o complementarias, pero indispensables en un
disciplina de cada uno de sus integrantes. La momento determinado.
disciplina como valor que evita la desviación Por eso llama la atención que como resul-
de la misión a cumplir fomenta en efecto esa tado de una petición urgente de las comunida-
misma confianza que en el actuar se tiene des- des y autoridades civiles ante el acecho y tiranía
de la sociedad sobre los soldados del Ejército de la criminalidad, se tenga como resultado un
Mexicano. conjunto de propuestas que están muy lejos de
460
contribuir con el fortalecimiento del Estado juzgue a los militares infractores. La confusión
y la democracia. Actuar de forma decidida en en atribuciones y responsabilidades abonará el
contra de la capacidad de respuesta y articu- camino del debilitamiento del instituto armado.
lación de las fuerzas armadas de la República Desde luego, que no puede haber tole-
implica debilitar a las instituciones, al Estado rancia las infracciones y violaciones a la ley, sea
de Derecho y a la misma sociedad. cual fuere su causa, el ámbito de su comisión
¿Cómo llegamos hasta este punto? ¿Qué y jerarquía del personal militar involucrado. Si
se dejó de hacer desde la sociedad misma? In- consideramos que la Comisión Nacional de De-
cluso, ¿por qué a una situación de excepciona- rechos Humanos puede conocer de cualquier
lidad, como es la lucha contra el crimen orga- causa interna o externa a las fuerzas armadas en
nizado, se persiste en dar normalidad jurídica esta materia, la posibilidad de acompañamiento
(como excepcionalidad), afectando de forma por parte de asociaciones, organizaciones, me-
notable la cohesión y valor que tienen las fuer- dios de comunicación y ciudadanos en general,
zas armadas de México? ya sean nacionales o extranjeros, veremos que
La respuesta a este último cuestionamiento las condiciones para la aplicación de la ley y en
se observa en que es consecuencia y resultado el caso de haber culpables, aplicar las sancio-
en el cabildeo y de la presión ejercida por varios nes que correspondan, son mayores que en el
organismos multilaterales de derechos humanos ámbito de la justicia civil. Tema aún pendiente
con disímbolos objetivos, pero que sin una vi- de ser tratado a profundidad para recuperar la
sión equilibrada e informada han sostenido sin tranquilidad y productividad en amplias zonas
fundamento alguno que existe una propensión del país.
natural y tolerada a la violación de los derechos La mejor en las relaciones civiles militares
humanos a partir de la vigente ley militar. Ni por funciona a partir de cuando el civil asume el
estadísticas, ni por el número de casos y proce- liderazgo, responsabilidad, visión supra par-
sos iniciados se sostiene dicha afirmación. tidista, congruencia, visión estratégica y de
Entonces, la pregunta principal es ¿cuál Estado, es decir, que razona en función de la
es la finalidad para desarticular la verticalidad viabilidad de la nación y no de la siguiente cita
de la disciplina militar en México? La primera en las urnas. Recurrir a las fuerzas armadas, por
afectación será el debilitamiento de uno de los lo tanto, encierra un decisión que repercute en
últimos reductos de nacionalismo e identidad la naturaleza del Estado y en la identidad de la
cultural que el quedan a México, me refiero nación.
por supuesto, a las fuerzas armadas. La con- Allí es en donde la aportación del esta-
signa y lugar común de que el fuero militar es mento militar ofrece sanas ventajas políticas
sinónimo de impunidad, sobre todo cuando se para la seguridad de la nación y, después, del
le asocia al fuero constitucional y que se refiere Estado. En ese estricto orden. Por eso el pa-
a altos funcionarios del servicio público e in- pel de las fuerzas armadas de México significa
tegrantes del Poder Legislativo, no resiste un un punto central de apoyo para democracia en
análisis serio y documentado. su accionar cotidiano en cuanto a los cimien-
La segunda consecuencia negativa de mo- tos morales y cívicos de aquélla. Una sencilla
dificar el Código de Justicia Militar, tal y como operación aritmética contribuye a aclarar este
se lee en el Proyecto de Dictamen, será la del señalamiento.
sentido de confianza que hasta ahora tienen los Si se calcula que en los últimos siete años
militares cuando actúan en labores de apoyo a ha habido un promedio de 65 mil militares en
las comunidades y autoridades civiles. Las po- actividades diarias en la lucha contra el crimen
sibilidades de deserción, de actos de rapiña o organizado (incluyendo a integrantes de las
de insubordinación aumentarán dado que aho- tres fuerzas armadas), el número de interac-
ra puede ser la autoridad civil la que conozca y ciones, es decir, el contacto y comunicación
461
personal que hay entre personal uniformado y responsabilidades acatando las misiones e ins-
civiles en cualquier momento y circunstancia, trucciones que la autoridad civil, el comandan-
por año, en un promedio de cinco al día (nú- te supremo de las fuerzas armadas les da. Lejos
mero mínimo, al considerar los filtros de con- de reconocerse esa lealtad institucional, parece
trol, las acciones de vigilancia en aeropuertos, que lo pretendido es afectar a esa lógica que
actividades de disuasión a grupos criminales, el adoctrinamiento y la disciplina permiten al
entre otras muchas, como constan en las hojas menos desde octubre 2013 se discute en las
de registro y bitácoras) da un total de 325 mil comisiones de Justicia y Seguridad Pública del
interacciones diarias por todo el país. Multipli- Senado de la República.
cadas por año, se elevan a 118 millones 625 Lo peculiar de la polémica en torno de
mil. Y esta suma, multiplicada por siete años, la justicia militar, es que evidencia la falta de
remite a más de 830 millones de interacciones correspondencia del poder civil, en general,
civiles militares. respecto de otros ámbitos claves en el funcio-
¿Qué porcentaje de acciones ilegales y vio- namiento del sistema político mexicano hacia
latorias por parte de los militares mexicanos las fuerzas armadas y al Ejército Mexicano, en
hay respecto de ese total aproximado? ¿Es un este caso: las coberturas diplomática, parla-
número que siente un precedente como para mentaria, presupuestal, comunicacional, legal,
que modifique la filosofía y sentido de la dis- políticas. Incluso, en el encargo presidencial
ciplina de las fuerzas armadas de México? Más para la elaboración de la política nacional de
aún ¿qué porcentaje de efectividad hay en las defensa, la alteración como la que se pretende,
acciones de apoyo a las comunidades y auto- en cuanto al sentido de las disciplina militar,
ridades civiles de parte del personal militar en procedente de las propuestas de reformas al
el activo? Contando el total de las recomenda- Código de Justicia multicitado implicarían un
ciones de la Comisión de los Derechos Huma- obstáculo insalvable para su elaboración, dado
nos a las Fuerzas Armadas, la suma equivale al que el cimiento de las prácticas, adoctrinamiento
0.000 000 8 por ciento del total de las interac- y adiestramiento es en efecto la preservación y
ciones civiles militares. fortalecimiento de la disciplina.
En ese contexto, es evidente que no sólo Por eso, el análisis y valoración de las ac-
estamos ante un asunto de la mayor relevancia ciones de las fuerzas armadas en apoyo a las
en materia jurídica y de justicia, sino también, autoridades civiles y de las comunidades, a pe-
es un aspecto central respecto de la consisten- tición expresa para las labores orientadas a la
cia y capacidad del Estado mexicano para con- recuperación del Estado de Derecho y de la
tar con el recurso sustancial de la fuerza para tranquilidad, deben darse en un ámbito más
contener a uno de los más agresivos antago- amplio en donde la institución armada pue-
nismos del siglo xxi: el crimen organizado. Sin da salir fortalecida y estar en condiciones de
olvidar ni mucho menos, las severas y negativas seguir su importante labor de apoyo. Si se le
repercusiones sobre la población abierta de los debilita en su funcionamiento interior, esto no
efectos del cambio climático. hace más democrático a México ni tampoco le
Ha sido notable, que en las alternancias vuelve referente o ejemplo de respeto a los de-
en la titularidad de la Presidencia de la Re- rechos humanos.
pública en lo que va del siglo xxi, pese a las Cabe destacar las profundas modificacio-
orientaciones lógicas que cada gobierno y su nes y adaptaciones que en esa materia y en
filiación partidista tienen respecto del ejercicio equidad de género sí han observado las fuerzas
del poder, las fuerzas armadas de México han armadas. En cuanto los estudios de los dere-
observado una atendible actitud institucional chos humanos, materias, cursos, conferencias,
indiscutible, pero más notable ha sido cómo seminarios, observatorios y modificaciones
se han mantenido en el ámbito estricto de sus a las leyes orgánicas y reglamentos interiores
462
gobiernos y sociedad aportar esas condiciones Oliva Posada, Javier, La Secretaría de la Defen-
Carlos Brokmann*
465
por motivos racistas y ajenos a consideraciones bición en Estados Unidos. Surgen también las
de salud. El bloqueo norteamericano de las conexiones con el poder político a partir del
costas del Pacífico obligó a los traficantes bri- pago por la exportación de opio, mariguana y
tánicos y de otras nacionalidades a introducir alcohol. En una segunda fase (1947-1985), las
el opio desde el sur, evitando la Baja California corporaciones policiacas asumieron un papel
para descargarlo en el Mar de Cortés. En la dé- de mediación estructural entre el poder políti-
cada de 1870 se recibió el primer cargamento co y los grupos de la delincuencia organizada
de opio asiático en Sinaloa y, desde el poblado que traficaban mariguana, heroína y cocaína en
de Badiraguato, se envió a fumaderos estable- el trasiego.3
cidos en Tijuana para los obreros chinos. Al A partir de la Presidencia de Reagan la in-
cabo de pocos años, los transportistas lograron tervención de los Estados Unidos fue más di-
el cultivo de amapola en la sierra sinaloense, recta y crítica de los esfuerzos nacionales. La
comenzando una actividad que ahora resulta campaña permanente comenzó a debilitarse al
centenaria. cerrarse Florida como punto de entrada princi-
Estos inicios destacan el problema funda- pal de la cocaína y la declaración de la guerra
mental del narcotráfico como resultado de la contra las drogas (1981) significó un aumento
asimetría de fuerzas. El primer caso histórico es de 400-500 por ciento en la población peni-
paradigmático. China prohibió la importación tenciaria de Estados Unidos. Este periodo vio
de opio por motivos de salud pública. Gran el surgimiento de organizaciones más comple-
Bretaña, primer productor mundial y principal jas, en constante interacción con las agencias
potencia naval, la invadió y obligó a abrir sus de seguridad pública. Durante la tercera fase
fronteras, desconociendo la soberanía china y (1985-2000) comenzaron a romperse los con-
argumentando el libre comercio como casus troles tradicionales principalmente por la pre-
belli. La inmigración de trabajadores chinos sión política de Estados Unidos y el gradual
fue útil para el desarrollo capitalista de Estados debilitamiento del Partido Revolucionario Ins-
Unidos, pero sin sus costumbres y hábitos. De titucional (pri) como partido hegemónico.
manera que el gobierno norteamericano pro- El caso de Enrique Camarena provocó
hibió la importación de opio y, contando con enfrentamientos, menor cooperación y una
la fuerza militar, bloqueó los puntos de entra- actitud de acoso vigilante de Estados Unidos,
da más directos. La solución de los traficantes autorizando la participación militar en esta lu-
fue triangular el producto a través de México cha al declararla amenaza para la seguridad na-
para evitar el bloqueo, introduciendo un nue- cional en 1986. Hubo un grave aumento en el
vo actor en la ecuación. Las naciones podero- tráfico de cocaína, disminución de la heroína y
sas impusieron su normatividad sin atender el menor importancia de la mariguana, marcan-
derecho internacional, creando condiciones en do un sesgo hacia el trasiego al disminuir la
las que los países débiles asumieron un papel producción.4 Al mismo tiempo, la crisis de los
subordinado dentro de las redes y nodos del
comercio de sustancias ilegales. 3
Para explicar las condiciones actuales es útil remon-
tarnos al periodo anterior a 1985, en el cual se consolidó
Luis Astorga ha propuesto una periodiza-
el modelo que hacía recaer en México la responsabilidad
ción para las etapas del tráfico de drogas en- de detener el tráfico de drogas. Los éxitos regionales de la
tre México y Estados Unidos, contemplando Operación Cóndor (1977) llevaron a una caída de la par-
ticipación en el mercado norteamericano, pero también al
cuatro fases.2 En la primera (1914-1947), se deterioro de las relaciones entre los dos países. La interven-
registran los inicios de tráfico de drogas e in- ción norteamericana en México se centró en la destrucción
de los cultivos de amapola que habían crecido debido a la
troducción de alcohol ilegal durante la prohi- Guerra de Vietnam, pasando en pocos años a primer pro-
ductor mundial.
2
Luis Astorga, Drug Trafficking in Mexico: A First 4
En términos generales, en Estados Unidos los niveles
General Assessment, New York, unesco, 2003 (Discussion de precios al menudeo bajaron, la adicción ha tendido a la
Paper No. 36). alza y la detención de capos es mínima.
466
467
468
469
470
471
472
año podemos identificar tendencias claras. Las Es necesario reconocer que la estabili-
quejas contra la Sedena durante el sexenio pasa- zación reciente es preocupante en tanto rep-
ron de 182 (2006), 367 (2007), 1 230 (2008), resenta cifras más altas que las registradas en
1 800 (2009), 1 415 (2010), 1 626 (2011) y sexenios anteriores, pero que indica tenden-
1 503 (2012).11 La primera tendencia estadística cias positivas en el largo plazo. Las tendencias
fue alarmante; el número de quejas aumentó ver- estadísticas han sido interpretadas de varias
tiginosamente en los primeros años del periodo, maneras y reflejan la cooperación interinstitu-
representando una variación anual de 100 (2006- cional en el manejo de la crisis, la disposición
2007), 235 (2007-2008), 46 (2008-2009), -22 de las fuerzas a armadas a ajustar protocolos y
(2009-2010), 15 (2010-2011) y -8 por ciento procedimientos, así como una creciente con-
(2011-2012). En crecimiento ininterrumpido de ciencia acerca de la complementariedad de
los tres primeros años refleja, ante todo, el des- la defensa de los derechos humanos con los
pliegue de las fuerzas armadas en labores de se- propósitos estratégicos del combate a la delin-
guridad pública que antes habrían sido cubiertas cuencia organizada.14
por las policías e instancias civiles. Este despliegue, Un aspecto que preocupa a la cndh y
como hemos señalado en otras ocasiones, fue re- diversas organizaciones no gubernamentales
alizado sin haber cubierto las necesidades logísti- de derechos humanos es el cambio en el tipo
cas, operacionales y jurídicas. de queja. En la teoría más naturalista, no ex-
El resultado cuantitativo fue el crecimien- iste diferencia de grado en la vulneración de
to desmedido de las quejas debido al súbito au- los derechos humanos, pero para corrientes de
mento en las fuerzas desplegadas en labores de índole “realista” se pude considerar que sí ex-
seguridad pública. La intensificación de efec- iste la posibilidad de jerarquizarlas. En el caso
tivos y operativos significó, al mismo tiempo, que nos ocupa, tratándose de otras autoridades
una interacción mayor con la población civil. federales en ocasiones puede hablar de viola-
Al conjuntarse con la ausencia de un marco ju- ciones “menores”, mientras que las dirigidas a
rídico adecuado y la negativa del Ejecutivo fed- las fuerzas armadas han sido comúnmente de
eral de encontrar una solución a largo plazo, índole “grave”. Este diagnóstico puede verifi-
el resultado fue esta fase inicial en la que las carse al revisar de manera sucinta las recomen-
quejas se dispararon de manera aparentemente daciones emitidas por la cndh.
incontrolable.12 En una segunda fase sexenal En este sentido conviene describir la re-
las quejas, habiendo alcanzado su máximo en comendación como instrumento jurídico. En
2009, registraron una serie alterna de descen- los casos en que una queja tenga procedencia,
sos y parecen haberse estabilizado hacia la baja, la cndh investiga, puede proponer una conci-
según los datos disponibles para 2013.13 liación y, en caso de violaciones significativas o
continuas, llegar a emitir una recomendación.
