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Conflicto Espiritual en Daniel 10

La lección 11 se centra en el conflicto espiritual que enfrenta Daniel, revelando que las batallas terrenales son reflejos de una lucha cósmica más profunda. A través de la oración y el ayuno, Daniel busca la intervención divina para su pueblo, y se le muestra que Jesús, como Miguel, es el príncipe que lucha a favor de los creyentes. La victoria final en este conflicto recae en Jesucristo, quien derrota a Satanás y asegura la paz y el consuelo a sus seguidores.

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Conflicto Espiritual en Daniel 10

La lección 11 se centra en el conflicto espiritual que enfrenta Daniel, revelando que las batallas terrenales son reflejos de una lucha cósmica más profunda. A través de la oración y el ayuno, Daniel busca la intervención divina para su pueblo, y se le muestra que Jesús, como Miguel, es el príncipe que lucha a favor de los creyentes. La victoria final en este conflicto recae en Jesucristo, quien derrota a Satanás y asegura la paz y el consuelo a sus seguidores.

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Lección 11: Para el 14 de marzo de 2020

DE LA BATALLA A LA
VICTORIA

Sábado 7 de marzo

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Efesios 6:12; Daniel 10; Esdras
4:1–5; Josué 5:13–15; Apocalipsis 1:12–18; Colosenses 2:15; Romanos 8:37–39.

PARA MEMORIZAR:
“Y me dijo: Muy amado, no temas; la paz sea contigo; esfuérzate y aliéntate”
(Dan. 10:19).

D
aniel 10 introduce la visión final de Daniel, que continúa en los capítulos
11 y 12. Se nos informa desde el comienzo que esta visión atañe a un
“conflicto grande” (Dan. 10:1). Si bien Daniel 11 revela algunos detalles de
este conflicto, Daniel 10 muestra sus dimensiones espirituales y revela que
detrás del telón de las batallas terrenales se produce un conflicto espiritual
de proporciones cósmicas. Al estudiar este capítulo, veremos que al orar
participamos en este conflicto cósmico de una manera que tiene profundas
repercusiones. Pero no estamos solos en nuestras luchas; Jesús participa
en la batalla contra Satanás en nuestro favor. Aprenderemos que la lucha
final en la que estamos involucrados no es contra los poderes humanos
terrenales, sino contra los poderes de las tinieblas.
Como lo expresó el apóstol Pablo siglos después de Daniel: “Porque no
tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potes-
tades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes
espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efe. 6:12). En última ins-
tancia, nuestro éxito en el Conflicto recae en Jesucristo.
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Lección 11 | Domingo 8 de marzo

AYUNO Y ORACIÓN, UNA VEZ MÁS


Lee Daniel 10:1 al 3. ¿Qué encontramos que Daniel hacía de nuevo?

Daniel no explica las razones de su prolongado período de aflicción. Pero


una intercesión tan ferviente muy probablemente haya estado motivada por
la situación de los judíos, que acaban de regresar de Babilonia a Palestina.

Lee Esdras 4:1 al 5. ¿Qué desafíos enfrentaron los judíos al regresar?

Sabemos por Esdras 4:1 al 5 que en ese entonces los judíos enfrentaron
una fuerte oposición al intentar reconstruir el Templo. Los samaritanos
enviaron informes falsos a la corte persa, incitando al rey a detener la obra
de reconstrucción. Frente a esas crisis, durante tres semanas Daniel ruega
a Dios que influya en Ciro para permitir que la obra continúe.
A estas alturas, probablemente Daniel tenía unos noventa años. Él no
pensaba en sí mismo, sino en su pueblo y los desafíos que este enfrentaba.
Y persistió en la oración durante tres semanas completas antes de recibir
una respuesta de Dios. Durante este tiempo, el profeta siguió una dieta muy
modesta, absteniéndose de manjares e incluso ungüentos. No le preocupaba
en absoluto su comodidad ni su apariencia, pero estaba profundamente
preocupado por el bienestar de sus compatriotas judíos en Jerusalén, a 1.600
kilómetros de distancia.
Al observar la vida de oración de Daniel, aprendemos algunas lecciones
valiosas. En primer lugar, debemos perseverar en la oración, incluso cuando
nuestras peticiones no sean respondidas de inmediato. En segundo lugar,
debemos dedicar tiempo a orar por los demás. Hay algo especial en las ora-
ciones de intercesión. Recuerda que “quitó Jehová la aflicción de Job, cuando
él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían
sido de Job” (Job 42:10). En tercer lugar, la oración impulsa a Dios a hacer algo
concreto y real. Así que, oremos siempre, por todo tipo de motivos. Ante las
pruebas insoportables, los grandes problemas y los desafíos abrumadores,
llevemos nuestras cargas a Dios en oración (Efe. 6:18).

