LOS CARISMAS DEL ESPIRITU SANTO
TEMA 1 QUE SIGNIFICA LA PALABRA CARISMA
Etimológicamente la palabra carisma viene del griego charis, Esta
palabra en su etimología procede del latín «charisma» y del griego
(charizesthai) que quiere decir agradar o hacer favores
específicamente gracia o don gratuito.
No es un regalo hecho de un hombre para otro, sino que es una gracia
o regla especial divino procedente de Dios, y el gran regalo es el
Espíritu Santo que por medio de Cristo reparte y distribuye los
carismas y dones a la iglesia. Es decir Cristo funda la iglesia y para
continuar con nuestra misión evangelizadora, nos dota con esas
gracias especiales para edificar la iglesia. Así lo dice el catecismo de la
Iglesia Católica en el numeral 798: Preparados por las múltiples gracias
especiales [llamadas “carismas”] mediante las cuales los fieles quedan
“preparados y dispuestos a asumir diversas tareas o ministerios que
contribuyen a renovar y construir más y más la Iglesia” (LG 12; Cf. AA
3).Este Espíritu nos hace regalos que perfeccionan la fe, la esperanza y
el amor desde un punto de vista sobrenatural.
Los carismas ya sean ordinarios o extraordinarios
LA IGLESIA AFIRMA LA EXISTENCIA ACTUAL DE LOS CARISMA
Es el Espíritu Santo el que guía a la iglesia y le revela la verdad
completa, la unifica en comunión la provee y la gobierna con
dones Jerárquicos y Carismáticos y la embellece con sus frutos.
Es el Espíritu Santo quien santifica y dirige al pueblo de Dios
mediante los sacramentos y la adorna con virtudes y misterios.
Pero también distribuye con gracias especiales entre los fieles de
cualquier condición y distribuye según quiere y como quiere. Ef.
4, 11-12, 1Co 12 Gal 5,22.
Los carismas ordinarios y extraordinarios deben ser recibidos con
gratitud y consuelo, y los ponemos a disposición de las necesidades
de la iglesia.
Estos carismas en cuanto a su autenticidad están sujetos. a quienes
tienen y ejercen autoridad en la iglesia.
TODOS LOS CARISMAS DEBEN SER ALTAMENTE ESTIMADOS
Jesús llama a la propagación de la fe a todo aquel que esté dispuesto
a emprender la obra misional, ya sean ministros consagrados
(Sacerdote y religiosas) o a seglares o laicos ministros del evangelio y
ellos también reciben los carismas según el espíritu santo lo permita
para común utilidad. Hoy en día el Espíritu Santo derrama gracias
extraordinarias sobre todo en los grupos de oración, o en los grupos
donde se ora. Y Dios que es libérrimo (autónomo) en todas sus
acciones, “distribuye a cada uno sus dones, según su voluntad” (1ª
Cor. 12, 11).
En síntesis, los Carismas son, pues, dones espirituales, que
Dios da como un regalo y que no dependen del mérito ni de la
santidad de la persona, ni tampoco son necesarios para llegar
a la santidad. Sin embargo, al usarlos como un servicio al
prójimo, de hecho, se produce progreso en la vida espiritual,
pero no por el Carisma en sí, sino por el acto de servicio.
Recomendación para los sacerdotes:
Reconozcan y promuevan la dignidad de los laicos y la parte
propia en la misión evangelizadora de la iglesia.
Reconocer los signos de los tiempos examinándolo todo
quedándose con lo bueno y desechando lo malo.
Haga discernimientos para saber que viene de Dios fomenten
con fe, gozo y de manera diligente los carismas.
No entristecer el Espíritu.
PROYECCIÓN DE LOS CARISMAS
Todos tenemos dones y carismas diferentes y debemos
colocarlos al servicio del evangelio según nuestras posibilidades,
facultades y carismas. Y es lo que nos dice las sagradas
escrituras en 1 Co 14,12.
Cada uno de nosotros estamos invitados a prepararnos y
abrirnos a los carismas que Dios nos ha dado, para poder ejercer
el apostolado y servicio en nuestra iglesia que lo necesita
apremiantemente.
LA JERARQUIA DE LA IGLESAI Y LOS CARISMAS