11
En 2011, la Sedena fue objeto de 1 626 quejas, La recomendación no representa necesaria-
mientras que la Semar recibió 472; para el 2012, la primera
pasó a 1 503 y la segunda a 418. Esta tendencia positiva
ha sido confirmada por los datos disponibles para el 2013, ambientales”, Derechos Humanos México. Revista del Centro
subrayando una activa política institucional para ajuste de la Nacional de Derechos Humanos, México (en prensa).
intervención en las labores de seguridad pública en favor del 14
La interpretación de estas tendencias estadísticas es
respeto a los derechos humanos. Informe de Actividades de materia de discusión, pero ha sido considerada positiva en
la cndh, México, cndh, años 2006 al 2012, en: http:// lo general. En cuanto a la posición de algunos críticos que
www.cndh.org.mx/Informes_Actividades, consultados en las refieren a sesgos inducidos por las instituciones, cree-
agosto de 2012. mos que estas afirmaciones no tienen sustento académico.
12
Carlos Brokmann Haro, “Suspensión de garantías y Catherine Daly, Kimberly Heinle y David A. Shirk, Armed
reforma constitucional al Artículo 29. Perspectiva del estado with Impunity: Curbing Military Human Rights Abuses in
de excepción”, Derechos Humanos México. Revista del Cen- Mexico, San Diego, Trans-Border Institute y University of
tro Nacional de Derechos Humanos, México, Segunda Épo- San Diego, 2012 (Justice in Mexico Special Report); Infor-
ca, año 6, no. 17, 2011. me de Actividades de la cndh, México, cndh, años 2006
13
Carlos Brokmann Haro, “Conflicto armado y vulne- al 2012, en: http://www.cndh.org.mx/Informes_Activida-
rabilidad de los derechos económicos, sociales, culturales y des, consultados en agosto de 2012.
473
mente un caso individual, sino un conjunto autoridades que se rehúsen deben explicar sus Labor social del Ejército
coherente; cada una puede incluir más de una razones al Congreso. Mexicano. af Sedena.
víctima, tipo de violación o serie de propuestas Habiendo descrito el alcance de las re-
como solución. Ante la presentación de quejas, comendaciones como instrumento jurídico,
en caso de documentar la existencia de viola- la relevancia de las que han sido emitidas en
ciones que no puedan ser solucionadas requiere los últimos años puede ser comprendida me-
la elaboración de una recomendación. El envío jor. De las 6 544 quejas sexenales (2006-2012)
de recomendaciones a las autoridades federales con respecto a las fuerzas armadas, la cndh
incluye generalmente el cese de la acción viola- ha emitido recomendaciones en 132 casos.
toria, los lineamientos para las reparaciones y la Sedena reportó que 5 661 habían sido resuel-
tutela del cumplimiento. Las recomendaciones tas mediante conciliación o cerradas por cau-
son documentos jurídicos con amplio sustento sas justificadas, lo que significa que menos de
y basadas en evidencia clara de violaciones de 2 por ciento de las quejas derivaron en reco-
derechos humanos. Por esta razón se trata de mendaciones.15 Este porcentaje es materia del
textos que van de unas cuantas páginas hasta análisis que sigue, siendo importante señalar de
varios cientos. En caso de que la recomenda- nuevo que sin importar la cifra en sí misma, las
ción fuera rechazada, la cndh no tenía instru-
mentos para continuar con la acción legal. A 15
Catherine Daly, Kimberly Heinle y David A. Shirk,
partir de las reformas constitucionales en mate- Armed with Impunity: Curbing Military Human Rights Abuses
in Mexico, San Diego, Trans-Border Institute y University of
ria de derechos humanos de junio de 2011 las San Diego, 2012 (Justice in Mexico Special Report).
474
475
ban la mayoría de las violaciones que podrían ilegales, que en nuestra opinión difícilmente Los medios no importan,
nuestra obligación es servir.
considerarse de mayor gravedad: privación de podrán ser eliminados en el contexto jurídico af Sedena.
la vida, tortura lesiones, uso excesivo o arbi- actual.20 Las necesidades estratégicas requieren
trario de la fuerza y tratos crueles, inhumanos
20
El hecho de que las fuerzas armadas no cuenten
o degradantes. Los ajustes en protocolos y con un marco jurídico adecuado a estas labores de seguri-
procedimientos de intervención en operati- dad pública ha sido objeto de varios textos previos. Sinte-
tizando nuestra posición, consideramos que los principios
vos en contexto civil, especialmente urbano, de flagrancia y causa grave, así como las leyes secundarias
contribuyeron al descenso de los principales que son invocadas comúnmente como respaldo constituyen
una base legal endeble. La implementación de operativos
índices.19 En su mayoría, las recomendaciones
prolongados en zonas rurales, por ejemplo, implican que las
posteriores a esta implementación de ajustes se condiciones contempladas en estos instrumentos sean vir-
refieren a una serie que constituye una preocu- tualmente imposibles de cumplir. Hemos sugerido la armo-
nización jurídica entre los diversos instrumentos nacionales
pación constante. Se trata de violaciones como e internacionales como una ruta alternativa para asegurar la
la restricción al acceso a la justicia, la deten- cobertura jurídica adecuada. Carlos Brokmann Haro, “Sus-
pensión de garantías y reforma constitucional al Artículo
ción arbitraria, la detención ilegal y los cateos 29…”, op. cit.,; Carlos Brokmann Haro, “El Artículo 29 y la
suspensión de derechos y garantías ante la seguridad nacio-
Véase Informe de Actividades de la cndh, México,
19
nal. Retos para una Ley Reglamentaria”, Derechos Humanos
cndh, años 2006 al 2012, en: http://www.cndh.org.mx/ México. Revista del Centro Nacional de Derechos Humanos,
Informes_Actividades, consultados en agosto de 2012. México, año 6, núm. 18, 2011.
476
una armonización urgente del marco legal para La movilización militar en los principales focos
prevenir una serie de violaciones que tienen lu- de violencia estatales, particularmente Ciudad
gar por la inadecuada cobertura jurídica de las Juárez, hizo aumentar la vulneración de dere-
acciones en apoyo a la seguridad pública. chos humanos al tiempo que redujo de mane-
Las recomendaciones a las fuerzas armadas ra considerable las tasas de violencia, como en
se concentraron geográficamente, mostrando el caso de los homicidios. Para otros analistas,
tendencias que reflejan las prioridades estra- la intervención en Ciudad Juárez previno una
tégicas y de apoyo a la seguridad pública a lo debacle mayor en una de las tres ciudades fron-
largo del sexenio 2006-2012. La mayor par- terizas consideradas de mayor riesgo para la se-
te de las violaciones ocurrió en el contexto de guridad nacional. Al mismo tiempo, encuestas
operaciones e intervenciones que implican un llevadas a cabo localmente mostraron un am-
amplio despliegue de efectivos, destacando las plio apoyo a las acciones preventivas y de se-
implicaciones de una movilización con intenso guridad pública realizadas de manera conjunta
contacto con civiles. El universo representado por las fuerzas armadas y otras corporaciones
abarca 22 entidades de la República, enfatizan- federales.22
do una serie de tendencias que han sido sinte-
tizadas por Daly et al: 13 entidades representan
92 por ciento de los casos, mientras que 61
H acia una
por ciento se concentró solamente en seis. Los armonización
ejemplos extremos, Chihuahua y Michoacán,
de las tareas
conjuntaron más de un tercio de las recomen-
daciones sexenales. Para estos autores, sin em- de seguridad
bargo, es necesario recalcar que la movilización
con los derechos
de las fuerzas armadas no es correlativa al nú-
mero de violaciones, sino que estas últimas se humanos
concentraron geográficamente.21
México vive hoy una profunda crisis debido a
Los casos de Michoacán y Chihuahua co-
la violencia de la delincuencia organizada. El
rresponden, por supuesto, con dos de las cam-
panorama actual incluye una serie de regiones
pañas de mayor envergadura en despliegue de
asoladas por la ausencia de autoridades e insti-
efectivos, armamento e intensidad de patrullaje
tuciones que protejan a la población y puedan
y acciones de apoyo a la seguridad pública. Así,
hacer respetar sus derechos humanos y garan-
con el Operativo Michoacán aumentaron dra-
tías constitucionales. La evidencia numérica es
máticamente las recomendaciones relativas es
abrumadora: en los últimos años se registran
este estado, ocupando en primer sitio en 2007
más de 50 mil muertos en el combate a la de-
y el segundo en términos totales. Los resulta-
lincuencia organizada, una cifra de desplazados
dos del operativo han sido severamente cues-
tionados por su motivación política inicial y es- 22
La reacción social ante el aumento de la violencia de-
caso efecto en términos de control territorial, rivada del combate a la delincuencia organizada ha sido mix-
pero vemos que sus efectos negativos han teni- to. En una encuesta, llevada a cabo en 2012 por Consulta
Mitofsky, las respuestas muestran una percepción compleja:
do gran influencia en las condiciones actuales. 43 por ciento opinó que la lucha es un fracaso, 53 por ciento
El caso del Operativo Conjunto Chihuahua que si se trata de una guerra el crimen organizado la está
ganando y solamente 28 por ciento cree que la estrategia
fue diferente en los que se refiere a sus efectos nacional está dando buenos resultados. En cambio, cerca
generales, aunque registró una concentración de 70 por ciento apoyó la participación de las fuerzas arma-
das en este proceso, reflejo de la confianza social en estas
similar de violaciones de derechos humanos.
instituciones. Carlos Brokmann Haro, “Conflicto armado y
vulnerabilidad de los derechos económicos, sociales, cultu-
21
Catherine Daly, Kimberly Heinle y David A. Shirk, rales y ambientales”, Derechos Humanos México. Revista del
op. cit., pp. 20-24. Centro Nacional de Derechos Humanos, México (en prensa).
477
que oscila entre los 160 mil y más de medio mediante la cooperación de todos los ramos y Combatiendo un incendio
forestal. af Sedena.
millón, así como un número de desaparecidos niveles de gobierno. El estado de excepción no
que podría alcanzar los 30 mil.23 Las crisis re- es una ficción jurídica ni teórica, sino el marco
gionales requieren atención inmediata para en el que viven millones de mexicanos. Pero
prevenir que se extienda el patrón de violencia esta excepcionalidad de hecho tiene el doble
e ingobernabilidad por todo el país. La crítica riesgo de acentuarse porque no existe marco
situación de inseguridad, gobernabilidad e ins- normativo para controlarla y, peor todavía, se
titucionalidad solamente puede ser abordada corre el riesgo de que se transforme en una
nueva normalidad. La discusión acerca del es-
23
Las cifras de la violencia son imposibles de determi- tado fallido aún no tiene sentido, afortunada-
nar todavía. Para Fernando Escalante, incluso la estadística mente; las instituciones y organismos federales
referente al homicidio es cuestionable, por lo que otras ma-
nifestaciones se encuentran en condiciones difíciles de pon-
realizan la mayor parte de sus funciones de ma-
derar. La cndh ha estimado la “cifra negra” de delitos no nera normal, existe crecimiento económico y
reportados entre 90 y 99 por ciento en la mayor parte de
estabilidad política.
los no violentos. Baste aclarar que en el caso de los despla-
zados, la onu los estima en cerca de 150 mil, el centro no- La excepcionalidad disparó las quejas con-
ruego especializado globalmente en poco más de un cuarto tra violaciones de los derechos humanos en re-
de millón y las estimaciones estadísticas podrían apuntar a
alrededor de un millón de personas. lación directamente proporcional al despliegue
478
de las fuerzas armadas en apoyo a las tareas de de contrapesos para este ejercicio constituyen
seguridad pública. Las recomendaciones emiti- aportaciones primordiales para la seguridad ju-
das por la cndh muestran una clara evolución rídica y un nuevo marco de convivencia, como
en los operativos y una marcada disminución se muestra en el Cuadro 2. El Transitorio IV
de cierto tipo de violaciones. Un problema de 2011 contempló una ley reglamentaria que
evidente es que gran parte de las que persis- no ha sido promulgada; elaborarla en el caso
ten se relacionan con la ausencia de un marco de un artículo tan importante, cuya esencia
normativo adecuado para la realización de es- fue transformada de manera radical, requiere
tas labores. En la actualidad, se trata de una un debate y consensos nacionales. Esta legis-
cobertura jurídica precaria porque no hay un lación reglamentaria debe proveer claramente
referente constitucional directo que faculte a certidumbre jurídica y límites espaciales, tem-
las fuerzas armadas. El marco jurídico es inhe- porales y de ejercicio de poder transparentes,
rentemente endeble por basarse en una serie así como colocar este “núcleo duro” de dere-
de normas como la Ley Federal de Armas de chos humanos en el centro del proyecto. La
Fuego y Explosivos o los principios generales legislación secundaria tendrá que armonizarse
de Flagrancia y Causa Urgente. De esta ma- también con las disposiciones constitucionales
nera, la actuación de las fuerzas armadas ha y las recientes sentencias de la Suprema Corte
tenido lugar en apego a derecho, pero con un de Justicia de la Nación, implicando ajustes a
marco jurídico limitado para su actuación. Los la Ley de Seguridad Nacional y el Código de
efectos negativos de esta insuficiente cobertu- Justicia Militar.
ra jurídica son evidentes e incluyen las citadas Desde la perspectiva de los derechos hu-
quejas por presuntas violaciones de derechos manos, el modelo de seguridad pública y se-
humanos, una menor de eficacia en los aspec- guridad nacional deberá ajustarse a las necesi-
tos judiciales de los operativos y una preocu- dades de la realidad nacional y el marco jurí-
pante desprotección legal de los efectivos que dico internacional y constitucional. Desde su
participan en estas labores. formulación debe incorporarse a los derechos
Es fundamental el reconocimiento de la humanos como parte fundamental de la pla-
urgencia de armonizar el marco jurídico que neación estratégica, así como en la rectoría de
ampara la acción de las fuerzas armadas en la- las acciones tácticas. Para esto será necesario
bores de apoyo a la seguridad pública. Las so- establecer una clara distinción entre la seguri-
luciones parciales que han sido propuestas no dad pública y la seguridad nacional y centrar
resolverían el problema de fondo. Por ejem- los objetivos del combate a la delincuencia en
plo, aplicar el Artículo 29 de la Constitución la restauración de los derechos humanos y las
Política de los Estados Unidos Mexicanos hoy garantías individuales de todos los mexicanos.
tendría graves implicaciones prácticas, chocaría Al mismo tiempo se debe proteger jurídica-
con las reformas constitucionales y contraviene mente a las instituciones y personal encargado
diversos compromisos internacionales.24 El Ar- de las tareas de restauración de la seguridad
tículo 29, fundamental por dedicarse a la posi- pública y nacional de manera completa. Este
bilidad de establecer el estado de excepción, fue marco permitiría dar certidumbre jurídica a
reformado de manera total. Su definición del todas las partes, disminuir la presión interna-
“núcleo duro” de derechos humanos, limita- cional y nacional, así como conjuntar esfuerzos
ciones al ejercicio del poder político y creación para alcanzar los objetivos finales de la lucha
contra la delincuencia organizada. Un modelo
24
Mario de la Cueva señaló que la aplicación del Artí-
culo 29, debido a que implica un régimen de excepción, de- de seguridad en el cual las fuerzas armadas y
bería ser realizada de manera “armónica”. Esto significa que los derechos humanos sean instrumentos del
la concatenación entre causas, decisiones políticas, medidas
desarrollo pleno de las capacidades de todos
constitucionales, proceso de excepción y resultados deben
ajustarse a la letra y el espíritu de la ley. los mexicanos.