Lee Daniel 10:12. ¿Qué nos dice esto acerca de la oración como una expe-
riencia objetiva que impulsa a Dios a hacer algo, y no solo una experiencia
subjetiva que nos hace sentir bien con Dios?

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Lunes 9 de marzo | Lección 11

UNA VISIÓN DEL PRÍNCIPE


Lee Daniel 10:4 al 9. ¿Qué sucede con Daniel?

Cuando Daniel describe su experiencia, nos cuesta imaginar el esplendor


abrumador de lo que ve. Esa apariencia humana (Dan. 10:5, 6) remite al “hijo
de hombre” representado en la visión del Juicio celestial (Dan. 7:13). Su ropa
de lino nos recuerda las vestimentas sacerdotales (Lev. 16:4), un aspecto
que asimila a este personaje con el “príncipe de los ejércitos” descrito en
relación con el Santuario celestial (Dan. 8). El oro también está ligado con
la vestimenta sacerdotal como una señal de dignidad real. Por último, la
comparación de este personaje con un relámpago, el fuego, el bronce y una
voz estruendosa lo muestra como un Ser sobrenatural. Se trata de alguien
investido de atributos sacerdotales, reales y militares. Esta figura también
muestra similitudes interesantes con el Ser celestial que se le aparece a
Josué poco antes de la batalla contra Jericó (Jos. 5:13, 14). En la visión, Josué
ve al “Príncipe del ejército de Jehová”. Curiosamente, sar es la palabra hebrea
que aquí se traduce como “príncipe” (otras versiones la traducen como “co-
mandante” [NTV, NVI]), al igual que en Daniel 10:21 con referencia a “Miguel,
vuestro príncipe”. Pero existe un paralelismo mayor entre Daniel y Juan.

¿Qué similitudes encontramos entre la visión de Dios que tuvo Daniel


en Daniel 10 y las de Josué 5:13 al 15 y Apocalipsis 1:12 al 18?

Según Daniel, los que estaban con él se llenaron de temor, y el mismo


Daniel cae débil y frágil al suelo. La manifestación de la presencia de Dios
simplemente lo abruma. Sin embargo, más allá de sus temores inmediatos,
la visión de Daniel muestra que Dios tiene el control de la historia. De hecho,
a medida que se desarrolla la visión, veremos que Dios provee a Daniel
un resumen de la historia humana desde los tiempos del profeta hasta el
establecimiento del Reino de Dios (Dan. 11, 12).

Si, como hemos visto vez tras vez en Daniel, el Señor puede mantener la historia
humana bajo control, ¿qué puede hacer por nuestra vida individual?

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Lección 11 | Martes 10 de marzo

TOCADO POR UN ÁNGEL


Lee Daniel 10:10 al 19. ¿Qué sucede cada vez que un ángel toca a Daniel?

Abrumado por el resplandor de la luz divina, el profeta cae. Entonces, un


ángel aparece para tocarlo y consolarlo. Mientras lees el relato, fíjate que el
ángel toca tres veces a Daniel.
El primer toque le permite al profeta ponerse de pie y escuchar las pa-
labras de consuelo provenientes del Cielo: “Daniel, no temas; porque desde
el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la
presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras
yo he venido” (Dan. 10:12). La oración de Daniel conmovió los cielos. Para
nosotros, esto es una garantía de que Dios escucha nuestras oraciones, lo
cual es un gran consuelo en los momentos difíciles.
El segundo toque permite a Daniel hablar. El profeta derrama sus pala-
bras ante el Señor, expresando sus sentimientos de miedo y emoción: “Señor
mío, con la visión me han sobrevenido dolores, y no me queda fuerza. ¿Cómo,
pues, podrá el siervo de mi señor hablar con mi señor? Porque al instante
me faltó la fuerza, y no me quedó aliento” (Dan. 10:16, 17). Así que, Dios no
solo nos habla a nosotros; él quiere que abramos la boca para que podamos
expresarle nuestros sentimientos, necesidades y aspiraciones.
El tercer toque le da fuerzas. Cuando Daniel reconoce su insuficiencia,
el ángel lo toca y lo consuela con la paz de Dios: “Muy amado, no temas; la
paz sea contigo; esfuérzate y aliéntate. Y mientras él me hablaba, recobré
las fuerzas, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido” (Dan. 10:19).
Recuerda que el ángel fue enviado a Daniel en respuesta a sus oraciones,
para darle discernimiento y comprensión. En otras palabras, la visión que
aparece a continuación en el capítulo 11 tiene la intención de animar a Da-
niel en respuesta a su aflicción y meditación sobre la situación actual de
Jerusalén. Con Dios de nuestro lado, entonces, podemos tener paz incluso
cuando enfrentamos aflicciones. Su toque amoroso nos permite mirar hacia
el futuro con esperanza.