479
Cuadro 1
Indicadores d e l c o m b at e a l a s d r o g a s
Evolución del grado de pureza
y precio al menudeo en E s ta d o s U n i d o s (1981/2011)
1981 2011
Precio de calle (por gramo) Precio (pureza) Precio (pureza)
Cocaína $669.18 (40%) $177.26 (52%)
Cannabis
$9.53 $14.26
(mariguana)
Fuente: Executive Office of the President of the United States, National Drug Control Strategy, Data Supplement 2012.
En: http://www.whitehouse.gov/sites/default/files/ondcp/policy-and-research/2011_data_supplement.pdf
Cuadro 2
Reforma al Artículo 29
de la Constitución Política de los E s ta d o s U n i d o s M e x i c a n o s
(correspondiente con la llamada reforma
en derechos humanos de junio de 2011)
480
Cuadro 2
(continuación)
481
482
R eflexionar sobre las fuerzas armadas, señaladamente acerca del Ejército Mexicano, en
los años que corren exige, por principio, amplitud de miras y el esfuerzo por dar cuenta
de una institución viva y actuante en la que están en curso transformaciones que intentan
responder a múltiples, muy diversos y complejos desafíos: lo mismo las nuevas responsabilidades
del país con la comunidad internacional —cooperación de distinto grado y naturaleza— que hacer
frente a viejos y nuevos retos en materia de gobernabilidad y seguridad: amenazas criminales o
riesgos medioambientales.
Bajo esa mirada, propongo revisar, esencialmente, las nuevas tareas, retos y desafíos que el po-
der civil le ha encomendado a las fuerzas armadas: el papel crucial que juegan en el enfrentamiento
al mayor desafío a la seguridad nacional en este Miro en torno con extrañeza, y me con-
tiempo: el desbordamiento y la bestialidad de venzo al fin que es el general el que dice esto y
la delincuencia que tienen, en sus orígenes, la que se dirige a mí. No sé qué contestar.
irresponsabilidad de Estado y sociedad ante la —Sí —insiste—; se lo habrán dicho in-
presencia criminal, en la idea compartida por dudablemente. Aquí todos somos un poco
muchos de que era posible y funcional convivir ladrones.
con los criminales, “porque no se metían con Yo hago un gesto de protesta.
la gente” y, más allá, la prevalencia de una cul- —¡Oh general! ¿Quién puede hacer caso
tura cínica que viene de más lejos —inocultable de las murmuraciones?... Puras calumnias.
durante la Colonia. Obregón no parece oírme y sigue hablando.
El periodista español Joaquín Blasco Ibá- —Pero yo no tengo más que una mano,
ñez dejó testimonio de una conversación con mientras que mis adversarios tienen dos. Por
el entonces presidente Álvaro Obregón, el hé- esto la gente me quiere a mí, porque no puedo
roe de la Revolución, el vencedor de Celaya: robar tanto como los otros.
— A usted le habrán dicho que yo soy algo Alegría general. Obregón celebra el chis-
ladrón, le lanza el presidente. te con una risa discreta de muchacho cínico,
mientras los dos amigos que nos acompañan
Bandera monumental. *Agradezco a Omar Báez Caballero su colaboración.
af Sedena. **Director del Grupo Consultor Interdisciplinario, S.C.
485
saludan la gracia del héroe con interminables la Madrid, distintos hechos lo enfrentarían a
carcajadas.1 los niveles de degradación de nuestros sistemas
La narración de Blasco Ibáñez retrata una de procuración y administración de justicia.
subcultura que asume a la corrupción como el En febrero de 1984 ocurrió un hecho
aceite que permite que se muevan los engra- que marcó un punto de quiebre: el agente de
nes del sistema político mexicano (“no les pido la Drug Enforcement Administration (dea),
que me den, nomás que me pongan donde Enrique Camarena Salazar y el piloto Alfredo
hay”; “la amistad se demuestra en la nómina”) Zavala Avelar fueron secuestrados, torturados
y que hoy tiene una traducción brutal en la im- y asesinados, así se cobró Rafael Caro Quinte-
punidad. Nada incentiva más la comisión de un ro, uno de los jefes del Cártel de Guadalajara,
crimen que la certeza de que no será castigado. el golpe a sus ganancias que había significado
unos meses antes el descubrimiento del rancho
486
en el combate a los cárteles del narcotráfico.2 A febrero de 1997, la detención del titular del des-
casi tres décadas de aquellos hechos, la libera- aparecido Instituto Nacional de Combate a las
ción de Caro Quintero ha vuelto a abrir la he- Drogas (incd), general de división Jesús Gutié-
rida y, de paso, evidencia la colusión de jueces y rrez Rebollo, por sus vínculos con el cártel de
magistrados, y la incompetencia del Ministerio Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos,
Público de la Federación para mantener al capo no fue el primer síntoma pero sí el más agudo de
tras las rejas. los peligros de exponer al ejército en esas tareas.
En ese contexto de presión estadouniden- En el mismo sentido debe citarse la deser-
se, el presidente De la Madrid ordenó la des- ción, a finales de la década de los noventa, de
aparición de la Dirección Federal de Seguridad un grupo de integrantes del Grupo Aeromóvil
y de la Dirección General de Investigaciones de Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano
Políticas y Sociales; algunos de los comandan- para formar Los Zetas.
tes de la dfs se pasaron, ya sin simulaciones, al El académico estadounidense Bruce Mi-
otro bando. chael Bagley ha alertado sobre los riesgos de
Enfrentados a estos hechos —la expropia- mantener al Ejército Mexicano en la lucha en
ción de la autoridad pública por los crimina- contra del narcotráfico por la capacidad de los
les—, los jefes del Estado mexicano, a partir cárteles para realizar una “interrupción jerár-
del sexenio del presidente Ernesto Zedillo, quica de la cadena de mando” y la “inevitable
decidieron correr un riesgo mayúsculo: involu- cercanía” de los militares con los narcos “que
crar de manera más rotunda a las fuerzas arma- permite la contaminación de los primeros”.
das, especialmente al ejército, en el combate al El problema es mayúsculo. La ineficacia
narcotráfico; en otra época, se centraban en la de las corporaciones policiacas en todo el país,
detección de plantíos ilegales y la contención la corrupción que prevalece en la mayoría de
del tráfico interno de materia prima y droga ellas, así como el grado de infiltración que han
procesada .3 Una decisión arriesgada por el pe- alcanzado organizaciones criminales, inclu-
ligro de contaminación de los soldados y por- so dentro de instituciones federales (como la
que las fuerzas armadas constituyen la última Subprocuraduría Especializada en Investiga-
línea de defensa del Estado. ción en Delincuencia Organizada y el descré-
El peligro se convirtió en realidad. Más allá dito generalizado de las “policías” en México
de los rumores que en distintos momentos se no dejan demasiadas opciones a la hora de de-
han esparcido sobre la presunta colaboración finir la estrategia para enfrentar a la delincuen-
de militares de alto rango en el narcotráfico, en cia organizada. ¿Con qué medios, si no fueran
nuestras fuerzas armadas, sería posible encarar
2
La certificación fue establecida desde 1986, cuando el el desafío cada vez más prepotente y descarado
congreso estadounidense promulgó la Ley Contra el Abuso
de las Drogas, la cual establecía una serie de advertencias de del narcotráfico? Un poder paralelo que cuenta
retiro de ayuda económica a los países productores de droga con auténticas milicias, como lo mostró el Cár-
o que colaboraran insatisfactoriamente en su combate. El
proceso se modificó como resultado de la Ley de Autor- tel del Golfo con el asalto de Los Zetas al penal
ización de Relaciones Exteriores, 2002-2003, promulgada de Apatzingán, Michoacán.
el 30 de septiembre de 2002.
3
Como se sabe, la participación de las fuerzas armadas
en estas tareas tiene una larga historia “[…] desde fines de
los años cuarenta. En la Segunda Guerra Mundial los Esta-
G obernabilidad
dos Unidos ayudaron a ‘narcotizar’ parte de la agricultura
de los estados del norte de México para la producción de Respondiendo al mandato de su comandante
opio (base de la morfina) que ayudaría al alivio de los sol-
dados heridos en los frentes de batalla”. Véase Raúl Benítez supremo, el ejército ha cumplido diferentes ta-
Manaut, “México: doctrina historia y relaciones cívico-mili- reas para la consolidación del régimen, sobre
tares a inicios del siglo xxi”, en Alberto Aziz Nassif y Jorge
todo en momentos en que prevalecían ánimos
Alonso Sánchez (coords.), Globalización, poderes y seguridad
nacional, pp. 333-334. levantiscos.
487
El presidente Miguel Alemán usó al ejér- ción de los líderes del Sindicato Revoluciona- Saludando.
cito para someter a la disciplina política a sus rio de Trabajadores Petroleros de la República af Sedena.
488
El 1 de enero de 1994, una noticia sacudió hacia el ezln no han resuelto el conflicto, me-
el país. La aparición de una revuelta indígena, nos aún, sus raíces.
encabezada por el mestizo Sebastián Guzmán Pero el ezln no es el único ni el más pe-
Vicente, el Subcomandante Marcos, desmentía ligroso grupo antisistémico que persiste. El
el presunto ingreso de México al primer Mun- 28 de junio de 1996, justo en el aniversario
do, como lo había ofrecido el presidente Car- de la matanza de Aguas Blancas, apareció el
los Salinas de Gortari. Ejército Popular Revolucionario (epr), al pa-
El mismo día que iniciaba la vigencia del recer, brazo armado del Partido Revoluciona-
Tratado de Libre Comercio con América del rio Clandestino Unión del Pueblo-Partido de
Norte, el levantamiento en Chiapas le recor- los Pobres, “la guerrilla mala”, según algunos
daba al régimen, a la sociedad y al mundo, que que la contrastan por su discurso rancio y sus
los gobiernos de la Revolución Mexicana no les acciones, con las del ezln.
habían cumplido a los indígenas, que seguía- Son varios más los grupos guerrilleros o
mos siendo un país profundamente injusto. membretes que se ostentan como tales. S in
Los largos años de “la paz del pri” —una embargo, de vez en cuando, realizan opera-
paz interrumpida por movimientos de dura ciones que generan daños a instalaciones es-
impugnación al régimen, como el ferrocarrile- tratégicas y perturban la tranquilidad. Tal ha
ro de 1957/58 o el estudiantil de sido el caso de los atentados del EPR contra
1968— parecían singularizar al sistema gasoductos de Petroleos Mexicanos (Pemex)
político mexicano en el contexto latinoameri- en distintos puntos del país que han puesto en
cano caracterizado por los golpes de Estado y alerta a las instituciones de seguridad nacional
las dictaduras. y las han sometido a severos cuestionamientos.
Sin embargo, La Declaración de la Selva Para Roberto Hernández López, en su es-
Lacandona modificó el escenario: esos indíge- tudio intitulado La gobernabilidad en México,
nas mal armados, algunos con rifles de palo, la presencia de distintos movimientos armados
le declaraban la guerra al Estado mexicano y porta un mensaje perturbador para el país y
denunciaban la marginación, el despojo y el ol- nos recuerda:
vido histórico de los pueblos indígenas.
La guerrilla indígena nunca representó 1. Que las condiciones de pobreza y margina-
un desafío en términos militares, pero no se ción, que en ciertos casos funcionan como
trataba de eso: la inserción del país en el esce- acicate fundacional para la radicalización
nario planetario y su discurso que reclamaba de estos grupos, prevalecen incólumes; es
democracia, justicia, dignidad e igualdad, exi- decir, que no ha existido, o si la hubo fra-
gía al gobierno del presidente Carlos Salinas la casó, una política social que desalentara la
contención militar. De haber recibido la orden vía armada entre campesinos e indígenas
de actuar, en cuestión quizás de días, horas, el mediante el financiamiento de proyectos
ejército habría suprimido la rebelión. Pero pre- productivos, políticas de impacto contra la
valeció la sensatez. El 10 de enero de 1994, pobreza, multiplicación de oportunidades
Salinas hizo ajustes en su gabinete, sobre todo de empleo, acceso a servicios básicos, edu-
en las áreas responsables de la gobernabilidad, cación, etcétera.
y estableció las condiciones para un diálogo 2. Que la política tampoco ha dado resul-
por la paz. tados: sencillamente ninguno de los últi-
El ejército jugó un papel estratégico en la mos gobiernos ha encontrado una salida
contención de los neozapatistas a través de un negociada al conflicto zapatista ni, mucho
despliegue disuasivo. Sin embargo, transcurri- menos, ofrecido alternativas políticas para
dos casi 20 años es posible afirmar que las dis- otros grupos sublevados; el Estado de De-
tintas estrategias de los subsecuentes gobiernos recho y los avances en materia democrá-
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490
cia, detectar, infiltrar y desactivar a los grupos la revolución”. El canto de los contingentes
guerrilleros y, a un tiempo, impulsar políticas marchando por las calles de Chilpancingo dice
públicas que den respuesta a viejas y sentidas mucho: “Venceremos, venceremos… ¡Al Esta-
demandas que están en el fondo de la opción do sabremos vencer!”
armada. Por eso, más allá de las banderas que hoy
levantan, lo que realmente buscan es, en un
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495
Pero la seguridad pública se militariza, de- Si bien su presupuesto fue limitado, la Ini-
finitivamente, no sólo porque las fuerzas arma- ciativa Mérida posibilitó la adquisición de nue-
das tienen un mayor papel en la lucha frontal vo equipo para las fuerzas armadas y para las
contra el narco y otras formas de delincuencia corporaciones federales con responsabilidades
organizada, sino porque en cuentas extraoficia- policiacas y de inteligencia civil, aunque en no
les, hechas por el general de división y enton- pocas ocasiones miembros prominentes de la
ces diputado federal Raúl Macías Sandoval, a plana mayor del gobierno de Estados Unidos
octubre de 2012 más de 50 por ciento de los levantaron la voz de alarma y descalificaron los
mandos de los cuerpos policiacos (estatales y esfuerzos de las instituciones mexicanas.
municipales) se encontraba en manos de mili-
tares o ex militares.11
Al final del sexenio, no obstante, todos los
D erechos
esfuerzos institucionales —civiles y militares— humanos
se vieron opacados por los resultados de la (no)
guerra contra el narco. Las cifras de incidencia Pero acaso lo que más dañó a las fuerzas ar-
delictiva muestran una espiral ascendente, es- madas durante el sexenio de Felipe Calderón
pecialmente de aquellos delitos en los que sue- fue el disparo de las denuncias por violaciones
le involucrarse el crimen organizado y que, a a los derechos humanos de soldados y mari-
un tiempo, más afectan a la sociedad, como el nos (también por parte de policías y agentes
homicidio, el secuestro, la extorsión y el robo ministeriales). Mientras que en 2006 se regis-
con violencia. traron apenas 182 quejas y cero recomenda-
ciones emitidas por la Comisión Nacional de
Derechos Humanos (cndh) hacia la Sedena,
L os riesgos en 2011 se presentaron 1 695 quejas y 25 re-
internos comendaciones.
El mismo patrón se repite con la Secretaría
José Luis Piñeyro ha identificado algunos de de Marina, aunque en una escala inferior: 24
los costos que tiene en la desmoralización de quejas y cero recomendaciones en 2006; 495
la tropa, su participación en la lucha contra la quejas y seis recomendaciones en 2011.13 Ese
delincuencia organizada, debido principalmen- aumento fue reconocido en su momento por el
te a lo siguiente: ombudsman nacional: “…es el Ejército el que
se encuentra en los primeros lugares a nivel de
1) la separación, hasta por medio año, de su quejas ante la cndh por violaciones a derechos
familia; 2) el aislamiento y las condiciones in- humanos que tienen que ver con torturas, des-
hóspitas del terreno; 3) el peligro constante apariciones, ejecuciones extrajudiciales, cateos
durante los operativos; 4) los bajos salarios, y y detenciones arbitrarias”.14
5) las constantes y fatigosas tareas. […] Esto Otros casos paradigmáticos en torno de
se refleja en la deserción acumulada de 2000 la violación de los derechos humanos —como
a 2006: 107 128 militares, cifras sólo de la la muerte de dos estudiantes del Tecnológico
Defensa Nacional.12 de Monterrey, ocurrida en marzo de 2010 o
11
Véase Manuel Carvallo, “Más del 50% de mandos 13
Véase Comisión Nacional de Derechos Humanos,
policiacos está en manos de militares”, Organización Edi- Informe de actividades 2006-2011, http://www.cndh.org.
torial Mexicana, 25 de octubre, 2012, http://www.oem. mx/Informes_Actividades
com.mx/laprensa/notas/n2746418.htm 14
Citado en Red Nacional de Organismos Civiles de
12
José Luis Piñeyro, “Las Fuerzas Armadas Mexicanas Derechos Humanos y Organización Mundial Contra la Tor-
en la seguridad pública y la seguridad nacional” en Arturo tura, Situación de la Tortura en México, octubre, 2012, pp.
Alvarado y Mónica Serrano (coords.), Seguridad nacional y 12-13, http://www.redtd.org.mx/media/descargables/
seguridad interior, t. xv, pp. 165-166. Informe_CAT_Mexico_RedTdT_OMCT.pdf
496
A cusaciones
fabricadas
Por si hicieran falta problemas a las institucio-
nes castrenses, los focos rojos se encendieron
cuando, a mediados de 2012, se procedió
penalmente contra de altos mandos militares
—cuatro generales, un teniente coronel y un
mayor—, por supuestos vínculos con el nar-
Alumnos del H. Colegio el ataque a la familia Almanza Salazar en una
Militar. af Sedena.
cotráfico. Nunca antes se había develado una
carretera de Tamaulipas, en abril del mismo
supuesta red de protección militar tan extensa
año— pusieron en entredicho el rigor, la seve-
como las presumidas entonces por el Ministe-
ridad y el apego al derecho de la justicia militar.
rio Público de la Federación con base en las
De acuerdo con reportes de distintos orga-
acusaciones absurdas de testigos protegidos.
nismos de derechos humanos, entre ellos Hu-
No obstante, el chasco sería mayor cuando, en
man Rights Watch, en el desempeño de su mi-
los primeros meses de 2013, todos los procesa-
sión en materia de seguridad pública, las fuerzas
dos quedaron en libertad por “sobreseimiento
armadas en México están incurriendo en graves
en la causa penal”.
violaciones a los derechos humanos: “[…] des-
En sus empeños por limpiar la casa, a
apariciones forzadas, asesinatos, torturas, viola-
través del abuso de los dichos de los testigos
ciones sexuales y detenciones arbitrarias ”.
colaboradores, el excesivo uso de la figura del
Estas denuncias incentivan el reclamo de
arraigo, la ineficiencia en la integración de los
algunos de que los soldados regresen a los
expedientes ministeriales y la fabricación de
cuarteles. Los soldados no están entrenados
acusaciones para descarrilar carreras político-
para labores policiales, dicen y es cierto, pero
profesionales, el gobierno de Calderón le hizo
menos aún lo está la mayoría de civiles que
mucho daño a la procuración de justicia y a las
se integran a las corporaciones policiales sin
fuerzas armadas.15
preparación alguna o sólo, en casos de ex-
Prevalece entre algunos analistas la idea
cepción, después de egresar de las academias
de que Calderón ordenó el despliegue mili-
de policía.
tar para enfrentar al narcotráfico, como un
Desde luego, las tropas deben regresar a
ardid para ganar una legitimidad bajo sospe-
sus cuarteles, pero sólo cuando haya dado fru-
cha, sobre todo por la decisión de su principal
tos la decisión de crear corporaciones policiales
contendiente, de negarse a reconocerlo como
profesionales y confiables, y esto tomará algu-
presidente. No comparto esa idea, creo, por el
nos años.
contrario, que lo que decidió a Calderón a or-
Pero hay otro problema, lo más probable
denarle al ejército que asumiera un rol mayor
es que regresando a los soldados a sus cuarteles
se diera un nuevo rebrote de la delincuencia y
que jefes, comandantes y policías terminaran, 15
Véase Grupo Consultor Interdisciplinario, “Calde-
como muchos ahora, sirviendo a los cárteles. rón: justicia torcida”, Lectura Política, núm. 702, 24 de
abril, 2013.
497
498
Sin embargo, creo que quienes piensan dres, hermanos e hijos de los detenidos ten-
que legalizar la mariguana tendrá efectos be- drán que seguir en esa actividad, porque es la
néficos en la reducción de la violencia y de las única forma de tener el dinero para pagar a los
ganancias de los cárteles se equivocan, al me- abogados que gestionen la libertad de sus fa-
nos parcialmente. En primer lugar, porque hoy miliares.
los cárteles trafican con la mariguana y, al mis- En estas tareas, el Ejército no va acompa-
mo tiempo, con la cocaína, la amapola y drogas ñado por otras dependencias del gobierno fe-
sintéticas; es decir, que si bajan las utilidades deral (Secretaría de Desarrollo Social, de Salud
de la mariguana, se centrarán en las drogas que y de Agricultura, etcétera) que otorguen ase-
son más fácilmente transportables y les pro- sorías para nuevos cultivos, créditos blandos,
ducen mayores ganancias. En segundo lugar, maquinaria y equipo… Es imperativo diseñar y
porque un eventual descenso en las ganancias poner en marcha un enfoque que trascienda —
de los cárteles generaría un incentivo perverso no que abandone sino que complemente— la
para compensar sus pérdidas, ensañándose en estrategia basada exclusivamente en el enfoque
la gente común, en la extorsión y el secuestro. policiaco-punitivo.
Al interés de instancias norteamericanas Ello me permite destacar la urgencia de
por el escrutinio y la “certificación” del desem- articular una política integral que no transfiera
peño mexicano tiene que corresponder, en un la responsabilidad que es de todos, Estado y
esquema de corresponsabilidad real, un recla- sociedad, a las instituciones que integran el ga-
mo semejante para que en Es tados Unidos se binete de seguridad nacional. En esta materia
reduzca la demanda de enervantes, se investi- entiendo una estrategia integral:
gue y castigue el lavado de dinero y se reduzca
el contrabando de armas. • Que aborde la dimensión múltiple de la
La creciente injerencia del gobierno nor- inseguridad y ataque las causas, no sólo los
teamericano en materia de lucha contra el nar- efectos, del estallido criminal y la espiral de
cotráfico constituye un riesgo permanente a la violencia;
autodeterminación del gobierno mexicano. • Que asuma cabalmente la transformación
a fondo de las instancias encargadas de la
seguridad (mandos civiles, corporaciones
L a responsabilidad del policiales, aparatos de inteligencia) y el
E stado en el combate sistema de procuración e impartición de
justicia;
al narcotráfico
• Que defina con claridad y sustento jurídico
Desde hace mucho tiempo, el ejército ha teni- impecable, el papel de las fuerzas armadas
do la encomienda de identificar y destruir los y las nuevas directrices para su desempeño;
cultivos de enervantes y la cumple con eficacia, las responsabilidad institucional que supo-
pero esta línea de acción tiene altos costos para ne el nuevo marco de derechos humanos
la institución. consagrado en la Constitución General de
Para las comunidades que desde hace más la República y los tratados internacionales
de medio siglo se dedican al cultivo de drogas, suscritos por México; las garantías jurídico
la acción de los soldados es depredadora por- - institucionales que salvaguarden la inte-
que arruinan la economía, de suyo modesta, gridad de las instituciones armadas y los
de las familias campesinas, detienen a quienes derechos de sus efectivos;
la cultivan y los presentan ante el Ministerio • Que alinee todas las capacidades de un Es-
Público, por lo que a partir de ese momento tado democrático de derecho —poderes
se garantiza la permanencia del círculo: los pa- públicos, órdenes de gobierno, órganos
constitucionales autónomos— al propósi-
499
500
Alumnas de la Escuela En otro orden de cosas, relativo a la es- a la que tienen otros ejércitos, como el es-
Militar de Enfermería.
tructura, es probable que las fuerzas ar- tadounidense, donde existe un general por
af Sedena.
madas tengan que lidiar con una renovada cada 1 447 elementos de tropa o el chino,
macrocefalia, es decir, con una elevada donde por cada general se cuentan poco
proporción de generales en relación con más de 12 mil soldados18 ; al tiempo que
las tropas. Según datos de la Secretaría de nos recuerda los años veinte, cuando antes
la Defensa Nacional, al 30 de noviembre de la reforma militar emprendida por Plu-
de 2012, en el ejército y la Fuerza Aérea tarco Elías Calles existía una proporción,
se contabilizan 541 generales frente a según Guillermo Boils, de un general por
173 853 elementos de tropa; es decir, exis- cada 335 elementos de tropa.19
te un general por cada 321 efectivos de Quinto. Readecuaciones al marco jurídico que
tropa.17 Dicha relación es bastante menor regula a las fuerzas armadas. Toca al Con-
17
Véase Secretaría de la Defensa Nacional, Informe de 18
Véase Rogelio Velázquez, “Ejército Mexicano, buro-
Rendición de Cuentas de la Administración Pública Federal cratizado”, Contralínea, 17 de junio de 2012, http://con-
2006-2012, México, 2012, Etapa 3, p. 109, http://www. tralinea.info/archivo-revista/index.php/2012/06/17/
sedena.gob.mx/images/stories/archivos/transparencia/ ejercito-mexicano-burocratizado/
irc_sedena-1_3a_etapa.pdf 19
Guillermo Boils, Los militares y la política en México.
501
greso de la Unión revisar al menos las si- Blasco Ibáñez, Vicente, Obras Completas, Ma-
guientes cuestiones legales en torno de las drid, Aguilar, 1963.
fuerzas armadas que, no se olvide, tienen Boils, Guillermo, Los militares y la política en Mé-
estructuras y reglamentos cuyas bases se xico, 2ª ed., México, El Caballito, 1980.
establecieron en los años treinta del siglo Carvallo, Manuel, “Más del 50% de mandos
pasado: una reforma al Código de Justi- policiacos está en manos de militares”, Orga-
cia Militar para poner en sintonía el mar- nización Editorial Mexicana, 25 de octubre,
co jurídico con los criterios dictados, en 2012, http://www.oem.com.mx/laprensa/
julio de 2011, por la Suprema Corte de notas/n2746418.htm
Justicia de la Nación, con el objeto de ga- Comisión Nacional de Derechos Humanos, In-
rantizar que toda violación a los derechos forme de actividades 2006-2011, http://
humanos cometida por integrantes de las www.cndh.org.mx/Informes_Actividades
fuerzas armadas sea juzgada en tribunales Consulta Mitofsky, “México: Confianza en insti-
502
El ejército
en las letras
mexicanas,
la historiografía
y el escenario
internacional
C omo “El Novelista del Soldado”, calificó con acierto Guillermo Tardiff, a Fran-
cisco L. Urquizo porque, en efecto, la milicia fue su matriz, su piedra de toque para
abordar el atrayente tema de la Revolución Mexicana. Salvador Novo entre muchos,
pudo afirmar que “Tropa Vieja sigue siendo la mejor novela de la Revolución”. Su autor aborda
la narrativa histórica novelada, desde una óptica dual, la del observador y la del protagonista. En
todo caso también la del militar y la del civil (entendiendo con ello lo que no corresponde ni a
lo militar, ni a lo religioso). Ambas visiones trasladadas a la palabra escrita sujeta a la decantación
histórica que, o la hace imperecedera y la integra al ser mismo de la cultura nacional, o la desecha
por su insignificancia.
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al amanecer escuchar “La Diana” por toda nales, integradas mayoritariamente con las que
la banda de cornetas y tambores. Un toque prestaban sus servicios al gobierno porfirista.
largo y alegre como el comienzo del día. Los Fue este error de cálculo o exceso de buena
banderos viejos decían que aquel toque, que fe lo que revirtió la trayectoria revolucionaria,
duraba diez minutos, en otros tiempos, allá pero que no podía ser de otra manera porque,
muy lejanos duraba cerca de media hora y, de acuerdo con las convicciones del Apóstol de
se componía aquella Diana, de treinta y seis la Democracia, la oportunidad de rectificación
partes. y confianza en los adversarios, que también
eran víctimas de explotación, como el novelista
La tropa vieja para Sifuentes no era otra lo describe magistralmente, le hacían albergar
que la de los oficiales del ejército federal a la fundadas esperanzas de dicha posibilidad que
que, excepcionalmente, antes de purgar el lus- requería de integridad y rectitud humana.
tro del secuestro podía aspirar un recluta para Las cosas no sucedieron como se hubiera
cuando ascendiera a soldado y después a cabo. querido. La iniquidad, la traición, el egoísmo
Él, por eliminación, pertenecía en el mejor de y el extravío por el poder, con el ingrediente
los casos a la tropa nueva, no podía ni siquiera funesto de la intervención de la embajada nor-
imaginarse el privilegio que significaba un as- teamericana en el patético cuadro del cuartela-
censo que no era sólo el monto de los haberes, zo, truncaron un proceso que apenas asomaba
sino el poder salir franco los domingos e inclu- las luces de un cambio democrático hacía la
so poder asistir cuando había circo o toros en realización de los ideales acumulados de tantas
el pueblo. Y desde luego, la permanente impu- aspiraciones y sacrificios para honrarlos. El en-
nidad para injuriar y vejar a los enganchados y tonces subteniente Francisco Urquizo formaba
desahogar toda la ira acumulada de los mismos parte de las guardias presidenciales de Madero,
tratos que alguna vez habían recibido de sus su esfuerzo por enterarlo de lo que sospechaba
superiores. se estaba fraguando y sugerirle lo autorizara para
Lo cierto es que Tropa Vieja no la hubie- traer soldados de La Laguna para integrarlos a
ra podido escribir sino quien, desde siempre, los activos de la Ciudadela, resultó inútil para
tenía definida su vocación castrense y quien convencerlo de que rectificará sus decisiones.