“Mientras recorremos las sendas humildes de la vida, el cielo puede estar muy cer-
ca de nosotros” (DTG 32). ¿Con cuánta frecuencia te dedicas a pensar cuán estre-
chamente unidos están el Cielo y la Tierra? ¿Cuán diferente sería tu vida si siempre
conservaras esta verdad viva en el corazón y la mente?

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Miércoles 11 de marzo | Lección 11

UN GRAN CONFLICTO
Lee Daniel 10:20 y 21. ¿Qué se le revela a Daniel aquí?

El mensajero celestial corre el telón y le revela a Daniel la guerra cósmica


que transcurre tras bambalinas de la historia humana. En cuanto Daniel
comienza a orar, se inicia una batalla espiritual entre el cielo y la Tierra. Los
seres celestiales comenzaron una lucha con el rey de Persia para permitir
que los judíos continuaran con la reconstrucción del Templo. Sabemos por
la introducción de Daniel 10 que el rey de Persia es Ciro. Sin embargo, un
rey humano por sí solo no puede oponer gran resistencia a un Ser celestial.
Esto indica que detrás del rey humano hay un agente espiritual que instiga
a Ciro para que impida que los judíos reconstruyan el Templo.
Una situación similar ocurre en Ezequiel 28, en la que el rey de Tiro
representa a Satanás, el poder espiritual que estaba detrás del rey humano
de esa ciudad. Por lo tanto, no debe sorprendernos que los reyes de Persia
contra los que Miguel viene a luchar incluyan a Satanás y sus ángeles. Esto
demuestra que la oposición humana a la reconstrucción del Templo de
Jerusalén tiene su contraparte en el reino espiritual.

Lee Daniel 10:13. ¿Qué tipo de batalla se describe?

“Mientras Satanás estaba procurando influir en las más altas potestades


del reino de Medopersia para que mirasen con desagrado al pueblo de Dios,
había ángeles que obraban en favor de los desterrados. Todo el cielo estaba
interesado en la controversia. Por medio del profeta Daniel se nos permite
vislumbrar algo de esta lucha poderosa entre las fuerzas del bien y las del
mal. Durante tres semanas Gabriel luchó con las potestades de las tinieblas,
procurando contrarrestar las influencias que obraban sobre el ánimo de
Ciro; y antes de que terminara la contienda, Cristo mismo acudió en auxilio
de Gabriel. Este declara: ‘El príncipe del reino de Persia se me opuso durante
veintiún días; pero he aquí, Miguel, uno de los principales príncipes, vino
para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia’ (Dan. 10:13). Todo lo
que podía hacer el cielo en favor del pueblo de Dios fue hecho. Se obtuvo
finalmente la victoria; las fuerzas del enemigo fueron mantenidas en jaque
mientras gobernaron Ciro y su hijo Cambises, quien reinó unos siete años
y medio” (PR 418, 419).

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Lección 11 | Jueves 12 de marzo

UN PRÍNCIPE VICTORIOSO
El personaje más prominente en el libro de Daniel es la figura que al
principio se denomina “hijo de hombre” (Dan. 7:13), o “príncipe de los ejér-
citos” (Dan. 8:11). Finalmente, descubrimos que su nombre es Miguel (Dan.
10:12), que significa “¿Quién como Dios?” Él viene a ayudar a Gabriel en el
conflicto con el rey de Persia (Dan. 10:13). El ángel hace alusión a este ser
celestial como “Miguel vuestro príncipe” (Dan. 10:21); es decir, el príncipe del
pueblo de Dios. Miguel aparece más adelante en el libro de Daniel como el
protector del pueblo de Dios (Dan. 12:1). En Judas 9 aprendemos que Miguel,
también llamado arcángel, lucha contra Satanás y resucita a Moisés. Apo-
calipsis 12:7 revela que Miguel es el adalid del ejército celestial, que derrota
a Satanás y a sus ángeles caídos. Por consiguiente, Miguel no es otro que
Jesucristo. Así como el Imperio Persa tiene un comandante supremo, una
fuerza espiritual que está detrás de su líder humano, así también el pueblo
de Dios tiene a Miguel como Comandante en jefe, que interviene para luchar
y ganar la guerra cósmica en su favor.