expurgó al ejército porfirista, a la Acordada, a La respuesta a la Decena Trágica descrita
los rurales y después fue pieza fundamental en en Tropa Vieja, desde la óptica de un recluta
la proeza de hacer avanzar el Ejército Consti- del ejército porfirista como lo era Sifuentes,
tucionalista al mando de Primer Jefe don Ve- ya integrado a las nuevas fuerzas armadas del
nustiano Carranza, con quien se integró des- gobierno maderista en condiciones de mayor
pués de la Decena Trágica en Piedras Negras, respeto a su condición militar y humana, fue la
Coahuila, donde se le reconoció el grado de de los que sí reaccionaron noblemente a dicha
mayor y se le encomendó organizar el batallón oportunidad, por lo que se dispuso conscien-
de zapadores que tan destacada labor cumplió temente a las órdenes del héroe epónimo de
hasta la toma de Monterrey. la defensa del Palacio Nacional, general Lauro
del Villar. Sin reservas en la línea de combate
É poca maderista se enfrentó a la ignominia de Bernardo Reyes
y Félix Díaz, quienes correspondieron con la
del ejército vileza del levantamiento y asalto a la casa pre-
sidencial, retribuyendo así la magnanimidad
Urquizo, autor y militar, se vuelve parte del
de Madero que les perdonó la vida cuando fue
suceso mismo cuando Madero licencia a las
descubierta su anterior conspiración.
fuerzas revolucionarias para intentar configurar
Espiridión pierde un brazo en la batalla,
un nuevo cuerpo de fuerzas armadas institucio-
pero es testigo presencial de la entraña de la
510
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512
I deales militares del servicio militar de los jóvenes, a los que in-
dujo en su formación a los valores que obtuvo
subyacentes en su larga carrera militar (sólo interrumpida
fortuitamente, cuando el Ejército Constitucio-
La novela de Urquizo se entrelaza con el cuen- nalista sufrió la escisión de quienes no enten-
to breve, ambos de carácter histórico, comple- dieron que las fuerzas armadas como lo exigía
mentándose con biografías y narrativa de episo- Carranza, deberían mantenerse al margen de
dios significativos, todo ello para consagrar que la política y no querer cobrar los méritos en
en materia militar su constante era la dignidad campaña, con cargos públicos de representa-
del soldado y la conciencia inquebrantable del ción popular). La etapa violenta había conclui-
deber con la patria y con el pueblo. Por eso no do con la promulgación de la Constitución y
sólo se incorpora como activo en los mandos la legitimación del poder por esa vía; en ade-
del Ejército Constitucionalista, sino que lo va lante, la transmisión del poder debería recaer
a servir en toda su trayectoria desde el inicio, ineludiblemente en un civil. El grupo de Agua
hasta la permanencia en las últimas horas del Prieta no aprendió de tan fundamental princi-
Barón de Cuatrocienégas, que en su carácter pio. Volvió como Huerta a truncar el proceso
de presidente de la República tenía el rango de revolucionario.
comandante en jefe de las fuerzas armadas.
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preclaros abanderados Madero y Carranza. Di- ca ¡que cosa más bonita es ese toque!; están
cho sea en contraste con otros generales que alegre como el canto del gallo; son las ma-
habiendo tenido méritos e incluso proezas en ñanitas del cuartel. ¡Que bien redoblan los
la acción militar, fallaron en la permanencia del doce tambores, que fuerte y alegre suenan las
compromiso con el proyecto y sus vicisitudes cornetas!. Recorren todo el cuartel, cuadra
naturales. Ni Villa, Obregón, Ángeles, Calles, ni por cuadra, ensordeciendo a todos; al acabar
mucho menos Argumedo y Huerta se mantu- el toque, que se alarga un buen rato, todo
515
que parecía fulminante de los países del Eje. El días del general carrancista Francisco Murguía, Toque de diana en un
mundo ofrecía una nueva oportunidad para la de quien había sido compañero de armas. El campamento del Ejército
mexicano. ah inehrm.
paz y México reconfiguró su ejército para ese Centro de Estudios sobre la Universidad de la
propósito. unam rescata esta colección e innumerables
apuntes que fueron posteriormente editados.
516
Durango, donde se ocultaba e inmediatamente condesó Javier Villarreal Lozano: “La Espada y
fusilado para eludir la amnistía que desde Mé- la Pluma”.
xico compañeros de armas habían ofrecido ob-
tener para salvarle la vida.
B ibliografía
E pílogo Azuela, Mariano, Los caciques, en “La novela de
la revolución mexicana”, México, La Razón,
El novelista muere el 7 de abril de 1969 a la 1931.
edad de 77 años; es enterrado con todos los , Los de abajo, México, Universidad Autó-
honores en la ciudad de México. Todavía vive noma Metropolitana-Fondo de Cultura Eco-
en la conciencia del ejército al que perteneció nómica, 2012.
su magna labor en favor de la institución que López y Fuentes, Gregorio, Campamento, Méxi-
él amó entrañablemente y a la que hizo im- co, Espasa-Calpe, 1931.
perecedera a través de su palabra escrita. En Mancisidor, José, Frontera junto al mar, México,
1960 es nombrado presidente del Consejo de Fondo de Cultura Económica, 1953.
la Secretaría de la Defensa Nacional y en 1967 Muñoz, Rafael F., El feroz cabecilla y otros cuentos de la
el Senado de la República le otorgó la Medalla revolución del norte, México, A. Romero, 1928.
Belisario Domínguez. , ¡Vámonos con Pancho Villa!, Madrid,
Bernardo Ibarrola*
La historiografía
militar que no fue
Decir que en la historia de México los militares tienen un lugar preponderante parece obvio.
Su presencia es innegable en el ámbito de las instituciones formales: fueron militares quienes
ocuparon los principales puestos políticos y administrativos desde el inicio de la vida indepen-
diente de la nación hasta 1946, y en los periodos en que la presidencia recayó en manos de ci-
viles éstos estuvieron condicionados por actividades de índole militar; Benito Juárez, Sebastián
Lerdo de Tejada, Francisco I. Madero, Emi- yoría de las veces ostentaban grado militar.
lio Portes Gil y Adolfo de la Huerta —aparte Los hombres de guerra se cuentan entre los
de algunas personas que ocuparon la primera personajes principales del siglo xix mexicano.1
magistratura por breves periodos durante las Por eso en todas las historias de México
primeras décadas de vida independiente— tu- de la primera mitad del siglo xix aparecen, de
vieron que enfrentar constantes levantamien- una u otra forma, hechos de armas, ejércitos
tos e incluso invasiones y guerras. Lejos de o, por lo menos, algún militar. Mientras el
los escenarios de la política nacional, la situa- país se fundaba penosamente entre convul-
ción es parecida; los mecanismos de poder, siones y se ensayaban los primeros intentos
las movilizaciones y los conflictos, tanto loca- de escritura de historias nacionales, era impo-
les como regionales y estatales, se articularon sible separar el todavía inconcluso relato de la
en torno a caciques y caudillos que siempre fundación nacional de una lista interminable
desempeñaban funciones castrenses y la ma- y confusa de pronunciamientos, asonadas,
campañas, batallas y escaramuzas. Aun des-
Patio de Honor de la *Una versión preliminar de este trabajo se presentó en
Universidad del Ejército el Coloquio Nacional sobre La Historia del Ejército Mexicano, 1
Bernardo Ibarrola. “Las fuerzas militares y la funda-
y Fuerza Aérea. Antiguo realizado en el Heroico Colegio Militar los días 19 y 20 de ción del Estado liberal mexicano, 1848-1877”, en Josefina
Colegio Militar, ciudad de agosto de 2013. Mac Gregor (coord.) Miradas sobre la nación liberal: 1848-
México. **ffyl-unam. 1948. Proyectos, debates y desafíos, t. iii, pp. 75-104.
519
Justo Sierra.
2
Sobre estas obras y el nacimiento de la historiografía Archivo Gráfico de
nacional véase Antonia Pi-Suñer Llorens. “Una mirada re- El Nacional, inehrm.
trospectiva: la pugna historiográfica por la construcción de
la identidad nacional, 1848-1902”, en Josefina Mac Gregor
(coord.), op. cit., t. i, pp. 33-70. vida del Ejército es la vida de México; la rese-
3
Justo Sierra (dir. literario), México: su evolución social. ña de esa institución es una reseña nacional,
Síntesis de la historia política, de la organización administra-
tiva y militar y del estado económico de la federación mexi-
dado que nuestro país ha sido esencialmente
cana… militar, hasta hace pocos lustros, en que, con-
4
Bernardo Reyes, “Parte Cuarta. El Ejército nacio-
quistada la paz, entró en una nueva era...”5);
nal”, en J. Sierra, op. cit., t. i., pp. 347-416. Bernardo Reyes,
El ejército mexicano; monografía histórica escrita en 1899 por
el general Bernardo Reyes para la obra “México, su evolución
social”. 5
Ibid., p. 8.
520
521
522
523
Torrea, Sánchez
Lamego y otros
francotiradores
Como en el siglo xix, durante el xx ha habi-
do algunos militares que, con o sin el apoyo
de su instituto armado —pero nunca en su
contra—, han desarrollado cierta producción
historiográfica. Además del ya mencionado
general Barragán Rodríguez están Néstor
Herrera Gómez y Silvino M. González, Gui-
llermo Cota Soto, Daniel Gutiérrez Santos,
Jesús de León Toral, Leopoldo Martínez Ca-
raza y Luis Garfias Magaña.16 Algunos por
encargo, otros por vocación y gusto, todos
gracias a su esmero dieron a la prensa tex-
tos sobre el pasado militar de México, pero
lo hicieron, a excepción del general Garfias,
aislada o esporádicamente. No es el caso de
Juan Manuel Torrea y Miguel Ángel Sánchez
Lamego, de lejos los militares historiadores
mexicanos más consistentes, complejos y pro-
ductivos del siglo pasado.
Torrea fue quien investigó con más pro-
fundidad y acuciosidad los archivos naciona-
les, escribió la mayor cantidad de libros y artí-
culos —una cincuentena en total— y mostró
mayor empeño por difundir los resultados de
sus indagaciones. Empleado de tiempo com-
pleto del Archivo de la Secretaría de Relacio-
nes Exteriores, profesor del Colegio Militar
e integrante de varias sociedades científicas
y literarias, fue el militar historiador de vida
intelectual más intensa. No por ello debe ubi-
General Juan Manuel Torrea.
carse a Torrea lejos de su grupo: su condición
Sinafo / inah.
de militar es la primera y más significativa
16
Néstor Herrera Gómez y Silvino M. González,
motivación por la que se dedica a la histo-
Apuntes para una bibliografía militar de México 1536-1936;
Guillermo Cota Soto, Historia Militar de México. Ensayo. ria. Salvadas sus particularidades individuales,
Recopilación de datos de la Historia Militar de México desde responde a estímulos similares a los que ani-
la guerra de Independencia de 1808 hasta la participación
de México en la II Guerra Mundial…, presentación de To- man al resto de los militares mexicanos del
más Sánchez Hernández; Daniel Gutiérrez Santos, Historia siglo pasado, sólo que su respuesta es mucho
militar de México; Jesús de León Toral, Historia militar; la
intervención francesa en México; Leopoldo Martínez Cara-
más vigorosa.
za, La intervención norteamericana en México, 1846-1848; Condicionado de por vida tanto por su
historia político-militar de la pérdida de gran parte del terri-
intervención al lado del general Villar en la
torio mexicano; Luis Garfias Magaña, Historia militar de la
revolución mexicana. recuperación y la defensa de Palacio Nacio-
524
nal en febrero de 1913, como por su ascenso talmente a la historia mexicana del siglo xix,19
al generalato bajo el régimen huertista, To- aunque también fue el primer militar histo-
rrea no se limitó a escribir sus memorias ni a riador que trató de una manera sistemática y
justificar sus propias acciones. Puesto que no extensa la historia castrense de la Revolución
publicó una sola línea de sus actividades mili- Mexicana; entre 1956 y 1983 publicó nueve
tares entre marzo de 1913 y agosto de 1914, tomos al respecto. También dio a la imprenta
el único de sus libros que podría tener tintes dos volúmenes con biografías de generales de
autobiográficos es el de la Decena Trágica y la Revolución.20 Interesado en el nuevo ejér-
en él muestra un rigor heurístico digno de cito —en el que él mismo se había formado—
un historiador profesional.17 Por lo demás, hizo la historia militar de la gesta en la cual
su obra historiográfica se desarrolló en torno éste se originó.
de dos ejes: los avatares sufridos por la na-
ción mexicana a lo largo de su existencia in-
dependiente y el papel desempeñado en éstos
La historia
por los militares y los ejércitos mexicanos. militar oficial
A fin de cuentas, Torrea entiende a la his-
toria como maestra de la vida y escribe con Los ejércitos que han seguido los patrones
la intención de que los ejemplos del pasado occidentales de organización militar desde
sirvieran para no repetir los errores que pu- finales del siglo xix, al crear sus modernos
sieron en peligro la existencia de la nación.18 estados mayores han incluido en éstos sec-
En 1931 apareció la primera publicación ciones o departamentos de historia para que
de Miguel Ángel Sánchez Lamego y en 1983 éstos aporten parte de la información que ne-
la última. Como Torrea, a lo largo de más cesitan para la realización de sus tareas. En
de 50 años, este militar publicaría más de 30 la mayoría de los casos, estos departamentos
libros y artículos de historia. El rasgo que han sido el origen de los actuales “servicios
diferencia más notablemente la obra de Sán- oficiales” mencionados por Corvisier. El ejér-
chez Lamego de la de Torrea es la pretensión cito del México posrevolucionario reconoció
de mantener el discurso histórico a distancia la necesidad del conocimiento histórico para
del político. Sánchez Lamego es ya, plena- el órgano central de planificación y mando,
mente, producto del ejército de la Revolu- pero puesto que no contaba con los recur-
ción y, en un sentido más general, del Méxi- sos para acometer en secciones permanentes
co revolucionario. Sujeto en menor medida de investigación las tareas de recopilación de
a las contingencias políticas de su tiempo, el fuentes, crítica, interpretación y escritura de
general Sánchez Lamego mostraba intereses textos historiográficos, como sus contrapar-
históricos más diversos que los de Torrea. Sin tes de Europa occidental o América del Nor-
embargo, como su colega, y el resto de los te, inició estas tareas por medio de comisio-
militares historiadores, se dedicó fundamen- nes puntuales a jefes y oficiales.
En 1937 comenzó por el principio, es
decir, por las fuentes secundarias. Ese año dos
17
Juan Manuel Torrea, La decena trágica: apuntes para 19
Dada su formación profesional, se interesó particu-
la historia del ejército mexicano: la asonada militar de 1913. larmente en las fortificaciones y en la historia del arma de
18
Pueden consultarse bibliografías extensas de Torrea ingenieros. De hecho, escribió varios libros sobre ésta, por
y Sánchez Lamego en Ibarrola. Juan Manuel…, op. cit. Son ejemplo: Apuntes para la historia del Arma de Ingenieros en
representativas de la producción historiográfica de Torrea, México. Historia del Batallón de Zapadores. México.
El General de División Ramón Corona. Excelsitud como ciu- 20
Historia militar de la Revolución constitucionalista,
dadano, como militar, como gobernante y como diplomático, vol. 5; Historia militar de la Revolución Mexicana en la épo-
pról. de Alfonso Cravioto, y La vida de una institución ca maderista, vol. 3; Historia militar de la Revolución en la
gloriosa. El Colegio Militar. 1821-1930. Apuntes, resúmenes época de la Convención; Generales de la Revolución (Biogra-
y apreciaciones, proemio de José Luis Osorio Mondragón. fías), t. ii.
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527
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el primer estudio sobre historiografía militar ro Matute para impartir historia militar en la
mexicana. Universidad Nacional Autónoma de México,
En 2011 fue publicado el texto de Iván se abrió en 2004 un seminario de historia mi-
Valdez sobre el poder naval español, el pri- litar en la licenciatura en historia de la Facul-
mer trabajo extenso de historia naval realiza- tad de Filosofía y Letras de la unam, que se
do por un historiador profesional mexicano. ha mantenido funcionando desde entonces.41
Hace unos cuantos meses, por último, Adolfo Unos años después fue abierto el primer cur-
Gilly volvió a la historia de los militares de la so de historia militar y naval en la maestría en
Decena Trágica en un pequeño y extraordi- historia de la misma universidad. Por su par-
nariamente bien escrito libro.38 En resumen, te, la Universidad Michoacana de San Nicolás
como explica Luis Barrón en su revisión his- de Hidalgo cuenta con un cuerpo académico
toriográfica, “…La historia militar […] logró especializado en tecnología e historia militar
resurgir durante los últimos años…”;39 más que ha convocado a varios seminarios y co-
bien, matizaríamos aquí, apareció por prime- loquios.
ra vez con criterios académicos rigurosos.
En lo que va de este siglo a la produc-
ción historiográfica se ha sumado la apertura
En conclusión
de espacios académicos para la discusión y Como se ha visto, tanto la historiografía
el desarrollo de historia militar. El 2000 fue militar desarrollada en los más o menos fla-
organizado por varios centros de docencia e mantes centros de investigación del Ejército
investigación el primer Congreso Internacio- y la Armada, como la de factura académica,
nal sobre fuerzas militares en Iberoamérica; proveniente de facultades y centros de inves-
cinco años después, el segundo. Los trabajos tigación universitarios, se han desarrollado
presentados en entonces fueron publicados de modo sostenido durante los últimos años,
entre 2005 y 2006.40 Luego de las tentati- pero lo han hecho de espaldas la una de la
vas anteriores de Vito Alessio Robles y Álva- otra, a pesar de que ha habido varias tentati-
38
Martha Loyo Camacho, Joaquín Amaro y el proce- vas de trabajo coordinado. A mediados de la
so de institucionalización del Ejército mexicano, 1917-1931; década de los ochenta, el general Luis Garfias
Conrado Hernández López, “El discurso conservador y la
contradicción de los militares en el poder (1858-1860)”, Magaña integró, junto con académicos profe-
en Juan Ortiz Escamilla (coord.), Fuerzas militares en Ibe- sionales, el Consejo Asesor de Así fue la revo-
roamérica, siglos xviii y xix; Pedro Salmerón, La División
lución mexicana, la obra colectiva con la que
del Norte. Los hombres, las razones y la historia de un ejército
del pueblo; Laura Castellanos, México armado 1943-1981, el gobierno federal conmemoró el 75 aniver-
epílogo y cronología de Alejandro Jiménez Martín del sario del levantamiento de 1910; un lustro
Campo; Alicia Hernández Chávez, “La Guardia Nacional
en la construcción del orden republicano”, en Las fuerzas después, como rector de la Universidad del
armadas mexicanas. Su función en el montaje de la Repú- Ejército y la Fuerza Aérea, organizó el Con-
blica, pp. 25-52; Luis Medina Peña, “La organización de
la Guardia Nacional en Nuevo León”, cide, documento de greso de la Revolución Mexicana en el que
trabajo, No. 26. 2009; Carmen Vázquez Mantecón, Puente participaron tanto militares como historia-
de Calderón: las versiones de un célebre combate; Ariel Rodrí-
dores.42 En años recientes, el general Clever
guez Kuri, Historia del desasosiego: la revolución en la ciu-
dad de México, 1911-1922; Enrique Plasencia de la Parra, Chávez Marín —él mismo un francotirador
Historia y organización de las fuerzas armadas en México.
1917-1937; Ibarrola, Juan Manuel…, op. cit.; Iván Valdéz- 41
Consecuencia directa de este seminario ha sido el
Bubnov, Poder naval y modernización del Estado: política de Primer Coloquio Nacional Estudiantil de Historia Militar
construcción naval española (siglos xvi-xviii); Adolfo Gilly, y Naval, que se realizó en la Facultad de Filosofía y Letras
Cada quien morirá por su lado. Una historia militar de la de la unam a finales de marzo de 2011, en el que participa-
Decena Trágica. ron 26 estudiantes, (16 de licenciatura, diez de posgrado),
39
Luis Barrón, Historias de la Revolución Mexicana, provenientes de cuatro instituciones de educación superior.
p. 66. 42
Javier Garciadiego (coord. académico), Así fue la
40
Ortiz Escamilla (coord.), Fuerzas militares…, op. cit., Revolución Mexicana, 8 v.; Memorias del Congreso de la Re-
y, los números 7 (enero-junio de 2006) y 8 (julio-diciembre volución Mexicana. México del 4 al 7 de noviembre de 1991,
de 2006) de Ulúa: revista de historia, sociedad y cultura. 2 v.
530
531
resumen de este trabajo lo presentó la auto- Corvisier, André, “Historia militar”, en An-
ra en el V Congreso Internacional de Cien- dré Burguière, (dir.), Diccionario de cien-
cias Históricas en Venezuela y I Simposio cias históricas, traducción del francés de
Internacional: la Historia Militar en Méxi- E. Ripoll, Madrid, Akal, 1991, 702 p.,
co e Hispanoamérica, siglo xix. Enfoques, p. 482-490.
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Ejército y la revolución constitucionalista, pación de México en la II Guerra Mundial,
2 v., México, Stylo, 1946. inclusive; contiene además dos anexos: Uno
Barrón, Luis, Historias de la Revolución Mexi- referente a las invasiones e incursiones fili-
cana, México, Fondo de Cultura Econó- busteras que ha sufrido el país en distintas
mica-Centro de Investigación y Docencia épocas, y otro relativo a las acciones militares
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co, Botas, 1938. la armada de México: Semblanzas. México,
533
534
535
536
excluye la inversión; los servicios básicos fallan; armada, a manera de insustituible garante de la
las instituciones se colapsan al no prevalecer la anhelada estabilidad colectiva.
seguridad jurídica que permita el desenvolvi- Como afirmara Immanuel Kant en su obra
miento de las actividades cotidianas. Aparecen fundamental intitulada Sobre la paz perpetua,2
entonces el hambre, el saqueo, el crimen, las debemos partir de la premisa de que el estado
epidemias y una anarquía que en el corto lapso de paz entre hombres que viven juntos no es
destruye décadas de prosperidad y el trabajo de natural. El gran filósofo propone la sistematiza-
generaciones. ción de un ideario de coexistencia pacífica a par-
De forma simple y contundente hay que tir de esta premisa insoslayable. Por otra parte,
señalar que la paz es un requisito sine qua non si bien subsiste alguna controversia erudita en
para lograr el avance social e individual. Se relación con la autoría disputada entre Julio Cé-
debe luchar por ella de forma institucional, pla- sar y el escritor Vegecio respecto de la locución
neada y preventiva en un proceso fundamental latina: “Si deseas vivir en paz, prepárate para la
que incluye el ejercicio responsable de la fuerza guerra” (Si vis pacem, para bellum),3 lo cierto
Sede de la Asamblea General. *Secretaría de Educación Pública del estado de Puebla. Immanuel Kant, Sobre la paz perpetua.
2
539
4
Consúltese http://www.bibliocomunidad.com/web/
libros/Juan%20J.%20Rousseau%20El%20Contrato%20So-
cial.pdf 5
Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, pág. 10.
540
Si bien es cierto que durante el siglo pa- tenecido al Consejo de Seguridad de la onu
sado no se materializó el enfrentamiento di- –como miembro no permanente– nunca ha
recto entre Estados Unidos y Unión de Repú- aportado tropas para contribuir a las omp, si-
blicas Socialistas Soviéticas (urss), las guerras tuación que debería cambiar, a partir de la con-
de Corea, Vietnam y Afganistán, entre otras, vicción de tener más presencia y participación
fueron claro ejemplo de la colosal dimensión en los asuntos internacionales, no con inten-
del conflicto entre las dos superpotencias que ciones expansionistas evidentemente inviables,
protagonizaron la mal llamada Guerra Fría. pero como expresión de una más dinámica
Paradójicamente, el bloque soviético perdió la agenda de cooperación global. Actualmente
confrontación universal sin que sus soldados hay 15 misiones de paz en curso: los Altos del
dieran la vida por impedir la desaparición de la Golán Sirio, Líbano, Sahara Occidental, Malí,
urss. A partir de entonces, proliferan los con- Haití, República Democrática del Congo,
flictos bélicos a partir de irreconciliables con- Costa de Marfil, Oriente Medio, Afganistán,
frontaciones religiosas y culturales, problemas Darfur, Chipre, Abyei, Kosovo, Liberia, Sudán
limítrofes no resueltos, expansivas ambiciones del Sur, India y Paquistán. 7
de poder y el imparable crecimiento del crimen Las nuevas circunstancias nos obligan
organizado. inexorablemente a tomar un papel protagónico
Las Operaciones de Mantenimiento de en el escenario mundial. Así como son indu-
Paz (omp) son llevadas a cabo por la Organi- dables los beneficios que tiene buscar nuevos
zación de las Naciones Unidas (onu) con el lazos comerciales, del mismo modo es eviden-
fin de ayudar a los países y regiones que las te la importancia de mantener condiciones que
requieran. Se rigen por tres principios básicos: promuevan un ambiente pacífico para lograr
consentimiento de las partes, imparcialidad y las inversiones y el intercambio de productos
no uso de la fuerza, excepto en legítima defen- y servicios. Es por ello que resulta incoherente
sa y en defensa del mandato establecido. Sus que, por un lado, busquemos ampliar nuestros
objetivos son no sólo mantener la paz y la se- mercados y, por otro, sigamos teniendo una
guridad, sino también facilitar procesos políti- actitud reticente frente a las omp.
cos, proteger a civiles, ayudar en el desarme, la En el proceso de reordenamiento mun-
desmovilización y la reintegración de ex com- dial, la situación nos invita a tener más presen-
batientes, apoyar la organización de procesos cia internacional. Participar en las misiones de
electorales, proteger y promover los derechos paz sería una muy buena opción para que Mé-
humanos y ayudar a restablecer el Estado de xico mande un mensaje al mundo y diga que
Derecho. 6 está presente, bajo su legitimidad institucional
Como se puede apreciar, los fines perse- y en una causa indiscutible como el manteni-
guidos no tienen como intención vulnerar la miento del orden y el no uso de la violencia.
voluntad popular ni la imposición de algún ré- Debemos recordar que nuestro país es el déci-
gimen determinado, sino combatir la violencia mo contribuyente al presupuesto de la onu y
que siempre será un impedimento para el desa- el vigésimo tercero de las omp, 8 entonces ¿por
rrollo de cualquier país o comunidad. qué no participar de forma directa?
En ese sentido, la vocación pacifista de Albert Einstein decía: “Si buscas resulta-
México debe manifestarse no sólo evitando dos distintos, no hagas siempre lo mismo”.9
una guerra de agresión, sino contribuyendo En este contexto, considero que debe haber
activamente a la intención principal ele la onu:
la paz mundial. Pese a que nuestro país ha per- 7
Ibidem.
8
Tanya Sofía Rebolledo, Curso de Formación
Diplomática, pp. 2 y 3.
6
Consúltese https://www.un.org/es/peacekeeping/ 9
Consúltese http://es.wikiquote.org/wiki/Albert_
operations/peacekeeping.shtml Einstein
541
replanteamientos respecto de la prestación del puntos que se tratan. No quiero decir que un Cadetes femeninas del Colegio
servicio militar, forma inigualable de formar en representante civil no sea capaz de intervenir del Aire. af Sedena.
los jóvenes de ambos sexos valores y hábitos en estas deliberaciones, pero sí que los militares
disciplinados, así como de identificar vocacio- tienen mayor conocimiento técnico en lo refe-
nes castrenses. Se debe fomentar una cultura rente a cuestiones bélicas. Por lo tanto, debe
cívica que revalore la función pública de las aumentar la asesoría y la adscripción de agrega-
fuerzas armadas y potencie el reconocimiento dos militares en nuestras misiones diplomáticas
social para quienes orgullosamente pertenecen y consulares.
a ellas. Tan importante es el proceso de con- Recordemos que las omp no se desarro-
solidación de la democracia, como reforzar la llan exclusivamente disparando un arma, sino
imagen del Ejército Mexicano, la Marina y la también en misiones para atender catástrofes
Fuerza Aérea, para que estas instituciones sean naturales, hambrunas o epidemias. Este tipo
parte importante e integral de la vida de los de actividades obedecen a un sentido de soli-
mexicanos y no dependencias que sólo cono- daridad humana, sobre lo cual no debe haber
cen por desfiles y operativos de emergencia. controversia. Como señalé, la paz no sólo es
Con la vasta experiencia en asuntos inter- la ausencia de guerra sino armonía y concor-
nacionales que he tenido la oportunidad de dia. Hay lugares en África donde el hambre y
adquirir en mi ejercicio como embajador, re- la incidencia de Sida hacen que no se puedan
comiendo una mayor presencia sistemática de cumplir esas condiciones; es por ello que una
los militares en el entorno diplomático. Entre cooperación con las omp que combaten estos
otras cosas, esto quiere decir que al momento males demostraría la corresponsabilidad global
de participar en los diversos foros con respecto de nuestro país. Por otro lado, cabe mencionar
a temas de seguridad, intervengan más profe- un ejemplo donde los soldados mexicanos acu-
sionistas de formación castrense, que les per- dieron en auxilio de los civiles, víctimas de una
mite saber con mayor precisión acerca de los contingencia natural. Fue en septiembre de
542
2005 cuando cruzaron la frontera norte para vamente en el mundo para lograr la concordia
prestar ayuda a los damnificados del huracán entre los pueblos.
Katrina, en un hecho sin precedentes en la his-
toria bilateral México-Estados Unidos.
Una vez más se reajusta el orden mun-
B ibliografía
dial y nosotros no debemos ni podemos que- Kant, Immanuel, Sobre la paz perpetua (1795),
dar fuera de las responsabilidades globales. Madrid, Alianza Editorial, 2004.
Los mexicanos del siglo xxi deben aprender Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018.
a negociar mejor con el poder y la riqueza Rebolledo, Tanya Sofía, Curso de Formación
mediante una presencia efectiva en todo el Diplomática, Instituto Matías Romero, pri-
mundo. Nos hemos ganado la obligación de mera evaluación, junio 2013.
participar; nuestro desarrollo económico-so- Lozoya, Alberto, El ejército mexicano, México,
cial, transacciones financieras e intercambios colmex, 1970.
comerciales se fortalecerán con las acciones
propuestas.