Lee Colosenses 2:15. ¿Cómo logró Jesús la victoria en el Conflicto Cós-


mico?

Al hacer frente a las fuerzas del mal, podemos tener fe en Jesús, nuestro
campeón. Él derrotó a Satanás al comienzo de su ministerio público. Du-
rante su vida terrenal, derrotó a Satanás en el desierto cuando fue asaltado
con tentaciones, luchó contra hordas demoníacas y liberó a la gente del
poder de las tinieblas. Jesús derrotó al mal, incluso cuando se enmascaró
detrás del intento de Pedro de disuadirlo de dirigirse hacia el Calvario. En
sus últimas palabras a los discípulos, Jesús habló de su muerte inminente
como una batalla, que culminará en una victoria decisiva sobre Satanás:
“Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será
echado fuera. Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo”
(Juan 12:31, 32).
A veces miramos a nuestro alrededor, y las cosas se ven muy mal. Hay
violencia, inmoralidad, corrupción y enfermedades en todas partes. Un
enemigo, no de carne y hueso, nos ataca brutalmente desde todos los lados.
Pero, no importa cuán difíciles sean las batallas que tenemos que librar,
Jesús lucha por nosotros, y es nuestro Príncipe y Sumo Sacerdote en el
Santuario celestial.

Lee Romanos 8:37 al 39. ¿Cómo podemos hacer que la promesa de ser vencedores
sea una experiencia real en nuestra vida cristiana?

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Viernes 13 de marzo | Lección 11

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:


“Durante tres semanas Gabriel luchó con las potestades de las tinieblas,
procurando contrarrestar las influencias que obraban sobre el ánimo de Ciro
[...]. Todo lo que podía hacer el cielo en favor del pueblo de Dios fue hecho. Se
obtuvo finalmente la victoria; las fuerzas del enemigo fueron mantenidas
en jaque mientras gobernaron Ciro y su hijo Cambises” (PR 418, 419).

“¡Qué grande honor se le muestra a Daniel por parte de la Majestad del


cielo! Dios consuela a su siervo tembloroso, y le asegura que su oración ha
sido escuchada en el cielo. En respuesta a esta ferviente petición, el ángel
Gabriel es enviado para influir sobre el corazón del monarca persa. El rey ha
resistido las impresiones del Espíritu de Dios durante las tres semanas en
que Daniel estaba ayunando y orando, pero el Príncipe del cielo, el arcángel
Miguel, es enviado para cambiar el corazón del obstinado rey e inducirlo a
tomar una medida resuelta en respuesta a la oración de Daniel” (ECFP 49).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:


1. Aunque no somos los primeros en la historia cristiana en ver esta
verdad, como adventistas del séptimo día somos firmes defensores
de la temática del “Gran Conflicto”, o la idea de que todo el univer-
so es parte de una lucha épica entre Cristo y Satanás. Y creemos
que cada ser humano participa activamente en este conflicto. Hay
otros, incluso gente secular, que han hablado de la realidad de al-
gún tipo de batalla en la que todos estamos inmersos. ¿Cuál ha sido
tu experiencia en el Gran Conflicto? ¿Cómo lo has visto manifes-
tarse en tu propia vida? ¿Qué aprendiste que podría ayudar a otros
a luchar también?

2. Lee Efesios 6:10 al 18. Observa las imágenes militares explícitas que
utiliza Pablo. ¿Qué “instrucciones de batalla” se nos dan a los que
estamos inmersos en el Gran Conflicto?

3. En Daniel 10:11, por segunda vez (ver Dan. 9:23) se llama a Daniel
hamudot, o “amado”. ¿Qué nos dice esto acerca del estrecho vín-
culo, que llega a ser un vínculo emocional incluso, entre el cielo y
la Tierra? Piensa en cuán radicalmente diferente es esta realidad
en comparación con la cosmovisión atea común de gran parte del
mundo moderno. ¿Qué esperanza nos ofrece esta mirada bíblica,
como vemos en esta referencia a Daniel?

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