México tiene una larga trayectoria en foros
P áginas web
internacionales, extendamos nuestra amistosa
http://lema.rae.es/drae/?val=paz Portal de la Real
mano al mundo entero. Esto hace imperioso
Academia de la Lengua
que cuando se rediseñe la globalización este-
http://es.wikipedia.org/wiki/Si_vis_pacem._para_
mos presentes y alertas contra la guerra, el te-
bellum
rrorismo y el crimen organizado. Coincido con
http://www.bibliocomunidad.com/web/libros/
las voces que afirman que el nuestro es un ejér- Juan%20J.%20Rousseau%20El%20Contra-
cito de paz, por eso mismo debemos luchar por to%20Social.pdf
conseguirla, trabajar incansablemente por su https://www.un.org/es/peacekeeping/opera-
construcción cotidiana y consolidarnos como tions/peacekeeping.shtml
una nación que contribuye y participa efecti- http://es.wikiquote.org/wiki/Albert_Einstein
p. 12: Centenario del Plan de Guadalupe. Exposición p. 30: Izquierda: Guerrero tolteca. Museo Nacional
temporal, marzo/abril 2013, Colección Gráfica de Antropología, ciudad de México, Conaculta-
y de Sonido de la Fototeca inehrm. inah-Méx.
p. 19: Combate. Fray Diego Durán, Historia de las p. 30: Derecha: Guerrero jaguar. Pórtico I, Zacuala,
indias e islas de Tierra Firme, Madrid, Biblioteca Teotihuacan, Estado de México, Conaculta-
Nacional de España. inah-Méx.
p. 20: Muerte de Pedro de Alvarado. Códice Telle- p. 32 y 33: Conquistas mixtecas. Códice Nuttall,
riano-Remensis, París, Biblioteca Nacional de Londres, Museo Británico.
Francia. p. 35: Arriba: Guerrero mexica. Códice Azcatitlán,
p. 22: Arriba: Los mexicas se preparan para guerrear París, Biblioteca Nacional de Francia.
contra un poblado. Códice Florentino, Floren- p. 35. Abajo: Guerrero. Códice Colombino, Biblio-
cia, Biblioteca Medicea Laurenciana. teca Nacional de Antropología e Historia, ciu-
p. 22: Abajo: Matanza de Cholula. Lienzo de Tlax- dad de México, Conaculta-inah-Méx.
cala, Biblioteca Nacional de Antropología e p. 36: Guerrero jaguar. Códice Magliabechiano, Flo-
Historia, ciudad de México, Conaculta-inah- rencia, Biblioteca Nacional Central.
Méx. p. 38: Relieve (Figura 8). Templo Interior de los
p. 23: Escena de la conquista. Códice Azcatitlán, Pa- Jaguares, Zona arqueológica de Chichén Itzá,
rís, Biblioteca Nacional de Francia. Yuc. Conaculta-inah-Méx.
p. 24: Escena de la conquista. Fray Diego Durán, His- p. 40: Ubicación geográfica de las áreas mayas, Yuc.
toria de las indias e islas de Tierra Firme, Ma- Imagen proporcionada por el autor.
drid, Biblioteca Nacional de España. p. 42: Tzamnaj Balam II, señor de Yaxchilán, suje-
p. 25: Caída de los últimos defensores de Tenochtitlan. ta a un cautivo. Dintel 45, Zona arqueológica
Códice Telleriano-Remensis, París, Biblioteca Yaxchilán, Chis., Conaculta-inah-Méx.
Nacional de Francia. P 43: Monumento 65 (Figura 1). Kaminaljuyú, Gua-
p. 27: Diálogos militares de la formación e informa- temala. Imagen proporcionada por el autor.
ción de Personas, Instrumentos y cosas necesarias p. 44 y 45: Glifos relativos a la guerra. (Figura 2)
para el buen vío de la Guerra. Diego García Imágenes proporcionadas por el autor.
de Palacios, México, Casa de Pedro Ocharte, p. 46: Izquierda: Guerrero (Figura 3a). Relieve, en-
1583. trada Nahkab de la gruta, Loltún, Yuc.
p. 28: Atlantes. Zona arqueológica de Tula, Hgo. p. 46: Derecha: Estela 5 (Figura 3b). Uaxactún, Gua-
Conaculta-inah-Méx. temala. Imagen proporcionada por el autor.
*Las fotos cuya procedencia corresponde al inah son una “reproducción autorizada por el Instituto Nacional de Antro-
pología e Historia”, por tratarse de bienes de la Nación Mexicana.
545
p. 47: Izquierda y centro: Estela 31 (Figura 4). Tikal, p. 80: Hidalgo entrando a Celaya. Primitivo Miranda y
Guatemala. Imagen proporcionada por el autor. Santiago Hernández, siglo xix, litografía a color,
p. 47: Derecha: Estela 11 (Figura 4). Yaxhá, Guatemala. en Vicente Riva Palacio y Manuel Payno, El Libro
Imagen proporcionada por el autor. Rojo, 1520-1867, Díaz de León y Waite Edicio-
p. 48 y 49: Mural de la Batalla (Figura 5). Cuarto 2, nes, México, 1870.
Edificio de las Pinturas, Zona arqueológica Bonam- p. 82: Miguel Hidalgo. Antonio Fabres, 1904, óleo
pak, Chis., Conaculta-inah-Méx. sobre tela, Palacio Nacional, ciudad de México.
p. 50: Mural sur. Templo Superior de los Jaguares (Fi- p. 84: Ignacio Allende. Ramón Pérez, 1865, óleo sobre
gura 6). Zona arqueológica de Chichén Itzá, Yuc. tela, Palacio Nacional, ciudad de México.
Conaculta-inah-Méx. p. 85: El combate de la Alhóndiga de Granaditas el
p. 51: Mural noroeste. Templo superior de los jaguares 28 de septiembre de 1810. José Díaz del Castillo,
(Figura 7). Zona arqueológica de Chichén Itzá, 1910, óleo sobre tela, Museo José María Morelos
Yuc. Conaculta-inah-Méx. y Pavón, Cuautla, Mor., Conaculta-inah-Méx.
p. 52: Pilar 2 (Figura 9). Templo del Chac Mool, Zona p. 86: Batalla de las Cruces. Santiago Hernández y He-
arqueológica de Chichén Itzá, Yuc. Conaculta- siquio Iriarte, siglo xix, litografía, en I. M. Alta-
inah-Méx. mirano, M. Acuña, J. Castañeda, Hombres Ilustres
p. 53: Mural (Figura 10). Cuarto 22, Edificio de las Mexicanos. Biografías de los personajes notables des-
Monjas, Zona arqueológica de Chichén Itzá, Yuc. de antes de la conquista hasta nuestros días, 1890.
Conaculta-inah-Méx. Colección Gráfica y de Sonido de la Fototeca
p. 54: Guerreros. Templo 6E, Zona arqueológica de inehrm.
Chichén Itzá, Yuc., Conaculta-inah-Méx. p. 88: Plano de la Batalla de Calderón. Ilustración ba-
p. 55: Relación de Motul (Figura 11). Proyecto Motul sada en mapa anónimo, sin fecha, en Vicente Riva
de San José, Guatemala. Imagen proporcionada Palacio, México a través de los siglos: Historia ge-
por el autor. neral del desenvolvimiento social, político, religioso,
p. 56: Murales (Figura 12). Templo de los Guerreros, militar, artístico y literario de México desde la an-
Zona arqueológica de Chichen Itzá, Yuc. Cona- tigüedad más remota hasta nuestros días, México,
culta-inah-Méx. 1866, Ballescá y Comp.
p. 58: Ocho Venado Garra de Jaguar. Códice Nuttall, p. 90: Encuentro de Hidalgo y Morelos en Indaparapeo,
Londres, Museo Británico. cerca de Charo. Rafael Gallegos Luna, 1953, óleo
p. 61: Comandantes militares tenochcas. Códice Men- sobre tela, Museo Casa de la Constitución de
doza, Gran Bretaña, Biblioteca Bodleiana, Univer- 1814. Apatzingán, Mich., Conaculta-inah-Méx.
sidad de Oxford. p. 93: Exmo Sr. Don José María Morelos, capitán general
p. 64: Insignias de los guerreros de la Triple Alian- de los ejércitos americanos. Atribuído a José Luis
za. Códice Mendoza, Gran Bretaña, Biblioteca Rodríguez Alconedo, ca. 1812, óleo sobre lámina
Bodleiana, Universidad de Oxford. de cobre, Museo Nacional de Historia, Castillo de
p. 67: Captura de un guerrero enemigo. Fray Diego Du- Chapultepec, Conaculta-inah-Méx.
rán, Historia de las indias e islas de Tierra Firme, p. 94: Bandera de José María Morelos, 1812-1815. Seda
Madrid, Biblioteca Nacional de España. blanca con aplicaciones a cuadros del mismo ma-
p. 69: Toma de Culhuacán por parte de tepanecas y te- terial en color azul, Museo Nacional de Historia,
nochcas. Códice Telleriano-Remensis, París, Bi- Castillo de Chapultepec, Conaculta-inah-Méx.
blioteca Nacional de Francia. p. 95: Rompimiento del Sitio de Cuautla. José Díaz del
p. 72: Justificación original de la xochiyaoyotl o guerra Castillo, 1910, óleo sobre tela, Museo José Ma-
florida. Códice Magliabechiano, Florencia, Biblio- ría Morelos y Pavón, Cuautla, Mor., Conaculta-
teca Nacional Central. inah-Méx.
p. 77: Retablo de la Independencia (detalle). Juan p. 97: Morelos en combate. Ilustración de José Narro, en
O’Gorman, 1960-1961, Museo Nacional de Histo- El Ejército y la Fuerza Aérea Mexicanos, México,
ria, Castillo de Chapultepec, Conaculta-inah-Méx. Sedena.
p. 78: El cura Hidalgo con la ronda. Atanasio Vargas, p. 98: Carta General de la Nueva España según estaba
1900, óleo sobre tela, Museo Casa de Hidalgo, el año de 1813. Autor desconocido, en Cartografía
Dolores Hidalgo, Gto., Conaculta-inah-Méx. Militar Mexicana, México, Sedena.
546
p. 101: El Congreso de Chilpancingo. Salvador Ferran- p. 138: General Ignacio Zaragoza. El triunfador del 5 de
do, 1905, óleo sobre tela, Museo José Luis Bello y mayo frente a los franceses. A. Tejada, siglo xix, óleo
Zetina, Puebla, Pue. sobre tela, Museo Nacional de Historia, Castillo de
p. 103: Historia de México (detalle La Reforma 1858- Chapultepec, Conaculta-inah-Méx.
1860). Diego Rivera, 1929-1935, ciudad de Mé- p. 147: Los exploradores mexicanos hacen prisionero a
xico, Palacio Nacional.** Archivo Bob Schalkwijk. un jefe francés en las inmediaciones de Orizaba.
p. 104: Ataque a la casa del general Santa Anna. Anó- Constantino Escalante y Hesiquio Iriarte, siglo
nimo, siglo xix, óleo sobre tela, Museo de Arte xix, litografía en blanco y negro, en Las Glorias
del Estado de Veracruz, Orizaba, Ver., Conaculta- Nacionales.
Méx. p. 150: Acción en las cumbres de Acultzingo. Constan-
p. 108: Toma de Chapultepec. Carl Nebel, 1851, lito- tino Escalante, ca. 1862, litografía, en Las Glorias
grafía a color, Museo Nacional de Historia, Casti- Nacionales.
llo de Chapultepec, Conaculta-inah-Méx. p. 152: Batalla del 5 de mayo de 1862. Anónimo, siglo
p. 114: Croquis de la batalla ganada por el Ejército Li- xix, óleo sobre tela, Museo Nacional de las Inter-
beral a las tropas reaccionarias en las Lomas de Cal- venciones, Ex Convento de Churubusco, Cona-
pulalpan el 22 de Diciembre de 1860. Constantino culta-inah-Méx.
Escalante, 1860, litografía a color, en Las Glorias p. 155: Bandera del 6º Batallón de Línea, 1862-1867.
Nacionales, 1862, Biblioteca Nacional de Antro- Otomán moderno, restaurada, Museo Nacional
pología e Historia, ciudad de México, Conaculta- de Historia, Castillo de Chapultepec, Conaculta-
inah-Méx. inah-Méx.
p. 116: Bandera del Primer Batallón Libres de Toluca, p. 156: La batalla de Puebla. José Cusachs, 1903, óleo
1862-1863. Raso de seda con corbata y condeco- sobre tela, Museo Nacional de Historia, Castillo
raciones, Museo Nacional de Historia, Castillo de de Chapultepec, Conaculta-inah-Méx.
Chapultepec, Conaculta-inah-Méx. p. 158: General Jesús González Ortega. Anónimo, siglo
p. 119: Rendición de Maximiliano en el Cerro de las xix, óleo sobre tela, Museo Regional de Puebla,
Campanas. A. Vent, óleo sobre tela, 1895, ciudad Pue., Conaculta-inah-Méx.
de México, Sedena. p. 162: Batalla de Silao. Francisco de P. Mendoza, 1861,
p. 122: Corona fúnebre del esclarecido ciudadano Santos óleo sobre tela, Museo de la Alhóndiga de Grana-
Degollado. Tipografía de Octaviano Ortiz, 1862, ditas, Guanajuato, Gto., Conaculta-inah-Méx.
Fondo Fernando Díaz Ramírez, Capilla Alfonsi- p. 164: Batalla de Calpulalpan. Casimiro Castro, lito-
na, Monterrey, N. L., Universidad Autónoma de grafía, ca. 1861, Museo Nacional de Historia, Cas-
Nuevo León. tillo de Chapultepec, Conaculta-inah-Méx.
p. 125: Estandarte del Regimiento de Lanceros de Nuevo p. 165: Batalla Cinco de Mayo. Patricio Ramos, siglo
León y Coahuila, 1858-1860. Tafeta de seda verde, xix, óleo sobre tela. Colección particular.
blanca y roja; dos vistas, Museo Nacional de His- p. 166: Bandera del Ejército de Oriente General en Jefe,
toria, Castillo de Chapultepec, Conaculta-inah- 1863. Tafeta de seda, con corbata, Museo Nacio-
Mex nal de Historia, Castillo de Chapultepec, Conacul-
p. 127: Melchor Ocampo. Fotografía anónima, siglo xix, ta-inah-Méx.
en Enrique Cárdenas de la Peña, Mil personajes en p. 169: Toma de la penitenciaría de San Javier cerca de
el México del siglo xix, 1840-1870, México, Banco Puebla, el 29 de marzo de 1863. Jean Adolphe Beau-
Mexicano Somex, S. A., 1979. cé, 1864, óleo sobre tela. Colección particular.
p. 128: Vista del Colegio de San Nicolás de Hidalgo, Mo- p. 172: Porfirio Díaz, 4 de octubre de 1867. Sinafo /
relia, Mich., en México a través de los siglos. Conaculta-inah-Méx.
p. 133: Mártires de Tacubaya. Primitivo Miranda y San- p. 174: Prisioneros de guerra de los franceses, 1865 (de-
tiago Hernández, siglo xix, litografía a color, en talle). Germán Gedovius, 1906, óleo sobre tela,
El Libro Rojo. Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapul-
p. 137: Santos Degollado. Primitivo Miranda y Santiago tepec, Conaculta-inah-Méx.
Hernández, siglo xix, litografía a color, en El Libro p. 179: Batalla de Miahuatlán. Francisco de P. Men-
Rojo. doza, 1906, óleo sobre tela, Museo Nacional de
**D.R. © 2013 Banco de México, “Fiduciario” en el Fideicomiso relativos a los museos Diego Rivera y Frida Kahlo. Av. 5 de
mayo, No. 2, Col. Centro, Del. Cuauhtémoc, 06059, México, D. F.
547
548
p. 287: General Victoriano Huerta. Sinafo / Conacul- p. 323: Arriba: El cañonero “Guerrero” recibió órdenes de
ta-inah-Méx. perseguir, combatir y hundir al barco que defeccionó
p. 290: Francisco Villa en Ciudad Juárez (mayo de (abril de 1914). Sinafo / Conaculta-inah-Méx.
1911). Fotografía de Ignacio Herrerías. Archivo p. 323. Abajo: Pilotos de la Escuela Militar efectuando
General de la Nación. vuelos de cálculo frente a los hangares. Sinafo / Co-
p. 293: Francisco Villa. Autor desconocido. Sinafo / naculta-inah-Méx.
Conaculta-inah-Méx. p. 324: General Álvaro Obregón (1914). Sinafo / Cona-
p. 295: El general Francisco Villa cruzando la frontera culta-inah-Méx.
para combatir a Huerta (1913). Sinafo / Cona- p. 326: Jefes y oficiales del 4º Batallón Irregular de Sono-
culta-inah-Méx. ra. Sinafo/ Conaculta-inah-Méx.
p. 299: Rodolfo Fierro y Francisco Villa. Sinafo / Cona- p. 329: Las fuerzas del general Obregón (ca. 1914). Sina-
culta-inah-Méx. fo / Conaculta-inah-Méx.
p. 301: Francisco Villa y Emiliano Zapata en Palacio p. 335: El coronel Álvaro Obregón va al sur del Estado de
Nacional (6 de diciembre de 1914). Sinafo / Co- Sonora y dirige los combates de Santa Rosa, donde
naculta-inah-Méx. derrotó a los federales (1912). Sinafo / Conaculta-
p. 303: Francisco Villa. Sinafo / Conaculta-inah-Méx. inah-Méx.
p. 304: General Felipe Ángeles (1912). Sinafo / Cona- p. 342: El general Álvaro Obregón en Mazatlán (Foto
culta-inah-Méx. Abitia, 1913). Archivo Histórico Sedena.
p. 308: Los alumnos del Colegio Militar despiden al gene- p. 346: El general Álvaro Obregón y jefes revolucionarios
ral Ángeles cuando sale a la campaña en el sur (sep- con los delegados del Presidente Carbajal y miembros
tiembre de 1912). Sinafo / Conaculta-inah-Méx. del Cuerpo Diplomático, después de haber tratado la
p. 310: El señor Carranza acompañado de los señores rendición incondicional del ejército federal en Teolo-
general Felipe Ángeles, coronel Eduardo Hay, En- yucan (13 de agosto de 1914). Sinafo / Conacul-
rique Breceda, Herminio Abreu Gómez, licenciado ta-inah-Méx.
Miguel Alessio Robles, coronel Carlos Domínguez, p. 350: El divisionario neolonés, Pablo González, en la
etc., después de la llegada del general Felipe Ángeles habitación que le sirvió de prisión en la Penitencia-
a Sonora (noviembre de 1913). Sinafo / Conacul- ria de la ciudad de Monterrey. Sinafo / Conaculta-
ta-inah-Méx. inah-Méx.
p. 311: El general Felipe Ángeles estampa su firma en el p. 352: El General Pablo González junto a Jesús Guajar-
pabellón de la Convención, después de haber jurado do (abril de 1919). Sinafo / Conaculta-inah-Méx.
respetar sus acuerdos (octubre de 1914). Sinafo / p. 353: Pablo González, el militar más leal y útil a Ca-
Conaculta-inah-Méx. rranza. Sinafo / Conaculta-inah-Méx.
p. 314: Villa y el general Felipe Ángeles. Sinafo / Cona- p. 356: El general Pablo González visita al general Ál-
culta-inah-Méx. varo Obregón en el hotel de la vecina población de
p. 315: El general Felipe Ángeles y parte de su Estado Tacubaya a su llegada a la capital de la República,
Mayor (1914). Sinafo / Conaculta-inah-Méx. después de su huida de México rumbo al sur. Sinafo
p. 318: Los pilotos Gustavo Salinas Camiña y Didier / Conaculta-inah-Méx.
Massón a bordo del Martín Pisher “Sonora” con el p. 359: Pruebas de los tubos lanzabombas, asistió el Primer
que realizaron el primer bombardeo estratégico en el Jefe con los generales Álvaro Obregón, Pablo Gonzá-
mundo. Sinafo / Conaculta-inah-Méx. lez, Cesáreo Castro y otros más, (Querétaro). Colec-
p. 320: El general Manuel Mondragón explicándole al ción Gráfica y de Sonido de la Fototeca inehrm.
piloto Lebrija el modo de manejar las bombas “Mar- p. 360: El general Victoriano Huerta acompañado de
tín Hale” (7 de abril de 1913). Sinafo / Conacul- altos jefes del Ejército Nacional. Sinafo / Conacul-
ta-inah-Méx. ta-inah-Méx.
p. 321: El general Manuel Velázquez, Oficial Mayor de la p. 363: El general Pablo González, acompañado de los
Secretaría de Guerra, con los pilotos Miguel Lebrija jefes Ricardo González y Rafael de la Torre. Sinafo
y los hermanos Aldasoro y Horacio Ruiz. Sinafo / / Conaculta-inah-Méx.
Conaculta-inah-Méx. p. 366: 32º Batallón, Sala de Academias (ca. 1929).
p. 322: El jefe del cuerpo del Ejército del Noroeste, general Archivo Gráfico de El Nacional, Fondo Temáti-
Álvaro Obregón frente el avión “Sonora” (abril de co; Colección Gráfica y de Sonido de la Fototeca
1914). Sinafo / Conaculta-inah-Méx. inehrm.
549
p. 369: Alumnos del Colegio Militar, ejecutando una p. 404: Adiestramiento en mantenimiento mecánico
figura de conjunto sobre las paralelas (1924). Si- (1944). Archivo Histórico Sedena.
nafo / Conaculta-inah-Méx. p. 406: Elementos del Escuadrón 201 desfilando en la
p. 372: Fuerzas del 5º Regimiento en Instrucción población de Nuevo Laredo, Tamaulipas (16 de
(1924). Sinafo / Conaculta-inah-Méx. noviembre de 1945). Archivo Gráfico de El Na-
p. 375: Los sargentos, cabos y soldados del 60º Regimiento cional, Fondo temático. Colección Gráfica y de
de Caballería al salir de sus clases de instrucción pri- Sonido de la Fototeca inehrm.
maria, con su profesor, el mayor asimilado Ángel C. p. 407: El presidente de la República, general Manuel
Subeldía, Chalchicomula, Pue. (1927). Colección Ávila Camacho, impone la condecoración “Servicio
Gráfica y de Sonido de la Fototeca inehrm. en el Lejano Oriente” al coronel Alfonso Gurza (21
p. 377: 53º Batallón de Línea. Exámenes del primer de noviembre de 1945). Archivo Histórico Sedena.
año. Colección Gráfica y de Sonido de la Fototeca p. 410: El Escuadrón 201 desfila frente a la Bandera
inehrm. en señal de juramento (23 de febrero de 1945).
p. 379: Grupo de Jefes y Oficiales del 54 Regimiento Archivo Histórico Sedena.
(1927). Colección Gráfica y de Sonido de la Fo- p. 413: Integrantes del Escuadrón 201 e instructores
toteca inehrm. norteamericanos (1945). Archivo Gráfico de El
p. 382: Adiestramiento en la Escuela de Guerra (ca. Nacional, Fondo Temático. Colección Gráfica y
1940). Archivo Gráfico El Nacional, Fondo Te- de Sonido de la Fototeca inehrm.
mático. Colección Gráfica y de Sonido de la Fo- p. 415: Pase de revista de la escuadra aérea mexica-
toteca inehrm. na, en un primer plano destaca el avión Republic
p. 385: Estudiantes de la Escuela Militar de Aviación P-47D-30 “Tunderbolt” de la Fuerza Aérea
(ca. 1940). Archivo Gráfico El Nacional, Fondo Mexicana (ca. 1943). Archivo Gráfico de El Na-
Temático. Colección Gráfica y de Sonido de la Fo- cional, Fondo Temático. Colección Gráfica y de
toteca inehrm. Sonido de la Fototeca inehrm.
p. 388: Equipo de radiocomunicación del Ejército mexi- p. 417: Bandera Ejército Mexicano y Fuerza Aérea
cano (ca. 1940). Archivo Gráfico El Nacional, Expedicionaria. 1944. Raso de seda; dos vistas,
Fondo Temático. Colección Gráfica y de Sonido con corbata y condecoraciones, Museo Nacional
de la Fototeca inehrm. de Historia, Castillo de Chapultepec, Conaculta-
p. 390: Soldados del Ejército Mexicano (ca. 1940). inah-Méx.
Archivo Gráfico El Nacional, Fondo Temático. p. 423: Vuelo del Escuadrón 201 en Luzón, Filipinas.
Colección Gráfica y de Sonido de la Fototeca Archivo Histórico Sedena.
inehrm. p. 424: Un trofeo de guerra a la vista, (Saltillo Coahui-
p. 391: Transporte terrestre del Ejército mexicano (ca. la, 1945). Archivo Histórico Sedena.
1940). Archivo Gráfico El Nacional, Fondo Te- p. 426: Algunas bombas de 1000 libras solían orna-
mático. Colección Gráfica y de Sonido de la Fo- mentarse (1945). Archivo Histórico Sedena.
toteca inehrm. p. 428: Batallón de paracaidistas de la Fuerza Aérea
p. 393: Ejercicios de práctica de paracaidismo (ca. Mexicana (1964). Archivo Gráfico El Nacional,
1940). Archivo Gráfico El Nacional, Fondo Fondo Temático. Colección Gráfica y de Sonido
Temático. Colección Gráfica y de Sonido de la de la Fototeca inehrm.
Fototeca inehrm. p. 433: Artilleros del Ejército mexicano (8 de mayo de
p. 396: El Escuadrón embarcando en el “Ferry” que 1957). Archivo Gráfico El Nacional, Fondo Te-
los condujo de Pittsburg a San Francisco, Califor- mático. Colección Gráfica y de Sonido de la Fo-
nia, (27 de marzo de 1945). Archivo Histórico toteca inehrm.
Sedena. p. 436: El batallón táctico “Zaragoza” del Ejército
p. 399: Jóvenes del Servicio Militar Nacional y sus fa- mexicano realizó impresionantes maniobras de
milias. (ca. 1940). Archivo Gráfico El Nacional, combate con fuego real en la región de Otumba,
Fondo Temático. Colección Gráfica y de Sonido (10 de mayo 1967). Archivo Gráfico El Nacio-
de la Fototeca inehrm. nal, Fondo Temático. Colección Gráfica y de
p. 402: Un pase de lista del personal del Escuadrón Sonido de la Fototeca inehrm.
201 en el campo de Randolph Field, Texas. EU p. 441: La batería de artillería “Felipe Ángeles” del
(1944). Archivo Histórico Sedena. Heroico Colegio Militar, desfilando frente a Pa-
lacio Nacional. Archivo Fotográfico Sedena.
550
p. 444: Alumnos del Heroico Colegio Militar, duran- gráfico con fundamento en datos auténticos y de
te la práctica de idiomas en el laboratorio corres- las memorias del gran militar y estadista, de las
pondiente. Archivo Fotográfico Sedena. que se reproducen los principales pasajes, Méxi-
p. 445: La mujer al servicio de su Patria. Archivo co, J. Ballescá y Compañía, Sucesores, Editores,
Fotográfico Sedena. 1903.
p. 450: Elementos del Ejército Mexicano. Archivo Fo- p. 509: Los alumnos del Colegio Militar en el gran des-
tográfico Sedena. file militar del 16 de septiembre 1910, con motivo
p. 452: La enfermera militar, pundonor y entrega a una de las fiestas septembrinas. Colección Gráfica y de
loable profesión. Archivo Fotográfico Sedena. Sonido de la Fototeca inehrm.
p. 455: Combatiendo un incendio. Archivo Fotográ- p. 511: Avenida Juárez, los efectos del bombardeo. Sina-
fico Sedena. fo / Conaculta-inah-Méx.
p. 457: Evacuando a la población. Archivo Fotográ- p. 513: El Primer Jefe Venustiano Carranza con los je-
fico Sedena. fes revolucionarios en Palacio Nacional, agosto de
p. 459: Cuando crezca; ¡quiero ser como tú!. Archivo 1914. Colección Mtra. Ruth Velázquez Becerra.
Fotográfico Sedena. Colección Gráfica y de Sonido de la Fototeca
p. 460: Agradecimiento. Archivo fotográfico Archi- inehrm.
vo Fotográfico Sedena. p. 516: Toque de diana en un campamento del Ejército
p. 464: Izamiento de la bandera monumental. Archi- mexicano, ca. 1940. Foto: Capitán Rodolfo Mo-
vo Fotográfico Sedena. reno Volante, Fondo Temático. Colección Gráfi-
p. 468 y 469: El Ejército mexicano. Archivo Foto- ca y de Sonido de la Fototeca inehrm.
gráfico Sedena. p. 518: Patio de Honor de la Universidad del Ejér-
p. 472: Traslado de tropas en la aplicación del Plan cito y Fuerza Aérea. Antiguo Colegio Militar,
dn-iii-e. Archivo Fotográfico Sedena. ciudad de México, Archivo Fotográfico udefa,
p. 474: Labor social del Ejército Mexicano. Archivo Sedena.
Fotográfico Sedena. p. 520: Arriba: Vicente Riva Palacio (ca. 1870), en
p. 476: Los medios no importan, nuestra obligación es Enrique Cárdenas de la Peña, Mil personajes en el
servir. Archivo Fotográfico Sedena. México del siglo xix, 1840-1870.
p. 478: Combatiendo un incendio forestal. Archivo p. 520: Abajo: Justo Sierra (ca. 1910). Archivo Gráfi-
Fotográfico Sedena. co de El Nacional. Fondo Temático. Colección
p. 484: Bandera monumental. Archivo Fotográfico Gráfica y de Sonido de la Fototeca inehrm.
Sedena. p. 521: General Bernardo Reyes. Colección Gráfica y
p. 488: Saludando. Archivo Fotográfico Sedena. de Sonido de la Fototeca inehrm.
p. 490: Actualizada preparación en los estudios de los p. 524: General Juan Manuel Torrea. Sinafo / Cona-
alumnos de la Escuela Militar de Materiales de culta-inah-Méx.
Guerra. Archivo Fotográfico Sedena. p. 526: General Vito Alessio Robles, ca. 1940. Archi-
p. 494 y 495: Elementos del Ejército mexicano for- vo Gráfico de El Nacional, Fondos Personales.
mando la bandera nacional. Archivo Fotográ- Colección Gráfica y de Sonido de la Fototeca
fico Sedena. inehrm.
p. 497: Alumnos del H. Colegio Militar. Archivo Fo- p. 527: General Daniel Gutiérrez Santos, ca. 1981.
tográfico Sedena. Imagen proporcionada por su hijo, Gral. Brig.
p. 501: Alumnas de la Escuela Militar de Enferme- M.C. D.E.M. Daniel Gutiérrez Rodríguez, Di-
ría. Archivo Fotográfico Sedena. rector de la Escuela Médico Militar.
p. 506: General de División Francisco L. Urquizo, p. 538: Sede de la Asamblea General. Organización de
Archivo Gráfico de El Nacional, Fondo Perso- las Naciones Unidas, Nueva York, E.U.
nales. Colección Gráfica y de Sonido de la Fo- p. 540: Elementos del ejército mexicano. Archivo Foto-
toteca inehrm. gráfico Sedena.
p. 508: Reservistas en instrucción, 1902. En Bernar- p. 542: Cadetes femeninas del Colegio del Aire. Archivo
do Reyes, El general Porfirio Díaz. Estudio bio- Fotográfico Sedena.
e j é rc i t o s
mexicanos
los
de
historia
S e c r e ta r í a d e l a D e f e n s a N a c i o n a l
Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México
S e c r e ta r í a d e E d u c a c i ó n P ú b l i c a